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iglesia catolica
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3

PRIMER
C I C L O

EL ANUNCIO
DEL REINO DE DIOS

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA
Í NDICE T EMÁTICO

Presentación: Centralidad del anuncio del Reino ........................................................... 5


Tema 1. La promesa del Reino tiene sus raíces en el Antiguo Testamento .............. 7
Tema 2. Preparación y llegada del Reino en Jesús ....................................................... 13
Tema 3. Jesús anuncia el Reino de Dios ....................................................................... 19
Tema 4. El Padre, la fuerza que mueve a Jesús a anunciar el Reino .......................... 25
Tema 5. Características y signos de la presencia del Reino ........................................ 31
Tema 6. El programa del Reino: las bienaventuranzas................................................ 37
Tema 7. Los valores del Reino........................................................................................ 43
Tema 8. El crecimiento y la búsqueda del Reino.......................................................... 49
Tema 9. Taller: La parábola del sembrador y los frutos del Reino.............................. 55
Tema 10. Los pobres, destinatarios del Reino................................................................ 60
Tema 11. Taller: El Reino exige reconocer “al otro” como prójimo.............................. 67
CONTENIDO MUESTRA

CONTENIDO MUESTRA
Tema 12. Los amigos y los enemigos del Reino ............................................................ 73
Tema 13. Taller: El banquete de bodas, un llamado a pertenecer al Reino ................. 79
Tema 14. La misión y el Reino ......................................................................................... 85
Tema 15. Taller: La parábola de los talentos y la espera activa del Reino.................... 91
Tema 16. La Iglesia, servidora del Reino ......................................................................... 96
Tema 17. La consumación del Reino, juicio y parusía................................................... 103
Tema 18. Taller: La parábola de las vírgenes prudentes y la preparación para la lle-
gada del Reino................................................................................................... 109
Tema 19. Construir el Reino en el mundo ...................................................................... 114
Tema 20. Anunciar a Jesucristo hoy, compromiso por el Reino ................................... 121

Bibliografía ........................................................................................................................ 127


P RESENTACIÓN

Centralidad del anuncio del Reino


Este Manual, El anuncio del Reino de Dios, nos vincula fuertemente a la persona de Cristo
y a su misión central: anunciar el Reino de Dios. Jesús salió del Padre y vino al mundo para
predicar el Reino de Dios. Empeñó toda su vida en proclamar la Buena Nueva del Reino.
Entre Reino e Iglesia hay una relación inseparable. La Iglesia es, en la tierra, el germen y
el principio de este Reino (cf. LG 5). El contenido fundamental de la Nueva Evangeliza-
ción es el Reino de Dios; no tiene otro fin que implantar el Reino de Dios en toda la hu-
manidad (cf. ECUCIM 1172).
Nuestra iglesia arquidiocesana se concibe con plena dependencia del Reino de Dios. En
él tiene su inspiración y fuerza para delinear su proyecto pastoral: la evangelización de las
culturas en la ciudad de México. Nuestra iglesia arquidiocesana busca hacer más y más
presente, con la luz y fuerza del Espíritu, el Reino de Dios en esta porción de la humanidad
a la que seguimos siendo enviados en nombre de Cristo (ECUCIM 1).

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA

La Iglesia está al servicio del Reino de Dios para actualizarlo y anticiparlo en la historia hu-
mana. Sus agentes se conciben como pueblo de servidores y son, por vocación, siervos
del Reino de Dios (cf. ECUCIM 2016-2018). De ahí la importancia que reviste el Manual.
En el Manual, el Nuevo Testamento, particularmente los cuatro Evangelios, son fuente
principal de donde brotan los contenidos. Están reforzados con las orientaciones del Do-
cumento de Aparecida, la Evangelii nuntiandi, la Redemptoris missio y el documento del II
Sínodo Arquidiocesano (ECUCIM), en los que el tema del Reino tiene papel central.
El anuncio del Reino realizado por Jesucristo es el hilo conductor de este Manual. A través
de éste dejamos que la pedagogía que Jesús utiliza para mostrarnos su Reino marque el
ritmo. Elegimos este camino con la convicción de que el contacto con el Reino nos trans-
forma, hace optar por Cristo y nos cautiva para comprometernos con él. El compromiso
por anunciar el Reino nace de la experiencia del mismo, por lo que consideramos impor-
tante dejarnos tocar por el Reino. Este camino responde al ciclo en el que está ubicado el
Manual “Conversión”.

