La Cocina Mexicana Atraves de Los Tiempos
La Cocina Mexicana Atraves de Los Tiempos
TIPOS DE ALIMENTOS
Maíz: tortillas (panes circulares y planos), tamales (rellenos con carnes, pescados,
mariscos, frijol, semillas, solo de masa, dulces), tlacoyos y otros antojitos, chocolate
(agua, cacao tostado y masa), atole y pinole, todos ellos se elaboraban con masa de
nixtamal. Las palomitas (granos secos tostados), elotes cocidos (mazorca tierna),
elotes asados, miel de caña, hojas para envolver los tamales, espigas para hacer
panes, hojas de la mazorca para tamales, cabellos de la mazorca para infusiones,
esquites (granos tiernos cocidos con sal y chile) y pozole (guisado con maíz, carne de
ave y frijoles).
Frijol: cocido en caldo, como harina, como relleno de tamales y tacos, con chile,
hervido con sal y epazote (hierba aromática).
Semillas de Amaranto o alegría (huautli en náhuatl): molido hasta hacer una harina
muy fina que luego se amasaba con maíz y miel (“tzoalli” en náhuatl) para hacer panes
o figurillas de dioses y montañas que luego de ser adoradas se sacrificaban y
consumían en ceremonias y rituales; tostado y apelmazado con miel de maguey;
tostado y molido como harina para hacer tortillas y tamales.
Semillas de Calabaza: para moles, salsas, guisados y tamales, en pasta para bebida,
o simplemente tostadas.
Otras semillas: chía o salvia (harina, bebida, aceite), cacahuate (maní), piñón,
teocinte o maíz silvestre y otras.
Verduras: chiles (gran variedad, frescos o secos), quelites (distintas plantas de hojas y
tallos verdes), acuyo, chaya, chipilín, acedera, flores (calabaza, biznaga, yuca, maguey,
frijol, colorín, entre otras), hojas carnosas de nopal y maguey, vainas, chayotes,
calabacitas, calabaza, camotes (batatas), yuca, jícama, distintas raíces y bulbos, algas,
hongos, tomate verde, jitomate (tomate rojo), una especie de cebolla americana
(xonácatl), y otras.
Carnes: venado, conejos, liebres, tapir, perros
(xoloitzcuintli), pecarí, armadillo, tuzas, topos,
ardillas, guajolote (pavo), faisán, codorniz, patos,
garzas, grullas, gansos, iguana, ranas, tortuga (de
mar y de tierra, carne y huevos), culebras,
lagartigas, serpientes, gusanos, insectos varios y
sus huevos (los más apreciados chapulines y
langostas), larvas, hormigas, peces de agua dulce
y de mar (bagre, trucha, pescado blanco, tiburón,
robalo, mantarraya, mojarra, sierra, y otros) y
mariscos (cangrejos, mejillones, ostras, acamayas, pulpos, camarón, y otros).
Frutos: tunas, zapotes, zarzamora, ciruela americana de carozo grande, guanábana,
mamey, papaya, tejocote, capulín o cereza de tierra, nanche, guayaba, piña, aguacate
(palta), papaya, y otros.
Dulces: se elaboraban con mieles diversas (de abeja, de maguey, de caña, de palmas
y raíces, de hormigas, de avispas) y semillas o frutos.
Bebidas fermentadas: la más famosa es el pulque (del maguey). También las
elaboraban con jugos de frutas y con miel y corteza de árbol.
CONSERVACIÓN DE LOS ALIMENTOS
Secar: se utilizaba esta técnica para los pescados y carnes y para los chiles y distintas
semillas.
Salar: solo para el pescado y carne.
Mieles azucaradas: para raíces y frutas diversas.
TÉCNICAS DE COCCION
Se usaron solamente dos:
Asar: directamente con las brasas, o usando el comal como difusor del calor, o en la
ceniza o en hornos bajo tierra ( barbacoa o pib-bil ).
Hervir: cocer en un recipiente con agua o al vapor, envolviendo los alimentos en
diferentes hojas comestibles.
La técnica de freír fue introducida por los españoles.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
COCINA MESTIZA
HERENCIA EUROPEA
El grano más importante en Europa fue el trigo para elaborar harinas y hacer el pan de
consumo diario. Otros granos que se destacaron fueron la cebada, la avena y el
centeno.
Cada región tenía sus propios productos dando origen al comercio e intercambio.
Dentro de la carnes la más apreciada era la vaca, pero
debido a su alto precio, el mayor consumo estaba en las
cabras, ovejas, carneros, cerdos, aves de corral, animales
de caza (castor, jabalí, oso, venado, conejo, liebre) y
dependiendo de las regiones, pescados y mariscos.
Comían pocos vegetales y legumbres, siendo los más
importantes en sus guisados, la cebolla, el ajo, el repollo y
arvejas. Cultivaban algunas frutas (peras, manzanas y
duraznos) y otras las recolectaban de los bosques, como
las castañas y moras.
Bebían fundamentalmente agua, pero debido a su grado
de contaminación (en las ciudades) lo que más se tomaba
era cerveza y vino. Los destilados recién se difundieron a
partir del siglo XVI. El alambique fue creado por los árabes, quiénes lo introdujeron en
España en sus 8 siglos de dominación musulmana.
Se cocinaba en fogones que variaban de tamaño y condición de acuerdo a las
necesidades y clase social a la que pertenecieran sus dueños. Dichos fogones se
usaban también para asar carnes. Las cocinas más grandes y ricas contaban con horno
para la elaboración del pan.
Los utensilios de cocina eran de metal: hierro, cobre y bronce. La vajilla era cerámica
para los ricos y barro cocido para el pueblo. Las formas de cocción eran: hervir, freír,
asar u hornear.
Las especies eran lo más apreciado en las cocinas medievales europeas y las usaban
para condimentar toda buena comida.
La cocina española tuvo diversas influencias: romana (el ajo, que fue llevado desde
Egipto, y el aceite, llevado desde Grecia), árabe (limones, cidra y naranjas agrias desde
Persia; la caña de azúcar; el azafrán, el ajonjolí; el anís; la pimienta negra; la nuez
moscada) y del resto de Europa (de los portugueses aprendieron el cultivo y uso de las
naranjas dulces traídas desde China, en sus viajes).
EL CHOQUE DE DOS CULTURAS
PRIMER INTERCAMBIO
Este comenzó en Las Antillas y Debido a que muchos de los hábitos alimentarios indígenas
luego se extendió al resto delno fueron aceptados por los españoles, tuvieron que ir
continente. Fue allí donde segradualmente abandonándolos e incorporar los de los
establecieron los primerosconquistadores. Se les prohibió algunos y se les exigió otros
cultivos de plantas del Viejonuevos. Los más resistidos fueron el consumo de insectos, el
Mundo que eran traídas en losqueso de algas de laguna, el perro xoloitzcuintli, y la carne
barcos, en grandes cajas dehumana de los sacrificios. En realidad el consumo de carne
madera. El más importantehumana tenía para las culturas prehispánicas, un sentido
fue la caña de azúcar. Otros religioso muy importante y era el
intentos fracasaron porque el corolario de una serie de rituales y
clima antillano no los ceremonias de gran sentido simbólico
favoreció. que incluía la captura y el cuidado de
Para el consumo de carnes, se los prisioneros esclavos a sacrificar.
llevaron animales desde la Se los consideraba imágenes de los
Islas Canarias. Los que mejor dioses, por lo tanto este acto ritual
desarrollo tuvieron fueron los estaba reservado sólo a unos pocos
cerdos. Luego las vacas, miembros de la sociedad. Tenía un
ovejas y gallinas. Todos ellos significado más cercano a la comunión
fueron desplazando la fauna divina, que al mero acto alimentario.
autóctona de las islas. Otro de los alimentos prehispánicos
Como mano de obra para loscombatido fue el amaranto o “huautli”. Incluso se prohibió su
cultivos de caña de azúcar,cultivo. La causa era ideológica, ya que para las culturas
llevaron esclavos africanos, yaindígenas esta semilla tenía un alto significado religioso y
que la población indígena deritual. Existía la creencia de que los dioses podían y debían
las islas fue diezmada por elser sacrificados para alimentar a los hombres. Un ejemplo de
maltrato y las enfermedadesesto era la ceremonia llamada “teoqualo” (alimento divino)
llevadas por los españoles. durante la cual se amasaba un pan con forma humana a
Los antillanos consumían lasemejanza de la imagen de Huitzilopochtli (dios de la guerra)
yuca (para elaborar el pan decon harina de amaranto, luego se lo sacrificaba clavándole
cazabe o de yuca, tal cual hoyuna espina en el corazón, lo cortaban en pedazos y lo
se hace), el camote(batata),repartían para comerlo. En ella participaban el rey, cuatro
mamey, piña, un roedorsacerdotes y cuatro mancebos principales. Como esta
grande llamado hutía, el perrocostumbre se parecía mucho a la comunión cristiana, a los
mudo, el manatí o vacafrailes les pareció una ofensa para su dios, e hicieron todo lo
marina, peces, mariscos yposible para suprimir su uso. Como además, para los
tortugas. Algunos de ellosespañoles la conquista ideológica o espiritual
fueron aceptados por los(“evangelización”) fue muy importante, este ritual indígena
españoles pero otros solo loschocaba contra sus intereses de dominación. Se llegó al
comían en época de crisis oextremo de emparentar esta semilla con la encarnación del
hambruna. Los que fueronmismo demonio de los cristianos.
aceptados los llevaron en sus
viajes de conquista al
continente.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
COCINA ACTUAL
por Silvia Ibarra
Al referirnos a la comida no solo lo hacemos
en el mero sentido material, sino como acto
vinculado a la cultura de los pueblos.
