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El síndrome de Babel.
Buenas noches, Dios les bendiga.
(IMAGEN).
Hace varios años yo le dije a mi familia que quería ser locutor, me llamaba mucho la atención,
porque en ese entonces, todos los días en mi casa, escuchábamos la radio, ahí oíamos la
noticia, escuchábamos algunos programas o llamábamos para pedir una que otra canción.
Y eso a mí me gustaba mucho.
Y en una ocasión le dije a mi familia que quería ser locutor, a lo mejor ellos pensaron que yo
estaba jugando porque todos se empezaron a reír, y a mí ya no me quedó de otra que reírme.
(TERMINA IMAGEN).
Y entonces me dijeron:
• Si con qué trabajo te entendemos lo que dices, de dónde vas a ser locutor.
• Jaja, ese Alex.
Y yo dije, “tienen razón”.
Porque en ese entonces, y todavía, me cuesta poder expresarme, me cuesta hablar un poco
claro, y cuando estoy nervioso tartamudeo, Y hablo peor que cantinflas, porque cantinflas, por
lo menos, nos causa risa, pero yo les causaba coraje.
Y hace unas semanas, que leímos Génesis 11 en mi casa, donde Dios cambia el idioma de
multitud de personas, nadie entiende lo que dice el otro, y los esparce por toda la tierra, vino a
mi mente de que muchas veces, hablando el mismo idioma, no nos entendemos, surgen 1
divisiones o problemas.
Muchas veces la manera en que decimos las cosas, aunque así sean muy sinceras, pueden herir
a la otra persona cuando no lo decimos de la manera adecuada.
O a veces se generan malos entendidos, ya sea porque no me expresé bien, o porque la otra
persona no escuchó bien y lo comprendió a su manera.
(IMAGEN).
Por eso, a este mensaje, lo titulé “el síndrome de Babel”, porque puede ser, aunque así
hablemos el mismo idioma, tengamos la misma formación, estemos en la misma casa, nos
congreguemos en el mismo lugar, o ya sea en el matrimonio, pareciera que somos de distinta
nacionalidad y que todos hablamos en distintos idiomas.
Busquemos en nuestras Biblias Génesis 11:1-4
1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.
2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se
establecieron allí.
3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo
en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y
hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. ORAR.
En aquella época hablaban un solo idioma, realmente no se sabe qué idioma era porque la
Biblia no da más detalles.
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Muchos creen que pudo haber sido el mismo idioma que habla Adán y su generación antes del
diluvio, realmente no se sabe.
(IMAGEN).
Pero recordemos que, después del diluvio, la única familia sobreviviente fue la familia de Noé.
Entonces, después del diluvio, los hijos de Noé procrearon hijos e hijas.
Y obviamente, a partir de ahí, todos comenzaron a hablar el mismo idioma que hablaba la
familia de Noé.
Noé les enseñó o les heredó su idioma a sus tres hijos, los hijos de Noé a sus hijos, y así
sucesivamente.
Una sola familia, muchas generaciones, pero un solo idioma. (TERMINA IMAGEN).
Hace tiempo vi que un mexicano se fue a vivir a los Estados Unidos y allá se casó y tuvo una hija,
pero su hija, cuando llegó a una cierta edad, sus primeras palabras comenzaban a ser en inglés,
eso se debe a la genética.
Otros lo aprenden conforme van creciendo.
Pero en casa, si mis padres hablan español, yo voy a hablar el español.
Si tienen una determinada manera de hablar, yo me voy a adaptar y voy a aprender la manera
de hablar de ellos, la manera de expresarme, las mismas palabras al platicar, etc.
Hoy en día es muy común que los niños, desde muy pequeños, ya los escuchemos decir:
• Ya vos. 2
• Ya vos Migue.
• Ya loco.
Y eso nos causa risa.
Pero es porque lo han aprendido primeramente en casa.
Sea cual sea el tipo de palabras, pero lo que los niños miran y escuchan en casa, lo aprenden.
Incluso hasta la manera de comportarse de los padres.
