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Estado Feudal y Poder en la Edad Media

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VII.

2) EL ESTADO FEUDAL MEDIEVAL: EL ESTADO FEUDAL CENTRALIZADO EN


LA EDAD MEDIA:

1-Manual de Historia Medieval. Selección: Segunda Parte, Capítulo 8:


“La construcción de los espacios políticos europeos”
En el siglo XI, los espacios de poder eran los señoríos rurales.

En los próximos dos siglos (XII y XIII), la sociedad europea vivió un proceso de ordenación y
jerarquización de las competencias de los señores que estos ejercían muchas veces sobre unas
mismas personas y tierras.

Este proceso se caracterizó por dos rasgos generales: 1- no fue lineal e inevitable, sino que
estuvo sujeto a aceleraciones y retrocesos. 2- acabo desembocando en diversas escalas

espaciales: el Reino

Principado territorial

una mezcla de ambos

la historia del poder : 2 grandes temas : el primero: la teoría y la práctica del ejercicio del poder,
por la que discuten los dos aspirantes ( el sacerdocio e imperio)

Cristiandad entendida como un único cuerpo social y entre las que fue abriéndose paso una
doctrina que apoyaba la construcción de otras autoridades : “las monarquías nacionales

1. La teoría y la práctica del ejercicio del poder


La sociedad europea se caracterizaba en el siglo XI por una fragmentación de la autoridad y la
existencia de una jerarquía de poderes sobre unos mismos espacios y unas mismas personas

economía esencialmente rural y vigorosos vínculos privados entre señores, configuro la


sociedad feudal. El argumento de la evolución política entre los años 1050 y 1280 parece
marcado por dos tendencias: la primera fue el fortalecimiento social y económico de los
señoríos y la segunda el paso progresivo de la monarquía feudal

la monarquía corporativa de base territorial ( con un espacio político, delimitado por fronteras y
encabezado por un rey,

La sociedad europea creía que una autoridad única debía estar al frente de la Cristiandad
entendida como conjunto de

tierras y hombres de la Europa católica

la sociedad discutió sobre si esa autoridad debía ser el Sacerdotium o el Imperium.

sociedad constituía un único cuerpo en el que había que reconocer dos componentes: el
espiritual y el material

Hasta mediados del siglo XI, la historia había dejado ver una especie de movimiento pensar
entre formulaciones de agustinismo político y formulaciones impregnadas de cesaropapismo

La ocasión fue la llamada “querella de las investiduras”, bajo la cual subyacía una verdadera
pugna por el dominium mundi.

Las tesis sacerdotalistas justificaban la superioridad de la Iglesia por el hecho de que se ocupaba
de cuestiones espirituales, más relevantes que las temporales, ya que atañían a la salvación
eterna de los fieles. Por su parte los defensores de la primacía del Imperium proponían que la
Cristiandad estaba gobernada por dos imágenes de Cristo: el papa y el emperador.

La recepción del Derecho romano acabo con las ambigüedades de la teoría política. La nueva
doctrina jurídica se sumó a la filosofía aristotélica para suministrar argumentos a los defensores
de la concepción naturalista del poder político y de la autonomía del Estado. El nuevo Derecho
(civil y canónico) trajo importantes consecuencias jurídicas, sociales y políticas. La primera:
una nueva concepción del Derecho.

La segunda, la posibilidad de elaborar conceptos generales, como aequitas, ius, iustitia. Y la


tercera, la transformación del proceso judicial, con la implantación de una justicia pública, de
procedimiento escrito, con prueba testifical, tendencia a la universalidad de las penas por los
mismos delitos y tecnificación de la función de juez, que exige un profesional

La recepción del Derecho romano abrió paso a la idea de que la sociedad política tenía valor por
si misma, esto es, al naturalismo político. El impulso decisivo lo dio la recepción del
pensamiento aristotélico y su adaptación hecha por Santo Tomás de Aquino. El pensamiento de
Aristóteles se basaba en una doble idea: la comunidad política es una creación de la naturaleza y
el hombre es por naturaleza un animal político que sólo interviniendo en la vida de su
comunidad

En consecuencia, la noción de <bien común> se convertía ahora en el criterio que permitía


juzgar la validez de la ley. Como forma de autoridad política, santo Tomas entendía que, del
mismo modo que en el universo hay un solo Dios, la más adecuada era el gobierno de uno solo,
la monarquía, mejor la electiva que la hereditaria y a ser posible con la colaboración de
aristocráticos y populares para evitar la tentación de la tiranía.

