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Fallo TOFCórdoba - R. V., R. W.

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Voces:
DELITO ~ ESTUPEFACIENTES ~ SENTENCIA CONDENATORIA ~ TENTATIVA ~
TRANSPORTE DE ESTUPEFACIENTES
Tribunal: Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nro. 1 de Córdoba(TOralCrimFedCordoba)(Nro1)
Fecha: 04/05/2015
Partes: R. V., R. W y R. Q., U. M. p.ss.aa. s/ inf. Ley 23.737
Publicado en: La Ley Online;
Cita Online: AR/JUR/11517/2015
Hechos:
Una mujer que era transportada en un vehículo en la Ciudad de Córdoba luego de su arribo desde Buenos
Aires fue interceptada por personal de gendarmería, quienes constataron la existencia de cocaína en la valija de
su propiedad ubicada en el asiento trasero del rodado. A raíz del hecho fue condenada por el delito de transporte
de estupefacientes. Al conductor también se lo condenó por el mismo delito pero en grado de tentativa.

Sumarios:
1. Quien transportaba a una persona en la Ciudad de Córdoba luego de su arribo desde Buenos Aires con una
valija con cocaína ubicada en el asiento trasero debe ser condenado por el delito de transporte de estupefacientes
en grado de tentativa si, cuando fueron interceptados por gendarmería, la droga todavía se encontraba dentro del
ámbito de custodia del acompañante, pues al tener este el total dominio del hecho, el conductor no llegó a
consumar el ilícito.
Texto Completo:
Córdoba, mayo 4 de 2015.
1ª¿Se encuentra acreditada la existencia del hecho que se investiga y en su caso son sus autores R. V. y U.
R. Q.? 2ª En su caso ¿qué calificación legal corresponde? 3ª En su caso ¿cuál es la sanción a aplicar y procede la
imposición de costas?
1ª cuestión.— El doctor Muscara dijo: R. V. y U. R. Q. vienen acusados como coautores del delito de
transporte de estupefacientes, previsto y penado por los arts. 5° inc. "c" de la ley 23.737 y art. 45 del Cód. Penal,
ello conforme la calificación legal efectuada por el señor Fiscal Federal en el requerimiento de elevación de la
causa a juicio obrante a fs. 282/286. La mencionada pieza procesal transcripta precedentemente, fija el hecho en
que tal acusación se funda y cumple el requisito de la sentencia en este aspecto. Habiéndose implementado en la
presente causa, el trámite establecido por el art. 431 bis del C.P.P.N. (juicio abreviado), el pronunciamiento se
basará en la pruebas recibidas en la instrucción, de conformidad con lo señalado en el inc. 5° de la norma citada.
En oportunidad de receptárseles declaración indagatoria a tenor del art. 294 del C.P.P.N., a fs. 71 R. V. se
abstiene de declarar, manifestando posteriormente que el día del hecho recibió una llamada de R. Q. para
realizar un viaje, ya que el es remisero, la nombrada venía de Buenos Aires a la terminal de Córdoba, y el la
tenía que llevar desde allí hasta barrio Alberdi de esta ciudad, a la altura de ... aproximadamente, en momentos
en que estacionaba el vehículo en dicho lugar fueron interceptados por personal de la Gendarmería que
secuestraron una valija de propiedad de R. Q.
Que esta tenía su numero de teléfono por que el se dedicaba a hacer viajes, y varias personas de
nacionalidad peruana lo tenían por el mismo motivo. Agrega que vive con su mujer e hijos en ..., hace quince
años aproximadamente, que allí tiene un almacén, el que es atendido por todos los integrantes de la familia, y a
parte trabaja como remisero (fs. 273).
Por su parte, U. R. Q., niega el hecho que se le imputa (fs. 72). Adelanto desde ya mi opinión, coincidente
con la acordada por las partes, plasmada en el acuerdo presentado al Tribunal obrante a fs. 343, en el sentido de
que se encuentra debidamente acreditado en la presente causa el hecho que da origen a la acusación, como así
también la autoría responsable que le cabe en el mismo a los encartados.
