“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia, y de la
conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho”
Estudiantes:
Cajo Lalupu Yovani
Crisanto Chapillequen Lucia
Flores Pulache Juleydi
Holguin Gomez Zenaida
Viera Corzo Treyci
DOCENTE: Tania Viera Garcia
ESPECIALIDAD: Educación Inicial VI
CURSO: Convivencia y Ciudadania en la primera infancia
AÑO: 2024
INDICE
INTRODUCICON
La integridad es algo muy importante. Se trata de ser auténtico, de que nuestras palabras y
acciones coincidan con lo que realmente pensamos. Es como la base para construir
relaciones fuertes y duraderas, tanto en nuestra vida personal como profesional.
Sin embargo, en el mundo de hoy, a veces parece que la gente se olvida de la integridad. Se
busca el éxito a cualquier precio, y la honestidad queda en segundo plano. Esto es un
problema, especialmente para los educadores, que tienen la difícil tarea de enseñar valores
éticos a los jóvenes en un mundo donde la deshonestidad es algo común.
Es fundamental que todos reflexionemos sobre nuestras decisiones, porque incluso las
pequeñas cosas que hacemos pueden afectar nuestra integridad. Ser honesto y responsable
con nosotros mismos y con los demás es esencial para construir relaciones sólidas y
duraderas.
La integridad también es fundamental para la educación. Los profesores deben ser modelos
a seguir, mostrando honestidad y respeto en el aula. De esta forma, los estudiantes aprenden
a ser responsables y a actuar con ética en su vida diaria.
En definitiva, desarrollar la integridad implica conocer nuestros valores, asumir la
responsabilidad de nuestras acciones y ser coherentes en nuestras decisiones. Solo así
podemos construir relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo.
DESARRROLLO
La integridad es un concepto fundamental que se refiere a la coherencia entre lo que una
persona piensa, dice y hace. Implica ser honesto, ético y consistente en sus acciones y
decisiones, incluso cuando nadie está observando. También implica ser responsable de sus
propias acciones y cumplir con sus compromisos.
En esencia, la integridad es un valor que se basa en la convicción interna de hacer lo
correcto, sin importar las circunstancias. Es un pilar fundamental para la confianza, la
credibilidad y las relaciones sólidas.
Aquí hay algunos ejemplos sobre lo que es integridad:
- Honestidad: Decir la verdad, incluso cuando es difícil o incómodo.
- Ética: Actuar de acuerdo con principios morales y valores universales.
- Responsabilidad: Asumir las consecuencias de nuestras acciones, tanto positivas como
negativas.
- Cumplimiento: Cumplir con las promesas y los compromisos que se han hecho.
- Transparencia: Ser abierto y honesto en nuestras acciones y decisiones.
La integridad es un valor esencial en todos los ámbitos de la vida, desde las relaciones
personales hasta el mundo empresarial. Una persona con integridad es confiable, respetada
y admirada por los demás.
En la sociedad actual, el concepto de que "el fin justifica los medios" se ha vuelto común y
la integridad como valor fundamental parece estar perdiendo su lugar. Este enfoque
pragmático de utilizar figuras públicas como modelos a seguir ha tenido un impacto
negativo en la generación más joven. Los educadores enfrentan el desafío de enseñar
valores morales en un ambiente de injusticia. Un ejemplo es la participación del rector de
una universidad en un escándalo de plagio que plantea la cuestión de cómo aprenden los
estudiantes a ser honestos cuando sus supervisores son deshonestos. El texto enfatiza que
incluso decisiones aparentemente pequeñas pueden afectar la integridad de una persona. Si
bien puede parecer una solución sencilla cancelar una cita para ayudar a un amigo, puede
resultar perjudicial y dañar la confianza a largo plazo. Esto demuestra que la honestidad es
esencial no sólo para cumplir con los estándares, sino también para mantener buenas
relaciones consigo mismo y con los demás. La integridad es esencial para construir
relaciones personales y profesionales sólidas. La confianza es esencial y la falta de
integridad puede resultar en la pérdida de oportunidades futuras. Por lo tanto, es muy
importante que las escuelas den prioridad a la educación en integridad porque preparar a los
estudiantes para la vida consiste en enseñarles a ser personas honestas
Citando a Warren Buffett 2013, se argumenta que la integridad es más importante que la
inteligencia o la energía en el ámbito laboral. Esto refuerza la idea de que el éxito a largo
plazo se basa en la ética y la honestidad.
Finalmente, el autor invita a la reflexión sobre las decisiones diarias y su impacto en la
identidad personal y social. Aunque los comportamientos poco éticos pueden ser comunes,
vivir con integridad es un camino hacia un éxito más significativo y gratificante. La
integridad, entonces, no solo es un valor esencial para la cohesión social, sino también un
pilar en el desarrollo personal y profesional.
