Unidad VIII
Aparato Excretor:
Conjunto de órganos que producen y excretan orina, el principal líquido de desecho del
organismo. En la mayoría de los vertebrados los dos riñones filtran todas las sustancias del
torrente sanguíneo; estos residuos forman parte de la orina que pasa por los uréteres hasta la
vejiga de forma continua.
ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL APARATO URINARIO.
Primero es válido mencionar que el sistema urinario en sí no existe. Hay un sistema reproductor,
el cual se divide en aparto genital y urinario. Es éste último en que basaremos nuestro trabajo.
Otra cosa importante por señalar es que en el hombre la evacuación de la orina y la expulsión
del semen son acciones realizadas por distintos conductos, que después de un breve trayecto
comparten la cavidad por donde serán evacuados y expulsados, respectivamente. Por otro lado,
la mujer tiene conductos y esfínteres diferentes para ambas acciones.
Función:
El aparto urinario es el encargado de eliminar del organismo las sustancias nocivas que se
forman en las células y de contribuir a mantener la reacción alcalina de la sangre.
Estructura:
Está formado esencialmente por dos riñones que vuelcan cada uno su contenido en un
receptáculo llamado vejiga, por medio de un tubo llamado uréter. La vejiga, a su vez evacua su
contenido al exterior por medio de un conducto llamado uretra. A continuación estudiaremos
esto órganos.
LOS RIÑONES:
Los riñones son dos órganos que afectan la forma de un poroto, colocados en el abdomen a
ambos lados de la columna vertebral. Se hallan aproximadamente a la altura de la última
vértebra dorsal y de las dos primeras lumbares. Las últimas dos costillas cubren su mitad
superior. Tiene unos 10 a 12 centímetros de largo, unos 5 o 6 centímetros de ancho y unos 2,5 a
3,5 centímetros de espesor. Pesan unos 150 gramos cada uno. Su color es rojo castaño. Están
separados de la piel del dorso por varios músculos, y de los órganos del abdomen por el
peritoneo parietal. Hay una capa de grasa que los rodea y los fija, permitiendo, sin embargo, que
se deslicen hacia abajo en cada inspiración. El riñón derecho es un poco más bajo que el
izquierdo. Sobre su po9lo superior se hallan las cápsulas suprarrenales. Su borde interno es
cóncavo y recibe el nombre de hilio, pues llegan y salen por ese lugar la arteria renal y la vena
renal. Se halla también allí la llamada pelvis renal, que tiene forma de embudo y en la cual
desembocan los llamados cálices, que reciben cada uno la orina de una de las pirámides renales.
Si se corta el riñón paralelamente a sus dos caras, se puede observar que su sustancia propia se
halla formada por dos zonas de color distinto, a las que se ha llamado medular, o interna, y
cortical, o externa. La sustancia medular, de color más rojizo, forma 9 a 10 masas triangulares,
llamadas pirámides renales o de Malpighi. Su base está en contacto con la sustancia cortical y su
vértice, que presenta 15 a 20 pequeños orificios, se halla en comunicación con un cáliz renal,
que lleva la orina a la pelvis renal.
La cortical, de color más amarillento, presenta en su parte más externa pequeños puntit0os rojos
que corresponden a los corpúsculos de Malpighi. La sustancia cortical cubre a la medular y
rellena también os espacios que dejan entre sí las pirámides de Malpighi.
Lo más importante del riñón es el llamado nefrón, cuyo funcionamiento, una vez comprendido,
nos explica el trabajo del riñón. Hay aproximadamente un millón de nefrones en cada riñón.
Cada nefrón se halla constituido por el llamado corpúsculo renal, o de Malpighi, y del llamado
túbulo urinífero, que tiene diversas partes, cuya explicación no cabe mencionar en el presente
trabajo. Estos desembocan en canales colectores, que llevan la orina a los cálices y a la pelvis
renal.
El corpúsculo renal o de Malpighi contiene un vaso capilar ramificado, que forma un ovillo que
recibe el nombre de glomérulo. El glomérulo recibe la sangre de un pequeño vaso llamado
afrente, que le trae sangre arterial procedente de la arteria renal. La sangre sale del glomérulo
por otro pequeño vaso llamado eferente. La sangre proveniente del vaso eferente, en su mayor
parte irriga a los túbulos renales y va a dar después e la vena renal, perdido ya su oxígeno, pero
eliminadas también las sustancias nocivas. Rodeando el glomérulo se halla la llamada cápsula
de Bowman, que tiene dos capas que dejan entre sí un espacio, espacio que comunica con el
comienzo del túbulo renal. En realidad, la cápsula de Bowman es la extremidad ensanchada del
túbulo renal que hunde o invagina el glomérulo.