Conforme surge de las probanzas acumuladas en el presente proceso, la causa se inicia con la denuncia
anónima formulada telefónicamente por una mujer que no se dio a conocer, manifestando el día 21 de agosto
del año 2013 al entonces Jefe de Guardia dependiente de la Unidad Especial de Investigaciones y
Procedimientos Judiciales de esta ciudad, Juan Ariel Flores, que al día siguiente, esto es el jueves 22 de agosto
del mencionado año, llegaría a la ciudad de Córdoba desde Buenos Aires, en colectivo de línea, una mujer
peruana que traería sustancias estupefacientes para entregárselas a un ciudadano también de nacionalidad
peruana llamado R. V., con domicilio en ... de barrio Alberdi de nuestra ciudad, donde funciona una especie de

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"kiosco". Aportando también los datos identificatorios del automóvil perteneciente al nombrado, por último la
denunciante manifiesta a la autoridad preventora que su hijo compraba drogas en otro kiosco que funciona en el
... del mismo barrio, lo que le ocasionó graves problemas de salud.
Teniendo en cuenta las circunstancias señaladas precedentemente, y entrando al análisis del hecho que se les
enrostra a los inculpados, comenzaré por valorar los testimonios brindados por los funcionarios dependientes de
la Gendarmería Nacional que llevaron a cabo la presente investigación.
En primer término lo haré con el testimonio del funcionario Rodrigo Manuel Espín, comisionado para llevar
adelante la investigación, en el marco de las actuaciones sumariales n° 26/13.
Así las cosas, en primer lugar, el declarante constata la existencia del domicilio aportado en la denuncia
anónima, en ... de barrio Alberdi de esta ciudad, como así también que en el mismo se domiciliaba un ciudadano
peruano a quien llamaban "...", el cual se conduce en el vehículo marca VW Gol dominio ..., coincidiendo todos
los datos con los aportados anteriormente. A su vez, observa que en el ... de esta ciudad, existe un kiosco, tal
como surgía de la denuncia anónima (fs. 116).
También valoro el testimonio del gendarme Leonardo José Gilardi, quien el día veintidós de agosto del
2013, junto a personal que le prestaba apoyo, se apostó en inmediaciones del domicilio denunciado y de la
terminal de ómnibus de nuestra ciudad para esperar el arribo de la mujer de origen peruano que traería las
sustancias prohibidas. En estas circunstancias, tuvo a su cargo el procedimiento ocurrido como consecuencia de
lo mencionado, realizando la requisa del automóvil marca Gold Trend dominio ... en el que se conducían los
encartados, conforme la orden correspondiente librada por el Juez Subrogante del Juzgado Federal n° 2 de esta
ciudad (registrada como: A-18-2013).
Como consecuencia de la requisa llevada a cabo, se secuestró un bolso de mano color gris marca "Puma"
conteniendo un pasaje de la empresa "Urquiza S.A." a nombre de M. R. (Itinerario Córdoba - Retiro, Buenos
Aires) con fecha abierta, una billetera de mujer con dinero argentino, algunas tarjetas de un hotel, de colectivo y
papeles con anotaciones varias, como también un teléfono marca "Samsung" modelo GT 85360L con chip de la
empresa Movistar. A su vez, se incautó un celular marca Movistar modelo "Q" 8T también con chip de la
mencionada empresa, otro marca Motorola modelo 1296 con chip Nestlé, un celular marca Samsung modelo
GT E 2530 con chip de Movistar, un cheque del banco Santander Río por un monto de pesos cuatrocientos
($400) y una póliza de seguro.
Por último se encontró una valija que estaba sobre el asiento trasero del auto demorado, adentro de esta, se
halló a su vez, envuelto en un toallón, un paquete rectangular cubierto en cinta engomada transparente
conteniendo en su interior una sustancia pulverulenta color blanca, la cual al ser sometida al test
correspondiente resultó ser compatible con el clorhidrato de cocaína.
En consecuencia, e informado el Juzgado Instructor interviniente de las novedades resultantes del
procedimiento, trasladan a pedido de este, a los ocupantes del vehículo como también al utilitario y demás
elementos, a la Unidad Especial de Gendarmería, sita en avenida La Voz del Interior n° 7510 de esta ciudad.
