Copyright vs.
Copyleft, Por Becker, Mariela - El Derecho 223-838
Introducción
Tanto en el sistema de Copyright como en el sistema del Derecho de Autor, lo que se protege es
la creación intelectual expresada en una obra que presente originalidad o individualidad suficiente,
que se manifieste bajo una forma perceptible, y que sea apta para ser difundida o reproducida.
Sin embargo, Copyright y Derecho de Autor no son concepciones por completo equivalentes.
Por un lado, en cuanto a las personas que ambas concepciones reconocen como titulares
originarios del derecho, la concepción del Copyright es más extensa y protege también los
derechos originados en actividades técnico-organizativas que no tienen naturaleza autoral, tales
como las que realizan los productores de grabaciones sonoras, de audiovisuales, los organismos
de radiodifusión, los editores de obras impresas, etcétera. De igual modo se protegen dentro de
este sistema otras creaciones además de aquellas en las cuales el autor deja su impronta personal,
como por ejemplo los fonogramas.
Por otro lado, en cuanto a los derechos subjetivos que ambas concepciones reconocen, el
Derecho de Autor es más amplio y específicamente admite dentro de su órbita al derecho moral.
En los países donde priman las concepciones civilistas francesa y alemana, con una orientación
individualista, se habla del droit d''auteur o Derecho de Autor. Y, en los países del Common Law,
con una orientación comercial, se habla de Copyright.
Ambas concepciones se han ido armonizando gradualmente, producto de los efectos que tienen
los convenios internacionales en la materia sobre las legislaciones nacionales y de los esfuerzos
que realizan las organizaciones mundiales de Propiedad Intelectual para uniformar los diferentes
criterios legales.
Nuestra Ley de Propiedad Intelectual 11.723 (en adelante, la LPI) es el resultado de una fusión en
ambas concepciones. Fue sancionada en el año 1933, y a pesar de su antigüedad mantiene hoy
una vigencia que la hace única, y que le permite adaptarse a las necesidades emergentes del
avance de la tecnología.
Los detractores del Copyright
Más allá de las diferencias apuntadas entre los sistemas, a los fines de este trabajo, los términos
Copyright y Derecho de Autor se utilizarán como sinónimos en cuanto a que implican el conjunto de
normas y principios que regulan los derechos que la ley les concede a los autores por crear una
obra.
En los últimos años han surgido algunos "detractores" del Copyright que lo consideran un sistema
obsoleto y que lo acusan de detener la historia de la creatividad. La principal crítica que le formulan
es el modo de distribución de regalías, que consideran "injusto" ya que entienden que los únicos
creadores que obtienen una cantidad de dinero razonable y proporcional a su trabajo son aquellos
pocos que se destacan en mayor medida dentro de su género. Para este sector de opinión, el resto
de los creadores, que representa a la gran mayoría, no puede subsistir con las regalías que
generan sus obras simplemente porque éstas no llegan al público en general. Y, además, porque el
beneficio que pueda generarse de las mismas lo reciben las empresas intermediarias que funcionan
como nexo o representantes, quienes en definitiva ponen las obras a disposición del público.
Estos detractores cuestionan también el tiempo de protección que las distintas leyes nacionales
otorgan a los creadores, criticando la propiedad exclusiva que se les reconoce a los autores y/o sus
herederos o derechohabientes durante más de medio siglo en algunos países. Tal es el caso de la
Argentina, que la propiedad intelectual sobre las obras corresponde a los autores durante su vida y
a sus herederos o derechohabientes hasta setenta años contados a partir del 1° de enero del año
siguiente al de la muerte del autor(1).
El Copyleft
El Copyleft es un sistema alternativo, originado por una corriente menos extremista que la
liderada por los detractores del Copyright. Si bien el objeto del Copyleft fueron en su origen las
licencias de las obras de software, en la actualidad se licencian a través de ellas todo tipo de obras,
tales como obras literarias, obras pictóricas, obras musicales, etcétera.
Este sistema está principalmente orientado a proteger a aquellos autores que no son
consagrados en su género. Parte de la premisa de que el conocimiento como tal no pertenece a
nadie, que cualquier conocimiento actual tiene su origen en otros conocimientos anteriores y que en
definitiva toda obra es una copia en mayor o menor medida de una obra anterior. Así, este sistema
sostiene que la restricción de la difusión de una obra no tiene sentido alguno y que ello sólo dificulta
la generación de nuevas obras.
El Copyleft se instrumenta a través de licencias y su objetivo es fomentar que las creaciones
estén a disposición del público en la mayor medida posible. Se otorga una libertad de reproducción
plena, que permite a los autores una difusión sin límite de su obra. Frente al estricto "Todos los
derechos reservados" que caracteriza al Copyright, el Copyleft propone reservar sólo aquellos
derechos que el autor de la obra desee conservar de modo expreso.
