0% encontró este documento útil (0 votos)
60 vistas126 páginas

Capítulo 2 - Coliseo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
60 vistas126 páginas

Capítulo 2 - Coliseo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

C APÍ T ULO 2

> > Coliseo.


Parte 1

7 de julio, 9 a.m.

—Hurra por la pereza…

—Mugino.

Mugino Shizuri todavía estaba acostada en su


gran cama mucho después de que tanto los estudiantes
como los trabajadores se hubieran puesto en marcha. Y
por alguna razón, Takitsubo estaba en la cama con ella.

La chica de la bata, somnolienta, se frotó los


ojos.

—¿Por qué estás aquí?

—No habían suficientes camas.

La expresión en blanco de Takitsubo permaneció


tan sin inmutable como su atuendo. Usaba su chándal
en casa, cuando salía, e incluso mientras dormía.

—Ahora que tenemos nuevas miembros, la


asignación de habitaciones es un desastre. Y dado que
no podemos acceder a nuestro dinero, dijiste que no
podríamos comprar muebles nuevos por un tiempo,
¿recuerdas?

—…

Quizás ella había dicho eso.


No parecía razón suficiente para meterse en la
cama con ella, pero podría resolverse haciendo camas
para las dos recién llegadas con un sofá o una
alfombra de yoga o algo así.

—¿Y no dijiste que ibas a salir a correr temprano


en la mañana antes de que hiciera demasiado calor?
Quizás no lo hayas notado, pero esta es la tercera vez
que te despierto. El sol ya está bastante alto en el cielo.

Efectivamente, escuchó un ruido metálico de los


diversos artículos pequeños que Takitsubo tenía en el
bolsillo de su chaqueta rosa. Acostarse de lado con
esas cosas metidas en la ropa tenía que doler y
seguramente dificultaría el sueño.

—Uff, pero todavía estoy cansada. Además, hoy


ya es demasiado tarde para hacer trote. No es el fin del
mundo, así que mañana puedo empezar a hacer trotar.

—Anoche dijiste que te hiciera levantarte incluso


si tenía que azotarte. Toma, te grabé diciéndolo con
esta grabadora de voz. Entonces, ¿qué prosigue?
¿Tengo que azotarte?

—Maldigo a mi yo del pasado por ser tan


minuciosa...

La chica del camisón se quejó de forma nada


científica y se levantó de la cama. Abrió la puerta del
dormitorio y entró en la gran sala justo a tiempo para
ver algo verde balanceándose frente a ella.
Estaban en un apartamento, pero Frenda
Seivelun cruzaba la sala llevando un bambú gigante al
hombro. Pero no porque tuviera un nuevo panda como
mascota.

—¡Tanabata1! ¡Es Tanabata ☆!

Las plantas decorativas del apartamento, la


pecera de peces tropicales y demás estaban
gestionadas por una empresa de alquiler y se
reemplazaban con bastante frecuencia, pero Frenda
todavía había metido el fondo de un bambú en una
maceta gigante de orquídeas polilla.

Y entre las hojas de bambú se colocaron algunas


cartas rojas, azules y verdes.

Esta no era ni la escuela ni un distrito comercial,


por lo que parecía poco probable que las personas
hubieran adjuntado todos esos tanzaku2. Al parecer,
Frenda estaba confundiendo el bambú Tanabata con un
árbol de Navidad.

Había muchos menos tanzaku que otras


decoraciones y uno de ellos decía lo siguiente:

“NO PERMITAS QUE NADIE EN ITEM RESULTE HERIDA.”

1
Es una festividad japonesa
2
Parte de la celebración de Tanabata incluye escribir tus deseos en
un papel de colores y atarlo a un bambú. Esos papeles de colores
son llamados tanzaku.
“¡AH, Y QUIERO DINERO, ESTATUS, FAMA, TIEMPO LIBRE,
POPULARIDAD Y AMIGOS! ¡¡¡TODO LO QUE PUEDA
CONSEGUIR!!!”

“—Frenda Seivelun.”

Todavía adormecida, Mugino se llevó una mano a


la cabeza y suspiró.

—¿Qué estás haciendo? Se supone que ésta es


una ciudad de ciencia.

—Mugino, ¿qué haces con eso después? Dudo


que puedas sacarlo con la basura normal.

¿Por qué conocería las reglas de alguna


superstición tonta?

Luego de tomar una ducha, Mugino se puso una


camiseta sin mangas y pantalones cortos largos de
ciclista para hacer ejercicio. Sus zapatillas de deporte
eran un modelo caro que amortiguaba los impactos.
Luego agarró su reproductor de música... No, hoy fue
por su consola de juegos 3D portátil plegable. Frenda
había dicho que también funcionaba. Parecía que las
sacudidas al trotar soltarían los auriculares
inalámbricos, por lo que decidió que los del tipo con
cable eran más seguros. No era exigente con la calidad
del sonido, pero de todos modos había conseguido uno
con cables de oro puro.

Takitsubo era del tipo que estaba en casa a


pesar de usar un traje deportivo todo el año, por lo que
no tenía intención de unirse a Mugino. Estaba mirando a
los robots caninos chocando entre sí y teniendo una
guerra territorial. Frenda estaba… ¿Qué estaba
haciendo? Ella estaba en la mesa con un cuaderno
abierto y parecía encantada. Puede que haya sido el
libro de finanzas—para gestionar este equipo
malvado—y, sin embargo, era ella la que gastaba dinero
en decoraciones como ese bambú.

Mugino terminó bajando sola en el ascensor


hasta el nivel del suelo.

Los pisos inferiores contenían un centro


comercial lleno de tiendas de marcas de lujo. Tan
pronto como salió por la puerta automática y perdió la
bendición del aire acondicionado, una ola invisible de
calor que irradiaba del pavimento la golpeó justo en la
cara.

—El calor de este verano realmente me hace


odiar mis propias piernas. Otra cosa más que puedo
achacar a comer pan. Realmente, la culpa la tiene la
cultura del trigo. El sistema digestivo japonés no fue
hecho para la comida occidental.

El complejo Quince Campanas era algo así como


un pequeño parque de diversiones, por lo que correr
por el perímetro hacía una distancia decente. Mugino
decidió expandir el área que cubría en algo así como
una espiral después de una vuelta.

Se puso los auriculares.

Una vez que empezó, trotar fue bastante fácil.


Mugino era usualmente vaga, pero tenía buena
resistencia.

Y mientras corría, quedó muy claro que hoy era 7


de julio, Tanabata. Se colocaron banderas publicitarias
del evento como farolas a ambos lados de la calle
principal y el pronóstico del tiempo proporcionado por
la gran pantalla en el vientre de un dirigible también
tenía la hora prevista de llegada de alguna lluvia de
meteoritos.

Cuatro o cinco chicas de secundaria estaban


muy juntas en la acera. Pero en lugar de un coqueteo
de chica con chica, una de ellas parecía tener un poder
refrescante. Mugino estaba celosa. Esa chica tenía que
ser como un restaurante junto al mar: popular en
verano pero olvidada en invierno.

Cuando Mugino pasó junto a ellas, los


auriculares conectados a la consola de juegos plegable
no reprodujeron ninguna música ni la voz de algún
orador motivacional.

Reprodujo algunos datos grabados como videos.

—¿El Coliseo? Nosotros también lo hemos


estado investigando, pero hasta ahora no hemos tenido
suerte. Varias veces uno de los nuestros desaparece y
aparece unos días después como un cadáver apaleado.
Estas son personas que no pueden regresar a su
dormitorio y no tienen adónde acudir. ¿Cómo se
consigue una póliza de seguro tan valiosa para alguien
así? Mi nombre es Komaba Ritoku. Contáctame si
descubres algo. Compraré todos los datos que tengas
con efectivo. Quiero ajustar cuentas yo mismo con
estos tipos si es posible.

—Lo siento, jovencita. Aprecio la Leche


Musashino, pero realmente no sé nada sobre el Coliseo.
Para bien o para mal, mantendré mis manos alejadas
de esto. Le dije a todo mi equipo que hiciera lo mismo,
así que no podría decirles qué está pasando allí ahora.
¿Qué pasa con eso? ¿Creías que Big Spider estaba
dirigido por un tipo llamado Kurozuma...?
Probablemente sea mejor que sigas creyendo eso-—

—No puedo concentrarme en esto mientras


corro… Hace demasiado calor.

El problema fundamental era que Mugino se


quedaba dormida.

Sabía que nada iba a salir de esto, pero aun así


reprodujo los videos varias veces, concentrándose en
la respiración de las personas y en la elección de
palabras para tratar de averiguar si estaban mintiendo.

«Su calidad es lo más baja posible, pero tienen


números. Y como son débiles, saben cómo aprovechar
su terreno. Eso significa que monitorean hasta el
último rincón de los callejones traseros. Entonces, si
Skill Out no han visto nada, ¿dónde podría estar
celebrando el Coliseo sus combates mortales? Y si es
cierto que usan una ubicación diferente cada vez,
¿siguen algún tipo de patrón?»
Habían topado con un obstáculo decente incluso
para Mugino.

Por un lado, se suponía que este tipo de


investigación y persecución no era el trabajo de ITEM.
Preferían trabajos en los que se les daba la ubicación
de su objetivo en un mapa. Mugino dobló una esquina
mientras miraba una bolsa de lujo de una tienda
departamental abandonada en el espacio entre dos
arbustos que crecían al costado de la carretera.

Entonces alguien la alcanzó por detrás. La


persona se acercó a ella.

—Súper buenos días.

Era Kinuhata Saiai.

La voz externa activó la función de prevención


de accidentes de los auriculares, bajando
automáticamente el volumen.

Kinuhata no se quedó sin aliento mientras corría.


Mugino quería permanecer a la sombra de los árboles
al borde del camino o pasar cerca de los aspersores
para combatir el calor del verano, pero Kinuhata le
robó esa posición.

Kinuhata ya había trotado varias vueltas más


que Mugino y parecía que podía seguir bien. Mugino y
Frenda eran luchadoras decentes, pero a pesar de su
edad, esta niña probablemente podría partirles la cara
en una pelea a puñetazos. Sin embargo, el Lado Oscuro
era especialmente irritante porque necesitabas más
que eso para sobrevivir.

Mugino se quitó uno de sus auriculares sin


disminuir el ritmo.

—¿Qué? ¿También sales a correr temprano por la


mañana?

—¿Temprano? —Kinuhata comprobó qué tan alto


estaba el sol en el cielo y soltó un suspiro
exasperado— He estado viendo películas en el cine en
la parte inferior de nuestro edificio. Siete seguidas.
Empecé ayer, así que estoy muy rígida y pensé que
debería súper relajarme antes de dormir un poco.

—Películas, ¿eh? ¿No tenemos un proyector de


cine en casa en nuestra habitación?

—Es súper agradable, lo admito, pero no es lo


mismo que una sala de cine real. Además, pensaba que
la sala de cine era de esas que siguen la moda para
complacer a las parejas, pero quien elige su cartelera
sabe lo que hace. Especialmente a altas horas de la
noche, cuando reproducen muchas películas serie B y C
súper menores que ni siquiera podrías encontrar en los
sitios de transmisión. Después de que me liberaste,
eché un vistazo a mi alrededor, pero no ves muchos
cines que proyectan películas de terror de zombies
sudamericanas. ¡¡Y si, una gran motosierra en la jungla
y cócteles Molotov de tequila son súper perfectos para
una ciudad tropical donde la civilización ha colapsado
después de un apagón a gran escala!!

—¿Por qué te gustan tanto esas películas?

—No había mucho entretenimiento cuando


estuve confinada en ese laboratorio. Creo que tenían
mucho miedo de que matáramos a alguien si teníamos
juguetes. Todo lo que hacían era reunirnos en una sala
blanca y proyectar películas en un video beam, pero la
experiencia se me quedó grabado… Por supuesto, quién
sabe qué tipo de mensajes subliminales y sonidos de
frecuencia ultra-baja incluían en esos.

Eso lo explicaba.

Esas personas encarcelaron a niños, probaron


drogas peligrosas y les dieron películas para lavarles
el cerebro como única forma de entretenimiento. El
hecho de que esto no la perturbara le demostró a
Mugino que ella realmente era parte del Lado Oscuro.
Su único pensamiento real fue “suena bien”. En
términos del Lado Oscuro, le dio 50 puntos.
Exactamente promedio.

Incluso las personas peligrosas que causaban


suficientes problemas como para ser expulsadas de la
escuela no querían tener nada que ver con el Lado
Oscuro. No podías dejar que todo te sorprendiera.

—¿Eh? ¿Entonces cuando bajamos para recibir


datos sobre este trabajo…?
—Sí. Como ya habrás súper adivinado, esa fue mi
primera vez en una sala de cine real, algo que siempre
quise ver. Sin embargo, fue súper extraño hacerlo para
ver los datos que necesitaríamos para matar a un
súper idiota.

—Lamento eso.

Kinuhata sonaba triste, pero la respuesta de


Mugino no tenía ninguna emoción real detrás.

¿Fue esa experiencia como cumplir el sueño de


toda su vida de visitar Italia y que le sirvieran una pasta
horrible en el viaje en avión?

—¿Y también encontraste un nuevo trabajo a


tiempo parcial?

Kinuhata se quedó en silencio.

Mugino se abanicó la cara con una mano


mientras se concentraba en el ritmo de su carrera.

—No es una acusación. Se te permite tener un


trabajo a tiempo parcial. Creo que Frenda a veces
ayuda como forense.

—¿Forense? Oh, ella es una súper experta con


las bombas, ¿no?

—Se trata menos de los explosivos y más del


conocimiento de la química. Por supuesto, ella no está
ayudando en las investigaciones que intentan cazar al
malo. Es más como si ayudara a la gente a saber de
quién vengarse por matar a su amigo.

Su conversación continuó mientras corrían.

—Pero si vas a hacer entregas como es lo


habitual, te advierto que no puedes dejar la bolsa en un
lugar tan obvio. Recibirás quejas si la mercancía no
llega a su destino porque otra persona la encontró y se
la llevó; dicho de otro modo, el cliente enviará a alguien
mas para cobrarte a ti... Creo que este cliente, el
verdadero, tenía muchas ganas de que captáramos el
anzuelo. A lo mejor desean actualizar la obsoleta
infraestructura criminal y por eso quieren un accidente
con algún elemento convincente.

—Ya veo.

El Lado Oscuro tenía su propia etiqueta.

Todos eran criminales que violaban las leyes


nacionales y las regulaciones de la ciudad, pero podían
ser exigentes con ciertas reglas no escritas.

—Súper más importante aún, ¿qué pasa con


Hanano Choubi-san?

—Su investigación debería finalizar pronto.


Parte 2

Distrito 7.

Un gran espacio al aire libre estaba lleno de lo


que parecían contenedores de envío largos, pero en
realidad eran habitaciones modelo para una variedad
de diferentes estilos de apartamentos tipo estudio. Sin
embargo, estaban destinados a propietarios y
administradores de edificios, no a residentes. Las
habitaciones fueron creadas teniendo en mente una
organización de colmena. Se construían en una sola
fábrica utilizando una impresora 3D industrial especial.
Primero se armaba un marco de vigas similar a un
gimnasio en la jungla y luego las habitaciones
cuadradas se insertaban como cajones para formar un
edificio de apartamentos completo. Si el suicidio o
asesinato de un residente amenazaba con bajar el valor,
toda la habitación podría ser removida y cambiada por
una nueva, por lo que la construcción de la colmena
estaba atrayendo mucha atención en Ciudad Academia
por la posibilidad de eliminar parte del riesgo de bienes
raíces.

No obstante.

Había una sala de muestra donde no estaba


claro qué empresa constructora tenía la llave de su
cerradura.

—Estoy de vuelta.
Después de insertar dos llaves y abrir la puerta
principal, Hanano Choubi encontró algunas sillas, un
espejo del tamaño de una pared, equipo de iluminación,
una secadora industrial y más. Parecía un salón de
belleza, pero algunos lo habrían reconocido más
parecido al camerino de un estudio de televisión donde
trabajaba un estilista; en otras palabras, podrías dormir
allí si quisieras y no parecería habitado.

Además, junto a la pared había una montaña de


cajas de plástico para ropa.

Pelucas, extensiones de cabello, lentes de


contacto de color, pestañas postizas, gel para párpados
dobles, boquillas, base, etc. Incluso había una selección
de implantes, huesos artificiales, bolsas de silicona
para pechos artificiales y otras cosas que deberían
necesitar cirugía para su uso.

En la parte de atrás también estaba una máquina


de bronceado como las que se ven en los salones
cosméticos y cápsulas de oxígeno hiperbárico
utilizadas para manipular el oxígeno de la sangre con el
fin de alterar la hinchazón de la piel, pero esta vez no
necesitaba ninguna de esas cosas.

—Nyan, nyan, nya-nyan, nyahhn~

Tal vez quería ser del tipo felino porque Hanano


nyan interpretó una canción popular cuando entró en la
sala de muestras falsa y se llevó la mano a la parte
superior de la cabeza. Se quitó el pelo largo con la
misma sencillez que se quitaría un sombrero.
Al quitarse también las cejas y las pestañas,
reveló su rostro base. El rostro suave reflejado en el
espejo le recordó a una muñeca antes de ser
personalizada.

—Ahora, entonces.