La construcción territorial y política de los reinos: El espacio político europeo se caracterizaba


por su extrema fragmentación en múltiples células (pequeños reinos, principados, condados,
señoríos),

se constata la identificación entre tres elementos: población, territorio y autoridad de un


príncipe.

La elaboración de una doctrina y el ejercicio de una práctica que aseguraba un aceptable nivel
de funcionamiento de las relaciones entre los tres componentes y una individualización de cada
construcción política.

El afianzamiento de una monarquía real implico el reconocimiento del derecho de una familia

Las familias reales escogidas trataron de asegurar su posición a través de formulas parecidas:
1)- fue su fuerza militar frente a otros contendientes. 2)- su capacidad de articular en beneficio
propio, contratos de vasallaje entre miembros de las aristocracias. 3)- el afianzamiento del
criterio hereditario frente al electivo en la transmisión de la jefatura, que se completo con el
derecho de primogenitura

El circulo eclesiástico de los monarcas apoyo elaborando la liturgia (unción del rey) y el
reconocimiento de su poder taumatúrgico. 4)- el aprovechamiento de las teorías sobre los
fundamentos de la autoridad política.

como un espacio en que Vivian los vasallos y los vasallos de los vasallos de un determinado
señor, el rey. Entre aquellos y este, la relación se regía por las PRACTICAS
FEUDOVASALLATICAS: fidelidad mutua y prestación de obligaciones resumidas en el doble
concepto de auxilio y consenso. El monarca consiguió que el vinculo con sus vasallos llegara a
ser universal para todos los que Vivian en el territorio de un reino y que la realización de
aquellas obligaciones
ayuda financiera, colaboración militar y consejo para administrar justicia) se institucionalizara a
la escala general de cada reino.

- EL FISCO REGIO: constituido por dos tipos de ingresos. De un lado, los recursos procedentes
del dominio regio, esto es, de las tierras

Del otro lado, el conjunto de las cuatro ayudas que los vasallos solían abonar a su señor.

 Los derivados de las guerras de conquista


Reliquias sobre la acuñación de monedas,

La participación regia en la fiscalización eclesiástica a través de las rentas

 Contribuciones extraordinarias.
2- LA FUERZA MILITAR DEL REY: subordinada

EL EJERCICIO DE LA JUSTICIA: era el principal objetivo del poder. Gobernar era,


administrar justicia

- LA REDUCCION DE LA DIVERSIDAD DE ORDENAMIENTOS JURIDICOS:

cada una de las células políticas del siglo XI poseía un ordenamiento cuyas bases eran, la
costumbre, las decisiones judiciales, las disposiciones de los príncipes y los pactos privados.
Dentro de ellas se distinguían situaciones personales corroboradas por estatutos especiales

LA ACUÑACION DE NUEVAS FORMULAS DE REPRESENTACION DE LA


COMUNIDAD:

la creación de unidades políticas más amplias y centralizadas, los reinos y el creciente peso
económico y social que los núcleos urbanos iban adquiriendo reclamaron una ampliación del
número y la procedencia de las personas convocadas a prestar el consilium (consejo, asambleas
legislativas

Tercera parte, Capitulo 12 “Teoría política y organización del poder


(Manual de García de Cortázar):
la atención en tema como la justificación del poder, la concepción del Estado, sus instituciones,
la sociedad y las mentalidades políticas. Para los siglos medievales, estos nuevos enfoques han
permitido revalorizar los estudios sobre las transformaciones ideológicas e instituciones. Así
analizar el cambio político que se apoyo fundamentalmente en el incremento del poder real,
haciendo de la monarquía el centro de la acción gubernativa, y el proceso de formulación de los
sistemas representativos que abrían los órganos de gestión a la participación social.

las nociones de súbdito y de bien común, la formación de asambleas representativas,


impondrán ideas como responsabilidad, mayoría, representatividad, etc.