Una vez allí, se realizó la requisa de los ciudadanos U. M. R. Q. y R. V., incautándose en poder de esta un
teléfono celular marca Motorola modelo i786W con chip Nextel, y en poder del nombrado, dos billetes de cien
pesos, cuatro de cincuenta pesos, dos de veinte pesos, catorce de diez pesos, uno de cinco pesos y siete billetes
de dos pesos argentinos.
Asimismo, se incautó una billetera color marrón con la inscripción "Guess" conteniendo tarjetas y fotos
varias, carnet de conducir, un documento de identidad peruano como también documentación personal y un
billete de diez pesos. Seguidamente, se pesaron las sustancias estupefacientes secuestradas, la que arrojó un
peso total de mil treinta gramos de clorhidrato de cocaína (1.030 gramos) y se realizó el inventario
correspondiente del vehículo Gold Trend, dominio ..., el cual quedo depositado en la Unidad de Gendarmería
mencionada precedentemente; todo según actas de fs. 15/16, 22/23 y 24/25 de autos, declaración obrante a fs.
108.
A su vez, incorporo los testimonios de los funcionarios dependiente de la Gendarmería Nacional Daniel
Luciano Rodríguez, Vanesa Felicidad Morales y Cristián Alejandro Andrades, quienes también participaron del
procedimiento relatado en el acta obrante a fs. 15/7 de autos, ratificando en sede judicial todo lo acontecido en
dicha oportunidad. Asimismo, el testigo Andrades tuvo a su cargo el inventario del vehículo en cuestión, cuya
acta se agrega a fs. 24/25 de autos (declaraciones de fs. 112/4 respectivamente). Obra en la causa de marras,
también el testimonio de Gonzalo Javier Maldonado, funcionario de la Gendarmería Nacional, quien participó
del procedimiento descripto, teniendo a su cargo la requisa de los encartados, habiendo suscripto las

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correspondientes actas obrantes a fs. 15/17 y 22/3 respectivamente (declaración de fs. 115).
A su vez, agrego lo declarado por el ciudadano D. E. R., que también estuvo en el procedimiento
mencionado precedentemente, aclarando en ocasión de su declaración testimonial vertida en sede judicial, que
la droga se encontró sobre el asiento trasero del automóvil en cuestión, envuelta en una toalla en forma de rollo
y adentro de una valija.
Acota asimismo, que observó que la mujer tenía un cuaderno con anotaciones consistentes en valores de
cuatro dígitos, o sea números altos (fs. 132). También incorporo el testimonio de Christian Andrés F. A., quien
participó del procedimiento de marras y de la requisa del encartado R. V., agregando en su deposición en sede
judicial que estuvo presente desde el comienzo del procedimiento y que sí presenció cuando se realizó el test
orientativo a las sustancias estupefacientes incautadas (fs. 133).
Por último valoro los testimonios de los ciudadanos M. T. y V. B., como también de los funcionarios de la
Gendarmería Martín Gerardo Kachuk y Juan Carlos Ayala, todos testigos del allanamiento ocurrido en el
domicilio de R. V., sito en ... de barrio Alto Alberdi de esta ciudad.
En este contexto, el allanamiento fue llevado a cabo por el funcionario dependiente de Gendarmería
Nacional Miguel Alejandro Pozobón, junto al personal que le prestaba apoyo mencionado precedentemente,
ocurrido el mismo día, esto es el veintidós de agosto del 2013, siendo las quince treinta horas.
En estas circunstancias, se ingresa al domicilio sin hacer uso de la fuerza pública, encontrándose en el
mismo los señores K. Q. y M. T. B., ambos de nacionalidad peruana, junto a una niña de corta edad.
