2.2.
IMPORTANCIA DE LA CONTABILIDAD DE GESTIÓN PARA LA TOMA DE DECISIONES
La contabilidad de gestión se desarrolla principalmente para cubrir las limitaciones de la información
financiera ante determinados aspectos claves, imprescindibles para la toma de decisiones. A la hora de
tomar cierto tipo de decisiones, especialmente en las empresas industriales, la contabilidad financiera
no proporciona la información suficiente que las organizaciones necesitan, y en muchos casos, la
información tomada de la contabilidad financiera no es la más adecuada, porque se debe ajustar en su
elaboración a los principios contables generalmente aceptados.
Un requisito importante que no siempre se ha tenido en cuenta para elaborar la información es saber
qué necesidades de información tienen las personas que van a hacer uso de ella. La contabilidad de
gestión ha ido evolucionando con el tiempo, y actualmente se están tomando las mencionadas
necesidades de información como punto de referencia.
Uno de los objetivos primordiales de la contabilidad de gestión es entregar a los altos directivos de la
empresa la Información Indispensable como herramienta útil para una correcta y acertada toma de
decisiones que le permitan lograr las metas, objetivos y grado de responsabilidad, como también
controlar las responsabilidades del personal a su cargo (Valdez, 2017).
Respecto a este punto, es necesario hacer una reflexión sobre las fuentes que proporcionan la
información y el grado en que las decisiones a tomar por la dirección pueden verse afectadas. Si el uso
de esa Información puede generar consecuencias negativas, podría darse el caso de que presenten solo
la información que les va a beneficiar y en la forma en que les reporte más utilidad. En este sentido, se
puede Indicar que, al existir manipulación Informativa, es decir, al no tener la Información completa de
cada uno de los procesos en la empresa, se incurre en errores graves, que a su vez surten efecto en la
mala toma de decisiones, y esto afecta a la organización en todo su entorno.
Los sistemas de información contables han de ser útiles a una amplia variedad de usuarios, por lo que no
es posible utilizar un mismo sistema de medidas para cumplir con todos los objetivos que se pretenden
alcanzar con la información contable (Iglesias, 2004).
Al aceptar que el objetivo de la contabilidad de gestión es el suministrar suficiente información para la
toma de decisiones en la empresa, esto promueve la eficiencia global de la organización; es por ello que
Iglesias (2004) afirma que los sistemas de medida que se utilicen y los modelos de decisión que se
apliquen han de basarse en criterios económicos, por lo que los enfoques clásicos basados en el cálculo
del costo del producto y en el modelo de costeo por absorción no solamente no permiten alcanzar la
meta, sino que distraen al directivo y le impiden enfocar los esfuerzos de mejora.
De este modo, para obtener de manera indispensable la información que se necesita, es de importancia
contar con una eficiente infraestructura administrativa y técnica, una infraestructura contable eficiente
que permita controlar y evaluar de manera oportuna la gestión realizada. De la misma manera, Borjas
(2007) afirma que, teniendo en cuenta los instrumentos de control que ofrece la contabilidad de gestión,
las particularidades de las empresas, y la situación actual de implantación y uso de sistemas de
información en dichas organizaciones, resulta oportuno y pertinente realizar estudios sobre los sistemas
de control de gestión que pueden aplicar las organizaciones.
Por lo expuesto anteriormente, se debe conocer de manera plena el desenvolvimiento de toda la gestión
que realiza la empresa con políticas administrativo-contables, es decir, saber la actuación del equipo
gerencial, del equipo contable y financiero, permitiendo que esto permita la optimización de recursos y
así el cumplimiento de los objetivos, ya que la contabilidad es la base para la toma de decisiones.
En el caso de que se presenten situaciones contrarias a la descrita anteriormente, las empresas podrían
verse afectadas en aspectos clave como la competitividad y rentabilidad, pues al dificultarse el control, la
evaluación de la gestión y la propuesta de cursos de acción correctivos serían arduos de alcanzar. De esta
forma, el empleo de la contabilidad de gestión contribuye notablemente en la adopción de mejores
decisiones empresariales (Borjas, 2007).
2.3. La contabilidad de gestión en el Ecuador
2.3.1. Nivel de normalización de la contabilidad de gestión
Luego de revisar la normativa legal y fiscal que controla el manejo y funcionamiento de las empresas
Industriales en Ecuador, no existen principios, normas o modelos recomendados por alguna entidad de
carácter profesional que marquen pautas a seguir en la contabilidad de costos. Dentro de la profesión,
esta función le corresponde al Instituto de Investigaciones Contables del Ecuador, que no se ha
preocupado de ello. De acuerdo con la ley, la Superintendencia de Compañías es la encargada de emitir
normas contables, y tampoco lo ha hecho.
