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Impacto Legalización Drogas en Educación

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Universidad Autónoma De Querétaro

Facultad De Derecho
Licenciatura en Derecho
Alumna: América Itzel García Vega
Semestre: 1°
Docente: Oscar Angel Gómez Terán
Materia: Fundamentos de la Investigación Social

Legalización de las drogas y su repercusión en las instituciones


educativas

I
Tabla de contenido
I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA......................................................................1
1.1 OBJETIVO.................................................................................................................5
1.1.1 OBJETIVOS ESPECIFICOS......................................................................................5
1.2 PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN...........................................................................5
1.3 HIPÓTESIS................................................................................................................5
1.4 JUSTIFICACIÓN.......................................................................................................6
1.5 VIABILIDAD DE LA INVESTIGACIÓN......................................................................8
1.6 DEFICIENCIAS EN EL CONOCIMIENTO DEL PROBLEMA..................................10
1.7 ANTECEDENTES...................................................................................................12
II. REVISIÓN DE LA LITERATURA...........................................................................19
III. METODOLOGÍA.....................................................................................................59
3.1 CONSIDERACIONES ÉTICAS...............................................................................59
III. RESULTADOS Y CONCLUSIONES......................................................................61
BIBLIOGRAFÍA.............................................................................................................63

II
III
IV
I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Comenzando con el planteamiento del problema y en referencia al título de la

investigación, la identificación de factores de riesgo y protección de las familias

y las escuelas destaca el papel de las habilidades sociales frente al consumo

de drogas, presentando el estrés problemático a partir del consumo de

sustancias psicotrópicas1. Para tal propósito se utilizó datos del Departamento

DECE realizadas entre los años 2013 y 2017, por el Psicólogo de la Institución,

una encuesta realizada a 50 alumnos de una población aproximada de 500

estudiantes. Los resultados reflejan una tendencia alta en el consumo tanto de

hombres como de mujeres. En los últimos años el consumo de drogas

especialmente la Heroína “H” ha experimentado un incremento tanto en la

población general como en la de los estudiantes de Bachillerato (Mendoza

Bonoso & Zabrano Intriago, 2018).

Continuando con el mismo autor, en el país de México según el artículo 364 de

la constitución “Las adicciones son un problema de salud pública”, y como tal el

Estado asume la responsabilidad de tomar acciones para enfrentar este

problema de salud.

Así mismo, es necesario recalcar la evidencia en los datos que recoge el

Informe Mundial sobre las Drogas (2016) al enunciar que alrededor de 250

millones de personas, entre 15 y 64 años, consumieron por lo menos una droga

en 2014, 29 millones padecen trastornos relacionados con las drogas y 12

millones de personas se inyectan drogas, pero solo 1 de cada 6 personas

1
Medicamento u otra sustancia que afecta el funcionamiento del encéfalo y provoca cambios en el
estado de ánimo, la percepción, los pensamientos, los sentimientos o el comportamiento (INSTITUTO
NACIONAL DEL CÁNCER, s.f.).

1
reciben tratamiento. El análisis de estos datos nos lleva a reflexionar sobre

cómo evitar el consumo de drogas desde las edades tempranas, en los

adolescentes, a partir del trabajo del docente en y desde las instituciones

educativas (Pérez Payrol, Baute Rosales, & Tapia Velásquez, 2018).

Según la UNODC2 (2022), a nivel mundial, entre el 2009 y el 2018, se registró

un crecimiento del 30% del consumo de drogas, siendo el cannabis el insumo

más asistido. Posteriormente, en 2021, se observó que el consumo de dicha

sustancia superó su demanda hasta cuatro veces respecto a las dos últimas

décadas. Es importante tomar en cuenta que en ese transcurso la percepción

negativa hacia el cannabis se había reducido en un 40% en los adolescentes.

Por otro lado, mencionan que el acercamiento de los adolescentes a las drogas

en la actualidad se debe a que la información sobre las mismas es cada vez

más recurrente en los medios de comunicación, lo que ha venido generando

curiosidad en la comunidad en cuestión.

El aumento en el consumo de sustancias de distinta índole genera graves

problemas de control vital; en mayor medida en la vida de adolescentes y

jóvenes, afectando su desarrollo cognitivo y enlazándose con carreras

delictivas versátiles. Esta representación se produce en procesos delictivos que

han superado la fase inicial: es decir, el adolescente que comete delitos y ya ha

conectado con la delincuencia prolongada. En definitiva, es necesaria la

incorporación de lineamientos que incidan en el apoyo psicosocial para reducir

la vulnerabilidad, de programas de prevención comunitaria en el uso y abuso

de drogas, con el fin de robustecer factores de protección e incrementar las

2
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Naciones Unidas, s.f.).

2
fortalezas en los adolescentes (Calero Plaza, Manuel Tomás, Navarro Pérez, &

Viera, 2020).

En contraste con lo anterior, el consumo de drogas en la adolescencia se

considera perjudicial debido a las consecuencias que ocasiona en la salud

física, psicológica, familiar y social. Por lo tanto, abordar la problemática del

consumo es relevante, dado que la literatura menciona que el inicio de

consumo de sustancias lícitas puede propiciar o incrementar la probabilidad de

consumo de drogas ilícitas3, lo que podría ocasionar problemas de

dependencia en la edad adulta (Higes Martínez, 2020).

De acuerdo con una revisión sistemática reciente sobre factores asociados al

consumo de sustancias ilícitas por el psicólogo Scoppetta (2022) encontró que

los modelos y los enfoques ecológicos son usados frecuentemente como

marco conceptual en estudios de esta índole, no siendo, sin embargo, el objeto

mismo de estudio estos enfoques, como en el caso de la presente revisión.

Teniendo en cuenta la importancia de entender el consumo de drogas y sus

consecuencias, como eventos en lo que intervienen múltiples determinantes, se

llevó a cabo una revisión sistemática cuyo objetivo fue establecer cuáles son

los conceptos sobre modelos ecológicos utilizados en la investigación sobre el

consumo de drogas4.

Para concluir, por medio de diversos autores de América del Sur y Europa, los

diferentes tipos de droga más consumidas por adolescentes que repercuten en


3
El consumo de drogas, al ser multifactorial, requiere que el diseño y la aplicación de intervenciones
considere los diversos factores que fungen como protectores para el desarrollo de la conducta, los
cuales, a través de los modelos ecológicos, pueden identificarse en los diversos niveles del entorno en el
que el adolescente se desarrolla (Guzmán Ramírez, y otros, 2021)
4
Así mismo, se buscó identificar los niveles de determinación previstos en los modelos ecológicos que
son incluidos en el estudio del consumo de sustancias psicoactivas ilícitas, y dentro de esos niveles,
reconocer lo factores asociados al consumo de drogas de índole personal, familiar y del contexto, son
considerados por los investigadores (Scoppetta, 2022).

3
la salud física y psicológica son: la marihuana, el alcohol, el tabaco, la cocaína,

y la heroína; lo que puedo causar problemas familiares, con amigos y

consecuencias académicas. Además, los adolescentes que consumen

frecuentemente estas sustancias presentan deterioro de las relaciones

familiares, bajo estado de ánimo, alteraciones en la conducta, problemas

económicos, entre otras problemáticas ( Castro Jalca, Jaya Campos, & Párraga

Cedeño, 2023).

Después de explorar los principales datos estadísticos del problema de

investigación surge la siguiente pregunta de investigación:

¿Cuál sería el impacto de la legalización de las drogas respecto al consumo

entre estudiantes de instituciones educativas?

4
1.1 OBJETIVO

Describir cuál sería el impacto de la legalización de las drogas respecto al

consumo entre estudiantes de instituciones educativas.

1.1.1 OBJETIVOS ESPECIFICOS

I.1.1.1 Analizar las políticas y enfoques que abordan el consumo de

sustancias en instituciones educativas desde una perspectiva

preventiva.

I.1.1.2 Conocer el incremento de las estrategias educativas aplicadas

para disminuir el consumo entre los estudiantes.

I.1.1.3 Identificar los cambios en las pautas de consumo de drogas entre

estudiantes tras la legalización y su relación con factores

socioeducativos.

1.2 PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

¿Cuál sería el impacto de la legalización de las drogas respecto al consumo

entre estudiantes de instituciones educativas?

1.3 HIPÓTESIS

El impacto de la legalización de las drogas respecto al consumo entre

estudiantes de instituciones educativas ha generado que algunos estudiantes

perciban el consumo de ciertas sustancias como menos riesgoso, lo que ha

llevado a un incremento en la experimentación y el uso regular de drogas.

5
1.4 JUSTIFICACIÓN

La investigación es necesaria para comprender cómo la legalización de las

drogas afectaría el comportamiento, la salud mental y física, y el rendimiento

académico de los estudiantes. Las instituciones educativas juegan un papel

clave en la prevención del consumo de drogas y en la promoción de conductas

saludables. El presente estudio pretende ser una herramienta útil para

educadores y legisladores, proporcionando datos que ayuden a definir

estrategias de intervención dentro del entorno escolar, lo que resultaría

beneficioso para la prevención de adicciones y la promoción del bienestar

estudiantil.

El impacto social de la legalización de las drogas en las instituciones

educativas podría ser considerable, afectando tanto a estudiantes como a sus

familias y a la comunidad educativa en general. La investigación beneficiaría a

las autoridades educativas, docentes, psicólogos y padres, proporcionando un

análisis sobre las posibles consecuencias de la legalización en el entorno

escolar. En un contexto donde el consumo de drogas está en aumento, este

estudio podría ayudar a diseñar políticas públicas más efectivas para enfrentar

esta problemática en el ámbito educativo.

El presente estudio abordará un problema real y creciente: el consumo de

drogas en jóvenes y adolescentes. Ofrecerá soluciones prácticas para mitigar

los efectos negativos que podría tener la legalización de las drogas sobre los

estudiantes, tales como el deterioro en su rendimiento académico, la aparición

de conductas delictivas y problemas de salud mental. La investigación permitirá

a los responsables de las instituciones educativas implementar programas de

6
prevención y apoyo psicosocial que disminuyan la vulnerabilidad de los

estudiantes frente al consumo de sustancias.

El estudio tiene el potencial de llenar vacíos en el conocimiento sobre el

impacto de la legalización de las drogas en el contexto educativo. Además,

permitirá generalizar los hallazgos a otras regiones y países con características

similares, lo que contribuiría al desarrollo teórico en áreas como la psicología

educativa, la criminología juvenil y las políticas públicas. También abriría

nuevas líneas de investigación relacionadas con la prevención y el tratamiento

del consumo de drogas en adolescentes.

La investigación podría desarrollar o perfeccionar métodos para estudiar el

impacto de la legalización de las drogas en estudiantes, ofreciendo un nuevo

enfoque para medir variables relacionadas con el consumo, el rendimiento

académico y el comportamiento social. Los resultados contribuirían al diseño

de instrumentos específicos para evaluar el riesgo y la percepción del consumo

de drogas en diferentes contextos educativos.

En conclusión, la presente investigación es relevante tanto a nivel teórico como

práctico para abordar una problemática compleja que tiene implicaciones

directas en el desarrollo integral de los estudiantes y el bienestar de la

comunidad educativa.

7
1.5 VIABILIDAD DE LA INVESTIGACIÓN

La presente investigación sobre la legalización de las drogas y su repercusión

en las instituciones educativas es viable debido a varios factores. En primer

lugar, el estudio puede llevarse a cabo dentro del periodo de clase de la

materia de Fundamentos de la investigación social en un horario de 12 pm a 1

pm, considerando el tiempo adecuado para la recolección y análisis de datos.

Este análisis permitirá evaluar las posibles repercusiones de la legalización de

las drogas en el entorno educativo.

