1.
La Seguridad Social en España
El punto de partida de las políticas de protección se sitúa en la Comisión de
Reformas Sociales (1883) que se encargó del estudio de cuestiones que interesasen
a la mejora y bienestar de la clase obrera. En 1900 se crea el primer seguro
social, La Ley de Accidentes de Trabajo, y en 1908 aparece el Instituto
Nacional de Previsión en el que se integran las cajas que gestionan los seguros
sociales que van surgiendo.
Posteriormente los mecanismos de protección desembocan en una serie de seguros
sociales, entre los que destacan el Retiro Obrero (1919), el Seguro Obligatorio
de Maternidad (1923), Seguro de Paro Forzoso (1931), Seguro de
Enfermedad (1942), Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI) (1947).
La protección dispensada por estos seguros pronto se mostró insuficiente, lo que
llevó a la aparición de otros mecanismos de protección articulados a través de las
Mutualidades laborales, organizadas por sectores laborales y cuyas prestaciones
tenían como finalidad completar la protección preexistente. Dada la multiplicidad de
Mutualidades, este sistema de protección condujo a discriminaciones entre la
población laboral, produjo desequilibrios financieros e hizo muy difícil una gestión
racional y eficaz.
En 1963 aparece la Ley de Bases de la Seguridad Social cuyo objetivo
principal era la implantación de un modelo unitario e integrado de protección social,
con una base financiera de reparto, gestión pública y participación del Estado en la
financiación. A pesar de esta definición de principios, muchos de los cuales se
plasmaron en la Ley General de la Seguridad Social de 1966, con vigencia de 1 de
enero de 1967, lo cierto es que aún pervivían antiguos sistemas de cotización
alejados de los salarios reales de trabajadores, ausencia de revalorizaciones
periódicas y la tendencia a la unidad no se plasmó al pervivir multitud de
organismos superpuestos.
La Ley de Financiación y Perfeccionamiento de la Acción Protectora de 1972 intentó
corregir los problemas financieros existentes, si bien, agravó los mismos al
incrementar la acción protectora, sin establecer los correspondientes recursos que
le dieran cobertura financiera. Por ello, no será hasta la implantación de la
democracia en España, y la aprobación de la Constitución, cuando se produzcan
una serie de reformas en los distintos campos que configuran el sistema de la
Seguridad Social.
Seguridad Social es un término que se refiere al bienestar de los ciudadanos, de
los integrantes de una comunidad. La Organización Internacional del Trabajo la
definió en 1991 como «La sociedad proporciona a sus miembros, mediante una
serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no
ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por
causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo o enfermedad laboral,
desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de
asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos».
Así mismo, el artículo 41 de la Constitución Española establece que «Los
poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos
los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales ante situaciones
de necesidad».
A partir de lo mencionado se puede definir la Seguridad Social como un conjunto
de regímenes a través de los cuales el Estado garantiza a las personas
comprendidas en su campo de aplicación, por realizar una actividad profesional o
por cumplir los requisitos exigidos en la modalidad no contributiva, así como a los
familiares o asimilados que tuvieran a su cargo, la protección adecuada en las
contingencias y situaciones que la ley define.
Otros principios de la Seguridad Social:
Contributividad: proporcionalidad entre lo percibido y lo aportado.
Solidaridad intergeneracional: mientras trabajamos contribuimos a
financiar las pensiones actuales.
Solidaridad entre territorios: parte del concepto de caja única: las
cotizaciones recaudadas en el territorio nacional sirven para financiar las
prestaciones de todos los españoles.
2. Estructura administrativa
El organigrama muestra los Organismos y Entidades que integran la
Seguridad Social.
Como órgano superior se encuentra el Ministerio de Inclusión, Seguridad
Social y Migraciones, del que depende la Secretaría de Estado de Seguridad
Social y Pensiones. Como órgano de apoyo y asistencia inmediata al Secretario de
Estado existe un Gabinete, con un nivel orgánico de Subdirección General.
A su vez, de la Secretaría de Estado dependen la Dirección General de Ordenación
de la Seguridad Social, la Intervención General de la Seguridad Social y el Servicio
Jurídico de la Administración de la Seguridad Social.
La gestión del Sistema de Seguridad Social español se atribuye, entre otros a los
siguientes entes públicos adscritos al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y
Migraciones a través de la Secretaría de Estado de Seguridad Social y Pensiones:
el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), el Instituto Social de la Marina
(ISM), la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y la Gerencia de
Informática de la Seguridad Social.
Por otro lado, tienen dependencia de las Secretarías de Estado de otros ministerios
los siguientes organismos:
La mutuas profesionales
Las mutuas profesionales gestionan recursos y servicios públicos, lo cual hace
que la dirección y tutela de las mismas corresponda a la Administración del Estado,
a través de la Secretaría de Estado de la Seguridad social y Pensiones y sus
organismos adscritos, configurándose como una fórmula de colaboración mixta
público-privada.
La colaboración de las mutuas abarca varias coberturas y prestaciones, que en la
actualidad van mucho más allá del accidente de trabajo. Así las mutuas han
asumido:
o La gestión de la prestación de IT por contingencias comunes.
o Las prestaciones de riesgo durante el embarazo y riesgo durante la
lactancia.
o El cese de actividad de los trabajadores autónomos.
o La prestación de cuidado de menores afectados por cáncer u otra
enfermedad grave.
Junto con las mutuas, las propias empresas también colaboran en la gestión de la
Seguridad Social de las siguientes formas:
De forma obligatoria: adelantando los pagos de determinadas
prestaciones en nombre del Sistema. Posteriormente, descuentan dichos
pagos de las cuotas de cotización.
De forma voluntaria: algunas empresas conceden a sus empleados
determinadas prestaciones, como es el caso de la asistencia sanitaria.
3. Regímenes de la Seguridad Social
Sistema de Seguridad Social
El sistema de la Seguridad Social tiene dos modalidades: contributiva y no
contributiva.
El nivel contributivo del Sistema español de la Seguridad Social se organiza en
diversos regímenes, en los cuales se integran aquellas personas que, ejerciendo
una actividad profesional, están incluidas en su ámbito de aplicación.
El artículo 9.1 del Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se
aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (TRLGSS),
establece que el Sistema se integra por:
El Régimen General, compuesto por los trabajadores por cuenta ajena de
la industria y los servicios.
Los Regímenes Especiales, establecidos en aquellas actividades en que
por su naturaleza, sus peculiares condiciones de tiempo y lugar o por la
índole de sus procesos productivos, se hiciera preciso para la adecuada
aplicación de los beneficios de la Seguridad Social.
3.1. Régimen General
El artículo 136 del TRLGSS establece los trabajadores por cuenta ajena y los
asimilados (definidos en el artículo 7.1.a) que estarán obligatoriamente incluidos en
el campo de aplicación del régimen general:
→ Los trabajadores incluidos en el Sistema Especial para Empleados de Hogar
y en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios, así
como en cualquier otro de los sistemas especiales, establecidos en el Régimen
General de la Seguridad Social.
→ Los trabajadores por cuenta ajena y los socios trabajadores de las sociedades
de capital.
→ Los socios trabajadores de las sociedades laborales.
→ El personal contratado al servicio de notarías, registros de la propiedad y
demás oficinas o centros similares.
→ Los trabajadores que realicen las operaciones de manipulación, empaquetado,
envasado y comercialización del plátano.
→ Las personas que presten servicios retribuidos en entidades o instituciones de
carácter benéfico-social.
→ Los laicos o seglares que presten servicios retribuidos en los establecimientos o
dependencias de las entidades o instituciones eclesiásticas.
→ Los conductores de vehículos de turismo al servicio de particulares.
→ El personal civil no funcionario de las administraciones públicas y de las
entidades y organismos del estado.
→ Funcionarios en prácticas que aspiren a incorporarse a cuerpos o escalas de
funcionarios que no estén sujetos al régimen de clases pasivas y los altos cargos de
las Administraciones Públicas que no sean funcionarios, así como los funcionarios de
nuevo ingreso de las comunidades autónomas.
→ Funcionarios transferidos a las comunidades autónomas, que ingresen
voluntariamente en cuerpos o escalas propios de la comunidad de destino.
→ Personal interino al servicio de la Administración de Justicia.