Objetivo general

Comprometemos con el anuncio del Reino realizado por Jesús, y así:


Fortalecer nuestra identidad como discípulos misioneros, testigos del Reino.
Dejar que el Reino nos entusiasme y convierta, para integrar comunidades que
testimonien sus valores.
Descubrir nuestra misión en la sociedad como fermento del Reino y compro-
meternos en su construcción.

5
Tema 6
El programa del Reino:
las bienaventuranzas
CONTENIDO MUESTRA

CONTENIDO MUESTRA

Seguir el estilo de vida de Jesús


es vivir sus valores y criterios.

37
Enlace Objetivo

En el tema anterior nos adentramos a co- Profundizar el contenido de las bien-


nocer y admirar las características y sig- aventuranzas, como parte del proyec-
nos del Reino. to de vida señalado por Jesús para vi-
Vimos que una de las formas en que se vir las actitudes del Reino.
nos transmitieron dichas características Comprender que las bienaventuranzas
fue a través de las palabras pronuncia- son el llamado a una vida comprome-
das por Jesús. tida con el Reino.
En el sermón de la montaña, encon-
tramos reunidas las pautas principales
acerca del Reino que son invitación y ca-
mino a seguir.

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA

En síntesis

Infancia espiritual
Entrega
radical Por causa
Sin Pobres de Dios
miedo de espíritu
Auten-
ticidad Perseguidos Afligidos

Bienaventuranzas:
Vivir en Construc- Programa que inspira
Relaciones
paz y pro- tores Humildes pacíficas
vida y apostolado (mansos)
moverla de paz (Lucas 4, Mateo 9) No violencia

Limpios de Hambre
corazón y sed
Miseri- de justicia
Transparencia cordiosos
Sencillez Deseo de cumplir
Sin pecado la voluntad de Dios:
Perdonar que Dios reine
Ser solidarios en el hombre y las
estructuras sociales

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Desarrollo del tema

La palabra

Entonces Jesús, mirando a sus discípulos les


decía:
Dichosos los pobres, porque de ustedes es el
Reino de Dios.
Dichosos los que ahora tienen hambre, por-
que Dios los saciará.
Dichosos los que ahora lloran, porque reirán.
Dichosos serán ustedes cuando los hombres los
odien, y cuando los excluyan, los injurien y maldi-
gan su nombre a causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y sal-
ten de felicidad, porque su recompensa será grande en el cielo; pues
lo mismo hacían con sus antepasados los profetas.
Evangelio de Lucas 6,20-23

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA

Otros textos: Eclo 24,21; Is 51,1; Prov 9,5; Sal 37,11; Mt 5,1-12; Lc 6,20-23.

1. Las bienaventuranzas
Las bienaventuranzas* son parte del gran discur-
so pronunciado por Jesús conocido como el ser- Bienaventuranzas
món del monte. Constituyen una serie de pistas Son sentencias exclamativas que
que conducen a la felicidad y pautas para el com- constan de tres partes:
portamiento cristiano. La expresión: ¡Bienaventurados!
Poseemos dos versiones de las bienaventuranzas: La mención de los destinatarios:
Lucas (cf. Lc 6,20-23), que presenta cuatro. pobres, mansos, afligidos…
Para este evangelista, las bienaventuranzas La promesa: porque…
eran gritos que expresaban su alegría por la
llegada del Reino. Accedemos a su sentido a través
de sus resonancias bíblicas.
Mateo (cf. Mt 5,1-12), que expone nueve.

