ESCUELA PROFESIONAL DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y DE GESTIÓN
SOCIAL
ESPECIALIDAD:
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
ALUMNA:
LUCCIANA PATRICIA RUEDA MANCHEGO
2024001486
TEMA:
“EVOLUCIÓN Y ANTECEDENTES DE LOS GOBIERNOS LOCALES EN
EL PERÚ MEDIANTE LA DESCENTRALIZACIÓN”
ASIGNATURA:
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
DOCENTE:
DR. ONCEVAY ESPINOZA FELICIANO
LIMA,2024
1
Índice
Evolución y Actualidad de la gestión de gobiernos locales mediante la
descentralización ........................................................................................... 3
1. INTRODUCCIÓN....................................................................................... 3
1.1 DESCRIPCIÓN SITUACIONAL ................................................................ 3
1.2 ANTECEDENTES ........................................................................................ 6
1.2.1 Época republicana y siglo XIX ................................................................. 7
1.2.3 Gobierno y constitución de 1993 de Alberto Fujimori .............................. 7
1.2.4 Ley de bases de descentralización ......................................................... 8
1.2.5 Evaluación internacional ........................................................................ 9
1.3 OBJETIVOS .............................................................................................. 10
1.4 JUSTIFICACIÓN ....................................................................................... 10
2.0 MARCO TEÓRICO..................................................................................... 11
2.1 Análisis Institucional de la Descentralización en Perú ............................. 11
2.2 Evolución ................................................................................................ 16
2.3 Competencias ......................................................................................... 17
2.4. Gestión Presupuestaria y Uso Eficiente de Recursos .............................. 17
2.5 Desafíos .................................................................................................. 19
3. CONCLUSIONES ....................................................................................... 21
4. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 24
2
Evolución y Actualidad de la gestión de gobiernos locales mediante la
descentralización
1. INTRODUCCIÓN
La descentralización en el Perú es un proceso que ha buscado redistribuir el
poder y las funciones del gobierno central hacia las regiones y municipios, con el fin de
mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, fomentar un desarrollo más equilibrado y
fortalecer la democracia local. La evolución de este proceso ha sido compleja, marcada
tanto por avances como por limitaciones, especialmente en lo que respecta a la gestión
eficiente de los recursos y la participación ciudadana. A lo largo de los años, el Perú ha
adoptado diversas medidas y reformas legislativas que han transformado la relación
entre el gobierno central y los subnacionales, permitiendo que los gobiernos locales
asuman responsabilidades claves en áreas como educación, salud, infraestructura y
desarrollo económico local.
En este marco, la gestión de los gobiernos locales bajo la descentralización es un
tema de gran relevancia, pues el éxito de este proceso depende en gran medida de la
capacidad de estos gobiernos para administrar los recursos y tomar decisiones que
respondan a las necesidades de sus comunidades. Sin embargo, persisten desafíos como
la debilidad institucional, la falta de capacidades técnicas y el limitado acceso a recursos
financieros.
1.1 DESCRIPCIÓN SITUACIONAL
Actualmente, el Perú enfrenta una realidad desigual en la gestión de sus
gobiernos locales. Mientras que algunas áreas del país, especialmente en los municipios
más grandes y desarrollados, han logrado avances notables en términos de eficiencia y
capacidad de gestión, muchas regiones alejadas, rurales o con menor acceso a recursos
3
aún enfrentan barreras significativas. Estas desigualdades se reflejan en la calidad de los
servicios públicos, la infraestructura disponible y la capacidad administrativa de cada
municipio para gestionar sus recursos de manera adecuada.
En los gobiernos locales más eficientes, se han implementado políticas para la
mejora de la gestión pública, destacando la adopción de herramientas de planificación
estratégica y de monitoreo del gasto. La transparencia en el manejo de recursos es un
elemento clave en estos municipios, donde se han adoptado sistemas de gestión
financiera más modernos y se promueve la rendición de cuentas a la ciudadanía.
Además, se ha fomentado la participación ciudadana a través de iniciativas como los
presupuestos participativos, permitiendo a la población involucrarse en la toma de
decisiones sobre la asignación de recursos para proyectos de interés común. Este
enfoque participativo ha contribuido a fortalecer la confianza en las autoridades locales
y a reducir las tensiones sociales, mejorando la gobernabilidad en algunas regiones.
