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Universidad Autónoma del Estado de Morelos

(UAEM)

Instituto de Ciencias de la Educación (ICE)

AUGUSTO COMTE Y EL POSITIVISMO

UA: Sociología de la Educación

Docente: González Hernández Karol Rubí

Integrantes:

Conde Ortiz Zeltzin Ninel

Millán Chávez Sharon

Salazar Malacara Ana Karen

Licenciatura en Docencia

(Área de Estudio: Ciencias Sociales y Humanidades)


AUGUSTO COMTE

Isidoro Augusto María Francisco Javier Comte


nació el 19 de enero de 1798 en Montpellier,
Francia, en los últimos años de la Revolución
Francesa. Nacido Isidore Marie Auguste
François Xavier Comte, fue uno de los tres
hijos del funcionario Louis Auguste Xavier
Comte y de Félicité Rosalie Comte. Su familia
de procedencia era de condición modesta, con fuertes creencias católicas
y defensores de la monarquía.

Auguste Comte. Pensador francés, fundador del positivismo y de la


sociología. Con la publicación de su Curso de filosofía positiva (1830-
1842), Augusto Comte apadrinó un nuevo movimiento cultural del que
sería considerado iniciador y máximo representante: el positivismo. Tal
corriente dominaría buena parte del siglo XIX, en polémica y algunas
veces en compromiso con la tendencia filosófica antagonista, el idealismo.

En 1825 se casó con Caroline Massine y, un año después, apenas


publicada su obra Considérations sur le pouvoir spirituel, dio señales de
locura y tuvo que permanecer en el manicomio aproximadamente un año.
Salió de la clínica con el diagnóstico de “no curado”. Las recaídas y la
estrechez económica serán frecuentes durante el resto de su vida

Augusto Comte y el positivismo

Según Comte, el método positivo es la fuerza capaz de realizar la unidad


espiritual entre los hombres. Para él, la felicidad de la sociedad depende
tanto de un desarrollo general de la razón iluminada por las ciencias como
del establecimiento de una ciencia positiva que estudie los hechos
sociales. Pero como las ideas científicas no son la verdad común, es
natural que surjan conflictos en la sociedad, debido a la diversidad de
opiniones entre los hombres. Por eso, él afirmó la necesidad de
reemplazar la educación teológica y metafísica por una educación
exclusivamente positivista, y planteó su imposición por la fuerza desde el
Estado.

Comte advierte que un tal sometimiento de la libertad individual a la


autoridad sólo es posible por motivos religiosos. Nota que el cristianismo
ha sido capaz de suscitar unas actitudes que son esenciales para la vida
social (la solidaridad que lleva a buscar no sólo el interés personal
legítimo, sino también el bien común; y esta actitud no es capaz de ser
suscitada por leyes).

El trabajo de Comte influyó de manera notable en el desarrollo de la


Sociología y en cómo estudiamos el mundo social. Así, podemos resumir
que el positivismo de Comte se caracteriza por las siguientes ideas.

La primacía de la ciencia
El conocimiento científico estaba basado en la observación empírica,
siendo el método científico la forma más elevada de conocimiento.
Además, ese conocimiento podía aplicarse tanto a las ciencias naturales
como a las sociales.

El progreso y el orden
Comte creía en la importancia de la planificación social y la educación
para conseguir el orden y el progreso en la sociedad. La sociedad debía
regirse por según unos principios científicos y que gracias al progreso
social y moral llegaría a gracias a la aplicación del método científico a los
problemas sociales.

La ley de los tres estadios


Comte señaló cómo la evolución del pensamiento humano y la sociedad
pasaba por tres estadios: el estadio teológico, el estadio metafísico y el
estadio positivo. El teológico explicaba los fenómenos naturales y sociales
en términos de causas divinas y sobrenaturales; en el metafísico, busca
explicaciones abstractas y conceptuales y, el positivo, busca explicaciones
basadas en leyes científicas y la observación empírica.

1. El Estado Teológico (Ficticio)


En esta etapa se creía que todos los fenómenos de la naturaleza eran
causados por agentes sobrenaturales, ya que no se conocían sus
verdaderas causas. Este estado se divide a su vez, en otros tres:
Fetichismo: estado primario del estado teológico de pensamiento en el
que existía cierta confusión entre los objetos animados y los inanimados,
por eso, adoraban a estos últimos.
Politeísmo: durante este estado, diferentes dioses sirven de explicación
de todo lo que sucedía, ellos controlaban los distintos fenómenos, y así
adoraban a distintos dioses, como el dios del agua, del fuego, del aire, de
la tierra, etc.
Monoteísmo: es la última etapa del estado teológico y se considera que
todo lo que existe tiene una única causa, que la creación es obre de un
solo Dios.
2. El Estado Metafísico (abstracto)
En este segundo estado de la historia de la humanidad se explica la
realidad a partir de un ente abstracto e impersonal, con poderes y fuerzas
que controlaban todo lo que acontecía. Así, se empieza a hablar de un
principio ordenador de todo.

