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AÑO V I I Valladolid: fsbrero ds 1909 Mm.

74

Las antiguas ferias de Medina del Campo

(Continuación) (i)

Estimamos como auxiliares del comercio en las la p r o v i s i ó n y llamada la parte se d e t e r m i n a r í a lo


ferias de M e d i n a , los Corregidores de Lonja. De que fuese justo (1).
ellos no tenemos otra noticia que la que nos p r o p o r - Con ser este puesto tan i m p o r t a n t e para la c o n -
cionan las Cortes de Segovia en 1532, p e t i c i ó n 48, t r a t a c i ó n medinense, dada la j u r i s d i c c i ó n que t e n í a y
contestada, con todas las otras, en las de M a d r i d los asuntos en que actuaba, no es e x t r a ñ o se quejasen
de 1534. Por ella sabemos que S. M . hizo merced al los procuradores por los trastornos que p o d í a n
licenciado H e r r e r a , Alcalde de Casa y Corte, para sufrir los intereses de las ferias con este personal, á
que por su mano se pusiesen dos ó tres en las ferias quien se a ñ a d í a , sobre su cualidad de extranjero,
de Medina del Campo, V i l l a l ó n y Rioseco, que no m a l visto siempre en el pais, el de ser precisamente
hubiese otros algunos, y que fuesen genoveses (2). genoveses los tenedores, gentes que, semejantes ó
D e t e r m i n a c i ó n era esta que pugnaba contra las no á los j u d í o s , pero llevando los mismos negocios
leyes del Reino, p r o h i b i t i v a s para dar beneficios á que estos, como h á b i l e s comerciantes, m u y atentos
extranjeros; perjudicial para los nacionales, á q u i e - á sus medros, poco escrupulosos en sus p r o c e d i -
nes se privaba de estos oficios; c o n t r a r i a á una p r o - mientos, se veía en ellos a l corredor de m e r c a d e r í a s
visión dada á instancia de P r i o r y C ó n s u l e s de la y de cambios, al r e g a t ó n , al acaparador, al asentis-
Universidad de mercaderes de Burgos, por la cual ta y al l o g r e r o , contra cuyos procederes algunas
se declaraba los Corregidores que h a b í a n de ser y ' Cortes, a ú n de la Edad Media, reclamaron con
de q u é manera. C o n c l u í a n los procuradores s u p l i - empeño.
cando no se usara de la merced mencionada por ser Trasladadas las ferias de Burgos á Medina, con-
tan contraria á los intereses de los tratantes y del co- forme á las ordenanzas ú l t i m a s , el P r i o r y C ó n s u -
mercio del Reino. L a c o n t e s t a c i ó n , con hacerse es- les que estas crearon, h a b í a n de solventar las dife-
perar tanto, no fué, sin e m b a r g o , de las que resol- rencias sobre cambios que ocurriesen entre los
v í a n de plano: l i m i t á b a s e á p r o m e t e r que se v e r í a

(I) Serian Corredores y no Corregidores?—En el Índice de la


colección de Diego Pérez, ley X C I X , también dice, al tratar de
(1) Véanse los n ú m e r o s 60, 61, 62, 63, 61, 65, 68, 10, 71, "32 y '73. que los Corredores no podían tomar las mercaderías que les die-
(2) Col. de Cortes de la A. de la Hist. t. IV. pág. 549. ren á vender, Corregidores, pero en el texto Corredores.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.
30
hombres de negocios; i n t e r v e n d r í a n en asuntos con- de Plasencia y L e ó n s e r í a n para pagarse en las m á s
cernientes á la letra de cambio y su protesto; en los cercanas, y las dadas para las de estos Reinos y
de los que diesen y tomasen á cambio en ferias, todas las d e m á s de fuera de ellos, que no tuviesen
aunque no tuviesen la cualidad de hombres de ne- feria, se p a g a r í a n á fines del mes siguiente al del
gocios; s e n t e n c i a r í a n las diferencias entre estos y nombre de la feria en que se l i b r a b a n .
los de cambios y t e n d r í a n sus sentencias pronta Lo que se debiese en las ferias se p a g a r í a en el
ejecución, sin embargo de la a p e l a c i ó n al Consejo banco, si lo hubiese, y en caso contrario en el l i b r o
de Castilla. p ú b l i c o que p o n d r í a n el Prior y C ó n s u l e s . Los pa-
Los negocios de cambios no c o m e n z a r í a n á la gos en reales de plata dentro de la feria t e n d r í a n
par que los de m e r c a d e r í a s sino en los diez d í a s ú l - un descuento de 5 al m i l l a r y las cantidades en
timos de cada una, de los 25 de ella ( h a b í a ya cuatro cuenta en el l i b r o p ú b l i c o el 1 al m i l l a r , para soste-
ferias); quedaban prohibidos los cambios fuera de ner los gastos que originasen, con tal que en n i n g ú n
ferias, pues que estas se h a b í a n de celebrar p u n t u a l - caso pudiese exceder de 30.000 mrs. en cada feria.
mente; se p e r m i t í a n para los de fuera del Reino, pe- Como banco supletorio que era este, no se a b r í a
ro á la par, sin i n t e r é s n i n g u n o ; c o n s e n t í a s e dar y libro en cuanto hubiera cambios particulares.
t o m a r dinero á cambio entre el cambiador y el h o m - Las letras no llegadas al tiempo de a c e p t a c i ó n ,
bre de negocios y entre aquel y el particular. se a c e p t a r í a n en cuanto llegasen, y las llegadas
Se e s t a b l e c i ó , ó por mejor decir, se r e g u l a r i z ó el acabada la feria, q u e d a r í a n recambiadas para la s i -
cuento ó el precio del cambio á otras plazas; el p l a - guiente, y si no se aceptasen p o d r í a n protestarse,
zo á las otras letras que se diesen para dentro del con los gastos relativos a l cuento establecido.
Reino donde se negociase sin i n t e r é s , se p o n í a á El protesto se h a b í a de cobrar por el que d i ó el
los tres d í a s de comenzadas las ferias; i n t e r v e n í a n dinero á cambio.
todos los hombres de negocios que diesen y t o m a - Se fijaba en dos ferias la p r e s c r i p c i ó n de los d é -
sen á cambio; h a b í a v e i n t i t r é s votos; se r e u n í a n con bitos p o r pago de letras protestadas; la p r e l a c i ó n
el P r i o r y C ó n s u l e s donde é s t o s dispusiesen; cada de las personas para pago de las mismas; la obliga-
uno d i r í a el precio y el plazo para cada plaza, y al ción de declarar ante el escribano del consulado,
contar s e r í a del m a y o r precio y plazo hacia abajo; las letras que se pagasen sobre protesto; la espera
los doce votos h a c í a n cuento; y si h a b í a empate, se de 25 d í a s d e s p u é s de concluida la feria para l i q u i -
p a r t í a la diferencia entre los que fuesen m á s iguales. dar las cantidades que los hombres de negocios t u -
Estas eran las disposiciones en cuanto al cuento, viesen en los bancos, evitando de este modo, por no
de las Ordenanzas de 1602. Comparadas con ellas quererlo dar á cambio sino t o m a r l o de contado, las
las ú l t i m a s , no se nota otra diferencia en esta parte, fluctuaciones en el mercado por la escasez de dis-
sino que el plazo para establecer el cuento era en ponibilidades; el socorro de las libranzas sobre ren-
estas el de ocho d í a s , mientras, como hemos visto, tas de la Real Hacienda, que facultaban las Orde-
era de tres en aquellas; pero como las ferias se a n - nanzas, t e n d r í a el 12 p. 0/0 de beneficio, y sino eran
ticiparon cinco d í a s , el cuento v e n í a á quedar esta- en Cruzada, el 3 p. 7o a d e m á s por p r e m i o de cobran-
blecido á la misma fecha. za y tanto por la r e d u c c i ó n del vellón á plata; que-
Continuaba el medio p. % por r a z ó n de factoría, daba suprimido el 5, 6 y 7 al m i l l a r en las letras
ya establecido, como hemos visto; se autorizaba que v e n í a n á pagarse á las ferias; los bancos ten-
dar letras contra terceros ó contra sí mismos, con d r í a n fianzas de 100.000 ducados en bienes, fiado-
que poder entretener el dinero tomado de otros res ó en juros libres que se c o m p u t a r í a n al 17 al
tales; se derogaba la ley p r o m u l g a d a en 1598 m i l l a r los de 30, y á 14 los de 20, precepto este,
en r a z ó n de a l g u n o de estos particulares; se hacía como el socorro de las libranzas, bastantes á j u s t i -
constar que la nobleza nada p e r d í a en su decoro ficar la c o n d i c i ó n de solvencia en que estaba la ha-
por dedicarse á cambios; que el tesorero de Cruza- cienda e s p a ñ o l a ; los asuntos comerciales en que
da hubiese de hacer buenos á los que tuviesen que p o d í a n intervenir los bancos fuera del cambio y so-
cobrar letras de ella en Octubre, en paga de D i - corro de libranzas por plazo de 10 ó 12 meses, en
ciembre, 8 p. % al a ñ o ; las letras se a c e p t a r í a n en juros ó censos con las limitaciones que e s t a b l e c í a ;
los tres primeros d í a s de feria de cambios, ó sea del sin necesidad de nueva fianza p o d r í a n servir en Me-
11 al 1 3, y d e s p u é s se p r o t e s t a r í a n y se p r e g o n a r í a n ; dina los bancos de la Corte; como en el l i b r o p ú b l i -
ni bancos n i corredores de cambios p o d r í a n llevar co y con la propia r e s t r i c c i ó n , el banco t e n d r í a el 1
á las ferias memorias ni poder de persona alguna; al m i l l a r por r a z ó n de asiento del d é b i t o ó cantidad
se trataba del precio abierto y fecha y forma de ha- que ingresase (1),
cerlo, d e t e r m i n a c i ó n ajustada por los perjuicios que
el cuento anticipado p r o d u c í a y se p r o h i b í a n , por
consiguiente, los cambios á cuento cierto.
Las letras de cambio libradas sobre las plazas (1) A. de S.—D. de C. L, 40, f. (iix
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES 31
Tales son las disposiciones que sobre materias C o n t i n u a r o n , sí, las ferias de Medina m á s sobre
de cambio e n c o n t r a m o s ^ n las ordenanzas ú l t i m a s el papel que en la realidad, como veremos al t r a t a r
que son conocidas como tales hasta el presente ( i ) . de su extinción; pero n i el Gobierno, n i los merca-
Hay pocas diferencias esenciales en cuanto á deres, n i los hombres de negocios, ni la v i l l a m i s -
cambios en estas Ordenanzas, comparadas con las ma, volvieron á preocuparse de ellas, salvo la r i t u a -
de Burgos. De las de 1602 son los plazos de las fe- lidad del cuento que por los concurrentes, los pre-
rias de cambios, aunque comenzando m á s tarde, el cios, fechas y a ú n la misma forma de mencionarlo
cambio á la par, el plazo de a c e p t a c i ó n á solos dos y sentarlo en libros, t e n í a todos los caracteres de
d í a s a m p l i a d o á tres en las ú l t i m a s , los plazos de un f o r m u l i s m o oficial (1).
cambio; e) l i b r o p ú b l i c o en defecto del banco p a r t i - Sobre la l i c i t u d de muchos de los contratos, ya
cular, la a c e p t a c i ó n y protesto de las letras no l l e - en general, ya en las ferias, ó, singularizando, las
gadas á su t i e m p o , la d e c l a r a c i ó n sobre la cobranza de M e d i n a , se ocupan moralistas de los siglos X V I
del dinero ó letras á cambio, la p r e s c r i p c i ó n de las y X V I I : V i l l a l ó n , Saravia, A l c a l á , Mercado, Vascon-
cantidades dadas en pago de letras protestadas, las cellos, Albornoz, Escoto, Soto, Durando y otros,
limitaciones á entregar los cambios las cantidades tratan con frecuencia la materia, especialmente los
al contado aunque con plazo menor de cinco d í a s , cuatro primeros que, de m o d o d e t e r m i n a d o , d e d i -
la p r o h i b i c i ó n del cuento cierto, el socorro de las can g r a n parte de sus escritos á las ferias.
libranzas con las variantes de baja á un 2 p. % por El p r é s t a m o , los cambios por menudo, real, de
cobranza y o m i s i ó n del p r e m i o p o r la r e d u c c i ó n del letras y seco; para L y o n , I t a l i a , P o r t u g a l , Sevilla,
v e l l ó n á plata, la s u p r e s i ó n de 5, 6 y 7 al m i l l a r que Valencia, Zaragoza y Barcelona; la c o n t r a t a c i ó n
s a t i s f a c í a n las letras, los negocios en que p o d í a n llamada « p a r t u r a s » ; la de banco para Roma; la en
t r a t a r los cambios con diferencia del plazo, que los especie; el modo de proceder del r e g a t ó n , del logre-
marca en ó ú 8 meses; las fianzas de los mismos ro p ú b l i c o , todos los actos y todos los contratos y
con las variantes de 300.000 ducados para los de la agentes comerciales, en fin, que se celebraban en
Corte, 150.000 en juros para los de las ferias, c o m - Medina del Campo, ó t e n í a n su campo de a c c i ó n en
putados los de á 30 á 18 y los de á 20 á 15, en que se la v i l l a , los van desarrollando y d á n d o n o s de ello
ve la g a r a n t í a de la hacienda Real de a ñ o en a ñ o , cuenta detallada los escritores de la é p o c a , con el
el poder ser t a m b i é n las fianzas en bienes, pero l i - juicio que las distintas instituciones les merecen ante
mitadas á m i t a d de ellas, y la d e c l a r a c i ó n de j u r i s - los ojos, por supuesto, de la t e o l o g í a m o r a l , y con
dicción del P r i o r y C ó n s u l e s de B u r g o s , son dispo- ejemplos tomados, á veces, de las ferias que nos ocu-
siciones consignadas en las Ordenanzas fechadas en pan (2), pero su i n s e r c i ó n a q u í a l a r g a r í a demasiado
V a l l a d o l i d á 20 de Marzo de 1602. la materia tratada en este c a p í t u l o ya de suyo bas-
Todas las restantes son novedades de las ú l t i - tante fatigosa y extensa.
mas Ordenanzas, m á s extensas en su a r t i c u l a d o
CRISTÓBAL ESPEJO Y JULIÁN PAZ.
y en su e x p l i c a c i ó n , pero completamente insuficien-
tes para reanimar la c o n t r a t a c i ó n , cuya vida mise-
rable resalta en todas esas reglas, facilidades y g a -
r a n t í a s que quieren darse al cambio, al hombre de (1) Arch. Municipal de Medina del Campo. Libros de Acuerdos.
negocios y al p ú b l i c o . (2) Villalón.—Provechoso tratado de cambios.
Saravia.—Instrucción de mercaderes, muy provechosa.,
Alcalá.—Trat. de los préstamos que pasan entre mercaderes y
tratantes.
Mercado.—Ob. cit.
(1) En la enunciación de los puntos tratados seguimos el mis- Vasconoellos.—Tratado único de intereses.
mo orden que aparece en las Ordenanzas, para mayor facilidad Albornoz.—Ob. cit.
en la comprobación y en la comparación con sus antecedentes El cambio seco fué prohibido en España, según vemos en
las de Burgos de 1602. -. nuestras Leyes Recop. y confirmado por documentos.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.
32

