HISTORIA DE LA GEODESIA
La Geodesia es una de las Ciencias más antiguas cultivada por el hombre. El objeto de la
Geodesia es el estudio y determinación de la forma y dimensiones de la Tierra, de su campo de
gravedad, y sus variaciones temporales; constituye un apartado especialmente importante la
determinación de posiciones de puntos de su superficie. Esta definición incluye la orientación
de la Tierra en el espacio. Etimológicamente la palabra Geodesia, del griego ghdaiw (divido la
tierra), significa la medida de las dimensiones de la Tierra, en su acepción moderna también
engloba el estudio del campo de gravedad. La Geodesia es una ciencia básica, con unos
fundamentos fisicomatemáticos y con unas aplicaciones prácticas en amplías ramas del saber,
como en topografía, cartografía, fotogrametría, navegación e ingenierías de todo tipo sin
olvidar su interés para fines militares. Está íntimamente relacionada con la astronomía y la
geofísica, apoyándose alternativamente unas Ciencias en otras en su desarrollo, en sus
métodos y en la consecución de sus fines. Todo el proceso de determinación de posiciones
geodésicas está intrínsecamente ligado con la forma y dimensiones de la Tierra, por lo tanto, el
problema de la determinación de la figura de la Tierra no es puramente teórico, sino que tiene
una proyección práctica en lo referente al cálculo de coordenadas de puntos y a la resolución
de problemas geométricos sobre su superficie. La parte teórica del problema general de la
figura de la Tierra consiste en el estudio de las superficies de equilibrio de una hipotética masa
fluida, sometida a las acciones gravitatorias y a un movimiento de rotación (Fig. 1). Por una
parte, habrá que efectuar numéricamente una comprobación de que las formas teóricas que
se establezcan sean compatibles con la realidad, y por otra, a partir de la observación, habrá
que calcular los parámetros que definan su forma y sus dimensiones. Aquí los conceptos físicos
y geométricos están interrelacionados; la teoría del potencial y las ecuaciones integro
diferenciales juegan un papel principal.
Grecia
Las primeras referencias griegas sobre la forma de la Tierra son más poéticas que científicas,
no hay más que leer los poemas de Homero (900 a.C.). En sus poemas heroicos resume todos
los conocimientos cosmográficos y geográficos de la época y del pueblo heleno, en gran
desarrollo, con una gran imaginación. Supone la Tierra plana y limitada en todos sus sentidos
por las aguas del océano, coloca en medio a Grecia y en particular al monte Olimpo
correspondiente a la Tessalia. En los confines del horizonte supone misteriosas columnas que
sirven de sustentáculo a los cielos; bajo el suelo a gran profundidad sitúa a tártaro morada de
los enemigos de los dioses y fuera de los confines misteriosos de la Tierra el caos o la
inmensidad. Esto no es ni más ni menos que la interpretación de la naturaleza por un espíritu
de imaginación brillante. Tales de Mileto (639-546 a.C.) decía que la Tierra era un barco
redondo flotando en un océano sin límites. Anaximandro de Mileto (610-547 a.C.), discípulo de
Tales, dice que es un cilindro que ocupa el centro de todo lo creado, pero construye la primera
carta geográfica conocida. Para su discípulo Anaxímenes (550-480 a.C.) y para Anaxágoras de
Clazomene (500- 428), el Sol es un disco muy delgado y la Tierra es otro disco o trapecio
suspendido en el aire. Jenofantes de Colofón (540 a.C.) suponía la Tierra plana e ilimitada. Los
filósofos griegos afirmaban que la Tierra era esférica 500 años a. C. y se apoyaban en que la
forma geométrica más perfecta era la esfera. Parménides (515-440 a.C.) y Empedocles (470
a.C.) emitieron por primera vez la idea de la esfericidad de la Tierra y su aislamiento en el
espacio. Pitágoras de Samos (569-470 a. C.) llegó a decir que la Tierra no podía tener otra
forma y que además estaba aislada en el espacio e inmóvil. Filolao (450 a.C.), de la escuela
pitagórica, opina que la Tierra gira alrededor de si misma produciendo los días y las noches y se
desplaza, como el Sol, la Luna, los planetas y a mayor distancia el cielo con las estrellas fijas,
alrededor del fuego central, alma del mundo; también se desplaza el Antichton (hemisferio
opuesto). Sin embargo, Leucipio (460-370 a.C.) y Demócrito de Abdera (460-370 a.C.) suponían
