SUMARIO
ACTOR: FLOREZ FERNANDO DANIEL
DEMANDADO: LA SEGUNDA ART SA
MATERIA: ACCIDENTE DE TRABAJO
MONTO: PESOS UN MILLON OCHOCIENTOS NOVENTA Y NUEVE MIL
DOSCIENTOS TREINTA DOS CON TREINTA TRES CENTAVOS ($
1,859,232.33)
DOCUMENTAL: Fotocopia de DNI. Constancia de alta médica.
Formulario de carta poder SRT. Formulario opción de domicilio.
Dictamen de comisión médica jurisdiccional. Clausura de dictamen.
Dictamen comisión médica central. Dictamen firme. Disposición de
clausura. Recibos de sueldo. Credencial de obra social.
INICIA DEMANDA POR ACCIDENTE
EXCELENTISIMO TRIBUNAL:
QUINTANA, CARLOS EDUARDO DNI: 27.590.898, con domicilio en
Capitán J de San Martin 1895, Provincia de Buenos Aires
conjuntamente con mi Letrada Patrocinante DRA. TEVEZ GISELA
VANINA, Abogada, T°XIII F°11 CAM, IVA Responsable Inscripto, CUIT N°
27-27241290-7, ambos constituyendo, domicilio
electrónico en
27272412907@[Link], Correo
electrónico gisela_tevez@[Link]
teléfono 1169476895/ 4483-2029, a V.E respetuosamente me presento
y digo:
I.- OBJETO:
Que vengo en legal tiempo y debida forma a interponer recurso
directo de conformidad con lo que establece el artículo 2 de la ley
27.348, en referencia al Expediente Administrativo Nro.: 411727/21
contra con LA SEGUNDA ART, CUIT: 30689133483 con domicilio
legal: JUAN MANUEL DE ROSAS 0957
- (2000) ROSARIO - SANTA FE, en virtud de ser esta empresa la
que el
empleador ha contratado oportunamente como aseguradora de
riesgos del trabajo, por la suma PESOS UN MILLON OCHOCIENTOS
NOVENTA Y NUEVE MIL DOSCIENTOS TREINTA DOS CON TREINTA
TRES CENTAVOS ($
1,859,232.33) de lo que en más o en menos resulte de la prueba a
producirse en autos.
Que conforme a lo dispuesto por la Suprema Corte de Justicia
de la Provincia de Buenos Aires en la Resolución N°593/2020, a partir
del día 25 de junio del 2020 será permitido el ingreso, recepción y
posterior distribución diaria por medios electrónicos de todas las
causas correspondientes a los Fueros Civil y Comercial, de Familia,
Laboral y Contencioso Administrativo.
II. FUNDAMENTOS. COMPETENCIA.
V. E es competente para entender en las presentes actuaciones,
en razón del territorio, en virtud de lo normado en el Art. 2 Inc. J) de la
Ley 15.057, que remitiendo al art. 2, Ley 27.348 indica que tendrá
competencia la Justicia Ordinaria del fuero laboral de la jurisdicción
provincial o Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según corresponda al
domicilio de la Comisión Médica que intervino.
La Comisión Médica interviniente fue la N° 391 de San Isidro-
Buenos Aires, la cual el día 20/04/2022 ha emitido el correspondiente
informe de valoración de daño.
III.-CUMPLIMIENTO DE LA INSTANCIA ANTE COMISIONES MÉDICAS-
Como será expuesto más adelante, que sufrí un accidente
de trabajo en fecha 04/03/2021
Producto de dicho siniestro fui asistido por la demandada,
quien luego me otorgo el alta el día 04/04/2022.
Que en fecha 26/11/2021 inicio tramite por divergencia en la
determinación de la incapacidad n° 411727/21 de expediente.
Que posteriormente el día 20/04/2022, se notificó el dictamen
médico, donde se concluye en que “esta Comisión Médica concluye y
dictamina que no presenta secuelas generadoras de Incapacidad
Laboral, de acuerdo a lo
normado por el Decreto 659/96 modificado por el Decreto 49/14,
como consecuencia del siniestro denunciado”, otorgándome un
diagnostico de: S90 - Traumatismo superficial del tobillo y del pie - Entorsis
de tobillo y pie derechos, concluyendo que no poseía incapacidad.
Que con fecha 16/05/2022, se notifica la Clausura del proceso
administrativo.
Que con fecha 06/06/2022 se presenta formulario de apelación
y expresión de agravios.
Que con fecha 05/09/2022, llega Dictamen de la Comisión
Medica Central donde dictamina de forma contraria a la comisión
médica jurisdicción 391 de san isidro, otorgándome un monto de
incapacidad de 3.03% Tipo: PERMANENTE Grado: PARCIAL Carácter:
DEFINITIVO,
Que en fecha 16/09/2022 se me deposita en mi cuenta CBU un
monto total de pesos trescientos ochenta mil cuatrocientos noventa y
cinco ($380,495.00), que solicito que sea considerada en concepto de
pago a cuenta, y dado al bajo porcentaje de incapacidad otorgado, no
me quedo más opción, que iniciar los presentes a los efectos de que
se realice Pericia Médica que determine el porcentaje de incapacidad
resultante de las secuelas que padezco como consecuencia del
siniestro sufrido, y como consecuencia se ordene a la ART, a abonar
las Prestaciones por Incapacidad Laboral Permanente Definitiva
correspondientes
Ante ello, al contener tanto el dictamen de comisión médica
jurisdiccional como el de comisión médica central una equivocada
determinación de la incapacidad es que se inicia la presente acción
de Accidente - Ley especial. Pues es evidente como puede
observarse, que, del relato de los hechos, he sufrido un accidente
laboral, que me ha generado graves secuelas incapacitantes que aun
a hasta la fecha subsisten.
Ante tal circunstancia es que sin perjuicio de que el porcentaje
de incapacidad otorgado por la CMC es insuficiente y no concuerda
con las reales secuelas e incapacidad que padezco, es que esta
parte viene a manifestar su
disconformidad con el porcentaje determinado por la CM antes
mencionada, y es por ello que inicia la presente acción contra la ART
demandada.
Por lo expuesto solicito a VE me tenga por cumplida la
instancia administrativa previa al inicio de las presentes actuaciones.
IV.-HECHOS:
Qué LA SEGUNDA ART SA es una aseguradora de riesgos
del trabajo que tiene a su cargo la vigilancia y el mejoramiento del
cumplimiento de las leyes de seguridad laboral en el establecimiento
donde trabajo.
Que comencé a prestar servicios para EMPRESA DE TRANSPORTE
DON PEDRO SRL cuit: 30-595793340-4 con fecha de ingreso
29/10/2010 que data del el, sano y en la plenitud de mi potencia
laborativa, en el área de salud.
Que, durante el desempeño de la relación laboral, cumplí
acabadamente con las funciones propias encomendadas, a entera
disposición de la empresa y con espíritu de solidaridad, buena fe y
colaboración no mereciendo desde ningún punto de vista ningún tipo
de observaciones o sanción por parte de mi empleador.
Que, realizando mis tareas laborales habituales, al deambular
por una calle de barro, me trastabillo y sufro entorsis de pie y tobillo
derechos
Qué LA SEGUNDA ART me brinda prestaciones médicas a través
Centro Médico Integral Fitz Roy, CUIT 30-707777918-3, con domicilio
en Acevedo 865, Capital Federal.
Fue medicado en forma sintomática y me realizaron radiografías,
RMN, TC y FKT (10 sesiones de tobillo y pie derecho, que incluyo MGT
y ejercicios) hasta el alta médica de fecha 19/04/2021 con regreso al
trabajo.
Mediante Dictamen Nro. Expediente SRT: 155140/21, por
Divergencia en la Determinación de la Incapacidad, se decide revocar
alta médica, regresando a prestaciones recibiendo sesiones de FKT
(10 sesiones adicionales) con nueva alta médica. Actualmente se
encuentra trabajando
Que luego me otorgaron el alta el día 01/11/2021.
Que al día de hoy presento grandes limitaciones físicas y
funciones que me impiden de manera total realizar mi trabajo de
forma habitual, dado que me desempeño como chofer y la molestia
del pie hace que tenga que parar en varias circunstancias para
descansar dado el dolor que padezco, como también en mi vida
cotidiana.
Que en fecha 26/11/2021 inicio tramite por divergencia en la
determinación de la incapacidad n° 411727/21 de expediente.
Que posteriormente el día 20/04/2022, se notificó el dictamen
médico, donde se concluye en que “esta Comisión Médica concluye y
dictamina que no presenta secuelas generadoras de Incapacidad
Laboral, de acuerdo a lo normado por el Decreto 659/96 modificado
por el Decreto 49/14, como consecuencia del siniestro denunciado”,
otorgándome un diagnóstico de: S90 - Traumatismo superficial del tobillo y
del pie - Entorsis de tobillo y pie derechos, concluyendo que no poseía
incapacidad.
Que con fecha 16/05/2022, se notifica la Clausura del proceso
administrativo.
Que con fecha 06/06/2022 se presenta formulario de apelación
y expresión de agravios.
Que con fecha 05/09/2022, llega Dictamen de la Comisión
Médica Central donde dictamina de forma contraria a la comisión
médica jurisdicción 391 de san isidro, otorgándome un monto de
incapacidad de 3.03% Tipo: PERMANENTE Grado: PARCIAL Carácter:
DEFINITIVO.