TPf W f
(Continuación) ^

V. ca de turbulencias, de luchas, de encarnizados com-


bates y que d u r a r o n m á s de medio siglo, Bruselas
Orusclas. g o z ó del p r i v i l e g i o de cautivar con sus maravillosos
encantos, con las preseas de sus tesoros a r t í s t i c o s ,
En u n bello y ya raro libro del florentino Luis con su opulencia y con su belleza fascinadora, á t o -
Guicciardini, sobrino del famoso h i s t o r i a d o r i t a l i a - dos los que pusieron en ella una vez las plantas.
no el caballero Francisco, ilustre p r i v a d o de los T a l a t r a c c i ó n ejerció siempre la fastuosa Bruselas,
Médicis, en la obra B e l g u i m universum seu o m n i u m que de la misma hicieron su favorita residencia los
I n j e r i o r i s Germaniae r e g i o n u m accurata descriptio, condes de Lovaina, Felipe el Bueno, C á r l o s el T e -
y de la que poseo un ejemplar de la edición hecha m e r a r i o , la regente M a r g a r i t a de Parma y los ar-
por l a n s s o n i u m , en A m s t e r d a m , en 1646, en esa chiduques A l b e r t o é Isabel, y el m i s m o Emperador
preciosa obra, enriquecida con selectos grabados, c o n s e r v ó constantemente de la hermosa Bruselas
se hace de Bruselas, a l describir las ciudades de g r a t í s i m o s recuerdos.'
H o l a n d a , de Bélgica y del N o r t e de Francia, un
Situada en el valle que riega el rio Senne, d i v i -
elogio ardoroso y v i v í s i m o , c o l o c á n d o l a al frente
d i d a en baja y alta ciudad, no lejos del famoso bos-
de las m á s e s p l é n d i d a s capitales de la é p o c a . E n
que de Soignes, d e s c u b r i é n d o s e un soberbio pano-
otro curioso l i b r o , t a m b i é n del siglo X V I I , se dice:
rama desde la arrogante c o l u m n a del Congreso,
« S e c u n d a Brabantiae civitas Bruxella est sedes
con su admirable Hotel de V i l l e , su colosal Palacio
^Principes, cujus hic P a l a t i u m , i n editiore urbis
de Justicia, su b e l l í s i m o square del Petit S a b l ó n , su
« p a r t e s t r u c t u m , Regiae magnificcntiae d i g n i t a t e m
incomparable museo de P i n t u r a y Escultura, su ca-
«satis o s t e n t a t » . En otra obra, impresa en Venecia
tedral de Santa Gudula y San M i g u e l , su parque de
en 1740, se lee: « B r u s s e l l e s é una c i t t á popolata,
Laeken, sus m a g n í f i c o s boulevares de H a i n a u t y
«con l a r g h e e belle Strade, con ispaziose Piazze d i
Anspach, su a r c á i c a puerta de H a l , su museo
« M e r c a t o é con vaghe Fabbriche u n i f o r m i tanto
W i e r t z , sus amplias v í a s , sus suntuosos comercios,
« p u b b l i c h e quanto p r í v a t e . . . L a c i t t á d i Brusselles e
sus e s t á t u a s , sus teatros, sus jardines, sus templos,
«la p i u Bellissima ( s i c ) la piu grande e la piu ricca
todo a r t í s t i c o , opulento y grandioso, Bruselas es,
«del B r a b a n t e » , Con m a y o r entusiasmo t o d a v í a , po-
s e g ú n merecido concepto y corriente l o c u c i ó n , un
cos a ñ o s d e s p u é s , al p r o m e d i a r la d é c i m a octava
centuria, en 1745, hablap de Bruselas, r i n d i é n d o l a p e q u e ñ o P a r í s . Elegante, a r i s t o c r á t i c a , hospitalaria,
fervorosos y l a u d a t o r i o s homenajes, los cronistas c u l t í s i m a , la capital de B é l g i c a ejerce una amable
de aquella, Nenne y W a u t e r s ; á las cuales vehe- s e d u c c i ó n y retiene al viajero con los hechizos de
mentes alabanzas u n i ó las suyas m u y ardientes, sus delicadas costumbres, de sus m á g i c a s creacio-
C a n t i l l ó n , el celebrado autor de la m a g i s t r a l obra nes e s t é t i c a s , con la afabilidad de sus habitantes,
Belices dn B r a b a n t . con la actividad y vida de p o b l a c i ó n que tantos en-
cantos ostenta.
Así que la p r e d i l e c c i ó n de los extranjeros por
Bruselas luce á la vez las galas brillantes de la
tan hermosa ciudad, bien se v é que no data de hoy.
urbe moderna, el aspecto alegre y animado del cos-
A ú n en aquellos tiempos en que se d e s a r r o l l a r o n
m o p o l i t i s m o de nuestro siglo, la a g i t a c i ó n febril,
los sangrientos sucesos de las guerras de Flandes,
nerviosa de la sociedad c o n t e m p o r á n e a , y el típico
que tan a d m i r a b l e m e n t e han narrado en sus c l á s i -
c a r á c t e r de la vieja villa brabanzona, pintoresca,
cas historias Giustiniano y B e n t i v o g l i o , Strada y
tradicional, orgullosa de sus e s p l é n d i d a s construc-
Grotio, L a n a r i o y Eremundus, a ú n en aquella é p o -
ciones medioevales y del renacimiento, de sus j o -
yas a r t í s t i c a s , de sus recuerdos h i s t ó r i c o s , de sus
glorias de pasadas edades.
(1) Véanse los n ú m e r o s 71,12 y "/S.
S e g ú n palabras de M o k e , Bruselas, moderna y
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES 33
luminosa, como la capital 'e un pueblo joven, guar- licada y exquisita, que m á s que á trabajos arquitec-
da, no obstante, en su i n t e r i o r una ciudad antigua y t ó n i c o s , se asemejan aquellas moradas, que yo
magestuosa, exuberante en monumentos debidos á muchas veces c o n t e m p l é extasiado, á finísima, es-
la piedad de sus p r í n c i p e s y á la opulencia de sus merada y t é n u e labor de o r f e b r e r í a genovesa ó á la
hijos, conservando, sobre todo, la marca indeleble filigrana s u t i l y de irreprochable buen gusto salida
del d é c i m o s é p t i m o siglo y de la d o m i n a c i ó n espa- de las p l a t e r í a s de C ó r d o b a .
ñola. Todo eso, que solo he bosquejado, es de una
Bruselas tiene cuatro templos: uno, elevado á la portentosa hermosura, y seguramente, nada puede
R e l i g i ó n , la Catedral, p r o d i g i o de la g ó t i c a arquitec- deleitar m á s al e s p í r i t u que la vista de aquella Pla-
tura, r e v e l a c i ó n del ideal de las generaciones m í s - za incomparable, ÚNICA, que no tiene parecido con
ticas y piadosas de la Edad Media; o t r o , erigido á la inmensa, por su e x t e n s i ó n , de San Pedro, á la
la Justicia, su colosal Palacio, gigante de piedra, que precede la feísima de Rusticucci, n i con la de la
a b r u m a d o r a c o n s t r u c c i ó n , a t l é t i c o esfuerzo del ge- Concordia, amanerada y fría, n i con la lisbonense
nio moderno; el tercero, en el que se rinde culto al del Comercio, austera y m o n ó t o n a m e n t e s i m é t r i c a .
Arte, el m a g n í f i c o Museo, u r n a de m á r m o l que Por d é c i m a vez admiramos, cierta m a ñ a n a del
guarda tesoros de sublime belleza, del p r o p i o m o - pasado Septiembre, llenos de a r r o b a m i e n t o , el p r i -
do que en e b ú r n e o y aterciopelado estuche se encie- mero de los monumentos civiles de la a n t i g u a B r u -
rra el precioso relicario, y el alzado á la L i b e r t a d , selas, su Hotel de Ville, el « P a l a c i o del P u e b l o » c o -
el incomparable Hotel de Ville, con todas las gallar- mo antes se le denominaba, y sentimos ante él la
d í a s del ojival estilo y con todas las finezas de la pura é intensa e m o c i ó n que producen los encajes
manera plateresca. de piedra, la riqueza e s c u l t ó r i c a , el atrevimiento y
Unicamente viendo aquella G r a n d Place, donde g a l l a r d í a de su elevada flechadla e s t á t u a colosal de
e s t á esa m a r a v i l l a a r t í s t i c a , cantada con estro i n s - San M i g u e l que corona la grandiosa torre, las per-
p i r a d í s i m o por u n i n m o r t a l genio de la anterior fectas proporciones, el efecto p r o d i g i o s o que causa
centuria, es como puede formarse idea de su her- en el á n i m o del espectador y tantas otras bellezas
mosura sin par. Su a d m i r a b l e Hotel de Ville, pala- que se destacan brillantes de la obra m a g i s t r a l y
cio g i g a n t é s c o e r i g i d o á las libertades de los ciuda- soberana de Juan de Ruysbroeck, completada, a l -
danos de aquel g r a n pueblo; su Casa del Rey, gunos siglos m á s tarde, por el arquitecto V a n M e r -
precioso edificio de finísimo estilo o j i v a l , con a l g u - vem; y d e s p u é s de haber permanecido cerca de una
na influencia de la manera italiana de principios del hora frente á aquella c r e a c i ó n excelsa de la a r q u i -
siglo X V I ; sus á u r e a s y lindas mansiones, c o n t r u i - tectura ojival del tercer periodo, y luego de haber
das en 1696, 1697 y 1698, m u y poco tiempo d e s p u é s leido los nombres de los í n c l i t o s artistas grabados
de haber sido implacablemente aniquiladas las a n - en una l á p i d a c o n m e m o r a t i v a que como t r i b u t o al
tiguas por el fuego de las b a t e r í a s del b á r b a r o m a - genio de aquellos, d e d i c ó la i l u s t r e y d i s t i n g u i d í s i -
riscal de V i l l e r o i , en aquel furioso bombardeo que ma c o r p o r a c i ó n de arquitectos de Bruselas é hizo
c o m e n z ó el 13 de Agosto de 1695, las Casas de las colocar en un paraje m u y p r ó x i m o a l en que se alza
Corporaciones, de belleza sin i g u a l ; la de los « P e s - la m a g n í f i c a c o n s t r u c c i ó n , viendo que debajo de la
c a d o r e s » , exornada con la m i t o l ó g i c a efigie de Nep- g a l e r í a ó arcadas inferiores se r e u n í a u n numeroso
tuno, la del «Cisne», la de los traficantes en m e r c e r í a , g r u p o de extranjeros, con el intento, s e g ú n p u d i -
guarnecida de severas columnas d ó r i c a s y adornada mos colegir, de v i s i t a r el i n t e r i o r deP n o t a b i l í s i m o
por esculturas que representan las cuatro partes edificio, nos asociamos, m i esposa y yo, á la cara-
del m u n d o , la de la clásica y legendaria «Loba» lac- vana de touristas, y p r é v i o pago de cincuenta c é n -
tando á R ó m u l o y Remo, la de los «Cerveceros» timos de franco por persona, penetramos en el p a -
(1698), teniendo por p r i n c i p a l m o t i v o de d e c o r a c i ó n tio de aquella Casa de la Ciudad, que tantos recuer-
la e s t á t u a ecuestre de C á r l o s de Lorena, la de los dos evoca de regocijadas y deslumbradoras fiestas,
«Médicos» (1697), las de los « I m p r e s o r e s » , la de los de sucesos memorables, de t r á g i c a s escenas, de l u -
« C a r p i n t e r o s » , la de los « P a n a d e r o s » , con el trofeo chas h e r ó i c a s . Dos fuentes de m á r m o l blanco, con
esculpido en honor del ú l t i m o de los Austrias espa- e s t á t u a s simbolizando d o s r i o s , creo que el Escalda
ñ o l e s , la de la « B a l a n z a » , y tantas m á s o r i g i n a l í s i - y el Meuse, l l a m a r o n m i a t e n c i ó n en aquel patio.
mas y a r t í s t i c a s , formando un conjunto de gracia y Luego visitamos la famosa sala del Consejo C o m u -
de a r m o n í a en el que los detalles, realmente en- nal, que en castizo castellano pudiera llamarse del
cantadores, e s t á n constituidos por figuras a l e g ó r i - Concejo ó A y u n t a m i e n t o , sala en la cual el t r i b u n a l
cas, por e n s e ñ a s , por dorados capiteles, por i n g e - conocido con el t í t u l o de « C o n s e j o de los d e s ó r d e -
niosos emblemas, por inscripciones latinas, por nes» c o n d e n ó á muerte en 1568, al vencedor de
bustos de emperadores romanos, por i m á g e n e s de Gravelinas y al A l m i r a n t e de los P a í s e s Bajos, los
Santos, por elegantes medallones, por relieves, por infortunados condes de E g m o n t y de H o r n .
guirnaldas y, en fin, p o r u ñ a o r n a m e n t a c i ó n tan de-
Y á la verdad, que allí, al oír ciertos comentarios
34 BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.

