Lenguas Románicas y su Origen
Lenguas Románicas y su Origen
Las lenguas románicas son aquellas lenguas que descienden del habla de la ciudad de Roma. Determinar
cuántas lenguas románicas hay, dónde se localizan y cómo clasificarlas y agruparlas son algunos de los
problemas básicos de la ROMANÍSTICA.
1.1 La romania
La romania es el territorio en el que se ha hablado la lengua de Roma. El ámbito lingüístico es mucho más
restringido que el correspondiente a la máxima extensión del imperio, ya que la zona oriental tuvo como lengua
el griego y no el latín. Y no todo el occidente se ha mantenido románico hasta hoy: hay zonas donde se hablan
lenguas románicas donde no se habló latín, y hay zonas en las que no se hablan lenguas románicas donde sí se
habló el latín. Por este motivo la romanística tradicionalmente habla de tres Romanias.
Comprende los territorios europeos en los que se ha mantenido el habla de Roma de forma ininterrumpida. Se
corresponde, aunque no siempre en su totalidad territorial, con Portugal, España, Andorra, Francia, Mónaco,
Bélgica, Suiza, Italia, San Marino, Rumania y Moldavia, y localidades y pequeñas comarcas de Eslovenia,
Croacia, Serbia, Albania, Macedonia, Ucrania, Grecia y Gran Bretaña. Y dentro de estos países, hay zonas,
como en España con el vasco, en las que se hablan lenguas no románicas. Los grandes romanísticos no han
llegado a ponerse de acuerdo en el número de lenguas y dialectos románicos que existen. Nos encontramos ante
una decena de lenguas más un amplio abanico de variedades no estandarizadas: portugués, gallego, español,
catalán, occitano, francés, italiano, retorromance, sardo y rumano, que normalmente se agrupan en cinco
grupos geolingüísticos: Iberorromania, Galorromania, Retorromania, Italorromania y Balcanorromania.
ROMANIA SUBMERSA
Son los territorios que pudieron tener una lengua románica, pero en los que el latín acabó desapareciendo. La
mayor parte se encuentra en la Europa continental (Mesia, Tracia, Panonia, zonas germanas) y la orilla sur del
Mediterráneo (norte de África). El latín desapareció debido a una nueva lengua de colonización y dominio
(árabe, lenguas germánicas, etc.). Lo mismo ocurrió en las zonas romanizadas en Gran Bretaña, cuya
romanización debió de ser insuficiente para dominar las lenguas celtas, aunque estas lenguas tomaron términos
latinos. De la invasión normanda en el siglo XI procede el aspecto afrancesado del inglés, sobre todo en el
léxico, en el que encontramos pares de origen germánico y franco, siendo el término románico se ha tenido
siempre como más técnico, refinado y culto. En la actualidad se puede considerar la zona del Adriático oriental
como parte de esta Romania, cuyo máximo exponente era el dalmático (costa adriática).
ROMANIA NOVA
Son los territorios con lenguas romances y cuya existencia se debe a la colonización que se inició en el siglo
XV. Comprende todos los territorios donde se hablan variedades románicas o criollos romances. A los
territorios africanos en los que se ha declarado el español, el francés y el portugués como lenguas oficiales a
lo largo de la segunda mitad del siglo XX, se les denomina Romania Novissima. En estos territorios la lengua
románica es la primera lengua de una minoría y es empleada como segunda lengua por grupos reducidos.
2. EL ORIGEN
2.1 El indoeuropeo
El latín era el habla de una pequeña comarca en el curso bajo del río Tiber conocida como Latium Vetus, de ahí
Lingua latina, pero por lo general se identificó con la lengua de la urbs roma. El latín pertenece a la familia o
rama itálica, que incluye los grupos latino-falisco y osco-umbro y que forma parte de una familia mucho más
amplia: la indoeuropea.
El indoeuropeo es una lengua prehistórica cuya existencia se infiere del parentesco entre una serie de lenguas
difundidas por Europa y el sudoeste asiático. Su reconstrucción ha sido posible gracias al método histórico-
comparativo.
Hay dos teorías que tratan de fijar la patria chica de las lenguas indoeuropeas, pero destacan dos: la anatólica
(que establece que las lenguas indoeuropeas surgieron en la península de Anatolia hace más de 8000 años y
desde ahí se difundieron) y la de la estepa (establece que la primitiva civilización indoeuropea habitaba en las
estepas al norte del Cáucaso).
Las lenguas indoeuropeas se han dividido en dos según la evolución del fonema oclusivo velar sordo en el
proto-indoeuropeo. Si se transformó en fricativo alveolar sordo se denominan lenguas satem y se hablaban en
la Europa centro-oriental y Asia, y si se conservó se denominan lenguas centum y se hablaban en la Europa
Occidental y Sudoriental.
No todas las lenguas europeas proceden del indoeuropeo: vasco, finlandés, estonio, húngaro, maltés y turco.
Además, algunas de las lenguas centum han expandido sus dominios fuera de su ámbito original debido a las
migraciones y las colonizaciones.
Los pueblos indoeuropeos entraron en Italia aproximadamente en el año 1200 a.C. y se establecieron en la
zona de Umbría y Etruria. Las lenguas de estos pueblos se conocen bajo la etiqueta de dialectos itálicos, que
agrupan las lenguas habladas en el primer milenio a.C. en el centro de Italia. Se han establecido tres grupos
dialectales:
Entre las características de estas lenguas sobresale el mantenimiento de la -/s/- intervocálica freten al rotacismo
que se da en latín, de ahí la alternancia R-S que presenta esta lengua: honos, honoris. Otra característica es la
asimilación de ND y MB en NN y MM en osco frente a su conservación en latín, etc.
2.3 La romanización
En sus inicios el latín estuvo limitado a la ciudad de Roma y sus alrededores. Posteriormente se difundió por
toda Italia y por toda la cuenca mediterránea, según se iba expandiendo el poder político y económico de Roma,
cuyas conquistas se produjeron en un amplio lapso de tiempo. En lo que se refiere a la Romanística tenemos
que tener en cuenta dos hechos fundamentales:
2. Roma jamás se propuso la asimilación violenta de los pueblos sometidos ni imponer su lengua: la Ciudad
consideraba el uso del latín un gran honor.
En la política de Roma nunca estuvo la difusión del latín, pero presumían de que su lengua sería la única válida
para la comunicación en todos sus dominios. La expansión del latín se inició con las legiones romanas, y tras
el ejército iban proveedores, mercaderes y artesanos. Todas estas gentes solo tenían un rasgo en común: todos
hablaban latín.
Roma atrajo a las clases dirigentes de los territorios que conquistaba, otorgándoles toda clase de privilegios,
como el que sus hijos pudieran acudir a la escuela, donde aprendían latín. Permitía que adorasen sus propias
divinidades e incluso las incorporó a su panteón, y, más tarde, el cristianismo favoreció la expansión del latín,
ya que era su lengua oficial.
Durante la expansión de Roma, el latín se encontró con otras lenguas, indoeuropeas o no, que ejercieron
influencia sobre el latín: son las lenguas de sustrato. Los sustratos son aquellas lenguas indígenas a las que el
latín (u otra lengua) se superpuso y a las que acabó eliminando posteriormente. Es en estas lenguas, muchas de
ellas apenas conocidas, en los que se basan muchas explicaciones de evoluciones a las que no se encuentra
otra explicación.
LOS CELTAS
La zona originaria de este pueblo se haya en la Europa Central. Estos pueblos no hablaban una única lengua,
sino toda una familia que se ha dividido en dos grandes grupos con un número variable de lenguas. Esta división
se ha establecido desde dos puntos de vista: para unos, ambos grupos surgen del distinto tratamiento que dan al
fonema protocelta /kw/; para otros, la división sería entre céltico continental y céltico insular.
Del céltico continental no se conserva ninguna lengua. Estaba constituido por el celtíbero (noroccidente de la
península Ibérica), el galo (antigua Galia), el lepóntico (norte de Italia) y el gálata (Asia Menor).
