Tuberculosis: Causas, Síntomas y Tratamiento
Tuberculosis: Causas, Síntomas y Tratamiento
Causas
Entre los humanos se transmite a través del aire, por minúsculas gotas que contienen los
bacilos y que las personas infectadas sin tratamientos, o que se encuentran en los primeros
días de incubación, eliminan al toser, estornudar o hablar. La transmisión por vía
alimentaria no es frecuente, aunque la leche no pasteurizada puede ser fuente de contagio
en los países en los que la tuberculosis es muy frecuente.
Síntomas
Tipos
Diagnóstico
A las embarazadas se les practica sistemáticamente una prueba cutánea para detectar la
presencia de tuberculosis (prueba de tuberculina). Si se observa una reacción positiva, se
debe realizar una radiografía de tórax.
A los niños cuyas madres les ha dado positiva la prueba de tuberculina también se les
practica este análisis. Sin embargo, algunos niños tienen falsos resultados negativos. Si se
sospecha de una tuberculosis, se envían al laboratorio muestras de líquido cefalorraquídeo y
de líquido de los conductos respiratorios y del estómago para su cultivo. Una radiografía
del tórax suele mostrar si los pulmones están infectados. Puede ser necesario realizar una
biopsia del hígado, de algún ganglio linfático o de los pulmones y de la membrana que los
rodea (pleura) para confirmar el diagnóstico.
Tratamientos
Si una embarazada presenta una prueba de tuberculina positiva, pero no tiene síntomas y la
radiografía del tórax es normal, debe tomar el fármaco isoniacida por vía oral, ya que
habitualmente es el único tratamiento que se necesita para curar la enfermedad. Sin
embargo, para empezar dicho tratamiento suele esperarse hasta el último trimestre de
embarazo o hasta después del parto, porque el riesgo de lesión hepática por este fármaco en
la mujer es más alto durante el embarazo.
Otros datos
Otro de los factores para garantizar la curación tiene que ver con los hábitos que se siguen.
Un paciente de tuberculosis tiene que alimentarse bien (llevando una dieta variada y
equilibrada que aporte los nutrientes y la energía suficientes y que sirva para reforzar el
sistema inmunológico), dormir lo suficiente y evitar malos hábitos como el alcoholismo, el
tabaquismo y el consumo de drogas, especialmente la heroína.
Actividades.
El VIH es el virus que causa el SIDA. Este afecta el sistema inmunitario, haciendo
que te enfermes más fácilmente. El VIH se propaga durante el sexo, pero los
condones ayudan a que te protejas.
El VIH es una infección que lleva al SIDA
VIH significa virus de inmunodeficiencia humana. Es un virus que destruye
determinadas células del sistema inmunitario (la defensa del cuerpo contra las
enfermedades que nos ayuda a mantenernos sanos). Cuando el VIH daña el
sistema inmunitario, es más fácil que te enfermes de gravedad e icluso que
mueras a causa de infecciones que el cuerpo normalmente podría combatir.
Una vez contraído, el virus permanece en tu cuerpo de por vida. No existe cura
para el VIH, pero hay medicamentos que ayudan a que te mantengas
saludable durante más tiempo y que disminuyen las posibilidades de que
contagies a otras personas. Los estudios demuestran que tomar los tratamientos
contra el VIH de acuerdo a las instrucciones, puede bajar la cantidad de VIH en tu
sangre tanto que puede no aparecer en una prueba, cuando esto sucede, no
trasmitirás el VIH por vía sexual.
El tratamiento es muy importante (por eso es vital hacerte la prueba).
Prácticamente todas las personas que tienen VIH y no se tratan mueren a causa
del virus. Pero con medicamentos, las personas con VIH pueden mantenerse
sanos, vivir muchos años y evitar contagiar a otros.
¿Cuál es la diferencia entre VIH y SIDA?
El VIH es el causante del SIDA. SIDA es una sigla que significa síndrome de
inmunodeficiencia adquirida. VIH y SIDA no son lo mismo. La gente con VIH no
siempre tiene SIDA.
