Nombre:
Daniel contreras de los santos
Matricula:
24-SISM-1-007
Sección:
0128
Carrera:
Ingeniería en Sistemas y Computación
Asignatura:
Historia Dominicana I
Tema:
Rafael Leonidas Trujillo Molina
Docente:
José Elías Cuevas
Índice
Introducción ............................................................................................................................ 3
Biografía ................................................................................................................................. 4
Rafael Leonidas Trujillo Molina .............................................................................................. 4
Desarrollo ................................................................................................................................ 5
Situación Política y Económica antes de Trujillo...................................................................... 5
Ascenso de Trujillo al poder ................................................................................................... 5
La era de Trujillo ................................................................................................................... 6
Características del gobierno Trujillista ....................................................................................... 6
Red de espionaje y control social ........................................................................................... 6
Culto al ego del tirano ........................................................................................................... 7
Instituto Trujilloniano............................................................................................................ 7
Provincias, con su nombre ..................................................................................................... 8
Hogares bajo el yugo ............................................................................................................. 9
Asedio a la prensa y control de la opinión pública .................................................................. 9
Culto a la personalidad.......................................................................................................... 9
Militarización del Estado ......................................................................................................... 10
Economía en el régimen .......................................................................................................... 10
Finanzas en el régimen............................................................................................................ 11
La agricultura en el régimen .................................................................................................... 12
La masacre de perejil (1937) .................................................................................................. 13
Discurso de Rafael Leonidas Trujillo Molina en 1939 ............................................................ 14
La oposición del régimen trujillista .......................................................................................... 14
Ajusticiamiento de Trujillo ...................................................................................................... 15
Después de Trujillo ................................................................................................................. 17
Conclusión............................................................................................................................. 19
Bibliografías .......................................................................................................................... 20
Anexos ................................................................................................................................... 21
Introducción
¿Sabes que es un Dictador?
Un Dictador es una persona que se arroga o recibe todos los poderes
políticos y, apoyada en la fuerza, los ejerce sin limitación jurídica, o sea
una persona que lidera de manera que solo él tiene poder y la autoridad.
En este trabajo estaré haciendo una investigación acerca del Dictador
Dominicano Rafael Leonidas Trujillo Molina, que gobernó la República
Dominicana por más de 30 años consecutivos con un régimen
caracterizado por la represión y el control absoluto de todo el país. Su
dictatura dejo una marca profunda en la sociedad dominicana,
afectando todos los aspectos de la vida política, económica y social del
estado.
En esta indagación se resaltarán puntos importantes como su ascenso al
poder, las características de su régimen, la masacre de 1937, política
exterior, el impacto económico que tuvo en la nación, la oposición de las
personas ante su mandato, la caída, su ajusticiamiento y el impacto que
su legado ha generado hasta el día de hoy.
Esto nos permitirá comprender mejor sobre este hecho importante, que
ha dejado una huella muy profunda en la historia de nuestro país y que
es importantísimo para comprender nuestra historia.
Biografía
Rafael Leonidas Trujillo Molina
Nació en San Cristóbal el 24 de octubre de 1891. Fueron sus padres José
Trujillo Valdez, pequeño comerciante descendiente de un sargento del
cuerpo de Sanidad Militar del Ejército Español que llegó al país en 1861,
y Altagracia Julia Molina Chevalier (a quien durante el gobierno de su hijo
se le dio el título de la Excelsa Matrona), hija a su vez de Pedro Molina,
campesino dominicano, y de Luisa Ercina Chevalier, hija a su vez de un
oficial haitiano de los tiempos de la ocupación de 1822. Su abuela Diyeta
Chevalier también era de origen afro-haitiano.
Se caso con Aminta Ledesma con quien duro 12 años, se divorció y se
casó con Bienvenida Ricardo, aunque mantuvo relaciones
extramaritales. Se enamoró de María Martínez, con quien tuvo tres hijos:
Ramfis, Angelita y Radhamés. Para ocultar su relación, hizo casar a María
con otro hombre mientras seguía casado con Bienvenida.