En cuanto a los recursos necesarios, la investigación no requerirá una inversión

en recursos financieros, dado que la mayor parte del trabajo se enfocará en la

recolección de datos estadísticos, el estudio de encuestas, entrevistas y

revisión de literatura especializada. La obtención de datos secundarios también

contribuirá a la viabilidad del estudio.

Se necesitará analizar a investigadores con experiencia en sociología

educativa, legislación sobre drogas y psicología, que garanticen así una

evaluación rigurosa y precisa de los impactos potenciales.

Los resultados de la investigación aportarán valiosa información sobre los

posibles efectos de la legalización de las drogas en el entorno educativo. Estos

resultados podrán influir en el desarrollo de políticas de prevención y en la

mejora de programas educativos relacionados con la prevención de

drogodependencias.

Es posible que se enfrenten limitaciones relacionadas con la percepción del

tema y la disponibilidad de datos en algunas instituciones. La disposición de la

8
información de instituciones puede variar y la sensibilidad del tema puede

afectar el informe.

La investigación es considerada viable, siempre y cuando se cuente con estos

elementos, el estudio podrá generar resultados significativos para mejorar la

comprensión de la relación entre la legalización de las drogas y su impacto en

el entorno educativo, contribuyendo a políticas más efectivas y programas

preventivos.

9
1.6 DEFICIENCIAS EN EL CONOCIMIENTO DEL PROBLEMA

La evaluación de las deficiencias en el conocimiento sobre la legalización de

las drogas y su repercusión en las instituciones educativas plantea varios

aspectos fundamentales que requieren un análisis más profundo. Algunas

preguntas clave que deben considerarse incluyen:

¿Qué más se necesita saber sobre el problema?

Aún falta comprender a fondo cómo la legalización de ciertas drogas, como el

cannabis en algunos países, afecta directamente a las instituciones educativas.

Esto incluye no solo los impactos en el comportamiento y rendimiento de los

estudiantes, sino también en las políticas institucionales, la preparación de los

docentes y el entorno escolar en general.

¿Qué falta por estudiar o abordar?

Pocos estudios han analizado la percepción de los educadores y

administradores escolares respecto a la legalización de las drogas, y cómo

estas opiniones podrían influir en la implementación de programas preventivos

o en las políticas disciplinarias. Además, falta estudiar el impacto de las

campañas de concientización sobre drogas en las escuelas tras la

legalización.

¿Qué no se ha considerado?

No se ha investigado lo suficiente sobre el impacto emocional y psicológico en

los estudiantes tras la legalización. Además, hay una carencia en la

comprensión de cómo la legalización puede influir en la percepción de

normalización del consumo de drogas, especialmente entre los adolescentes.

10
Otro punto que no ha sido abordado es cómo varía este impacto entre distintas

comunidades educativas, dependiendo de factores socioeconómicos y

culturales.

¿Qué se ha olvidado?

La evolución del problema también implica un análisis histórico y comparativo

con otros países que han implementado la legalización de las drogas. A

menudo se ha olvidado estudiar si las medidas adoptadas en el ámbito

educativo en esos países han sido eficaces o no y si pudieran ser aplicables en

otros contextos.

La respuesta a estas preguntas permitirá ubicar mejor la investigación sobre la

legalización de las drogas en el ámbito educativo dentro de un marco más

amplio de estudios previos. Además, proporcionará nuevas perspectivas, tales

como el desarrollo de instrumentos específicos para medir los efectos de la

legalización en el ámbito escolar y el establecimiento de nuevas políticas

educativas adaptadas a este cambio legislativo.

11
1.7 ANTECEDENTES

En un estudio realizado por Llort y Clua García en 2021, titulado "Políticas

públicas dirigidas a personas consumidoras de drogas: Estrategias para la

desestigmatización5 y la promoción de los derechos humanos", llevado a cabo

en España, se propuso el objetivo de mejorar las políticas de drogas actuales

que, hasta ese momento, se basaban en un modelo biologicista y

criminalizador. El enfoque principal fue superar los fundamentos científicos que

centraban la adicción en el cerebro y proponer un modelo alternativo basado en

las ciencias sociales, donde el contexto y el aprendizaje social son claves para

la gestión del consumo de sustancias psicoactivas. Como propuesta clave, se

sugirió la necesidad de involucrar a las personas usuarias en la creación y

ejecución de políticas, promoviendo su participación activa en la sociedad y sus

derechos.

Continuando con los antecedentes, en el artículo titulado "Drogas y

drogadicción en los centros educativos escolares: realidad y factores asociados

a su consumo", publicado en 2020, en Perú, con el objetivo de analizar los

factores relacionados con el consumo de drogas en entornos escolares, se

implementó una revisión documental para comprender la magnitud del impacto

de la drogadicción en el rendimiento académico de los estudiantes. El autor

muestra que la drogadicción en los centros educativos afecta significativamente

el desarrollo cognitivo y emocional de los estudiantes, generando bajo

rendimiento académico y problemas de conducta. Además, resalta que la

cooperación entre docentes, familias y profesionales de salud es esencial para


5
Desestigmatización es un sustantivo femenino que se refiere a la falta de aprecio por una persona o
cosa. También puede significar la denegación de una petición o la desestimación de un recurso. El verbo
desestimar, por otro lado, puede significar negar un pedido o menospreciar a alguien (Reverso, 2024).

12
abordar eficazmente esta problemática en las escuelas. Los resultados también

destacan que los alumnos en entornos donde se aplican estrategias

preventivas y de apoyo emocional presentan un mejor desempeño académico

en comparación con aquellos en escuelas donde no se implementan estas

medidas (Quevedo Lezama, 2020).

En un estudio realizado por Valadez García et al., 2021, en Guadalajara,

México, titulado "Evaluación de una intervención preventiva del uso de drogas

al agregar un componente para padres", se propuso evaluar la eficacia de la

Intervención Preventiva para Estudiantes Adolescentes en Riesgo (IPEA-R) al

incorporar la participación de padres en un programa paralelo denominado

Intervención Mínima para Padres (IMPA-R). El objetivo fue analizar si la

inclusión de los padres mejoraba la comunicación familiar y las habilidades de

resistencia a la presión social de los adolescentes en riesgo de consumo de

drogas. Se llevó a cabo con 25 estudiantes y sus padres, utilizando un diseño

cuasiexperimental, donde ambos grupos participaron en varias sesiones

interactivas. Los resultados demostraron mejoras significativas en la calidad de

la comunicación familiar y en la capacidad de los jóvenes para resistir la

presión social relacionada con el consumo de sustancias6.

En vista de que el presente análisis publicado en 2021, evaluó una intervención

preventiva en estudiantes adolescentes en Guadalajara, México. Su objetivo

analítico fue la efectividad de un programa preventivo dirigido a adolescentes

en riesgo de consumir drogas. Al determinar si una intervención cognitivo-

conductual para estudiantes de secundaria reducía la frecuencia del consumo


6
El estudio sugiere que incluir a los padres en las intervenciones preventivas mejora la dinámica familiar
y las habilidades emocionales de los adolescentes en riesgo de consumo de drogas (Valadez García,
Oropeza Tena, & Vasquez, 2021).

13
de alcohol y marihuana. se utilizaron dos grupos de control: uno que recibió

una intervención estándar (IPEA-R) y otro que recibió una intervención

combinada para estudiantes y padres (IPEA-R+IMPA-R). Los resultados

mostraron que el grupo que incluyó a los padres en el tratamiento presentó una

disminución significativa en la frecuencia de consumo de estas sustancias,

además de mejoras en el manejo emocional de los adolescentes 7 (Valadez

García, Oropeza Tena, & Vasquez, 2021).

En contraste con lo anterior un estudio realizado por Sara Menéndez Álvarez

en 2023, en Palencia, España, titulado "La Prevención de Drogas en las

Escuelas de Educación Primaria en los Países Nórdicos", se centró en

examinar los planes de prevención de drogas en los países nórdicos,

conocidos por sus avanzados sistemas educativos. El objetivo era analizar si

estos países cuentan con programas específicos para la prevención de drogas

en la escuela primaria. Para ello, se revisaron tanto la prevalencia de consumo

entre los jóvenes como los marcos legales de cada país. Los resultados

indicaron que, aunque estos países tienen políticas estrictas, no se encontraron

programas específicos para las escuelas primarias. Sin embargo, el estudio

destacó el caso de Islandia, donde la implementación de políticas comunitarias

ha reducido significativamente el consumo de drogas en menores. El modelo

islandés ha sido tan efectivo que ha sido replicado en otros países, mientras

que en el resto de los países nórdicos las tasas de consumo se mantienen

estables o bajas debido a políticas estrictas más que a programas educativos

específicos.

7
Los hallazgos subrayan que integrar a los padres en las intervenciones preventivas puede ser clave para
reducir el consumo de drogas en adolescentes (Valadez García, Oropeza Tena, & Vasquez, 2021).

14
Ahora bien, un estudio realizado por Macias Cool en 2024, en Manta, Ecuador,

titulado "Migración Estudiantil y Consumo de Drogas en Estudiantes de la

Facultad de Educación, Turismo, Artes y Humanidades, ULEAM", analizó la

relación entre la migración estudiantil y el consumo de drogas en estudiantes

universitarios. Su principal objetivo fue determinar cómo el desarraigo y la

separación de las redes de apoyo familiar podían afectar el comportamiento de

los estudiantes migrantes8. La investigación utilizó una metodología

cuantitativa, con una muestra de 339 estudiantes migrantes, quienes

completaron cuestionarios relacionados con el consumo de drogas y la

adaptación a su nuevo entorno académico y social. Los resultados mostraron

que un 55% de los estudiantes migrantes identificaba la falta de supervisión

parental como un factor que incrementaba su exposición al consumo de

sustancias como alcohol y drogas.

De manera semejante un estudio de 2021, en Santo Domingo de los Tsáchilas,

Ecuador, "Consumo de droga en estudiantes ecuatorianos: Una alternativa de

prevención y desarrollo resiliente del alumnado desde la escuela"9, diagnosticó

la situación del consumo de drogas en adolescentes y propuso un sistema de

actividades extracurriculares para la prevención de este consumo y se

desarrolle la resiliencia. Al levar a cabo la investigación, se aplicaron 360

encuestas a estudiantes de 12 a 15 años y se realizaron entrevistas a la

autoridad académica y a una funcionaria del Departamento de Consejería

Estudiantil (DECE). Los resultados revelaron que más del 50% de los

estudiantes encuestados habían consumido drogas alguna vez, y se


8
Resalta la conexión entre la migración estudiantil y el consumo de drogas, sugiriendo que los
estudiantes que migran desde zonas rurales enfrentan mayores riesgos debido a la falta de control
familiar y las nuevas influencias sociales (Macias Cool, 2024).
9
Estudio publicado en la ¨Revista de estudios y experiencias en educación¨ de la Universidad Católica de
la Santísima Concepción (Cango Cobos & Suárez Monzón, 2021).

15
identificaron factores de riesgo como la situación familiar y la falta de

actividades preventivas. La propuesta principal del estudio fue un sistema de

actividades extracurriculares orientadas a la prevención del consumo de

drogas, basadas en la resiliencia y apoyadas por la formación docente (Cango

Cobos & Suárez Monzón, 2021).

Hay que mencionar, un estudio realizado en 2021, "Relación entre movilidad

geográfica y consumo de drogas en estudiantes universitarios", se analizó la

relación entre la migración interna y el consumo de drogas en estudiantes de

universidades ecuatorianas. Con la intención de explorar si los estudiantes que

migran desde otras provincias experimentaban un mayor riesgo de consumo de

sustancias. La metodología fue de enfoque cuantitativo y descriptivo,

empleando encuestas a estudiantes con condición migratoria. Los resultados

mostraron que los estudiantes provenientes de zonas rurales presentaban un

mayor consumo de alcohol y drogas, comparado con los estudiantes locales 10

(Salas García & De San Jorge Cárdenas, 2021).