Miran la conducta de sus padres y ellos lo imitan.
Es decir, que su primera escuela es en casa, y sus primeros maestros son sus padres.
No recuerdo dónde fue, pero una vez un niño en la escuela estaba golpeando a su
compañera, entonces lo llevaron a la dirección y le preguntaron los maestros que por qué la
estaba golpeando, y el niño respondió:
• Porque mi papá así le pega a mi mamá.
• Porque mi papá así me enseñó.
• Porque soy hombre.
Y el niño tenía una conducta muy agresiva, ¿pero por qué? Porque lo estaba aprendiendo de
su papá, y lo que miraba, el maltrato, el mal comportamiento y la agresividad de su padre, lo
comenzó a hacer en la escuela con sus compañeras.
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Entonces, todo lo que un niño mira y escucha en casa, lo aprende.
Las primeras palabras que aprende un niño, es porque mamá y papá le enseñaron, sus primeras
palabras son en casa:
Mamá, papá, gato, pelota, entre otros.
Los primeros aprendizajes de educación y modales de un niño, se inicia a en casa. (IMAGEN).
• ¿Saludaste?
• ¿Cómo se dice?
• Se dice gracias.
• Buenas noches.
• Buenas tardes.
• Con permiso.
• Disculpe.
• Por favor. Etc.
Todas esas cosas, normalmente, las aprendemos en casa. (SIG. IMAGEN).
Entonces, si los niños ven que sus padres mienten, también los niños comenzarán a mentir.
• Dile que no estoy.
• Le dices que sí.
Y comienzan a darse cuenta de que los adultos mienten por interés o para zafarse de algún
problema y también lo comienzan a hacer.
Y si los niños oyen palabras groseras e indecentes de sus padres, también lo van a aprender, y 3
cuando se encuentren con otras personas o con otros niños lo van a decir porque pensarán que
es algo normal. (TERMINA IMAG).
Pero si les comenzamos a enseñar de que esas palabras no se dicen, estén donde estén ya sea
en la escuela o con otros niños, sabrán que es algo malo, algo indebido.
Porque los niños no lo traen de nacimiento, nadie, sino que lo van aprendiendo.
O sea, prácticamente aprenderán, hablarán y tendrán la misma conducta el mismo “idioma”
que sus padres.
Por eso es muy importante el que nosotros como adultos, y más que nada los que son papás y
mamás, hablen un solo idioma en casa para que los niños crezcan sabiamente.
¿Y qué idioma es ese? Digámoslo así: un idioma cristiano.
(IMAGEN).
Busquemos por favor San Lucas 2:52
52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
Es normal el que un niño crezca en estatura, todos los que son papás les llena de emoción ver
crecer a sus hijos.
Pero es muy distinto verlos crecer en sabiduría, en quietud, en obediencia, y en gracia para con
Dios y en gracia para con los hombres.
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No me queda dudas de que José y María estuvieran educando bien a Jesús desde su niñez; lo
cuidaban muy bien, lo guiaban, y lo instruían. (SIG IMAGEN).
Y es muy seguro que Jesús, desde su niñes, viera a María y a José orando, dando gracias a Dios,
y asistir a las sinagogas.
Y con este texto que leímos, estoy seguro de que Jesús era un niño muy aplicado, muy educado
y muy estudioso de la palabra de Dios.
Yo me imagino que Jesús tenía modales, les obedecía a sus padres, no se quedaba con el
cambio de las tortillas.
Y si se olvidada de comprar algo de la tienda, no le decía María que no había, sino que
hablaba con verdad, sus palabras eran sinceras, llenas de gracia y sabiduría.
El texto que leímos, mire cómo lo dice en las siguientes traducciones: (SIG IMAGEN):
• Jesús seguía creciendo en sabiduría y en estatura. Dios y toda la gente del pueblo
estaban muy contentos con él, y lo querían mucho. (TLA)
• Así, Jesús crecía en sabiduría y estatura, y Dios y la gente lo veían con buenos ojos. (PDT).