Trujillo, quien se había desempeñado en el oficio de guarda campestre,
ingresó en el ejército dominicano el 18 de diciembre de 1918. Fue
ascendido rápidamente a segundo teniente, prestando juramento el 11
de enero de 1919. Trujillo se convirtió en el teniente número quince de
los dieciséis que existían entonces en la Guardia Nacional. Ingresó en el
ejército con el propósito de realizar una carrera militar y ascender. Fue
recogida una frase que pronunció antes de ingresar a las filas del
ejército: “Voy a entrar en el ejército y no me detendré hasta ser su jefe”.
Ascendió rápidamente en la escala jerárquica de la Guardia Nacional,
atropellando, en El Seibo, a sus compatriotas que se levantaban contra
la intervención.
En 1927, Trujillo fue promovido a General de Brigada, y en 1928, la Policía
Nacional se transformó en el Ejército Nacional. Trujillo y Estrella Ureña
dieron un golpe de Estado en 1930 contra Horacio Vásquez, y Trujillo usó
la violencia y su banda paramilitar "La 42" para intimidar a la oposición y
asegurar su elección como presidente en mayo de ese mismo año.
Desarrollo
Situación Política y Económica antes de Trujillo
Vásquez había logrado asumir la presidencia mediante un proceso
electoral tras la retirada de las tropas estadounidenses, quienes habían
ocupado el país desde 1916 hasta 1924 con el objetivo de restaurar el
orden y reestructurar las instituciones gubernamentales.
Su llegada al poder trajo consigo un periodo de relativa calma y
crecimiento económico moderado, gracias en parte a las reformas
implementadas durante la ocupación. Sin embargo, su mandato
comenzó a debilitarse por problemas internos, corrupción y una
administración percibida como ineficiente, lo que hizo que creciera el
descontento popular y entre las élites políticas.
En sus planes reeleccionistas utilizó a algunos de sus funcionarios.
incluso a Rafael Leonidas Trujillo, pero ya éste, de manera clandestina,
estaba trabajando para tomar el poder político. En junio de 1928 fue
convocada, por el presidente Horacio Vásquez, la Asamblea Revisora de
la Constitución, la cual aprobó la extensión. de su período al frente del
Estado pues según la Constitución vigente debió
concluir ese mismo año.
La situación económica en el momento estaba afectada por la gran crisis
económica a nivel mundial, en el 1929, impacto de manera negativa la
economía dominicana, pues los productos nacionales en el mercado
internacional bajaron de precio. La meta Vásquez de perpetuarse en el
poder, contribuyeron al ascenso de Trujillo al frente del Estado.
Ascenso de Trujillo al poder
En el 1930 Vásquez fue depuesto, producto de un golpe de Estado.
ascendiendo de manera provisional el Dr. Rafael Estrella Ureña, el
mismo que en Santiago iniciara el movimiento para el cambio. En ese
mismo año, Estrella Ureña sería vicepresidente acompañando al
presidente Trujillo.
En el gobierno de Horacio Vásquez, Rafael Leonidas Trujillo Molina
ocupaba la posición de jefe del ejército. Se había destacado durante el
período de la ocupación de los Estados Unidos, ofreciendo de manera
incondicional sus servicios a la causa extranjera.
El 16 e agosto de 1930 se juramentó Trujillo como presidente de la
Republica Dominicana. Ese día se inicio lo que hoy se conoce como “La
era de Trujillo”. Todo fue posible gracias a los acuerdos a que arribaron
con opositores al gobierno de Vásquez, entre los que se encontraban
Estrella Ureña. Esto daba la impresión de que actuaban de manera
independiente, ya que era en común acuerdo con el jefe del ejecito
Rafael Leónidas Trujillo. El 23 de febrero se produjo el asalto a la
fortaleza de Santiago, Ureña encabezaba el movimiento. Trujillo ni hizo
resistencia, a pesar de ser el jefe del ejército.
La era de Trujillo
Trujillo, a su llegada al poder, se trazó como meta la eliminación de los
caudillos que se oponían a su gobierno, entre los que podemos citar: a
Cipriano Bencosme de la ciudad de Moca, Alberto Larancuent de La
Romana y Desiderio Arias en la Línea Noroeste. Todos fueron eliminados
físicamente. Su gobierno estableció un sistema de terror en todo
territorio nacional.