Que en fecha 16/09/2022 se me deposita en mi cuenta CBU un
monto total de pesos trescientos ochenta mil cuatrocientos noventa y
cinco ($380,495.00), que solicito que sea considerada en concepto de
pago a cuenta, y dado al bajo porcentaje de incapacidad otorgado, no
me quedo más opción, que iniciar los presentes a los efectos de que
se realice Pericia Médica que determine el porcentaje de incapacidad
resultante de las secuelas que padezco como consecuencia del
siniestro sufrido, y como consecuencia se ordene a la ART, a abonar
las Prestaciones por Incapacidad Laboral Permanente Definitiva
correspondientes
Que en fecha 27/09/2022 el dictamen se encuentro en estado
firme.
Ante ello, al contener tanto el dictamen de comisión médica
jurisdiccional como el de comisión médica central una equivocada
determinación de la incapacidad es que se inicia la presente acción
de Accidente - Ley especial. Pues es evidente como puede
observarse, que, del relato de los hechos, he sufrido un accidente
laboral, que me ha generado graves secuelas incapacitantes que aun
a hasta la fecha subsisten.
Ante tal circunstancia es que sin perjuicio de que el porcentaje
de incapacidad otorgado por la CMC es insuficiente y no concuerda
con las reales secuelas e incapacidad que padezco, es que esta parte
viene a manifestar su disconformidad con el porcentaje determinado
por la CMC antes mencionada, y es por ello que inicia la presente
acción contra la ART demandada.
Que al día de hoy continúo trabajando, pero con gran dificultad
ya que presento una fuere y permanente limitación física y funcional,
como también adormecimientos constantes en la zona. Que se me
imposibilita no solo trabajar, sino desarrollar mi vida diaria como
normalmente lo hacía.
Por lo expuesto solicito a VE me tenga por cumplida la instancia
administrativa previa al inicio de las presentes actuaciones.
V.- PLANTEA INCONSTITUCIONALIDAD LEY 24.557 Y LEY 26.773.
Planteo la inconstitucionalidad de los artículos Números. 6, 21,
22, 46 y
50 de la Ley 24.557 y Números 3, 4 y 17 inc. 3 de la Ley 26.773, y del
listado de enfermedades profesionales y accidentes emitido por el
Poder Ejecutivo, en atención a la Supremacía de la Constitución
Nacional porque en ella se basa toda la estructura jurídica donde se
determina la relación de las normas, colocando en la cima de la
pirámide La Constitución Nacional y determinando el orden jerárquico
del resto del cuerpo normativo.-
El art. 31 de la Constitución Nacional establece la Supremacía de la
Constitución, concretando la relación de subordinación propia de
nuestra forma federal del Estado que aparece en los arts. 5 y 31 de la
Carta Magna. -
De ahí la conclusión de que toda normativa infractoria de la
Constitución Nacional debe decretarse nula. -
Los artículos señalados y sobre los cuales se solicita la tacha de
inconstitucionalidad de la Ley 24.557 y la Ley 26.773 violan en forma
flagrante e indisimulada los arts. 14, 16, 17, 18, 75 inc. 22 y 23 y 76
de la Constitución Nacional al establecer una clara desigualdad ante
la ley, conforme se expone a continuación. –
[Link] INCONSTITUCIONALIDAD DE LA RESOLUCION 298/17 DE
LA SRT.
Asimismo, Planteo y solicito se decrete la inconstitucionalidad de la
resolución 298/17 donde se establece un plazo de 15 días para apelar
el dictamen de la Comisión Médica Central ante los tribunales de
alzada con competencia en lo laboral, siendo que el art 46 de la ley
24.557, y el art 2, tercer párrafo de la ley
27.348 no exigen como requisito de admisibilidad ningún plazo
impugnativo, sino simplemente la acreditación de haber agotado la
instancia administrativa. Es dable destacar que en el ámbito laboral
impera la regla general del art 259 de la LCT, que establece que no
existen otras caducidades fuera de las previstas en la ley. Es claro las
facultades legislativas que se atribuye un órgano administrativo
dependiente del poder ejecutivo, fijando plazos que de ningún modo
la ley de fondo sostiene. No existe razón alguna para considerar que
el plazo para “iniciar” la acción prevista en la ley 27.348, sea procesal
por el sencillo hecho de que no hay proceso: el proceso administrativo
ya había finalizado y el judicial todavía no se había iniciado. La
Resolución SRT 218/17, fijo un plazo extralimitado, y si la ley nacional
no fija plazo alguno, solicito a VS tenga a bien decretar la
inconstitucionalidad de dicha resolución, por considerar que vulnera
el derecho al trabajador de acceso a la justicia, y el derecho de
peticionar a las autoridades previsto en el art 14 de la Constitución
nacional
VII- LEGITIMACIÓN PASIVA DE LA ASEGURADORA DE
RIESGOS DEL TRABAJO. DECLARACION DE INCONSTITUCIONALIDAD
DE LAS COMISIONES MÉDICAS. DECLARACIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD DEL FUERO FEDERAL (ART. 6, 21, 22, 46, 50
DE LA LEY 24.557 Y LOS DECRETOS 717/96; 1278/00; 41/01;54/2017)
Por la presente acción, que se funda en los términos de la ley
24.557, se solicita a V.E. que condene a la Aseguradora de Riesgos
del Trabajo, en consecuencia, se peticiona al Magistrado actuante
que declare la inconstitucionalidad del procedimiento administrativo
ante las Comisiones Médicas y su apelación ante la Cámara Federal
de la Seguridad Social, que se legislan en los artículos 6º, 21, 22, 46 y
50, con las respectivas modificaciones introducidas por el decreto
1278/200; y los decretos 717/96 y 410/2001, por las consideraciones
de derecho que paso a exponer.
Las normas invocadas regulan el procedimiento para reclamar
ante las Comisiones Médicas, en el caso en que las aseguradoras de
riesgos de trabajo no reconozcan el daño que padece el damnificado
o la disidencia se centrara en la graduación de la incapacidad.
El damnificado se presenta ante la Comisión Médica, órgano
administrativo, en donde debe llenar un formulario, en conjunto con
su abogado, en donde solamente, relata con sus palabras el siniestro
que le provocó el daño, o denunciando la enfermedad que padece.
Es revisado por médicos de la Comisión Médica, y su dictamen
lo apela ante la Comisión Médica Central, en donde tiene cinco días
para presentar la expresión de agravios, sin agregar ningún medio
probatorio que no fuera ofrecido en su oportunidad (art. 31 del
decreto 717/96: "La expresión de agravio deberá contener la crítica
concreta y razonada de la Resolución de la Comisión Médica que el
apelante considere equivocada. No bastará remitirse a
presentaciones anteriores ni podrá fundar sus pretensiones en
hechos no alegados en la instancia anterior").
El dictamen de la Comisión Médica Central puede ser apelado a
la Cámara Federal de la Seguridad Social, en un plazo de diez días, no
podrá incorporarse a la misma nuevos medios probatorios y por el
Acta Nº 200, pto 4, dictada por la Cámara Federal de la Seguridad
Social, el 23 de febrero de 2000, dicha apelación debe ser suscripta
por un letrado patrocinante.
Este procedimiento es inconstitucional, pues el mismo surge de
decreto dictados por el Poder Ejecutivo en clara violación a la división
de poderes, pues se ha legislado, atribuyéndose facultades
legislativas que no le competen a su
vez, legislando en materia que es exclusiva de las Provincias,
infringiéndose los artículos 75 inc. 12, 76 Y 121 de la Constitución
Nacional.
Además, al resolver sobre los casos planteados, se le otorga a
las Comisiones Médicas facultades judiciales y, como las mismas se
encuentran bajo la órbita del Poder Ejecutivo, se transgreden los
artículos 16, 18, 108 Y 109 de nuestra Carta Magna y la doctrina de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La Corte Suprema tuvo ya la oportunidad de limitar los alcances
de la actuación de los órganos dependientes de la Administración en
la asunción de facultades jurisdiccionales.
En efecto, en los autos "Ángel Estrada y Cía S.A. el Secretaría de
Energía y Puertos" (05/04/2005) la Corte aprovecha la oportunidad
para sentar una serie de principios y criterios que configuran una
verdadera política judicial, no dejando, prácticamente cuestiones de
hermenéutica fundamentales sin abordar. Ello implica contribución a
la seguridad jurídica... " (Juan Carlos Casagne, "Las facultades
jurisdiccionales de los entes reguladores (A propósito del caso Ángel
Estrada'" , LL, 2005-C, pág. 736).
En el caso "Angel Estrada" se consideró que: "El principio
constitucional de defensa en juicio previsto en el arto 18 de la
Constitución Nacional y la prohibición al Poder Ejecutivo de ejercer
funciones judiciales -arto 109-, quedan a salvo siempre y cuando los
organismos de la administración dotados de jurisdicción para resolver
conflictos entre particulares hayan sido creados por ley, su
independencia e imparcialidad esté asegurada, el objetivo económico
y político considerado por el legislador para crearlos sea razonable y
sus decisiones estén suj etas a control judicial amplio y suficiente ... "
(CSJN. 05-04- 2005, "Angel Estada y Cía. S.A. si Resolución N° 71/96 –
Sec. Ener y Puertos").
