I.E.P.I.P.
S “San francisco de Asís”
Ciclos biogeoquímicos
Alumno: Piero Calet Manguinuri
Jiménez.
Grado: 3ro secundaria
Docente: Gema García.
Fecha de entrega: 13/12/24
Año lectivo: 2024
Iquitos-Perú
Historia
La historia de la evolución biogeoquímica de la Tierra es larga e interesante. La
transformación de pocos elementos y minerales durante la formación planetaria hasta la
aparición de la vida generó la biogeoquímica actual e impulsó la coevolución de la
geósfera y la biósfera. La fotosíntesis oxigénica cambió las condiciones de la atmósfera
y la actividad humana aceleró algunos cambios importantes.
La biogeoquímica es la rama de las ciencias que estudia la relación entre la composición
de la Tierra y la vida, y los ciclos biogeoquímicos son los mecanismos que permiten que
los elementos químicos circulen entre los organismos y el ambiente.
Vladimir Vernadsky, un científico ruso y ucraniano, es considerado el fundador de la
biogeoquímica moderna. En su libro La biosfera, publicado en 1926, Vernadsky
formuló una física de la Tierra como un todo viviente.
Vladimir Vernadsky, un científico ruso y ucraniano, es considerado el fundador de la
biogeoquímica moderna. En su libro La biosfera, publicado en 1926, Vernadsky
formuló una física de la Tierra como un todo viviente. Los ciclos biogeoquímicos son
procesos naturales que permiten que los elementos químicos vitales sean reciclados, de
modo que no se agoten y la vida en el planeta sea posible. Estos ciclos son activados por
la energía del Sol y conectan los componentes vivos y no vivos de la Tierra.
¿Qué es la biogeoquímica?
La biogeoquímica es una disciplina que integra aspectos biológicos, geológicos y
químicos de los ecosistemas, con el objetivo de estudiar el transporte y la
transformación de la materia y la energía en el planeta. Mediante el enfoque
biogeoquímico, podemos conocer cómo los seres vivos modifican la distribución de los
elementos químicos en la superficie de nuestro planeta, en un contexto de reacciones de
óxido-reducción (redox), en las cuales las sustancias que se combinan intercambian
electrones. Asimismo, esta disciplina puede explicar cómo el ambiente químico influye
en y dirige la evolución de la vida y la coevolución de la geósfera y la biósfera; es decir,
podemos estudiar cómo evolucionaron de manera conjunta la porción sólida de la Tierra
(también llamada litósfera) y el espacio en el que se desarrolla la vida y los productos
que generan los organismos vivos (véase el Recuadro 1). Además, a partir del supuesto
del balance de masas (la materia y la energía no se crean ni se destruyen, sólo se
transforman), la biogeoquímica puede entender, proponer y poner a prueba hipótesis
respecto a la relación y el funcionamiento de los organismos como sistemas de
adquisición y transformación de materia y energía. Todos los seres vivos estamos
constituidos principalmente por 27 elementos, pero seis de ellos son los elementos
químicos básicos; a saber, en orden de importancia: hidrógeno (H), oxígeno (O),
carbono (C), nitrógeno (N), fósforo (P) y azufre (S). Estos seis elementos son capaces
de impulsar los ciclos biogeoquímicos globales (Schlesinger y Bernhardt, 2013) y
conforman 95% de la masa de la masa de la biósfera. Los organismos, por medio de sus
procesos metabólicos, alteran las concentraciones de los elementos químicos presentes
en su entorno; a su vez, entorno es capaz de limitar la constitución y los procesos
metabólicos de los organismos. En este sentido, desde la aparición de la vida en nuestro
planeta, los elementos esenciales se transportan entre los diferentes reservorios bióticos
(seres vivos) y abióticos (aire, suelo, agua) de la corteza oceánica y continental del
planeta y se van transformando a diferentes velocidades. La biogeoquímica nos ayuda a
comprender esa compleja y dinámica interacción entre los organismos y el ambiente
químico del planeta. Es decir, podemos conocer la diversidad de formas de adquisición
de elementos esenciales y las rutas metabólicas de los seres vivos que evolucionan y, de
manera inevitable, modifican la química terrestre, al generarse balances o desbalances
temporales. El caótico origen de la Tierra El origen de nuestro planeta se remonta a
unos 4 500 millones de años atrás, cuando sólo era una masa rocosa extremadamente
caliente, formada por elementos químicos pesados, como hierro y níquel,
principalmente. Se piensa que hubo una fase temprana de agregación (incremento de
tamaño) que integró materiales pesados que eran relativamente abundantes en nuestra
galaxia. Posteriormente, en una fase tardía de agregación se integraron elementos
ligeros, como carbono, nitrógeno y gases nobles (provenientes de meteoritos y
desgasificaciones del manto terrestre), además de silicio, magnesio y oxígeno.
Asimismo, se formó una corteza dominada por aluminosilicatos (aluminio y sílice) y
feldespatos (aluminio, calcio, sodio y potasio) que flotaban sobre las pesadas rocas
semifluidas del manto terrestre. Después de la fase tardía de agregación, nuestro
naciente planeta se caracterizó por una liberación masiva de gases (desgasificación del
manto), los cuales contenían grandes cantidades de carbono, oxígeno, hidrógeno,
nitrógeno y azufre. Estos elementos se combinaron para formar compuestos que
originaron gradualmente una atmósfera primitiva reductora (sin oxígeno libre), saturada
de monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2 ), metano (CH4 ), sulfuro de
hidrógeno (H2 S) y vapor de agua(H2 O). A medida que el planeta se enfriaba, el vapor
de agua se condensaba, con lo cual se formaron los océanos. En este escenario –hostil y
dantesco, desde nuestra perspectiva humana– se desencadenaría uno de los eventos más
extraordinarios que hacen especial a nuestro planeta en el Sistema Solar: ¡la vida!
Características
Los Ciclos biogeoquímicos cumplen varias características, las cuales atienden bien el
papel que estos cumplen. Estos procesos se caracterizan por producir, circular, reciclar,
purificar, preservar y liberar los elementos químicos, geológicos y orgánicos que
adquieren, todo para regular los biomas del planeta. Los ciclos biogeoquímicos son
procesos naturales que intercambian elementos químicos entre los seres vivos y el
ambiente, y tienen las siguientes características:
Son circuitos de transporte, producción y descomposición.
Son esenciales para mantener el equilibrio de los ecosistemas.
Permiten que los elementos químicos sean parte de los organismos vivos y luego
del entorno.
Son alimentados por la actividad de los seres vivos.
Son dinámicos y característicos de la Tierra.
No ocurren de forma aislada.
El ciclo del agua es un promotor importante de los demás ciclos
biogeoquímicos.
Existen diferentes tipos de ciclos biogeoquímicos, como los sedimentarios y los
gaseosos.
Algunos ejemplos de ciclos biogeoquímicos son:
El ciclo del agua, que se desplaza entre el océano, los cuerpos de agua dulce, la
atmósfera, la tierra y los organismos.
El ciclo del carbono, nitrógeno y oxígeno, que son gaseosos y circulan entre la
atmósfera y los seres vivos.
El ciclo del fósforo y el azufre, que son sedimentarios y circulan entre la corteza
terrestre, la hidrósfera y los organismos.
¿Cuáles son los procesos biogeoquímicos?
Los ciclos biogeoquímicos son procesos naturales que permiten el intercambio de
elementos químicos entre los organismos y el medio ambiente. Estos ciclos son
esenciales para la vida en la Tierra, ya que permiten que los elementos químicos sean
reciclados y reutilizados por los ecosistemas. Los ciclos biogeoquímicos se pueden
clasificar según el medio de transporte que utilizan los elementos químicos o la
extensión de la región en la que se mueven. Los principales ciclos biogeoquímicos son:
los elementos químicos como el carbono, nitrógeno, fósforo, azufre y agua se mueven
entre los seres vivos y el ambiente. Estos ciclos incluyen la circulación de estos
elementos a través de diferentes formas y procesos, como el transporte, la
transformación y la acumulación, asegurando que estén disponibles para los organismos
en el ecosistema.
Ciclo del agua.
Ciclo del oxígeno.
Ciclo del carbono.
Ciclo del nitrógeno.
Ciclo del fósforo.
Ciclo del azufre.
Ciclo del potasio.
Ciclo del calcio.
Ciclo del
agua
El ciclo del agua
El ciclo del agua es impulsado por la energía solar. El sol calienta la superficie del
océano y otras aguas superficiales, lo que evapora el agua líquida y sublima el hielo,
convirtiéndolo directamente de sólido a gas. Estos procesos impulsados por el sol
mueven el agua hacia la atmósfera en forma de vapor de agua.
Con el tiempo, el vapor de agua en la atmósfera se condensa en nubes y finalmente cae
como precipitación, en forma de lluvia o nieve. Cuando la precipitación llega a la
superficie de la tierra, tiene pocas opciones: puede evaporarse de nuevo, fluir sobre la
superficie o percolarse, filtrarse, en el suelo.
En los ecosistemas terrestres —que se encuentran sobre la tierra— en su estado natural,
la lluvia generalmente golpea las hojas y otras superficies de las plantas antes de caer al
suelo. Parte de esa agua se evapora rápidamente de la superficie de las plantas. El agua
restante cae al suelo y, en la mayoría de los casos, es absorbida por este.
En general, el agua se mueve sobre la superficie de la tierra como escurrimiento solo
cuando el suelo está saturado con agua, cuando la lluvia es muy fuerte o cuando la
superficie no puede absorber mucha agua. Una superficie que no absorbe el agua podría
ser la roca en un ecosistema natural o el asfalto y el cemento en un ecosistema urbano o
suburbano.
¿por qué es importante?
El agua es extremadamente importante para los seres vivos. Más de la mitad de tu
cuerpo es agua y, si analizáramos tus células, ¡encontraríamos que están compuestas por
más del 70% de agua! Así que tú, como la mayoría de los animales terrestres, necesitas
una fuente confiable de agua dulce para sobrevivir.
El 97.5% del agua de la Tierra es salada. Más del 99% del agua restante está en
depósitos subterráneos o en forma de hielo. Así que menos del 1% del agua dulce se
encuentra en lagos, ríos y otras formas superficiales disponibles.