Características del gobierno Trujillista
Red de espionaje y control social
Para garantizar el sometimiento de la población y eliminar cualquier tipo
de oposición, Trujillo estableció una vasta red de espionaje y vigilancia
conocida como "La 42", una fuerza paramilitar encargada de perseguir a
los disidentes. Con el paso del tiempo, esta estructura se amplió y
evolucionó, convirtiéndose en una compleja red de informantes civiles y
agentes gubernamentales que vigilaban todas las actividades de la
población. La red estaba presente en todos los sectores: en el ámbito
laboral, social, y hasta en la vida cotidiana. Los ciudadanos eran
constantemente monitoreados, y cualquier sospecha de oposición o
crítica al régimen podía resultar en persecuciones, encarcelamientos,
torturas, o incluso asesinatos. Trujillo utilizó el miedo como una
herramienta de control, manteniendo a la población bajo vigilancia
constante para sofocar cualquier intento de resistencia o rebelión.
Culto al ego del tirano
Trujillo tuvo que armar una “plataforma ideológica” para ensalzar su
ego, hacerle propaganda a su figura y promover su gobierno
antidemocrático. Con la creación del Partido Dominicano, el 20 de
noviembre de 1930, la “Era de Trujillo empezó a agenciarse estas
estructuras.
Solo los miembros de este único partido podían ocupar puestos públicos
y aspirar a cargos electivos. Su lema “Rectitud, Libertad, Trabajo y
Moralidad” coincidía, de hecho, con las iniciales del nombre del
dictador.
Instituto Trujilloniano
cuando el régimen trujillista arribaba a su vigésimo quinto aniversario,
surgió una entidad “con auténticos dotes de academia” a la que se le
colocó el ostentoso título de Instituto Trujilloniano. “No cualquier
trujillista era admitido en este círculo conspicuo. Era imprescindible
calificar como ente de altos dotes intelectuales y de suprema lealtad al
tirano”. Los miembros de este instituto eran conocidos en ese entonces
como “la crema y nata” del pensamiento dominicano, poseían títulos
académicos y eran, en su mayoría, escritores e historiadores.
Los estatutos del Instituto Trujilloniano fueron elaborados el 16 de marzo
de 1953. En la primera página del documento se muestra una fotografía
del dictador en la que se le leía el siguiente pie:
“Generalísimo Doctor Rafael Leónidas Trujillo Molina, benefactor de la
Patria, cuya personalidad de relieve universal y cuya patriótica obra de
Gobierno sirven de materia de estudio a este instituto”
Provincias, con su nombre
Durante la dictadura, Trujillo duplicó el número de provincias del
territorio nacional, algunas de esas demarcaciones llevaban su nombre,
el de sus parientes o apelativos al régimen.
Esto sin tomar en consideración el sinfín de carreteras, parajes,
edificaciones públicas como hospitales, parques y escuelas que también
fueron “bautizadas” con el nombre del tirano.
La capital dominicana, Santo Domingo, pasó a llamarse “Ciudad
Trujillo”. Mientras que las provincias San Juan de la Maguana y Dajabón,
fueron renombradas como “Provincia Benefactor” y “Provincia
Libertador”, respectivamente.
Peravia recibió el nombre de “Provincia José Trujillo Valdez”, en honor al
padre del dictador, y María Trinidad Sánchez el de “Provincia Julia
Molina”, en honor a su madre.
En el caso de San Cristóbal, ciudad de nacimiento del tirano, no solo fue
renombrada como “Provincia Trujillo” y expandió sus límites geográficos,
sino que también se le confirió el título de “Ciudad Benemérita de la
República Dominicana” mediante ley.
La megalomanía de Trujillo se extendió hasta el punto de también
colocarles el nombre de sus descendientes a ciertas localidades del
país, como es el caso del municipio sancristobalense Los Cacaos, el
cual para la época era llamado “Villa Ramfis”, en referencia a su hijo.
También nombró “Sector Flor de Oro”, como una de sus hijas, a otra
demarcación.