El VIH es el virus que se transmite de persona a persona. Con el tiempo, el VIH
destruye un tipo de células importante del sistema inmunitario (denominado
células CD4 o células T) que nos protegen de las infecciones. Cuando no tienes
suficientes células CD4, tu cuerpo no puede combatir las infecciones como lo
haría normalmente.
El SIDA es la enfermedad causada por el daño que el VIH produce en el sistema
inmunitario. Una persona tiene SIDA cuando contrae infecciones peligrosas o tiene
un número extremadamente bajo de células CD4. El SIDA es la fase más grave de
la infección por VIH y, con el tiempo, termina provocando la muerte.
Sin tratamiento, generalmente toma 10 años para que alguien con VIH desarrolle
SIDA. El tratamiento desacelera el daño que causa el virus y ayuda a que los
infectados se mantengan sanos durante varias décadas.
¿Cómo se contagia el VIH?
El VIH es transportado en el semen, las secreciones vaginales, la sangre y la
leche materna. El virus ingresa en el cuerpo a través de cortes o heridas en la piel
y a través de las membranas mucosas (como el interior de la vagina, el recto y la
abertura del pene). Puedes contraer VIH por:
Tener sexo vaginal o anal
Compartir agujas o jeringas para drogarse, hacerse perforaciones en el cuerpo,
tatuajes, etc.
Ser punzado con una aguja que tiene sangre infectada con el VIH
Tener heridas o ampollas abiertas que entran en contacto con sangre, semen
(esperma) o secreciones vaginales infectados con VIH
La forma más común de transmisión del VIH es el sexo sin protección. Puedes
protegerte y proteger a tu pareja usando condones y/o barreras de látex
bucales cada vez que tienen relaciones sexuales y evitando compartir agujas. Si
tienes VIH, recibir tratamiento puede disminuír e incluso detener las posibilidades
de contagiar a otros con el virus. Si no tienes VIH, también existe una medicina
diaria, llamada PrEP que puede ayudar a protegerte del VIH.
Este virus también se puede transmitir al bebé durante el embarazo, el parto o al
amamantar. Una embarazada con VIH puede tomar medicamentos que reducen
considerablemente las posibilidades de que su bebé se contagie.
El VIH no se transmite por la saliva, de modo NO PUEDES contagiarte por dar un
beso, compartir alimentos o bebidas, o usar el mismo tenedor o la misma cuchara.
El VIH tampoco se contagia por abrazarse, darse la mano, toser o estornudar.
Tampoco puedes infectarte por sentarte en el inodoro.
Hace muchos años, algunas personas se contagiaron de VIH al recibir
transfusiones de sangre infectada. En la actualidad, donar o recibir sangre en
cualquier centro de salud es totalmente seguro. Los médicos, hospitales y bancos
de sangre no usan las agujas más de una vez y la sangre que se dona se somete
a análisis para verificar que no esté infectada con el VIH u otras infecciones.
El VIH se contagia a través del contacto con la sangre o con las secreciones
sexuales (como el semen y los fluidos vaginales), normalmente durante el sexo
vaginal y anal. Por eso, la única forma de estar 100% seguros de evitar el contagio
es no tener sexo vaginal o anal.
Sin embargo, la mayoría de las personas tienen sexo en algún momento de su
vida, por lo que es importante informarse sobre la prevención de VIH y
el sexo seguro. El uso de condones REALMENTE disminuye el riesgo de contagio
del VIH. Si vas a tener sexo, la mejor manera de protegerte es usar condón cada
vez que lo hagas. También existe una píldora de uso diario que puedes tomar -
llamada PrEP - que puede ayudarte a prevenir el VIH. Tu doctora o enfermero
puede indicar si PrEP es adecuada para ti.
