El Segundo Sexo: Análisis Feminista
El Segundo Sexo: Análisis Feminista
ÍNDICE:
1. ¿Qué es una mujer? La problematización de la categoría "mujer"
La capacidad de formular preguntas nos distingue como seres humanos. Algunas preguntas
tienen la virtualidad de hacer temblar cimientos de significados que parecían sólidos. Este
es el caso de la pregunta que inicia la reflexión del: El segundo sexo : ¿Qué es una mujer?
Lo que hace la autora al formular la pregunta es llevar una duda radical al significado del
concepto <mujer=.
La filosofía señala el uso contradictorio que se hace del término <mujer=, por un lado se
entiende como al hecho biológico de tener útero(al hecho de ser hembra), y por otro, a un
sentido valorativo que permite establecer si determinadas hembras son más o menos
mujeres. señala que hay quienes afirman que la "feminidad" está en peligro y llegan a pedir
a las mujeres: "Sed mujeres, permaneced mujeres, llegad a ser mujeres." Este punto de
vista relaciona el ser mujer a cualidad denominada "feminidad'', que las mujeres
manifestarían en mayor o menor medida. Beauvoir ironiza preguntándose si dicha cualidad
es segregada por los ovarios o si se trata de una idea de tipo platónico de la que las muje-
res tendrían que participar para ser plenamente mujeres.
Esta solución es rechazada con claridad por la filosofía feminista porque no contribuye a la
liberación de los individuos concretos a los que se aplica dicho concepto.
Beauvoir formula esta pregunta porque para ella la <feminidad= no es una cualidad que
caracterice a las mujeres de forma natural. Entiende la feminidad como un mito forjado a lo
largo del tiempo: Afirma que ser mujer no es algo natural, sino el resultado de un complejo
proceso de aprendizaje que empieza desde los primeros momentos de la vida de los
individuos. <no se nace mujer, se llega a serlo”
Cuando utiliza el término mujer, no hablo solamente de la hembra biológica, sino también
del ser social al que llamamos mujer, hecho el cual el ser humano está posicionado de
forma singular en la sociedad, en la que ejerce roles o papeles sociales.
Estas características constituyen en las mujeres =lo femenino=, <la feminidad=, o el <el eterno
femenino=.
Beauvoir hace referencia al <eterno masculino=, que dice que sus características son el
resultado del adiestramiento en la sociedad desde la infancia y del aprendizaje.
La respuesta que se ofrece en los dos tomos(partes del libro) de a El segundo sexo, una
obra feminista y compleja que está elaboradda desde la perspectiva filosófica del
Existencialismo.
Beauvoir hace referencia a varias propuestas feministas, todas ellas advierten del carácter
<artificial= constituido por la sociedad de lo femenino, y denuncian la exclusión de las
mujeres en el ámbito público y del poder. Esto da lugar al surgimiento sufragista ,
centrado en vindicación (defender) de los derechos de ciudadanía para las mujeres, cuyos
logros llevan a pensar a Beauvoir de que es una lucha ya cerrada cuando ella lleva a cabo
su investigación. De hecho, afirma, que en la introducción de su obra responde más a la
necesidad de reflexión que a la voluntad de reivindicación. Se convirtió en un extenso
estudio de la condición femenina de su generación .
El ensayo está estructurado en dos volúmenes. En cada uno de ellos se desarrolla una de
las fases del método regresivo-progresivo que emplea la autora en el análisis
de la condición femenina.
Beauvoir plantea averiguar por qué la mujer se diferencia del hombre y no a la inversa.
En la segunda parte de este tomo, <Historia= es una tarea <regresiva= porque pretende sacar
a la luz las causas que se encuentran en el origen de la situación de inferioridad que viven
las mujeres en la mayor parte de las sociedades, para lo cual se ha de retroceder a los
tiempos primitivos donde las bases se fueron consolidando poco a poco.
El volumen finaliza con una tercera parte, <Mitos=, que se dedica al análisis del importante
papel que han desempeñado los mitos, elaborado por los varones , en un modo social que
oprime a las mujeres denominado <patriarcado=.