La cadena alimentaria de los mexicanos esta
conformada por diferentes eslabones de los
cuales hay uno que se distingue por sobre el
resto: el consumo del maíz. Todos los sectores
sociales lo comen, sobre todo la tortilla, sin
distinción de nivel social, económico, regional,
intelectual o cultural.
La cocina tradicional mexicana esta basada en
el intercambio de ingredientes indígenas y
europeos, aunque mantiene un fuerte
predominio prehispánico.
Es una cocina mestiza con influencias de otros
países, sobre todo de Francia. Esto se debe a los avatares en los cuales se vio envuelto
el pueblo mexicano a lo largo de su historia. En la segunda mitad del Siglo XIX fue
invadido por los franceses teniendo a Maximiliano y Carlota como
sus máximos referentes. Y durante el gobierno de Porfírio Díaz se
terminó de afianzar esta influencia, ya que la mirada de las clases
altas y de su dirigencia política, estaba puesta en dicho país.
En la actualidad se ha desarrollado una nueva tendencia
gastronómica a la que han llamado Nueva o Alta Cocina Mexicana.
Esta basada en la utilización de técnicas culinarias internacionales
para trabajar los productos tradicionales mexicanos. Sus recetas
son creativas, novedosas, verdaderas obras de arte en las cuales se
revalorizan los ingredientes consagrados y se rescatan otros
olvidados.
Esta Nueva Cocina responde a las necesidades de los comensales modernos, que
buscan simplicidad y salud sin perder la esencia de las costumbres ni las formas de
comer del país.
Es una cocina diferente con raíces tradicionales. Es una nueva mirada del pasado.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
TACOS AL CARBON
Comenzaremos por éstos, por la sencilla razón de que suelen ser los más rápidamente
aceptados por el gusto del argentino medio. Puede ser una buena base para animarlos
a probar sabores diferentes. Ya que el hombre es un animal de costumbres, nada mejor
que tentar al compatriota a que se acerque a un local culinario anunciado como
"Parrilla", para que tenga la primer sorpresa.
Efectivamente, en México las "parrillas" no ofrecen asados ni parrilladas, para esto
habrá que buscar un "restorán argentino", sino tacos al carbón.
Los tacos al carbón se confeccionan con bifecitos vacunos aplanados hasta el espesor
aproximado de una milanesa, con costillitas deshuesadas de vaca o chuletitas de cerdo
también deshuesadas. Estos cortes, totalmente desgrasados, se cocinan rápidamente
sobre una plancha caliente o en una parrilla muy delgada, con más llama que brasa,
hasta quedar casi secos.
El "taquero" con una gran cuchilla y sobre un grueso tronco, cortará la carne en
pequeños trocitos aptos para armar los tacos.
Se sirven en órdenes de dos o tres tortillas, acompañados con las deliciosas "cebollitas
de cambray" también asadas y muchas veces con "frijoles charros".
Las salsas picantes roja, verde y "mexicana", por lo general se ofrecen aparte. Esto
suele ser muy apreciado por los turistas inexpertos, ya que así pueden dosificar el
picante sin temor a "enchilarse" mientras van educando el gusto.
Las cebollitas de cambray si existieran en Argentina serían sin duda un suceso, ya que
asadas con todo su tallo hasta que comienzan a tostarse resultan exquisitas y serían
un complemento excelente para cualquier asado pampero.
Los frijoles charros son un guisado de porotos
colorados (frijoles bayos), con panceta (tocino) y
otros ingredientes, que se sirven en una cazuelita
acompañando a los tacos al carbón.
Finalmente, en las taquerías de tacos al carbón
suelen ofrecer además cazuelas de queso fundido,
que por no ser picantes y recordarles a los
argentinos la fondue suiza, también se le animan
de entrada.
Si es inexperto, tímido o conservador, no lo dude y
comience probando tacos al carbón apenas llegue a
México.
TACOS AL PASTOR
Estos constituyen el segundo paso en la experimentación gastronómica de los
visitantes argentinos, aunque suele cometerse con ellos un error.
Los más sabio sería probar primero los "de cabeza", pero a los compatriotas los atrae
ante todo el olor de la carne asada a la llama que los asalta repentinamente en las
veredas del DF.
Los "tacos al pastor" son una adaptación mexicana de una especialidad del medio
oriente, más precisamente del Líbano, donde asan en un curioso aparato de aspecto
similar a las antiguas estufas porteñas a gas, una larga pila de bifes de corderos
marinados con hierbas orientales. Los bifes van girando sobre el fuego por acción de
una espada que los atraviesa por su centro. Esto permite que los bordes se vayan
cocinando y al ser cortados exponen nuevamente una porción de carne cruda a la
acción del fuego.
Estos aparatos se ven actualmente en algunos lugares del centro de Buenos Aires, por
lo que quienes han probado allí ese manjar decididamente encaran su similar
"chilango".
Descubren entonces la particular adaptación
mexicana. Los tacos al pastor no son de cordero sino
de cerdo y el marinado de la carne no es con hierbas
orientales sino con un adobo de chiles secos
picantes.
Un ananá pelado corona siempre la pila de bifes y
una gran cebolla la sostiene, ambas se van también
asando y la experta cuchilla del taquero las rebana
junto a la carne en cada ocasión. Unas pequeñas
tortillas de maíz suplantan con eficacia al delgado
pan árabe.
Siempre ofrecen cebolla y cilantro picados y las
tradicionales salsa verde o roja para acompañar estos tacos.
TACOS DE CABEZA
Los tacos de "cabeza de res", son muy populares en México. Los puestos que los
ofrecen siempre tienen un gran vaporizador de metal donde los trozos de carne, poco
reconocibles para el inexperto, emergen entre una nube de vapor.
Por lo general esos puestos se ubican en los barrios más humildes o en las cercanías
de los mercados, estaciones del subte o terminales de colectivos o "peseros" que son
taxis de recorrido fijo devenidos en pequeños micros.
A los turistas argentinos les causan un poco de impresión, pero éstos tacos al ser de
carne hervida y no cocinarse con picantes no debieran asustarlos.
Para consumir una orden de tacos de cabeza, el comensal debe elegir la parte que
desea comer, ya que cada una se reconoce por su respectivo nombre.
Los de "maciza" que es un trozo de carne sólida son los más comunes, aunque
pueden solicitarse de "sesos", "oreja", "trompa", "cachete", de "ojo", "lengua" y
"molleja".
Por consejo de un conocedor, apenas arribé al DF probé los tacos de ojo y
efectivamente comprobé que se trataba de un manjar. También los de lengua me
resultaban exquisitos. La molleja en cambio siempre me pareció mas sabrosa asada,
como en una parrillada argentina, que hervida.
Muchos puestos de tacos de cabeza ofrecen también otros cortes, que no
corresponden a la cabeza de la vaca pero que también se preparan hervidos como: la
"tripa gorda", los "machitos" que son los chinchulines, el "cuajar" que es el cuajo o
parte del estómago vacuno y la "ubre".
Cebolla y cilantro picados y salsa verde o roja son imprescindibles para completar
estos tacos.
TACOS DE CARNITAS
Las "carnitas" son vísceras de cerdo sancochadas en grasa con cáscaras de naranja y
"tequesquite" que es un polvo mineral similar al bicarbonato. Esta mezcla le otorga a
las carnitas un color muy particular.
Ese color sumado al modo como se las exhibe en los
puestos callejeros es una de las primeras cosas que
asombran al visitante argentino en las veredas del
Distrito Federal.
En efecto, un puesto de carnitas consiste en un
mostrador con su correspondiente tronco y cuchilla para
picar más una curiosa instalación de vidrio, similar a una
pecera, que contiene en su base las achuras coloreadas
y dentro de la cual cuelga siempre una enorme lámpara
encendida. La función de ésta es preservar la
temperatura de los bocadillos.
El conjunto es bastante inquietante para un turista, ya que la excesiva iluminación
destaca las trompas y ciertas vísceras poco reconocibles y al primer golpe de vista
pareciera que la lámpara las está cocinando perpetuamente.
También en éstos tacos el comensal debe indicarle al taquero el corte preferido.
Varias denominaciones resultarán conocidas para un argentino, tales como:
"corazón", "rabo", "hígado", "trompa" y "oreja". Otras le resultarán curiosas como
el "bofe" o pulmón del cerdo.
Finalmente muchos nombres, como habitualmente sucede en México, le serán
incomprensibles: la "maciza" es carne firme sin hueso, el "buche" es el estómago, la
"pajarilla" es el páncreas del cerdo, la "nana" es el útero de las cerdas; "nenepil" se
llama al conjunto de nana y buche y "chanfaina" es el conjunto de bofe, hígado y
corazón.
Los "cueritos" son trozos de cuero de cerdo sancochados y no
debe confundírselos con el "chicharrón" de cerdo, que también se
confecciona con el cuero del animal pero mediante un
procedimiento más complejo.
Los tacos de carnitas habitualmente se acompañan con salsa roja,
cebolla y cilantro picados.
Los tacos de chicharrón, que es otra curiosidad que asombra al
argentino con su aspecto de amarilla sábana arrugada y su
consistencia crocante, suelen acompañarse casi exclusivamente
con salsa verde.
TACOS DE FRITANGAS
Las "fritangas", como su nombre lo indica son diversos cortes, vísceras y aún
embutidos que se ofrecen fritados en grasa de cerdo.