En definitiva, se pueden reconocer en este periodo final de la Edad Media las bases del llamado
Estado Moderno, concebido como la formulación teórica y practica de los instrumentos de
poder político que caracterizan la época moderna.

1- la transformación del pensamiento político


El elemento que desencadena la transformación del pensamiento político será la lectura de la
Política de Aristóteles en los ambientes cultos, al abrir nuevas perspectivas a las concepciones
del gobierno y la justicia

Las ideas aristotélicas encontraron en Tomas de Aquino la autoridad ortodoxa para adaptarlas a
los principios cristianos. Es fundamental el juego dialectico desplegado para asumir la
distinción entre el hombre natural, miembro de la comunidad política y como tal <ciudadano>,
y el cristiano. El enfrentamiento entre el Estado y la Iglesia

se arrastraba desde hacía un milenio

En la práctica política, a comienzos del siglo XIV era visible la separación de los dos ámbitos
del poder. Solo faltaba que se pusiera por escrito que se elevara a la categoría de doctrina y que
ideológicamente se desvinculase la autoridad de los reyes de cualquier intervención papal.

siglo XIV que esbozaron una concepción revolucionaria al poner la clave del poder en la
voluntad del pueblo. (Primer paso). Siguiendo la línea naturalista, entre ambos formularon la
teoría de la vía ascendente del poder.

Con el pensamiento político de Guillermo de Ockam, que muere a mediados del siglo XIV,
puede darse por concluido el proceso de disolución de la Escolástica y abierta la dirección
naturalista del Renacimiento. Firme defensor de una concepción laica de la sociedad, de la
separación de la fe y la razón y de que la comunidad de los fieles, libres, pobres y
espiritual, es la única infalible, Ockham impuso la superioridad del Estado sobre la Iglesia
y el reconocimiento del poder superior del papa solo en el plano espiritual, sin capacidad
de intervención en lo temporal.

Segundo paso), el frente abierto por los intelectuales fue completado por los juristas cuyo
conocimiento del Derecho civil les señalaba la exclusión efectiva del emperador y del papa
en las cuestiones de gobierno.

Tercer paso) en el proceso se produce a mediados del siglo XV, de la mano de historiadores que
son a la vez hombres de acción política. Quienes dan por olvidada definitivamente la disputa
entre la prioridad del papa o del emperador, proponiendo al rey como centro único del poder

La nueva concepción de la monarquía: El concepto de Estado que comenzaba a definirse en el


transito del siglo XIII al XIV proponía la existencia de la monarquía como centro de la acción
de gobierno y como depositaria indiscutible de la AUTORIDAD y de la POTESTAD.

rey es el delegado del poder soberano que recae en el cuerpo social, en el pueblo; la potestad
real es casi universal y vitalicia, pero sus acciones deberán contar con el consentimiento general
y responder de ellas ente los hombres y Dios. El fortalecimiento de la monarquía no va unida a
una ruptura con lo anterior, sino que se apoya en las más firmes tradiciones de la antigua
realeza, en el linaje y la herencia, el servicio feudal, los juramentos de vasallaje y la unción
sacramental,

Se requería garantizar la SUCESION en el linaje aplicando las leyes de la HERENCIA regulada


por mecanismos automáticos, los cuales fueron reajustados como por ejemplo la eliminación del
derecho de las mujeres a reinar

El poder compartido: “las asambleas representativas”: El fortalecimiento del poder real y la


identificación de su figura con el Estado hunde sus raíces en la propia concepción de la
monarquía y la aplicación de la disciplina feudal, si bien el factor decisivo hay que buscarlo en
el exterior de ese sistema, concretamente en las transformaciones socioeconómicas propiciadas
por la aparición de la burguesía como fuerza social que descompone el anterior esquema
individualista e introduce la idea de interés general, permite hablar de “comunidad” y hace
comprensible el principio del derecho romano <lo que a todos toca, por todos debe ser
aprobado>. De ahí que el aparato estatal creado en torno al monarca se abriese a la participación
de los grupos sociales.