3- <Justificaciones=, los mecanismos que según la autora utiliza algunas mujeres para
realizarse individualmente en la sociedad desigual, y destaca tres casos: la narcisista, la
enamorada y la mística.
La última parte, <Hacia la liberación=, considera que los últimos cambios que se requieren
para que se haga realidad la liberación de la mujer y pueda gozar de las oportunidades.
En resumen, el método regresivo- progresivo que Beauvoir aplica en <El segundo sexo= ,
consta den dps fases que se desarrollan en los dos volúmenes que forman la obra. La obra
es similar a el método de investigación del Existencialismo, que fue teorizado por Sartre en
1960.
Describiremos, en primer lugar, la falta de simetría de las partes que entran en relación, así
como el tipo de sociedad jerárquica que ha prevalecido a lo largo de la historia. En segundo
lugar, expondremos las causas que, según la autora, han provocado este desequilibrio.
Para finalizar, indicaremos que ha impedido la ruptura de una relación que se ha alimentado
de su misma injusticia.
Según Beauvoir en la sociedad el varón se considera sin más como la perspectiva del ser
humano en general, objetiva, neutra, que no requiere justificación. Pongamos un ejemplo:
cuando las mujeres dirigen películas o escriben novelas, se plantea a veces la existencia de
un "cine de mujeres" o de una "literatura de mujeres". Ante el cine o la literatura realizada
por varones no se plantea la cuestión: se trata simplemente de cine o de literatura. Esta
diferente consideración lleva a Beauvoir a afirmar que hombres y mujeres no constituyen
dos categorías humanas simétricamente definibles. No son polos opuestos entre los que se
mantienen relaciones recíprocas de reconocimiento mutuo. La mujer ha sido concebida
como la Otra, por el varón, que se considera a sí mismo como el elemento positivo y neutro
al mismo tiempo. El varón se define como "el Mismo" frente a "la Otra" que es la
[Link] se sirve de la categoría de Otro, de origen hegeliano, para explicar cómo en
todas las sociedades conocidas la cultura ha constituido dos categorías de individuos que
se relacionan desde posiciones de poder desiguales e injustas. "La humanidad es
masculina y el hombre define a la mujer no por ella misma, sino en relación con él"
El problema se plantea cuando los varones se afirman como sujetos, relegando a las
mujeres el papel de <otras=.
Para clarificar el tipo de relación desigual y jerárquica entre hombres y mujeres, Beauvoir
realiza una relación entre los amos y sus esclavos, frecuente en sociedades pasadas.
Esclavizados por la fuerza, los eclavos reconocen el poder del amo y le dan su trabajo a
cambio de protección.
Hegel, filósofo alemán, caracteriza esta relación como una relación <dialéctica=.
Para la palabra dialéctica es difícil establecer un significado único . Se considera que todos
sus usos tienen en común que la relación dinámica que se desarrolla mediante la opisición
o contradicción entre elementos. Se trata de una especie de movimiento circular que se ha
esquematizado mediante los términos de tesis, antítesis y síntesis.
El prestigio que el varón obtiene con sus acciones, posibilita ejercer su poder sobre las
mujeres. No obstante, los varones necesitan como conciencias el reconocimiento de las
mujeres, por lo cual dependen de la relación que mantienen con ellas. Los varones
compensarán las desventajas de las mujeres asumiendo tareas de protección material
sobre ellas.
Proponemos distinguir tres momentos en la relación entre hombres y mujeres:
1-Riesgo→ los varones arriesgan su vida en acciones peligrosas. NO temen perder la vida.
2-Reconocimiento→las mujeres, que no pueden participar en tales tareas, reconocen su
valor. Los varones obtienen prestigio ante los demás. Ellas no han podido participar en
acciones libres de los varones porque mantienen un fuerte vínculo con la naturaleza: la
mujer es el ser que da la vida. La mujer es la Otra para el varón: no es reconocida por él
como una igual.
3-Sometimiento→ los varones someten a las mujeres aprovechando el prestigio y les
brindan protección para mantenerlo.
