Tema 7: Los inicios del liberalismo español. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.
Durante la lucha contra los franceses en la Guerra de Independencia, un grupo de ilustrados intentó
implementar en España las mismas ideas revolucionarias que en Francia, que llevaron a una revolución
burguesa.
- Convocatoria y composición de las Cortes
En 1809, la Junta Central discutió la necesidad de convocar unas Cortes Generales para reorganizar el
país durante la guerra y llenar el vacío de poder. Sin embargo, no se convocaron hasta que se supo que
se estaban creando poderes locales en las colonias americanas, lo que amenazaba el imperio español.
Así, en septiembre de 1810, las Cortes se reunieron por primera vez en cien años, comprometiéndose
a defender la nación y a promover reformas para transformar España en una monarquía liberal y
parlamentaria, culminando en la Constitución de 1812.
- La representación y sus problemas
Debido a la guerra, la alta nobleza y el alto clero estuvieron poco representados en las Cortes de Cádiz,
y no asistieron los delegados de las provincias ocupadas ni los de las colonias americanas. La mayoría
de los diputados eran de clases medias, con formación intelectual, pero no hubo representación de las
masas populares.
- Carácter y tendencias en las Cortes de Cádiz
Las Cortes de Cádiz, al asumir la soberanía nacional y actuar como Asamblea Constituyente, marcaron
el inicio de la revolución liberal en España. Por primera vez, se reconocieron iguales derechos para
todos los ciudadanos, incluidos los de las colonias americanas.
Dentro de las Cortes surgieron dos principales tendencias:
Los liberales, a favor de reformas revolucionarias.
Los absolutistas, llamados despectivamente "serviles", defendían el viejo orden monárquico.
La prensa gaditana apoyó mayoritariamente a los liberales, que dominaron los debates, mientras que
la iglesia se alineó con los absolutistas. Sin embargo, algunos sacerdotes, como Diego Muñoz Torrero,
participaron en la elaboración de la Constitución y en el diseño del nuevo régimen liberal.
- La acción legislativa de las Cortes
La obra legislativa de las Cortes de Cádiz se puede dividir en 2 ámbitos: abolición de los decretos del
Antiguo Régimen y Constitución de 1812.
A) Decretos de Abolición del Antiguo Régimen
1. Los liberales aprobaron el decreto de libertad de imprenta que suprimía la censura para los
escritos políticos.
2. La abolición de los señoríos jurisdiccionales
3. Los gremios fueron derogados para dar paso a las modernas relaciones de producción liberal-
capitalista.
4. Se decretó la desamortización de las tierras comunales de los municipios, de las órdenes
militares y de los jesuitas
5. Se derogaron los privilegios de la Mesta, autorizando a los pueblos y vecinos a cercar sus tierras
6. Se abolió la Inquisición.
7. Se decretó la supresión de los conventos que contasen con menos de doce miembros y se
secularizaron los bienes de las órdenes religiosas.
8. Las Cortes eliminaron los antiguos reinos, provincias e intendencias y decretaron una nueva
división provincial con el fin de conseguir la uniformidad territorial y la centralización política.
B) La Constitución de 1812
El día de san José de 1812, los diputados de Cádiz aprobaron una Constitución, ‘La Pepa’, la primera de
la historia de España, la cual sentaba las bases del liberalismo español. Es un texto muy extenso y
detallado para evitar que se pudiera malinterpretar. Está formada por un discurso preliminar y 384
artículos divididos en 10 títulos.
Las Cortes de Cádiz diseñaron un Estado unitario, que priorizaba los derechos de todos los españoles.
Los diputados representaban a la nación en su conjunto, eliminando cualquier representación regional
o corporativa. Esto avanzaba el proceso de centralización política y administrativa y sentó las bases
para acabar con un modelo social basado en privilegios y exenciones. Para lograr la igualdad, se
estableció una burocracia centralizada, una fiscalidad común, un Ejército nacional y un mercado libre
de aduanas interiores.
La Constitución de 1812 proclamó la soberanía nacional, quitando al rey la función legisladora, que
pasaba a ser responsabilidad de las Cortes, elegidas por sufragio universal masculino, aunque con la
condición de ser propietario, lo que excluía a muchos asalariados y campesinos. Esto significaba un
cambio fundamental, ya que, aunque se reconocía a Fernando VII como rey, lo hacía como monarca
constitucional y no absoluto.
Aunque representaba un avance liberal, la Constitución reflejaba también la influencia de la religión y
la nobleza. Unía la tradición monárquica y católica con principios liberales, como la soberanía nacional
y la división de poderes.
La guerra y el reinado de Fernando VII impidieron la implementación de sus reformas, pero la
Constitución de 1812 permaneció como símbolo de la lucha por la libertad, influyendo en futuros textos
constitucionales en España y América Latina y Europa.