hechos por los extranjeros, con m o t i v o de lo dicho es por m o d o ú n i c o la m á s grande de las iglesias del
por el g u í a , con r e l a c i ó n al gobierno de D. Fer- desidente culto b r i t á n i c o , ni la catedral de Colonia
nando Alvarez de T o l e d o , en Flandes, hube de re- es sencillamente una de las sedes donde se predica
cordar una frase de Federico Schiller, aplicada al la doctrina del Reformador de W i t t e n b c r g ; es que
duque de Alba, es á saber la de que «por cada v í c - el Vaticano, San Pablo de L ó n d r e s y la catedral de
tima que sacrificaba, ganaba diez partidarios por Colonia, son t a m b i é n aras s a c r a t í s i m a s donde el
las que dejaba e s c a p a r » ; palabras que parecen ate- Arte, que es la e x p r e s i ó n embellecida de lo Bueno
nuar en a l g ú n tanto las tremendas acusaciones de y de lo Verdadero, cuando el A r t e no se mancilla ni
crueldad y de t i r a n í a lanzadas contra el g r a n caudi- se prostituye, tiene así bien su sacellum, donde
llo castellano, por L e ó n Donato, por H u g o Grotio, todos los que acuden c o m u l g a n en i g u a l creencia.
por Koch, por T e o d o r o Juste, por P h i l i p p s o n y por Bélgica en eso disfruta de p r e r r o g a t i v a inestimable;
tantos otros. Para un e s p a ñ o l , la sala de los anti- sus templos, á la R e l i g i ó n elevados, son á la par
guos Estados del Brabante t e n í a y tiene e s p e c i a l í s i - (me parece haberlo ya significado) museos e s p l é n -
mo i n t e r é s , puesto que me recordaba la s e s i ó n m e - didos que atesoran joyas asombrosas, en las que la
morable en la que en 1556, el emperador C á r l o s V, i n s p i r a c i ó n y el genio del humano A r t e engarzaron
a b d i c ó en favor de su hijo el segundo Felipe, el cual las m á s preciosas gemas de i n m o r t a l arquetipo de
c é l e b r e acontecimiento v i allí representado en un Belleza.
precioso tapiz de Gobelinos. E l empleado que nos U n italiano, es decir, un c o m p a t r i o t a de Rafael,
s e r v í a de cicerone nos m o s t r ó una ventana del Hotel el piadoso y delicado, de M i g u e l A n g e l , el colosal y
de Ville, desde la que, s e g ú n la t r a d i c i ó n , el duque sublime, de Guido Reni, el ardiente y l u m i n o s o , de
de Alba p r e s e n c i ó el d í a 5 de Junio de 1568, el su- Bramante, el elegante y atrevido; u n italiano, que
plicio de los dos desgraciados nobles flamencos. n a c i ó en el solar donde se alzan el Baptisterio de
En la sala G ó t i c a , de una magnificencia i m p o n - Pisa, la catedral de Milán y San Lorenzo de F l o r e n -
derable y decorada con escogidas t a p i c e r í a s en las cia, u n italiano fué el que e s c r i b i ó : «Le Chiese dei
que se reproducen los tipos de los diversos gremios « P a e s e - B a s s i s o n ó magnifiche, e i n Brusselles, di
de Bruselas, se cree que fué donde el luterano b u r - »una b e l l í s i m a e m i r a b i l e A r c h i t e t t u r a » . Exacto;
g a l é s Francisco de Encinas, el famoso Dryander, pero, el m á s augusto y rico de aquellos templos,
d i s c í p u l o y a m i g o de M e l a c h t o n , ofreció al E m p e - el que mayor n ú m e r o de preseas a r t í s t i c a s guarda,
rador u n ejemplar del Nuevo Testamento, publicado del que m á s esplendores de belleza i r r a d i a n , es la
en Amberes en 1534. catedral, suntuosa, de gigantescas proporciones,
Hice d e s p u é s la a s c e n s i ó n á la t o r r e , á aquel BeJ- conjunto armonioso de v i g o r y de delicadeza, m a -
f r o i airoso, elegante, esbelto, audaz, que parece gestuosa, solemne, monumento colosal en el que
querer escalar el cielo, y desde lo m á s elevado de se revelan brillantes el d e v o t í s i m o sentimiento de
aquella obra maravillosa, de aquella flecha atrevida los siglos medios y la i n s p i r a c i ó n de sus eximios
y gigantesca, c o n t e m p l é u n panorama soberbio: la artistas; mezcla de las robustas construcciones r o -
ciudad y la c a m p i ñ a , el r i o Senne, el bosque de la m á n i c a s , nacidas en Cluny y en San Gall, como lo
Cambra y el de Soignes, Laeken y W a t e r l o o , y cien demuestran las columnas que sostienen el coro, de
pueblos esparcidos en la d i l a t a d í s i m a planicie. la finura, elegancia y ciencia impecable de la mane-
Tiene el Arte una poderosa v i r t u d , la de llevar ra empleada por los grandes arquitectos de la é p o -
al católico á las ruinas de u n t e m p l o g r i e g o , al ca de San Luis, por Juan de Chelles, en la catedral
israelita á una iglesia cristiana, al m u s u l m á n c i v i - de P a r í s , y por Renato de C o r m o n t , en la de
lizado á las naves de una catedral anglicana; y esa Amiens, y de florido estilo ojival de ú l t i m o s dei
v i r t u d m á g i c a de la Belleza parece m á s eficaz, m á s siglo X V , a ú n cuando emancipado en gran parte de
e n é r g i c a , m á s i m p e r a t i v a en la encantadora B é l g i - la influencia francesa y alemana, de un g ó t i c o que
ca, donde la madera y el v i d r i o , el l i n o y el h i e r r o , pudiera calificarse de personal.
la piedra y el bronce, que son materia, se transfigu- De SANTA GUDULA Y SAN MIGUEL, de ese g r a n -
ran, se espiritualizan, por así decirlo, al soplo v i v i f i - dioso templo de Bruselas, de sus dos hermosas cua-
cador de la eterna H e r m o s u r a . Por eso, las catedra- dradas torres, de la severidad de sus l í n e a s , de sus
les, las iglesias, los monasterios, los cenobios, las macizos contrafuertes, de sus altos y m a g n í f i c o s
capillas belgas, de i g u a l modo son visitadas por el ventanales, de sus c i c l ó p e a s e s t á t u a s , de sus esbel-
hebreo polaco, por el suizo calvinista, por el protes- tos pilares, de los m i l b e l l í s i m o s detalles que le
tante a l e m á n , por el ruso c i s m á t i c o , por el metodis- adornan, del a t r e v i m i e n t o de sus b ó v e d a s , de sus
ta yankee, por el f r a n c é s v o l t e r i a n o , que por el opulencias y maravillas a r q u i t e c t ó n i c a s , en una pa-
m á s ortodoxo, por el m á s u l t r a m o n t a n o de los hijos labra, han escrito muchas p á g i n a s A n t o n i o Sandels
de Roma. Y es que para aquel que sinceramente y Caumont, Schayes y Batissier, Gonse y V i o l l e t - l e -
ama el Arte, la b a s í l i c a de San Pedro no es solo la Duc, Ernesto Bosc y E m i l i o B r u y l a u d , y de u n no-
m e t r ó p o l i del Catolicismo, ni San Pablo de L ó n d r e s table crítico belga son estas frases: « S a i n t e - G u d u l e !
BOLETÍN DE LA bociEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 35
»C'est que la cité brabanqonne p o s s é d e en effet un Bruselas; es decir, una l e g i ó n de inspirados, una
» m o n u m e n t colossal, q u i ne peut é t r e c o m p a r é q u ' p l é y a d e luminosa de genios admirables, cuyos t r i u n -
»aux plus c é l e b r e s cathedrales de l ' E u r o p e » . V e r d a d fos inmarcesibles en los fastos del Arte han sido ya
innegable; SANTA GUDULA e s t á al nivel de las g r a n - cantados p o r la fama y loados m i l veces por el pue-
des catedrales de Bourges, de Worcester y de Stras- blo, que ante la belleza solo siente y se emociona y
bourg, de las imperecederas obras de Pedro de por hombres que analizan y juzgan, por c r í t i c o s
Montereau y de E r w i n de Steinbach, de las m á s es- ilustres como Descamps y Balkena, Mantz y Dehais-
tupendas creaciones de ese Arte llamado g ó t i c o , nes, Blanc y Guirffrey, Houssaye y B o u r a s s é . Los
e x p r e s i ó n , forma de lo Bello, de la que, s e g ú n u n cultos y los incultos, los eruditos y los ignorantes,
eminente publicista, con mejor derecho puede enor- los que estudiaron á Lessing y á Rosenberg y á
gullecerse el genio del h o m b r e . W i l l i a m H o o k h a m y á W a a g e n , como los que no
cQué h a b r é de decir del i n t e r i o r de aquella i g l e - saben leer, quedan mudos de asombro ante los pro-
sia portentosa? U n v o l u m i n o s o l i b r o no s e r í a bas- digios de a q u e l arte.
tante para describirle. Sus tres enormes naves, sos- Pero, donde los grandes astros de la p i n t u r a fla-
tenidas por cilindricas columnas, formando una menca lucen con m a y o r esplendor, donde los P r i -
cruz latina, iluminadas por los rayos del sol que mitivos, la t r i m u r t i eximia de Brujas, V a n der W e y -
penetran suavemente á t r a v é s de las hermosas v i - den, M e m l i n g y V a n Eyck ostentan sus mejores
drieras que cierran las e s p l é n d i d a s ventanas, p r o - galas; donde la escuela de Amberes ha depositado
ducen en el espectador una e m o c i ó n inefable, i n f i - imperecederas producciones, los cuadros sin par de
nita, imposible de t r a n s m i t i r al papel. La capilla M a r t í n de Vos, de Francisco de V r i e n d , de Santiago
del Santo Sacramento es una de las magnificencias Jordaens, de A n t o n i o V a n Dyck, de Pedro Pablo
de Santa Gudula, siendo difícil concebir nada m á s ' Rubens; donde t a m b i é n el genio de la Flandes m o -
admirable en su g é n e r o , que las p i n t u r a s de aque- derna m á s resplandece con los lienzos de Keyser,
llos cristales que recuerdan, s e g ú n antigua t r a d i - los r o m á n t i c o s cuadros de Leys, d i s c í p u l o en e s p í -
ción, el i m p í o y sacrilego ultraje inferido á la hostia r i t u de Cranach y de Durero, de H o l b e i n y de
consagrada, por algunos hebreos. El p u l p i t o , m a - Breugel, los m e l a n c ó l i c o s y tristes asuntos tratados
g i s t r a l labor de escultura en madera, debida al ar- por Laermans, las soberbias composiciones h i s t ó -
tista del siglo X V I I E n r i q u e V e r b r u g g e n ; los confe- ricas inspiradas en las c r ó n i c a s gloriosas de su pa-
sionarios esculpidos por V a n Delen; los v i d r i o s p i n - tria, de Gallait, la b r i l l a n t e escuela ^ del paisaje
tados por Bernardo V a n Orley, el p i n t o r de M a r g a - belga, los relieves de Lambeaut, los grupos escul-
rita de Austria, el a m i g o del i n m o r t a l d i s c í p u l o de t ó r i c o s de Godecharle, la e s t á t u a m a g n í f i c a La I n -
Perugino, p i n t o r aquel que al sentimiento y á la m o r t a l i d a d , de De V i g n e , los trabajos p l á s t i c o s de
gracia de los italianos u n i ó el realismo y el v i g o r Constantino Meunier, el M i g u e l A n g e l del obrero
flamencos; los cuadros de Pedro Breughel el autor de nuestro t i e m p o ; donde se g u a r d a n las primicias
de L a P a r á b o l a de los ciegos, g l o r i a del Louvre; el de la suprema riqueza a r t í s t i c a , del tesoro i n a p r e -
mausoleo de Juan, duque de Brabante, la bizantina ciable de la i n s p i r a c i ó n y del n ú m e n belga, es en el
capilla de la Magdalena, constituyen escasa parte g r a n museo de Bruselas, prenda de t a l valía- que
de las maravillas de la catedral de Bruselas, en la de no poseer m á s tesoros aquel pueblo modelo,
que, a d e m á s de las tumbas del archiduque A l b e r t o fuera él suficiente para constituir p i n g ü e y opulen-
y de la infanta Isabel Clara Eugenia y de otros tes- to caudal, m á s precioso que el oro, porque é s t e , a l
timonios que recuerdan la s o b e r a n í a de nuestra fin, es cosa susceptible de trocarse por otra i g u a l ,
patria, leí en aquella el epitáfio redactado en caste- mientras que los p r o d i g i o s que crearon Van Eyck y
llano de u n Francisco ó Diego Arrazola. Rubens, Jordaens y V a n Dyck son ú n i c o s , i r r e e m -
plazables, insustituibles, como todo lo que del es-
Dejaron por todos los á m b i t o s del m u n d o c i v i l i -
p í r i t u surje, como el estro de H o m e r o , como la
zado las dos egregias escuelas p i c t ó r i c a s flamenca
i n s p i r a c i ó n de Dante, como las f ó r m u l a s de N e w -
y brabanzona muestras brillantes de su fecundidad
ton, como la elocuencia de M i r a b e a u , como la luz
y de su genio: desde el museo de Berlin á la N a t i o -
esplendorosa que del genio i r r a d í a !
nal Gallery de L ó n d r e s , desde la pinacoteca de M u -
nich al E r m i t a g e de San Petersburgo, desde el m u - R e c u é r d a n m e las notas que en la cartera a p u n t é ,
seo del Prado á la G a l e r í a I m p e r i a l de Viena, en to- por haber llamado m á s vivamente m i a t e n c i ó n , a l -
dos los santuarios del A r t e , e s t á n , por obras maes- gunos cuadros de los muchos que en aquel museo
tras representados, los V a n Eyck, los Pourbus y los v i , y que fueron, de Rubens, L a A d o r a c i ó n de los
M e m l i n g , de Brujas, los Peter Cristus y los H u g o Magos, La C o r o n a c i ó n de la V i r g e n , los retratos
van der Goes, de Gante, los L o m b a r d , de Lieja, los del archiduque A l b e r t o y de la infanta Isabel, y el
Metsys, los Floris, los Jordaens, los V a n Dyck, los m a g n í f i c o representando La subida a l C a l v a r i o , del
Rubens y cien m á s , de Amberes, los B r e u g h e l , los cual un crítico moderno, Rudde, habla con elogio
lanssens, los Vander Meulen y los V a n H e i l , de extraordinario; de Teniers Las tentaciones de San
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.
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A n t o n i o y la Kermese flamenca, del que, por cierto, p i n t o r admirado por T h o r w a l d s e n , á W i e r t z , los
en la o c a s i ó n en que yo le contemplaba se hallaba cuadros Lajeune s o r c i é r e y E l espejo del diablo.
un pensionado a l e m á n vendiendo una copia; de A q u e l mismo d í a á que a l u d o fui á o t r o museo,
Jordaens, el regocijado y sensual p i n t o r de A m b e - al de la Puerta de Mal, museo que, en m i sentir, no
res, el precioso Le R o i b o ü y Los cantores; de V a n puede de manera alguna sostener razonable c o m -
Dyck, La Crucifixión, E l m a r t i r i o d e ' S a n Pedro y ' p a r a c i ó n con la A r m e r í a Real n i con el de Artillería
F a m i l i a de u n m ú s i c o ; de Juan Gossart, el r o m a n i s - de M a d r i d , merced á que el p r i m e r o es inferior, i n -
ta por excelencia, J e s ú s en casa de S i m ó n ; de Juan f e r i o r í s i m o , en cuanto á la calidad y n ú m e r o de los
V a n Eyck, A d a m y Eva, obra en la que j a m á s la objetos que en él se exhiben, á aquellos nuestros
fuerza y la vigorosa belleza v a r o n i l , contrastando e s p l é n d i d o s d e p ó s i t o s de a r t í s t i c a s , h i s t ó r i c a s y va-
con la delicadeza y morbidez de las formas femeni- liosas reliquias de la panoplia y de la guerra. No se
nas, se expresaron con m a y o r verdad; dos notables busquen en el m u s é e d ' a n t i q u i t é s et d'armures de
retratos debidos a l pincel de Francisco Hals, hijo Bruselas arneses tan completos como los de justa y
preclaro de Malinas; paisajes m a g n í f i c o s de Pablo ecuestre de C á r l o s V , hecho por el c é l e b r e armero
B r i l , naturaleza m u e r t a de Snyders, batallas de de A u s g b u r g o C o l m a n H e l m s c h m i e d y el de Felipe
Vander M e u l e n , y otros magistrales de F l o r i s y Sa- 11, l a b r a d o por W o l f , n i rodelas como la italiana
l l a e r t , de V a n Orley y de Spranger. conocida por la del « P l u s u l t r a » ó como la alemana
V i s i t é luego l a á salas destinadas á las escuelas de F'rawenbrys, n i celadas como las milanesas del
extranjeras y en ellas e n c o n t r é , de Santiago Luis siglo X V , n i manoplas como las g ó t i c a s que acaso
David, con la fecha de « L ' a n d e u x » (1793) e^ cuadro pertenecieran al emperador M a x i m i l i a n o , n i adar-
denominado M a r a t expirant, é inmediatamente á gas como la admirable mejicana, ni espadas como
este colocado, uno de nuestro Goya, que ostenta el • las del Gran C a p i t á n ó como la que se supone de
t í t u l o de Scenes de V I n q u i s i t i o n , habiendo t a m b i é n Felipe I I I , ni trofeos como los que recuerdan las
del insigne p i n t o r a r a g o n é s , el retrato de una j o - victorias de M u h l b e r g , de Lepanto y de O r a n . N o ,
v e n . No lejos de estos, v i el J ú p i t e r y Leda, de A n - el museo a r q u e o l ó g i c o - m i l i t a r de Bruselas no pue-
d r é s del Sarto; el retrato de C á r l o s I l ; hecho por de envanecerse con riquezas semejantes á las que
Juan C a r r e ñ o de M i r a n d a ; u n Santo, de J o s é Ribe- posee la A r m e r í a Real; bien es cierto que esta nada
ra; una serie de lienzos de Felipe de Champagne, tiene que envidiar al Museo de A r m a s de Viena, ni
de ios que o t o r g u é preferencia al que se i n t i t u l a E l al de los I n v á l i d o s de P a r í s , n i á la A r m e r í a Reate
pan envenenado; dos ó tres del g r a n retratista i n • de T u r í n .
g l é s J o s u é Reynols; u n monje franciscano, de es- Eso no obstante, puedo mencionar las m á s no-
cuela e s p a ñ o l a y de autor a n ó n i m o ; algunos de tables colecciones que g u a r d a el t á n citado museo:
A l b a n i , de M e n g s , del b a r ó n G r ó s y de Paul Dela- la de arcabuces y mosquetes, en la que hay ejem-
roche. De los pintores belgas de la ú l t i m a centuria plares preciosos, con b e l l í s i m a s incrustaciones de
puedo citar, como obras dignas de entusiasta enco- marfil, plata, n á c a r y hueso, en las culatas de a que-
m i o , La a b d i c a c i ó n de C á r l o s V , de G a l l á i s , Las llos, hechas de raras y finas maderas, formando ta-
matanzas de Amberes, de E n r i q u e Leys, la deliciosa les trabajos graciosas composiciones m i t o l ó g i c a s ,
Vista de D i n a n t , por Boulenger, los retratos, p r o - e m b l e m á t i c a s y de ingenioso s i m b o l i s m o , bien he-
fundos y vivos, de Naver, el d i s c í p u l o predilecto del
r á l d i c o , ya bélico y a ú n e r ó t i c o ; y la de cascos, es-
p i n t o r n a p o l e ó n i c o , La batalla de W o e r i n g e n , de
pecialmente de ú l t i m o s del siglo X V I y de la p r i -
N i c o l á s de Keyser, y varios cuadros de Laermans,
mera m i t a d del X V I I . En algunas v i t r i n a s v i varias
cuyo pincel t r a s l a d ó al lienzo, con u n realismo i n -
dagas e s p a ñ o l a s ; en otra, u n a r n é s de coraza de la
comparable, las t r á g i c a s miserias de nuestra é p o c a ,
guerra de T r e i n t a a ñ o s ; enormes schakos belgas,
escenas de emigrantes, de desvalidas mujeres, de
cascos de dragones ingleses procedentes de W a t e r -
obreros en huelga, de n i ñ o s abandonados, de gen-
loo; panoplias formadas por armas francesas y ale-
tes f a m é l i c a s , todas las v í c t i m a s de la dolorosa
manas de la aciaga c a m p a ñ a del a ñ o t e r r i b l e para
existencia del presente.
la Francia, de m i l ochocientos setenta...
Estar en Bruselas y o m i t i r la visita al museo Las impresiones que de u n viaje se escriben de-
W i e r t z , hubiera sido en m í , h o m b r e que al Arte ben ser reveladoras de los sentimientos é ideas de
consagra sus m á s vehementes afectos, falta i m p e r - la persona que le realizó. A nadie el excursionista
donable. F u i , pues, u n d í a á aquella casa donde se ha de subyugar su v o l u n t a d ni someter su criterio,
halla g r a n parte de la obra del o r i g i n a l í s i m o , m e - ni por ardiente que sea el afecto que profese al sue-
l a n c ó l i c o y s o ñ a d o r d i n a n t é s , el a u t o r de grandes lo en que n a c i ó , ha de ocultar lo bueno que en el
frescos, de soberbias p i n t u r a s decorativas, de i n -
pais visitado vea y lo que merezca alabanza de la
mensas telas; y allí, del que a l g u i e n l l a m ó «el T i n -
tierra que recorra, ha de e l o g i a r l o en justicia, sin
torero b e l g a , » v i algo que me r e c o r d ó Los c a p r i -
que esto signifique que d e s d e ñ a á aquella en que
chos de Goya, puesto que este parece que i n s p i r ó al
vió la luz. Por eso yo, con a r b i t r i o l i b é r r i m o y cop
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 37
concepto independiente, sin que la i n g é n u a m a n i - las que v i s i t é , entre otras, las excelentes de A l e j a n -
festación de m i pensar e n t r a ñ e el p r o p ó s i t o de i n - dro M o r e y de F. Nobele. Es verdad que el m o v i -