El espejo cubría una pared entera, pero no toda


era utilizable. Gran parte de su superficie estaba
cubierta de notas y fotografías. Esos proporcionaron
datos sobre su objetivo.

—Edad, 52 años. Sexo, Masculino. Pelo negro, y


un poco graso. Piel, asiática con mucha grasa de base
azul. Ojos, negros con un toque marrón. Ah, y la piel
está ligeramente bronceada y con síntomas menores
de alergia a los ácaros del polvo. ¿Debería ajustar la
piel para que sea un poco más áspera?

La especialidad de Hanano eran los disfraces y


la infiltración.

La calidad de su disfraz dependía de la cantidad


de datos que tenía sobre su objetivo. Esta vez, ella
misma había pasado una semana entera recopilando
esos datos, por lo que estaba segura de poder obtener
las mismas huellas dactilares, forma de dientes, ojos,
tipo de sangre y olor que él. Una vez disfrazada, ni
siquiera los padres del objetivo o un perro policía
notarían que algo andaba mal.
Y como en este caso, el sexo y la edad no fueron
un obstáculo.

Después de maquillarse, se miró en el espejo y


vio a un anciano que se vería como en casa con un traje
elegante. El proceso no se completó, por lo que su
rostro se había hinchado al tamaño apropiado, pero
todo lo que estaba debajo seguía siendo el de una niña.

—Ups.

Los dedos de Hanano Choubi tocaron una caja


rectangular sobre la mesa, pero rápidamente retiró la
mano. Es posible que inconscientemente quisiera un
poco de mentol refrescante ya que era verano, pero
estos eran cigarrillos mentolados. Este objetivo no era
fumador, por lo que se destacaría el olor a nicotina o
alquitrán. Si hubiera fumado uno por descuido, habría
tenido que empezar de nuevo desde el principio. ¡Eso
estuvo demasiado cerca!

«Puedo comprar algunas tabletas sin olor más


adelante.»

—Idioma, japonés estándar con un toque de


acento de Aichi. Ojos secos y síntomas de rigidez de
cuello y hombros. Coloca su peso sobre su pierna
derecha cuando está de pie y no le gusta que la gente
se pare a su lado izquierdo. Sostiene mal los palillos y
respira por la boca cuando pierde la calma. Además…
Allá vamos. Su letra es, um, angular pero descuidada.
Vaya, no sé sobre sus estudios, pero sus padres no
deben haberlo criado bien. No sólo confunde “hay” con
“ay”, sino también “ahí”.

Su voz se hizo más baja y profunda mientras


hablaba.

Su peso y tipo de cuerpo ya se habían


transformado.

Desecha tu moral y confía en la tecnología y


cualquiera podría transformarse, no se necesitan
poderes sobrenaturales para eso.

De pies a cabeza, se había convertido en la


gerente general de una compañía de seguros de
anchos hombros y hablaba con una voz profunda a la
altura.

—Hahh... Si tan solo tuviera una amiga que


hiciera cosplay de Magical Powered Kanamin conmigo.
Parte 3

Era una cuestión sencilla.

—Pregunté a las personas rotas que conocen los


callejones, pero ninguno tenía información sobre el
Coliseo. Eso deja al director general de la compañía de
seguros como nuestra única fuente de información.
Tenemos su historia, pero no es suficiente. Hanano,
¿puedes disfrazarte de él, infiltrarte en la sede de la
empresa y comprobar el servidor central para ver para
quién se realizaron los costosos pagos y quién los
recibió? Al parecer, hackear desde el exterior es
demasiado difícil.

No se limitaron a amenazar al director general,


que ya había sido torturado a manos de dos niñas, y lo
echaron porque estaba cubierto de vendas. Una
momia—vieja—destacaría demasiado. Y como forastero,
no podían predecir cuándo se asustaría demasiado y se
detendría. Si envías a alguien así a la base enemiga,
acabara pensando que logro escapar y el plan se
vendría abajo. Y desafortunadamente, la limpieza
posterior generalmente significaba fuerza bruta
mediante ataques de largo alcance.

—Esta furgoneta es mucho más pequeña. Y mi


cuerpo está muy rígido.

Mugino se quejó desde el asiento trasero de la


minivan cuadrada.
Una turbina eólica de tres aspas giraba cerca,
pero no se sentía ni remotamente fría. Esa rotación se
debía a la calidad de los rodamientos, no a la fuerza del
viento.

Ella perdió el vehículo más grande. Todavía


podían usar los recursos de ITEM, pero no podían
reemplazar nada de lo que se había perdido.
Necesitaban una nueva fuente de financiación y rápida.

—¡Están encendiendo fuegos artificiales!

Frenda se asomó a la ventana y miró a lo lejos.

¿Estaba una escuela en su aniversario? O tal vez


tuvieron el día libre porque el aire acondicionado
estaba roto y la escuela no podía mantener a los niños
adentro con el calor del verano. De todos modos, un
grupo de niños pequeños estaban en el calor abrasador
lanzando fuegos artificiales equipados con paracaídas
en algún tipo de competencia. Si se avisaba con
antelación de que los niños iban a lanzar fuegos
artificiales, un robot de seguridad en forma de tambor
con un accesorio especial contra incendios vigilaba el
evento, pero ITEM estaba demasiado lejos para verlo.

Las otras chicas de la furgoneta también


hablaban.

—Frenda-san, es súper extraño que puedas


detectar el olor de explosivos desde tan lejos. O que te
emocione tanto.
—Je~je ☆

—Frenda, no creo que haya sido un cumplido.


Kinuhata está perturbada por eso —dijo Takitsubo.

Estaban en el Distrito 3.

Incluso en Ciudad Academia, el distrito tenía


muchos edificios de oficinas para corporaciones
famosas.

Dado que los niños jugaban aquí, es posible que


los matones se hayan apoderado de su parque local.

Desde aquí también se podía ver la sede de la


compañía de seguros, un gigantesco rascacielos. ITEM
mantenía suficiente distancia para que el equipo de
seguridad de la empresa no sospechara.

—Entonces, Mugino, ¿estás segura de que la


novata puede hacer esto? Estamos hablando de una
empresa llena de viejos. Básicamente, ¿no podría
hacerlo yo mucho más fácilmente aprovechando al
máximo mi ternura?

—Eso funcionó en el pasado, pero si tenemos


una experta en disfraces, también podríamos usarla.

—Al final, ¿es aquí cuando se supone que debo


gemir de frustración y quejarme de que me están
quitando el trabajo?
—Mugino está preocupada por ti, Frenda. A ella
no le gusta que hagas estas arriesgadas misiones
trampa.

—Sí, sí, lo sé. ¡Pero no dejo que me pongan un


solo dedo encima cuando los controlo! Al final, el truco
para atraerlos es asegurarse de que apenas puedan
ver lo que quieren ver.

Frenda hizo un puchero con los labios. Lo que


ella sabía probablemente era algo que sólo ella podía
saber. Y parecía estar ignorando a la recién llegada de
Nivel 0 y mirando más a la chica del traje deportivo que
había asumido el puesto de compañera que sabía todo
sobre Mugino.

—Uhh...

El anciano gerente general estaba empezando a


ponerse nervioso e incluso se quejaba como un animal
pequeño con la profunda voz de viejo. Todos los que
miraban tenían el cerebro sacudido y tuvieron que
cuestionar su comprensión del mundo.

Ella (?) se puso un pequeño auricular en la oreja


derecha.

—Si esto funciona o no, mucha gente me verá.


Eso está bien en lo que a mí respecta, pero ¿no
arrestarán al verdadero director general por mala
conducta?

—¿Y qué si es así?


Era un adulto inmoral que se había negado a
llamar a Anti-Skill cuando sabía que la gente estaba
muriendo e incluso defraudó a su propia empresa para
protegerse. Era un ejemplo perfecto de la mierda de
Ciudad Academia. No lo habían matado dado que les
dijo lo que querían saber, pero tampoco tenían la
obligación de protegerlo.

—Hablando de él, ¿no mencionó que tenía una


familia? —Preguntó Mugino— Probablemente
deberíamos decirle que se divorcie de inmediato si de
verdad se preocupa por su esposa e hijos. Si sólo se
divorcian después de que él sea arrestado, su familia
podría compartir la responsabilidad legal por los daños
que él debe.

—Si esa es la opción más amable que se te


ocurre, dice mucho sobre el Lado Oscuro... —se quejó
Hanano.

Mugino le dio una mirada irritada al solecito de


verano.

—Son las 11 de la mañana. El momento perfecto


para que un ejecutivo se presente en la oficina.

Un verdadero ejecutivo llegaría en un auto de


lujo negro con chofer, pero ITEM había destruido ese
auto la semana pasada. Los VIP improductivos
necesitaban usar su automóvil como símbolo de
estatus para sentirse orgullosos de algo, por lo que no
estaría fuera de lugar que él tomara el tren o caminara
cuando aún no había llegado un reemplazo.

El aroma veraniego del incienso repelente de


mosquitos flotaba.

El incienso en sí y el cerdo de cerámica del que


procedía fueron hechos por Frenda, por lo que fue
extremadamente eficaz.

—Hanano, te harás pasar por el director general


para entrar al edificio. Simplemente pasarás junto a la
recepcionista que está enfrente. ¿Entonces qué harás?

—Utilizar su tarjeta de acceso ejecutivo en el


lector frente al ascensor que conduce a los pisos
superiores y llevarla directamente a la sala de
servidores central, que normalmente está fuera de los
límites. Eso significa que debo ser la única en subir al
ascensor en el primer piso.

—Bien. Déjenos las cámaras de seguridad a


nosotras.

Mugino sacó una computadora más pequeña que


una bolsa de maquillaje y la puso en las manos de
Hanano Choubi.

—Conéctalo físicamente al servidor central y el


programa interno extraerá todos los datos necesarios
automáticamente. No necesitas hacer nada más que
eso, pero no dejes que la recepcionista se dé cuenta de
que estás ocultando esto.
—Por supuesto que no. ¿Quién te crees que soy?

Hanano Choubi tenía la voz y la actitud del


anciano perfectamente dominadas. Mugino la despidió y
luego regresó a la camioneta.

La furgoneta estaba llena de pequeños


monitores. Mostraron imágenes granuladas desde
diversos ángulos. No hace falta decir que las imágenes
provenían de las cámaras de seguridad de la compañía
de seguros.

—Básicamente, ¿cómo logramos piratear esto?

—No pudimos llegar al servidor central ubicado


dentro del edificio, pero las imágenes de la cámara de
seguridad se recopilan y se envían a la empresa de
seguridad a lo largo de una única línea gruesa. Verás,
la compañía de seguros no tiene una sala de seguridad
propia. Nos metimos con eso. Ahora podremos
monitorizar todo este metraje sin que nadie se dé
cuenta y sin dejar rastro. Por supuesto, todo eso lo hizo
la organización de apoyo con sus monos de trabajo, así
que no conozco los detalles.

—Oh, ¿está súper Hanano-san allí?

Kinuhata señaló a uno de los monitores.

Efectivamente, mostraba una de las puertas


automáticas abriéndose y un anciano de anchos
hombros entrando al vestíbulo de recepción. Como
cualquier edificio corporativo de primer nivel, el primer
piso tenía como objetivo lucirse, por lo que se le dio un
aspecto tropical. Estaba lleno de verde e incluso tenía
un canal. El arrogante director general no había llegado
en su auto como de costumbre, por lo que la
recepcionista y el equipo de seguridad parecían un
poco confundidos cuando lo saludaron.

Takitsubo inclinó la cabeza mientras miraba


fijamente.

—¿La han descubierto?

—No lo sé.

—Básicamente, se tomó un tiempo libre sin


permiso, pero también es un director general que vive
rodeado de lujos. No quieren hacer demasiadas
preguntas y saber que estaba de viaje con una amante
o algo así, entonces, ¿alguno de los empleados
comunes estará dispuesto a preguntarle directamente
dónde estaba? Maldita sea, las cámaras de seguridad
no pueden captar sus voces.

Hanano disfrazada levantó una mano a modo de


saludo antes de atravesar una de las puertas de
seguridad que se parecía a las puertas de entrada de
una estación de tren.

Una voz llorosa les llegó a través del pequeño


micrófono escondido en su traje en lugar de a través de
las cámaras de seguridad.
Esa chica sonreía con la mayor confianza, pero
sollozaba por dentro.

—¡Dejen de especular tanto! Estoy segura de que


parece divertido cuando solo están mirando, pero mi
vida está en juego aquí. P-por favor, no me abandonen
si esto sale mal. No lo harán, ¿verdad? ¿¡Verdad!?

No importaba si despertaba alguna sospecha


siempre y cuando no fuera suficiente como para que
alguien la detuviera. Aunque estaba descaradamente
inquieta mientras esperaba en el pasillo del ascensor
que parecía sacado de un hotel de lujo.

—Deprisa, deprisa, deprisa, deprisa.

—Básicamente, hablar en voz alta sólo te pone


en mayor riesgo. ¿Lo estás haciendo a propósito como
una especie de desafío?

—¡¡Lo dice alguien que sólo está mirando!!

Pero no hubo ningún problema real.

Las puertas metálicas se abrieron y el director


general entró en el ascensor vacío con el paso lo
suficientemente acelerado como para que nadie lo
encontrara inusual. Después de que se cerró la puerta,
“él” acercó una tarjeta al panel de control.

Al presionar el botón, el ascensor comenzó a


subir. Había cambiado a un modo que no se detenía en
los pisos intermedios.
—Um, Mugino-san. ¿En qué piso está la sala de
servidores central?

—28.

—Hanano no tendrá ningún lugar al que escapar


si el equipo de seguridad la rodea —señaló Takitsubo.

—Realmente voy a maldecirlas a las cuatro. —


Protestó Hanano— ¿¡Quién es esa comiendo palomitas
de maíz justo al lado del micrófono!?

La respuesta a esa pregunta era la cinéfila


Kinuhata Saiai que siempre quería palomitas de maíz
cuando miraba una pantalla, pero no hacía falta decirlo.
Además, Frenda había abierto una lata de caballa y la
estaba picando con un tenedor.

El ascensor se detuvo en uno de los pisos


superiores.

Las puertas se abrieron para revelar


exactamente lo contrario de la suave atmósfera de luz
solar y vegetación que se encuentra en el vestíbulo. En
primer lugar, no había ventanas de las que hablar. El
gran piso estaba dividido por vallas metálicas y
gruesas paredes de vidrio templado y todo el lugar
estaba ocupado por computadoras más grandes que
máquinas expendedoras. No estaba claro qué
significaban las divisiones entre áreas y máquinas,
pero el lugar parecía un laberinto. Hanano tembló,
caminó con los dedos de los pies y se sostuvo los
hombros—todo con la mirada de un anciano—, por lo
que la temperatura puede haber estado muy por debajo
de la temperatura ambiente estándar.

—Esta es... La sala del servidor central.

Ya podía ver las máquinas del servidor. Estaban


por todas partes aquí en el piso 28. Pero en realidad no
podía tocarlas con el laberinto de vallas metálicas y
paredes de vidrio en medio. Tendría que abrir la puerta
de la valla para pasar.

Por supuesto, Hanano ya se habría preparado


para hacer precisamente eso.

Sin embargo…

—¿N-no se abre?

Antes había sonado nerviosa, pero ahora su tono


de voz se elevó aún más.

Sin nadie más cerca, no se molestó en ocultar la


vacilación en sus manos tambaleantes.

—No. ¿Cómo está pasando esto? ¡¡La puerta de la


cerca en la sala del servidor central no se abre!!

—¿Qué significa eso? ¿No pasaste una semana


entera revisando todo, desde las huellas dactilares del
gerente general hasta sus iris? ¿Incluyendo cada
pequeña maña?
—¡Esa semana fue el problema! ¡Puede que
cambien el código de acceso a la puerta cada semana,
por lo que su información del 1 de julio ya no es buena!

—¿Y qué significa eso?

—Uhh —gimió Hanano. Mugino había repetido las


mismas palabras, pero su candente disgusto había sido
difícil de pasar por alto.

No podían permitir que Hanano permaneciera en


silencio durante una misión, por lo que Mugino se
comprometió a hablar primero.

—¿Tienes algún truco?

—Claro, pero sólo si fuera una emergencia. Por


ejemplo, cuando ocurre un terremoto lo
suficientemente fuerte como para derribar el edificio,
todas las cerraduras están configuradas para
desbloquearse automáticamente para garantizar que
nadie quede atrapado.

—Así que es así…

Frenda conocía a Mugino lo suficiente como para


dejar su lata de caballa, agarrar a Takitsubo que miraba
fijamente y alejarse de Mugino. Kinuhata todavía era
nueva en esto, así que solo inclinó su cabeza con su
gran bote de palomitas de maíz.

Hahano Choubi también era nueva, así que falló


en notar lo peligroso que fue su comentario.
—No huyas, Frenda. Usa esas gafas tuyas.

—Ugh... Nadie te detendrá, ¿eh? Bien, bien.


Básicamente, te apoyaré.

Eso fue todo lo que Mugino tuvo que escuchar


antes de sonreír levemente y tomar acción.

Sacó una mano por la ventanilla del coche.

Y disparó Meltdowner al centro del distante


rascacielos.
Parte 4

—¿¡Gyahhhh!?

Hanano Choubi se olvidó por completo de actuar


y gritó de verdad. No es que a nadie le hubiera parecido
inusual dadas las circunstancias.