Todos estaban contentos con él, la gente del pueblo lo quería, lo veía con buenos ojos, lo
apreciaban, quizás hasta lo llamaban para darle una palmada en su cabeza, para abrazarlo:
• Muchacho, cómo has crecido.
• Qué inteligente.
• Qué educado.
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O tal vez lo llamaban para que se juntara con otros niños de su edad y aprendieran de él, no lo
sé. (TERMINA IMAGEN).
Tampoco sé si tenía abuelita, pero si lo tenía y todavía vivía, seguramente, y quiero pensar, que
era su nieto más amoroso, era el que más le demostraba aprecio, tal vez visitaba a sus abuelos,
les ayudaba en casa, y quizás era el consentido y hasta le guardaban el mejor pan, o el mejor
plato de comida.
Recuerdo que cuando mi hermano y yo llegábamos a casa de mi abuelita, ya nos esperaba el
mejor cupapé con dulce de todo el mundo.
Nos compraba pan y galletas cuando nos quedábamos a dormir en su casa, y al otro día en la
mañana nos esperaba la mejor taza de café que de cualquier cafetería.
Pero con sus demás nietos era distinto, ellos eran groseros, le ponían trampas para que mis
abuelitos se tropezaran y cayeran, sus cosas desaparecían.
1 peso, 5 pesos, 10 pesos que dejaban en su mesa, desaparecían.
Por eso tiene que ver mucho la educación, las enseñanzas, la atención y el amor que recibimos
en casa.
Porque no me imagino que las mamás de los compañeritos de Jesús les dijeran a sus hijos:
• Ahí viene ya este niño.
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• Métete, métete.
• No, no, no, no te juntes con él.
• No ves cómo se comporta.
• Aléjate de ese niño.
• Aléjate de él, no vez cómo son sus papás, vámonos.
Eso jamás.
Pero es muy lamentable que, en familias cristianas, con niños y jóvenes cristianos, pase eso.
Es lamentable que niños, que deberían de estar creciendo en gracia y sabiduría para con Dios y
los hombres, crezcan contrarios a eso. (IMAGEN).
• No, no, no, no te juntes con ese niño.
• No ves cómo se comporta.
• Aléjate de ese él.
• Guarda tus juguetes.
Y como les digo, eso sucede por hablar, entender y enseñar un distinto idioma que no sea la
palabra de Dios, la enseñanza de Dios.
Es porque les están enseñando un idioma distinto e inapropiado.
• Los ponen a ver programas innecesarios.
• Películas violentas que alteran el comportamiento de un niño.
• Muchos se vuelven impulsivos.
• Otros les dan el celular para que no molesten a mamá mientras platica o mira su novela.5
• No les prestan atención.
Y todas esas cosas repercuten en gran manera en el crecimiento intelectual de un niño, cuando
es en casa donde deberíamos de hablar y enseñar el mejor idioma. (Biblia). (TERMINA IMAG).
Pero hay veces que pareciera que en la familia cristiana se habla el uno al otro en otro
lenguaje. Pareciera que la esposa no entiende el idioma del esposo, o el esposo el idioma de la
esposa. (IMAGEN).
O que los hijos no entienden el idioma de los padres, o los padres el idioma de los hijos.
Y cuando nadie se entiende, surge el síndrome de Babel, todos estarán confundidos,
desorientados, apartados, hay confusión en la familia.
• ¿Será que no le importo?
• ¿Será que no me quiere?
• ¿Será que mis padres no me quieren?
• ¿Por qué no me entienden?
• Pleitos, desacuerdos, divisiones, etc.
Y cuando no hablamos el mismo idioma, donde se supone que deberíamos de hablarlo, no nos
vamos a entender.
Porque en aquel entonces, en Génesis 11, hablaban solamente un idioma, por lo tanto, había
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una comunicación perfecta, o sea, entendible.
(SIG. IMAGEN).
Porque miren qué dice Génesis 11:3
3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego.
Todos se dijeron lo mismo, todos se entendieron perfectamente y todos hicieron y hacían lo
mismo.
• Vamos.
• Hagamos.
