Los desastres naturales causan muertes, lesiones y alteran la vida cotidiana.
La experiencia compartida de sufrimiento
puede ser unificadora, pero también exacerba las desigualdades preexistentes, afectando especialmente a los niños
pobres, quienes son los más vulnerables a las consecuencias negativas a largo plazo. Weissbecker y otros describen las
experiencias post-desastre de los niños como una cascada de estrés que puede durar meses o años. Sin embargo, la
mayoría de los niños se recuperan sin problemas psicosociales a largo plazo. La vulnerabilidad ante desastres no se
distribuye equitativamente; los niños de familias con más recursos se recuperan más rápido.
Los niños en situaciones marginales sufren más las consecuencias a largo plazo de los desastres. Para proteger
equitativamente sus derechos, debemos comprometernos con la reducción del riesgo de desastres y rectificar las
desigualdades que estos revelan. La resiliencia infantil varía según las circunstancias.
Esta imagen muestra referencias bibliográficas relacionadas con el estrés psicológico y fisiológico en niños expuestos a
desastres, la vulnerabilidad de los niños en entornos en desarrollo y las consecuencias para la salud mental tras un
desastre. También se incluye un enlace a cepal.org, probablemente relacionado con el tema.
Los niños son muy vulnerables a las consecuencias negativas de los desastres debido a su desarrollo. La falta de agua
potable y alimentos, junto con los daños a la infraestructura, aumentan el riesgo de enfermedades y problemas
psicológicos. El desplazamiento interrumpe la vida familiar y social, dejando a los niños aún más expuestos.
https://www.cepal.org/es/enfoques/la-consecuencia-poco-natural-desastres-naturale
Este artículo resume un análisis de aproximadamente 130 publicaciones científicas sobre el impacto de los desastres
naturales en la salud física y psicológica. Concluye que estos desastres afectan múltiples áreas de la vida (salud física,
psicológica, personal, familiar, social y económica) y que sus consecuencias varían, lo que debe considerarse al orientar
la labor de los trabajadores sociales que intervienen con las personas afectadas.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4806782
El texto describe cómo prevenir desastres enfocándose en la gestión del riesgo, que incluye la prevención y la
mitigación. La prevención se refiere a medidas para evitar que un evento se convierta en desastre, mientras que la
mitigación reduce la vulnerabilidad. Se enfatiza la importancia de conocer las amenazas y riesgos locales, planificar
con la familia y la comunidad, y tomar acciones para reducir la vulnerabilidad. Finalmente, destaca el papel
importante de los niños en la educación y concientización sobre la prevención de desastres.
El texto explica que los desastres se producen cuando coinciden tres factores: un fenómeno natural (o causado por el ser
humano), la presencia de personas en zonas de riesgo y la vulnerabilidad de esas personas. Define la amenaza como el
fenómeno natural o provocado por el ser humano, la vulnerabilidad como la incapacidad de resistencia de las personas y
el riesgo como la combinación de ambos. Se enumeran varios ejemplos de amenazas naturales, incluyendo erupciones
volcánicas, huracanes, inundaciones, terremotos, etc.
El texto define la vulnerabilidad como la incapacidad de las personas para resistir o recuperarse de un desastre,
influenciada por factores como la pobreza y la densidad de población. El riesgo se define como la probabilidad de que
una amenaza se convierta en desastre. Se explica que el riesgo se puede reducir o manejar mediante la gestión del
riesgo, que incluye la prevención (evitar que un evento se convierta en desastre) y la mitigación (reducir la
vulnerabilidad ante ciertas amenazas). Se dan ejemplos de medidas preventivas y de mitigación.
https://www.eird.org/fulltext/ABCDesastres/teoria/desastres.htm
El texto describe cómo prevenir desastres enfocándose en la gestión del riesgo, que incluye la prevención y la
mitigación. La prevención se refiere a medidas para evitar que un evento se convierta en desastre, mientras que la
mitigación reduce la vulnerabilidad. Se enfatiza la importancia de conocer las amenazas y riesgos locales, planificar
con la familia y la comunidad, y tomar acciones para reducir la vulnerabilidad. Finalmente, destaca el papel
importante de los niños en la educación y concientización sobre la prevención de desastres.