→ Representantes de comercio
→ Artistas y profesionales taurinos.
En el artículo 137 se establecen las exclusiones del Régimen general:
a) Los que se ejecuten ocasionalmente mediante los llamados servicios amistosos,
benévolos o de buena vecindad.
b) Los que den lugar a la inclusión en alguno de los regímenes especiales de la
Seguridad Social.
c) Los realizados por los profesores universitarios eméritos, así como por el
personal licenciado sanitario emérito.
3.2. Regímenes especiales
La finalidad de los regímenes de la Seguridad Social es regular la forma y
condiciones en que contribuyen los trabajadores al estado de bienestar. Las
cotizaciones a la Seguridad Social se calculan en base a la naturaleza de su
actividad. En función de sus contingencias, se aplicará un porcentaje o tipo de
cotización determinado.
Los principales regímenes especiales son:
► Régimen Especial de los Trabajadores del Mar
Incluye a trabajadores dedicados al desarrollo de actividades de naturaleza
marítimo-pesqueras que realicen su actividad por cuenta ajena y propia.
► Régimen Especial de la Minería de Carbón.
Comprende a los trabajadores que desarrollan su actividad para empresas
dedicadas a actividades relacionadas con la extracción de carbón.
► Régimen Especial de Funcionarios públicos, civiles y militares.
Incluye a los profesionales públicos de Sanidad, Educación, Administraciones,
cuerpos de Seguridad, etc.
► Régimen Especial de Estudiantes.
Están protegidos por este régimen los estudiantes españoles (si bien diversas
normas han ido ampliando esta regulación a estudiantes de otras nacionalidades),
menores de 28 años que desarrollen sus estudios básicamente desde tercer curso
de ESO hasta el tercer ciclo universitario.
► Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
Es decir, el RETA incluye a aquellos trabajadores mayores de 18 años que estén
desarrollando su actividad laboral por cuenta propia. El propio trabajador es el
responsable de tramitar su afiliación, alta y baja del RETA. Subsidiariamente,
responderá el trabajador autónomo con respecto a sus familiares colaboradores.
Altas
El alta se produce de oficio por la Tesorería General de la Seguridad Social,
como consecuencia de la actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad
Social, de los datos obrantes en las entidades gestoras y servicios comunes
de la Seguridad Social o por cualquier otro procedimiento, donde se compruebe
el incumplimiento de la obligación de solicitar la afiliación y/o alta por parte de los
trabajadores a los que incumbe tal obligación.
Hasta tres altas dentro del cada año natural tendrán efectos desde el día en
que concurran todas las condiciones, siempre que se hayan solicitado en el plazo
reglamentario. El resto de las altas que, en su caso, se produzcan dentro de cada
año natural tendrán efecto desde el primer día del mes natural en que concurran
todas las condiciones, siempre que se haya solicitado tal obligación.
Las altas solicitadas fuera del plazo reglamentario tendrán efectos desde el primer
día del mes natural en que se reúnan los requisitos para la inclusión en el Régimen
Especial. En tales supuestos y sin perjuicio de las sanciones administrativas que
procedan por su ingreso fuera de plazo, las cotizaciones de periodos anteriores a la
formalización del alta serán exigibles y producirán efectos en orden a las
prestaciones una vez ingresadas, con los recargos legales, salvo que por aplicación
de la prescripción no fueren exigibles dichas cuotas ni por ello válidas a efecto de
prestaciones.
El trabajador autónomo está obligado a cotizar desde el día en que deba surtir
efectos su alta en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o
Autónomos. Esta obligación subsiste mientras el trabajador desarrolle su actividad,
incluso durante las situaciones de incapacidad temporal, riesgo durante el
embarazo, riesgo durante la lactancia natural y periodos de descanso por
nacimiento y cuidado de menor.
Bajas
Hasta tres bajas dentro de cada año natural tendrán efectos desde el día en
que el trabajador hubiera cesado en la actividad determinante de su inclusión,
siempre que se hubieran solicitado en el plazo reglamentario. El resto de bajas que,
en su caso se produzcan dentro de cada año natural surtirán efectos desde el
primer día del mes siguiente a aquel en que el trabajador hubiese cesado en la
actividad.
Cuando un trabajador no solicitara la baja o lo hiciera en forma y plazo distintos de
los establecidos al efecto, o la misma se practicase de oficio, el alta así mantenida
surtirá efectos en cuanto a la obligación de cotizar y no será considerado en
situación de alta en cuanto al derecho de las prestaciones. Se extinguirá la
obligación de cotizar el último día en que la Tesorería General de la Seguridad Social
conozca el cese en la actividad. La mera solicitud de baja y el reconocimiento de la
misma no extinguirán la obligación de cotizar.
Se puede programar la baja hasta 60 días antes
del fin de la actividad o solicitarla hasta los 3 días siguientes. Si se comunica la baja más tarde,
se considerará que la fecha de baja será el último día del mes de la finalización de la actividad.
Al final de mes solo se cargará la parte de la cuota que corresponda hasta el día de efectos de
la baja.
Elementos de cotización: bases, tipos y cuotas
Las cantidades para ingresas en la Seguridad Social, llamadas cuotas, se calculan aplicando el
tipo a la base de cotización.
→ Base de cotización:
En el momento de solicitar el alta, se deberá prever el promedio mensual de los rendimientos
netos anuales. Se podrá elegir la base de cotización dentro del tramo asociado al importe del
promedio mensual de rendimientos. Estos tramos se recogen en la tabla general de bases,
aprobada por ley.
Si se prevé que los rendimientos mensuales van a estar por debajo del importe del límite
inferior del tramo 1 de la tabla general de bases, se puede optar por una base de cotización
incluida en una tabla de bases reducidas, también aprobada por ley.
La base de cotización que se haya elegido tendrá carácter provisional y será única para todas
las situaciones protegidas por el sistema de la Seguridad Social.
Para el cálculo de los rendimientos netos anuales se debe de tener en cuenta todos los
rendimientos netos obtenidos de las distintas actividades que se realice como trabajador por
cuenta propia, a los que se tendrá que sumar el importe de las cuotas abonadas a la Seguridad
Social si se tributa conforme al régimen de estimación directa.
A estos rendimientos netos, se aplicará una deducción por gastos genéricos del 7%, porcentaje
que, en el caso de socios mercantiles o socios laborales, que hayan estado de alta como
autónomos 90 días en el año, la deducción se reduce a un 3%.
Los trabajadores autónomos podrán cambiar hasta 6 veces al año la base de cotización,
eligiendo otra dentro de los límites mínimo y máximo que les resulten aplicables en cada
ejercicio, siempre que así lo soliciten a la Tesorería General de la Seguridad Social (a través del
servicio de cambio de base existente en Import@ss, o a través del Sistema RED), con los
siguientes efectos:
► 1 de marzo, si la solicitud se formula entre el 1 de enero y el último día natural del mes de
febrero.
► 1 de mayo, si la solicitud se formula entre el 1 de marzo y el 30 de abril.
► 1 de julio, si la solicitud se formula entre el 1 de mayo y el 30 de junio.
► 1 de septiembre, si la solicitud se formula entre el 1 de julio y el 31 de agosto.
► 1 de noviembre, si la solicitud se formula entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre.
► 1 de enero del año siguiente, si la solicitud se formula entre el 1 de noviembre y el 31 de
diciembre.
Junto con la solicitud de cambio de su base de cotización mensual, los trabajadores deberán
efectuar una declaración del promedio mensual de los rendimientos económicos netos
anuales, definidos conforme a lo establecido en el artículo 308 del texto refundido de la Ley
General de la Seguridad Social, que prevean obtener por su actividad económica o profesional.
→ Tipo de cotización y cuotas:
La cuota que se deberá pagar es el 31,20% de la base de cotización.
Para el año 2024, dentro de la tabla general, la base de cotización mínima es de 950,98 €
mensuales y la máxima de 4.720,50 € mensuales. En caso de que los rendimientos previstos
sean inferiores al salario mínimo interprofesional en cómputo anual, se podrá elegir la base de
cotización dentro de una tabla reducida, siendo la base mínima 735,29 € mensuales.
El porcentaje 31,30 % (tipo de cotización) que se aplica a la base de cotización para calcular la
cuota se desglosa de la siguiente manera:
→ 28,30 % por contingencias comunes. Esta cotización asegura al autónomo cuando no pueda
trabajar debido a un accidente o enfermedad no laboral.
