UNIVERSIDAD SAN LORENZO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Y EL DEPORTE
CARRERA: PSICOLOGÌA
INTRODUCCIÓN A LA TEORIA DEL PSICOANÁLISIS COMO TERAPIA
INTEGRANTES:
KARINA BELEN BRITEZ MERELES – 6.022.603
LUCÍA BELEN HILDE QUINTANA – 4.656.008
MILENA MARIA AGUILAR VÁZQUEZ- 6.757.008
LAMBARÈ, OCTUBRE 2024
INDICE
Introducción...………………………………………………………………1
Marco Introductorio………………………………………………………..2
Objetivos de la investigación………………………………………………2
Objetivo general……………………………………………………………2
Objetivo específico…………………………………………………………2
Justificación…………………………………………………………………2
Marco Teórico………………………………………………………………3
El psicoanálisis……………………………………………………………..3-4
El período pre psicoanalítico………………………………………………4
Neurosis e hipnosis………………………………………………………..4
Del método catártico a la Asociación libre. El paso al psicoanálisis……..4-5
Resumen del periodo pre psicoanalítico…………………………………..5-6
Las concepciones Freudianas – Primer período (1892-1899)…………….6
La asociación libre………………………………………………………..6-7
La resistencia (concepción primitiva)…………………………………….7
La transferencia (concepción primitiva)………………………………….7
Lo inconsciente (ideas primitivas)………………………………………..7-8
La represión (concepción primitiva)………………………………………8
Los sueños (primeras investigaciones)……………………………………8
Los actos fallidos (primeras investigaciones)……………………………..8-9
El psicoanálisis como interpretación………………………………………9
La teoría de las neurosis (primeras aportaciones)………………………….9
La libido (primeras aportaciones)…………………………………………..10
La angustia (primera teoría)………………………………………….…….10
Los recuerdos encubridores (primeras aportaciones)……………………….10-11
Condiciones que debe reunir una persona que va a ser psicoanalizada……..11
Posibilidades terapéuticas del psicoanálisis (ideas primitivas)……………….11
Resumen del primer periodo – Importancia y errores…………………………11-12
Las concepciones Freudianas – Segundo período (1900-1925)……………….12
La teoría de los sueños…………………………………………………………12
La hipótesis sobre el chiste…………………………………………………….12-13
Los actos fallidos……………………………………………………………….13
Concepción Freudiana del aparato psíquico…………………………………….14
La teoría de las neurosis…………………………………………………………14
La primera teoría de los instintos………………………………………………..14
La vida sexual humana – Aberraciones y perversiones sexuales………………..15
Los sujetos que tienen un objeto sexual anormal………………………………..15
Los sujetos que tienen un fin sexual anormal……………………………………15-16
La segunda teoría de los instintos………………………………………………..16
Importancia y errores de la segunda teoría de los instintos………………………16
La estructura de la personalidad…………………………………………………..16
Características y funciones del Ello………………………………………………16-17
Características y funciones del Yo………………………………………………..17
Características y funciones del Super Yo…………………………………………17
Técnica del psicoanálisis (primeras aportaciones)………………………………..17
La asociación libre………………………………………………………………..17
La transferencia terapéutica……………………………………………………….17
La interpretación………………………………………………………………….17
Teoría del carácter (primeras aportaciones)………………………………………18
Resumen del segundo periodo – Importancia y errores………………….……….18
Las concepciones Freudianas – Tercer período (1892-1899)………….……….18
Los instintos………………………………………………………………..…...18-19
La libido………………………………………………………………..……….19
La represión (ultimas consideraciones) ……………………………………...…19
El carácter (ultimas consideraciones) ………………………………….………..19
La técnica psicoanalítica (ultimas aportaciones) ………………………….…….19-20
Posibilidades terapéuticas del psicoanálisis (ultimas consideraciones) …….……20
Resumen del tercer periodo – Importancia y errores………………………..……20
Conclusión……………………………..………………………………….……...21
Referencias Bibliográficas………………….......………………….......................22
Anexo……………………………………………………………………….…….23
INTRODUCCIÒN
Pese a que, desde épocas pretéritas, “en diferentes ocasiones, los investigadores apuntaron
la presencia de una actividad psíquica marginal a la conciencia”, ninguno de ellos, así
como ninguna de las corrientes psicológicas del siglo XIX hasta aquí expuestas, demos-
traron particular interés por lo inconsciente.
Todas estas corrientes afirmaron, en general, la importancia de lo inconsciente y, si se
detuvieron en lo inconsciente, fue para dar de él una visión estática o emplearlo como
calificativo para los grados de claridad de los contenidos de conciencia, considerándolos
pues, dependientes de la atención.
Las posibilidades de estas psicologías no alcanzaban a explicar fenómenos de indudable
índole psicológica, como los siguientes: las equivocaciones que se cometen y que parecen
tener un sentido opuesto al que voluntariamente se desea; el sentido o contrasentido de
los sueños; los problemas y las perversiones sexuales; el origen de la angustia psíquica;
los síntomas neuróticos; las fobias; las alucinaciones; la hipnosis, tanto como hecho en
sí, como por los fenómenos que durante ella se ponen de manifiesto, etc. A falta de ex-
plicación, se dio entrada en las ciencias a una respuesta anticientífica: la casualidad.
