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El Marido Sabio

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EL MARIDO SABIO

TEXTO 1 Pedro 3:7

Introducción

La vida matrimonial no es fácil; requiere mucha sabiduría.

Pedro se dirige a esposos creyentes, en el primer siglo. El contexto es la exhortación que él


viene dando desde 1 Ped 2:11-12. Exhorta a los creyentes a hacer dos cosas:

i. Abstenerse de “deseos carnales” (1 Ped 2:11)


ii. Mantener un buen testimonio (1 Ped 2:12)

Luego, aplica esta exhortación general, a varias categorías de personas:

- A siervos (contra el deseo de rebelarse); 1 Ped 2:18.


- A esposas (contra el deseo de rebelarse, de vestirse de cierta manera); 1 Ped 3:1-6.
- A esposos (contra el deseo de dominar); 1 Ped 3:7.

El esposo es la ‘cabeza’ del hogar. PERO necesita sabiduría para cumplir su papel. ¿Por qué?

1. Porque la Vida Matrimonial lo Exige

Pedro exhorta a los maridos, “vivid con ellas sabiamente”.

Pasar tiempo juntos, como enamorados, es una cosa; vivir juntos (griego, ‘sunoikos’; significa,
‘compartir la casa’) como esposos es algo muy diferente. La convivencia produce muchos
conflictos, y el esposo debe ser sabio para saber manejarlos.

La palabra “sabiamente” (griego, ‘gnosis’), significa literalmente, ‘con conocimiento’.

El esposo debe conocer las diferencias entre el varón y la mujer; él es analítico, razona; la mujer
se basa más sobre emociones y sentimientos. El esposo debe saber esto. ¡Debe tomar en
cuenta estas diferencias!

2. Porque el Valor de la Mujer lo Exige

En el matrimonio, el esposo debe dar “honor a la mujer…como a coherederas de la gracia de la


vida”.

Notemos dos cosas:

i. El “honor” de la mujer es que ha sido creada a imagen de Dios (ver Gén 1:27). La mujer lleva
la mitad del ‘ADN’ de Dios. El esposo debe ver algo de Dios en ella. Si quiere conocer a Dios,
debe honrar a su esposa, y ver lo divino en sus características y formas de ser (por ejemplo, su
cariño materno, su ternura, su deseo de servir, etc.)

ii. La mujer es de igual valor en cuanto a la salvación; ella es “coheredera” de la salvación.


Por toda la eternidad, habrá mujeres en el cielo, gozando la misma salvación que los varones.
¡No serán ciudadanas de ‘segunda categoría’, solo en el cielo para atender a los varones! En
realidad, probablemente habrá más mujeres en el cielo que varones.

El esposo debe honrarla por ello, y eso requiere sabiduría. ¿Cómo debe honrarla?

- No burlándose de ella.
- Tomándola en cuenta en decisiones, etc.
- Honrándola en su trato.

3. Porque la Fragilidad de la Mujer lo Exige

Parte de la honra debida a una esposa es reconocer que ella es una “vaso más frágil”.

La palabra, “vaso”, significa ‘instrumento’. Hallamos la misma palabra (en griego) en 2 Tim
2:20-21. Si el varón es un instrumento en las manos de Dios, también lo es la mujer.

El esposo debe valorar eso, y tratarla con sabiduría.

PERO: debe reconocer que la esposa es “más frágil” (emocionalmente, psicológicamente, etc.).

Por lo tanto, debe tratarla sabiamente. ¿Cómo?

- no alzando la voz a ella.


- No criticándola ásperamente.
- Animándola.
- Halagándola.

4. Porque la Vida Espiritual lo Exige

Pedro afirma que el buen trato del esposo tiene un fin espiritual. Es, “para que vuestras
oraciones no tengan estorbo”. O sea, el esposo no debe tratar bien a su esposa solo para tener
una vida tranquila, o lograr de ella lo que él quiere. El fin del matrimonio, según Dios, es
espiritual.

La vida matrimonial debe ser un trabajo en conjunto. ¡Ambos deben poner de su parte! El
RESULTADO de esto es un equipo fuerte. Parte de la fuerza en el matrimonio es la vida de
oración. Si el esposo no trata a la esposa con sabiduría, se debilita el equipo, y no hay la fuerza
que debiera haber. ¡Tensiones en le matrimonio matan la vida de oración!

Por lo tanto, el esposo necesita ser sabio para promover la vida espiritual dentro del matrimonio.

Conclusión

¿Y si nos falta sabiduría para hacer todo esto? Pidamos a Dios (Sant 1:5).

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