• Cozámoslo.
No sé cuántos de ustedes han ido a comprar a una tienda china donde hay personas chinas
atendiendo, pero que no hablan ni entienden español. (SIG. IMAGEN).
Pero cuando le pedimos lo que queremos, o preguntamos si tienen algo, ¿qué responden?: "sí".
Le preguntamos otra cosa y vuelven a decir “sí”. Todo dicen que sí, porque esa es la única
palabra que saben decir, o a veces ni nos entienden.
Entonces, ahí la comunicación no es perfecta y eso nos va a traer confusión.
O no sé cuántas veces le ha pasado que cuando nos preguntan algunos turistas, que hablan
diferente idioma, dónde queda tal lugar, el malecón o el cañón del sumidero, le entendemos
un poco porque la palabra cañón del sumidero es lo único que saben decir. 6
(SIG. IMAGEN).
Pero las demás cosas que nos dicen no sabemos qué responder porque no le entendemos,
quizás nos quedamos callados o decimos: (rascar la cabeza).
• Jeje, no sé.
Ahí hay confusión, no hay una perfecta comunicación, nada es entendible porque la diferencia
de idiomas hace difícil la comunicación.
En casa, la diferencia de “idiomas”, hace difícil la comunicación. (TERMINA).
Lamentablemente en la familia o en el matrimonio, muchas veces estamos peor que Babel.
Porque la indiferencia y la falta de comunicación con los hijos y con su pareja, hace difícil que
todos se entiendan y permanezcan unidos…
Ahora leamos los versículos 7 y 8:
7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla
de su compañero.
8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
(IMAGEN).
El albañil estaba pidiéndole al chalán:
• Más mezcla.
• Más ladrillos.
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Y el chalán trabaja, pasaba los ladrillos y le entendía perfectamente, estaban juntos trabajando
como todos los días, echando la coca y trabajando.
(SIG. IMAGEN)
Pero de pronto, el maestro le pidió más mezcla al chalán, y el chalán ya no le entendió nada.
El maestro comenzó a hablar en inglés.
Primero decía: “más mezcla”.
Y después: (IMAGEN)
• More mixture.
No sé si así se diga realmente, y tampoco sé hablar inglés, pero probablemente así sucedió, y ya
no se entendieron. (SIG. IMAGEN).
Pudo estar el ingeniero explicándole los planos al encargado de la obra, señalándole, dándole
indicaciones y de pronto, ya no se entendieron.
¿Y qué sucedió? Abandonaron la obra, se esparcieron, se desintegraron del grupo.
Lamentablemente, pasa lo mismo en la iglesia o en casa.
Iniciamos entendiéndonos bien, iniciamos trabajando, pareciera que hay compresión, hay
acuerdos, pero la falta de comunicación de todos, genera divisiones. (TERMINA).
La manera en que nos expresamos, las palabras que a veces decimos y la falta de unión,
genera distanciamiento.
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La falta de comunicación con su pareja, genera separaciones, pensamientos contrarios.
La falta de comunicación con los hijos, genera distanciamiento, desunión en la familia.
Todos esparcidos, los hijos llegan a la hora que quieren, se embriagan y los padres ni lo saben, se
comienzan a juntar con personas de mala influencia, se apartan de Dios, etc.
En el matrimonio comienza a generarse discusiones que quién sabe por qué, pero todo el
tiempo viven peleando, también hay distanciamiento, o que anden propensos a enojarse todo
el tiempo.
Por eso hay que tener mucho cuidado con nuestras palabras, la manera de tratar a los demás;
la manera en la que se comunica con sus hijos, de qué manera los trata; la manera en que le
habla a su esposa y a su esposo, hablar el mismo el idioma, todo eso importa.
Vemos en la Biblia el ejemplo de Sara, ella le decía a su esposo Abraham “mi señor”.
Eso no solamente habla bien de ella, sino también de Abraham, había comprensión, afecto,
cariño, había respeto, y, sobre todo, Dios estaba con Sara, Dios estaba en su matrimonio.
(IMAGEN).