Contra las escuelas y explicaciones de la psicología del siglo XIX, en los últimos años de
dicho siglo, se inició el desarrollo de una nueva teoría que proclamaba, entre otras cosas,
la existencia de un sistema, integrante del psiquismo, inconsciente, inmenso, dinámico,
gobernado por propias leyes y determinante de toda la vida psíquica, afirmaba, además,
que la conciencia era un estado fugaz y que lo verdaderamente psíquico era lo incons-
ciente. En una palabra, aparece la psicología del inconsciente.
Freud había hecho su entrada en la historia.
I. MARCO INTRODUCTORIO
A. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÒN
1. Objetivo general:
Proporcionar una comprensión integral del funcionamiento psíquico humano, enfatizando
el papel del inconsciente en la formación de pensamientos, emociones y
comportamientos.
2. Objetivos específicos:
Comprender los conceptos fundamentales del psicoanálisis: Explorar nociones clave
como el inconsciente, la represión, los mecanismos de defensa, la transferencia y el
complejo de Edipo, entre otros.
Analizar el desarrollo histórico y teórico del psicoanálisis: Identificar las etapas de
evolución del pensamiento freudiano y su impacto en la psicología moderna, así como las
contribuciones de otros psicoanalistas como Carl Jung, Melanie Klein o Jacques Lacan.
Desarrollar una perspectiva crítica sobre el psicoanálisis: Reflexionar sobre los límites,
críticas y evolución del psicoanálisis, así como su relevancia en el contexto actual de la
psicología y la psiquiatría.
B. JUSTIFICACIÒN
A través del psicoanálisis, se puede tratar una amplia variedad de trastornos mentales,
desde la neurosis hasta otras problemáticas más profundas, mediante técnicas como la
interpretación de los sueños, la asociación libre y el análisis de la transferencia. Además,
el psicoanálisis ofrece una comprensión más profunda del desarrollo humano, las
dinámicas familiares y las relaciones interpersonales, lo que ha influido no solo en la
psicología, sino también en áreas como la literatura, el arte y la sociología.
II. MARCO TEÒRICO
A. El psicoanálisis
Psicoanálisis es un término que se utiliza para designar: primeramente, a un
método especial, empleado para la investigación de procesos anímicos, poco o
nada accesibles de otro modo; un segundo término, y como consecuencia de los
datos obtenidos con dicho método, a una determinada concepción de la vida
psíquica, es decir, a una nueva psicología; en tercer lugar, una terapia especial de
las enfermedades nerviosas, basada en la concepción y en el método citado; y
finalmente, a un intento de elaborar un esquema filosófico.
La evolución del psicoanálisis era inevitable y necesaria, pues sin escatimar los
méritos de su creador, éste no podía, por ejemplo, utilizar en su investigación, sus
conocimientos de otras ciencias que en su época no existían, como los actuales
aportes de la antropología cultural, de la sociología comparada y de la
neurofisiología, que ofrecen horizontes teóricos y terapéuticos que Freud no llego
a entrever.
La Asociación Médica Británica estableció en 1929 que “el término psicoanálisis
sólo puede ser aplicado legítimamente al método desarrollado por Freud y a las
teorías derivadas del uso de dicho método; por lo tanto, un psicoanalista es una
persona que usa la técnica de Freud y cualquiera y cualquiera que no la use no
debe ser llamado psicoanalista. De acuerdo con esta definición y con el propósito
de evitar confusiones, el término psicoanalista este reservado a miembros de la
Asociación Psicoanalítica Internacional” y Freud, afirmó que se es psicoanalista
solamente cuando se admite la existencia de procesos inconscientes; el
reconocimiento de la resistencia y de la represión, la importancia de la sexualidad
y el complejo Edipo.
Resumiendo, como a lo largo de su evolución, el psicoanálisis muestra variaciones
conceptuales que no han sido uniformemente aceptadas por todos los
psicoanalistas, éstos se nos aparecen actualmente agrupados en diversas
corrientes, siendo las siguientes las más importantes:
La ortodoxa, integrada por los que no se apartan un ápice de las ideas de Freud y,
que creen con él que quien no admita la inamovilidad de las cinco condiciones del
freudismo, no debe ser considerado psicoanalista.
El grupo de los que cumplen con todas las exigencias del maestro, pero, que no
están de acuerdo en lo concerniente a considerar que lo sexual reprimido sea la
única causa de los trastornos neuróticos. La corriente culturalista – especialmente
norteamericana, da preferente importancia para el equilibrio psíquico, a las rela-
ciones interpersonales familiares y que ha reemplazado el valor de la libido por el
de las relaciones entre el hombre y la sociedad.
B. El período pre psicoanalítico
• Neurosis e hipnosis
En 1900, Sigmund Freud publicó su Interpretación de los sueños, mediante el
cual, el psicoanálisis fue presentado al mundo.
El psicoanálisis nació como consecuencia de la insuficiencia de la psiquiatría del
siglo XIX, para explicar y para tratar los trastornos nerviosos funcionales, es decir,
los trastornos que hoy se denominan neurosis.
Liébault en Nancy, Charcot en París (1878), Bechterew en Rusia (1880) y Forel
en Alemania (1889), obligan a la psiquiatría tradicional a admitir las siguientes
conclusiones elaboradas fundamentalmente en la práctica hipnótica:
- Primero: ciertas alteraciones orgánicas son el resultado de influencias
psíquicas.
- Segundo: existen procesos inconscientes.
- Tercero: los fenómenos hipnóticos poseen una innegable analogía con
algunos trastornos neuróticos.
• Del método catártico a la Asociación libre. El paso al
psicoanálisis
Breuer creía que “las representaciones patógenas surgían durante los estados hipnoides,
en los cuales la función anímica parece sucumbir a ciertas restricciones”, en cambio
Freud, suponía “que una representación se hace patógena cuando su contenido repugna a
las tendencias dominantes de la vida anímica, provocando así la defensa del individuo”.