Las licencias que propone el Copyleft deben garantizar como mínimo los siguientes beneficios: (i)
una masiva difusión de la obra, (ii) que el nombre del autor de la obra quede visiblemente señalado
de un modo que sea acorde a la relevancia de la reproducción o al número de copias realizadas,
(iii) la libertad de reproducción de la obra, (iv) que quede aclarado en cada difusión de la obra que
la misma surgió del Copyleft, y por ende no puede pasar a ser Copyright (esto significa que una
obra generada a partir de modificaciones de otra obra con Copyleft debe siempre mantener la
licencia Copyleft, pues esos contenidos libres siempre deberán mantener ese estatus) y, (v) en
aquellos casos en los cuales se realicen modificaciones a la obra original, se deberá especificar
cuál es el contenido original y cuáles son las modificaciones realizadas por el siguiente autor.
En cuanto a las regalías, el hecho de que el uso de una obra se obtenga a través de una licencia
Copyleft no significa que la misma se obtuvo en forma gratuita. Es posible cobrar por utilizar obras
obtenidas a través de una licencia Copyleft, y puede hacerlo tanto el autor original como otra
tercera persona. También se puede vender una obra cuyos contenidos se obtuvieron a través de
una licencia Copyleft. En cualquiera de los casos, el tercero que reciba estas obras debe poder
copiarlas tantas veces como desee.
Por último, con respecto a las posibles violaciones al sistema Copyleft, sus defensores parecen
minimizar la cuestión. Consideran que en aquellos casos en los cuales se detecte que un falso
autor obtiene prestigio y notoriedad por atribuirse autoría de una obra que no le corresponde, será
descubierto rápidamente –justamente por las características propias del sistema– y por ende podrá
ser condenado. Por el contrario, si alguna persona se atribuyera la titularidad de una obra ajena y
no obtuviera notoriedad, no se causaría perjuicio alguno, resultando indistinto que sea descubierto
o no.
Ejemplos de licencias Copyleft
Las licencias Copyleft se ofrecen prácticamente en todo el mundo. Algunos ejemplos actuales
pueden ser las que se ofrecen en los Estados Unidos, España y Francia.
En los Estados Unidos funciona la Creative Commons, que es una asociación civil internacional
tendiente a lograr un equilibrio entre el derecho privado de los autores y el derecho público de la
sociedad en su conjunto a beneficiarse de la innovación y de poder compartir información. Fue
fundada y actualmente es presidida por el señor Lawrence Lessig y está inspirada en la Licencia
Pública General (General Public License –GPL–) de la Fundación para el Software Libre (Free
Software foundation –FSF–). Actualmente, este sistema no se usa solamente para licenciar
software, sino también para licenciar todo otro tipo de obras culturales como la música, el video, la
fotografía, los textos, las páginas web, los libros electrónicos, etcétera(2). Las licencias Creative
Commons se utilizan actualmente en diversas jurisdicciones tales como: la Argentina, Colombia,
España, México, Puerto Rico, etcétera.
Desde el 1° de octubre de 2005, la Argentina se suma a Creative Commons con el lanzamiento
de Creative Commons Argentina. Sus líderes son Ariel Vercelli y Pablo Palazzi, y colaboran
también la Fundación OSDE y la organización Bienes Comunes.
La Fundación OSDE tiene como finalidad promover y generar actividades en los campos de la
cultura y la salud. Se propone así ser un vehículo de transmisión de ideas y propiciar espacios de
reflexión que admitan la pluralidad de pensamiento(3).
La organización Bienes Comunes es una organización no gubernamental (ONG) sin fines de
lucro, fundada en el año 2005. La misión y el objeto de Bienes Comunes pueden sintetizarse como
el estudio, la investigación, el desarrollo, la promoción, la divulgación, la educación de la ciudadanía
en su uso y producción, la protección, la conservación, la defensa, la reivindicación y la regulación
de todos los bienes comunes inalienables que conforman y sustentan nuestra condición humana(4).
En España, la Fundación Copyleft es una organización sin ánimo de lucro, que tiene afectado de
modo duradero su patrimonio a la realización de los fines de interés general que se detallan en sus
estatutos. Nació para potenciar y defender la producción del arte, la cultura y la ciencia bajo sus
licencias no restrictivas. Las licencias copyleft que otorga esta fundación permiten un mayor control
de los creadores sobre sus obras, investigaciones y proyectos, y otorgan a los autores una
remuneración compensatoria más razonable por su trabajo. También permiten a los usuarios finales
tener un mejor acceso a las obras y un mayor disfrute de los bienes(5).
En Francia, la Licencia Arte Libre (LAL) autoriza a copiar, difundir y transformar libremente las
obras que protege, dentro del respeto de los derechos de sus autores. Sus seguidores señalan que
a través de estas licencias no se ignoran los derechos de autor emergentes de las creaciones, sino
que se los reconoce y se los protege. La reformulación de estos principios permite a los usuarios
utilizar con creatividad la obra artística. Su finalidad es dar acceso abierto a las obras, multiplicar las
posibilidades de disfrute y así aumentar sus frutos, y fomentar un nuevo marco de creación que
posibilite una creación nueva. Todo ello dentro del respeto, del reconocimiento y de la defensa de
los derechos morales de los autores(6).