→ 1,30 % por contingencias profesionales. Esta cotización cubre los casos de un accidente
laboral o enfermedad profesional.
→ 0,90 % por cese de actividad. Cubre en caso de que se produzca el fin definitivo de la
actividad.
→ 0,10 % por formación profesional. Cotización orientada al acceso a formación que facilite la
inserción en el mercado laboral del autónomo.
→ 0,70 % por mecanismo de equidad intergeneracional (MEI): Esta cotización pretende
mantener el equilibrio entre generaciones y la sostenibilidad del sistema de la Seguridad Social.
De esta forma, para este año, la cuota mínima es de 230,15 €/mes, en 2024. En contraposición,
la cuota máxima será de 1.477,52€/mes. Sin embargo, esta cuantía se verá rebajada a los 80
euros mensuales para aquellos nuevos empresarios que se den de alta en el RETA (Al importe
de la tarifa plana hay que añadirle la cotización correspondiente al Mecanismo de Equidad
Intergeneracional (0,70%), ascendiendo a un total de 86,66 €) y a los que se les ofrece
una tarifa plana durante el primer año, dos años en el caso de algunas comunidades
autónomas. Esta es una de las bonificaciones que les ofrece la Seguridad Social, aunque no la
única.
Ingreso de cuotas
El trabajador autónomo es el responsable del ingreso de sus cuotas correspondientes a cada
mes que se realizará dentro del mismo en cualquier entidad financiera autorizada para actuar
como Oficina Recaudadora de la Seguridad Social, presentando el recibo del liquidación de
cotizaciones (RLC).
Recargos e intereses de demora
Transcurrido el plazo reglamentario establecido para el pago de las cuotas a la Seguridad Social
sin ingreso de estas y sin perjuicio de las especialidades previstas para aplazamientos, se
devengarán los siguientes incrementos:
▬ Recargos:
o Recargo del 10% de la deuda, si se abonasen las cuotas debidas dentro del primer mes
natural siguiente al del vencimiento del plazo para su ingreso.
o Recargo del 20% de la deuda, si se abonasen las cuotas debidas a partir del segundo
mes natural siguiente al del vencimiento del plazo para su ingreso.
▬ Intereses de demora:
Los intereses de demora se devengarán a partir del día siguiente al del vencimiento del plazo
reglamentario de ingreso de las cuotas, si bien serán exigibles una vez transcurridos quince
días desde la notificación de la providencia de apremio o comunicación del inicio del
procedimiento de deducción, sin que se haya abonado la deuda.
Asimismo, serán exigibles dichos intereses cuando no se hubiese abonado el importe de la
deuda en el plazo fijado en las resoluciones desestimatorias
de los recursos presentados contra las reclamaciones de
deuda o actas de liquidación, si la ejecución de dichas
resoluciones fuese suspendida en los trámites del recurso
contencioso-administrativo que contra ellas se hubiese
interpuesto.
El tipo de interés de demora será el interés legal del
dinero vigente en cada momento del periodo de devengo
(año 2024 3,25%), incrementado en un 25%, salvo que la Ley
de Presupuestos Generales del Estado establezca uno
diferente. Para el año actual, el 4,0625 %.
Guía trabajador autónomo
4. Recursos y sistemas financieros de la Seguridad social
El artículo 109 del TRLGSS establece que los recursos para la financiación de la Seguridad
Social estarán constituidos por:
a) Las aportaciones progresivas del Estado, que se consignarán con carácter permanente en
sus Presupuestos Generales, y las que se acuerden para atenciones especiales o resulten
precisas por exigencia de la coyuntura.
b) Las cuotas de las personas obligadas.
c) Las cantidades recaudadas en concepto de recargos, sanciones u otras de naturaleza
análoga.
d) Los frutos, rentas o intereses y cualquier otro producto de sus recursos patrimoniales.
e) Cualesquiera otros ingresos, sin perjuicio de lo previsto en el TRLGSS sobre ingresos por
venta de bienes y servicios prestados a terceros.
La acción protectora de la Seguridad Social, en su modalidad no contributiva y universal, se
financiará mediante aportaciones del Estado al Presupuesto de la Seguridad Social, con
excepción de las prestaciones y servicios de asistencia sanitaria de la Seguridad Social y
servicios sociales cuya gestión se halle transferida a las comunidades autónomas, en cuyo caso,
la financiación se efectuará de conformidad con el sistema de financiación autonómica vigente
en cada momento.
Las prestaciones contributivas, los gastos derivados de su gestión y los de funcionamiento de
los servicios correspondientes a las funciones de afiliación, recaudación y gestión económico-
financiera y patrimonial serán financiadas básicamente con los recursos a que se refieren las
letras b), c), d) y e) del apartado anterior, así como, en su caso, por las aportaciones del Estado
que se acuerden para atenciones específicas.
Prestaciones de naturaleza contributiva
Tienen naturaleza contributiva:
► Las prestaciones económicas de la Seguridad Social, con excepción de las consideradas no
contributivas.
► La totalidad de las prestaciones derivadas de las contingencias de accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales.
Prestaciones de naturaleza no contributiva
Tienen naturaleza no contributiva:
► Las prestaciones y servicios de asistencia sanitaria incluidos en la acción protectora de la
Seguridad Social y los correspondientes a los servicios sociales, salvo que se deriven de
accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.
► Las pensiones no contributivas por invalidez y jubilación.
► El subsidio por maternidad regulado en los artículos 181 y 182 del TRLGSS.
► Los complementos por mínimos de las pensiones de la Seguridad Social.
► Las prestaciones familiares reguladas en el capítulo I del título VI del TRLGSS.
► El ingreso mínimo vital (Ley 19/2021, de 20 de diciembre, por la que se establece el ingreso
mínimo vital). Es una prestación dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las
personas que viven solas o están integradas en una unidad de convivencia y carecen de
recursos económicos para cubrir sus necesidades básicas. La cuantía del ingreso mínimo vital
para el beneficiario individual o la unidad de convivencia será la diferencia entre la renta
garantizada y el conjunto de rentas e ingresos de tales personas, siempre que la cuantía
resultante sea igual o superior a 10 euros mensuales. La renta garantizada en 2024 será
de 604,21 € al mes para una persona adulta que viva sola. Esta cantidad se incrementa un
22% si el perceptor tiene un grado de discapacidad igual o superior al 65%.
Cuando se trata de una unidad de convivencia esta cantidad se incrementará en 181,27 € al
mes por cada persona adicional, adulta o menor, hasta un máximo de 1.329,27 € al mes.
Además, para las familias monoparentales, se añade un complemento de 132,92 €.
El sistema financiero
El sistema financiero de todos los regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social será
el de reparto, para todas las contingencias y situaciones amparadas por cada uno de ellos.
En la Tesorería General de la Seguridad Social se constituirá un fondo de estabilización
único para todo el sistema de la Seguridad Social, que tendrá por finalidad atender las
necesidades originadas por desviaciones entre ingresos y gastos.
En materia de pensiones causadas por incapacidad permanente o muerte derivadas de
accidente de trabajo o enfermedad profesional cuya responsabilidad corresponda asumir a las
mutuas colaboradoras con la Seguridad Social o, en su caso, a las empresas declaradas
responsables, se procederá a la capitalización del importe de dichas pensiones, debiendo las
entidades señaladas constituir en la Tesorería General de la Seguridad Social, hasta el límite de
su respectiva responsabilidad, los capitales coste correspondientes.
Por capital coste se entenderá el valor actual de dichas prestaciones, que se determinará en
función de las características de cada pensión y aplicando los criterios técnicos-actuariales más
apropiados, de forma que los importes que se obtengan garanticen la cobertura de las
prestaciones con el grado de aproximación más adecuado y a cuyo efecto el Ministerio de
Inclusión, Seguridad Social y Migraciones aprobará las tablas de mortalidad y la tasa de interés
aplicables.
Asimismo, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones podrá establecer la
obligación de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social de reasegurar los riesgos
asumidos que se determinen, a través de un régimen de reaseguro proporcional obligatorio y
no proporcional facultativo o mediante cualquier otro sistema de compensación de resultados.