La mayor parte del agua de la Tierra es el agua salada de los océanos, solo una
pequeña fracción es agua dulce de fácil acceso, que es lo que necesitamos los
humanos.
El agua que se encuentra en la superficie de la tierra circula rápidamente, pero
mucha del agua del planeta se encuentra en el hielo, los océanos y los depósitos
subterráneos, y esta circula lentamente.
El ciclo del agua es complejo. Involucra cambios en el estado físico del agua así
como el movimiento de la misma a través de los ecosistemas y entre ellos.
El agua subterránea se encuentra entre las partículas del suelo y en las grietas de
las rocas. Los mantos acuíferos son depósitos de agua subterránea que a menudo
se aprovechan por medio de pozos.
Muchos seres vivos dependen de este pequeño suministro de agua dulce superficial y la
falta de agua puede tener efectos severos en los ecosistemas. Por supuesto, los humanos
han desarrollado tecnologías que aumentan la disponibilidad de agua, entre ellas se
encuentran la construcción de pozos para llegar al agua subterránea, el acopio de agua
de lluvia y la desalinación —remover la sal— para obtener agua dulce del océano. Aun
así, hoy en día no siempre hay agua potable y segura disponible en muchas partes del
mundo.
La mayor parte del agua de la tierra no circula —se mueve de un lugar a otro— muy
rápido. Podemos verlo en la imagen siguiente, en la que se muestra el tiempo promedio
que pasa una molécula de agua en uno de los principales depósitos de agua del planeta,
una medida conocida como tiempo de residencia. El agua de los océanos, el agua
subterránea y la que se encuentra en forma de hielo tiende a circular muy lentamente.
Solo el agua superficial circula con rapidez.
En los ecosistemas terrestres —que se encuentran sobre la tierra— en su estado natural,
la lluvia generalmente golpea las hojas y otras superficies de las plantas antes de caer al
suelo. Parte de esa agua se evapora rápidamente de la superficie de las plantas. El agua
restante cae al suelo y, en la mayoría de los casos, es absorbida por este. En general, el
agua se mueve sobre la superficie de la tierra como escurrimiento solo cuando el suelo
está saturado con agua, cuando la lluvia es muy fuerte o cuando la superficie no puede
absorber mucha agua. Una superficie que no absorbe el agua podría ser la roca en un
ecosistema natural o el asfalto y el cemento en un ecosistema urbano o suburbano.
El agua en los niveles superiores del suelo puede ser absorbida por las raíces de las
plantas. Estas usan una parte del agua para su propio metabolismo y el agua que se
encuentra sus tejidos puede pasar al cuerpo de los animales cuando estos se comen a las
plantas. Sin embargo, la mayor parte del agua que entra en el cuerpo de una planta se
pierde hacia la atmósfera mediante un proceso llamado transpiración. En la
transpiración, el agua entra a través de las raíces, viaja hacia arriba por tubos vasculares
formados por células muertas y se evapora a través de poros llamados estomas, que se
encuentran en las hojas.
¿Por qué una planta absorbería agua que no va a utilizar?
Si el agua no es absorbida por las raíces de las plantas, puede percolarse hacia el
subsuelo y el lecho de roca, convirtiéndose en agua subterránea. El agua subterránea es
la que se encuentra en los poros entre las partículas de arena y grava o en las grietas de
las rocas, y es un depósito importante de agua dulce. El agua subterránea poco profunda
fluye lentamente a través de los poros y fisuras, y puede encontrar su camino hasta un
arroyo o lago, donde se convierte nuevamente en agua superficial.
Parte del agua subterránea se encuentra muy profundo en el lecho de roca y puede
permanecer ahí durante milenios. Estos depósitos de agua o acuíferos, generalmente se
explotan como fuente de agua potable o de riego mediante la excavación de pozos. Hoy
en día, muchos acuíferos están siendo utilizados más rápido de lo que pueden renovarse
por la filtración de agua superficial.
El ciclo del agua impulsa otros ciclos.
El ciclo del agua es importante por sí mismo y los patrones de circulación del agua y la
precipitación tienen grandes efectos en los ecosistemas de la tierra. Sin embargo, la
lluvia y el escurrimiento superficial también tienen una función en la circulación de
varios elementos, entre estos el carbono, el nitrógeno, el fósforo y el azufre. En
particular, el escurrimiento superficial ayuda a estos elementos a moverse de los
ecosistemas terrestres a los acuáticos.
Veremos con más detalle cómo funciona esto en los siguientes artículos, donde
examinaremos los ciclos biogeoquímicos de los distintos elementos.
.
Ciclo
del
El ciclo del oxígeno es el proceso de circulación del oxígeno en la Tierra, que se
oxigeno
produce a través de una serie de procesos físicos, químicos, biológicos y
geológicos. Este ciclo es fundamental para la vida en el planeta, ya que el oxígeno es un
elemento esencial para la respiración de los seres vivos. Oxígeno es un elemento
esencial para la respiración de los seres vivos. El ciclo del oxígeno se refiere
al movimiento circulatorio del oxígeno en la Tierra. Se trata de un ciclo biogeoquímico
gaseoso, la importancia del ciclo del oxígeno radica en lo imprescindible que es este
elemento para la vida en el planeta. Esquema del ciclo del oxígeno. El oxígeno circula
por la atmósfera, la biósfera y la hidrósfera.
Ciclo rápido del oxígeno
El ciclo rápido del oxígeno pasa por los seres vivos. En concreto:
1. Las plantas, los árboles y el fitoplancton, al realizar la fotosíntesis y nutrirse con
minerales y agua, liberan oxígeno a la atmósfera.
2. El oxígeno que se encuentra en la atmósfera es tomado por animales mediante el
proceso de respiración, así como por plantas durante la noche.
3. Los animales, al respirar, exhalan dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.
4. El dióxido de carbono es tomado también por las plantas, los árboles y el
fitoplancton como parte del proceso metabólico. A partir de este proceso, estos
seres vuelven a liberar oxígeno a la atmósfera.
Ciclo lento del oxígeno
El ciclo lento del oxígeno pasa por el ciclo hidrológico, además de la oxidación y
descomposición.
Ciclo hidrológico. El agua de los mares, lagos, ríos y demás cuerpos de agua se
evapora con el paso del tiempo. Este vapor de agua contiene partículas de
hidrógeno y oxígeno (H2O). Al llegar a la atmósfera, parte del vapor de agua
condensa y cae en forma de precipitaciones. No obstante, la radiación solar
rompe algunas partículas de agua, dejando oxígeno libre en la atmósfera, el cual
puede quedar en forma de oxígeno molecular (O 2) u ozono (O3). Esta reacción se
conoce como fotólisis del agua.
Oxidación. El oxígeno presente en la atmósfera, litósfera e hidrósfera reacciona
con minerales y compuestos, combinándose con ellos. Estas moléculas oxidadas,
con el paso del tiempo, reaccionan con otras o se deshacen, dejando así oxígeno
molecular libre.
Descomposición. Los seres vivos que mueren son descompuestos
principalmente por bacterias y hongos. Para realizar esta descomposición, se usa
oxígeno, además de otras moléculas, y se suelta dióxido de carbono (CO2).
Algunos de los procesos que ocurren en el ciclo del oxígeno son:
Fotosíntesis
Las plantas capturan dióxido de carbono (CO2) y expulsan oxígeno durante el día,
gracias a la luz.
Respiración celular
El oxígeno se reduce para producir energía, generando dióxido de carbono.
Descomposición
Cuando un ser heterótrofo muere, los descomponedores liberan una pequeña
cantidad de oxígeno.
Oxidación
Un proceso geológico que permite transformar el oxígeno a distintas formas
químicas.
Reacciones químicas
El oxígeno y sus compuestos pueden experimentar reacciones químicas, como la
formación del ozono (O3).
En la respiración celular se reduce el oxígeno para la producción de energía
generándose dióxido de carbono, y en el proceso de fotosíntesis se originan el oxígeno y
glucosa a partir de agua, dióxido de carbono (CO2) y solar. Cabe decir, que también se
forma agua en el ciclo del oxígeno, ya que, el cuerpo humano al exhalar expulsa vapor
de agua (H2O).Cuando un ser heterótrofo muere, gracias a los descomponedores, se
libera una pequeña cantidad de oxígeno (O2).
Atmósfera
La atmósfera es una capa homogénea de gases concentrada alrededor de un planeta o
astro celeste y mantenida en su lugar por acción de la gravedad, cumple un rol vital en
la protección del planeta y por lo tanto también de la vida, la atmósfera contiene los
gases indispensables para la vida como la conocemos, y cumple un rol vital en la
perpetuación del ciclo hídrico de evaporación, condensación y precipitación del agua.
El O2 le confiere un carácter oxidante a la atmósfera. Se formó por fotólisis de H2O,
formándose H2 y O2 :
H2O + hν → H2 + 1/2O22
El oxígeno molecular presente en la atmósfera y el disuelto en el agua interviene en
muchas reacciones de los seres vivos. En la respiración celular se reduce dioxígeno para
la producción de energía generándose dióxido de carbono, y en el proceso
de fotosíntesis se origina oxígeno y glucosa a partir de agua, dióxido de
carbono(CO2)y radiación solar.
Hidrósfera y atmósfera
El oxígeno es ligeramente soluble en agua, 3 disminuyendo su solubilidad con la
temperatura. Condiciona las propiedades rédox de los sistemas acuáticos. Oxida materia
biorgánica dando el dióxido de carbono y agua.
El dióxido de carbono es ligeramente soluble en agua dando carbonatos; condiciona las
propiedades ácido-base de los sistemas acuáticos. Una parte importante del dióxido de
carbono atmosférico es captado por los océanos quedando en los fondos marinos
como carbonato de calcio.
Características del ciclo del oxígeno
El oxígeno, como elemento químico, se encuentra en abundancia y en diversas
combinaciones químicas en la naturaleza. Su forma más común son el oxígeno
molecular en forma de gas (O2), el dióxido de carbono (CO2) y el agua (H2O).