Un fuerte temblor sacudió verticalmente el


gigantesco edificio, el vidrio templado se hizo añicos,
todas las alarmas de incendio se dispararon y una voz
femenina grabada instó a todos a evacuar.

La explosión no había alcanzado este piso, pero


su vida aún estaba en riesgo. El edificio estaba hecho
de decenas de miles de toneladas de hormigón armado,
pero bien podría haber sido un puente colgante
inestable. Mugino podría derribar todo el rascacielos
con facilidad si quisiera.

—¿¡Qué!? ¿¡Que acabas de hacer!?

—Dijiste que las cerraduras se abrirían en caso


de emergencia, ¿verdad? Entonces pensé que esto seria
lo mas rápido. Y no te preocupes. Hice que Frenda
monitoreara el electromagnetismo producido por los
cuerpos humanos, así que apunte a una gran sala de
conferencias que nadie estaba usando. Para ellos sera
una partida presupuestaria menos de la que
preocuparse, así que en realidad les hice un favor.

«¡Este edificio no es parte del Lado Oscuro! ¡La


Perdición del Lado Oscuro no pasara esto por alto!
¡¡UNA VEZ QUE ESE #6 NOS PERSIGA,
DESAPARECEREMOS SIN DEJAR RASTRO EN ALGÚN
CALLEJÓN O PEOR!!»

El pequeño y diligente animalito que era esa


chica dejó caer sus hombros cuando tardíamente se dio
cuenta de que se había convertido en el tipo de persona
que levantaba la guardia cuando veía a un héroe.

Mientras tanto, la voz de Mugino Shizuri no


podría haber sido más despreocupada.

Lo que probablemente significaba que ella era el


tipo de persona que perfectamente podría masacrar
gente mientras estaba relajada.

—Adelante, Hanano. ¿O la puerta todavía no está


abierta? ¿Cuántas veces más tengo que volar ese
edificio? ¿Debería apuntar a continuación a una
columna que soporte importante? ¿O tal vez los
aisladores de base? Da la orden y los vuelo ☆

—¡No es necesario, NO ES NECESARIO! ¡La


puerta está abierta! ¡Eso funcionó bien, así que gracias
por el apoyo tan útil!

«¡¡Esta chica monstruosa!!»

Hanano gritó entre lágrimas y abrió la puerta de


la cerca que no estaba cerrada con llave. Sacó la
computadora en miniatura de su bolsillo, le conectó un
cable y conectó el otro extremo a una de las máquinas
servidor. La computadora haría el resto.
Emitió sonidos suaves, como rascándose las
uñas.

La barra de la pantalla se llenó gradualmente de


izquierda a derecha. Textos alfanumérico—
probablemente nombres de archivos—pasaron
rápidamente, pero no tenía sentido intentar leerlos.

Una conexión por cable era mejor cuando se


trataba de tantos datos. Copiar los archivos era
bastante estresante sin saber que la conexión
inalámbrica podría romperse en cualquier momento.

—¡Ay, ay! ¡Apúrate! Ay… ¿Esto realmente nos dirá


quién recibió los pagos del seguro cuando morían los
participantes del Coliseo?

—Así es, pero es posible que hayan usado un


nombre falso o una identificación falsa. O tal vez
utilizaron un intermediario desechable como el que
retira el dinero en una estafa de transferencia bancaria.
Cualquier cosa que deje un rastro seguro habrá sido
falsificada.

—E-entonces ¿qué se supone que debemos


hacer? ¿No vamos hacia un callejón sin salida?

—Esto aún vale la pena —le aseguró Mugino


Shizuri.

Hanano inclinó la cabeza—con aspecto de viejo—,


pero…
—Los administradores estarán bien protegidos,
pero no sera así con los participantes que de todos
modos terminan como cadáveres. Sin embargo, no nos
interesan los cadáveres ni los criminales. Buscamos a
personas con una política de alto valor y que todavía
estén vivas. Probablemente deberíamos limitarlo a
estudiantes adolescentes, una póliza de al menos cien
millones y un contrato acelerado de menos de un mes.
Una vez que tengamos su identidad, podemos hacer
esto a la antigua usanza: seguirlos y dejar que nos
lleven directamente al Coliseo.

La barra en la pantalla se llenó y el número a


continuación alcanzó el 100%.

Hanano Choubi sacó el cable, se metió la


computadora en miniatura en el bolsillo y regresó al
ascensor—-

—¡Oh, no! ¡El ascensor se detuvo debido al


desastre!

—Ah, ja, ja. Entonces llega el momento de usar


escaleras desde el piso 28. Debería ser un buen
ejercicio.

«¡¡Maldigo real y verdaderamente a esta diosa de


la destrucción!!»

Pero no tenía otra opción, así que se dio por


vencida; abrió la puerta de metal, asomó la cabeza por
las escaleras de emergencia y escuchó pasos
apresurados que subían desde abajo. Esta era una
empresa de alto nivel, entonces, ¿eran las porras de los
oficiales de seguridad lo que escuchaba? Si se daban
cuenta de que no era quien fingía ser, podían matarla a
golpes.

—Revisen cada piso para asegurarse de que


nadie se quede atrás. ¡Asegúrense de que hasta el
último empleado, invitado y conserje contratado esté a
salvo! ¡Equipos A y B, síganme e inspeccionen las
escaleras-—! ¿Eh? ¡Ey! ¿Hay alguien ahí arriba?

—¡¡WAAH!!

Mientras gritaba, le dio la vuelta al traje de lujo


como si fuera el pañuelo reversible de un mago,
masajeó con ambas manos el maquillaje de su cara
para reorganizarlo y se transformó en un joven
musculoso del equipo de seguridad. Todo es cuestión
de segundos.

Solo podía preparar un cambio de vestuario de


emergencia, por lo que la opción estándar era un
guardia de seguridad o un bombero dependiendo de
dónde se infiltrara.

—¡Presente para el servicio!

—D-de acuerdo... No te reconozco. ¿En qué


equipo estás-—? De todos modos, viniste de arriba,
¿verdad? Continúa hacia abajo y únete a otro equipo.
¡Cualquier otro equipo! ¡¡AHORA MISMO NECESITAMOS
QUE TODAS LAS PERSONAS AYUDEN EN LA
EVACUACIÓN!!

—¡¡Entendido!!

El ahora musculoso y guapo Hanano Choubi gritó


algo que parecía correcto y luego bajó corriendo las
escaleras.

Un plan predeterminado por sí solo no era


suficiente para engañar a la gente. Seguir la corriente e
improvisar podría resultar sorprendentemente útil. Por
supuesto, tendrías problemas si dependieras
exclusivamente de la improvisación.

Y ningún ser vivo correría tan activamente como


un pollo acorralado.

—Uff, esos 28 pisos me van a hacer sudar… Eso


es como descender una pequeña montaña. Esperemos
que no se me caiga el maquillaje.

—Hanano, todavía te estamos monitoreando a


través de las cámaras después de tu cambio de rostro,
así que no te preocupes. Y si quieres un atajo, mantén
la vista en la pared a tu derecha.

Ni siquiera tuvo tiempo de mirar en esa dirección.

El muro de hormigón se abrió paso desde el


exterior y apareció una mano delgada. Kinuhata Saiai
había escalado rápida y poderosamente 28 pisos hasta
la pared del edificio y ahora agarró al guardia de
seguridad Hanano Choubi por el cuello.

—Espera, pero, oye, ¿¡qué estás haciendo!?

—Fuiste súper tú quien nos dijo que no te


abandonáramos si las cosas salían mal.

Entonces las dos se lanzaron desde ese piso alto.

—¿¡GYEHHHHHHHHH-—!?

—No te preocupes. Mi armadura ofensiva


actuará como un cojín, por lo que no súper moriremos
cuando golpeemos el suelo.
Parte 5

—¡Finalmente! Ya es mediodía. ¿Cómo es que te


tomó tanto tiempo escapar de un pequeño edificio?

—Ah, ah... E-ella realmente está en modo


dominatriz total, ¿no?

Mugino extendió una mano con un gesto de


“dámelo ya”. Hanano se limpió el maquillaje de la cara
para volver a ser un cachorro antes de entregarle la
computadora en miniatura a Mugino. Estaba irritada y
quería verse altanera lanzándoselo, pero después de
pasar por todo eso, tenía miedo de que se cayera y se
rompiera.

Y Mugino parecía satisfecha mientras aceptaba


la computadora.

—Después de almorzar, podemos revisar el


interior y comenzar a rastrear a uno de los
participantes.

—¿No deberíamos huir? Puedo ver el edificio


desde aquí y-—¡Wow! ¡Hay un agujero gigante en el
centro...!

Después de meter a Hanano dentro de la


camioneta, ITEM se fue.

—Eh, espera. ¿De verdad me estás pidiendo que


me cambie dentro de esta estrecha furgoneta? ¿¡Tengo
que desnudarme mientras el resto de ustedes miran!?
—No te preocupes, Hanano. Te apoyaré.

—¡Tú, chica tetona en chándal! ¿¡Qué parte de mí


estabas mirando cuando hiciste ese comentario de
lástima!?

Hanano se quejó entre lágrimas, pero no debió


querer permanecer con el uniforme de seguridad que
olía a sudor masculino—ella lo había diseñado para que
oliera así—. El crujido de la tela llenó la furgoneta
durante un rato.

De todos modos, lo siguiente en la agenda era el


almuerzo.

Frenda sabía cómo acceder a una gran cantidad


de información en su teléfono y se enteró de un buen
restaurante frecuentado por los oficinistas de élite del
Distrito 3. Después de conducir hasta el centro del
distrito, dejaron la camioneta y caminaron el resto del
camino.

Frenda vio algo en el camino.

—Limpio. Básicamente, por supuesto, un distrito


de asalariados tendría señoras en minifalda
repartiendo latas de cerveza.

—Ese cartel las llama “camareras”. ¿Qué


significa eso? —Takitsubo inclinó su cabeza sin
comprender.
Al parecer, las camareras estaban anunciando
una nueva marca de cerveza artesanal de temporada.
Pero ninguno de los oficiales trabajadores trajeados
podía beber cerveza a mitad del día, por lo que parecía
que les resultaría difícil vender todas las latas. Mugino
pensó que tendrían mejor suerte en el Distrito 5 con
todos sus estudiantes universitarios animados por las
fiestas del Tanabata.

Mugino también se había preguntado qué


espléndido restaurante escondido había descubierto
Frenda, pero era un establecimiento de comida china
bastante grande que compartía un edificio gigante con
una tienda de electrónica.

—...Este lugar es corriente. Tan corriente que


estoy a punto de golpear a Frenda.

—Nadie aquí tiene tiempo para esperar en una


larga fila, por lo que cualquier lugar que obtenga
muchas calificaciones de cinco estrellas tendrá una
gran cantidad de asientos y comida bastante decente.
Este lugar es tan grande como un estacionamiento.

Las cinco chicas encontraron asiento en una


mesa al fondo.

¿Era una mala costumbre preferir el asiento más


cercano a la salida de emergencia? O si no estuviera
disponible, uno junto a una ventana.
—Voy a comprar gyozas3 de verduras sin ajo. Es
un buen plato básico para probar la calidad de la
cocción. ¿Qué hay de ti, Takitsubo-san?

—Este.

—¡Oh! ¡Básicamente ya están sirviendo los fideos


fríos! ¡¡Yo también lo conseguiré pero con salsa de
sésamo!!

—Se nota que es verano. Y lo odio.

Mugino nunca dejaría pasar la oportunidad de


quejarse del trigo y aparentemente optó por los platos
de arroz como resultado. Pidió arroz frito con mariscos
y salsa ankake4. Según la foto del menú, tenía algo
extremadamente grasoso encima. Tenía que ser una
masa gigante de calorías. El día en que tuviera piernas
delgadas todavía estaba muy lejos. Aunque cualquiera
lo suficientemente tonto como para decir eso en voz
alta tendría una reducción instantánea de peso de un
50% cuando se vaporizara su mitad superior.

El restaurante estaba destinado a que los


trabajadores de oficina entraran y salieran durante su

3
Es un tipo de empanadilla, dumpling o ravioli típico de la cocina
china muy popular en China, Japón y Corea, así como fuera de Asia.
Los gyoza por lo general se elaboran rellenos de carne picada o
verduras enrollados en una delgada y fina masa, que se suele sellar
con los dedos.
4
Es una salsa de textura suave que se suele usar para acompañar
platillos en las temporadas de frío ya que hace que la comida tarde
más en enfriarse y va calentando el cuerpo.
limitado descanso para el almuerzo, por lo que la joven
trabajadora a tiempo parcial con un mini vestido chino
atendió su pedido en poco tiempo. Takitsubo miró
fijamente la comida sin comprender.

—Son gyozas, pero son de verdura... Kinuhata,


deberías comer más carne.

—¿Qué eres? ¿Una súper anciana?

—Pero no crecerás si no comes.

—¿¡Estás buscando una maldita pelea conmigo


mientras desaprovechas tus propios súper pechos
cubriéndolos con ese chándal tan aburrido!?

La niña en crecimiento que recordaba al número


uno cuando se enojaba tuvo que ser calmada por la
amigable Frenda.

—Uff…

El cuerpo de Hanano exigía algo poco saludable


después del agotamiento del trabajo anterior, por lo
que nerviosamente sacó su plato de carne y verduras
salteadas que parecían muy condimentadas. En el Lado
Oscuro, podías conseguir una variedad de pastillas o
incluso un sello misterioso que hacía sonidos bastante
coloridos cuando lo colocabas debajo de tu lengua,
pero este era el límite de lo insalubre que la pequeña
burguesía estaba dispuesta a alcanzar.
—Es Tanabata hoy, ¿no? Oh, esta agua helada
ordinaria y gratuita está empapando mi alma.

—Por cierto, ¿que era lo que se hacia en


Tanabata? ¿Es esa celebración con pandas y muchos
petardos?

—Takitsubo-san, creo que lo estás súper


confundiendo con el Año Nuevo chino.

Kinuhata parecía un poco engreída, pero no se


veían pandas en las calles de China ni siquiera cuando
se celebraba el año nuevo lunar. ¿Qué película asiática
había visto?

—Hanano, deberías poner este shichimi


togarashi5 en tu salteado. Estás de humor para algo
fuerte, ¿no? —sugirió Takitsubo.

—Eso suena bien, pero haría que arreglarme la


cara fuera más difícil, así que paso. Los alimentos
picantes que hacen que tus labios se hinchen no son
sólo cosa de los mangas de comedia. Tienen esa crema
labial llena de capsaicina6 que te pone carnosos los
labios, ¿sabes?

—Hanano...

5
Es un condimento muy típico de la cocina japonesa que consiste en
una mezcla de especias (siete ingredientes)
6
La capsaicina es un compuesto sólido hidrofóbico, incoloro, muy
picante, de aspecto cristalino a ceroso. Se utiliza tópicamente para
aliviar el dolor.
—¡Deja de recomendármelo sólo porque crees
que suena gracioso!

Toda su comida era buena. Pero sólo buena. El


secreto del sabor probablemente eran las tarrinas
llenas de dashi7 preparado en alguna una fábrica del
Distrito 4. Si este lugar estaba obteniendo
calificaciones de cinco estrellas, tal vez los
trabajadores pensaban que no tener sentido de la
aventura era una virtud.

Eso era lo opuesto a la forma de vida de ITEM.

Mugino sacó la computadora en miniatura.

—Frenda.

—Solo una, ¿¡bien!? ¡Por favor, Takitsubo!


Básicamente, un bocado de mi gelatina de almendras
por una de tus empanadillas de sésamo no es un mal
intercambio, ¡así que por favor...! Oh, ¿qué pasa, Mugino?

—Has estado viendo el Coliseo online, ¿verdad?


¿Cuándo comienza el enfrentamiento de hoy?

—¿Mmm? El evento de la mañana ya debería


haber terminado. Básicamente, el siguiente sería el que
empieza a las 8 de esta tarde. Recuerdo esa época
porque solía ver los combates mientras cenaba en mi
habitación.

7
Dashi es un tipo de caldo de pescado que se usa mucho en la
cocina japonesa.
—Ese es el horario de máxima audiencia. ¿Los
gerentes intencionalmente buscan que la hora de
comer sea cuando la gente se relaja con sus familias?

—Uugh... —Hanano palideció y se encogió en su


asiento, pero eso no era nada en lo que respecta a los
gustos del Lado Oscuro. Mugino no parecía interesada
en esa parte en absoluto.

—Mierda, y solo es la 1 de la tarde. Entonces no


tiene sentido perseguir a uno de los concursantes vivos
ahora. Podemos tomarnos nuestro tiempo y comenzar
nuestra persecución alrededor de las 5.
Parte 6

“Bip, bip, bip”, sonó una alarma mecánica.

La gatita Frenda vestía un pijama holgado


mientras sacaba un brazo delgado de la cama, pero no
podía alcanzarlo y tuvo que extender la espalda a la
fuerza para finalmente agarrar su teléfono de la mesita
de noche.

—Uuuh... —gimió otra chica en la misma cama


que ella. Esa era Hanano Choubi con una camiseta sin
mangas estilo yoga y pantalones cortos. Después de
todo, se sumaron dos nuevas miembros y a ITEM le
faltaban camas.