articulación de las asambleas en tres órdenes: nobleza, eclesiásticos y popular, siguiendo el


esquema ideal de la sociedad estamental y su reunión representaba a la comunidad. Mas allá de
que se hable de “asambleas representativas”, hay que decir que su representatividad es muy
restringida ya que los integrantes del brazo de la nobleza acuden en virtud de sus derechos
señoriales

el momento de arranque de la crisis a finales del siglo XII, coinciden las tensiones internas
dentro de la curia papal y el ímpetu de los monarcas por ampliar su poder en sus reinos, en
especial en el plano fiscal. La introducción por parte del rey de un elemento desestabilizador
para el papado fue la autoridad del concilio.

2- El nacimiento de la Europa de las naciones


Al último cuarto del siglo XIII, el espacio europeo llegaba en una situación política de gran
inestabilidad. El poder de los reyes, todavía en fase de formulación, había desplazado al
imperial, que tanto el de Oriente, arruinado durante la Cuarta Cruzada y reconstruido a duras
penas en 1261, como el de Occidente, el Romano Germánico recién superado el interregno que
concluyo en 1273, eran una sombra sin fuerza y sin autoridad.

TEXTO 2: “EL ESTADO ABSOLUTISTA”. De Perry Anderson


El objeto de esta obra es intentar un análisis comparado de la naturaleza del Estado absolutista
en Europa. Sus límites y su carácter general

Será concebido como un estudio marxista del absolutismo, se sitúa deliberadamente entre dos
planos diferentes del discurso marxista, por un lado el del historiador que no se preocupa por
cuestiones teóricas, y por otro el lado de los filósofos que si los tiene en cuenta pero se aleja de
los temas empíricos,

. La historia del absolutismo tiene muchos y yuxtapuestos comienzos, y finales


escalonados y dispares.

PRIMERA PARTE: EUROPA OCCIDENTAL

En el transcurso del siglo XVI apareció en Occidente el estado absolutista. Las monarquías
centralizadas de Francia, Inglaterra y España representaron una ruptura decisiva con la
soberanía piramidal y fragmentada de las formaciones sociales medievales, con sus sistemas de
feudos y estamentos.

Engels pudo referirse a la época del absolutismo como la era en que la nobleza feudal fue
obligada a comprender que el periodo de su dominación social y política había llegado a su fin.
Marx por su parte afirmó: “Bajo la monarquía absoluta, la burocracia no era más que el medio
para preparar la dominación de clase de la burguesía”.

Las monarquías absolutas introdujeron unos ejércitos y una burocracia permanente, un sistema
nacional de impuestos, un derecho codificado y los comienzos de un mercado unificado

Los señores que continuaron siendo propietarios de los medios de producción fundamentales en
cualquier sociedad preindustrial, fueron los nobles terratenientes. Durante toda la temprana
Edad Moderna, la clase económica y políticamente dominante fue la misma que en la era
medieval: la aristocracia feudal. Esta nobleza sufrió una profunda metamorfosis durante los
siglos siguientes al fin de la Edad Media, pero desde el comienzo hasta el final de la historia del
absolutismo nunca fue desalojado de su dominio del poder político.

El absolutismo fue esencialmente eso: un aparato reorganizado y potenciado de


dominación feudal, destinado a mantener a las masas campesinas en su posición social
tradicional. El Estado absolutista nunca fue un árbitro entre la aristocracia y la burguesía,
ni un instrumento de la naciente burguesía contra la aristocracia, fue el nuevo caparazón
político de una nobleza amenazada.
El feudalismo como modo de producción se definía originariamente por una unidad orgánica de
economía y política, paradójicamente distribuida en una cadena de soberanías fragmentadas a lo
largo de toda la formación social.

Con la reorganización del sistema político feudal en su totalidad, y la disolución del sistema
original de feudos, la propiedad de la tierra tendió hacerse progresivamente menos condicional,
al tiempo que la soberanía se hacía correlativamente más absoluta. El debilitamiento de las
concepciones medievales de vasallaje se desarrolló en ambas direcciones: mientras confería a la
monarquía unos poderes nuevos y extraordinarios, emancipó las propiedades de la nobleza de
sus tradicionales limitaciones.