En lo que respecta al VIH, algunas actividades sexuales son más seguras que
otras. Las siguientes actividades son de “riesgo nulo”, es decir, nunca se ha
reportado un caso de VIH por hacerlas:
Masturbarse
Tocar los órganos genitales de tu pareja
Frotarse el cuerpo mutuamente con la ropa puesta
Besarse
Tener sexo oral con un condón, barrera de látex bucal o envoltura plástica
Usar juguetes sexuales limpios
Estas actividades son de “bajo riesgo”, es decir, sólo se han reportado algunos
casos de VIH (entre millones) por hacerlas:
Darse besos con lengua (si la persona con VIH tiene llagas o sangrado en la boca)
Tener sexo vaginal con condón
Tener sexo anal con condón
Sexo oral sin condón ni barrera bucal
Estas actividades son de “alto riesgo”, es decir, millones de personas se contagian
del VIH al hacerlas:
Tener sexo vaginal sin condón
Tener sexo anal sin condón
Es mucho más fácil que el VIH entre a tu cuerpo si tienes llagas, cortes o
aberturas en la piel por los cuales puede penetrar el semen, las secreciones
vaginales o la sangre. Por eso, no debes tener sexo si tienes una erupción de
herpes u otras infecciones. Si sufres otras enfermedades de transmisión sexual
(ETS), tienes más probabilidades de contagiarte del VIH, por eso es recomendable
que te hagas pruebas periódicas de ETS.
No existe ninguna vacuna que proteja contra el VIH, pero hay mucha gente está
trabajando en ello. Existen medicamentos (llamados PEP y PrEP) que también
ayudan a prevenir el VIH.
¿Qué es la profilaxis de preexposición (PrEP) y cómo previene el VIH?
PrEP es la abreviatura en inglés de profilaxis preexposición. Es una píldora que
tomas una vez al día para prevenir el VIH. Tu médico o enfermero puede ayudarte
a decidir si PrEP es o no adecuada para ti.
¿Qué es la profilaxis posexposición (PEP) y cómo evita el VIH?
PEP es la abreviatura en inglés de profilaxis postexposición. Es una serie de
píldoras que empiezas a tomar para reducir las probabilidades de contagio de VIH
luego de la exposición al mismo. Debes comenzar a tomar PEP dentro de las
primeras 72 horas (3 días) luego de la exposición al VIH para que funcione.
Cuanto antes empieces, mejor. Cada hora cuenta, de manera que si crees haber
estado expuesto al VIH, llama a tu enfermera o médico o acude a la sala de
emergencias de inmediato. PEP es solo para emergencias - no reemplaza el uso
de condones.
¿Qué es la terapia antiretroviral (TARV) y cómo ayuda a prevenir el VIH?
La terapia antiretroviral (TARV) es una combinación de medicamentos que retarda
los efectos del VIH en tu cuerpo y puede cuidar a que te mantengas saludable por
muchos años. También puede diminuir o incluso detener las probabilidades de que
le trasmitas el virus a otra persona.
TARV disminuye la cantidad de VIH en tu cuerpo (conocido como carga viral), en
algunas ocasiones al punto en que las pruebas de sangre estándar no detectarán
el VIH. Si tu carga viral de VIH es tan baja que algunas pruebas no la ven, se
llama “indetectable”. Cuando alguien tiene una carga viral indetectable, no pueden
trasmitir el VIH a otras personas por vía sexual.
Es importante recordar que aún cuando tengas una carga viral indetectable, el
virus sigue presente en tu cuerpo. Si detienes el tratamiento, tu carga viral puede
subir, haciendo que sea posible que transmitas el virus del VIH a las personas con
quienes tengas sexo. Tu doctor o enfermera te puede ayudar a encontrar el
tratamiento más adecuado para ayudar a master tu carga viral baja y así puedas
mantenerte saludable.
¿Cómo puedo asegurarme de no transmitir el VIH durante las relaciones
sexuales?
Si te enteras de que tienes VIH, no te asustes. Las personas que viven con VIH
pueden tener una vida sexual y relaciones normales y saludables. Pero es
importante tomar precauciones para ayudar a tu(s) pareja(s) a mantenerse libre(s)
del VIH. Hay algunas maneras para no transmitirlo a otras personas:
Usa siempre condón cuando tengas relaciones sexuales vaginales y anales.
Comienza los tratamientos del VIH tan pronto sea posible y continua tomándolo la
de manera consistente. Cuando se toma de manera correcta, el tratamiento para
el VIH puede disminuír o incluso detener las probabillidades de transmitir el virus a
tus parejas sexuales (y ayudar a mantener saludable).
