E.P.E.T. nro.
7 Practicas Pre-Profesionalizantes
Información para realizar un presupuesto
Un presupuesto es uno de los documentos clave para cualquier autónomo o freelance (Se denomina
freelance (o trabajador autónomo, por cuenta propia o trabajador independiente) a la persona cuya
actividad consiste en realizar trabajos propios de su ocupación, oficio o profesión, de forma autónoma,
para terceros que requieren sus servicios para tareas determinadas, que generalmente le abonan su
retribución no en función del tiempo empleado sino del resultado obtenido, sin que las dos partes
contraigan obligación de continuar la relación laboral más allá del encargo realizado. Otras veces pueden
firmar contratos por obra o trabajo y cobrar por tiempo, sobre todo en el mundo de las tecnologías de la
información.), especialmente si su actividad implica la prestación de servicios o si el precio de sus
productos no es cerrado.
El presupuesto es, además, la carta de presentación de todo profesional y constituye, en muchas
ocasiones, la primera toma de contacto con un cliente, por lo que es una herramienta que hay que
utilizar con cuidado, ya que un uso incorrecto puede ser determinante para hacernos perder un
posible comprador o usuario.
Si bien es cierto que el precio es muchas veces un factor determinante en la decisión de compra del
usuario, un presupuesto puede aportar un valor añadido a nuestro producto o servicio, ya que
permite implementar diferentes técnicas de marketing para hacer nuestra oferta más atractiva al
cliente.
Cuando un profesional se plantea cómo hacer un presupuesto, debe tratar de conseguir equilibrar el
total de los gastos, las horas de trabajo y recursos consumidos y el margen de beneficio que se
quiera obtener.
Hacer el presupuesto correcto para cada proyecto o cliente puede llegar a ser todo un arte, pero
siempre desde la transparencia y el sentido común.
1. Criterios para fijar precios en tu presupuesto
La fijación de precios es un tema que da para otro artículo entero, ya que depende de diversos
factores, criterios y casuísticas. No obstante, dada su importancia a la hora de hacer un presupuesto,
hemos incluido estos criterios básicos a nivel orientativo:
Cubrir costes: muchos freelance y profesionales autónomos deben analizar previamente cuál
es el precio hora a repercutir por su trabajo en base a sus costes fijos y variables y al reparto de
su tiempo de trabajo. Al precio de la mano de obra habrá que añadirle el de los materiales o
gastos directamente asociados al trabajo a realizar.
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Margen de beneficio: sobre el coste de los trabajos, el autónomo definirá un porcentaje de
beneficio empresarial. Su cuantía dependerá de la estrategia comercial con el cliente y de si los
costes son lo suficientemente bajos como para permitirlo.
Precio de mercado: es importante tener referencias de los precios de la competencia y también
de hasta dónde están dispuestos a llegar los clientes, tanto por arriba como por abajo.
Promociones: el autónomo deberá valorar la inclusión o no de posibles promociones para
hacer más atractiva su oferta.
Hay dos errores habituales que hay que tratar de evitar al fijar precios:
Un precio demasiado bajo devalúa el valor de tu trabajo, de tu producto o de tu servicio,
además de correr el riesgo de no llegar a cubrir costes. Además, si comienzas con precios
demasiado bajos, luego será más complicado incrementarlos para llegar a obtener un verdadero
beneficio.
Un precio demasiado alto o muy por encima del precio medio de mercado o del valor añadido
que pueda ofrecer tu producto o servicio puede hacerte perder un cliente antes, incluso, de
iniciar una negociación. Si optas por moverte en un rango de precios elevado, por encima de la
media de tus competidores, asegúrate de justificar ese incremento del precio debidamente o de
proporcionar un valor añadido que equilibre la relación calidad/precio.
2. ¿Qué debe incluir un presupuesto?
Un presupuesto debe ser claro, conciso y detallado. Existen diversas técnicas para redactar un
presupuesto, pero, sea cual sea la opción que escojas, lo más aconsejable es que detalles al
máximo todos y cada uno de los elementos que constituyen en servicio, para que el cliente sepa
exactamente qué es lo que está pagando.
Existen una serie de elementos básicos que todo presupuesto debe incluir:
- Datos de la empresa/prestador del servicio:
En ésta sección deberá detallarse los datos de la empresa o profesional prestador del servicio, tales
como el nombre o razón social, el NIF o CIF, el domicilio fiscal y otros datos de contacto, como el
teléfono y/o el correo electrónico.