La Corte Suprema de Justicia de la Nación, declaró
inconstitucional el procedimiento especial de la LRT cuando se
pronunció en los autos: "Castillo, Ángel Santos el Cerámica Alberdi
S.A.; por recurso de hecho deducido por la Segunda Aseguradora de
Riesgos del Trabajo SA” con fecha 7 de septiembre de 2004
declarando la inconstitucionalidad del art. 46 de la Ley de Riesgos del
Trabajo.
En sus fundamentos, el Alto Tribunal, en el considerando 4º,
mencionó la doctrina imperante en dicho Tribunal al señalar: “… Que
según lo esclareció esta Corte para octubre de 1917, y lo sostuvo de
manera constante, las responsabilidades por accidente de trabajo a
que se refiere la ley 9688 y que nacen de hechos ocurridos en la
ejecución o cumplimiento de contratos entre patrones y empleados u
obreros son de carácter común (Fallos 126:315, 324 y 325:328,
Asimismo Fallos, 129:223, 151:315, 126:79, 184:390, 228:537,
239:239, 242:182, 245:174, entre muchos otros), vale decir, resultan
sancionadas por el Congreso con arreglo a las previsiones del art. 67
inc. 11 de la Constitución Nacional – Actual art. 75 inc. 12 (Fallos
248:781, 782 considerando uno y sus citas)….”
También se afirmó en la sentencia del Alto Tribunal que: “…De
ahí que desde su instalación, la Corte haya sostenido que la
competencia de los tribunales federales es, por su naturaleza
restrictiva, de excepción y con atribuciones limitadas a los casos que
menciona el art. 100 –actual art. 116- (Fallos 1:170, 190:170, 283:429
y 302:1209, entre muchos otros), tal como, por lo demás, lo establece
la ley 27, e incluso la ley 48 para lo concerniente a la competencia
apelada extraordinaria del Tribunal (art. 15). El art. 121 de la
Constitución Nacional (originario art. 104) se emplaza en la misma
línea…”.
En este orden de ideas no sorprende la conclusión a la que
arriba la Máxima Magistratura de la Nación, en el considerando 5º al
expresar: “que, por ende, no es constitucionalmente aceptable que la
Nación pueda, al reglamentar materias que son como principio
propias del derecho común, ejercer una potestad distinta de la que
específicamente le confiere el citado art. 75 inc. 12”.
El Superior Tribunal de la República concluyó: “que la Ley de
Riesgos ha producido consecuencias incompatibles con la
Constitución Nacional: impedir que la justicia provincial cumpla la
misión que le es propia y desnaturalizar la del juez federal al
convertirlo en magistrado de derecho común”.
La consecuencia de este trascendente fallo es que, de aquí en
adelante, las víctimas laborales pueden recurrir directamente ante el
Juez del Trabajo de cada jurisdicción, para que a través de las reglas
de un procedimiento laboral,
puedan accionar directamente con la ART, para percibir las
indemnizaciones tarifadas de la LRT.
Esta posición fue ratificada y ampliada por la Máxima
Magistratura de la Nación, en los casos “Venialgo” y “Marchetti”,
respectivamente.
En estos casos, los actores habían comenzado el trámite ante la
Comisión Médica. Sin embargo, en el caso “Venialgo”, ante el rechazo
de la Comisión Médica Nº 10 B, el actor no apeló ante la Comisión
Médica Central, sino que inició la demanda ante el Fuero del Trabajo.
La acción fue rechazada, pues el Juez de Primera Instancia se
declaró incompetente, resolución que fuera confirmada por la Cámara
Laboral y, en consecuencia se ordenó la remisión a la Cámara Federal
de la Seguridad Social.
Interpuesto el Recurso Extraordinario, la Corte Suprema de
Justicia, previo dictamen de la Procuradora [Link]ó de Goncalvez
que opinó, entre otras cosas, que la causa guarda analogía con los
autos: “Castillo, Ángel Santos C/ Cerámica Alberdi SA”, declaró la
competencia de la Justicia Nacional del Trabajo (CSJN, 13-03-2007,
“Venialgo, Inocencia C/ MAPFRE Aconcagua Aseguradora de Riesgos
del Trabajo y otro”).
En esta decisión la Corte Suprema interpretó que las
Comisiones Médicas son órganos administrativos de carácter federal,
circunstancia que las inhabilita para actuar en materia de accidentes
de trabajo, por las mismas consideraciones que antes de “Castillo”
había desestimado la intervención de la Justicia Federal en apelación
de las decisiones de las Comisiones Médicas en el ámbito de las
Provincias. De tal modo que en cualquier supuesto, haya tenido o no
intervención con carácter previo la Comisión Médica, existe aptitud
jurisdiccional por parte de la Justicia del Trabajo, tanto en el orden
Provincial como Nacional.
En la otra causa mencionada, el actor había iniciado el trámite
en la Comisión Médica, cuando se presentó ante la Justicia del
Trabajo, el magistrado de Grado se declaró incompetente,
confirmando la decisión del Tribunal de Alzada, y fue remitida en
estas actuaciones a la Cámara Federal de la Seguridad Social, que se
inhibió de actuar.
En el caso “Marchetti Nestor Gabirel C/ La Caja ART SA S/ Ley
24.557” el 4 de diciembre de 2007 la Dra. A. Beiró de Goncalvez se
remitió a la doctrina del caso “Castillo” señalando que: “en razón de
la naturaleza de derecho común de la legislación en materia de
riesgos del trabajo incumbe señalar que el caso resulta ajeno a la
excepcional competencia de la Justicia Federal”. Agregando también
la citada funcionaria, que siendo un “supuesto en que se demanda a
una “entidad de derecho privado” como son las aseguradoras de
riesgos del trabajo, a propósito de un planteo basado en
disposiciones de naturaleza común, laboral o de la seguridad social,
que el presente reclamo deberá proseguir por ante el Juzgado
Nacional del Trabajo”.
La doctrina sentada en los casos “Venialgo” y “Marchetti”, es
coherente con el criterio ya expuesto por la Corte en “Castillo” en el
sentido que siendo la materia de accidentes de trabajo de derecho
común e interviniendo en las mismas sujetos de derecho privado,
como son los trabajadores y las ART, no se justifica la federalización
del procedimiento, ni por lo tanto la intervención de la Justicia Federal
de la Seguridad Social, sino que le corresponde intervenir a la Justicia
Nacional del Trabajo.”.
La Cámara nacional de Apelaciones del Trabajo, a través de su
Sala V, profundizó estos conceptos al ratificar la falta de garantías del
Procedimiento ante las Comisiones Médicas, pues “el mismo es
legislado mediante decretos del Poder Ejecutivo, y actas dictadas pro
el Poder Judicial, la imparcialidad no está asegurada, o en duda, pues
las aseguradores de riesgos de trabajo, que son sociedades
comerciales con fines lucrativos, financian dichos organismos (art. 37
y 50 de la LRT, éste último modificado del art. 51 de la ley 24.241; El
otorgamiento de facultades jurisdiccionales a órganos de la
administración desconoce lo dispuesto en los arts. 18, que garantiza
la defensa en juicio de la persona y sus derechos, y 109 de la
Constitución Nacional que, basado en el texto del art. 108 de la
Constitución de Chile de 1833 (Jorge Tristán Bosch,
¿Tribunales Judiciales o Tribunales administrativos para Juzgar a la
Administración Pública?, Victor Zavalía Editor, 1951; págs. 55 a 64 y
160) prohíbe en todos los casos al Poder Ejecutivo ejercer funciones
judiciales. Tales principios constitucionales quedan a salvo siempre y
cuando los organismos de la administración dotados de
jurisdicción para resolver conflictos entre
particulares hayan sido creados por ley, su independencia e
imparcialidad estén aseguradas, el objetivo económico y político
tenido en cuenta por el legislador para crearlos (y restringir así la
jurisdicción que la Constitución Nacional atribuye a la justicia
ordinaria) haya sido razonable y, además, sus decisiones estén
sujetas a control judicial amplio y suficiente ...” “… Que es relevante
añadir que no cualquier controversia puede ser válidamente diferida
al conocimiento de órganos administrativos con la mera condición de
que sus decisiones queden sujetas a un ulterior control judicial
suficiente. Los motivos tenidos en cuenta por el legislador para
sustraer la materia de que se trate de la jurisdicción de los jueces
ordinarios deben estar razonablemente justificados pues, de lo
contrario, la jurisdicción administrativa así creada carecería de
sustento constitucional, e importaría un avance indebido sobre las
atribuciones que el artículo 116 de la Constitución Nacional define
como propias y exclusivas del Poder Judicial de la Nación. Admitir que
el Congreso pudiera delegar en los órganos de la administración
facultades judiciales sin limitación material de ninguna especie sería
tan impensable como permitir que el legisladores delegara la
sustancia de sus propias funciones legislativas, lo cual está
expresamente vedado por el art. 76 de la Constitución Nacional, con
salvedades expresas…”.