Los puestos de fritangas tienen siempre junto al mostrador una "charola" o fuente
metálica de unos 10 cms de profundidad, con una fuente de calor debajo donde se van
friendo o recalentando en su propia grasa los diversos elementos.
A los argentinos recién llegados suele impresionarlos el espectáculo de ver
entremezclados en grasa o aceite hirviente algunos "chorizos", de colores intensos
por los chiles que adoban sus rellenos, con trozos de "longaniza", que es una especie
de larga salchicha parrillera a veces de color verde, los "machitos" que son los
chinchulines de cordero, la "moronga" que es una morcilla de cerdo, y pedazos de
"suadero" que es como se denomina allí al matambre.
Los tacos de fritangas son una especialidad para hígados bien predispuestos. También
se los acompaña con salsa picante y cebolla y cilantro picados.
TACOS DORADOS
Los tacos "dorados" o "flautas" son rígidos, ya que se fríen después de armados. Por
lo general su relleno es de pollo "deshebrado" es decir carne de pollo hervida y
separada en finas hebras para facilitar la tarea de armar los tacos.
También la carne de vaca cocida y deshebrada puede usarse, al igual que la de
"barbacoa" cuya consistencia permite separarla con facilidad.
Los tacos dorados suelen ser más fáciles de maniobrar que los otros para el comensal
inexperto, ya que su rigidez permite sostenerlos con mayor tranquilidad. Sin embargo,
los mexicanos han previsto esta estratagema de los foráneos y han complicado a las
flautas cubriéndolas con aros de cebolla, tiritas de palta, lechuga picada, salsa verde y
roja, crema de leche y trocitos de queso espolvoreado.
En el norte de México, las flautas se hacen con grandes tortillas de masa de trigo por lo
que resultan muy largas y curiosamente suelen servirse acompañadas con papas fritas.
TACOS DE BARBACOA
Barbacoa se llama en México al procedimiento de cocer carnes enterradas en un pozo
con brasas y piedras calientes, similar al que en la patagonia argentina se denomina
"curanto".
En algunas regiones del interior aún hoy se prepara la barbacoa al modo tradicional
envolviendo la carne de cordero o chivito con hojas ("pencas") de la planta del maguey
o del plátano sobre una vasija con agua que irá cocinando la carne al vapor
conservando su propio jugo y otorgándole un sabor y consistencia particular. Esta
forma de cocción demora por lo menos doce horas y requiere una mano experta.
En las ciudades actualmente se simplifica el procedimiento cociendo las carnes
envueltas en "mixiotes", que es una epidermis fina como papel de calcar, que se
extrae de las pencas del maguey. Ese paquete se coloca dentro de una olla a presión
sobre una vaporera.
El estómago del cordero, la "panza de
borrego", se rellena con las vísceras picadas
del animal y se transforma en un embutido
llamado "montalayo" que también se cocina en
barbacoa y se sirve en tacos.
La salsa que acompaña a los verdaderos tacos
de barbacoa es la "salsa borracha", así
denominada porque además de una variedad de
ají picante conocido como "chile pasilla" lleva
"pulque" que es una bebida fermentada de la
planta del maguey.
Los comercios que expenden auténtica barbacoa suelen ser muy afamados en el
Distrito Federal. También es tradicional que el 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz y
día de los albañiles, todas las obras en construcción se detengan y desde el ingeniero
jefe y los arquitectos hasta el más modesto peón de albañil y aún sus familias se
reúnan a compartir una abundante taquiza de barbacoa.
TACOS DE CANASTA
También llamados en el Distrito Federal "tacos sudados", son aquellos que no se
preparan en el momento sino que son transportados como vianda caliente en alguna
canasta o envoltorio hasta el sitio de venta o el lugar de trabajo del consumidor.
Al desenvolverlos exudan su propia grasitud, de allí el nombre. La agitada vida en la
ciudad los ha hecho muy populares.
Sus rellenos son variados, por ejemplo pueden ser de chicharrón de cerdo, de papa con
chorizo, de carne de ternera adobada, de pollo deshebrado etc.
Lo más común es que se los acompañe con trozos o "rajas" de chiles y zanahorias
encurtidas como pickles picantes, ya que éstos son más fáciles de manejar a las
apuradas que las tradicionales salsas.
TACOS DE CAZUELA
Son los tacos preparados con cualquier relleno cocido a la olla, por lo que también se
llaman "tacos de guisado".
Constituyen un universo inabarcable, ya que cada ama de casa mexicana los sirve
diariamente a su familia con lo que crea conveniente.
Los guisados pueden abarcar carnes diversas de vaca, cordero, cerdo, chivo, aves de
corral como pollos, patos o "guajolotes" que es el nombre original de los pavos y
otros animales más exóticos como la iguana y el venado. En algunos casos aún
insectos como los "chapulines" o grillos de campo y gusanos fritos o dorados al comal
como los del maguey formarán parte de la dieta bajo la forma de un taco.
También se guisan muchas de las vísceras antes mencionadas y embutidos como los
chorizos, las longanizas y morongas. Los guisados pueden incluir gran variedad de
hongos comestibles, hojas tiernas de cactus como los "nopalitos" y flores cocidas
como las de "calabaza". En las regiones costeras también se comen en tacos todo tipo
de peces y frutos de mar.
Por lo común el procedimiento de cocción incluirá algún tipo de chile picante fresco,
seco, en pasta o en polvo, según sea el caso, pero aún así será habitual en la mesa
agregarle alguna salsa apropiada al taco, excepto que esto desnaturalice el sabor del
guisado en lugar de realzarlo.
En fin, la oferta es variadísima y le aconsejamos que se libere de prejuicios y avance
decididamente sobre este universo culinario que no lo defraudará.
¡Buen provecho!
EL CHOCOLATE ES CACAO.
HERENCIA DE MÉXICO AL MUNDO.
El siguiente texto es parte de la transcripción de una charla realizada en la Ciudad de
Buenos Aires, Argentina, los días 2 y 3 de agosto de 2003, en el Centro Cultural
Recoleta.
Dicha actividad estuvo vinculada a los talleres y conferencias relacionadas con la
exhibición multidisciplinaria “Arte al Plato - 1ª Muestra sobre la alimentación en el
Arte”
La disertación estuvo a cargo de la antropóloga social mexicana y docente de la
Universidad Autónoma de Guadalajara Cristina Padilla, la docente–chef e investigadora
argentina Silvia Ibarra y la periodista mexicana Ana Cecilia Pujals.
Se incluyó una degustación de chocolate tradicional mexicano (de agua) y mole negro
de Oaxaca.
INTRODUCCIÓN
Estamos reunidos aquí para conversar sobre un producto agrícola: el cacao y de una
bebida que se elabora con base al cacao: el chocolate. Para algunos de ustedes quizá
sea una sorpresa el saber que el cacao es una planta que se domestica en algunos
territorios de México y que el chocolate es una bebida prehispánica inventada por
mayas y aztecas y desde Mesoamérica , a través de los últimos 500 años se difunde
por el mundo.
La historia que vamos a narrar no es sólo la de un producto
que como tantos otros: el tomate, la papa, el café, el mate o
el té forman parte de la dieta de pueblos enteros pero su
descubrimiento, procesamiento usos y gusto pertenece a
otras sociedades que lo hicieron posible. Las distintas
gastronomías, maneras de preparar alimentos y de compartir
la mesa son expresiones culturales que se van estructurando
a través del tiempo, donde se combinan elementos como los
frutos de la tierra, los climas, las tecnologías, los utensilios y
también, los gustos y todo el mundo simbólico que poseen los
pueblos que hacen del comer no sólo el cubrir las
necesidades de nutrientes sino que al comer celebran y
recrean todo lo que forma parte de la cultura de un pueblo.
Por eso es justo decir que existen productos patrimoniales, es decir que son heredados,
recreados y paladeados por cada generación y cada generación además del placer de
hacerlo, con ello estimula las formas de convivencia que le son naturales y que les
permiten reconocerse como parte de una misma herencia.
El cacao y su derivado el chocolate, es para los mexicanos una bebida rica en
tradiciones, en sabores y preparaciones. La rica gastronomía mexicana se enriqueció
con este producto dado por los dioses a los hombres del maíz. Su variedad regional es
como la de muchos otros platillos o bebidas que adquieren un carácter regional como
el pozole, el mole o el pulque pero que se reconocen en su mismo origen y en la
historia compartida.
Los alimentos, como el lenguaje, guardan una estrecha relación con la identidad de los
pueblos. La gastronomía mexicana que es rica en sabores, texturas y olores conjunta
nuestra herencia primaria y original indígena con la que nos trajo el mestizaje.
Nuestras comidas y bebidas son carta de ciudadanía mexicana y con ella nos abrimos
al mundo.
No ignoramos los hechos de despojo ocurridos en tiempos del encuentro con el viejo
mundo, la historia del cacao es también esa historia. Ocurrida la conquista y
colonización muchos bienes y productos cruzaron los mares, mientras que los
mexicanos re-elaborábamos con mayor convicción nuestras costumbres legendarias en
el comer haciendo de ello una apetitosa cultura.
El chocolate es cacao. El cacao es un alimento patrimonial, una herencia de México
al mundo. El chocolate es hoy una bebida y una golosina universal enriquecida con las
aportaciones de muchos países que hacen difícil decidir cuál de los chocolates es
mejor.