A fines de 1892, cuando quiso aplicar el sistema de Breuer, la hipnosis no se produjo,
entonces decidió llevar a cabo el mismo tratamiento, pero sin recurrir al hipnotismo.
Freud, pensando que en el sonambulismo las reminiscencias están solo aparentemente
olvidadas y recordando una experiencia hipnótica de Bernheim, partió de la hipótesis de
que la paciente sabia pero no recordaba, que es lo que lo había enfermado.
De esta actitud consistente en no hipnotizar al paciente, y en estado de vigilia, hacer que
éste dejara fluir libremente sus ideas y relatara todo lo que pasaba por su mente, sin critica
alguna, nació la asociación libre.
Freud, basándose en las cuatro criticas fundamentales que efectuó al método catártico: 1)
que actúa sólo sobre la histeria, a veces en la neurosis de angustia y nunca en la
neurastenia; 2) que elimina un síntoma, pero no evita que surjan otros; 3) que es por lo
tanto un método sintomático y no causal; 4) que no es posible hipnotizar a todos los
pacientes, abandona paulatinamente el método hipnótico por la asociación libre. Además,
sienta la premisa de que el neurótico, aunque no en forma consciente, sabe que es lo que
le ha pasado; perfilándose así en la investigación freudiana las teorías del inconsciente, la
represión y de la resistencia.
• Resumen del periodo pre psicoanalítico
La hipnosis demuestra la existencia de procesos inconscientes.
Breuer y Freud publican en 1893 el trabajo sobre Los mecanismos psíquicos de los fenómenos
histéricos y en 1895 sus Estudios sobre la histeria donde establecen que los síntomas histéricos
se deben a procesos cargados de afectividad que no han llegado a la conciencia y que, por lo tanto,
la curación depende de que se logre hacer conscientes dichos procesos provocando revivir de la
afectividad que pudieran encerrar, como forma de descarga. De aquí que al método utilizado para
lograr tales resultados se lo llamara catártico.
Hacia 1896 los dos investigadores se separan, especialmente, por no coincidir sobre que es lo que
motivaba el alejamiento de la conciencia de los procesos provocadores de la histeria.
Freud al aplicar a gran número de pacientes el método catártico se encuentra con que no hay
ninguna exactitud en la clasificación de las enfermedades funcionales (neurosis) lo cual comienza
a llevarlo por una parte a ocuparse de la etiología y el mecanismo de las neurosis en general, y
por otro lado a tratar neurosis no histéricas con el método catártico, lo cual le permite comprobar
que en muchos fenómenos no histéricos era efectivo, ya que el mecanismo que se creía exclusivo
de la histeria aparecía en otras enfermedades.
C. Las concepciones Freudianas – Primer período (1892-1899)
• La asociación libre
En la asociación libre se buscaba hacer surgir en la conciencia del enfermo, materiales
ocultos a la misma, con lo que se creía lograda la curación. Al proceso lo lamo abreacción.
El procedimiento de la asociación libre fue, y es, para el psicoanálisis, la regla técnica
fundamental y todo tratamiento se apoya en ella.
Para aplicarla, el psicoanalista pide al paciente que deje vagar su pensamiento y vaya
diciendo todo lo que pase por su mente, sin ninguna restricción ni critica y por chocante
o inconveniente sea lo que se le ocurra. Debe tratar de decir sus pensamientos, o lo que
sienta, de la manera más libre posible y por lo tanto, no querer parecer inteligente o culto,
pues estas cosas implican un proceso de autocritica que es lo que se quiere evitar.
- Consecuencias de la asociación libre
Observo que el esfuerzo de concienciar los elementos olvidados combatía con
una resistencia constante, resistencia que muchas veces adoptaba la forma de
objeciones críticas a la asociación libre por parte del paciente, con las cuales
intentaba excluir de la conversación ciertas ocurrencias.
Freud pensó que había una fuerza en el individuo que era la que sepultaba dichos
materiales y a esa fuerza la llamó represión. Por lo tanto, esta fue considerada
como la capacidad de arrojar de la conciencia lo desagradable y, pensó que si se
lograba establecer la abreacción por medio de la asociación libre se liberaría o
descargaría el proceso reprimido.
Los factores que constituyeron la mencionada teoría fueron:
1. La concepción de los síntomas neuróticos como satisfacciones
sustitutivas.
2. La función y naturaleza patógena de la represión.
3. El dinamismo anímico y el sentido y determinación de los actos psíquicos
aparentemente más oscuros y arbitrarios.
4. La acentuación de la vida afectiva.
5. El descubrimiento de la significación etiológica de la sexualidad.
6. La importancia de lo inconsciente.
7. El complejo de Edipo como núcleo de la neurosis.
8. La relación medico paciente puesta de manifiesto durante la transferencia.
• La resistencia (concepción primitiva)
Freud había logrado mediante la asociación libre, contemplar un mecanismo de defensa
no observable durante la práctica hipnótica, que actuaba como un obstáculo en el camino
de la concienciación de materiales reprimidos, tendiendo a dificultar las asociaciones del
sujeto. A este proceso opositor lo designó con el nombre de resistencia.
Freud llego a la conclusión de: “En el análisis hay que vencer una fuerza psíquica opuesta
en el sujeto a la concienciación de las representaciones reprimidas y esta fuerza psíquica,
debe ser la misma que contribuyo a la génesis de los síntomas neuróticos.
