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Etéreo

Abraham Mora
Dedicatoria

No sé por dónde comenzar siquiera. Porque mis


palabras (estas que estarán aquí en estos pobres
versos) te pertenecen desde el momento en que con una
mirada y un suspiro robaste mi corazón.

Querida mía, aunque no logro comprender las razones de


tu llegada, desde el primer momento en que te sentí en
el alma temí tu partida.

No sé si un día me serás propia, pero estas tablas


quizás con el paso de los años, las décadas, los
siglos, los milenios y la historia, harán que se nos
recuerde, ergo, que si no fuiste mía en este mundo, lo
podrás ser al menos por un breve instante en la
eternidad, sintiendo así por siempre, el beso perpetuo
que calmará tu ansiedad de afecto.

Tú me salvaste, llenaste de colores una vida que era


totalmente gris y amarga, llegaste como llega el frío
viento que anuncia la lluvia en temporada, llegaste así
para darme todo lo que tienes aunque a veces en tu
silencio haya parecido que así no era..

Te agradezco en el alma que me mostraste que se puede


querer a alguien, que se puede sentir a alguien, que se
puede confiar… Que uno aún en estos terribles días
puede sentir eso que llaman “Amor”

Espero solamente que con el paso de los años no solo se


te recuerde como la causa de mis versos, quiero que…
que te recuerden como…

Santiago de León de Caracas, Octubre 2019


I

Te enciendo y te aspiro,
en mis sueños te veo
y te consigo en el calor
tan malsano y etéreo
que anima mi candor,
quizás, exhalo y suspiro
cuando te escucho hablar,
quizá desatino al oírte
y al tu nombre pronunciar
porque quizá, será efímero

Te siento en mi tabaco
también en el humo,
en el silencio me pregunto
si eres real o ilusoria,
porque eres igual al ondear
de la niebla que se disipa
cuando me siento a fumar,
tengo pésima memoria
pero no paro de pensar
en tu humeante forma.
II

Esta es la segunda vez que escribo


pensando en tu tenue figura fugaz,
aquella que se manifiesta en lo que percibo
dentro de mi boca procaz

¿Por qué decidiste aparecerte?


Robándome el aliento y la prosa
mostrándome la vida color rosa
¿Por qué decidiste meterte
allí, entre el humo y mi alma?
cuando tu belleza mis versos alaban
¿Quién eres? ¿La que navega?
Decides navegar en el vapor
de un transatlántico a carbón
viviendo en el humo aventurero
que hay entre alma y razón
¿Quién eres? ¿La que vuela?

Allí estás, entre las nubes, callada,


suspirando al universo amargo
el viento que crea y da la perfección
¿Quién eres? ¿La efímera?
Fugaz, como el primer denso
Llegas y me robas el carisma,
me adhieres los nervios a ti,
me apagas el tabaco y decides vivir

En el silencio te hago mía


sintiéndote, sin decirlo, al fumar
en medio de esta inmensa soledad
Porque eres la chica que en el humo
construye el todo y la nada
con la belleza de un suspiro.
III

Estas ganas de nada,


de nada… Excepto de ti,
estas ganas de muerte,
de morir dentro de ti,
estas ganas de acabar,
acabar en ti

Estas ganas de huir


huyendo de mí mismo
estas ganas de estar
estando contigo

Estas ganas de acercarme,


acercarme y decírtelo,
estas ganas de hablarte
dialogando con el alma

Estas ganas del alma


del alma que está,
estas ganas de decirte
y decirte que me gustas,
estas ganas de estar
estas ganas de que estés.
IV

Mi rutina es gozar
de tus palabras

Es gozar de tu aroma
a dulce flores frescas

Mi rutina es quererte
con tu piel blanca de cal

Querer tus muslos de espuma


que envician mi vida

Mi rutina es hacerte azúcar


y volverte mi propia caña

Devorarte como a la carne


disfrutando de tus sabores

Mi rutina es beber tu néctar


que sabe cómo el amargo ron

Es deslizarme en esa enredadera


que tienes entre tus cabellos

Mi rutina eres tú
porque tú eres mi verbo
solamente tú

Más nada, nada más.


