Las Bienaventuranzas desde los
mensajes para las JMJ del Papa
Francisco
Delegación de Infancia y
Juventud Diócesis de
Málaga
[Link]
[Link]
@JuventudDM
[Link]/DelegaciónDeJuventudDiocesisMál
aga
REFLEXIÓN SOBRE LAS BIENAVENTURANZAS DESDE LOS
MENSAJES DEL PAPA FRANCISCO PARA LA JMJ DE
2014, 2015 Y 2016.
INTRODUCCIÓN
Las Bienaventuranzas son, para el Papa Francisco, el punto de
referencia central para la vida de todo cristiano, llamado a hacer de él un
concreto programa de vida. Por eso, durante estos tres últimos años, ha
querido que los jóvenes las conozcan más profundamente a través de
sus mensajes para la Jornada Mundial de la Juventud.
A orillas del mar, el Papa Francisco nos recuerda, que Jesús renovó
su llamada a cada uno de nosotros, llamándonos a ser
discípulos misioneros, a que
descubramos que Dios es el tesoro
más preciado de nuestra vida y a
compartir esta gran alegría con
todos. Y para ello, nos propone, a
través de las Bienaventuranzas, un
camino para alcanzar la verdadera
felicidad. En el monte, lugar
sagrado donde Dios se revela, Jesús
predica como maestro divino y nos
enseña el camino de la vida, el
camino que Él mismo recorre y que
es Él mismo.
Jesús nos invita a seguirle,
nos dice el Papa Francisco, a
recorrer con Él el camino del amor,
que no es fácil, pero en el que Él
siempre nos acompaña y no nos
deja solos.
Jesús nos invita a este camino del
amor pero nos pide que le demos una respuesta a su propuesta de vida,
que decidamos cuál es el camino que queremos seguir para llegar a la
verdadera alegría.
En los jóvenes hay un deseo inextinguible de felicidad, nos dice el
Papa, por eso invita a cada joven a no tener miedo de ir a contracorriente,
a ser capaces de descubrir la verdadera felicidad.
Para pensar: ¿En qué situaciones de tu vida descubres a Jesús como el
3
tesoro de tu vida? ¿Cuál es esa verdadera alegría a la que Jesús te llama
hoy?
La primera bienaventuranza que el Papa Francisco nos invita a reflexionar
es sobre los pobres de espíritu.
Pero en una época de crisis como la que vivimos, es inevitable que nos surja
esta pregunta: ¿Cómo entender la pobreza como una bendición, como
felicidad para la vida? San Pablo en la carta a los Filipenses nos dice:
«Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo
Jesús. El cual, siendo de condición divina, no retuvo
ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de
sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho
semejante a los hombres» (Fil 2,5-7)
En Cristo vemos el mejor ejemplo. Siendo rico se despojó de su gloria y se
hizo pobre entre los pobres para enriquecernos con su
pobreza. Nació pobre en un pesebre y pobre El Catecismo de la
murió en una cruz. Iglesia Católica nos dice: ‘el
Pero, ¿cómo podemos nosotros vivir esa hombre es un mendigo de
pobre de espíritu como tantos santos que la Dios’ (n.º 2559) y ‘la
vivieron, como Teresa de Calcuta, como oración es el encuentro de
Francisco de Asís…?
la sed de Dios con nuestra
El Papa nos propone tres actitudes, tres modos sed’ (n.º 2560).
de vivir:
1. Ser libre en relación con las cosas, no dejarnos llevar por el
consumo; buscar lo esencial y despojarse de lo superfluo. Poner a
Jesús en primer lugar, fiarnos de Dios. Él nos conoce, nos ama y
jamás se olvida de nosotros.
1) ¿Qué cosas te atan y no te dejan ser libre?
2. Conversión en relación a los pobres: preocuparnos por ellos,
ser sensibles a sus necesidades espirituales y materiales. Ser
solidarios, vencer la indiferencia. No llenarse la boca de grandes
palabras hacia los pobres, sino acercarse, mirarles a los ojos,
escucharles.
3. Aprender de los pobres. Ellos nos
enseñan mucho; en ellos
descubrimos que una persona no es
valiosa por lo que posee, su dignidad
3
está por encima. Son humildes y
confían en Dios.
2) Piensa en algún momento que
hayas tenido un encuentro con
una persona que sufría. ¿Qué
has descubierto y experimentado
en ese encuentro?
El Papa Francisco nos dice que Jesús es el Reino de Dios en persona.
El Reino es don y promesa. Se nos da con Jesús pero aún debe cumplirse en
plenitud.
El Señor quiere una Iglesia pobre y para los pobres. La pobreza evangélica
es necesaria para que el Reino de Dios se difunda. En los pobres, nos dice
el Papa, hay una alegría verdadera, hermosa y espontánea. Por eso, la
evangelización en nuestro tiempo sólo será posible por medio del contagio
de la alegría.
Busca y lee una pequeña biografía de algún santo, ¿en qué descubres
3)
la alegría de su vida? ¿Cómo vive esa pobreza de espíritu?
