Objetivos del Examen Mental
Aprender a evaluar el estado mental de una persona.
Conocer los parámetros que se deben evaluar en un
examen mental.
Examen mental
Mediante el cual se obtiene información
respecto al:
Grado de alerta,
El juicio,
La inteligencia,
La memoria,
El estado de ánimo.
Estos son parámetros que forman parte
de la evaluación del estado mental de
una persona y es necesario saber
identificarlos y analizarlos.
Examen mental
Habitualmente, mientras transcurre la conversación con el paciente, el
psicólogo va recogiendo información sobre estos distintos
parámetros:
la forma cómo se viste,
cómo se desenvuelve,
cómo conversa,
cómo analiza la situación,
Examen mental
el tipo de preguntas que hace, etc.
Todo esto lleva a formarse una imagen respecto al nivel
de conciencia, la inteligencia, el estado anímico, la
educación de la persona, el temperamento.
Examen mental
Esta evaluación debe estar de acuerdo al nivel cultural de la
persona.
Si su instrucción es muy básica, no se podrán solicitar
operaciones complejas de tipo matemático o que requieran
conocimientos que nunca adquirió.
EVALUACIÓN
Evaluación de la atención:
Diga 7 números hacia delante: 13, 14,15, 16, 17, 18, 19, (mínimo
5)
Y hacia atrás 19, 18, 17, 16, 15, 14, 13, 12 (mínimo 4)
Evaluación de la orientación:
Preguntar el nombre, tiempo/hora del día, día de la semana,
fecha, año, localización actual, dirección y número telefónico.
Nivel de conciencia.
Este parámetro se refiere al grado de alerta y
orientación respecto al medio que lo rodea. Cuando el
paciente impresiona algo comprometido de
conciencia, es conveniente partir investigando lo
siguiente:
1. Orientación en el tiempo: Se pregunta:
¿En qué fecha estamos?
¿En qué mes?
¿En qué año?
¿Qué día de la semana?...etcétera.
Nivel de conciencia.
Orientación en el espacio:
¿Dónde se encuentra usted?
¿Está en un hospital?
¿En su casa?
¿Qué hospital es?...
Reconocimiento de personas:
¿Quién soy yo?
¿Qué labor desarrollo?
Si está presente un familiar: ¿Quién es esa persona?
Nivel de conciencia.
Además de las preguntas, para conocer el nivel de alerta de una
persona se puede recurrir a otros estímulos:
ruidos, mover al paciente, tocarlo, aplicar un pellizco suave en la
región infraclavicular, presionar con un dedo el lecho ungueal o en
la región retroauricular, sobre el proceso mastoides.
Nivel de conciencia.
Se trata de evaluar el grado de respuesta que se obtiene con
estímulos de distinta intensidad, algunos de los cuales puede
llegar a producir dolor, pero teniendo el cuidado de ser prudente,
saber dosificar el estímulo y no infligir un daño.
Niveles de conciencia (despertar):
Lucidez.
Estado de plena alerta.
Corresponde a la persona
normal.
Es capaz de mantener
una conversación y dar
respuestas atingentes a
las preguntas simples
que se le formulan.
Niveles de conciencia (despertar):
Obnubilación.
El paciente se encuentra
desorientado en el tiempo (no sabe
la fecha) y/o en el espacio (no
reconoce el lugar donde se
encuentra);
indiferente al medio ambiente
(reacciona escasamente frente a
ruidos intensos o situaciones
inesperadas y está indiferente a su
enfermedad).
Es capaz de responder preguntas
simples.
Niveles de conciencia (despertar):
Sopor.
El paciente impresiona estar
durmiendo. Si al estimularlo,
despierta, pero no llegar a la
lucidez, y actúa como si estuviera
obnubilado, respondiendo
escasamente preguntas simples,
se trata de un sopor superficial; al
dejarlo tranquilo, el paciente
vuelve a dormirse.
Niveles de conciencia (despertar):
Si es necesario aplicar
estímulos dolorosos para
lograr que abra los ojos o
mueva las extremidades
(respuesta de defensa),
se trata de un sopor
profundo.
Niveles de conciencia (despertar):
Coma:
no hay ninguna reacción a estímulos externos, incluso,
aquellos capaces de producir dolor.
Pueden presentarse reacciones no voluntarias que son más
bien reflejos.
ALTERACIÓN DEL NIVEL DE CONCIENCIA
Niveles de alteración de conciencia:
Letargia ⇒ Obnubilación ⇒ Estupor ⇒ Coma.
COMA
ausencia de respuesta, o respuesta muy pobre ante cualquier
tipo de estímulo externo; se diferencia del sueño fisiológico,
en que la persona no puede ser despertada.
Lenguaje.
Es el sistema mediante el cual los seres
humanos se comunican.
En la evaluación del lenguaje se aprecia
si la persona es capaz de entender las
preguntas que se le formulan, de
responderlas atingentemente, de
entender un texto escrito, de escribir, de
nombrar objetos que se le muestran.
La extensión de esta evaluación
dependerá de trastorno que exista.
Evaluación del lenguaje:
Capacidad de comprender
preguntas u órdenes simples y de
responder:
Formule preguntas o solicite efectuar
acciones sencillas, como: "Saque la
lengua", "Levante las manos", "Cierre
los ojos".
Por supuesto, si existe sordera o
un déficit motor, la orden podría no
tener respuesta por ese tipo de
limitación.
Evaluación del lenguaje:
Podría ocurrir que la persona comprenda la
pregunta, pero por una afasia motora no es capaz
de expresarse.
Alteraciones del lenguaje
Si no logra comprender la
pregunta, podría tratarse de una
afasia sensorial.