Hogares bajo el yugo
La egolatría de Trujillo permeaba cada espacio de la vida social del país,
traspasaba el ejercicio de la prensa libre y las puertas de cada hogar
dominicano.
Las instituciones públicas y las residencias, desde la más humilde hasta
la más pomposa, tenían que colocar estampas en su entrada con frases
alusivas al régimen como "¡Viva Trujillo!", “Dios y Trujillo”, “Aquí manda el
jefe”, entre otras.
Asedio a la prensa y control de la opinión pública
Los periódicos de circulación nacional de la época estaban obligados a
escribir elogios para el dictador, hablar de su personalidad, de sus logros,
promoverlo como “benefactor de la Patria”
Las empresas editoras más importantes de la época, como El Caribe y La
Nación, eran propiedad de Trujillo. Para ese entonces, todos los
empleados públicos estaban obligados a comprar los diarios que allí se
imprimían.
La represión de la dictadura forzó la desaparición del periódico La
Opinión. También forzó a Listín Diario a detener su rotativa en el año
1942. En general, Trujillo emprendió acciones contra la prensa, la radio y
toda manifestación escrita o hablada que no estuviera sometida a su
voluntad.
Culto a la personalidad
Durante los 31 años de apogeo del régimen, Trujillo recibió más de 150
condecoraciones, se colocó a sí mismo al nivel de los Padres de la Patria,
Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella,
proclamándose como “padre de la Patria nueva”.
También estaba obsesionado con la imagen y el arreglo personal, el
dictador tenía más de trece mil corbatas, 500 trajes y 400 pares de
zapatos.
Militarización del Estado
La militarización fue un pilar fundamental del gobierno de Trujillo. Desde
sus primeros años en el poder, se aseguró de mantener control directo
sobre el Ejército Nacional, que pasó a ser la principal institución del
Estado. Trujillo utilizaba a las Fuerzas Armadas como un instrumento de
represión interna y como una forma de mantener su autoridad. No solo
fue comandante en jefe del Ejército, sino que también se
autodenominaba "Benefactor de la Patria" y "Generalísimo". El servicio
militar obligatorio fue implementado, y el ejército se expandió
significativamente, controlando no solo la seguridad, sino también
aspectos de la administración civil. Los militares ocuparon puestos clave
en el gobierno y en empresas públicas, asegurando que la lealtad a
Trujillo estuviera profundamente arraigada en todas las capas del poder.
Economía en el régimen
El régimen trujillista, además de controlar la sociedad dominicana en lo
político, tenia control en el quehacer económico. A través del poder
político que ostentaba Rafael leoninas Trujillo, llego a monopolizar de
manera personal gran parte de la economía dominicana. Llego a ser el
dominicano más rico, su fortuna alcanzo los US$600,000,000. Durante
los 31 años que permaneció en el poder, la burguesía nacional no tuvo la
mínima posibilidad para desarrollarse.
Trujillo, desde el inicio de su gobierno, impuso las reglas del juego en
materia económica. Las medidas adoptadas perjudicaron a la burguesía
y a los obreros; la primera de estas medidas fue reducir los salarios de los
empleados públicos, tomando como pretexto el ajuste a la economía. La
misma empeoró la situación económica de estos empleados que se hizo
insoportable.
Tenía el control del negocio del azúcar, la carne, la leche, la sal, la harina,
calzados, clavos, y otros. Compraba acciones en algunas compañías,
pero luego, de manera fraudulenta, se apropiaba de éstas. Con el fin de
aumentar las finanzas del Estado, creó varios impuestos. Además, a los
servidores públicos les ofrecía préstamos a elevadas tasas de interés.
En su ambición insaciable, se apoderaba de las tierras. Si era privada
obligaba, de una manera u otra, al propietario para que se la vendiera,
generalmente por una suma de dinero insignificante, con relación al
precio real. Con estas medidas surgieron haciendas, como la Fundación
en San Cristóbal y la Moralba en Cotuí, las cuales eran grandes
extensiones de terrenos, considerados verdaderos latifundios.