Conviene señalar un estudio realizado por Bardwell et al., 2021, en Surrey,

Canadá, titulado "Hoots and Harm Reduction: A Qualitative Study Identifying

Gaps in Overdose Prevention Among Women Who Smoke Drugs", donde

identificó las brechas en la prevención de sobredosis entre mujeres que fuman

drogas, particularmente en un espacio exclusivo para mujeres que ofrece

servicios de consumo supervisado. El objetivo del estudio fue examinar las

experiencias de las mujeres que fuman drogas en medio de una epidemia de

sobredosis y la utilidad de un sitio de inhalación supervisada para mujeres. Se

10
Los autores concluyen que la migración interna es un factor de riesgo para el consumo de drogas,
especialmente entre aquellos estudiantes que migran desde zonas de menor desarrollo (Salas García &
De San Jorge Cárdenas, 2021).

16
utilizaron métodos cualitativos, incluyendo observación etnográfica11 en el sitio

y entrevistas semi-estructuradas con 32 participantes reclutadas

intencionalmente. Como resultado mostraron que las mujeres prefieren fumar

drogas debido a sus ingresos limitados y la percepción de menor riesgo de

sobredosis comparado con la inyección12. También, se destacó la importancia

de los espacios específicos para mujeres, donde se reduce la violencia de

género y se fomenta la sociabilidad entre las participantes, quienes comparten

drogas y brindan apoyo en caso de sobredosis.

En otro estudio realizado por Clua García en 2020, en Barcelona, España, con

nombre "La gestión de placeres y daños: Estudio etnográfico sobre el consumo

de drogas en vía pública, viviendas y salas de consumo higiénico"13, se analizó

cómo los usuarios de drogas gestionan los riesgos y placeres en diferentes

entornos. El objetivo fue comparar las prácticas de consumo en diversos

espacios, como la vía pública, viviendas y salas de consumo higiénico (SCH). A

través de una metodología cualitativa con enfoque etnográfico, se realizaron

observaciones participantes y entrevistas semiestructuradas a 16 usuarios de

las SCH. Los resultados mostraron que los usuarios experimentan diferentes

tipos de placer y riesgo según el lugar, autorregulando sus prácticas para

minimizar los daños. Esto sugiere la necesidad de adaptar las políticas de

reducción de daños a las realidades y necesidades de los consumidores,

11
La etnografía es el estudio descriptivo de las costumbres y tradiciones de los pueblos (Real Academia
Española, 2024).
12
El presente estudio resalta la necesidad urgente de intervenciones que reconozcan las experiencias de
las mujeres con el consumo de drogas inhaladas y que aborden los contextos sociales y estructurales
que perpetúan la violencia y el riesgo de sobredosis (Bardwell, Austin, Maher, & Boyd, 2021).
13
Este estudio fue publicado en la revista *Salud Colectiva* de la Universidad Nacional de Lanús (Clua
García, 2020).

17
promoviendo estrategias más flexibles en los programas de intervención (Clua

García, La gestión de placeres y daños: Estudio etnográfico sobre el consumo

de drogas en vía pública, viviendas y salas de consumo higiénico, 2020).

18
II. REVISIÓN DE LA LITERATURA

El presente protocolo de investigación por sus características y objetivos

estructurales se abordará desde la perspectiva educativa.

Describir cuál sería el impacto de la legalización de las drogas respecto al

consumo entre estudiantes de instituciones educativas, abordando tanto la

prevención como la intervención y modificación del consumo dentro del

contexto escolar.

El Dr. Israel Figueroa Piedra especialista en Medicina Legal con certificado por

el Consejo Mexicano de Medicina Legal y Forense, con un posgrado de

maestría en criminalística, con grado de excelencia, por el Instituto de

Formación en Seguridad Publica del Estado. Gto (INFOSPE), ayudo con el

análisis a la revisión de la literatura del presente trabajo de investigación,

dando desde su punto de vista recomendaciones en cuando a la búsqueda de

conceptos.

1. ¿Qué son las drogas?

La definición más cercana a la idea de que son las drogas que se pretende

desarrollar en el presente trabajo es la de "Droga de Abuso" definida por

Caudevilla (2013) como "sustancia de uso no médico con efectos

psicoactivos y susceptible de ser autoadministrada". Esta es capaz de

producir cambios en la percepción, el estado de ánimo, la conciencia y el

comportamiento.

De manera semejante, una droga es una sustancia que altera las funciones

mentales y físicas, creando dependencia física y psicológica. En estas


19
sustancias se incluyen los estupefacientes y psicotrópicos, los de uso

médico, uso industrial, los derivados de elementos de origen natural, los de

diseño y se incluyen el tabaco y el alcohol (Secretaria de Salud, 1999).

La Organización Mundial de la Salud (1994) bajo el título Lexicon of Alcohol

and Drug Terms la defiene como toda sustancia que, introducida en el

organismo por cualquier vía de administración, es capaz de actuar sobre el

Sistema Nervioso Central (SNC), provocando alteración fisiológica,

cognitiva, emocional y/o comportamental y es susceptible de crear

dependencia.

2. Legalización de las drogas:

Implica la eliminación de las prohibiciones legales sobre la producción,

distribución y consumo de sustancias controladas. Esto significa que las

drogas pasarían a ser reguladas de manera similar a otras sustancias como

el alcohol y el tabaco (United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC),

2004).

Con respecto al primer punto, la legalización de las drogas implica un

cambio radical en las políticas de drogas, pasando de un enfoque

prohibicionista a uno de regulación y control. Esto significa que el Estado

dejaría de criminalizar el consumo, la producción y la distribución de ciertas

sustancias, y establecería un marco legal para su producción, venta y

consumo, similar al que existe para el alcohol y el tabaco (Caulkins,

Kleiman, & Reuter, 2000).

Desde un enfoque de política pública, se busca reemplazar la prohibición de

ciertas sustancias por un sistema de regulación basado en la salud pública

y los derechos humanos. Este enfoque reconoce que la prohibición ha

20
fracasado en reducir el consumo de drogas y ha generado más daño que

beneficio, y propone que un enfoque basado en la evidencia y los derechos

humanos puede ser más efectivo para abordar los problemas relacionados

con las drogas (Global Commission on Drug Policy, 2011).

3. ¿Cómo se establece la legalización en distintos países?

La legalización de las drogas, según muchos expertos, representa un

cambio radical en las políticas de salud pública. Como lo expresa Hunt

(2012), "la legalización de las drogas busca minimizar los daños asociados

al consumo de sustancias psicoactivas a través de la regulación estatal".

Esta perspectiva sitúa a la salud de la población en el centro de la

discusión, proponiendo que la prohibición, lejos de reducir el consumo, ha

generado más problemas sociales. La legalización, en este sentido,

permitiría implementar políticas de reducción de daños más efectivas, como

la provisión de información sobre riesgos y el acceso a servicios de

tratamiento.

Desde una perspectiva económica, la legalización de las drogas se

presenta como una estrategia para controlar los mercados ilícitos y generar

ingresos fiscales. Kleiman (2011) argumenta que "la legalización de las

drogas implica la creación de un mercado legal y regulado para sustancias

previamente prohibidas". Al establecer un marco legal, se busca desplazar

a los grupos criminales que se benefician del tráfico ilegal de drogas y

obtener recursos para financiar programas de prevención y tratamiento.

Esta visión enfatiza la importancia de regular la producción, distribución y

venta de drogas para garantizar la seguridad pública y la salud de los

consumidores.

21
Finalmente, la legalización de las drogas también se presenta como una

cuestión de derechos individuales. Szasz (1974) defendía la idea de que "la

prohibición viola las libertades individuales y que los adultos deben tener el

derecho de consumir sustancias psicoactivas sin ser criminalizados". Esta

perspectiva enfatiza el principio de autonomía individual y cuestiona la

legitimidad de las leyes que prohíben el consumo de ciertas sustancias. La

legalización, en este caso, es como una forma de respetar las libertades

individuales y de reducir lo que hemos asociado al consumo de drogas.

4. Diferencia entre drogas recreativas y medicinales:

El propósito detrás del consumo de una sustancia es el factor clave que

diferencia una droga recreativa de una medicinal. Según el Instituto

Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), "las drogas recreativas se

consumen con el propósito de experimentar sensaciones placenteras o

alterar el estado de conciencia, mientras que las drogas medicinales se

utilizan para tratar enfermedades o aliviar síntomas bajo supervisión

médica". Es decir, la intención es el factor determinante: si se busca un

efecto terapéutico, es una droga medicinal; si se busca una experiencia

placentera o una alteración de la conciencia, hablamos de una droga

recreativa (National Institute on Drug Abuse, 2022).

Como señala Iversen (2008), "las drogas medicinales están diseñadas para

tratar enfermedades y son prescritas por médicos, mientras que las drogas

recreativas se consumen con el propósito de alterar el estado de conciencia

o experimentar sensaciones placenteras". Aunque en teoría es claro, puede

ser complejo en la práctica, ya que muchos medicamentos pueden producir

efectos placenteros y algunas drogas recreativas tienen propiedades

22
terapéuticas. La composición química y los efectos farmacológicos también

son elementos distintivos entre ambos tipos de drogas. Como señala Hall

(2015), "las drogas medicinales son sustancias puras o combinaciones de

sustancias diseñadas para tratar enfermedades específicas, mientras que

las drogas recreativas pueden contener una amplia variedad de sustancias,

a menudo mezcladas con otras sustancias desconocidas". Esta diferencia

en la composición química se traduce en efectos farmacológicos distintos:

las drogas medicinales tienen un perfil de efectos secundarios conocido y

predecible, mientras que las drogas recreativas pueden producir efectos

impredecibles y potencialmente dañinos.

5. Tipos de drogas: Lícitas e ilícitas

Existen diversas sistematizaciones propuestas con el objetivo de clasificar

las sustancias psicoactivas. Una de las más utilizadas es aquella que en

función de sus efectos sobre el sistema nervioso central, las clasifica en

estimulantes (por ejemplo, la nicotina o la cocaína), depresoras (por

ejemplo, el alcohol o los opiáceos) y psicodislépticas (como el cannabis o

los alucinógenos). Sin embargo, en el estudio del consumo de sustancias

en población adolescente es más útil considerarlas desde el punto de vista

sociológico o legal, desde el que se considera que existen drogas legales,

institucionalizadas o lícitas y drogas ilegales, no institucionalizadas o ilícitas

(Pons, 2004).

Las drogas legales o institucionalizadas son aquellas que están apoyadas

por una tradición y que están integradas en una determinada cultura y a las

cuales, no solo se les considera peligrosas, sino que, se anima su consumo

23
por medio de la publicidad ya que su uso no está penado (Berjano Peirats &

Musitu Ochoa, 1987).

European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA)

define las drogas lícitas como aquellas que son legales y están reguladas,

mientras que las drogas ilícitas son aquellas que están prohibidas por la ley.

También enfatiza en el concepto de "nuevas sustancias psicoactivas"

(NPS), que son sustancias sintéticas que se crean y comercializan

continuamente, imitando los efectos de drogas ilícitas conocidas (European

Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, 2023).

6. ¿Qué es la educación?

Paulo Freire (1970), educador brasileño y uno de los teóricos más

influyentes de la pedagogía crítica, concibe la educación como un proceso

de transformación social. La educación no es solo la transmisión de

conocimientos, sino una práctica de libertad que permite a los individuos

cuestionar su realidad y construir un mundo más justo y equitativo.