La cantidad de sangre que pasa por el riñón es de aproximadamente un litro por minuto, vale
decir que más menos cada cinco minutos pasa toda la sangre por el riñón. Esa sangre
proveniente de la arteria renal, tiene una presión del glomérulo de 75 mm de mercurio, la cual
tiende a filtrar la sangre. Y aunque hay elementos que tratan de contrarrestar dicha filtración
(presión osmótica de la sangre, presión del tejido renal y dentro del tubo renal), filtran los
glomérulos más de 100 g de líquido por minuto. Ese líquido contiene todos los elementos
solubles del plasma sanguíneo, salvo las proteínas. Eso daría una enorme cantidad de orina que
si se eliminara así haría que el organismo perdiese junto con las sustancias que debe eliminar,
otras que necesita. Para evitar esto, los túbulos renales reabsorben aproximadamente el 99% del
agua que filtran los glomérulos y seleccionan las sustancias que esa agua contiene disueltas,
reabsorbiendo por completo algunas como la glucosa, y dejando pasar parte de otras, como la
sal. Otras no vuelven a pasar por la sangre, como la creatina. La reabsorción de parte de lo
filtrado a través del glomérulo por los túbulos renales, es regulada por una secreción interna del
lóbulo posterior de la hipófisis
LOS URETERES:
Los uréteres son dos conductos de unos 25 a 30 cm. de largo, bastante delgados, aunque de
calibre irregular, que llevan la orina desde la pelvis renal a la vejiga, en cuya base desembocan
formando los llamados meatos uretrales, cuya disposición en válvula permite a la orina pasar
gota a gota del uréter a la vejiga, pero no viceversa. Su interior está revestido de un epitelio y su
pared contiene músculo liso.
LA VEJIGA
La vejiga es un depósito membranoso situado en la parte inferior del abdomen y superior de la
pelvis, destinada a contener la orina que llega de los riñones a través de los uréteres. Cuando
está vacía, sus paredes superior e inferior se ponen en contacto, tomando una forma ovoidea
cuando está llena. Su capacidad es de unos 300 a 350 g, aunque puede variar de una persona a
otra y en ciertas afecciones. Su interior está revestido de una mucosa con un epitelio
poliestratificado pavimentoso, impermeable a la orina. Su pared contiene un músculo liso, que
contrayéndose y con la ayuda de la contracción de los músculos abdominales, produce la
evacuación de la vejiga a través de la uretra. A esto se llama micción. La parte de la vejiga que
comunica con la uretra está provista de un músculo circular o esfínter, que impide normalmente
la salida involuntaria de la orina. Además de estas fibras lisas hay otras estriadas que ayudan a
retener voluntariamente la orina.
LA URETRA:
La uretra es el conducto que permite la salida al exterior de la orina contenida en la vejiga.
Difiere considerablemente en ambos sexos. En la mujer es un simple canal de 3 a 4 cm. de
largo, algo más estrecho en ambas extremidades que en el resto de su trayecto. Es casi vertical y
se halla por delante de la vagina, abriéndose en la vulva por delante del orificio vaginal.
En el hombre la uretra mide de 18 a 20 cm. de longitud, y es de calibre irregular, presentando
partes ensanchadas y otras estrechadas. Además no es recta sino que presenta ciertos ángulos.
Tiene muchos segmentos: uretra prostática (parte que pasa por la próstata), uretra membranosa
y uretra esponjosa, es decir, la rodeada por el cuerpo esponjoso, la que a su vez puede
subdividirse en varios segmentos.
Desde el punto de vista de sus enfermedades la uretra puede dividirse en dos segmentos: la
uretra anterior y la uretra posterior, separados por un esfínter de músculo estriado, situado a
unos 3,5 cm. de la vejiga.
Las hemorragias o secreciones que se producen en la primera, salen al exterior y las que se
producen en la segunda, pueden volcarse en la vejiga. La inflamación de cada uno de estos
sectores produce también síntomas distintos. En la uretra desembocan diversas glándulas en las
que pueden acantonarse una infección de la uretra.
FORMACIÓN DE LA ORINA.
La orina es una solución de urea, sales y otras sustancias de desecho, solubles en agua,
producida en el riñón a partir de la sangre que transporta la arteria renal. La sangre pasa por
cada uno de los glomérulos, quedando retenidos en el mismo las sustancias de mayor volumen,
mientras las sustancias proteicas como el agua, las sales, la urea y otras pasan desde las paredes
de los capilares a la cápsula de Bowman. Por lo tanto, el glomérulo realiza la función de filtrar,
mientras que la cápsula y los túbulos recogerán la orina formada y la transportan a las vías
urinarias para su posterior eliminación.
