¿Qué es un ‘switch’ o conmutador de
red y cómo funciona?
Los switch conectan segmentos de la red, proporcionando
una comunicación full-duplex, valiosos datos de
rendimiento de la red y un uso eficiente del ancho de
banda.
Las redes modernas son fundamentales para cualquier empresa. Proporcionan aplicaciones
empresariales, mensajes multimedia y datos clave a los usuarios finales de todo el mundo. Un
elemento fundamental que las redes tienen en común es el switch o conmutador de red, que
ayuda a conectar dispositivos con el fin de compartir recursos dentro de una red de área local
(LAN).
¿Qué es un conmutador de red?
Un conmutador de red es un dispositivo físico que funciona en la capa de enlace de datos
(Data Link) del modelo de interconexión de sistemas abiertos (OSI) o la Capa 2. Recibe los
paquetes enviados por los dispositivos conectados a sus puertos físicos y los reenvía a los
dispositivos a los que están destinados los paquetes. Los conmutadores también pueden
operar en la capa de red (Capa 3), donde se produce el enrutamiento.
Los conmutadores son un componente habitual de las redes basadas en ethernet, fibra, Modo
de Transferencia Asíncrona (ATM) e InfiniBand, entre otras. Sin embargo, la mayoría de los
conmutadores actuales utilizan ethernet
¿Cómo funciona un conmutador de red?
Una vez que un dispositivo se conecta a un conmutador, éste anota su dirección de control de
acceso al medio (MAC), un código que está incorporado en la tarjeta de interfaz de red (NIC)
del dispositivo. El conmutador utiliza la dirección MAC para identificar qué paquetes
salientes del dispositivo se envían y dónde entregar los paquetes entrantes.
La dirección MAC identifica el dispositivo físico y no cambia, mientras que la dirección IP
de la capa de red (Capa 3), puede ser asignada dinámicamente a un dispositivo y cambiar con
el tiempo. (Piensa en la dirección MAC como el número de bastidor de un coche y en la
dirección IP como la matrícula).
Cuando un paquete entra en el conmutador, éste lee su cabecera, luego compara la dirección
o direcciones de destino y envía el paquete a través de los puertos apropiados que conducen a
los dispositivos de destino.
Para reducir la posibilidad de colisiones entre el tráfico de red que entra y sale de un
conmutador y un dispositivo conectado al mismo tiempo, la mayoría de los conmutadores
ofrecen una funcionalidad full-duplex en la que los paquetes que entran y salen de un
dispositivo tienen acceso a todo el ancho de banda de la conexión del
conmutador. (Imagínate a dos personas hablando por un smartphone en lugar de por
un walkie-talkie)
Si bien es cierto que los conmutadores funcionan en la Capa 2, también pueden funcionar en
la Capa 3, lo que es necesario para que admitan las LAN virtuales (VLAN), segmentos de red
lógicos que pueden abarcar subredes. Para que el tráfico vaya de una subred a otra debe pasar
entre conmutadores, lo que se facilita con las capacidades de enrutamiento integradas en los
conmutadores.
¿Cuáles son los distintos tipos de conmutadores?
El tamaño de los conmutadores varía en función del número de dispositivos que necesites
conectar en una zona concreta, así como del tipo de velocidad/ancho de banda de la red que
necesites. En una pequeña oficina o en una oficina doméstica, suele bastar con un conmutador
de cuatro u ocho puertos, pero para despliegues más grandes se suelen ver conmutadores de
hasta 128 puertos. El factor de forma de un conmutador más pequeño es un aparato que puede
caber en un escritorio, pero los conmutadores también se pueden montar en un bastidor para
colocarlos en un armario de cableado, un centro de datos o una granja de servidores. Los
tamaños de los conmutadores para montaje en bastidor van de 1U a 4U, pero también los hay
más grandes.
Los conmutadores también varían en cuanto a la velocidad de red que
ofrecen, desde Fast Ethernet (10/100 Mbps), Gigabit Ethernet
(10/100/1000 Mbps), 10 Gigabit (10/100/1000/10000 Mbps) e incluso
velocidades de 40/100 Gbps. La elección de las velocidades depende del
rendimiento necesario para las tareas que se realizan.
Los conmutadores también difieren en sus capacidades. He aquí cuatro
tipos.
1. No gestionados
Los switches no gestionados son los más básicos y ofrecen una
configuración fija. Suelen ser ‘plug and play‘, lo que significa que tienen
pocas o ninguna opción para que el usuario elija. Pueden tener
configuraciones por defecto para características como la calidad de
servicio, pero no pueden cambiarse. La ventaja es que los conmutadores
no gestionados son relativamente baratos, pero su falta de funciones los
hace inadecuados para la mayoría de los usos empresariales.