Hay una píldora de uso diario que tu pareja puede tomar para reducir el riesgo de
contraer VIH llamada PrEP.
No compartas agujas para inyectarte drogas, hacerte perforaciones en el cuerpo o
tatuarte.
Hazte pruebas periódicas y recibe tratamiento para otras ETS además del VIH.
Tener otras ETS aumenta las probabilidades de transmitir el VIH a otros.
Si la prueba de VIH resulta positiva, es importante que se lo comuniques a tus
parejas para que también se la hagan. Incluso si tienes mucho cuidadoso de no
contagiar el VIH, sé honesto con tus futuras parejas sobre tu estatus de manera
que ambos estén informados y puedan ayudarse mutuamente a mantenerse
saludables.
Vivir con VIH
Enterarte de que tienes VIH es duro, pero con apoyo y tratamiento las personas
con VIH pueden tener vidas duraderas, saludables y plenas.
¿Quieres hacerte una prueba del VIH?
¿Qué hago si descubro que tengo VIH?
Millones de personas tienen VIH, por lo que no estás solo/a. La mayoría de las
personas se contagian de por lo menos una ETS a lo largo de su vida y tener VIH
u otra ETS no es razón para sentir vergüenza. No quiere decir que eres “sucio” o
una mala persona.
Enterarte de que tienes VIH es realmente angustiante. Puede que al principio te
sientas enojado, desconcertado, asustado o avergonzado, pero seguramente, te
sentirás mejor a medida que vaya pasando el tiempo. Contar con una buena red
de apoyo y asesoramiento realmente ayuda. Hay medicamentos que puedes
tomar para mantenerte sano y muchas formas de evitar transmitir el VIH a las
personas con quienes tengas sexo. La realidad es que la gente con VIH puede
entablar relaciones, tener sexo y llevar vidas normales tomando algunas
precauciones.
Aunque la infección por VIH no tiene cura, existen medicamentos que ayudan a
los infectados a llevar vidas más prolongadas y más sanas. Los tratamientos
contra el VIH denominados antirretrovirales (TARV) disminuye la cantidad de VIH
en tu cuerpo (conocido como la carga viral). Esto hace dos cosas:
Disminuye los efectos del VIH en tu cuerpo, lo cual te mantiene saludable.
Disminuye e inclusive detiene las probabilidades de que transmitas el virus a tus
parejas sexuales.
Algunas personas que toman TARV tienen un nivel tan bajo del virus en su cuerpo
que no pueden transmitirlo a sus parejas.
Aunque te estés sintiendo bien, consulta al médico lo antes posible para informarte
sobre las mejores formas de mantenerte sano. La línea directa de los Centros para
el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers forDisease Control and
Prevention, CDC) brinda ayuda para encontrar un médico cerca a ti, con
experiencia tratando VIH: 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636).
También es importante cuidar tu salud emocional. Es aconsejable ver a un
consejero u terapeuta especializado en VIH. Existen numerosos grupos de ayuda,
tanto en línea como presenciales, que brindan un espacio seguro donde puedes
conversar sobre tus sentimientos con gente que entiende lo que estás
atravesando.
HIV.gov tiene más información sobre tratamientos, consejería y otras maneras de
mantenerte física y emocionalmente saludable.
Es fundamental que les digas a todas las personas con las que mantengas
relaciones sexuales que tienes VIH. No es una conversación fácil, pero es
importante.
Tal vez te asuste admitir que tienes VIH, pero hablar seguramente te aliviará.
Puedes apoyarte en un buen amigo o familiar que no sea crítico y en quien confíes
para mantener en reserva lo que hablen. Los consejeros y grupos de apoyo
también son una fuente de apoyo y pueden ayudarte a encontrar la forma de
hablar con los demás sobre tu infección. Ten cuidado con quien hablas sobre tu
situación; a veces, la gente con VIH es víctima de una injusta discriminación.
No hay una sola manera correcta de hablar con tus parejas sobre el VIH, pero te
daremos algunos consejos que te ayudarán:
Trata de mantener la calma y recuerda que no eres el único en esta
situación. Millones de personas tienen VIH y muchas de ellas tienen pareja. Trata
de entablar la conversación con una actitud tranquila y positiva. Tener VIH es una
cuestión de salud, no quiere decir nada sobre ti como persona.