Finanzas en el régimen
Con el transcurrir de los tiempos la situación internacional favoreció al
régimen. Japón atacó a los Estados Unidos de América, razón para que los
norteamericanos tomaran acción en la Segunda Guerra Mundial. Producto de
esta situación los precios del azúcar se van al alza en el mercado
internacional, repercutiendo de manera positiva en la economía nacional, pues
a partir de aquí comenzó a crecer.
Todo este panorama permitió que en el 1940 el Estado dominicano recupeгага
el control administrativo de las aduanas. El mismo se obtuvo a través del
Tratado Trujillo-Hull. El gobernante aprovechó esa coyuntura para concluir el
pago de la deuda externa en el 1947; la suma ascendía a unos
US$9,000,000.00. Dejó de circular el dólar, y se comenzó de inmediato a usar
el peso dominicano.
Fortaleció la banca nacional, pues adquirió el National City Bank, y creó, en el
1941, el Banco de Reservas de la República Dominicana, y además el Banco
Agrícola. Este último constituiría el soporte económico a través de préstamos
a bajos intereses a los agricultores y ganaderos.
Posteriormente es fundado, en el 1947, el Banco Central de la República
Dominicana. Éste tiene la responsabilidad de asegurar un mayor control del
Estado en las finanzas públicas. Entre sus propósitos se encuentran los
siguientes:
• Velar por el valor interno de la moneda.
• Asegurar que la distribución de los créditos se haga de manera adecuada y
conforme a los intereses económicos de la economía nacional.
Además, tanto el Banco de Reservas, como el Agrícola, y el Central, formaban
parte del diseño del mandatario, para mantener el monopolio de la economía
dominicana. Durante el largo período de Trujillo, el Banco Central mantuvo a la
par el peso dominicano con el dólar estadounidense. Esta paridad fue lograda
por las reservas en oro de que disponía el Estado dominicano, afianzado por el
aumento de la producción nacional.
El poder económico de Trujillo era tal, que llegó al extremo de controlar las
exportaciones e importaciones, pues a través del Estado dispuso de un
conjunto de medidas y regulaciones que perjudicaban exclusiva- mente a las
empresas del sector privado, ya que las del sector "público" eran favorecidas y
manejadas como patrimonio personal de su familia.
La agricultura en el régimen
La política trujillista con respecto a la población campesina era muy
clara. El Estado creó una ley que hacía obligatoria la disposición de 10
tareas de tierras sembradas, de cada uno de los hombres que tenían
como residencia la zona rural. En ocasiones había presión para que se
cumpliera lo establecido por la ley.
Dentro de su política agraria dispuso la creación de las colonias
agrícolas, mediante la Ley Número 1783 del 1949. La misma consistía en
la distribución de tierras a un conjunto de diez o más familias,
representadas por la cabeza del hogar, por lo general el padre; un
ejemplo es el asentamiento de la Colonia de Jima Abajo, efectuado en el
1952, hoy municipio Jima Abajo de la provincia de La Vega.
Además, fue establecida la Ley de Caminos; ésta obligaba a todos los
residentes en las zonas rurales, mayores de edad, a trabajar por cuatro
días sin pago alguno en la construcción de carreteras, caminos y canales
de riego. A pesar de todo, el régimen introdujo nuevas tecnologías para la
época en el campo agrícola, logrando la autosuficiencia en la producción
de arroz, siendo hoy el producto agrícola más consumido por los
dominicanos.
La masacre de perejil (1937)
En octubre de 1937, el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo
Molina le ordenó a su ejército matar a todos los “haitianos” que vivían en
la frontera noroeste de la República Dominicana, que delimita con Haití,
y en ciertas partes de la región contigua del Cibao. Entre el 2 y el 8 de
octubre, cientos de tropas dominicanas arroparon esta vasta región y,
con la ayuda de los alcaldes pedáneos (autoridades políticas
submunicipales) y algunas reservas civiles, rodearon y masacraron a
machetazos a alrededor de 15 000 personas de etnia haitiana. Aquellos
que murieron en esta operación a la que los dominicanos aún se refieren
como el corte y los haitianos como kout kouto-a (el apuñalamiento)–
eran, en su mayoría, pequeños agricultores, muchos de los cuales habían
nacido en la República Dominicana (y, por ende, eran ciudadanos
dominicanos, de acuerdo con la Constitución dominicana) y algunos
cuyas familias habían vivido allí por generaciones. Los haitianos eran
asesinados incluso cuando intentaban escapar hacia Haití cruzando el
río, fatídicamente llamado Masacre, que divide a las dos naciones. A los
pocos días de iniciada la matanza, el puesto oficial de control fronterizo y
el puente entre Haití y la República Dominicana fueron cerrados,
impidiendo así el escape de los haitianos. Durante las semanas
siguientes, sacerdotes y funcionarios locales recopilaron testimonios de
refugiados y elaboraron una lista que finalmente arrojaba unas 12,168
víctimas. Posteriormente, durante la primera mitad de 1938, miles más
de haitianos fueron deportados por la fuerza y cientos fueron asesinados
en la región sur de la frontera.