El ciclo del oxígeno se caracteriza por formar parte de otros como el ciclo del
carbono y el ciclo hidrológico. El dióxido de carbono tiene el oxígeno como uno
de los elementos, y el agua está formada por partículas de oxígeno e hidrógeno.
El ciclo del oxígeno pasa por varias capas o esferas de la Tierra. La mayor parte
de las interacciones del oxígeno con otras moléculas o seres vivos sucede en la
atmósfera, litósfera, hidrósfera y biósfera.
El ciclo del oxígeno se manifiesta en dos tipos de procesos: ciclo lento o
geológico y ciclo rápido o biológico.
Importancia
El oxígeno también es imprescindible para los seres vivos y su metabolismo, por una
parte permite la ocurrencia del proceso fotosintético que es la base para la obtención de
energía de los organismos autótrofos, y de allí continúa la transferencia hacia los
heterótrofos y descomponedores; por otra parte, este gas es el protagonista de la
respiración de los individuos aerobios, motivo por el que es obvia su importancia para
los mismos, además de tener la capacidad de combinarse con otros elementos para
formar moléculas tanto de naturaleza orgánica como inorgánica.
Ciclo
del
El ciclo del carbono es un proceso global que describe el intercambio de carbono entre
la atmósfera, la biosfera, la hidrosfera, la litosfera y la pedosfera de la Tierra. Es un
carbono
sistema complejo que involucra procesos químicos, físicos y geológicos, y es clave para
que la Tierra pueda sostener vida. El carbono es un elemento extremadamente común en
la Tierra y se puede encontrar en las cuatro esferas mayores del planeta: la biosfera, la
atmósfera, la hidrosfera, y la litosfera. El carbono existe en las partes vivas y no vivas
del planeta, como un componente de los organismos, los gases atmosféricos, el agua y
las rocas. El carbono contenido en cualquiera de las esferas del planeta no permanece
ahí para siempre. En cambio, se mueve de una esfera a otra en un proceso continúo
conocido como el ciclo del carbono. El ciclo del carbono es muy importante porque
influye los procesos cruciales de la vida como la fotosíntesis y la respiración, contribuye
a la formación de los combustibles fósiles e impacta el clima de la Tierra.
Además de la contribución relativamente pequeña de carbono proveniente de los
meteoritos, la cantidad de carbono en la Tierra es estable. Sin embargo, la cantidad de
carbono en cualquiera de las esferas del planeta en particular puede aumentar o
disminuir dependiendo de las fluctuaciones del ciclo del carbono. Se puede pensar en el
ciclo como depósitos (unos lugares donde el carbono está guardado) y flujos (el
movimiento entre los depósitos). La atmósfera, la biosfera, la hidrosfera y la litosfera
son los depósitos, y los procesos en que el carbono se mueve de un depósito a otro son
los flujos. Aunque el carbono es muy común en la Tierra, el carbono puro no es común.
Más bien, el carbono está usualmente ligado a otros elementos en forma de compuestos.
Así, cuando el carbono se mueve o cicla, está haciéndolo dentro de los compuestos tales
como el dióxido de carbono o el metano.
Los procesos que mueven el carbono de un lugar a otro ocurren en escalas de tiempo
diferentes. Algunos ocurren en escalas de tiempo cortas, como la fotosíntesis, que
mueve el carbono de la atmósfera a la biosfera cuando las plantas extraen dióxido de
carbono de la atmosfera. Algunos procesos del ciclo del carbono ocurren en escalas de
tiempo más largas. Por ejemplo, en el océano, los organismos con esqueletos de
carbonato de calcio y conchas mueren y algunos de sus restos, los que no se
descomponen, se hunden hacia el fondo del océano. Cuando llegan al fondo del océano,
el carbono que estaba almacenado dentro de sus cuerpos se convierte en parte del
sedimento rico en carbono y eventualmente es llevado, por el movimiento de las placas
tectónicas, a las zonas de subducción en donde se convierte en roca metamórfica. Estos
dos ejemplos muestran la extrema variedad de procesos que son parte del ciclo del
carbono.
En general, el ciclo del carbono a corto plazo abarca la fotosíntesis, la respiración y la
transferencia del carbono entre los predadores y las presas. En la Tierra, hay un flujo de
carbono de la atmósfera a las plantas a través de la fotosíntesis y luego un flujo de
regreso a la atmósfera por medio de la respiración de las plantas y los animales y la
descomposición. En cuanto a las plantas acuáticas, la fotosíntesis consiste en obtener el
dióxido de carbono disuelto del agua y la respiración y la descomposición devuelven el
carbono al agua. Además de moverse entre la atmósfera y el agua, el dióxido de carbono
se mueve continuamente entre la atmósfera y el agua a través de la difusión. El ciclo del
carbono a largo plazo involucra a más procesos de la litosfera. Consiste en el desgaste y
la erosión de las rocas que contienen carbono, la acumulación de materia orgánica llena
de carbono en los sedimentos y el movimiento lento de estos sedimentos a través del
ciclo de las rocas.
El ciclo completo del carbono consiste en más flujos específicos entre la atmósfera,
biosfera, hidrosfera y litosfera que los presentados en este documento. Este juego de rol
muestra una versión del ciclo del carbono adecuado para la edad de los estudiantes.
Aunque hay detalles más específicos involucrados en el complicado ciclo del carbono
de la Tierra, esta versión resaltará algunos de los componentes más importantes y
enseñará a los estudiantes el concepto global de que el carbono es finito y se mueve por
las diferentes esferas del planeta. Antes de enseñar el Juego de Rol del Ciclo de
Carbono, lea la tabla en la sección de procedimiento para entender mejor los flujos
específicos que sus estudiantes van a aprender. Para información más detallada sobre el
ciclo del carbono, investigue los recursos y referencias listadas al final de este
documento.
Alteraciones Humanas: Hay fluctuaciones naturales en el ciclo del carbono, pero los
seres humanos han cambiado los flujos del carbono a un ritmo no natural. Los cambios
mayores causados por los humanos resultan en un aumento de dióxido de carbono
(CO2) and metano (CH4) en la atmósfera. La fuente más grande de este cambio es
producido por el consumo de combustibles fósiles, pero otras acciones como la
deforestación, la fabricación de cemento, la ganadería y la cultivación del arroz también
contribuyen a este cambio en el ciclo del carbono.
Los seres humanos utilizan los combustibles fósiles como el petróleo, carbón de piedra
y gas natural para una variedad de propósitos, incluyendo marchando nuestros
vehículos, produciendo la electricidad, calentando y enfriando nuestros edificios, y
haciendo productos como los plásticos. Los combustibles fósiles están formados a
través de millones de años de los materiales enterrados de los animales y plantas que
están sometidos a cambios dramáticos a causa de las temperaturas y presiones que se
encuentra a diferentes profundidades. En general, el carbón de piedra está derivado
principalmente de la materia de las plantas terrestres, mientras que el petróleo está
derivado principalmente de los animales y plantas marinos microscopios. Cuando los
combustibles fósiles se están quemados, se toma carbono que estaba guardado bajo
tierra por muchos años y se traslada a la atmósfera.
La deforestación causa que el carbono se suelta hacia la atmósfera por varios modos.
Primero, los árboles que están tallados muchas veces están quemados luego, lo que
suelta inmediatamente el carbono dentro de los árboles hacia la atmósfera. Segundo, la
deforestación impacta tanto la temperatura y la estabilidad del suelo. Así que los suelos
contienen una cantidad significativa de carbono, los cambios que afectan al suelo
pueden afectar el carbono guardado en el suelo. La deforestación resulta en un aumento
en la erosión del suelo porque los árboles ya no estabilizan el suelo. El suelo erosionado
y el carbono que contiene frecuentemente terminan en los ríos y arroyos y
eventualmente en los océanos, llevando carbono de la tierra a la hidrosfera. Los suelos
en los áreas deforestados no están erosionados solamente por la falta de árboles, sino
que muchas veces están cultivados también. La cultivación revuelve el suelo, soltando
el gas dióxido de carbono en el suelo hacia la atmósfera. Después de la deforestación, la
temperatura del suelo aumenta porque el suelo ya no está cubierto con el follaje. Un
aumento en la temperatura del suelo causa un aumento en la medida de la
descomposición por las bacterias, lo cual resulta en un aumento en carbono liberado
hacia la atmósfera.
El proceso de fabricar el cemento libera el gas dióxido de carbono hacia la atmósfera.
Para hacer el cemento, se calienta el carbono de calcio en un horno para producir la cal
y el dióxido de carbono. La cal está incorporada con otras materias para hacer el
cemento, pero el dióxido de carbono está soltado a la atmósfera. En los Estados Unidos,
este proceso libera aproximadamente 7 a 10 millones de toneladas métricas de carbono
al año. Aunque no es uno de los contribuyentes mayores a las emisiones de dióxido de
carbono, la fabricación del cemento es una fuente significante y creciente de las
emisiones de carbono por todo el mundo.
La ganadería y la cultivación del arroz liberan el gas metano a la atmósfera. Arrozales
inundados son considerados uno de las fuentes mayores de la emisión de metano.
Cuando se hunden los arrozales, la materia orgánica debajo del agua se descompone y
libera metano. Esto también ocurre en los pantanos. La ganadería también contribuye
una porción significativa a las emisiones de metano. Los eructos y la flatulencia de los
ganados liberan metano porque la bacteria en los estómagos de los animales digiere la
comida y se convierte una parte al gas metano. La ganadería, así como la cultivación de
arroz está en aumento mundialmente y por eso estas fuentes de los gases invernaderos
se está convirtiendo cada vez en más de una preocupación. Las emisiones de metano
son especialmente desconcertantes porque el metano es un gas invernadero mucho más
fuerte que el dióxido de carbono, así que cada molécula de metano se calienta la Tierra
sustancialmente más que cada molécula de dióxido de carbono.
Así que el dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4) son gases invernaderos que
ayudan a controlar la temperatura del planeta, los aumentos inducidos por los humanos
de los niveles del carbono atmosférico resultan en una variedad de cambios climáticos
por nuestro planeta. Estos cambios incluyen aumentos en la temperatura, subidas de los
niveles del mar, cambios en la distribución de la lluvia, más tormentas y extinciones de
los organismos. Un entendimiento del ciclo del carbono es especialmente importante en
este momento de la historia humana por las alteraciones dramáticas y consecuenciales
estamos haciendo al ciclo.