otra vez que era un disco plano sostenido por el aire. Hicetas, Heráclides (388-315 a.C.) y
Efanto atribuían a la Tierra un movimiento de rotación y pensaban que por lo menos la Tierra,
Mercurio y Venus se movían alrededor del Sol. 12 M. J. Sevilla Platón (429-338 a.C.), que
admite que la Tierra es redonda, la supone aislada e inmóvil. Eudoxia de Gnido (409-356 a.C.),
discípulo de Platón, da la teoría de las esferas de cristal para explicar el movimiento de los
planetas y estrellas (supone veintiséis) con ejes en distintas direcciones y movimientos
diversos, Calipo llega a treinta y tres esferas y Aristóteles (384-322 a.C.), a cincuenta y cinco. La
teoría aristotélica sostiene: 1) La Tierra es esférica porque tal es la forma aparente de los
demás astros, tal es también la forma que toma un cuerpo, como una gota de agua, sometido
a la sola presencia de sus partes y tal es la forma que nos revela la sombra terrestre en los
eclipses de Luna. 2) Las dimensiones de la Tierra no deben ser desmesuradas puesto que con el
cambio de lugar varían el aspecto y número de las estrellas visibles. 3) La Tierra no debe
moverse en el espacio, ya que su movilidad hipotética no se refleja en la posición constante de
los demás astros, la altura de un astro variaba de igual forma a la misma hora en cualquier
parte de la Tierra. Esta teoría tuvo una vigencia de siglos dado que era utilizada por la mayor
parte de las religiones. El geógrafo Dicearco (350-285 a.C.) supone la Tierra esférica y refiere
sus medidas al meridiano y al paralelo de Rodas introduciendo así las coordenadas esféricas. El
geómetra Euclides enuncia las leyes del movimiento diurno y hace observar que entre las Osas
hay una estrella que no se mueve. Arquímedes (287-212 a.C.) da un gran impulso a las
matemáticas y evalúa la circunferencia terrestre. En contra de las teorías aristotélicas aparecen
las revolucionarias de Aristarco de Samos (310-230 a.C.) que eliminó todas las esferas y
estableció el sistema heliocéntrico; la oposición de Aristóteles y Cleantes (331-232 a.C.)
silenciaron estas teorías hasta los tiempos de Copérnico. Admitiendo la esfericidad de la Tierra,
Eratóstenes de Cyrene, (276-195 a.C.), bibliotecario de la Biblioteca de Alejandría fundada por
el rey de Egipto Ptolomeo Soter, fue el primero en determinar 240 años a.C. el radio terrestre.
Midió la longitud del meridiano entre Siena (actual Asuan) y Alejandría, obteniendo un valor de
unos 39000 Km. para la longitud de la circunferencia terrestre (unos 6207 Km. de radio).
Eratóstenes se dio cuenta de que, en el solsticio de verano, el Sol iluminaba en Siena los pozos
hasta el fondo, por lo que en ese momento se encontraba en el cenit en su culminación. En ese
mismo instante midió la altura del Sol en Alejandría, que suponía estaba en el mismo
meridiano que Siena. La distancia cenital determinada no era otra cosa que el ángulo que en el
centro de la Tierra esférica sus tendía el arco de meridiano Siena-Alejandría
Edad media
Las ideas aristotélicas impregnaron la Edad Media en Europa, se admitía la esfericidad de la
Tierra, pero se explicaba muy mal. Se suponía la Tierra cubierta de agua excepto la parte
habitada (ecumene), en las antípodas era imposible vivir “boca abajo”. La historia de esos
siglos está moteada por los avances y descubrimientos de matemáticos y astrónomos que no
dejan de considerar los problemas geodésicos en sus trabajos; un resumen de los
conocimientos matemáticos es realizado por el geómetra Papus (400). Es de destacar la
medida del arco de meridiano realizada por el monje budista chino I Hsing en el año 727. Las
aportaciones árabes a la Geodesia son muy reducidas, aunque merecen destacarse las
expediciones organizadas en las llanuras de Palmira y Zinjar, cerca de Bagdad y Al Raqqah por
el califa Al-Mamún (786-833), hijo del Haroun al-Raschid, (830) para determinar la longitud del
grado, y los trabajos del matemático Al-Khwarizmi que publicó un mapa del mundo conocido y
determinó el radio de la Tierra, además de introducir en las matemáticas los numerales
hindúes 1,2,... y de cuyo nombre se tomó la palabra algoritmo tantas veces usada después. El
astrónomo Al-Battani (858-929) hacia el año 900 publica un tratado de geografía dando las