Discurso de Rafael Leonidas Trujillo Molina en 1939
“Si mis manos se han manchado de sangre, ha sido para salvar de la
haitianización del país a la generación de ustedes. Dentro de 50 años, la
ocupación pacífica del territorio nacional por parte de Haití significa para
ustedes que los haitianos podrán elegir autoridades dominicanas,
podrán poner y disponer, podrán mandar a Duarte y los trinitarios al
zafacón de la historia y anular para siempre sus ideales y su abnegada
lucha, los cuales (ideales y lucha) no tienen ningún sentido para los
haitianos.
Estancados en su error, los haitianos piensan que este lado les pertenece
y como ven que somos gente decentes y pacíficos, mansos vecinos que
nunca en la historia les hemos invadido, creen que pueden venir aquí a
hacer y deshacer. Hace poco andaban por ahí robando y matando reces a
su antojo, como si fuesen animales silvestres y sin dueño o como si aquí
no hubiera leyes ni autoridad, ahora han aprendido que aquí hay ley y hay
autoridad.
Jóvenes dominicanos, en esa gente no se puede confiar, cuiden su país y
con más ahínco después de mi desaparición del escenario político
nacional. Traten de preservar los programas de dominización fronteriza
que yo he creado y ciertamente extiéndanle la mano al necesitado,
concédanle incluso un rincón para vivir como ya hicimos al cederles
hincha, pero no dejen que les invadan sus casas ni sus haciendas, ni su
patria y mucho menos que se las arrebaten con argucias o con fuerzas.
Recuerden siempre las palabras sacrosantas de Juan Pablo Duarte:
“Dios Patria y Libertad”.
La oposición del régimen trujillista
Disgustados por las medidas tomadas por el gobernante, algunos de sus
más cercanos colaboradores le retiraron su apoyo; este fue el caso de su
acompañante y vicepresidente Dr. Rafael Estrella Ureña, quién en el 1933
intentó darle un golpe de Estado, retirándose luego hacia Cuba como
exiliado político. Por otra parte, Ángel Morales intentó también derrocarlo,
tratando de obtener el apoyo de los Estado Unidos.
Entre los primeros militares en sublevarse contra Trujillo estuvieron:
El comandante Leoncio Blanco, el jefe del ejército, general Ramón
Vásquez Rivera. el coronel Aníbal Vallejo.
El inmenso control que disponía el jefe de Estado no fue suficiente para
que sectores de la sociedad dominicana estuvieran permanentemente
conspirando en contra de éste, había personas y grupos dispuestos a
enfrentarlo de cualquier manera con el propósito de tratar de conseguir
su eliminación física o política. En el 1934, se trama la conspiración de
Santiago, aquí participaron estudiantes y sectores de izquierda dirigidos
por los militares Ramón Vásquez Rivera y Leoncio Blanco.
Un hecho trascendental es la fundación, en el 1939, del Partido
Revolucionario Dominicano, realizada en la ciudad de La Habana, Cuba,
éste fue creado por iniciativa de un grupo de dominicanos exiliados. En
este proyecto se encontraban: Juan Isidro Jiménez Grullón, Enrique
Cotubanamá Henríquez, Juan Bosch, Ángel Miolán, Virgilio Mainardi,
Lucas Pichardo, Pipí Hernández, Romano Pérez Cabral, Plinda Woss y Gil
y Manuel Alexis Liz. Se tomó como símbolo una antorcha.
