Texto 1.
Antecedentes
El enfoque del aprendizaje situado fue planteado inicialmente por Jean Lave y
Etienne Wenger en la década de 1990.
Los fundamentos del aprendizaje situado proceden de diferentes disciplinas y
enfoques. Este concepto según afirma Sagástegui “viene a ser un
decantamiento de aportaciones disímiles, pero coincidentes, venidas de la
filosofía del lenguaje, la antropología, la fenomenología, el constructivismo, la
sociología del conocimiento, la etnometodología y la psicología
cognitiva” (2004).
De todos los aportes anteriores, las teorías constructivistas y las
socioculturales de las últimas décadas se presentan como pilares
indispensables para construir un Aprendizaje Situado que utilice la experiencia
como punto de partida para alcanzar el conocimiento.
Uno de los autores más importantes es John Dewey, quien aborda el tema del
aprendizaje experiencial, dando sustento a diversas posturas de la enseñanza
reflexiva y situada.
Para Dewey, la escuela encuentra su punto de relación con la realidad a través
de la vida comunitaria y de la participación cultural de su entorno, al tiempo
que desarrolla sus facultades. En ella el estudiante participa en tareas
constructivas que favorecen la autodisciplina y promueven la participación
democrática.
“La filosofía de una enseñanza de corte experiencial descansa en la premisa de
que si se consigue que la experiencia escolarizada se relacione más con la
experiencia significativa de los estudiantes y resulte menos artificial, los
estudiantes se desarrollarán más y llegarán a ser mejores ciudadanos” (Díaz
Barriga Arceo, 2006).
Otro de los antecedentes preponderantes, es el relativo a la visión sociocultural
que parte de los planteamientos de Vygotsky, quien explica que el
conocimiento es situado, es decir, forma parte y es producto de la actividad, el
contexto y la cultura. Este autor destaca la importancia de la mediación, la
construcción conjunta de significados y los mecanismos de ayuda ajustada a
las necesidades de los estudiantes y del entorno (Díaz Barriga Arceo, 2006).
Partiendo del pensamiento de Dewey, Donald Schön aplicará las premisas
fundamentales sobre el “aprender haciendo”, pero integrará la importancia de
la reflexión sobre la acción y lo que él llamará el arte de la buena tutoría. Lo
primero parte de la necesidad de atender la incertidumbre, la singularidad y el
conflicto de valores que se dan en la práctica. Lo segundo alude a la mediación
a la que hacía referencia Vygotsky. (Díaz Barriga Arceo, 2006)
Finalmente, de la perspectiva constructivista sociocultural como tal, recupera la
idea de que el estudiante es el constructor de sus propios saberes en relación
con otros en un momento histórico y cultural concreto.
Texto 2. Definición de Aprendizaje Situado.
El Aprendizaje Situado también puede equipararse con los siguientes
conceptos: Enseñanza Situada, Participación Periférica Legítima, Aprendizaje
Experiencial, Cognición Situada, entre los principales.
A continuación, se colocan dos definiciones que recuperan los elementos
esenciales del Aprendizaje Situado Definición de Aprendizaje Situado
Objetivos del Aprendizaje Situado
El Aprendizaje Situado promueve el desarrollo del estudiante a través de
la construcción personal de saberes, participando en un trabajo
colaborativo que busca un hacer con sentido tomando como insumo la
realidad para comprenderla, interpretarla, conceptualizarla y
modificarla solidariamente (Hernández Avendaño & Díaz Rosales, 2015).
Texto 3. Rol del docente y del alumno.
Texto 4 Ventajas y desventajas.
Texto 5. Sugerencias.
Texto 6. Fases del aprendizaje situado.
FASES DEL APRENDIZAJE SITUADO.
Hernández e Díaz (2015) mencionan que para desarrollar el aprendizaje
situado se deben de llevar a cabo en cuatro pasos:
1. Partir de la realidad. Antes de abordar un contenido, se necesita
abordar una experiencia de la vida cotidiana significativa para el
alumno, utilizar la vida real del educando como un insumo de
aprendizaje, para que le permita reconocer y conectar la vida con la
educación y descubrir que están relacionadas una con la otra. El
mediador debe de ser un experto en poder vincular experiencias o
aspectos de la vida cotidiana de sus alumnos con los contenidos de la o
las materias.