FILTRACIÓN DE LA ORINA: La filtración es un proceso que permite el paso de líquido
desde el glomérulo hacia la cápsula de Bowman por la diferencia de presión sanguínea que hay
entre ambas zonas.
El líquido que ingresa al glomérulo tiene una composición química similar al plasma, solo que
no tiene proteínas, o éstas se encuentran en porcentajes más bajos.
A través del índice de filtrado glomerular, es posible inferir que cada 24 horas se filtran, en
ambos riñones, 180 litros aproximadamente.
Los factores que influyen en la filtración glomerular son: flujo sanguíneo y efecto de las
arteriolas aferente y eferente.
ELIMINACIÓN DE LA ORINA: Una vez formada la orina en los glomérulos, discurre por
los túbulos hasta llegar a la pelvis renal, desde donde pasa al uréter y llega a la vejiga, lugar
donde es almacenada. Cuando el volumen supera los 250-500 cm3, sentimos la necesidad de
orinar, debido a las contracciones y relajaciones del esfínter, que despierta el reflejo de la
micción.
La necesidad de orinar puede reprimirse voluntariamente durante cierto tiempo. La frecuencia
de las micciones varía de un individuo a otro debido a que en ella intervienen factores
personales como son el hábito, el estado síquico de alegría o tensión, y el consumo en mayor o
menor medida de bebidas alcohólicas.
La cantidad de orina emitida en 24 horas en el hombre es de aproximadamente 1500 cm3. El
aumento por encima de esta cifra se denomina poliuria y la disminución oliuria.
LA ORINA.
El trabajo limpiador de los riñones es la orina. Se ha podido decir con razón que “la orina es una
solución salada de urea”, por ser la urea y la sal las sustancias que en mayor cantidad están
disueltas en ella.
CANTIDAD: La orina se produce habitualmente en una cantidad que oscila entre 1250 y 1500
gramos diarios. Este volumen puede variar, aumentando cuando se ingieren muchos líquidos, si
hace frío, por emociones, entre otras. Puede disminuir cuando se beben pocos líquidos o cuando
se pierde mucho líquido por otras vías: transpiración abundante, diarrea, vómitos, etc. Ciertas
enfermedades pueden aumentar la cantidad de orina: diabetes sacarina, diabetes insípida,
incapacidad del riñón para producir una orina concentrada, etc. Puede disminuir la orina en los
momentos en que se retienen líquidos en el organismo en la nefrosis, las glomerulonefritis
agudas, ciertas nefritis crónicas y también las enfermedades infecciosas cuando no se da al
paciente suficiente cantidad de líquidos.
COLOR: Habitualmente la orina tiene un color amarillo ámbar. Cuando su cantidad es
abundante tiende a ser de color más claro. En cambio, se hace más oscura cuando es escasa, por
hallarse en mayor concentración las sustancias eliminadas. Además del cambio que pueden
provocar en el color de la orina numerosos medicamentos, se puede señalar el tinte castaño, a
veces muy oscuro que le dan los pigmentos de la bilis cuando hay ictericia. La sangre le da un
color rojo oscuro.
OLOR: La orina recién eliminada tiene un olor particular no fétido. Cuando pasa cierto tiempo,
toma un olor fuerte, que más tarde se hace amoniacal. Las personas que han ingerido espárragos
tienen orina fétida. Los que tienen mucha acetona (por acidosis) pueden tener orina con el olor
propio de dicha sustancia. Cuando la orina es fétida o amoniacal en el momento de su emisión,
es probable que haya una antigua infección urinaria.
DENSIDAD: Normalmente la densidad de la orina varía entre 1015 y 1025. Generalmente la
función renal es bastante buena cuando es capaz de segregar una orina concentrada. Por
supuesto, casi siempre las orinas de poca densidad son abundantes, y las de elevada densidad,
escasas. Una excepción notable es la diabetes sacarina, en la que hay poliuria (orina abundante),
con densidad elevada.
REACCIÓN DE LA ORINA: La reacción habitual de la orina humana es ácida. Si por
alimentación excesivamente rica en residuos alcalinos, o por tomar medicamentos alcalinos, la
orina se hace alcalina o neutra, ésta se pone turbia por hallarse precipitados los fosfatos que
contiene.
COMPOSICIÓN QUÍMICA: Puede variar mucho según el tipo de alimentación y la cantidad de
orina. El término medio habitual es el siguiente:
En cada litro de orina hay:
Urea: 24 g.