Resulta indudable que al profundizar y complementar los límites
al reconocimiento de las facultades jurisdiccionales de los entes
administrativos, la Corte como intérprete final de la Constitución
Nacional aporta una solución que contempla una visión judicialista
más pura que la que exhibe el sistema constitucional norteamericano
y, al propio tiempo, también más afín con los antecedentes históricos
en el plano constitucional. Tanto en lo concreto del fallo y en la
proyección institucional, lo que hace esa jurisprudencia es nada
menos que armonizar la interpretación de los arts. 109 y 18 de la
Constitución Nacional, con la naturaleza material de las facultades
atribuidas. Desde la perspectiva delineada precedentemente cabe
adelantar que a mi entender las normas que regulan el procedimiento
por ante las Comisiones Médicas son incompatibles con el principio
judicialista en los términos delineados precedentemente.” (CNAT,
Sala V, (Gonzalez Protacio C/ Berkley Internacional ART SA S/
Accidente Acción Civil) S.D nº 70573, dictada el 31 de marzo de
2008).
De acuerdo a la doctrina de la Corte la intervención de la
Justicia del Trabajo puede producirse haya o no habido
pronunciamiento de la Comisión Médica. Ante los argumentos
vertidos solicito a V.E. que declare la inconstitucionalidad del
procedimiento de la ley de Riesgos de Trabajo y se declara la
competencia de la Justicia Nacional del Trabajo para actuar en estos
autos.
VIII.- INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 3 DE LA LEY 26.773.-
El art. 3 señala que “cuando el daño se produzca en el
lugar de trabajo o lo sufra el dependiente mientras se encuentre a
disposición del empleador, el damnificado (trabajador víctima o sus
derechohabientes) percibirá junto a las indemnizaciones dinerarias
previstas en este régimen, una indemnización adicional de pago único
en compensación por cualquier otro daño no reparado por las
fórmulas allí previstas, equivalente al veinte por ciento (20%) de esa
suma”.
Esta norma es un inadmisible retroceso incluso respecto
de la propia Ley Nº 24.557, toda vez que en lo que se refiere a los
accidentes producidos “en ocasión del trabajo” se disminuye
parcialmente el monto indemnizatorio al cercenarse el adicional del
20% que se otorga a los demás infortunios.-
Adviértase que la norma no se limita a los accidentes
ocurridos “in itinere”, sino a todo accidente vinculado “por el hecho
del trabajo”, sin justificación o fundamento que explique por qué,
frente a una misma contingencia como es el daño a la salud, la
integridad o la vida del trabajador, la reparación es diferente.
-
No existen razones que disculpen tal medida. Frente a un
daño laboral se impone, sin diferencia alguna, la reparación plena,
independientemente que esté directamente vinculado a la prestación
laboral o se hubiere producido en ocasión de éste, o en el trayecto de
ida y vuelta al lugar de trabajo. -
IX- PLANTEO INCONSTITUCIONALIDAD DEL DECRETO DE
NECESIDAD Y URGENCIA Nº 54/2017 –LEY 27.348
Planteo la inconstitucionalidad del vigente decreto nº
54/2017, dictado por la ley 27.348, por constituir una manifiesta
violación al espíritu republicano, del principio de división de poderes y
la prohibición del ejercicio de facultades legislativas, establecido en el
Art 1 de la Constitución Nacional. El decreto atacado pretende
cercenar los legítimos derechos de propiedad, trabajo, acceso a la
justicia, debido proceso y juez natural de los trabajadores afectados
por una enfermedad o accidente laboral , así como los derechos de
propiedad y de trabajo de los profesionales abogados. Obligar al
trabajador a someterse al arbitrio de una junta médica para resolver
un conflicto legal, importa una clara e indiscutible denegación a la
justicia. Vulnerando los artículos 1, 5,14 bis,75 inc 12 de la Carta
Magna.
X.-DECLARACION. LEY [Link] A LA LEY NACIONAL 27348, LEY
COMPLEMENTARIA DE LA LEY DE RIESGO DELTRABAJO, LEY 24557.
La publicación de la ley 14997 se concreta el avance sobre los
derechos y garantías de los trabajadores a quienes se obliga a asistir
ante órganos administrativos como son las Comisiones Médicas
dependientes del Poder Ejecutivo Nacional violentando el artículo 15
de la Constitución Provincial que asegura la tutela judicial continua y
efectiva y el acceso irrestricto a la justicia y el artículo 39 que ordena
fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones del empleador y ejercer
el poder de policía en materia laboral. Como conclusión la norma
impide a los trabajadores víctimas de accidentes de trabajo el normal
acceso a la justicia imponiéndoles una actuación administrativa,
organismos de tercer grado como son las Comisiones Médicas.
Además. Renuncia a facultades reservadas a la Provincia en cuanto al
procedimiento judicial en materia laboral. Si bien establece un
acompañamiento al trabajador, no hace más que dilatar el proceso,
ya que los dictámenes de la SRT, no cumplen con la finalidad
establecida y los plazos varias depende el decreto, haciendo tardío el
proceso.
XI- INCAPACIDAD FÍSICA
A) Incapacidad Sobreviniente. (Incapacidad parcial,
permanente y definitiva)
El accidente laboral sufrido, me ha ocasionado una
incapacidad que me imposibilita poder continuar trabajando y
realizando las mismas tareas que realizaba con anterioridad de
manera normal. A los efectos de determinar una suma que tienda a
reparar la incapacidad que el accidente me provocó, debemos tener
en cuenta mi edad (59 AÑOS), la gravedad de las lesiones sufridas y
la importancia de las secuelas remanentes, así como también la
imposibilidad de continuar con mi vida laboral normal.
Asimismo, también dentro de este rubro se reclama la
reparación de los daños originados en la necesidad de debo
someterme a tratamientos de kinesiología futuros o intervenciones
quirúrgicas tendientes a atenuar las secuelas de mi cuadro clínico. En
tal sentido deberán contemplarse todos aquellos tratamientos
terapéuticos aconsejados que, aunque no indispensables, resulten
razonablemente idóneas para subsanar o ayudar a sobrellevar,
siquiera parcialmente, las secuelas desfavorables del accidente
laboral. Todo para intentar su mejoría, inclusive frente al diagnóstico
dado. Es que debe ponerse a mi disposición todo aquello que implica
algún tipo de chance de curación o restablecimiento de integridad
psicofísica del mismo.
De otro modo se me privaría, la posibilidad de algún tipo
de mejoría. Sólo de este modo se dará cumplimiento al principio de la
reparación integral o plena que haya implícitamente acogido por
nuestra ley civil en diversas disposiciones (art. 1737,1738, 1739,1740
ect).
De igual manera se solicita expresamente la
indemnización de los gastos por remedios que en el futuro deberé
solventar a raíz de la persistencia de dolores y molestias. A este fin
como se expondrá en el capítulo atinente a la prueba, solicito que el
perito respectivo dictamine sobre la necesidad y costo de los aludidos
tratamientos.
A causa del accidente padezco una incapacidad parcial,
permanente y definitiva, que se pasa a detallar.
B) INCAPACIDAD FISICA
Según surja en la pericia médica a producirse, padezco
una secuela por el accidente laboral, estimada en un 15% de
incapacidad por lo que se reclama según el cálculo que más adelante
se detallara. Dicha lesión, no sólo me imposibilita volver a mi vida
normal, sino que también me impiden efectuar normalmente mis
tareas laborales, acceder a los trabajos que impliquen esfuerzo físico
y quizás mayor retribución económico para mi desarrollo personal y
familiar, desarrollar actividad física, realizar tareas cotidianas,
familiares y de esparcimiento.
Que los días de gran humedad sufro de tal dolor que se me imposibilita
trabajar.
Que al día de hoy continúo trabajando, pero con gran dificultad
ya que presento frecuentemente grandes dolores y molestias, como
también adormecimientos constantes en la zona. Que se me
imposibilita no solo trabajar, sino desarrollar mi vida diaria como
normalmente lo hacía.
C) INCAPACIDAD POR DAÑO PSICOLOGICO.
A raíz de estos padecimientos sufro un importante
deterioro psicológico, se considera de poca utilidad porque no puedo
realizar mis tareas laborales habituales.
A partir del evento de autos presenta una disminución del
interés, alteraciones del sueño (insomnio), fatiga fácil y sentimiento
de inutilidad.
Se encuentran presentes por lo tanto los criterios
diagnósticos para depresión (Según DSM IV).
El hecho de autos, representa una situación con entidad
suficiente como para provocar las alteraciones en la personalidad que
padece la damnificada, quien mantiene los efectos negativos de la
experiencia traumática de marcada repercusión y nos permite
concluir que presenta un cuadro de: Reacción vivencial anormal
neurótica con manifestación depresiva que lo incapacita.
Más allá de todo lo anteriormente expuesto también
destacamos que dicha incapacidad no se tuvo en consideración la
Comisión Médica interviniente,
ya que temo a un nuevo accidente y a una nueva lesión en las zonas
traumatizadas, las que son importantes, para desempeñar mi labor
normalmente. Este detalle nunca fue apreciado por la ART, por lo que
cabe sino concluir que el infortunio en base al cual se reclama se
encuentra acreditado, y guarda relación de causalidad adecuada con
las dolencias que aquejo cuya incapacidad permanente y definitiva
surgirá de la pericial médica solicitada más adelante.
Por lo tanto, se calcula un 10% de incapacidad psicológica. –
D) Gastos Médicos y Viáticos
Siendo la integridad de la persona uno de los bienes
fundamentales, debe reconocerse la facultad de reclamar cuanto sea
preciso para recuperar la salud, derecho elemental del ser humano.