Seguidamente se comienza con el registro de la habitación perteneciente a R. V. y D. Q. R., en la que se
halló documentación varia, papeles, un celular marca "Samsung", modelo 3300 con batería y chip de la empresa
Movistar, una computadora notebook marca "Acer" y dinero diseminado en distintos lugares de la habitación en
un total de veintidós mil doscientos ochenta y cinco pesos argentinos, en billetes de distinta nominación
($22.285) y doscientos dólares estadounidenses (USA200). Continuándose con el registro, desde la habitación
identificada como n° 2 en el croquis confeccionado en ocasión del procedimiento (fs. 32) se hallaron además
una agenda color negra con inscripciones varias, cuatro celulares (marcas Sonic modelo X Peria, una tarjeta de
memoria, un chip de Movistar y batería; Sony Ericson modelo J 108 A, con un chip de Claro y batería; Nokia
modelo 5530, con chip de Movistar y su correspondiente batería y Samsung modelo GT 2310, una tarjeta de
memoria marca Samsung, un chip de MoviStar y su correspondiente batería), la cantidad de mil ochocientos
cuarenta y tres pesos ($1.843) y sesenta y cinco dólares (USA 65) distribuidos en billetes de distinta
nominación.
A su vez, mientras se llevaba a cabo el procedimiento, llegó al lugar la señora D. Q. R., la que manifestó ser
esposa del investigado R. V., quien fue requisada por personal femenino, resultando negativa la misma, ya que
solo poseía un celular marca "Samsung" con chip de Movistar (acta de fs. 29/31).
Por su parte, todos los testigos que participaron en el allanamiento descripto, hicieron hincapié en las
declaraciones vertidas en el Juzgado Instructor, que gran parte del dinero secuestrado se encontró en la
habitación matrimonial, ubicada al fondo de la vivienda, como así también se incauto documentación varia y
celulares (fs. 138/138 bis, 139/40).
Todos estos relatos son concordantes entre si y a su vez coinciden con lo consignado en el acta labrada en
ocasión del procedimiento (fs. 29/31). En este sentido, debo señalar que los testimonios valorados
precedentemente hacen referencia al hecho que integra la génesis de estos actuados y al resultado de los
mismos, de manera concordante con lo plasmado en las actas obrantes en la causa de marras (fs. 15/6,22/23 y
29/31) que reúnen los requisitos establecidos en los arts. 138 y 139 del Cód. Procesal Penal de la Nación. Por su
parte, las mencionadas actas han sido ratificadas en sede judicial por los funcionarios actuantes dependientes de
la Gendarmería Nacional como también por los testigos civiles, que reconocen como propias las firmas allí
estampadas y ratifican íntegramente el contenido de las mismas (ver testimonios mencionados
precedentemente).
A su vez, obra en la presente causa la pericia química realizada por el subinspector bioquímico Maximiliano
Gerlero, en donde concluye que en el material aportado se obtuvieron resultados que se corresponden con la
presencia de una mezcla de cocaína, cloruros, sustancias reductoras (Benedict: Positivo para azúcares reductores
y dipirona entre otras sustancias) y almidón, en un peso total de novecientos noventa y siete coma treinta y
cinco gramos (997,35 gramos, muestra n° 1), informe obrante a fs. 118/20.
Asimismo he tenido en cuenta también la prueba documental consistente en las actas de secuestro

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mencionadas precedentemente (fs. 15/6, 22/3 y 29/31), croquis ilustrativos (fs. 26 y 32),tomas fotográficas (fs.
34), órdenes de registro y allanamiento (fs. 13,14 y 28), acta de secuestro e inventario del vehículo marca Gold
Trend dominio ... (fs. 24/5) e inspección técnica realizada por la División Análisis e Investigación en las
Comunicaciones dependiente de la Policía de la Provincia de Córdoba sobre los celulares secuestrados (fs.
167/239). Es decir, al plexo probatorio reseñado se agrega el acuerdo celebrado entre los encartados y el
Ministerio Público Fiscal en los términos del art. 431 bis del C.P.P.N., toda vez que aún cuando la sola
confesión no puede constituir el único elemento de cargo como para tener por acreditada la existencia del hecho
y la responsabilidad de los imputados confesos, cuando ello encuentra respaldo como en este caso, en los demás
elementos de prueba arrimados a la causa, adquiere relevancia respecto al hecho por los que vienen acusados.