Fondo de reserva de la Seguridad Social
Constitución
En la Tesorería General de la Seguridad Social se constituirá un Fondo de Reserva de la
Seguridad Social con la finalidad de atender a las necesidades futuras del sistema de la
Seguridad Social en materia de prestaciones contributivas, en la forma y condiciones previstas
en el TRLGSS.
Dotación
Los excedentes de ingresos que financian las prestaciones de carácter contributivo y demás
gastos necesarios para su gestión que, en su caso, resulten de la consignación presupuestaria
de cada ejercicio o de la liquidación presupuestaria del mismo se destinarán prioritaria y
mayoritariamente, siempre que las posibilidades económicas y la situación financiera del
sistema de Seguridad Social lo permitan, al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
El excedente que resulte después de dotar la Reserva de Estabilización de Contingencias
Comunes de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social se ingresará en el Fondo de
Reserva de la Seguridad Social.
5. Acción protectora de la Seguridad Social
Aspectos comunes de la acción protectora
Los aspectos comunes de la acción protectora vienen desarrollados en el capítulo III dentro del
Título II del TRLGSS.
Accidente de trabajo
Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o
por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.
Tendrán la consideración de accidentes de trabajo:
a) Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo (in itinere).
b) Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos
electivos de carácter sindical, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se
ejerciten las funciones propias de dichos cargos.
c) Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que ejecute el trabajador en
cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen
funcionamiento de la empresa.
d) Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros
tengan conexión con el trabajo.
e) Las enfermedades, no consideradas profesionales, que contraiga el trabajador con motivo
de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa
exclusiva la ejecución del mismo.
f) Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que
se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
g) Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración,
gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones
derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en
afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.
Se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las
lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo.
Exclusiones
No obstante lo establecido en los apartados anteriores, no tendrán la consideración de
accidente de trabajo:
Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por esta la
que sea de tal naturaleza que no guarde relación alguna con el trabajo que se
ejecutaba al ocurrir el accidente. En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña
al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.
Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.
Causas que no impiden su calificación
No impedirán la calificación de un accidente como de trabajo:
La imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y
se derive de la confianza que este inspira.
La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de
trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el
trabajo.
Enfermedad profesional
Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del
trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en
el cuadro que se apruebe en las disposiciones legales aplicables.
Accidente no laboral y enfermedad común
Se considerará accidente no laboral el que, conforme a lo establecido en
el artículo 156 del TRLGSS, no tenga el carácter de accidente de trabajo.
Se considerará que constituyen enfermedad común las alteraciones de la
salud que no tengan la condición de accidentes de trabajo ni de
enfermedades profesionales, conforme a lo dispuesto en el TRLGSS.
Normas generales en materia de prestaciones
En el capítulo IV, dentro del Título II del TRLGSS, se establecen las
normas generales en materia de prestaciones.
Incompatibilidad de pensiones
Las pensiones del Régimen General serán incompatibles entre sí cuando
coincidan en un mismo beneficiario, a no ser que expresamente se disponga
lo contrario, legal o reglamentariamente.
En caso de que se cause derecho a una nueva pensión que resulte
incompatible con la que se viniera percibiendo, la entidad gestora iniciará el
pago o, en su caso, continuará con el abono de la pensión de mayor cuantía,
en términos anuales, con suspensión de la pensión que conforme a lo
anterior corresponda.
No obstante, el interesado podrá
solicitar que se revoque dicho
acuerdo y optar por percibir la
pensión suspendida. Esta
opción producirá efectos
económicos a partir del día primero
del mes siguiente a la
solicitud.
Recargo de las prestaciones económicas derivadas de accidente de trabajo
o enfermedad profesional
Todas las prestaciones económicas que tengan su causa en accidente de trabajo o
enfermedad profesional se aumentarán, según la gravedad de la falta, de un 30 a
un 50 por ciento, cuando:
La lesión se produzca por equipos de trabajo o en instalaciones, centros o
lugares de trabajo que carezcan de los medios de protección reglamentarios.
Tengan los equipos o instalaciones inutilizados o
en malas condiciones.
O cuando no se hayan observado las medidas
generales o particulares de seguridad y salud en
el trabajo, o las de adecuación personal a cada
trabajo, habida cuenta de sus características y
de la edad, sexo y demás condiciones del
trabajador.
La responsabilidad del pago de este recargo recaerá
directamente sobre el empresario infractor y no
podrá ser objeto de seguro alguno, siendo nulo de pleno
derecho cualquier pacto o contrato que se realice para
cubrirla, compensarla o trasmitirla.
Esta responsabilidad es independiente y compatible con
las de todo orden, incluso penal, que puedan derivarse
de la infracción.
Condiciones del derecho a las prestaciones
Para causar derecho a las prestaciones del Régimen General, las personas incluidas
en su campo de aplicación habrán de cumplir, además de los requisitos particulares
exigidos para acceder a cada una de ellas, el requisito general de estar afiliadas y
en alta en dicho Régimen o en situación asimilada a la de alta al sobrevenir la
contingencia o situación protegida, salvo disposición legal expresa en contrario.
En las prestaciones cuyo reconocimiento o cuantía esté subordinado, además, al
cumplimiento de determinados períodos de cotización, solamente serán
computables a tales efectos las cotizaciones efectivamente realizadas o las
expresamente asimiladas a ellas en esta ley o en sus disposiciones reglamentarias.
Las cuotas correspondientes a la situación de incapacidad temporal, de maternidad,
de paternidad, de riesgo durante el embarazo o de riesgo durante la lactancia
natural serán computables a efectos de los distintos períodos previos de cotización
exigidos para el derecho a las prestaciones.
No se exigirán períodos previos de cotización para el derecho a las
prestaciones derivadas de accidente, sea o no de trabajo, o de enfermedad
profesional, salvo disposición legal expresa en contrario.
El período de suspensión con reserva del puesto de trabajo, contemplado en el
artículo 48.8 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores para
supuestos de violencia de género o violencia sexual, tendrá la consideración de
período de cotización efectiva a efectos de las correspondientes prestaciones de la
Seguridad Social por jubilación, incapacidad permanente, muerte y supervivencia,
nacimiento y cuidado de menor, desempleo y cuidado de menores afectados por
cáncer u otra enfermedad grave.
El período por maternidad o paternidad que subsista a la fecha de extinción del
contrato de trabajo, o que se inicie durante la percepción de la prestación por
desempleo, será considerado como período de cotización efectiva a efectos de las
correspondientes prestaciones de la Seguridad Social por jubilación, incapacidad
permanente, muerte y supervivencia, maternidad, paternidad y cuidado de menores
afectados por cáncer u otra enfermedad grave.
5.1. Prestaciones de la Seguridad Social
Incapacidad temporal
Concepto
Tendrán la consideración de situaciones determinantes de incapacidad temporal:
► Las debidas a enfermedad común o profesional y a accidente, sea o no de
trabajo, mientras el trabajador reciba asistencia sanitaria de la Seguridad Social y
esté impedido para el trabajo, con una duración máxima de 365
días, prorrogables por otros 180 días cuando se presuma que durante ellos puede
el trabajador ser dado de alta médica por curación. A efectos del período máximo
de duración, y de su posible prórroga, se computarán los períodos de recaída y de
observación.
Se considerará que existe recaída en un mismo proceso cuando se produzca una
nueva baja médica por la misma o similar patología dentro de los 180 días naturales
siguientes a la fecha de efectos del alta médica anterior.
► Los períodos de observación por enfermedad profesional en los que se
prescriba la baja en el trabajo durante los mismos, con una duración máxima de 6
meses, prorrogables por otros 6 cuando se estime necesario para el estudio y
diagnóstico de la enfermedad.
Competencias sobre los procesos de incapacidad temporal
Hasta el cumplimiento del plazo de duración de 365 días de los procesos de
incapacidad temporal, el Instituto Nacional de la Seguridad Social ejercerá, a
través de los inspectores médicos adscritos a dicha entidad, las mismas
competencias que la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social u
órgano equivalente del respectivo servicio público de salud, para emitir un alta
médica a todos los efectos, así como para considerar que existe recaída en un
mismo proceso.
