SALA DE LACTANTES
Desde el nacimiento hasta los tres meses atraviesan el estadio preobjetal, el mismo
termina cuando aparece el primer organizador que es la sonrisa.
Esta etapa coincide aproximadamente con la del narcisismo primario, ya que la
Percepción, la actividad y las funciones de un recién nacido no están lo
suficientemente organizadas, solamente las zonas indispensables como el
metabolismo, respiración, etcétera.
En esta etapa es incapaz de diferenciar un objeto de otro e incluso lo que lo rodea
de su propia persona. Además, percibe el seno de su madre como su propia
persona.
Durante las primeras horas de vida la matriz de desagrado es la única que se puede
observar. el desagrado será la reacción que tenga ante la percepción de estímulos
del exterior, que serán percibidos sólo cuando traspasen el umbral de percepción
previa
las respuestas que den serán del tipo de reflejo condicionado.
Al finalizar el segundo mes percibe visualmente la aproximación del ser humano, lo
que le permite adquirir su posición entre las cosas. Semanas después comenzará a
percibir el rostro humano y cuando lo vea lo seguirá en todos sus movimientos con
una atención centrada, es lo único que seguirá.
A partir de los tres meses a siete meses se posicionará en el estadio del objeto
precursor, esta etapa comienza con la sonrisa, que es la primera manifestación
dirigida e intencional. El objeto precursor será el rostro, se lo denomina precursor
debido a que el niño no reconoce el rostro determinado de una persona, sino que le
llama la atención los contornos del rostro como la boca u ojos. Esta es una gestalt-
señal ya que reconoce de ella atributos superficiales, no cualidades esenciales. el
niño contestará con una sonrisa al rostro siempre que este se muestre de frente, en
forma que ambos ojos sean visibles. No habrá otro objeto que provoque esta
respuesta.
Durante los 8 a 12 meses se encontrará en el estadio del objeto precursor
propiamente dicho, durante él la madre será el intérprete de toda acción,
percepción y conocimiento.
Aparecerá el segundo organizador, angustia. El llanto ante extraños indica que el
niño ya distingue a la madre de otras personas, sabe que la madre es quien lo
cuida y protege, comienza a darse cuenta de que esa persona se ausenta por
periodos y provoca que el niño se angustia.
En cuanto a las características motrices,los bebés de 4 semanas dependen de
reflejos primitivos, como el de succión y agarre. Sus movimientos son involuntarios y
descoordinados, y el control de la cabeza es limitado. La interacción social es
mínima, pero comienzan a reconocer voces y rostros familiares.
A las 8 semanas, los bebés muestran un mayor control de la cabeza y pueden
sostenerla erguida durante breves períodos. Comienzan a sonreír socialmente, lo
que indica un desarrollo emocional y social. Sus movimientos se vuelven más
intencionados, y pueden seguir objetos con la vista.
Al llegar a las 12 semanas los bebés pueden sostener su cabeza de manera más
firme y comienzan a girar el cuerpo. La coordinación mano-ojo mejora,
permitiéndoles llevarse las manos a la boca. También empiezan a emitir sonidos
más variados, lo que refleja un desarrollo en la comunicación.
A las 16 semanas, los bebés alcanzan un importante hito en su desarrollo,
demostrando significativos avances en su crecimiento físico, cognitivo y social. En
esta etapa, pueden sentarse con apoyo, lo que les permite explorar su entorno con
mayor libertad y curiosidad. Su coordinación motora se refine, permitiéndoles
agarrar objetos con mayor precisión y transferir juguetes de una mano a otra.
Además, su interacción social se intensifica, manifestándose en risas y juegos con
otros, y su capacidad para sostener la cabeza firme y erguida les permite explorar
con mayor confianza. Los movimientos más coordinados, como llevarse las manos a
la boca y girar el cuerpo, también se hacen evidentes, y algunos incluso comienzan
a rodar de la posición boca abajo a la posición boca arriba, indicando un progreso
notable en su desarrollo motor.