2. Dichosos los pobres de espíritu Reino de los cielos


El Reino de los cielos* le pertenece a los pobres,
Es otra forma de designar al Reino
es decir, a los humildes de la tierra ó anawin (cf.
de Dios. En el vocabulario judío se
Sof 2,3). Jesús nos enseña que la pobreza, en-
acostumbraba decir “cielo” en lu-
tendida como infancia espiritual, es una actitud
necesaria para entrar en el Reino (cf. Mt 18,1-5; gar de “Dios” con la finalidad de
19,13-15). ocultar su nombre.

39
La bienaventuranza de Mateo subraya el espíritu de pobreza, es decir, la actitud de aquel
que se sabe pequeño, frágil y limitado, por lo tanto, necesitado frente a Dios.
En cambio, Lucas acentúa la pobreza efectiva (cf. Lc 6,20). Por ello, el desapego de los
bienes es también condición necesaria para acoger el Reino (cf. Mt 6,19-21).

3. Dichosos los afligidos (los que lloran)


Por “afligidos” se puede entender aquellos que viven un dolor personal, social, político o
religioso. Jesús los proclama bienaventurados, no por causa de su aflicción, sino por el
modo como viven su situación. Principalmente se refiere a las personas que se afligen de-
lante de Dios, negándose a entrar en los goces falsos del pecado y que ponen toda su es-
peranza en el mundo futuro (cf. Sal 126,5; Is 61,2-3).
Esta bienaventuranza nos mueve a dolernos del mal que habita en nuestro entorno y, por
tanto, nos compromete con nuestro tiempo.

4. Dichosos los humildes (mansos)


La palabra “mansos” hace referencia a aquel aspecto de la humildad que se manifiesta
en la suavidad expresada en las relaciones con el prójimo. Encuentra su modelo más per-
fecto en Jesús que es manso y humilde corazón (cf. Mt 11,29; 21,5); constituye la renun-
CONTENIDO MUESTRA

CONTENIDO MUESTRA
cia a la venganza y prepotencia, la promoción de la no violencia como actitud.
Así, la vivencia del Reino nos lleva a entablar relaciones pacíficas con los que nos rodean.

5. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia


En el centro del mensaje de Jesús, ser justo se identifica con hacer la voluntad del Padre (cf.
Mt 6,33; 7,21). Esto es, creer y poner en práctica el camino de la justicia (cf. Mt 3,15; 5,20;
6,1.33) que Jesús sintetizó en el mandamiento del amor a Dios y al prójimo (cf. Mt 22,37-40).
Se trata de anhelar la vida comunitaria nueva que se inaugura con el Reino. Ser justos im-
plica esforzarse en buscar que las relaciones entre los hombres se rijan por el primado
del amor.
Hay muchas realidades en el mundo de hoy que son contrarias a la voluntad de Dios:
odio, violencia, injusticias, guerras… Por eso, tener hambre y sed de justicia, es trabajar
de modo activo para que Dios reine entre los hombres, es discernir sobre aquellos signos
que hoy no están conforme a la voluntad de Dios en nuestro tiempo.

6. Dichosos los misericordiosos


La experiencia de recibir el perdón y perdonar constituye una de las puertas de entrada al
Reino de Dios:
Porque si ustedes perdonan a los demás su culpas, también a ustedes los perdonará su
Padre celestial. Pero si no perdonan a los demás, tampoco su Padre les perdonará sus
culpas (Mt 6,14-15).
Esta bienaventuranza es una invitación a ser como el Padre de Jesús, el Dios misericor-
dioso por excelencia, que perdona y se compadece de los que sufren (cf. Lc 6,36; Mt 15,32).
Practicar la misericordia es adoptar un estilo de vida que se traduce:

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En una actitud: el perdón constante de aquellos que nos ofenden (cf. Mt 18,21-35).
En acciones concretas a favor de los demás (cf. Mt 25,31-46): la atención a los en-
fermos, pobres y marginados...