No obstante, la corrupción sigue siendo un obstáculo importante para muchos
gobiernos locales. Escándalos de malversación de fondos, sobornos y clientelismo
afectan la imagen de las instituciones locales, minando la confianza de la ciudadanía en
sus autoridades. La falta de mecanismos efectivos de control interno y la debilidad en la
aplicación de sanciones hacen que los casos de corrupción sean una constante en
algunos municipios, lo que repercute negativamente en la calidad de los servicios
públicos y en el desarrollo de las comunidades afectadas. Esta situación subraya la
necesidad urgente de fortalecer los sistemas de control y de promover una cultura de
integridad y transparencia en todos los niveles de la administración pública.
Además, la falta de recursos suficientes es una limitación crítica para muchos
gobiernos locales, especialmente en regiones con menores niveles de desarrollo. En
estos municipios, los recursos asignados por el Estado o generados localmente no son
4
suficientes para cubrir las crecientes demandas de infraestructura, servicios básicos,
educación, salud o desarrollo económico. Las limitaciones presupuestarias afectan la
capacidad de los gobiernos locales para planificar a largo plazo y responder
adecuadamente a las necesidades de la población. La falta de acceso a recursos
adecuados también limita la capacidad de implementar proyectos que puedan tener un
impacto significativo en la reducción de la pobreza y la mejora de la calidad de vida.
Esta situación es particularmente evidente en las regiones más alejadas del país,
donde la pobreza y la desigualdad son más pronunciadas. En estas áreas, las deficiencias
en la infraestructura básica como carreteras, agua potable, electricidad y servicios de
salud son una realidad cotidiana. Los gobiernos locales enfrentan enormes desafíos para
atraer inversión privada o generar ingresos propios que les permitan reducir la
dependencia de las transferencias del gobierno central. La alta dependencia de los
recursos transferidos afecta la autonomía y la capacidad de planificación de estos
gobiernos locales, que muchas veces deben ajustar sus proyectos a las prioridades
establecidas por el gobierno central, limitando su capacidad de actuar de manera
independiente en función de las necesidades locales.
Por otro lado, las políticas nacionales de descentralización, si bien han buscado
reducir estas brechas, no siempre han logrado el impacto esperado. Las transferencias de
competencias hacia los gobiernos locales han sido a menudo parciales o incompletas, lo
que ha generado confusión en la delimitación de responsabilidades entre los distintos
niveles de gobierno. En algunos casos, la falta de capacitación y preparación de las
autoridades locales para asumir nuevas competencias ha llevado a una administración
ineficiente, exacerbando los problemas existentes. Esto subraya la necesidad de un
enfoque más integral en la descentralización, que no solo transfiera competencias, sino
5
que también fortalezca la capacidad institucional y garantice recursos adecuados para su
ejercicio.
Finalmente, la participación ciudadana, aunque ha mostrado avances
significativos en algunas áreas, sigue siendo limitada en muchas regiones del país. La
falta de información, la baja educación cívica y la desconfianza en las instituciones han
sido barreras para una participación activa y efectiva de la población en la gestión
pública. El desafío es fomentar un mayor involucramiento de la ciudadanía en la vida
política y administrativa de sus municipios, asegurando que los procesos de consulta y
participación no sean meramente formales, sino que realmente influyan en la toma de
decisiones y en la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales.
Para abordar estas desigualdades y desafíos, es necesario un enfoque más
coordinado y estratégico entre los distintos niveles de gobierno, con un compromiso
claro de mejorar la eficiencia, transparencia y participación en la gestión pública local.
Solo a través de un esfuerzo conjunto y sostenido se podrán cerrar las brechas existentes
y lograr un desarrollo más equitativo y sostenible en todo el territorio peruano.
1.2 ANTECEDENTES
La descentralización en el Perú ha sido un proceso complejo y prolongado, con
varios intentos a lo largo de su historia para distribuir el poder y los recursos desde el
gobierno central hacia las regiones y localidades. Este proceso, que busca mejorar la
gobernabilidad y responder de manera más efectiva a las necesidades de la población en
cada región, ha enfrentado múltiples desafíos, influencias políticas y cambios
estructurales que han determinado su desarrollo y resultados.
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1.2.1 Época republicana y siglo XIX
Desde el inicio de la república, el Perú ha operado bajo un sistema centralista, en
el cual el poder y los recursos se concentran en la capital, Lima. Este modelo
centralizado se ha consolidado a lo largo de los años, dificultando que las regiones
tengan un rol autónomo en la toma de decisiones. Cotler (1978) expone cómo esta
estructura centralista fue una respuesta a la falta de interés por fortalecer los espacios de
gobierno locales, los cuales quedaban subordinados a la autoridad del Estado central.