Todos tenemos la oportunidad de fortalecer nuestra integridad si así lo deseamos, ya que es
una decisión personal. Como ocurre con cualquier habilidad, el primer paso es la toma de
conciencia, empezando por reconocer nuestros propios principios. Si bien existen ciertos
valores y normas universales que debemos seguir para poder vivir en armonía, corresponde
a cada individuo decidir cuáles son los más importantes en su vida, ya que guiarán su
comportamiento y le permitirán actuar con coherencia. . Algunos principios que apreciamos
pueden provenir de nuestra familia o sociedad, pero no los analizamos en profundidad. Por
tanto, a través de la reflexión, podemos decidir qué conservar y qué cambiar. Comprender
nuestros principios es fundamental porque sólo así podremos ser auténticos y tomar
decisiones que se alineen con lo que realmente valoramos. Cuando actuamos de acuerdo
con nuestros principios, demostramos integridad, nos sentimos en armonía con nuestras
elecciones y actuamos como modelos a seguir. Por otro lado, si no seguimos nuestros
principios, nos sentiremos frustrados e incómodos, e incluso tendremos comportamientos
poco éticos. Cada uno tiene principios diferentes que influyen en las decisiones y acciones
que toman en la vida
Para ser un buen maestro, es importante que sepas cuáles son tus valores. Para
descubrirlos, piensa en momentos donde te sentiste feliz, orgulloso o molesto en tu trabajo.
Analiza qué te hizo sentir así y escribe una lista de los valores que se relacionan con esas
emociones.
Luego, identifica los cinco valores más importantes para ti. Es fundamental ser coherente
con esos valores en tu vida diaria, tanto en decisiones grandes como pequeñas. Recuerda
que la integridad no es algo que se activa solo cuando es conveniente, sino que es un estilo
de vida.
Es importante que seas un modelo a seguir para tus alumnos, ya que ellos aprenden a
través de la imitación. Fomenta la integridad en tu aula a través de actividades que les
permitan reflexionar sobre sus propios valores. Recuerda que la integridad es un valor
fundamental que se debe cultivar en todos los ámbitos de la vida, incluyendo la escuela.
Cuando se habla de "integridad docente", lo primero que se me viene a la mente es la
honestidad, la responsabilidad, el respeto y el compromiso con la ética. Es importante ser
transparente con los estudiantes y colegas, tanto en las evaluaciones como en la
comunicación. También es fundamental cumplir con las responsabilidades y asegurarse de
que los estudiantes reciban la mejor educación posible. Además, es esencial tratar a todos
con dignidad y respeto, creando un ambiente inclusivo y justo. Y, por supuesto, es
importante actuar de acuerdo con los principios éticos de la educación, sin favoritismos ni
discriminación.
Pienso en algunos docentes que considero especialmente íntegros. Uno de ellos siempre es
honesto en sus calificaciones y se toma el tiempo para explicar sus decisiones a los
estudiantes. Otro siempre cumple con sus responsabilidades y está dispuesto a ayudar a los
estudiantes fuera del horario de clase. Y otro fomenta el respeto mutuo y la diversidad en el
aula. Estos docentes demuestran su integridad a través de sus acciones, creando un
ambiente de aprendizaje positivo y efectivo.
También pienso en algunos docentes que no me parecen tan íntegros. Uno de ellos parece
tener favoritismos hacia ciertos estudiantes, lo que genera desconfianza en el aula. Otro no
cumple con los plazos de entrega y a menudo llega tarde a clase. Y otro utiliza un lenguaje
inapropiado y no respeta las opiniones de los estudiantes. Estos docentes, a través de sus
acciones, generan un ambiente de aprendizaje negativo y poco efectivo.
La integridad docente es fundamental para crear un ambiente de aprendizaje positivo y
efectivo. Promueve la confianza entre estudiantes y docentes, fomenta el respeto y asegura
que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades de aprender. Además, es un
modelo a seguir para los estudiantes, quienes aprenden la importancia de la ética y la
responsabilidad en sus propias acciones.
Si tienes la oportunidad de hablar con tus compañeros sobre este tema, sería enriquecedor
intercambiar perspectivas y reflexionar sobre cómo cada uno puede contribuir a un entorno
educativo más íntegro
Siete consejos para desarrollar la integridad es fundamental conocerte a ti mismo y tus
valores. Reflexiona sobre lo que te importa, lo que te motiva y lo que te desanima. Observa
a las personas que admiras y busca patrones en sus acciones que te revelen tus propios
valores. Una vez que tengas una lista de tus valores, asegúrate de que se reflejen en tu vida
diaria y en tu trabajo. Si no es así, busca formas de integrarlos en tus decisiones y acciones.
La responsabilidad es otro pilar fundamental de la integridad. Acepta las consecuencias de
tus acciones, tanto las positivas como las negativas. Cumple con tus promesas y evita
buscar excusas. Sé honesto contigo mismo y con los demás.
La gestión del tiempo también juega un papel importante en la integridad. Aprende a decir
"no" cuando sea necesario para priorizar tus actividades y evitar sobrecargar tu agenda. Si
necesitas cancelar un compromiso, hazlo con honestidad y busca soluciones para minimizar
el impacto.
La honestidad es esencial para la integridad. Sé consciente de la frecuencia con la que
dices la verdad, incluso en situaciones que podrían considerarse "mentiras piadosas".
Cuando te enfrentes a un problema, reflexiona sobre tu propio papel en la situación.
Pregúntate qué estás haciendo y qué no estás haciendo que contribuya al problema, y busca
formas de cambiar tu comportamiento para ayudar a resolverlo.
Ser coherente y predecible, aunque pueda parecer aburrido, es un signo de integridad. En
un mundo cambiante, la confiabilidad y la coherencia son atributos positivos.
Finalmente, es importante tener claras tus expectativas y las de los demás. Comunícate de
forma clara para evitar malentendidos y frustraciones.
CONCLUSIONES