Capítulo 1
Las buenas historias
Dhamian
Amo una buena historia, desde que era solo un pequeño príncipe mi madre la reina
Elaya me relataba historias de sus aventuras junto con mi padre el rey Brice. Mi favorita
siempre fue cuando se conocieron, era un día de verano a la orilla de un pequeño arroyo mi
madre una pequeña de cabellos tan azules como el más exquisito zafiro ,de tan solo 10 años
estaba llorando porque se había caído de un gran árbol al intentar escalarlo para poder tener
en sus delicadas manos una rojiza manzana que colgaba escondida entre las ramas, por obra
del destino justo en ese momento estaba pasando mi padre un joven delgado de cabello
castaño con unos rizos que jugaban a enroscarse en su frente y este constantemente
apartaba de sus ojos, de tez morena, él cual estaba explorando el reino vecino para en su
infantil mente reunir pruebas suficientes por la cual no se debería casar con la odiosa
princesa de aquel reino, cuando escucho un fuerte golpe que fue precedido de un angelical
llanto, vaya contradicción pero quien soy yo para dudar de mi madre, en fin mi padre se
acercó a ver de dónde provenía tan conmovedor sonido y se encontró con un pequeño
ovillo en el suelo de deslumbrante cabellera azul, rápidamente le suplico que dejara de
llorar y trato de ver el rostro de tan cautivadora criatura.
Mi madre al darse cuenta de que no se encontraba sola se alejó con un sobresalto y
se puso a la defensiva con una roca como arma – aléjate extraño- dijo ella con su voz fuerte
pero melodiosa, tratando de intimidar al extraño.
-Lo-lo siento, no pretendía asustarte mis más sinceras disculpas- dijo el joven con un leve
sonrojo en su rostro- ¿estas herida?
-¿Quién eres nunca te he visto por aquí?- dijo curiosa por tan extraño niño con unos ojos
verdes de los cuales mi madre quedo perdidamente intrigada- gracias por tu preocupación,
si me encuentro bien pero mi tobillo no coincide conmigo- concluyo bajando la guardia
ante el niño.
-¡Oh, como pude olvidarme de mis modales! un placer conocerla señorita…-.
-Dime laya – le respondió la peliazul sonrojada.
-Soy Brice Dragonier príncipe de Nidariah para servirla – dijo el joven príncipe apelando a
todas sus clases de modales en el palacio, tratando de agradar a la encantadora niña.
-Un placer Brice, que te parece si me ayudas a llegar a casa, no puedo hacerlo sola… mi
tobillo- dijo señalando su tobillo algo hinchado.
-Por supuesto sube – dijo mientras se agachaba pera llevarla de caballito.
-¿Y porque estás aquí en los territorios reales?- pregunto la peliazul al subir a su espalda.
-Se supone que tengo venir a conocer a la odiosa princesa de este reino, pero no planeo
hacerlo, nunca me voy a casar por obligación y menos con tan desagradable ser – dijo un
poco enojado el ojiverde - he venido solo para encontrar una razón para convencer a mi
madre de detener este matrimonio.
-¿Y tú ya conoces a la desagradable princesa?- dijo Laya con cierta burla en su voz- ¿Y qué
pruebas pretendes conseguir?
-No aun no pero todas las princesas que he conocido lo son a excepción de mi mejor amiga,
y lo otro mmm bueno no lo sé aun pero seguro que cualquier cosa servirá- dijo el joven
pensando- ¿por dónde vives? ¿Falta mucho?- pregunto interesado Brice
-Ya estamos a punto de llegar sigue por donde están los cantaflor- dijo la pequeña
señalando varios arbustos cercanos.
Durante todo el camino los dos chicos se la pasaron hablando de sus cosas favoritas
y vieron que tenían mucho en común y de inmediato se hicieron grandes amigos.
-Ya llegamos- dijo la peliazul cuando llegaron a las puertas del palacio- gracias por traerme
príncipe Brice.
-No fue nada- dijo con un notable sonrojo en sus mejillas- ¿trabajas aquí laya?