2. Análisis y reflexión. En este segundo paso, es el momento de los
contenidos; los alumnos leen, investigar para reflexionar definiciones y
analizar el conocimiento en cuestión. En este momento se hacen
preguntas detonadoras para que los alumnos reflexionen, analicen y
estimulen su capacidad cognitiva; el mediador demuestra el dominio de
los contenidos y conocimientos de la o las materias implicadas para
poderlos vincular con el paso anterior: partir de la realidad. El objetivo
de este paso es que los educandos dominen los contenidos no por
memorización sino por explicación.
3. Resolver en común. Es el momento en donde los alumnos ejercitan la
experiencia de la vida y los contenidos aprendidos en una práctica
escolar. El mediador debe ser un experto en diseñar prácticas en donde
sus alumnos demuestren el conocimiento adquirido aplicado a un
problema o a resolver un caso. Este paso es el más importante del
aprendizaje situado, porque es donde los alumnos apliquen y
comprueben el paso 1 y 2. En este paso se ponen en desarrollo
diferentes competencias a su vez, el trabajo colaborativo, la
comunicación, la creatividad y la innovación. El diseño de prácticas
escolares es la mejor forma de crear una educación transformadora.
4. Comunicar y transferir. El docente y los mismos alumnos seleccionan
la mejor manera de socializar el aprendizaje logrado, Hernández & Díaz
mencionan que “comunicar y transferir el aprendizaje hace que otros no
solo conozcan el aprendizaje experimentado, sino que se sumen a él, lo
refuercen, se hagan “cómplices” de él.
Texto no. 7. Características del aprendizaje situado.
Lave y Wenger proponen, alternativamente, una teoría que sitúa el aprendizaje
en el contexto de formas específicas de participación social; para ellos, el
aprendizaje es un aspecto integral e inseparable de la práctica social. Es en
este sentido que utilizamos el adjetivo "situado" referido a la acción educativa,
precisamente para afirmar:
El carácter relacional del conocimiento y del aprendizaje.
El carácter negociado del sentido, y la naturaleza interesada,
comprometida y motivada de la actividad de aprendizaje para las
personas implicadas.
El carácter social del aprendizaje que se produce siempre en relación
con un contexto; la misma mente, lejos de ser un contenedor vacío que
se ha de llenar, se construye en la acción y en la interacción dentro de
un mundo social; el aprendizaje no se encuentra simplemente en la
práctica, pero es parte integrante de la práctica social en el mundo.
El carácter negociador de la participación: "la participación se basa
siempre en la negociación y renegociación situada del significado del
mundo. Esto significa que la comprensión y la experiencia están en
constante interacción, de hecho, se construyen entre sí.
El carácter localizado del conocimiento, por ser indisociable de la
participación en el contexto y producto de prácticas sociales.
La persona que aprende no adquiere, en el proceso de aprendizaje,
conocimientos abstractos que luego podrá transportar y aplicar en otros
contextos, pero adquiere la capacidad de actuar comprometiéndose
efectivamente en la práctica, según las modalidades que los autores llaman
"participación periférica legítima", es decir, según modalidades que implican
una toma de responsabilidad gradual y participación primero limitada, luego,
con el aumento de la experiencia, creciente, hasta la participación completa.
Texto no. 8. Principios clave del aprendizaje situado
Lave (1988) afirma que el aprendizaje depende de la actividad, del
contexto y de la cultura en que se produce, es decir, está situado. Un
ejemplo de este aprendizaje situado es cuando los niños aprenden las frutas y
verduras en el huerto, en el mercado y en la cocina preparando la comida. En
lugar de viendo imágenes en un libro. Esta imposición contrasta con la mayor
parte de las actividades de aprendizaje en clase, que implican, en cambio, un
conocimiento abstracto y descontextualizado.
Los principios clave del aprendizaje localizado son:
El aprendizaje se produce en función de la actividad, el conflicto y la
cultura en que se desarrolla.
La interacción social es la clave del aprendizaje localizado.
Las tareas de aprendizaje deben presentarse en contextos auténticos.
El aprendizaje requiere interacción social y colaboración.
El aprendizaje se facilita y se fomenta cuando se ofrecen oportunidades
de andamiajes.
La teoría del aprendizaje situado ha subrayado el valor del contexto en el
proceso de aprendizaje, afirmando que la mayoría de lo que se aprende es
específico de la situación en la que se aprende.
Más que nociones abstractas, se aprenden papeles sociales, prácticas
comunicativas, comportamientos, incluso reglas no escritas útiles para
moverse en ocasiones problemáticas. Desde esta perspectiva, el aprendizaje se
puede describir no como adquisición de contenidos, sino como participación
(cada vez más intensa) en las prácticas significativas de una comunidad.