Infórmate sobre VIH y SIDA. Existen muchos mitos sobre el VIH. Por eso, lee
información objetiva y prepárate para responder las preguntas de tu pareja. Dile a
tu pareja que existen medicamentos que pueden ayudarte a vivir muchos años y
evitar el contagio. Tener sexo seguro también ayuda a proteger a tu pareja.
Busca el momento justo. Elige un espacio sin distracciones en el que no puedan
interrumpirte y un lugar privado y relajado. Si estás nervioso, puedes hablar
primero con un amigo que conozca tu situación, con un consejero, o practicar
hablando contigo mismo. Tal vez suene extraño, pero practicar en voz alta lo que
tengas para decir puede ayudarte a detectar qué es lo que quieres comunicar y
ganar confianza para el momento de hablar con tu pareja.
La seguridad primero. Si tienes temor de que tu pareja te agreda, tal vez sea mejor
comunicárselo por teléfono, correo electrónico o mensaje de texto, o en casos
extremos, puedes no decirle nada. Llama al 1-800-799-SAFE o visita el sitio web
de la línea Nacional contra la Violencia Doméstica para solicitar ayuda si sientes
que puedes estar en peligro.
Evita las acusaciones cuando hables con tu pareja. Si uno de los dos dio positivo
durante la relación, no significa necesariamente que hubo infidelidad. El VIH tarda
algunos meses en aparecer en las pruebas, y la mayoría de la gente no presenta
síntomas durante años. Por eso, mucha gente tiene VIH por años sin saberlo y es
difícil determinar cuándo y dónde contrajo el virus. Lo más importante es que
ambos se hagan pruebas. Si se determina que solo uno de los dos tiene el virus,
hablen sobre cómo proteger al otro del VIH.
También es muy importante que les comuniques a tus ex parejas que tienes VIH
para que se hagan las pruebas. Muchos departamentos de salud han
implementado programas mediante los cuales les hacen saber a tus parejas que
estuvieron expuestas al VIH sin darles tu nombre, a menos que tú quieras que lo
hagan.
¿Qué debo saber sobre tener una vida romántica si tengo VIH?
Algunas personas sienten que sus vidas amorosas terminan cuando descubren
que tienen VIH, pero eso simplemente no es cierto. Las personas con VIH tienen
relaciones románticas y sexuales entre ellas o con parejas que no tienen VIH (a
veces llamadas “serodiscordantes” o “magnéticas”). Hoy en día un tratamiento
efectivo de VIH te ayuda a mantenerte sano y a evitar transmitir el virus a otra
persona.
Es muy importante contarle a tus parejas sobre tu condición de VIH. De esta
manera tus parejas y tú pueden tomar decisiones informadas sobre tener sexo
más seguro, pruebas y tratamientos.
Es normal preocuparte por cómo va a reaccionar tu pareja y no hay manera de
evitarlo. Algunas personas pueden asustarse, si esto sucede, trata de mantener la
calma y háblales sobre tu plan para mantenerte saludable y de cómo pueden
mantenerse seropositivos. Darle a tu pareja tiempo y espacio para procesar la
información puede ser de ayuda. También puedes sugerirles que hablen con tu
médico experto en VIH sobre las maneras de protegerse del mismo.
Si le cuentas a alguien que tienes VIH y te hacen daño, te avergüenzan o te hacen
sentir mal, no lo aceptes. Mereces estar con alguien que te respete y se preocupe
por ti, y existe mucha gente que lo hará.
¿Tener VIH afecta el embarazo?
Los bebés pueden infectarse con VIH durante el embarazo, el parto o al ser
amamantados. Por eso, se recomienda hacerse la prueba en las primeras
semanas de embarazo. Si tienes VIH, los medicamentos antirretrovirales reducen
en gran medida tus posibilidades de transmitirle el virus a tu bebé. Con
tratamiento, menos de 2 de cada 100 bebés nacidos de madres con VIH resultan
infectados. Sin tratamiento, aproximadamente 25 de cada 100 bebés resultan
infectados.