Muchas personas están tomando varias medidas para tratar de detener el cambio
climático mundial. Están tratando de disminuir la cantidad de carbono emitido a la
atmósfera y sacar el carbono de la atmósfera para guardarlo en otro lugar. Algunas de
las maneras para disminuir la cantidad de carbono emitido a la atmósfera incluyen
conducir menos, utilizar electrodomésticos más eficientes, cambiar a la energía solar o
eólica y capturar el carbono de las plantas de energía y otros fuentes estacionarios y
inyectándolo bajo tierra para guardarlo. Esto se llama la captura y secuestración del
carbono, y la gente ha utilizado esta técnica en los campos de petróleo por mucho
tiempo. Actualmente los científicos están estudiando métodos de captura y
secuestración del carbono para determinar si la técnica se puede implementar a una
escala grande para ayudar a detener el cambio climático mundial. Mitigando el cambio
climático a través de sacar el carbono de la atmósfera se puede lograr utilizando
diferentes métodos. Simplemente sembrando los árboles saca carbono de la atmósfera
porque las plantas utilizan el carbono de la atmósfera para hacer la fotosíntesis. Otras
maneras para sacar el dióxido de carbono de la atmósfera incluyen capturando el gas
dióxido de carbono y convirtiéndolo a un combustible útil. Este es una área de estudio
continuo, y aunque actualmente hay muchas opciones viables para disminuir la cantidad
de carbono en la atmósfera, el futuro puede tener otras posibilidades también
El ciclo del carbono se puede dividir en dos escalas temporales:
Ciclo del carbono a corto plazo
Se produce entre la atmósfera, la hidrosfera, la biosfera y la rizosfera, y se analiza
en tiempo real.
Ciclo del carbono a largo plazo
Se produce entre la litosfera y el sistema de superficie, y se da a escalas temporales
de millones de años.
Algunos de los procesos que ocurren en el ciclo del carbono son:
Fotosíntesis
Las hojas verdes de las plantas utilizan la energía del sol para combinar el dióxido
de carbono (CO2) de la atmósfera con agua y nutrientes del suelo, y producir
azúcares.
Respiración celular
Los organismos descomponen y transforman los enlaces moleculares, producen
energía y devuelven el CO2 a la atmósfera.
Combustibles fósiles
Los compuestos de carbono de plantas y algas que existieron hace mucho tiempo
forman los combustibles fósiles, como el carbón y el gas natural. Cuando se
queman, liberan dióxido de carbono en el aire.
Para mitigar el impacto de las actividades humanas en el ciclo del carbono, se están
desarrollando tecnologías como la captura y almacenamiento de carbono (CAC o
CCS).
Reservas de carbono en los depósitos más importantes de la Tierra2
Cantidad
Reserva
(gigantones)
Atmósfera 720
Océanos (total) 38 400
Total inorgánico 37 400
Total orgánico 1000
Capa superficial 670
Capa profunda 36 730
Litosfera
Carbonatos sedimentarios > 60 000 000
Querógenos 15 000 000
Biosfera terrestre (total) 2000
Biomasa viva 600 – 1000
Biomasa muerta 1200
Biosfera acuática 1–2
Combustibles fósiles (total) 4130
Carbón 3510
Aceite 230
Gas 140
Otros (turba) 250
Componentes principales
La atmósfera.
La biosfera terrestre.
Los océanos, incluido el carbono inorgánico disuelto y la biota marina viva e
inerte.
Los sedimentos, incluido los combustibles fósiles, los sistemas de agua
fresca y el material orgánico inerte.
El interior de la Tierra, carbono del manto y la corteza terrestre. Estos
almacenes de carbono interaccionan con los otros componentes a través de
procesos geológicos.
Los intercambios de carbono entre reservas ocurren como resultado de varios procesos
químicos, físicos, geológicos y biológicos. El océano contiene el depósito activo más
grande de carbono cerca la superficie de la Tierra 2Los flujos naturales de carbono entre
la atmósfera, océano, ecosistemas terrestres y sedimentos están bastante equilibrados, de
modo que los niveles de carbono serían relativamente estables sin la influencia
humana.45
Atmósfera
Epifitas en cables eléctricos. Este tipo de planta toma CO 2 y agua de la atmósfera para
vivir y crecer y expulsa, también a la atmósfera, parte del oxígeno libre que no utiliza
procedente del CO2.
El carbono en la atmósfera terrestre existe en dos formas principales: dióxido de
carbono y metano. Ambos gases absorben y retienen calor en la atmósfera y son
parcialmente responsables del efecto invernadero. El metano produce un gran efecto
invernadero al compararse con el mismo volumen de dióxido de carbono, pero existe en
concentraciones mucho más bajas y tiene una vida atmosférica más corta que el dióxido
de carbono, haciendo de este último el gas de efecto invernadero más importante.6
El dióxido de carbono deja la atmósfera a través de la fotosíntesis, introduciendo a las
biosferas terrestres y oceánicas. El dióxido de carbono también se disuelve directamente
de la atmósfera a los cuerpos de agua (océanos, lagos, etc.), además de disolverse en la
precipitación al caer las gotas de la atmósfera. Cuando está disuelto en el agua, el
dióxido de carbono reacciona con las moléculas de agua y forma ácido carbónico, el
cual contribuye a la acidez oceánica. Entonces puede absorberse por las rocas a través
de la erosión. También puede acidificar otras superficies en contacto o fluir al océano. 7
La actividad humana durante los dos últimos siglos ha aumentado significativamente la
cantidad de carbono en la atmósfera, principalmente en la forma de dióxido de carbono,
tanto por la modificación de la capacidad de los ecosistemas para extraer el dióxido de
carbono de la atmósfera y por emitirlo directamente, p. ej., la quema de combustibles
fósiles y la fabricación de hormigón.2
Biosfera terrestre
Un sistema portátil que mide el flujo de CO2 de la respiración de suelo.
La biosfera terrestre incluye el carbono orgánico en todos los organismos vivientes en
tierra, ambos vivos y muertos, además del carbono almacenado en los suelos.
Aproximadamente 500 gigatones de carbono están almacenados sobre la tierra en
plantas y otros organismos vivientes,4 mientras que la tierra guarda aproximadamente
1500 gigatones de carbono.8 La mayoría de carbono en la biosfera terrestre es carbono
orgánico, mientras que alrededor de un tercio del carbono en tierra está almacenado en
formas inorgánicas, como el carbonato de calcio.9 El carbono orgánico es un
componente importante de todos los organismos que viven en el planeta.
Los autótrofos lo extraen del aire en la forma de dióxido de carbono, convirtiendo en
carbono orgánico, mientras que los heterótrofos reciben el carbono al consumir a otros
organismos.
Dado que la absorción de carbono en la biosfera terrestre depende de factores bióticos,
sigue un ciclo diurno y estacional. En las mediciones de CO 2, esta característica es
aparente en la curva de Keeling. Es más fuerte en el hemisferio del norte, porque este
hemisferio tiene más masa de tierra que el hemisferio del sur y por ello más espacio
para los ecosistemas para absorber y emitir carbono.
El carbono deja la biosfera terrestre de varias maneras y en escalas de tiempo diferentes.
La combustión o la respiración de carbono orgánico lo libera rápidamente a la
atmósfera. También puede ser exportado a los océanos a través de los ríos o permanecer
retenido en el suelo en la forma de carbono inerte. El carbono almacenado en el suelo
puede quedar allí por hasta miles de años antes de ser arrastrado a los ríos por
la erosión o liberado a la atmósfera a través de la respiración del suelo. Entre 1989 y
2008 la respiración del suelo aumentó en aproximadamente 0,1 por año. 10 En 2008, el
total global de CO2 liberado del suelo alcanzó aproximadamente las 98 000 millones
toneladas, cerca de 10 veces más carbono que los humanos estaban poniendo a la
atmósfera cada año al quemar combustible fósiles. Existen unas cuantas explicaciones
plausibles para esta tendencia, pero la explicación más probable es que las temperaturas
crecientes han aumentado los índices de descomposición de la materia orgánica del
suelo, lo que ha incrementado el flujo de CO 2. La magnitud de la retención de carbono
en el suelo es dependiente de las condiciones climáticas locales y por ello de cambios en
el curso del cambio climático. Desde la era preindustrial a 2010, la biosfera terrestre
representó una fuente neta de CO2 atmosférico con anterioridad a 1940, cambiando
posteriormente a un sumidero neto.11
Océanos
Los océanos contienen la cantidad más grande de carbono activamente circulante del
planeta y son solo superados por la litosfera en la cantidad de carbono que almacenan. 2
La capa superficial del océano guarda grandes cantidades de carbono orgánico disuelto
que se intercambia rápidamente con la atmósfera. La concentración de la capa profunda
de carbono inorgánico disuelto (CID) es aproximadamente 15% mayor que la de la capa
superficial.12 El CID está almacenado en la capa profunda por periodos mucho más
largos.4 La circulación termosalina intercambia carbono entre estas dos capas. 2
El carbono ingresa al océano principalmente a través de la disolución de dióxido de
carbono atmosférico, el cual se convierte en carbonato. También puede introducirse a
través de los ríos como carbono orgánico disuelto. Es convertido por los organismos a
carbono orgánico a través de la fotosíntesis y puede intercambiarse mediante la cadena
alimentaria o precipitarse a las capas más profundas y ricas en carbono del océano como
tejido blando muerto o en conchas como carbonato de calcio. Circula en esta capa por
periodos largos del tiempo antes de depositarse como sedimento o, finalmente, regresar
a las aguas superficiales a través de la circulación termohalina.4
La absorción oceánica de CO2 es una de las formas más importantes de secuestro de
carbono que limita el aumento antrópico de dióxido de carbono en la atmósfera. Aun
así, este proceso está limitado por varios de factores. Porque el índice de disolución de
CO2 en el océano es dependiente de la erosión de las rocas y este proceso ocurre más
lento que los índices actuales de las emisiones antrópicas de gases de efecto
invernadero, la absorción oceánica de CO 2 disminuirá en el futuro.2 La absorción de
CO2 también hace a las aguas más ácidas, lo que afecta a los biosistemas oceánicos. El
índice proyectado del aumento de la acidez oceánica podría retrasar la precipitación
biológica de los carbonatos de calcio y así disminuir la capacidad oceánica de absorber
el dióxido de carbono.1314
Ciclo de carbono geológico
Imagen que ilustra el movimiento de
las placas tectónicas, que transportan
compuestos de carbono a través
del manto.