El efecto final de esta redistribución del poder social de la nobleza fueron la maquinaria de
Estado y el orden jurídico absolutistas, cuya coordinación habría de aumentar la eficacia del
dominio aristocrático al reducir a un campesinado no servil a nuevas formas de dependencia y
explotación

Durante la depresión feudal se desarrollaron importantes industrias urbanas, tales como la del
hierro, el papel y los textiles.

Desde lo más hondo del tremendo caos feudal y de las convulsiones de las guerras de las Rosas,
de la Guerra de los Cien Años y de la segunda guerra civil de Castilla, las primeras monarquías
nuevas se irguieron, prácticamente al mismo tiempo,

Las nuevas monarquías de la Europa renacentista encontraron una sola condensación jurídica.
El resurgimiento del derecho romano. Económicamente, la recuperación e introducción del
derecho civil clásico favoreció el desarrollo del capital libre en la ciudad y en el campo, puesto
que la gran nota distintiva del derecho civil romano había sido su concepción de una propiedad
privada absoluta e incondicional.

El derecho romano era el arma más poderosa que tenían a su disposición para sus característicos
programas de integración territorial y centralismo administrativo.
El principal efecto de la modernización jurídica fue, pues, el reforzamiento del dominio de la
clase feudal tradicional.

El estado absolutista hecho las bases de un ejército profesional, la forma y función de estas
tropas divergía enormemente de la que más adelante sería característica del estado burgués.

La burocracia civil y el sistema de impuestos característicos del Estado absolutista no fueron


menos paradójicos. Parecen representar una transición hacia la administración legal racional de
Weber, en contraste con la jungla de dependencias particularistas de la Baja Edad Media. Sin
embargo la burocracia del Renacimiento era tratada como una propiedad vendible a individuos
privados. Así el modo de integración de la nobleza feudal en el Estado absolutista que
prevaleció en Occidente adoptó la forma de adquisición de cargos. El que compraba
privadamente una posición en el aparato público del Estado la amortizaba por medio de la
corrupción y los privilegios autorizados.

El desarrollo de la venta de cargos fue uno de los más llamativos subproductos del incremento
de la monitorización de las primeras economías modernas

Las funciones económicas del absolutismo no se redujeron, a un sistema de impuestos y de


cargos. El mercantilismo (doctrina dominante en ésta época) presenta la misma ambigüedad que
la burocracia destinada a realizarlo. Indudablemente el mercantilismo exigía la supervisión de
las barreras particularistas opuestas al comercio dentro del ámbito nacional, esforzándose por
crear un mercado interno unificado para la producción de mercancías. El mercantilismo
representaba exactamente las concepciones de una clase dominante feudal que se había
adaptado a un mercado integrado
El comercio y la guerra no fueron las únicas actividades externas del Estado absolutista en
occidente. Su otro gran esfuerzo se dirigió a la diplomacia que fue uno de los grandes inventos
institucionales de la época. La diplomacia fue, la indeleble marca de nacimiento del Estado
renacentista. Con sus comienzos nació en Europa un sistema internacional de Estados, en el que
había una perpetua exploración de los puntos débiles en el entorno de un Estado o de los
peligros que podían emanar contra él desde otros estados. La Europa medieval nunca estuvo
compuesta por un sistema internacional de estados. Su mapa político era inextricablemente
confuso y enredado: en él estaban geográficamente entremezcladas y estratificadas diferentes
instancias jurídicas

La aparente paradoja del absolutismo en Europa Occidental fue que representaba principalmente
un aparato para la protección de la propiedad y de los privilegios aristocráticos, pero que, al
mismo tiempo, los medios por los que se realizaba esta protección podían asegurar
simultáneamente los intereses básicos de las nacientes clases mercantiles y manufactureras. El
estado absolutista centralizó cada vez más el poder político y se movió hacia sistemas legales
más uniformes. Suprimió un gran número de barreras comerciales internas y patrocinó aranceles
exteriores contra los competidores extranjeros.