Según Cotler, el centralismo en el Perú no solo impedía el desarrollo de capacidades
regionales, sino que también mantenía a las regiones en una situación de dependencia
económica y política, limitando su potencial para autogestionarse.
1.2.2 Gobiernos militares y descentralizados
El primer gran avance hacia una descentralización formal ocurrió con la
Constitución de 1979, que reconoció la necesidad de descentralizar y propuso la
creación de gobiernos regionales con ciertas competencias y autonomía. Sin embargo,
este marco legal se implementó en un contexto adverso, con una economía inestable y
un sistema político en crisis, lo cual dificultó el proceso. Germana (2004) , destaca que,
aunque esta Constitución intentó sentar las bases para una descentralización real, la falta
de recursos y de capacidades técnicas en las regiones impidió que el proceso avanzara
de manera efectiva. Además, las resistencias internas y la falta de una estructura clara
para implementar la descentralización generaron obstáculos insuperables para la
consolidación de estos cambios.
1.2.3 Gobierno y constitución de 1993 de Alberto Fujimori
La Constitución de 1993, promulgada tras el autogolpe de Alberto Fujimori,
ratificó la intención de descentralizar el país. Sin embargo, en la práctica, el gobierno de
Fujimori aplicó políticas centralistas, motivadas por el contexto de lucha contra el
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terrorismo y la necesidad de control económico. Monge (2004), argumenta que durante
la década de 1990 el proceso de descentralización fue detenido por la fuerte
intervención del Estado en todos los niveles de gobierno, lo cual mantenía la
concentración del poder en Lima. Monge explica que, aunque la Constitución brindaba
un marco para el desarrollo de las regiones, la implementación de políticas efectivas de
descentralización se retrasó por la falta de autonomía y recursos en las áreas locales.
1.2.4 Ley de bases de descentralización
La descentralización cobró nuevo impulso en 2002 con el gobierno de Alejandro
Toledo, quien promulgó la Ley de Bases de la Descentralización (Ley N° 27783),
permitiendo la creación de gobiernos regionales con autoridades elegidas directamente
por la población. Esta ley estableció una estructura más robusta para la administración
regional, distribuyendo competencias y promoviendo una gestión más cercana a la
ciudadanía. Tanaka (2005), analiza cómo esta reforma buscaba responder a la crisis de
representación y a la desarticulación política de la época, al establecer una nueva
estructura descentralizada. Sin embargo, Tanaka también señala que la descentralización
ocurrió en un contexto de debilidad institucional, especialmente en los partidos
políticos, lo cual afectó la coordinación y gestión efectiva entre los niveles de gobierno.
La falta de un sistema partidario consolidado hizo que los gobiernos locales tuvieran
dificultades para articular sus demandas y coordinar con el Estado central.
Aunque la reforma de 2002 representó un avance significativo, el proceso de
descentralización enfrentó problemas importantes en su implementación. Tuesta (2007),
expone que la corrupción y el clientelismo político han sido factores críticos que limitan
el éxito de la descentralización. Según Tuesta, el traspaso de competencias y recursos a
los gobiernos regionales y locales no fue acompañado de mecanismos de control
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suficientes, lo cual generó una serie de problemas de administración y conflictos de
intereses. Además, muchas de las autoridades locales no contaban con la preparación
técnica necesaria para gestionar adecuadamente los recursos públicos, lo que dio lugar a
una fragmentación política y a una gestión ineficiente en muchos casos.
1.2.5 Evaluación internacional
El Banco Mundial (2019) ha evaluado los resultados de la descentralización en
el Perú y concluye que, aunque se han logrado avances en términos de mayor autonomía
regional, el proceso sigue enfrentando importantes desafíos, sobre todo en el ámbito
financiero. El Banco Mundial observa que la descentralización en el Perú ha sido
principalmente de carácter administrativo, pero no ha logrado una independencia
financiera real para los gobiernos locales. Esto significa que las regiones aún dependen
en gran medida del presupuesto central, lo cual limita su capacidad para implementar
políticas de desarrollo propias. En su informe, el Banco Mundial recomienda mejorar
los sistemas de transparencia y rendición de cuentas, fortalecer las capacidades técnicas
de los funcionarios locales y avanzar hacia una verdadera autonomía financiera, de
modo que la descentralización pueda contribuir al desarrollo sostenible de las regiones.