—Siento que tomar una siesta fue un error. Ah,


mi cabeza se siente tan pesada…

—Son las 3 de la tarde. No necesitamos


movernos todavía, pero básicamente, debemos
prepararnos pronto o Mugino nos echará afuera antes
de que tengamos la oportunidad de despertarnos.

Frenda dijo eso, pero ella tampoco se levantaba


todavía de la cama. Tal vez tuvieron más tiempo del que
ella dejaba entrever, o tal vez había hecho esto
suficientes veces como para estar segura de poder
vestirse y prepararse lo suficientemente rápido.

Sonrió un poco mientras yacía de costado.


—Cierto... Olvidé felicitarte por tu actuación de
hoy, Hanano.

—...Gracias.

—Siendo honesta, por un momento pensé que


estábamos en problemas. ¿Cómo se llamaba de nuevo
esa cruel guardaespaldas del VIP? ¿Kuzaku? De todos
modos, cuando Mugino ni siquiera se molestó en
defenderse mientras atacaba a esa chica de frente,
apuesto a que estaba pensando que nuestras novatas
morirían si no terminaba la pelea rápido. Oh, pero no le
digas a Mugino que lo dije. Probablemente te partiría en
dos para fingir que no fue por eso que lo hizo.
Básicamente, tuvo que descartar la opción de una pelea
más lenta por ti. Y eso habría sido malo para ITEM en
su conjunto. Habríamos tenido que cuidarte todo el
tiempo.

Frenda esbozó una sonrisa traviesa y entrecerró


lentamente los ojos.

—Pero en cambio, demostraste tu utilidad en el


combate directo y en la infiltración indirecta. Sin su
ayuda, no podríamos haber obtenido esos datos de la
compañía de seguros. Dudo que Mugino se hubiera
rendido, pero habría dependido de la fuerza bruta para
hacer el trabajo.

—Ja... Ah, ja, ja...


Hanano sólo pudo reír débilmente ante eso.
¿Hacer un agujero en el centro del rascacielos no
contaba como recurrir a la fuerza bruta?

Frenda le guiñó un ojo mientras aún estaba


acostada en la cama. —Así que te debemos una. ¿Hay
algo que quieras que hagamos por ti? ¿O algo que
quieras de nosotras?

—U-um, en realidad hay...

Hanano se acercó a Frenda y le susurró algo al


oído.

Frenda se mostró confundida.

—¿En serio? Eso es bastante peligroso.

—Mmm. Piensa en ello como un último recurso


que puedo utilizar. Estoy en el Lado Oscuro ahora. Y
pensé que serías la mejor persona para pedirlo.

—Si es lo que quieres...

No le costo mucho convencer a la chica rubia.

Entonces se oyeron tres golpes en la puerta. Y la


puerta del dormitorio se abrió antes de que pudieran
responder.

—Disculpa, ¿está Hanano-san aquí?


—¿Eh? ¿Kinuhata-san? ¿Qué quieres-—¡AH!? ¿¡P-
podría ser!? ¿¡Este éxito me ha hecho ganar dos amigas
a la vez!?

—Súper, ¿de qué están hablando? —Kinuhata


Saiai dio un suspiro exasperado con una mano en su
cadera— Escuché que este equipo tiene la tradición de
que la segundo miembro más nueva someta a la
miembro más nueva a un infierno de disfraces.

—¿¡Gyahhhhhhh...!?

Y así es como Hanano fue arrastrada contra su


voluntad al centro comercial de marca en los pisos
inferiores.

Kinuhata entendió que no tenían dinero para


trabajar, por lo que se limitó a explorar y usar los
vestidores.

—¿¡No es esto sólo ropa interior!? ¡¿No soy una


experta en ropa japonesa, pero no es esto lo que usas
cuando meditas bajo una cascada o vas a una fuente
termal!? ¿¡Tengo que probarme esto aquí!? ¡No, espera!
¡Se está cayendo! ¡No hay nada que me cubra!
¡¡MORIRÉ!! ¡¡COMO LO HARÍA CUALQUIER DONCELLA
ADOLESCENTE SONROJADA!!
—No te preocupes. Es solo un súper mini yukata
para Tanabata... Súper, ya te acabas de cambiar. Y
súper rápido.

Mientras tanto, los teléfonos de Kinuhata y


Hanano recibieron un mensaje.

Era un mensaje grupal de Mugino, diciendo que


era hora de que ITEM se pusiera a trabajar.

—¿...Súper vamos al Distrito 7?

—Ella dice que ahí es donde está el dormitorio


de nuestro objetivo.

A Mugino se le unieron Takitsubo y Frenda,


quienes habían tomado el ascensor hasta la planta baja,
y después partieron en tren. Eran las 5 de la tarde y
todo estaba teñido de naranja por el sol poniente. Había
mucha gente, en parte porque era hora pico, pero
también había mucha más gente que ignoraba el toque
de queda para quedarse fuera para disfrutar del
Tanabata.

—Takitsubo-san, ¿qué estás comiendo?

—Helado de hojas de bambú.

—Ese es un verde muy brillante —dijo Mugino—.


Suena como un postre para pandas.

—Mugino, deja de darle lamidas. Y el resto de


ustedes dejen de copiarla.
Los cinco miembros de ITEM caminaron por la
ciudad al atardecer. Habían llegado al Distrito 7, pero
aún no sabían su destino.

Sin embargo, habían localizado su objetivo.

—Está bien, sigamos a esa concursante para que


nos lleve directamente a la ubicación secreta del
Coliseo.

Habían investigado en la sede de la compañía de


seguros para determinar la identidad de una
concursante que aún vivía. Con esa información, sólo
tenían que seguir a esa concursante a la antigua
usanza. Por supuesto, la concursante tendría que llegar
al Coliseo en el momento adecuado.

Eso las llevo frente a la estación de tren del


Distrito 7, que estaba llena de una mezcla de
estudiantes y trabajadores.

Podrían localizar la base enemiga a partir de ahí.

—Estos son concursantes de un club de luchas


clandestinas a muerte, así que esperaba una especie de
macho súper musculoso. Pero esa es simplemente una
chica súper normal con su trenza balanceándose de
lado a lado mientras camina.

—Tú eres igual, Kinuhata —dijo Takitsubo—. No


pareces una luchadora.
Su objetivo estaba a unos 15 metros de distancia.

Era la hora punta de la tarde, pero esas chicas


del Lado Oscuro sabían aprovechar la multitud. Las
cinco conversaron mientras seguían a su objetivo a un
ritmo pausado.

—¿E-estás segura de que es una buena idea? —


Preguntó Hanano— ¿Qué pasaría si contraatacaran de
una manera que nunca hubiéramos esperado? Quiero
decir, todo vale en el Lado Oscuro, ¿no? Y hay historias
de personas que recientemente vieron un dragón
gigante por la noche8.

—Ah, ja, ja. Al final, nada de eso va a pasar.

—¿Y-y realmente deberíamos seguirla tan de


cerca? Siento que ella nos vería si mirara hacia atrás.

—No importa si ella nos ve. ¿Por qué nos


consideraría “sospechosas” entre esta multitud? Al final,
enviar un UAV o algo así sería mucho más llamativo.
Los métodos tradicionales son más convenientes para
seguir a la gente... ¿Mugino?

Ninguna respuesta.

Una tienda de conveniencia tenía una mesa


sencilla afuera para vender bentos a la gente aquí para
el evento de Tanabata. Sin embargo, la comida que
había estado afuera con este calor parecía cuestionable.

8
Referencia a los sucesos de Toaru Majutsu no Index SS: Biohacker.
Y Mugino Shizuri estaba fascinada por algo allí.

Incluso le temblaban los hombros.

—E-espera, ¿¡esa generosa porción de salmón


solo tiene 400 calorías!? ¡Tienes que estar bromeando!
¡¡Esto es una revolución!! ¡Sabía que el arroz era lo
correcto!

—Mugino...

—400 calorías por comida no me parece tan


inusual. ¿Súper cuánto comes habitualmente?

La mejor parte de un bento era la posibilidad de


caminar mientras lo comías. Al igual que usar el
teléfono al caminar, no se recomienda que lo hagas,
pero las chicas ITEM no eran conocidas por sus
modales.

—Aquí. Básicamente, tomaré nuestra foto.

—Espera, ¿por qué te tomas selfies mientras


seguimos a alguien, Frenda-san?

—Porque estamos siguiendo a alguien. Sería


extraño que un grupo de cuatro o cinco chicas no
hicieran nada con sus teléfonos.

La chica de la trenza entró en un callejón


estrecho, dobló una esquina con un espejo de tráfico,
entró en un pequeño edificio y salió por una salida
diferente. Estaba comprobando que no la siguieran,
pero no fue difícil engañarla cuando sabían que eso iba
a suceder. Especialmente cuando tenías un equipo que
podía dividirse o reagruparse según fuera necesario.

—Mugino.

Takitsubo notó algo y tocó el hombro de Mugino


para llamar su atención.

La chica del chándal estaba mirando unos


graffitis en la pared de un edificio.

—Vi el mismo graffiti de ancla y cadena pintado


con aerosol en otra pared antes. Creo que está
destinado a guiar a la gente al Coliseo mientras se
camufla entre el resto de pintura y pegatinas.

Una vez que descubrieron el truco, el resto fue


fácil.

ITEM mantuvo la distancia y continuó la


persecución mientras un dirigible volaba por encima.
La pantalla lateral ofrecía información sobre un
espectáculo de fuegos artificiales. Eso tenía que ser
una gran molestia para las personas que esperaban
ver las estrellas en Tanabata.

—¿La chica de las trenzas entró aquí?

—Vaya, es un mercado de sombrillas. ¿Están


súper apareciendo por aquí ahora? —Gimió Kinuhata.
Fiel a su nombre, todo el pequeño parque
situado entre dos edificios estaba lleno de una
disposición ordenada de sombrillas de playa, lonas de
plástico, sillas de playa, neveras portátiles y más. ¿Fue
todo ese el tipo de equipo utilizado para crear un área
de descanso en un sitio de construcción? Cada
sombrilla parecía significar un lugar, pero había
algunas áreas con algunas sombrillas unidas entre sí.

Sin embargo, este no era un sitio de


construcción. Al mirar debajo de las sombrillas se
veían documentos, productos de tabaco encendidos y
otras cosas alineadas debajo. ¿Algunos de los
productos estaban dispuestos sobre una tabla de
bodyboard para evitar que el calor del suelo los dañara?
Las tiendas no estaban dirigidas únicamente por
adultos. Varias de ellas estaban dirigidas por
estudiantes con delantales.

Cada lugar aquí era una tienda.

Había tiendas de libros usados, electrónica y


videojuegos. Los que vendían alcohol o regentaban una
casa de empeño no tenían ningún tipo de licencia. La
ley no significaba nada aquí. Todos los productos a la
venta eran de dudosa procedencia. Este era un
mercado de pulgas subterráneo donde todos estaban
listos para hacer las maletas y largarse en el instante
en que apareciera cualquier problema. Era una
moderna ciudad amurallada de Kowloon9 que podía
aparecer en cualquier lugar como un espejismo y
vendía casi cualquier cosa.

Había un bar con docenas de variedades de


comida espacial envasada al vacío para acompañar las
bebidas y una tienda de dulces que vendía dulces tan
antiguos que era un misterio cómo se podían encontrar
en la actualidad, por lo que el lugar tenía una cantidad
inusual de simpatizantes para ser algo relacionado con
el Lado Oscuro.

Kinuhata miró algunos cubos de carne


chisporroteando en una placa eléctrica que tenía
palillos clavados como las muestras en el
supermercado.

—¿Eh? Súper, ¿cómo es que aquí tienen de esos


bistecs wagyu10 súper caros?

—Comprueba la etiqueta de precio. Esa es una


imitación de carne hecha de soja y manteca de cerdo,
Kinuhata.

9
La ciudad amurallada de Kowloon fue un asentamiento
densamente poblado y sin gobierno en la ciudad de Kowloon en
Hong Kong.
10
Los Bistecs Wagyú son un exclusivo corte gourmet, gracias a su
incomparable sabor y textura. Esto se debe a la infiltración de grasa,
conocida como “marmoleo”, que caracteriza a la carne de wagyú.
Este efecto brinda un sabor único y auténtico que no encontrarás en
ninguna otra carne.
Habría sido bastante barato y delicioso siempre
y cuando hubiera quedado claro de qué se trataba. Ese
tipo de producto sólo tenía tan mala reputación porque
la gente intentaba ocultar que no era carne de verdad.

También vendían takoyaki11 sin pulpo y un plato


de atún hecho con un misterioso pescado de aguas
profundas, pero la gente que se balanceaba
inestablemente con una jarra de cerveza en la mano a
esa hora probablemente no estaba demasiado
preocupada por el sabor.

Esto no era una playa, entonces, ¿cómo


colocaron esas sombrillas playeras? Resultó que
habían usado una herramienta especial para abrir
agujeros en el suelo del tamaño de un pulgar. Muchos
de ellos. Tal vez fue para establecer una cuadrícula
para las tiendas, o tal vez quien lo había hecho estaba
mostrando lo que podía hacer.

Hanano revisó nerviosamente una de las tiendas.

—Wow… El Lado Oscuro realmente es increíble


al tener una mazmorra como esta-—¿eh? Pero esta
librería usada… ¡No me lo creo! ¡¿Es esa la guía de
maquillaje de Umisuna Seiru?! Ja~ja. ¡Pero eso fue
prohibido en todas las tiendas, tanto físicas como
digitales, después de que ella fuera arrestada!

11
El takoyaki es una comida japonesa hecha a base de harina de
trigo y pulpo, y que se sirve en forma de una bola... El hecho de que
un takoyaki no tenga pulpo es como comer un perro caliente sin la
salchicha xD
—¡Hanano...!

La recién llegada estaba extremadamente


satisfecha después de pagar en efectivo por un libro a
todo color que parecía una enciclopedia ilustrada de
bolsillo, por lo que Takitsubo tuvo que tomar su mano y
apresurarla. De lo contrario, la chica podría empezar a
buscar entre todos los nuevos cosméticos que no
saldrían a la venta hasta el otoño.

Mugino se burló de toda la escena que los


rodeaba.

—Este es sólo el nivel más superficial del Lado


Oscuro, hogar de todo tipo de matones.

Para la chica de las trenzas, esto tenía que ser


una forma de asegurarse de que no la siguieran. Si
Anti-Skill o Judgment dieran un paso dentro de este
mercado, todos aquí lo notarían inmediatamente
incluso si estuvieran vestidos de civil y el mercado se
dispersaría.

Pero ese truco no funcionaba cuando otros


miembros del Lado Oscuro la seguían.

Parecía que la chica de las trenzas se dirigía


directamente a su destino después de pasar por la
calle repleta de parasoles. Era 7 de julio, por lo que la
ciudad era una isla de calor como siempre. Tal vez
quería evitar quedarse afuera, donde el calor brillaba
desde el asfalto, pero claramente no estaba lo
suficientemente concentrada. Estaba más concentrada
en el hielo raspado con salsa de chocolate y helado de
vainilla que había comprado en un camión de comida
que en las amenazas que la rodeaban.

—Se arregló el cabello y la ropa antes de entrar


allí. Debe querer verse lo mejor posible para quien esté
dentro. Apuesto a que es el Coliseo.

—No esperaba esto. ¿No es eso una biblioteca?

Un edificio circular estaba ubicado al lado de un


edificio tipo mansión, por lo que puede haber sido un
complejo que contenía algunas instalaciones
académicas diferentes.

—Uff, terminamos caminando en círculos


durante casi una hora.

—Extraño. ¿No les deja eso menos de dos horas


para la preparación y las inspecciones previas a la
batalla?

—Nadie sabe dónde está el Coliseo, ¿verdad? Al


final, se trata de un club de lucha clandestino que
quiere asegurarse de poder escapar si aparecen las
autoridades. Si les tomara medio día preparar todo
como en un torneo deportivo legal, los habrían
descubierto hace mucho tiempo.

Además, la chica de las trenzas no parecía el


tipo de persona que aparecería en un club de lucha
clandestino. Sin ninguna información previa, casi
cualquiera asumiría que ella era sólo un ratón de
biblioteca.

—Básicamente, es muy parecido a la tentación


de una alarma de incendio. ¿No pensaron en romper
esa calma al menos una vez?

—¿El #6 está súper tomando una siesta mientras


ocurre todo esto pasa?

Ahora tenían la ubicación, pero no podían


simplemente seguir a la chica hasta el interior de la
entrada principal. La puerta que había usado tenía un
cartel de "cerrado".

Mugino entrecerró los ojos.

Esa tranquila biblioteca era de hecho un


escenario mortal. Era como una representación física
de la mierda de Ciudad Academia.

—No podemos entrar por el frente y estoy


segura de que tienen la entrada trasera vigilada. ¿Cómo
se supone que vamos a entrar?

—Si necesitamos una entrada, mi Meltdowner


puede darnos una en cualquier pared que queramos.

—¡¡A-alguien piense una buena idea antes de que


esta sádica Señor Demonio se canse de pensar y
dispare uno de sus rayos laseeeeer!! —Gritó la
chihuahua como una tetera hirviendo.
Las batallas en equipo tenían como objetivo
compensar las faltas de tus compañeros, por lo que la
ágil Kinuhata trepó la pared de la biblioteca y derribó
de una patada la escalera de emergencia extensible
que se encontraba junto a la ventana. Luego las chicas
de ITEM subieron la escalera una tras otra y entraron a
la biblioteca a través de una ventana del segundo piso.
Entrar era fácil siempre y cuando no usaran una puerta.