Asimismo, Freud comprobó que las representaciones olvidadas tenían un carácter común:
Todas eran de naturaleza desagradable, hecho que hacía que el enfermo prefiriese
olvidarlas a recordarlas. Por eso decía, “nace la defensa (rechazo del campo consciente)
en forma de resistencias”.
• La transferencia (concepción primitiva)
Entre las formas de resistencia con las cuales Freud se encontró, creyó reconocer una
especial, caracterizada por la proyección de amor, odio, desconfianza, etc., por parte del
paciente sobre la figura analista.
Antes de 1900 la consideró solamente como una de las formas de la resistencia, pero
después de esa fecha le dio valor de fenómeno propio, aunque comprendió que podía ser
utilizada para trabar el análisis. A este fenómeno, fundamental para la terapia
psicoanalítica lo llamo, tiempo después, transferencia.
• Lo inconsciente (ideas primitivas)
Con Breuer estableció que, en la histeria, ciertos recuerdos no desaparecen jamás, sino
que, en forma no consciente, continúan ejerciendo influencia, confinados por la represión,
fuera del campo consciente y poco después, comprobó que procesos inconscientes se
hacían presentes también en los llamados “actos fallidos”, en los sueños, en las neurosis
obsesivas y en las fobias: concluyendo que “en todo individuo existen pensamientos y
experiencias que se desarrollan fuera de la conciencia”.
• La represión (concepción primitiva)
Que la fuerza o energía que mantenía fuera de la conciencia ciertos recuerdos fue llamada
represión. Freud consideraba, luego de establecer el carácter desagradable o repugnante
que para la conciencia tenían todos los recuerdos y experiencias reprimidas, que había
sido necesario un acto voluntario para hacerlos inconscientes, y a este acto es a lo que se
llamó represión.
Al descubrirse la represión se elimino una laguna en la etiología de la neurosis. Los
impulsos anímicos de los cuales eran sustitución los síntomas, habían sido reprimidos y
esta represión es lo que convertía en patógenos. Esto llevo a Freud a considerar la
posibilidad de la existencia de dos tendencias anímicas en conflicto y concluyó que la
represión partía del YO y dependía de motivos éticos, por los que sucumbían los impulsos
egoístas, crueles, y, sobre todo, sexuales (especialmente los de carácter repulsivo o
ilícito).
• Los sueños (primeras investigaciones)
La teoría de los sueños fue dada a conocer al público en 1900, por Freud, en su libro La
interpretación de los sueños.
El estudio del problema de los sueños según Freud, es condición previa e indispensable
para entender los procesos de la psiconeurosis.
El descubrimiento de que los síntomas neuróticos, poseían un sentido, constituyo la base
del tratamiento psicoanalítico. Cuando Freud observó después, que los enfermos incluían
en su asociación, sueños que, muchas veces, revestían el carácter de verdaderos síntomas,
pensó que los procesos de ensueño debían poseer también un sentido particular y que eran
pasibles de ser interpretados.
• Los actos fallidos (primeras investigaciones)
La interpretación de los llamados actos fallidos fue un gran aporte del psicoanálisis a la
psicología ya que dio una explicación sobre una serie de fenómenos psíquicos que hasta
el momento era un enigma. Freud demostró que el olvido de las palabras de los nombres
y de los propósitos; las equivocaciones del habla, de la lectura y de la escritura; la perdida
de objetos; los accidentes aparentemente casuales; los tics y movimientos habituales, etc.
Tenían un sentido.
Se relacionan con la determinación psíquica, el dinamismo psíquico y los procesos
psíquicos inconscientes, contribuyendo, además, a establecer un puente entre el hombre
normal y el que no lo es.
• El psicoanálisis como interpretación
El psicoanálisis fue desde un principio un arte de interpretación.
La interpretación analítica esta condicionada, al tacto, habilidad e intuición del analista y
hoy se aplica, de igual manera que en la época inicial, sólo que con más seguridad y mayor
comprensión de sus alcances.
• La teoría de las neurosis (primeras aportaciones)
Causas
Primero: Ciertas condiciones de naturaleza universal que se encuentran en otras
enfermedades. La herencia puede facilitar el trastorno, pero no determinarlo.
Segundo: Causas concurrentes que tampoco son indispensables, como las emociones, el
agotamiento físico, las enfermedades, los traumas, etc.
Finalmente, destacaba causas específicas, indispensables y que aparecen sólo en las
afecciones a las cuales corresponden. Estas causas consisten siempre en una perturbación
determinada de la economía nerviosa originada en la vida sexual del individuo presente
o pasada.
Así, las neurosis actuales se deben a una perturbación “actual”. Una de las neurosis
actuales, la neurastenia, es producida por el organismo inmoderado o las poluciones
nocturnas; y la otra, la neurosis de angustia por la abstinencia forzada, la irritación genital
frustrada, el coito imperfecto, los excesos sexuales, etc.
En cuanto a las psiconeurosis: histeria y neurosis obsesivas, afirmo Freud, la causa reside
siempre en un hecho sexual penoso cuyo recuerdo ha sido reprimido y que al mantenerse
en esta situación se convierte en patógeno.
• La libido (primeras aportaciones)
La libido o energía sexual constituye el punto más conocido y tal vez el más discutido de
las teorías psicoanalíticas. Ocupa el lugar más importante en las teorías sobre el instinto,
que Freud comenzó a elaborar a fines del siglo pasado.