Este proceso descentralizador sigue siendo una tarea pendiente y uno de los
mayores desafíos del sistema de gobierno en el Perú, especialmente en el contexto de un
país marcado por una fuerte diversidad cultural y geográfica. La consolidación de una
descentralización efectiva depende de la superación de estos problemas y del
fortalecimiento de la transparencia y la capacidad institucional en todos los niveles de
gobierno.
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1.3 OBJETIVOS
-Analizar la evolución y los antecedentes de la descentralización de los
gobiernos locales en el Perú, comprendiendo los factores históricos, políticos y sociales
que han influido en su desarrollo.
-Identificar los antecedentes históricos de la descentralización en el Perú, desde
el período colonial hasta la actualidad, y su impacto en la administración pública local.
-Examinar los diferentes modelos de descentralización implementados en el
país, incluyendo reformas significativas y sus efectos en la autonomía de los gobiernos
locales. en los procesos de descentralización, con especial énfasis en los movimientos
regionales, partidos políticos y sociedad civil.
-Evaluar los desafíos y oportunidades que ha enfrentado la descentralización en
Perú, considerando aspectos como la distribución de recursos, competencias y el
fortalecimiento de capacidades locales.
-Investigar los impactos de la descentralización en la calidad de vida de la
población local y en el desarrollo de las regiones, analizando casos concretos de éxito y
desafíos.
-Reflexionar sobre el futuro de la descentralización en el Perú, proponiendo
recomendaciones para mejorar el proceso y fomentar la eficiencia y autonomía de los
gobiernos locales.
1.4 JUSTIFICACIÓN
-Importancia del proceso de descentralización: La descentralización en Perú ha
sido un cambio significativo en la administración pública y la estructura del Estado,
impactando en la organización, competencias y autonomía de los gobiernos locales.
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-Relevancia histórica y normativa: A lo largo de las últimas décadas, se han
implementado reformas que buscan fortalecer la gestión local, promover la
participación ciudadana, y asegurar un desarrollo más equitativo en el país.
-Desafíos persistentes: A pesar de los avances, persisten problemas como la
desigualdad entre regiones, la falta de recursos, y la limitada participación de la
sociedad civil, lo que hace necesario un análisis profundo de la situación actual y sus
antecedentes.
-Contribución a la discusión académica y práctica: Este trabajo pretende aportar
al debate sobre la descentralización en Perú, proporcionando una visión clara de los
logros alcanzados y las limitaciones enfrentadas por los gobiernos locales.
-Identificación de oportunidades de mejora: La investigación busca destacar
lecciones aprendidas y posibles áreas de mejora en la gestión local, con el fin de
fortalecer la democracia participativa y la eficiencia en la administración pública.
-Desarrollo sostenible y equitativo: La monografía aspira a contribuir a un
Estado más eficiente, transparente y que responda mejor a las necesidades de la
población, promoviendo un desarrollo local sostenible y equitativo.
2.0 MARCO TEÓRICO
2.1 Análisis Institucional de la Descentralización en Perú
La descentralización en Perú, aunque ha representado un cambio significativo en
la estructura del Estado, sigue siendo un proceso en evolución, con logros notables y
desafíos persistentes. Los gobiernos locales, constituidos por municipalidades
provinciales y distritales, son responsables de gestionar el desarrollo local, incluyendo
la planificación urbana, el mantenimiento de servicios básicos, la promoción del
desarrollo económico local, y la administración de los recursos naturales de sus
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jurisdicciones. Sin embargo, la efectividad de estos gobiernos locales depende en gran
medida de la capacidad administrativa, financiera y técnica que posean, así como de la
claridad en la delimitación de sus competencias y la cooperación con los otros niveles
de gobierno.
El modelo descentralizado establecido por la Ley de Bases de la
Descentralización en 2002 implicó la creación de un sistema tripartito de gobierno:
nacional, regional y local. Cada nivel tiene competencias específicas, pero también se
requiere una coordinación efectiva para asegurar que las políticas públicas sean
coherentes y alineadas con las necesidades locales. Este enfoque tripartito está diseñado
para permitir que cada nivel de gobierno actúe de manera autónoma en su ámbito de
competencia, pero también para que exista una cooperación y coordinación fluida entre
ellos. No obstante, la implementación práctica de este modelo ha demostrado ser
compleja, debido a la existencia de conflictos de competencia, superposiciones de
funciones y problemas de coordinación entre los niveles de gobierno.
