APICOGÉNESIS O APEXOGÉNESIS
Es el tratamiento conservador de la pulpa vital que busca el proceso fisiológico de cierre
biológico natural del ápice radicular, permitiendo el desarrollo y formación de la dentina
apical, conducto cementario apical, con la finalidad de que el conducto radicular adquiera
forma y tamaño normales. Para que se considere exitosa una apicogénesis es necesario
que después de una pulpotomía o recubrimiento pulpar directo, la pulpa radicular preserve
su vitalidad, con la completa deposición de dentina y cemento radicular apical. La pulpa vital
de un diente inmaduro puede tener una exposición pequeña después de traumatismo,
mediante una pulpotomía superficial (Pulpotomía CVEK) se permite que continúe la
formación normal de dentina en la raíz. El objetivo es mantener la vitalidad de la pulpa
radicular.
Indicaciones:
● La mayor parte de los dientes inmaduros con
fracturas de coronas y pulpas expuestas, tienen
pulpas vitales en las cuales la inflamación se
limita a la superficie del tejido.
● Cuando hay una exposición pulpar cariosa
pequeña en dientes inmaduros, el éxito depende
de la extensión del daño pulpar y de la posibilidad
de restaurar al diente.
● Una exposición cariosa o traumática grande requiere de pulpotomía.
Procedimiento:
1. Diagnóstico clínico y radiográfico
2. Aislamiento absoluto.
3. Limpieza del diente con un antiséptico no irritante para la pulpa, como la clorhexidina.
4. Recubrimiento de la pulpa expuesta con una pasta de hidróxido de calcio en vehículo
acuoso, sin ejercer presión. El exceso de agua se elimina mediante el contacto de
pequeñas bolas de algodón en la superficie de la pasta. También se han obtenido buenos
resultados aplicando el compuesto trióxido mineral (MTA).
5. Reconstrucción de la corona mediante materiales que determinen un aislamiento total de
la cavidad bucal (ionómeros de vidrio, compómeros, composites y adhesivos dentales).
6. Controles a distancia, tanto clínicos, para asegurar la vitalidad de la pulpa (pruebas
eléctricas, térmicas y láser Doppler), como radiográficos, para verificar la formación
radicular, el estado del periápice y el mantenimiento de un conducto radicular.
7. Si los controles son positivos, el tratamiento se puede considerar definitivo cuando han
transcurrido 2 años.
APICOFORMACIÓN O APEXIFICACIÓN
Es el proceso para crear un ambiente dentro del conducto radicular y los tejidos periapicales
después de la muerte pulpar, que permita la formación de una barrera calcificada
(Osteocemento) a través del ápice abierto. El resultado usual es el achatamiento del
extremo de la raíz y poco o ningún aumento en la longitud. Cuando la pulpa de un diente
inmaduro se necrosa, la vaina radicular de Hertwig normalmente termina en su función de
formación del ápice radicular. En los jóvenes, las pulpas de dientes anteriores son muy
susceptibles al trauma pero en los dientes posteriores la causa principal es la caries
avanzada.
La creación de un ambiente adecuado para la formación de una barrera calcificada consiste
en la limpieza y preparación del diente para eliminar residuos y bacterias, seguidas por la
colocación de una pasta en el ápice (hidróxido de calcio con agua destilada). El factor
responsable del cierre apical es la limpieza minuciosa para eliminar bacterias y tejido
necrótico del sistema de conductos. El hidróxido de calcio se utiliza como material de
obturación temporal, es bactericida con un pH alcalino que pueda estimular la calcificación
apical.