Cuando los tres varones llegaron a visitar a Abraham (Génesis 18), él entró corriendo a su casa
primeramente a avisarle a su esposa, fue a avisarle a Sara.
No se puso a publicarlo en su Facebook, no corrió a la casa del vecino o de su mejor amigo, no
le marcó a su compadre, no hizo las cosas él solito, fue directamente a su esposa.
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¿Y dónde estaba Sara? En casa con su esposo. No estaba chismeando con la vecina.
Entonces Abraham fue corriendo y le dijo:
• «¡Vieja, vieja, date prisa! Trae unos veinte kilos de la mejor harina, y ponte a hacer pan».
Y Sara no dijo:
• ¿Yo por qué? Ahí están tus criados.
• Que lo haga tu mamá.
• Ahorita, estoy platicando.
Ella fue y le obedeció a su esposo. (TERMINA).
Luego Abraham corrió y fue a sus criados.
Había una buena comunicación porque hablaban el mismo idioma.
En cambio, con Lot no fue así, quién sabe dónde andaba la doña y sus hijas porque el mismo
Lot fue, atendió, y preparó de cenar a los dos varones.
Probablemente la comunicación, en la casa de Lot, era débil.
Probablemente un fundamento estable de Dios en casa de Lot, hacía falta.
Tampoco sé de qué manera Lot trataba a su esposa, ni de qué manera trataba a sus hijas,
porque momentos después ofreció a sus propias hijas a los hombres y mujeres depravados de
Sodoma, en lugar de proteger a todos los de su casa.
Entonces vemos que, en Babel, antes de su confusión, había una perfecta comunicación, 8
porque todos hablaban un mismo idioma.
Todos estuvieron de acuerdo en hacer lo que iban a hacer.
Babel, teniendo un solo idioma, todos se unieron y trabajaron.
El problema de la iglesia, es que debiendo de tener el mismo sentir que hubo en Cristo, Filipenses
2, pareciera que está confusa, pareciera que todos deberían de tener mi mismo sentir y no el
de Cristo.
Pareciera que todos deben hacer lo que yo digo y no lo que la palabra de Dios dice.
La iglesia, debiendo tener el mismo idioma, pareciera que cada quién con su forma de
entender o de pensar.
Cada quién con su forma de creer en Dios.
Cada quién con su manera de servir a Dios:
• Es que cada quien lleva como puede y como quiere las cosas de Dios.
• Es que yo lo creo y le entiendo a mi manera.
Hoy en día pareciera que la iglesia lleva todo a su manera y que habla en distintos idiomas:
• Todos dispersos.
• Haciendo acepción de personas.
• Los jóvenes desconcertados.
• Si se hablan bien y si no también.
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Hoy en día pareciera que las familias cristianas también hablan en distintos idiomas:
• Nadie se entiende.
• Familias confusas.
• Matrimonios separados, aun estando en la misma casa, por hablar un distinto idioma.
¿Por qué? Porque no hay un mismo sentir.
No tenemos un mismo anhelo.
Uno quiere conocer más de Dios, y el otro que siempre ya no.
Uno quiere ir a la iglesia, y el otro ya no quiere nada.
En Babel todos se entendían a la perfección, todos deseaban lo mismo, trabajaban juntos, no
había confusión.
Tenían unas mismas palabras, pero eran suficientes para comprenderse.
Hoy hablamos y sabemos muchas palabras, pero no nos entendemos.
Los chiapanecos somos muy ingeniosos que hemos inventado multitud de sobre nombres o
apodos, o distintas palabras que se le conoce como “palabras coloquiales”.
Por ejemplo, cuando decimos chucho, podríamos estarnos refiriendo por lo menos a 3 cosas.
A un perro: Fuera chucho.
A alguien que se llame Jesús: qué onda chucho.
O podríamos decirlo en forma de burla:
• Ese es bien chucho pa’ la comida. 9
• Es bien chucho para esto o aquello.
Y decir “chucho” en otros países o en otros lugares, podría ser algo ofensivo y nosotros no lo
sabemos.