En resumen planteamos tres líneas de argumentación:
1) El cacao y el chocolate son productos patrimoniales mexicanos. Desde México, el
mundo los conoció aportando una infinidad de usos y combinaciones de sabores, de
manera que hoy es difícil decidir cuál es el mejor chocolate.
2) El chocolate en México forma parte de nuestra gastronomía y en cada región se
tienen nombres y formas propias de preparación. El chocolate conjunta nuestra
herencia original indígena con la que nos trajo el mestizaje.
3) La historia del cacao y el chocolate es también la historia del encuentro del Viejo y
Nuevo mundo y, también es la historia del despojo de nuestros pueblos en uno de los
capítulos de la conquista y colonización.
LA LEYENDA
Esta historia comienza muchos siglos antes de la Conquista, en tiempos en que los
pueblos olmecas, mayas y aztecas habitaban el centro y el sur del territorio que hoy
conocemos como república mexicana.
Escrito está en el Tonalámatl, el libro de los augurios de
los sacerdotes de la diosa Xochiquetzal, la historia de
cuando los dioses, compadecidos de los trabajos que
pasaba el pueblo tolteca, resolvieron que uno bajara a
la tierra para ayudarles, enseñándoles las ciencias y las
artes. Decidieron que fuera Quetzalcóatl, que hacía
tiempo se empeñaba en ayudar a los toltecas, quien
tomara forma humana y descendiera sobre Tollan, la
ciudad de los hombres buenos y trabajadores.
Escrito está en el Tonalámatl, el libro de los augurios de los sacerdotes de la diosa
Xochiquetzal, la historia de cuando los dioses, compadecidos de los trabajos que
pasaba el pueblo tolteca, resolvieron que uno bajara a la tierra para ayudarles,
enseñándoles las ciencias y las artes. Decidieron que fuera Quetzalcóatl, que hacía
tiempo se empeñaba en ayudar a los toltecas, quien tomara forma humana y
descendiera sobre Tollan, la ciudad de los hombres buenos y trabajadores.
Y así se hizo: “Quetzalcóatl descendió por un rayo de la estrella de la mañana, dejando
asombrados a los toltecas con su aparición, particularmente por su indumentaria hecha
toda de una materia luminosa, y por su blanca y rizada barba, luminosa también. Todo
el pueblo comprendió que aquel aparecido no era un simple mortal y , desde luego, le
rindió adoración, rompiendo sus feos y oscuros dioses de barro.
Junto con Quetzalcóatl, dominaba el dios Tláloc (“el señor que está dentro de la tierra”)
, el dueño de las lluvias, dador de la vida y dueño de las almas separadas de los
cuerpos. Reinaba también Xochiquetzal (“flor emplumada”) la diosa de la alegría y el
amor, esposa de Tláloc y descubridora del pulque. Todos los dioses eran buenos, y
dirigidos por Quetzalcóatl enseñaron al pueblo tolteca el saber, hasta hacerlo sabio y
artista, conocedor de la marcha de los astros, lo que le permitió medir el tiempo y
señalar en el calendario el cambio de las estaciones para aprovechar las lluvias y
levantar las cosechas.
Quetzalcóatl les dio además a los toltecas el don de una planta que había robado a los
dioses, sus hermanos, quienes la guardaban celosamente, porque de ella obtenían una
bebida que, pensaban, sólo les estaba destinada a ellos. Quetzalcóatl sustrajo el
pequeño arbusto de flores rojas, prendidas a largas ramas de hojas alargadas,
inclinadas hacia la tierra, a la que ofrecía sus oscuros frutos. Plantó en los campos de
Tula el arbolito y pidió a Tláloc que lo alimentara con la lluvia, y a Xochiquetzal que lo
adornara con flores. El arbolillo dio sus frutos y Quetzalcóatl recogió las vainas, hizo
tostar el fruto, enseñó a molerlo a las mujeres que seguían los trabajos de los hombres,
y a batirlo con agua en las jícaras, obteniendo así el chocolate, que en el principio sólo
tomaban los sacerdotes y los nobles.
Fue licor sagrado y lo tomaban agrio o amargo. Más tarde se le mezcló con miel, y a la
llegada de los españoles, éstos le agregaron azúcar y leche, tomándolo caliente y
haciéndolo la bebida de lujo de la época colonial.
Así pues, Quetzalcóatl fue dador del cacao en sus cuatro clases: el cauhcacahuatl, el
mecacahuatl, el xochicacahuatl y el tlalcacahuatl, que era el que tostaban, reservando
los otros tres para moneda, pues el fruto se consideraba símbolo de riqueza. Los
toltecas fueron ricos y sabios, artistas y constructores; gozaban del rico chocolate y
eran felices, lo cual despertó la envidia de los dioses, más aún cuando descubrieron
que tomaban la bebida destinada únicamente a ellos.
Juraron venganza, contra Quetzalcóatl primero y contra el pueblo tolteca después.
Para eso llamaron a Tezcatlipoca – “espejo humeante”, dios de la noche y de las
tinieblas. Este dios, enemigo de Quetzalcóatl, el dios luminoso, bajó a la Tierra por el
hilo de una araña y disfrazándose de mercader se acercó a Quetzalcóatl para ofrecerle
la bebida que Xochiquetzal había descubierto.
El dios luminoso se hallaba en su palacio inmensamente triste, pues un sueño le había
hecho saber que los dioses preparaban su venganza y temía por el pueblo al que había
hecho rico, sabio y feliz. Quetzalcóatl bebió del jugo que se le ofrecía, que era el octli ,
el jugo fermentado del metl, el maguey, llamado por el pueblo tlachiuhtli – o sea, el
pulque. Quetzalcóatl lo bebió y se embriagó, con gran regocijo del malvado
Tezcatlipoca, y bailó y gritó ante el escándalo del pueblo que lo miraba hacer gestos
ridículos. Después se durmió, y, al despertar, con la boca amarga y en la cabeza un
dolor profundo, se dio cuenta de que los dioses lo habían deshonrado y que se
preparaba la ruina del pueblo tolteca y la caída de la gloriosa Tollan.
Al sentir Quetzalcóatl que ya nunca podría ver a los que había enseñado a ser buenos
y honrados sin tener una gran vergüenza, decidió marchar hacia el rumbo de la estrella
vespertina, su casa. Marchó entonces hacia el mar, hacia la llamada Nonoalco – en las
playas de lo que hoy es Tabasco – y, allí arrojó, por última vez, las semillas del cacao,
que bajo su mano florecieron y quedaron ahí como la postrer dádiva del dios luminoso.
Después entró en el mar y, aprovechando un rayo de luz de la estrella de la tarde, se
volvió a su morada de luz.
Y ahora sabemos por qué ya no florece el cacao en el Altiplano y solamente se le
cosecha en tierras lejanas, donde pasó sus últimas horas el dios luminoso, el dador de
la bebida de los dioses: el chocolate
ETIMOLOGÍA de las palabras “CACAO” Y “CHOCOLATE”
“Cacao”: ”kakaw” del maya // “kakawa”, palabra de familia lingüística mixezoqueana.
“Chocolate”: existen varias versiones acerca de su origen: “chokola’k”, palabra maya
quiché que significa”beber chocolate juntos” // “chacau haa” del maya, “agua caliente”
// ”chocol haa” también en maya, “agua caliente” // “cacáhuatl”, en náhuatl “agua de
cacao” // “xocóatl”, en náhuatl “agua amarga” // la explicación más razonable
posiblemente sea que los españoles hayan creado una nueva palabra tomando
“chocol” (caliente) del maya y reemplazando “haa” (agua) por el término náhuatl “atl”
(agua), obteniendo “chocólatl”.
Hacia fines del siglo IX, en el colapso del Clásico maya, se retiran de la zona del Petén
abandonando sus ciudades y se dirigen hacia el norte a Yucatán, y hacia el sur a los
Altos de Guatemala. Aparentemente esto fue producido por una sobrepoblación y una
grave degradación del medio ambiente. El colapso sin embargo, no se dio en todos
lados ya que en varias regiones hubo un florecimiento cultural, como en el NO de
Yucatán (la cordillera de Puuc) con Uxmal y Kabá y en el centro de Yucatán, en Chichén
Itzá.
La zona de la Chontalpa (al E de Tabasco) es una clave para la historia del cacao y para
entender lo que ocurrió durante el Clásico terminal. Era la tierra de los mayas chontal o
putunes, que se enriquecieron gracias al comercio de larga distancia y las ricas
plantaciones de cacao que allí había. Desde antes de la Conquista los putunes
controlaban una extensa red comercial no solo costera, a través de canoas, alrededor
de la península de Yucatán y hasta el Golfo de Honduras, sino también con el centro de
México. El cacao era la mercadería más importante y también la moneda que sostenía
el vasto comercio.
Debido al intercambio entre los putunes y
el centro de México, comenzó a producirse
una cultura híbrida maya-mexica.
Vestigios de esta hibridación las
encontramos en la ciudad de Seibal a
orillas del río de la Pasión, al SO de Petén
y en Cacaxtla, en el actual estado de
Tlaxcala, en el Altiplano.
Es en esta última donde se encuentra un
mural del viejo dios de los mercaderes y
cultivadores de cacao mayas (Ek Chuah o
Dios L) haciendo un alto en el camino, de
pie y frente a un árbol de cacao y con su
gran mochila y su sombrero detrás.
Los toltecas fueron muy hábiles para las artes y fueron los que trasmitieron la cultura a
los aztecas. La hegemonía tolteca se acaba hacia mediados del siglo XII y su capital
occidental, Tula (o Tollan) en el actual estado de Hidalgo, queda en ruinas.