El céltico insular se divide en dos subgrupos, con un número desigual de lenguas: el británico, que incluye el
bretón (Bretaña francesa), el galés y el córnico o cornuallés (península de Cornualles); y el gaélico, que incluye
el irlandés (Irlanda), escocés (Escocia) y manés (Isla de Man, en el mar de Irlanda). Además, encontramos el
picto (norte de Edimburgo-Glasgow) y el cúmbrico (norte de Inglaterra y sur de Escocia).
- Influencias léxicas: es importante distinguir entre las palabras de origen celta que entraron en el latín,
de donde pasaron a los romances, como carro o camisa, y las palabras de origen celta atestiguadas
solo en las lenguas románicas de sustrato celta, como camino o abedul.
- La toponimia: por ejemplo, los formados por el componente -BRIGA, que significa fortaleza
(Miróbriga, Segóbriga…).
ETRUSCO
Su apogeo se dio en los siglos VII y VI a. C., que es cuando ocuparon dos tercios del territorio italiano. Roma
tomó del etrusco el sistema de nombres de persona (tria nomina) y numerosos préstamos léxicos. Parece ser
que es una de las lenguas no indoeuropeas que se hablaban en la cuenca mediterránea. Se le atribuye un proceso
especial de aspiración de las oclusivas sordas que se relaciona con el proceso de lenición de las sordas
intervocálicas. Se escribía de derecha a izquierda y su alfabeto deriva del griego.
LIGUR
Se extendían desde el Ródano hasta el Arno. No está clara su adscripción étnica ni lingüística. Parece ser que
hay dos estratos, uno preindoeuropeo y otro indoeuropeo. Es muy poco lo que se puede atribuir a este sustrato.
Se cree que los sufijos -asco/a tienen este origen.
RÉTICO
No está clara su filiación. Su territorio se encontraba en la zona de los Alpes réticos, en la confluencia de Italia,
Suiza y Austria, alargándose hasta Eslovenia. Su influencia parece limitarse a restos toponímicos.
PALEOVÉNETO
Lengua indoeuropea cuya adscripción a la rama itálica no está clara. Su influencia parece limitarse a la
interdentalización de z y d y a la acentuación proparoxítona de algunos topónimos.
Sicilia, Córcega y Cerdeña presentan un conglomerado de pueblos de los que se sabe muy poco.
A los sustratos de los pueblos que habitaron Sicilia se le atribuye la existencia de sonidos retroflexos, la no
diptongación de o y e breves cuando hay u o i finales y la abundancia de topónimos de origen griego.
En Cerdeña, en los dialectos más conservadores del interior de la isla se localizan elementos del sustrato
mediterráneo (desaparición de la F- inicial latina, tendencia a articulaciones alveolares, topónimos…).
ILIRIO
Lengua hablada en la mayor parte de la península Balcánica, sobre todo en la costa del Adriático. Es una lengua
indoeuropea, pero no hay acuerdo sobre la rama a la que pertenece.
DACO-TRACIO
Se extendía por los Balcanes orientales (al norte del Danubio los Dacios, al sur, los Tracios). El daco-tracio era
una lengua o un grupo de lenguas indoeuropeas del grupo satem. Se le suele atribuir palabras del rumano cuya
etimología no se explica por otra vía, la relajación de la /a/ átona, la posposición del artículo, el sufijo -esc
formador de gentilicios y la formación del futuro con un verbo que significa querer, pero hay dudas.
La península Ibérica es un territorio en el que se localizan varios pueblos. Las lenguas de estos pueblos se han
agrupado bajo el nombre de lenguas prerromanas, pero en la actualidad se prefiere utilizar esta terminología
para los fenicios, griegos y cartagineses y utilizar la terminología de lenguas paleohispánicas para el vasco,
íbero, tartesio y celtíbero.
Son varios los rasgos fonéticos que se atribuyen al sustrato vasco-cantábrico en los romances peninsulares,
sobre todo del español, aragonés y gascón, como por ejemplo la pérdida de la F- inicial latina, la ausencia del
fonema fricativo labiodental sonoro /v/ o el sistema vocálico español.
A un supuesto sustrato suditálico de tipo osco-umbro que se dio en la península Ibérica se atribuyen rasgos
fonéticos como la sonorización en aragonés de las oclusivas sordas precedidas de nasal o líquida o
asimilaciones del tipo MB>m, ND>n y LD>ll.
Pero el léxico es el lugar más claro donde se aprecia el sustrato de estas lenguas. Hay palabras, como balsa o
cama, de origen paleohispánico desconocido, y exclusivas de una o más lenguas peninsulares, otras de origen
prerromano desconocido que también se encuentran en otras zonas de la romania, como gamuza o arroyo y
palabras prerromanas de origen hispánico introducidas en el latín que se difundieron por toda la Romania.
El mayor contingente de palabras paleohispánicas lo representan las voces de origen vasco, exclusivas de las
lenguas iberorrománicas y del gascón (vega, izquierdo).
Destaca que la toponimia es muy rica en elementos procedentes de todos los pueblos que hubo en la península.
3. EL LATÍN VULGAR
La gente que participó en la conquista de la Romania tenía una sola cosa en común: su lengua, el latín. Los
latinistas han establecido cinco etapas cronológicas que coinciden con las etapas literarias:
1. Latín arcaico: desde el 600 a.C. hasta la primera mitad del siglo III a.C.
2. Latín preclásico: desde la segunda mitad del siglo III a.C. hasta mediados del siglo I a.C.
3. Latín clásico: desde mediados del siglo I a.C. hasta el año 14 d.C. (Edad de oro)
5. Latín tardío o bajo latín: desde el 200 d.C. hasta la aparición por escrito de las lenguas romances.
6. Latín medieval: especie de lingua franca de la cultura medieval, tan solo se escribe.
7. Latín humanístico o neolatín: lengua de la ciencia, se habla y trata de emular la lengua de Cicerón.
Pero es la variación social la que más ha atraído la atención de los romanistas. Ya desde el Renacimiento se ha
establecido que las lenguas románicas no proceden del latín clásico, sino del latín hablado, de un latín popular,
que entre los investigadores se ha denominado latín vulgar.
Llamamos latín vulgar al conjunto de innovaciones y tendencias evolutivas aparecidas en el uso, sobre todo
oral, de las capas latinófonas no influidas o poco influidas por la enseñanza escolar y los modelos literarios.
Precisiones:
1. Carece de límites cronológicos absolutos, pero deja de existir cuando comienza a escribirse en las formas
locales de la lengua, momento en el que se utiliza el término romance aplicado a todas las variedades
vernáculas que descienden del latín.
2. No puede haber textos en latín vulgar, ya que los escritos fueron redactados por gente culta que utilizaba la
variedad estándar del latín. Sin embargo, esto no quiere decir que no dispongamos de muestras de registros del
latín vulgar (p.ej. los grafitis de Pompeya)
3. Bajo el término latín vulgar se engloban todas las variedades del latín tal y como era hablado por la mayoría
de la gente. Son rasgos que sabemos que existieron pero que no eran recomendados por los gramáticos.
Como el latín vulgar es la variedad hablada de la lengua, no hay ninguna fuente que nos permita captarla en
toda su dimensión. Pero disponemos de un amplio corpus que nos permite ver las características y los procesos
evolutivos del latín hablado.
- Textos cristianos que tratan de huir del elitismo del latín clásico. Los autores cristianos de la primera
época se preocupaban más de lo que decían que de cómo lo decían.
- Comentarios de gramáticos. En las gramáticas aparecen datos y notas diversos que muestran los
numerosos errores que los hablantes del latín cometían y son una de las mejores pruebas de la
existencia de esas desviaciones en la lengua hablada, aunque hoy hay una tendencia a considerar estos
comentarios como problemáticos. El más importante es el Appendix Probi, donde aparecen errores de
todo tipo y su corrección, más dirigido a la escritura que a la pronunciación.
