Estrés: Tipos y Efectos Psicosociales
Estrés: Tipos y Efectos Psicosociales
Didáctica
1
Qué es el estrés.
Aspectos personales y
psicosociales
© Centro de Estudios Adams La reproducción total o parcial de esta obra por cualquier
Ediciones Valbuena, S.A. medio, existente o de próxima invención, sin permiso por
www.adams.es. escrito de los propietarios del © será perseguido de acuerdo
I.S.B.N.: 978-84-9025-732-6 con la legislación vigente
Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos
Reprográficos, www.cedro.org) si necesita foto- Anagrama «LUCHA CONTRA LA PIRATERIA»
copiar, escanear o hacer copias digitales de algún
fragmento de esta obra. propiedad de Unión Internacional de Escritores.
Gestión y control del estrés
Guión-resumen
Introducción
Resumen
Objetivos:
• Identificar los distintos tipos de estrés para poder realizar un primer autodiagnós-
tico.
1-2
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
Introducción
El estrés es un concepto complicado que implica diferentes variables para su total com-
prensión y abordaje. Conocer las distintas acepciones del término nos ayudarán a sentar
las bases para poder tratarlo efectivamente.
En esta unidad del curso trataremos de enmarcar el concepto para conocer los princi-
pales agentes provocadores de estrés.
1.1.1. Introducción
El estrés es un concepto escurridizo. Todos nosotros sabemos a qué nos referimos cuan-
do hablamos de él pero, paradójicamente, sus efectos se manifiestan de maneras distintas
en personas diferentes. Algunas personas acusan el estrés sufriendo contracturas, otras
padecen del estómago, y un tercer grupo puede caer en una depresión.
Ejemplo
A un material determinado se le aplican pruebas de estrés antes de su uti-
lización en la construcción de un edificio, para comprobar su resistencia.
Otro ejemplo más reciente son las pruebas de estrés que se han hecho
recientemente a las entidades de nuestro sistema bancario.
1-3
Gestión y control del estrés
El término fue importado a la psicología por el fisiólogo canadiense Hans Selye, para
describir los diferentes signos inespecíficos que observó en el transcurso de sus investiga-
ciones.
Concretamente, Selye observó que las personas enfermas con las que trabajaba tenían
una serie de síntomas específicos de la enfermedad que padecían, y además otro conjunto
de síntomas psicofisiológicos que no podían asociarse directamente a sus condiciones
médicas.
De esta manera, Selye definió el estrés como “síndrome o conjunto de reacciones fisio-
lógicas no específicas del organismo a diferentes agentes nocivos del ambiente de natura-
leza física o química.” (Stora, Jean Benjamin,página 67).
En otras palabras, este autor se centra en las consecuencias que el estrés provoca en el
organismo y en la respuesta del cuerpo a las situaciones estresantes.
Los estímulos que ocasionan el estrés pueden ser muy variados, pero tienen en común
que, cuando son intensos o prolongados en el tiempo, dan lugar al Síndrome General de
Adaptación (SGA), también conocido como estrés a largo plazo.
Es importante comentar que la amenaza no tiene por qué ser real. Con que la per-
sona se sienta amenazada es suficiente para que el cuerpo responda automática-
mente con esta serie de cambios.
El estrés, por sí mismo, no es el responsable de las molestias y las enfermedades con las
que se le asocia.
1-4
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
El mecanismo es el siguiente:
Enfermedad
Aunque diferentes personas acusarán el estrés de formas distintas, existen una serie de
enfermedades que se asocian a un estrés continuado y sostenido en el tiempo.
La siguiente lista recoge algunas de estas dolencias, pero no es una relación exhaustiva
de enfermedades, ni tampoco implica que deban darse todas. Esto quiere decir que en
determinadas situaciones de estrés podemos manifestar síntomas que no se incluyan en el
listado y que efectivamente vengan provocados por el estrés.
1-5
Gestión y control del estrés
Walter B. Cannon, fisiólogo americano y profesor de Harvard, definió el estrés como las
respuestas automáticas del organismo en defensa de estímulos amenazantes, tanto inter-
nos como externos.