DENGUE
El dengue es una enfermedad vírica que se transmite a través de un mosquito. Este virus es muy
común en las áreas cálidas y húmedas del mundo.
Causas
El virus del dengue se propaga por mosquitos hembra, principalmente de la especie Aedes
aegypti y en menor medida A. albopictus. Además, estos mosquitos también transmiten la fiebre
chikungunya, la fiebre amarilla y la infección por el virus de Zika.
Síntomas
Los síntomas del dengue se inician después de un período de incubación que puede variar de
cinco a ocho días tras la picadura y las personas suelen presentar:
Fiebre alta.
Náuseas y vómitos.
Erupción en la piel.
Debilidad general.
Dolor muscular y articular.
Tos.
Dolor de garganta.
Prevención
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que la única manera para controlar
o prevenir la transmisión del virus del dengue consiste en luchar contra los mosquitos vectores:
Es fundamental mantener el ordenamiento del medio ambiente para evitar que los
mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos.
Por otro lado, se debe utilizar mosquiteros en las ventanas, usar ropa de manga larga y los
materiales tratados con insecticidas y vaporizadores.
Tipos
Existen dos tipos de dengue:
Diagnóstico
Existen varios exámenes que se pueden hacer para diagnosticar esta afección, como un
examen de laboratorio para medir el nivel de anticuerpos a través de una muestra de
sangre, un hemograma completo o pruebas de la función hepática.
Tratamientos
Los expertos afirman que no hay tratamiento específico para el dengue. No obstante, es
esencial la asistencia por parte de los médicos y enfermeras que tienen experiencia con los efectos
y la evolución de la enfermedad, para salvar vidas y reducir las tasas de mortalidad.
La fiebre del dengue es una infección viral propagada por los mosquitos. El virus no se
puede contagiar entre personas. Los mosquitos que portan el virus del dengue son más
comunes en las zonas del mundo con climas tropicales y subtropicales. Esto incluye partes
de:
América del sur y central
Sudeste de Asia
El Pacífico Sur
África
1. El Caribe, incluyendo Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos
La fiebre del dengue es poco frecuente en la parte continental de Estados Unidos, pero se
han informado casos en Florida y en Texas, cerca de la frontera con México.
La mayoría de las personas con fiebre del dengue no tienen síntomas o tienen síntomas
leves parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos y dolores de cabeza. Estos
síntomas suelen durar una semana. Pero a veces la fiebre del dengue se puede convertir en
una enfermedad mucho más grave llamada fiebre del dengue hemorrágico.
La fiebre del dengue hemorrágico causa síntomas que ponen la vida en peligro, como daño
a los vasos sanguíneos y shock. El shock puede llevar a una caída grave de la presión
arterial y muchos órganos pueden dañarse.
La fiebre del dengue hemorrágico afecta principalmente a niños menores de 10 años.
También puede ocurrir si una persona tiene fiebre del dengue y se infecta por segunda vez
antes de haberse recuperado por completo de la primera infección.
La prueba de fiebre del dengue busca signos del virus del dengue en la sangre.
Aunque no hay ningún medicamento que pueda curar la fiebre del dengue ni la fiebre del
dengue hemorrágico, hay tratamientos que pueden aliviar los síntomas. Esto puede hacer
que una persona se sienta un poco mejor si tiene fiebre del dengue. Si tiene fiebre del
dengue hemorrágico, puede salvarle la vida.
Nombres alternativos: anticuerpo del virus del dengue, virus del dengue por PCR
Es posible que necesite esta prueba si vive o ha viajado recientemente a una región donde el
dengue es común y tiene síntomas de fiebre del dengue. Los síntomas suelen aparecer de
cuatro a siete días después de la picadura de mosquito infectado y pueden incluir:
Ganglios hinchados
Sarpullido en la cara
Dolor de cabeza intenso o dolor detrás de los ojos
Náuseas y vómitos
Cansancio
La fiebre del dengue hemorrágico causa síntomas más graves y puede ser potencialmente
mortal. Si usted ha tenido síntomas de fiebre del dengue o ha estado en una región con
dengue, puede estar en riesgo de tener fiebre del dengue hemorrágico. Busque ayuda
médica de inmediato si usted o su niño tienen uno o más de los siguientes síntomas:
Inquietud
¿Qué ocurre durante una prueba de fiebre del dengue?