La centralización económica, el proteccionismo y la expansión ultramarina engrandecieron al


último Estado feudal a la vez que beneficiaron a la primera burguesía. Incrementaron los
ingresos fiscales del primero (estado feudal) al proporcionar oportunidades de negocios al
segundo (burguesía).
El carácter irreductiblemente feudal del absolutismo permaneció. Era un Estado basado en la
supremacía social de la aristocracia y limitado por lo imperativos de la propiedad de la tierra.

TEXTO 4: “CATEGORIAS DE ESTADO”. De Carlos Astarita.


1-CATEGORIAS DE ESTADO:

Algunos pensadores plantean que el estado nunca desapareció, pero no es la moda, la atención
se centró en la negación de cualquier estructura estatal

El problema se inicia para el historiador cuando aborda al objeto tal como le llega en los
testimonios conservados, lo que nos impone que fijemos el punto de partida en el resultado, el
estado moderno. Expresado de otra manera, sólo con las categorías del estado capitalista
podemos pensar las formaciones políticas precedentes en su peculiaridad.

Se consideraran tres cuestiones vinculadas con respecto al nexo entre pasado y presente: 1) El
estado moderno implica una peculiaridad extrema en el seno de las formas sociales. 2) Esto
remite a explicar esta excepcionalidad, el estado moderno sólo se comprende como negación
parcial del estado absolutista. Se inscribe en cualidades derivadas de la transformación del
feudalismo. 3) Se establece así una interdependencia conceptual entre estado feudal y estado
capitalista.

EL MODERNO ESTADO CAPITALISTA

Para Hegel, Marx y Gramsci, tres pensadores fundacionales, los problemas tienen una entidad
unitaria, en tanto tratan de la relación entre estado moderno, sociedad civil y base económica
capitalista. Esta separación entre estado e intereses privados surge del hecho, especifico de la
edad moderna, de que los propietarios de los medios de producción no son los propietarios de
los medios coactivos y administrativos, que se hallan en manos de un estamento partículas, la
burocracia.

Para comprender la naturaleza del estado moderno se va a desarrollar algunas determinaciones


interdependientes:
a) Si existe una separación entre vértice político y base económica, se impone entonces una
serie de conectores institucionales que articulan esta dualidad, mediadores en parte estructural y
funcionalmente ligados al estado, en parte ligados a la esfera privada (parlamento, centros
culturales, partidos políticos, escuelas, etc.). El estado no puede vivir en aislamiento, necesita
ser dirigido por la clase dominante

El reducto más concentrado del estado, el poder ejecutivo, puede presentarse como árbitro de
los intereses particulares y portador de valores generales (el bienestar, el progreso, el orden, la
colaboración entre capital y trabajo), como encarnación del universal. Es por esto que su
carácter de clase no es una evidencia. Todas las decisiones por las que el estado crea
condiciones apropiadas para el modo capitalista de producción, se presentan como opciones
técnicas y neutras de sus expertos

Por lo tanto, el estado presupone una ideología dominante, la aceptación de determinados


valores por parte de las clases dominadas. El problema no estriba sólo en los aparatos
ideológicos del estado sino en la ideología implícita en ellos.

De esto se desprende que la ideología es real, la ideología del estado arbitro (con función
justificadora del poder) se basa en un hecho real; se basa en que el agente de gobierno no es
propietario de los medios de producción, por lo cual se integra en un estamento fijo de
poseedores de medios de gestión que actúan en el escenario político y legal ciñéndose al
régimen jurídico al que se someten formalmente con sentido impersonal. La burocracia no es
entonces una clase, sino un estamento en relación con la clase dominante a la que sirve y se
supedita

La funcionalidad dependiente de la burocracia no impide que ésta posea su propia esfera de


intereses. Su intervención social es contradictoriamente dirigida y activa, aunque limitada en
este último aspecto por el control que sobre ella ejercen los propietarios de los medios de
producción.
EL PROBLEMA DE LA CAUSALIDAD DEL ESTADO MODERNO

El estado como entidad aparentemente autónoma, es la expresión institucional de la abstracción


de las relaciones de fuerza del proceso de producción, con lo cual esas relaciones de fuerza se
instalan en una instancia separada de los capitales individuales.