- Datos del cliente:
El presupuesto deberá reflejar el nombre del cliente (ya sea particular o empresa), así como su CIF o
DNI y el domicilio.
- Concepto:
El concepto detalla los elementos que conforman el producto/s y/o el servicio/s presupuestados.
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De ésta forma, en el concepto pueden incluirse diferentes productos y servicios, además de las
horas de trabajo, los materiales utilizados y, en su caso, otros costes asociados, como puede ser la
contratación de otros servicios de terceros, licencias, suministros…
En éste apartado ha de incluirse el número de unidades de cada elemento que conforma el
concepto, el coste unitario de cada una de ellas y el coste total de cada grupo de unidades de la
misma naturaleza.
- Importe:
El importe ha de desglosarse indicando la base imponible, es decir, la suma de los conceptos sin
IVA, el tanto por ciento de IVA que se aplica y el importe total del presupuesto, que resulta de la
suma de la base imponible más el IVA.
- Modo de pago:
Es importante estudiar la forma de pago de cada presupuesto. Normalmente, cuando el monto no es
elevado o no requiere la adquisición previa de material, no se suelen establecer anticipos. Pero en
caso de que se trate de un presupuesto de elevada cuantía o que implique una importante
adquisición de material o contratación de servicios de terceros, conviene acordar un el adelanto de
un tanto por ciento del importe total.
3. Otros elementos del presupuesto
Además de los elementos obligados anteriormente descritos, existen diversas técnicas que pueden
ayudarnos a hacer nuestro presupuesto más atractivo y generar una mayor confianza en nuestro
cliente.
Plazo de entrega:
Incluir el plazo de entrega de un proyecto acabado o, incluso, los plazos intermedios de las
diferentes etapas es un importante recurso para dotar de valor añadido a nuestro servicio. No
obstante, en el momento que un presupuesto adquiere validez legal, es importante cumplir bien con
éstos plazos y planificarlos con anterioridad.
Garantías y soporte técnico
Existen determinados servicios o proyectos que pueden necesitar ser dotados de ciertas garantías
(en especial cuando se trata de servicios a largo plazo) o de un soporte técnico, que no tiene por qué
estar incluido en el importe del servicio en sí y que debe ser presupuestado aparte.
Una buena técnica para hacer más atractivo nuestro presupuesto es ofrecer éste soporte técnico de
forma gratuita durante un determinado periodo de tiempo.
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Condiciones legales:
Añade las condiciones legales que estimes necesarias para evitar malentendidos o abusos por
cualquiera de las partes. De ésta forma podrás impedir una inadecuada interpretación de lo
estipulado en el documento y ahorrar problemas, tiempo y dinero.
Formato:
En ocasiones será necesario presentar el presupuesto con un formato diferente, como por ejemplo el
de una factura proforma o el de una propuesta de contrato mercantil de prestación de tus servicios
que lleve implícito el presupuesto, Esta última modalidad es habitual para agentes comerciales,
formadores o programadores que desarrollen su trabajo de manera continua en el tiempo.
4. Recomendaciones para elaborar un buen presupuesto
Para dotar a tu presupuesto de valor añadido, puedes incluir ciertos elementos que te ayudarán en el
proceso de venta. Recuerda siempre evitar la “literatura” y ser conciso.
Presenta el problema del cliente desde tu visión profesional, haciendo un análisis del mismo.
Haz tu propuesta: muestra de qué forma puede tu negocio o empresa ayudar a tu cliente a
buscar una respuesta a su problema.
Incluye un plan de trabajo en el que además de para vender y explicar la metodología y la
forma que tienes de hacer las cosas, podrás explicar a tu cliente de una forma más práctica en
qué va a gastar su dinero.
Alcance del trabajo
Debes de tratar de evitar un error habitual, que es detallar lo que se incluye, pero no dejar por
escrito lo que no está incluido. No dejar constancia de lo que no incluye el presupuesto puede dar
lugar a malentendidos, ya que en muchas ocasiones el cliente puede dar por sentado que se
presupuestan ciertos elementos o servicios “extra” que nosotros no habíamos incluido en la oferta.
Si estás empezando como autónomo, te recomendamos que valores la posibilidad de utilizar alguna
herramienta de facturación que te ayude a llevar un mejor control y gestión de tu contabilidad, te
facilite la elaboración de facturas y te permita la generación y presentación de modelos de
impuestos.