Agotado el plazo de duración de 365 días, el Instituto Nacional de la Seguridad
Social, a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la
incapacidad permanente del trabajador, será el único competente para reconocer la
situación de prórroga expresa con un límite de 180 días más, o bien para
determinar la iniciación de un expediente de incapacidad permanente, o bien
para emitir el alta médica, por curación o por incomparecencia injustificada a los
reconocimientos médicos convocados por el Instituto Nacional de la Seguridad
Social.
Frente a la resolución por la cual el Instituto Nacional de la Seguridad Social acuerde
el alta médica conforme a lo indicado en los párrafos anteriores, el interesado podrá
manifestar, en el plazo máximo de 4 días naturales, su disconformidad ante
la inspección médica del servicio público de salud. Si esta discrepara del
criterio de la entidad gestora tendrá la facultad de proponerle, en el plazo
máximo de 7 días naturales, la reconsideración de su
decisión, especificando las razones y fundamento de su discrepancia.
Si la inspección médica se pronunciara confirmando la decisión de la entidad
gestora o si no se produjera pronunciamiento alguno en los 11 días naturales
siguientes a la fecha de la resolución, la mencionada alta médica adquirirá plenos
efectos. Durante el período de tiempo transcurrido entre la fecha del alta médica y
aquella en la que la misma adquiera plenos efectos se considerará prorrogada la
situación de incapacidad temporal.
Prestación económica
La prestación económica en las diversas situaciones constitutivas de incapacidad
temporal consistirá en un subsidio equivalente a un tanto por ciento sobre la base
reguladora, que se fijará y se hará efectivo en los términos establecidos en el
TRLGSS y en sus normas de desarrollo.
Beneficiarios
Serán beneficiarios del subsidio por incapacidad temporal las personas incluidas en
el Régimen General, siempre que acrediten los siguientes períodos mínimos de
cotización:
o En caso de enfermedad común, 180 días dentro de los 5
años inmediatamente anteriores al hecho causante.
o En caso de accidente, sea o no de trabajo, y de enfermedad profesional,
no se exigirá ningún período previo de cotización.
Nacimiento y duración del derecho al subsidio
En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, el subsidio se
abonará desde el día siguiente al de la baja en el trabajo, estando a cargo del
empresario el salario íntegro correspondiente al día de la baja.
En caso de enfermedad común o de accidente no laboral, el subsidio se
abonará a partir del 4º día de baja en el trabajo, si bien desde el día 4º al 15º de
baja, ambos inclusive, el subsidio estará a cargo del empresario.
El subsidio se abonará mientras el beneficiario se encuentre en situación de
incapacidad temporal.
Durante las situaciones de huelga y cierre patronal el trabajador no tendrá
derecho a la prestación económica por incapacidad temporal.
Extinción del derecho al subsidio
El derecho al subsidio se extinguirá por:
► El transcurso del plazo máximo de 545 días naturales desde la baja médica.
► Alta médica por curación o mejoría que permita al trabajador realizar su trabajo
habitual.
► Ser dado de alta el trabajador con o sin declaración
de incapacidad permanente.
► El reconocimiento de la pensión de jubilación.
► Por la incomparecencia injustificada a cualquiera de las convocatorias para
los exámenes y reconocimientos establecidos por los médicos adscritos al Instituto
Nacional de la Seguridad Social o a la mutua colaboradora con la Seguridad Social.
► Fallecimiento.
Pérdida o suspensión del derecho al subsidio
El derecho al subsidio por incapacidad temporal podrá ser denegado, anulado o
suspendido:
► Cuando el beneficiario haya actuado fraudulentamente para obtener o
conservar dicha prestación.
► Cuando el beneficiario trabaje por cuenta propia o ajena.
También podrá ser suspendido el derecho al subsidio cuando, sin causa razonable,
el beneficiario rechace o abandone el tratamiento que le fuere indicado.
La incomparecencia del beneficiario a cualquiera de las convocatorias realizadas
por los médicos adscritos al Instituto Nacional de la Seguridad Social y a las mutuas
colaboradoras con la Seguridad Social para examen y reconocimiento médico
producirá la suspensión cautelar del derecho, al objeto de comprobar si aquella
fue o no justificada. Reglamentariamente se regulará el procedimiento de
suspensión del derecho y sus efectos.
Periodos de observación y obligaciones especiales en caso de enfermedad
profesional
Se considerará como período de observación el tiempo necesario para el estudio
médico de la enfermedad profesional cuando haya necesidad de aplazar el
diagnóstico definitivo.
Nacimiento y cuidado de menor
A efectos de la prestación por nacimiento y cuidado de menor, se consideran
situaciones protegidas el nacimiento, la adopción, la guarda con fines de adopción y
el acogimiento familiar, de conformidad con el Código Civil o las leyes civiles de las
comunidades autónomas que lo regulen, siempre que, en este último caso,
su duración no sea inferior a un año.
Beneficiarios
Serán beneficiarios del subsidio por nacimiento y cuidado de menor las personas
incluidas en el Régimen General, cualquiera que sea su sexo, que acrediten los
siguientes períodos mínimos de cotización:
o Si la persona trabajadora tiene menos de 21 años de edad en la fecha del
nacimiento, o en la fecha de la decisión administrativa de acogimiento o de
guarda con fines de adopción o de la resolución judicial por la que se
constituye la adopción, no se exigirá período mínimo de cotización.
o Si la persona trabajadora tiene cumplidos 21 años de edad y es menor de
26 en la fecha del nacimiento, o en la fecha de la decisión administrativa de
acogimiento o de guarda con fines de adopción o de la resolución judicial por
la que se constituye la adopción, el período mínimo de cotización exigido
será de 90 días cotizados dentro de los 7 años inmediatamente
anteriores al momento de inicio del descanso. Se considerará cumplido el
mencionado requisito si, alternativamente, acredita 180 días cotizados a
lo largo de su vida laboral, con anterioridad a esta última fecha.
o Si la persona trabajadora tiene cumplidos 26 años de edad en la fecha del
nacimiento, o en la fecha de la decisión administrativa de acogimiento o de
guarda con fines de adopción o de la resolución judicial por la que se
constituye la adopción, el período mínimo de cotización exigido será de 180
días cotizados dentro de los 7 años inmediatamente anteriores al
momento de inicio del descanso. Se considerará cumplido el mencionado
requisito si, alternativamente, acredita 365 cotizados a lo largo de su
vida laboral, con anterioridad a esta última fecha.
Prestación económica
La prestación económica por nacimiento y cuidado de menor consistirá en un
subsidio equivalente al 100% de la base reguladora correspondiente. A tales
efectos, con carácter general, la base reguladora será la base de cotización por
contingencias comunes del mes inmediatamente anterior al mes previo al
del hecho causante, dividida entre el número de días a que dicha cotización se
refiera.
A efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, cuando la persona trabajadora
perciba retribución mensual y haya permanecido en alta en la empresa todo el mes
natural, la base de cotización correspondiente se dividirá entre 30.
No obstante, en los supuestos en que la persona trabajadora haya ingresado en la
empresa en el mes anterior al del hecho causante, para el cálculo de la base
reguladora se tomará la base de cotización por contingencias comunes
correspondiente al mes inmediatamente anterior al del inicio del descanso o del
permiso por nacimiento y cuidado de menor.
Si la persona trabajadora hubiera ingresado en la empresa en el mismo mes del
hecho causante, para el cálculo de la base reguladora se tomará la base de
cotización por contingencias comunes de dicho mes.
Incapacidad Permanente contributiva
La incapacidad permanente contributiva es la situación del trabajador que, después
de haber estado sometido al tratamiento prescrito, presenta reducciones
anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y
previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral.