Cloruro de sodio (sal común): 10 g.
Sulfatos: 3g,
Fosfatos: 2,3 g.
Creatinina: 0,9 g.
Sales de amonio: 0,7 g.
Ácido hipúrico: 0,6 g.
Ácido úrico: 0,5 g.
Otros compuestos: 4 g.
APARATO GENITAL
El aparato genital está formado por los órganos y tejidos que intervienen en la función de la
reproducción y sintetizan las hormonas sexuales.
En el aparato genital se fabrican los gametos o células reproductoras, concretamente los
espermatozoides, que son las células reproductoras masculinas, y los óvulos, las femeninas. La
fusión de un óvulo con un espermatozoide da origen a la célula huevo, a partir de la cual se
formará el nuevo ser.
Las hormonas sexuales son sustancias que los órganos sexuales fabrican y vierten en la sangre,
y que tienen la misión de desarrollar y mantener las características anatómicas y fisiológicas
sexuales. La testosterona es la principal hormona sexual masculina; la progesterona y los
estrógenos son las hormonas sexuales femeninas más importantes.
Órganos Genitales Del Hombre:
El aparato genital del hombre se compone esencialmente de dos partes:
1.- De un órgano glandular, el testículo, al cual concierne la importante función de elaborar el
líquido fecundante o esperma;
2.- De un largo conducto, destinado a transportar este líquido a la bolsa copulatriz de la mujer,
conducto que toma sucesivamente los nombres de conducto deferente, vesícula seminal,
conducto eyaculador, uretra o conducto urogenital. Hasta llegar a la uretra el conducto por
donde pasa la esperma es par, como el órgano que la elabora. La uretra, por el contrario, es
impar y está situada en la línea media, y por este motivo recibe el producto de los dos testículos.
La uretra, en su porción extrapélvica, esta rodeada de formaciones eréctiles que, haciéndose
turgentes y rígidas en el momento de la copulación, favorecen la intromisión de el conducto
vector de la esperma en la vagina; el conjunto, revestido por los tegumentos, constituye un
órgano prolongado, de forma cilíndrica, llamado pene.
TESTICULOS:
Órganos glandulares, pares, en los cuales se producen los espermatozoides y que cumplen una
función endocrina al producir una hormona sexual masculina o testosterona.
Es una glándula ovoide, lisa y brillante, de color nacarado, de consistencia firme y provista de
una sensibilidad particular. Cada testículo tiene la forma de un ovoide aplanado en sentido
lateral, cuyo eje mayor es oblicuo de arriba abajo y de delante hacia atrás.
Su volumen y su peso están sujetos a grandes variaciones individuales. Un testículo pesa por
termino medio 20 gramos y mide de 4 a 5cm de longitud, 2,5 de espesor y 3cm de altura.
Situación: los testículos están situados en la región escrotal y se encuentran orientados en forma
oblicua donde su eje longitudinal mayor sigue una dirección oblicua de arriba hacia abajo y de
adelante hacia atrás.
Esta situación de los testículos no es una situación primitiva, sino adquirida durante el
desarrollo ontogénico. La glándula seminal se desarrolla en plena cavidad abdominal, a derecha
e izquierda de la columna lumbar; al tercer mes de vida intrauterina, se dirige hacia el conducto
inguinal, atraviesa a nivel del mismo la pared abdominal y desciende a las bolsas escrotales
Epidídimo: es un cuerpo alargado, adosado al borde posterosuperior del testículo. Mide 5cm de
longitud, se le describe: una cabeza, un cuerpo y una cola.
Constitución anatómica: desde el punto de vista de su constitución anatómica, el testículo y el
epidídimo se componen de dos partes morfológicamente muy distintas:
Una cubierta fibrosa o albugínea: la cubierta fibrosa recubre sucesivamente el testículo
propiamente dicho(albugínea testicular) y al epidídimo(albugínea epididimaria).
Albugínea testicular: la albugínea testicular es una membrana fibrosa que envuelve al testículo
en forma continúa, su superficie exterior se encuentra tapizada por la hojilla visceral de la túnica
vaginal y su superficie interior corresponde al tejido propio del testículo. En el borde
posterosuperior del testículo la albugínea presenta un engrosamiento denominado cuerpo de
Highmore en cuyo espesor se encuentran una rede de conductillos espermáticos denominados
Red de Haller. Del vértice de el cuerpo de Highmore o parten una serie de laminillas o tabiques
que se dirigen en forma radiada hacia la periferia del testículo y lo dividen en una serie de
lobulillos.
Albugínea epididimaria: la albugínea cubre totalmente el epidídimo, pero a este nivel es más
delgada.