ferir la m á s leve molestia á m i p a t r i a , á la que amo miento b i b l i o g r á f i c o y e d i t o r i a l no alcanza el grado
tanto, he de decir que en Bruselas, como en todas asombroso de publicidad á que llega en Leipzig y
las otras poblaciones belgas que r e c o r r í , p r e s e n c i é en L ó n d r e s , en P a r í s y en S t u t t g a r t , pero las p r e n -
algo, mucho, que me e m o c i o n ó dolorosamente, que sas de aquella hermosa capital no cesan en su a c t i -
me hizo anhelar para la E s p a ñ a desventurada, u n vidad n i sus l i b r e r o s dejan de ostentar en los ana-
poco de l o bueno que á aquel pueblo sobra y de lo queles de sus tiendas, joyas tentadoras para el b i -
que l e g í t i m a m e n t e puede enorgullecerse. U n o de bliófilo. No me a d j u d i c a r é con injusticia notoria,
los inestimables bienes á que me refiero, es el de ese h o n r o s í s i m o t í t u l o , que de derecho pertenece á
que en B é l g i c a no e n c o n t r é á nadie que t u v i e r a nuestro Laserna Santander, á Brunet, á Dinaux, á
apenas superficial noción de la cruel, sanguinaria y Salva y á Rouveyre, y solo me l l a m a r é b i b l i ó m a n o ,
a n t i c r i s t i a n a ^ z e s í a nacional, de la b r u t a l , cobarde y porque eso, sí, lo soy con casi fanatismo; y ejercien-
para m í , r e p u g n a n t í s i m a corrida de toros. En B é l - do en m i á n i m o una influencia avasalladora aque-
gica, donde hay domiciliadas cuarenta y dos de las lla afición, aquel amor intenso y perseverante á
ciento nueve instituciones internacionales que exis- los libros, nada de p a r t i c u l a r tenía que con anhelo,
ten en el m u n d o , en B é l g i c a , en general, el hombre ansiosamente, buscara y buscara alguna curiosidad
culto, educado, de dulces sentimientos, no de v i o - en aquellas l i b r e r í a s y, felizmente, e n c o n t r é varias:
lentas pasiones, estima á los animales, trata con un ejemplar del B e l g i c a r u m H i s t o r i a r u m Epitome,
piedad á los seres inferiores y las torturas de é s t o s de Juan van den Sande, el c é l e b r e consejero de F r i -
no constituyen para aquel m o t i v o de regocijado es- sia, edición de Waesteerge, de 1652, enriquecido
p e c t á c u l o , de b á r b a r a y cruenta d i v e r s i ó n . Allí, en con m a g n í f i c o s retratos de todos los gobernadores
las plazas p ú b l i c a s de Bruselas, en las tardes de los que Bélgica tuvo durante la d o m i n a c i ó n e s p a ñ o l a ;
d í a s festivos, y yo lo v i en m á s de una o c a s i ó n , las una obra a p o l o g é t i c a de V i g l i u s de A y t t a , en favor
sociedades a t l é t i c a s , g i m n á s t i c a s y de destreza, de G á r l o s V, para justificar la a n e x i ó n de Gueldres
compuestas de vigorosos, á g i l e s y hermosos j ó v e n e s y Z u t p h e n , completando a s í la r e u n i ó n de las dieci-
pertenecientes á todas las clases sociales, ante un siete provincias, impresa en Amberes, por M i g u e l
concurso numeroso ejecutan g r a t u i t a m e n t e , para de H i l l o n i u s , en 1543; V H i s t o i r e des Pays-Bas, de
honesto y ú t i l solar de la muchedumbre, que no E n m a n u e l V a n Meteren, e d i c i ó n de la Haya de 1618;
grita beoda, que no insulta frenética, que no blas- un precioso ejemplar de A m o r u m Emblemata, de
fema soez, ejecutan, digo, m u l t i t u d de notables ejer- Otto Vaenio, de i m p r e s i ó n hecha en Bruselas por
cicios de fuerza, asaltos de esgrima, evoluciones Francisco Foppens, en 1567, compuesta en i n g l é s ,
militares, juegos de ligereza y de e n e r g í a física, que en i t a l i a n o , en e s p a ñ o l y en l a t í n y embellecida con
recuerdan los c l á s i c o s o l í m p i c o s , desarrollando á la hermosas planchas; una hoja i n t e r e s a n t í s i m a para
vez que los m ú s c u l o s , la inteligencia y la c o r t e s a n í a , la historia de B é l g i c a en los ú l t i m o s a ñ o s del s i g l o
puesto que el bando vencedor, que escucha los XVI11, que contiene la P r o c l a m a t i o n au nom d u
aplausos calurosos de los espectadores, tiende sus peuple souverain de la ville de Bruxelles, hecha en
manos al g r u p o vencido y ambos unidos, d e s p u é s la asamblea general celebrada en la c i u d a d libre de
de la lucha, d e s p u é s de la carrera, d e s p u é s del p u - Bruselas el 20 de N o v i e m b r e de 1792, pocos d í a s
gilato, d e s p u é s del salto, d e s p u é s de la esgrima d e s p u é s de la batalla de Jemmapes, Z' an premier
de bayoneta ó d e l lance de florete, circulan por lo de la republique belgiqne, y firmada por los repre-
que pudiera llamarse estadio, á los acordes briosos sentantes del pueblo Balza, d' Outrepont y Michiels,
y b é l i c o s de una de las muchas m ú s i c a s que hay en adquiriendo t a m b i é n una carta a u t ó g r a f a del conde
aquella n a c i ó n p r i v i l e g i a d a . Así, los hombres que A u g u s t o Daniel Belliard, que tan bravamente se
durante la semana nO abandonaron el taller ó la fá- condujo en V a l m y , en H e l i e p ó l i s , en A r c ó l e , que fué
brica ó el escritorio ó la mina ó el a l m a c é n ; a s í , gobernador de Bruselas y m á s tarde, desde 1808,
aquella mocedad i n s t r u i d a y laboriosa; a s í , aquella de M a d r i d , estando firmada dicha carta en la c a p i -
j u v e n t u d nacida en uno de los pueblos m á s i l u s t r a - tal de E s p a ñ a el 2 de A g o s t o de 1809. Y ya que
dos y progresivos de nuestra é p o c a , a s í se dispone menciono al i n t r é p i d o soldado que p e l e ó en la V e n -
para en caso de que su patria fuera ultrajada, p o - d é e , en I t a l i a , en E g i p t o , en Sajonia, en Castilla, en
derla defender, lo mismo que con la luz de la i n t e - Rusia, he de decir que reconocida Bruselas al reor-
ligencia y las e n e r g í a s de v o l u n t a d , con el vigor de ganizador del e j é r c i t o belga y á uno de los que sus-
sus brazos... ¡Oh, E s p a ñ a m í a , c u á n t o te c o m p a d e c í cribieron el tratado que s e p a r ó definitivamente la
a l recordar que tu llamada ./tes/a nacional es un es- B é l g i c a de H o l a n d a , e r i g i ó á Belliard, en una de
p e c t á c u l o que todo c o r a z ó n sensible reprueba, que las plazas de aquella ciudad m a g n í f i c a , la m á s n o -
toda conciencia religiosa execra! table e s t á t u a de Bruselas, obra maestra de Geefs.
Cité antes, como una de las m á s eminentes y
Hay en Bruselas muchas y selectas l i b r e r í a s , de
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONF.S.
38
con su magestad, su grandeza inconcebibles hace
grandiosas construcciones que en Bruselas se a l -
que de los labios del que contempla aquella m a r a -
zan, el PALACIO DE JUSTICIA, y hubiese lamentado
v i l l a , brote u n ardiente g r i t o de a d m i r a c i ó n e n t u -
que, por el c ú m u l o de ideas que se aglomeran en
siasta, cual d é b i l homenaje de asombro y estupor
m i i m a g i n a c i ó n , por los variados y m ú l t i p l e s re-
rendido á la i n s p i r a c i ó n de uno de los m á s sobera-
cuerdos que en m i mente existen relacionados con
nos genios de nuestro t i e m p o .
aquella ciudad, h a b r í a deplorado, repito, que pol-
las circunstancias insinuadas, hubiera o m i t i d o de- Por u n c o m p a t r i o t a que dedicado a l comercio de
dicar unas l í n e a s á tan colosal m o n u m e n t o . vinos y de frutas de E s p a ñ a h á bastantes a ñ o s que
Siempre Bélgica tuvo, á la vez que gloriosos p i n - reside en Bélgica, p o r el afectuoso D . J o s é Pastor
tores y estatuarios insignes, conspicuos arquitectos: Bernat, se me e l o g i ó mucho el cementerio de L a e -
los P a í s e s Bajos contaron en la é p o c a del renaci- ken, el p r i m e r o de Bruselas, llegando aquel buen
miento con Juan V r e d m a n , con L a m b e r t o L o m b a r - amigo á compararle con el del Padre Lachaise. Es-
do, con Felipe V i n g h o o n s ; m á s tarde, al finalizar el t i m u l a d o por tan vehementes alabanzas, fui un d í a
siglo X V I I , con G u i l l e r m o de B r y n , en el X V l l l con á aquella m a n s i ó n del reposo eterno, y m i sorpresa
Dewez, y al promediar el X I X , con Poelaert, d i s c í - fué grande, experimentando una verdadera decep-
pulo de Visconti, el autor de la t u m b a de N a p o l e ó n ción, por que n i en celebridades n i en monumentos
en los I n v á l i d o s , y con W e l l e n s y Balat, esclareci- funerarios n i en e x t e n s i ó n n i en creaciones a r t í s t i -
dos arquitectos que, como dice u n crítico de arte, cas elevadas á los que fueron, no ya el de Laeken
« c o n c i b i e r o n , trazaron y c o n s t r u y e r o n ese coloso de es superior a l del P é r e Lachaise, sino que no llega
« p i e d r a , esa masa e n c i c l o p é d i c a , ese inmenso cua- con mucho al Campo Santo de G é n o v a n i siquiera
« d r i l á t e r o rodeado de columnas d ó r i c a s , con deta- al de San Isidro de M a d r i d . Mientras la g r a n ne-
«lles egipcios, adornado de m ó n s t r u o s asirlos y so- c r ó p o l i s de la capital francesa alberga en su recinto
« b r e m o n t a d o por atrevida torre india como c ú p u l a las cenizas de hombres que en vida se l l a m a r o n
>final, que se l l a m a Palacio de J u s t i c i a » . ¡Qué so- N é l a t o n y C h a m p o l l i o n , Laplace y T h i e r s , Michelet
berbio, q u é indescriptible golpe de vista ofrece y Paul Baudry; mientras aquella tiene p i r á m i d e s
aquella, p o r lo a b r u m a d o r a , f a r a ó n i c a mole, cuan- como la e r i g i d a á los soldados que perecieron d u -
do el sol v á al ocaso! La suave luz de poniente d á rante el sitio de P a r í s , mausoleos como el de los
u n r i t m o de a r m o n í a á las rectas y severas l í n e a s , Demidoff, obeliscos como el de la condesa G é m o n t ,
dulcifica las pesadas masas y presta al gigante una capillas como la del duque de M o r n y , e s t á t u a s
vida f a n t á s t i c a , apareciendo la silueta del coloso como la de Casimiro Perier y bustos como el de
portentosa, admirable, con t a l grandiosidad, que L e d r n - R o l l i n ; mientras en el Padre Lachaise des-
en su estupenda magnificencia, la palabra .humana cansan los restos de centenares de varones ilustres
apenas acierta á calificarle. En m á s de once m i l me- que fueron mariscales y estadistas, pensadores y
tros cuadrados aventaja la superficie de aquel á la a r q u e ó l o g o s , sabios y artistas de universal fama;
del Palacio de Justicia de L ó n d r e s y en cuatro m i l á mientras allí á cada paso que d á el visitante lee en
la de San Pedro de Roma. E n su i n t e r i o r se ven las las piedras de l o s t ú m u l u s , en los bajo relieves, en los
e s t á t u a s de dos inmortales genios de la Grecia, L i - s a r c ó f a g o s , en los medallones, nombres cual el de
curgo y D e m ó s t e n e s , y de otros dos egregios v a r o - Beaumarchais, el de H e r o l d , el de Suchet, el de De-
nes de R o m a , C i c e r ó n y U l p i a n o . Las salas de j u s - séze, el de T a i m a , el de Pradier, el de M o n g e , en
ticia son e s p l é n d i d a s , con una riqueza en m á r m o - el cementerio de Laeken, de reducida capacidad, de
les, en maderas finas, en bronces, en tallas, en ta- e s c a s í s i m o valor a r t í s t i c o é h i s t ó r i c o , de tal suerte
p i c e r í a s , que pasma; habiendo visto en alguna de que ni Daly ni Quaglia le e n c o m i a r í a n en sus obras
ellas, no recuerdo si en la de las audiencias s o l e m - acerca de la arquitectura funeraria, y allí nada se
nes del t r i b u n a l de c a s a c i ó n , el r e t r a t o de u n aboga- ve semejante, en cuanto á belleza, á los monumentos
do e s p a ñ o l del siglo X V I ; p o r cierto que el emplea- de Lavarello, de Celle y de Ghilino, entre muchos
do que nos a c o m p a ñ a b a , queriendo lucir su e r u d i - m á s que pudiera mencionar, debidos al cincel de
ción m o s t r á n d o n o s el t a l retrato, nos dijo: «Voila'le Sacciomanno, de Monteverde y de Scanzi, que hacen
« p o r t r a i t d'un avocat espagnol du siécle treize» (tex- del Campo Santo de la capital de la l i g ú r i c a Genua,
tual), error del que yo p r o c u r é sacarle. Las c o l u m - uno de los primeros del m u n d o . Solo dos ó tres lla-
nas, los techos, la d e c o r a c i ó n , los muebles, los pa- m a r o n m i a t e n c i ó n en el cementerio de Bruselas;
vimentos de aquellas salas son suntuosos y á la vez el de Fernando Nicolay, el hombre caritativo y p r o -
de una elegancia y de una sobriedad e x t r a o r d i n a - tector del menesteroso, y el de M a r í a Felicia Gar-
rias; su exorno, sus elementos decorativos sencillos, cía, hija del m ú s i c o e s p a ñ o l , M a n u e l G a r c í a , que h á
solemnes, austeros, en consonancia con el destino poco tiempo m u r i ó en L ó n d r e s , conocida aquella
augusto de aquellas estancias. Sobre todas se des- en el campo del arte filarmónico, con el apellido de
taca la l l a m a d a de Pasos Perdidos, labor suprema la M a l i b r a n .
del Brabante belga; la sala de Pasos Perdidos que.
I^e los muchos y memorables acontecimientos
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 39
de que Bruselas fué testigo durante la d o m i n a c i ó n es un acabado modelo la preciosa p e q u e ñ a e s t á t u a
de los Austrias e s p a ñ o l e s , uno de los m á s t r á g i c o s esculpida por el cincel h a b i l í s i m o del insigne artista
hubo de ser, sin duda alguna, el suplicio de los bruselensc, a m i g o predilecto de Poussin.
condes da E g m o n t y de H o r n . De ese l ú g u b r e su- Viajo para ver, para estudiar, para llevar á m i
ceso he hecho ya m e n c i ó n , pero ahora h a b r é de r e - inteligencia aquel caudal de conocimientos que por
cordarle de nuevo al citar una b e l l í s i m a plaza de la mucho que se lea no se adquiere en los libros y
suntuosa Brussel, llamada de Pelit-Sablon, en la para que m i e s p í r i t u goce inefablemente en la con-
que se levanta el m o n u m e n t o de F r a i k i n e r i g i d o en t e m p l a c i ó n de aquello que sea e x p r e s i ó n de la s u -
honor de dos de las v í c t i m a s de las e m p e ñ a d a s d i s - b l i m i d a d y poder de la Naturaleza ó del ingenio y
cordias de aquella é p o c a de agitaciones y de bande- labor de los hombres. Por eso, no economizo en
r í a s . E l m o n u m e n t o á que aludo, que por a l g u i e n , mis excursiones el empleo de cuantos medios á m i
sin r a z ó n á m i j u i c i o , ha sido criticado con dureza, alcance e s t é n para v i s i t a r todo, para penetrar allí
e s t á constituido por un basamento de estilo g ó t i c o , donde no me lo prohiba u n absoluto veto; y como
sobre el que se alza el g r u p o colosal en bronce f o r - yo s a b í a que en Bruselas' existe el precioso palacio
mado por los dos nobles flamencos d i r i g i é n d o s e al del duque de A r e m b e r g , descendiente del conde de
p a t í b u l o . E l escultor ha dado á las figuras de los E g m o n t , y que allí, desde Juan de L i g n e hasta los
caballeros sin miedo y sin tacha, como dice Luis Aezschot y los P i g n a t e l l i , se h a b í a depositado u n
Hymans, u n aspecto de reposo, de d i g n i d a d , de tesoro de portentos a r t í s t i c o s , allí f u i , p r o v i s t o de
valor, que m á s bien parece que el de Gavre y el de especial permiso, y en aquel edificio que se alza en
M o n t m o r e n c y marchaban en busca de t r i u n f a l coro- el m i s m o emplazamiento que o c u p ó la morada del
na, que en dirección a l cadalso. Ese g r u p o m o n u - desdichado b a r ó n de Tiennes, a d m i r é un verdadero
mental estuvo antes colocado delante de la Maison museo, en el que se han reunido m a r a v i l l a s de la
du ROÍ, en la que e n t r a r o n los condes trasladados pintura flamenca y encantadoras obras de la escul-
desde el castillo de Gante, en la noche del 4 de Ju- tura i t a l i a n a , a r c á i c a y curiosa c e r á m i c a procedente
nio de 1568, ocupando en la actualidad dicho m o - de las exploraciones realizadas en los monumentos
numento el l u g a r preeminente de la hermosa plaza funerarios de la a n t i g u a E t r u r i a , fragmentos de
que he mencionado, plaza rodeada de una a r t í s t i c a m a g n í f i c o s m á r m o l e s t r a í d o s de las ruinas de Roma,
verja con e s t á t u a s representando las corporaciones delicadas porcelanas de Sevres y de Delf, de Sajo-
brabanzonas del siglo X V I y con otras m a g n í f i c a s nia y de China, composiciones b e l l í s i m a s de iCa-
en el interior, que son retratos e s c u l t ó r i c o s de a l - nova, retratos de Tiziano, reproducciones de obras
gunos grandes hombres de B é l g i c a . De aquellas maestras, como la de las puertas del baptisterio de
e s t á t u a s recuerdo las de los ilustres hijos de Bruse- Florencia, muebles de Boulle, tallas e s p l é n d i d a s y
las el naturalista V a n H e l m o n t y el creador de la una biblioteca r i q u í s i m a , de cuyos estantes van de-
ciencia a n a t ó m i c a , A n d r é s Vesalio, la de Justo L i p - sapareciendo desgraciadamente muchos v o l ú m e n e s
sio, el eximio p o l í g r a f o , y la de S i m ó n S t é v i n , uno que en los c a t á l o g o s de sus l i b r e r í a s anuncian á la
de los m á s sabios m a t e m á t i c o s de su é p o c a , i n v e n - venta M o r e , de Bruselas, y Leleu, de L i l l e .
tor del c á l c u l o d e c i m a l , que v i v i e r o n precisamente
M i estancia en la capital de la hermosa B é l g i c a
durante el periodo á l g i d o de la s o b e r a n í a e s p a ñ o l a .
iba ya tocando á su t é r m i n o , pero antes de abando-
En todo en este m u n d o , a s í en la naturaleza co- narla definitivamente, q u e r í a yo reconocer a l g u n o
mo en la sociedad, en lo m o r a l como en lo físico, de los interesantes parajes que cerca de ella tiene
en la materia como en el entendimiento, existe i n - Bruselas. P o d í a elegir bien Anderlecht, ya G r i m -
defectiblemente la ley del contraste: no lejos del berghe, el parque de Laeken ó el campo de b a t a l l a
grandioso palacio m u n i c i p a l de Bruselas, de su es- de W a t e r l o o ; y yo, ansiando contemplar la l l a n u r a
p l é n d i d o Hotel de Ville, de la obra i n i m i t a b l e de en que se d e s a r r o l l ó el t r á g i c o e p í l o g o de la epope-
Juan V a n Ruysbroeck, en el á n g u l o de estrecha ca- ya n a p o l e ó n i c a , o p t é por v i s i t a r el sangriento es-
lle, hay una fuente que tiene por p r i n c i p a l m o t i v o cenario donde los victoriosos guerreros de la c o a l i -
o r n a m e n t a l algo que pudiera ser calificado de g r o - ción l o g r a r o n sus m á s inmarcesibles laureles. Con
tesco é i m p ú d i c o , la figura de u n n i ñ o desnudo un « h a s t a l u e g o » me d e s p e d í de Bruselas, de la
donnat, dice un viajero f r a n c é s , d'une Jagon toute patria de Vesalio y de Felipe de Champagne, de B r u -
naturelle, mais peu décente, un maigre filet d'eau. selas que posee las finas bellezas del arte i t a l i a n o ,
Esa estatuita, á la que unos denominan el p a l l a - la opulencia de la de Roma clásica, la elegancia
d i u m de Bruselas y otros el J é t i c h e bruxellois, es el francesa, la riqueza de I n g l a t e r r a , la seriedad ger-
famoso Mannecken-Pis, obra del escultor del siglo m á n i c a y que es, con sus magestuosos m o n u m e n t o s ,
X V I I Francisco Duquesnoy, p r o t e g i d o del a r c h i d u - sus lujosas v í a s , sus asombrosas creaciones e s t é t i -
que A l b e r t o y del cardenal Richelieu, escultor el cas, sus soberbias obras a r q u i t e c t ó n i c a s , sus j a r d i -
m á s celebre de su tiempo y que se d i s t i n g u i ó en la nes y sus museos, sus templos y sus palacios, una
r e p r e s e n t a c i ó n de las figuras de n i ñ o s , de los que de las m á s brillantes y grandiosas ciudades de E u -
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES
40
ropa, como lo fué t a m b i é n e s p l é n d i d a en la primera cedió todos sns c a r i ñ o s de hombre y entera su pro-
m i t a d del d é c i m o q u i n t o siglo, cuando el Periclcs tección de soberano.
del Brabante y de Flandes, Felipe el Bueno, la con- FEDERICO H E R N A N D E Z Y A L E J A N D R O .