Por otra parte, el psicólogo suizo Jean Piage (1970), desarrolló una teoría

del desarrollo cognitivo que enfatiza la importancia de la interacción del

individuo con su entorno para construir su propio conocimiento. Para él, la

educación debe promover un desarrollo integral del individuo, tanto en lo

cognitivo como en lo afectivo y social. Emile Durkheim (1995), sociólogo

francés, consideraba la educación como un proceso de socialización a

través del cual los individuos interiorizan las normas, valores y costumbres

de su sociedad. La educación, según Durkheim, es fundamental para la

cohesión social y la transmisión de la cultura.

7. Impacto de la legalización en las políticas educativas

24
Estudios recientes, como el de Nora D. Compton (2014) publicado en el

New England Journal of Medicine, sugieren que la legalización ha

impulsado un cambio de paradigma en la educación sobre drogas. Se eligió

este estudio porque proporciona una revisión exhaustiva de los efectos

adversos del consumo de marihuana, lo que es fundamental para diseñar

programas de prevención efectivos.

La legalización ha generado la necesidad de actualizar los planes de

estudio para incluir temas relacionados con el consumo de cannabis y otras

sustancias. Investigaciones como las de Wayne Hall y Leo Degenhardt

(2004), muestran que las escuelas están incorporando módulos sobre los

efectos fisiológicos, psicológicos y sociales del consumo, así como sobre

las políticas públicas relacionadas con la legalización. Este estudio se

seleccionó por su enfoque en los efectos a largo plazo del consumo de

cannabis. La forma en que los docentes abordan estos temas es

fundamental para el éxito de las nuevas políticas educativas. Estudios

cualitativos, como el de Robert J. MacCoun y Peter Reuter (2001), sugieren

que los docentes necesitan capacitación especializada para abordar temas

complejos como la legalización de manera objetiva y respetuosa. Este libro

ofrece una perspectiva crítica sobre las políticas de drogas y proporciona

valiosas lecciones para la educación.

8. Rol de las autoridades educativas en la implementación de programas:

Según Michael Fullan (2007), las autoridades educativas actúan como

catalizadores en la implementación de nuevos programas. Argumenta que

estas autoridades desempeñan un papel crucial en la creación de un

entorno propicio para la innovación, proporcionando los recursos

25
necesarios, estableciendo políticas claras y fomentando la colaboración

entre los diferentes actores educativos. Se eligió este trabajo de Fullan

debido a su amplia influencia en el campo de la reforma educativa y su

enfoque en el papel de los líderes educativos en el cambio. Diseñadores de

políticas educativas coherentes: Andy Hargreaves (2003) destaca la

importancia de que las autoridades educativas diseñen políticas educativas

que respondan a las necesidades de una sociedad del conocimiento.

Argumenta que estas políticas deben promover el pensamiento crítico, la

creatividad y la colaboración entre los estudiantes, y que las autoridades

educativas deben desempeñar un papel fundamental en la creación de

condiciones que faciliten el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Leithwood

et al. (2004) también subrayan la importancia del liderazgo de las

autoridades educativas en el desarrollo profesional docente. Los líderes

educativos deben proporcionar a los docentes la capacitación y el apoyo

necesarios para implementar nuevos programas de manera efectiva.

Además, deben fomentar una cultura de colaboración y aprendizaje

continuo entre los docentes. Este aspecto del liderazgo educativo es

fundamental para la implementación exitosa de cualquier programa nuevo.

9. Reglamentos internos sobre sanciones por consumo:

En México, los reglamentos internos sobre sanciones por consumo son

esenciales para proteger los derechos de los consumidores. Según la Ley

Federal de Protección al Consumidor (Profeco), las sanciones se

implementan para prevenir prácticas comerciales desleales y asegurar que

los consumidores reciban información clara y veraz sobre los productos y

servicios (Procuraduría Federal del Consumidor, 2020). Esta ley establece

26
que las infracciones pueden variar desde la falta de información adecuada

hasta la manipulación de precios, lo que puede resultar en multas

significativas para los infractores (Cámara de Diputados, 2022).

Además, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que

la protección del consumidor es un derecho fundamental en la Constitución

Mexicana, lo que obliga al Estado a garantizar condiciones de equidad en

las relaciones comerciales, la implementación de sanciones efectivas no

solo protege a los consumidores, sino que también fomenta un mercado

más justo y competitivo (Instituto Nacional de Estadística y Geografía,

2021).

10. Factores de riesgo en estudiantes:

Aunque consumir drogas a cualquier edad puede desencadenar una

adicción, las investigaciones muestran que cuanto más temprana es la edad

de iniciación a las drogas, más probable es que la persona desarrolle

problemas graves. Esto puede reflejar el efecto nocivo que tienen las

drogas sobre el cerebro en desarrollo (Lynskey, 2003). Los factores de

riesgo en estudiantes son elementos que pueden incrementar la

probabilidad de problemas de conducta, dificultades académicas y consumo

de sustancias. Según el Instituto Mexiquense de Salud Mental (2021), estos

factores pueden incluir desde la falta de supervisión parental hasta la

presión de grupo, y su impacto puede ser mitigado mediante intervenciones

adecuadas en el entorno escolar.

Por otro lado, un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Sonora

identificó factores personales y socioeconómicos que afectan a los

estudiantes de nuevo ingreso. La investigación reveló que los estudiantes

27
enfrentan niveles intermedios de riesgo en áreas como problemas

psicológicos y competencias sociales, lo que puede llevar a la deserción si

no se abordan a tiempo (Hernández, 2020).

Finalmente, el análisis sobre comportamientos de riesgo en estudiantes

universitarios destaca la importancia de las acciones educativas para

prevenir problemas como el sedentarismo y el consumo de drogas. Se

enfatiza que un enfoque educativo integral puede ayudar a reducir estos

riesgos y mejorar la salud general del alumnado (Martínez, 2021).

11. ¿Cuántos estudiantes consumen drogas en México?

En México, el consumo de drogas entre estudiantes es un fenómeno

preocupante. Según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol

y Tabaco (ENCODAT) 2022, se estima que 17.2% de los adolescentes en

secundaria y bachillerato han consumido alguna droga en su vida, siendo la

mariguana la sustancia más utilizada, seguida por inhalables y

tranquilizantes. Este dato resalta la necesidad de implementar programas

de prevención más efectivos en las escuelas (La Jornada, 2023).

Por otro lado, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Psiquiatría

“Ramón de la Fuente” indica que el 14.4% de los estudiantes presenta un

consumo problemático de alcohol, lo que también puede estar relacionado

con el uso de drogas. Este consumo excesivo es más prevalente en

estudiantes de bachillerato, lo que sugiere que la transición a este nivel

educativo puede ser un período crítico para el desarrollo de hábitos de

consumo nocivos (Villatoro-Velázquez, 2016).

Finalmente, el Centro Nacional para la Prevención y Control de las

Adicciones destaca que la falta de información y recursos adecuados

28
contribuye al aumento del consumo entre jóvenes. Se estima que aquellos

que no reciben educación preventiva tienen un 10.3% mayor riesgo de

consumir drogas en comparación con aquellos que sí reciben dicha

información. Esto subraya la importancia de fortalecer las estrategias

educativas y comunitarias para abordar este problema (Solís, 2023).

12. ¿Qué pasa cuando los estudiantes consumen?

La Asociación Americana de Pediatría destaca que el abuso de sustancias

en la adolescencia puede tener consecuencias devastadoras en el

desarrollo cognitivo y emocional de los jóvenes. Según este organismo, "el

uso de sustancias químicas que alteran la mente tiene efectos perjudiciales

sobre el rendimiento escolar". Los estudiantes que consumen drogas no

solo experimentan una disminución en su capacidad para aprender, sino

que también enfrentan un mayor riesgo de deterioro cognitivo a largo plazo.

Este deterioro se traduce en una falta de motivación y autodisciplina, así

como en un aumento en las conductas de riesgo, incluyendo problemas de

asistencia escolar y conductas antisociales (American Academy of

Pediatrics, 2023).

Por su parte, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades

(CDC) enfatiza que el consumo de drogas puede afectar gravemente la

salud física y mental de los adolescentes. El CDC señala que "los

adolescentes que consumen drogas tienen un riesgo significativamente

mayor de experimentar problemas emocionales, como ansiedad y

depresión". Además, el uso de sustancias puede interferir con el desarrollo

del cerebro adolescente, lo que resulta en dificultades para tomar

29
decisiones y un aumento en la impulsividad. Estas alteraciones no solo

afectan su vida académica, sino también sus relaciones interpersonales y

su bienestar general (Centers for Disease Control and Prevention, 2023).

Finalmente, un estudio realizado por Supercuidadores (2023) revela que "el

consumo de drogas en jóvenes está asociado con una pérdida significativa

de memoria y dificultades en el aprendizaje". Esta investigación muestra

cómo sustancias como la marihuana y la cocaína impactan negativamente

las funciones cognitivas necesarias para el éxito académico. Los jóvenes

consumidores suelen presentar un rendimiento escolar inferior, así como

una mayor probabilidad de deserción escolar. Además, se observa un

incremento en problemas emocionales y conductuales entre aquellos que

consumen drogas regularmente.

13. Situación actual del consumo de drogas en las escuelas:

La situación actual del consumo de drogas en las escuelas es un fenómeno

complejo que ha sido objeto de estudio por diversos autores e instituciones.

Un estudio realizado por María Rosado (2016), destaca que la drogadicción

se ha convertido en una problemática crítica dentro de las instituciones

educativas. Según los autores, "el impacto resulta ser más agresivo cuando

se manifiesta en comunidades de temprana edad, específicamente durante

la etapa de escolaridad". Este estudio subraya la importancia de reconocer

los factores asociados al consumo de drogas para gestionar métodos de

prevención y tratamiento adecuados. Los investigadores concluyen que es

fundamental la participación coordinada de docentes, familiares y

profesionales de salud para abordar esta realidad.

30
Por otro lado, un informe del Centro de Investigación y Atención a las

Adicciones (CIJ) menciona que el consumo de drogas está estrechamente

relacionado con el rendimiento académico y la adherencia escolar. El

estudio indica que "los estudiantes con baja adherencia escolar tienen un

riesgo 1.2 veces mayor de haber usado drogas ilegales en los últimos 30

días". Esta investigación resalta cómo el uso de sustancias psicoactivas no

solo afecta el desempeño académico, sino que también se asocia con

problemas de comportamiento y una mayor probabilidad de abandono

escolar (Centro de Investigación y Atención a las Adicciones, 1999).

Finalmente, un análisis publicado en la revista Salud Pública por Marta

Díaz-Aguado et al. (2023) muestra que las variables escolares tienen un

impacto significativo en el consumo de drogas entre adolescentes. Los

autores encontraron que "un buen rendimiento académico y un clima

escolar positivo actúan como factores protectores contra el consumo de

drogas". En contraste, el absentismo escolar y las conductas problemáticas

están correlacionados con un mayor riesgo de uso de sustancias. Este

estudio enfatiza la necesidad de crear entornos escolares saludables para

prevenir el consumo entre los jóvenes.

14. Programas educativos preventivos frente al consumo:

El desarrollo de programas educativos preventivos frente al consumo de

drogas es fundamental para abordar esta problemática en las escuelas. La

Fundación Courage to Speak, fundada por Ginger Katz, ha desarrollado un

currículo de educación sobre el uso de sustancias que ha sido evaluado y

recomendado por la Escuela de Medicina de Yale. Este programa está

diseñado para empoderar a los jóvenes y fomentar conversaciones sobre

31
los peligros del consumo de drogas. Según la fundación, "la educación es

clave para salvar vidas", y su currículo incluye actividades para estudiantes

de primaria, secundaria y preparatoria, así como un programa para padres

llamado "Courageous Parenting 101", que ofrece herramientas para ayudar

a los padres a mantener a sus hijos seguros. Este enfoque integral no solo

educa a los estudiantes, sino que también involucra a las familias en la

prevención del uso de sustancias (Courage to Speak Foundation, 2023).