2.4. La contabilidad de gestión en la práctica
Aunque en la actualidad la automatización y mecanización de los procesos ha hecho que se replanteen
los sistemas de contabilidad de costos, la mayoría de las empresas aún continúan acumulando sus costos
por procesos, utilizan los sistemas de costos estándares para la valoración del costo de producción e
incorporan todos los costos de fabricación, sean estos fijos o variables: materiales, personal y costos
indirectos de fabricación (Ripoll, 2014).
Partiendo de lo anterior, es importante especificar cada uno de los términos, es decir, a qué se refiere la
contabilidad de costos y la contabilidad de gestión; es por ello que Ripoll (2014) afirma que el término
contabilidad de costos se refiere a las actividades efectuadas para satisfacer las necesidades de la
contabilidad financiera, es decir, la elaboración de las cuentas anuales. El término contabilidad de
gestión tiene un uso más amplio que recoge, por una parte, al subconjunto de la contabilidad de costos,
y por otra, al análisis de costos y el control presupuestario.
2.5. Fundamentación teórica
2.5.1. La contabilidad
Existen algunas conceptualizaciones que debaten si la contabilidad es ciencia o técnica. Tomando en
consideración lo que indican algunos autores, la contabilidad:
Es una ciencia social de naturaleza económica que tiene por objeto, mediante un método especifico,
elaborar información en términos cuantitativos, relativa a la realidad económico-patrimonial que se da
en una unidad económica para que los usuarios de la información puedan adoptar decisiones en relación
con la expresada unidad económica; y es técnica que se utiliza para producir sistemática y
estructuradamente información cuantitativa expresada en unidades monetarias de las transacciones que
realiza una entidad económica y de ciertos eventos económicos identificables y cuantificables que la
afectan, con el objeto de facilitar a los diversos interesados el tomar decisiones en relación con dicha
entidad económica (Mora Roa, 2014).
Es así que la contabilidad general implica el análisis desde distintos sectores de todas las variables que
inciden en este campo; para esto es necesario llevar a cabo un registro sistemático y cronológico de las
operaciones financieras (García, 2015). La contabilidad general de una empresa, por lo tanto, implica el
control de todas sus operaciones diarias: compra, venta, gastos, inversiones, entre otras. El contador
debe registrar, analizar, clasificar y resumir dichas operaciones para volcarlas en un estado o balance con
información veraz.
2.5.2. Importancia de la contabilidad en las empresas
La aplicación o implementación de la contabilidad es importante para que una empresa consiga
mantener un buen funcionamiento en sus cuentas y trayectoria financiera en general; además, permite
tener controlados multitud de factores que garanticen su estabilidad y continuidad, por lo que, dentro
de todos estos factores, cabe destacar a la contabilidad en las empresas, para satisfacer necesidades en
cualquier tipo de negocio.
Es por ello que al mencionar la contabilidad en las empresas, se hace referencia a las técnicas que se
emplean para poder recopilar todos los movimientos contables que esta lleva a cabo, ya que, por la
revisión y estudio de los datos, es posible implantar modelos de control interno y llegar a tomar
decisiones en el seno de la compañía (Díaz, 2013).
2.5.3. Ventajas de la contabilidad en las empresas
La contabilidad supone una importante fuente de información para la empresa, y su aplicación aporta
infinidad de ventajas.
Para Rincón (2016), la finalidad de la contabilidad es desarrollar un producto que sirve para divulgar la
situación de un objeto, basado en la necesidad de un grupo de usuarios para el control y toma de
decisiones.
Coincide también Altamirano (2018) al indicar que la necesidad de presentar información útil, veraz y
oportuna a los diferentes stakeholders para una adecuada toma de decisiones ocasiona que los gerentes
busquen estrategias para mejorar la situación de la empresa.
2.5.4. Gestión contable
Es un mecanismo útil para el control de los movimientos comerciales y financieros de las organizaciones,
a través de la cual obtienen de esta manera, un incremento en la productividad y un mejor
aprovechamiento de los recursos de la organización. En relación con este tema, es conveniente Indicar
que, para algunos autores, existe al menos una característica:
Quienes toman decisiones en las empresas necesitan Información financiera en la que basar la
planificación y la actuación de sus actividades. Y a ellos, se suman una serie de agentes económicos que
igualmente están interesados en conocer el estado económico y financiero de las empresas, como son
los Inversores, los accionistas, el gobierno, los acreedores, entre otros. El sistema contable de una
organización es el encargado de desarrollar y comunicar esta información (Abolacio, 2018, p. 8).