PLEITOS DE ARTISTAS.

pintura d$ ün retablo por Juan Tomas C^Irna


NÁJERA

Valladolid—ígnito Tronco pintor con I05 hijos de 3 U - 0 t o m a s -


(jYíatrícula de ¿arandona y Vals: €nYoltorio 14).
pleitos olvidados.

E l apellido Celma es bien conocido en la historia los p ú l p i t o s de Santiago pusiera Juan Bautista C e l -
de la rejería e s p a ñ o l a . Hemos precisado las dos ma una i n s c r i p c i ó n donde se t i t u l a b a Aragonensis
distintas personalidades que andaban algo confu- p i c t o r , pues a d e m á s de no tenerse noticias de sus
sas, de Juan T o m á s Celma y Juan Bautista Celma, obras de p i n t u r a , le p a r e c í a á C e á n i n o p o r t u n o el
siendo el p r i m e r o de ellos autor de la reja de coro significado de p i n t o r en aquella o c a s i ó n .
existente en la iglesia de San Benito de V a l l a d o l i d , M á s hay que decir a ú n respecto á Juan T o m á s
construida el a ñ o 1571 y la d e l Pilar de Zaragoza el Celma, y c i r c u n s c r i b i é n d o n o s especialmente á é s t e ,
1574, a s í como del segundo hay noticias de haber conviene recordar citas que anteriormente hicimos
hecho en 1563 los m u y notables p u l p i t o s d é l a ca- s e g ú n las cuales el a ñ o 1551 tomaba á su cargo
tedral de Santiago, en cuya ciudad h a l l á b a s e ave- como pintor, con otros c o m p a ñ e r o s , hacer un r e t a -
cindado el 1599 donde o t o r g ó poder para ejecutar blo para la iglesia de San Francisco en T a l a v e r a ,
la reja de coro destinada á la catedral de Burgos ejecutando asimismo el 1557 la parte de p i n t u r a de
concluida en 1602, y dos a ñ o s d e s p u é s , en 1604, o t r o retablo encargado por D o ñ a Francisca M u d a -
l a b r ó otra reja con el mismo destino en la catedral rra, v i u d a del licenciado Francisco de L e r m a , cuya
de Plasencia. obra h a b í a de colocarse en la capilla que t e n í a
Pero tanto en Juan Bautista como en Juan T o - aquella s e ñ o r a en la iglesia de San Benito el Real,
m á s Celma concurre una circunstancia bastante Y a ú n interviniendo en asuntos particulares t a m -
especial. Sus obras conocidas, todas verdadera- b i é n se denominaba pintor, como s u c e d i ó el a ñ o
mente estimables y en las que ambos han alcanzado 1555 en cuya fecha declaraba tener 37 a ñ o s de edad,
justa n o m b r a d l a , pertenecen á u n g é n e r o de las por lo que su nacimiento ha de colocarse alrededor
artes industriales a l cual parece se dedicaran sino del 1518.
de u n modo absoluto al menos con g r a n preferen- De estos hechos conocidos hasta el presente re-
cia, y ellas son las que les asignan hasta ahora un sulta que Juan T o m á s Celma era verdaderamente
nombre y u n l u g a r determinado; mas sin embargo pintor y rejero; pero n i las noticias suministradas
estimaron mejor llamarse siempre pintores que no por las obras de p i n t u r a que hizo en Talavera y en
rejeros. Valladolid dan idea del c a r á c t e r de sus obras, n i
Ya le chocaba á Ceán B e r m ú d e z que en uno de mucho menos la que e j e c u t ó en la ciudad de N á j e r a
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 41
á la cual tiene r e l a c i ó n el presente pleito, ya que no p a ñ e r o el dho Diego de rroa y los d e m á s sus hijos
se dice en que iglesia estaba y se n o m b r a ú n i c a m e n - y herederos e s t á n obligados a pagar dhos veynte y
te como de pasada para d e t e r m i n a r el m o t i v o de las quatro ducados e aunque para ello an sido Reque-
disensiones que t u v i e r o n los herederos de Juan Bau- ridos no lo an q u e r i d o hazer p o r tanto a V . M . pido
tista Celma con otro pintor l l a m a d o Benito Ronco. y suplico que anida esta rrelacion por verdadera...
T a m p o c o Ronco es u n desconocido aunque las condene a los dhos demandados y a cada vno de-
noticias acerca de él no sean muchas, mas por de llos... a que paguen a m i parte los dhos veinte y
pronto ya se sabe que p i n t ó de blanco y negro con quatro ducados sobre q pido justicia y c o s t a s » .
Gregorio M a r t í n e z los lienzos que á ambos e n c a r g ó Seguidamente por u n o t r o s í hacía p r e s e n t a c i ó n
Esteban J o r d á n para la iglesia de Santa M a r í a M a g - de la c é d u l a que al principio hemos copiado donde
dalena en V a l l a d o l i d , obras que a ú n se conservan, r e c o n o c í a Juan T o m á s Celma su deuda con Benito
y si ya nos ha parecido que d e b í a ocupar Ronco un Ronco.
segundo lugar respecto á M a r t í n e z , t a m b i é n ahora La demanda fué presentada el 26 de Septiembre
se presenta m á s bien como auxiliar de Juan T o m á s de 1578 y se notificó «a madalena de cenbranos b i u -
Celma. da m u g e r que fue de Juan tomas celma difunto v.0
Analicemos ya este p e q u e ñ o pleito inconcluso. desta b i l l a . . . y a ella Respondiendo dijo quel dho
Juan T o m á s Celma l o m ó el cargo de p i n t a r un juan tomas celma difunto su m a r i d o no tiene n i de-
retablo para la ciudad de N á j e r a (en n i n g u n o de los jo n i n g ú n hijo n i heredero... mas de al dho Rafael
escritos expresan la iglesia ó capilla) y á su vez d i ó Celma su hijo e del dho Juan tomas celma su m a -
á p i n t a r á Benito Ronco dos cortinas que f o r m a - rido».
ban parte de la obra, ajustadas en veinticuatro d u - A la vez hicieron otra notificación «a Diego de
cados, haciendo al efecto una o b l i g a c i ó n que l i t e - Roa entallador v.0 desta villa e dixo que en lo t o -
ralmente copiada es la siguiente: cante a la obra de pintura de que en la demanda se
«Digo Juan tomas celma p i n t o r vz.0 desta v i l l a hace m e n c i ó n nunca este confesante t u b o c o m p a ñ í a
que debo al S.or benyto ronco p i n t o r beinte y q u a - con el dho Juan tomas celma e que aunque este
tro ducados por r a z ó n que me p i n t o unas cortinas confesante tubo c o m p a ñ í a con el dho Juan tomas
para en nagera y por ques berdad que se los debo celma en obras tocantes a madera nunca este con-
d i esta firmada de m i nombre y d i g o que se los p a - fesante n i el dho tomas celma hicieron sptura de
gare dentro de dos meses de la fecha deste conos- concierto n i n g u n a ante n i n g ú n suano... y ansimys-
cimj.0 y por ques ansi berdad lo firme de m i n o m - mo dijo que las obras que abia y al presente heran
bre fecho en b a l l i d o i lunes beinte del mes de abril e son deste confesante e no del dho Juan tomas
de 1578 a ñ o s te.3 questaban presentes andres de celma...»
rada y f r a n . " de la maíja estantes en esta v i l l a . = Nuevamente responde en o t r o escrito el e n t a l l a -
ju.0 thomas c e l m a . = p o r t.° andres de R a d a » . dor Diego de Roa y entre los motivos que alega
Pero Juan T o m á s falleció m u y poco d e s p u é s en para que le den por libre de la demanda, dice: «por
el m i s m o a ñ o , dejando la deuda pendiente, y como q yo no soy c o m p a ñ e r o con el dho Juan tomas p.a
es m u y natural quiso Benito Ronco que le pagaran, la obra q tomo a su cargo y q.d0 pareciese serlo yo
para lo cual r e c l a m ó no solo á los herederos sino no hice el dho conocimiento... n i me obligue a p a -
t a m b i é n á Diego de Roa, entallador, por suponer gar cosa alguna... y si el dho Ju.0 tomas lo hizo y
que t e n í a hecha c o m p a ñ í a con Celma en diversas se obligo a el y sus herederos lo puede pedir e no a
obras y entre ellas el retablo de la ciudad de N á j e r a my que no me obligue n i contrate con la parte c o n -
á que el pleito se refiere. Veamos la demanda que traria».
interpuso el 26 de Septiembre de 1578. F u é pasando el tiempo y en 16 de Enero de 1581
cju.0 de torres en n . ' de benito ronco p i n t o r v.0 «ante el s e ñ o r licenciado b e l t r a n de guebara allde
desta v i l l a pongo demanda a la mujer hijos y here- de su mag.d en esta corte y chancilleria por ante m i
deros de Juan tomas celma p i n t o r ya difunto v.0 Luis gonzalez escriu." de probincia se presento Juan
que fue desta villa... y d i g o q.e dho Ju.0 tomas y de torres en n.c de benilo rronco e d i j o . . . yo e n o n -
diego de rroa t e n í a n c o m p a ñ í a en las obras quel brado cinco curadores p.1 que fuesen curadores uno
dho Juan tomas hacia y entre otras obras tenian un dellos del hijo del dho Juan tomas e atento que se
rretablo en la ciudad de n á j e r a y para el el dho an ysimido... yo nonbro a g r e g o r í o principe v.0 des-
Juan tomas dio a p i n t a r a m i parte y m i parte la ta villa». Era pues, que ya Benito Ronco iba direc-
pinto dos cortinas igualada la dha p i n t u r a . . . en tamente contra el heredero de su c o m p a ñ e r o Cel-
veynle y q u a t r o ducados a lo qual hizo c é d u l a a m i ma, necesitando el hijo proveerse de curador, y ha-
parte para se los pagar d e n t r o de dos meses y por b i é n d o s e eximido cinco de los designados para este
ser pasado el plazo siendo obligado a pagar a m i cargo n o m b r ó ú l t i m a m e n t e á Gregorio P r í n c i p e ,
parte dhos veynte y q u a t r o ducados no lo hizo mas quien tampoco q u e r í a aceptar pero se le o b l i g ó por
antes m u r i ó sin se los pagar siendo como es c o m - un auto donde se ordenaba que «sin e m b a r g o de lo
42 BOLRTÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.

que alegaba c u m p l a lo que esta mandado y acepte Cembranos tuvo u n hijo á quien pusieron por n o m -
la curaderia del hijo de Juan tomas c e l m a » . bre Rafael, así como Juan Bautista Celma casado
T a l resistencia puso Gregorio P r í n c i p e en ejer- con Catalina Ruiz de Durana t u v o o t r o hijo l l a m a d o
cer el oficio de curador, que a p e l ó del auto ante la i g u a l m e n t e Rafael. c S e r í a n hermanos Juan T o m á s
C h a n c i l l e r í a en esta manera: «yo Juan Ruiz se.0 de y Juan Bautista?
c á m a r a de la audiencia... de V a l l i d a seis de Junio
de m i l i e qui0s. e ochenta y v n a0s. ante los s e ñ o r e s
presidente e oidores de la dha audiencia, presento
Fran.co perez en nombre de g r e g o r i o principe v.0
de V a l l i d en g r a d o de a p e l a c i ó n de ciertos autos Relación de artífices
contra su parte dados por el s.r b e l t r a n de gueuara mencionados en los documentos: Residentes
alcalde en esta corte por lo q u a l se mando fuese en V a l l a d o l i d .
curador».
Y a q u í se p a r ó el pleito y t e r m i n a el r o l l o . Escultopes ó entalladores.
L o ú n i c o que de é l aprendemos es fortalecer
m á s l a idea de ser Juan T o m á s Celma rejero y * Maza, Francisco de la.—Testigo de la o b l i g a c i ó n
p i n t o r á la vez, actuando en este ú l t i m o concepto de Juan T o m á s Celma para Benito Ronco.
cuando le s o r p r e n d i ó la muerte; pero no adelanta- * Rada, A n d r é s de.—Id. i d .
mos nada para apreciar sus obras de p i n t u r a . E n - * Roa, Diego d e . — C o m p a ñ e r o de Juan T o m á s Celma
c a r g ó una parte accesoria del retablo de N á j e r a á en la obra d e l retablo de N á j e r a .
Benito Ronco y falleció sin pagarle su trabajo, por
lo que é s t e r e q u i r i ó á los herederos de Celma y á
Pintores.
Diego de Roa bajo el supuesto de que Celma y Roa
t e n í a n c o m p a ñ í a . Estas c o m p a ñ í a s entre diversos
* Celma, Juan T o m á s . — P i n t a el retablo de N á j e r a .
artífices para agenciarse y ejecutar obras en c o m ú n
* Ronco, Benito.—Le auxilia en parte de la o b r a .
era cosa frecuente durante los siglos X V I y X V I I ,
por l o cual aunque el e n t a l l a d o r Roa lo niega no es
de u n modo absoluto, c o l o c á n d o s e en terreno firme Relación de personas particulares
al decir que cuando pareciese ser c o m p a ñ e r o él no residentes en V a l l a d o l i d .
hizo o b l i g a c i ó n de pagar cosa alguna á Ronco, y si
Celma se o b l i g ó que lo pida á sus herederos, Celma, Rafael.—Hijo de Juan T o m á s .
N o h a b í a de estos m á s que la viuda y el hijo Ra- Cembranos, Magdalena de.—Mujer de Juan T o m á s
fael, menor de edad pues necesitaba u n curador, Celma.
cargo que nadie q u e r í a aceptar hasta que el alcalde G o n z á l e z , Luis.—Escribano de Provincia,
B e l t r á n de Guevara m a n d ó á G r e g o r i o P r í n c i p e que Guevara, B e l t r á n de.—Alcalde de S. M . en V a l l a -
d e s e m p e ñ a s e la c u r a d u r í a , y o p o n i é n d o s e el i n t e r e - dolid.
sado a p e l ó ante la C h a n c i l l e r í a , de manera que el P é r e z , Francisco.—Procurador de G r e g o i i o P r í n c i p e .
p l e i t o ya no radicaba sobre el asunto p r i n c i p a l sino P r í n c i p e , Gregorio.—Nombrado curador de Rafael
sobre una incidencia que s o l v e n t a r í a n d e s p u é s amis- Celma.
tosamente. Ruiz, Juan.—Secretario de C á m a r a de la C h a n c i -
C o m o datos b i o g r á f i c o s , averiguase que Juan llería.
T o m á s Celma m u r i ó entre los meses de A b r i l y Sep- T o r r e s , Juan de.—Procurador de Benito Ronco.
t i e m b r e de 1578, y que de su mujer Magdalena de
BOLETÍN DE LA. SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 43

Aprendizaje de un platera.—VALLADOLID

Valladolid.—f ran.co de guadalajara c a.0 gutierrsz su hijo con


a.0 falconi platero.—QMatrícula de ^arandona y Vals:
€nYoltorio 35). pleitos olvidados.

Era antiguamente costumbre generalizada que segund dr.0 el dho fran.00 de guadalajara es o b l i g a - .
para aprender el oficio de p i n t o r , escultor ó platero do a c u n p l i r lo q p r o m e t i ó y hacer al dho su hijo q
entraban los muchachos con el genuino n o m b r e de me syrva o pierda lo servydo segund el tenor y
aprendices en el obrador de un maestro, á cuyo forma de la ley de fuero q deste caso abla>' y a ñ a d e
efecto h a c í a n la correspondiente escritura adornada al final «yo nunca le d e s p e d í ny le hice cosa p o r " q
con todos los r e q u i l o r i o s que entonces se usaban, de se absentase de m i casa por ende... pido j u s t i c i a » .
lo cual hemos dado ya diversas pruebas. A h o r a se T u v o luego que hacer Falconi su correspondiente
t r a t a r á de u n l i t i g i o sostenido entre plateros á los probanza, y del i n t e r r o g a t o r i o extractaremos las
principios del siglo X V I sobre el m á s ó menos cabal siguientes preguntas:
c u m p l i m i e n t o de un contrato de ese g é n e r o . — «Si saben q puede auer cinco a ñ o s . . . q l dho
A l final de la p r i m e r a d é c a d a de aquella centu- fran.00 de guadalajara se c o n c e r t ó e y g u a l o c o n -
ria, Francisco de Guadalajara (á quien unas veces m i g o el dho a.0 falconi de me dar a l dho a.0 g u t i e -
l l a m a n dorador y otras latonero) se c o n c e r t ó é rrez su hijo por q me syrbiese siete a ñ o s y yo le
i g u a l ó con el platero A l o n s o Falconi, para que este mostrase el oficio de platero.
e n s e ñ a r a el oficio de platero á Alonso G u t i é r r e z hijo — q l dho fran.co de guadalajara me dio el dho
del mencionado Guadalajara. E l convenio se hizo a.0 gutierrez su hijo por q" me syrbiese...
por tiempo de siete a ñ o s ; mas á poco de c u m p l i r —q luego le c o m e n c é a mostrar el dho oficio de
los cuatro p r i m e r o s , el aprendiz se a u s e n t ó de casa platero de manera q con la diligencia q en ello tube
del maestro y é s t e r e c l a m ó para que volviese á ser- dentro de q u a t r o a ñ o s le amostre el dho oficio...
virle y concluir el aprendizaje durante a ñ o y medio — q a cabo de los q u a t r o a ñ o s el dho a.0 g u t i e -
que le faltaba. Pasando nosotros por algunos pre- rrez sabia el dho oficio e se me fue e a b s e n t ó luego
liminares del l i t i g i o en los que no hay r a z ó n para de m y casa...
detenerse, mencionaremos una demanda de 31 de — q qualquier oficial... e aprentices de platero
Agosto de 1513 hecha por « p a s q u a l d é arenas suele y acostunbra servyr siete y ocho a ñ o s por q
en hobre y como p.01' de Francisco de Guadalajara le muestren el oficio de platero de o r o . . .
dorador v.0 desta v i l l a como padre de a.0 _gutierrez — q l oficio de l a b r a r de oro es de mas trabajo y
su hijo contra alfonso falcony platero por q l dho a.0 calidad y de mas ciencia y a menester doble de
gutierrez estuvo cinco a ñ o s en su oficio de platero tienpo que no los que l a b r a n plata de m a r t i l l o y por
y en otras cosas q" le mandaban> y quiso retenerle esto el aprentiz a menester pa lo acabar de saber
Falconi m á s tiempo t o d a v í a . D e s p u é s vemos un doble tienpo cfno los q l a b r a n de plata.
escrito de 3 de Septiembre de 15 13 donde «a.0 f a l - — q l aprentiz q labra de.oro en los p r i m e r o s dos
cony platero v.0 desta villa de V a l l i d Respondiendo y tres y cuatro a ñ o s aze mucho d a ñ o y perdida de
á vna p e t i c i ó n presentada por pascual de arenas oro q le dan á l a b r a r y lo q aprovecha a su amo es en
en hobre de fran.co de g u a d a l a j a r a » dipe que «el los postrymeros a ñ o s . . .
dho asyento fue h u t i l e provechoso al dho fran.co de — q l dho a.0 grrez me hizo de d a ñ o por averse
guadalajara e a su hijo por q n o t o r i o es q i hoficio ydo d e s p u é s de los c u a t r o a ñ o s q" trabajo t r a t á n d o -
de platero es buen oficio q_no se debe d e s d e ñ a r ny le e m o s t r á n d o l e como a hijo mas de veinte
despreciar... mayormente q ya sabe el dho oficio y m y l l mrs.
44 BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.