Estas respuestas automáticas son las reacciones de “lucha o huida”, y provocan una serie
de cambios fisiológicos orientados a preparar al organismo para enfrentarse a la amenaza
(lucha) o para huir de ella. Es lo que se conoce como estrés a corto plazo.
Las respuestas de lucha o huida que configuran el estrés a corto plazo son extremada-
mente adaptativas y han permitido la supervivencia de nuestra especie hasta el día de hoy.
1-6
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
1-7
Gestión y control del estrés
Estrés es el desequilibrio entre las demandas del medio y los recursos que la persona es
capaz de movilizar para hacerles frente.
Esta definición engloba todas las cuestiones revisadas hasta ahora en referencia al distrés
o estrés negativo:
— Las demandas del medio son las situaciones con las que se enfrenta la persona, y
pueden ser reales o percibidas.
— Los recursos hacen referencia a las capacidades de las que dispone la persona, o las
que cree o no cree poseer.
— El desequilibrio provocará estrés a corto y a largo plazo, con las consiguientes acti-
vaciones fisiológicas que hemos visto.
Estamos tan habituados a contraer los músculos, que ya ni nos damos cuenta de que
estamos tensos.
1-8
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
Ejemplo
Empleamos mucha más energía de la necesaria en realizar tareas cotidia-
nas, como por ejemplo lavarnos los dientes o agarrar el volante cuando
conducimos. Si nos fijamos, nos damos cuenta de que estamos agarran-
do el cepillo de dientes como si fuera un martillo neumático….
Es necesario algún tipo de señal que nos permita decidir de forma consciente si quere-
mos seguir actuando así en nuestro día a día. De esta manera podremos detener nuestro
comportamiento automático y reemplazarlo por otro más apropiado en aquellos momen-
tos en que lo consideremos oportuno.
Existe una gran variedad de alternativas que nos permitirán vigilar nuestra conducta.
Una buena manera de empezar es siendo conscientes de qué síntomas vienen provocados
por el estrés.
Para llevar a cabo esta toma de conciencia, vamos a repasar los principales indicadores
de estrés en varios niveles: físicos, cognitivos o mentales, emocionales y conductuales.
1-9
Gestión y control del estrés
1-10
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
1-11
Gestión y control del estrés
1-12
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
Ejemplo
Durante la Segunda Guerra Mundial, Londres llegó a sufrir un bombar-
deo nocturno continuo que se repetía diariamente. En las afueras de
Londres, por el contrario, los bombardeos eran mucho más esporádicos
y, por lo tanto, menos predecibles. En esa época se observó un notable
aumento de las úlceras de estómago, que fue mucho más alto en la
población de las afueras de Londres.
1-13
Gestión y control del estrés
— Acontecimientos incontrolables
Cualquier acontecimiento negativo, como el ruido, el gentío, las temperaturas
extremas o cualquier otra forma de incomodidad física, si es incontrolable, resul-
ta mucho más estresante que cuando se puede operar sobre ellos.
Este sentimiento de control no sólo reduce la experiencia subjetiva de estrés, sino
que también llega a modificar la reactividad psicofisiológica.
Creer que se tiene el control sobre un nivel de ruido molesto se asocia con nive-
les más bajos de adrenalina y noradrenalina en sangre.
La adrenalina (A) y la noradrenalina (NA) son dos hormonas que se liberan en el
sistema sanguíneo ante situaciones de estrés. Su principal función consiste en acti-
var el organismo ante situaciones de estrés, participando activamente en las reac-
ciones de lucha o huida.
— Falta de apoyo social
El apoyo de aquellos que están próximos y dispuestos a ayudar y a compartir los
acontecimientos difíciles, constituye un elemento decisivo para amortiguar los
efectos indeseables del estrés.
Se ha constatado que basta un contacto social muy pequeño para notar la bondad
de sus efectos.
Existen investigaciones que han mostrado que, independientemente de su géne-
ro, tanto las personas solteras como las divorciadas presentan un mayor riesgo de
desarrollar problemas de salud que aquellas personas que permanecen casadas.