Los ejemplos mencionados son sólo algunas de las ofertas de "licencias a la carta" que los
autores pueden hoy en día elegir como modo alternativo de difusión de sus obras. Todas ellas
dicen no estar en contra de los principios del Derecho de Autor ni de los del Copyright; y aseguran
complementarlos en beneficio de los creadores y de la cultura en general.
Conclusión
Las licencias Copyleft no son una novedad absoluta. Históricamente, en el extranjero y también
en nuestro país, muchos autores optaron por soluciones de la naturaleza de las que en la
actualidad prevén las licencias Copyleft, sin que este sistema existiera siquiera como concepto.
En lo que respecta a nuestro país, la LPI acepta las licencias que propone el Copyleft, en tanto la
doctrina de la propiedad intelectual concede al autor la clásica trilogía románica del ius utendi
(derecho de servirse de la cosa conforme a su naturaleza o destino), ius fruendi (derecho a percibir
las utilidades habidas indirectamente de las cosas) e ius abutendi (derecho de disposición, que
consiste en la facultad de transformar, enajenar y aun destruir la cosa).
Específicamente, el art. 2º de la LPI regula el derecho exclusivo del autor de utilizar y explotar su
obra en forma amplia. En tal sentido establece: "El derecho de propiedad de una obra científica,
literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de
ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de
autorizar su traducción y de reproducirla en cualquier forma".
Es decir que el autor tiene sobre su obra el derecho de usarla conforme a su voluntad, a
disfrutarla o a aprovecharla de todos los modos posibles de explotación, y a disponer de ella en
todo sentido, desde mantenerla inédita hasta enajenarla o gravarla, siempre conforme a su
naturaleza.
Es posible que estas licencias sean una solución, aunque más no sea transitoria. De todas
maneras, queda mucho camino por recorrer. No existen dudas de que el Copyleft –tal como hoy se
lo conoce– no es capaz por sí mismo de resolver definitivamente todos los descontentos que los
actuales sistemas ocasionan a los autores.
Además, no se debe olvidar que cada industria tiene sus diferencias y razones que hacen a sus
propias necesidades. Cada industria se presenta en distintos soportes, tiene distintos circuitos y
diferentes formas de consumo. Por ejemplo, las industrias culturales gráficas, en las que las obras
se presentan en soporte papel, tienen todavía una función, porque un autor necesita de su
infraestructura para difundir sus obras. En esos casos, el copyright tendría su justificación.
Diferente es el caso de las industrias culturales digitales y sobre todo las que se plasman en
Internet. En estas industrias, el autor puede distribuir su obra sin necesidad de intermediarios, pero
la obra se encuentra continuamente amenazada dada la facilidad con la que puede ser copiada sin
la debida autorización. En estos casos, las leyes de propiedad intelectual son burladas y por ello
resulta más comprensible que los autores apuesten a otro tipo de estrategias o alternativas al modo
en el que disponen de sus obras. En este entendimiento, se podría justificar también la presión que
ejercen las sociedades de gestión de derechos de autor para que, por ejemplo, se recaude
cualquier variable de difusión de obras a través de Internet.
Sobre este punto, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), durante su ponencia en el
XI Congreso Mundo Internet 2007, señaló que la nueva cultura del negocio de los contenidos
cinematográficos y musicales por Internet no debería afectar al grado de protección de los derechos
de autor, hecho que está ocurriendo hoy en día. A partir de los excesos que cometen los usuarios y
empresarios con los contenidos cinematográficos y musicales en Internet, la SGAE insiste en la
necesidad de construir una "Internet mejor" en la que los contenidos sean accesibles a todos, pero
que se respeten los derechos de autor(7).
En definitiva, a nadie escapa que es imprescindible que los músicos, cineastas, poetas,
fotógrafos, científicos, pintores, diseñadores, escritores, periodistas, humoristas, investigadores,
dibujantes y todos aquellos que día a día aportan con su imaginación y conocimiento al
enriquecimiento de nuestra cultura, se sientan satisfechos por el resultado económico de sus obras.
En consecuencia, resulta fundamental implementar un sistema que acorde a las leyes nacionales
genere confianza y que sea de utilidad para concientizar y educar a la sociedad acerca de la
importancia del derecho de autor.
voces: radiodifusión y televisión - organismos internacionales - propiedad intelectual - informática
- derecho comparado - cultura - cinematografía
(1) Ley de Propiedad Intelectual 11.723, art. 5°.
(2) http://www.ar.terra.com/tecnologia/interna/.
(3) http://www.fundacionosde.org.ar/.
(4) http://www.bienescomunes.org/.
(5) http://www.fundacioncopyleft.org/.
(6) http://artlibre.org/licence/lal/es/.
(7) http://www.20minutos.es:80/noticia/234339/0/sgae/derechos/autor/.