Otra posibilidad es que la
persona escuche bien, pero por
un estado confusional, no da
respuestas atingentes, aunque es
capaz de hablar.
Otros parámetros relacionados con el
lenguaje son:
Capacidad de nombrar objetos
(por ejemplo, al mostrarle un lápiz
o un reloj).
Capacidad de leer un párrafo.
Capacidad de escribir una frase
(si la persona es capaz de
escribir una frase, no tiene
afasia).
Memoria.
Es la capacidad de recordar
hechos pasados. Estos
pueden ser recientes o más
antiguos (hechos remotos).
También se evalúa la
capacidad para retener
nueva información.
Memoria de hechos remotos
Para investigarla se pregunta
sobre cumpleaños, fechas
nacionales memorables, respecto
a la familia, dónde estudió,
dónde trabajó, etc.
Las personas que están
desarrollando una demencia,
como se ve en la enfermedad de
Alzheimer, tienden a recordar
mejor los hechos remotos que los
recientes.
Memoria de hechos recientes
Se le pregunta por
acontecimientos ocurridos
durante ese día ([Link].: en qué
vehículo fue a la consulta, a
qué hora tenía su entrevista,
con quién ha estado en el día).
Memoria de hechos recientes
En estos casos conviene
hacer preguntas sobre
aspectos que uno pueda
confirmar ya que algunos
paciente presentan
“confabulación” (inventan
hechos para compensar
defectos de la memoria)
Capacidad para aprender cosas nuevas
Se le mencionan al paciente
tres objetos ([Link].: auto, lápiz,
mesa), y se le repite lo mismo
hasta que lo memorice.
Después de conversar un rato
de otros temas, se le pide
recordarlos.
Funciones cognitivas superiores.
Pensamiento abstracto.
Se pregunta sobre parecidos:
([Link].: ¿en qué se parece un avión a un barco?
¿una manzana a una pera?), diferencias
([Link].: ¿en qué se diferencia un enano de un niño?
¿un río de una laguna?)
o sobre el sentido de un proverbio ([Link].: ¡No por mucho madrugar amanece más
temprano!).
Funciones cognitivas superiores.
Esta capacidad se altera en situaciones en que la conciencia y la
concentración están comprometidas.
Cálculo aritmético y series invertidas.
Se le solicita al paciente
efectuar operaciones
matemáticas simples ([Link].:
sumar 4 + 8... y se le va
agregando otras sumas,
sustracciones, etc., pudiendo
aumentarse el grado de
complejidad).
Series invertidas
Otra posibilidad es solicitar que la persona efectúe inversión de series.
Por ejemplo, contar desde 20 a 0, saltándose de 2 en 2 (20 -18 -...). De
mayor complejidad es solicitar efectuar una resta partiendo del número 100
y sustrayendo 7 cada vez (100 - 93 - 86 - 79...).
Series invertidas
Otra forma de ensayar series
invertidas es solicitando
deletrear palabras.
Por ejemplo, deletrear
NOMBRE al revés.
“E = R = B = M = O =N”
Capacidad para reproducir un dibujo.
Al paciente se le pasa una hoja
en blanco y un lápiz, y se le pide
que reproduzca un dibujo que
uno ha efectuado en una esquina
del papel, tal como un círculo, un
cubo, una casa de líneas muy
simples, un árbol, etc.
Capacidad para reproducir un dibujo.
Otra alternativa es pedir que dibuje la esfera
de un reloj o simplemente que trate de
escribir su nombre.
Este tipo de pruebas sirve bastante para
evaluar compromisos fluctuantes de
conciencia, como ocurre en pacientes con
encefalopatías metabólicas ([Link].: en
cirróticos con encefalopatía hepática).
Capacidad para reproducir un dibujo.
En la medida que los
enfermos van mejorando,
estas capacidades también
mejoran, pudiendo llegar a
normalizarse.
Capacidad para reproducir un dibujo.
ESTRUCTURACIÓN DEL PENSAMIENTO Y PERCEPCIONES.
La alteración principal del examen mental
en algunos paciente está en la
estructuración del pensamiento, en su
contenido y en una falla en la percepción o
interpretación que hacen del medio
ambiente.
Esto lleva a distintas alteraciones de tipo
cualitativo de la conciencia, como son los
estados confusionales, los delirios, las
psicosis.
Confusión.
El paciente no es capaz de
enjuiciar en forma correcta su
situación y presenta
desorientación en el tiempo y en
el espacio, no reconoce a las
personas y objetos familiares, no
se concentra y falla su memoria.
Delirio.
El enfermo impresiona
desconectado de la realidad, con
ideas incoherentes, ilusiones
(interpretación errónea de
estímulos externos reales) y
alucinaciones (percepción de
estímulos externos sensoriales que
no existen), sin advertir su error.
Psicosis.
La persona presenta una
desorganización profunda del juicio
crítico y de la relación con la
realidad, asociado a trastornos de
la personalidad, del pensamiento,
ideas delirantes y frecuentemente
alucinaciones ([Link].: la persona
siente voces que le ordenan
efectuar determinadas misiones).
Estado anímico y personalidad.
A lo largo de la entrevista, de la
conversación con el paciente,
de la observación de sus
gestos, del análisis de sus
respuestas, se podrá obtener
información sobre sus rasgos
de personalidad y su estado
anímico.
Estado anímico y personalidad.
En un nivel más básico, interesa
evaluar si la persona tiene una
personalidad dentro de los
modelos de normalidad que
habitualmente se conocen y si
presenta una alteración del ánimo
([Link].: depresivo, ansioso o
eufórico).
También se puede evaluar la
emotividad, sentimientos,
voluntad, forma de reaccionar
ante distintas circunstancias.