El Sistema Nacional de Coordinación y Cooperación, creado para facilitar la
alineación de políticas entre los niveles de gobierno, ha sido una herramienta clave en el
esfuerzo descentralizador. Sin embargo, en la práctica, la capacidad de este sistema para
influir en la toma de decisiones y asegurar la coherencia de las políticas ha estado
limitada por la falta de una cultura de cooperación institucional y la persistente
centralización de los recursos. Esto se traduce en una falta de flexibilidad en la gestión
local y en una dependencia continua del gobierno central para la toma de decisiones
estratégicas en temas críticos como la educación, la salud, la infraestructura y la gestión
de recursos naturales.
Dependencia Financiera y Distribución de Recursos
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Uno de los mayores retos de la descentralización en Perú ha sido la dependencia
financiera de los gobiernos locales respecto al gobierno central. Aunque se han
transferido competencias a los gobiernos subnacionales, la mayoría de las
municipalidades sigue dependiendo en gran medida de las transferencias del
presupuesto nacional para financiar sus actividades. Esto se debe a que los gobiernos
locales tienen una limitada capacidad de generar ingresos propios, lo que reduce su
autonomía financiera y su capacidad para decidir de manera independiente sobre sus
prioridades de desarrollo. En este contexto, las regiones y municipalidades tienen
dificultades para ejecutar proyectos a largo plazo que respondan a las necesidades de
sus comunidades.
La Ley de Canon y Sobrecanon, que distribuye ingresos provenientes de la
explotación de recursos naturales (como la minería y el gas), ha sido una fuente
importante de financiamiento para muchas regiones y municipalidades en el Perú. Sin
embargo, la dependencia de estos recursos, que están sujetos a fluctuaciones en los
precios internacionales y a la capacidad de explotación, ha generado desigualdades entre
las regiones, favoreciendo a aquellas con mayores recursos naturales y marginando a las
que dependen exclusivamente de las transferencias del gobierno central. Además, la
administración de estos fondos no siempre ha sido efectiva debido a la falta de
planificación a largo plazo y a problemas de corrupción y malversación de fondos.
-Capacidades Técnicas y Administrativas en los Gobiernos Locales
La falta de capacidades técnicas y administrativas en muchas municipalidades es
otro obstáculo significativo para el éxito del proceso de descentralización. En muchas
zonas rurales y alejadas, los funcionarios locales carecen de la formación y la
experiencia necesarias para gestionar adecuadamente los recursos públicos, planificar
políticas de desarrollo local o coordinar proyectos con el gobierno regional y nacional.
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Esta situación ha llevado a una gestión pública deficiente en algunas regiones, donde la
implementación de proyectos se ve afectada por retrasos, falta de eficiencia y, en
algunos casos, por la corrupción.
Para superar este obstáculo, se han implementado diversas iniciativas de
capacitación y fortalecimiento institucional dirigidas a los funcionarios locales.
Programas como SERVIR, el organismo encargado de la gestión de recursos humanos
en el sector público, han buscado profesionalizar la administración pública en el nivel
local, promoviendo la capacitación continua y la evaluación del desempeño. Sin
embargo, estas iniciativas aún no han alcanzado a todos los niveles de la administración
local, y las disparidades en la capacidad administrativa entre diferentes municipalidades
siguen siendo notables.
La corrupción es un problema recurrente en la administración pública peruana, y
los gobiernos locales no son la excepción. Casos de malversación de fondos, uso
indebido de recursos públicos, favoritismo en la contratación de obras y servicios, y
falta de transparencia en la gestión son preocupaciones que afectan la confianza de la
ciudadanía en sus autoridades locales. La corrupción no solo impide el desarrollo
eficiente de las regiones, sino que también erosiona la legitimidad de los gobiernos
locales y reduce la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones.
En respuesta a estos problemas, se han impulsado diversas reformas para
mejorar la transparencia y rendición de cuentas en los gobiernos locales. Se han
establecido mecanismos como los presupuestos participativos, donde la ciudadanía
puede decidir sobre la asignación de una parte del presupuesto municipal, y se ha
promovido la publicación de información sobre la gestión pública en plataformas
digitales. A pesar de estos esfuerzos, la corrupción sigue siendo una barrera significativa
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para la descentralización efectiva, y la lucha contra ella requiere un esfuerzo sostenido
tanto a nivel nacional como local.
