Obtención del lino
Carmen Granda Pérez
Estos son los pasos que se siguen para la
producción y la obtención del lino
Cultivo: Se siembran semillas de lino en suelos
bien drenados y ricos en nutrientes. El lino
crece mejor en climas templados y requiere
cuidado en el riego y control de plagas durante
su desarrollo.
Cosecha: Cuando las flores del lino se
marchitan y las cápsulas se vuelven marrones,
es el momento óptimo para cosechar. Se cortan
las plantas cerca de la base y se agrupan en
manojos.
Secado: Después de la cosecha, las plantas se
dejan secar al aire en el campo. Esto reduce la
humedad y facilita los procesos posteriores,
evitando la formación de moho.
Desfibrado: Este proceso consiste en separar las
fibras del tallo. Se utiliza un método llamado
"retting" (macera), que puede ser en agua o al
aire, para descomponer las pectinas que
mantienen las fibras unidas.
Escarmenado: Una vez que las fibras están
separadas, se someten a un escarmenado, que
es un proceso mecánico que limpia las fibras de
restos de tallo y las alinea, preparándolas para
el hilado.
Hilado: Finalmente, las fibras limpias se hilan
en hilos. Este proceso puede hacerse de forma
manual o mecánica, y el hilo resultante se
utiliza en la confección de telas y otros
productos textiles.
¿Qué acabado se le da al lino para que se arrugue menos?
Lino Lavado: Se lava la tela de lino para hacerla más suave y menos
propensa a las arrugas. Este proceso también puede darle a la tela un
aspecto ligeramente desgastado.