Un tejido propio: ocupa todo el espacio circunscrito por la albugínea, en el tejido propio se
encuentran: los conductillos productores de esperma y los conductos secretores de esperma.
Conductos productores de esperma: llenan los espacios circunscritos por los tabiques de la
albugínea, de este modo forman los lobulillos espermáticos, constituidos por 3 o 4 conductillos
seminíferos, formando una rede o por extremidades libres y se dirigen al cuerpo de Highmore
anastomosándose sobre si mismo. Se anastomosan entre si al llegar al lóbulo se unen para
formar los conductos rectos.
Conductos secretores de esperma: se hallan representados en cada lóbulo por un tubo recto que
recubre los canalículos seminíferos; anastomosándose ampliamente con el cuerpo de Highmore,
los tubos rectos constituyen la red de Haller; de allí parten de 10 a 15 conductos eferentes que
penetran en el epidídimo y se vuelcan en el conducto epididimario, fino conducto enrollado
sobre si mismo en 5cm y que se continúa directamente en el conducto deferente.
REGION ESCROTAL
Comprende el conjunto de los planos que envuelven a los dos testículos y sus vías excretoras.
Se sitúa por delante del periné, por debajo de la región pubiana y por detrás del pene. Las
envolturas del testículo forman un saco alargado verticalmente, que recibe el nombre de bolsas
escrotales.
Piel o escroto: delgada y semitransparente, cubierta de pelos.
Dartos: es una delgada lámina de color rojizo, íntimamente adherida al escroto, se compone
esencialmente de fibras musculares lisas. Por delante se prolonga constituyendo el dartos
peneano y por detrás constituye el dartos perineal.
VÍAS ESPERMÁTICAS.
La esperma elaborada por los testículos atraviesa sucesivamente los conductos rectos, los conos
eferentes y el conducto epididimario; los cuales constituyen el primer segmento de las vías
espermáticas. Al salir del conducto del epidídimo, la esperma corre por el conducto deferente,
se almacena en las vesículas seminales para dirigirse durante la eyaculación a la uretra a través
de los conductos eyaculadores.
CONDUCTO DEFERENTE:
En numero de dos, uno a cada lado, el conducto deferente es un cordón blanco de consistencia
firme, continua la cola del epidídimo y se extiende oblicuamente hacia arriba y adelante, hasta
la parte media del epidídimo, luego se hace vertical para formar parte del cordón espermático,
atraviesa el conducto inguinal y penetra en la cavidad abdominal descendiendo hasta la
excavación pélvica donde alcanza la base de la próstata para terminar uniéndose a la vesícula
seminal correspondiente y dar origen al conducto eyaculador.
VESÍCULAS SEMINALES
En número de dos, las vesículas seminales constituyen reservorios músculo membranoso en los
cuales se acumula la esperma entre las eyaculaciones. Situadas en el espesor de la aponeurosis
de Denonvilliers, presentan una forma elongada y piriforme de superficie irregular. Se le
describe un extremo superexterno o fondo y un extremo inferointerior o cuello que se une al
conducto deferente correspondiente, dando origen a los conductos eyaculadores que penetran en
la próstata para ir a desembocar en la uretra prostática a nivel del verum montanum. Tiene una
dirección oblicua hacia abajo, hacia delante y hacia adentro. Están situadas por detrás y por
debajo de la vejiga y por encima de la próstata.
CONDUCTO EYACULADOR
Los conductos eyaculadores en número de dos, resultan de la unión en ángulo agudo de la
ampolla del conducto deferente y la vesícula seminal. Su función consiste en conducir a la
uretra la esperma acumulada en las vesículas seminales. Su calibre mide, hacia atrás, 1,5
milímetros, luego disminuye gradualmente a medida que se aproxima a la uretra, de modo que,
en el extremo terminal del conducto, no tiene mas que 0,5 milímetros de diámetro. Los dos
conductos eyaculadores poco después de su origen penetran en la próstata y van a abrirse en la
parte anterior del veru montanum, a la izquierda y a la derecha del utrículo prostático.
PRÓSTATA:
La próstata es una glándula impar y media, la próstata engloba la encrucijada de las vías
urinarias y de las vías genitales. Se le describe una forma de castaña y constituye un pequeño
cono aplanado de vértice inferior y con su eje mayor muy oblicuo hacia abajo y hacia delante.
Se encuentra en la porción inicial de la uretra masculina, secreta un líquido que en el acto de la
eyaculación se mezcla con el contenido de las vesículas seminales. Esta atravesada por la
primera porción de la uretra de la cual recibe a los conductos eyaculadores.
