Resumen
Durante la porción del libro leída, el autor se dedica a estudiar pausadamente y a
profundidad sobre diferentes temas teológicos escritos en el Nuevo Testamento, esto lo va
sustentando de manera académica, exponiendo fielmente aquello que Dios inspiró a los
escritores para ser escrito para edificación de su iglesia.
Primero hay una reseña histórica sobre el desarrollo de la obra a lo largo de la
historia, y como es que el contexto del escritor ha podido influir en su manera de percibir lo
plasmado en las Escrituras y como es que son parte de diferentes temáticas desde la
perspectiva de Dios. Parte de esa perspectiva va a ser dada por los pensamientos liberales y
conservadores que se hallaban en tensión y que antagonizan conceptos entre sí.
De ahí Ladd empieza a desarrollar el mensaje del evangelio, primero desde la
predicación de Juan el bautista y sus conceptos en cuanto a lo que Jesús iba a hacer con sus
diferentes énfasis. De ahí pasa a tratar propiamente la persona de Jesús y su ministerio y
enseñanza. De lo que enseñó y predicó pasa a tratar lo que los diferentes autores escriben
sobre quien es Cristo, esto desde perspectivas diferentes pero dando un sentido y
continuidad a todo lo escrito en el Nuevo Testamento.
Una vez que trata sobre la persona de Jesús, se enfoca en su misión principal y como
es que lo describen los autores, resaltando el aspecto muy cercano a su época como el
encontrar al Jesús histórico desprovisto de mitologías y el problema que surge al intentar
hacer ello. Escribe sobre la teología inmersa en los evangelios sinópticos, que por su
carácter biográfico aportan temas muy similares, no siendo así en el caso de Juan el cual
cuenta con teología mucho más profunda y cautivante para poder encontrar al Jesús divino
superando al histórico.
Reseña
Definitivamente este es un libro que sobresale de lo que había leído hasta el
momento, el interés del autor en profundizar y explicar los temas que va descubriendo
desde la misma Escritura, le hacen ser una lectura, que al inicio se torna pesada y
complicada, pero que con el correr de las hojas es atrayente y cautivante.
Para hacer honor a la verdad me siento fuera de lugar al momento de intentar hacer
una reseña de tal obra, ya que su profundidad y dedicación a las Escrituras es algo que hoy
no es nada común, si a eso le sumamos su carácter conservador, se puede calificar como
una obra que sirve a todo siervo de Dios para encontrar la profundidad de temas quizás
poco predicados.
Algo que me gusta es el sentido que le da al mensaje del Reino de Dios, el cual esta
tan fundamentado que lleva a pensar cómo es posible que dicha predicación no sea
recurrente en las iglesias de sana doctrina y que llame la atención como sectas utilizan ese
concepto y es muy atrayente. Es un mensaje adelantado a su época desde este tiempo.
Si se lo piensa detenidamente el Reino mismo es una predicación de Cristo, es
necesaria para entender cómo es que Dios quiere que nos comportemos, me hace pensar
mucho en idiomas, cuando llega un extranjero su manejo del idioma es distinto, sin
mencionar el acento mismo, pero así como es visible una diferencia en el manejo del
lenguaje, los cristianos deberían manejarse según las nomas mismas del Reino al cual
pertenecen por adopción.
La parte introductoria es de las más enriquecedoras que he leído, da un contexto el
cual se asemeja en demasía a lo que se vive actualmente, esto deja ver cómo es que el amor
hacia la Biblia por parte del autor se hace patente al encarar los conflictos racionales de la
época, sería interesante saber que tendría que decir hoy en día respecto a los movimientos
liberales dentro de la iglesia de Cristo.
Algo que si me hubiese querido que dé más profundidad es al concepto mismo de la
identidad de Jesús y su contraste con el pensamiento liberal de que hay una historia que
debe ser despojada del mito y exageración. Si bien hoy tenemos acceso a mayor
información sobre los tiempos de Cristo en la tierra, creo que una mejor argumentación de
su identidad, dejando de lado lo escrito sobre los tratados de Juan, hubieses sido muy
enriquecedora y desafiante frente a los racionales que buscaban dejar a la segunda persona
de la Trinidad para quedarse con un hombre bueno.
Si bien entra en consideración y conceptos divinos en la parte del cuarto evangelio, lo
cierto es que podría probar con evidencias que no hay un Jesús a desmitificar, sino un Dios
al cual se ha revestido de humanidad en una unión misteriosa. Al tratar temas como lo
concerniente al Espíritu Santo y Escatología, me hace pensar que quizás deberíamos tener
un orden diferente en el nuevo testamento que nos permita entender cómo se dieron las
cosas desde la perspectiva de un autor. El hilo conductor de esta parte es para detenerse y
pensar cada pocas palabras.
Seguramente esta va a ser una de mis obras más consultadas, coincido en la gran
mayoría de conceptos que maneja, sin embargo una actualización y adición de mayor
información, en especial en el sentido gramatical con los nuevos manuscritos y sus
correcciones, es imprescindible para ser una obra, no solamente vigente, sino necesaria y de
vanguardia para el siervo estudiosos.
Aplicaciones
Como aplicación para mi vida, más allá de los evidentes mensajes, está el concepto
de concentrarme aún más en las Escrituras, dejando de lado quizás los otros libros
resultados de un pensamiento ajeno, es impresionante como es que uno pude ir
descubriendo grandes verdades por el estudio serio y sistemático de la Biblia.
Creo que para el ministerio el exponer sobre el Reino de Dios de la manera que
presenta el autor es necesario para estos tiempos donde la frase “Reino de Dios” es
acompañada por una solicitud de ofrenda o donativo. Cristo mismo predico al respecto,
pero las iglesias por miedo a ser malentendidas o asociadas a una secta se han dejado ganar
y otros como los Testigos de Jehová se han adueñado del término.
Otro desafío para la Iglesia es el de poder conformar y sostener miembros que se
dediquen a estudiar las Escrituras, dejar de lado tanto mensaje circunstancial y volver de
corazón a la Biblia, esto representa un esfuerzo enorme por parte del predicador y muchas
veces la congragación no valora, sino que sobre carga a los pastores y se conforman con
mensajes temáticos de necesidad urgente y no con mensajes que transformen la realidad.