- Préstamos latinos a otras lenguas. El modo en el que se adaptaron algunas voces a otras lenguas muestra
cómo era la pronunciación del latín en el momento de la adopción.
FONÉTICA
El rasgo principal es la transformación del sistema vocálico. En el latín clásico había una oposición
de cantidad (vocales largas vs breves) que diferenciaba significados, tiempos verbales y caso y número. Esta
oposición se transforma en otra basada en el grado de abertura: las largas se pronuncian como cerradas y las
breves como abiertas, pasando a un sistema de 7 vocales (conocido como románico común al ser el sistema
vocálico más difundido entre las lenguas romances):
También se produjo el cambio de la naturaleza del acento. El acento del latín clásico era tonal, pero se convirtió
en acento de intensidad y adquirió carácter distintivo, de manera que las vocales acentuadas tendieron a
pronunciarse con más energía que las átonas, lo que llevó a la síncopa de muchas vocales átonas, especialmente
en posición postónica. Además, las vocales en hiato pasaron a pronunciarse como diptongos, produciéndose
un desplazamiento acentual. La consecuencia de esta forma de pronunciación fue la aparición de las formas
palatales y una fuerte tendencia a la relajación de las consonantes en posición intervocálica.
MORFOSINTAXIS
Los rasgos morfosintácticos del latín vulgar son más difíciles de precisar y la mayoría de lo que sabemos se
basa en los resultados romances, por lo que en muchas ocasiones pertenecen al protorromance y no al latín
vulgar.
Uno de los cambios más destacados fue la casi total desaparición del sistema de casos latino y la reducción del
número de declinaciones y de géneros (de tres, masculino, femenino y neutro, se pasó a dos, masculino y
femenino).
En la morfología verbal había tres voces: activa, pasiva y deponente, que desapareció bien creando nuevos
infinitivos que toman como base la raíz del participio de pasado o bien por un reajuste de la voz activa. Tras la
pérdida de la voz deponente también se eliminó la pasiva y solo se mantuvieron las formas analíticas del tema
de perfecto, que se acabaron generalizando para todos los tiempos de la voz pasiva. En la voz activa se
conservaron todos los tiempos salvo el futuro sintético, que desapareció a favor de una forma analítica del
infinitivo verbal más el presente de un verbo. Las cuatro conjugaciones del latín clásico se redujeron a tres.
En relación al orden de palabras en la oración, en latín era libre, debido al sistema de casos que indicaban la
función de la palabra en la frase, aunque había preferencia por el esquema SOV. Las lenguas romances
prefieren el esquema SVO, debido a que, al perder la flexión casual, se empezaron a utilizar construcciones
preposicionales y un orden de palabras más rígido.
El sistema de conjunciones también se ve afectado, con ampliación o reducción de los usos de las conjunciones
latinas.
LÉXICO
El léxico del latín vulgar es esencialmente el mismo que el del latín clásico. Muchas formas clásicas se
mantuvieron sin cambios (p.ej. amare o panis). Sin embargo, otras muchas sufrieron algún tipo de cambio:
algunas fueron reemplazadas por otras de corte más popular (pej, ignis por focus), otras desaparecieron (aunque
se encuentran en la Romania submersa), algunas palabras se reforzaron para darles mayor entidad fónica,
debido a las posibles homofonías, etc.
Entre los recursos expresivos destaca por su abundancia, el uso de diminutivos. Así lo muestran los derivados
de las lenguas románicas.
El latín era muy dado a los sinónimos y el latín vulgar los mantuvo en algunos casos, pero con diferente
distribución geográfica.
4. LA FRAGMENTACIÓN DE LA ROMANIA
4.1 El superestrato
El Imperio Romano acabaría siendo destruido por las invasiones bárbaras, pero a su vez, estos pueblos
facilitaron el triunfo del latín vulgar. Las lenguas de estos pueblos no sustituyeron totalmente al latín, se
superpusieron a él; a estas lenguas se las conoce como lenguas de superestrato.
Mucho antes de las invasiones del siglo III los germanos ya habían cruzado las fronteras del Imperio. Eran
movimientos migratorios y fueron romanizados con rapidez. La penetración de elementos germánicos en el
latín, provenientes de estos movimientos migratorios, es muy pobre, pero la influencia del latín en el germano
es muy acusada. Según se incorporaban germanos al Imperio, la influencia de la lengua germánica aumentaba
en el latín vulgar, sobre todo en el campo léxico.
Los pueblos germanos que invadieron el Imperio se dividen en dos grandes grupos: los germanos occidentales,
cuya invasión fue lenta y ordenada e hizo retroceder las fronteras del imperio, y los germanos del este, nómadas
que penetraron de forma violenta y recorrieron el imperio hasta que se asentaron en algún lugar, y que en su
mayoría fueron fuertemente romanizados.
- Anglos y sajones: Son los germanos del mar y atacaron las costas de Galia y Britania, pero nunca
hubo una gran invasión. Como elementos de influjo podemos citar términos náuticos o el nombre de
los cuatro puntos cardinales.
- Vándalos, suevos y alanos. Se asentaron en Hispania en el año 409, donde los romanos les
concedieron el estatus de foederati.
o A los vándalos se les atribuye el origen del nombre de Andalucía, a través del árabe. Fueron
destruidos por Bizancio.
o Los suevos se mantuvieron independientes hasta que fueron asimilados por los visigodos. Se
les atribuyen algunos elementos léxicos.
o Los alanos eran una tribu de lengua irania. Fueron derrotados por los visigodos y cruzaron el
estrecho a la vez que los vándalos. Solo han dejado algún topónimo.
- Visigodos: Asentados en la Dacia desde el siglo III, cruzaron el Danubio y entraron en el año 415 en
la Tarraconense, como aliados de Roma para combatir los vándalos. Se les concedió en premio la
Septimana, con lo que se fundó el reino visigodo de Tolosa, que sucumbió ante los francos en el año
507. La derrota fue el inicio de su segundo reino, esta vez en Hispania, primero con capital en Barcelona
y posteriormente en Toledo. No unificaron políticamente toda la península. Lingüísticamente apenas
tienen importancia en el desarrollo de las lenguas romances ya que cuando llegaron ya estaban
fuertemente latinizados. Su huella se percibe en la toponimia, en la antroponimia y en el léxico.
- Burgundios; Tribu germánica oriental que se alió con los romanos para combatir a los alamanes. En
el año 534 fueron absorbidos por los francos. Superestrato del franco-provenzal, apenas tuvieron
influencia en la lengua romance, tan solo algo en el léxico.
- Alamanes: Originariamente entre el Rin y el lago Constanza, se expandieron hacia Alsacia. Con una
actitud hostil hacia el pueblo romano, hicieron retroceder los límites del Imperio. Son los responsables
de la separación del continuo dialectal entre el galorromance y el retorromance.
- Bávaros: Vecinos orientales de los alamanes y con entrada tardía en el mundo romano. Arrinconaron a
los réticos, ya que se establecieron en el Tirol.
- Francos: Conglomerado de tribus que vivían el el curso bajo del Rin. Se les suele dividir en dos
grandes bloques, los francos salios (sometidos por los romanos) y los francos ripuarios, que tomaron
Colonia. Los francos salios fundaron la dinastía merovingia y expulsaron a los visigodos de Francia
hacia el sur.
- Ostrogodos: Vagaron por la península Balcánica, Iliria y Tracia hasta que se encaminaron hacia
occidente, donde fundaron el reino ostrogodo de Italia que sucumbió ante el poder de Bizancio hacia
el año 552. Su influencia lingüística ha estado oscurecida por una nueva capa germánica, los lombardos,
y lo único que se puede asegurar que procede de ellos son algunos topónimos.