Durante la prueba, el profesional de la salud toma una muestra de sangre de una vena de un
brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, extrae una poco de sangre y la
coloca en un tubo de ensayo o frasquito. Tal vez sienta una molestia leve cuando la aguja se
introduce o se saca, pero el procedimiento suele durar menos de cinco minutos.
Los riesgos de un análisis de sangre son mínimos. Tal vez sienta un dolor leve o se le forme
un moretón en el lugar donde se inserta la aguja, pero la mayoría de los síntomas
desaparecen rápidamente.
Un resultado positivo significa que usted probablemente se ha infectado con el virus del
dengue. Un resultado negativo puede significar que usted no está infectado o que se hizo la
prueba demasiado pronto para que el virus se detecte. Si cree que ha estado expuesto al
virus del dengue o tiene síntomas de infección, consulte con su médico o profesional de la
salud si necesita repetir la prueba.
Si sus resultados fueron positivos, hable con su profesional de la salud sobre la mejor
manera de tratar su infección por fiebre del dengue. Para la fiebre del dengue no hay
medicamentos, pero es probable que su profesional de la salud le recomiende descanso y
mucho líquido para evitar la deshidratación. También puede recomendarle medicamentos
para el dolor (analgésicos) de venta libre con acetaminofén (Tylenol), para aliviar los
dolores corporales y la fiebre. La aspirina y el ibuprofeno (Advil, Motrin) no se
recomiendan porque pueden empeorar el sangrado.
Si sus resultados son positivos y tiene síntomas de fiebre del dengue hemorrágico, tal vez
tenga que ir al hospital para recibir tratamiento. El tratamiento puede incluir recibir líquido
por una vía intravenosa (IV, por una vena), una transfusión de sangre si ha perdido mucha
sangre, y un seguimiento atento de la presión arterial.
¿Hay algo más que deba saber sobre la prueba de fiebre del dengue?
Si va a viajar a una región donde el dengue es común, puede tomar medidas para reducir su
riesgo de infectarse con el virus del dengue, por ejemplo:
Tratamiento
Letargo o confusión
El paracetamol (Tylenol y otros) puede aliviar el dolor y bajar la fiebre. Evita los
analgésicos que puedan aumentar las complicaciones de sangrado, como la aspirina,
el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y el naproxeno sódico (Aleve y otros).
Si tienes un cuadro grave de dengue, es posible que necesites:
Como las consultas pueden ser breves y suele haber mucho para hablar, es aconsejable que
te prepares bien para la consulta. A continuación, encontrarás información que te ayudará a
prepararte para la consulta y a saber qué debes esperar del médico.
Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación
con el motivo por el cual programaste la consulta.
Haz una lista de todos los medicamentos que tomas. Incluye cualquier vitamina o
suplemento que tomes regularmente.
Escribe preguntas para hacerle al médico. Preparar una lista de preguntas puede
ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el médico. Ordena las preguntas de
la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo.
Algunas preguntas básicas para hacerle al médico acerca de la fiebre del dengue son:
¿Tienes folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me
recomiendas?
Prepárate para responder las preguntas que te haga el médico, tales como las siguientes:
La Vivienda Saludable
La vivienda saludable es el espacio físico donde seres humanos transcurren la mayor parte
de su vida; este espacio, por sus características y especificaciones, brinda condiciones para
prácticas saludables de sus moradores, previniendo o reduciendo los riesgos que generan
problemas de salud.
“Una vivienda será saludable cuando presente riesgos controlados y prevenibles o carezca
de ellos” OPS/OMS
“La vivienda es un refugio para nuestra intimidad y para construir nuestra vida en familia”
El entorno de la vivienda
El entorno de la vivienda o medio ambiente es el espacio geográfico donde vivimos y el
conjunto de elementos y condiciones que se encuentran en ese espacio. Es el espacio donde
se desarrolla nuestra vida en estrecha relación e influencia mutua con los otros elementos
que lo conforman como el agua, el aire, las plantas, los animales, los seres humanos y las
interrelaciones que se dan entre ellos. Las conductas de las personas, pueden afectar el
medio ambiente o contribuir a la consecución de ambientes saludables.