Kinuhata miró a su alrededor.

—Hay mucho polvo súper acumulándose en las


esquinas.

—¿Qué eres, una suegra?

—Básicamente, lo que digo es que los robots de


limpieza con forma de tambor no pueden trabajar en
zonas sensibles donde se almacenan libros viejos. No
quieren que el detergente rociado manche nada.

¿Era por eso que se había elegido el lugar como


arena secreta? El número limitado de cámaras
probablemente también ayudaba. Aunque
probablemente solo estaban amenazando al director de
la biblioteca o a quienquiera que dirigiera el lugar.

Y la chica del chándal notó algo más.

—Mugino.

El aire estaba lleno de energía.


No encajaba en absoluto con el interior clásico
de una mansión.

Una biblioteca podría tener gente organizando


los libros y realizando otros trabajos fuera de horario,
pero aun así había demasiada gente aquí. Se sentía
más como estar en el ático de un club.

Algo estaba pasando abajo.

Mugino y Frenda tenían demasiada potencia de


fuego y fácilmente podían dañar a sus propias
compañeras de equipo si se interponían en el camino,
por lo que tomaron las posiciones de delantera y de
retaguardia para proteger al grupo en su camino hacia
el largo pasillo del segundo piso. El pasillo daba al
vestíbulo de abajo.

Entonces una explosión de ruido les llego desde


allí.

Voces animadas y música atronadora se


arremolinaban hacia ellas.

La audiencia tenía que ser al menos unos


cientos. Las chicas de ITEM se sintieron tontas por
pasar tanto tiempo siguiéndolo e infiltrándose.

—¡Oye, oye! ¡Perdón por interrumpirlos a todos


durante la cena! ¡Este moderno Coliseo añade un
emocionante toque de rojo a tus aburridas vidas y no
creerías cuánto dinero está a punto de cambiar de
manos aquí! Seguimos aceptando apuestas en línea,
¡así que asegúrense de participar! ¡¡¡NADA HACE QUE
UN PARTIDO SEA MÁS EMOCIONANTE QUE PONER
DINERO EN JUEGO DE VIDA O MUERTE!!!!

Una especie de plato giraba.

El Coliseo era una forma de entretenimiento, por


lo que la música debe haber sido crucial. ¿Pero quién
era esa chica tetona con una máscara de gas que
manejaba hábilmente el equipo en el tocadiscos del DJ?

—Frenda, explica —dijo Mugino, harta de todo.

—Básicamente, es algo que normalmente se ve


online, pero tienen un sorteo en el que sólo los
inversores más grandes gastan lo suficiente para
participar.

Frenda no parecía particularmente interesada.


Ella no era envidiosa. Había dicho que vio el Coliseo
mientras cenaba. Le gustaba verlo en línea mientras
hacía otras cosas, por lo que tal vez no gastaba tiempo
en las muchas horas necesarias para el juego previo y
solo llegaba a ver el juego en si.

—Pero hay tantas personas. ¿Cómo habrán sido


guiadas hasta aquí?

—Dudo que todos deambularan durante una hora.


Eso sería muy llamativo, y tener una fila en la entrada
de la biblioteca tiraría por el caño eso de pasar
desapercibidos. ¿Quizás los cargaron a todos en la
parte trasera de un camión y luego los guiaron desde
un estacionamiento subterráneo?

Por supuesto, si tuvieran un método de


transporte infalible, la chica de las trenzas no habría
tenido que caminar tanto en el calor del verano. Si su
camión era atrapado por una inspección Anti-Skill
durante alguna campaña de lucha contra el crimen
previa a las vacaciones de verano, hasta ahí llegaba la
operación. Habrían necesitado otro método para atraer
a los concursantes—probablemente condenados a
morir—, ya que importaban más que la audiencia.

Todos los escritorios habían sido retirados del


espacio de lectura en el piso de abajo y se había
colocado a su alrededor una cerca de tela metálica de
más de 3 m de altura. No estaba claro de dónde la
habrán conseguido, pero eran barricadas temporales
colocadas en las calles para detener a los
alborotadores. El espacio interior de 10 metros de
diámetro tenía que ser el ring.

También había luces de colores sobre el


escenario y parlantes más grandes que sofás. Habían
traído equipamiento del club. El entusiasmo del público
era contagioso, por lo que los gritos y vítores se
extendieron como la pólvora. Y eso que el partido aún
no había comenzado.

Los equipos de filmación eran visibles desde


más lejos que la multitud que gritaba.
Sorprendentemente, todos eran modelos enormes que
se podían mover sobre ruedas, tal como se vería en un
estudio de televisión. Con las últimas especificaciones
de alta definición, cada uno tenía que costar alrededor
de 20 millones de yenes. Y había toneladas de ellos aquí.
Todo eso era necesario para el servicio en línea, pero
demostró cuán llenos de efectivo debían estar los
gestores.

Además de eso, se pegaron más de 100 lentes


pequeñas por todo el interior de la barricada.
Probablemente eran para la transmisión compuesta de
realidad virtual. La calidad del equipamiento era de
nivel profesional. Con algo tan especializado,
necesitabas algo más que dinero. Se necesitaban
conexiones industriales.

Mugino miró desde la barandilla con disgusto.

—¿El Coliseo siempre es así?

—Hoy en día la situación es relativamente


tranquila. Generalmente tienen estos enormes fuegos
artificiales asesinos. ¿Se lo están saltando por todos
los libros en papel? ¿O porque el edificio no está
correctamente insonorizado? ¡Y básicamente, mira eso,
Mugino! ¡Esa es una de las sorpresas enjauladas! ¡Un
tigre blanco de 3 metros listo para ser lanzado hacia
los ESPers como concursante sorpresa ☆ !

—¡Eeeek! —Gritó Hanano, acurrucándose en una


esquina del segundo piso. Ella misma no tendría que
luchar contra el tigre, por lo que Mugino pensó que esta
niña tenía una imaginación demasiado activa.
Kinuhata y Takitsubo, menos imaginativas, eran
más despreocupadas.

—Eh, esto súper parece un torneo sangriento


donde gente muere en cada ronda.

—Me dan lástima los pobres animales a los que


hacen pelear. Espero que todos los que dirigen este
lugar sean castigados por su crueldad.

Por supuesto, el trabajo de ITEM no era luchar


en el Coliseo como concursantes.

Tenían que masacrar a la dirección del Coliseo y


apoderarse de su fortuna manchada de sangre. Eso
significaría unos 15 mil millones para ellas, si no más.

Mugino sonrió.

—Ahora bien. ¿Dónde esconden su dinero estos


imbéciles con clase?
Parte 7

El Coliseo era un evento muy importante para


ellos.

No se reunieron todos para cada evento, pero


aun así se aseguraron de aparecer en el lugar como los
directores.

Sin embargo, esas cuatro chicas no estaban en


el ring ni en las gradas. Estaban en una sala de
monitores separada, construida a partir de una
habitación trasera de la biblioteca llena de equipos de
reparación de libros. Usaban esa sala para controlar la
situación en la arena y en línea.

Por supuesto, no eran miembros honradas de la


sociedad, por lo que se habían traído sillas y una mesa
de camping. La mesa estaba repleta de patatas fritas,
palomitas de maíz, pollo frito, patatas fritas y más. Para
las bebidas, había refrescos y café helado. Prefirieron
traer el suyo en lugar de encargarlo a una empresa de
catering. Eso lo hizo sentir más como hacer un
compartir en una fiesta de pijamas solo para chicas, lo
cual era mucho más divertido.

—Uhh... —Una pequeña niña de 12 años de piel


pálida y cabello negro hasta los hombros gimió
mientras miraba todos los monitores.

Waniguchi Nokoba era una artista de artes


marciales mixtas y vestía un traje de anillos que
parecía un traje de baño de carreras bien revelador.
Levantó sus pequeñas manos y estiró la espalda sin
levantarse de la silla.

Sin embargo, sus manos casi aplastaron las


pelotas de goma que sostenía.

—¡¡Yo también quiero pelear!! ¡¡Trabajamos muy


duro para conseguir ese tigre blanco para hoy y quiero
luchar contra él!!

—Eres nuestra verdugo que elimina rápidamente


a cualquiera que viole las reglas relacionadas con el
partido o el juego, por lo que debes quedarte quieta
siempre que todo funcione sin problemas. Es mejor así,
así que intenta disfrutar de la paz y la tranquilidad.

Ibotanokikouji Kaede, una chica con curvas que


vestía un uniforme de verano de la escuela secundaria
Tokiwadai y con algunas trenzas en su esponjoso
cabello rubio, soltó un suspiro de exasperación, pero la
chica de artes marciales la ignoró.

A pesar de su apariencia joven, Waniguchi


enseñó los dientes y escupió.

—Maldita sea, pensé que vería mucha acción en


esta posición, pero estos imbéciles del Lado Oscuro
tienen demasiado miedo para desobedecer. Son
criminales, ¿por qué diablos siguen las reglas? Estoy
empezando a desear haber participado como
concursante.
—Pero entonces ganarías todos los partidos —
comentó una atleta bronceada llamada Hanayama
Kamitsu.

—Entonces no ganaríamos mucho dinero con el


juego, ¿verdad? —Suspiró Ibotanokikouji— Waniguchi-
chan, ¿por qué estás tan irritable hoy?

—Su muslo —susurró una chica de cabello


plateado llamada Inoue Laspezia.

Eso obtuvo una respuesta de la propia Waniguchi


en lugar de Ibotanokikouji.

—¿¡Ah!? Tengo otra picadura de mosquito... No es


de extrañar que haya estado tan enojada hoy. ¡Por eso
odio la tierra! ¡Demasiados insectos! ¿¡Oye, a dónde fue
el repelente de insectos!?

—Es demasiado tarde para eso si ya fuiste


picada. Ven aquí. Te frotaré una crema contra la
picazón —dijo Ibotanokikouji.

—¡Hurra! —Se alegró Waniguchi mientras se


acercaba, pero fue interrumpida por algo más.

La chica de cabello plateado había estado


trabajando en silencio, pero ahora estaba sentada en el
regazo de Ibotanokikouji.

—…Inoue Laspezia.

—¿Sí?
La chica de cabello plateado todavía estaba
absorta en el intrincado trabajo que estaba realizando
con sus manos enguantadas, por lo que respondió con
solo una palabra con acento de Kioto. Ella ni siquiera
levantó la vista.

Como la única aquí inmune al encanto del lirio, la


atleta mantuvo la distancia.

Furiosa porque le quitaron su asiento especial,


la Pequeña Tirana Waniguchi se aferró al costado de
Ibotanokikouji, pero luego notó algo más. Ibotanokikouji
tenía abierto un pequeño reproductor de DVD además
de todos los monitores de gestión. Probablemente era
un artículo vendido barato en una tienda de descuento.

—Oye, jefa, ¿qué es eso? ¿Una pelicula de terror?

—Una de las peores que he visto en mi vida, pero


uno de los especialistas murió en un accidente durante
el rodaje. Si miras atentamente en cámara lenta,
puedes ver cómo la maquinaria lo aplasta al fondo. Je,
je. Apuesto a que todos esos profesores sofisticados se
desmayarían si vieran esto.

En casos como este, la película sería prohibida


en las tiendas en línea o el metraje ofensivo se
eliminaría en una actualización misteriosa, por lo que,
si deseabas agregarla a tu colección, necesitabas una
de las copias físicas limitadas de la primera edición.
Porque esas nunca serían alteradas.
—Buu. Si quieres ver un cadáver, envíame al ring.
Te daría mucho derramamiento de sangre.

—Probablemente sea así, pero no necesito un


primer plano del cadáver. —Ibotanokikouji sonrió
levemente mientras operaba su teléfono. Mordió
amorosamente la oreja de Inoue mientras trabajaba.

Abrió su propia aplicación de mapas personal


que estaba vinculada a su álbum de fotos. Pero en su
caso, el mapa mostraba un recorrido por lugares
famosos de suicidio alrededor de Ciudad Academia.

—Quiero adornarme con las muertes de otras


personas. Quiero dormir envuelta en una manta de su
desgracia. Je, je. Así que no tiene por qué ser nada
emocionante. La ropa de marca no es para lucirse. Se
ve mejor cuando lo usas de manera informal. Se
pueden fabricar diamantes presurizando cadáveres
humanos, pero no hay necesidad de andar anunciando
ese hecho en voz alta. La verdadera clase se encuentra
en hacer las cosas con tanta discreción que los
aficionados nunca se dan cuenta de lo que tienes. El
dinero que ganamos con el Coliseo es igual.

—Buu.

Hanayama Kamitsu, la chica bronceada con


cabello negro ondulado hasta los hombros y una
camiseta sin mangas y pantalones cortos de atleta, no
hizo ningún intento de unirse a las otras tres. Ella
pensaba que estas cosas eran agradables de ver, pero
no tenía ningún deseo de ser parte de ellas. En su
opinión, las relaciones lésbicas eran bastante
hermosas cuando las cosas iban bien, pero se volvían
desagradables rápidamente cuando las cosas iban mal.
Y en el Lado Oscuro, el resultado sería mucho peor que
el de una banda cuando la relación entre dos miembros
se desmoronara.

Normalmente vestía algo un poco menos


revelador, por lo que sus manos vagaban inquietas por
las visibles líneas de bronceado en las mitades
superior e inferior de su cuerpo. Finalmente tomó un
artículo de plástico en lugar de una de las bebidas frías
en la hielera.

El rostro de Waniguchi se iluminó mientras aún


se aferraba al costado de Ibotanokikouji.

—Oh, ¿eso es un cigarrillo electrónico? ¡Siempre


quise probar uno de esos!

—Es un tanque de oxígeno portátil. No tiene


sabor.

Como atleta, Hanayama quería tanto oxígeno


dentro de ella como pudiera. O mejor dicho, se ponía
ansiosa cuando no podía conseguirlo. Sostuvo el
dispositivo de plástico en la comisura de su boca, el
LED azul al final parpadeó y respiró el oxígeno
comprimido que salía del cartucho recargable.

—De todos modos, ¿viste las noticias? Ese


director general fue arrestado, algo sobre atacar a su
propia empresa. Realmente no deberías mirar a la
cámara en un video de un minuto solo porque te
sientes solo y quieres algunos “me gusta”. Lo estaban
transmitiendo en todos los programas de entrevistas.

—¿Y qué pasa con eso? Esto no supone ningún


problema para nosotras, siempre y cuando podamos
retirar periódicamente el dinero del seguro de los
concursantes. Incluso si toman medidas de emergencia,
esa es una corporación de adultos, ¿verdad? Tardan una
eternidad en hacer algo, por lo que aún podemos
recibir los pagos de hoy. Además, todavía hay muchas
más compañías de seguros en Ciudad Academia. Por
no hablar de los ejecutivos a los que podemos
chantajear.

—Hm —fue toda la respuesta que dio la chica de


la pista Hanayama.

Técnicamente eran colegas—más o menos—,


pero en realidad nunca se habían reunido directamente
para darle instrucciones. Incluso si el director general
cantaba como un canario, no sabía los verdaderos
nombres de las chicas. Era desechable, por lo que no
les importaba lo que le pasara.

Para cambiar de tema, Hanayama habló con una


chica diferente: la esbelta chica de cabello plateado
sentada en el regazo de Ibotanokikouji con la mirada
baja hacia el delicado trabajo que estaba haciendo. En
general, ella era una persona parecida a una ardilla.
Pero le molestaba que dijeras que parecía un mapache,
así que valía la pena tener cuidado.
—Hola, Inoue. ¿Qué método desagradable usarás
esta vez?

—…No es nada especial.

Inoue Laspezia vestía un delantal y una boina


sobre un uniforme escolar de verano. Mantuvo la vista
fija en sus manos mientras trabajaba y respondió con
acento de Kioto.

Su hobby eran las figuritas, su habilidad especial


eran las manualidades y pertenecía a un club de arte.
Ni siquiera miró en dirección a Hanayama mientras
hacía algunos movimientos precisos con un pincel de
punta fina humedecido con un material especial en
hierro—es decir, sangre humana—que había mezclado
hasta obtener el color correcto en su paleta de papel.

Nunca pareció interesada en nada, pero se negó


a ceder su lugar en el regazo de Ibotanokikouji.

—Hubo un asesinato en el área, así que solo


estoy falsificando el arma homicida. Es una navaja de
afeitar con las huellas dactilares y sangre
correspondientes; no de los grandes que tendría un
barbero. Tenía todos los materiales necesarios en
stock, así que no me cuesta nada.

—Ay. Recuérdame nunca enfadar a un artista. —


La bronceada Hanayama sonrió.

No importaba si la evidencia era real o no. El


director general probablemente no recordaba por qué
lo habían amenazado. Pero ¿y si el público y el sistema
judicial lo creyeran? Incluso si los cargos fueran
falsos–no, especialmente cuando los cargos fueran
falsos–nadie quería perderlo todo por ello.

Y una vez que comenzaran a recorrer ese


camino, se apoderaría de sus vidas.

Las reglas del mundo no te permitían elegir


cuándo querías parar.