V

Te propongo un trueque,
cambiemos angustia por pasión
indecisión por acción,
cambiemos la tristeza
por la esperanza
y la distancia
por una caricia

Cambiemos los sentidos


por un delicioso beso
cambiemos así el miedo
por un deleitable verso
y cambiemos el sin sentido
por lo que sentimos
y decidimos callar

Cambiemos tus ojos por estrellas,


tus labios sean por rosas,
cambiemos el tabaco por la carne
cambiando también el misterio
por las ganas de tenernos
cambiemos por y para nosotros
y cambiemos el tango por baladas

Cambiemos el pasado por un futuro


la pesadumbre por el goce,
cambiemos nuestros dolores
por nuestros corazones,
cambiemos soledad por compañía
y cambiemos la amargura
por estar juntos.

Homenaje a Mario Benedetti.


VI

No tengo tinta, ni tengo gloria


solo tengo la vida y nuestra historia,
no tengo tinta para escribirte
pero tengo la vida para suspirarte

No tengo pena, ni buenos amores


no tengo el tabaco, ni alguna risueña,
la pena la tengo solo por dolores
y mi tabaco es para quien me sueña

Solo tengo el anhelo de tenerte cerca


y el enorme deseo de cruzar tu vereda,
porque cruzando curaré tus heridas
aun cuando tenga que abrir las mías

Solamente tengo un objetivo


el objetivo de meterme en tu recuerdo,
la necesidad de ser el único sustantivo
que conmueva tu alma y tu cuerpo

Solo te tengo en este sueño, en mis ganas


en las ganas de nada, en las ganas de ti,
nada tengo, solamente esta añoranza
de convertirte en mi bonanza.
VII

Te escucho
¿Me escuchas?
Te siento
¿Me sientes?
Te tiento
¿Me tientas?
Te pienso
¿Me piensas?
Te anhelo
¿Me anhelas?
No lo sé
¿Tú lo sabes?
Lo sé
¿No?
Lo sabemos
¿Qué no sabes?
Te siento propia
o quizás impropia
eres… O no, ¿eres?
Quizás…
¿Lo sabes?

¿Yo?
Te anhelo…
Te espero…
¿Tú? ¿Te? ¿Me?
Me gustas.
VIII

A veces la muerte me visitaba


cuando menos lo esperaba,
llegaba y era una compañía sórdida
por la cual en silencio desesperaba

Aunque nunca entendía


nada en mi vida poseía
pero llegaste, te poseo
en el alma y el deseo,
en cuerpo, pensamiento,
en el escalofrío
y en el suspiro,
solamente allí te tengo
pero allí te poseo
aunque no sé cómo hacerlo

A veces la vida llega y me visita,


encarnada en ti, llegó, no lo esperaba,
pero llegaste y eres ahora mi alegría
la única por la cual me desespero

Cielo mío, agua mía


musa mía… Sueño mío,
Anhelo… Anhelo mío.
IX

Estoy perdiendo mi tiempo


escribiéndote miles de cartas
que nunca enviaré
porque nada te basta

Estoy consternado por el anhelo


de tenerte sin querer tenerte,
sin embargo… Te sigo anhelando
aunque no parezca coherente

Soy tan solo, un vulgar niño,


que se echa sin sentido
esperando recibir un guiño,
un beso, o un camino

Solo espero estar esperándote


aunque no logre encontrarte
pero te veré en mis noches
aunque no quiera, porque te quiero

Pero no sé, ni sabré que hacer,


si irme, quedarme, tenerte,
si sentirte, adorarte o besarte,
si lloras, reír, morir…
O quizás… Solamente
la única respuesta decente
es vivir sin ti.
X

Te apoderaste de mi todo
cuando abriste mi alma
cuando devastaste la nada,
te adueñaste del espíritu
de este que está tan loco
pero que nada tiene

¿Qué tengo? ¿Qué tener?


solo versos tristes que escribir
y un tabaco amargo, un sueño sin fin
una mirada ardiente, un beso
una bendición, una maldición,
solamente eso, una palabra

Como darte lo que no tengo


darte lo que no tengo
lo que no tengo
que no tengo
no tengo,
tengo

No te tengo
porque no te tengo
lo que tengo para ti, lo tengo
y te daré todo lo que tengo para ti
porque deseo averiguar cómo darte lo que tengo
para quizás hacerte sonreír y tenerte
hacerte sonreír quizás,
quizás tenerte.