— q d e s p u é s q se me fue el dho a.0 grrez le he Dada a diez de novienbrc de m y l l e qui0s. e trece


rrequerido muchas veces al dho íran.co de g u a d a l a - años».
jara e al dho a.0 gutierrez. Quedaba pues o b l i g a d o el joven Alonso G u t i é -
— q yo el dho a.0 falcony he tenido muchos cria- rrez á seguir en casa de su amo y maestro durante
dos asy desta villa como de otras q me han scruydo a ñ o y medio para c u m p l i r los seis que d e t e r m i n a -
syn les dar vestir y calcar n i otra cosa n i n g u n a so- ban al completo aprendizaje, d á n d o l e como garan-
lamente por le amostrar el oficio. tía de su e n s e ñ a n z a la i n s p e c c i ó n de dos plateros
— si saben q yo el dho a.0 falcony soy oficial nombrados por ambas partes; pero como esto no
platero de oro esperto en el dho_oficio e sacado satisfaciera al padre n i al hijo, apelaron ante la
muchos oficiales... e a todos los q me sirben les C h a n c i l l e r í a en esta forma:
doy luego en que labren e a p r e n d a n . . . » «En V a l l i d a veinte e q u a t r o de noviembre de
Comenzaron á declarar los testigos «en V a l l y d a m y l l e qui0s. e trece... ante los s e ñ o r e s presidente e
cinco de setiembre de m i l e qui0s. e trece años» t o - oydores se presento xpobal lopez en nonbre de
dos plateros y vecinos d ; V a l l a d o l i d cuyos nombres fran.co ¿ e guadalajara latonero como padre... de
y edad indicaremos. alonso gutierrez su hijo... en grado de a p e l a c i ó n . . .
«diego de medina de 40 a ñ o s . de cierta sncya dada... por el bachiller diego de la
Ju.0 g a s c ó n de 30. concha... en cierto pleyto... con alonso falcony p l a -
Fran.co de c a r r i o n de 23. tero... sobre R a z ó n de cierto s e r v i c y o . . . »
Ju.0 de a l ú a de 34. A su vez el favorecido p o r la sentencia presenta-
F r a n . c o de s a n p.0 de 22. ba el siguiente escrito unos meses d e s p u é s :
Gerónimo de hermosilla de 50». « d i e g o falcony en nonbre y como procurador de
Por su parte t a m b i é n presentaron Francisco de alonso falcony... en la sentencia dada por el bachi-
Guadalajara y Alor.so G u t i é r r e z las siguientes pre- ller concha theniente por el ailde pernya... a fabor
guntas: de m i pte d i g o que en ella no hubo l u g a r a apela-
<Si saben q"el dho al.0 gutierrez estuvo con el ción...
dho a.0 falcony e le sirvió por tpo y espacio de qua- Presentada en V a l l y d ante los s e ñ o r e s oydores
tro a ñ o s e syete meses... a p r i m e r o de agosto de m y l l e qui0s. e catorce a ñ o s
— q"en el dho tpo... al.0 falcony... no le dio cosa por el dho diego falcony a nonbre del dho su p a r t e » .
alg.a de vestir y otras cosas necesarias saluo q l co- E l p l e i t o e n t r ó pues en la C h a n c i l l e r í a , pero a q u í
mer y los dichos vestidos son suyos. ya fué abandonado.
— q l dho a.0 falcony no es oficial del dho oficio La ú n i c a i m p o r t a n c i a que en sí tiene es darnos á
de plat.0 conocer nombres de plateros de V a l l a d o l i d proce-
Y los testigos que declararon fueron: dentes del siglo X V y rebasando al X V I , aunque
«Guillen criado de a.c falcony platero, de 18 sin i n d i c a r n i n g u n a de sus obras. En cuanto á la
años. p e r s o n a l i d a d de ellos creemos que respecto á a l g u -
Diego de melgal platero estante en V a l l i d de 28. no sea fácil enlazar noticias breves y a ú n menuden-
B a r t o l o m é de V a l l a d o l i d criado de p.0 de ledes- cias que ya dimos á luz.
m a platero de 19». El que puede considerarse ahora protagonista
Claro es que los testigos r e s p o n d í a n al son que en el p l e i t o , Alonso G u t i é r r e z , mozalvete aprendiz
les tocaban y no aportando i n t e r é s a l g u n o sus res- de p l a t e r o , ó mucho nos equivocamos ó l l e g ó á ser
puestas, es innecesario reproducirlas. Siguen d i l i - padre de la suegra del c e l e b é r r i m o Juan de Arfe.
gencias evacuadas por una y otra parte, hasta que Este se c a s ó en 1562 con Ana M a r t í n e z hija de M e l -
por f i n el bachiller Diego de la Concha, teniente de- chor M a r t í n e z é Isabel G u t i é r r e z , la cual era ,á su
signado por el alcalde Pernia dictó una sentencia vez hija de Alonso Gutiérrez á quien l l a m a n el viejo
favorable á los derechos que alegaba el platero en 1561 t i t u l á n d o l e platero de oro, contraste y m a r -
Falconi, la c u a l dice a s í : cador (1).
«En el pleito ques.. entre fra.co de g u a d a - De los testigos, Diego de Medina figuraba como
lajara latonero e a.0 grrez su hijo... de una platero de V a l l a d o l i d el 15 10, á Juan G a s c ó n se le
parte e a.0 falcony platero de la otra... cita existente en 1533 pero el 37 ya h a b í a m u e r t o ,
Fallo... q l d h o j r a n . c o de guadalajara e a.0 grrez Francisco de C a r r i ó n h a c í a una escritura en 1544,
su hijo no p r o v a r o su demanda... e q l d h o a.0 falco- Diego de M e l g a r consta en 1531, y aunque F r a n -
ny provo lo q provar le convenia... por ende "q debo cisco de San Pedro no e s t á mencionado antes de
de condenar y condeno al dho alonso grrez a q" s i r - ahora como platero, tenemos uno con ese nombre
va al dho falcony a ñ o e medio q" quedan de los seys
a ñ o s q le h a b í a de servir m o s t r a n d o el dho falcony
al dho a.0 grrez su oficio de platero a vista de dos
plateros nobrados por cada uno de las ptes el suyo.. (1) Véan se los Estudios Ilislórico-A riisticos.
rr

BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 45

el 1548 t i t u l á n d o s e i l u m i n a d o r , y en 1510 o t r o p l a - f M e l g a r , Diego d e . — I d . de G u t i é r r e z .


tero de Medina del Campo l l a m a d o Diego de San San Pedro, Francisco de.—Id. de Falconi.
Pedro. Verdaderamente estas noticias son m u y es-
casas pero no huelga el apuntarlas. Dorador ó latonero

Guadalajara, Francisco de.—Parte en el pleito.

Personas particulares
Relación ü los artiiíces incluidos en el pleito Arenas, Pascual de. —Procurador de Francisco de
Plateros Guadalajara.
Concha, Diego de la.—Teniente de c o r r e g i d o r .
A l b a , Juan de.—Testigo de A l o n s o Falconi. Falconi, Diego.—Procurador en la C h a n c i l l e r í a , de
* C a r r i ó n , Francisco de.—Id. i d . Alonso Falconi.
Falconi, Alonso.—Parte en el pleito, G u i l l é n . — C r i a d o de A l o n s o F'alconi.—Testigo de
f G a s c ó n , Juan.—Testigo de Falconi. Guadalajara.
* f G u t i é r r e z , Alonso.—Aprendiz de Falconi.—Parte L ó p e z , C r i s t ó b a l . — P r o c u r a d o r en l a C h a n c i l l e r í a ,
en el pleito. de Guadalajara.
H e r m o s i l l a , J e r ó n i m o de.—Id. i d . Pernia.—Alcalde.
Ledesma, Pedro de.—Un criado suyo fué testigo V a l l a d o l i d , B a r t o l o m é de.—Criado de Ledesma.—
de Alonso G u t i é r r e z . T e s t i g o de Guadalajara.
* M e d i n a , Diego d e . - T e s t i g o de Falconi. JOSÉ M A R T Í Y M O N S Ó ,

Indice de las fiestas públicas celebradas


EN VALLADOLID «

1152.—(¿FEBRERO?).—Ac/o de armar caballero a l I n - el Emperador á D o ñ a Rica su segunda mujer, y


fante D . Sancho. junta la nobleza de Castilla, concertaron grandes
« E s t a b a el E m p e r a d o r este a ñ o en V a l l a d o l i d , fiestas para hacer un solemne recibimiento á la E m -
que desde que el Conde Don Pedro Assures ennoble- peratriz; y el Rey D . Sancho, p r i m o g é n i t o de Casti-
ció este l u g a r con los edificios que en él hizo, c o - lla, quiso armarse Caballero, costumbre m u y cele-
m e n z ó á ser Silla de los Reyes de Castilla y Corte de brada en aquellos tiempos entre los nobles. Dicen
la nobleza della; y no sin causa, por tener de los esto muchos p r i v i l e g i o s : u n o del Monesterio de
mejores asientos y comarcas de Castilla. Esperaba Sahagun, dado á cinco de Marzo, en que el Empe-
rador sin hacer m e m o r i a de la Emperatriz por no
haber llegado al Reyno (1), da á este Monesterio y á
su Abad Don D o m i n g o , t r e i n t a Casares de J u d í o s
(1) Como lo indica el titulo, estos artículos no comprenderán vecinos de la v i l l a , con los mismos J u d í o s , hijos y
una relación detenida de las fiestas públicas celebradas en Valla- hijas y sus descendientes que vivieren en ellos, y
dolid, sino simplemente un Índice de las mismas, acompañado,
cuando más, de ligeras indicaciones. Me limitaré, pues, á citar
que tenga el Monesterio el derecho que era costum-
las relaciones impresas ó manuscritas que de tales fiestas conoz- bre en el reino de León,. Dice la dala: I n Valle de
co, ó á copiarlas palabras más importantes de los autores que Olit, guando i b i Rex S a n c c í u s filiius Imperatoris J u i t
primero ó más autorizadamente dieron noticia de ellas, dejando
para quien guste hacer con detenimiento semejante estudio la
labor de ampliar y aquilatar los detalles.
Omitiré, naturalmente, las fiestas secundarias que en crecido
número organizaron las cofradías ú otras corporaciones, á no ser (1) Ya estaba casada doña Rica con el monarca. Escalona,
que revistieran importancia desusada. Hist. del Real Monasterio de Sahagun, pág. 03ti.
4G BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.

armatus, eodem anno quo Imperator í e n u t t c i r c u m - te era mucha, m a n d ó que se saliesen al Mercado.
datam laen ( i ) . Y lo mismo parece por otra escritu- Salidos todos y aderezado aquel lugar s e g ú n c o n -
ra del Monesterio de San I s i d r o , cerca de D u e ñ a s , venia, a l l i se hizo jurar por reina y s e ñ o r a del
y por o t r a del Monesterio de San C h r i s t o b a l de reino. Hecho este acto, luego en presencia de todos
Ibeas, tres leguas de Burgos; y dice el Emperador r e n u n c i ó el reino en su hijo D o n Fernando, lo cual
que hizo tales limosnas por arpor de su hijo Don fué loado de todos cuantos a l l i se fallaron, y fueron
Sancho, quem ego hodie m i l i t e m f a c i ó ; porque San dello m u y alegres, y el rey Don Fernando alzó las
C h r i s t o b a l fuese su abogado, y es la data en V a l l a - manos a l cielo dando por ello muchas grdeias a
d o l i d , anno quo Imperator venit de i l l a cerca de J a é n , Dios. Y luego los obispos que a l l i se f a l l a r o n con
que asi dice, y es la fecha á tres en principio desde toda la clerecía llevaron con mucha solemnidad al
año E l Emperador estuvo en L e ó n á tres de H e - rey á la iglesia a c o m p a ñ a d o de los grandes y otra
brero deste a ñ o , y de L e ó n vino á Sahagun, y de mucha gente. Seria entonces el rey D o n Fernando
Sahagun á V a l l a d o l i d , donde estaba á p r i m e r o de de edad de dieciocho a ñ o s (1). Llegados á la iglesia
Marzo con sus hijos; y entrada la Pascua de Flores, como dicho es con solemne p r o c e s i ó n , a l l i le ílcie-
que fue á ocho de A b r i l (2), se celebraron las fies- ron todos homenaje que le g u a r d a r í a n lealmente y
tas y recebimiento de la E m p e r a t r i z y armas de Don le serian obedientes como leales vasallos, y de a l l i
S a n c h o » (3). fue llevado á p a l a c i o » (2).
(Sandoval, Hist. del Emperador D . A l o n s o el V i l ) . ( C r ó n i c a de D . Fernando I I I ) .

1217.— 31 AGOSTO.—Coronación d é l a reina d o ñ a Be- 124Ó.- NOVIEMBRE.—Desposónos del lujante D . A l -


