SEMINARIO BÍBLICO U.C.E.
DUALISMO DE JUAN
Trabajo
presentado en cumplimiento parcial de los requisitos de la materia
TEOLOGÍA BÍBLICA DEL NUEVO TESTAMENTO
ENRIQUE ERNESTO SOLARES MENDIZABAL
7 de noviembre de 2019
INTRODUCCIÓN
Dentro de la obra del apóstol Juan, es notable el uso que hace del pensamiento
dualista, y de expresar la separación de dos naturalezas, que es divina y la que se opone a
Dios absolutamente. Juan muestra esto en sus discursos en los cuales da las máximas
haciendo un paralelismo antitético entre los enunciados de Jesús. De la misma forma es que
lo hace en sus epístolas al mostrar las actitudes que debe tener un creyente genuino frente a
un non-creyente.
Crea un abismo en el cual no hay lugar para matices grises entre un negro y un
blanco, esto sumado a la labor que realiza para enaltecer la obra de Cristo como Dios en la
tierra da una obra en la cual muestra que esa separación se da por la diferencia de todos los
hombres respeto a Jesús y esto deriva en el hecho de que lo que Él hacía marcaba un
caminar diferente para toda la humanidad, en antagonismo a como se caminaba
habitualmente.
Juan se diferencia del dualismo platónico, por cuanto da a la realidad la validación de
bondad, no así Platón que mira que esta realidad está totalmente corrompida y que lo ideal
es lo bueno, Juan ancla su tesis de bondad de una realidad en Cristo, ya que es una persona
física y no un conjunto de ideas. Lo que es alentador para el lector que puede tener más que
un conjunto de ideas abstractas para conducirse por la vida. En el presente trabajo se
profundizara en el pensamiento dualista de la obra de Juan en tanto lo plantea y desarrolla
en su Evangelio y sus 3 epístolas. Por los alcances y limitaciones del presente no se
abordara el dualismo dentro de Apocalipsis, aunque lo analizada responde al pensamiento
del autor y también se identifica en el último libro de la Biblia.
EL DUALISMO JUANINO
EL MUNDO
Tiene su importancia central al ser el lugar donde se va a realizar el acto de gracia de
Dios, no se trata solamente de una palabra que hace referencia a un lugar físico, como
podría darse la frase del “mundo oriental”, sino se trata de un ámbito de oscuridad donde la
luz ha venido a resplandecer y dar salvación. Este κόσμος tiene un halo de tinieblas por
cuanto va a ser el lugar o reinado que se opone a la luz que es Cristo.
Respecto a esto Bultmann escribe: “La esencia del κόσμος es, pues, la oscuridad, en
concreto oscuridad no como una sombra que se encuentra encima del mundo, un destino,
sino como su esencia propia, en la que él se encuentra a gusto”1. Aquí es donde empieza
Juan a desarrollar su pensamiento dualista. Una Luz y un Mudo de tinieblas que se
encuentran distanciados y que no hay puntos intermedios entre ambos.
Este pensamiento va a enmarcar toda la obra del Apóstol Juan en cuanto a la función
de Cristo y su naturaleza divina dentro del orden de la creación. Por eso es que se deja de
lado al maestro con las parábolas para centrarse en el que anuncia el Reino venidero y que
hace señales y prodigios que destacan su divinidad. Entonces crea el dualismo entre el
Reino y el Mundo, que deriva en el dualismo de los gobernantes de ambos lados.
Entender κόσμος dentro de la teología de Juan es necesario para saber dónde
encuentra la maldad que ha venido Cristo a vencer, no se puede dar una interpretación sin
tener en cuenta el contexto del apóstol que, de manera controlada por Dios, ha influenciado
en su vida y pensamiento. Tampoco se puede tomar la acepción helenista de la palabra,
1
Rudolf Bultmann, Teología del Nuevo Testamento, trad. Víctor A. Martínez de Lapera, (Salamanca:
Ediciones Sígueme, 1980), 431.
porque es indudable que Juan no está escribiendo un tratado sobre filosofía griega, sino un
mensaje a la iglesia del Señor Jesucristo. El Diccionario Bíblico Certeza nos da una
definición del contexto de Juan: “No es el mundo como Dios quiso que fuese, sino “este
mundo” opuesto a Dios, que sigue su propia sabiduría y vive a la luz de su propia razón (1
Co. 1:21), sin reconocer a la Fuente de toda verdadera vida e iluminación (Jn. 1:10).”2
Se puede referir a un lugar físico, aunque con mayoría se refiere a la humanidad en su
conjunto, para Juan es un conjunto de elementos que responden a una influencia contraria a
Dios. Un conjunto que debe "ser exorcizado por el Espíritu de Dios.”3 Y en este contexto es
que el apóstol describe a un κόσμος corrompido donde resplandecerá una luz que vencerá y
triunfará, de esta misma luz cada creyente debe aprender y emular su estilo de vida.