Homenaje al gran Oliverio Girondo, maestro eterno.


XI

La brisa de la primavera,
picadura de rubio tabaco
lluvia verdadera
cuentas en el ábaco,
ropajes de seda
especias de la India,
trigo del verano
nieve que es virginal,
lluvia del trópico, torrencial
junto al humo siempre denso,
sabor dulce del buen vino
y el aroma al recién hecho café,
pan que está apenas horneado
junto con golosa azúcar morena
acompañando un té negro fuerte,
flores frescas de la primavera
y la arena de la playa ardiente
que está en el gran Caribe,
también el oleaje Mediterráneo
junto a los colores del Egeo
o quizás una niebla parisina
o el mate argentino
junto a la carne uruguaya.
Todo es tan perfecto y dulce,
casi tan sublime, casi…
Casi tan sublime como lo eras tú
querida mía.
XII

Porque todo te daría


la razón de mi sueño
solamente tú eres
así que te deseo
para que navegues
abro mis canales
a ti, para ti solo soy
a t, a ti que estás sin rumbo
solo el único destino
para ti seré eso y más

Aunque no lo sé
me entregaré solo para ti
sin entender, sin saber
a tu lado me tendrás
y explorándome
de mi malsana locura
te enamorarás
si vienes a mi
te querré, te adoraré
aunque dudes
porque si te quedas
todo te daré.

Hay un mensaje oculto en este poema, la respuesta en su


nombre se encuentra e inverso al leer, tendrá sentido.
XIII

Esta ausencia presente


esta presencia ausente,
dolor que me es doloroso
y un temor tan pavoroso,
amor que ahora es amante
un amante delirante,
enamorado enamoradamente
porvenir imprevisto
pasado desplazado
veneno envenenado,
poesía no poética
junto a un frenesí frenético,
creencia increíble
ilusión dañina e ilusoria,
transito transitorio
labios con rojo labial
males que me causan el mal
bienes tuyos que vienen
con abrazos abrasadores
en una escasez, escaza,
oportunidad, importunada
en una realidad realizable,
no quiero estar así
negando lo que quiero
negando lo que me gusta,
porque me gustas tú
y solo te quiero a ti.
XIV

Si no fuera por ti
estaría perdido,
si no fuera por ti
habría huido,
si no fuera por ti
ya no escribiría

Pero llegaste y reviví


cuando me dan tus colores
tus colores del verano
y tus hojas del otoño

Ahora escribo, bebo el vino,


fumo en silencio y quiero querer
porque ahora otra vez siento
y ahora me concentro

Ahora hago poesía, no elegías,


todo para mí es alegría
ahora que quiero quererte
queriendo a ti entregarme

Ahora quiero vivir


aunque sea por ti,
ahora quiero sufrir
sufriré por ti,
ahora estoy amando
y no sería posible

Si no fuera por ti.


XV

Una balada inconclusa


la pena, la ruleta rusa,
el hastío, la alegría,
la gracia, la agonía,
el bucle en mi cabello
el deseo en mi pecho,
el dolor de un poema
la risa de lo ajeno,
el pan, el vino,
el tabaco, la tinta y el papel,
el sol, las estrellas, la luna,
las doce de la noche, la una,
la pestaña caída,
la risa contenida
la dulce caricia,
la amarga experticia
la ceniza que nos queda,
las horas que vuelan
la sal de mi vida,
la lágrima perdida
la flor arrancada
la mujer anhelada,
el cielo de los aedos
y el consuelo de los niños,
eso es lo que tienes
eso es lo que lo posees
todo eso es, querida mía
eso es lo que tú eres.
XVI

