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Frases de Epicteto y el Estoicismo

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Aristóteles (384 – 322 a.C.

Filosofo que más aportaciones hizo la psicología, fue quien estudio la psique más
seria y profundamente, con su tratado del alma, de física, ética, retórica.
Aristóteles plantea que el conocimiento que el conocimiento procede de los
sentidos que dotan a la mente de imágenes que se asocian entre si según tres
leyes: la contigüidad, la similitud y el contraste. La filosofía de Aristóteles es
un dialogo con la propia razón, dentro de su clasificación biológica denomina al
hombre como anima racional.

Tratado del Alma.

Aristóteles concibe el alma no como algo separado del cuerpo, algo que es el
pensamiento, es el principio o la base d ela vida, de la sensación y del
pensamiento.

Lo que nos hace humanos es que tenemos precisamente un alma humana. Cuando
se pierde el alma solo tenemos de humano el nombre.

El alma racional es la que nos diferencia de los animales y nos hace actuar
humanamente, lo que nos hace diferente es el alma individual que llamaríamos el
“yo”, que es la capacidad de autoconciencia.

Tres tipos de alma

• Alma vegetativa, poseída por los vegetales, su única función es sobrevivir,


a nutrición y la reproducción.
• Alma sensitiva, corresponde a los animales, con capacidad de sentir placer
y dolor, su función es la reproducción, procurar el placer y evitar el dolor.
• Alma racional, corresponde únicamente a los seres humanos y su objetivo
es la búsqueda de conocimiento, el entendimiento del bien y el mal,
buscando la felicidad.

Cada alma superior posee las virtudes y asume las funciones propias de las almas
inferiores. Para Aristóteles el alma racional es la que tiene la capacidad de
trascender después de la muerte, mientras que las otras dos morirán con el
cuerpo.

Las facultades del alma sensitiva, donde ciertas funciones de la mente (o del
alma) están determinadas con cierto valor bilógico. Estas facultades serian el
procurar, placer, evitar dolor y la imaginación, la memoria y el movimiento como
consecuencia del deseo.

Para dicho filosofo la base del conocimiento son los sentidos, todas las
sensaciones e información recibida de los sentidos es unificada por un sentido
común, quien procesa la información y la envía a la inteligencia pasiva.

En el hombre existen dos tipos de voluntad o motivación, la animal que está


motivada por el deseo y el placer inmediato de los apetitos y la racional que actúa
sobre los instintos y domina la voluntad animal, ya que es capaz de distinguir lo
bueno de lo malo para mejorar su futuro.

Para Aristóteles el conocimiento sólo es posible luego de la cognición, esto es


después de la sensación se produce una conciencia de lo real, por ello el
conocimiento requiere de la acción, es una tarea que el hombre debe cumplir, el
conocimiento sensible es el origen de todo conocimiento.

Aristóteles retorna al sensualismo de Epicuro, incluyendo la importancia de


la lógica en el afán de aprehender la realidad. Es el responsable por el
Asociacionismo al enunciar los principios de la asociación – asociación por
contraste, igualdad y contigüidad en el tiempo y el espacio Aristóteles es el
promotor del racionalismo y el empirismo, por ende, precursor del pragmatismo
y el positivismo contemporáneos.
LOS ESTOICOS Y LA PSICOTERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL

El estoicismo es una de las tres escuelas filosóficas postaristotélicas, que junto con el epicureismo y
el escepticismo sostiene que el fin del ser humano es la felicidad, y que la felicidad consiste en la
ausencia de turbación y en la eliminación de alteraciones. El estoicismo será la escuela más pródiga
y numerosa donde destacan los filósofos Epicteto y Séneca.

La filosofía estoica fundada por el griego Zenón consideraba indispensable la ciencia para dirigir la
vida, a través del ejercicio de la virtud. Esta última era el bien supremo, pues su práctica llevaba a la
felicidad. Para alcanzar esta meta debían de gobernarse los estados emocionales extremos (las
pasiones) a través del autodominio. Estas consideraciones fueron defendidas en la ética estoica griega
(Zenón de Citio, Crisipo y Epicteto) y la romana (Marco Aurelio, Séneca y Cicerón). Quizás fue
Epicteto quién más desarrolló la idea de cómo se producían las pasiones y de cómo se podía dominar.
En su obra "Enchiridon" afirma que los hombres se perturban más por la visión u opinión que tienen
de los acontecimientos que por estos mismo. Saber sobre lo que depende nuestra propia vida nos
apartará de intentar volcarnos a aspectos que están alejados de nuestro control. Si nos preocupamos
en lo que nos corresponde, llegaremos a la autorresponsabilidad y a la independencia, a la madurez
personal, haciendo depender nuestra felicidad de nosotros mismo y no de que alguien nos conceda
ese sentimiento.

Séneca, filósofo estoico romano en su libro "sobre la felicidad" afirma que la felicidad se produce
cuando se pone todo el peso de nuestra existencia en nosotros mismo y se quita el peso del mundo, el
resalta seguir las leyes naturales que rigen la realidad, que es necesario basar nuestra existencia en
nosotros mismo y además basar eso que somos en las leyes naturales, según nuestra condición. Los
estoicos afirmarían "conoce la realidad, compréndela, acéptala y podrás mandar en aquello que te
corresponde". Trataron de responder a la cuestión de cómo es mejor vivir, y sus respuestas constituyen
un verdadero manual para el manejo de las emociones negativas mediante el uso de pensamiento y la
acción.