Características que habría de tener en cuenta para su célebre y universalmente admitida
clasificación de las neurosis – Así encontró que en las histerias, fobias, obsesiones y
neurosis obsesiva, el trastorno comenzaba cuando el individuo, ante una idea o
experiencia que lo molestaba, actuaba la represión, y creyó que las experiencia o ideas
rechazadas eran siempre de tipo sexual, de aquí que la libido encontrara obstáculos en su
curso normal y desbordara del mismo, pudiendo confinarse, en el caso de la histeria, en
cualquier lugar del cuerpo humano, originando los síntomas propios de dicho trastorno;
transfiriéndose, en las fobias, de una idea, la rechazada a otra en sí no es intolerable, y
fijándose, en las neurosis obsesivas, en ideas determinadas, después de haberse
transferido a estas desde una idea de contenido sexual. Asimismo, en las neurosis
actuales: neurastenia y neurosis de angustia, comprobó un exceso o un déficit de la
cantidad de libido eliminada y asimilada en las actividades sexuales.
• La angustia (primera teoría)
Hacia 1894 Freud elaboró su primera teoría de la angustia.
Considero la angustia como un saldo psicológico ante la frustración del orgasmo, pero
incapaz de producir por si misma estados neuróticos, es decir, que pensó que no existía
una relación directa ni importante entre la neurosis y ella.
Resumiendo, Freud llegó a creer que:
- Primero: la sexualidad frustrada se traduce en angustia.
- Segundo: la represión que origina la neurosis, apareja perturbaciones sexuales
las que a su vez producen angustia, de donde se deduce, que la neurosis es
causa indirecta de angustia.
• Los recuerdos encubridores (primeras aportaciones)
Al analizar los recuerdos fragmentarios de los primeros años de infancia, Freud comprobó
que muchas veces, y contra lo que se podía suponer, de algunas escenas del pasado los
sujetos se acordaban de hechos insignificantes que, al proseguir el análisis y reconstruir
toda la escena, se veía que, si bien de alguna manera estaban relacionados con ésta,
carecían de importancia y, en cambio, se había olvidado lo que realmente había
impresionado al individuo.
Freud explico esta peculiar selección, diciendo que, en la constitución de los recuerdos
de este orden, participan dos fuerzas psíquicas, una de las cuales se basa en la importancia
del suceso, para querer recordarlo, mientras que la otra, una resistencia, se opone a tal
propósito; pero si, en cambio, por un elemento psíquico asociado a él… Así, pues, el
conflicto se resuelve constituyéndose, en lugar de la imagen mnémica original una
distinta, provocada por un desplazamiento asociativo.
Resumiendo, el recuerdo encubridor, es un recuerdo que no se debe su conservación al
propio contenido, sino a la relación del mismo con otro contenido reprimido.
• Condiciones que debe reunir una persona que va a ser
psicoanalizada
El analizado necesita poseer cierta madurez intelectual (es inútil en el niño y en el
inculto); su aplicación en personas de mucha edad no vale la pena y el enfermo debe
conservar un estado psíquico normal, que le permita dominar el material patógeno
(durante una crisis histérica o frente a una manía aguda, el psicoanálisis no tiene
posibilidad).
• Posibilidades terapéuticas del psicoanálisis (ideas primitivas)
Hacia 1899 Freud estaba convencido de que el psicoanálisis se aplicaba con buenos
resultados, solamente en las histerias y en las neurosis obsesivas, aunque podía ser útil
para comprender la importancia de los recuerdos reprimidos en la génesis de casi todos
los trastornos mentales.
• Resumen del primer periodo – Importancia y errores
Freud consideró a los síntomas neuróticos como formas de satisfacción substitutiva y a
las neurosis como una defensa; descubrió la importancia de los traumas psíquicos en el
desarrollo de las neurosis, la naturaleza patógena de la represión, la importancia de los
factores inconscientes en la génesis de la neurosis, el “sector” inconsciente activo, el valor
etiológico de la sexualidad en todas las neurosis, la actividad de las ideas reprimidas, la
resistencia inconsciente, la represión y la transferencia, formuló las teorías de la libido,
de la angustia, de las motivaciones inconscientes y de los actos fallidos; esbozó una teoría
de las neurosis y una sobre el sentido de los sueños.
La importancia de los factores inconscientes, la asociación indisoluble de la vida
intelectual, el valor de las experiencias infantiles en el desarrollo de la personalidad, la
importancia de la sexualidad infantil, la gravitación de la vida afectiva y la carencia de
importancia de los factores hereditarios como elementos desencadenantes de neurosis;
finalmente es el primero que con sus observaciones provoca una revolución sobre las
ideas que se tenían del niño.
Desde un punto de vista crítico, puede reprochársele a Freud en sus afirmaciones sobre el
origen de las neurosis, el haber prestado absorbente atención a lo sexual, subestimando el
valor de otros factores ambientales, es decir, a los derivados de las relaciones entre los
individuos.
D. Las concepciones Freudianas – Segundo período (1900-1925)
• La teoría de los sueños
Interpretar un sueño quiere decir indicar su sentido, o sea sustituirlo por algo que pueda
incluirse en la unión de nuestros actos psíquicos como un factor de importancia y valor
equivalente a los demás que la integran.