Un adulto lo suficientemente importante como


para no tener ningún reparo en oprimir a los niños
sabría exactamente lo que sucedía en el instante en
que dieran un paso más allá del borde del acantilado.

A Ibotanokikouji se le ocurrió el plan y le ordenó


que lo hiciera, pero incluso ella parecía exasperada.

Abrazó con fuerza a la chica de cabello plateado


sentada en su regazo.

—Oh, Inoue-chan, eres tan perfeccionista una


vez que te propones algo. ¿No te resultaría mucho más
fácil arrimar tu lindo trasero en el tren y hacer algunas
acusaciones falsas de abuso sexual?

—¿Cómo funcionaría eso? Nuestros objetivos


siempre tienen un conductor que los lleva a donde
necesiten ir.

Inoue debió haber terminado su trabajo porque


selló la navaja de pruebas en una bolsa de plástico.
Completó el trabajo con calma y sin expresión. Eso les
dio una carta de triunfo más que podían usar para
incriminar a alguien.

Todos tenían sus fortalezas y debilidades.


Probablemente había una trampa de miel más allá de
esa chica abatida y susurrante… Excepto con la minoría
que era del tipo sencillo y obediente.

—¿Qué te parece esto como conclusión? —


Waniguchi frotó su mejilla contra Ibotanokikouji desde
un lado— El director general arrestado en la televisión
no es un problema para nosotras. Y estamos
preparadas para encontrarnos una nueva billetera. Así
que no desecharemos todo lo que hemos acumulado y
no nos esconderemos. Continuaremos ejecutando el
Coliseo como de costumbre.

—Que así sea —dijeron las cuatro chicas juntas.

Pero cualquiera capaz de leer la atmósfera


habría notado que no lo dijeron exactamente al mismo
tiempo. Las otras tres chicas esperaron a ver cómo
reaccionaba Ibotanokikouji Kaede antes de unirse.

Y ese discreto centro de atención susurró con la


chica de cabello plateado todavía sentada en su regazo.

Esbozando una suave sonrisa en sus labios.

—No se preocupen. Somos ITEM, y obtendremos


para nosotras todos los beneficios que podamos de la
muerte ☆
Parte 8

Arriba del techo, Mugino Shizuri y Takitsubo


Rikou intercambiaron miradas.

—Mugino...

—¿...Esa perra acaba de decir ITEM?

Su grabación del director general decía más o


menos lo mismo, pero esta vez vino directamente de
los propios villanos.

ITEM era, por supuesto, el nombre del equipo de


Mugino. Si estas personas fueran dobles en caso de
emergencia o un grupo que usara el nombre para
conseguir trabajo en el Lado Oscuro, deberían haberse
disfrazado y actuar como Mugino y las demás, pero no
lo hacían.

Cualesquiera que fueran sus razones, esas


chicas habían usado el nombre de ITEM en una
habitación privada donde asumieron que nadie más
estaba escuchando. Eso significaba que esto no era un
acto. Era real.

Mientras tanto, Frenda estaba preocupada por


algo más-—la ropa de la chica de en medio.

—¿No es ese un uniforme de Tokiwadai? ¿Cómo


es que una chica rica de esa escuela acaba en el Lado
Oscuro?
—Tener mucho dinero no evita que cometas
errores. ¿No están todos ustedes en situaciones súper
similares?

Si esa chica realmente era una estudiante de


Tokiwadai, entonces era un verdadero caso.

Las chicas que descansaban en el piso de abajo


continuaron su conversación.

—De todos modos, Waniguchi-chan, aquí hay


algo extra para este mes.

—¡Oh, muchas gracias!

La chica de en medio arrojó algo que sostenía


entre sus dedos.

El objeto que giraba en el aire era una tarjeta


que parecía de plástico. Voló hacia atrás como un
boomerang y Waniguchi lo atrapó ágilmente.

—Apenas es el siente de este mes. ¿Cómo


lograste gastar el salario de un mes tan rápido? Te
pagan un salario adecuado, por lo que debes dejar de
desperdiciar tanto dinero.

—Ibotanokikouji Kaede, sería perfecto si no te


metieras en mi vida respecto a este caso.

La pequeña chica de artes marciales hizo un


puchero con los labios y frotó su mejilla contra la chica
Tokiwadai mientras le daba un rápido beso a la tarjeta
que sostenía.

Aparentemente así era como su ITEM (?) recibía


pagos.

—¿Una tarjeta de crédito? —Mugino murmuró en


voz baja por encima del techo.

—Esas son las tarjetas prepagas que puedes


súper usar con reproductores de música y tiendas en
línea, ¿verdad? Las compras en una tienda de
conveniencia y súper ingresas el número en tu
computadora o teléfono.

Mugino respondió a la explicación de Kinuhata


con un dedo en la barbilla.

—Normalmente no superan los 10 mil yenes en


una tarjeta, pero hay tarjetas premium con montos
mayores. Como 5 o 10 millones en una tarjeta. Aunque
creo que en realidad solo están destinados a comprar
bolsos de marca en línea o hacer donaciones a ídolos
de la red en sitios de videos.

Pero era astuto.

Las tarjetas prepago eran mucho más ligeras


que el efectivo o el oro. Tampoco se podían congelar sin
previo aviso, como una cuenta bancaria. A diferencia de
un diamante, no importaba si las manipulaban con un
poco de brusquedad y los arañaban. Y como el efectivo
podía convertirse en tarjetas, también eran útiles para
el blanqueo de dinero. Luego podrían volver a
convertirse en efectivo a través de Internet o en una
casa de empeño.

—Mugino. —Takitsubo señaló hacia otra parte.

La chica de en medio, ¿Ibotanokikouji Kaede?,


tenía una maleta cerca de ella. Parecía barata, pero una
inspección más cercana mostró que la cerradura había
sido reemplazada por una mucho mejor. La nueva
cerradura no solo era mucho más resistente, sino que
parecía incluir un sensor que transmitiría su ubicación
a través de Internet si se forzaba la apertura de la
cerradura.

«Así que convertir su dinero en tarjetas no era


sólo para lavarlo. Tampoco confían en que los bancos
lo retengan.»

No existían métodos estándar en el Lado Oscuro.


No era perfecto, pero podías tener una idea general de
quién era alguien por los métodos que utilizaba para
estas cosas.

Mugino consideró esto por un momento.

—Si ese estuche está repleto de tarjetas de 10


millones de yenes y queda algo de espacio para
amortiguar, entonces supongo que contiene alrededor
de 80 mil millones.

—¿¡HAPYAH!?
Cuando escuchó esa cantidad, la gallina Hanano
Choubi gritó sin pensar.

La chica Tokiwadai ni siquiera se molestó en


mirar hacia arriba.

Simplemente sostuvo su palma hacia arriba


mientras todavía estaba sentada en su silla de camping
con Inoue en su regazo.

—Ahí.

Entonces todo el techo se derrumbó.

Mugino ni siquiera tuvo tiempo suficiente para


chasquear la lengua.

Los materiales de construcción se hundieron


como un foso de hormigas león y las niñas fueron
arrastradas al piso inferior sin nada a qué agarrarse.

Mugino dejó de intentar enderezarse mientras


caía y se concentró en aterrizar sin que sus piernas
cedieran por el impacto. Incluso con los intrusos
delante de ella, Ibotanokikouji no se levantó.

Sin embargo, levantó a Inoue de su regazo y la


dejó a su lado.

—¿Cómo están, ladronas mal educadas☆?

—Piensas mucho para ser una bruja que


convierte vidas humanas en dinero.
—Pipipi. ¿No estás rebosante de confianza, Nivel
5? ¿Nunca te has molestado en preguntarte por qué
encuentras la victoria donde quiera que vas?

La confianza de Ibotanokikouji no se rompió al


ser llamada bruja.

En todo caso, ella pareció apreciar el insulto.

—Tus superiores han seleccionado trabajos que


saben que un principiante patético como tú puede
realizar para darte el gusto por el éxito. El mismo
proceso se ve con las drogas y el juego: todos los
vicios de la vida tienden a funcionar de esa manera.
Pero el paseo termina aquí. Ahora es el momento de
que te pruebes por todo lo que vales. Has llegado al
punto en el que todo va cuesta abajo.

—Pronto te reducirán a carbón. Espero que no te


moleste.

—Pobre cosita. Deberías intentar usar la cabeza


por una vez. Estás convencida de que puedes hacer
cualquier cosa mientras tengas tu Meltdowner, pero lo
que digo es que esa misma idea es una falsedad que
los adultos de esta ciudad te han metido en el cráneo.

Ella se rió.

Todavía sentada en su silla de camping, apartó a


Waniguchi de su costado.
—¿Realmente crees que puedes sobrevivir a
cualquier cosa solo porque eres una de los siete Nivel
5 de Ciudad Academia? ¿De verdad crees que la
oscuridad de esta ciudad es tan superficial?

Fue Frenda quien miró fijamente su sonrisa


confiada con incredulidad.

Esa chica sabía quiénes eran hasta cierto punto.


Y, sin embargo, todavía parecía confiada mientras se
oponía a Mugino Shizuri.

Mugino no dudó, por supuesto.

Sólo quería la maleta. No necesitaba viva a estás


villanas para sacarles información ni nada por el estilo.

Extendió la palma de su mano y lanzó un rayo


brutal directamente al enemigo.

Pero...

El Meltdowner de Mugino Shizuri se dobló en un


ángulo antinatural y atravesó una pared.

—¿Q-qué...? —dijo Frenda, con el rostro


completamente pálido.

Es posible que se haya sorprendido más que la


propia Mugino.

Mugino entrecerró los ojos.


—Tú…

—No, no soy una electro-master.

Ibotanokikouji Kaede ni siquiera se había


levantado de su silla.

Ella se rió de una manera elegante pero


perversa.

—Soy la sexta Nivel 5 de Ciudad Academia.


Lo dijo.

Dijo ser una Nivel 5. Se presentó a si misma


como el ESPer que ostentaba el título de la “Perdición
del Lado Oscuro”.

—Es hora de que aprendas que la anticuada


superioridad de los Nivel 5 es cosa del pasado. También
hay problemas de compatibilidad de los que
preocuparse. Y en ese sentido, recuerden que se me
conoce como la Perdición del Lado Oscuro.

—¡E-eso no puede ser verdad!

Frenda creía en la marca de la fuerza de ITEM,


en Mugino Shizuri.

Ella creía en la rareza de los siete Nivel 5 de


Ciudad Academia.

Entonces solo pudo llegar a una conclusión.

—¡¡Básicamente, un Nivel 5 no va a aparecer en


cualquier lado!! ¿¡Afirmas que eres la misteriosa
Perdición del Lado Oscuro!? ¡Cualquiera podría salir y
decir que es el #6! ¡Es sólo un número!

—Oh, cariño. Realmente ignoras las


profundidades del Lado Oscuro, ¿no? Este antro de la
muerte alberga Niveles 5 en casi todos sus agujeros.
De hecho, hasta se podría decir que el Lado Oscuro es
su verdadero hogar. El #1 y el #2 están hasta el cuello
en oscuridad, al igual que la misteriosa tiradora de
rayos a la que haces compañía. En cuanto a la eléctrica
y a la psicológica… Es difícil decirlo. Me resisto a decir
que pertenecen al Lado Oscuro, pero dados los
proyectos en los que están involucradas, diría que cada
una tiene un pie en el Lado Oscuro. Mi~mi. El único
limpio es el idiota de las agallas, ¿pero estás segura de
que quieres marcar un estándar de valores basándote
en alguien tan absurdo como él?

—...................................................................................

Frenda Seivelun se quedó sin palabras.

Ibotanokikouji tenía razón.

¿Qué pasaría si el Nivel 5 conocido como La


Perdición del Lado Oscuro también estuviera metido
hasta el cuello en lo ilícito e ilegal?

¿No sería ese exactamente el tipo de resultado


de mierda que esperarías de Ciudad Academia?

Además, el sistema de niveles de Ciudad


Academia se basaba enteramente en lo útil que era un
ESPer para importantes campos de investigación.
Entonces, con los Nivel 5 en la cima, era natural que
los adultos corruptos del Lado Oscuro estuvieran sobre
ellos sin importarles la moral o la personalidad del
Nivel 5. En el mejor de los casó, podrían ser engañados
para que se involucraran.

La risa de Ibotanokikouji parecía gobernar este


lugar.
Sus ojos estaban directamente sobre Mugino
Shizuri, la orgullosa Nivel 5.

—Quieres discutir el punto, pero no puedes


negar la posibilidad, ¿verdad? ¿Cuánto importan
realmente las historias que has oído sobre el #6? ¿Qué
tan segura puedes estar de que el género y la edad que
has imaginado en tu cabeza son correctos? ¿Piensas
que la escasa información que das por sentada sobre él
te ayudará aquí y ahora? Esto no es un rumor, un
informe vago o una leyenda urbana. Estoy aquí justo
delante de ti-—y me presento ante ustedes como la
sexta Nivel 5.

—No te pongas engreída solo porque estás en la


misma categoría que yo, mosca muerta. —Mugino
respondió furiosamente, pero también mantuvo algo de
racionalidad en lo profundo de su mente.

En otras palabras…

«No pude verlo, pero ella atravesó el techo. ¿Qué


tipo de poder tiene?»

Entonces una voz llamó desde el techo roto.

Al parecer, no todas las cinco habían caído.

—¡Mugino!

—¡Quédate ahí arriba, Takitsubo! Hanano, todavía


estás en el techo también, ¿verdad? ¡¡Saca a Takitsubo
de aquí!! ¡Haz lo que sea necesario para protegerla!
¿¡Entiendes!?

Mugino escuchó un sobresalto de pánico, pero


se estaba volviendo más distante. Hanano estaba
asustada pero hizo lo que le dijeron. Ella era el tipo de
cobarde que se ponía en movimiento cuando se sentía
acorralada, no se congelaba.

El AIM Stalker de Takitsubo era un poder


conveniente, pero no necesitaba estar en primera línea
para que funcionara. Podía leer la ubicación del
enemigo desde un lugar seguro y enviar la información
por teléfono.

Eso dejaba a Mugino, Frenda y Kinuhata aquí.

Convenientemente, sólo su vanguardia había


caído del techo. ¿Habían tenido buena suerte o el
enemigo tuvo mala suerte? De cualquier manera, este
tipo de presagio tenía una sorprendente cantidad de
poder en el mundo de los villanos.

—Esto es como una broma de mal gusto —


Kinuhata parecía molesta—. ¿Ella es la sexta Nivel 5 y
una súper estudiante de Tokiwadai?

—Mi~mi. Pareces sorprendida de encontrar una


élite en las sombras. —La expresión de Ibotanokikouji
decía que le resultaba desconcertante por qué Kinuhata
lo cuestionaría.
Se llevó un dedo a la barbilla e inclinó
tiernamente la cabeza.

—Las niñas como yo reciben una educación


protegida y aislada del mundo exterior. “No hagas ruido
cuando camines, cuando comas o cuando rías”.
¿Pretenden criar ninjas? Cuando tu propia existencia se
ve forzada a entrar en un estado antinatural, algo se
distorsiona dentro de ti. Por eso hay que hacer algo
para que las manecillas del reloj vuelvan a su lugar
correcto; lo que significa conocer la verdad del mundo,
por muy horrenda que sea. Y debe hacerse de forma
regular. De lo contrario, ese lujoso reloj de cuerda
manual volverá a desincronizarse con el resto del
mundo.

—¿Llegarías tan lejos para súper aprender cómo


funciona el mundo real?

—Trata de considerar cuán restrictiva es la vida


que una debe vivir para necesitar todo esto con tal de
evitar ser destrozada por esa distorsión interna... Este
es el problema con los relojes digitales baratos. No se
puede entender el dolor de una educación de clase alta
auténtica —suspiró con aparente decepción.

No mataba para protegerse durante una guerra,


ni robaba porque fuera pobre y estuviera hambrienta.

Pero ella estaba matando gente de todos modos.

La crueldad humana era más notoria en tiempos


de paz, cuando no había excusas a las que recurrir.
—Jeje.

La chica Tokiwadai rió suavemente y dirigió su


elegante mano hacia el techo.

—Por cierto, no esperaba que tuvieran una


quinta miembro. ¿Pero realmente pensaron que nos
quedaríamos sentadas el tiempo suficiente para que
escaparan?

—¿Pensaste que nosotras nos quedaríamos


sentadas?

Frenda Seivelun y Kinuhata Saiai dieron un paso


adelante.

Frenda sacó varios explosivos con forma de


huevo de su falda corta y les pegó mechas más
pequeñas que cigarrillos.

—Básicamente, ¿pensaste que te daríamos


tiempo para atacar a Takitsubo y Hanano? ¡¡Podrías
haber evitado esto si hubieras entregado el dinero,
pero admito que es bastante gracioso que prefieras
volar en pedazos!!

Mugino notó algo en medio de los gritos de


Frenda. Subrepticiamente sacó su teléfono del bolsillo
y encontró un correo electrónico allí: “CONCÉNTRATE EN
LA MALETA. ERES NUESTRO AS, ASÍ QUE VE TRAS ELLO”.
Mugino se había preguntado de dónde había
venido toda la confianza de Frenda cuando antes había
estado tan asustada por el anuncio del #6, pero solo
estaba gritando para evitar que el enemigo escuchara
la vibración del teléfono silenciado de Mugino.