Como consecuencia del sistema establecido, las mujeres viven en <una enorme
desventaja=. Como no se encuentran en situación de igualdad con los hombres, la alianza
con ellos les reporta ventajas a las uqe tendrían que renunciar si rechazan el papel de
Alteridad propio de la relación de vasallaje.
Beauvoir afirma que, aunque en las sociedades más desarrolladas se hayan producido
cambios que favorecen la emancipación de las mujeres, la situación de vasallaje no ha sido
abolida.
En primer lugar, porque las mujeres "no tienen los medios concretos para agruparse en una
unidad que se afirmaría al oponerse". Como se afirma en la Introducción, viven dispersas
entre los hombres,
Por otro lado, el vínculo que une a hombres y mujeres no es comparable a otras relaciones
entre opresores y oprimidos:
la relación de vasallaje en que se han encontrado respecto a los varones sólo puede ser
superada cuando las mujeres tengan las oportunidades necesarias para que se produzca su
emancipación plena. Han de poder desarrollar sus propios proyectos vitales y ello requiere
la modificación de sus relaciones con los varones. Cuando ellas se afirman como sujetos,
podrá tener lugar el reconocimiento recíproco que posibilitará las relaciones igualitarias
entre hombres y mujeres.
Para Simone de Beauvoir es importante dejar clara la perspectiva filosófica en la que lleva a
cabo su investigación.
Los seres humanos han de hacerse a sí mismo a través de sus decisiones: Han de
establecer sus propios fines e ir construyéndose a través de sus acciones. Decidir y actuar
es lo que define al ser humano. Por ello, es sobre todo, libertad.
Beauvoir comparte uno de los principios básicos del existencialismo: la existencia precede a
la esencia. Los seres humanos no pueden caracterizarse en virtud de una cierta naturaleza
común a todos los individuos. Existir es hacerse mediante proyectos libres. Los seres
humanos son únicos responsables del sentido de sus actos.
contexto histórico, económico, cultural, psicológico , etc. La opresión que los varones han
ejercido sobre las mujeres ha ido forjando para estas una situación que impide, em mayor o
menor medida su autonomía.
<Caer en la inmanencia= significa perder la autonomía que caracteriza al sujeto. Deja de ser
posible elegir la dirección de la vida y proyectarse hacia el futuro.
El ser humano es siempre sujeto situado: <sujeto= porque ha de decidir para ser, pero
<situado= porque la decisión se efectúa en un complejo contexto concreto. Los elementos
que contribuyen la situación pueden asumirse de distintos modos. En circunstancias
parecidas, los modos de actuación pueden ser muy distintos. No todos los contextos están
dispuestos siempre a realizar el esfuerzo moral que,a veces, la emancipación requiere.
Beauvoir afirma que la situación de las mujeres es una situación ambigua, porque aunque
son libertad autónoma, los hombres les han impuesto que vivan en dependencia respecto a
ellos, como si ellos fueran los únicos sujetos. Los conflictos entre hombres y mujeres
adoptarán formas diversas a lo largo de la historia.
A las mujeres se les educa para que <dimitan= a su autonomía. Para que cedan a los
varones su capacidad de elección, decisión y actuación. Los comportamientos son
perjudiciales para ellas porque pierden su autonomía.
Cuerpo humano= cuerpo vivido → se encuentra revestido de los valores que le conecte
cada uno.
Afirma la autora que el macho moldea la paz del mundo , forja el futuro y la hembra humana
reconoce estos proyectos por encima de los trabajos a los que ella se dedica.
Los varones someten a las mujeres a partir del reconocimiento que han obtenido por parte
de ellas y ese reconocimiento les permite afirmarse como sujetos.
En la relación del amo con el esclavo: no hay posibilidad de reconocimiento mutuo porque
sólo los varones han tenido la posibilidad de arriesgar su vida .
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En el trabajo cobra fuerza otro de los grandes problemas: la conciliación entre su papel
reproductor y el trabajo productor.
Para las mujeres, la elección de la independencia requiere un esfuerzo moral mayor que el
que han de realizar los varones porque se les educan para que acepten subordinación y
dependencia , para que dimitan su libertad.