Freud plantea que los sueños son una realización alucinatoria de deseos y por
consecuencia, una vía privilegiada de acceso al inconsciente, mediante el empleo del
método interpretativo fundado en la asociación libre de los símbolos más importantes del
sueño
• La hipótesis sobre el chiste
El humor y sus diferentes expresiones (el chiste, lo cómico, lo paródico) aparecen de
forma temprana en el desarrollo de la teoría psicoanalítica. Su primera aparición eminente
la hace en el libro de Freud “El chiste y su relación con lo inconsciente” (1905). Freud le
ha otorgado al humor un lugar relevante, tanto en la teoría como en la práctica clínica. A
nivel teórico, analizó las características y los mecanismos del chiste, de lo cómico y del
humor. Para Freud (1905/1991a), el chiste sería una manifestación del inconsciente; lo
cómico, por su parte, se vincularía con la desacralización de lo que aparenta ser sublime
o sagrado; finalmente, el humor sería una estrategia para sortear el sufrimiento (Freud,
1927/1992a). A partir de estos aportes, el humor se constituye como una forma posible de
tratar el sufrimiento y una vía de acceso a la verdad inconsciente.
• Los actos fallidos
Según la teoría psicoanalítica, los actos fallidos son actos sintomáticos: el sujeto, por la
influencia perturbadora de ideas o deseos inconscientes, expresa involuntariamente, de
forma figurada, lo que en realidad intenta callar y encubrir.
Las investigaciones de Freud sobre los temas tratados abarcaron:
a) Los actos fallidos propiamente dichos o equivocaciones que se producen cuando
una persona:
- Dice una palabra por otra (equivocaciones orales).
- Lee una palabra por otra (equivocaciones en la lectura).
- Escribe una palabra por otra (equivocaciones en la escritura).
- Oye una palabra por otra (equivocaciones auditivas).
b) Los olvidos no duraderos, como:
- Olvido de palabras.
- Olvido de nombres propios.
- Olvido de palabras extranjeras.
- Olvido de los lugares donde guardamos algo.
c) La pérdida de objetos.
d) Los recuerdos infantiles encubridores.
e) Los actos fallidos:
- Las torpezas o actos de términos erróneo.
- Los actos sintomáticos o casuales.
- Los pequeños errores.
- Los actos fallidos combinados.
• Concepción Freudiana del aparato psíquico
Freud tenia la convicción de que en el psiquismo humano actuaban o se registraban tres
sistemas: el consciente, el preconsciente y el inconsciente.
- Lo inconsciente: Lo realmente psíquico importante, cuya naturaleza no es tan
desconocida como la verdadera realidad del mundo exterior, y no es dado por el
testimonio de la conciencia, tan incompletamente como el mundo exterior por el
de nuestros órganos sensoriales.
Existen dos clases de inconscientes; el inconsciente incapaz de ser concienciado
y el inconsciente factible de serlo. El primero es el inconsciente propiamente dicho
y el segundo es el preconsciente.
- Lo preconsciente: El sistema preconsciente rechaza, a veces, los deseos e ideas
provenientes de lo inconsciente; abriga durante la noche el deseo de dormir, se
opone durante el sueño los deseos inconscientes; actúa en la formación del chiste
y de los actos fallidos.
El sistema preconsciente aparece como una pantalla entre lo inconsciente y la
conciencia; “No solo cierra el paso hacia la conciencia, sino que domina también
el acceso a la motilidad voluntaria y dispone de la emisión de una carga de energía
psíquica móvil de la que no es familiar una parte, a titulo de atención. Debilita la
afectividad de las impresiones pasadas y suprime ciertos recuerdos.
- La conciencia: Para Freud, la conciencia es un órgano sensorial para la percepción
de cualidades psíquicas.
• La teoría de las neurosis
- La primera teoría de los instintos
Freud en su primera teoría de los instintos consideró que en el hombre actúan dos
instintos: el sexual y el de conservación. El impulso sexual (libidinoso) es el
responsable de los trastornos neuróticos, en cambio, el de la conservación, no produce
conflictos neuróticos “ya que su importancia no puede desconocerse sin que la vida
peligre, por lo tanto su energía no puede alterarse ni desviarse”.
La vida sexual humana – Aberraciones y perversiones sexuales
Freud comenzó el estudio de la sexualidad humana, partiendo del análisis de las
aberraciones y perversiones. Como resultado, distinguió a los siguientes anormales
sexuales
a) Los sujetos que tienen un objeto sexual anormal
Los invertidos: son los sujetos cuyo objeto sexual lo constituyen personas del
mismo sexo.
Los que buscan impúberes y animales como objeto sexual: en algunas
aberraciones sexuales se eligen a niños como objeto sexual; lo mismo para los que
buscan animales.
Los que buscan la boca o el ano como objeto sexual: estos han renunciado a la
cópula de los genitales opuestos, reemplazándolos en el hecho sexual por las
enunciadas partes corporales.
Los que buscan como objeto sexual los genitales pero no porque lo son sino por
funciones no sexuales relacionadas con los mismos
Los que buscan como objeto sexual cualquier parte del cuerpo: estos toman
como tales los ojos, los cabellos, los pies, etc.
Los fetichistas: son los que se satisfacen con objetos materiales, generalmente
ropas. A ellos les excitan los zapatos, las medias, las prendas íntimas, etc.
Los sadistas: desean el objeto sexual normal pero en condiciones extraordinarias,
gozan sexualmente con el dolor de la pareja.
Los masoquistas: lo mismo que los sadistas, con la diferencia que el placer sexual
lo encuentran en ser mortificados o castigados por la pareja.
b) Los sujetos que tienen un fin sexual anormal
Fin sexual de los invertidos: No puede considerarse único. En los hombres la
inversión no consiste necesariamente en el coito anal; la masturbación, por lo
general, es el fin exclusivo.