Por algo es una base de la Terapia Cognitiva-Conductual, ya que el mismo Albert Ellis quien
prácticamente utilizo casi las mismas palabras que Epicteto, comento que nuestras emociones
depende de nuestras percepciones, actitudes y de las ideas que nos formamos sobre las cosas y eventos
del mundo exterior, más que las cualidades objetivas del acontecimiento.

Debemos vivir la vida a fondo, la filosofía de vida, la educación y los valores, puestas en práctica de
manera diaria convertirán en un modo de vida para responder las cuestiones existenciales de la
condición humana. Hablar de filosofía de vida trata de un mecanismo para hacer frente a los
principales retos y preguntas existenciales del día a día, no importa lo inesperado, incómodo, trágico
o agradable que sea.

Los estoicos, reconocen que el ser humano es impulsivo y conviven con sus pasiones bajas lo cual no
es incompatible con la vida siendo parte de la propia naturaleza, es aceptar la existencia de los
instintos y no reprimirlos, sino controlarlos. En ello aplican los afectos y pasiones, no es pretender
que un bienestar sea duradero a base de la tranquilidad reprimiendo todo tipo de emociones, pero si
dominar lo negativo de las mismas.

El objeto de sus enseñanzas es proporcionar una vía para alcanzar una forma serena de ser feliz, a
pesar de los vaivenes del mundo exterior. Y esto incluye hacer frente a las emociones desagradables
y a las situaciones que las provocan, tratando de transformar unas y otras en su contrapartida positiva,
en la medida en que ello esté bajo nuestro control.

Técnicas psicológicas estoicas” para lograr este objetivo:

• La visualización negativa. Básicamente consiste en contemplar en la imaginación la


posibilidad de perder las cosas que tenemos o que anhelamos, o de tener que separarnos de
las personas a las que uno está vinculado. El objetivo de esta práctica no es otro que el de
llegar a apreciar más, por contraste, todo aquello que ya tenemos aquí y ahora y que muchas
veces nos pasa desapercibido. “¿Cómo sería mi vida si no tuviera aquello que puedo disfrutar
cada día?” “¿Cómo sería si en ella no estuvieran las personas a las que queremos?” Son
preguntas que los estoicos se hacían para hacerse conscientes de que, aún en las
circunstancias más difíciles, hay muchos aspectos positivos que no valoramos lo suficiente
porque los damos por asumido, cuando en realidad lo cierto es que pueden ser momentos,
relaciones, circunstancias o posesiones fugaces. El no saber disfrutar de ellas en el momento
presente –según los estoicos- supone un empobrecimiento de la vida. La incapacidad para
valorar los acontecimientos cotidianos, muchas veces sencillos, nos quita innumerables
oportunidades de obtener una gratificación en el día a día.
• Gestionar adecuadamente las expectativas de control. En la vida encontramos eventos que
caen fuera de nuestro control y que no podemos hacer nada por evitar o por cambiar una vez
que se han producido. Otros acontecimientos, en cambio, son controlables y empleando
nuestras capacidades podemos hacer cosas para transformar las circunstancias en las que se
originan. Con respecto a los acontecimientos del primer tipo, no cabe la preocupación o la
angustia, pues escapan de nuestra responsabilidad, y añadir ansiedad a lo inevitable sólo viene
a complicar la situación.
• Evitar vivir en el pasado. Aceptar el presente y adoptar una actitud de apertura proactiva
hacia el futuro. El pasado no puede cambiarse, escapa de nuestro control, y por tanto no tiene
sentido preguntarse por cómo hubiera sido todo si en vez de unos acontecimientos hubieran
ocurrido otros. Como Irvine sugiere, en cierto modo esta idea es el reflejo inverso de la
“visualización negativa”: si en ella se trataba de visualizar qué cosas podrían ser ahora peor,
evitar vivir en el pasado significa el rechazo a pensar cómo las cosas podrían haber sido
mejor, algo que escapa ya a nuestro control y que sólo vendría a perturbarnos. Con respecto
al presente, si por él entendemos “aquello que ocurre en este preciso momento”, está claro
que se trata igualmente de un instante temporal que se nos escapa cada vez que tratamos de
capturarlo de alguna manera, y que por tanto también nuestras posibilidades de control en
este punto son limitadas.
• Entrenamiento y práctica. Los estoicos sabían que su modo de vida, aunque orientado a la
búsqueda de la serenidad y la felicidad, no era sin embargo un camino fácil, y que requería
“arte” de la práctica continua. En este sentido, proponían la realización de ejercicios que
permitieran llegar al autodominio y el asumir voluntariamente alguna que otra privación.
Evitar alguna comodidad o la satisfacción de algún deseo, vivir como si hubiera ocurrido
alguna pérdida material o incluso exponerse -de manera controlada- a circunstancias adversas
y eventos displacenteros serían algunas de las maneras de prepararse para afrontar cualquier
acontecimiento negativo que pudiera ocurrir. Se trata de una especie de “inoculación del
estrés” mediante la cual se fortalecía lo que hoy llamaríamos su capacidad de “resiliencia”,
es decir, su dureza frente a la adversidad.
• La práctica de la meditación. A diferencia de otras formas de meditación, como el
mindfulness, la meditación a la que se refieren los estoicos tiene que ver con la reflexión
personal sobre aquellos aspectos de la propia vida –o más concretamente, del día que uno ha
tenido- en los que uno ha mejorado, y sobre aquellos otros en los que cabe una actuación más
positiva. Es, en definitiva, un análisis del comportamiento propio y una valoración del grado
en que se está más o menos cerca del manejo adecuado de las emociones negativas, así como
de experimentar otras positivas como la tranquilidad o la alegría. De nuevo, siguiendo el
consejo estoico, son el pensamiento y la razón las vías para una vida armónica.

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