3. El Estado Científico (Positivo)


Es el Estado científico. En este último estado, la explicación de la realidad
se basa en la observación, en la experiencia. El método científico
relaciona la causa y la clasificación de los datos recogidos, es
fundamental.
Comte establece una jerarquía de las ciencias basadas en diferentes
áreas de conocimiento, desde las más simples, como la mecánica o física
a las más complejas. Así el desarrollo de la ciencia es el siguiente:
Matemáticas; Astronomía; Física; Química, Biología, y Sociología, esta
última, la más importante de todas las ciencias, capaz de solucionar todos
los problemas de la humanidad.
El filósofo británico William Whewell (1794-1866), hace una dura crítica a
la ley de los tres estados al afirmar que
“El arreglo del señor Comte de los avances de la ciencia como forma
sucesiva metafísica y positiva es contraria a la historia, de hecho, en
principio, contrario al sonido filosófico”.

El verdadero objetivo de las ciencias no es buscar las causas ocultas de


los fenómenos, sino sólo describirlos sistemáticamente, para poder hacer
buenas predicciones. Las predicciones nos permiten actuar sobre la
naturaleza; con ello se promueve el progreso tecnológico, la base de todo
progreso humano.

La ley de los tres estadios la complementó Comte con otra ley general
acerca de la ordenación dinámica de las ciencias: la no menos famosa
«ley enciclopédica», que fija un orden temporal en las ciencias según la
complejidad de su objeto. La primera ciencia empírica que ha llegado al
estadio positivo es aquella cuyo objeto muestra una estructura
máximamente simple y regular: la astronomía.

Las 2 etapas del positivismo de Augusto Comte


 La primera etapa, que transcurre entre 1826 y 1845
 La segunda etapa viene tras la muerte de Clotilde de Vaux, en 1846,
su musa, la mujer de la que estaba profundamente enamorado.

Augusto Comte y su aportación a la sociología:


Se le considera iniciador del positivismo y de la sociología científica. El
centro de gravedad de su doctrina es la ley de los tres estadios,
formulada ya en las obras de juventud. En ella se contiene su crítica a la
religión y a la metafísica, y la declaración de su positivismo.

Para Comte, la creación de una sociología independiente está dirigida por


la ley de la evolución del espíritu humano.

Filosofía Positivista

Comte va a sustituir la fe revelada, cuya virtud acaba de apagarse, por


una fe demostrada. Esta fe nueva existe en un gran número de verdades
científicas tales como las teorías solares de Copérnico, Kepler y Newton.
Para establecer su nueva ciencia, Comte lanza una mirada sobre la
anarquía intelectual que reina en todos los espíritus y trata de encontrar
sus causas. Reflexiona que, si las inteligencias están divididas entre sí, es
que cada inteligencia está dividida contra sí misma: pero si una de ellas
lograra establecer en sí misma una perfecta armonía, por esa misma
virtud de la lógica tal armonía se comunicaría a los demás.

Comte, llega a discernir dos maneras de pensar: la primera quiere


investigar la causa de los fenómenos, su esencia, especula sobre el alma
humana, el contrato social, etc., (modo metafísico) ; y la segunda se da
por satisfecha cuando, mediante la observación o la deducción, ha
logrado conocer las leyes que rigen las diversas categorías de fenómenos,
pues tales leyes permiten en ciertos casos intervenir en esos fenómenos y
sustituir el orden natural por un orden artificial, mejor acomodado a las
necesidades del hombre.

Relación con Benito Juárez

Augusto Comte fundador del positivismo, una corriente de pensamiento


que enfatiza la observación y la ciencia como bases del conocimiento. Su
obra influyó en muchos pensadores y políticos a lo largo del siglo XIX,
incluido Benito Juárez.

Benito Juárez, un destacado líder y presidente de México, fue un firme


defensor de la separación entre la iglesia y el estado y promovió reformas
liberales que buscaban modernizar el país. Juárez admiraba las ideas
positivistas, que abogaban por el progreso social a través de la educación
y la ciencia, lo que lo llevó a implementar políticas inspiradas en estas
teorías.

La relación entre ambos se puede ver reflejada en la adopción de


principios positivistas en las reformas juaristas, especialmente en la
educación y la administración pública. Juárez buscó un México más
racional y secular, alineándose con la visión de Comte sobre la
importancia de la razón y la organización social.

Relación con Porfirio Díaz

Se manifiesta principalmente a través de la influencia del positivismo en


el régimen porfirista en México. Durante el gobierno de Díaz, que se
extendió desde 1876 hasta 1911, se adoptaron muchas ideas positivistas
como base para la modernización y el desarrollo del país.

Comte, como fundador del positivismo, promovió la idea de que la


sociedad debería organizarse según principios científicos y racionales.
Díaz, al buscar estabilizar y modernizar México, implementó políticas que
reflejaban estas ideas, enfatizando la educación, la infraestructura y el
progreso industrial.

Durante su mandato, Díaz también promovió un enfoque autoritario y


centralizado, que se alineaba con la idea de que un gobierno fuerte era
necesario para guiar el desarrollo del país. Esto a menudo se justificaba
bajo la filosofía positivista, que valoraba el orden y el progreso.