Grados de incapacidad permanente
La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se
clasificará, en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo del
interesado, valorado de acuerdo con la lista de enfermedades que se apruebe
reglamentariamente en los siguientes grados:
a) Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual: aquella que, sin
alcanzar el grado total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al
33% en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de
las tareas fundamentales de esta. La prestación consiste en una indemnización a
tanto alzado. La cuantía de la indemnización es igual a 24 mensualidades de
la base reguladora que sirvió para el cálculo del subsidio de incapacidad temporal
del que se deriva la incapacidad permanente. En los supuestos en que no existiera
incapacidad temporal previa, por carecer de tal protección el beneficiario, se tomará
como base reguladora la que hubiera correspondido por incapacidad temporal, de
haber tenido derecho a dicha prestación. Se abona en un pago único.
b) Incapacidad permanente total para la profesión habitual: la que inhabilita al
trabajador para la realización de todas o de las tareas fundamentales de dicha
profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta. La prestación consiste, por
norma general, en el 55% de la base reguladora. Dicho porcentaje puede
incrementarse en un 20% más para los mayores de 55 años cuando, por su falta de
preparación general o especializada y circunstancias sociales y laborales del lugar
de residencia, se presuma la dificultad de obtener empleo en actividad distinta de la
habitual.
c) Incapacidad permanente absoluta: la que inhabilita por completo al
trabajador para toda profesión u oficio. La prestación consiste en el 100% de la base
reguladora.
d) Gran invalidez: La situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y
que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia
de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse,
desplazarse, comer o análogos. La cuantía de la pensión por gran invalidez estará
formada por el importe de la pensión que corresponda por incapacidad
permanente (total o absoluta), incrementada con un complemento destinado
a remunerar a la persona que atienda al beneficiario.
Beneficiarios
Tendrán derecho a las prestaciones por incapacidad permanente las personas
incluidas en el Régimen General que sean declaradas en tal situación y que
hubieran cubierto el período mínimo de cotización, salvo que aquella sea debida a
accidente, sea o no laboral, o a enfermedad profesional, en cuyo caso no será
exigido ningún período previo de cotización.
No se reconocerá el derecho a las prestaciones de incapacidad permanente
derivada de contingencias comunes cuando el beneficiario, en la fecha del hecho
causante reúna los requisitos para acceder a la pensión de jubilación en el sistema
de la Seguridad Social.
En el caso de incapacidad permanente parcial, el período mínimo de cotización
exigible será de 1.800 días, que han de estar comprendidos en los 10 años
inmediatamente anteriores a la fecha en la que se haya extinguido la
incapacidad temporal de la que se derive la incapacidad permanente.
Jubilación en su modalidad contributiva
La prestación económica por causa de jubilación, en su modalidad contributiva, será
única para cada beneficiario y consistirá en una pensión vitalicia que le será
reconocida, en las condiciones, cuantía y forma que reglamentariamente se
determinen, cuando, alcanzada la edad establecida, cese o haya cesado en el
trabajo por cuenta ajena.
Beneficiarios
Tendrán derecho a la pensión de jubilación las personas incluidas en el Régimen
General que reúnan las siguientes condiciones:
→ Haber cumplido 67 años de edad, o 65 años cuando se acrediten 38 años y seis
meses de cotización, sin que se tenga en cuenta la parte proporcional
correspondiente a las pagas extraordinarias (Hasta el 2027 hay un régimen
transitorio con las edades y periodos de cotización mínimos que es exponen en la
tabla siguiente).
Para el cómputo de los períodos de cotización se tomarán años y meses completos,
sin que se equiparen a ellos las fracciones de los mismos.
→ Tener cubierto un período mínimo de cotización de 15 años, de los cuales al
menos 2 deberán estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente
anteriores al momento de causar el derecho.
Jubilación anticipada
Por razón de la actividad
La edad mínima de acceso a la pensión de jubilación podrá ser rebajada por real
decreto, a propuesta del titular del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y
Migraciones, en aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de
naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen
elevados índices de morbilidad o mortalidad, siempre que los trabajadores
afectados acrediten en la respectiva profesión o trabajo el mínimo de actividad que
se establezca.
En caso de discapacidad
La edad mínima de acceso a la pensión de jubilación podrá ser reducida en el caso
de personas con discapacidad en un grado igual o superior al 65 %, en los
términos contenidos en el correspondiente real decreto acordado a propuesta del
titular del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, o también en un
grado de discapacidad igual o superior al 45 %, siempre que, en este último
supuesto, se trate de discapacidades reglamentariamente determinadas respecto
de las que existan evidencias contrastadas que determinan de forma generalizada
una reducción significativa de la esperanza de vida.
Por causa no imputable al trabajador
El acceso a la jubilación anticipada derivada del cese en el trabajo por causa no
imputable a la libre voluntad del trabajador exigirá los siguientes requisitos:
o Tener cumplida una edad que sea inferior en 4 años, como máximo, a la
edad establecida.
o Encontrarse inscrito en las oficinas de empleo como demandante de
empleo durante un plazo de, al menos, 6 meses inmediatamente anteriores
a la fecha de la solicitud de la jubilación.
o Acreditar un período mínimo de cotización efectiva de 33 años, sin
que, a tales efectos, se tenga en cuenta la parte proporcional por pagas
extraordinarias.
o Que el cese en el trabajo se haya producido como consecuencia de una
situación de reestructuración empresarial que impida la continuidad de la
relación laboral.
o 6. Percepción de prestaciones
o Las prestaciones son medidas de la Seguridad Social para prever, reparar o
superar situaciones o estados de necesidad específicos, que acompañan
frecuentemente una pérdida de ingresos o gastos excesivos para las
personas afectadas.
En este punto se verán tres prestaciones que
exigen una cotización previa.
6.1. Prestación por incapacidad temporal
BASE REGULADORA
Por norma general, la base reguladora para la prestación por incapacidad
temporal es el resultado de dividir el importe de la base de cotización del
trabajador en el mes anterior al de la fecha de la iniciación de la incapacidad por
el número de días a que dicha cotización se refiere (este divisor será,
concretamente 30, si el trabajador tiene salario mensual y 28, 29, 30 o 31 si el
salario es diario).
Si el trabajador ingresa en la empresa en ese mismo mes en que se inicia la
incapacidad, se tomará como base reguladora la base de cotización de dicho mes,
dividida por los días efectivamente cotizados. También se tomará como divisor los
días efectivamente cotizados, cuando el trabajador no hubiera permanecido en alta
todo el mes natural anterior.
Supuestos de accidente de trabajo o enfermedad profesional
En estos supuestos, la base reguladora se obtiene por la adición de dos
sumandos:
Pluriempleo
La base reguladora se calcula computando todas las bases de cotización en las
distintas empresas con aplicación del tope máximo vigente a efectos de cotización.
Trabajadores contratados a tiempo parcial
La base reguladora diaria será el resultado de dividir la suma de las bases de
cotización a tiempo parcial acreditadas desde la última alta laboral, con
un máximo de 3 meses inmediatamente anteriores al del hecho causante, entre
el número de días naturales comprendidos en el periodo.
La prestación se abonará durante todos los días naturales en que el interesado se
encuentre en la situación de incapacidad temporal.
Contratos para la formación en alternancia y personal investigador en
formación
La base reguladora será la base mínima de cotización del Régimen General, si se
trata de trabajador con contrato para la formación en alternancia
La base reguladora será la base mínima correspondiente al grupo 1 de cotización
al Régimen General, si se trata de personal investigador en formación.
Trabajadores de los sectores de artistas y profesionales taurinos
La base reguladora será la que resulte de dividir por 365 la cotización anual
total anterior al hecho causante o el promedio diario del período de cotización que
se acredite, si éste es inferior al año.
Trabajadores incluidos en el Sistema especial para trabajadores por
cuenta ajena agrarios
► Si el trabajador cotiza por jornadas reales y realiza menos de 22 de
dichas jornadas al mes:
Se equiparan a trabajadores a tiempo parcial. La base reguladora de IT de
contingencias comunes y de profesionales es la misma. Para el cálculo se toma la
base de cotización de jornadas reales de la empresa donde ha sucedido el hecho
causante.
► Si el trabajador realiza 22 o más jornadas al mes, supone la cotización
por bases mensuales:
IT contingencias profesionales: Base de cotización de contingencias
profesionales del mes anterior al de la baja médica.
Se excluyen los conceptos retributivos que no tengan carácter periódico (horas
extras) o cuya periodicidad sea superior a la mensual y se incluye el promedio de
las bases de cotización correspondientes a dichos conceptos durante los doce
meses naturales inmediatamente anteriores a la fecha de inicio de la prestación o,
si es inferior, el periodo de alta en la empresa a la que pertenezca el trabajador.
IT contingencias comunes: Se aplican las normas establecidas con carácter
general.
Trabajadores incluidos en el Sistema especial para empleados de hogar
La BR está constituida por la base de cotización del mes anterior al de la baja
médica, dividida entre 30, con independencia de los días de ese mes.