- Lombardos: Entraron en Italia en el año 568, conquistando el valle del Po y cruzando los Apeninos
hasta llegar a Bari, ocupando la Toscana y la costa ligur. Fundaron el reino Lombardo y algunos
ducados en Italia. Su dominio duró unos dos siglos, hasta ser derrotados por los francos. Su huella en
el léxico italiano se deja ver sobre todo en el léxico de los dialectos rurales del norte yen los topónimos.
También podemos encontrar léxico de origen lombardo en el italiano.
- Vikingos: Son tribus nórdicas que atacaron sobre todo las islas británicas y Francia. Los rastros más
evidentes son el adjetivo normand (hombre del norte) y el topónimo de Normandía. Su influjo se
percibe en el léxico marítimo y algunos topónimos con los sufijos -fleur o -toft.
Entre los grandes beneficiaron de la caída del Imperio Romano hay que citar a los musulmanes. Trataron de
llegar a Europa a través del Imperio Bizantino, pero no lo lograron. A la vez, se habían extendido por el norte
de África y en año 711 desembarcaron en Hispania, conquistando la península en poco tiempo. Llegaron a
cruzar los Pirineos, pero fueron derrotados y expulsados de Francia.
En el siglo IX comenzó la Reconquista, que duró siete siglos, hasta que los Reyes Católicos conquistaron el
último reino musulmán de la península: Granada, donde estaban confinados desde el siglo XIII. Al principio
fueron muy tolerantes con la antigua población y surgió una población mixta: los hispanogodos, fieles a la
religión cristiana y denominados mozárabes, y los muladíes, que se convirtieron al islamismo. La convivencia
debió originar un fuerte bilingüismo. Pero pronto acabó esta convivencia idílica y el fanatismo dominó Al-
Ándalus. Muchos mozárabes fueron deportados a África y otros huyeron hacia los reinos norteños, con lo que
el mozárabe (conjunto de dialectos románicos hablados por los cristianos en territorio musulmán) desapareció.
También intentaron acceder a Europa a través de Sicilia e Italia, fundando algunas colonias, que desaparecieron
en el siglo X, salvo en Sicilia y Malta, que fueron reconquistadas en el siglo XI.
La mayor contribución del árabe a los romances hispánicos es la de los préstamos léxicos: unas 4000 palabras
españolas proceden del árabe. Esto se debe al mayor prestigio cultural que tenían los árabes; y los mozárabes
fueron el cauce para la introducción de muchos de estos préstamos, que abarcaron todos los ámbitos de la vida:
construcción, vida urbana, obras hidráulicas, agricultura, ciencias, vestimenta, adornos, administración civil y
militar, toponimia, etc. Pero su influjo se limita al léxico
No hubo población mozárabe, por lo que el influjo es menor que en Hispania. Lo más destacable del influjo
árabe en Sicilia son los topónimos, los antropónimos y algunos términos comunes. Un rasgo sobresaliente es
que los arabismos no pasaron con el artículo al- aglutinado, como sucedió en la península Ibérica.
La Romania balcánica también sufrió las invasiones germánicas, pero por lo genera fue una tierra de paso, por lo
que no hicieron desaparecer la latinidad, algo que sí lograron los eslavos. Las invasiones eslavas fueron una lenta
infiltración y su penetración y asentamiento al sur del Danubio fue el resultado de la invasión ávara.
Los ávaros escindieron el mundo eslavo en dos grandes bloques debido a sus alianzas y guerras con Bizancio:
unos permanecieron al sur del Danubio, los serbocroatas, y otros permanecieron en el norte. Más tarde se les
unieron los búlgaros y en el siglo IX formaron un poderoso estado que provocó la expansión del eslavo a costa
del romance, además de tener lugar su cristianización.
Carlomagno destruyó a los ávaros, lo que provocó la germanización de parte de su territorio y la llegada de los
magiares, dividiendo el estado eslavo en dos. Una de las consecuencias de esta fractura fue que las lenguas
eslavas se dividieron en el eslavo meridional y el septentrional y la destrucción de la latinidad románica, que
retrocedió hacia el oeste y hacia el este (rumanos).
En el rumano, los préstamos eslavos son numerosos, más de un 40% frente al 20% latino. El resto del léxico está
conformado por palabras turcas, neogriegas, húngaras y albanesas. Desde el punto de vista morfosintáctico hay
una serie de rasgos que se explican por la influencia eslava, destacando la posposición del artículo o la
formación analítica de los numerales cardinales entre el 11 y el 19.
4.5 El adstrato
Todas las lenguas del latín comenzaron siendo lenguas de adstrato (en igualdad de condiciones), pero cuando
las poblaciones conquistadas por Roma comenzaron a romanizarse, sus lenguas se convirtieron en lenguas de
sustrato. El adstrato más importante del latín es el griego, que ha sido más un contacto cultural que un contacto
lingüístico debido a las fuertes relaciones que hubo entre Grecia y Roma. Así, el latín tiene términos de origen
griego desde su más temprana historia, pero será desde el siglo III a.C. cuando el influjo del griego sea más
intenso.
5. EL DESPERTAR DE LOS ROMANCES
5.1 Introducción
Los grandes movimientos migratorios estudiados con anterioridad en unos casos arrinconaron el latín, en otros
cortaron el continuum que existía y en otros lo eliminaron.
Entre los siglos IV y VII se perdieron o debilitaron las relaciones entre las diversas regiones y provincias,
desaparecieron los centros políticos y culturales y se afirmaron las tendencias localistas. Por otro lado, en
algunos territorios hubo dos realidades sociales con dos lenguas distintas: los habitantes del Imperio que
hablan latín y los nuevos invasores, que provocaron el uso de un latín muy simplificado.
Durante este tiempo no hubo modelos literarios ni escuelas que frenaran las tendencias evolutivas del latín
hablado, a pesar de ser la lengua de la Iglesia. Esto provocó que en la Alta Edad Media hubiera en el antiguo
mundo romano una situación de diglosia. Este periodo finalizó con la reforma cluniacense y la creación del
latín medieval.
Los glosarios surgieron entre los siglos VIII y X en diversas partes de la Romania. Trataban de hacer más claro
el léxico y las estructuras del latín clásico a través de un latín más fácil y cercano al habla diaria, pero sin estar
en ningún romance. Además, puesto que había diglosia, impedía que se utilizaran las formas vernáculas en la
comunicación escrita. Los dos glosarios más importantes de esta época son el de Reichenau y el de Kassel.
Las Glosas de Reichenau se encuentran en un manuscrito de la segunda mitad del siglo VII redactado en el
norte de Francia. Se trata de un glosario bíblico dividido en dos partes: la primera intenta aclarar expresiones
de la Vulgata, y la segunda la constituyen términos que acabarían siendo románicos.
Las Glosas de Kassel son un glosario bilingüe que data del siglo VIII o IX y cuyo original se conserva en
Alemania. Se trata de palabras y expresiones organizadas como un manual de conversación para viajeros. Las
voces de Kassel presentan formas más vulgares y cercanas a las romances que las de Reichenau.
Es imposible establecer un momento cronológico absoluto para el nacimiento de las lenguas romances. Lo más
cercano es uno basado en tres etapas consecutivas: el nacimiento de la nueva oralidad, la toma de conciencia
de esa metamorfosis y la fijación por escrito de esa nueva oralidad, cuando los hablantes cultos se dan cuenta
del carácter heterogéneo de las dos formas de escritura: la antigua (latina) y la nueva (romance).
A pesar de esta dificultad se ha podido determinar un lapso de tiempo en el que se produjo el cambio. Esta
frontera temporal se ha tratado de establecer desde tres puntos de vista:
- El modo más actual de abordar el problema es el sociolingüístico, por el que se ha tratado de reconstruir
el funcionamiento de la comunicación.
Para Herman, el momento antes del cual los habitantes romanizados todavía entendían los mensajes emitidos
en latín y que ellos consideraban que estaban en su propia lengua, se ha fijado en los primeros decenios del
siglo VII. El momento a partir del cual dejó de ser inteligible lo que se decía en latín se ha fijado en el año 813,
cuando los sacerdotes se dieron cuenta de que el pueblo no los entendía y empezaron a predicar en la lengua
vulgar.