Lo siguiente que Mugino notó fue que la maleta


en cuestión había desaparecido. Había sido tomada
por... Presumiblemente la chica del club de arte que
había desaparecido junto con ella.

A Mugino y las demás ya no les importaba el


trabajo que les había encomendado la voz del teléfono.

Ni siquiera necesitaban ganar el premio en


metálico que ofrecía este maldito Coliseo.

Estaba todo ahí en la maleta.

Robar esos 80 mil millones en tarjetas de


prepago era su principal prioridad.

—¡¡MIERDA!!

Mugino disparó su primera ráfaga de


Meltdowner pasando directamente por los hombros de
Frenda y Kinuhata. El enemigo ya había doblado uno de
sus rayos. Como todavía no sabía cuál era ese poder,
no creía que este ataque pudiera derrotarla. El rayo
solo tuvo la intención de cegar a este misterioso ITEM
(?) alterno, mientras que el ITEM original podía
intercambiar sus pensamientos bajo la cobertura de la
explosión y la nube de polvo.
—¡¡Déjame el maletín a mí!!

—Súper servirá. Esto se reduce a un problema


de compatibilidad con tu poder, ¿verdad? La
derrotaremos aquí si podemos, pero al menos la
ralentizaremos mientras intentamos descubrir cuál es
su poder y cualquier otra cualidad que tenga.

Mugino atravesó una puerta y casi salió rodando


al pasillo.

Vio una falda de uniforme de verano ondeando


más adelante. Una chica arrastraba la maleta por el
pasillo. Ella era casi sólo un punto desde la perspectiva
de Mugino.

«Me encantaría simplemente destruirla desde


aquí, pero eso requeriría una línea concentrada de
destrucción más delgada que la pasta seca. No me
gustaría vaporizar la maleta llena de todo ese dinero.»

—¡¡Tendré que acercarme!!

Una vez que tuvo un plan, se apresuró a actuar


en consecuencia.

Corrió por el pasillo de la biblioteca.

La chica sombría que corría delante miró hacia


atrás solo una vez antes de sacar algo parecido a un
control remoto del bolsillo de su falda y presionar el
botón con el pulgar. Mugino escuchó gritos
provenientes de más allá de la pared a su lado. Un par
de puertas dobles cercanas fueron rotas y un animal
salvaje con sed de sangre entró en el pasillo.

Medía 3 metros de largo y pesaba más de 250 kg.

La jaula del tigre blanco debió haberse abierto.

—¡¡¡CÁLLATE Y MANTENTE AL MARGEN DE


ESTO!!!

Mugino estrelló su puño contra el hocico del


animal. La vibración del aire sacudió una ventana
cercana y el impacto se propagó desde la nariz del
tigre blanco hasta la punta de su cola. Ella dejo fuera
de combate a la bestia de 3m de un solo golpe, y ni
siquiera usó su poder.

Una chica con aspecto de Judgement que de


alguna manera había terminado como concursante del
Coliseo estaba desplomada en el suelo.

—¿T-tú me salvaste? Graci—-

—¡¡FUERA DEL CAMINO, MALDITA PUTA!!

Después de paralizar a la chica con un grito,


Mugino continuó corriendo por el pasillo.

La chica del Club de Arte de cabello plateado


había escapado por la puerta al final del largo pasillo.
Esa puerta conducía a un espacio abovedado.
Cubría el área de unas cuatro tiendas de conveniencia.
Un dispositivo redondo en el centro estaba cubierto de
dispositivos ópticos y rodeado de asientos dispuestos
en círculos concéntricos.

Mugino miró alrededor del espacio oscuro y sin


ventanas.

«¿Un planetario?»

¿Estaba esto dentro del edificio circular que


había visto al lado de la biblioteca? Pero eso realmente
no importaba.

Podía ver la espalda de la chica del Club de Arte


desde aquí. No debe haber podido moverse muy rápido
mientras cargaba esa maleta. Y Mugino sólo estaba
interesada en ese equipaje, por lo que estaba dispuesta
a dispararle a la chica por la espalda sin previo aviso,
siempre y cuando no dañara la maleta en el proceso.

«Si apunto a su columna y concentro el rayo en


una línea del ancho de un fideo, ¡puedo matarla
instantáneamente con un solo disparo-—!»

Pero eso no es lo que sucedió.

La sombría chica del Club de Arte de cabello


plateado escapó por la salida de emergencia.

Porque…
—¡¡Ah, ja, ja!! ¡¡¡Si quieres jugar a la mancha,
juega conmigo, no con Inoue!!!

Un explosivo ¡¡¡GRRR!!! vino desde la pared al


lado de Mugino. Llegó tan repentinamente que Mugino
no tuvo tiempo de lanzar su Meltdowner. Ella chasqueó
la lengua y rodó hacia atrás.

Un trozo gigante de metal la rozó mientras


producía una ráfaga de viento.

Los asientos que rodeaban el planetario estaban


dispuestos en prolijos círculos concéntricos. Se
parecían mucho a los asientos de una sala de cine, por
lo que había que atornillarlos firmemente al suelo.

Todos fueron mandados a volar como hojas.

Una estimación aproximada decía que el ataque


había sido más mortífero que un tren de carga. Podría
haber atravesado la pared del planetario con facilidad.

El rugido ensordecedor continuó y siguió.

Provenía de una chica atlética bronceada con su


cabello negro ondulado cortado hasta los hombros.

Tenía solo una pierna en algo parecido a una


patineta con manillares en forma de T adjuntos. ¿Eso
era lo que llamaban “monopatín”?

Pero la parte trasera de la tabla, detrás de


donde descansaba su pie, era inusualmente grande.
Esa parte por sí sola tenía unos 3 m de largo, el
neumático era extra grueso y el cilindro agrandado
parecía un motor a reacción abierto. Por supuesto,
tenía que tener una variedad de dispositivos de
propulsión diferentes además del más obvio.

El Lado Oscuro no siempre dependía de los


poderes ESPer.

También hacía uso de armas de última


generación.

—Encantada de conocerte, colega. Soy


Hanayama Kamitsu de ITEM. Pero puedes llamarme la
mensajera.

—…

—Soy la mensajera que entrega la muerte. Eso


podría significar entregar directamente violencia o una
bomba, pero incluso cuando entrego lingotes de oro o
un botiquín de primeros auxilios para salvar la vida de
alguien, al final siempre conduce a la ruina. Eso es lo
que soy. Así que ten cuidado cuando un villano te
ofrezca amabilidad. Ah, ja, ja. Incluso un niño sabe que
es mala idea confiar en las tentaciones de un demonio.

Sólo entonces se dio cuenta de que Mugino no


respondía.

Parecía que Hanayama ni siquiera había


imaginado que alguien podría estar interesado en algo
más que su título de “mensajera”.
—¿Mmm? ¿Sigues al tanto del tema de ITEM?
¿Creías que sólo ustedes podían usar el nombre?
¿Estabas imaginando un pequeño símbolo ©12 al final
cada vez que lo decías? No seas tonta. ¡La oscuridad de
Ciudad Academia nunca protegerá amablemente los
derechos de un villano!

La chica bronceada se rió mientras doblaba las


caderas y apoyaba la parte superior del cuerpo contra
el manillar en forma de T.

Era la risa desagradable de alguien que sabía la


verdad.

—Cualquier equipo que sea más útil para el Lado


Oscuro en su conjunto se llamará ITEM. Así es como
funciona el sistema. Los asesinos que no hacen más
que gastar dinero no van a ser suficientes. Sólo
destruyes, no produces nada. Mientras tanto, hacemos
los trabajos que nos asignan y al mismo tiempo
obtenemos nuestras propias ganancias, por lo que diría
que obtenemos una puntuación un poquito más alta que
la suya.

Su monopatín modificado emitió un rugido


profundo.

—Entonces juguemos, impostora. Nuestro ITEM


eliminará a todos los demás candidatos de la carrera.
Este prototipo de prueba de concepto poco práctico

12
Se refiere a que el nombre de ITEM no tiene copyright.
puede alcanzar velocidades de 1.100 km/h sin despegar
del suelo. ¡¡Te aplastaré con mi amado Dragon Motor!!

Hanayama no esperó a que Mugino respondiera.

Piso el acelerador y se fundió en corrientes de


aire.
Parte 9

Frenda Seivelun y Kinuhata Saiai. Ibotanokikouji


Kaede y Waniguchi Nokoba.

Dos contra dos.

—¿Oh?

La primera en hablar fue la pequeña niña con el


traje de anillos.

—¿Dejaste que tu as se fuera mientras dos


luchadoras sustitutas se ocupan de la Jefa y de mí?
Debes tener confianza.

—Waniguchi-san, ¿deberíamos hacer lo de


siempre?

—Sí, por favor.

Ni siquiera les dieron tiempo para prepararse.

Algo atravesó la habitación y las cuatro paredes


fueron derribadas. Incluso la pared detrás de Kinuhata
y Frenda.

Eso significaba que los espacios divididos por


las paredes ahora estaban conectados.

Esto ahora era parte de la arena del Coliseo que


estaba hirviendo de emoción después de un impactante
accidente.
La multitud guardó silencio por el pánico, pero
no pasó mucho tiempo antes de que estallara una gran
ovación. Todas sus voces se unieron para formar una
única y poderosa masa de ruido. La chica líder tensó su
frente en ligera concentración.

Waniguchi casualmente agarró un micrófono que


voló hacia ella por sí solo.

—¡¡Sí, jajaja!! Sé que están molestos porque


interrumpimos la pelea, pero tenemos un evento
mucho más emocionante para ustedes. Anímense,
porque es hora de una auténtica purga. ¡Hey, hey, hey!
¡Un aplauso para esta verdugo! ¡¡¡ESTA TRANSMISIÓN
EN VIVO ESTÁ A PUNTO DE VOLVERSE MUCHÍSIMO
MÁS SANGRIENTA!!!

—¡¡Fuera del camino, novata!! —Gritó Frenda.

Algunos objetos se cayeron de su falda y se


rompieron. Ella quería una vibración. Las bibliotecas
contenían mucho papel, por lo que fueron diseñadas
para ser especialmente sensibles a la hora de detectar
terremotos e incendios eléctricos.

Ibotanokikouji Kaede sacó un poco la lengua.

—Tch, ¿tratando de disparar el disyuntor? Qué


aburrido. Sin embargo, lograste detener la transmisión
en vivo. Y desafortunadamente, tomamos los teléfonos
de la audiencia para evitar que grabaran el valioso
partido y lo subieran a un sitio de videos.
Al final, se trata de cámaras profesionales sobre
ruedas, por lo que utilizarán una conexión por cable. ¡Y
en un estudio de televisión real, tendrán un miembro
junior del personal a cargo de la gestión del cable!

Que un vídeo de sus asesinatos se revelara en


todo el mundo era el peor de los casos para las
personas que realizaban trabajos clandestinos, pero
aquí apenas lo habían evitado. Sin embargo, esto solo
activó un sistema de emergencia destinado a responder
a un terremoto, por lo que la energía de la sala volvería
a funcionar en unos 10 minutos si no se detectaban más
problemas.

—Pero aun así las mataremos. —Waniguchi


golpeó sus puños frente a su pecho plano.

La niña de 12 años esbozó una sonrisa


beligerante al anunciar la muerte de sus oponentes.

—¡¡Ahora será un evento exclusivo en el sitio,


pero eso solo significa que tenemos que hacerlo aún
más emocionante!!

Waniguchi no dudó en dar un paso adelante.

Probablemente este era su papel en el equipo.


Mientras la vanguardia mantenía al enemigo ocupado
en el combate directo, la retaguardia mantendría la
distancia y haría algo más. Y esta retaguardia decía ser
la #6. Cualquier cosa que ella hiciera seguramente
sería mortal.
«¡¡No sé qué será eso, pero no podemos darle
tiempo para usarlo!!»

Kinuhata dio un poderoso paso adelante.

Las dos chicas echaron a correr. Tomaron la


ruta más corta para acercarse la una a la otra.

Waniguchi abrió los brazos.

—¿Sin trucos? Me gusta ese estilo. ¡¡No son


mejores que un trozo de carne podrida en la basura,
pero al menos son carne digna de algo de respeto!!

Justo en ese momento, apenas unos momentos


antes de que chocaran, Kinuhata voló de forma
antinatural hacia la derecha. Fue una suerte que tuviera
Offense Armor. Un humano común y corriente podría
haber resultado destrozado por la explosión que la
golpeó.

Eso no fue obra de Waniguchi y tampoco fue el


poder de Ibotanokikouji.

Su aliada Frenda había usado una bomba para


derribarla a un lado.

Un momento después, la pequeña mano de


Waniguchi atravesó el aire. Fue menos un golpe directo
y más un movimiento en espiral para atraer todo
alrededor de su mano. El ataque no alcanzó su objetivo
y en su lugar golpeó una estantería, haciéndola
pedazos. Tenía que estar usando algún tipo de poder
ESPer. Por lo que parece, podría partir un auto en dos
con solo un brazo.

—¿¡Eres estúpida!? ¡Básicamente, debes corregir


tu hábito de confiar en tu resistente escudo y aprender
todo lo que puedas sobre las habilidades del enemigo!
¡¡Así solo conseguirás que te maten-—!!

Frenda iba a decir más, pero una figura grande


se posó sobre ella.

—¡¡Súper cuidado!!

Kinuhata había caído al suelo, pero arrojó el


pesado soporte de metal hacia las luces del escenario,
golpeando a Frenda lo suficientemente fuerte como
para alejarla de algo.

—¡¡Estoy súper segura de que puedo sobrevivir


más que alguien que se queda súper quieta para dar
una larga explicación en medio de una batalla mortal!!

—Bgh. ¿Te salvo la vida y así es como me pagas?


Básicamente, ¿estás en una fase de rebelión infernal?

No era momento de quejarse.

Un temblor recorrió el suelo.

Frenda estaba siendo atacada por un oso grizzly


que medía más de 3 metros de altura cuando estaba
sobre sus patas traseras.
—El plato fuerte del Coliseo suelen ser los
combates entre ESPers, pero este era nuestro seguro
en caso de que el tigre blanco fuera demasiado
poderoso y mutilara a todos los concursantes de hoy.
Esperábamos distraer a la audiencia de la falta de un
ganador enfrentando a las dos bestias y haciendo que
la gente apostara sobre el resultado.

Ibotanokikouji se llevó una mano a la boca y se


rió sin jaula ni nada más entre ella y el enorme oso.

Ni siquiera estaba usando los trucos circenses


de contenerlo con un látigo o con fuego o hacerse ver
grande.

—¿¡Básicamente esto significa que su poder es


controlar a los animales!?

—No, eso súper no tiene sentido. ¿Cómo


explicaría eso la destrucción del techo o las paredes? Y
fue fácil pasarlo por alto, pero ella hizo que el
micrófono súper volara por sí solo.

Eso era cierto.

Sin embargo, Ibotanokikouji en realidad estaba


demostrando múltiples fenómenos extraños. Extendió
la palma de la mano hacia el oso pardo sin siquiera
mirarlo y este se detuvo. Esa bestia feroz e
impredecible podía atacar a cualquiera si estaba de mal
humor, pero ella lo controlaba como si tuviera un
control remoto.
La bestia agitada fue liberada de lo que sea que
la atara y giró sus patas delanteras hacia Frenda ya
que ella estaba más cerca.

Waniguchi ignoró eso mientras caminaba hacia


adelante.

Siguió un suave crujido.

Esa bestia podía alcanzar una altura de 3 metros


y sus músculos aguantarían un disparo de pistola
calibre .45, pero la niña de 12 años la agarró con sus
delgados brazos y lo aplastó.

Incluso el público sediento de sangre quedó


brevemente en silencio.


…………………………………………………………………………………………………………
Básicamente, ¿Qué acaba de pasar?

Ella no había usado un golpe físico. Eso parecía


más bien un agarre de articulación.

Waniguchi sonrió dulcemente mientras estaba


empapada en sangre de oso. Esa sonrisa contenía la
combinación perfecta de inocencia e intimidación, lo
que la hacía extremadamente popular para algunos.

—Uff, ¿en serio? Jefa, sé que jugar con animales


es divertido y todo eso, pero trata de no interrumpir mi
pelea.
—Ji~ji. Lo lamento. Por favor, perdóname. Perdí
un poco el control.

Frenda quedó atónita.

Un explosivo bailó sin sentido en su mano


después de que ella se congeló en su postura de
lanzamiento.

¿Afectaría esto siquiera a esa chica?

Los explosivos eran un símbolo de la tecnología


y la violencia de la humanidad, pero se sentían muy
inadecuados frente a esa sonrisa.

—Esfuerzo de palancas ★

Waniguchi sonrió beligerantemente mientras


sacaba un par de alicates gruesos de su bolsillo.

Se agarró a la pared con ellos y la arrancó con


un solo brazo.

Como una pieza de maquinaria pesada


demoliendo un edificio.

—No voy a tratar de ocultar mi poder. Después


de todo, lo he mostrado en los videos de ejecución
cuando alguien viola las reglas. Tijeras, palancas,
balanceo y agarres para articulaciones: si se forma una
palanca, puedo usarlo como arma. Sí, puedo agarrar un
pilar de concreto del tamaño de tu torso y triturarlo con
mis propias manos. Demonios, podría hacer lo mismo
con uno el doble de grueso.