Por otro lado, el Programa LifeSkills Training (LST) es un programa

universal basado en el aula que se implementa entre estudiantes de

secundaria. Desarrollado por el Dr. Gilbert J. Botvin, LST enseña

habilidades de resistencia a las drogas junto con habilidades sociales

generales. Este programa ha mostrado una reducción significativa en el uso

tanto de alcohol como de drogas ilícitas entre los estudiantes que participan.

La National Institute on Drug Abuse (NIDA) lo recomienda como un

programa basado en evidencia y eficaz para prevenir el abuso de

sustancias en adolescentes (RHIhub, 2023).

Finalmente, el programa Safety First, desarrollado por la Drug Policy

Alliance (DPA), es el primer currículo educativo sobre drogas basado en la

reducción de daños dirigido a estudiantes de secundaria. Este programa

proporciona información precisa y compasiva sobre las drogas, abordando

la necesidad de una educación más realista y menos basada en la

abstinencia. Según DPA, "los jóvenes necesitan información fáctica sobre

las drogas para tomar decisiones más seguras". El currículo incluye

lecciones diseñadas para ser impartidas por docentes y ha sido evaluado

positivamente en varias escuelas, destacando su efectividad en la

32
educación sobre el consumo responsable y seguro de sustancias (Drug

Policy Alliance, 2023).

15. Responsabilidad de los docentes y la comunidad en la prevención

La responsabilidad de los docentes y la comunidad en la prevención del

consumo de drogas es un tema crucial en el ámbito educativo, abordado

por diversas instituciones y autores que destacan el papel fundamental que

juegan tanto los educadores como las familias en esta labor.

En primer lugar, la Secretaría de Educación Pública de México enfatiza que

la comunidad educativa, que incluye a docentes, estudiantes y padres, es

esencial para enfrentar el fenómeno del consumo de drogas. Según su

"Guía para docentes", esta estrategia busca fomentar habilidades de

autocuidado y toma de decisiones entre los estudiantes, promoviendo un

ambiente escolar que prevenga el inicio del consumo de sustancias. La guía

subraya que la colaboración entre todos los actores educativos es vital para

abordar las consecuencias negativas del uso de drogas, como el bajo

rendimiento académico y el abandono escolar (Secretaría de Educación

Pública, 2023).

Por otro lado, Paola Clari, en su investigación sobre la prevención de

adicciones, señala que los docentes deben ser vistos como referentes en la

promoción de conductas saludables. Clari argumenta que los educadores

no solo transmiten conocimientos académicos, sino que también juegan un

papel crucial en la formación de valores y habilidades que ayudan a los

estudiantes a construir un proyecto de vida positivo. La percepción de los

adolescentes sobre sus docentes como guías en este proceso es

33
fundamental para crear un espacio donde se pueda dialogar abiertamente

sobre las adicciones y sus efectos (Clari, 2024).

Finalmente, Enrique Becoña, reconocido experto en prevención de

drogodependencias, establece que los docentes tienen una responsabilidad

primaria en la implementación de programas educativos sobre prevención.

Becoña destaca que desde 1995, con la inclusión de la Educación para la

Salud en el currículo escolar español, se ha asignado a los profesores un

papel central en la prevención del consumo de drogas. Esto implica no solo

la enseñanza teórica sobre las adicciones, sino también la integración de

estas temáticas en actividades escolares y extraescolares, asegurando así

una educación más completa y efectiva (Becoña, 2023).

16. Formación de los docentes para enfrentar el posible consumo de sus

estudiantes

La formación de los docentes para abordar el consumo de drogas entre sus

estudiantes es un aspecto vital en la educación moderna. Diversos autores

y organizaciones han subrayado la importancia de capacitar a los

educadores para que puedan desempeñar un papel activo en la prevención

y el manejo de esta problemática.

En primer lugar, la Fundación Internacional de Prevención de Adicciones

(FIPAD) destaca en su informe "Capacitación docente en prevención de

adicciones" que es esencial que los educadores reciban formación

específica sobre el consumo de drogas y sus efectos. Este informe sostiene

que la capacitación debe incluir no solo información teórica sobre las

sustancias, sino también herramientas prácticas para abordar el tema en el

aula. La FIPAD enfatiza que los docentes deben ser capaces de crear un

34
ambiente de confianza donde los estudiantes se sientan cómodos para

discutir sus inquietudes y experiencias relacionadas con las drogas, lo que

facilita una educación más efectiva y relevante.

Por otro lado, el Centro Nacional de Prevención de las Adicciones

(CENADIC) en México señala que la formación continua de los docentes es

fundamental para implementar programas de prevención eficaces. En su

documento "Lineamientos para la capacitación docente en prevención de

adicciones", el CENADIC establece que los educadores deben estar

actualizados sobre las tendencias actuales del consumo de sustancias y las

estrategias más efectivas para prevenirlas. Este enfoque asegura que los

docentes no solo transmitan información, sino que también actúen como

modelos a seguir en la promoción de estilos de vida saludables entre sus

estudiantes.

Finalmente, Laura Rojas, experta en educación y prevención de adicciones,

argumenta que la formación integral de los docentes debe incluir aspectos

emocionales y sociales. En su artículo "El rol del docente en la prevención

del consumo de drogas", Rojas sostiene que los educadores deben estar

capacitados para identificar señales de alerta en sus estudiantes y ofrecer

apoyo emocional. Además, propone que se integren actividades interactivas

en el aula que fomenten habilidades sociales y emocionales, lo cual es

fundamental para prevenir el consumo de drogas y promover un desarrollo

saludable entre los jóvenes.

17. ¿Cuáles son los enfoques psicoeducativos en la prevención?

Los enfoques psicoeducativos en la prevención del consumo de drogas son

fundamentales para abordar esta problemática desde una perspectiva

35
educativa y de salud. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su

manual "Educación de base escolar para la prevención del uso indebido de

drogas" establece que la educación es un componente esencial en la

prevención del consumo de drogas. Este enfoque enfatiza que los

programas educativos deben centrarse en proporcionar a los estudiantes

información sobre las drogas y desarrollar habilidades que les permitan

resistir la presión social. La ONU sugiere que estos programas deben ser

integrales, involucrando no solo a los estudiantes, sino también a las

familias y la comunidad, para crear un entorno de apoyo que fomente

decisiones saludables. La educación debe ser continua y adaptativa,

ajustándose a las necesidades específicas de los jóvenes y a las realidades

culturales de cada contexto.

Por otro lado, el Dr. Fernando González, experto en psicología y prevención

de adicciones, en su artículo "Estrategias psicoeducativas para prevenir el

consumo de drogas en adolescentes" destaca la importancia de fomentar

habilidades sociales y emocionales desde una edad temprana. González

argumenta que los programas deben incluir actividades que desarrollen la

autoestima y la capacidad de toma de decisiones entre los jóvenes.

Además, enfatiza que es crucial involucrar a las familias en este proceso

educativo para crear un entorno cohesionado que apoye el aprendizaje y la

práctica de comportamientos saludables. Su enfoque resalta cómo una

intervención temprana puede ser determinante en la reducción del riesgo de

consumo.

Un estudio realizado por investigadores como José Luis García y Ana María

Pérez resalta la importancia de estrategias psicoeducativas lúdicas en el

36
contexto escolar. En su investigación titulada "Intervención psicoeducativa

en prevención y consumo de sustancias psicoactivas", argumentan que las

actividades lúdicas no solo hacen más atractiva la educación sobre drogas,

sino que también facilitan el aprendizaje significativo. Estas estrategias

permiten a los estudiantes explorar situaciones reales y desarrollar

habilidades sociales necesarias para enfrentar presiones relacionadas con

el consumo. El estudio concluye que involucrar a los estudiantes en

actividades prácticas y reflexivas es clave para fortalecer su capacidad de

resistencia ante el uso indebido de sustancias.

18. Importancia de que la familia se involucre

La importancia de la participación familiar en la prevención del consumo de

drogas es un tema ampliamente reconocido en la literatura actual. Según un

estudio realizado por Gutiérrez et al. (2010), se ha evidenciado que el

involucramiento activo de los padres en las actividades de sus hijos está

directamente relacionado con una menor prevalencia del consumo de

sustancias psicoactivas. Este estudio resalta que las familias que mantienen

una comunicación abierta y establecen límites claros sobre el uso de drogas

crean un ambiente protector que puede reducir significativamente el riesgo

de adicción en los jóvenes La relación cercana y afectuosa entre padres e

hijos facilita la detección temprana de problemas y fomenta un entorno

donde los adolescentes se sienten seguros para expresar sus inquietudes-

Por otra parte, la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado de Colima

enfatiza que la calidad de la comunicación y las relaciones afectivas dentro

37
del núcleo familiar son fundamentales para prevenir adicciones. Se señala

que el establecimiento de reglas claras y el acompañamiento emocional

durante las etapas de cambio en la vida de los hijos son factores

protectores esenciales. Además, el reconocimiento de los logros y la

motivación hacia proyectos personales son prácticas que fortalecen el

vínculo familiar y ayudan a los jóvenes a desarrollar habilidades

socioemocionales que les permiten resistir la presión social relacionada con

el consumo de drogas (Secretaría de Salud, 2022).

Red Cenit (2018) destaca que la familia no solo actúa como un entorno

protector, sino que también puede convertirse en un factor de riesgo si no

se gestionan adecuadamente las relaciones familiares. Factores como la

falta de supervisión, conflictos crónicos y una comunicación deficiente

pueden aumentar la vulnerabilidad al consumo de drogas. Por ello, es

crucial que las familias sean conscientes de su influencia en el

comportamiento de sus hijos y busquen estrategias efectivas para fomentar

un ambiente positivo y saludable. La educación sobre el impacto del

consumo y las habilidades para resolver conflictos son aspectos clave que

deben ser abordados desde una edad temprana.

19. ¿Qué es la percepción de riesgo?

La percepción de riesgo es un concepto fundamental que se refiere a cómo

los individuos interpretan y valoran la posibilidad de enfrentar situaciones

peligrosas. Según García del Castillo (2012), la percepción de riesgo puede

entenderse como un proceso cognitivo que depende de las experiencias

personales, la información disponible y las creencias individuales. Este

enfoque sugiere que el riesgo no es solo una medida objetiva, sino que está

38
profundamente influenciado por la subjetividad de cada persona, lo que

significa que diferentes individuos pueden tener percepciones muy distintas

sobre el mismo peligro.

La Universidad de Barcelona destaca que la percepción social del riesgo

implica no solo factores individuales, sino también contextuales y culturales.

Según este análisis, el riesgo se define como la probabilidad de que ocurra

un evento negativo multiplicada por las consecuencias potenciales de dicho

evento. Sin embargo, la gravedad del riesgo también depende de cómo lo

perciben las personas afectadas, lo que incluye su nivel de incertidumbre y

el comportamiento que desarrollan en respuesta a esa percepción

(Universidad de Barcelona, 2023).

Un estudio realizado por Yates y Stone (1992) señala que la percepción de

riesgo es un fenómeno socialmente construido, donde las creencias y

valores culturales juegan un papel crucial. Los autores argumentan que el

riesgo se entiende y se evalúa de manera diferente en diversas sociedades,

y esta variabilidad puede influir en cómo los individuos toman decisiones

frente a situaciones potencialmente peligrosas. Por lo tanto, comprender la

percepción de riesgo desde una perspectiva cultural permite desarrollar

estrategias más efectivas para la educación y prevención en áreas como la

salud pública y la seguridad.

20. ¿Cuál fue el cambio en la percepción del riesgo después de la legalización?