3
“Bienaventurados los limpios de
corazón porque ellos verán a
Dios”.
La segunda bienaventuranza que el Papa nos propone reflexionar
nos habla sobre los limpios de corazón.
La palabra corazón tiene en la Biblia un significado especial. En 1Sam 16, 7 se
nos dice:
ios no mira las apariencias, sino que mira al
«D
corazón”.
Teniendo presente este versículo entendemos que en el propio corazón
de cada hombre y mujer, podemos encontrar al mismo Dios.
¿Pero por qué nos habla Jesús de ‘un corazón limpio’?
La palabra griega limpio significa puro, sin sustancias contaminantes. Jesús,
en el Evangelio se acerca a las personas que para la sociedad judía
eran impuras, a los leprosos, los extranjeros, las prostitutas, y nos enseña
que lo verdaderamente impuro es lo que se gesta desde el interior, no
viendo solo lo exterior.
“No os acomodéis a este ¿Qué significa entonces la felicidad que
mundo, antes transformaos sale de un corazón limpio, puro?
con una mentalidad nueva,
para discernir la voluntad de Nos dice el Papa Francisco que cada uno
Dios, lo que es bueno y tiene que aprender a descubrir aquello
aceptable y perfecto”. Rm 12, que ‘contamina’ su corazón, formarse
2 una conciencia recta y sensible, ser
capaz de
discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno.
A veces, también nuestro corazón puede apegarse a tesoros verdaderos o falsos.
1) mi corazón… ¿dónde está? ¿dónde está mi tesoro?
Y
El bien más preciado que podemos tener en la vida es nuestra relación
con Dios, porque lo que verdaderamente da sentido a
nuestra vida es sentirnos
incondicionalmente amados por Dios, como ‘Jesús lo miró con cariño y
el joven rico, como Zaqueo. le
dijo: -Una cosa te falta:
Es en la juventud donde emerge la anda, vende cuanto tienes
gran riqueza afectiva que hay en el y dáselo a los pobres y
corazón, el deseo profundo de un amor tendrás un tesoro en el
verdadero, maravilloso, grande, por eso, el cielo; después sígueme’.
Papa invita a cada joven a no
4
falsear este amor, a no tener miedo al amor verdadero, a aquel que nos
enseña Jesús y que San Pablo nos describe:
‘El amor es paciente, es amable, no es envidioso ni fanfarrón, no es
orgulloso ni destemplado, no busca su interés, no se irrita, no apunta
las ofensas, no se alegra de la injusticia, se alegra de la verdad.
Todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El
amor nunca acabará’. 1Cor 13, 4- 8
Descubrir la belleza de la vocación humana. Ese es el deseo del
Papa para los jóvenes. Que se rebelen, que sean revolucionarios, que
vayan contra la cultura de lo provisional que no es capaz de descubrir el
amor verdadero. En palabras del Papa:
“Atrévanse a ir contracorriente. Atrévanse a ser felices”.
¿Qué cosas pueden frenarte para no descubrir el amor verdadero?
2)
¿Has descubierto la belleza de la vocación a la que el Señor te llama?
En la vida y en la vocación de cada ser humano, y así lo descubrimos
en la Biblia, es siempre Dios el que da el primer paso. Lo vemos en Isaías,
en Samuel, en Abraham, en Simón Pedro.
La invitación del Señor de encontrarnos con Él se dirige a cada uno de
nosotros, en cualquier lugar o situación que nos encontremos, sólo
tenemos que decir sí a ese encuentro. Basta dar un pequeño paso hacia
Jesús para descubrir que Él nos espera siempre con los brazos abiertos.
El Señor quiere encontrarse con cada uno, contigo, por eso el Papa
Francisco propone tres caminos para ese encuentro:
1. La oración. En ese tratar de amistad como decía Santa Teresa de
Jesús. Podemos hablar con Jesús, con el Padre, con el Espíritu
Santo, como se habla con un amigo, como el mejor amigo que
podemos tener. Desde la sencillez y la humildad.
2. La Palabra. Leer cada día un
pasaje del Evangelio, dejar que la
Palabra de Dios hable al corazón, que
sea luz para tus pasos.
3. Los hermanos. Descubrir que
encontramos también a Dios en el
rostro de los hermanos, especialmente
los más olvidados, los que sufren, los
pobres…
5
El encuentro con Dios en la oración, en la lectura de la Biblia y en el
encuentro fraterno nos ayudará, dice el Papa, a conocer mejor al Señor y a
uno mismo, como a los discípulos de Emaús (Lc 24, 13- 35). La voz de Jesús
hará arder el corazón y nos abrirá los ojos para reconocer su presencia en
nuestra vida.
Atreverse a ser felices. Esa es la llamada que el Papa Francisco
quiere hacer a través de esta bienaventuranza. No tener miedo a
preguntarse con corazón limpio qué quiere Dios de mí. La voluntad de Dios
será nuestra felicidad.
3) El Papa nos propone tres caminos para el encuentro con Jesús,
¿cómo vives tú cada uno de esos caminos?