La zona maya vuelve a un patrón político tradicional de pequeñas comunidades en
estado de guerra permanente entre ellas. El motivo de estas disputas permanentes era
el control del comercio y las zonas productoras de cacao. Las principales regiones eran:
la Chontalpa (al E de Tabasco) dominada por los putunes, y la zona de llanuras sobre la
costa del Pacífico, en Chiapas y Guatemala. La región más importante del Pacífico era
Xoconochco (nombre náhuatl que los españoles transformaron en Soconusco) ya que el
cacao de allí era el de más alta calidad ( fama que mantuvo hasta el siglo XIX). Este fue
un importante objetivo militar tanto para los mayas como para los aztecas.
El cacao fue utilizado como moneda por los mayas de Mesoamérica y por los aztecas.
Incluso hay referencias a su uso como moneda entre los nicarao de Nicaragua, en la
crónica de principios del siglo XVI de Francisco Oviedo y Valdés.
Las bebidas de chocolate tuvieron un alto significado en los rituales y en los banquetes
de la clase dirigente y los mercaderes mayas. Como así también entre los aztecas. Los
mercaderes y nobles que se habían enriquecido con el comercio del cacao, debían dar
grandes festines con gran hospitalidad y de forma recíproca.
Entre los mayas había un rito, similar al “bautismo” cristiano, para los niños y niñas a
los cuales se reunía dentro de un cuadrante hecho de soga y sostenido por cuatro
ancianos en cada esquina de la habitación (representaban los Chacs o dioses de la
lluvia) donde un sacerdote ungía a los niños con un hueso mojado en un recipiente con
agua de cacao y flores, en la frente, en el rostro y entre los dedos de pies y manos, en
completo silencio.
Había un uso generalizado del chocolate en ceremonias de compromiso y casamiento,
sobre todo entre los dirigentes o clase alta. Un especialista en los mayas quiché,
Dennis Tedlock, dice que en esas fiestas, algo que se hacía era “beber chocolate
juntos” o “chokola’k”. Esta sería posiblemente una de las fuentes de la palabra
“chocolate”. Hay referencias de que en la ceremonia de casamiento de los antiguos
mayas choles de la selva de Chiapas, había un intercambio entre el novio y la novia de
cinco granos de cacao cada uno, mientras se aceptaban como esposos.
La bebida de chocolate se preparaba de manera muy variada, con el agregado de
diversos saborizantes (chile, miel, frutas, maíz, flores, vainilla, hierbas) y a
temperaturas frías, tibias o calientes. Hay indicios de que utilizaron el grano fresco y la
pulpa blanca que los rodea, en bebidas fermentadas, ligeramente alcohólicas.
En la actualidad los mayas lacandones del oriente de Chiapas conservan muchas
tradiciones culturales, incluidas las culinarias, de los mayas del período clásico.
Producen su propio cacao con el cual preparan dos bebidas: una para ofrendar a sus
dioses y otra de consumo común. Ambas son bastante similares, con algunas
diferencias.
Entre los mayas actuales de los Altos de Guatemala, hay varias formas de preparar el
cacao para beber. Generalmente llevan ingredientes de origen español como el azúcar,
canela, arroz, o pimienta negra, en vez de los prehispánicos miel, maíz, chiles y
pimienta gorda. Una de las más conocidas se llama “batido”.
Los AZTECAS vinieron al valle de México desde un lugar conocido como Aztlán a
comienzos del siglo XIV. Hacia 1324 levantarían el centro de Tenochtitlán. El Valle de
México estaba ya ocupado por otros pueblos descendientes de los toltecas, de manera
que los aztecas ocuparon algunas de las islas del lago de la Luna que cubría gran parte
del valle. En una de ellas encontraron a un águila posada sobre un nopal, señal de que
allí debía de estar la capital Tenochtitlán.
La guerra y el intercambio fue la forma de relación con los pueblos vecinos. Los aztecas
avanzaron sobre las tierras del Soconusco rica en cacao. No se descarta la idea de que
los mayas influyeron con su rica cultura y saberes sobre los aztecas.
De aquí que las formas de producir el cacao, de preparar el chocolate y la práctica de
sus diversos usos en el comercio y los ceremoniales correspondan a los mismos que se
practicaban en todo el territorio mesoamericano.
Los aztecas constituyeron una sociedad estratificada y aristócrata diferenciada entre
los sacerdotes, los señores poseedores de la tierra, los señores del linaje real, los
comerciantes (pochtecas), lo guerreros y los plebeyos. Beber chocolate se ajustaba a
esta segmentación económica y social.
Tenían dos bebidas: el octli (pulque) y el chocolate. La primera embriagante, la
segunda ceremonial, bebida de combate, de los señores que en poca ocasiones podían
beber los plebeyos.
EL PRIMER ENCUENTRO DE LOS ESPAÑOLES CON EL CACAO.
El primer encuentro de los españoles con el cacao ocurre durante el cuarto viaje de
Colón, el 15 de agosto de 1502 cuando después de una serie de desvíos de ruta, los
españoles se encontraron en la isla de Guanaja al norte de Honduras en lo que hoy se
conoce como islas de la Bahía.
Apareció una enorme canoa de un solo tronco, tan larga como una galera de 30- 40
metros de largo. Venían remeros esclavos con sogas atadas al cuello que venían de
una tierra llamada maiam de las tierras mayas de Yucatán. A la mitad de la canoa
venía un cargamento cubierto con hojas de palma. La canoa era un navío comercial, su
carga constaba de finas prendas de algodón, mazas de guerra planas con hojas de
piedras preciosas, cascabeles de cobre fundido, y una gran cantidad de almendras que
sirven como moneda.
No sabían, entonces que con esas almendras se preparaba la bebida mas preciada del
Nuevo Mundo, el chocolate. Todo esto se puede leer en el relato que escribiera el
segundo hijo de Colón, Fernando y que se conoció en 1571 en Venecia. El cronista
Pedro Mártir recoge el relato. Colón nunca probaría el chocolate.
ESPECIES DEL CACAO EN MÉXICO.
Se cultivan 7 especies diferentes:
a)Theobroma ovalifolium, llamado comúnmente cacao de Tabasco o criollo.
b)Theobroma angustifolis, conocido también como Soconusco.
c)Theobroma pentagonum o cacao lagarto, de escaso rendimiento y buena calidad.
d)Theobroma biocarpum-Berm, comúnmente llamado cacao naranjo.
e)Theobroma bicolor pataste, así llamado porque lo cubre una cáscara de color
marrón y la almendra es de color blanco. Se lo utiliza principalmente en la confección
del chocolate blanco.
f)Theobroma de Ceilán o cacao de Ceilán, híbrido entre criollo y forastero, resistente
a las enfermedades y adaptable a los suelos.
g)Cacao forastero, es resistente, vigoroso, menos exigente en cuanto a las
condiciones del suelo, el clima y el calor, su cultivo por lo tanto es más fácil y
extendido. Pero debe injertarse con la variedad criolla para que sea de buena calidad.
Los hay dulces (de color marrón claro) y amargos (de color rojizo).
CARACTERÍSTICAS DE LA PLANTA.
Nombre científico: “theobroma cacao” (dado por Carl Von
Linné, más conocido como Lineo)
Cultivo: en la franja comprendida entre los 20º al Norte y 20º
al Sur del Ecuador. Temperatura: 20º C. Agua: todo el año.
Suelo: fértil y profundo.
Requiere: muchos cuidados, sombra, sotomonte (se plantan
árboles entre ellos para que en ese nicho ecológico proliferen
la mosquitas polinizadoras).
Cacaotero: árbol de 3 a 6 metros de altura, copa redonda,
corteza marrón.
Hojas: anchas, sencillas, oblongas, verde oscuras.
LA IGLESIA Y EL CACAO
Un producto de tan intenso consumo que además servía como moneda y como ofrenda
a los dioses no pasó desapercibido a las autoridades eclesiásticas.
Llamaba la atención que el chocolate no fuera una bebida embriagante pero, por otra
parte, quien la bebía no podía dejar de hacerlo como una bebida necesaria que
alimentaba y llenaba de alegría. Sin embargo, instalados los españoles en la Nueva
España había que especificar su naturaleza a fin de establecer sus condiciones para el
ayuno y su conveniencia social. Por ello fue necesario enviar muestras de esta bebida
al Papa y decidir en la cúspide del clero sus valores y restricciones.
¿Era un alimento sólido o una bebida ? Fue el Papa Gregorio XIII quien dijo que el
chocolate no rompía el ayuno, discusión que siguieron los papas siguientes.
Hay varias versiones que cuentan cómo fue imposible evitar el que las mujeres
novohispanas de Chiapas que asistían a misa llevaran chocolate que bebían durante el
servicio religioso con el enojo del obispo Bernardino de Salazar y Frías, de quien
se dice que en 1625 muere envenenado con chocolate. La misma suerte correría el
Papa Clemente XIV quien muere con el sabor del chocolate envenenado en 1759.
En los conventos también se pretendió restringir esta bebida incluyendo como
promesa, en aquellos que hacían los votos, el no beber chocolate. Pero fue imposible,
el resultado fue que los conventos empezaron a registrar bajas importantes debido a la
negativa o restricción para beber chocolate.