El componente geológico del ciclo del
carbono opera más despacio en
comparación a otras partes del ciclo
global. Es uno de los determinantes
más importantes de la cantidad de
carbono en la atmósfera y por ende de
las temperaturas globales.
La mayoría del carbono de la tierra está almacenado en forma inerte en la litosfera.2
Mucho del carbono almacenado en el manto de la Tierra fue almacenado allí cuando la
Tierra se formó.16 Parte de él fue depositado en la forma de carbono orgánico por la
biosfera.17 Del carbono almacenado en el geosfera, aproximadamente el 80% es caliza y
sus derivados, los cuales se forman por la sedimentation del carbonato de
calcio almacenado en las conchas de los organismos marinos. El 20% restante está
almacenado en querógenos formado a través de la sedimentación y entierro de
organismos terrestres bajo condiciones de altas presión y temperatura. El carbono
orgánico almacenado en el geosfera puede permanecer allí por millones de años. 15
El carbono puede abandonar la geosfera de varias formas. El dióxido de carbono es
liberado durante el metamorfismo de rocas carbonatadas cuando estas se deslizan en el
manto terrestre. Este dióxido de carbono puede liberarse a la atmósfera y océano a
través de volcanes y puntos calientes.16 También puede ser removido por el hombre a
través de la extracción directa de querógenos en la forma de combustibles fósiles.
Después de la extracción, los combustibles fósiles son quemados para liberar energía,
liberando a la atmósfera el carbono que almacenan.
Influencia humana
Artículo principal: Calentamiento global
El CO2 en la atmósfera de la Tierra si la mitad de las emisiones de gases de efecto
invernadero no es absorbida.18192021
. Simulación por computadora de la NASA.
Desde la Revolución industrial, la actividad humana ha modificado el ciclo de carbono
al cambiar las funciones de sus componentes y directamente añadir carbono a la
atmósfera.2
La influencia humana más grande y más directa en el ciclo de carbono es a través de las
emisiones directas provenientes de combustibles fósiles, las que transfieren carbono de
la geosfera a la atmósfera. Los humanos también influyen en el ciclo de carbono
indirectamente al cambiar la biosfera terrestre y oceánica.
Durante varios siglos, el uso humano del suelo y el cambio de superficie ha llevado a
la pérdida de biodiversidad, lo que disminuye la resiliencia de los ecosistemas a las
tensiones ambientales y disminuye su habilidad de remover carbono de la atmósfera.
Más directamente, a menudo conduce a la liberación de carbono por los ecosistemas
terrestres a la atmósfera. La deforestación para propósitos agrícolas remueve bosques,
los que almacenan grandes cantidades de carbono, y los reemplaza generalmente con
áreas agrícolas o urbanas. Ambos tipos de superficie de reemplazo almacenan
proceso es que más carbono permanece en la atmósfera. ∈ Otros impactos al
comparativamente pequeñas cantidades de carbono, de modo que el resultado neto del
medioambiente causados por el hombre cambian la productividad de los ecosistemas y
su capacidad de remover carbono de la atmósfera. La contaminación del aire, por
ejemplo, daña las plantas y suelos, mientras muchas prácticas agrícolas y de uso de
suelo conducen a índices de erosión más altos, sacando el carbono de las tierras y
disminuyendo la productividad vegetal.
Los humanos también afectan el ciclo de carbono oceánico. Las tendencias actuales de
cambio climático aumentan las temperaturas oceánicas, lo que modifica los ecosistemas.
Además, la lluvia ácida y la escorrentía contaminada de la agricultura y la industria
cambia la composición química de los océanos. Tales cambios pueden tener efectos
dramáticos en los ecosistemas altamente sensibles como los arrecifes de coral, limitando
la capacidad del océano para absorber carbono atmosférico en una escala regional y
reduciendo la biodiversidad oceánica globalmente.
El 12 de noviembre de 2015, científicos de la NASA informaron que el dióxido de
carbono (CO2) antrópico continúa aumentando por encima de niveles no vistos en
centenares de miles de años: actualmente, cerca de la mitad del dióxido de carbono
liberado de la quema de combustibles fósiles no es absorbido por vegetación o los
océanos y no es absorbido por la atmósfera.
IMPORTANCIA
El C ayuda a regular la temperatura de la Tierra, hace posible la vida, es un ingrediente
clave en los alimentos que nos sustentan y proporciona una fuente importante de energía
para impulsar nuestra economía global. El ciclo del C es un viaje continuo desde la
atmósfera al suelo terrestre y de vuelta.
Ciclo
del
¿Qué es el ciclo del nitrógeno?
nitróge
El ciclo del nitrógeno es la circulación de nitrógeno en el planeta Tierra. Durante este
ciclo el nitrógeno forma parte de distintos compuestos químicos que se mueven entre
los distintos ecosistemas y el entorno que los rodea.
no
El nitrógeno que se encuentra en la atmósfera en forma gaseosa (N 2) no puede ser
utilizado por las plantas y los animales para realizar sus funciones vitales. Es por esto
que es necesario un conjunto de procesos que transformen el nitrógeno atmosférico en
compuestos químicos que contienen nitrógeno, como los iones nitrato (NO 3–) y amonio
(NH4+), y que los organismos vivos sí puedan utilizar para realizar sus funciones.
En estos procesos (necesarios para convertir el nitrógeno de la atmósfera en formas
útiles de nitrógeno) intervienen microorganismos llamados bacterias y hongos. Estos
microorganismos son capaces de transformar el nitrógeno de la atmósfera en
compuestos químicos que pueden ser utilizados por las plantas y los animales.
Este ciclo garantiza que el nitrógeno se traslade entre organismos vivos y no vivos, y
además permite que el nitrógeno atmosférico se transforme a formas utilizables por los
seres vivos. Por ejemplo: el nitrógeno en forma de iones NH 4+ y NO3– es absorbido por
las plantas a través de sus raíces y luego incorporado por los animales cuando consumen
las plantas.
Características del ciclo del nitrógeno
El ciclo del nitrógeno involucra distintas etapas y ocurre relacionando distintas capas de
la Tierra. Algunas características del ciclo del nitrógeno son:
Durante el ciclo, el nitrógeno forma parte de distintos compuestos químicos
que circulan por el planeta.
El ciclo garantiza que el nitrógeno esté disponible en formas químicas que
pueden ser utilizadas por los seres vivos, como el nitrato (NO 3–) y el amonio
(NH4+).
Las etapas del ciclo ocurren principalmente en la biosfera, la atmósfera y la
geosfera.
Etapas del ciclo del nitrógeno
En el ciclo del nitrógeno se encuentran interrelacionados los diferentes niveles de seres
vivos, los organismos autótrofos (que producen sus compuestos orgánicos a partir de
compuestos inorgánicos simples y no se nutren de otros organismos) y los organismos
heterótrofos (que no producen sus compuestos orgánicos a partir de compuestos
inorgánicos simples, sino que se nutren de plantas o animales), los minúsculos
organismos descomponedores de la materia orgánica (bacterias y hongos), y el
nitrógeno de la atmósfera (N2).
El ciclo del nitrógeno está compuesto por varias etapas:
1. Fijación. Mediante la fijación, el nitrógeno atmosférico (N 2) se transforma
en compuestos químicos que contienen nitrógeno (nitrato (NO 3–) y amonio
(NH4+)) y que pueden utilizar los organismos vivos para realizar sus
funciones vitales. Este proceso puede ocurrir por la oxidación del N 2, que se
da por la acción de los rayos, y por la acción de ciertos microorganismos que
convierten el N2 en NH4+.
2. Nitrificación. Mediante la nitrificación, el amoníaco (NH 3) o el ion amonio
(NH4+) se transforman en compuestos químicos que pueden ser asimilados
por las plantas y los animales. Este proceso ocurre por la acción de ciertos
microorganismos que pueden transformar el NH3 y el NH4+ en iones nitritos
(NO2–) y nitratos (NO3–), que luego pueden ser incorporados a las plantas a
través de sus raíces y a los animales cuando comen las plantas.
3. Asimilación. Mediante la asimilación, las plantas y los animales incorporan
el nitrógeno en sus organismos. Así, el nitrógeno regresa al medio cuando
estos organismos mueren y se descomponen.
4. Amonificación. Mediante la amonificación, el nitrógeno presente en los
seres vivos es liberado al entorno formando parte del amoníaco (NH 3) o ion
amonio (NH4+). Esto ocurre cuando se descomponen los organismos
muertos, pues existen microorganismos (bacterias y hongos) que son capaces
de descomponer las plantas y animales muertos, y como resultado de este
proceso pueden liberar el nitrógeno al medio ambiente. Además, el nitrógeno
presente en los animales puede ser liberado al ambiente a través de sus
desechos, como orina y excrementos.
5. Desnitrificación. Mediante la desnitrificación algunos microorganismos
(bacterias desnitrificantes) pueden descomponer los iones nitrato (NO 3–) y
nitrito (NO2–), liberando nitrógeno gaseoso (N2) a la atmósfera.
Importancia del ciclo del nitrógeno
El ciclo del nitrógeno es muy importante porque en su transcurso el nitrógeno
atmosférico (N2), que no es utilizable por los seres vivos, se transforma en formas
químicas como los nitratos (NO3–), que estos seres pueden utilizar en sus organismos.
El nitrógeno es fundamental para la síntesis de biomoléculas como el ADN, el ARN y
las proteínas. Además, este elemento químico es fundamental para el desarrollo de las
plantas.
Impacto de la actividad humana en el ciclo del nitrógeno
El desarrollo de actividades por parte del ser humano ha aumentado los niveles de
nitrógeno en el planeta. Aunque el nitrógeno es imprescindible para el correcto
funcionamiento de los distintos ecosistemas, el exceso de nitrógeno contribuye al
cambio climático y a la contaminación del agua del planeta.