Este rubro contempla el resarcimiento de los gastos de
asistencia médica que debí y aún se me debe efectuar en pos de mi
recuperación.
Algunos de esos gastos están integrados medicaciones
para calmar el dolor. Cuya carencia en los hospitales públicos
constituye un hecho público y notorio que ha llevado a determinar
que esos gastos se presumen. Asimismo, frecuentemente tengo que
comprar analgésicos y desinflamantes debido a los dolores que sufro.
La jurisprudencia Nacional se muestra flexible ante la
deficiencia probatoria de estas erogaciones. Ello así, pues en general
los médicos y otros terapeutas no otorgan recibos por el pago de sus
honorarios. Asimismo, en la venta de medicamentos no siempre se
otorga factura sino simples tickets.
Como expusiera anteriormente, no cuento con la totalidad
de las boletas de gastos, pero es evidente que tuve que erogar de mi
peculio para afrontar buena parte de todos los rubros enunciados, en
especial por traslados desde mi domicilio a los distintos lugares de
atención.
Se establecen los siguientes gastos:
Viáticos: Taxis y Remises
......................................................................................
30.000$
Gastos Médicos y Terapia Futura ……………200.000 $ (o lo que surja de
las pruebas periciales a producirse)
Por este rubro se solicita una indemnización de $230.000
(pesos doscientos treinta mil ) dejando a criterio de V.E. la fijación
definitiva.
XII.- LIQUIDACIÓN. –
Conforme los rubros reclamados se practican la siguiente
liquidación: …..
(IBM)$ 93.008,91*53*25/
100=1,232,368.05*65 =
80,103,923.25/59
=1,357,693.61+ 20%=1,629,232.33 + 230.000 (Gastos) = $
1,859,232.33
Por lo expuesto, la liquidación y el
monto total del reclamo ascienden a la suma de PESOS UN MILLON
OCHOCIENTOS NOVENTA Y NUEVE MIL DOSCIENTOS TREINTA DOS
CON TREINTA TRES CENTAVOS ($ 1,859,232.33)
El monto reclamado es estimativo, quedando el mismo
librado a lo que en más o en menos resulte de la prueba a rendirse en
autos, con más sus intereses y actualización del índice RIPTE.
Asimismo, solicito a V.E. tenga a bien aplicar en los
presentes el índice de actualización RIPTE conforme lo normado por el
Art. 17 inc. 6 de la Ley 26.773. Al respecto se ha sostenido que “…la
aplicación de los nuevos valores de prestaciones dinerarias de
conformidad con lo prescripto por el art. 17, inc. 6, de la ley 26773 dicha
norma en su texto especifica: “Las prestaciones en dinero por
incapacidad permanente, previstas en la ley 24557 y sus modificatorias, y
su actualización mediante el decreto 1694/09, se ajustarán a la fecha de
entrada en vigencia de la presente ley conforme al índice RIPTE
(Remuneraciones Imponibles Promedio de los Trabajadores Estables),
publicado por la Secretaría de Seguridad Social, desde el 1.º de enero del
año 2010”. Dicha disposición debe ser analizada en conjunto con el inc.
5 cuando esta norma dispone:
“5. Las disposiciones atinentes a las prestaciones en dinero y en especie
de esta ley entrarán en vigencia a partir de su publicación en el Boletín
Oficial y se aplicarán a las contingencias previstas en la ley 24557 y sus
modificatorias, cuya primera manifestación invalidante se produzca a
partir de esa fecha”. Si la regla general es la que emana del inc. 5, para
los nuevos siniestros, es lógico que lo dispuesto en el inc. 6, abarque a
los siniestros anteriores que faltan de liquidar, ya sea por no haberse
determinado incapacidad definitiva o bien porque la misma esté sujeta a
revisión, como es el caso de autos, en la instancia jurisdiccional. Si esta
no fuera la interpretación resultaría evidente que la disposición del inc. 6
sería claramente redundante e innecesaria, ya que el inc. 5 la
comprendería, aspectos estos que en el análisis normativo, el Juzgador
no puede presuponer como actitud del legislador…” .
XII. SOLICITA QUE EL MONTO ABONADO POR LA ART SEA
CONSIDERADO EN CONCEPTO DE PAGO PARCIAL A CUENTA DE
INDEMNIZACIÓN TOTAL, Y FINAL POR ACCIDENTE DE TRABAJO
Esta parte solicita que la suma de $ 1.714,720,79 abonada por la
accionada sea tomada como pago parcial a cuenta de indemnización
total y final por accidente de trabajo, ya que dicho monto fue
impuesto por el médico de la Comisión Medica interviniente quien
actuó arbitrariamente al determinar un bajo grado de incapacidad,
pues no estipulo correctamente la evidente e importante disminución
de la incapacidad laboral del trabajador, en connivencia con el médico
de la parte la demandada, en las circunstancias apuntadas y sin
admitir discusión alguna sobre dichos valores. Se deja en claro que
dicho monto fue depositado en la cuenta del actor, es por eso que el
mismo se pide que sea tomado como pago a cuenta de la
indemnización total y final, de acuerdo al art. 260 de la LCT.
Es evidente que aquí se pretendió mediante una determinación de
incapacidad que no es congruente con las lesiones de gravedad
padecidas por mi representado, desconocer derechos adquiridos por
el trabajador.
Es por eso que el principio protectorio que rige la legislación laboral
es el que debe prevalecer y aplicarse en el caso de autos, por cuanto
ante la existencia de
normas convencionales contradictorias o confusas, debe interpretarse
en el sentido más favorable al trabajador, debiéndose asimismo tener
en cuenta el principio de irrenunciabilidad de los derechos conforme
así lo estatuyen los artículos 12 y 7 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Destacando que el primero nulifica cualquier conducta del trabajador
que disminuya niveles protectores establecidos en leyes o convenios
colectivos de trabajo. El segundo extiende la nulidad a cualquier
comportamiento contrario a las condiciones laborales dispuestas por
ley, o laudo con fuerza de tal. De ello se deduce –según los jueces
- que el nivel logrado por encima de las leyes no puede renunciarse,
ya que dicha conducta contradice tales disposiciones y, sobre todo,
vulnera la garantía protectora del artículo 14 bis de la Constitución
Nacional. La autoridad administrativa laboral, es quien debe
garantizar concretamente los derechos de las partes en su integridad,
para poder llegar a una composición justa, y en este caso la misma
actuó de manera imparcial, al determinar una incorrecta
determinación de la incapacidad del trabajador. Lo cual evidencia el
estado de indefensión en que se encontró el actor ante la imposición
de sus condiciones, en convivencia con la demandada. Es por esto
que se solicita se haga lugar a lo manifestado en este apartado.
XIV. INOPONIBILIDAD DE LA COSA JUZGADA ADMINISTRATIVA EN LOS
TÉRMINOS DEL ART. 15 LCT – INCONSTITUCIONALIDADES DEL ART. 2,
INC. J DE LA LEY 15.057, ART. 4 DEL ANEXO DE LA LEY 27.348, Y ART 13
DE LA RESOLUCION SRT 298/17.
Se plantea la inoponibilidad de la cosa juzgada administrativa de la
resolución y el acuerdo que puso fin al proceso ante las CCMM por
divergencia en la incapacidad, a la cual se solicita que se haga lugar,
conforme a las consideraciones que seguidamente se exponen.
Antes de fundamentar lo anteriormente expuesto, debemos
puntualizar en lo que respecta al art. 21 de la ley de riesgos del
trabajo N° 24.557, que tal norma hace referencia a las denominadas
comisiones médicas, encargadas entre otras actividades, de declarar
"la naturaleza laboral del accidente o profesional de la enfermedad"
(inc.1º, a), como así también "revisar el tipo, carácter y grado de la
incapacidad, y (...) resolver cualquier discrepancia que pudiera surgir
entre la ART y el damnificado" (inc.2). y el art. 22 expresa que hasta
la declaración del
carácter definitivo de la incapacidad y a solicitud del obligado al pago
de las prestaciones o del damnificado, las comisiones médicas
realizaran exámenes para revisar el grado y carácter de la
incapacidad anterior antes reconocida. –
Por lo cual se advierte, que tal legislación, vulnera el derecho de los
trabajadores los cuales deben efectuar el reclamo por su incapacidad
ante un organismo sin especialidad ni competencia jurisdiccional, sin
garantía del debido proceso legal en un juicio de conocimiento, por lo
cual se violan las normas legales constitucionales, que imponen la
obligación de no juzgar por "comisiones especiales" (art. 18 , Const.
Prov. Buenos Aires), asegurando el "acceso irrestricto a la justicia"
(conf. art. 15, Const. Prov. Buenos Aires).-
Por otra parte, señala también Juan Formaro que lo obrado en sede
administrativa, en función de ciertos pasos establecidos por una mera
reglamentación, jugado a la vez a su suerte a la luz de lo que
“decida” personal contratado (sin garantías de idoneidad,
imparcialidad ni estabilidad para sí ni terceros), no puede borrar el
derecho del dañado a llevar la pérdida de su integridad psicofísica
(que para el asalariado constituye su bien más preciado), al Poder
que la Constitución previó para ello.