Cuando escribe El segundo sexo, Simone de Beauvoir confía que el mundo socialista podrá
conseguir Ja conciliación señalada, tanto porgue ponga fin a la explotación de trabajadores
y trabajadoras como porque Ja organización social libere a las mujeres de parte de las
cargas del trabajo reproductivo.
Para ello se requiere una evolución colectiva,a través de una educación realmente
igualitaria para niños y niñas. En el Bloque VI de la Guía de lectura de la Conclusión puede
consultarse una descripción más detallada de su propuesta educativa.
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Del recorrido por la historia que realiza en el ensayo hay que recalcar el énfasis a la falta de
oportunidades de las mujeres para actuar como característica del patriarcado. Señaló tres
motivos fundamentales: la carencia de medios, la especificidad y estrechez del vínculo que
los une a los hombres, la culpable complacencia en algunos casos.
Considera que sin la independencia económica no puede haber autonomía y por tanto,
emancipación.
El cuerpo es entendido por Beauvoir no como un objeto o cosa, como aspecto biológico
considerable en sí mismo, sino como cuerpo vivido desde el que se aprehende el mundo y
se esbozan los proyectos vitales, cuerpo entendido como situación. Desde esta ausencia de
distancia entre lo biológico y lo cultural, es donde se ha de interpretar su más conocida
afirmación: <No se nace mujer: se llega a serlo''.Por esta razón va a tener tanta importancia
para la autora la educación igualitaria. El objetivo de esta educación es no llegar a ser
nunca mujer , si por <mujer= entendemos un ser que no se concibe en primer lugar como
sujeto , que carece de autonomía.
No basta con transformar las condiciones económicas , que aunque Beauvoir lo considere
el factor primordial, para que surja la mujer nueva se han de producir consecuencias,
morales, sociales, culturales.
Solo una evolución colectiva puede posibilitar los cambios necesarios para que todos los
individuos puedan gozar de las mismas oportunidades.
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[Link]
El fragmento de Simone de Beauvoir extraído de "El segundo sexo" ofrece una penetrante
reflexión sobre la formación de la identidad femenina, destacando cómo esta está moldeada
por las interacciones dentro de un contexto social y cultural.
Al afirmar que "No se nace mujer: se llega a serlo", Beauvoir desafía las concepciones
arraigadas que vinculan la feminidad exclusivamente a factores biológicos.
En cambio, enfatiza que la adquisición de una identidad de género está intrínsecamente
vinculada a la dinámica de la sociedad y sus construcciones culturales.
Esta dinámica desafía la noción de una esencia femenina universal y cuestiona la existencia
de diferencias de género inherentes y naturales.
2.TÉRMINOS BEAUVOIR
LIBERTAD
Para Beauvoir, la libertad es más que simplemente la capacidad de tomar decisiones sin
interferencias externas. También implica la capacidad de actuar de acuerdo con nuestras
propias elecciones y valores, así como la capacidad de trascender las limitaciones
impuestas por el entorno social y cultural.
Sin embargo, Beauvoir reconoció que la libertad individual puede estar condicionada por
diversas fuerzas, como las estructuras de poder y las normas sociales. Además, enfatizó
que la libertad auténtica solo se logra al reconocer y respetar la libertad de los demás,
evitando imponer nuestra voluntad sobre los demás.
ALTERIDAD
SITUACIÓN
Beauvoir utilizó el concepto de situación para referirse al contexto social, histórico y político
en el que se encuentran los individuos. Reconoció que nuestras situaciones particulares,
incluidas nuestras relaciones sociales, roles de género, y condiciones materiales, influyen
en nuestras experiencias y oportunidades en la vida.
Además, argumentó que las personas deben tener en cuenta su situación al tomar
decisiones y ejercer su libertad, reconociendo tanto las limitaciones como las posibilidades
que implica. En "El segundo sexo", Beauvoir analizó cómo la situación de las mujeres en la
sociedad patriarcal limita su libertad y determina sus roles y oportunidades.