La legalización de la marihuana ha generado un cambio significativo en la

percepción del riesgo asociado a su consumo, un fenómeno que ha sido

objeto de estudio por diversos autores e instituciones. Este cambio se

manifiesta de diferentes maneras, reflejando tanto la evolución de actitudes

39
sociales como los efectos en la salud pública. La Universidad Veracruzana

(2017) indica que, ante una posible legalización de la marihuana en México,

se observa una disminución en la intención de consumo entre los

estudiantes universitarios. La investigación reveló que aunque muchos

participantes no consumían marihuana, la percepción del riesgo se había

reducido significativamente, lo que sugiere una correlación entre el proceso

de legalización y una mayor aceptación social del uso de esta sustancia.

El análisis presentado por el Servicio Nacional para la Prevención y

Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) en Chile también

resalta cómo la legalización ha influido en la percepción del riesgo. A

medida que se ha avanzado hacia un marco legal más permisivo, se ha

observado un aumento en el consumo de marihuana entre los jóvenes,

acompañado de una disminución en las creencias sobre sus riesgos. Esta

tendencia sugiere que los discursos sociales y las políticas públicas juegan

un papel crucial en moldear las actitudes hacia el consumo de drogas

(Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de

Drogas y Alcohol, 2015).

El Dr. Manuel Isorna Folgar, de la Universidad de Vigo, sostiene que la

legalización del cannabis recreativo ha llevado a un aumento en su uso,

especialmente entre los jóvenes. En su revisión, Isorna (2021) destaca que,

aunque se ha observado una disminución en los arrestos relacionados con

el consumo, el mercado ilegal sigue siendo utilizado y no se ha detectado

un incremento en la demanda de tratamiento por problemas asociados al

consumo. Sin embargo, el autor advierte sobre un posible aumento en las

consecuencias adversas para la salud pública, sugiriendo que la percepción

40
de riesgo ha disminuido entre los consumidores, lo que podría llevar a

patrones de consumo más riesgosos y a un incremento en trastornos

asociados al uso de cannabis.

21. ¿La influencia de los medios de comunicación afecta en la percepción de

las drogas?

La influencia de los medios de comunicación en la percepción de las drogas

es un tema que ha generado un amplio debate, especialmente en el

contexto actual donde la información circula rápidamente. La Universidad de

La Laguna indica que los medios de comunicación juegan un papel crucial

en la formación de actitudes hacia el consumo de sustancias. Se ha

observado que la forma en que se presentan las noticias sobre drogas

puede reforzar estigmas y percepciones negativas, asociando el consumo

con criminalidad y marginalidad. Esto contribuye a una visión distorsionada

del fenómeno, donde se ignoran aspectos como la salud pública y el

tratamiento de las adicciones (Universidad de La Laguna, 2022).

Además, el informe de Échele Cabeza (2021) resalta que la competencia

por la primicia en las noticias a menudo lleva a una cobertura superficial y

sensacionalista del consumo de drogas. En lugar de proporcionar

información contextualizada y precisa, los medios tienden a enfocarse en

cifras alarmantes y narrativas dramatizadas. En consecuencia, esta falta de

profundidad puede dificultar la comprensión real del problema y contribuir a

una percepción errónea entre el público, especialmente entre los jóvenes,

quienes son más susceptibles a estos mensajes.

Un estudio publicado por el Centro Nacional sobre Adicciones (2023) señala

que las redes sociales han ampliado aún más la influencia de los medios

41
tradicionales sobre la percepción del riesgo asociado al consumo de drogas.

En este sentido, las plataformas digitales no solo replican el contenido

informativo, sino que también permiten la difusión de mensajes que pueden

trivializar el uso de sustancias. Esto se traduce en una normalización del

consumo entre los adolescentes, quienes pueden ver el uso de drogas

como algo común o incluso deseable.

22. Impacto de la legalización en la conducta

La legalización del consumo de cannabis recreativo ha tenido un impacto

significativo en la conducta de los usuarios, especialmente entre los

adolescentes y jóvenes. Tras la legalización, se ha observado un aumento

en el consumo de cannabis entre los adultos jóvenes. Este aumento se ha

acompañado de una menor percepción de riesgo asociada al uso de la

sustancia, lo que sugiere que la legalización puede contribuir a normalizar el

consumo en este grupo etario. Esto se traduce en un cambio en las

actitudes hacia el cannabis, donde se ve como una opción más aceptable

socialmente (Isorna, 2022).

Un informe del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas (NIDA) subraya

que la legalización ha llevado a un descenso en los precios del cannabis y a

una mayor disponibilidad en el mercado. Esto significa que, a medida que

se facilita el acceso a la sustancia, es probable que aumenten los patrones

de consumo, especialmente entre adolescentes que, aunque su uso siga

siendo ilegal para ellos, se sienten más atraídos por la idea de que el

cannabis es socialmente aceptable (NIDA, 2023).

Se resalta que la normalización del consumo también puede estar vinculada

a un incremento en la combinación del uso de cannabis con otras

42
sustancias, como el alcohol. Los estudios indican que los jóvenes pueden

percibir un menor riesgo al mezclar estas sustancias, lo que podría resultar

en consecuencias adversas para su salud física y mental. Este análisis

concluye que es fundamental implementar programas educativos que

informen sobre los riesgos asociados al consumo simultáneo y fomenten

decisiones más saludables entre los jóvenes (Nazif-Muñoz et al., 2020).

23. Consecuencias del consumo de drogas en el desempeño escolar

Las consecuencias del consumo de drogas en el desempeño escolar son un

tema de creciente preocupación en la sociedad actual. Existe una relación

directa entre el consumo de drogas y el bajo rendimiento académico en

adolescentes. Se encontró que los estudiantes que consumen sustancias

psicoactivas presentan dificultades significativas en su proceso de

aprendizaje, lo que se traduce en un aumento del ausentismo y una

disminución en la motivación para asistir a clases (Tello-Chuquimarca,

2018).

Se destaca que el uso de drogas ilegales está asociado con una mayor

dificultad para adaptarse al entorno escolar. Los adolescentes

consumidores tienden a mostrar una mayor oposición a las normas sociales

y son más propensos a enfrentar suspensiones escolares. Este

comportamiento se relaciona con un sentimiento de insatisfacción respecto

al desempeño escolar, lo que puede llevar a una búsqueda de grupos de

pares que también consumen drogas, aumentando así el riesgo de

deserción escolar (CIJ, 2023).

Health and Addictions revela que el consumo conjunto de alcohol y

cannabis tiene efectos particularmente perjudiciales en el rendimiento

43
académico. Los hallazgos indican que los estudiantes que combinan estas

sustancias experimentan una disminución significativa en sus capacidades

cognitivas, afectando su memoria y concentración, lo cual es crucial para el

aprendizaje efectivo (Navalón Mira & Ruiz Callado, 2020).

24. Problemas de concentración y bajo rendimiento

Los problemas de concentración y el bajo rendimiento académico son

consecuencias graves del consumo de drogas entre los adolescentes. Se

indica que el consumo de cannabis en estudiantes de bachillerato tiene un

impacto negativo significativo en su rendimiento escolar. El 53.5% de los

encuestados reportaron una disminución en su desempeño académico

debido al uso de esta sustancia, lo que resalta la relación entre el consumo

de drogas y las dificultades en el aprendizaje (Morales-Reyes, 2022).

El Centro de Adicciones y Salud Mental (CAMH) en Canadá destaca que el

consumo frecuente de cannabis puede provocar dificultades en la atención

y la memoria, lo que repercute negativamente en la capacidad para realizar

tareas académicas. Los estudiantes consumidores pueden experimentar un

deterioro en sus habilidades cognitivas, afectando su rendimiento en

exámenes y trabajos escolares (CAMH, 2023).

Por otro lado, un análisis publicado por la Universidad de Granada resalta

que el consumo de drogas como la cocaína y el alcohol también afecta

gravemente las funciones cognitivas necesarias para el aprendizaje. Se ha

demostrado que estas sustancias provocan alteraciones en la memoria a

corto plazo y en la capacidad de concentración, lo cual es fundamental para

el éxito académico (López, 2021).

25. Abandono escolar y fracaso académico

44
El consumo de drogas entre adolescentes tiene un impacto significativo en

el abandono escolar y el fracaso académico. En primer lugar, un estudio

realizado por Caravaca Morera (2015) destaca que el uso de sustancias

psicoactivas está asociado con un desarrollo integral deficiente en los

jóvenes, lo que a menudo resulta en un bajo rendimiento académico y una

mayor probabilidad de deserción escolar. Estos adolescentes que

consumen drogas tienen más dificultades para adaptarse al entorno escolar,

lo que se traduce en un incremento de las conductas de riesgo y una

disminución en la motivación para asistir a clases (Caravaca Morera, 2015).

Además, un informe del Centro de Integración Juvenil (2023) indica que el

consumo de sustancias como el alcohol y la marihuana afecta directamente

las capacidades cognitivas necesarias para el aprendizaje, como la atención

y la memoria, tienden a mostrar un bajo rendimiento académico y una

mayor tasa de ausentismo, lo que contribuye a su eventual abandono

escolar (Centro de Integración Juvenil, 2023).

Los adolescentes que combinan diferentes sustancias, como el alcohol y la

cocaína, experimentan un deterioro aún mayor en su rendimiento

académico. En este sentido, se ha demostrado que esta combinación puede

llevar a un aumento en la ansiedad y depresión, lo cual afecta su motivación

para asistir a la escuela (Navalón Mira & Ruiz Callado, 2020).

26. ¿Cuál es la relación entre consumo y los problemas de conducta?

La relación entre el consumo de drogas y los problemas de conducta en

adolescentes es un tema de gran relevancia en la investigación actual.

Elisardo Becoña Iglesias en la Universidad de Santiago de Compostela

señala que el consumo de drogas está fuertemente asociado con conductas

45
problemáticas en jóvenes. Los adolescentes que consumen sustancias

psicoactivas tienden a presentar comportamientos más agresivos y

desafiantes, lo que puede llevar a conflictos en el entorno escolar y familiar

(Becoña Iglesias, 2023).

El uso de sustancias psicoactivas, como el alcohol y la marihuana, se

vincula con un aumento en la adopción de conductas de riesgo. Son más

propensos a involucrarse en actividades delictivas y a experimentar

problemas de salud mental, como ansiedad y depresión (MQRInvestigar,

2024).

Un estudio sobre las nuevas drogas realizado por la Universidad Autónoma

de México destaca que las conductas problemáticas pueden ser

exacerbadas por la presión social y el ambiente en el que se desarrolla el

joven. Se ha demostrado que los adolescentes que pertenecen a grupos

donde el consumo de drogas es común tienden a adoptar comportamientos

más arriesgados, lo que puede llevar a una mayor dependencia y a

problemas legales (Universidad Autónoma de México, 2023).

27. ¿Qué es la intervención psicosocial?

La intervención psicosocial es un enfoque integral que busca mejorar la

calidad de vida y el bienestar de los individuos a través de cambios en su

entorno social. Según el Centro Salud Alianza, la intervención psicosocial se

define como la acción intencionada de una autoridad para modificar el

funcionamiento de un sistema social que ha perdido su capacidad para

resolver sus propios problemas, esta disciplina se centra en el desarrollo

psicológico de las personas y sus relaciones con su entorno, buscando

fomentar un cambio positivo en sus condiciones de vida (Sánchez, 2002).

46
Un artículo de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) señala que la

intervención psicosocial se encuadra dentro de la psicología social y tiene

como objetivo comprender, predecir y cambiar la conducta social de las

personas. Mediante diversas estrategias, se busca modificar aspectos

nocivos del entorno para mejorar la calidad de vida de los individuos

(UDIMA, 2023). La Escuela Origen destaca que la intervención psicosocial

implica un enfoque multidisciplinario que integra diversas áreas del

conocimiento para abordar problemas sociales complejos. Se enfatiza que

las intervenciones deben ser adaptadas a las necesidades específicas de

cada grupo o comunidad, utilizando estrategias que fomenten la

participación activa de los individuos en su proceso de cambio (Escuela

Origen, 2022).