—¿Esta súper idiota habla en serio...?

Con un chapuzón, Kinuhata agarró un balde de


aceite de máquina y lo arrojó sobre su cabeza. Era algo
extraño de encontrar en una biblioteca, pero
probablemente estaba destinado a las ruedas del
pesado equipo fotográfico. O tal vez era un arma
inflamable destinada a ser utilizada en el Coliseo.

—Si todo lo que puedes súper hacer es


amplificar el poder de los bloqueos articulares que
utilizan palanca, entonces no podrás hacer nada contra
un puñetazo o una patada directa. En pocas palabras,
no hay nada de qué preocuparse mientras no me
agarres. ¿Por qué te esforzarías en decirnos eso? Hay
súper muchísimas formas de matarte.

Después de escuchar todo eso, el rostro de


Waniguchi se arrugó.

Ella estaba tratando con todas sus fuerzas de


contener las lágrimas. De repente, parecía una niña
normal de 12 años.

—Ahora, ahora, Waniguchi-chan. No llores. Por


eso te dije que no revelaras tu poder de esa manera.

—Buahh, jefa.
—E incluso si es demasiado resbaladiza para
agarrarla con tus propias manos, aún puedes golpearla
y desgarrarla con esos alicates. También puedes
probar algo más complicado usando una catapulta para
lanzar proyectiles o a ti misma. No es muy inteligente
limitar tus opciones centrándote únicamente en
bloqueos de articulaciones con las manos desnudas.

—¡¡No necesitas atacarme tambieeeeeeeeeeén!!

—Eso, eso

La chica sádica—que había hecho llorar de


verdad a la niña de 12 años—abrazó a Waniguchi y le
dio un reconfortante abrazo.

La concentración se reunió en la frente de


Kinuhata.

—Seguro que tienes confianza. ¿Súper crees que


puedes ganar mientras proteges a esa idiota y luchas
contra nosotras? Es un dos contra uno. No tienes pinta
de ser una imbécil.

—Jeje. Sí, tienes razón.

Ibotanokikouji se rió como si se hubiera


escapado.

Era la risa divertida de una madre que


finalmente había conseguido una casa para su familia
con un préstamo a 35 años y luego se enteró de que su
hija, miope, planeaba huir de casa y vivir de forma
independiente.

—Pero aun así saldré victoriosa. ¿Puedo luchar


mientras protejo a los débiles? ¿Puedo ganar uno
contra dos? Por supuesto que puedo. Cuando eres
poderosa, puedes luchar contra este mundo injusto.
Pero no puedo culparte por ser demasiado débil para
entenderlo.

—¿...?

El #6 se llevó un dedo a los labios y susurró


dulcemente:

—Estás de suerte. Estás a punto de recibir una


demostración especial de lo que realmente puede
hacer la Perdición del Lado Oscuro.

Sólo necesitó un instante para terminar la pelea.


Parte 1 0

El extraordinario motor rugió. El estrépito se


convirtió en una masa física que irrumpió en todo el
planetario.

Ese era el monopatín modificado de Hanayama


Kamitsu: el Dragon Motor.

Pero el Meltdowner de Mugino Shizuri era un


arma de proyectiles extraordinaria. No importaba qué
tan rápido el enemigo acelerara hacia ella. No tenía
nada que temer mientras los redujera a carbón antes
de que la alcanzaran-—

O eso pensaba ella.

—¡¡Jajaja!!

Hanayama pasó de largo.

De hecho, ese monopatín gigante se movía a lo


largo del techo abovedado del planetario. Desafiaba la
gravedad como una montaña rusa.

—Tch. ¡¡Deja de usar la fuerza bruta para


desafiar la dinámica de fluidos!!

—Me estoy moviendo a 1100 km/h, ¿recuerdas?


Por eso necesito mi propio suministro de oxígeno. ¡¡Ah,
ja, ja!! ¡¡Ja, ja, ja!! ¡¡EN REALIDAD ES MUCHO MÁS
DIFÍCIL MANTENERLO EN EL SUELO!!
Incluso la risa de la chica bronceada era
distorsionada por su velocidad. El monopatín hizo
varios pases por encima de la cabeza de Mugino
durante esa declaración.

La piel desnuda no podía sobrevivir a esa


velocidad, por lo que probablemente le aplicaron algún
tipo de gel generosamente en todo el cuerpo.

—¡¡Estúpida chica araña!!

—Bingo. —Hanayama respondió al insulto con


una risa.

Siguieron varios ruidos metálicos.

El monopatín casi se había derretido en líneas


aerodinámicas, pero en la enorme parte trasera, varios
brazos mecánicos se extendieron hacia los lados como
una araña. Cada brazo tenía una hoja afilada de metal
pesado unida al extremo.

—¡¡Número atómico 92!! ¡¡Estas espadas


ardientes de uranio empobrecido pueden atravesar un
tanque!! Je, je, ni siquiera notarás que te han cortado.
Ah, ja, ja, juguemos un juego de daruma otoshi13 humano

13
Es un juego tradicional japones en dónde se renueven piezas en
forma de disco colocadas en fila una encima de la otra sin que se
caiga la torre.
El monopatín se movió desde la cúpula curva
hasta el suelo y luego cargó directamente hacia Mugino.
Seguirlo a simple vista era bastante sobrehumano, por
lo que ni siquiera Mugino tuvo tiempo de apuntar con
cuidado. Calculó la longitud de los delgados brazos y
espadas y luego consideró si esquivar hacia la
izquierda o hacia la derecha.

—¡¡Tch!!

Disparó Meltdowner a sus pies para saltar hacia


arriba.

—Oh, ¿lo descubriste? Ahí va mi promesa de


matarte antes de que te des cuenta.

Chispas anaranjadas se dispersaron un


momento después. Los restos de los asientos fueron
cortados como tofu o gelatina incluso fuera del alcance
de los brazos y espadas.

Habían cables.

—Tenías razón al llamarme niña araña.

Mugino todavía estaba suspendida en el aire,


pero Hanayama ya había dado cinco vueltas al techo—o
suelo—abovedado.

Hanayama no pudo cortar directamente a Mugino


en el breve momento que permaneció en el aire, pero…
—No te dejaré aterrizar. Construiré una telaraña
de cables mortales. Hacer cables tan delgados con
uranio empobrecido no es fácil, ¿sabes? ¡¡Ahora
maldice tu propio peso corporal mientras te corto como
gelatina!!

La caída de Mugino hacia la muerte fue casi


completa.

Se giró en el aire y lanzó un rayo Meltdowner.

Pero no golpeó el monopatín.

Su oponente era demasiado rápido.

«Maldita sea, una sola línea recta no es


suficiente. Necesito otra opción para lidiar con un
objetivo que sigue alejándose del camino.»

—¡¡Ah, ja, ja!!

Mugino quedó atrapado en un vórtice de risas.

Si hacía todo lo posible para resistir, como usar


los restos de los asientos en el aire o las barandillas de
metal como punto de apoyo, probablemente podría
ganarse algunos saltos más impulsados por
Meltdowner, pero eso era todo. Una vez que la
gravedad arrastrara todos esos puntos de apoyo al
suelo, Mugino también caería y sería cortada en
pedazos por los cables.
El Motor Dragon continuó dando vueltas a su
alrededor.

Los cables estaban colgados por todo el


planetario y Mugino sería cortada en cubitos si caía en
ellos.

—¡¡Los disparos aleatorios no me alcanzarán y


tampoco podrán romper mis cables!! ¡No puedes seguir
disparando esos rayos para siempre! Adiós, Nivel 5.
¡¡¡El nombre de ITEM ahora es nuestro-—!!!

Inmediatamente después, parte del techo


abovedado del planetario fue arrancado ruidosamente.
Una masa más grande que un refrigerador perdió su
soporte y cayó, por lo que Hanayama tuvo que girar
rápidamente el manillar en forma de T. Desde la
perspectiva del monopatín, había sido como si la
carretera se derrumbara más adelante. Ella escapó
ilesa, pero aún así se salió de su rumbo planeado.

—¿Qué…?

La atleta encontró la respuesta antes de


terminar su pregunta.

Ella vio agujeros. Grandes agujeros. Los


disparos aleatorios habían funcionado. El Meltdowner
de Mugino había abierto varios agujeros de 2 metros en
el techo abovedado. La propia cúpula ya no podía
sostenerse y gruesas grietas la atravesaban. Una vez
que esas grietas cubrieron la superficie de la cúpula, la
gravedad ordinaria tomó el control y las paredes se
desprendieron y cayeron.

—No importa qué tan rápida seas si no te apunto


directamente.

Mugino utilizó el último punto de apoyo en el aire


y una viga para dar otro salto. Ella sonrió y apuntó con
la palma en el aire.

La chica reconocida como un monstruo todavía


tenía confianza de sobra.

—No te quedan muchas opciones una vez que


has perdido el camino, mensajera. ¿Y no dijiste que era
difícil mantener esa cosa en el suelo?

—¡¡Tú...!! ¡¡PERRA!!

Hanayama se desvió de un lado a otro para


evitar los "pozos" en la cúpula que se derrumbaba.
Pero a medida que sus rutas se volvieron más
limitadas, finalmente solo tenía un camino que podía
tomar, lo que facilitó predecir su ubicación futura y
disparar su Meltdowner allí. Porque si Hanayama
hubiera disminuido la velocidad, se habría caído del
techo.

Ni siquiera le dieron la oportunidad de gritar.

El rayo lanzado desde la palma de Mugino borró


de la existencia a la chica bronceada y su monopatín
modificado.
No quedo ningún cadáver. Ni siquiera dejo una
sola gota de sangre.
Parte 1 1

Mugino escuchó algo cortando bruscamente el


aire.

—Vaya.

Con el techo abovedado destruido, los cables


tensos habían perdido su soporte. Fue como si la
cuerda de un arco afilada se rompiera de repente. Se
habría sentido bastante tonta al perder una extremidad
o la cabeza por esto.

Pero esto también significaba que no tenía que


preocuparse de ser cortada al aterrizar en el suelo roto.

Había derrotado a Hanayama Kamitsu,


mensajera del ITEM enemigo.

Pero esa no era la razón por la que Mugino


estaba aquí.

La chica del Club de Arte de cabello plateado con


la maleta no estaba por ningún lado. Ella había
escapado. Este era un trabajo para un miembro más
orientado a la inteligencia, no para una especialista en
combate como Mugino.

Sacó su teléfono mientras se concentraba en las


cosas fuera del planetario en ruinas.

Sabía exactamente a quién llamar.


«Necesito que la organización de apoyo
establezca un perímetro alrededor de la biblioteca.
Ojalá puedan al menos vislumbrarla. Takitsubo sólo
tiene que registrar su campo de difusión AIM para
rastrearla incluso si intenta huir del sistema solar.»

—¡Hanano! ¿Has puesto a Takitsubo a salvo?


Quiero que use AIM Stalker, así que dile que tome un
poco de Body Crys—-

—Oh, hola. Tengo a tu misteriosa quinto miembro


bajo mi custodia.

—Khh...

Mugino frunció el ceño.

Reconoció esa voz, pero no era a quién había


llamado. Una llamada al teléfono de Hanano Choubi fue
respondida por la voz de Ibotanokikouji Kaede, lo que
sólo podía significar una cosa.

«¡Ella tiene la peor sincronización!»

—Por favor, no la culpes por esto. Hanano-chan


hizo exactamente lo que le pediste. Ella reprimió su
miedo y luchó con uñas y dientes para dejar escapar a
Takitsubo-chan. Realmente deberías elogiarla por sus
esfuerzos admirables, aunque ineficaces. Pero si ella
ya no tiene un lugar en tu equipo ahora que te ha
fallado, estoy más que dispuesta a invitarla a unirse al
mío. Je~je. Pecaminosamente lindo, ¿no es así?
—Maldita seas.

Con un sonido metálico sordo, alguien derribó la


puerta medio rota del planetario. Una Kinuhata de
aspecto maltrecho emergió. Estaba sosteniendo a
Frenda con su hombro, pero ¿estaba Frenda siquiera
consciente?

—Súper lo siento-—

Mugino no tuvo tiempo de responder antes de


que esas dos colapsaran sin fuerzas delante suyo.

Ibotanokikouji tenía que saber que la opción más


segura era no decir nada, pero eso no la detuvo.

—Para que lo sepas, obtuvieron una puntuación


sorprendentemente buena al escapar de esa situación.
Aunque en realidad la culpa la tiene mi propia
indecisión. Si me hubiera centrado en ellas, no habrían
durado ni un segundo.

Una risa silenciosa se coló por encima del


dispositivo electrónico.

Normalmente, sólo esto le habría costado la vida.

—Te dije que soy la Perdición del Lado Oscuro,


¿no? No pareces tener la capacidad intelectual para
entender lo que eso significa, así que espero que esto
te haya enseñado la misma lección en un nivel más
instintivo. Este es mi territorio para cazar a gente como
tú. No podrás derrotarme mientras permanezcas en
esta oscuridad. No importa lo que hagas.

—Cállate, mosca muerta. Eso es sólo una


leyenda. Propaganda. ¿Habría alguna diferencia yo
fuera un héroe o una colegiala con mariposas en la
cabeza?

—Ya sabes la respuesta a eso.

Esas palabras parecieron apoderarse de la


atmósfera.

Reglas extrañas parecían filtrarse por las


grietas.

—Ninguna de ustedes es más que una presa, así


que cuando se reúnen, solo terminan devorándose
unas a otras —dijo Ibotanokikouji—. Soy tu pesadilla, tu
depredador, adaptada para que tus pequeñas garras y
colmillos no puedan alcanzarme. No existen tres
extremos en la cadena alimentaria. Es una jerarquía
pura de arriba a abajo.

—...

—De todos modos, utilizamos un informante


diferente en la compañía de seguros para cada partido,
por lo que, para empezar, ese hombre era desechable.
Podemos reemplazarlo en cualquier momento. Nuestro
único fracaso aquí es... Bueno, que todavía estés vivo
debe significar que Hanayama-chan está muerta. Pero
también podemos superar eso negociando con Hanano-
chan para que se convierta en nuestra nueva
compañera de equipo. Ella es linda, así que mentiría si
dijera que no quiero agregarla a mi colección. Nuestra
estructura de cuatro chicas no se romperá. Je~je.
Violencia, hambre, falta de sueño, picazón, asco, pánico:
hay muchas formas de eliminar la voluntad de alguien
de su cuerpo. No puedo esperar a ver sus lindos
intentos de resistencia.

Ibotanokikouji Kaede siguió adelante. Ella aún no


había terminado de hablar.

—Una vida por una vida. Podemos estar a mano


con eso, ¿no?
Parte 1 2

La ciudad estaba llena de vida esa noche de


Tanabata.

Una luz colorida decoraba el cielo nocturno


mientras se lanzaban fuegos artificiales desde algún
lugar.

Al parecer, la lluvia de meteoritos sería visible


pronto.

Pero ITEM regresó directamente a su escondite


sin decir una palabra.

Su grupo de cinco estaba incompleto.

Lo sabían, pero no podían hacer nada de


inmediato.

—Mugino... —Takitsubo iba a decir algo, pero ella


se detuvo.

No hacía falta decirlo en voz alta.

Mugino había confiado a esa chica que


mantuviera a salvo a Takitsubo. Este fue el resultado.
¿Todo siempre tenía que resultar contraproducente en
el Lado Oscuro?

El eslabón más débil siempre sería atacado y


mordido primero.
Y sin importar cuáles fueran sus intenciones, sus
heridas y agotamiento eran igualmente reales. Si se
hubieran quedado en la biblioteca, también las habrían
capturado. También habían perdido de vista su objetivo
inicial, por lo que Mugino y las otras tres se vieron
obligadas a regresar a casa.

Un símbolo de la presencia de cierta chica se


puede encontrar en el apartamento de Quince
Campanas. El bambú que Frenda había metido a la
fuerza dentro de una maceta de orquídeas polilla tenía
cierto tanzaku soplando en el aire acondicionado.

“¡QUIERO SER PARTE DE ITEM! ¡¡UNA PARTE ÚTIL!!”

“POR FAVOR, PERMÍTANME ENCONTRAR ALGUNA MANERA DE


HACERLES VALER LA PENA COMO AGRADECIMIENTO POR ACOGERME.”

“—Hanano Choubi.”

No había nada más.

Sólo silencio.

Incluso la violenta Nivel 5 simplemente miró


fijamente al tanzaku por un rato, sin decir una palabra.

Kinuhata y Frenda no se atrevieron a hablar con


la tirana silenciosa. Sintieron en esto un rechazo
mucho mayor que en un arrebato de ira.

—...Mugino.

Pero la chica del chándal la llamó en voz baja.


Y con verdadera fuerza detrás de su voz.

Takitsubo había estado con Mugino por más


tiempo, por lo que tenía que entender la violencia de
esa chica mejor que nadie. Pero esa era exactamente la
razón por la que sólo ella podía pasar con seguridad
entre las innumerables minas terrestres colocadas allí.

Esto era algo que Mugino nunca diría.

Pero recompensaría a la recién llegada


tontamente honesta y amable por cumplir con su
trabajo al proteger a Takitsubo de este mundo oscuro.

—Esto aún no ha terminado. Todavía podemos


rescatar a Hanano de ese falso ITEM.

También podría gustarte