Desviaciones relativas al fin sexual: A primera vista el fin sexual es la unión de
los genitales en el coito. Pero, en el acto sexual mas normal hay agregados cuyo
desarrollo lleva a las aberraciones descriptas antes como perversiones. Estos actos
producen placer por si mismo y al mismo tiempo elevan la excitación que culmina
en el coito.
Sadismo y masoquismo: El sadismo es la tendencia a provocar dolor con lo que
se logra sensaciones placenteras, en el objeto sexual y, el masoquismo, a sufrir
humillaciones y sometimientos. El primero, corresponde al componente agresivo
del instinto sexual (componente derivado de la tendencia a dominar, propia de la
sexualidad); el segundo es la posición extrema de la conexión de la satisfacción
con el voluntario padecimiento producido por el objeto sexual.
- La segunda teoría de los instintos
Importancia y errores de la segunda teoría de los instintos.
La segunda teoría de los instintos tuvo trascendencia grande para el desarrollo de
los estudios psicoanalíticos. A partir de ella se admitió otros instintos que el
sexual, como productores de neurosis; se dejó de considerar al masoquismo y
sadismo como simples reacciones ante un medio hostil, para concebirlos como
anteriores a dicho medio; el masoquismo quedó ligado a los instintos eróticos y a
los de muerte; el principio del placer dejó de ser el único rector de lo inconsciente
y se afirmó que existen en éste, tendencias que se desarrollan independientemente
de dicho principio; pese a criticas que apuntaremos de inmediato, ofreció una base
mucho mas amplia que la insinuada en la primera teoría de los instintos, para
comprender al hombre, etcétera.
• La estructura de la personalidad
Freud había intentado explicar los procesos psicológicos y las neurosis, utilizando
los conceptos: consciente, preconsciente, inconsciente, censura, represión y
resistencia, pero, los tres términos indicados en primer lugar indican cualidades
de los fenómenos psíquicos y los tres últimos mecanismos.
Estructura de la personalidad:
- Características y funciones del Ello: El ello es el conjunto de impulsos
instintivos sin conciencia rectora. Es ciego, sin control, irracional. Para el no
existe el tiempo, ignora su paso. Está asociado de una manera inexplicable con los
procesos orgánicos a cuyas necesidades da expresión psíquica. Es el gran depósito
de la libido y de la agresión y la fuente dinámica de la personalidad. Desconoce
así mismo los valores morales.
- Características y funciones del Yo: El yo es la organización coherente de los
procesos psíquicos; representa a la razón y a la cordura; integra la conciencia;
domina el acceso a la motilidad; fiscaliza todos los procesos que ocurren en el ser,
ejerce la censura onírica; de el parten las representaciones de determinadas
tendencias anímicas y de él provienen las resistencias del paciente durante el
análisis.
- Características y funciones del Super Yo: Juzga y critica. Representa las
exigencias de la moralidad y de la sociedad. Tiene cierta independencia y persigue
fines propios. Parte del Super Yo es inconsciente.
• Técnica del psicoanálisis (primeras aportaciones)
El psicoanalista debe prestar atención a las reflexiones y los pensamientos en voz
alta del paciente. Para ello, usa diferentes técnicas y estrategias que le permiten
detectar las causas de sus preocupaciones y hacer emerger el inconsciente. Estas
técnicas son:
- La asociación libre: consiste en dejar que el paciente exprese todo lo que se le
pase por la cabeza sin censurar ni cortar sus pensamientos o recuerdos. De esta
forma, se propicia el habla fluida, con el objetivo de que el paciente regrese a
estados psicológicos o emocionales subyacentes.
- La transferencia terapéutica: es el proceso por el cual el paciente transfiere
emociones, sentimientos y creencias que tiene vinculados a personas importantes
en su vida hacia el terapeuta. Analizar estas emociones y sentimientos será de
ayuda para llevar a cabo el proceso de cambio.
- La interpretación: es el proceso de interpretar y sacar conclusiones de los pen-
samientos y relatos del paciente.
• Teoría del carácter (primeras aportaciones)
Según Freud, en la formación del carácter, la libido tiene dos alternativas:
primero, una parte de la libido pregenital permanece invariable en el sujeto;
segundo, se produce una reacción contra el instinto y, tercer, se sublima lo
instintivo. Las posibilidades segunda y tercera, son los modos de evolución del
ser humano, cristalizando el carácter, pues, en función de la libido.
Las estructuras caracterológicas son, por lo tanto, el resultado de la formación de
reacciones y de la sublimación, o sea que el carácter se forma, dice Freud,
inconscientemente, derivado de los esfuerzos del Super Yo por dominar los
impulsos del Ello. El carácter se muestra así, como un mecanismo defensivo,
como una transformación de los impulsos de la libido.
• Resumen del segundo periodo – Importancia y errores
Así como el Primer Período fue el más fructífero en descubrimientos, desde el
momento que lo fundamental en el esquema del psicoanálisis, lo descubrió en esa
etapa, el Segundo Período muestra el admirable esfuerzo llevado a cabo por
Freud, que le permitió desarrollar y completar teorías expuestas en el periodo
inicial, organizar lo ya descubierto y continuar investigando. Así, desarrolla las
teorías sobre los sueños, los actos fallidos y el olvido, etc., y elabora otras sobre
el chiste, las neurosis, los instintos, los principios psíquicos, el narcisismo, el
masoquismo, el sadismo, la estructura de la personalidad, la estructura del aparato
psíquico y el carácter. Al mismo tiempo y en forma constante, revé, ratifica y
rectifica los conceptos sobre los hechos que iban descubriendo.