posiciones de las principales ciudades; sirviéndose de la trigonometría publica tablas
astronómicas de uso común. Los astrónomos árabes Aboul Wefa y Ben Younis recalculan las
constantes astronómicas y Alhazen (966-1039) escribe un tratado de óptica. En 1154, en Sicilia,
aparece la gran compilación de Geografía Universal de Idrisi (1098-1166). Las primitivas
enseñanzas griegas, de maestros de la categoría de Pitágoras, Eudoxio, Aristóteles,
Eratóstenes, Hiparco y Tolomeo, entre otros, sobrevivieron gracias a la civilización árabe, y en
el siglo XII, a través de España, llegaron a Europa en las traducciones al latín hechas en el
reinado de Alfonso X de Castilla. Un caso digno de mención es el de Roger Bacon (1214-1294),
creador de la óptica, estudia la refracción, gran problema de las observaciones, trata la
astronomía y la geografía y considera las mareas terrestres como el resultado de la atracción
lunar
Siglos XV y XVI
Pasado este tiempo, surge la época de las grandes exploraciones. En primer lugar, fue,
posiblemente, el viaje de Marco Polo (1254-1324) de 1271 a 1295 el que sirvió a Toscanelli
(1397-1482) para la confección de un mapa (Fig. 7) que quizá influyó en la decisión de Cristóbal
Colón (1492) de cruzar el Atlántico navegando hacia el oeste Pero Toscanelli, cometió un gran
error pues tomaba como radio de la Tierra el determinado por Posidonio y trasmitido por
Ptolomeo y como en sus mapas se apoyó Colón no es de extrañar que éste creyera que el
Cipango y el Catay estaban más cerca (1025 leguas) de lo que realmente resultó (3150). Según
relata en su tercer viaje, Colón se percató de que la Tierra no era esférica, pero no supo
explicarlo. Después de Colón, Vasco de Gama (1469-1524) llega al sur de África y Magallanes
(1480-1521) y Elcano (1519-1522) dan la vuelta al mundo. Las necesidades de navegación,
principalmente, hicieron que se organizasen verdaderas escuelas de cartógrafos, quienes, con
los conocimientos, muchas veces imprecisos, aportados por la Geodesia confeccionaron gran
cantidad de mapas, algunos de los cuales adquieren gran renombre, como los del italiano
Américo Vespucio (1415-1512) quien obtuvo los primeros mapas de la costa oeste de América
del norte y dio nombre al continente. Sin embargo, el cartógrafo por excelencia de esta época,
cuyos mapas satisfacían las necesidades de la navegación, fue el flamenco Gerhard Kaufmann
(1512-1594) más conocido por Mercator
Siglo XIX
La primera gran operación geodésica en el siglo XIX fue la prolongación hacia España del
meridiano de Francia, preparada por Mechain, por encargo del “Bureau des Longitudes”, en la
que intervinieron por parte de Francia Domingo Francisco Arago (1786-1853) y Juan Bautista
Biot (1774-1872) y por parte de España José Chaix y José Rodríguez y González. Arago fue un
eminente astrónomo, físico y geodesta; secretario del “Bureau des Longitudes” y director del
observatorio de París; profesor de análisis y Geodesia en la escuela politécnica. En 1848 fue
ministro de Marina y de Guerra y abolió la esclavitud en las colonias francesas. Colaboró con
Biot en la medida del índice de refracción del aire; en 1840 descubrió la cromosfera solar. Las
medidas de grandes arcos de meridiano y paralelo se sucedieron a lo largo de este siglo. Como
hemos dicho, entre los años 1806 y 1808 Biot y Arago por parte francesa y Chaix y Rodríguez
por parte española prolongaron el meridiano de Francia en España y enlazaron las islas de Ibiza
y Formentera con el continente. En 1817 Struve (1793-1864) y Tanner comienzan la medida
del arco del Danubio al Ártico que terminan en 1849. En 1819 aparece calculado el elipsoide de
Walbeck en Rusia. En 1823 Everest (1790- 1866) mide el arco de la India y en 1830 publica los
datos de su elipsoide. Este mismo año Airy calcula su elipsoide con arcos de meridiano y
paralelo de Gran Bretaña. En 1866 el coronel norteamericano Clarke (1828-1914) obtiene los
elementos de su primer elipsoide que se utiliza en América del Norte y en 1880 publica el
segundo. Un gran impulso instrumental es el dado por Perrier (1833-1888) en 1868 con los
círculos acimutales para la observación de triangulaciones de primer orden, que son
construidos por los hermanos Brünner. En 1885 Jäderin emplea los hilos en suspensión para la
medida de bases geodésicas.