Este punto en el tiempo es válido para la Galia, pero no para toda la Romania. En las penínsulas Itálica e Ibérica
el momento ha de retrasarse unos 150 años, debido a las divergencias que surgieron en la evolución lingüística
de las hablas de ambos territorios.
Entre los siglos VIII y X aparecen los primeros ejemplos escritos en unas variedades lingüísticas que no se
pueden interpretar como latinas puras, aunque lo que los escribas pretendían era escribir en latín. Son
microtextos y pasajes muy breves que responden a situaciones de comunicación oral y de difícil interpretación,
pero han servido para establecer la época en la que ya existían las variedades romances.
Francia es el territorio románico en el que se localiza el primer texto en el que hay conciencia de que lo escrito
es algo distinto al latín. Se trata de los Juramentos de Estrasburgo, y nos trasmite el primer texto romance.
Después surgen textos galorromances en verso y de contenido religioso como la Cantinela de Santa Eulalia.
En Italia el primer texto es el Indovinello veronesse, una adivinanza que data de finales del siglo VIII o inicios
del IX y sobre la que hay ciertas dudas, algo que no sucede con los Placiti cassinesi, unos testimonios jurados
fechados entre 960 y 963.
En la península Ibérica se tiene como testimonio románico más antiguo conservado la Nodicia de kesos,
documento al que hay que añadir la oración de las Glosas emilianenses.
En los demás territorios románicos las primeras documentaciones aparecieron a partir del siglo XI. Son textos
de archivo como los juramentos de fidelidad catalanes (finales del siglo XI), el privilegio logudorés a favor de
los mercaderes pisanos (finales siglo XI) o la Noticia de torto portuguesa (finales del siglo XII).
Mucho más extremo es el caso del rumano, cuyo primer texto es una carta de 1521, la cual tiene la dificultad de
que está escrita en el alfabeto cirílico, como lo estuvo el rumano hasta el siglo XIX.
6. EL PORTUGUÉS
El lugar de origen del portugués es un territorio que comprende Galicia y el norte de Portugal, donde surgió el
gallego-portugués, una lengua romance que por devenires históricos se separó con posterioridad en gallego y
portugués, el cual se extendió hacia el sur con la Reconquista.
El portugués es una lengua hablada en Portugal, Brasil y las antiguas colonias de África (Mozambique, Cabo
Verde, Angola, Guinea-Bissau y Santo Tomé y Príncipe) y Asia (Goa, Damão y Diu, Timor y Macão),
encontrando además criollos con base portuguesa. Es la segunda lengua románica en número de hablantes, por
detrás del español.
Reseña histórica
1. Portugués antiguo o arcaico: desde los textos más antiguos hasta 1540, subdividido en dos épocas: gallego
portugués (hasta 1350, con fuerte unidad lingüística y cultural con Galicia) y portugués antiguo, cuyo periodo
más importante es el siglo XV, que es cuando se dan los grandes cambios que diferencian el portugués del
gallego, con la aparición de la casa de Avís y los movimientos migratorios de mediados del siglo XIV.
2. Portugués clásico (1540-1850): época de fuerte bilingüismo castellano portugués, y con parte del periodo
(de 1580 a 1640) bajo dominio español.
Notas lingüísticas
- No diptongación de e y o breves latinas, que pasan a e y o abiertas respectivamente (ej. terra, fogo)
- Palatización de los grupos iniciales latinos PL-, FL- y CL- en /ʃ/, escrito <ch> (chover, chave, chama)
- El desarrollo de -CL- y -LI- intervocálicas a /ʎ/, escrito <lh> (ej. olho, filho)
- La evolución de -CT- a /it/ (noite)
- La pérdida de -L- y -N- intervocálicas (ej. fio, lua)
- La existencia de vocales nasales fonológicamente pertinentes.
Sintácticamente el rasgo más peculiar es la forma verbal llamada infinitivo pessoal, un infinitivo al que se le
añaden los morfemas personales y que puede sustituir a diferentes formas verbales.
El portugués en el mundo
Entre 1470 y 1578 el portugués conoció su mayor difusión fuera de su territorio de origen: dominación de
Madeira y Açores, Brasil, países africanos independizados a raíz de la Revolução dos Cravos, y las antiguas
colonias en las costas asiáticas, donde hay criollos de lengua portuguesa.
El portugués europeo y el portugués brasileño se distinguen por una serie de rasgos fonéticos y léxicos. El
brasileiro no ha participado de evoluciones que se han dado en el portugués continental tras la colonización y
ha desarrollado evoluciones propias. Sin embargo, ninguno de estos hechos se desarrolla en la escritura.
Algunas de estas diferencias son la reducción de las vocales átonas a cinco, la ausencia de palatalización de /z/
y /s/ implosivas y la vocalización de la -/l/ final o de /t/ y /d/ seguidos de vocal palatal (e, i).
7. EL GALLEGO
Se habla en las cuatro provincias gallegas y en la franxa exterior: el Bierzo (León), algunas localidades de
Zamora y en la parte occidental de Asturias.
Reseña histórica
El gallego comparte con el portugués la etapa inicial de formación, cuando se denomina gallego- portugués,
entre los siglos XIII y XIV, época de mayor esplendor y en la que el gallego se convirtió en la lengua de la lírica
por excelencia.
Una serie de circunstancias históricas hicieron que ambas lenguas se separaran. Mientras que el portugués
recibió el cultivo y el estatus de lengua oficial, el gallego, entre los siglos XVI y XVIII (época oscura) quedó
relegado al uso oral en ámbitos familiares y rurales. A esto contribuyó la castellanización del reino de Galicia,
iniciada en el siglo XIII con Fernando III.
En el siglo XIX renació el interés por el gallego gracias al Rexurdimento, un movimiento cultural cuyo inicio
estuvo en la obra de Rosalía de Castro Cantares Galegos, de 1863.
A raíz de la constitución de 1978 y el estatuto gallego de 1981 se oficializó el uso del gallego. Posteriormente
el parlamento gallego promulgó la Ley de normalización lingüística, pero aún no se ha llegado a concluir el
proceso de normalización y normativización, por lo que han surgido dos posturas enfrentadas: por un lado, los
que quieren aplicar el galego identificado, que defienden la independencia del gallego como lengua, y por el
otro, los seguidores del galego satelizado o reintegrado, que creen que el gallego es una variante del portugués.
Notas lingüísticas
Mantenimiento del carácter africado de la <ch> Diferencias en la morfología verbal (p.ej. dixo vs disse)
Dominios dialectales
Desde el punto de vista dialectológico, el gallego se divide en tres bloques: occidental, central y oriental, cada
uno de ellos con áreas y subáreas, mientras que en la subdivisión dialectal de Alonso Zamora Vicente había dos,
según se produjese o no el fenómeno de la gheada (pronunciación de [g] como [x]), el seseo y la terminación -
an: la occidental/atlántica (se produce) y la oriental/subcontinetal (no se produce).
8. EL ESPAÑOL
El español es la lengua románica más difundida en el mundo. Su territorio de origen, Castilla, es una ínfima parte
dentro del mundo en el que se extiende. A pesar de ello, su variedad goza de gran prestigio.
Reseña histórica
El español se originó en un pequeño territorio del tercio norte de la península Ibérica, al sur de la montaña
santanderina y fue la variedad que cristalizó y dominó al resto de hablas centroseptentrionales según avanzó
la reconquista hacia el sur.
La reconquista más importante fue la de Toledo en el año 1085 por parte de Alfonso VI. Lingüísticamente la
zona se vio dominada por las hablas traídas por gentes de la zona de Burgos. Esta variedad creció en prestigio
hasta dar lugar a una koiné apta para la expresión literaria y científica que se dio en el reinado de Alfonso X “El
Sabio”.