— La valoración de la situación
Lazarus y Folkman (1984) desarrollaron una teoría que caló enormemente en el
estudio de los procesos psicológicos. Ellos entendían el estrés en términos de la
interpretación cognitiva que la persona realiza de los acontecimientos potencial-
mente estresantes. Desde esta perspectiva, no son tan importantes los aconteci-
mientos objetivos sino la forma en que son percibidos e interpretados.
Cuando una persona se enfrenta a una situación de estrés, valorará la cantidad de
peligro potencial así como los recursos que tiene disponibles para hacerle frente.
La persona, entonces, experimentará estrés en la medida en que perciba que la
amenaza excede los recursos que tiene disponibles.
1-14
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
1-15
Gestión y control del estrés
1-16
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
3.3.1. Introducción
Las experiencias de estrés son muy subjetivas, en el sentido de que lo que a una perso-
na le provoca estrés, para otra puede resultar inocuo.
Esta idea nos remite a la noción de la existencia de un umbral personal para el estrés. Si
los acontecimientos vividos no llegan a ese umbral, la persona no experimentará tensión,
pero si lo sobrepasan, se producirá la experiencia de estrés.
La medida del umbral del estrés está sujeta a la variabilidad interpersonal, y depende de
factores tan diversos como la edad, el sexo, el nivel de educación, las competencias perso-
nales, el lugar de residencia, factores familiares, y el temperamento o la personalidad de
cada uno.
1-17
Gestión y control del estrés
No todas las personas nos comportamos igual ante la misma situación. Por lo tanto,
podemos decir que una persona es de una manera y otra persona es de otra. Y siempre que
no hablemos de tipologías patológicas, no podemos hablar de personalidades buenas o
malas, sino diferentes.
Habiendo varios perfiles de personalidad, podemos entender que algunos de los rasgos
que los componen se muestran como facilitadores de la habilidad para gestionar el estrés,
mientras que otros tendrán más predisposición para sufrirlo.
Así que, vamos a basarnos en una teoría ampliamente aceptada dentro de la comuni-
dad psicológica, como es la Teoría de Personalidad de los Cinco Grandes.
Las diferentes puntuaciones en cada uno de los rasgos se obtienen tras contestar a un
cuestionario de personalidad, en el que se somete a la persona a una serie de preguntas en
relación a su comportamiento en la vida cotidiana.
Los Cinco Grandes perfiles que conforman esta teoría son los siguientes:
— Extraversión: algunas de las conductas que reflejan tendencias específicas para este
factor son:
• Calidez.
• Afiliación.
• Asertividad.
1-18
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
• Actividad.
• Búsqueda de excitación.
• Emociones positivas.
1-19
Gestión y control del estrés
• Autodisciplina.
• Cautela.
— Amabilidad: algunas de las conductas que reflejan tendencias específicas para este
factor son:
• Confianza.
• Honradez.
• Altruismo.
• Deferencia.
• Modestia.
• Benevolencia.
Las personas amables son empáticas, conciliadoras, consideradas con los demás,
confiadas y solidarias.
1-20
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
De los cinco perfiles mencionados no son significativos, por ejemplo, los rasgos de
Extraversión y Amabilidad. El resto sí que pueden llegar a tener alguna influencia en la sen-
sibilidad al estrés.
Mención aparte merece el factor de Neuroticismo, que por su propia definición indica
una personalidad con altos índices de ansiedad y vulnerabilidad al estrés.
En este mismo informe, los autores proponen algunos agentes provocadores de estrés
laboral relacionados con las características del trabajo y con el contexto laboral.
1-21
Gestión y control del estrés
— Contexto laboral:
• Perspectivas profesionales, estatus y salario:
a) Inseguridad laboral.
b) Falta de perspectivas de promoción profesional.
c) Promoción excesiva o insuficiente.
d) Actividad poco valorada socialmente.
e) Remuneración por trabajo a destajo.
f) Sistemas de evaluación del rendimiento injustos o poco claros.
g) Exceso o carencia de capacidades para el puesto.