A este mundo se le concibe como la fuerza opuesta a Dios, aquello que está sometido
bajo esclavitud y que nada bueno aporta a la obra de Dios, es una tergiversación de un plan
perfecto que dentro de la soberanía divina, no ha sido destruido completamente. El hombre
ha de tener un papel importante en el dualismo juanino ya que habita y pertenece al mundo,
y es esa parte del mundo que Juan expone que Dios salvará por el sacrificio de Cristo. En
cuanto al hombre Bultmann dice que “para él existe únicamente la posibilidad de ser de
Dios o del mundo.”4 No existen puntos intermedio en ese abismo, y el mundo como lo
expresado el presente trabajo, y mucho mejor como lo expone Juan, constituye la perdición,
o como Bultmann diría, la nada.
DIOS Y EL MALIGNO
2
“Mundo”, Nuevo diccionario Bíblico Certeza, ed. Lee R. Van Dixhorn, (Buenos Aires: Certeza
Unida, 2003), 918.
3
Ibíd. 919.
4
Rudolf Bultmann, Teología del Nuevo Testamento, 435.
Juan hace muchas distinciones entre lo que es de Dios y lo que es del maligno, en el
evangelio va mostrando como es que Cristo mismo hace esa separación. Muestra cómo es
que hay cosas que son del mundo y cosas que son divinas, si bien este pensamiento esta
mas explicado es sus cartas, en especial la primera, queda claro que el anhelo del apóstol es
mostrar que deben haber diferencias entre los que andan en tinieblas y los que andan en la
oscuridad y cómo hacer para no tropezar (Jn. 8:12; 9:5; 11:9; 12:35, 46).
Una Guía en cuando a lo que pertenece a Dios es profundizada y desmenuzada por
Pablo cuando habla del fruto del Espíritu en Ga. 5:22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor,
gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas
no hay ley”5. En este pasaje se deja un amplio abanico de una muestra de conversión, pero
Juan lo hace más práctico de forma que no esté sujeto a interpretaciones o conjeturas, esto
deriva de la relación que tuvo con Cristo. Cuando dice en 1Jn. 2:3-6: “Y en esto sabemos
que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y
no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que
guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto
sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” 6.
No se trata simplemente de un discurso moralista, sino de cómo es que el apóstol ha
aprendido sobre la diferencia existente entre el cielo y este mundo, sin llegar a un discurso
platónico, Juan hace una diferenciación entre lo de arriba y lo de abajo, muy diferente a lo
que los otros discípulos entendían, como un asunto temporal entre lo presente y el Reino
venidero. Juan ve otra perspectiva en cuanto a lo que significa la presencia de Cristo, tiende
a ver dos realidades ocurriendo en un mismo plano temporal. Ladd lo explica así: “El
5
Biblia de estudio MacArthur, Versión revisada de Reina Valera, 1960 (Nashville: Grupo Nelson,
2011). Toda cita bíblica será tomada de esta versión salvo cuando se indique de otra forma
6
Ibíd.
dualismo de Juan es fundamentalmente vertical: un contraste entre dos mundos-el de arriba
y el de abajo”7.
Pensando en el actuar de Dios y el maligno se entiende que van para rumbos
opuestos, contrarios e irreconciliables, tales fundamentos hoy en día son muy necesarios de
recordar, e medio de tanto relativismo, ya que Juan por inspiración de Dios escribe líneas
dulces impregnadas de pensamiento radical, no como un extremista, sino como alguien que
entiende que debe haber una diferencia entre un non-creyente y uno que sí lo es. Los
pensamientos dualistas de Juan en torno a Dios y su actuar frente al modo del maligno dan
la base suficiente como para poder estructurar una ética cristiana basada en la Palabra de
Dios, no deja abstracciones ni especulaciones, sino fundamentos concretos y no
negociables para un verdadero hijo de Dios.