La ley 27.348 modificatoria de la ley 24.557, como ya se ha dicho,
inserta la intervención previa de un órgano administrativo en
cuestiones atinentes al derecho común y entre privados. El cual no
tiene aptitud, por ende, para impedir que el legitimado por la
normativa de fondo concurra, dentro del plazo de prescripción que
aquella prevé, a la justicia ordinaria para el reconocimiento de su
derecho. El tránsito por la vía administrativa, frente a un órgano lego
no jurisdiccional, no puede aniquilar un derecho que emerge de la
normativa común y que debe naturalmente ser dilucidado por el
poder constitucionalmente encargado de ello (arts. 109 y 116, CN).
Ante lo fundamentado anteriormente es que se debe mantener la
inveterada doctrina legal de la SCBA en cuanto a sostener la
inconstitucionalidad de los artículos 21 y 22 de la ley 24.557 respecto
de las actuaciones de las Comisiones Médicas en el marco del sistema
especial dispuestos por la ley 24557 y sus modificatorias, sin analizar
el art. 2 inc. J en los considerandos de la resolución aunque pareciera
que hace referencia a ello cuando en la parte dispositiva
textualmente expresa: “Declarando la competencia de este Tribunal
para intervenir en las presentes actuaciones, en consecuencia
decretando la inconstitucionalidad de los arts. 21 y 22 ley 24.557,
arts. 1 a 3 de la ley 27.348 vigente a tenor de la adhesión provincial
formulada por la 14.997 y de la ley
15.057 inc. J sexto párrafo (art. 2 ley 11653)”. ("Quiroga c/ Ciccone"
(S.C.B.A. de fecha 23/04/2003), "Castillo c/ Cerámica Alberdi"
(07/09/2004), Abaca C/ Cyanamid" (7/03/2005), (art. 18 , Const. Prov.
Buenos Aires), (conf. art. 15, Const. Prov. Buenos Aires), Mario A.
Ackerman, Ley 27348, Ley 14997, arts. 75 inc. 12, 22 y 18 de la
Constitución Nacional; y arts. 103 inc. 13, 116 y 15 de la Constitución
de la Provincia de Buenos Aires).
Ya que en las presentes actuaciones el trabajador no ha alcanzado
una justa composición de sus derechos e intereses , es que el mismo
interpone la acción judicial sin invocar el art. 2 inciso J de la ley
15.057, circunstancia que no debería ser gravitante, ante la evidente
inconstitucionalidad de los arts. 21 y 22 ley 24.557 y arts. 1 a 3 de la
ley 27.348, ya que no existe para el criterio jurisprudencial cosa
juzgada administrativa por más que se haya arribado o no a un
acuerdo dada la invalidez del trámite administrativo. Se plantea la
inconstitucionalidad del art 2 INC. J de la ley 15.057, principalmente
en cuanto a dos cuestiones , la primera en cuanto el plazo de 90 días
hábiles judiciales que prevé la norma para interponer la acción, pues
cercena normas de orden público, ya que este plazo choca con el
artículo 256 LCT, que establece que prescriben a los dos (2) años las
acciones relativas a créditos provenientes de las relaciones
individuales de trabajo y, en general, de disposiciones de convenios
colectivos, laudos con eficacia de convenios colectivos y disposiciones
legales o reglamentarias del Derecho del Trabajo.- Aquí podemos
advertir una coalición de dos normas una norma nacional como la LCT
20.744 que es de orden público y una norma procedimental como lo
es la ley 15.057.- De la lectura del artículo podemos advertir que si
interponemos la demanda judicial después de los 90 días hábiles
judiciales el derecho del trabajador ha caducado.- Caducidad que a
diferencia de la prescripción implica la pérdida del derecho y de la
acción esto choca con el principio de irrenunciabilidad de derechos ,
uno de los principios rectores del derecho laboral. Pues bien puede
interponerse la demanda luego de dicho plazo sin que haya
prescripto la acción claramente es una norma más que
inconstitucional. Y la segunda cuestión porque a su vez el art. 2 del
mismo cuerpo legal, en congruencia con el art. 4 Anexo de la ley
27.3484, y ART 13 DE LA RESOLUCION SRT 298/17, dispone que los
“decisorios” que dicten las Comisiones Médicas que no fueren motivo
de recurso alguno por las partes, así como las resoluciones
homologatorias por ellas pronunciadas, “pasarán en autoridad de
cosa juzgada administrativa” en los términos del artículo 15 de la
L.C.T., en la misma línea, que el art. 3 de la ley 27.348 que completa
la pretensión de cerrar el acceso a la Justicia del Trabajo por conducto
de crear un “Servicio de Homologación en el ámbito de las comisiones
médicas jurisdiccionales”, orientado a fomentar medios no
jurisdiccionales de resolución del conflicto. Situación que resulta
inconstitucional ya que permite que un dictamen médico (prueba en
instancia administrativa) fundamente el acto del Servicio de
Homologación de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo
adquiriendo carácter de cosa juzgada administrativa, sin posibilidad
de acceder a instancia judicial. En definitiva, con una burda alusión a
la existencia de "cosa juzgada administrativa" se pretenden fulminar
derechos indisponibles y de raigambre constitucional, sobre todo
teniendo en cuenta que la cita del art. 15 de la LCT a los cuales
dichos art. antes mencionados se remiten, no es gratuita e impone
una resolución “que acredite” que se ha alcanzado una justa
composición de los derechos e intereses de las partes, siendo pasible
de sanciones y penas la autoridad administrativa que omita ello
(conforme párr. 1o y 3o de aquella norma). Lo cual en el presente
caso no ha ocurrido, ya que no ha existido una justa composición de
derechos e intereses, debido a que se la ha determinado al trabajador
una baja incapacidad conforme a las evidentes lesiones y secuelas de
gravedad sufridas, las que ya se han mencionado en el presente
escrito, razones por las cuales el actor viene ante V.E. a fin de
solicitarles que evalúen y determinen a través de peritos idóneos la
correcta evaluación de la incapacidad psicofísica padecida por el
trabajador. El tránsito administrativo ante las Comisiones Médicas
(cuya inconstitucionalidad además es evidente) jamás puede importar
la existencia de cosa juzgada que impida la acción ordinaria dentro
del plazo de prescripción, siendo inconstitucional la caducidad que
importa la pérdida de derechos sustanciales laborales. Sobre todo,
dejando en claro que las comisiones médicas son incompetentes para
intervenir cuando en el caso se discutan cuestiones vinculadas al
contrato de trabajo, su contenido
obligacional o se planteen inconstitucionalidades. Ello porque su
competencia como órgano administrativo está limitada
exclusivamente a las funciones que determina el art. 1 de la ley
27.348. Más aún, ha enseñado Gordillo que la expresión cosa juzgada
“administrativa”, muy difundida, encierra una confusión con la cosa
juzgada “judicial”. Explica el profesor citado que “cosa juzgada en
sentido estricto es sólo la que se produce respecto de las sentencias
judiciales”, pues la cosa juzgada administrativa implica tan sólo una
limitación a que “la misma administración” revoque, modifique o
sustituya el acto (aunque podría hacerlo si con ello beneficia al
interesado) y no impide que el acto sea impugnado y eventualmente
anulado en la justicia. (Gordillo, Agustín, Tratado de Derecho
Administrativo, 10 ed., FDA, Buenos Aires, 2011, t. 3, cap. VI, p. 3.).
Se plantea la inconstitucionalidad del art 2 INC. J de la ley 15.057,
principalmente en cuanto a dos cuestiones , la primera en cuanto el
plazo de 90 días hábiles judiciales que prevé la norma para interponer
la acción, pues cercena normas de orden público, ya que este plazo
choca con el artículo 256 LCT, que establece que prescriben a los dos
(2) años las acciones relativas a créditos provenientes de las
relaciones individuales de trabajo y, en general, de disposiciones de
convenios colectivos, laudos con eficacia de convenios colectivos y
disposiciones legales o reglamentarias del Derecho del Trabajo.- Aquí
podemos advertir una coalición de dos normas una norma nacional
como la LCT 20.744 que es de orden público y una norma
procedimental como lo es la ley 15.057.- De la lectura del artículo
podemos advertir que si interponemos la demanda judicial después
de los 90 días hábiles judiciales el derecho del trabajador ha
caducado.- Caducidad que a diferencia de la prescripción implica la
pérdida del derecho y de la acción esto choca con el principio de
irrenunciabilidad de derechos , uno de los principios rectores del
derecho laboral. Pues bien puede interponerse la demanda luego de
dicho plazo sin que haya prescripto la acción claramente es una
norma más que inconstitucional.
Y la segunda cuestión porque a su vez el art. 2 del mismo cuerpo
legal, en congruencia con el art. 4 Anexo de la ley 27.3484, y ART 13
DE LA RESOLUCION SRT 298/17, dispone que los “decisorios” que
dicten las Comisiones Médicas que no fueren motivo de recurso
alguno por las partes, así como las resoluciones homologatorias por
ellas pronunciadas, “pasarán en
autoridad de cosa juzgada administrativa” en los términos del artículo
15 de la L.C.T., en la misma línea, que el art. 3 de la ley 27.348 que
completa la pretensión de cerrar el acceso a la Justicia del Trabajo por
conducto de crear un “Servicio de Homologación en el ámbito de las
comisiones médicas jurisdiccionales”, orientado a fomentar medios no
jurisdiccionales de resolución del conflicto.
