FILEMÓN
AUTORÍA Y CIRCUNSTANCIAS
Se trata de una carta, que es aceptada como paulina, sin mayores
objeciones. En ella, Pablo le solicita a Filemón, un protector de la
iglesia, el perdón y la liberación del esclavo fugitivo Onésimo, que
pertenecía a la casa de Filemón, y al que Pablo había conocido en
prisión. Onésimo se convirtió en cristiano y había prestado valiosos
servicios al apóstol. A Pablo le pesaba dejarlo partir, pero prefiere
enviarlo de regreso a la casa de Filemón su amo, solicitando a este
que lo reciba como un hermano amado.
LEYES DE ESCALVITUD ROMANAS
Los esclavos tenían un doble estado. Eran personas por naturaleza, pero eran
una propiedad desde el punto de vista económico. Un pater-familia podía
ejecutar a un esclavo de su propiedad legalmente. Si un pater-familia era
asesinado, todos los esclavos de su casa eran ejecutados. Un esclavo fugitivo
debía ser inmediatamente devuelto a su propietario, y en caso de no poder ser
devuelto, debía ser ejecutado. Permanecer en compañía de un esclavo fugitivo,
sabiendo que se trataba de un esclavo, podía dar razones legales para ser
acusado del robo del esclavo. Por esta razón, un esclavo fugitivo rara vez
confesaba que era eso. Si un esclavo fugitivo era capturado, se exponía a
castigos severos y brutales.
EN EL MUNDO LABORAL
Los esclavos, mayoritariamente trabajaban en labores campesinas. Constituían
parte importante de la fuerza laboral de un país, y competían con los
campesinos libres. También muchos esclavos trabajaban en la minería, pero
estos eran los que estaban en las peores condiciones, y por lo general morían al
poco tiempo de empezar a trabajar en una mina. Había esclavos en todas las
profesiones, algunos de ellos eran médicos o maestros, y si servían a una casa
prestigiosa gozaban de mejor posición social que los obreros libres. Un esclavo
en el Imperio Romano, podían trabajar por su libertad que podían comprar. En
especial, los esclavos educados confiables conseguían ganar dinero suficiente
como para comprar su libertad; pero como el dinero que ganaban era
administrado por sus amos, y por lo general no era mucho lo que se le permitía
conservar al esclavo, era común que algunos esclavos perdieran la paciencia y
escaparan aprovechando alguna diligencia que les permitiera alejarse lo
suficiente de sus amos.
LA PERCEPCIÓN MORAL DE LA ESCLAVITUD EN EL
IMPERIO ROMANO Y EL MUNDO HELENÍSTICO
Era vista en forma normal, que una persona tuviera esclavos no se veía peor a
que una persona posea animales o electrodomésticos. Algunos filósofos se
atrevieron a decir que un esclavo era igual a las personas libres, pero ninguno se
atrevió a proponer a algún amo que liberara a su esclavo. A pesar de ser la
esclavitud una institución legal y socialmente aceptada, algunas personas
alegaban que iba en contra de la naturaleza. El mensaje de Pablo a Filemón va
más allá de eso, incluso va más allá del simple hecho de suplicar clemencia por
un es lavo fugitivo. Pablo fundamenta su pedido en que Onésimo es ahora
cristiano. Este precedente trascendió el tiempo, y muchos esclavistas cristianos
de siglos después, prohibían la evangelización a sus esclavos por temor a verse
forzados a liberarlos si se convertían.
ESTRUCTURA DE LA CARTA
La epístola de Filemón es una “carta de recomendación”, es decir el tipo de carta
que un maestro, un protector, un jefe, un militar de alto rango, escribiría a un
par en beneficio de un protegido que obviamente tiene menor jerarquía, para
solicitar a su par algún favor. También es deliberativo, es decir tiene un
propósito persuasivo. En su exordium (apelación inicial), es seguido por un
argumento principal, que son las pruebas, y concluye con un peroratio que es el
resumen del caso. Es una carta culta, para un receptor culto. El éxito de esta
carta se reconoce por el hecho de su conservación y circulación, por lo que
podemos estar seguros que Filemón recibió a Onésimo como un hermano
amado, y quiso que la carta que le dirigió Pablo fuera conocida por las iglesias
en general.