Dudo del viento


así como del tiempo dudo,
dudo del hastío
de la agonía,
basta, dudo de todo,
pero mi eterna nada es el todo
y mi todo nada es

Dudo de lo que sé
aunque nada sé,
dudo del abrazo
del afecto
del tacto, del contacto,
dudo del dolor y del amor,
dudo de ti, dudo de mi

Dudo, sí, dudo de ti y de mí,


de tu llegada
de mi partida,
del alma, de la pena
de la risa, de la alegría,
dudo, vivo dudando,
dudando vivo andando

¿Vivo?

¿Amo?

¿Lloro?

No lo sé, lo dudo.
XVII

La memoria de un hombre
está en sus besos
está en sus anillos,
la memoria de un poeta
está en sus versos
está en sus cigarrillos

La memoria de un hombre
está en sus cosas
está en sus esposas,
la memoria de un poeta
está en las rosas
está en las rocas

La memoria de un hombre
está en su cama
está en sus aciertos,
la memoria de un poeta
está en sus gritos
está en su amada

Y yo que soy hombre


te quiero en mis besos,
en mis anillos, mis cosas, mi cama.

Y yo que soy poeta…


Te quiero en mis versos, en mis gritos
en mis cigarrillos, en mis rosas,
te quiero como mi amada.
XVIII

¿Quién eres tú?


que llegas y me enciendes,
me cambias la vida
calmando mi agonía

¿Quién te crees tú?


que llegas cual ninfa
a cumplir mis deseos
con tu mirada invasiva

¿Quién te puso aquí?


quiero saber los motivos
ya que soy tan emotivo
que te quiero junto a mi

¿Quién te lo dijo?
quién te informo de mí,
de mi vida color gris
quién… ¡quién!

¿Quién serás?
No lo sé todavía,
quédate si eres alegría
aléjate si serás agonía,
pero dime que seremos

¿Principio o final?
XIX

Quizás no vale aferrarse


quizás no vale salvarme
quizás no vale quererme
quizás no vale desearme
quizás no vale sentirme
quizás no vale escribirme
quizás no vale fumarme
quizás no vale encontrarme
quizás es mejor irse…

Sin embargo,
quizás si te aferras
quizás si me salvas
quizás si me quieres
quizás si me deseas
quizás si mi sientes
quizás si me escribes
quizás si me fumas
quizás si me encuentras
quizás si nos quedamos…

Quizás valdría la pena…


quizás, tan solo eso, un quizás,
¿Quizás sí? ¿Quizás no?

¿Quién sabe?
Tú… Quizás.
XX

Hubo luz en mi alma


tuve color por aura
hubo viento que soplaba
y con coplas rimaba

Hubo una trampa


en ella he caído
ya el insomnio
es un cronómetro

Hay una distancia


entre tú y yo
hay un añoranza
de tenernos o no

Hay una condena


pesada cual cadena
que en mi espalda
pesa más que las penas,
pero esta suerte amena
duele y es violenta
porque mi gran pena
es causa, consecuencia,
es mi pena la alegría,
pero también es agonía
porque mi pena es deseo,
el deseo de añorarte
y desearte en mi vida.
XXI

Cuando hay dos miradas sinceras


es imposible no construir
de un pasional puente las bases,
puente para cruzar y vivir

Estás prohibida y dolerás


porque esta herida abrirás,
sin permiso allí estarás
porque esta herida serás

Arráncame los miedos


y cálmame los males
aviva los deseos
con tus besos celestiales

Mirarte es un pecado
del cual no escaparé
pero seguramente te irás
sin siquiera, avisar

Yo tenía soledad
ahora tengo esperanza,
tenía melancolía
ahora tengo añoranza,
no tenía nada…

Hasta que apareciste


para construir un puente.