renguela y de D . Fernando I I I (4). f o n s o (luego Alfonso X ) con D o ñ a Violante, hija
de D. Jaime de A r a g ó n .
« O i d a , pues, por la reina la buena respuesta de
los caballeros y procuradores de las ciudades, p l ú - «...Y a s í no pudo ser la causa de dilatarse la en-
gose m u c h o , y por no ser buen lugar los palacios trega de la Infanta el no haver c u m p l i d o al tiempo
do estaba para facerle aquel acto, d é ser jurada por que se e j e c u t ó su m a t r i m o n i o nueve a ñ o s , como se
reina, y lo que ella m á s queria hacer porque la g e n - infiere de saber celebraron el suyo sus padres la
N a t i v i d a d de Nuestra S e ñ o r a el de 1235, s e g ú n
asegura Z u r i t a , y el ajuste del suyo se hizo á los
(1) Escalona copia asi la data: Facta carta i n valle de Olit, principios del de 1245; mayormente cuando por N o -
quando ibi Rex Sancius Jilius Imperatoris f u i t armatus. Eva Aí.a viembre del de 1246 se hallaba ya en V a l l a d o l i d ,
C 2Xa et quotum. I I I . 0 Nonas Marcij. B t eodem quo Imperator donde se celebraron con g r a n solemnidad sus des-
tenuit circundatam Gaen. No puedo consultar, de momento, el
Indice de los documentos de Sahagun. posorios con nuestro Infante, cuando t e n d r í a á lo
(2) No obstante esta afirmación de Sandoval, parece más pro- sumo diez cumplidos, s e g ú n advierte el mismo es-
bable, por los documentos que él mismo cita, que la ceremonia critor, diciendo: « F u é llevada la Infanta á C a s t i l l a ,
se -verificase en las calendas de Marzo, fuese el dia 111, V ó V I de y c e l e b r á r o n s e sus bodas en V a l l a d o l i d por el mes
las mismas.
de Noviembre del a ñ o 1246 con g r a n d e s fiestas».
Garibay señala como fecha el año 1132, fundándose en un p r i -
vilegio concedido al abad Martin y monjes del monasterio de Si- ( M a r q u é s de Mondejar. Memorias de D. Alfonso
los; pero es de suponer que se trata de un error de copia, toda vez
el SabioJ.
que precisamente en 1152 era abad de Silos Martín I I .
(3) D. Sancho, celebrado su matrimonio con doña Blanca, hija
del rey de Navarra, pasó de Calahorra á Nájera, y de aqui á Va- 1 3 2 5 . — ( c S E P T i E M B R E ? ) - M a : y o 7 - edad de Alfonso X I
lladolid, donde fué armado caballero (Nuñez de Castro, Crónica
(3)-
de D . Sancho el Deseado)'.
(4) No menciono, antes de esto, las fiestas que los historiado- «Et d e s p u é s que fueron y ayuntados el Infante
res locales dicen celebradas en 1207 para conmemorarlas paces
entre Castilla y León, por la sencilla razón de que no pudieron
Don Felipe, et Don Joan, et Don Joan, estos tres
verificarse, á lo menos en t a l año. Dichas paces quedaron sella-
das con el matrimonio de D. Alonso de León y Doña Berenguela,
y este enlace estaba ya realizado, no solamente en 1198, como en
su Crónica de D. Alfonso V I H dice el Marqués de Mondejar al re- (1) Garibay hace ver que D. Fernando no tenía 18 años, como
futar los errores sobre este punto, sino en Diciembre de 1197, dicen todas las crónicas, sino 16.
según lo demuestra u n privilegio citado por Ortiz de Zúñiga en
(2) El autor de la Crónica toma principalmente estos detalles
sus Anales de Sevilla. de la del Arzobispo Don Rodrigo.
Tampoco haré referencia á determinados hechos memorables, Mariana dice equivocadamente que la coronación de D. Fer-
porque aunque es de suponer que en ellos hubiese fiestas—y sin nando se hizo en Nájera, debajo de un olmo, mientras que otros
duda llevados de esta suposición lo dan nuestros historiadores autores la suponen realizada sin solemnidad alguna en la villa
por cosa hecha,—no existen testimonios que asi lo demuestre^ de Otella.
Tales son el nacimiento de varios Infantes, las bodas de Fernan-
(3) La cronología de Alfonso X I es difícil, por la confusión que
do I V y Alfonso X I , etc., etc.
reina en su Crónica, y que ha dado origen á multitud de discre-
Por excepción, incluiré las proclamaciones de los reyes, aun- pancias entre los autores. Después de detenido estudio, adopto
que no consten los festejos de que fueron acompañadas. esta fecha y las siguientes del mibino reinado.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES. 47
que eran tutores, et los Perlados, et Ricos-ornes, et feciese, estando en Valledolit m a n d ó l l a m a r por sus
Caballeros, et Procuradores, de los Concejos, el cartas los caballeros de la Banda, et otros caballe-
Rey D o n Alfonso sallo de la villa de Valledolit con ros, et escuderos fijos-dalgo de su regno, que fue-
su p e n d ó n tendido, et andido fuera de la v i l l a : et el sen todos con el en aquella villa tercer dia ante del
Infante Don Felipe, et D o n Joan, et Don Joan, fe- dia de Pasqua, et que traxieren y todos sus caba-
cieron, ayuntar en el campo á todas las gentes que llos, et sus armas. Et para aquel dia quel Rey los
eran alli con el Rey, et demetieron, et dexaron la e n v i ó mandar, venieron y todos. Et o t r o dia de
t u t o r í a , et el poder que avian della, aquel poder Pasqua el Rey m a n d ó bastecer un torneo de m u y
que los de Castilla les avian dado cada unos dellos g r a n d c o m p a ñ a de caballeros: et eran todos los ca-
por si en d e p a r t i m i e n t o . Et el Infante Don Felipe, balleros de la Banda de la una parte, et otros tan-
et Don Joan, fijo del Infante Don Joan, d i e r o n al tos caballeros et escuderos de la ventura de la otra
Rey las cartas blancas que t e n í a n selladas con el parte. Et en aquel dia en la m a ñ a n a m a n d ó poner
sello que el Rey tenia, et con que ellos usaban de dos tiendas fuera de la villa en el campo do l i d i a n
las t u t o r í a s . Et o t r o s í D o n Joan, fijo del Infante D o n los reptados, la una al un cabo, et la otra tienda á
Manuel, diole el su sello que el fizo facer del Rey, la otra parte: et todos los caballeros fueron j u n t a -
el qual traia consigo para sellar las cartas que el dos en aquel campo armados de todas sus armas e í
avia menester para sellar las villas de su t u t o r í a . en sus caballos. Et en este torneo e n t r ó el Rey des-
Et el Rey con esto t o r n ó s e para la villa de V a l l e - conocido de la parte de los caballeros de la Banda;
dolit». et pusieron q u a t r o caballeros por fieles. Et desque
( C r ó n i c a de D . Alfonso el Onceno). fueron todos en e l campo, los unos de la una parte,
et los otros de la o t r a , v e n i e r o n darse muchos g o l -
1332.—Nacimiento 'de D . Fernando, hijo de D . A l - pes de las espadas de la una parte et de la o t r a . Et
fonso X I y de la reina D.a M a r í a , y de D . Sancho, ovo alli algunos caballeros que cayeron los caba-
hijo del mismo monarca y de D.a Leonor de Guz- llos con ellos, et otros caballeros que fueron d e r r i -
mán. bados: et como la priesa era m u y grande, et todos
andaban desconoscidos, algunos ovo y que dieron a l
«El Rey seyendo en V a l l a d o l i d mando facer m u - Rey grandes espaldadas encima de la capellina so-
chas a l e g r í a s por la n a s c e n c í a de aquel Infante fijo bre las armas, non lo conosciendo. Et los caballe-
p r i m e r o heredero, et m a n d ó l o batear, et diole casa ros que eran puestos por fieles de aquel torneo, ve-
et vasallos, et p ú s o l e luego su t i e r r a cierta aparta- yendo el grand afincamiento en que estaban, et la.
da (1). Et o t r o s í estando el Rey en la v i l l a de V a l l e - g r a n d priesa que se daban los unos á los otros de
dolit, nasciole otro fijo de D o ñ a Leonor, et p ú s o l e amas las partes, et como avia m u y g r a n d pieza
nombre D o n Sancho; et diole el s e ñ o r í o de Ledes- del dia que se y u n t a r a n , e n t r a r o n entremedias de-
ma, et otros! d i ó l e á Bejar, et Granadiella, et M o n - llos, et f e d é r e n l o s p a r t i r . Et d e s p u é s venieron dos
temayor, et otros logares, et p ú s o l e quantia cierta venidas los unos contra los otros, et d á n d o s e m u y
de dineros que toviere d é l en tierra, et d i o l e vasa- grandes feridas, era la priesa m u y grande entre
llos...» ellos; et venieron á entrar todos en una puente pe-
( C r ó n i c a de D . Alfonso el Onceno). q u e ñ a , que estaba encima de u n r i o ante la puerta
de la v i l l a , et porfiaron mucho este torneo en a q u e l
I T , ^ . —Torneo (2). logar, fasta que fue pasada cerca de la hora de la
« E s t e Rey D. Alfonso de Castiella et de L e ó n , nona: et estonces los fieles p a r t i é r o n l o s , et fueron
aunque en a l g ú n tiempo estidiese sin guerra, siem- descender de los caballos en las tiendas, los caba-
pre cataba en como se trabajase en oficio de caba- lleros de la Banda en la una, et los caballeros de la
llería faciendo torneos, et poniendo tablas redon- ventura en la otra; et c o m i e r o n cada unos dellos en
das, et justando, et quando de esto non facía algo, sus tiendas. Et desque ovieron comido los caballe-
corria m o n t e . E t o t r o s i , porque los caballeros non ros de la ventura, cabalgaron en los caballos, et ve-
perdiesen de usar las armas, ct t o d a v í a estidiesen nieron á ver al Rey, et á los caballeros de la Banda,
apercebidos para la guerra quando menester les que estaban con él en la tienda, porque los eaballe-
ros que avian sido fieles juzgaren quales avian sido
mejores en aquel torneo: et los caballeros de la
Banda acogieron m u y bien á los caballeros á e la
(1) Murió este Infante al año siguiente. ventura, et fecieronles mucha honra, et e s t i d i e r o n .
(2) Este torneo no reconoció por causa Jas treguas con los a l l i fablando et departiendo de las aventuras que
moros, que se habían hecho en 1333, ni el nacimiento de D. Pedro, cada unos dellos avian á v i d o en aquel torneo, ct
acaecido en 1334, ni la reconciliación con D. Juan Manuel, conve- p a r t i e r o n todos con el Rey, et e n t r á r o n s e á l a v i l l a > .
nida en 1335—fechas, como se ve, muy diferentes,—sino simple-
mente el deseo del Rey de que los caballeros «non perdiesen de
usar las armas, et todavía estidiesen apercebidos para la guerra ( C r ó n i c a de D. Alfonso el Onceno).
quando menester les feciese».
48 BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES

1353. —3 JUNIO.—Borfa de D . Pedro el Cruel con d o ñ a cos con p e ñ a s veras; é l e v á b a l a por la rienda el I n -
Blanca de B o r t ó n . fante D o n Juan de A r a g ó n . E estovo aquel dia de
las bodas á las espaldas de la Reyna D o ñ a Blanca,
<Despues que todas estas cosas a s í pasaron, se-
segund se suele usar en Castilla, D o ñ a M a r g a r i d a de
gund que avernos ya contado, el Rey Don Pedro fizo
L a r a hermana de D o n Juan N u ñ e z , que era doncella é
sus bodas con su esposa D o ñ a Blanca de B o r b ó n , é
nunca casara. E eran allí con el Rey en estas bodas
t o m ó l a por su m u g e r , é v e l ó s e con ella en Sancta
el Infante D o n F e r r a n d o é el Infante Don Juan sus
M a r í a la Nueva en V a l l a d o l i d , é ficiéronse muchas
p r i m o s fijos del Rey de A r a g ó n , é la Reyna D o ñ a
a l e g r í a s , é muchas justas é torneos. E iban el Rey
M a r í a madre del Rey, é la Reyna D o ñ a L e n o r m a -
Don Pedro é la Reyna D o ñ a Blanca su m u g e r aquel
dre de los dichos Infantes, é el Conde D o n Enrique,
día vestidos de unos p a ñ o s de oro blancos enforra-
é Don T e l l o su h e r m a n o , é D o n Ferrando-de Cas-
dos de a r m i ñ o s , é en caballos blancos: é era p a d r i -
tro, é D o n Juan de la Cerda, é D o n Juan Alfonso de
no del Rey Don Juan Alfonso S e ñ o r de A l b u r q u e r -
A l b u r q u e r q u e , é D o n Pedro de H a r o , é el Maestre
que, é madrina de la Reyna era D o ñ a L e o n o r de
de Calatrava D o n Juan N u ñ e z de Prado, é otros
A r a g ó n , que iba en una m u í a , é levaba p a ñ o s de
muchos Grandes del Reyno.' E fueron las bodas l u -
lana blancos con p e ñ a s grises. E iban de pie con la
nes tres dias de Junio deste dicho a ñ o » (1).
Reyna D o ñ a Blanca m u g e r del Rey, que la levaban
ese día de las riendas del caballo, el Conde D o n (Ayala: C r ó n i c a de D . Pedro I ) .
Enrique, é Don T e l l o su hermano, é D o n Ferrando (Se c o n t i n u a r á ) .
de Castro, é D o n Juan de la Cerda, é el Maestre de NARCISO A L O N S O C O R T É S .
Calatrava D o n Juan Ñ u ñ e z de Prado, é D o n Pedro
de Haro é otros muchos S e ñ o r e s . E el Infante D o n
Ferrando de A r a g ó n levaba por la rienda á su
madre la Reyna D o ñ a L e o n o r , que era m a d r i n a . E (1) Entre las varias fiestas que se citan en la historia local y
yo omito, figuran las que se dicen celebradas en 1395 por la boda
iba la Reyna D o ñ a M a r í a , madre del Rey D o n Pe-
del Infante D. Fernando de Antequera con Doña Leonor. No en-
dro, en una m u í a , é levaba p a ñ o s de xametes b l a n - cuentro de ellas testimonio autorizado.

SARCOFAGO DEL INFANTE D. FELIPE


hijo del rey D. Fernando III "el Santo,,

(Iglesia parroquial de Yillalcázar de Sirga, obispado y provincia de Falencia)

A l Excmo. Sr. Marqués de Cerralbo, ilus-


tre académico, honra de]la'aristocracia es-
pañola.

El Infante D. Felipe, hijo del Rey Fernando I I I c a c i ó n entre la nave central y la de la E p í s t o l a , á


«el S a n t o » y de su p r i m e r a esposa D o ñ a Beatriz de los p i é s del suntuoso templo p a r r o q u i a l de Yillalcá-
Suabia, nieto por línea paterna de D. Alfonso I X de zar de S i r g a , levantado á fines del siglo X I I por los
L e ó n y D o ñ a Berenguela de Castilla, y por la m a - entonces poderosos Caballeros del T e m p l e , que tan
terna de Felipe de Suabia, electo emperador de Ro-
desgraciados fueron en los comienzos del siglo X I V .
manos y de la emperatriz Irene, descansa en i n t e -
No he l o g r a d o conocer la causa de estar en
r e s a n t í s i m o s a r c ó f a g o colocado entre dos columnas
esta v i l l a los restos de D. Felipe y los de su segun-
que sostienen uno de los ú l t i m o s arcos de c o m u n i -
da esposa; solamente me consta por documento
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES 49