Situación que resulta inconstitucional ya que permite que un
dictamen médico (prueba en instancia administrativa) fundamente el
acto del Servicio de Homologación de la Superintendencia de Riesgos
de Trabajo adquiriendo carácter de cosa juzgada administrativa, sin
posibilidad de acceder a instancia judicial.
En definitiva, con una burda alusión a la existencia de "cosa juzgada
administrativa" se pretenden fulminar derechos indisponibles y de
raigambre constitucional, sobre todo teniendo en cuenta que la cita
del art. 15 de la LCT a los cuales dichos art. antes mencionados se
remiten, no es gratuita e impone una resolución “que acredite” que
se ha alcanzado una justa composición de los derechos e intereses de
las partes, siendo pasible de sanciones y penas la autoridad
administrativa que omita ello (conforme párr. 1o y 3o de aquella
norma). Lo cual en el presente caso no ha ocurrido, ya que no ha
existido una justa composición de derechos e intereses, debido a que
se la ha determinado al trabajador una baja incapacidad conforme a
las evidentes lesiones y secuelas de gravedad sufridas, las que ya se
han mencionado en el presente escrito, razones por las cuales el
actor viene ante V.E. a fin de solicitarles que evalúen y determinen a
través de peritos idóneos la correcta evaluación de la incapacidad
psicofísica padecida por el trabajador.
El tránsito administrativo ante las Comisiones Médicas (cuya
inconstitucionalidad además es evidente) jamás puede importar la
existencia de cosa juzgada que impida la acción ordinaria dentro del
plazo de prescripción, siendo inconstitucional la caducidad que
importa la pérdida de derechos sustanciales laborales. Sobre todo,
dejando en claro que las comisiones médicas son incompetentes para
intervenir cuando en el caso se discutan cuestiones vinculadas al
contrato de trabajo, su contenido obligacional o se planteen
inconstitucionalidades. Ello porque su competencia como órgano
administrativo
está limitada exclusivamente a las funciones que determina el art. 1
de la ley 27.348.
Más aún, ha enseñado Gordillo que la expresión cosa juzgada
“administrativa”, muy difundida, encierra una confusión con la cosa
juzgada “judicial”. Explica el profesor citado que “cosa juzgada en
sentido estricto es sólo la que se produce respecto de las sentencias
judiciales”, pues la cosa juzgada administrativa implica tan sólo una
limitación a que “la misma administración” revoque, modifique o
sustituya el acto (aunque podría hacerlo si con ello beneficia al
interesado) y no impide que el acto sea impugnado y eventualmente
anulado en la justicia. (Gordillo, Agustín, Tratado de Derecho
Administrativo, 10 ed., FDA, Buenos Aires, 2011, t. 3, cap. VI, p. 3.).
En torno a la cosa juzgada administrativa podríamos concluir el tema
abordado en los siguientes tópicos:
• Que en materia administrativa la cosa juzgada es un instituto
concebido en principio para evitar que el Estado vuelva sobre sus
pasos en perjuicio del particular y no para coartar el ejercicio de los
derechos de este último.
La jurisprudencia así lo establece diciendo:
“En el caso el Ministerio Público Fiscal apela con el fin de que se
revoque la sentencia de primera instancia que homologó el acuerdo
conciliatorio arribado por las partes por considerar que no medió una
justa composición de derechos e intereses de las partes exigida por el
artículo 15 L.C.T. si en el caso no medió pericia médica. El actor
demanda por lesiones sufridas como consecuencia de un accidente in
itinere en el marco de la acción especial y del derecho civil. La
necesidad de evitar la convalidación de la renuncia de derechos del
trabajador, de salvaguardar los principios y reglas del orden público y
de constatar objetivamente la existencia de una justa composición de
los derechos e intereses de las partes, imponen la exigencia de
dictamen médico como condición necesaria para la homologación en
sede judicial de acuerdos como los propuestos por las partes en este
proceso. Al no existir dicho dictamen que permita evaluar
objetivamente la existencia de una justa composición de los derechos
e intereses de las partes, no corresponde pronunciarse fundadamente
acerca del acuerdo celebrado por las partes, por lo que haciendo
lugar a la
apelación fiscal debe revocarse la sentencia que homologó el
convenio”. (Del voto del Dr. Zas, en mayoría). CNAT, Sala V, Expte. Nº
11.619/10 Sent. int. Nº 30.730 del 26/03/14 "Vasallo, Lilian Mabel
c/Berkley International ART S.A. s/Accidente-Acción Civil". (Arias
Gibert-Zas-Raffaghelli).
Asimismo, la Corte Suprema ha explicado que: “cualquier actuación
de los órganos estatales dentro de un proceso, sea administrativo
sancionatorio o jurisdiccional, debe respetar el debido proceso legal,
pues es un derecho humano el obtener todas las garantías que
permitan alcanzar soluciones justas, no estando la administración
excluida de cumplir con ese deber” (CSJN, 26/6/12, “Losicer, Jorge A.
c. BCRA”, Fallos, 335:1126)
“Por su parte el art. 3 en relación al procedimiento reglado en el
Anexo I de la ley 27.348, en cuanto establece en su art. 4 "que los
actos de homologación asumirán autoridad de cosa juzgada
administrativa en los términos y con los alcances del artículo 15 de la
ley 20.744" resulta, también, inconstitucional en cuanto permite que
un dictamen médico (prueba en instancia administrativa) fundamente
el acto del Servicio de Homologación de la Superintendencia de
Riesgos de Trabajo adquiriendo carácter de cosa juzgada
administrativa, sin posibilidad de acceder a instancia judicial”.
“Declarando la competencia de este Tribunal para intervenir en las
presentes actuaciones, en consecuencia, decretando la
inconstitucionalidad de los arts. 21 y 22 ley 24.557, arts. 1 a 3 de la
ley 27.348 vigente a tenor de la adhesión provincial formulada por la
14.997 y de la ley 15.057 inc. J sexto párrafo (art. 2 ley 11653)”
(Tribunal del trabajo n°1 de Junín en la causa "TITANTI GASTON
MATIAS C/ FEDERACION PATRONAL SEGUROS S. A. S/ ACCIDENTE DE
TRABAJO -
ACCION ESPECIAL EXPTE. 37545 emite una sentencia interlocutoria en
la fecha 21 de agosto de 2019 declarando la inconstitucionalidad de
los arts. 21 y 22 ley 24.557 y arts. 1 a 3 de la ley 27.348, en
concordancia con los precedentes del mismo Tribunal entre otros
"GUILLIN WILLIAMS SEBASTIAN C/ LA SEGUNDA ART S. A. S/
ENFERMEDAD ACCIDENTE" Expte N° 35578).
•Que tampoco puede hablarse de cosa juzgada que clausure la
posibilidad de acudir a los jueces de la Constitución cuando la
decisión emerge de un tránsito
administrativo donde no rigen todas las garantías del debido proceso
legal. Por otra parte, con la invocación de la "cosa juzgada
administrativa" se pretenden aniquilar derechos irrenunciables y de
preferencia constitucional, como es el caso de la prescripción de la
acción regulados en los artículos 44.1 de la LRT y 258 de la LCT.
La jurisprudencia oportunamente ha resuelto que mediante un plazo
de caducidad no puede abreviarse el término de prescripción que
para los reclamos establecen las normas de fondo. Doctrina que
también fijó el Máximo Tribunal de la Nación.
Al respecto, la Corte Suprema de Justicia de la Nación al fallar la
causa “Shell- Mex Argentina Ltda. c. Poder Ejecutivo de Mendoza”
expresó que la fijación de un plazo para deducir demanda,
establecido por normas locales, es inválido si ello resulta incompatible
con principios o garantías de la Constitución Nacional o con
disposiciones de aquella legislación que es constitucionalmente
privativa de la Nación.
En conclusión al conferir al dictamen médico un carácter esencial de
“COSA JUZGADA” en la argumentación del acto administrativo y,
posteriormente, cercenar -como lo hace la prescripción en mención-
la instancia judicial en reclamo de la búsqueda de la verdad jurídica
objetiva, la tutela judicial efectiva y el derecho al amplio debate y
prueba, violenta las garantías y derechos constitucionales y
convencionales, y así debe ser declarado (100 Reglas de Acceso a la
Justicia de las personas en condiciones de vulnerabilidad).
XVI- SE INTIME
Solicito se intime expresamente a la demandada a que
presente en autos la denuncia y demás documentación que con
relación al siniestro de autos le dejara el asegurado. Deberá
presentar la historia clínica y demás constancias que allí se posean
de la atención brindada, en relación al accidente y todo tratamiento
realizado.
XVII.- DERECHO
Fundo el derecho que me asiste en lo dispuesto en los art.
8, 14 y cctes de la ley 24.557, y su modificatoria 26.773, normas
procesales aplicables doctrina, jurisprudencia y demás legislación
aplicable al caso de autos.
XVIII.- PRUEBA
Ofrezco desde ya los siguientes medios de prueba, sin
perjuicio de la facultad de ampliarlos de conformidad con la ley de
procedimiento del fuero, solicitando se ordene su oportuna
producción:
A) DOCUMENTAL:
Fotocopia de DNI.