Que a día de hoy…


No existe.
XXII

He vuelto a escribir
la culpa de esto es tuya,
pero he vuelto a vivir
mediante mis letras, para ti

A soñar con paraderos


y con descifrar misterios
que ya me son efímeros
he vuelto…

He vuelto a mí mismo,
porque al escribirte,
al pensarte, al soñarte,
anhelarte… Anhelarte tanto

Pensarte… pensarte,
sentirte… sentirte
perderte… sin nunca tenerte,
conquistarte, desearte

He vuelto a querer
también a soñar,
he vuelto a confiar
me he vuelto a ilusionar

Y tú culpa es, querida mía

No me dejes caer.

Aunque ya lo hiciste.
XXIII

Casta, inalcanzable,
musa, perfectible,
pura, irreductible,
rosa, insoslayable,
musa… ¡Siempre musa!
nunca materia,
siempre efímera
nunca propia
siempre impropia
calmada, impersonal,
misteriosa, mística,
universal, irrepetible,
impredecible
inexorable
inoportuna
inefable

Casta…
Pura
Casta…
Pura

Loable y sencilla
amable, perpetua
única, tan oportuna
razonable, afectuosa
ajena

O tal vez… Tal vez no.


XXIV

¿Qué es lo que yo sé?


Nada sé, nada poseo,
nada tengo, en nada creo,
nada vivo, todo anhelo

¿Cómo anhelar lo que no es tuyo?


Es como querer poseer al mar
o querer poseer las estrellas,
es querer con excusas
es pecar por pecar,
es sentir sin llorar
o arriesgarse para no ganar,
o ganar… ¿Qué ganar?

¿Para qué ganar?


si juegas a la pérdida,
me aferro a la nada
me aferro a un idilio,
uno que no es mío,
una poesía que no es mía,
una vida de pura agonía,
así como tú… Que no eres mía

Aunque es lo único que deseo,


es lo único por lo cual escribo,
es por ello que permanezco y sigo
solo para estar contigo

Y quizás callar esta incógnita


cuando por fin... Decidas ser mía.
XXV

Nada tengo para ti, nada te daré


solo poseo la nada misma,
no tengo dinero, ni orgullo, ni juicio,
no tengo poder, ni gloria, ni belleza,
no tengo bondad, ni afecto, ni templanza.

No tengo nada
nada tengo, solamente nada,
pero quiero darte toda mi nada
aunque el dolor me desgarre
quiero dártelo todo, nada

Porque tus ojos me miran


y tus oídos me escuchan
y tus labios me desean
y tu mente me estudia.

Porque tú presencia me ignora


y tu indiferencia me mata
y tu ausencia me acongoja
y tu aislamiento me desgana

Aunque me esté aferrando a ti,


que nunca serás mía
y eso es aferrarse a la nada.
XXVI

Solamente espero ahora de ti una cosa


quiero que acaben mis dudas ahora,
porque quiero emprender esta cruzada
o replegar, mis fuerzas ya dañadas.

Solamente espero una respuesta


que me invite a entrar en tu vida
o me inste a escapar a nado,
porque solamente quiero certezas
no quiero dudas, no quiero llanto
quiero una respuesta.

¿Cómo amarte?
¿Cómo amarte sin tenerte?
y pensarte sin que existas,
cómo exhalar el humo de tu boca
sin haber probado tus labios,
como desnudarte en mis versos
sin poseerte en prosa,
cómo hacerte mi recuerdo
sin decirte lo que siento,
cómo enamorarte cada día…
Cuando ignoras que existo.

Ahora solamente quiero entender


si te quedarás o te irás,
si nuestro afecto será real o no
Ya jugué todo y te entregué todo…

Y nada recibí a cambio.