No obstante lo dicho, no puede dejarse de valorar que en el presente caso nos encontramos frente a una
particularidad en el marco probatorio, esto es, el acuerdo existente entre el representante del Ministerio Público
y la defensa técnica en orden al delito atribuido y su participación responsable en el mismo.
Es decir nos encontramos frente al reconocimiento, a la confesión de los imputados en relación al delito
mencionado al aceptar el acuerdo de juicio abreviado.
Conforme lo mencionado y los restantes elementos de convicción precedentemente reseñados, habiéndose
acreditado la existencia del hecho motivo de acusación y la participación responsable de los imputados en el
mismo, fijo este como lo relata el requerimiento de elevación de la causa a juicio transcripto anteriormente. Así
voto.
El doctor Asís dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota en la misma forma.
El doctor Lascano dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota en la misma forma.
2ª cuestión.— El doctor Muscara dijo:
Fijado así el hecho, corresponde encuadrar la conducta desarrollada en la figura penal que sea aplicable al
caso. Previo a dar respuesta a la cuestión planteada, cabe señalar que las partes, de conformidad al acuerdo de
juicio abreviado presentado al Tribunal, consideraron que el hecho debía tipificarse legalmente como transporte
de estupefacientes, en los términos del art. 5° inc. "c" de la Ley 23.737. Haciendo la salvedad, que en el caso del
justiciable R. V. la figura penal debe ser calificada como "transporte de estupefacientes en grado de tentativa",
esto en razón de que conforme las circunstancias fácticas que rodearon el hecho este no llegó a consumarse por
motivos ajenos a su voluntad (interceptación policial, ver constancias de autos obrantes a fs. 15/16 y fotografías
de fs. 34).
Por otra parte, hay que tener presente que en el caso que nos ocupa, en el procedimiento realizado en la
presente causa se secuestraron sustancias estupefacientes que eran llevadas de un lugar a otro por la encartada
U. R. Q., quien arribó a la ciudad de Córdoba el día 22 de agosto del 2013 proveniente de la ciudad de Buenos
Aires, donde la esperaba R. V. a bordo de su vehículo marca Gold Trend dominio ..., momentos después fueron
interceptados por personal de la Gendarmería quienes constataron la existencia de las sustancias ilícitas, que
estaban ocultas en una valija de propiedad de la inculpada. En tales circunstancias, la nombrada venía
transportando el estupefaciente en cuestión; ya que como lo señala Laje Anaya en su obra "Narcotráfico y
Derecho Penal Argentino", es necesario, ".....como primer punto señalar que, lo transportado debe encontrarse
en tránsito. En su objetividad, la acción queda satisfecha cuando el autor traslada los objetos en cuestión, todos
en su conjunto, a cada uno, llevándolos de un lugar a otro....", obra citada, p. 133.
En apoyo a lo expresado puede esgrimirse que:.... "El delito de transporte de estupefacientes se ubica como
una de las formas agravadas de la simple tenencia prevista por el art. 14 primera parte de la Ley 23.737 y para
su configuración basta la mera traslación o desplazamiento de un lugar o paraje a otro, sin exigirse ni fines de
comercialización, ni cumplimiento del objetivo final, ni aún siquiera importa el destino que posteriormente se le
confiere a las sustancias...." (C.N.C.P., Sala III, LA LEY, 2000-F, 928).
En relación al encartado R. V., en cambio, la conducta desarrollada por este queda en el estadio de la
tentativa de transporte de estupefacientes.
En tal sentido, y por las razones que seguidamente invocaré, comparto la conclusión arribada en el convenio
referido. Pues, se encuentra fehacientemente acreditado en autos que la inculpada U. R. Q., en el momento en
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que fueron interceptados por personal de Gendarmería, aún tenía en su poder la droga, la que conforme lo ya
mencionado, se encontraba oculta en una toalla que a su vez estaba guardada adentro de una valija, por lo que
permanecía en su poder, sin haber sido aún entregada al encartado R. V.