4) ¿Qué miedos tienes en tu vida que no te dejan escuchar la
llamada que el Señor te hace hoy?
6
“Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán
misericordia”.
La tercera bienaventuranza que el Papa nos propone reflexionar nos
habla sobre la misericordia.
En el Antiguo Testamento para hablar de misericordia se usan dos
términos: hesed y rahamim. Hesed se refiere a la fidelidad a la Alianza
con su pueblo, que Él ama y perdona eternamente. Rahamim se refiere a
las entrañas, a como Dios ama a su pueblo desde lo más profundo de su
ser, recordándonos el pasaje de Isaías.
e una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de
‘¿Pued
sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré. Mira, en
mis palmas te llevo tatuada, tus muros están siempre ante mí’. Is 49,
15-16
Un amor que implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir
y alegrarse con el prójimo. Y es éste tipo de amor el que podemos ver
cuando hablamos de misericordia: un amor fiel, gratuito y que perdona,
porque en la misericordia siempre está incluido el perdón
1) ee el texto de Oseas 11, 1-4: ¿Qué caracteriza el amor que nos
L
relata ese pasaje bíblico?
El Nuevo Testamento nos habla también de
la misericordia, es más, nos dice el Papa Francisco,
que Jesús mismo es la misericordia y lo vemos
especialmente cuando se inclina sobre la miseria
humana y demuestra su compasión hacia quien
necesita compasión, curación y perdón.
En el capítulo 15 de Lucas encontramos las
tres parábolas de la misericordia: la oveja perdida,
la moneda perdida y el hijo pródigo. Todas ellas nos
hablan de la alegría de Dios al encontrar a un
pecador y perdonarlo.
En el Ángelus del 15 de septiembre de 2013 el Papa
Francisco nos decía:
7
«Cada uno de nosotros es esa oveja perdida, esa moneda perdida;
cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia
libertad siguiendo ídolos falsos, espejismos de felicidad, y ha
perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona
nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra
libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos
acoge como a hijos, en su casa, porque jamás deja, ni siquiera por un
momento, de esperarnos, con amor. Y su corazón está en fiesta por
cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría. Dios tiene
esta alegría, cuando uno de nosotros pecadores va a Él y pide su
perdón»
Cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia, podemos
contemplar la misericordia de Dios. Creemos que somos nosotros los que
buscamos a Dios, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre
nos busca y Él es el primero que nos encuentra. Él nos ha amado primero,
pero sólo seremos felices si descubrimos que Dios nos ama infinitamente
para hacernos capaces de amar como Él, sin medida.
En tu vida, ¿has experimentado el perdón de Dios? ¿te has sentido
2)
acogido en sus brazos de nuevo, amado infinitamente a pesar de
tus fallos y limitaciones?
INSTRUMENTOS DE MISERICORDIA
Sabemos que Dios es infinita misericordia, pero, en nuestra vida,
¿cómo podemos ser nosotros instrumentos de esta misericordia hacia el
prójimo?
El Papa nos dice que en Mateo 25 podemos encontrar cómo podemos actuar
para ser instrumentos de la misericordia divina, y nos distingue entre:
- obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de
beber al sediento, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar
a los presos, enterrar a los muertos…
- obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan,
enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los
afligidos, perdonar las ofensas, soportar a los molestos, rezar a Dios
por los vivos y los difuntos…
Entre estas obras de misericordia el Papa invita a cada joven a elegir
cada mes del año una obra de misericordia que realizar, una corporal
y una espiritual.
Y nos invita a cada uno a perdonar a quienes nos ofenden, quienes nos
hacen daño, quienes consideramos un enemigo, pero también a orar, a pedirle
al Señor que nos de
8
la gracia de ser misericordiosos con quienes nos hacen daño, como el mismo
Jesús hizo en la cruz: ‘Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen’ (Lc
23, 34).
Y el Papa Francisco te dice a ti, joven:
Queridos jóvenes: No tengan miedo de contemplar los ojos de Dios
llenos de amor infinito hacia ustedes y déjense tocar por su mirada
misericordiosa, dispuesta a
perdonar cada uno de sus
pecados, una mirada que es
capaz de cambiar la vida de
ustedes y de sanar sus almas,
una mirada que sacia la
profunda sed que demora en
sus corazones jóvenes: sed de
amor, de paz, de alegría y de
auténtica felicidad. ¡Vayan a Él y
no tengan miedo! Vengan para
decirle desde lo más profundo
de sus corazones:
“¡Jesús, confío en Ti!”. Déjense tocar por su misericordia sin
límites, para que ustedes a su vez se conviertan en apóstoles de la
misericordia mediante las obras, las palabras y la oración, en nuestro
mundo herido por el egoísmo, el odio y tanta desesperación.
¿Qué significa para ti que Dios mismo confíe en ti y cuente contigo?
3)
4) ¿Cómo puedes tú vivir la llamada que el Papa nos hace a ser
misericordiosos como el Padre? Piensa en gestos concretos.