Un dato importante es que los conventos novohispanos fueron un lugar privilegiado
donde nace la comida del mestizaje: se inventaron recetas, (ejemplo de ello es el
mole), se experimentaba con distintos productos como las especies, el azúcar, la
leche, y otros tipos de carne como el cerdo, unos venidos de fuera y otros naturales; se
ensayaban platillos con combinación de diferentes sabores, se utilizaban distintos
utensilios y otros se fabricaban allí mismo. Así, la gastronomía mexicana, en los
conventos, retoma las viejas tradiciones culinarias y aquellas que llegaban a estas
tierras.
DE AMERICA A EUROPA.
Uno de los procesos que se suscitan con el encuentro del Viejo y Nuevo Mundo es que
se aceleran los más diversos intercambios de productos. Se empieza estructurar un
mercado nunca antes imaginado.
Pero este mercado tenía como condición estructural el que surgieran imperios y
colonias, que se extendiera el sistema de esclavitud y en definitiva que se despojara a
los pueblos de su riqueza original. De aquí que todos los países europeos buscaran el
dominio colonial como una forma de enriquecimiento y lograr esto significó una gran
violencia para nuestros países, el exterminio de grupos, la caída de ciudades, el
dominio sobre grandes territorios, el despojo pretendido de nuestra cultura y formas de
vivir.
Las plantaciones de cacao fueron objeto de esta usurpación. Los años pasaron y el
chocolate fue introduciéndose por los distintos imperios y de aquí a sus respectivas
colonias, se consideraba una bebida para los nobles y ricos del mundo. Tuvieron que
pasar unos siglos para que la revolución industrial masificara su consumo, ya no serían
los imperios sus dueños sino las industrias que lo fabricaban.
No se sabe a ciencia cierta cómo el cacao cruzó por primera vez el Atlántico, pero se
cree que fue Hernán Cortés quien lo llevó a España, junto con los instrumentos para
su elaboración, en el año 1528 (casi un siglo antes que el té y el café). No hay que
olvidar que los misioneros fueron grandes difusores de esta bebida y que sin duda en
los viajes a la península enviaban el cacao y sus recetas, mismas que se iban
enriqueciendo con nuevas especies y aromatizantes de todo el mundo.
Desde México se llevó el cacao y la vainilla. En Europa se le agregó la leche y el
azúcar; se enriqueció con las almendras del Medio Oriente y la canela de la India. El
chocolate seguía siendo una bebida de privilegio que se preparaba en las cortes, entre
la realeza, la aristocracia y el clero. Una bebida espumante que parecía adictiva y a la
que era difícil de rechazar.
En 1606 se comienza a producir chocolate en Italia, rompiendo con el monopolio que
tenía España. Francisco Carletti distribuye la receta en Venecia, Florencia y
finalmente llega a Turín a finales del siglo XVII. Estamos en pleno renacimiento, tiempo
de innovaciones referidas a la técnica de la producción del chocolate.
Con la boda de la infanta Ana de Austria con Luis XII el chocolate entra a la corte de
Francia catalogado con propiedades curativas y efectos afrodisíacos.
En 1657 el chocolate aparece en Londres ofrecido en la casa de un francés que
empezó un negocio con esta exótica venta de una bebida propia de las Indias
Occidentales.
En 1826 el suizo Philippe Suchard fue uno de los primeros fabricantes. Y gracias a la
presión que ejercieron los fabricantes ingleses, suizos y alemanes se logró abolir la
esclavitud en las plantaciones cacaoteras del África Occidental de dominación
portuguesa. No fueron actos de bondad sino la necesidad de cambiar las formas como
se producía.
En 1828, en Holanda se inventó el chocolate en polvo.
En 1842, John Cadbury fabricó el “chocolate para comer” hecho con azúcar y
vainilla. A partir de entonces, en plena revolución industrial y ascenso de la burguesía
se realizan una serie de inventos novedosos de maquinaria que permite separar los
componentes del cacao, aumentar su rendimiento y preservar por más tiempo.
Es en estas fechas, 1853, que en México, el empresario Manuel Gutiérrez de Rosas
instala la primera maquinaria de chocolate para hacer tabletas, pidiendo la
exclusividad que muy poco le duró pues muy pronto surgieron fábricas de chocolate
por todo el país.
Ya para 1860 tenemos chocolate en todas sus presentaciones y para distintos usos:
bebidas, confitería, repostería, farmacéutica y cosméticos. De aquí en adelante se
construirán fábricas de chocolate alrededor del mundo y grandes empresas se
convertirán en la referencia obligada al hablar del chocolate.
Para 1990 tenemos que la producción de cacao en el mundo tenía otra distribución
geográfica. África producía el 55% del total y México sólo el 1.5%. Según la FAO en
orden de importancia los principales productores eran: Costa de Marfil, Brasil,
Ghana, Malasia, Indonesia, Nigeria, Camerún, Ecuador, Colombia, República
Dominicana, México y Nueva Guinea. Esta composición depende de otros factores,
además de la tierra y climas, ahora la producción de los productos tienen que ver con
la capacidades de inversión de las empresas, con los flujos financieros, con la
condiciones de la mano de obra y las conveniencias del mercado. En cuanto a los
países importadores de cacao destaca Bélgica.
REFRANERO MEXICANO
¿Qué son los refranes? son sentencias populares que recogen con palabras sencillas las
enseñanzas o moralejas que se desprenden de un hecho o experiencia. El refrán, en
México también es un dicho, donde jugando con el lenguaje, se atribuyen o señalan
comportamientos sexuales, todo expresado de manera simbólica, utilizando el doble
sentido que en México llamamos “albur”.
El chocolate se presta para alburear, para expresar sin decirlo directamente un
mensaje erótico-sexual, o para establecer la naturaleza de las intenciones en las
relaciones sociales.
“Si como lo menea lo bate, como saldrá el chocolate”
“Si como las mueve las bate, qué sabroso chocolate!”
“Las cuentas claras y el chocolate espeso”
“Dale una sopa de su propio chocolate” (pagarle con la misma moneda)
“Más vale atole con risas, que chocolate con lágrimas”
“Ni amor reanudado, ni chocolate recalentado”
“No le pido pan a la hambre, ni chocolate a la muerte”
“Es como el buen chocolate, no tiene asiento” (indica que es muy inquieto)
“Si te hacen tu carbonato, hazles su chocolatito” (recomendación de venganza)
“Chocolate que no tiñe, claro está”
“Estar como agua para chocolate” (estar enojado)
“Le hicieron chocolate!” o “Le sacaron chocolate” ( hemorragia nasal por un
golpe)
“Parece molinillo de chocolatera” (por lo inquieto)
USOS DEL CHOCOLATE EN BEBIDAS Y COMIDAS DE MÉXICO
La culinaria mexicana analizada como conjunto, es una de las cinco más importantes
del mundo y sin duda la más desarrollada de América.
El México actual conforma una sociedad fundamentalmente mestiza, pero con una
fuerte presencia multiétnica, por lo cual no podemos hablar allí de una única cocina
mexicana, sino más bien de un conjunto de cocinas regionales muy variadas con una
impronta común.
Esto es notable no solo en la extraordinaria variedad de platillos existentes en distintas
zonas del país, sino también en la diversidad de bebidas que se producen en México.
Dentro de las bebidas tradicionales está el chocolate, aunque debemos aclarar que la
manera de preparar ese chocolate, desde épocas prehispánicas, no es una sola, sino
que existen muchas formas de hacerlo.
Sólo a modo de ejemplo les voy a mencionar algunos de los usos actuales del
chocolate como bebida:
Chocolate mexicano tradicional: agua + chocolate de metate o casero + piloncillo o
azúcar negra. Se toma caliente.
Chocolate oaxaqueño: igual al anterior con el agregado de almendras. Caliente
Chocolate atole: atole (se deshace la masa o harina en el agua, se deja reposar 15
minutos, se cuela, se le agrega la canela y el piloncillo, se cuece a fuego mediano,
revolviendo siempre hasta que espese. Al servirlo se lo cubre de espuma de chocolate.
Caliente
Chocolate a la española: leche + chocolate con azúcar + harina de maíz. Caliente
Cacao con flores: semillas de cacao tostadas y molidas + miel + pétalos de flores.
Caliente.
Flor de Oreja (Cymbopetalum penduliflorum) del árbol de la familia Annonaceae
Flor de la Manita ( Chiranthodendron pentadactylon)
Flor de Cordel (Piper sanctum),las hojas y la pulpa del fruto. Es la hierba santa o acuyo.
Flor de Magnolia, dos variedades (Magnolia mexicana)
Flor de Palomita (Bourreria, de la familia de las borrajas) huele y sabe a rosa.
Champurrado tradicional: agua + masa de maíz + chocolate + azúcar negra +
canela. Caliente
Champurrado de maicena: leche + azúcar + chocolate o cocoa + maicena. Caliente
Chorreado (Campeche): masa de maíz o arroz + chocolate + anís + canela +
azúcar. Puede servirse caliente o frío.
Chorreado (Estado de México): leche condensada + chocolate + azúcar + alcohol.
Caliente
Champurro (Sinaloa): agua + piloncillo o panocha + canela + clavo de olor + harina
de trigo + cacao en polvo. Caliente
Tanchucuá (Campeche): masa de maíz blanco y nuevo + chocolate + azúcar.
Caliente
Tanchuera yucateca (o atole chorreado de chocolate): atole con chocolate, pimienta
de Tabasco y semillas de anís. Caliente
Tascalate tabasqueño: tortillas de maíz remojadas y molidas + cacao tostado y
molido + azúcar. Caliente
Pajarete (Michoacán): leche directamente de la ubre al jarro + chocolate + alcohol.
A la temperatura de la ubre.