En el 1943, exiliados dominicanos residentes en España fundaron el
Partido Democrático Revolucionario Dominicano y su apéndice la
Juventud Revolucionaria, ambas instancias políticas, con el
objetivo de apoyar cualquier acción en contra del régimen trujillista.
Ajusticiamiento de Trujillo
En la oscura noche del 30 de mayo de 1961, 7 hombres armados hasta
los dientes cambiaron el rumbo de la historia en la República
Dominicana.
Antonio Imbert Barreras, Antonio de la Maza, Salvador Estrella Sadhalá,
Amado García Guerrero, Huáscar Tejeda, Pedro Livio Cedeño y Roberto
Pastoriza fueron protagonistas del crimen, asesinato o ajusticiamiento.
El dictador, hombre de acción y movimiento, amigo de los viajes, hoy en
un cuartel dando órdenes, humillando a sus lacayos, mañana en alguna
fiesta en su honor y disfrutando del placer con alguna de sus amantes.
La noche del 30 de mayo, un carro Chevrolet azul placa 0-1823 salió
aprisa desde Santo Domingo con destino a la cercana población
de San Cristóbal.
El chofer Zacarias de la Cruz, llevaba en el asiento trasero un pasajero
que valía su peso en oro. El dictador llevaba un maletín con 110,000
pesos y dólares, 2 carabinas y 2 revólveres. El jefe comenzaba a perder
fuerza, el alcohol y el Poder hacían su efecto Se sentía cansado, agotado,
no deseaba escoltas ni protección especial, sólo deseaba estar solo, una
amante le esperaba en la casa de caoba en San Cristóbal.
Mas allá de la ciudad, en la zona cercana a la feria ganadera, otro
Chevrolet negro le persigue, lo alcanza, y al momento de rebasarle, el
carro negro "vomita fuego" sale el primer disparo, hecho por Antonio de la
masa con su escopeta. La explosión arraso con los vidrios y la cortina de
la parte trasera del carro, hiriendo al tirano quien sólo atina a decir: Coño,
¡¡me hirieron!! Obligando a su chofer a bajar la marcha, el segundo
disparo hirió al chofer. Los atacantes dejaron el carro del tirano atrás, a
unos 500 metros, dieron la vuelta y se prepararon para atacar de nuevo.
El chofer mira a su amo, al verlo herido trata de dar la vuelta, le dice al
jefe vámonos que son muchos, pero el tirano, con 69 años, de edad
caballo de mil batallas, herido, pero no vencido, le responde: "no, vamos
a pelear". El chofer contra su voluntad para el carro y se dispuso a buscar
una carabina para enfrentar a los complotadores.
Antonio de la maza fue el primero en tener un blanco perfecto de la figura
del tirano, con la misma escopeta que hizo el primer disparo, descargo de
nuevo sobre el cuerpo de Trujillo. Antonio, motivado por el odio y la furia,
se acerca al cuerpo del tirano, lo patea, le quita el revólver que tenia en la
mano y le dispara en el rostro, diciéndole: esta guaragua ya no comerá
más pollito.
Después de Trujillo
La sociedad dominicana, después de la muerte de Trujillo, dio un paso de
avance en todo su ámbito, principalmente en el político. De un país que
fue controlado durante 31 años por un gobernante, paso a un periodo de
apertura. Los dominicanos tenían los deseos de expresarse libremente y
para estos era necesario realizar las modificaciones políticas que
aseguraran un Estado de respeto a los derechos ciudadanos.
Como es lógico, al principio la población sentía temor; los partidos
políticos que ya existían incentivaron la movilización para sacar de
manera definitiva del poder político a los trujillistas. Pero el propósito de
los trujillistas fue darle continuidad al gobierno. A pesar de esto, sus
planes no alcanzaron el éxito total.
El pueblo comenzó a presionar al gobierno, acompañado por algunos
países, a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), pues
este organismo regional era el que había impuesto sanciones al régimen
trujillista. Ramfis Trujillo, hijo del generalísimo, tuvo que compartir la
conducción del Estado con el Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, destacado
intelectual y funciona- rio trujillista, quien en el momento de la muerte
del tirano fungía como presidente del gobierno.