Las actividades humanas que más incorporan nitrógeno al planeta son las relacionadas
con el uso en exceso de fertilizantes en la agricultura. Además, durante la quema de
combustibles fósiles para generar energía también se libera nitrógeno.
Ciclo
del
El ciclo del fósforo es un proceso natural que describe el movimiento del fósforo en la
Tierra, entre los ecosistemas y su entorno. Este ciclo es un biogeoquímico, es decir,
conecta los sistemas biológicos con los geológicos y acuáticos.
fosforo
El ciclo del fósforo es un ciclo biogeoquímico que describe el movimiento de
este elemento químico en un ecosistema.
Los seres vivos toman el fósforo en forma de fosfatos a partir de las rocas fosfatadas,
que mediante meteorización se descomponen y liberan los fosfatos. Estos pasan a
los vegetales por el suelo y, seguidamente, pasan a los animales. Cuando estos excretan,
los descomponedores actúan volviendo a producir fosfatos.
Una parte de estos fosfatos son arrastrados por las aguas al mar, en el cual lo toman
las algas, peces y aves marinas, las cuales producen guano, el cual se usa
como abono en la agricultura ya que libera grandes cantidades de fosfatos. Los restos de
los animales marinos dan lugar en el fondo del mar a rocas fosfatadas, que afloran por
movimientos orogénicos.
De las rocas se libera fósforo y en el suelo, donde es utilizado por las plantas para
realizar sus funciones vitales. Los animales obtienen fósforo al alimentarse de las
plantas o de otros animales que hayan ingerido. En la descomposición bacteriana de los
cadáveres, el fósforo se libera en forma de ortofosfatos (H 3PO4) que pueden ser
utilizados directamente por los vegetales verdes, formando fosfato orgánico (biomasa
vegetal), la lluvia puede transportar este fosfato a los mantos acuíferos o a los océanos.
El ciclo del fósforo difiere con respecto al del carbono, nitrógeno y azufre en un aspecto
principal. El fósforo no forma compuestos volátiles que le permitan pasar de los
océanos a la atmósfera y desde allí retornar a tierra firme. Una vez en el mar, solo
existen dos mecanismos para el reciclaje del fósforo desde el océano hacia
los ecosistemas terrestres. Uno es mediante las aves marinas que recogen el fósforo que
pasa a través de las cadenas alimentarias marinas y que pueden devolverlo a la tierra
firme en sus excrementos. Además de la actividad de estos animales, hay la posibilidad
del levantamiento geológico de los sedimentos del océano hacia tierra firme, un proceso
medido en miles de años.
El hombre también moviliza el fósforo cuando explota rocas que contienen fosfato.
La proporción de fósforo en la materia viva es relativamente pequeña, pero el papel que
desempeña es vital. Es componente de los ácidos nucleicos como el ADN. 1 Muchas
sustancias intermedias en la fotosíntesis y en la respiración celular están combinadas
con el fósforo, y los átomos de fósforo proporcionan la base para la formación de los
enlaces de alto contenido de energía del ATP, se encuentra también en los huesos y los
dientes de animales. Este elemento en la tabla periódica se denomina como "P"
El ciclo del fósforo es lento en comparación con otros ciclos biogeoquímicos como el
del agua, el carbono y el nitrógeno.
En la naturaleza, el fósforo se encuentra sobre todo en forma de iones fosfato, Los
compuestos fosfatados se encuentran en las rocas sedimentarias y, a medida que estas se
meteorizan —se desgastan a lo largo del tiempo— el fósforo que contienen se filtra
lentamente hacia el suelo y las aguas superficiales. La ceniza volcánica, los aerosoles y
el polvo mineral también pueden ser fuentes significativas de fosfatos, aunque el fósforo
no tiene realmente una fase gaseosa como el carbono, el nitrógeno y el azufre.
Las plantas pueden absorber los compuestos fosfatados del suelo y transferirlos a los
animales que se las comen. Cuando las plantas y los animales excretan desechos o
mueren, los fosfatos pueden ser absorbidos por los organismos detritívoros o regresar al
suelo. Los compuestos fosfatados también pueden ser transportados en los
escurrimientos hacia los ríos, lagos y océanos, donde son absorbidos por los organismos
acuáticos.
Cuando los compuestos fosfatados de los cuerpos o desechos de los organismos marinos
se hunden hasta el suelo oceánico, forman nuevas capas sedimentarias. Con el
transcurso de largos periodos de tiempo, la roca sedimentaria fosfatada puede moverse
del océano a la tierra mediante un proceso geológico llamado levantamiento. Sin
embargo, este proceso es muy lento y el ion fosfato promedio tiene un tiempo de
residencia oceánica —tiempo que pasa en el océano— de 20,000 a 100,000 años.
Características del ciclo del fósforo
El ciclo del fósforo se caracteriza por los siguientes aspectos:
Es un ciclo lento. Una de las principales características del ciclo del fósforo
está relacionada con que el fósforo no forma compuestos volátiles, lo que
provoca que este ciclo sea más lento que otros ciclos biogeoquímicos, como
el del carbono o el oxígeno.
No se transporta el fósforo a la atmósfera. Puesto que no está formado por
compuestos volátiles, el fósforo no puede transportarse desde el agua hacia
la atmósfera y luego caer sobre la tierra.
Los animales voladores garantizan el transporte del fósforo desde el
agua a la tierra. Una de las formas en que el fósforo se transfiere desde el
agua hacia la tierra es a través de los excrementos de las aves, que cuando
vuelan y excretan, dispersan el fósforo sobre la superficie de la tierra.
Es también dinamizado por el ser humano. El hombre también puede
transportar fósforo a la tierra mediante la excavación de rocas que contienen
fosfatos.
Etapas del ciclo del fósforo
Las diferentes etapas del ciclo del fósforo son:
1. Meteorización. Las rocas y los minerales que contienen fósforo como parte
de iones fosfato (PO43-), y que están ubicadas en la corteza terrestre, se
pueden descomponer por la acción del viento, la lluvia, la temperatura y
otros agentes erosivos. De esta forma, el fósforo puede ser liberado al suelo.
2. Absorción por las plantas. Las plantas incorporan el fósforo presente en el
suelo (en forma de fosfatos (PO43-) a través de sus raíces.
3. Absorción por los animales. El fósforo puede ser incorporado a los
distintos tipos de animales cuando consumen plantas (en caso de los
animales herbívoros), y cuando consumen otros animales (en caso de los
animales carnívoros).
4. Descomposición y mineralización. Cuando las plantas y los animales
mueren, se descomponen y el fósforo que contienen en su organismo es
liberado al suelo y al agua.
5. Sedimentación y formación de rocas. El fósforo acumulado en forma de
fosfatos inorgánicos en el fondo de lagos, ríos y mares se sedimenta y se
comprime hasta formar rocas fosfatadas.
6. Subducción. Durante la actividad volcánica, el fósforo presente en las
placas hundidas puede regresar hacia la superficie de la tierra.
Importancia del ciclo del fósforo
El ciclo del fósforo es de vital importancia para el mantenimiento de la vida en el
planeta, pues el fósforo forma parte del ADN de los organismos vivos. Además, el
fósforo es una parte fundamental de la estructura de las membranas de las células y del
ATP (adenosin trifosfato), que es la molécula principal que transfiere energía a las
células.
Por otra parte, el correcto funcionamiento del ciclo del fósforo impacta en el
crecimiento de las plantas, lo que a su vez influye en el tamaño de las flores y los frutos.
Por esta razón, el fósforo se utiliza para producir fertilizantes.
Además, el fósforo se utiliza como materia prima en la industria alimenticia para
producir antiaglutinantes. También se emplea para producir elementos que emiten luz,
cerillas, detergentes y aleaciones metálicas.
Alteraciones en el ciclo del fósforo por impacto humano
El ser humano ha influido de distintas maneras en los ciclos biogeoquímicos de los
distintos elementos químicos, y su intervención en el ciclo del fósforo no es una
excepción. Los niveles de fósforo en la superficie terrestre se han visto aumentados
debido a la actividad minera, pues el hombre ha extraído fósforo de las rocas utilizando
procesos artificiales, que si ocurrieran de manera natural por erosión, tardarían miles de
años.
Por otro lado, el uso de fertilizantes en los cultivos, que luego son lavados por el agua y
escurridos a los depósitos naturales de agua, provoca un aumento de fósforo en ríos,
lagos y mares. Además, como el fósforo es un nutriente, su aumento en los distintos
depósitos naturales de agua provoca el crecimiento excesivo de algas y
microorganismos, que consumen mucho oxígeno disuelto y no les permiten a los peces
respirar con normalidad, hasta causarles la muerte. Este aumento desmedido de algas y
microorganismos por exceso de nutrientes se denomina “eutrofización.
Ciclo
del
El ciclo del azufre describe el movimiento del azufre a través de la atmósfera, las
azufre
formas minerales y a través de los seres vivos. Aunque el azufre se encuentra
principalmente en rocas sedimentarias o agua de mar, es particularmente importante
para los seres vivos porque es un componente de muchas proteínas.
El azufre se libera de fuentes geológicas a través de la erosión de las rocas. Una vez que
el azufre se expone al aire, se combina con el oxígeno, y se convierte en sulfato
SO 4. Plantas y microbios asimilan el sulfato y lo convierten en formas orgánicas. A
medida que los animales consumen plantas, el azufre se mueve a través de la cadena
alimentaria y se libera cuando los organismos mueren y se descomponen.
Algunas bacterias —por ejemplo, Proteus, Campylobacter, Pseudomonas y Salmonella
— tienen la capacidad de reducir el azufre, pero también pueden usar oxígeno y otros
aceptores de electrones terminales. Otros, como Desulfuromonas, utilizan únicamente
azufre. Estas bacterias obtienen su energía al reducir el azufre elemental a sulfuro de
hidrógeno. Pueden combinar esta reacción con la oxidación de acetato, succinato u otros
compuestos orgánicos.