Profundamente situada en la excavación pelviana, debajo de la vejiga, encima de la aponeurosis
perineal media, detrás de la sínfisis púbica y delante de la ampolla rectal.
PENE O MIEMBRO VIRIL
El pene es el órgano de la cópula en el hombre. Se encuentra localizado debajo de la sínfisis
pubiana, arriba de las bolsas con las cuales constituye los órganos externos del hombre. El pene
es fláccido, de forma cilíndrica, pende delante de las bolsas. Posee gran capacidad de
movimiento y su longitud va de 10 a 12cm en el adulto.
Su función es, en el acto del coito, llevar la esperma a las partes genitales de la mujer recorridas
por el óvulo y favorecer así la fecundación. Esta esencialmente constituido por formaciones
eréctiles.
Constitución anatómica: desde el punto de vista de su estructura el pene está constituido por dos
tipos de formaciones, los cuerpos eréctiles y u sistema de cubiertas dispuestos alrededor de los
cuerpos eréctiles.
Cuerpos eréctiles: son susceptibles como lo dice su nombre, de entrar en erección.
Comprenden:
Los cuerpos cavernosos: en número de dos, derecho e izquierdo. Reviste la forma de dos
cilindros adosados en la línea media, ocupan el plano dorsal del pene.
El cuerpo esponjoso: el cuerpo esponjoso de la uretra es un órgano impar y medio, situado en el
plano inferior del pene.
Desde el punto de vista morfológico, presenta tres partes:
Una parte media muy larga, pero relativamente estrecha, que es el cuerpo esponjoso
propiamente dicho. Es atravesado por l uretra.
Un extremo posterior abultado, llamado bulbo, se encuentra situado en el periné.
Un extremo anterior igualmente abultado, que constituye el glande.
Envolturas del pene: de lo superficial a lo profundo encontramos:
Piel: fina y dotada de gran movilidad. Su extremo anterior, que recubre al glande, recibe el
nombre de prepucio.
Envoltura muscular o dartos peneano: formado por fibras musculares lisas, se adhieren a la cara
profunda de la piel.
Capa celular: muy laxa, permite la movilidad de la piel sobre los planos subyacente, contiene
los vasos y nervios superficiales.
Envoltura fibroelastica o fascia penis: envaina directamente a los cuerpos eréctiles, se
interrumpe en la base del glande. En profundidad se relaciona con los vasos y nervios profundos
del pene
URETRA MASCULINA:
Es un largo conducto que se extiende desde el cuello de la vejiga hasta la extremidad libre del
pene, sirve a la vez para la evacuación de la orina y de la esperma. En la mayor parte de su
extensión es la vía común para la micción y la eyaculación. Su longitud promedio en el adulto
es de 16cms.
Se divide en tres porciones: la uretra prostática, la uretra membranosa y la uretra esponjosa o
peneana. Las dos primeras son fijas, y la tercera es móvil.
Uretra prostática: la uretra prostática, continuación del cuello de la vejiga, se encuentra situada
en el espesor de la próstata. Sus relaciones se realizan a través de la misma.
Uretra membranosa: comienza por arriba del nivel del vértice de la próstata y termina a nivel de
la hojilla inferior de la aponeurosis perineal media. Esta rodeada en todo su trayecto por el
esfínter estriado de la uretra.
Uretra esponjosa o peneana: situada en su origen e la parte anterior del periné, se aplica luego a
la cara inferior del pene, en el ángulo que forman al reunirse, los cuerpos cavernosos. Se
extiende hasta el glande y se abre al exterior por le meato urinario.
APARATO GENITAL FEMENINO:
El aparato genital de la mujer, profundamente situado en la excavación pelviana se compone de:
un órgano glandular, el ovario, en el cual se forman los óvulos; un largo conducto, que se
extiende desde la vecindad del ovario hasta el exterior de el cuerpo y que recibe sucesivamente
el nombre de: trompas de Falopio, útero y vagina; los órganos genitales externos.
OVARIO:
Los ovarios o glándulas genitales de la mujer son cuerpo de apariencia glandular, destinados a
producir los óvulos. Órganos esenciales del aparato sexual de la mujer. Los ovarios están
situados en la región lumbar, a cada lado de la columna vertebral, por dentro del cuerpo de
Wolf; únicamente más tarde, hacia el tercer mes de vida intrauterina, es cuando abandonan esta
región para ir a ocupar, en el interior de la pelvis, la posición que ocuparan de modo definitivo.
Ordinariamente llegan a la excavación al noveno mes.