Además, el positivismo se convirtió en una ideología oficial del estado, lo


que se reflejó en el lema "Orden y Progreso", que Díaz adoptó como parte
de su gobierno. Esta relación entre el pensamiento de Comte y las
políticas de Díaz ayudó a moldear la dirección de México durante un
periodo crucial en su historia.

En resumen, aunque no hubo una relación personal entre Comte y Díaz,


las ideas del filósofo francés influyeron en las políticas de modernización y
control del gobierno porfirista

Positivismo en México

La filosofía positiva de Comte estaba claramente orientada a la acción: su


propósito fundamental era transformar la sociedad mediante la aplicación
de la ciencia. De ahí que la construcción de una nueva ciencia, la
sociología, juegue un papel tan importante dentro de su propuesta de
reforma social. Su filosofía ha sido calificada como el primer gran sistema
filosófico de la sociedad industrial, “un sistema, por cierto, que declara,
además, que el hombre ha de ser alfa y omega de la existencia: la
humanidad como fuente renovadora de valores; por ello, en el culto de
ella funda el autor la religión de la humanidad”. La religión de la
humanidad buscaba sustituir a la tradicional (en especial a la católica) por
un conjunto de principios morales que evitaran la desarticulación del
tejido social. La religión de la humanidad reconocía como punto de partida
que el hombre es egoísta por naturaleza, pero buscaba desarrollar sus
tendencias altruistas en las diversas etapas de su educación para
convencerlo de la necesidad de vivir para la humanidad y no solamente
para sí mismo.

La sola pretensión de construir una religión de la humanidad, con dogma,


culto y calendario definidos por el propio Comte en su Catecismo
positivista, despertó severas críticas y la oposición de la Iglesia. Por otro
lado, el positivismo también criticó al liberalismo, por considerar sus
postulados metafísicos y ajenos al conocimiento científico de las
sociedades, al no tomar en cuenta el grado de evolución de los pueblos.
Estas circunstancias explican el recelo con el que fue recibida en México,
tanto por la Iglesia como por ciertos pensadores liberales, la decisión del
presidente Juárez de confiar a Gabino Barreda, seguidor y autoproclamado
discípulo de Comte, la creación y dirección de la Escuela Nacional
Preparatoria. Pero si el pensamiento de Comte despertó fuertes recelos en
los liberales mexicanos, las ideas de Herbert Spencer lograrían una
perdurable simbiosis con ciertos principios liberales

En nuestro país no adoptó el positivismo de Comte a pie juntillas, pero sí


reconoció en él algunas de sus más importantes aspiraciones. El
conocimiento a la base del orden social, el estado laico, la educación
científica y el individuo armado con saberes prácticos, dispuesto a
emplearlos en beneficio de su país. Estas ideas ya estaban en ciernes en
el México que se trazaba un nuevo plan de vida y no hallaron en el
positivismo más que su formulación clara y ordenada.

Y como todos los reformadores del estado coincidían en que la educación


era el punto de partida para realizar el nuevo proyecto de nación, fue
justo en ese ámbito en donde la doctrina positivista tuvo su mayor
incidencia.

El positivismo tendrá su propia evolución a lo largo de a la historia


pasando por diferentes etapas y se atribuye a Comte en su versión más
clásica.

El positivismo está presente día con día en nuestro desempeño como


decentes ya en la actualidad aún se siguen utilizando algunos métodos de
la filosofía en el trabajo en el aula y sobre todo en la forma de evaluar los
programas educativos se representan en el currículo donde se especifican
los resultados pretendidos en un sistema tecnológico de producción
donde se presenta de forma estructurada los objetivos generales
específicos y operativos de aprendizaje.
Ejemplo; En la educación, el positivismo se vería reflejado en la existencia
de programas educativos únicos para el país sin atender a grupos dotados
de especiales necesidades o a casos individualizados que requieren
especial asistencia. Además, las circunstancias de cada alumno
modularían los postulados positivistas en la educación, pues es muy difícil
exigir el mismo rendimiento a un alumno que padece hambruna o malos
tratos.

Referencias:

Augusto Comte. (s/f). [Link]. Recuperado el 21 de septiembre de


2024, de [Link]
Beeche, H. (1956). Augusto Comte y el positivismo. Revista Mexicana De Ciencias Políticas Y Sociales,

2(5-6). Recuperado a partir de [Link]

Moulines, C.-U. (s/f). La génesis del positivismo en su contexto científico.


[Link]. Recuperado el 22 de septiembre de 2024, de
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Philosophica: Enciclopedia filosófica on line. (2009, 26 diciembre). Philosophica: Enciclopedia

filosófica on line — Voz: Auguste Comte.

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%20(1798%2D1857),la%20declaraci%C3%B3n%20de%20su%20positivismo.

Rodríguez, P. (2020, marzo 24). Augusto COMTE y el Positivismo - ¡resumen


corto! [Link].
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[Link]

26202021000100175#:~:text=La%20corriente%20filos%C3%B3fica%20del

%20positivismo,%C3%BAltimo%20tercio%20del%20siglo%20XIX.

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