E. Las concepciones Freudianas – Tercer período (1892-1899)
• Los instintos
En los últimos años de su vida, Freud aclaró su concepto sobre los instintos,
definiéndolos como las fuerzas que actúan tras las tendencias el Ello y que
represen las exigencias planteadas a la vida psíquica. Aunque son causa última de
toda actividad, repetía, son de naturaleza conservadora. “De todo estado que se
alcanza, surge la tendencia a restablecerlo en cuanto lo haya abandonado”. Hay
un numero indeterminado de instintos, ratificaba, pero prácticamente, se pueden
reducir a dos: los de Eros y los de destrucción.
• La libido
En 1938, Freud ratificó que la libido es toda la energía disponible en el Eros y
agregó: La libido se encuentra en el Yo-Ello, aún indiferenciado, sirviendo para
neutralizar las tendencias destructivas que existen simultáneamente. (Freud
advertía que carecemos de términos para designar la energía de los impulsos de
destrucción). Finalmente, afirmó que la libido carece de sexo. Hay una sola libido
que es puesta, tanto al servicio de la función sexual masculina como la femenina.
• La represión (ultimas consideraciones)
Freud especificó claramente, que la represión no crea angustia, sino que ésta existe
con anterioridad y es ella la que crea la represión. Al mismo tiempo estableció una
relación directa entre la angustia y el temor a la castración, aunque advertía que
este temor no es la única causa de la represión. El temor a la perdida del amor, por
ejemplo, puede provocarla también.
• El carácter (ultimas consideraciones)
En su formación, indicaba, intervienen: primero, la figura paterna incorporada al
ser en carácter de Super Yo; segundo, los elementos de la pareja parental que el
sujeto asimila por un proceso de identificación; tercero, los elementos que el
individuo incorpora en su personalidad tomados de otras personas y, finalmente,
los productos que el Yo adquiere como resultado de la represión y del rechazo de
impulsos instintivos.
• La técnica psicoanalítica (ultimas aportaciones)
En 1932 Freud estableció que el psicoanálisis es una terapia como todas las demás
admitidas. Que, como ellas, tiene sus triunfos y sus fracasos, sus limitaciones, sus
dificultades y sus indicaciones. El psicoanálisis, agregaba no se opone a los demás
métodos psiquiátricos, ni los desvaloriza, ni los excluye. En teoría no es
inadmisible que desee ser una de las técnicas que utilice el psicoterapeuta según
las peculiaridades del caso, pero, advertía, no cualquiera la puede manejar. El que
lo haga debe tener una firme base psicoanalítica; no basta ser psiquiatra para
aplicarla.
La terapia analítica, recalcaba, parte de la premisa, de que, en las neurosis, el Yo
debilitado, lo que le impide cumplir sus funciones. La exigencia más difícil que
se le plantea es dominar las exigencias del Ello y transar con el Super Yo. Por lo
tanto, la terapia consiste en que “el analista y el Yo debilitado, apoyados en el
mundo exterior real, se alían contra las exigencias del Ello y del Super Yo.
• Posibilidades terapéuticas del psicoanálisis (ultimas
consideraciones)
Según sus últimas ideas al respecto este método terapéutico es valido para la
histeria de conversión, la histeria de angustia, la neurosis obsesiva, las fobias, las
inhibiciones, los trastornos del carácter, las perversiones sexuales y las
perturbaciones de la vida erótica.
• Resumen del tercer periodo – Importancia y errores
En el tercer período, excepto aclaraciones y ciertas modificaciones a conceptos ya
expuestos, el pensamiento freudiano no registra nada nuevo y da la impresión,
que, a fines del segundo período, ya nada mas puede esperarse de las
investigaciones de Freud. Esta impresión la confirma su obra póstuma e inacabada
Esquema del Psicoanálisis, donde, evidentemente quiso presentar un panorama
general de lo que llamaremos pensamiento psicoanalítico freudiano.
Si tuviéramos que resumir la importancia de los trabajos de Freud en esta época,
diríamos que excepto la ampliación que presentó a la teoría de la evolución
psicosexual femenina y de haber expuesto sus dudas sobre sus propias
afirmaciones respecto a la angustia, no hay nada nuevo.
CONCLUSIÓN
La introducción a la teoría del psicoanálisis como terapia revela que esta corriente, desa-
rrollada principalmente por Sigmund Freud, se enfoca en explorar el inconsciente para
entender y tratar los problemas psicológicos. A través del análisis de sueños, asociaciones
libres y la transferencia, el psicoanálisis busca desenterrar conflictos reprimidos y traumas
infantiles que influyen en el comportamiento y los problemas emocionales actuales. Aun-
que ha sido criticado por su falta de evidencia científica en algunos aspectos, sigue siendo
influyente y ha evolucionado con el tiempo, dando lugar a diversas formas de terapia
basadas en el diálogo profundo entre terapeuta y paciente. En resumen, el psicoanálisis
ofrece una perspectiva valiosa para quienes buscan entender el origen profundo de sus
conflictos internos, aunque sus resultados pueden depender del compromiso y la duración
del proceso terapéutico.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA
• HISTORIA GENERAL DEL PSICOANÁLISIS DE FREUD A FROMM
EDITORIAL CIORDIA S.R.L. (BELGRANO 2271 BUENOS AIRES)
RICARDO G. MANDOLINI GUARDO
Se termino de imprimir en junio de 1974 en los talleres de IMPRESORA SUR
S.A.
Luis Sáenz Peña 1955 – Buenos Aires - Argentina
ANEXO