Constancia de alta médica.
Formulario de carta poder SRT.
Formulario opción de domicilio.
Dictamen de comisión médica jurisdiccional.
Clausura de dictamen.
Dictamen comisión médica central.
Dictamen firme.
Disposición de clausura.
Recibos de sueldo.
Credencial de obra social.
B) PERICIAL
B1) Pericial Médica:
Se designe perito médico legista, quien se servirá
contestar, en forma fundamentada y preservando el ordenamiento,
los siguientes puntos de pericia sobre – FLOREZ FERNANDO DANIEL
1.- Tipos de padecimientos sufridos por el actor en la actualidad;
2.- Si presenta secuelas permanentes en relación al hecho de
autos.
3.- Que tipo de lesiones presentó el actor como consecuencia de
dicho accidente y cuál fue la parte del cuerpo que resultó lesionada.-
4.- A que tipo de tratamiento inmediatamente después del
accidente fue sometido el actor para la cura de las lesiones que le
fueron detectadas.
5.- Indique si el actor fue sometido a tratamiento quirúrgico de
las lesiones que padeció. En caso afirmativo que indique el tipo de
cirugía realizada.
6- Indique el perito si el retardo al diagnosticar inicialmente la
lesión trajo alguna consecuencia en la secuela que sufre el actor.
7- Si el tratamiento de rehabilitación a que fue sometido el
actor, fue suficiente para la recuperación de la movilidad de la
misma.-
8.-Que indique el perito que tipo de secuelas presenta el actor
como consecuencia de las lesiones que le ocasionó el accidente.-
9.-Que indique el perito si las secuelas que presenta son
pasibles de algún otro tipo de tratamiento. En caso afirmativo que
indique tipo, tiempo para su realización y costo.-
10.-Que indique el perito si el actor se ha podido reintegrar a
sus tareas laborales. En caso negativo indique los motivos.-
11.- Si el accidente motivo de estos autos representa una causa
etiológica proporcionada, y adecuada, para provocar las dolencias
que padece. Y por lo tanto ser un factor idóneo para poder establecer
un nexo causal.
12.- Si las secuelas derivadas del accidente le representan una
pérdida de chance futura en el mercado laboral, si ante un futuro
examen preocupacional para ingresar a un empleo estas secuelas le
representan una desventaja.
13.- Si las afecciones del actor condicionan su vida de relación,
actividades deportivas, recreativas y de ocio.
14.- Si deberá efectuar algún tipo de tratamiento con el fin de
paliar las secuelas actuales.
15.- Si los gastos médicos de diagnóstico y tratamiento
(incluidos los farmacéuticos) y de traslado que ha efectuado el actor,
y se consignan en la demanda son razonables.
16.- Si ha sufrido y/o sufre aún dolencias a consecuencia de las
lesiones.
17.- Si es necesario intervención quirúrgica.
18.- Todo otro dato de interés médico que sirva para ilustrar a
V.E acerca del caso planteado en autos.
Que solicito que, en el caso de que se otorguen indicaciones
para la realización de exámenes médicos, las recetas sean
confeccionadas para realizárselos a través de su obra social OMINT
GENESIS N° 4 8523112 00 01 8 cart.2500 O.S.S.I.M.R.A , debido a la
gran demora que presentan los hospitales públicos.
B2) Pericial Psicológica:
Se designe perito psicólogo quien se servirá a contestar,
en forma fundamentada, y preservando el ordenamiento los
siguientes puntos de pericia sobre – FLOREZ FERNANDO DANIEL
a) Efectos que ha tenido en la psiquis del actor el evento de autos.
b) Determine el porcentaje de incapacidad psíquica haciendo
mención de los baremos consultados.
c) Si requiere de tratamiento psicólogo apropiado de orientación
y apoyo, con fines preventivos de futuros empeoramientos y en tal
caso duración y costo aproximado del mismo.
d) Si a causa del evento de autos presenta dificultades
psíquicas para relacionarse con otras personas.
e) Todo otro dato de interés que sirva para ilustra a V.E acerca
del caso planteado en autos.
B3) Pericial contable.
Se designará Perito Contador único de oficio, para que
dictamine sobre los siguientes puntos, para lo cual deberá
tomar como base las
constancias de autos y la documentación laboral y contable de la
demandada individualizando al contestar cada punto del temario:
a) Si los libros de comercio, los ordenados por las leyes
laborales y la documentación que respalde esas registraciones son
llevados en legal forma.
b) Si consta en los registros de la Aseguradora de Riesgos del
Trabajo denuncia del siniestro de autos, y en su caso, cuándo y cómo
fue presentada.
c) Exprese las prestaciones otorgadas tanto dinerarias como en
especie y si las mismas fueron acordes a lo normado por la LRT (art.
12, 13, y 14 y 20 de la LRT).
d) Servirá detallar el Perito las prestaciones, indicar montos
liquidados y/o pagados por cada concepto y de constatar pagos por
prestaciones dinerarias, dirá si las mismas fueron liquidadas
conforme establece la normativa de riesgos laborales.
e) Si la afiliada denunció los doce salarias del actor anteriores a
la fecha del evento denunciado en autos y en su caso indíquelos y
con esos datos, efectuará el cálculo del ingreso base mensual.
f) Indicará cual es la fecha de ingreso del actor, horario
cumplido, categoría y lugar de trabajo.
g) Practique liquidación estableciendo a cuánto ascendería el
monto de lo que debería percibir el actor en caso de prosperar la
demanda en todas sus partes.
h) Todo otro dato de interés que sirva para ilustra a V.E acerca
del caso planteado en autos.
C) INFORMATIVA: solicito se libre oficia a:
C1) CENTRO MEDICO FITZ ROY cuit: 30-70777918-3 a fin de
que
describa el cuadro presentado por la actora al momento de la
atención, diagnostico dado, estudios realizados, tratamientos
otorgados, historia clínica correspondiente al damnificado y labrada
con el motivo de su atención.
C2 EMPRESA DE TRANSPORTE DON PEDRO SRL cuit: 30-
59579340-
4 a fin de que informe sobre los años, cargos, categoría del
empleado, y los 12 recibos de sueldos anteriores a la fecha del
accidente.
C3) AFIP (administración federal de ingresos públicos) en
domicilio Balcarce 167, CABA, División Oficios, PB, Ventanillas 8, 9 y
10. a fin de que informe sobre los años, cargos, categoría del
empleado, y los 12 recibos de sueldos anteriores a la fecha del
accidente correspondiente al periodo: Abril del 2020 a marzo del 2021
C4) Al tribunal de trabajo N4 de La Plata a fines de que remitan
copia de sentencia del Expediente N° 26213, caratulada FERNANDES
SILVA NAHUEL C/ PREVENCION ART SA S/ ENFERMEDAD ACCIDENTE.
C5) AL TRIBUNAL DEL TRABAJO Nº 2 - MAR DEL PLATA a fines
de
que remitan copia de sentencia del EXPEDIENTE "HARKAN, SUSANA
NORMA C/ PREVENCIÓN ART SA S/ ENFERMEDAD
PROFESIONAL"(Expte. Nº 67.556)
D) CONFESIONAL:
Se cite al representante legal de la demandada a absolver
posiciones a tenor del pliego de posiciones que se acompañara en el
momento oportuno, y bajo apercibimiento de ley.
1. Por las generales de la ley.
2. 2. Para que jure como es cierto que entre las fechas 29/10/2010
y 04/03/2021 existía póliza vigente entre EMPRESA DE
TRANSPORTES DON PEDRO SRL Y LA SEGUNDA ART
3. Para que jure como es cierto que el accidente en autos ocurrió
en fecha 04/03/2021
4. Para que jure como es cierto que las prestaciones brindadas al
Sr FLOREZ FERNANDO DANIEL fueron insuficientes en relación
al daño físico y psíquico sufrido por la actora.
5. Para que jure como es cierto que fecha 01/11/2021 Ud. otorga
el alta médica al FLOREZ FERNANDO DANIEL determinar
porcentaje de incapacidad.
6. Me reservo el derecho de ampliar.
XIX - RESERVA CASO FEDERAL
Para el caso que el decisorio que recayere en autos no
respetare las prescripciones de los Arts. 14, 14 bis, 16, 17, 19, 75 inc.
22 la C.N. o resultare arbitrario, en perjuicio de mis derechos, hago
reserva de plantear el recurso extraordinario autorizado por el Art. 14
de la Ley 48 y la construcción pretoriana del Máximo Tribunal.
XX.- ACORDADA 1665/78
Declaro bajo juramento que la presente no tuvo radicación
anterior
en el fuero.
XXI- SOLICITO APLICACIÓN DEL INDICE RIPTE.-
Que en atención a la reforma introducida por la ley 26.773
solicito la aplicación del índice RIPTE en su momento procesal
oportuno
XXII.- AUTORIZA
Se autoriza a Delfino Regina DNI: 41.915.462, Salvatierra
Milagros Anahi DNI: 42821448 a compulsar el expediente, a realizar
desgloses, retirar copias, sacar fotocopias, dejar nota, diligenciar
cédulas, oficios, testimonios, exhortos, mandamientos, presentar
escritos, y todos aquellos actos que sean menester para la
prosecución del presente trámite.
XXIII- PETITORIO