Las bacterias reductoras de azufre más conocidas son las del dominio Archea, que son
algunas de las formas de vida más antiguas de la Tierra. A menudo son extremófilos,
que viven en aguas termales y respiraderos termales donde otros organismos no pueden
vivir. Muchas bacterias reducen pequeñas cantidades de sulfatos para sintetizar
componentes celulares que contienen azufre; esto se conoce como reducción
asimilatoria de sulfato. Por el contrario, las bacterias reductoras de sulfato consideradas
aquí reducen el sulfato en grandes cantidades para obtener energía y expulsar el sulfuro
resultante como desecho. Este proceso se conoce como reducción de sulfato
disimilatoria. En cierto sentido, respiran sulfato.
Las vías metabólicas del azufre para las bacterias tienen importantes implicaciones
médicas. Por ejemplo, Mycobacterium tuberculosis (la bacteria causante de la
tuberculosis) y Mycobacterium leprae (que causa la leopra) utilizan ambos azufre, por
lo que la vía del azufre es una diana de desarrollo de fármacos para controlar estas
bacterias.
Procesos microbiológicos del ciclo del azufre
La mayoría de los procesos naturales que tienen lugar en el ciclo del azufre están
intervenidos y controlados por microorganismos y bacterias, especialmente aquellas
trasformaciones que tienen lugar en el medio terrestre y en el medio marino.
Descomposición de la materia orgánica
El azufre presente en la materia orgánica puede encontrarse unido directamente al
carbono de las cadenas orgánicas de algunos aminoácidos como la cisteina (HS-CH2-
CHNH2-COOH) o la metionina (HO2CCH(NH2)CH2CH2SCH3), en las proteínas que
contienen estos aminoácidos y en algunos otros compuestos, en los que puede
presentarse como disulfuros orgánicos. También puede presentarse unido al oxígeno,
como sulfóxido o como derivados del ácido sulfónico.
En el caso de la descomposición de proteínas con aminoácidos sulfurados, esta se lleva
a cabo por medio de procesos enzimáticos asociados con una gran variedad de especies
bacterianas y de hongos. La biodegradación de los aminoácidos azufrados puede
producir compuestos orgánicos volátiles como el metanotiol, (CH3SH) y el
dimetildisulfuro (CH3-S-S-CH3) así como sulfuro de hidrógeno (H2S). Este último se
forma a partir de una gran variedad de compuestos orgánicos. Una reacción típica y
muy conocida, que produce H2S, es la conversión de la cisteína a ácido pirúvico
catalizada por la enzima cisteína-desulfhidrasa de las bacterias: 2
Mientras que los compuestos orgánicos sulfurados en los que el azufre se encuentra
unido al oxígeno, la descomposición microbiana se hace vía enzimas sulfatasas, que los
convierten en sulfatos inorgánicos
Oxidación de los sulfuros
Bajo determinadas condiciones de pH y en medios aerobios, los sulfuros inorgánicos y
orgánicos de cadena corta son relativamente inestables y fáciles de oxidarse mediante la
intermediación de ciertas bacterias de la familia
de Thiobacillus y Acidithiobacillus, presentes en aguas, sedimentos y suelos
[Link] sulfatos y acidificando el [Link] fuentes hidrotermales también
se produce la oxidación de los sulfuros, pero en este ambiente se puede producir azufre
elemental, además de sulfatos minerales. 4 Las reacciones químicas son las
siguientes:mientras que las principales bacterias involucradas en la oxidación,
son: Thiomicrospira, Halothiobacillus y Beggiatoa. El sulfato producido generalmente
se combina con los iones de calcio lixiviados para formar yeso, que puede formar
depósitos de este mineral.
Reducción de sulfatos
En ambientes anaerobios y con abundante materia orgánica, los sulfatos pueden pasar a
estados de oxidación menores, comúnmente sulfuros y en algunas ocasiones a azufre
elemental. Las condiciones reductoras de los sulfatos pueden presentarse en sedimentos
del fondo marino, los estuarios, zonas pantanosas e incluso en lagos. La oxidación de la
materia orgánica presente hace que estos medios sean pobres en oxígeno, lo que
favorece la reducción del sulfato, que es facilitada por la actividad bacteriana presente
en el sedimento. La más común de las bacterias involucradas en los procesos de
reducción del sulfato a sulfuro es la Desulfovibrio desulfurizante, bacteria anaerobia que
se desarrolla fácilmente a pH por debajo de 5,5. Las reacciones que tienen lugar
son:tóxica para la vida acuática, pero también puede reaccionar con numerosos metales,
formado sulfuros metálicos insolubles que se depositan en los fondos marinos. La
reacción de reducción a azufre elemental es menos frecuente, aunque también es
posible:
En el medio marino también puede producirse dimetilsulfuro por reducción de los
sulfatos. La producción de este u otros gases similares, es llevada a cabo por
el plancton marino y constituye otra importante ruta de emisión natural de compuestos
sulfurados a la atmósfera y una importante clave del ciclo global del azufre.
Características del ciclo del azufre
El ciclo del azufre tiene algunas características específicas según cómo este elemento se
transporta y forma parte de distintos compuestos químicos, que a su vez pueden existir
en distintos estados de agregación y ser absorbidos por los seres vivos.
Algunas de las características del ciclo del azufre son:
Garantiza que el azufre forme parte de distintos compuestos químicos que
son utilizados por los diversos organismos vivos.
Durante el ciclo, el azufre experimenta distintos cambios de estado de
agregación (sólido, líquido, gaseoso).
En este ciclo, la mayor parte del azufre se encuentra en la litosfera, formando
parte de combustibles fósiles.
Este ciclo interviene en parte de la formación de la lluvia ácida, que es
dañina para las plantas, los animales y las construcciones realizadas por el
ser humano.
Etapas del ciclo del azufre
Durante el ciclo del azufre, este elemento químico se traslada entre los diferentes
organismos vivos, y entre los organismos vivos y el medio ambiente que los rodea.
Este proceso ocurre mediante una serie de etapas en las que el azufre forma distintos
compuestos químicos y cambia de estado de agregación (sólido, líquido, gaseoso). El
ciclo del azufre está compuesto por varias etapas.
1. Liberación a la atmósfera. El azufre es expulsado a la atmósfera debido a
la erupción de los volcanes y la actividad industrial del hombre. Se libera
formando parte del dióxido de azufre (SO2), que luego se transforma en
iones sulfato (SO42-) y regresa al suelo como parte de la lluvia ácida.
2. Absorción del azufre por las plantas. Las plantas incorporan el azufre en
forma de iones sulfato (SO42-) mediante sus raíces, y lo emplean para realizar
las funciones de su organismo.
3. Consumo por los animales. Los animales herbívoros (que se alimentan
principalmente de plantas) incorporan el azufre cuando comen las plantas,
mientras que los animales carnívoros (que se alimentan de otros animales) lo
incorporan cuando comen a otros animales.
4. Descomposición y liberación al suelo. Algunos organismos, como las
bacterias y los hongos, tienen la capacidad de descomponer a los organismos
muertos, y así, liberan al suelo el azufre que contienen en sus cuerpos. De
esta forma, el azufre es absorbido nuevamente por las plantas.
Importancia del ciclo del azufre
El ciclo del azufre es de vital importancia ya que:
Permite el reciclaje del azufre en todo el planeta, de esta forma el azufre
puede ser utilizado por los diferentes organismos vivos y en los distintos
procesos industriales realizados por el ser humano.
Influye en la formación de la lluvia ácida, pues el dióxido de azufre (SO 2) y
el trióxido de azufre (SO3) son parte de los principales componentes de la
lluvia ácida, que provoca graves daños al medio ambiente.
Garantiza que el azufre pueda formar parte de algunas proteínas y de otras
moléculas importantes para los organismos vivos.
Contribuye a que el azufre esté disponible para ser utilizado en las distintas
industrias creadas por el ser humano. Por ejemplo:
➔ En la producción de ácido sulfúrico (H2SO4), un compuesto fundamental
en la economía de muchos países (hoy en día la producción de H 2SO4 sirve
para medir el desarrollo económico de ciertos países).
➔ En la producción de productos farmacéuticos, fertilizantes, productos de
limpieza y en el proceso de refinado del petróleo.
Cicl
o del
pota
El ciclo del potasio es el conjunto de procesos químicos, geológicos y biológicos que
hacen circular a este elemento en la Tierra. Por tanto, es un ciclo biogeoquímico, es
decir que el potasio (K) circula constantemente en el suelo, agua y los seres vivos
sio
mediante transformaciones físicas y químicas.
El potasio es uno de los elementos químicos más abundantes en la corteza terrestre,
alcanzando hasta un 2,6%. Sin embargo, no todo ese potasio está en forma disponible
para ser absorbido por las plantas.
La mayor parte es inalcanzable para las plantas, al encontrarse incrustado en
la estructura de las rocas o entre las láminas que forman las arcillas. Solo
menos del 1% del potasio llega a formar iones que se disuelven en agua y
puede ser útil para las especies vegetales.
En su ciclo, el potasio atraviesa varias etapas que incluye el paso de las rocas
al suelo (etapa geológica edafológica). Posteriormente, es absorbido por las
raíces de las plantas (etapa biológica) consumidas por los herbívoros y de
estos pasa a los carnívoros.
Luego, al morir todos, los descomponedores incorporan el potasio de nuevo al
suelo (etapa geológica edafológica) e igualmente las excretas animales
reintegran el potasio al suelo. Parte del potasio presente en el suelo es
arrastrado por el agua a ríos, lagos y océanos (etapa hidrológica).
Etapas del ciclo del potasio
El ciclo potasio atraviesa por tres etapas:
1. Primero al pasar de las rocas al suelo por meteorización, donde las rocas se
desintegran por la acción del agua y otros factores climáticos (etapa geológica
edafológica).
2. Luego, al ser absorbido por las plantas se integra a una fase biológica, siendo
parte de las redes alimenticias.
3. Posteriormente, es reincorporado al suelo por los excrementos de los animales o
por la muerte de los seres vivos.
Paralelamente, parte del potasio es arrastrado por el agua a una etapa hidrológica en
ríos, lagos y océanos, donde también participa de la etapa biológica al ser consumido
por los organismos acuáticos.