2.5.5. La contabilidad de gestión
Es la concentración de las técnicas y conceptos contables para procesar los datos históricos, económicos
y estimados de una empresa, con la finalidad de brindar soporte para la toma de decisiones gerenciales,
y para realizar el nivel de eficiencia y eficacia en el pro- ceso administrativo, mediante la elaboración de
planes operativos que deben tener de base objetivos económicos reales y razonables. La eficiencia,
eficacia y efectividad de la contabilidad de gestión se determina mediante exigencias de la información
que demanda el control directivo; dicha información puede ser de análisis en diferentes áreas como los
centros productivos, líneas de negocio, líneas de producto, entre otros.
La contabilidad de gestión permite generar información económica, para facilitar a los usuarios realizar
un diagnóstico de la situación prospectiva de las empresas y que su vez permita una adecuada toma de
decisiones de esa planificación, teniendo en cuenta el contexto del cambio continuo para dar respuesta a
las necesidades planteadas en el seno de las organizaciones.
Al respecto, Buelvas y Mejía (2015) recalcan que para las empresas es importante contar con un sistema
de información contable-financiero integral, compuesto por la contabilidad financiera, la contabilidad de
costos y la contabilidad de gestión, que les permita un control de su gestión y mantenerse e incursionar
en los mercados de forma competitiva, contar con una herramienta» que les permita no solo identificar
los costos de producción, sino establecer una estrategia a largo plazo, buscando ser competitivas en un
entorno cambiante y dinámico, como en el que están inmersas.
La contabilidad de gestión hace referencia a un análisis económico orientado principalmente a facilitar el
proceso de toma de decisiones por la gerencia. Por consiguiente, este tipo de contabilidad debe tratar
todas las funciones de planificación de los gerentes, lo que implica la identificación de las tareas
gerenciales, así como, la planificación de los flujos de recursos y su evaluación (Viñas, 2005).
En tal sentido, Amat (2011) señala que la utilización de herramientas de contabilidad de gestión agrupa y
orienta todos los esfuerzos de la organización hacia la consecución de los objetivos, procurando la
eficiencia y la eficacia, por ello, se argumenta que la contabilidad de gestión se está desempeñando en
cualquier empresa como consecuencia de la necesidad Imperiosa de ser competitiva.
Dentro de las perspectivas que conllevan las herramientas de contabilidad de gestión, se destaca la
contribución a que todos los responsables se sientan motivados para la consecución de sus objetivos, en
concordancia con lo que argumenta Estévez (2013), quien agrega que los sistemas de Incentivos ligados
al control de la gestión realizada son de gran ayuda para la toma de decisiones.
Asimismo, Horngren, Datar y Rajan (2012) manifiestan que la contabilidad de gestión se configura en
función de la estructura organizativa y de los fines que se pretendan alcanzar. Esto quiere decir que
puede tener su propio departamento, dependiendo de la dirección administrativa, o puede estar
Integrada dentro del departamento de contabilidad o administración.
A su vez, Blanco (1996) propone algunas funciones básicas del sistema de contabilidad de gestión:
Apoyo al proceso de toma de decisiones de la dirección.
Estudio y consideración de las precondiciones de competencia organizacional.
Ayuda a la consecución de los objetivos de la empresa.
De acuerdo al argumento del autor, con estas funciones se pretende sintetizar la formación que
posteriormente pasará a la dirección, encargándose de establecer la planificación organizacional.
Un requisito importante que no se ha tomado en cuenta para elaborar la información contable es saber
qué necesidades tiene para hacer uso de ella. Por consiguiente, Salga- do (2014) menciona que la
contabilidad de gestión es a su vez gestión y contabilidad.
Este razonamiento sería menor si se tuviera más en cuenta que la disciplina contable y la administración
de empresas son su fuente de conceptualización; la apreciación sin importancia de la contabilidad de
gestión puede llevarla a reducciones en sus conceptualizaciones y, por tanto, a una mirada parcial de la
riqueza que entraña su entramado disciplinar. Es importante, pues, tener un mayor diálogo académico
con los administradores de empresas. Este escenario es un tanto utópico si se observa la poca relación
que hay incluso entre los contadores.
Coincide Torrell (2014) en que hablar hoy en día de excelencia empresarial va más allá del uso de
herramientas de calidad y gestión. La excelencia empresarial implica un cambio cultural en la
organización, el cual requiere de herramientas, pero estas por sí mismas no garantizan que la
organización llegue a la excelencia, o que si consiguiera llegar fuera ca- paz de mantener ese estándar de
excelencia. Lo anterior resalta que las empresas deben mantener la excelencia en cualquier momento,
lugar y ocasión.