El ovario tiene la forma de un ovoide algo aplanado. Esta forma de almendra es la más
frecuente en la mujer joven. Durante el periodo genital de la vida de la mujer el aspecto del
ovario es característico. Sobre el color rosado se destacan surcos más o menos profundos, que
dan a la superficie del ovario un aspecto resquebrajado debido a cicatrices de orígenes diversos.
Los ovarios son dos uno del lado derecho y otro del izquierdo. Su volumen varía mucho según
las edades. Su peso varia mucho de acuerdo con su volumen; es de 50 a 60 centigramos en el
recién nacido, de 2 a 3 gramos en la niña, de 4 a 5 gramos en la edad de la pubertad y de 6 a 8
gramos en la mujer adulta.
EL CICLO MENSTRUAL
Los ciclos menstruales son fases que se repiten periódicamente, en la que los órganos del
aparato genital femenino sufren una serie de transformaciones que preparan al organismo de la
mujer para un posible embarazo. Comienzan a producirse en la pubertad y finalizan en la
menopausia, entre los 45 y 55 años de edad; en condiciones normales, comprenden alrededor de
28 días.
Los ciclos menstruales son provocados por unas hormonas que secreta la hipófisis, denominadas
FSH y LH, y los estrógenos y la progesterona, las hormonas femeninas que son secretadas por
los propios ovarios. Los fenómenos claves de estos ciclos ocurren en los ovarios, y son la
ovogénesis, o maduración de los óvulos, y la ovulación, que es el desprendimiento de un óvulo
maduro hacia una Trompa de Falopio.
Los ciclos menstruales típicos dura 28 días. Comienza con tres a cinco días de menstruación, o
expulsión del revestimiento uterino, durante la cual los niveles hormonales son bajos. Al final
de la menstruación, una hormona hipofisaria estimula el desarrollo de nuevos folículos en el
ovario. Éste secreta estrógenos cuando los folículos maduran, e induce la proliferación de las
células del revestimiento del útero. Hacia la mitad del ciclo, un folículo maduro libera un óvulo.
El folículo vacío forma el cuerpo lúteo, un cuerpo endocrino que secreta progesterona. Bajo la
influencia adicional de la progesterona, el revestimiento uterino se engrosa y se hace más denso,
como preparación para la implantación del huevo fecundado. Si la fecundación no se lleva a
cabo, el cuerpo lúteo muere y los niveles hormonales bajan. Sin estímulo hormonal, el
revestimiento uterino se deshace y es expulsado, comenzando un nuevo periodo menstrual y un
nuevo ciclo.
TROMPAS UTERINAS:
Las trompas uterinas o trompas de Falopio son dos conductos, uno derecho y otro izquierdo, que
se extienden del extremo del ovario, al ángulo superior del útero. Recogen, en el momento de la
puesta, el óvulo de la superficie del ovario y lo transportan en seguida a la cavidad uterina,
donde se fija y se desarrolla si ha sido fecundado, y de donde es expulsado al exterior en el caso
contrario. La trompa se convierte en un verdadero conducto excretorio de la glándula genital.
Situación: La trompa esta situada en la aleta superior del ligamento ancho, entre el ovario, que
esta por detrás, y el ligamento redondo, que esta por delante. Mientras que su ligamento interno
se continúa con el útero, su extremo externo da origen a un pequeñísimo cordón, mitad
muscular, mitad conjuntivo, que la une al ovario; el ligamento tuboovarico. La trompa se halla,
pues, mantenida en su posición: por su continuidad con el útero; por su retención entre las dos
hojas del ligamento ancho; por su ligamento tuboovárico.
UTERO:
El útero es un órgano hueco, de paredes gruesas y contráctiles, destinado a servir de receptáculo
al óvulo después de la fecundación. Recibe este último al salir de la trompa, lo retiene en su
cavidad durante su evolución y, cuando ha llegado a su madurez, contribuye con sus
contracciones a expulsarlo al exterior. El útero se convierte así en el órgano de la gestación y
del parto. Presenta la forma de un cono aplanado de adelante atrás, cuya base mira hacia arriba y
cuyo vértice se insinúa en el orificio superior de la vagina.
Situación: el útero ocupa la parte media de la excavación pélvica. Esta situado por dentro de las
trompas de Falopio, de las que es continuación; por encima de la vagina, con la que se continua;
por debajo del paquete intestinal, que resbala, no solamente por su fondo, sino también por la
mayor parte de su superficie exterior.