2. Gestionados
Los switches gestionados ofrecen más funciones y características para los
profesionales de TI y son el tipo que más se ve en los entornos
empresariales. Los conmutadores gestionados tienen interfaces de línea
de comandos (CLI) para configurarlos. Admiten agentes del protocolo
simple de gestión de redes (SNMP) que proporcionan información que
puede utilizarse para solucionar problemas de la red.
También admiten LAN virtuales, configuraciones de calidad de servicio y
enrutamiento IP. La seguridad también es mejor, ya que protegen todos
los tipos de tráfico que manejan. Debido a sus características avanzadas,
los switches gestionados cuestan mucho más que los no gestionados.
3. Conmutadores inteligentes o smart switches
Los conmutadores inteligentes o smart switches son conmutadores
gestionados que tienen algunas características más allá de lo que ofrece
un switch no gestionado, pero menos que uno gestionado. Aunque son
más sofisticados que los conmutadores no gestionados, también son
menos caros que un conmutador totalmente gestionado. Por lo general,
carecen de soporte para el acceso telnet y tienen interfaces gráficas de
usuario web en lugar de CLI. Otras opciones, como las VLAN, pueden no
tener tantas funciones como las que admiten los conmutadores totalmente
gestionados. Dado que son menos costosos, pueden ser una buena
opción para las empresas más pequeñas con menos recursos financieros
y/o aquellas con menos necesidades de funciones.
4. Conmutador KVM
Un tipo específico de conmutador utilizado en centros de datos u otras
áreas con grandes cantidades de servidores, el switch KVM proporciona
una conexión de teclado, vídeo (monitor) y ratón a varios ordenadores, lo
que permite a los usuarios controlar grupos de servidores desde una única
ubicación o consola. Al añadir un extensor KVM, los conmutadores KVM
pueden permitir el acceso local y remoto a las máquinas, permitiendo a
una empresa centralizar el mantenimiento y la gestión de los servidores.
¿Cuáles son las características de gestión de los
conmutadores de red?
La lista completa de características y funcionalidades de un conmutador
de red variará en función del fabricante del conmutador y de
cualquier software adicional que se proporcione, pero en general
un switch permitirá a los profesionales
Activar y desactivar puertos específicos del conmutador.
Configurar los ajustes de dúplex (half o full), así como el ancho de banda.
Establecer niveles de calidad de servicio (QoS) para un puerto específico.
Activar el filtrado MAC y otras funciones de control de acceso.
Configurar la monitorización SNMP de los dispositivos, incluyendo la salud
del enlace.
Configurar la duplicación de puertos para supervisar el tráfico de la red.
¿Cuál es el valor de los conmutadores de red?
Los conmutadores siguen siendo importantes en la empresa moderna
actual, ya que sus capacidades pueden permitir una mayor conectividad
inalámbrica, así como soportar los dispositivos del Internet de las Cosas
(IoT) y los edificios inteligentes que ayudan a crear una operación más
sostenible. El creciente uso de dispositivos IoT industriales que conectan
sensores y maquinaria en las fábricas también requiere tecnologías de
conmutación para conectarse a la red de la empresa.
Los conmutadores modernos incluyen generalmente la tecnología Power
over Ethernet (PoE), que puede suministrar hasta 100W de potencia para
soportar los dispositivos conectados a la red. Esto permite a las
empresas desplegar dispositivos en zonas en las que no es necesaria una
toma de corriente independiente, como cámaras de seguridad, iluminación
exterior, puntos de acceso inalámbricos, teléfonos VoIP y una letanía de
sensores (temperatura, humedad, etc.) que pueden vigilar zonas
remotas. Los datos recogidos y transmitidos por los dispositivos IoT
pueden ser recogidos por un conmutador y aplicados a algoritmos de
inteligencia artificial y aprendizaje automático para ayudar a optimizar
entornos más inteligentes.
¿Qué otros usos tienen los conmutadores de red?
En las redes más grandes, los conmutadores se utilizan a menudo
para descargar el tráfico para su análisis. Esto puede ser importante para
los profesionales de la seguridad, ya que un conmutador puede colocarse
delante de un router WAN antes de que el tráfico pase a la LAN. Puede
facilitar la detección de intrusiones, el análisis del rendimiento y el firewall.
En muchos casos, la duplicación de puertos puede crear una imagen en
espejo de los datos que fluyen a través del conmutador antes de que se
envíen a un sistema de detección de intrusiones o a un rastreador de
paquetes.
Los conmutadores siguen utilizándose en grandes centros de datos y
entornos de nube, junto con nuevas innovaciones como las tecnologías de
gemelos digitales, la consolidación de cables de red y los entornos SD-
WAN.
Sin embargo, en su forma más básica, los conmutadores de red entregan
rápida y eficientemente los paquetes del dispositivo A al dispositivo B, ya
sea que estén ubicados al otro lado del pasillo o al otro lado del mundo.
Varios otros dispositivos contribuyen a esta entrega a lo largo del camino,
pero el conmutador es una parte esencial de la arquitectura de red.