a u t é n t i c o ( i ) que D . Felipe... «Vióse forzado á andar chas l í n e a s blancas y orlada con fleco que toca en
errante y vivir desconocido p r i m e r o en Navarra y perfecta línea horizontal con el pavimento.
d e s p u é s en Castilla, donde m u r i ó casi relegado al En la parte correspondiente se ven tres a l m o h a -
olvido. Se sabe solamente que falleció el d í a 28 de dones decrecentes, dos de ellos blancos y el o t r o
Noviembre de 1274 á los 45 a ñ o s de edad y 17 de la color granate.
renuncia del Arzobispado-). T e n d i d o sobre este lecho y hundida sobre log
Quizá le sorprendiese la m u e r t e en alguna de almohadones la cabeza; cruzada sobre la izquierda
sus c o r r e r í a s , ó (y no es difícil) en sus ú l t i m o s a ñ o s la pierna derecha, medio cubierta por colcha car-
se uniese á los Caballeros del T e m p l e y estos depo- m e s í que graciosamente plegada cae hasta el suelo,"
sitasen su c a d á v e r en el suntuoso templo-fortaleza, como al descuido, dejando al descubierto los p i é s
hoy iglesia p a r r o q u i a l . del ilustre m o r i b u n d o , se v é á este que viste t ú n i c a
Varias son las descripciones que del sepulcro de azul con pechero granate, sobrepuesto, en forma
este t u r b u l e n t o Infante se han publicado; pero, de muceta.
á m i juicio, se resienten de incompletas, y en deter- Cubierto con bajo b o n e t i l l o de largas orejeras,
minados puntos inexactas, á consecuencia, sin duda, vistiendo s o b r e t ú n i c a azul, h á b i t o granate con ca-
no de impericia, sino de p r e c i p i t a c i ó n y falta de luz; pucha tendida sobre la espalda y perfectamente
causas m á s que suficientes para d e t e r m i n a r i n c o m - plegada, u n agonizante tiene ambas manos exten-
pleto conocimiento del conjunto, que necesariamen- didas sobre la cabeza del enfermo, como en actitud
te ha de resultar m á s deficiente en los detalles, que de p r o n u n c i a r una o r a c i ó n .
con tanta facilidad pueden escapar a ú n á los m á s El infortunado a m i g o de M a h o m e d I I tiene con
perspicaces. su diestra asido el brazo izquierdo de D o ñ a L e o n o r ,
A u n q u e sin la necesaria competencia, me p e r m i - su esposa, que viste bata azul y se cubre con manto
to ofrecer el fruto de mis, sino afortunadas, laborio- granate caprichosamente plegado sobre; la cabeza
sas y constantes investigaciones. con delicado gusto peinada.
Mide el s a r c ó f a g o , que es de una sola pieza de El infante intenta retener la mano de su esposa,
piedra franca, 2,45.m de l a r g o , y la tapa, desgracia- que se cubre medio rostro, expresando a m a r g u í s i -
damente partida en dos, 2,6o.m y la a l t u r a t o t a l ma pena, y mantiene su diestra extendida sobre la
M7-m cabeza de su esposo, tocando con las manos del
T o d o él e s t á adornado de relieves que se des- agonizante.
a r r o l l a n dentro de una serie de arquitos p o l i l o b u l a - Inclinado sobre la cabeza del m o r i b u n d o , u n re-
dos coronados p o r castilletes; m o t i v o o r n a m e n t a l ligioso, que parece agustino, contempla tan p a t é t i -
que se repite a m p l i a d o en la tapa y recuerda el t u - ca escena; entre é s t e y D o ñ a Leonor, una a n g u s t i a -
rriculado de la p r i m e r a é p o c a o j i v a l . d í s i m a s e ñ o r a se entreabre con ambas manos p o r
De esos relieves se valió el artista para represen- delante del pecho su m a n t o azul dejando al descu-
tar, con la sencillez p r o p i a de la edad media, los ú l - bierto algo de su bata color granate.
timos momentos del irreflexivo hermano del rey U n alto d i g n a t a r i o del T e m p l e en cuyo blanco
« S a b i o » , el f ú n e b r e cortejo y el acto final de bende- manto campea la roja cruz d i s t i n t i v o de la orden,
cir el c a d á v e r en el a t a ú d . toca con su mano derecha la izquierda del p r i m e r
D e s a r r o l l á n d o s e en esa forma la comitiva, el ar- arzobispo electo de Sevilla (1) extendida sobre el
tista, ó para no m u t i l a r figuras, s u p r i m i r a l g o de plegado de la colcha.
su i n d u m e n t a r i a , ó por mero capricho, s u p r i m i ó las
columnas (excepto las angulares), s u s t i t u y é n d o l a s
por personajes del duelo, que en forma de c a r i á t i d e s
y sin dejar de representar su correspondiente papel, (I) No falta quien pone en duda que D. Felipe fué Arzobispo
sirven de s u s t e n t á c u l o en caprichosas, raras y, en electo de Sevilla, fundándose en que no se ve en la estatua ya-
ocasiones, hasta inconcebibles actitudes. cente signo ninguno que revele tal dignidad.
Así es; pero no es menos cierto que en el Episcopologio de Se-
A la cabecera del sepulcro ocupa casi la t o t a l i d a d
villa se lee: «El Infante D. Felipe fué designado por su padre,
del cuadro, que representa los ú l t i m o s momentos D. Fernando, para el Arzobispado de Sevilla con el nombre de
del Infante, el lecho donde este agoniza. Procurador. Posteriormente él mismo se Armaba «D. Felipe elec-
Es de fuertes y torneados pilares que se elevan to de Sevilla». El papa Inocencio I V en Bula de 2 de Julio de 1251
le dice: «Dilecto Alio electo Archiepiscopo Hispalense». Asi tam-
sobre base cuadrada y t e r m i n a n rematados en no bién le denomina su hermano D. Alfonso, quien, al hacer dona-
p e q u e ñ a s bolas; en estos pilares se apoya un alto ción de unas mezquitas para convertirlas en iglesias, usa de
tablero forrado con cubierta azul adornada con an- estas palabras «Las cuales dó damas á la Iglesia de Sevilla por
ruego de D. Phelipe mió hermano electo de ese mismo logar ;.
No llegó á recibir órdenes y abandonó el estado eclesiástico,
renunciando la Sede por indicación de su propio hermano, según
consta en el ya citado Episcopologio; pero esto no destruye la
(1) «Episcopolog-io de Sevilla». verdad n i autoriza á sostener un error.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.
50
Siguen dos agustinos inclinados sobre las r o d i - r í s i m a forma; junto á esta se ve otra mujer perfec-
llas del hermano de Alfonso X , y tocando con sus tamente cubierta con un m u y bien plegado manto
p i é s , o t r o religioso de la misma orden muestra ex- verde: esta y la otra muestran en sus a r a ñ a d o s ros-
tendido delante del pecho y sostenido con ambas tros el poco noble oficio de « p l a ñ i d e r a » , el cual oficio
manos un p e r g a m i n o desenrollado. hubo de ejercer, sin duda, otra mujer que, m á s es-
Con manto granate y t ú n i c a azul sigue un caba- condida, no se muestra menos acongojada.
llero de luenga barba, sumido en profunda m e d i t a - E o r m a n parte de este grotesco conjunto otras
ción, apoyada la mejilla sobre la palma de su mano dos p l a ñ i d e r a s , m e s á n d o s e el cabello: viste una de
, derecha, extendida la izquierda sobre el brazo de- ellas s e m i t ú n i c a granate y sobre ella manto azul; la
recho de un magnate que le a c o m p a ñ a , ricamente otra se cubre con manto verde obscuro que á favor
vestido de t ú n i c a azul y m a n t o color granate s u b i - de una abertura, deja ver una entallada bata azul.
do; el cual caballero apoya la barba sobre el p u ñ o Estas llevan sujeto el manto con una doble cinta
de su mano derecha y en la izquierda sostiene una encarnada que cruza en línea horizontal por lo alto
gran copa én forma de cáliz. del pecho, y atravesando la orla del m a n t o se p i e r -
Él t e m p l a r i o del centro y uno de los agustinos den en la espalda: á ellas e n c o m e n d ó el artista el
sostienen el peso de su arco. oficio de columnas.
En lugar m á s secundario, casi escondidas, se Entre estas se v é una cabeza espectante.
ven dos cabezas, una de ellas j u v e n i l , que desde su Es i n t e r e s a n t í s i m o el g r u p o que sigue: aparece
puesto contemplan la escena. la viuda D o ñ a Leonor Ruiz de Castro ( i ) sobre una
En el costado del sepulcro que m i r a á la nave de m u í a ricamente enjaezada con m a n t i l l a de color ca-
la E p í s t o l a , comienza á desarrollarse el cortejo fú- fé, t e r m i n a d a en su extremidad en once ondas.
nebre. La atribulada Infanta aparece sentada sobre alta
Seis personajes cierran la marcha: dos de ellos silla, completamente de frente al que m i r a ; viste u n
con m a n t o granate abierto á la a l t u r a del hombro, m u y bien plegado manto, color café, recogido á la
por las cuales aberturas sacan los brazos para m e - izquierda, y bata blanca, m u y ajustada al cuello y
sarse el cabello ( i ) , una de ellas viste t ú n i c a con abrochada con tres botones redondos.
peto azul, sobrepuesto, y la otra, t ú n i c a del m i s m o Sobre el pecho, extendidos el p u l g a r y el í n d i c e ,
color, sin peto. y doblados los restantes dedos, lleva la mano dere-
Ambas tienen cruzado el manto á la izquierda, cha; cubierta con el manto se adivina su izquierda,
sostenido el plegado por el otro lado que cae recto; sosteniendo la brida.
una de estas e s t á feísima con su barba y bigote de Cubre toda su cabeza, bajando hasta los h o m -
color de chocolate que la d á aspecto de repulsiva bros, una toca azul cuidadosamente plegada y s u -
« m á s c a r a » ; la o t r a , de l a r g u í s i m a nariz y m u y sa- jeta á m á s a l t u r a de la frente por una cinta blanca;
l i e ñ t e frente, aunque l a m p i ñ a , no es menos tea. otras tres del m i s m o color, pero m á s estrechas, la
La que e s t á d e t r á s de estas viste manto azul cruzan la frente y pasan por debajo de la barba: las
m u y abierto á loS costados y con una grande esco- cintas y el plegado de la toca forman un o r i g i n a l
tadura por donde sáca la cabeza, que francamente marco al achatado rostro de la c u ñ a d a del rey
hablando, en nada se parece á la de Apolo, y r e s u l - «Sabio>.
ta tan fea como la d é su c o m p a ñ e r o , como ella t a m - La a c o m p a ñ a n á derecha é izquierda, dos de sus
b i é n a ^ r a c ^ r f a con sus correspondientes barba y damas de honor, que, sin duda, irían t a m b i é n sobre
bigote. m u í a s , á juzgar por el n ú m e r o de cascos que se ven
Junto á este, m e s á n d o s e rabiosamente cabello y por debajo de la m a n t i l l a de la m u í a de la Infanta.
barba, se v é una figura, que á p r i m e r a vista parece Visten las damas h á b i t o s color café m u y seme-
mujer, pero mejor examinada resulta no serlo, á
causa del bigote de caldas g u í a s , á la japonesa: en
su rostro se ven marcadas s e ñ a l e s de las erosiones
producidas por las u ñ a s . (1) No hay absoluta conformidad respecto al primer apellido
Tocando c ó n la cabeza de este p r o b l e m á t i c o per- de la segunda esposa del Infante D. Felipe.
D. Francisco Simón Nieto, correspondiente de la «Historia»,
sonaje &e vé una mujer bastante anciana, surcada
persona cultísima y muy enterada en achaques histórico-artisti-
su frente por largas arrugas horizontales; viste cos, en su obra «Los antiguos campos góticos» la llama Leonor
manto azul y una t ú n i c a de color verde, pero de r a - Ruiz de Castro.
D. José M.» Cuadrado la designa de la misma manera.
El «Diccionario geográfico universal» la llama Leonor Rodrí-
guez.
D. Jaime Pomar la designa con igual apellido y el Epíscopolo-
(l) Es muy difícil asegurar á que sexo pertenecen alg-unas de gio de Sevilla dice: Leonor Rodríguez de Castro.
las figuras, porque aunque parecen del sexo débil ostentan en A raí juicio, es bastante difieil saber el verdadero apellido, DO
su rostro unas barbas tan negras que ya las quisiera para si a l -
solo por lo encontrado de las opiniones, sino porque en su sarcó-
g ú n representante del sexo fuerte.
fago no se hace mención de nada: carece de inscripción.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES 51

jantes á los monacales, que, c u b r i é n d o l a s la cabeza visten, dos de ellos, t ú n i c a s m u y bien plegadas á la
y el busto, solo dejan una abertura ovalada por cintura donde claramente se percibe la s e ñ a l del
donde asoman el rostro: una de estas damas tiene c i n t u r ó n ; sobre esta t ú n i c a llevan capa en todo se-,
la frente cruzada por cuatro cintas menudamente mejante, aunque algo m á s corta, á la capa p l u v i a l
rizadas, otras dos cintas la rodean completamente que usan los sacerdotes en determinadas ceremo-
el rostro, cruzando por debajo de la barba y otras nias: unas y otras h u b i e r o n de ser azules á juzgar
dos cruzan, ligeramente sobrepuestas, sobre el l a - por los vestigios del p o l i c r o m a d o .
bio inferior y otra sobre el extremo de la nariz. El otro viste bata abierta por la delantera (de
La otra dama lleva el rostro rodeado por tres rodillas abajo), sin pliegues n i c i n t u r ó n y capa que
cintas lisas y cruzada sobre la nariz otra cinta lisa. difiere de las otras en que pende de dos cintas que
Precede á D o ñ a Leonor un noble sobre hermoso atravesando la orla se pierden é n la espalda: una y
corcel con m u y alta m o n t u r a color granate^ lleva otra son blancas con l í n e a s azules.
metido en el estribo el pie derecho, armado con es- Dos de estos sirvientes-escuderos llevan sobre
puela; se cubre con m a n t o blanco, dibujado de azul, la cabeza la mano derecha, á la altura de la oreja, y
bajo el que se v é una á m p l i a t ú n i c a de los mismos el otro tocando con el borde del fondo del a t a ú d .
colores. Los p r i m e r o s , doblado el brazo izquierdo, apo-
A este caballero hubo de encomendarse el c u i - yado en el costado el codo, tienen la mano vuelta
dado especial de la v i u d a , porque para enterarse de hacia el fondo del a t a ú d que sobre ella descansa y
su estado vuelve hacia ella el rostro de modo m u y siguen la marcha, expresando en el rostro m á s can-
significativo. sancio que tristeza.
Lleva el brazo (algo m u t i l a d o ) y mano derecha Otros escuderos ayudan á estos en su penosa
apoyados sobre un extremo de la silla; con la mano tarea: dos de ellos, bastante m á s altos que sus
izquierda sostiene la b r i d a , y sobre el brazo, algo c o m p a ñ e r o s , visten t ú n i c a azul y m á n t o color cho-
doblado, el plegado del manto. colate (uno) y el o t r o t ú n i c a y manto azules;,ambos
A este a c o m p a ñ a n otros dos caballeros (tienen llevan el manto terciado á la izquierda y sobre los
destruidas las cabezas) con m a n t o y bata los dos, pliegues cae el o t r o extremo del mismo,
c a r m e s í en uno y azul en el o t r o , el cual tiene ex- E s t á n colocados completamente de frente a l
tendido parte del brazo y la mano derecha sobre el a t a ú d y prestan su servicio con ambos brazos ex-
cuello del caballo del p r i m e r magnate. tendidos bajo el fondo del m i s m o que en ellos sa
M a y o r hubo de ser el n ú m e r o de jinetes que i n - apoya. , ...' ' ; , , ,
t e n t ó representar el artista, á juzgar por cinco ca- Entre estos dos sirvientes se vé otro en la m i s -
bezas de caballos y parte de o t r o , m u y m a l ejecuta- ma l í n e a y posición, de mayor estatura y m u y ex-
do (la verdad ante todo) y m u t i l a d o en parte, que presivo r o s t r o ; este viste t ú n i c a de vivo color g r a -
ocupan su puesto, tres de ellos á la trasera del cor- nate y m a n t o color café, algo qaido.
cel sobre que cabalga el principal caballero y m u y A este, aunque no se le ven las manos, puedo
p r ó x i m a s las otras. asegurar con fundamento que se le confió i d é n t i c o
Completan el cuadro dos cabezas, una de h o m - destino.
bre, m u y escondida, y o t r a , en lo alto del arco, de Por encima de estos y formando perfecto t r i á n -
mujer. g u l o se ven los bustos de dos caballeros que e s t á n
Sigue el f é r e t r o donde es conducido el c a d á v e r m e s á n d o s e el cabello con ambas manos y visten
del d i s c í p u l o de A l b e r t o el « M a g n o » en las aulas de t ú n i c a granate y azul respectivamente: sobre estos
P a r í s y c o n d i s c í p u l o de Santo T o m á s de A q u i n o y una cabeza femenil, con toca azul, presencia el des-
San Buenaventura. file. . ' ;;• \ . , . '
Es conducido, sobre el h o m b r o izquierdo, por Tocando con uno de los extremos del féretro,
tres sirvientes-escuderos, de baja estatura ( i ) que que e s t á forrado en color c a r m e s í y adornado en
toda la línea superior con dos ó r d e n e s de figuras ,
(1) D. Jaime Pomar en su articulo «Los entierros en la España
g e o m é t r i c a s , y en el o t r o extremo del m i s m o , pero
medioeval» publicado en la revista ilustrada Alrededor del M u n -
do en el n ú m e r o correspondiente al día 8 de Noviembre del 1904, algo m á s oculta que la p r i m e r a , se ven dos cabezas
dice, describiendo este sepulcro: el féretro es conducido en de mujer, bastante m a l ejecutadas. . ..
hombros por seis escuderos...» El arco que allí forma el m o t i v o o r n a m e n t a l des-
Es de creer que asi fuese por ser la forma ordmana y manera cansa sobre la parte correspondiente á los p i é s del
más cómoda de conducir féretros, pero tratándose de descripcio-
féretro y sobre la cabeza de u n paje que -con las
nes, es necesario ceñirse al objeto de la descripción.
Quizá al Sr. Tomarle pareciera ver los seis escuderos en la manos en alto, sobre su m u y poblada cabellera,
forma que él indica; pero, dejando á salvo la competencia é ilus- quiere atenuar el peso; pero e s t á demostrando la
*tracion.- del
i i articulista,
.! i- ,VIQ permito
me r.orm¡tr) uaooihacer notar ^que no„ .es com-
, , ineficacia de tanto esfuerzo el cansancio que se r e -
pletamente
, . exacto, lo
, que sobre p á t p narticular
o n K r o este pan.^ afirma,
_ bm duda
ilo represento4- asi- el
„i artista,
« - n o t o no u n pmidiendo ó no queriendo dar ma- vela en su rostro.
uuiouuu ^
yor relieve á l a s figuras.
Este paje ofrece la particularidad de vestir dos
52 BOLETÍN DE LA SOCIEDAD CASTELLANA DE EXCURSIONES.

t ú n i c a s , una de color granate muy subido, y la otra c ó f a g o u n g r u p o de diez cantores que visten: uno
azul obscuro; cruzado sobre el cuello, como al des- t ú n i c a granate y manto con esclavina color café,
cuido, pero formando anguloso y s i m é t r i c o plegado, con la mano izquierda sostiene el plegado del m a n -
lleva recogido u n manto p e q u e ñ o , de color café ya to y lleva la derecha colocada sobre la frente; otro
m u y caido. de ellos viste t ú n i c a azul sujeta con c i n t u r ó n grana-
F o r m a n el otro g r u p o tres escuderos que m o n - te, s o b r e t ú n i c a verde en forma de sotana sin m a n -
tan caballos colocados de frente, cubiertos hasta la gas y con grandes aberturas á los costados, y capa
cabeza con amplias telas color c a r m e s í , abiertas por color café con esclavina blanca.
delante del pecho, sujetos sus ondulantes extremos Este lleva la mano izquierda sobre la cabeza y
por una cinta de la que cuelgan m u y bien ejecuta- la derecha extendida sobre el pecho, en a c t i t u d de
dos m a d r o ñ o s , que forman bonito cairelado. declamar ó cantar.
Estos escuderos llevan, á la a l t u r a del pecho, El ¿iue le a c o m p a ñ a se cubre con bata color g r a -
pendientes de anchas correas estriadas, algo i n c l i - nate, de m u y gracioso plegado, -manto color café,
nados á la izquierda y sujetos con el brazo y mano cuyo extremo derecho sostiene con la mano izquier-
del mismo lado (con la que t a m b i é n sujetan la brida da, y esclavina del m i s m o color.
de los corceles), escudos de armas, vueltos del r e v é s Este lleva, como su c o m p a ñ e r o , la mano derecha
en s e ñ a l de duelo. sobre la cabeza.
Con su mano derecha van m e s á n d o s e despiada- El que le sigue tiene t ú n i c a azul, ya m u y caido, y
damente el cabello, ya bastante desordenado: visten manto color café obscuro, recogido sobre el h o m b r o
t ú n i c a blanca con algunos adornos azules. izquierdo, formando al caer, anguloso y m u y s i m é -
Los caballos han sufrido horribles mutilaciones, trico plegado; lleva su mano izquierda puesta sobre
muy lamentables porque q u i t a n mucho del i n t e r é s la cabeza.
del asunto. Los restantes visten m a n t o y esclavina azules,
Sirven de columnas á los dos ú l t i m o s arcos de la uno; bata azul y manto color café, o t r o (estos se
línea dos pajes, de tostado rostro: el uno viste t ú n i - tocan la cabeza con la mano izquierda); bata encar-
ca blanca sujeta por c i n t u r ó n c a r m e s í , bastante cor- nada y manto blanco, otro; con el m i s m o viste o t r o
ta, pero m u y bien plegada, sobre la que lleva capa que lleva ambas manos sobre las sienes; o t r o de
verde con esclavina del m i s m o color. manto blanco y bata azul tiene sobre una de sus
E l o t r o paje tiene t ú n i c a y s o b r e - t ú n i c a granate orejas la mano derecha; de la ú l t i m a figura no se
con peto sobrepuesto, manto azul plegado y recogi- ve m á s que la cabeza y algo de su vestidura g r a -
do con la mano izquierda, y esclavina blanca y azul, nate.
sobrepuesta. (Se c o n c l u i r á ) .
Forma el ú l t i m o cuadro de este costado del sar- RECIÑO I N C L Á N I N C L Á N .

SECCION OFICIAL

L i b r o s y r e v i s t a s de l a Sociedad que pueden ser Discursos leídos ante la Real Academia de Bellas
consultados por los s e ñ o r e s socios. Artes de San Fernando en la r e c e p c i ó n p ú b l i c a del
s e ñ o r D . Narciso Sentenach el d í a l y de Octubre de
, ( V é a s e la p á g . 448 del t o m o I I I ) . 7907.—(Donativo del Sr. Sentenach).
M é m o i r e s de la Société n a t í o n a l e des antiquaires
B o l e t í n de H i s t o r i a y G e o g r a f í a del Bajo A r a - de Prance.—Tomo LV1I (Don. de la Sociedad).
g ó n . — T o m o I (1907). M é m o i r e s et documents publiés par la Société na-
B o l e t í n de la Real Academia de la Historia.— t í o n a l e des antiquaires de France.—Mettensia. V.—
T o m o L U I (2.0 semestre 1908). (Don. de la Sociedad).
B o l e t í n de la Sociedad e s p a ñ o l a de excursiones.— P o r / v ^ a / m . — T o m o I I (1905-1908).
T o m o X V I (1908).

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