RAPPORT
Rapport es una palabra de origen francés (rapporter), que significa «traer de vuelta» o «crear
una relación». Es una técnica utilizada en la psicología que consiste en crear una conexión
significativa con otra persona, consiguiendo así una comunicación eficaz y disminuyendo
gradualmente la resistencia al momento de recibir y dar información por parte de la otra
persona. Según Anthony Robbins, el rapport es la capacidad de llegar a la otra persona, que se
sienta entendido(a) y que vea que puede confiar en ti.
Los profesionales en ventas también utilizan el rapport para conseguir una relación comercial
efectiva y estable al momento de negociar y reclutar personal.
Si bien hablamos de crear una conexión significativa con los demás, no necesariamente tener
ideas similares o iguales con alguna persona significa que estemos haciendo rapport, podemos
no coincidir con lo que piense la otra persona, pero si somos receptivos con lo que nos cuenta
se podra formar ese ambiente confortable donde la persona se sienta escuchado y pueda
abrirse de forma sincera con nosotros.
A veces no es suficiente con haber creado una conexión con el otro, la otra persona también
debe conectar con nosotros, para lograr esta sinergia bidireccional se debe demostrar un
interés genuino por las ideas y opiniones de la otra persona, en este sentido el rapport no
debería forzarse.
Agregar el rapport en nuestra comunicación con los demás nos brinda ventajas tanto a nivel
personal como a nivel profesional: seremos escuchados, nuestras ideas serán recibidas, nos
será fácil conectar con personas de distinto tipo, podremos adquirir la capacidad de persuadir
y formar vínculos emocional más sólidos.
Un punto importante a destacar seria como el rapport se relaciona con la empatía, ambos
conceptos se relacionan, pero no son lo mismo, el rapport es una técnica que nos ayuda a
generar un vínculo con otra persona durante una interacción comunicativa en tiempo real,
mientras que la empatía sería una habilidad que nos permite colocarnos en el lugar de la otra
persona y comprender como se siente y piensa. La empatía ayuda a establecer el rapport.
Con ayuda del rapport podemos ganarnos fácilmente la confianza de los demás de una forma
sencilla, pero no solo bastara con el contenido verbal (palabras) para lograrlo, las expresiones
no verbales (contacto visual, expresiones faciales, postura corporal…) como nuestro tono de
voz y volumen jugaran un papel igual de importantes.
Es bien sabido que el rapport suele fluir en el momento y no puede ser forzado, sin embargo,
practicar de forma constante e intencionada hábitos que puedan parecer obvios, llegan a
marcar una gran diferencia hacia el camino de dominar esta técnica. Hábitos como, por
ejemplo: sonreír, tratar al otro por su nombre, ser optimista, buscar conexiones (cualidades
que compartan), responder y escuchar activamente…. Además de estos consejos sencillos,
pero altamente efectivos, existen técnicas más consolidadas en el área profesional, como por
ejemplo la del espejo, que como su nombre lo indica consiste en imitar aspectos de la otra
persona (postura, gestos, respiración) con el fin de generar empatía y rapport. Pero se debe
ser cuidadoso al momento de aplicarse porque si nos equivocamos la persona podría sentirse
ofendida, la imitación debe ser gradual y natural. Por otro lado, si es bien aplicada y nos
encontramos en un alto nivel de rapport, incitara a la otra persona a que también comienza a
imitarnos, aumentando la confianza en la conversación, y aceptara más fácilmente nuestras
sugerencias e ideas.
Estos consejos aumentan significativamente nuestras chances de tener una conversación
exitosa en base a nuestros objetivos, al enviar el mensaje subconsciente a la otra persona de
que somos parecidos, podemos crear un ambiente confortable, de confianza y de reciprocidad,
sea de forma presencial o virtual.
El rapport cuenta con elementos que harán más efectiva su aplicación, en primer lugar
tenemos la coordinación, recordando la técnica del espejo este elemento utiliza el mismo
patrón de imitación, pero no solo se utiliza de forma deliberada, existe un componente
biológico, nosotros como especie social, intrínsecamente imitamos ciertas conductas no
verbales (emociones, posturas…) cuando conversamos con alguien, se le conoce como efecto
camaleón y es importante ser conscientes de ella para crear una mejor conexión. Luego
tenemos la atención mutua, ya que no solo basta con aplicar la escucha activa, también
debemos demostrarle a la otra persona que la estamos escuchando mediante expresiones no
verbales (expresar con gestos nuestra reacción a lo que hemos escuchado, asentir cuando
estamos de acuerdo, etc). La positividad mutua significa expresar que entre las mí y la otra
persona existen cosas en común que nos une, posibilitando que aquella interacción que se
lleva a cabo sea una experiencia agradable y que valdrá la pena.
Si hablamos del vínculo entre el rapport y el enfoque psicoterapéutico, es muy útil para que el
paciente conozca el tipo de relación que se construirá, por supuesto que empatizaremos con el
paciente pero cuidando de no cruzar la línea, donde las sesiones se conviertan en una simple
conversación casual entre amigos o una charla impersonal de tipo empresarial, el terapeuta
con ayuda del rapport buscara que la persona comprenda que su principal objetivo es
brindarle las herramientas que necesita para resolver el problema que le aqueja. La
popularidad del rapport entre los terapeutas de todo el mundo proviene de lo fácil que es
ayudar a las personas cuando exponen honestamente lo que piensan y sienten.
En conclusión, el rapport, es una estrategia consolidada tanto en la psicología como en el
entorno profesional, se posiciona como un elemento imprescindible para establecer vínculos
significativos y fomentar una comunicación efectiva. Su esencia se encuentra en la capacidad
de crear conexiones genuinas, promoviendo la confianza y la apertura en cada interacción. A
través de prácticas como la escucha activa, la empatía y la sincronización no verbal, el rapport
nos facilita la comprensión mutua y la construcción de relaciones sólidas. Y en el ámbito
terapéutico, el rapport establece la forma para conseguir una colaboración transparente entre
el terapeuta y el paciente, donde se combina la empatía con la guía hacia la resolución de
problemas. Recordando mantener límites claros para conservar la integridad terapéutica de la
relación.