Camila Vergara Henríquez
¿Cuál es el papel de la motivación académica en la autorregulación del aprendizaje?
La motivación actúa como un motor que impulsa y afecta el proceso educativo, el
rendimiento académico y el desarrollo personal de los estudiantes.
Pintrich (2000) propone un modelo en el cual explica los procesos reguladores que están
implicados en el aprendizaje autorregulado, este modelo se organiza en cuatro funciones:
la planificación, la autobservación, el control y la evaluación. Por medio de estas fases se
establece una secuencia por la que avanza el estudiante al realizar una tarea, a su vez, dentro
de cada área participan cuatro áreas que se incluyen en las actividades de autorregulación:
la cognitiva, la motivacional/afectiva, la comportamental y la contextual. Basándonos en el
modelo ya mencionado, la motivación tiene un papel fundamental en cada fase, durante
a)la planificación actúa como la adopción de metas, juicios de autoeficacia, activación de
las creencias sobre el valor de la tarea, activación del interés personas y las emociones, b)la
autobservación se manifiesta como la conciencia y autobservación de la motivación y del
afecto, es decir, si se sienten competentes para realizar las tareas y las valoran, que metas
guían o dirigen su conducta académica, c)el control se expone como el uso de estrategias
motivacionales y de control emocionales, d)la evaluación abarca las reacciones afectivas
que experimentan los estudiantes ante los resultados de éxitos o fracasos como
consecuencia de las atribuciones realizadas. Bandura (1997) enfatiza que una forma de
motivación llamada “autoeficacia” tiene gran impacto en la persistencia de los estudiantes,
Los educandos que confían en sus capacidades para tener éxito tienen más probabilidades
de seguir esforzándose incluso cuando surjan dificultades (p. 2). Por lo que, los estudiantes
que utilizan estrategias de autorregulación más efectivas cambian su enfoque de trabajo en
función de la retroalimentación y la autoevaluación (Schunk. 2012, p. 400).
En resumen, la integración de la motivación como una estrategia de aprendizaje puede
potenciar significativamente el éxito académico del estudiantado, ya que, impulsa el
establecimiento de metas u objetivos específicos para su aprendizaje, aumenta el esfuerzo
y la persistencia de los alumnos en sus tareas, facilita el seguimiento y la evaluación del
progreso, influye en la regulación emocional y promueve la autonomía y el control personal.
Da a conocer el concepto de estrategias, el proceso y etapas implicadas, el sistema de
clasificación y enseñanza de estrategias de aprendizaje
El concepto estrategias fue adoptado principalmente como un termino militar que radicaba
en actividades necesarias para llevar a cabo un plan previo de operaciones de gran escala.
Sin embargo, existe una diferenciación entre estrategias, tácticas y destreza, las primeras
dos se refieren a una actividad consciente y orientada a un fin, incluyen motivos y
decisiones, mientras que la última solo implica acción. Sin embargo, el concepto de
estrategias de aprendizaje implica secuencias de actividades, operaciones o planes que
Camila Vergara Henríquez
están orientados hacia la consecución de metas y que, además, tienen un carácter
consciente e intencional en el que se ven intrínsecamente implicados los procesos de toma
de decisiones por parte del estudiante ajustado al objetivo o meta que pretende alcanzar.
Los procesos involucrados en las estrategias de aprendizaje: técnicas o hábitos de estudio
(habilidades o destrezas especificas), metaconocimientos (procesos de control en la
ejecución de las técnicas), conocimientos temáticos específicos (deben estar relacionados al
área en la que desea aplicar la estrategia), estrategias de apoyo (mejora las condiciones en
que se produce el aprendizaje, poniendo a disposición condiciones ambientales favorables,
potenciando la atención y concentración, y estimulando la motivación) y, por último, los
procesos básicos (posibilitan la adquisición y desarrollo de conocimientos requeridos para
aplicar una estrategia o técnica). Las etapas implicadas en la formulación de estrategias de
aprendizaje son: 1) analizar e identificar las metas de aprendizaje, aspectos importantes de
la tarea y las técnicas de aprendizaje más útiles, 2) planificar, seleccionar y organizar las
estrategias adecuadas en función de los objetivos de aprendizaje, 3) realizar y emplear las
técnicas seleccionadas para potenciar el aprendizaje, 4) controlar y evaluar el progreso de
las técnicas utilizadas respecto a la meta propuesta, 5) modificar el plan en caso de que la
evaluación no sea positiva o resulte inadecuada, 6) guiar el funcionamiento de las etapas a
través del conocimiento metacognitivo.
El sistema de clasificación se basa en estrategias cognitivas, metacognitivas y
autorreguladoras. La primera consiste en la integración del nuevo material con el
conocimiento previo a través de las técnicas de elaboración (crear conexiones significativas),
la organización (estructurar la información de manera coherente), y la repetición (practicar
la información para consolidarla). La segunda hace referencia a la regulación y control del
propio estudiante en su proceso de aprendizaje, incluye estrategias como: la planificación
(organizar el proceso de aprendizaje), la supervisión (monitorear el propio desempeño), y
la evaluación (reflexionar sobre la eficacia de las estrategias utilizadas). Y el tercer sistema
es una serie de apoyos de diferentes tipos relacionadas con el control emocional y
motivacional, la gestión del tiempo, el establecimiento de metas, y mantener la motivación
durante el proceso de aprendizaje.
La enseñanza de estrategias de aprendizaje implica enseñar a los estudiantes a ser
estratégicos, ser capaces de actuar para lograr determinados objetivos de aprendizaje
teniendo en cuenta las particularidades de la tarea, las exigencias y limitaciones del entorno
o recursos. Enseñar a pensar implica enseñarle al alumno a emplear estratégicamente sus
capacidades cognitivas, técnicas y los procedimientos de estudio, adaptándose a cada
situación de aprendizaje.
Camila Vergara Henríquez
Referencias
Arias, A. V., Lozano, A. B., Cabanach, R. G., & Pérez, J. C. N. (1999). Las estrategias de
aprendizaje revisión teórica y conceptual. Revista latinoamericana de
Psicología, 31(3), 425-461.
Bandura, A. (1994). La auto-eficacia. En VS Ramachaudran (Ed.), Enciclopedia de la conducta
humana (Vol. 4, pp 71-81). Nueva York: Academic Press. (Reproducido en H.
Friedman [ed.], Enciclopedia de la salud mental de San Diego: Academic Press,
1998).
Schunk, D. H. (2012). Teorías del aprendizaje. Una perspectiva educativa (6 ed.). Editorial:
Pearson. https://fundasira.cl/wp-content/uploads/2017/03/TEORIAS-DEL-
APRENDIZAJE.-DALE-SCHUNK..pdf
Torrano Montalvo, F., & González Torres, M. C. (2004). El aprendizaje autorregulado:
presente y futuro de la investigación. Electronic Journal of Research in Educational
Psychology, 2(1), 1-33.