Pozol del Sureste: cacao tostado y molido + masa de maíz, desleídos en agua +
azúcar + canela o azahar o vainilla. Fría
Tejate (Oaxaca): maíz cocido con cenizas o masa de nixtamal + cacao tostado y
pixtle tostado, (que es la almendra de la semilla de mamey), molido juntos + agua +
azúcar + hielo. A veces tiene coco o cacahuate (maní) o cocoyul o “flor de rosita”. Frío
Agua de cacao tabasqueño: semillas de cacao entera + agua + azúcar. Fría.
Polvillo tabasqueño: cacao tostado y molido + maíz tostado y molido + azúcar. Fría.
Tascalate chiapaneco: maíz tostado o pinole + cacao + achiote. Frío y espumoso.
Champurrado oaxaqueño: agua + maíz en grano + chocolate + azúcar. Cóctel. Frío
Cafelate: harina de maíz + café + leche + chocolate + canela + azúcar. Fría
Morenito mexica (Estado de México): chocolate con alcohol. Cóctel. Fría
Este listado, incompleto por cierto, demuestra la honda raigambre popular que tiene el
consumo de esta bebida nacional que la culinaria mexicana le ha obsequiado al mundo
Ahora, para demostrarles que las indicaciones obsesivas de los gourmets no son solo
un lujo de esta época, voy a leerles un instructivo tomado del “Nuevo Cocinero
Mexicano en forma de Diccionario” del año 1888, sobre cómo preparar
correctamente una taza de chocolate:
“CHOCOLATE (Modo de hacer una buena taza de): La impericia de las
recamareras, o de los encargados de hacer el chocolate, suele ocasionar que
se beba detestable, aunque él en sí sea bueno y aun superior, y esto depende
de que se lleva á la mesa falto de cocimiento, ó pasado de punto, muy espeso
y aun quemado. Todo se evita, arreglándose á este sencillo método: se pone
la tablilla con agua a la lumbre en cantidad un poco mayor que la que se
necesite para llenar el pocillo en que se ha de servir ; y cuando da el primer
hervor, se aparta, se deshace perfectamente la tablilla, se bate con el
molinillo para que se incorpore con el agua, y se vuelve á la hornilla; cuando
dé dos hervores mas y se quiera subir, se aparta segunda vez, y se bate; se
echa medio pozuelo, se vuelve á batir y se llena entonces el pozuelo,
haciendo que la superficie quede cubierta de espuma.
Se hace también con leche en lugar de agua; pero entonces solo se le da un
hervor la segunda vez que se pone al fuego, para que no quede muy espeso.
El chocolate hecho con agua es de mejor digestión que el de leche.”
USO EN COMIDAS:
En la cocina mexicana, al chocolate se lo utiliza como ingrediente no solo en postres,
sino en infinidad de platos salados. Entre ellos se destaca su uso en la preparación de
los famosos moles. La palabra significa “salsa” (en náhuatl molli) y es la denominación
común de las más elaboradas salsas tradicionales mexicanas. Existen moles
característicos de distintas regiones de México y una sola de estas regiones, el estado
de Oaxaca, es famoso por sus 7 moles (el amarillo o amarillito, el verde, el coloradito,
el negro, el almendrado, el manchamanteles y el chichilo).
Otro mole muy famoso es el “poblano” , de la ciudad
de Puebla de los Ángeles, capital del estado de
Puebla. Se cuentan tres relatos diferentes sobre el
origen de esta salsa. Ninguno de ellos está respaldado
por documentación histórica de aquella época, por lo
que deben ser consideradas leyendas.
El primero dice que “Sor Andrea monja dominica del
Convento de Santa Rosa, en Puebla, estaba muy
nerviosa por la llegada de su obispo Manuel Fernández
de Santa Cruz y Sahún, quien fuera obispo allí entre
1637 y 1699.La monja era la encargada de preparar la
salsa para la comida y accidentalmente se le cae
chocolate desde un estante a la cazuela.
Ante la imposibilidad de remediar el suceso decidió probar el contenido y descubrió
que la salsa se había enriquecido en su sabor”.
La segunda versión dice que “Sor María del perpetuo Socorro y otras monjas lo
pusieron ex profeso en la salsa, en honor de la visita de éste mismo obispo a su
Convento”.
La tercer versión es rescatada por el escritor Paco Ignacio Taibo I, en su libro “Breviario
del Mole Poblano”, y dice que “Sor Andrea del Convento de la Asunción, muy cercano
al Convento de Santa Clara crea deliberadamente ésta salsa en honor del Virrey de la
Nueva España del siglo XVII, Don Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, Conde de
Paredes y Marqués de la Laguna. El y su esposa eran muy amigos de Sor Juana Inés de
la Cruz”.
Como verán todos los relatos coinciden en que es una creación conventual en honor
a algún destacado visitante, durante el siglo XVII.
En esa época, legiones enteras de mujeres de la Nueva España pasaban su vida entre
las paredes de los Conventos, trabajando en las cocinas junto a indígenas mexicanas y
allí se gestó una notable síntesis culinaria de los elementos aportados por cada una de
estas culturas.
También se usa el chocolate como condimento en preparaciones tradicionales como los
tamales y platos diversos con pescado – pollo – pato – pavo (guajolote / pípila) –
codorniz – faisán – conejo – cerdo y salsas para mariscos.
Hoy tendrán la oportunidad de degustar el mole negro de Oaxaca. Esta compleja
preparación se sirve normalmente acompañando piezas de guajolote (pavo) o pollo y
es tradicional consumirlo en las fiestas de bodas, bautismos, cumpleaños y
acontecimientos religiosos.
En la sala dónde se desarrolla este evento es imposible servirlo como plato, así que lo
acompañaremos con totopos (triángulos de tortilla de maíz fritos u horneados) para
que puedan ustedes, por lo menos, apreciar la sazón que lo caracteriza.
El mole que van a probar es una salsa sumamente compleja y laboriosa cuya
equilibrada mezcla de ingredientes tienen como resultado su particularísimo sabor.
Esta compuesta por los siguientes 40 elementos:
Chiles: ancho, pasilla, mulato, guajillo, chilhuacle negro, chilhuacle rojo, chipotle,
semillas quemadas de ellos. Asados, remojados y molidos.
Especies: pimienta negra entera, pimienta gorda entera, clavo de olor entero, comino
entero, raja de canela, tomillo, nuez moscada, orégano, mejorana, raíz de jengibre,
laurel, sal. Tostado y molido.
Frutos secos: ajonjolí (sésamo), almendras, anís, nueces, cacahuate (maní), pepitas
de calabaza (semillas de zapallo), avellanas, pasas de uva sin semilla, ciruela pasa sin
hueso (carozo). Frito o asado y molido.
Verduras: tomate verde, jitomate (tomate rojo), plátano macho, cebolla, ajo, hoja
santa o acuyo, hoja de aguacate. Frito o asado y molido.
Otros ingredientes: aceite vegetal o manteca de cerdo, caldo de ave (pollo o
guajolote), tortillas quemadas, pan de huevo (especie de biscochuelo) o bolillo (pan
francés) o cuernito (medialuna), pan molido (pan rayado), azúcar y chocolate amargo
o de metate.
Con ésta receta damos por finalizada la charla.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
“COCINA MEXICANA O HISTORIA GASTRONÓMICA DE LA CIUDAD DE MÉXICO” –
Salvador Novo – Editorial Porrúa – México, 1997.
“COMO AGUA PARA CHOCOLATE” – Laura Esquivel – Editorial PLANETA – Argentina -
España, 1995.
“CONQUISTA Y COMIDA – CONSECUENCIAS DEL ENCUENTRO DE DOS
MUNDOS” – Janet Long (coordinadora) – UNAM – México,1997.
“DEL CACAO AL CHOCOLATE” – Ana M. De Benítez – Editorial Clío, Libros y Videos,
SA de CV – Volumen X de la serie “La cocina mexicana a través de los Siglos” – México,
1998.
“ELABORACIÓN DEL CACAO, CHOCOLATE Y BOMBONES” – Edmundo Rollin –
Editorial Librería Editorial América Técnica, Av Corrientes 1993, Bs.As. – De la colección
“Selecta Enciclopedia Práctica – Palma de Mallorca (España), 1950.
“EL GRAN LIBRO DE LA COCINA MEXICANA – La Práctica” – Alicia Gironella
De’Angeli y Jorge De’Angeli – Ediciones Larousse – México, 1993.
“EL GRAN LIBRO DE LA COCINA MEXICANA” – Susana Palazuelos (recetas), Marilyn
Tausend (textos) e Ignacio Urquiza (fotos) – Editorial Anaya – Hong Kong, 1992.
“EL SABOR DE MÉXICO” – Patricia Quintana (textos) e Ignacio Urquiza (fotos) –
Editorial Limusa SA de CV – Grupo Noriega Editores – Japón, 1998.
“ELOGIO DEL DULCE – ENSAYO SOBRE LA DULCERÍA MEXICANA” – Carlos Zolla –
Fondo de Cultura Económica SA de CV – México, 1988.
“EPAZOTE Y MOLCAJETE – Productos y Técnicas de la Cocina Mexicana” – Alicia
Gironella De’Angeli y Jorge De’Angeli – Ediciones Larousse – México, 1994.
“GASTRONOMÍA MEXIQUENSE” – Ma. Teresa de la Rosa de Almazán (textos) y Arq.
Fernando Luna (fotos) – Gobierno del Estado de México – México, 1987.