La expansión política de Castilla por el centro península provocó la desaparición de las variedades mozárabes y
la incorporación de Andalucía, salvo el reino de Granada, en el siglo XIII. En 1492 se conquistó este último
reino islámico y sus territorios fueron repoblados con andaluces, lo que supuso el establecimiento de las
variedades meridionales en esos territorios, lo mismo que en las Islas Canarias y en el Nuevo Mundo.
Dominios dialectales
Los dialectos históricos o primarios surgieron directamente del latín: el leonés o asturleonés, y el aragonés. Su
ámbito reducido se debe a la Reconquista y la repoblación de las tierras conquistadas: Castilla tenía cada vez
más importancia, por lo que su variedad se impuso, viéndose reforzada la castellanización por el uso general
del español y por las evoluciones convergentes.
Los dialectos innovadores o secundarios son las variedades procedentes de la evolución del castellano a lo
largo de su expansión hacia el sur, en cuyo desarrollo tuvieron un papel importante las hablas mozárabes y la
procedencia de los repobladores. Son el andaluz, extremeño, murciano y canario.
El español en el mundo
El español es la cuarta lengua en el mundo en la superficie en la que viven sus hablantes oficiales, pero la
primera en la relación porcentual entre la población y los hablantes reales en los países en los que es oficial.
La amplia difusión del español se debe al descubrimiento de América y a la expulsión de los judíos de España,
ambos en 1492.
La diáspora sefardí desplazó importantes contingentes de hablantes hispanojudíos al norte de África y hacia
los Balcanes. El judeoespañol norteafricano es conocido como jaquetía. Los judíos que se instalaron en los
Balcanes permanecieron allí y construyeron comunidades durante varios siglos.
Sin embargo, fue el descubrimiento de América y los viajes de exploración y descubrimiento posteriores los
que provocaron la gran difusión del español, hasta convertirlo en la lengua oficial de Centro y Sudamérica
salvo Brasil, siendo la primera lengua mayoritariamente en todos los países. A estos países hay que añadir
Guinea Ecuatorial, donde comparte cooficialidad, los hablantes establecidos en EEUU y fue la lengua oficial
de Filipinas hasta 1973.
9. EL CATALÁN
El catalán se habla en Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Andorra, parte oriental de Aragón, el
Rosellón francés y en una ciudad de Cerdeña (Alghero). De las tres grandes lenguas peninsulares es la que ha
tenido una extensión menor, ya que solo se extendió por el Mediterráneo.
Reseña histórica
Cataluña tiene su origen en la Marca Hispánica que, a ambos lados de los Pirineos orientales, fundaron
Carlomagno y Luis el Pío para bloquear el avance de los musulmanes. Dentro de la Marca hubo varios
condados independientes, siendo el más importante el de Barcelona, que se unió al reino de Aragón den 1137.
Con Jaime I se emprendió la gran expansión catalana hacia el sur y tras esto se inició la expansión mediterránea
de Cataluña. En 1412 subió al trono de Aragón Fernando de Antequera, de origen castellano, por lo que la corte
empezó a sentir un fuerte influjo de Castilla, lo que supuso el fin del uso literario, oficial y cancilleresco del
catalán a favor del castellano. El resurgir de la lengua catalana se produjo en el Romanticismo, en un amplio
movimiento cultural y literario conocido como Renaixença. Este auge se vio frenado por la Guerra Civil y la
posterior dictadura. Con la promulgación de la constitución de 1978 el catalán alcanzó el estatus de lengua
oficial en Cataluña, y leyes posteriores lo han llevado a todos los ámbitos.
En los inicios de la romanística el catalán no tuvo consideración de lengua independiente. Otro problema ha
sido el de la subagrupación del catalán. A lo largo de la historia de la romanística ha habido varias posturas, y en
la actualidad la postura es ecléctica y conciliadora: el catalán ocupa una posición puente entre Iberorromania
y Galorromania.
Dominios dialectales
El área lingüística catalana se divide en dos grandes variedades dialectales: la oriental y la occidental,
según los siguientes rasgos:
- [e] del latín vulgar se conserva en el occidental y pasa a [ɛ] o [ə] en el oriental
- Un elemento individualizante del mallorquín frente a los demás dialectos catalanes, es el distinto
origen del artículo. Mientras que en las variedades peninsulares derivan de illu, en Mallorca procede
de ipsu.
Estos dos grandes bloques se subdividen a su vez en varios dialectos y el motivo por el que se produjo esta
división dialectal ha sido muy debatido: diferencias en la latinización, los arabismos, el sustrato, la
Reconquista…
10. EL OCCITANO
En el sur francés existe un conglomerado de variedades romances que desde antiguo recibieron el nombre de
langue d’oc por su adverbio de afirmación, frente a las variedades del norte, conocidas como langue d’oil. Sus
primeros hablantes la llamaron romans, pero la gente de la Provenza la llamaban proensal y en Cataluña lemozin.
El empleo moderno de occitano se inicia a finales del siglo XIX, término preferido en la lingüística actual frente
a provenzal, ya que este designaba la koiné medieval.
Se habla en el mediodía francés, en el valle de Arán (aranés, España), sur de Italia (Guardia Piemontese, La
frontera norteña zigzaguea por el centro de Francia. En la parte norte hay una zona de transición entre el francés
y el occitano que se ha mantenido estable desde la EM. Su número de hablantes no se puede precisar.
Reseña histórica
La gran época de esta lengua es la EM, cuando se convierte en la lengua de la poesía lírica, de ahí que las
primeras gramáticas de una lengua románica fueran las del provenzal, con la idea de enseñarlo como si fuese
una lengua extranjera. Hasta el siglo XVI se mantiene como una lengua jurídica y administrativamente
independiente y su sustitución por el francés comenzó con la cruzada contra los albigenses (SXIII). La
Revolución Francesa supuso el mayor desastre para el occitano (y cualquier otra lengua que no fuese el francés)
En el siglo XIX se inicia un lento resurgir del occitano, como ocurrió con otras lenguas romances en el
Romanticismo.
Durante la dominación alemana en la Segunda Guerra Mundial, gozó de un amplio uso entre la Resistencia.
Al final de la misma, surgió el Institut d’Estudis Occitans para normativizar la lengua, pero encuentra una
fuerte resistencia entre los partisanos provenzalistas.
Dominios dialectales
Para P. Bec existe un dominio dividido en 4 zonas: Occitano septentrional, Occitano medio, Gascón y Catalán
(aunque la inclusión de este último es controvertida).
El occitano septentrional está constituido por tres subdialectos. El occitano medio constituye el núcleo de las
hablas occitanas, y es el más conservador. Los subdialectos de ambos dominios tienen subdivisiones.
El gascón
Sus particularidades lingüísticas han hecho pensar a algunos investigadores que se puede considerar como una
lengua independiente del occitano. Durante la EM ya era considerado un lenguaje extraño, tan ajeno al occitano
como el francés o el castellano.
Sus rasgos lingüísticos más sobresalientes son: el paso de F->h- en casi todos los contextos, pérdida de la -N-
intervocálica, desarrollo de una /a/ protética ante la vibrante inicial, distinto tratamiento de la -LL- según el
contexto lingüístico en el que se encuentre (intervocálico, pasa a <r>, final, <th> o <t>), asimilación de -MB-
en <m> y conservación del elemento labial en /kw/.
11. EL FRANCÉS
Por número de hablantes, el francés es la tercera lengua románica del mundo. En Europa se habla en Francia,
Bélgica, Suiza, Luxemburgo, Mónaco, en el Val d’Aosta (Italia), y en las islas británicas del Canal de la
Mancha. Fuera de Europa tiene dos lugares primordiales: Quebec (Canadá), y el estado de Luisiana (EE.UU.).
En el resto del mundo francófono, se encuentra en el África subsahariana, donde es lengua cooficial con lenguas
autóctonas o criollos de base francesa. Un hecho curioso es que el francés obtuvo su prestigio y reconocimiento
como lengua internacional mucho ante de ser la lengua general en Francia.