Porque algunas palabras que son ofensivas en otros países, aquí no lo es, varían según la cultura
y el idioma.
Entonces, hablar el mismo idioma es muy importante.
Expresarnos correctamente también es muy importante, porque a veces decimos cosas que
para nosotros las decimos bien, pero hay quienes que se ofendieron o se lastimaron.
• Es que yo soy muy sincero.
• Es que así soy.
Pero a veces la sinceridad puede llegar a ofender.
No digo que ya no seamos sinceros, sigamos siendo sinceros, pero analicemos antes lo que
vamos a decir.
Que nuestras palabras y nuestra sinceridad sean con gracia y sazonadas con sal, pensemos
cómo debemos de contestar a cada uno, eso dice la Biblia. (Colosenses 4:6).
Y así como podemos llegar a conocer y a entender diferentes culturas y palabras de otros
países, así también es importante conocer cada miembro de nuestra familia y cada miembro
de la iglesia.
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Tener el mismo sentir que hubo en Cristo es muy importante, el mismo sentir en la familia.
Por ejemplo:
• Un padre anhela que su hijo termine su carrera.
• El papá cristiano anhela que su hijo se case con una muchacha cristiana.
• Anhela que su hija se case con un muchacho cristiano.
• Que sea quieto, centrado.
La mamá no creo que quiera lo contrario:
• Con quien sea ya, la cosa es que se case.
• La cosa es que estudie.
No, sino que tienen que anhelar lo mismo, el mismo sentir.
Que amen al Señor, que le sirvan al Señor con todo su corazón, eso es tener el mismo sentir.
Pero a veces ni nosotros mismo nos entendemos, andamos todos confundidos, andamos con
doble ánimo y no nos entendemos.
Un día decimos sí, y al otro día decimos no.
Un día decimos no, y al otro día que siempre sí.
Como la chimoltrufia decía:
• Pa’ qué te digo que no si sí.
Pero por lo menos ella era sincera.
Y la Biblia dice: 10
Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no. (Mateo 5:37).
Busquemos ahora el libro de Números 22:11-13
11 He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la tierra; ven pues, ahora, y
maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo.
12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es.
13 Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra,
porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
¿Dios respondió a Balaam sí o no? Sí.
¿Balaam entendió? Sí.
Pero pasemos ahora al versículo 19:
19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve a
decir Jehová.
Balaam el descarado, cuando ya Dios le había hablado y le había dicho que no, ¿qué dice
otra vez? (TERMINA).
• Espérenme aquí le voy a preguntar, a ver qué dice ahora.
• A ver si ahora me dice que sí.
• A ver que me vuelve a decir.
• La segunda es la vencida.
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¿En qué idioma será que le habló Dios a Balaam que no entendió?
Balaam muchas veces nos representa:
• Señor, ¿será que este muchacho va a ser mi novio?
• ¿Será que este muchacho va a ser mi esposo?
• Será que esta muchacha...
Pero resulta que ni el muchacho ni la muchacha que quieren son cristianos y no quieren nada
con Dios.
Pero va otra vez como Balaamsito/a a preguntar de nuevo a ver qué le vuelve a decir Jehová.
• Espérame aquí a ver qué dice ahora la Biblia.
• Ahorita le pregunto al pastor, a ver qué me dice.
• Espérate y ahorita le pregunto a mi mamá.
Como si los textos bíblicos fueran a cambiar a nuestra manera de pensar y a nuestros deseos
con leerlo varias veces.
(IMAGEN).
Vamos a ver qué dice 2 Corintios 6:14, a ver qué nos vuelve a decir Jehová. A ver si ahora dice
que sí:
14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia
con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
• Sí, pero ahorita vengo y le pregunto de nuevo, a ver qué dice Jehová, (cruzar dedos).
• A ver si ya cambió de opinión. 11
• Ojalá ahora diga que sí.
Dios no cambia su voluntad, y su voluntad es: “No os unáis en yugo desigual”.
• Sí, pero que tal Dios quiere usar mi vida para que ella o él conozca de Dios.