“Toda persona tiene el derecho irrenunciable de gozar de un ambiente saludable,
ecológicamente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida; así mismo, a la
preservación del paisaje y la naturaleza. Todos tienen el deber de conservar dicho
ambiente” Código del Medio Ambiente y los recursos naturales.
Consejos sobre higiene en el hogar
Limpieza de la cocina
La cocina es el espacio en el que preparamos y cocinamos los alimentos que deben
garantizarnos las energías para desarrollar nuestras actividades cotidianas. Pero, si lo
hacemos en un ambiente que no reúne las condiciones de salubridad adecuadas, los
alimentos pueden convertirse en trasmisores de gérmenes que pongan en riesgo nuestra
salud.
Es necesario mantener en perfectas condiciones de higiene todas las superficies de la
cocina: limpiar con regularidad la pileta de la cocina, el escurreplatos y las superficies y
objetos que se utilizan para cocinar.
Barrer a diario
Por lo general, todas las familias destinan un día específico para hacer aseo general. Sin
embargo, la casa se debe barrer a diario. Esta sola labor hace que todo parezca limpio y
organizado.
El polvo y los ácaros causan numerosas alergias; por eso, también es necesario pasar la
aspiradora al menos una vez por semana en toda la casa y quitar el polvo de los muebles
con un paño húmedo.
No acumular diarios
El papel periódico, ocupa espacio innecesario, hace ver sucia la casa y además es un
excelente espacio para la cría de garrapatas y hongos, especies con las que nadie quiere
convivir. La acumulación de otras variedades de papel, no resulta tan nociva como la de
papel periódico.
https://www.ircwash.org/resources/higiene-en-la-vivienda
https://www.paho.org/per/index.php?
option=com_docman&view=download&category_slug=viviendas-saludables-
948&alias=68-guia-vivienda-saludable-8&Itemid=1031
Fuentes:
www.hogaroriente.com
www.saludenfamilia.es
www.doctissimo.com
LEISHMANIASIS
Causas
La leishmaniasis es causada por un parásito diminuto de nombre protozoo
leishmania. Los protozoos son organismos compuestos de una sola célula.
Síntomas
Los síntomas de la leishmaniasis cutánea dependen de dónde están localizadas
las lesiones y pueden incluir:
Los adultos por lo general presentan una fiebre que dura de 2 semanas a 2
meses, acompañada de síntomas como fatiga, debilidad e inapetencia. La
debilidad aumenta a medida que la enfermedad empeora.
Otros síntomas de la leishmaniasis visceral sistémica pueden incluir:
Molestia abdominal
Fiebre que dura semanas (puede aparecer y desaparecer en ciclos)
Sudores fríos
Piel escamosa, grisácea, oscura y pálida
Adelgazamiento del cabello
Pérdida de peso
Pruebas y exámenes
Su proveedor de atención médica lo examinará y puede descubrir que su bazo, su
hígado y sus ganglios linfáticos están agrandados. Le preguntarán si recuerda
haber sido picado por flebótomos, o si ha visitado un área en la que la
leishmaniasis es común.
Albúmina en suero
Niveles de inmunoglobulina en suero
Proteína en suero
Tratamiento
Los principales medicamentos utilizados para tratar la leishmaniasis son los
compuestos que contienen antimonio. Estos incluyen:
Antimoniato de meglumina
Estibogluconato de sodio
Otros fármacos que se pueden utilizar incluyen:
Anfotericina B
Ketoconazol
Miltefosina
Paromomicina
Pentamidina
Puede necesitarse una cirugía plástica para corregir la desfiguración
causada por las llagas en la cara (leishmaniasis cutánea).
Expectativas (pronóstico)
Las tasas de curación son altas con los medicamentos apropiados, en especial
cuando el tratamiento se inicia antes de que el sistema inmunitario resulte dañado.
La leishmaniasis cutánea puede llevar a la desfiguración.
Posibles complicaciones
Sangrado (hemorragia)