28. Estrategias de intervención psicosocial en las instituciones

Las estrategias de intervención psicosocial en las instituciones son

esenciales para abordar diversas problemáticas sociales y de salud. En

primer lugar, según el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el

Trabajo (2024), la intervención psicosocial se define como un proceso que

busca evaluar y modificar factores psicosociales en el entorno laboral,

promoviendo un ambiente saludable y productivo. Específicamente, este

enfoque incluye la identificación de riesgos psicosociales y la

implementación de medidas preventivas, como la formación y

sensibilización del personal, para mejorar el bienestar general de los

trabajadores.

47
Además, un estudio de la Universidad de Oviedo resalta la importancia de

adaptar las intervenciones a las necesidades específicas de cada grupo o

comunidad. Las estrategias deben ser flexibles y considerar factores como

la cultura, el contexto social y las características particulares de los

individuos involucrados (Rodríguez Díaz, 2022).

Escuela Origen enfatiza que las intervenciones psicosociales deben incluir

un enfoque participativo, donde los beneficiarios son parte activa del

proceso. Se promueve la co-creación de soluciones que reflejen las

realidades y necesidades de los individuos, lo que aumenta la probabilidad

de éxito en la implementación de cambios (Escuela Origen, 2022).

29. Modelos educativos de tratamiento para estudiantes

Los modelos educativos de tratamiento para estudiantes con adicciones son

fundamentales para abordar esta problemática en el entorno escolar. Un

estudio realizado por María de la Villa Moral Jiménez y sus colegas (2020)

destaca la eficacia de programas de intervención psicosocial que integran la

educación para la salud dentro del currículo escolar. Estos programas se

centran en promover cambios actitudinales respecto al consumo de

sustancias, ofreciendo a los estudiantes herramientas para resistir la

presión social y tomar decisiones informadas (Moral Jiménez et al., 2020).

Programa Nacional Escuela Segura enfatiza la importancia de capacitar a

los docentes en estrategias de prevención y tratamiento de adicciones. Los

educadores deben estar equipados con herramientas teóricas y prácticas

que les permitan identificar señales tempranas de consumo y ofrecer apoyo

adecuado a los estudiantes (Secretaría de Educación Pública, 2023).

48
Un análisis publicado por la Universidad de Oviedo resalta que las

intervenciones deben ser adaptativas y centradas en el individuo. Se ha

demostrado que personalizar las estrategias según las necesidades

específicas de cada grupo o comunidad aumenta la efectividad de las

intervenciones (Rodríguez Díaz et al., 2022).

30. Ejemplos de programas exitosos en otros países

Existen varios programas exitosos en otros países que han abordado el

problema de las adicciones con estrategias innovadoras y efectivas. Islandia

ha implementado el modelo "Planet Youth", que se originó en la década de

1990 y ha demostrado ser altamente efectivo en la reducción del consumo

de sustancias entre adolescentes, este modelo se basa en la evidencia y se

centra en involucrar a la comunidad, fomentando actividades

extracurriculares y el fortalecimiento de las relaciones familiares

(Universidad de Chile, 2023).

Portugal ha sido pionero en la despenalización del consumo de drogas

desde 2001, lo que ha permitido un enfoque centrado en la salud pública

más que en la criminalización, en lugar de enfrentar sanciones penales, los

usuarios son dirigidos a comisiones que evalúan sus necesidades de

tratamiento y apoyo social (Hughes & Stevens, 2010).

El programa "Tobacco Control Program" en Australia ha sido fundamental

para reducir el consumo de tabaco, que es una forma común de adicción.

En este sentido, este programa proporciona tratamiento con metadona a

jóvenes adictos, ayudándolos a reducir su dependencia de opioides ilegales

(Scollo et al., 2016).

31. Políticas de reducción de daños en el entorno escolar

49
Las políticas de reducción de daños en el entorno escolar son

fundamentales para abordar los riesgos asociados al consumo de

sustancias y la violencia, promoviendo un ambiente seguro y saludable para

los estudiantes.

El Marco Integral de Seguridad Escolar 2022-2030, elaborado por la

GADRRRES, establece que las políticas educativas deben incluir

estrategias de reducción de riesgos que fortalezcan la capacidad de las

comunidades escolares para responder a situaciones adversas. Este marco

propone la implementación de sistemas de apoyo que aborden no solo la

seguridad física de las instalaciones escolares, sino también la salud

emocional y social de los alumnos. Se enfatiza la importancia de involucrar

a la comunidad en la creación de entornos seguros y resilientes, lo que

implica una educación continua sobre la prevención y el manejo de crisis

(GADRRRES, 2022).

Por su parte, la Subsecretaría de Educación Básica en México ha

desarrollado un manual que detalla acciones específicas para crear

entornos escolares seguros. Este manual incluye protocolos para prevenir el

ingreso de sustancias prohibidas y actuar ante situaciones de riesgo.

Además, promueve el desarrollo de habilidades para la vida y una cultura

de paz entre los estudiantes. Se busca no solo proteger a los alumnos, sino

también capacitarlos para manejar conflictos y situaciones adversas,

fomentando así una comunidad educativa más consciente y proactiva

(Subsecretaría de Educación Básica, 2020).

Finalmente, un artículo en Elsevier sobre políticas institucionales menciona

que las estrategias de reducción de daños deben ser integradas en el

50
entorno escolar para abordar el consumo de alcohol y otras sustancias. Se

sugiere desarrollar programas educativos que modifiquen actitudes y

comportamientos hacia el consumo, así como crear un ambiente que

proteja a los jóvenes de las presiones sociales relacionadas con el uso de

sustancias. La implementación efectiva de estas políticas puede contribuir a

una disminución significativa en los problemas asociados con el consumo

en entornos educativos (Elsevier, 2021).

32. ¿Qué tan importante es un espacio de escucha y apoyo emocional?

La Dra. Estrella Flores-Carretero resalta que el apoyo emocional es

fundamental para la salud mental, ya que brinda consuelo y tranquilidad en

momentos difíciles. Este tipo de apoyo permite a las personas sentirse

valoradas y comprendidas, creando un ambiente de confianza donde

pueden expresar sus emociones sin temor a ser juzgadas. La escucha

activa, en particular, es una técnica clave que ayuda a las personas a

sentirse respaldadas, lo que puede tener un impacto positivo en su

bienestar general (Flores-Carretero, 2021).

Asimismo, se enfatiza que la escucha activa no solo ayuda a aliviar

tensiones, sino que también proporciona un efecto sanador. En situaciones

de crisis emocional, sentirse escuchado puede ser un primer paso crucial

hacia la aceptación de la realidad. Este estudio demuestra que cuando las

personas tienen la oportunidad de expresar sus preocupaciones y

emociones, se sienten más aliviadas y comprendidas, lo que facilita su

adaptación a nuevas circunstancias (Elsevier, 2021).

Por otro lado, el Espacio de Escucha y Contención desarrollado por la

Universidad Nacional de Córdoba se centra en promover la salud mental y

51
prevenir el sufrimiento psíquico entre los niños. Este espacio permite a los

estudiantes expresar sus sentimientos a través del juego y el dibujo,

facilitando su desarrollo emocional. Los acompañantes emocionales utilizan

técnicas de escucha activa para ayudar a los niños a procesar situaciones

difíciles y fomentar conductas pro-sociales (Etchegoyen, 2012).

33. Espacios seguros para el manejo del consumo de drogas

El Instituto Nacional sobre el Abuso enfatiza que los programas de

tratamiento deben ser personalizados y adaptarse a las necesidades

individuales de cada paciente. En este contexto, los espacios seguros

permiten un enfoque integral que incluye tanto la terapia conductual como el

uso de medicamentos. Estos entornos no solo facilitan el acceso a

tratamientos médicos, sino que también ofrecen un lugar donde los

individuos pueden compartir sus experiencias y recibir apoyo emocional, lo

que es crucial para su recuperación y prevención de recaídas (NIDA, 2023).

Por otro lado, la Mayo Clinic (2023) destaca que los espacios seguros

deben incluir sesiones de terapia grupal e individual, donde se aborden las

causas subyacentes del consumo de drogas. Estos programas son

esenciales para ayudar a los individuos a comprender su adicción y

desarrollar estrategias efectivas para evitar recaídas. La creación de un

ambiente seguro y libre de juicios permite a las personas sentirse cómodas

al discutir sus problemas y buscar ayuda, lo que puede ser un factor

determinante en su proceso de recuperación.

Además, el enfoque propuesto por José Carlos Fuertes resalta que la

drogadicción es un trastorno crónico que requiere un tratamiento continuo y

multidisciplinario. Los espacios seguros actúan como puntos de encuentro

52
donde las personas pueden recibir atención integral, incluyendo

asesoramiento psicológico y social. Al fomentar una comunidad de apoyo,

estos espacios no solo ayudan a reducir el estigma asociado al consumo de

drogas, sino que también promueven la rehabilitación y reintegración social

de los individuos (Fuertes, 2023).

34. Políticas educativas en países que han legalizado las drogas

En Canadá, donde la marihuana fue legalizada en 2018, el gobierno ha

adoptado un enfoque integral que incluye la educación sobre el consumo

responsable y la prevención del uso indebido entre los jóvenes. Según el

Ministerio de Salud de Canadá, se han desarrollado programas educativos

que informan a los estudiantes sobre los riesgos asociados con el consumo

de cannabis, así como sobre las leyes y regulaciones pertinentes. Estos

programas buscan fomentar una comprensión crítica del uso de sustancias,

equipando a los jóvenes con habilidades para tomar decisiones informadas

(Ministerio de Salud de Canadá, 2020).

En Uruguay, que legalizó la marihuana en 2013, las políticas educativas

también se han centrado en la prevención. La Junta Nacional de Drogas ha

implementado campañas educativas dirigidas a jóvenes, enfatizando la

importancia de la información y el acceso a recursos de salud mental. Estas

iniciativas buscan desestigmatizar el consumo y promover un diálogo

abierto sobre las drogas, destacando tanto los riesgos como las realidades

del uso responsable. Según un informe del gobierno uruguayo, estas

políticas han contribuido a una mayor conciencia sobre el consumo seguro y

han fomentado entornos escolares más seguros (Junta Nacional de Drogas,

2021).

53
Por otro lado, en Estados Unidos, donde varios estados han legalizado el

cannabis, se ha observado un cambio en las políticas educativas que

abordan el uso de drogas en las escuelas. La Administración para el Control

de Drogas (DEA) ha señalado que es esencial incluir programas educativos

que no solo informen sobre los riesgos del consumo, sino que también

enseñen habilidades para resistir la presión social. Estos programas están

diseñados para ser inclusivos y adaptativos, reconociendo la diversidad de

experiencias entre los estudiantes (DEA, 2022).

35. Comparación de la prohibición y la regulación

La prohibición ha sido la política predominante en muchos países,

caracterizada por la criminalización del consumo, producción y distribución

de sustancias controladas. Esta estrategia ha tenido un alto costo social,

político y económico, con resultados decepcionantes en la reducción del

consumo y el tráfico de drogas. A pesar de las severas sanciones, el

consumo de sustancias ha aumentado en varias regiones, lo que sugiere

que la prohibición no logra cumplir su objetivo principal (Majón-Cabeza,

2012).

Por otro lado, la regulación propone un enfoque más flexible que busca

controlar el uso de drogas a través de marcos legales específicos. Este

modelo se ha implementado con éxito en países como Suiza y los Países

Bajos, donde se han observado resultados positivos. Por ejemplo, Suiza ha

implementado programas de sustitución para consumidores de heroína, lo

que ha llevado a una disminución del consumo y una reducción en la

criminalidad asociada al tráfico de drogas (CGPD, 2011).