Las repercusiones de plantear con meridiana claridad el actuar de Dios versus el del
maligno converge en la naturaleza misma de Dios, no se trata de postulados arbitrarios que
no encuentran eco en algo que sea inalterable, no son pensamientos moralistas
circunstanciales los que definen la dualidad juanina, sino por el contrario es la revelación
de la naturaleza de Dios lo que hace posible el generar un pensamiento crítico y acorde a
las necesidades de la vida cristiana en santidad. El comentario bíblico contemporáneo
aporta a esto:
“En este caso, en un estilo claramente juanino, el autor dice de manera breve pero
firme: Dios es luz. Así afirma el esplendor y la gloria de Dios en su acción
autoreveladora para ser “visto” o conocido. Vivir en las tinieblas es incompatible con
tener amistad con Dios. Igual que otros escritos del NT se enseña que los discípulos
deben ser luz y vivir o caminar en la luz. La razón es la naturaleza de Dios ya que él
es la fuente y esencia de la santidad, la justicia, la bondad y la verdad”8
7
George Eldon Ladd, Teología del Nuevo Testamento, trad. José-María Blanch y Dorcas Gonzales
Bataller, (Barcelona: Editorial Clie, 2002), 331.
EL DUALISMO EN LA VIDA COTIDIANA
Juan utiliza distintas analogías para mostrar cómo es que se combinan distintas
posiciones en la vida cotidiana de un creyente, pero sin lugar a duda hay un antes y un
después que colisionan y se enfrentan constantemente en la vida de un creyente. Pablo lo
profundiza con la lucha contra la carne, pero Juan va más allá, al mostrar que hay un
cambio absoluto y perpetuo en la vida de una persona convertida.
Es decir que Juan no solamente genera un discurso filosófico y teológico en cuanto al
Reino de Luz y el reino de las tinieblas, sino que crea una línea de conducta adecuada para
el creyente. Y deja en claro que hay personas que en apariencia son convertidas pero que
sus obras manifiestan su verdadera naturaleza, esto no intenta dar una proyección en cuanto
a si se puede o no perder la salvación, sino que se puede llegar a comprobar si realmente
está ocurriendo un cambio en la vida del creyente. Para Juan no hay algo que se pueda
oponer Cristo, esto lo deja muy en claro en su obra del evangelio, esta supremacía se
observa cuando se habla de la gloria de Dios, que no solamente tiene el entendimiento de
honra honor y alabanza que se le da en el ámbito cristiano, sino también en un sentido de
poder. Ladd escribe lo siguiente: “Sin embargo, en Juan, a diferencia de los Sinópticos, la
gloria de Dios se pone de manifiesto en el ministerio de Jesús”9.
Juan también ve esto en el caminar de la vida de un creyente genuino, esto lo expone
de manera concreta en sus epístolas, en la primera hace comparativas de las personas que
realmente tienen a Cristo y las que no, por hechos tangibles es capaz de juzgar la realidad
8
Comentario Bíblico Contemporáneo: Estudio de toda la Biblia desde Ámerica Latina, Ed. René
Padilla, (Buenos Aires: Certeza Unida, 2019), 1653
9
Ibíd. 391.
espiritual que está viviendo la persona, cabe entender que no es un juicio en base a las
apariencias, sino en base a obras abiertas y manifiestas de las personas que dejan entrever
su corazón. Aquí es donde va a hacer un uso interesante del término κόσμος, para denotar
ese grupo enemistado con Dios. Ladd lo explica así:
“La palabra establece un marcado contraste con los discípulos de Jesús. Estos antes
pertenecían al mundo, pero han sido escogidos para pertenecer a Cristo (17:6),
aunque tengan que seguir viviendo en el mundo (13:1; 17:11, 15). Ya no comparten
el mismo mundo porque pertenecen a Jesucristo, pues han recibido su palabra
(17:14)”10
Tiende a hablar de la victoria en la cual vive un creyente, esto por medio de estar
dentro de la vida cristiana, no así por una fuerza humana, sino por permanecer en Cristo. El
Comentario Bíblico Contemporáneo lo resume de esta forma: “Juan resume los tres temas
centrales de su pensamiento en esta carta: fe, amor y obediencia. La fe tiene el doble efecto
de introducirnos en la familia de Dios…y haciéndonos vencer al mundo”11. Juan a la verdad
ve una complejidad muy profunda en cuanto a la vida cristiana se refiere, siendo su
pensamiento en cuanto a la convergencia de dos mundos antagónicos dentro de la vida de
las personas, quizás es un entendimiento más cabal que de los otros evangelios en la forma
en que se transita este mundo hasta llegar al encuentro con el Señor. En su dualismo
descubre la comunión, como ese vínculo que une al creyente con Cristo y lo separa de la
influencia del mundo, esta comunión es lograda por medio de obedecer y responder al
ejemplo de la vida de Jesús en todo ámbito. Ryrie escribe: “Así la comunión depende de
nuestra respuesta a la norma, la cual es Dios mismo y de darnos cuenta de nuestro estado
imperfecto mediante la confesión de los pecados conocidos.”12
10
ibíd. 333.