La presión social generó cierta apertura política. El Partido
Revolucionario Dominicano (PRD), que había desarrollado sus
actividades en el exterior, envió a algunos de sus dirigentes al país.
Los emisarios perredeístas comenzaron a organizar el partido en el
territorio dominicano, e iniciaron una serie de movilizaciones, planteando
un conjunto de demandas, entre las que se hallaba la libertad. En ese
momento el exiliado profesor Juan Bosch era el máximo líder del partido.
El PRD gozaba de gran simpatía entre los campesinos, obreros, sectores
marginados, y los profesionales e intelectuales que se habían mantenido
al margen de la política durante el régimen.
Con la consigna de "borrón y cuenta nueva" el PRD tenía como estrategia
lograr integrar en sus filas a simpatizantes de Trujillo que no tuvieron una
participación destacada en el gobierno.
Otro partido que surgió fue la Unión Cívica Nacional (UCN). Su principal
líder era Viriato Fiallo. Su salida a la luz pública fue vista como una
instancia no partidista, pero alcanzó elevados niveles de simpatía entre
los sectores populares. Respondía a los intereses de los sectores
sociales de la burguesía conservadora que se oponían a Trujillo.
Además, los hombres y mujeres que formaban parte del Movimiento
Revolucionario 14 de junio, decidieron, de manera oficial, realizar
actividades políticas bajo el marco de la legalidad. Esa organización tenía
como fuente de inspiración la revolución cubana, conducida por Fidel
Castro. Sus principales integrantes eran jóvenes de diferentes clases
sociales. Estaba liderado por Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo).
Otra organización importante fue el Movimiento Popular Dominicano
(MPD); la misma operaba en el país desde antes de la muerte de Trujillo,
sus máximos dirigen- tes eran Máximo López Molina y Andrés Ramos
Peguero. A raíz de la muerte del gobernante, el MPD reactivó sus
actividades políticas para captar miembros. Estaba integrado por
campesinos, intelectuales y personas de los sectores más pobres de la
sociedad dominicana. Profesaban la ideología marxista-leninista.
De manera sutil los partidos políticos incitaban a que el pueblo
protestara de manera permanente; las movilizaciones y los saqueos
contra los representantes del trujillismo cada día iban en aumento.
Conclusión
A lo largo de este trabajo, hemos explorado la figura de Rafael Leonidas
Trujillo Molina y su profundo impacto en la historia de la República
Dominicana. Desde su ascenso al poder, Trujillo estableció una dictadura que,
durante más de tres décadas, estuvo marcada por un férreo control social, un
culto desmesurado a su persona y una represión implacable de cualquier
oposición. La situación política y económica antes de Trujillo era inestable, lo
que facilitó su llegada al poder. Durante su régimen, se implementó una
militarización del Estado, y el espionaje se convirtió en una herramienta clave
para el control de la sociedad. Además, su gobierno se destacó por la
manipulación de la opinión pública y la censura de los medios de
comunicación.
La era de Trujillo, sin embargo, no estuvo exenta de logros económicos,
aunque a costa de la libertad y el bienestar de muchos. La masacre de Perejil
en 1937 y la constante persecución de sus detractores son recordatorios de
los horrores que su régimen infligió tanto en el país como en la región.
Finalmente, el ajusticiamiento de Trujillo en 1961 puso fin a una era de
dictadura, pero dejó una herencia de miedo, desconfianza y un país
profundamente dividido. Aunque han pasado más de seis décadas desde su
muerte, las cicatrices de su dictadura siguen presentes en la memoria
colectiva de la República Dominicana, recordándonos la importancia de la
democracia y los derechos humanos en la construcción de una sociedad justa
y equitativa.
Bibliografías
Libro de ciencias sociales de 8, Editorial Actualidad Escolar 200
¿Quiénes? ¿Cómo? Y ¿Por qué? Mataron a Trujillo, de Elvis D. Cartagena
Memorias de un cortesano de la era de Trujillo, de Joaquín Balaguer
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tirano_756085.html
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impuesta-la-masacre-haitiana?rgn=main;view=fulltext
Anexos