Reseña histórica
El francés es uno de los dialectos que conforman el conglomerado lingüístico langue d’oil y que se corresponde
más o menos a la mitad norte de Francia. A este dialecto se le identifica con franciano y era el que se hablaba
en Paris en sus alrededores, pero tres hechos básicos (el establecimiento de la corte en Paris en el siglo XII, su
importancia como centro educativo y jurídico, y su proximidad a la abadía de Saint Denis) hicieron que la
langue du Roi suplantara a las demás variedades de la langue d’oïl como variedad literaria y vehicular desde
el siglo XIII.
Durante la época del francés medio (ss. XIII-XVI) se produjo la gran expansión política de Francia, lo que
supuso la difusión del franciano como lengua literaria y nacional. Por otra parte, Francia desarrollo una política
lingüística que hizo que el francés fuera la lengua dominante del reino.
Otro aspecto que ha preocupado a las autoridades francesas es el buen uso: aparición de autoridades
lingüísticas, Academia Francesa, comisiones que elaboran listas de palabras para sustituir préstamos léxicos...
Rasgos lingüísticos
La originalidad evolutiva del francés le ha hecho parecer la menos románica de las lenguas romances. La
mayoría de los autores están de acuerdo en fijarse en cuatro puntos para explicar esta originalidad.
- Acortamiento de palabras. Las palabras del francés suelen ser más cortas que sus correspondientes en
otros romances porque ha sincopado o palatalizado.
- Diptongación. De las siete vocales del románico común, cinco de ellas se diptongan siempre y cuando
se encuentren en silaba abierta, pero no en silaba cerrada.
- Palatalización. Además de las palatalizaciones generales a todas las lenguas románicas, en francés
palatalizan /k/ y /g/ en inicia absoluta de silaba, intervocálica y postconsonántica
Dominios dialectales
- El anglonormando, variedad que Guillermo el Conquistador llevo a Inglaterra en 1066. Como lengua
hablada tuvo una vida muy corta.
El retorromance es un término que engloba las formas románicas de tres áreas separadas entre sí que se
encuentran en Suiza (cantón de los Grisones, romanche), e Italia (Alpes dolomitas, ladino y la región de Friuli-
Venezia Giulia, friulano). La consideración de este grupo de hablas como unidad se debe a G.I. Ascoli, quien
consideraba los tres grupos retorrománicos como tres islotes de una antigua unidad retorromance
desaparecida.Los italianistas afirman que nunca existió esa unidad retorromance y que no hay separación entre
las variedades ladino-friulanas y las italianas, tan solo una zona de transición variable según cada fonema.
Algunos autores consideran que esta variedad es el retorromance. Se hablan en el cantón suizo de los Grisones
y está constituido por cinco variedades: sobreselvano, subselvano, sobremirano, engadino alto y engadino bajo.
Existen dos normas, la sobreselvana y la engadina, cuyo uso viene marcado por una cuestión religiosa: la
sobreselvana es la de los católicos y la engadina la de los protestantes.
En 1938 se convirtió en la cuarta lengua nacional suiza. Sin embargo, su elevación al rango de lengua nacional
y oficial (1996) no ha servido ni para su unificación ni para incrementar su uso.
Se trata de una serie de dialectos periféricos que presentan una serie de rasgos conservadores que también se
dieron en otro dialecto noritalianos, pero que han sido borrados por la evolución lingüística normal.
El ladino se habla en una serie de valles de los Alpes Dolomitas que estuvieron dominados por Austria entre
1363 y 1919. Desde 1988 se está tratando de crear un ladino común, pero las diferencias dialectales lo impiden.
Por otra parte, no se ha desarrollado una ortografía unificada que facilitara la labor.
Algunos autores lo consideran también una variedad noritaliana más afortunada que la ladina pues disfruta de
una koiné literaria basada en la obra de Ermes di Colloredo (1622-92). Sin embargo, la koiné se impuso pues la
región de Friuli-Venezia Giulia goza de autonomía, a lo que hay que añadir la ley de 1996 sobre la promoción
y protección del friulano. Se está desarrollando una nueva ortografía que supere el debate que existe en torno
a la de la Società Filologica Friulana. Por otra parte, las diferentes variedades friulanas son lo suficientemente
homogéneas en sus rasgos esenciales como para que la intercomunicación sea factible entre ellas.
Un grave problema para su afianzamiento es que se habla el italiano literario y el veneciano colonial, pues
Friuli estuvo dominada por la Republica de Venecia entre 1420 y 1797, y hasta la II Guerra Mundial ha tenido la
consideración de dialecto de prestigio.
13. EL ITALIANO
El italiano es la lengua oficial de Italia, del cantón de Ticino y en cuatro valles del de los Grisones de Suiza, en
el Vaticano y en la república de San Marino, además de grupos minoritarios de la costa Azul francesa (Niza y
Mónaco) y de la isla de Córcega, en la que encontramos el francés como lengua oficial y un dialecto de base
toscana, la lengua corsa. Sin embargo, en Italia más de la mitad de la población reconoce que habla un dialecto.
Ha tenido una pequeña difusión fuera de Europa, por las emigraciones principalmente, en Argentina y EEUU
sobre todo, aunque se puede encontrar también en Canadá y Australia. Como resto colonial se usa como lengua
de cultura en Eritrea, donde se ha llegado a desarrollar un pidgin y se ha utilizado como lingua franca entre
europeos y árabes en Libia.
Reseña histórica
El italiano es un dialecto innovador surgido de un dialecto histórico: el florentino, por el prestigio cultural de la
ciudad y los autores Dante, Petrarca y Boccaccio. Por otra parte, el hecho de que las prensas venecianas
imprimieran casi toda su producción en florentino ayudó a que poco a poco esta variedad se erigiera como la
lengua literaria por excelencia. La posición intermedia del florentino dentro del conjunto de hablas románicas
de Italia también influyó en este hecho.
Tras la unificación de Italia en 1861, el nuevo gobierno designó a Manzoni como presidente de una comisión
que acabaría recomendando el uso del florentino como la norma lingüística para el sistema educativo.
Otro factor que influyó en la implantación del florentino como lengua oficial fue el servicio militar obligatorio,
lo que suponía la comunicación entre gentes de todas las regiones de Italia, y el amplio uso que se hizo en los
medios de comunicación en el periodo de entreguerras.
Dominios dialectales
En Italia es muy relevante la complejísima distribución dialectal: es un país en el que no solo se habla italiano,
sino que también se hablan otras variedades romances y alorrománicas en las zonas fronterizas de la Italia
septentrional.
En Italia el término dialecto se usa para referirse a los dialectos históricos. Los dialectos italianos se dividen en
dos grandes bloques, septentrionales (véneto, trentino, lombardo, piemontés, ligur o genovés, Emiliano y
romañol) y centromeridionales (toscano o corso, umbro, romano, campanés, pullés, salentino, lucano, calabrés
y siciliano). También se consideran dialectos italianos el ladino, el friuliano y el sardo, debido al uso del
concepto de lengua techo que hace Pellegrini, que la denomina lengua guía, de forma que no contempla el
corso, pero sí el sardo, el ladino y el friulano, aunque estas dos últimas se suelen clasificar como variedades del
retorromance y el sardo como lengua con entidad propia.
14. EL SARDO
El sardo es una lengua románica hablada en la isla de Cerdeña, pero no en toda ella. En 1997 se le otorga el
estatus de lengua oficial, y las autoridades sardas auspiciaron la creación de una lengua sarda unificada, pero
no tuvo aceptación ya que se consideró una lengua artificial. Desde 2006 existe una lengua sarda común, que
es un estándar escrito experimental (intento de normativización que toma como base uno de los dialectos del
sardo). Las lenguas de prestigio en Cerdeña han sido el catalán, el español y el italiano.