PORCENTAJE A APLICAR A LA BASE REGULADORA
→ En caso de enfermedad común y accidente o laboral:
♦ 60% de la base reguladora desde el día 4 hasta el 20 inclusive.
♦ 75% de la base reguladora desde el día 21 en adelante.
→ En caso de accidente de trabajo y enfermedad profesional:
♦ 75% de la base reguladora desde el día en que se produzca el nacimiento del
derecho.
Incapacidad temporal/desempleo
► Cuando el trabajador se encuentre en situación de incapacidad temporal
(IT) derivada de contingencias comunes y durante la misma se extinga su
contrato:
Seguirá percibiendo la prestación por IT en cuantía igual a la prestación de
desempleo que le corresponda hasta que se extinga dicha situación, pasando
entonces a la situación legal de desempleo si el contrato se ha extinguido por
alguna de las causas legales que dan lugar a dicha situación y a percibir, si reúne
los requisitos necesarios, la prestación por desempleo contributivo que le
corresponda, de haberse iniciado la percepción de la misma en la fecha de extinción
del contrato de trabajo, o el subsidio por desempleo. En tal caso, se descontará del
período de percepción de la prestación de desempleo como ya consumido, el
tiempo que hubiere permanecido en la situación de IT a partir de la fecha de
extinción del contrato de trabajo.
► Cuando el trabajador se encuentre en situación de IT derivada de
contingencias profesionales y durante la misma se extinga su contrato de
trabajo:
Seguirá percibiendo la prestación por IT, en cuantía igual a la que tuviera
reconocida, hasta que se extinga dicha situación, pasando entonces a la situación
legal de desempleo y a percibir la correspondiente prestación por desempleo si
reúne los requisitos necesarios. En este caso, no procede descontar del período de
percepción de la misma el tiempo que hubiera permanecido en situación de IT tras
la extinción del contrato o el subsidio por desempleo.
Desempleo/incapacidad temporal
Cuando el trabajador esté percibiendo la prestación por desempleo total y pase a la
situación de incapacidad temporal (IT), hay que distinguir:
→ En los casos en que la IT constituya recaída de un proceso anterior iniciado
durante la vigencia de un contrato de trabajo:
Percibirá la prestación por IT en cuantía igual a la prestación por desempleo. En este
caso y en el supuesto de que continuase en situación de IT una vez agotado el
período de desempleo, seguirá percibiendo la prestación por IT en la cuantía de
desempleo que venía percibiendo.
→ En los casos en que la IT no constituya recaída de un proceso
anterior iniciado durante la vigencia de un contrato de trabajo sino un nuevo
proceso:
Percibirá la prestación por esta contingencia en cuantía igual a la prestación por
desempleo. En este caso y en el supuesto de que continuase en situación de IT una
vez finalizado el período de desempleo, seguirá percibiendo la prestación por IT en
cuantía igual al 80% del IPREM mensual, excluida la parte proporcional de pagas
extras.
No se ampliará el período de percepción de desempleo.
La Entidad gestora de las prestaciones por desempleo continuará satisfaciendo las
cotizaciones a la Seguridad Social (la aportación de la empresa y el complemento
del 35% en que se reduce la aportación del trabajador).
6.2. Prestación por jubilación
En el punto 5.1 se especificaron los requisitos de edad necesarios para acceder a la
pensión de jubilación contributiva.
Además de la edad es necesario acreditar un periodo mínimo de cotización:
Desde el 4 de agosto de 2013 hasta el 1 de octubre de 2023, para acreditar los
periodos de cotización necesarios para causar derecho a la prestación, en el caso de
los trabajadores contratados a tiempo parcial, se aplicaban las siguientes
reglas:
Cuantía de la pensión
Se determina aplicando a la Base Reguladora el porcentaje general que corresponda
en función de los años cotizados y, en su caso, el porcentaje adicional por
prolongación de la vida laboral, cuando se acceda a la jubilación con una edad
superior a la ordinaria vigente en cada momento y el coeficiente reductor que
corresponda.
La Base Reguladora, a partir del año 2022, será el cociente que resulta de dividir
por 350 la suma de las bases de cotización del interesado durante los 300 meses
inmediatamente anteriores al del mes del hecho causante.
El porcentaje aplicable es variable en función de los años de cotización a la
Seguridad Social; se aplica una escala que comienza con el 50% a los 15 años,
aumentando a partir del 16º año un 0,19% por cada mes adicional de cotización
entre los meses 1 y 248, y un 0,18% los que rebasen el mes 248, sin que el
porcentaje aplicable a la base reguladora supere el 100%, salvo en los casos en que
se acceda a la pensión con un edad superior a la que resulte de aplicación. Hasta el
año 2027 se establece un periodo transitorio y gradual, en el cual los porcentajes
anteriores serán sustituidos por los siguientes:
Hasta ahora, esta era la forma de calcular la base reguladora, pero la misma
cambiará con la nueva reforma de las pensiones (Real Decreto-ley 2/2023,
de 16 de marzo). Se aumenta a 27 años el tiempo de años cotizados que se
tendrá en cuenta para calcular la prestación, pero se seguirá manteniendo la
situación actual con determinadas particularidades hasta el año 2044.
Por otro lado, la disposición transitoria cuadragésima, también establece un periodo
transitorio para la determinación de la base reguladora prevista en el artículo 209.1
de la Ley de Seguridad Social. Este sería según la tabla siguiente:
En cualquier caso, se establece un periodo transitorio:
1. Para todas aquellas pensiones de jubilación que se produzcan entre el 31 de
diciembre de 2025 y antes del 31 de diciembre de 2040 se aplicará la legislación
vigente actual en el año 2023 cuando de dicho cálculo resulte más favorable que el
vigente en la fecha que causa la pensión.
2. Para los hechos causantes que se produzcan durante el año 2041, la entidad
gestora aplicará, en su integridad, lo previsto en el artículo 209.1, en su redacción
vigente el día 1 de enero de 2023, con una la base reguladora que comprenderá las
bases de cotización de los últimos 306 meses entre 357, cuando dicho cálculo
resulte más favorable que el vigente en la fecha en que se cause la pensión.
3. En 2042, la entidad gestora aplicará, en su integridad, lo previsto en el
artículo 209.1 en su redacción vigente el día 1 de enero de 2023, con una base
reguladora que comprenderá las bases de cotización de los últimos 312 meses
entre 364, cuando dicho cálculo resulte más favorable que el vigente en la fecha en
que se cause la pensión.
4. En 2043, la entidad gestora aplicará, en su integridad, lo previsto en el
artículo 209.1 en su redacción vigente el día 1 de enero de 2023, con una base
reguladora que comprenderá las bases de cotización de los últimos 318 meses
entre 371, cuando dicho cálculo resulte más favorable que el vigente en la fecha en
que se cause la pensión.
5. A partir de 2044, se aplica lo previsto en el artículo 290.1.
Porcentaje adicional para trabajadores con una edad superior a la
establecida legalmente
Cuando se acceda a la pensión de jubilación a una edad superior a la edad
ordinaria de jubilación vigente en cada momento, siempre que al cumplir esta
edad se hubiera reunido el período mínimo de cotización exigido, se reconocerá al
interesado por cada año completo cotizado desde que reunió los requisitos para
acceder a esta pensión, un complemento económico que se abonará de alguna de
las siguientes maneras, a elección del interesado:
1. Un porcentaje adicional del 4% por cada año completo cotizado entre la
fecha en que cumplió dicha edad y la del hecho causante de la pensión.
El porcentaje adicional obtenido se sumará al que, con carácter general,
corresponda al interesado de acuerdo con los meses cotizados, aplicándose el
porcentaje resultante a la base reguladora a efectos de determinar la cuantía de la
pensión, que no podrá ser superior, en ningún caso, al límite máximo establecido
para las pensiones contributivas en la correspondiente LPGE.
Si la cuantía de la pensión reconocida alcanza el citado límite máximo sin aplicar el
porcentaje adicional o aplicándolo sólo parcialmente, el interesado percibirá:
► La pensión por el importe máximo.