SIMONE-MARX
Simone de Beauvoir fue una filósofa, escritora y feminista francesa nacida a principios del
siglo XX.
Ambos autores critican las estructuras sociales existentes y abogan por la lucha por la
liberación de las personas oprimidas. Ambos reconocen la importancia de la conciencia
crítica y la acción colectiva en la búsqueda de la transformación social, pero Marx se centra
en la economía política y la lucha de clases, mientras que Beauvoir se centra en las
relaciones de género y la opresión de las mujeres
Simone de Beauvoir, en su obra "El segundo sexo", argumenta que las mujeres han sido
históricamente primidas y relegadas a un papel secundario en la sociedad debido a las
estructuras patriarcales. Similar a Marx, Beauvoir se centra en la lucha por la liberación de
las personas oprimidas, en este caso, las mujeres, y en cómo la toma de conciencia de su
situación puede conducir al cambio social. Beauvoir critica la noción existencialista de la
"otredad" y la forma en que las mujeres han sido consideradas como "el otro" en relación
con los hombres.
SIMONE-KANT
Comparten el concepto de ser humano basándose en los derechos humanos ,la visión del
ser humano como libre para tomar sus propias decisiones ,oposición a la opresión y ver a
las personas como fines , no como medios.
Difieren en:
Las mujeres no podrían hacer suya la consigna:¡Sapere aude! y pensar por sí mismas
SIMONE-NIETZSCHE
Simone de Beauvoir fue una filósofa y escritora francesa del siglo XX, conocida por su obra
"El segundo sexo", que se convirtió en un referente del feminismo.
Poniéndola en contexto con otro filósofo, en este caso Descartes, observamos que la filosofía de
estos dos autores, se enfocan desde puntos muy diferentes. Descartes se centra principalmente
en el estudio razón como fuente de conocimiento, que nos permita hallar un método para
encontrar verdades absolutas; mientras que Simone de Beauvoir se focaliza en el tema de la ética
y las desigualdades sociales que sufre la mujer. Aún así, tratan temas estrechamente
relacionados, en los que comparten tanto similitudes como diferencias.
En primer lugar, Simone seguía la corriente del existencialismo, donde la existencia toma un valor
fundamental; además considera como ser a todo lo que existe. Este pensamiento se asemeja
mucho a la primera certeza de Descartes, el “cogito ergo sum”, la cual dice que todo lo que
piensa existe, y, por tanto, es; es decir, también otorga la categoría de ser a lo que existe.
Además, ambos dudan de toda la tradición anterior que estaba establecido en sus épocas.
Descartes, con su duda radical, que pone en juicio todo el conocimiento anterior, diciendo que no
se puede considerar como verdadero ningún conocimiento hasta encontrar certezas absolutas;
mientras que Beauvoir duda de los roles de género y del pensamiento generalizado en la
sociedad de que las mujeres son inferiores respecto del hombre.
Asimismo, aunque ambos estudian al ser humano, toman caminos muy distintos. Descartes
analiza la racionalidad humana y como se puede llegar al conocimiento mediante ella. Sin
embargo, Simone trata este tema desde una perspectiva más subjetiva, ya que estudia las
relaciones del ser humano; determina así que vivimos en una ambigüedad, porque nuestra
existencia no sería posible sin los otros, y, además, expone que los seres humanos se relacionan
mediante compromisos, proyectos en común que los mantienen unidos a largo plazo.
Por otro lado, Descartes, tras señalar la dualidad del ser humano entre alma como una sustancia
pensante, y cuerpo como sustancia extensa, expone que el ser humano es libre si somete las
pasiones del cuerpo a la razón; es decir, la libertad depende de la razón.
Por lo contrario, Simone piensa que la libertad depende del compromiso, ya que si puedes
establecerte proyectos con otras personas, significa que eres libre porque has decidido hacerlo.
Aún así, declara que existe una desigualdad en la libertad, entre hombres y mujeres; a causa de
que la mujer tiene que renunciar a muchos proyectos para poder vivir en armonía, por lo que solo
será libre cuando consiga ser dueña de su propio cuerpo y pueda usarlo como decida.