VAGINA:
La vagina es un conducto musculomembranoso muy largo, ancho y muy extensible a un tiempo,
que va desde el útero a la vulva. Como continuación de la cavidad uterina, por ella pasan el
flujo menstrual, los productos de secreción del útero, y el feto y sus anexos en el momento del
parto. Sin embargo, el conducto vaginal desempeña esta función de un modo puramente
accesorio. Su principal objeto es recibir el pene durante el coito, constituyendo en la mujer el
órgano de la cópula. Presenta la forma de un cilindro aplanado de adelante atrás, con una
longitud promedio de 8cms.
Situación: la vagina órgano impar y medio, se halla situada en parte en la excavación de la
pelvis y en parte en el propio espesor del perineo, al que atraviesa de arriba abajo y de atrás
adelante para abrirse al exterior.
Delante de ella se encuentran la vejiga y la uretra, que la separan de la sínfisis púbica; detrás del
recto, separándola de la columna sacrococcígea.
GENITALES FEMENINOS EXTERNOS:
Se designa así al conjunto de órganos ubicados debajo de la pared abdominal anterior en el
perineo anterior, por delante del ano, por dentro y arriba de la cara medial de los muslos.
Coronada por el monte del pubis (de venus), la vulva, las formaciones labiales, el aparato eréctil
y las glándulas anexas.
Monte de Venus: es una saliente redondeada, situada debajo de la pared abdominal, delante de la
sínfisis pubiana en la parte anterior de la vulva. Se cubre de pelos en la pubertad. Esta formada
por un conjunto de tejido celulograsoso donde terminan las fibras de los ligamentos redondos
del útero. Su sensibilidad depende de las ramas genitales del plexo lumbar. Iliohipogastrico e
ilioinguinal.
Formaciones labiales: son los labios mayores y menores, en número de cuatro, dos de cada lado.
Labios mayores: es un pliegue cutáneo, alargado de adelante hacia atrás, en el cual se reconoce:
Los labios mayores se unen por sus extremos; su unión posterior constituye la horquilla o
comisura posterior situada inmediatamente por delante de la fosa del vestíbulo. El labio mayor
esta cubierto por un tegumento delgado bajo el cual se encuentra una capa muscular lisa; el
dartos labial, al que cubre un tejido celulograsoso más o menos abundante. La piel de la cara
medial contiene glándulas sebáceas.
Labios menores: es un pliegue cutaneomucoso situado medialmente al labio mayor, adelante y
lateral a la hendidura vulvar. Su extremidad superior antes de llegar al clítoris, se divide en dos
hojas secundarias, anterior y posterior, la cara posterior, corta se dirige a la cara posterior del
clítoris donde se inserta formando con la opuesta el frénulo del clítoris, la anterior, mas larga,
pasa delante de clítoris y se reúne en la línea mediana con el pliegue similar opuesto formando
al órgano eréctil una especie de envoltura semicilíndrica, el prepucio del clítoris. El
revestimiento cutaneomucoso posee una armazón fibroelastica y contiene numerosas glándulas
sebáceas.
Himen: en la mujer virgen constituye una especie de membrana cuya concavidad se dirige hacia
el centro del ostio inferior de la vagina, estrechándolo en parte. Es un septo incompleto que
limita los conductos vaginales y vulvar. De forma variable, pero en general podemos encontrar
tres tipos: semilunar, anular y labiado.
Aparato eréctil: comprende el clítoris y los bulbos vestibulares.
Clítoris: es el homologo del pene en el hombre, aparece como una saliente submucosa, arriba
del vestíbulo. Solo es visible la extremidad anterior, única y mediana de los cuerpos cavernosos
adosados entre si. Las envolturas del clítoris están formadas por la piel, tapizada por una capa
fibroelastica. Los cuerpos cavernosos están constituidos por un tejido eréctil de grandes mallas
vasculares; en cambio el glande no es sino conjuntivo, con revestimiento mucocutáneo de
extrema sensibilidad.
Bulbos vestibulares: son formaciones eréctiles bilaterales, en contacto con la fascia inferior del
diafragma urogenital; ocupan el borde adherente de los labios menores y cuyo borde interno
limita con los ostios vaginal y uretral.
GLÁNDULAS ANEXAS:
Glándulas anexas uretrales y periuretrales: son poco desarrolladas.
Glándulas de Bartholino: son glándulas de el volumen de una almendra, situadas a cada lado, en
la parte posterolateral del ostio vaginal. Están medialmente debajo de la mucosa; lateralmente
en relación con el bulbo vestibular. Su conducto excretor se abre en la base de los labios
menores, contra el himen. Estas glándulas, que se desarrollan en la pubertad, segregan líquido
filante que lubrica las partes genitales, en el momento de las relaciones sexuales.
Glándulas de Skene: son dos glándulas que cumplen la misma función que las anteriores y se
encuentran una a cada lado del orificio de la uretra.