“LA COCINA DEL MAÍZ” – Patricia van Rhijn Armida (recetas y presentación de
platillos), Ignacio Urquiza (fotos) y Miguel León-Portilla (prólogo) – CECOME –
Reproducciones Fotomecánicas SA de CV, La Galera SA de CV y Encuadernación Suari
SA de CV – México, 1993.
“LAS FIESTAS DE FRIDA Y DIEGO – RECUERDOS Y RECETAS” – Guadalupe Rivera
Marín y Marie-Pierre Colle Corcuera (textos) e Ignacio Urquiza (fotos) – Editorial Patria
SA de CV bajo el sello de PROMESA – Japón, 1994.
“LAS FIESTAS DE LA VIDA EN LA COCINA MEXICANA” – Patricia Quintana (textos)
e Ignacio Urquiza (fotos) - Editorial Limusa SA de CV – Grupo Noriega Editores – Corea,
1999.
“LA VERDADERA HISTORIA DEL CHOCOLATE” – Sophie D. Coe y Michael D. Coe –
Editorial Fondo de Cultura Económica – México, 1999.
“MICHOACÁN A LA MESA” – Luis González, Carlos Blanco y otros – Gobierno del
Estado de Michoacán, El Colegio de Michoacán (Zamora, Mich.) y El Instituto de
Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo –
México, 1996.
“NUEVO COCINERO MEXICANO EN FORMA DE DICCIONARIO - 1888” –
Reproducción facsimilar de la edición París-México, Ch. Bouret, 1888 – Miguel Ángel
Porrúa Grupo Editorial – México, 1992.
“RECETARIO DEL CINE MEXICANO” – Marie-Pierre Colle Corcuera, con introducción
de Carlos Monsiváis – Saber Ver, Fundación Cultural Televisa AC – México, 1996.
“XOCOATL: CHOCOLATE, LA APORTACIÓN DE MÉXICO AL MUNDO- RECETAS E
HISTORIA” – Martha Figueroa de Dueñas – Editorial DIANA – México, 1995.
Bibliografía Complementaria:
“Apologética historia de las Indias” – Fray Bartolomé de Las Casas – Nueva
Biblioteca de Autores Españoles – Madrid, 1909.
“Crónica de Nueva España”, 2 vols. – Francisco Cervantes de Salazar – Museo
Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, México, 1936.
“Historia antigua de México” – Francisco Javier Clavijero – Editorial Porrúa – México,
1958.
“Historia de Indias y Crónica de la Conquista de Nueva España” – Francisco
López de Gómara – Editoria Nacional – Madrid,1947.
“Historia de los indios de la Nueva España” – Toribio de Motolinía – Ed Porrúa –
México,1969.
“Historia general de las cosas de la Nueva España”, 4 vols. – Bernardino de
Sahún – Ed Porrúa – México, 1956.
“Historia natural y moral de las Indias” – José de Acosta – FCE, México,1985
“Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” – Bernal Díaz del
Castillo – Ed Porrúa – México, 1980.
“Monarquía indiana” – Juan de Torquemada – Ed Porrúa – México,1969.
“Obras completas, 5 vols.” – Francisco Hernández – UNAM – México,1959.
“Popol Vuh” – (trad. de Adrián Recinos) – FCE – México, 1990.
“Primera parte de los problemas y secretos maravillosos de las Indias” – Juan
de Cárdenas – Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnología – México, 1913.
“Relación historial eclesiástica” – Francisco de Cárdenas Valencia – Antigua librería
de Robredo – México, 1937.
“The significate of cacao production in the Amazon during the late colonial
period: An essay in comparative economic history, Proceedings of the
American Philosophical Society” – Daniel Alden – Filadelfia, 1976.
“Memorias para la historia de la Provincia que tuvo la Compañía de Jesús en
Nueva España” – Francisco Javier Alegre – 1940.
Reseña de la “Histoire naturelle du cacao et du sucre” – Anónimo – De Caylus en
Journal des Savants, París, enero 1720.
“The Story of Chocolate and Cocoa” – Hershey Chocolate Corporation – Hershey,
1926.
El Conquistador, “Relación de algunas cosas de la Nueva España y de la gran
ciudad de Temistitán, México, escrita por un compañero de Hernán Cortés”,
original en español desconocido; trad. al italiano en Gran Bretaña, Rasmusio,
Navigazioni et viaggi, trad. al español de Francisco de la Maza – Ed. Porrúa, México,
1961.
“The Chocolate Report (The Cook Book Review) – The Economist, Cambridge, 10
de julio, 1993.
“La pierre à chocolat en Espagne” – T. De Aranzadi – Revue d’Ethnographie et des
Traditions Populaires, vol.1, pp169-173 – París,1920.
“Le bon usage du thé, du café et du chocolat” – Nicolás de Blegny – Estienne
Michallet – París, 1687.
“Quatres siècles d’histoire du cacao et du chocolat” – Albert Bourgaux – Office
International du Cacao et du Chocolat – Bruselas 1935.
“De chocolatis potu diatribe” – [Brancaccio] Brancatius – Roma, 1664.
“Dissertation sur le tabac, le café, le cacao et le thé” – Joseph Pierre Buc’hoz –
París, 1785.
“Il cioccolato” – E. Y G. Ortona Casati – Calderini, Bolonia, 1990.
“Chocolata Inda opusculum” – Antonio Colmenero de Ledesma – Wolfgang Enderi –
Nüremberg, 1664.
“Vita di Cristoforo Colombo” – Fernando Colón – Dulan – Londres, 1867.
“Le goût de la vie: le chocolat” – Chistian Constant – Nathan – París, 1988.
“Chocolate Production and Use” – L.Russell Cook – Magazines for Industry – Nueva
York, 1963.
“La maniobra della cioccolata e del café”, 2da ed. – F.Vincenzo Corrado – Nicolás
Russo – Nápoles,1794.
“Cocoa and chocolate” – Alfred J.H.Crespi –The Gentleman’s Magazine – octubre,
1890 – pp.371-380.
“Nuevo y más amplio estudio etimológico del vocablo chocolate y de otros
que con él se relacionan” – Ignacio Dávila Garibi – Enilio Pardo e Hijos –
México,1939.
“La mejor forma de preparar el café, el té y el chocolate, tal como se hace en
la mayor parte de Europa, Asia y América, y las virtudes que les atribuyen” –
Philippe Silvestre Dufour – Avelino e Hijos – Madrid, 1990.
“El cacao entre los aztecas” – Jacqueline de Durand-Forest – Estudios de Cultura
Náhuatl 7 – México, 1967 pp 155-181.
“Parere intorno all’uso della cioccolata” – Giovanni Batista Felici – Guiseppe Manni
– Florencia, 1728
“The sacred cacao groves of the Mayas” – Arturo G.Pompa, José S.Flores y Mario
A. Fernández – Latin American Antiquity 1(3), 1990 – pp 247-257.
“Los oligarcas del cacao” – Andrés Guerrero – El Conejo – Quito, 1980.
“Histoire du chocolat” – Nikita Harwich – Desjounquères – París, 1992.
“Cocoa:its growth and culture, manufacture and modes of preparation for the
table” – Charles Hewett – Spon – Londres, 1873.
“Chocolate y tabaco” – Tomás Hurtado – Francisco García, Impresor del Reyno –
Madrid, 1645.
“Tratado de los usos y abusos, propiedades y virtudes del tabaco, café, té y
chocolate” – Antonio Lavedán – Almarabe – 1991.
“Questión moral si la bebida del chocolate quebrante el ayuno eclesiástico” –
Antonio de León Pinelo – Vda. De Juan gonzález – Madrid, 1636.
“Le cacao et le chocolat” – Arthur Mangin – Guillaumin – París,1862.
“Chocolate, Cocoa and Confectionery” - Bernard W. Minifie – AVI – Westport,
1980.
“Chocolate:an illustrated history” – Marcia y Frederic Morton – Crown – Nueva
York, 1986.
“El libro del Chocolate” – Ignacio H de la Mota – Pirámide – Madrid, 1992.
“O cacau luso-brasileno na economia mundial-Subsidios para sua historia” –
Manuel Nunes Dias – Studia – Lisboa,1961.
“Le cacao précolombien: Monnaie d’echange et breuvage des dieux” – Louise
I. Paradise – Journal d’Agriculture Traditionelle et de Botanique 26 (3-4) – París, 1979 pp
181-199.
“Very serious about chocolate” – Chistopher Petkanas – Nueva York – julio,1987 pp
24-28.
“Cioccolata: la bevanda degli dei forastieri” – Tiziana Plebani – Centro
Internazionale della Grafica de Venecia – Venecia, 1991.
”Batido and other Guatemalan beverages prepared from cacao” – Wilson
Popenoe – American Anthropologist, n-s, 21, pp 403-409 – Año 1919.
“Cacao: historia, economía y cultura” – Martín Reyes Vayssade (comp.) – Tlacuilo –
México,1992.
“Breviario del Mole Poblano” – Paco Ignacio I Taibo – Terra Nova – México,1981
“Landa’s Relación de las cosas de Yucatán”, Papers of the Peabody Museum
of Archaeology and Ethnology – Alfred M. Toser – Harvard University, 18 –
Cambridge,1941
“Cocoa” – D.H. Urquhart – Longmans, Green, Londres, 1961
“Cuatro libros de la naturaleza” – Francisco Ximénez – Secretaría de Fomento –
México,1988
“The Chocolate Tree: A Natural History of Cacao” – Allen M. Young – Smithsonian
Institution Press – Washington, 1994