Descentralización y Participación Ciudadana
La descentralización en Perú ha buscado no solo la redistribución de
competencias y recursos, sino también el fomento de la participación ciudadana en la
gestión local. La participación ciudadana es un elemento clave para fortalecer la
democracia y la gobernabilidad, permitiendo que la población se involucre en la toma
de decisiones y en la supervisión de la gestión pública. Herramientas como los
presupuestos participativos, las audiencias públicas y las consultas ciudadanas son
mecanismos que permiten a los ciudadanos influir en las políticas locales y monitorear
la ejecución del gasto público.
Sin embargo, la participación ciudadana no ha sido uniforme en todo el país. En
las regiones más urbanizadas y con mayor nivel educativo, la participación suele ser
más activa y organizada, mientras que en las zonas rurales, donde existen mayores
barreras educativas, culturales y económicas, la participación es limitada. Además, la
falta de información accesible y comprensible para la ciudadanía, así como la
desconfianza en las instituciones, han afectado el compromiso ciudadano en algunas
áreas, subrayando la necesidad de fortalecer la educación cívica y la cultura política en
todo el pa
El futuro de la descentralización en Perú dependerá de la capacidad del Estado y
de las regiones para superar los desafíos actuales y aprovechar las oportunidades que
este modelo ofrece. Es fundamental avanzar hacia una mayor autonomía financiera, que
permita a las regiones tener mayor control sobre sus ingresos y la capacidad de
implementar políticas de desarrollo local adaptadas a sus contextos específicos.
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Asimismo, es crucial mejorar las capacidades técnicas y administrativas en el nivel
local, asegurando que los funcionarios públicos estén preparados para enfrentar los
desafíos de la gestión descentralizada.
La descentralización también puede ser una herramienta poderosa para
promover un desarrollo más equitativo y sostenible, siempre y cuando se logren
mecanismos efectivos de coordinación y cooperación entre los niveles de gobierno, y se
fomente una mayor participación ciudadana en la vida política y en la gestión de los
recursos públicos. La construcción de un Estado más eficiente y descentralizado, donde
las regiones y municipalidades jueguen un rol protagonista en el desarrollo del país, es
un objetivo que sigue siendo central para el futuro de la gobernanza en el Perú.
2.2 Evolución
El proceso de descentralización en Perú se puede dividir en varias etapaas:
- Inicios del Proceso (1979-1999): La Constitución de 1979 fue la primera en
establecer la necesidad de la descentralización, aunque fue interrumpida por conflictos
políticos y la crisis económica de los años 80. Durante la década de 1990, la
descentralización tuvo un retroceso bajo el régimen autoritario de Alberto Fujimori, que
centralizó la toma de decisiones en el Ejecutivo.
- Relanzamiento del Proceso (2000-2006): Con la caída del régimen de Fujimori
en el año 2000, se retomó la agenda de descentralización. En 2002, la Ley de Bases de
la Descentralización estableció un marco legal y normativo que definió la creación de
gobiernos regionales y municipales con competencias y recursos propios. La Ley
Orgánica de Municipalidades de 2003 consolidó las funciones y competencias
específicas de los gobiernos locales.
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- Consolidación y Desafíos (2006 en adelante): A partir de 2006, la
descentralización en Perú avanzó con la transferencia de competencias en áreas como la
educación, salud y la gestión de recursos naturales. Sin embargo, como señalan García-
Guadilla y Bustamante (2008), la implementación de la descentralización en Perú ha
sido "parcial e inconsistente", debido a la limitada capacidad administrativa y la
dependencia del gobierno central en términos de recursos y decisiones políticas.
2.3 Competencias
Las competencias de los gobiernos locales en Perú están claramente definidas en
la Ley Orgánica de Municipalidades. Se dividen en tres categorías:
- Competencias exclusivas: Incluyen la administración de servicios públicos
locales, la regulación del uso del suelo, la gestión de mercados municipales, la limpieza
pública, y la promoción del turismo y el desarrollo local. Estas competencias permiten a
las municipalidades diseñar y ejecutar políticas ajustadas a las necesidades específicas
de su población.
- Competencias compartidas: En áreas como la salud y la educación, los
gobiernos locales comparten responsabilidades con el gobierno central y los gobiernos
regionales. Esto implica la coordinación en la implementación de programas y
proyectos para garantizar que las políticas nacionales se adapten a la realidad local.