54
Además, un estudio realizado en Bogotá indica que existe una mayor

aceptación entre la población hacia políticas de regulación que hacia

enfoques de libre mercado o prohibición. Los ciudadanos valoran el

compromiso del estado con la educación y prevención sobre el consumo de

drogas, sugiriendo que un enfoque regulado puede ser más efectivo para

abordar el problema del consumo (Camacho et al., 2011).

36. ¿Qué modelos educativos preventivos existen?

La Unidad de Encuestas y Análisis de Datos en su publicación sobre

modelos preventivos destaca la importancia de un enfoque integral en la

prevención de adicciones. Este modelo se basa en la idea de que las

adicciones son el resultado de factores multifactoriales, y por lo tanto, la

prevención debe incluir acciones que promuevan el desarrollo humano y

creen ambientes proactivos. Un ejemplo es el Modelo Preventivo

"Construye tu vida sin adicciones", que busca fortalecer la responsabilidad

individual y social respecto a la salud integral, promoviendo habilidades

autogestivas y factores de protección en los estilos de vida de los jóvenes

(CONADIC, 2021).

El Sistema Preventivo de Don Bosco se centra en la educación integral de

los jóvenes, promoviendo un ambiente educativo basado en la cercanía,

confianza y amor. Este modelo se fundamenta en tres pilares: razón,

religión y amor, buscando formar "honrados ciudadanos y buenos

cristianos". A través de este enfoque, se busca prevenir problemas

mediante la creación de relaciones positivas entre educadores y

estudiantes, fomentando un sentido de pertenencia y participación activa

(Salesianos Cartagena, 2023).

55
Un modelo constructivo para prevenir el bullying se enfoca en la formación

de valores y el aprendizaje cooperativo. Este enfoque propone que los

estudiantes aprendan a resolver conflictos pacíficamente y desarrollen

habilidades emocionales y pensamiento crítico. Programas como "Contra la

violencia, eduquemos para la paz" buscan equipar a los niños con

herramientas para manejar sus emociones y fomentar un ambiente escolar

colaborativo. La implementación del aprendizaje cooperativo ha demostrado

ser efectiva para mejorar las relaciones humanas y reducir la violencia en

las aulas (Ortega, 2006).

37. Artículos que garantizan la prevención del consumo en instituciones

educativas

Los Lineamientos para la Prevención del Consumo de Drogas en la Escuela

Mexicana enfatizan la necesidad de construir estrategias específicas para

abordar el consumo de sustancias desde edades tempranas. Reconocen

que la escuela es un lugar clave para implementar acciones preventivas,

dado que se ha identificado un aumento en la disponibilidad de drogas entre

los estudiantes. Estos lineamientos proponen un enfoque integral que

incluye la educación sobre los riesgos asociados al consumo, así como el

desarrollo de habilidades sociales y emocionales entre los alumnos.

Además, se sugiere fomentar la participación activa de toda la comunidad

educativa, incluyendo padres y docentes, para crear un entorno seguro y

saludable (Gobierno de México, 2020).

La Estrategia en el Aula: Prevención de Adicciones, desarrollada por la

Secretaría de Educación Pública en México, busca instrumentar acciones

educativas que contribuyan a la prevención del consumo de drogas entre

56
estudiantes de secundaria y educación media superior. Esta estrategia

incluye una guía para docentes que proporciona información sobre las

consecuencias del consumo y herramientas para sensibilizar a los

estudiantes. Se enfoca en promover el conocimiento sobre los efectos

nocivos de las drogas y desarrollar habilidades de autocuidado y toma de

decisiones responsables (Secretaría de Educación Pública, 2021).

Un artículo sobre Prevención e Intervención en Adicciones para Ambientes

Educativos destaca la importancia de las escuelas como entornos

protectores donde se pueden implementar programas educativos efectivos.

Este artículo subraya que las instituciones deben llevar a cabo programas

basados en evidencia que se adapten a las realidades culturales y sociales

de las comunidades escolares. Además, enfatiza la necesidad de capacitar

al personal educativo para identificar comportamientos de riesgo y

proporcionar apoyo temprano a los estudiantes (UDLAP Consultores, 2023).

38. ¿Cuál es le marco legal que protege a los estudiantes?

El Artículo 3° de la Constitución establece que toda persona tiene derecho a

recibir educación, la cual debe ser laica, gratuita y obligatoria en los niveles

preescolar, primaria y secundaria. Según González (2020), esta disposición

constitucional no solo garantiza el acceso a la educación, sino que también

promueve el desarrollo integral de los individuos, fomentando el respeto a

los derechos humanos y las libertades fundamentales. Esto establece una

base sólida para la protección de los estudiantes en el sistema educativo

mexicano.

La Ley General de Educación complementa lo establecido en la

Constitución y detalla los derechos y responsabilidades en el ámbito

57
educativo. Según Ramírez (2019), esta ley establece que todos los

habitantes tienen derecho a acceder a una educación de calidad sin

discriminación y prohíbe cualquier tipo de cobro por servicios educativos

obligatorios. Además, se enfatiza la inclusión de niños y adolescentes con

discapacidad y aquellos que provienen de grupos vulnerables.

La Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes refuerza la

protección de los estudiantes al reconocer su derecho a una educación que

respete su dignidad humana. Esta ley establece que las autoridades deben

garantizar un ambiente escolar seguro donde se prevengan situaciones de

violencia y acoso. Además, promueve la participación de los estudiantes en

la toma de decisiones relacionadas con su educación (Martínez, 2021).

39. Conclusiones y futuras líneas de investigación

El consumo de drogas, especialmente entre adolescentes, ha aumentado

considerablemente en los últimos años. Este incremento se asocia con

múltiples problemas, incluyendo un mayor riesgo de trastornos mentales y

conductas de riesgo. Según González (2020), entre el 65% y el 75% de los

adolescentes que consumen drogas también presentan trastornos

mentales, lo que complica tanto el diagnóstico como el tratamiento.

El costo del consumo de drogas es significativo no solo en términos de

salud pública, sino también en términos económicos. En Estados Unidos, se

estima que el uso indebido de sustancias le cuesta a la sociedad más de

$700,000 millones al año debido a gastos en atención médica y

criminalidad. Esto subraya la necesidad de políticas efectivas que aborden

tanto la prevención como el tratamiento (Smith, Johnson, & Lee, 2019).

58
Las políticas internacionales sobre drogas han mostrado ser ineficaces en

sus objetivos declarados, como reducir la producción y el tráfico de drogas.

Según Martínez (2021), a pesar del aumento del consumo, solo una

pequeña fracción de las personas con trastornos por consumo de drogas

tiene acceso a tratamiento adecuado.

59
III. METODOLOGÍA

La metodología que sirve a los fines del presente trabajo de investigación es de

tipo documental, pues se centra en la recopilación y análisis de datos

recopilados de investigaciones previas, informes institucionales y estadísticas

relevantes. El estudio se caracteriza como descriptivo, ya que busca detallar y

explicar de manera clara el impacto de la legalización de las drogas en el

comportamiento, rendimiento académico y la salud de los estudiantes en

instituciones educativas.

Se recopilarán y analizarán estudios académicos, informes gubernamentales y

estadísticas educativas que aborden el consumo de drogas en adolescentes y

su relación con el entorno escolar. Además, de un análisis sistemático de los

documentos seleccionados, enfocándose en identificar patrones y describir las

repercusiones de la legalización de las drogas en el entorno educativo.

Su objetivo principal es identificar características, patrones y tendencias

relacionadas con el consumo de drogas en estudiantes y cómo esto se refleja

en su desempeño académico, conductas sociales y su salud física y mental.

3.1 CONSIDERACIONES ÉTICAS

El desarrollo del presente trabajo sobre la legalización de las drogas y su

impacto en las instituciones educativas requiere una atención cuidadosa a las

consideraciones éticas. A continuación, se presentan los aspectos

fundamentales a tener en cuenta para garantizar que la investigación se lleve a

cabo desde un valor ético adecuado:

60
En primer lugar, se debe garantizar el respeto por la dignidad y la privacidad de

todas las partes involucradas. Aunque el estudio es documental, cualquier

información obtenida de fuentes previas, debe ser tratada desde un uso

correcto y responsable. Además, es importante tratar con respeto y sin

estigmatización a las instituciones educativas, estudiantes y comunidades

mencionadas en el análisis.

Todas las fuentes consultadas se encuentran citadas adecuadamente,

respetando los derechos de autor y evitando cualquier forma de plagio.

Resaltando que las fuentes y la metodología utilizada para el análisis se

describen claramente en el trabajo. Dado que el consumo de drogas es un

tema delicado, la información presentada se basa en evidencia científica y

comunicada de manera que no promueve la desinformación.

61
III. RESULTADOS Y CONCLUSIONES

El estudio muestra que el consumo de sustancias ilícitas, especialmente

cannabis, ha aumentado entre los estudiantes en contextos donde la

percepción de riesgo disminuyó tras la legalización. Este fenómeno coincide

con investigaciones como la de Pérez Payrol et al. (2018), quienes destacan

que el acceso más normalizado puede influir en la aceptación del consumo. Por

ejemplo, más del 50% de los estudiantes encuestados en diversos estudios

admitieron haber consumido drogas al menos una vez, lo cual está relacionado

con factores como la falta de supervisión familiar y la influencia de mensajes en

medios de comunicación que banalizan el consumo.

Además, programas preventivos como los realizados en Guadalajara por

Valadez García et al. (2021) han sido efectivos al incluir a los padres,

mejorando la comunicación familiar y reduciendo la frecuencia de consumo

entre los adolescentes. Esto demuestra que las estrategias de prevención

pueden tener resultados positivos si son integrales y consideran la participación

de las familias.

La hipótesis de la investigación no se confirma del todo, ya que la legalización

reduce la percepción de riesgo y puede incrementar el consumo experimental.

Sin embargo, este aumento no siempre se traduce en adicciones ni afecta de la

misma manera a todos los estudiantes. Factores como el entorno

socioeconómico y la calidad de las intervenciones educativas son

determinantes.

Es importante incluir programas educativos que no solo informen sobre los

riesgos del consumo, sino que también involucren a las familias y a los

62
docentes, como lo plantea Scoppetta (2022) al resaltar la efectividad de

enfoques integrales que consideran el entorno del estudiante.

El impacto del consumo no es igual para todos. Los estudiantes en ambientes

familiares conflictivos o sin supervisión adecuada tienen más probabilidades de

experimentar problemas académicos y de comportamiento. Los resultados

coinciden con estudios como el de Calero Plaza et al. (2020), que destacan la

importancia de programas comunitarios para fortalecer la protección de los

adolescentes. Sin embargo, se observan diferencias en los resultados de estas

estrategias dependiendo del contexto cultural y educativo.

Por ejemplo, el modelo de prevención de Islandia, basado en actividades

extracurriculares y el fortalecimiento de los lazos familiares, ha reducido

significativamente el consumo juvenil. Este enfoque contrasta con las

estrategias utilizadas en México, donde las acciones son menos preventivas y

más reactivas, lo que limita su efectividad.

Además, mientras en países como Canadá las políticas educativas incluyen

programas específicos para educar a los jóvenes sobre los riesgos del

cannabis, en México muchas escuelas carecen de recursos suficientes para

implementar programas similares. Esto refleja una desigualdad en la capacidad

de prevención y en el impacto de las políticas educativas.

En resumen, aunque la legalización de las drogas puede influir en la

percepción y consumo entre los jóvenes, las soluciones más efectivas parecen

ser aquellas que combinan educación, apoyo familiar y programas preventivos

bien diseñados. Es importante fortalecer estas estrategias en contextos

escolares para reducir los riesgos y promover el bienestar de los estudiantes.

63
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