Siglo XX
Sólo reseñaremos los hechos más sobresalientes. Comienza el siglo con la aparición de la obra
de Helmert (1843-1917) “Die mathematischen und physikalischen Theorien der höheren
Geodäsie”, que viene a sintetizar los trabajos geodésicos hasta entonces y que ha servido y
sirve como libro de referencia inexcusable. Helmert es el introductor del método de nivelación
astrogeodésica para la determinación del geoide a partir de desviaciones de la vertical. En
1900 crea el Sistema Gravimétrico de Viena y en 1901 da su fórmula de la gravedad normal. En
1900 comienzan las medidas de mareas terrestres con péndulos horizontales. En 1903 se
realizan las primeras observaciones gravimétricas en el mar con barómetros por Hecker. En
1904 Kühnen y Furtwänder miden la gravedad absoluta en Potsdam y su valor es aceptado
como origen del sistema mundial, aunque en 1950 se demostró que su valor era 14 miligales
mayor del real. En 1906 aparece la balanza de torsión de Eötvös y las investigaciones
isostáticas de Hayford y Helmert. En 1909 el geodesta norteamericano Hayford con datos de la
red geodésica de los Estados Unidos y aplicando el método de las áreas con la hipótesis
isostática de Pratt, publica los resultados de su elipsoide que posteriormente es adoptado
como elipsoide de referencia Internacional en Madrid en 1924. Se establece el sistema de
gravedad de Potsdam. En 1910 Poincaré resuelve el problema del movimiento del polo para
una Tierra con núcleo líquido. En 1911 aparecen los trabajos de Love (1863-1940) que
describen la marea de una Tierra elástica por medio de los llamados números de Love que
sirven para caracterizar las deformaciones producidas por el potencial de marea. En 1914
Schweydar (1877-1959) realiza la primera observación de mareas terrestres con un gravímetro
y en 1921 aparece el famoso desarrollo armónico de Doodson (1890-1968) del potencial de
marea. En 1923 se desarrollan las medidas de gravedad con péndulos submarinos por el
geodesta holandés Vening-Meinesz (1887-1966). En 1924 se utilizan los hilos invar para la
medida de bases. Se adopta el elipsoide Internacional de Hayford. En 1928 Vening-Meinesz
publica un libro con las fórmulas que llevan su nombre y que determinan las componentes de
la desviación de la vertical a partir de medidas gravimétricas. En 1929 presenta un aparato
tripendular para la medida de la gravedad en el mar. También aparecen los primeros
gravímetros de muelle de Ising y Lejay. En 1930 el geodesta italiano Giovani Cassinis calcula la
fórmula de la gravedad normal que es adoptada como fórmula internacional. Se perfeccionan
los péndulos horizontales. Se realizan experiencias con gravímetros marinos y se utiliza el
péndulo reversible para medidas absolutas en Washington y Teddington por Clark, Heyl y
Cook. En 1935 Nicolás Stoyko descubre las variaciones estacionales de la velocidad de rotación
de la Tierra. En 1936 aparecen los cálculos de un geoide gravimétrico de Jeffreys e Hirvonen.
Se desarrolla la teoría de errores en nivelación por Vignal. Se presentan correcciones a las
observaciones de gravedad en plataformas móviles por Browie. Se estudia el problema de
contorno de la geodesia Física por Molodensky, Krassowsky y Michailov. En 1937 Kukkamäki
estudia la refracción y la nivelación con importantes resultados.