- Competencias delegadas: El gobierno central puede delegar funciones
específicas a las municipalidades, generalmente acompañadas de recursos adicionales
para su implementación. Esto ha ocurrido en proyectos de infraestructura local, manejo
de desastres naturales y en la gestión de ciertos programas sociales.
2.4. Gestión Presupuestaria y Uso Eficiente de Recursos
- Planificación y Ejecución del Presupuesto:
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Cada gobierno local debe elaborar un presupuesto anual que refleje sus
prioridades en infraestructura, servicios públicos, educación, salud y desarrollo local. En
teoría, la descentralización busca otorgar mayor autonomía a las municipalidades para
que gestionen sus propios recursos según las necesidades locales. Sin embargo, la
capacidad de planificar y ejecutar estos presupuestos varía significativamente entre las
regiones.
El Ministerio de Economía y Finanzas supervisa la asignación de los fondos,
estableciendo lineamientos para asegurar la correcta ejecución y prevenir desvíos.
- Desafíos en la Ejecución Presupuestaria:
-Subejecución: En muchas municipalidades, especialmente en áreas rurales, la
ejecución del presupuesto asignado es baja. La falta de personal capacitado, problemas
administrativos y retrasos burocráticos son factores clave.
- Desbalances Regionales: Las municipalidades urbanas suelen tener mejor
ejecución presupuestaria gracias a la mayor disponibilidad de recursos y personal
capacitado, mientras que en zonas rurales los proyectos a menudo quedan inconclusos.
- Falta de Coordinación: La descentralización requiere una coordinación
efectiva entre niveles de gobierno (local, regional y nacional), pero la falta de
comunicación a menudo dificulta la implementación eficiente de proyectos.
- Iniciativas para Mejorar la Gestión Presupuestaria:
- Inversiones de Impacto Rápido: Programas que buscan agilizar la ejecución
de proyectos de infraestructura básica, como saneamiento, caminos vecinales.
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2.5 Desafíos
Los gobiernos locales en Perú enfrentan una serie de desafíos en su camino
hacia una descentralización efectiva:
1. Capacidades Técnicas Limitadas: En muchas municipalidades, especialmente
en zonas rurales, la falta de personal capacitado afecta la capacidad de planificación,
ejecución y supervisión de proyectos. Es crucial implementar programas de formación y
fortalecimiento institucional para mejorar la gestión local.
2. Dependencia Financiera: La alta dependencia de las transferencias del
gobierno central limita la autonomía real de los gobiernos locales. Es necesario
promover la diversificación de las fuentes de ingresos y mejorar la capacidad de
recaudación local para reducir esta dependencia.
3. Descentralización Asimétrica: Existen marcadas desigualdades en la
capacidad de gestión y recursos entre municipalidades urbanas y rurales. Las
municipalidades en regiones urbanas suelen tener más recursos y capacidades que
aquellas en áreas rurales, lo que genera brechas en el acceso a servicios básicos y
oportunidades de desarrollo.
4. Corrupción y Transparencia: La descentralización ha aumentado los riesgos
de corrupción en la gestión local, especialmente en el manejo de recursos transferidos y
en la ejecución de proyectos de inversión pública. La transparencia y la rendición de
cuentas son aspectos críticos para generar confianza en la población y asegurar una
gestión responsable de los recursos.
5. Fomento de la Participación Ciudadana: En Perú, se han implementado
mecanismos como el presupuesto participativo, que buscan involucrar a la ciudadanía
en la toma de decisiones. Sin embargo, muchas veces estos procesos no tienen un
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impacto significativo debido a la falta de información y la baja participación. Fortalecer
estos mecanismos es clave para lograr una verdadera gobernanza participativa.
6. Desarrollo Sostenible y Equitativo: Las políticas de descentralización en Perú
deben enfocarse en el desarrollo sostenible y en la reducción de desigualdades
territoriales. Las municipalidades deben integrar consideraciones ambientales, sociales y
económicas en sus planes de desarrollo, y trabajar de manera coordinada con los
gobiernos regionales y el gobierno nacional para implementar estrategias de largo plazo.