Etapa biológica (seres vivos)
S
uelo y raíces de plantas
La principal puerta de entrada del potasio al mundo biológico son las plantas que lo
absorben a través de sus raíces. Los iones de potasio (K+) están disueltos en el agua del
suelo, la cual penetra por los pelos absorbentes de las raíces (solubilización).
Dependiendo de la especie de planta, absorberá mayor o menor cantidad de potasio. Por
ejemplo, la alfalfa puede llegar a retirar del suelo hasta 322 Kg por hectárea de potasio,
en tanto que el trigo solamente 12 Kg/Ha.
Una vez en la planta, el potasio será utilizado para garantizar el funcionamiento del
vegetal, su crecimiento, producción de flores y frutos. Cuando la planta es consumida
por un animal herbívoro, el potasio llega a su organismo, donde es utilizado y también
pasa a los carnívoros que los usan como alimento.
Las vacas son animales herbívoros
En algunos casos, especialmente al tratarse de animales de corral, el ser humano puede
dar suplementos de potasio para complementar la nutrición. Luego, el potasio regresa al
suelo por dos vías básicas, las excreciones de los seres vivos o al morir estos.
La orina y las heces contienen grandes cantidades de potasio, de hecho las
acumulaciones de excrementos de aves y murciélagos (guano), se emplean como
fertilizante. El guano proporciona grandes cantidades de potasio, nitrógeno y fósforo.
Mientras que al morir los organismos vivos su cuerpo es descompuesto por los
organismos descomponedores y sus elementos se integran a estos o al suelo. Aquí
ocurre el proceso de mineralización, es decir que el potasio que forma parte de los
organismos (orgánico) pasa a ser nuevamente mineral. Este punto es considerado la
transición de la etapa biológica a la edafológica.
Intervención antrópica
El ser humano interviene activamente en el ciclo del potasio, ya que extrae roca rica en
potasio (potasa) y recopila el guano para preparar fertilizantes. Estos fertilizantes son
agregados al suelo para aumentar la cantidad de potasio inmediatamente disponible para
los cultivos. De igual forma, el ser humano agrega potasio a los complementos
alimenticios para los animales de granja.
De esta manera existe una fase antrópica en el ciclo, en la que el ser humano traslada
potasio de un sitio a otro. Al tiempo que acelera los procesos naturales, al degradar las
rocas o procesar el guano, trasladarlo a grandes distancias y aplicarlo.
Etapa geológica edafológica (rocas y suelo)
El potasio está presente en el suelo en grandes cantidades, aunque no todo puede ser
absorbido por las plantas. Entre 80 y 95% del mineral está en las rocas, en forma de
estructuras minerales, como feldespatos y otros.
Este no puede ser aprovechado de forma directa por las plantas y se conoce como
potasio estructural o de reserva y la potasa es una de las rocas más rica en sales
minerales de potasio. Por lo general, la liberación del potasio suele ser lenta, asociada a
los procesos de meteorización y erosión.
Puede servirte: Corteza oceánica: características y estructura
Rocas
erosionadas
Esto es producto de la acción de agentes como la lluvia y los cambios de temperatura,
que rompen la roca, liberando sus constituyentes minerales. Entre estos constituyentes
está el potasio que se fija entre las láminas de las arcillas principalmente por un proceso
llamado retrogradación.
De hecho, hasta casi 20% del potasio puede estar fijado en arcillas, por ejemplo en su
superficie (0,5 a 10% de potasio intercambiable). Así como también un 10 a 20% entre
las láminas como las micas, siendo escasamente accesible.
Finalmente, entre 0,10 y 0,15% del potasio en el suelo es disuelto por el agua en forma
de iones K+. Esta fracción es asimilable de forma inmediata por las plantas y este
potasio asimilable pasa nuevamente a la fase biológica una vez absorbido por las raíces.
Etapa hidrológica (ríos, lagos y océanos)
El agua de
la lluvia arrastra el potasio hacia los ríos
Además, parte del potasio asimilable es arrastrado por el agua de lluvia a ríos, lagos y
océanos. Allí pasa a la fase biológica al ser absorbido y utilizado por el fitoplancton y
las macroalgas, que son organismos que forman parte de las cadenas alimenticias del
medio acuático. Asimismo, parte del potasio se deposita integrando los sedimentos en el
fondo de lagos y océanos.
Fitoplanct
on
Estos sedimentos son cubiertos y compactados durante millones de años y serán parte
de la formación de nuevas rocas ricas en potasio. Estas aflorarán en los procesos
geológicos y serán sometidas a meteorización liberando potasio y siguiendo así el ciclo
de este elemento.
Importancia del ciclo del potasio
Funcionamiento celular
El ciclo del potasio es un proceso de gran importancia para la vida, debido a que es un
elemento fundamental para el intercambio de sustancias a través de las membranas
celulares. Es decir, para que cualquier célula del cuerpo funcione necesita poder
seleccionar elementos que entren o salgan de ellas.
En este proceso el potasio y el calcio son fundamentales para el funcionamiento de ese
mecanismo físico-químico de intercambio. Además, este elemento ayuda a retener el
agua dentro de las células a fin de que no se deshidrate y ocasione la muerte del
organismo.
Ser humano y otros animales
El potasio es un elemento indispensable para diversos procesos funcionales en el
organismo, como el funcionamiento del corazón, movimientos musculares y actividad
del sistema nervioso. Así como también que cada célula sea capaz de absorber
nutrientes y expulsar desechos.
Ciclo
del
El ciclo del calcio es un proceso circular que se da entre los seres vivos y los
calcio
ecosistemas en los que viven. Este ciclo es importante porque el calcio es un mineral
fundamental para el cuerpo humano y para la estructura de los caparazones de algunos
animales. El ciclo del calcio es la circulación del calcio entre los organismos vivos y el
medio que los rodea. El calcio es un mineral que se encuentra en la litosfera formando
grandes depósitos de origen sedimentario, que emergieron de fondos marinos por
levantamientos geológicos. Muchas veces, estas rocas, contienen
restos fosilizados de animales marinos con caparazones ricos en calcio;
en mineralogía se conocen como rocas cal.
La lluvia y los agentes atmosféricos descomponen las rocas calizas, arrastrando los
compuestos del calcio a los Suelos, a los ríos y al mar. En este recorrido, el calcio es
absorbido por las plantas y animales, en cualquier punto del ciclo, ya sea por la cadena
alimenticia o por la absorción del agua. Cuando las plantas o los animales mueren,
los descomponedores liberan el calcio, el cual regresa al suelo.
Finalmente, los ríos se encargan de que el destino final sea otra vez el fondo de los
océanos, de los cuales, después de largos periodos, vuelven a emerger en forma de
rocas. El calcio se recicla continuamente en la litosfera y poco a poco por efecto de la
erosión en los suelos, producida por el transporte de las aguas subterráneas y por los
agentes atmosféricos como el viento y el agua de lluvia, el calcio se escurre a los
arroyos y ríos.
El calcio forma depósitos sedimentarios en las cuevas y por efecto de la erosión, este
elemento pasa a los cuerpos de agua que se forman cuando caen las lluvias y el agua se
filtra por las paredes y el techo de las cuevas. También de forma directa, el calcio va a
parar a los ríos para que este elemento químico sea usado por moluscos de agua dulce
como gasterópodos y bivalvos, por peces de agua dulce y algas unicelulares que
pertenecen al agua dulce; estos animales al morir dejan el calcio para que se una a los
sedimentos del río, esto demuestra entonces que el ciclo del calcio es un ciclo
sedimentario únicamente pues no hay naturalmente calcio gaseoso en la atmósfera.
Las etapas del ciclo del calcio son:
Etapa geológica
El calcio se encuentra en grandes depósitos de sedimentos en la superficie de la
Tierra. La lluvia y otros agentes atmosféricos degradan las rocas y arrastran el
calcio al suelo.
Etapa hidrológica
El calcio es arrastrado por la lluvia a los ríos, mares y océanos en forma de cloruro
de calcio (CaCl2) y carbonato de calcio (CaCO3).
Etapa biológica
Las plantas absorben el calcio del agua, y los animales lo incorporan al comer
plantas o beber agua. Cuando los organismos mueren, el calcio regresa al entorno.
1. Paso geológico:
El Calcio se encuentra en la litosfera gracias a las rocas y a la meteorización de estas
mismas, convirtiéndolo así en el elemento número 5 con más abundancia en el suelo.
Además, es bien conocido que se encuentra en las grandes masas de rocas
montañosas que se hallan en el planeta.
2. Paso hidrológico:
Tal como el Calcio forma parte del suelo, también se encuentra como un elemento
abundante en los ríos, mares y océanos. En este caso, el calcio se puede encontrar en
una profundidad hasta de 4.500 metros y se le llama carbonato de calcio.
3. Paso biológico:
Es el paso de este ciclo en el que este elemento tiene mayor efecto y desarrollo, ya
que todo el cuerpo humano lo necesita, el esqueleto, dientes, tendones, etc. El calcio,
al encontrarse en la litosfera, las plantas los absorben y así el humano lo consume,
aunque no es el único método.
Estas etapas se repiten cuando los seres humanos mueren y se descomponen, así
como también los animales o cuando ellos defecan y todo vuelve al suelo.
El calcio también puede ser lixiviado o lavado del suelo por la infiltración del
agua. Parte del calcio liberado en el ambiente es devuelto a los reservorios geológicos a
través de procesos como la sedimentación, la diagénesis y la tectónica de placas.
En el organismo, el calcio se regula principalmente a través de la absorción en el
intestino, la reabsorción en el riñón y la entrada y salida del mineral a nivel de los
huesos.
Importancia del Ciclo del Calcio para los seres vivos
Reconocemos que el calcio es un nutriente completamente esencial para que se
desarrolle con normalidad la vida en la tierra. En los humanos, por ejemplo,
es fundamental para la formación de los huesos, su estructura y [Link]
calcio es un elemento necesario para la producción de alimentos, tanto para humanos
como para animales, por ejemplo, los alimentos lácteos van cargados de calcio. De
igual forma, el calcio es fundamental para la producción de medicinas que tratan
enfermedades crónicas, tal como la osteoporosis.