El estado es pensado como coerción de clase e ideología y que adapta su función a los
requisitos capitalistas. Por eso la empresa capitalista necesita de un estado donde el
administrador tenga un comportamiento calculable, esté sometido a la norma, lo que es propio
de la dominación legal impersonal brindada por el burócrata.

Lo que nos remite a otro problema, la burguesía no se dio a sí misma una construcción política,
de la nada con todos sus atributos deliberadamente elegidos, sino que actuó sobre condiciones
heredadas, por ello la única respuesta posible está en la observación histórica. Por consiguiente,
o la lógica del estado se resuelve mediante la lógica del modo de producción capitalista en una
fase que no es dominante, o se hace abstracción de las condiciones sobre las que actuó la
burguesía, heredadas del feudalismo occidental, y que deberían situarse entonces en el centro de
la atención.
El feudalismo es, en principio, la negación de la forma moderna esencial del estado, pero
constituye también su presupuesto.

Concluimos que la categoría estado es pasible de ser utilizada, en el análisis del feudalismo, con
el requisito de una reformulación profunda.

2-EL ESTADO FEUDAL


PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La monarquía medieval rodeada de magnates, no tuvo desde los siglos VIII y IX otra alternativa
para imponer su autoridad que ganar fidelidades sobre la base de concesiones de tierras y
mandos, generando gobiernos autónomos limitantes de su potestad. En áreas densamente
feudales se debilitaba la autoridad superior, y la historia política se desenvolvía en un juego de
lealtades y alianzas precarias entre linajes alternadas por enfrentamientos

Durante mucho tiempo, los historiadores conectaron la concentración política con las comunas
libres, que habrían aportado a la corona el dinamismo de una burguesía en crecimiento desde el
siglo XII,

El esquema de dualismo económico y concentración política por una asociación de


conveniencia entre monarquía y comunas fue abandonado.

Por un lado, el estado centralizado fue concebido como un organismo de dominio del capital, ni
aun como una institución de equilibrio entre burguesía y nobleza, sino como un aparato
reorganizado y potenciado de dominación feudal, solo secundariamente sobre
determinado por la burguesía urbana.

Esta concepción reproductiva del estado fue tomada por Robert Brenner

El estado habría sido un producto de la luchas de clases en tiempos de crisis, un acto


político voluntario de los mismos feudales.

INDEPENDENCIA RELATIVA DEL ESTADO

La monarquía y la nobleza se ubicaban en un cierto antagonismo competitivo por la adquisición


de tierras y rentas. En esta competencia se precisaba la identidad del estado, que no representaba
mecánicamente ni en forma directa los intereses de la clase feudal y que encontraba la
oportunidad de manifestar su identidad singular con el sostén militar de las aristocracias
urbanas. Esta posibilidad derivaba del paulatino crecimiento del realengo. La corona adquiría
así una fisionomía propia como sujeto social, con independencia relativa de la clase feudal, y
expresa esta diferencia su facultad para legislar para el reino, incluyendo a los señoríos.

DINÁMICA DE LA CONSTITUCIÓN DEL BLOQUE SOCIAL DOMINANTE

La crisis de la alianza entre el rey y las aristocracias locales, que se precipitaban por la ausencia
física del monarca.

CONCLUSIONES

La lucha de clases no se presenta como una causa general de la constitución política. Por el
contrario, pueden considerarse como determinaciones de las formas sociopolíticas, los modos de
reproducción de la clase dominante, las instituciones, la constelación de prácticas y la evolución
histórica: la monarquía y sus órganos estamentales surgieron de una transformación del régimen
del feudalismo.
El modo de reproducción de una parte de la clase dominante fue el eje de este análisis. La lucha
de clases o las crisis de acumulación pueden ser apreciadas como variables secundarias con
referencia a esta determinación.
Si el modo de producción feudal tiene una tendencia inherente al fraccionamiento de la
soberanía política, la contra tendencia centrípeta se establece a partir de la incidencia de otros
componentes de la formación social, específicamente los agentes surgidos de sistemas
corporativos de mercaderes urbanos o de sistemas agrarios de producción mercantil. Su desigual
peso social en cada país proporciona el secreto de la relativa variabilidad de la configuración
política

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