Género: Simone no utiliza el término “género”, que será desarrollado por el feminismo
posterior, pero sí anticipa su significado; El género es la construcción cultural sobre el
sexo. No hay una esencia femenina. Los roles de esposa y madre son determinados por la
sociedad y no tienen nada de naturales.
Las mujeres no son un producto natural sino artificial. Llegar a ser mujer implica un
complejo proceso cultural de prescripciones y mandatos construidos por la educación.
Mala fe: Es el mal moral; consiste en obstaculizar la libertad de los demás o renunciar uno
mismo a ella. El bien moral es procurar oportunidades para la acción, facilitar la libertad en
los otros y asumir la libertad propia. Implica:
-. Mentirse a uno mismo, por comodidad, en la realización libre de la existencia propia.
Inautenticidad.
-. Renunciar al esfuerzo que requiere el propio desarrollo
-. Huir de la libertad para convertirse en presa de las voluntades ajenas.
Mitsein: “Ser con otros”, “existencia compartida”, conjunto de vínculos existenciales con los
que convivimos. No se rige por la solidaridad sino más bien por la hostilidad. La realidad
humana no se entiende exclusivamente mediante vínculos positivos. “El infierno son los
otros”
Opresión: Hay situaciones muy constrictivas que sistemáticamente impiden el ejercicio de la
trascendencia; a este tipo de mal moral, Beauvoir lo llama opresión. El mal consiste en
obstaculizar la libertad; el bien moral al contrario; en procurar oportunidades para la acción,
en facilitar la libertad de los otros y en asumir la libertad propia.
Proyecto: La etimología del término es pro-iaceo, que literalmente significa estar lanzado
más allá de sí hacia un ámbito de posibilidades que se presenta abierto, y que hay que ir
realizando. Según Beauvoir, en esto consiste nuestra existencia. La existencia precede a la
esencia, estamos condenados a ser libres.
Reciprocidad: Relación que se establece entre dos conciencias, en donde ambas se reconocen
mutuamente, y por tanto se da una simetría en la relación.
Situación: La situación es el marco, el contexto complejo, en el que el ser humano ha de
decidir los fines de su acción. Está compuesta por condicionantes biológicos y sociales: el
propio cuerpo, contexto histórico, económico, cultural, psicológico, etc.
Las situaciones se jerarquizan según posibiliten más o menos la libertad. Pero también es algo
más que el contexto; es el límite a la libertad del sujeto. Hay situaciones privilegiadas, en
donde la libertad y el proyecto de vida pueden realizarse sin problemas, y otras en las que las
posibilidades son mínimas: el escaso margen de libertad viene dado por la situación. No todos
los contextos son igualmente opresivos
El ser humano es siempre sujeto situado: Sujeto porque ha de decidir para ser. Situado porque
la decisión se efectúa en un complejo contexto concreto que limita mi libertad.
Ser en sí, Ser para sí: Son expresiones propias del método dialectico de Hegel que el
existencialismo las interpreta y las aplica a su reflexión. El yo no existe desde el nacimiento,
en el principio únicamente existe la conciencia que irá formando gradualmente al yo
distinguiéndolo de los objetos, del yo del pasado, y del yo de las otras personas.
-. El Ser para sí es el estado ideal del ser humano que va construyendo su esencia llamada
“Yo” mientras se toma en consideración ininterrumpidamente a sí mismo
-. Ser en sí es la existencia fijada como esencia desde el principio, como lo que caracteriza a
las cosas.
Trascendencia / Inmanencia
Trascender es “hacerse ser”, consiste en realizar acciones para el cumplimiento de tus
proyectos. Todo sujeto trasciende y se afirma a través de los proyectos. La libertad encuentra
una justificación de la existencia (ser para sí) en la necesidad de trascenderse.
Cuando no se trasciende, se vive en la inmanencia. Caer en la inmanencia es degradar la
existencia (Ser en sí) i caer en la facticidad. La inmanencia genera frustración y opresión. No
realizar la trascendencia o impedirla es un mal moral.