• Papel en la entidad:
a) Papel indefinido.
b) Funciones contrapuestas dentro del mismo puesto.
c) Tener a cargo a otras personas.
d) Trabajo con alta carga emocional.
• Relaciones interpersonales:
a) Deficiente estilo de liderazgo del superior o superiores jerárquicos.
b) Malas relaciones con los compañeros (mal clima laboral).
c) Intimidación, acoso y violencia (mobbing).
d) Ausencia de procedimientos establecidos para realizar el trabajo.
• Relación entre la vida familiar y la vida laboral (conciliación):
a) Dificultades para conciliar vida personal y laboral.
b) Falta de apoyo en el trabajo con respecto a los problemas personales.
c) Falta de apoyo familiar con respecto a los problemas laborales.
Fuente: Adaptada de Leka, Stavroula y otros (2004): La organización del trabajo y el estrés.
1-22
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
Ya en la antigüedad se hablaba de estrés social. Heráclito de Éfeso (535 a.C. – 484 a.C.),
filósofo griego presocrático, pronunció una paradigmática frase acerca del cambio: “Nadie
se baña dos veces en el mismo rio”. Sin embargo, nunca en la historia se han producido
cambios tan profundos y rápidos como en la actualidad.
En poco más de una generación ha cambiado el modo de vida radicalmente. Hace unos
pocos años, las personas terminaban sus estudios para no volver a asistir a la escuela,
empezaban su carrera profesional en empresas en las que se acabarían jubilándose, y sus
matrimonios duraban toda la vida.
1-23
Gestión y control del estrés
• Movimiento Slow
Citando textualmente su filosofía, este movimiento “no pretende abatir los cimientos
de lo construido hasta la fecha. Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida
más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su
propio periplo vital”.
Este movimiento cuenta con diferentes caminos para ayudar a las personas que lo dese-
en a ralentizar el ritmo frenético de nuestra época.
Por un lado, el “Slow Food” propone volver a una alimentación basada en productos de
temporada, cultivados y generados por pequeños productores locales.
Las “Slow Cities” apuestan por poblaciones tranquilas con limitaciones de velocidad
para los coches, promoviendo el transporte en vehículos alternativos como las bicicletas. Y
a medida que el movimiento va ganando adeptos, a un ritmo lento como no podría ser de
1-24
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
otra manera, se van añadiendo nuevas formas de vivir más estables y tranquilas, que nos
permitan recuperar los “asideros” sociales de los que disfrutaban nuestros antepasados.
Todo ello sin renunciar a las comodidades de nuestra época.
— Es impresdindible.
— Es incontrolable.
Las relaciones interpersonales son interacciones que se producen entre dos o más per-
sonas, en un ámbito social, mediadas por la comunicación.
1-25
Gestión y control del estrés
Dentro del ámbito de las habilidades sociales, encontramos dos herramientas básicas
para conseguir que la comunicación en las relaciones interpersonales se desarrolle de la
mejor manera posible:
— La empatía
Podríamos resumir la empatía como el comprender al otro, sin tener por qué com-
partir sus puntos de vista.
— La asertividad
En el caso de la pasividad, se respetan los derechos de los demás pero no los pro-
pios, y evidentemente este estilo comunicativo comporta altas dosis de estrés para
quien lo exhibe en sus interacciones.
Son ejemplos de conductas pasivas la incapacidad para decir “no” cuando se nos
solicita algo, o intentar evitar el conflicto callando nuestras opiniones.
1-26
Qué es el estrés. Aspectos personales y psicosociales
Una comunicación adecuada para mantener relaciones interpersonales sanas con los
demás implicará el reconocimiento y el respeto por las diferencias (empatía) y una ade-
cuada comunicación de los puntos de vista propios sin vulnerar los derechos de los demás
(asertividad).
Resumen
Existen numerosos agentes provocadores de estrés, desde los relacionados con la propia
personalidad del individuo que lo sufre, hasta agentes externos como los relacionados con
el ambiente sociopolítico o laboral en el que nos desenvolvemos.
1-27