XXVII

Yo, volando a la deriva


sin norte y sin sur,
yo, volando a mi suerte
sin este, sin oeste,
un mensaje cambió
creo que trastornó
mejor dicho, acabó
con lo único que tenía
que era paz en mi vida,
me acerqué, me miró
le ofrecí un cigarrillo
encendí los dos,
la vi, casta y calma
sin saber lo que hacía

Pasado el rato, me habló


surgió un café, tal vez dos,
en medio de la charla
una canción de otoño sonó,
el teatro fue la ventana
que me abrió el corazón
y hablando de un tal Godot
un verso se me escapó,
sin pensarlo se sonrió
los violines cesaron
el llanto de la brisa calló
haciendo callar mi razón
la tempestad se desató
la dejé destrozar mi corazón.
XXVIII

Y como una canción otoñal


el anhelo es como un puñal
que se clava en mi pecho
quitándome el derecho
de tranquilo, poder respirar,
solamente flores quedarán
flores que morirán
como los amores perdidos
que incluso sin nacer
solo pueden morir,
así que ahora, si te abrumo
solo un consejo te daré
enciende un cigarrillo y ve
su silueta… de humo.
XXIX

Me gusta fumar
porque allí la veo
más allá del recuerdo
y cuando exhalo
percibo su afecto,
quizá como delirio
quizá como un sueño
quizá ama el viento
y la olvida el tiempo
pero olvidarla, no,
no puedo

Ella crea universos


con su hermosa mirada
ella para el vuelo
porque es tormento
ella reina en los mares
porque es el oleaje
y reina en el alma
siendo el anhelo peaje

Ahora, una vez más


enciendo ansioso mi cigarro
y vuelvo a la incertidumbre
una vez más, una vez más
me digo emocionado,
mi chica de humo
otra vez te pienso.
XXX

Me refugio en la soledad
donde solo existe el aura
de miseria y fealdad,
fealdad que me carcome
y me roba la esperanza
entonces apago mi inocencia
y no hago nada más…

Pienso en el pasado
pienso en lo que no existe
realmente mi futuro vedado
es un incierto que resiste
ese cruce tan anhelado
que nunca fue apreciado,
no hago nada más…

Mi cabeza esta gacha


me pesa la espalda
mi pecho está por estallar
y la vida es una tortura
que pronto espero acabar
como todo antes he acabado
y no hago nada más…

Me acerco a mi cenicera
apago mi cigarrillo,
me siento, contemplo
no hay vides en mi destino,
lloro por lo que tengo
y no hago nada más…
tan solo pienso en ti.
Palabras finales

Para ella, que existió solo en mi pasado porque nunca


estuvo presente.

Abraham Mora “El de las anheladas letras”

Santiago de León de Caracas. Octubre del 2019


Contenido

Dedicatoria ................................................................................................................................................................................ 2

I........................................................................................................................................................................................................ 3
II ..................................................................................................................................................................................................... 4
III ................................................................................................................................................................................................... 5

IV ..................................................................................................................................................................................................... 6
V........................................................................................................................................................................................................ 7
VI ..................................................................................................................................................................................................... 8

VII ................................................................................................................................................................................................... 9
VIII .............................................................................................................................................................................................. 10
IX ................................................................................................................................................................................................... 11

X...................................................................................................................................................................................................... 12
XI ................................................................................................................................................................................................... 13
XII ................................................................................................................................................................................................. 14

XIII .............................................................................................................................................................................................. 15
XIV ................................................................................................................................................................................................. 16
XV ................................................................................................................................................................................................... 17

XVI ................................................................................................................................................................................................. 18
XVII .............................................................................................................................................................................................. 19
XVIII ............................................................................................................................................................................................ 20

XIX ................................................................................................................................................................................................. 21
XX ................................................................................................................................................................................................... 22
XXI ................................................................................................................................................................................................. 23

XXII .............................................................................................................................................................................................. 24
XXIII ............................................................................................................................................................................................ 25
XXIV .............................................................................................................................................................................................. 26

XXV ................................................................................................................................................................................................. 27
XXVI .............................................................................................................................................................................................. 28
XXVII ............................................................................................................................................................................................ 29

XXVIII .......................................................................................................................................................................................... 30
XXIX .............................................................................................................................................................................................. 31
XXX ................................................................................................................................................................................................. 32

Palabras finales .................................................................................................................................................................. 33

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