Así las cosas, y conforme tengo por acreditado con la prueba desarrollada precedentemente R. Q., habría
transportado, desde la ciudad de Buenos Aires hasta nuestra ciudad, en donde abordó, más precisamente en la
terminal de ómnibus local el automóvil conducido por R. V., siendo interceptados por personal de la
Gendarmería en el Pasaje Suárez de barrio Alto Alberdi de nuestra ciudad; en dichas circunstancias R. Q.
llevaba oculta adentro de una valija de su propiedad -la cantidad de novecientos noventa y siete coma treinta y
cinco gramos de una mezcla de clorhidrato de cocaína, cloruros, sustancias reductoras y almidón (997,35
gramos)-; informe pericial de fs. 118/9.
Lo determinante resulta ser que el estupefaciente sobre el cual recae la acción se encontraba en tránsito. Se
puede aseverar también que el desplazamiento del tóxico prohibido de un lugar a otro era absolutamente
consciente por parte de la inculpada R. Q., tal como se sucedieron los acontecimientos de los que dan cuenta los
testimonios vertidos por el personal de la Gendarmería Nacional actuante, que coinciden con lo declarado por
los testigos E. R. y F. A., quienes participaron del procedimiento, todo lo cual quedo plasmado en el acta
correspondiente (acta de fs. 15/7).
Por otra parte, la cantidad y el modo en que se encontraba distribuida la sustancia prohibida revelan por sí
mismos el propósito de introducirla en el tráfico ilícito. En este contexto, dentro del marco de una operación de
narcotráfico la inculpada llevaba de un lugar a otro sustancias estupefacientes, cometiendo el ilícito penado en
el art. 5° inciso "c" de la ley 23.737.
Por otra parte, el encartado R. V. no llegó a perfeccionar "el tramo ejecutivo del transporte de
estupefacientes" quedando en la etapa previa, esto es, la tentativa del mismo, por las razones expuestas
precedentemente; en los términos del art. 5° inc. "c" de la Ley 23.737 en función del art. 42 del Cód. Penal.
En el caso que nos ocupa, tengo en cuenta lo acordado por los imputados R. V. y R. Q., quienes estuvieron
asistidos por su letrado patrocinante, en relación al hecho, la participación de los inculpados en el mismo y la
calificación legal recaída en relación al delito de transporte de estupefacientes. En este sentido, y dentro del
marco del acuerdo de juicio abreviado los encartados R. V. y R. Q. admiten la autoría del ilícito que se les
reprocha, afirmando que R. V. no llegó a perfeccionar la conducta ilícita, quedando la misma enmarcada en el
estadio de la tentativa.
Esta última circunstancia resulta verosímil a poco que se advierta que además de la afirmación de las partes
en ocasión de la celebración el acuerdo de juicio abreviado, tal circunstancia queda acreditada por lo
manifestado por el personal de Gendarmería Nacional en ocasión de confeccionar el acta correspondiente al
procedimiento llevado a cabo, la que fue totalmente ratificada por los testigos que participaron del mismo (acta
de fs. 15/7, declaraciones de fs. 132/33). En definitiva, ha quedado acreditado al tratar la primera cuestión, que
la inculpada R. Q., trasladaba el estupefaciente incautado, oculto adentro de una valija de su propiedad, teniendo
por ello el total dominio del hecho, y que R. V. no llegó a consumar el ilícito, ya que la droga no salió del
ámbito de custodia de la encartada R. Q., por razones ajenas a su voluntad, esto es la interceptación del vehículo
en el que se conducían ambos, por parte de personal de Gendarmería; conforme ha quedado fehacientemente
acreditado precedentemente. Así voto.
El doctor Asís dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota de la misma forma.
El doctor Lascano dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota de la misma forma.
3ª cuestión.— El doctor Muscara dijo:
Para graduar el monto de la pena que corresponde imponer a los justiciables R. V. y R. Q., tengo en cuenta
las diferentes pautas establecidas en los arts. 40 y 41 del Cód. Penal.
En relación a R. V., tengo en cuenta como atenuantes, la situación laboral y familiar del nombrado, en este
sentido, en oportunidad de receptársele la audiencia de visu, manifiesta que al momento del hecho trabajaba
como remisero, vivía con su esposa y tres hijos menores en una casa alquilada en barrio Alberdi de esta ciudad,

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donde también tenía una especie de almacén familiar y no registra antecedentes penales en su contra (fs. 313/4).