A los 20 semanas, muchos bebés pueden sentarse sin apoyo y comienzan a
mostrar habilidades de gateo. Su curiosidad aumenta, y exploran objetos a través de
la manipulación. La comunicación se enriquece con balbuceos y sonidos que imitan
el habla.
En la semana 24, los bebés son más activos y pueden arrastrarse o gatear. Su
coordinación y equilibrio mejoran, lo que les permite moverse con mayor libertad.
También comienzan a mostrar preferencias por ciertos juguetes y personas, lo que
indica un desarrollo emocional más profundo.
A las 28 semanas, los bebés pueden sentarse con estabilidad y comienzan a
ponerse de pie con apoyo. Su capacidad para manipular objetos se ha desarrollado,
permitiéndoles apilar y explorar de manera más compleja. La interacción social se
vuelve más rica, y pueden mostrar ansiedad ante extraños.
En la etapa de las 32 semanas, muchos bebés comienzan a gatear de manera
efectiva y a explorar su entorno con entusiasmo. Su desarrollo cognitivo se refleja
en la capacidad de resolver problemas simples, como alcanzar un juguete fuera de
su alcance. La comunicación se amplía con la imitación de sonidos y gestos.
A los 36 semanas, los bebés pueden ponerse de pie con ayuda y algunos dan sus
primeros pasos al sostenerse de muebles. Su curiosidad y exploración son
evidentes, y pueden mostrar emociones más complejas, como frustración o alegría.
La interacción social incluye juegos simples y la imitación de acciones.
Finalmente, a las 40 semanas, los bebés han alcanzado un desarrollo motriz
avanzado, Su capacidad para moverse ha mejorado notablemente, ya que muchos
comienzan a gatear de manera efectiva y algunos incluso dan sus primeros pasos al
sostenerse de muebles o de las manos de un adulto. Además, su coordinación y
destreza manual se han desarrollado, permitiéndoles manipular objetos con mayor
precisión, como apilar bloques o pasar páginas de un libro, lo que refleja un avance
en su exploración y juego. La comunicación se enriquece con balbuceos más
complejos y la capacidad de responder a su nombre, lo que refleja un desarrollo
social y emocional significativo.
SALA DE DOS AÑOS
Los niños de 2 años disfrutan enormemente de actividades de motricidad gruesa,
poseen rodillas y tobillos más flexibles, un equilibrio superior y pueden en
consecuencia correr.
Ya no necesitan ayuda para subir y bajar escaleras, pero se ve forzado a usar los
dos pies por cada escalón. Puede saltar desde el primer escalón sin ayuda,
adelantando un pie al otro en el salto. si se le indica puede acercarse una pelota y
patearla. Es capaz de apresurar el paso sin perder el equilibrio, pero todavía no
puede comenzar a correr y efectuar giros rápidos o detenerse rápidamente.
En el transcurso de los dos años va a estar perfeccionando los afectos
fundamentales de locomoción y control postural. Disfruta mucho estar corriendo, a
causa de que es una nueva habilidad formativa, prefiere la novedad de correr a la
marcha. Normalmente corre sin caer, pero le llevará todo un año más aprender a
disminuir la velocidad, detenerse súbitamente y dar bien la vuelta en los ángulos
más agudos.
Sus gustos lo hacen una acróbata, debido a que le deleita el juego fuerte y de
revolcones, tanto solitario como en respuesta a estí[Link] tendencia a
expresar sus emociones de alegría bailando, saltando, aplaudiendo, llorando o
riéndose.
A esta edad el radio de acción de su memoria se ha ampliado, puede buscar
juguetes perdidos o recordar lo que pasó el día de ayer.
Puede construir torres de seis cubos, usar tijeras, realizar enhebrado, y sostener
un vaso con [Link] lograr construir torres dos veces más alta que a sus 18
meses denota un progreso real en el terreno de la atención. A los 18 meses solo
empujaba una silla por la habitación y se trepaba a ella, esto constituía Un fin en sí
mismo. ahora a los 24 meses, se convierte en el medio para un fin, es decir
empuja la Silla hasta un lugar determinado y se sube a ella para alcanzar un objeto.