• Sí, pero yo la voy a convertir.
• Yo la voy a evangelizar.
Pero al momento ni se acuerdan.
¿Entonces, por qué Dios dice que no nos unamos en yugo desigual?
(IMAGEN).
Los toros, cuando trabajan la tierra, no sé si ahorita lo sigan haciendo así, pero les ponen una
barra de manera que se le conoce como yugo.
Esa barra de madera tiene como función unir a ambos toros para que trabajen y caminen
derecho, y para hacer el trabajo más fácil y ligero.
Y si uno de los toros se va para un lado, el otro también va a ir para el mismo lado porque están
unidos.
(SIG. IMAGEN).
Pero no podemos poner a trabajar en un mismo yugo a un toro y a un burro, no se puede,
porque uno será más fuerte y uno más débil, uno será más alto y uno más bajo.
El burro es más débil para ese tipo de trabajo pesado, va a caminar más lento, sus pasos serán
muy cortos, y a veces no va querer caminar, y seguramente se van a pelear.
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Entonces, Dios tan sabio, nos dice que unirnos en yugo desigual no es bueno, porque cuando
hay yugo desigual en un matrimonio, sucede lo mismo, la doña va a querer ir al templo y
señorón no.
Cuando hay yugo desigual, la doña va a querer orar antes de los alimentos, y el señorón bien
trompudo, que se apure porque tiene mucha hambre.
La doña va a querer leer su Biblia, va a querer asistir al grupo femenil, y el toro del marido con la
gran boca de cocodrilo en su casa. (TERMINA IMAGEN).
Entonces ahí va a comenzar a ver problemas, porque uno quiere trabajar, quiere seguir a Dios,
quiere congregarse, y el otro le va a parecer locura.
Va a haber desunión, discusiones, malos entendidos, porque hubo desobediencia a Dios.
Porque a pesar de que Dios había dicho no, no vayas, nosotros fuimos.
A pesar de que Dios había dicho no, esa muchacha no es, ese muchacho noes, nosotros dijimos
sí, sí es, mi corazón lo siente.
Entonces, para concluir, no dejemos que el síndrome de Babel cause estragos, separaciones,
orgullos en la iglesia, en nuestras familias y en nuestras vidas.
No dejemos que el síndrome de Babel cree divisiones, ni diferencia de idiomas, ni fronteras en el
matrimonio, ni que haga difícil la comunicación con los hijos.
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Necesitamos escuchar para comprender a la esposa, al esposo, a los hijos.
Necesitamos reconocer que estamos mal, y que somos seres imperfectos.
Porque si fuéramos perfectos no tendríamos necesidad de estar aquí escuchando al único ser
perfecto, a través de su palabra, que es Jesucristo.
Con esto vamos a finalizar y vamos a darle gracias a Dios en esta noche por sus consejos. ORAR.
(LEER SI HAY PETICIONES).
OFRENDAS (ORACIÓN).
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OFRENDAS (ORACIÓN).
• Recuerde que si usted gusta hacerlo es bienvenido, y si no, también es bienvenido.
ORAR.
AVISOS.
SIÉNTENSE UN MOMENTO Y ESCUCHEN ESTOS AVISOS:
1. Mañana sábado, 12 de octubre, hay culto de jóvenes, pero no será aquí, será en la iglesia
de Morelos.
Todos los jóvenes que no están enterados, pero que quieren asistir, acérquense con la
hna. Dana para que les dé más información.
La salida será aquí a las 4:30 pm.
2. Para el día domingo, como siempre, tenemos dos cultos, uno a las 10 am, y el otro a las 6
pm.
Estamos todos nuevamente invitados para seguir escuchando los consejos de Dios que
tiene para todos nosotros, a través de su bendita palabra.
Estos son todos los avisos.
Vamos a orar para darle gracias a Dios por habernos permitido estar aquí y para pedirle que
guarde nuestro camino a casa. ORACIÓN FINAL.
VERSÍCULO FINAL:
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SAN JUAN 15:5
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva
mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. SAN JUAN 15:5
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