► Una cantidad que se obtendrá aplicando al importe máximo vigente en cada
momento el porcentaje adicional no utilizado para determinar la cuantía de la
pensión, redondeado a la unidad más próxima por exceso. La citada cantidad se
devengará por meses vencidos y se abonará en catorce pagas. La suma de su
importe y el de la pensión o pensiones que tuviera reconocidas el interesado, en
cómputo anual, no puede superar la cuantía del tope máximo de la base de
cotización vigente en cada momento, también en cómputo anual.
2. Una cantidad a tanto alzado por cada año completo cotizado entre la fecha en
que cumplió dicha edad y la del hecho causante de la pensión, cuya cuantía vendrá
determinada en función de los años de cotización acreditados en la primera de las
fechas indicadas, siendo la fórmula de cálculo la siguiente:
► Si ha cotizado menos de 44 años y 6 meses:
► Si ha cotizado, al menos, 44 años y 6 meses la cifra anterior se aumenta
en un 10%:
3. Una combinación de las soluciones anteriores en los términos que se
determinen reglamentariamente.
Los importes a recibir por una pensión de jubilación mínima en 2024, que se
cobrarán repartidos en 14 pagas, son los siguientes:
Jubilación con 65 años o más:
→ Pensionistas con cónyuge a cargo: 1.033,30€ mensuales (14.466,20 € anuales).
→ Pensionistas sin cónyuge: 825,20 € mensuales (11.552,80 € anuales).
→ Pensionistas con cónyuge no a cargo: 783,30 euros mensuales (10.966,20 €
anuales).
Jubilación con 65 años procedente de gran invalidez:
→ Pensionistas con cónyuge a cargo: 1.549,90 euros mensuales (21.698,60 €
anuales).
→ Pensionistas sin cónyuge: 1.237,80 € mensuales (17.329,20 € anuales).
→ Pensionistas con cónyuge no a cargo: 1.174,90 € mensuales (16.448,60 €
anuales).
Jubilación con menos de 65 años:
→ Pensionistas con cónyuge a cargo: 1.033,30 euros mensuales (14.466,20 €
anuales).
→ Pensionistas sin cónyuge: 772 euros mensuales (10.808 € anuales).
→ Pensionistas con cónyuge no a cargo: 729,70 euros mensuales (10.215,80 €
anuales).
En contraposición a lo anteriormente explicado, se encuentra la cuantía máxima
que establece la Seguridad Social en la pensión de jubilación máxima en 2024.
Como se reflejan en los Presupuestos Generales del Estado, lo máximo que un
pensionista podrá cobrar mensualmente por una pensión contributiva son 3.175,04
€ mensuales, o lo que es lo mismo, 44.450,56 € anuales, abonados en 14
pagas.
6.3. Prestación por desempleo
Cubre la pérdida de ingresos que sufre una persona cuando, pudiendo y queriendo
trabajar, pierde su empleo de forma temporal o definitiva o cuando vea reducida
temporalmente su jornada ordinaria de trabajo entre un mínimo de un 10% y un
70%.
▬ Requisitos:
Estar afiliado a la seguridad Social y en situación de alta o asimilada a la
de alta.
Tener cotizado un periodo mínimo de 360 días dentro de los 6
años anteriores a la situación legal de desempleo o al momento en que cesó
la obligación de cotizar.
Encontrarse en situación legal de desempleo.
Acreditar disponibilidad para buscar activamente empleo y para
aceptar colocación adecuada a través de la suscripción del compromiso de
actividad.
No haber cumplido la edad ordinaria para causar derecho a la pensión
de jubilación.
▬ Duración: Por cada año trabajado se tiene derecho a 4 mensualidades de
prestación por desempleo, con un máximo de dos anualidades.
▬ Cuantía:
70% de la Base Reguladora durante los 180 primeros días.
60% de la Base Reguladora durante el resto de la prestación. En los
Presupuestos Generales del Estado del 2023 se incrementó este porcentaje
del 50 % al 60%.
La base reguladora es el promedio de las bases de cotización por desempleo de los
últimos 180 días trabajados, excluidas las retribuciones percibidas en concepto de
horas extraordinarias.
Topes:
Mínimo:
o Sin hijos: 80% del Identificador Público de Rentas de Efectos Múltiples
(IPREM) mensual vigente en el momento del nacimiento del derecho,
incrementado en una sexta parte.
o Con hijos: 107% del IPREM mensual vigente en el momento del
nacimiento del derecho, incrementado en una sexta parte .
Máximo:
o Sin hijos: 175% del IPREM mensual vigente en el momento del
nacimiento del derecho, incrementado en una sexta parte
o Con un hijo: 200% del IPREM mensual vigente en el momento del
nacimiento del derecho, incrementado en una sexta parte.
o Con dos hijos o más: 225% del IPREM mensual vigente en el
momento del nacimiento del derecho, incrementado en una sexta
parte.
(IPREM mensual año 2024: 600 €)
En el caso de desempleo por pérdida de un trabajo a tiempo parcial, el tope máximo
y mínimo de la prestación se calculará aplicando a los topes máximos y mínimos
establecidos el mismo porcentaje que suponga la jornada realizada sobre la habitual
de la empresa.
7. Liquidación de deudas con la Seguridad Social
Obligación de cotizar
La cuota de la Seguridad Social expresa el importe de la obligación de cotizar a la
Seguridad Social durante un tiempo reglamentariamente delimitado,
designado periodo de liquidación, respecto de los sujetos obligados a cotizar.
Esta cantidad resulta de la operación liquidatoria de aplicar un porcentaje,
llamado tipo de cotización, a una cantidad fijada en las normas aplicables a la
cotización en los diferentes regímenes, denominada base de cotización, y de
deducir, en su caso, el importe de las bonificaciones y/o reducciones que resulten
aplicables.
Sujetos de la cotización
Están sujetas a la obligación de cotizar a la Seguridad Social las personas físicas o
jurídicas, para cada uno de los diferentes Regímenes que integran el sistema de la
Seguridad Social.
Será nulo todo pacto individual o colectivo por el que uno de los sujetos obligados a
cotizar asuma a su cargo la obligación de pagar total o parcialmente la cuota.
Bases de cotización
Los conceptos computables en la base de cotización:
En la base de cotización para las contingencias profesionales se incluyen además
las horas extraordinarias.
Para el año 2024 en el Régimen General las bases de cotización mínimas y máximas
son:
Tipos de cotización
Las cuantías del SMI y el IPREM para el año 2024 son:
Nacimiento, duración y extinción de la obligación de cotizar
La solicitud de alta de un
trabajador debe producirse de forma previa al inicio de la relación laboral (hasta 60
días antes). La solicitud de baja se realizará en el plazo de 3 días naturales desde el
cese de la actividad laboral. En cuanto a las variaciones de datos, también se
comunicarán en un plazo de 3 días.
8. Sistema de Liquidación Directa: RLC y RNT
El Sistema de Liquidación Directa es un sistema de cotización por el que la
propia Seguridad Social factura directamente a los empresarios las cotizaciones
sociales, en lugar de ser la empresa quien comunica su liquidación. En este proceso,
la empresa solicita el cálculo de la liquidación de cuotas de sus trabajadores y, tras
recibirla, ingresa la factura mediante pago en cuenta o pago electrónico.
SILTRA es la aplicación que, desde mayo de 2015, permite el intercambio de
información (cotizaciones, afiliación, partes de incapacidad temporal) entre la TGSS
y los usuarios o empresas autorizadas al envío de ficheros mediante el Sistema de
Liquidación Directa.
El Recibo de Liquidación de Cotizaciones (RLC), que sustituye al antiguo TC1, hace
referencia al pago que hace la empresa de sus cotizaciones a la Seguridad Social,
en donde se detallarán las bases y los importes de cada uno de los trabajadores.
La Relación Nominal de Trabajadores (RNT), antiguo TC2, es el documento
que incluye la información de cotización de los trabajadores en un periodo de
liquidación, es decir, en dicho documento se muestra la información de los datos
identificativos del trabajador, el número de días cotizados, el sumatorio de las bases
y otros complementos imputados en dicho periodo.
Los ficheros CRA (Conceptos Retributivos Abonados) contienen el conjunto de los
importes de las retribuciones, dinerarias o en especie, abonadas por los
empresarios a sus trabajadores con independencia de su inclusión o no en la base
de cotización y aunque resulten de aplicación bases únicas, clasificadas por
conceptos retributivos.