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3. CONCLUSIONES:
1. La descentralización en Perú ha pasado por distintos momentos de avance y
retroceso, reflejando un proceso que, aunque bien intencionado, no ha logrado
consolidarse de manera uniforme en todas las regiones. El centralismo histórico del
país, donde Lima ha sido tradicionalmente el núcleo del poder político y económico,
sigue influyendo en la dinámica de la gobernanza local. Incluso después de la reforma
descentralizadora del 2002, que buscó dotar de mayores competencias y autonomía a los
gobiernos regionales y locales, la implementación ha sido parcial y desigual.
La falta de claridad en la distribución de competencias y responsabilidades entre
los niveles de gobierno ha generado conflictos y superposiciones en la toma de
decisiones. A esto se suma una descentralización incompleta en la que, aunque se han
transferido competencias administrativas, la autonomía política y financiera sigue
siendo limitada. Esto ha generado tensiones en la gestión pública y ha dificultado la
creación de políticas coherentes y alineadas a las realidades locales, poniendo de
manifiesto la necesidad de un proceso de descentralización más profundo y
estructurado.
2. La capacidad de gestión y los resultados obtenidos por los gobiernos locales
en Perú varían de manera significativa según la región. En áreas urbanas con mayor
acceso a recursos, los gobiernos locales han logrado avances importantes en la
eficiencia administrativa, la transparencia y la implementación de proyectos de
desarrollo. Estas regiones han podido aprovechar mejor las oportunidades generadas por
la descentralización, mejorando la calidad de los servicios públicos y fomentando la
participación ciudadana a través de presupuestos participativos y mecanismos de
rendición de cuentas.
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Por otro lado, en regiones rurales o en áreas menos desarrolladas, los gobiernos
locales enfrentan importantes barreras, como la falta de recursos, la limitada
preparación técnica de los funcionarios, y la influencia del clientelismo político. Esto ha
resultado en una gestión pública deficiente, donde los proyectos de desarrollo se
ejecutan con retrasos, baja calidad y, en muchos casos, con altos niveles de corrupción.
La desigualdad en la capacidad de gestión entre regiones también refleja una brecha en
la formación técnica y administrativa de los funcionarios públicos, lo que limita el
impacto positivo de la descentralización en términos de desarrollo y bienestar social.
[Link] elemento clave para el éxito del proceso de descentralización es la
autonomía financiera de los gobiernos locales. En la actualidad, la mayoría de las
municipalidades dependen de las transferencias del gobierno central, especialmente de
fondos provenientes del canon y sobrecanon por la explotación de recursos naturales.
Esta dependencia limita la capacidad de las regiones para priorizar sus propios
proyectos y para enfrentar sus necesidades de manera autónoma, reduciendo su
flexibilidad en la planificación a largo plazo.
Para que la descentralización sea efectiva, es esencial avanzar hacia un sistema
en el que los gobiernos locales tengan mayor capacidad para generar ingresos propios,
ya sea a través de impuestos locales, la promoción de inversiones o la gestión eficiente
de recursos naturales. Además, es fundamental establecer mecanismos claros y efectivos
de control y transparencia que prevengan la corrupción y aseguren que los recursos se
utilicen de manera adecuada y eficiente.
22
La participación ciudadana es otro pilar fundamental para el fortalecimiento de
la descentralización. Aunque se han implementado iniciativas como los presupuestos
participativos y las audiencias públicas, la participación no es uniforme en todas las
regiones. En muchas áreas rurales, la participación sigue siendo baja, debido a factores
como la desconfianza en las autoridades, la falta de información clara y accesible, y la
ausencia de una cultura cívica sólida. Para mejorar la participación ciudadana, es
necesario fortalecer la educación cívica, promover la transparencia en la gestión pública
y asegurar que los mecanismos de participación sean realmente inclusivos y efectivos,
reflejando la diversidad cultural y geográfica del país.
23
4. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Cotler, J. (1978). Clases, Estado y Nación en el Perú.
2. Germana, C. (2004). La descentralización en el Perú: balance y perspectivas.
3. Monge, C. (2004). La descentralización en el Perú
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5. Tuesta Soldevilla, F. (2007). Descentralización y desarrollo: el caso peruano
6. Banco Mundial. (2019). Perú: Descentralización y Gobernanza Local.
7. Congreso de la República del Perú. (1979). Constitución Política del Perú de 1979.
8. Congreso de la República del Perú. (1993). Constitución Política del Perú de 1993.
9. Congreso de la República del Perú. (2002). Ley de Bases de la Descentralización
(Ley N.º 27783).
10. Congreso de la República del Perú. (2003). Ley Orgánica de Municipalidades (Ley
N.º 27972).
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