En cuanto a su lenguaje predominan considerablemente los nombres de cosas,
personas, acciones y situaciones. los adverbios, adjetivos y preposiciones se hallan
en minoría. los pronombres, mío, mi, empiezan a ser usados en el orden
mencionado. el niño se siente mucho más inclinado a llamarse a sí mismo por su
nombre “ Juan tira tobogán” en vez de” yo me tiro” en esta frase el niño expresa la
intención y la acción.
A esta edad disfrutan escuchar tanto por razones de lenguaje como por razones
[Link] adquieren cierto sentido de la fuerza descriptiva de las
palabras. Por ese motivo les gustan los cuentos que le hace un tercero sobre él
mismo o las cosas [Link] lo que ve y a veces lo que oye, por ejemplo
cuando escucha que el lobo abre la boca, en el cuento que le están contando, él
también la abre.
Les gusta demasiado hablar ya que desean poner en práctica las palabras recién
adquiridas, su musculatura oral ha [Link]ás tienen la capacidad de
hablar frecuentemente mientras actúa. que al mismo tiempo ejecuta lo que dice.
Puede reconocer los nombres de algunos colores pero todavía no está en condición
de efectuar discriminación de ellos. Señala una serie de objetos acompañando los
ademanes con vocablos numéricos, este es el precursor de la facultad
discriminatoria de contar.
Es habitual que se confundan los pronombres y los verbos. Cuando cuenta sus
propias experiencias, lo hace con toda fluidez, aunque sin usar un tiempo pretérito
definido, el pasado se convierte en presente. Es decir que su sentido del tiempo
está dado por una secuencia de acontecimientos personales, el adulto lo puede
ayudar hablándole para que logre alcanzar a su debido tiempo la comprensión de lo
pasado.
A los dos años el egocentrismo sigue muy presente, incluso puede parecer más
egocéntrico que a los 18 meses, porque tiene un sentido de sí mismo más vigoroso.
Cuando juega con otros niños, se vuelve principalmente sobre sí mismo. Sus
contactos con otros compañeros son casi exclusivamente físicos, Pues los
contactos sociales son escasos y breves. por lo general se limita a juegos solitarios
o paralelos.
Ayuda a vestirse y a desvestirse, Aunque todavía no son capaces de desatar el
nudo o atar los zapatos, empieza a interesarse por el abotonamiento y
desabotamiento de la ropa. logre utilizar la cuchara sin derramar demasiado.
Realiza una distinción verbal entre las funciones urinarias e intestinales. Esta
capacidad se halla en relación con su mayor control voluntario.
A veces esconde los juguetes para asegurarse que podrá usarlos más tarde,
reflejando así un creciente sentido de posesión. demuestra cariño
espontáneamente, esto es por iniciativa propia. Obedecen los encargos simples. se
ríe contagiosamente y hasta se complace en rasgos de humor para diversión de
compañeros .
Posee mayor tiempo de atención en consignas o actividades realizadas en el jardín.
La etapa oral abarca los primeros 18 meses de vida aproximadamente. Durante esta
etapa, el bebé se enfoca en la satisfacción de sus necesidades orales, como la
alimentación, la succión y la exploración de objetos con la boca. Freud creía que el
desarrollo durante esta etapa estaba vinculado a la formación de la personalidad. Si
un niño experimenta una resolución insatisfactoria en esta etapa, puede desarrollar
problemas en la edad adulta, como la dependencia excesiva o la agresión oral.
La etapa anal ocurre alrededor de los 18 meses a los 3 años de edad. Durante esta
etapa, los niños experimentan el placer al controlar sus funciones corporales, en
particular la eliminación de desechos. Freud sostenía que el proceso de
entrenamiento para el control de esfínteres tiene un impacto en el desarrollo de la
personalidad del niño.
Bibliografía
Gesell, Arnold. El niño de 1 a 4 años.
Winnicott. El primer año de vida.