Al sardo se lo considera la lengua neolatina más conservadora, por el mantenimiento de muchos rasgos arcaicos,
próximos al latín y que no se encuentran en ninguna otra variedad, por la presencia de arcaísmos léxicos que no
existen en otros romances y por la ausencia de influencias de lenguas no románicas.
Reseña histórica
Cerdeña fue uno de los territorios más prontamente colonizados por roma, y tuvo un aislamiento temprano del
resto del mundo románico, ya que el contacto con la urbe cesó en torno al siglo I a.c., aunque permaneció bajo
el poder de Roma hasta la caída del Imperio en el siglo V
La isla estuvo bajo dominación vándala y bizantina y sufrió incursiones árabes, pero su influjo en la lengua es
mínimo y las influencias no romances han llegado a través de otras lenguas románicas. En la alta EM las lenguas
sardas no eran muy diferentes entre sí, por lo que las diferencias dialectales actuales se deben a las influencias
de otras lenguas románicas.
Durante el dominio hispánico se hablaron español y catalán, variedades que tuvieron un papel importante al
ayudar a consolidar algunos rasgos fonológicos y morfológicos debidos en un principio al toscano, al español
o al catalán.
División dialectal
- Nuorés: en el centro-este
- Logudorés: en el centro-oeste
El nuorés y el logudorés son las dos variedades más conservadoras desde el punto de vista lingüístico.
Las diferencias más importantes y drásticas se dan entre el campinadés y los otros dos dialectos: el campidanés
tiene 7 vocales frente a las cinco del logudorés; la conservación de las velares en las secuencias -QU- y -GU-
en campidanés y su paso a -<b>- en logudorés y la conservación de las velares seguidas de vocal palatal en
logudorés y su palatalización en campidanés.
Algunos de los rasgos más peculiares del sardo son que el artículo determinado procede de IPSUM y no de
ILLUM y la existencia de sonidos retroflexos como resultado de la geminación latina -LL-.
15. EL RUMANO
El rumano es la lengua oficial de Rumanía y de la república de Moldavia. Hay zonas en Ucrania, Hungría y
Serbia en las que hay una minoría de rumanohablantes. Además de esta variedad, que se puede considerar la
estándar y que se conoce como dacorrumano existe una serie de dialectos rumanos (arrumano,
meglenorrumano e istrorrumano).
Reseña histórica
El rumano surgió como lengua nacional a mediados del siglo XIX. En esa época tomaron clara conciencia de
su romanidad y uno de los primeros efectos fue el abandono del alfabeto cirílico a favor del latino, así como un
intento de sustituir el fortísimo componente eslavo de su léxico por otro más románico. El elemento eslavo se
debe a que el eslabón eclesiástico antiguo era la lengua de la iglesia ortodoxa.
Es el único representante del llamado balcanorromance que se originó en las antiguas provincias romanas de
Moesia (superior e inferior), Tracia y Dacia.
Una de las cuestiones más debatidas de la lingüística rumana es la del territorio en el que surgió el rumano. Las
investigaciones más recientes han podido establecer que el rumano nació en una región mucho más extensa que
el territorio en el que se localiza en la actualidad y que no se puede hablar de una única cuna para el rumano,
sino de núcleos de rumanidad en ambas márgenes del Danubio.
La mayor parte de la historia antigua del rumano es pura especulación puesto que el testimonio más antiguo es
del siglo XVI. En la historia de la lengua rumana se habla de una época del rumano común, protorrumano o
rumano antiguo que abarca hasta el momento en que se escindió en dos grandes bloques territorialmente
separados. Durante esa época se produjo el aislamiento total y definitivo del rumano del resto del mundo
románico, por lo que las tendencias internas y las influencias externas de los eslavos, griegos y albaneses
abrieron paso a una serie de innovaciones que facilitaron el gran distanciamiento que se produjo entre ele
rumano y las demás lenguas románicas. Una vez producida la escisión del rumano común en dos bloques, se
inició la etapa de evolución divergente de ambas unidades y que se ha prolongado hasta la actualidad.
Dominios dialectales
Dentro del dacorrumano las variantes regionales están poco diferenciadas. La dialectología rumana ha
establecido cinco subdialectos, los cuales se basan en el diferente tratamiento de las africadas palatales [tʃ]
y[dʒ]: munteano o válaco (las conserva), moldavo (las desafrica), bánato (presenta las fricativas [ʃ] y[ʒ] con
una realización más palatalizada), crisano (conserva la africada sorda [tʃ] pero la sonora [dʒ] se ha desafricado
en [ʒ]) y maramuserano (conserva las africadas pero con una realización dura que altera el timbre de las
vocales).
Además del dacorrumano, existen otros tres dialectos agrupados como rumano subdanubiano:
- El arrumano o macedorrumano es la modalidad más difundida al sur del Danubio al ser la única en
desarrollar una variante culta. Es la variedad más arcaica de la Romania oriental y se considera el puente
entre la Romania Occidental y la Oriental.
La lingua franca
A finales del siglo X una serie de ciudades italianas lograron contener la piratería del Mediterráneo permitiendo
el desarrollo del comercio entre Italia, el norte de África y el Levante, culminando con la alianza entre Venecia
y Bizancio. En las cruzadas participaron gente de toda la Europa cristiana, a las que las crónicas se refieren
como francos, nombre que también servía para denominar el habla de esa gente, sin precisar qué romance era
en particular.
Numerosas fuentes mencionan la existencia de una lingua franca por medio de la que los orientales se
entendían con los occidentales. Por tanto, se originó una lengua vehicular a partir de una lengua romance
adaptada a las necesidades de comunicación de gentes de diferentes culturas. Era una lengua que no tenía
hablantes nativos y que se adaptaba a las necesidades de cada lugar. Otro nombre para estas lenguas auxiliares
mixtas es el de pidgin. Cuando un pidgin tiene hablantes nativos recibe el nombre de criollo.
Criollos franceses
Los criollos más difundidos son los de base léxica francesa. Surgieron de la importación de esclavos africanos
en los siglos XVII y XVIII, y comparten características gramaticales.
El más importante y extendido es el criollo haitiano. El resto de los criollos franceses caribeños se localizan
en los Départaments d’Outremer (Guyana, Guadalupe y La Martinica) así como en pequeñas comunidades
aisladas en Saint Thomas (Islas Vírgenes), Louisiana y Brasil, en las que el criollo se encuentra en una situación
de diglosia con el francés o el inglés. En el Índico hay criollos de base francesa en las islas Seychelles,
Mauricio, Reunión y Rodrigues; y en la isla de Nueva Caledonia en el Pacifico.
Criollos portugueses
Son los segundos en número de habitantes que residen en el África occidental, India, Sri Lanka, y Asia
sudoriental (Malaya, Singapur, Macao, Hong-Kong, Shangai y Timor).
Los más difundidos son los del África occidental, que llegan a lengua nacional (caboverdiano, guineano),
mientras que la mayoría de los criollos asiáticos han desaparecido (variedades indonesias) o tienen un número
muy bajo de hablantes.
Criollos españoles
Los criollos de base española los utilizan unos hablantes repartidos en dos grandes zonas geográficas: el Caribe
(Antillas holandesas – Aruba, Bonaire y Curação) y Colombia (palenquero), y Filipinas (chabacano). En este
último se encuentra el mayor número de hablantes de un criollo español.
El palanquero se desarrolló desde finales del siglo XVII en Palenque de San Basilio (Colombia). Se trata del
habla desarrollada por los negros cimarrones que huyeron para mantener su independencia y libertad.
El papiamento es la lengua criolla de mayor relieve. Este criollo se desarrolló en las Antillas Holandesas, en las
que la lengua oficial es el neerderlandés; sin embargo, la mayoría de la población habla el papiamento, que es
una variedad surgida de la mezcla del español, el portugués, el neerderlandés y varias lenguas africanas.
Debido a la irregular colonización de las Filipinas y a los constantes conflictos comerciales con portugueses y
holandeses surgió el chabacano.