Laya no pudo responder por que en ese instante llegaron un grupo de guardias y una
señora de vestido morado y expresión acongojada del tipo de señora que no tiene ni un solo
cabello fuera de su lugar.
-Princesa Elaya ¿Dónde estaba? La hemos buscado por todo el palacio, estábamos muy
preocupados ¡Ay por Dios! ¿Qué le ha ocurrido a su tobillo? ¿Se encuentra bien?- dijo la
señora revisando cada centímetro de su cuerpo- ¿Qué dirá su madre y el rey? No vuelvas a
escaparte nunca jovencita- dijo estrujándola en su pecho.
-¿Princesa?- pregunto confundido Brice.
-¿Sorpresa?-dijo la pequeña algo apenada pero sin borrar la burlona sonrisa.
Así fue como se conocieron los aclamados reyes que a tiempo parcial son mis
padres, una buena historia ¿no les parece? que mejor manera de comenzar la historia con
quienes comenzaron mi historia, esos niños crecieron, se casaron y tuvieron muchas
aventuras una de las más importantes fui yo según mi madre (yo aún creo que la del dragón
estuvo genial pero repito ¿Quién soy yo para contradecir a la reina?) pero de ese encuentro
ya han pasado más de treinta años. En la actualidad el reino de Nidariah es uno de los más
prósperos del continente y en mi más humilde opinión el que tiene los mejores helados del
mundo, durante la guerra de los cinco reinos que ocurrió hace mucho tiempo, mucho antes
de la historia de mis padres los primeros reyes la reina Magnolia y el rey Hunter apostaron
por una nueva sociedad basada en leyes y derechos justos, desde allí se ha empezado a
moldear el tipo de vida que puedo vivir hoy y también gracias a ellos Nidariah es parte de
los 9 poderes mundiales representando el equilibrio y la justicia como elemento principal.
Pero basta de historia antigua les contare un poco de mí.
Soy el príncipe Dhamian Josep Dragonier tengo 18 años me encanta la música y
soy bueno en malabares esas son cosas que te aseguro que no pensabas que me gustaban
pero para presentaciones más normales soy un castaño no muy atlético pero si se unos
movimientos básicos de defensa después de todo tengo que practicar cada cierto tiempo con
la guardia real para mantenerme en forma, padezco de heterocromia pero eso no es lo más
relevante de mis ojos, tengo una vida normal como cualquier otro chico solo que en
condiciones no normales. Amo el reino con todo ser, su historia está en mi sangre y la
protegeré aunque tenga que dar mi vida a cambio.
Pronto se acerca el baile de la luna escarchada, donde se celebra el florecimiento de
los luceros plateados una hermosa flor con dotes misteriosos que según una vieja leyenda
revelan un maravilloso destino al heredero de la familia real.
Es una gran oportunidad de ver a mi novio Kristan el es príncipe de Belona, nos
conocimos en la academia para príncipes de Nueva Era estamos saliendo desde hace 2 años
y será una oportunidad perfecta para anunciar nuestro compromiso, cuando le dije a mamá
ella salto de la emoción y me abrazo juntos fuimos a decirle a mi padre que se encontraba
en la sala del trono, cuando nos vio entrar se nos acercó con una sonrisa, después de
saludarnos mi madre y yo le explicamos mi decisión me tomo por los hombros y me
pregunto si estaba seguro.
-Dhamian hijo, ¿de verdad lo amas? Es un asunto muy serio, recuerda que no solo tú te
comprometes se compromete el reino entero- dijo mi padre mirándome fijamente.
-Padre lo amo tanto que duele, sé que no es lo más convencional ni lo que se esperaba per
lo amo, cada vez que lo veo mi corazón se acelera y mis manos se vuelven inquietas, siento
que cada segundo que no paso a su lado muero un poco, creo que puede ser mi mitad
perdida- dije con todo el amor que sentía.
-Si eso es lo que tienes que decir pues que así sea donde manda el corazón no cabe un rey-
dijo mi padre abrazándome fuertemente.