7. Dichosos los limpios de corazón


Ser limpios de corazón expresa una actitud interior transparente, recta, libre de acciones
o deseos contrarios a la justicia divina (Mc 7,15.20-23).
El corazón limpio no sólo es aquel que está libre de pecado (cf. Jn 13,10b-11), sino tam-
bién aquel que Dios ha creado de nuevo con su gracia.
Vivir con corazón limpio hace posible el poder “ver a Dios” (cf. Sal 24,3-4) desde ahora y
en la plenitud de los tiempos.

8. Dichosos los que construyen la paz


Vivir en paz es algo que todos los seres humanos anhelamos. La paz es la síntesis de to-
dos los dones que Dios hace al mundo en Jesucristo. Él mismo se presenta como aquel
que otorga la paz (cf. Lc 24,36), y exhorta a sus discípulos:
A vivir en paz unos con otros (cf. Mc 9,50).
A promover la paz (cf. Mt 10,12-13).

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA

La paz es un don que emana de la fuente divina y que hace “hijos de Dios” a cuantos se
esfuerzan en construirla.

9. Dichosos los perseguidos e injuriados por causa de la justicia


Jesús, los profetas y todos los mártires cristianos fueron perseguidos por ser fieles a la
causa de Dios. Su sangre derramada dio abundantes frutos a lo largo de la historia de
la Iglesia.
Ser perseguidos por hacer la voluntad de Dios es una dicha que solo podrán experimen-
tar aquellos que se entregan radicalmente a ser promotores de los valores del Reino
(cf. Hch 5,41; 1 Pe 3,14-15).
Esta bienaventuranza nos anima a no tener miedo a vivir nuestra entrega a Cristo de
modo radical.

10. Las bienaventuranzas, programa y estilo de vida


que inspira el apostolado
Las bienaventuranzas son el camino que nos lleva a identificarnos con Jesús, nuestro
maestro. Este camino requiere de una continua opción y discernimiento.
Vivir las bienaventuranzas es para nosotros optar por un estilo de vida y un modo de ac-
tuar. Así nuestro apostolado estará inspirado en las preferencias de Jesús: ser sensibles a
los sufrimientos de quienes nos rodean, buscar la paz y la justicia, estar dispuestos a ser
perseguidos… La humildad, entendida como el hacerse “pobre de espíritu”, es una virtud
que nos ha de caracterizar y llevar a estar abiertos a la corrección fraterna, al diálogo con
los demás, sin imponer nuestras formas de pensar o de hacer apostolado. Jesús es el
maestro, nosotros sólo discípulos y servidores.

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Actividades individuales Actividades grupales

Reflexiona y escribe: ¿Cómo vivir la mansedumbre en una so-


¿Qué bienaventuranza impacta tu ciedad como la nuestra donde hay tanta
vida? violencia?
¿Cómo puedes vivir las bienaven-
turanzas? ¿Cómo pueden vivir en nuestra comuni-
¿En qué consiste la felicidad para la dad apostólica la misericordia y construir
gran mayoría de las personas? ¿Se la paz?
asemeja esa felicidad a la que pro-
ponen las bienaventuranzas? Elijan algunas acciones para vivir la justi-
cia entre las personas más cercanas.

Evaluación

¿Descubrí qué actitudes necesito desarrollar como fruto del estudio del tema?

CONTENIDO MUESTRA
CONTENIDO MUESTRA

Para seguir descubriendo


C. M. MARTINI, Las bienaventuranzas. San Pablo, Bogotá 2004.
J. DUPONT, A. BONORA, A. SISTI, N. M. LOSS, voces “Bienaventuranzas”, “Justicia”,
“Misericordia”, “Paz” en P. ROSSANO Y OTROS, Nuevo diccionario de Teología Bíblica,
San Pablo, Madrid 1990, 264-272, 990-994, 1221-1224, 1424-1428.
JUAN PABLO II, Redemptoris missio, 1990, 14.

Notas

42

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