El texto explica que los desastres se producen cuando coinciden tres factores: un fenómeno natural (o causado por el ser
humano), la presencia de personas en zonas de riesgo y la vulnerabilidad de esas personas. Define la amenaza como el
fenómeno natural o provocado por el ser humano, la vulnerabilidad como la incapacidad de resistencia de las personas y
el riesgo como la combinación de ambos. Se enumeran varios ejemplos de amenazas naturales, incluyendo erupciones
volcánicas, huracanes, inundaciones, terremotos, etc.
El texto define la vulnerabilidad como la incapacidad de las personas para resistir o recuperarse de un desastre,
influenciada por factores como la pobreza y la densidad de población. El riesgo se define como la probabilidad de que
una amenaza se convierta en desastre. Se explica que el riesgo se puede reducir o manejar mediante la gestión del
riesgo, que incluye la prevención (evitar que un evento se convierta en desastre) y la mitigación (reducir la
vulnerabilidad ante ciertas amenazas). Se dan ejemplos de medidas preventivas y de mitigación.
https://www.eird.org/fulltext/ABCDesastres/teoria/desastres.htm
El texto analiza el impacto de los desastres naturales entre 1960 y 1989, mostrando que las sequías e inundaciones
afectan a más personas, mientras que los terremotos, inundaciones y huracanes causan mayores daños económicos. Los
huracanes son los desastres más devastadores en el Caribe, México y América Central; en América del Sur, lo son los
terremotos. Además del impacto directo, los desastres afectan el empleo, la balanza comercial y el endeudamiento
externo, como se ejemplifica con el huracán Fifi en Honduras en 1974. La desviación de fondos destinados al desarrollo
para ayuda de emergencia agrava la situación en países en desarrollo.
La reducción de muertes por desastres naturales se debe a medidas de mitigación como la zonificación, el
mejoramiento de estructuras y sistemas de alerta temprana. A pesar de esto, los desastres siguen causando grandes
pérdidas económicas, especialmente en América Latina y el Caribe.
Los desastres naturales como terremotos, erupciones volcánicas y deslizamientos son impredecibles y causan grandes
daños. En los últimos 30 años, en América Latina y el Caribe, ocasionaron la muerte de 6.000 personas, afectaron a
millones más y causaron US$ 1 .800 millones en daños. Las sequías también causan daños significativos a la producción
agrícola. Los impactos están aumentando.
La introducción del texto argumenta que, aunque las amenazas naturales forman parte de los sistemas naturales, a
menudo se las considera como recursos negativos. Señala que los eventos naturales son un foco de atención pública y
que intensifican la degradación del medio ambiente. A pesar de que la mayoría de las publicaciones sobre desastres
naturales se centran en las muertes y la destrucción, se destaca que los efectos de estos desastres se pueden reducir
significativamente con medidas preventivas. Se usa el ejemplo del huracán Gilbert para ilustrar el progreso en la
reducción del impacto de huracanes, inundaciones, terremotos y derrumbes en países industrializac s.l.
Las pérdidas económicas por desastres naturales preocupan a países y organismos crediticios internacionales. Las
inversiones frecuentemente corren peligro, no solo por las amenazas naturales, sino también por los efectos
secundarios de proyectos de desarrollo que exacerban esas amenazas
(ej. erosión). Se menciona el ejemplo de la República Dominicana, donde la erosión causada por un huracán llenó la
mitad de la capacidad de un reservorio en una noche. El Banco Interamericano de Desarrollo está revisando el proceso
de evaluación de proyectos para represas, buscando métodos más realistas para estimar la vida útil y la relación costo-
beneficio.
https://www.oas.org/usde/publications/Unit/oea57s/ch004.htm
Resumen sobre Pobreza y Riesgos de Desastres
Los desastres, como terremotos o huracanes, afectan más a las personas pobres. El Banco Mundial ayuda a los países a
prepararse y manejar estos problemas. En 2022, las pérdidas por desastres fueron de unos USD 270,000 millones,
afectando especialmente a los países en desarrollo.
Las mujeres, niños y personas con discapacidad son los más vulnerables. Muchos países no tienen suficiente dinero para
recuperarse, lo que hace que la situación sea más difícil. Aunque se han hecho avances en la prevención y preparación,
aún hay mucho por hacer, especialmente con el cambio climático.
Si los países integran la gestión de riesgos en sus planes de desarrollo, pueden disminuir el impacto de los desastres.
Además, reconstruir de manera inclusiva y fuerte ayuda a las comunidades a recuperarse más rápido. La pandemia de
COVID-19 brinda una oportunidad para crear sociedades más resilientes y sostenibles.
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