Como agravante pondero que la cantidad de estupefaciente secuestrado -casi un kilogramo- es significativa.
Con respecto a U. R. Q., como circunstancias atenuantes, tengo en cuenta su situación socio cultural y
familiar al momento del hecho, la nombrada trabajaba como empleada doméstica en la ciudad de Buenos Aires,
en donde vivía con su pareja y una hija de tres años de edad, en una vivienda alquilada y la falta de antecedentes
penales computables (fs. 315/6). Como agravante tengo en consideración la cantidad y tipo de estupefaciente
incautado (casi un kilogramo de una mezcla de clorhidrato de cocaína y sustancias de corte) que refleja un
mayor poder de afectación para la salud pública y consecuentemente una mayor responsabilidad para su autor.
Por lo expuesto, propugno para R. V., la imposición de la pena de tres años de prisión, multa de doscientos
cincuenta pesos ($250) con costas (arts. 403 primer párrafo, 530 y conc. del Cód. Procesal Penal de la Nación).
En relación a U. R. Q. propugno la imposición de la pena de cuatro años de prisión, debiendo mantenerse el
beneficio de la prisión domiciliaria oportunamente otorgado a la nombrada, multa de trescientos cincuenta pesos
($350) y costas (arts. 403 primer párrafo, 530 y conc. del Cód. Procesal Penal de la Nación). Así voto.
El doctor Asís dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota de la misma forma.
El doctor Lascano dijo:
Que adhiriendo en un todo a las consideraciones y conclusiones a las que arriba el señor Juez de Cámara
preopinante, vota de la misma forma.
Por el resultado de los votos emitidos y por unanimidad, el Tribunal resuelve: 1) Declarar a R. V., ya filiado,
autor responsable del delito de transporte de estupefacientes en grado de tentativa (arts. 5° inc."c" de la Ley
23.737 y 42 del Cód. Penal) e imponerle la pena de tres años de prisión, multa de doscientos cincuenta pesos
($250) y costas (arts. 40, 41 y 42 del Cód. Penal; 348 in fine y 403 primer párrafo del Cód. Procesal Penal de la
Nación). 2) Declarar a U. M. R. Q., ya filiada, autora responsable del delito de transporte de estupefacientes
(arts. 5° inc."c" de la Ley 23.737 y 45 del Cód. Penal) e imponerle la pena de cuatro años de prisión, multa de
trescientos cincuenta pesos ($350), accesorias legales y costas; debiendo mantenerse el beneficio de prisión
domiciliaria oportunamente concedido a la nombrada (arts. 40,41 y 42 del Cód. Penal; arts. 32,33 y cc. de la
Ley 24.660 y arts. 403 primer párrafo, 530 y conc. del Cód. Procesal Penal de la Nación). 3) Proceder al
decomiso y destrucción de las muestras de estupefaciente remitida por la instrucción y detallada en la pericia
obrante a fs. 117/9 de la presente causa. 4) Poner en conocimiento el presente resolutorio a la Dirección
Nacional de Migraciones, a sus efectos. 5) Poner en conocimiento de R. V. y U. R. Q., que dentro de los diez
días de que quede firme el presente deberán acreditar el pago de la pena de multa aludida en los puntos 1 y 2
bajo apercibimiento de recurrir a la vía ejecutiva (arts. 398, 403, y 501 del C.P.P.N.; arts. 21, 22 y concordantes
del Cód. Penal). 5) Intimar a los nombrados a que, dentro de los cinco días de que quede firme el presente,
acrediten el pago de las costas impuestas, cuyo monto asciende a la suma de pesos sesenta y nueve con setenta
cvos. ($ 69,70 conf. Actualización Resolución n° 498/91 de la C.S.J.N.); ello bajo apercibimiento de aplicar al
caso una multa del 50% de la suma omitida (arts. 6, 10, 11 y 13 inc. "d" de la Ley 23.898 y 501, 516 y concs.
del C.P.P.N.). Protocolícese y hágase saber.— José V. Muscara.— José F. Asís.— Carlos J. Lascano.

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