11
Comentario Bíblico Contemporáneo: Estudio de toda la Biblia desde Ámerica Latina, 1657.
12
Charles Caldwell Ryrie, Teología Bíblica del Nuevo Testamento, trad. Elsa Ramirez y Evis
Carballosa, (Grand Rapids: OUTREACH Publications, 1983), 300.
En su segunda epístola es recalcable como habla de una realidad sujeta a
interpretación, al decir que el que no persevera no tiene a Cristo (2 Jn. 1:9), esto muestra
cómo entiende la naturaleza nueva de un creyente genuino, el perseverar pese a la realidad
que ha vivido Juan significa mucho más que lo que hoy en día representa en el contexto
boliviano, partiendo de que no se escucha de martirios o de muertes por causa del
evangelio, sin embargo al ser una presión más sutil y débil en muchos casos, los creyentes
viven engañados en cuanto a lo que significa llevar una vida cristiana verdadera. Es más,
hay una forma que Juan describe de cómo tratar a los apostatas y Keener escribe al
respecto: “En los Rollos MM, cualquiera que proveyera para un apóstata de la comunidad
era tenido como apóstata simpatizante y se le expulsaba de la comunidad, tal como se había
hecho con el apóstata”13. En contraste con las comunidades esenias hoy en día muchos
cristianos buscan amar y dar todo a los que a la verdad son falsos maestros o apóstatas del
verdadero evangelio, en el sentido de no predicarles sobre su error y en su lugar darles
cosas materiales, esperando que el descubrimiento del amor y la santidad de Dios se den
por generación espontánea.
Esta dualidad ayudaría mucho a quienes viven un cristianismo “a su manera”, que no
hace nada más que evidenciar la ausencia plena del evangelio en sus vidas, no como algo
olvidado o perdido, sino como algo que nunca fue alcanzado y queda como una sombra de
lo que pudo haber sido. En pocas palabras se tienen a simpatizantes de Cristo más no
creyentes. Ryrie expone lo siguiente:
“El mundo y el cristiano aparecen separados uno del otro no en un sentido metafísico
dualista, sino más bien en un sentido ético. Afirmaciones tales como es las que
aparecen en Jn 3:16 y 1 Jn 2:2 rechazan la idea de que el mundo es intrínsecamente
malo. Sin embargo, el cosmos odia a Cristo y a Sus discípulos, está bajo autoridad del
13
Craig S. Keener, Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo testamento, 739.
maligno, es pasajero (Jn. 7:7; 8:23; 14:17, 30; 15:19; 17:14; 1 Jn. 3:13, 5:19); polo
tanto, no debe recibir el amor del cristiano (1 Jn. 2:15-16)”14
CONCLUSIONES
Como conclusiones del presente trabajo se llega al conocimiento de que el dualismo
de origen helénico es perfeccionado en la obra de Juan, por cuanto no se queda con un
mundo ideal imposible de comprobar, sino que el antagonista de la oscuridad ha caminado
por la tierra y ha sido un hombre real. No es un pensamiento que es etéreo, sino físico y
concreto que deja un precedente de cómo se debe caminar en esta vida.
Juan al entender que Dios se hizo presente en la creación crea un entendimiento
teológico de dos fuerzas que colisionan en el plano real y presente, no se centra en algo que
vendrá en un tiempo o que está lejano, sino que tanto la luz y la oscuridad tienen presencia
en el presente y ambos se repelen de tal forma que no dejan un espacio al medio en el cual
algún ser humano pudiese habitar. Para entenderlo de forma sencilla, muestra que
solamente hay 2 bandos y que la pertenencia a uno significa y suscita la rivalidad con el
otro.
Juan entiende el mundo de una forma muy profunda, que lleva a confusión si uno no
respeta el contexto del autor y el uso de la palabra en su obra completa, ya que el κόσμος de
Juan difiere con el de otros autores bíblicos así también en el entendimiento del uso de ese
término. No se debe alejar ni hacer un cruce de entendimiento semántico del “mundo” de
Juan respecto a otros autores, como Pablo, que dan otros nombres al antagonista de Dios,
en todos los casos se hará una referencia a las tinieblas utilizando distintas palabras y no
pueden ser cambiadas o confundidas entre sí.
14
Charles Caldwell Ryrie, Teología Bíblica del Nuevo Testamento, 276.