Sistemas de Información Geográfica y Teledetección
ANÁLISIS VISUAL DE IMÁGENES
1. Objetivos.
Descripción de los elementos y características de la interpretación visual.
Conocimiento del método o reglas para realizar interpretaciones visuales de imágenes
de satélite.
Comprensión de las ventajas y limitaciones de la interpretación visual.
2. Introducción.
Generalmente, los métodos de la extracción de información a partir de imágenes de
satélite se subdividen en dos grupos:
1 – Extracción de información basada en el análisis o interpretación de los datos
suministrados por los satélites.
2 – Extracción de información basada en el tratamiento automático o semiautomático
por parte del ordenador.
La forma más intuitiva de extraer información de imágenes de satélite es mediante la
interpretación visual, que está basada en la habilidad que presentan los humanos para
relacionar tonos, colores y patrones espaciales que aparecen en una imagen con
elementos del mundo real. Este tipo de interpretación se lleva a cabo mediante la
superposición en la imagen de un papel apropiado (transparente o semitransparente)
sobre el cual se dibujan y delimitan los elementos y áreas de interés para la
interpretación (unidades de vegetación, de usos del suelo, geomorfológicas,
litológicas,). Posteriormente la interpretación resultante se puede digitalizar. También es
posible generar la interpretación en el propio monitor del ordenador delimitando las
áreas y elementos de interés mediante digitalización en pantalla.
En una imagen de satélite (también en fotografías aéreas) se ven varios objetos de
diferentes tamaños y formas, algunos de ellos se identifican correctamente mientras que
otros no, dependiendo de las percepciones individuales y de la experiencia del
intérprete. Cuando podemos identificar lo que vemos en imágenes de satélite y
fotografías aéreas, y comunicar esa información a otros estamos realizando
fotointerpretación: los datos en bruto de las imágenes y fotografías cuando son tratados
por un cerebro humano se convierten en información. Por lo tanto, el intérprete se puede
encontrar con dos situaciones:
1 – Reconocimiento directo y espontáneo de un objeto o fenómeno (porque es conocido
por el intérprete).
2 – Utilización de un proceso de razonamiento en el que se utiliza el conocimiento
profesional y la experiencia para identificar un objeto. En ocasiones este razonamiento
no es suficiente para la interpretación correcta, siendo necesario el trabajo de campo.
El intérprete examina cada elemento de la imagen en tres sentidos: separadamente, en
relación con otro elemento, y en relación con todo el patrón de la imagen. El éxito de
una interpretación visual depende de varios factores:
1 - Experiencia y entrenamiento del intérprete. Es necesario tener poder de
observación, imaginación y gran paciencia. Además, es importante que el intérprete
posea un conocimiento amplio del fenómeno que se estudia, así como de la región
geográfica en donde se esté trabajando.
2 - La naturaleza del fenómeno que se estudia (no es lo mismo estudiar asociaciones
vegetales que la búsqueda de minerales o de recursos hídricos).
3- La calidad de la imagen.
3. Criterios visuales para identificación.
Existen una serie de factores que diferencian a las imágenes de satélite y a las
fotografías aéreas de otras imágenes a las que se está más acostumbrado:
(1) se muestran datos desde una perspectiva elevada y a menudo no familiar,
(2) el uso frecuente de longitudes de onda fuera de la porción visible del espectro
electromagnético, y
(3) la visión de la superficie de la Tierra en escalas y resoluciones no familiares. Estas
diferencias pueden suponer un desafío importante para el analista de imágenes
principiante. Un estudio sistemático de las imágenes incluye varias características
básicas de elementos que aparecen en las mismas. Las características específicas
útiles para una tarea concreta y la manera en la que son consideradas depende del
campo de aplicación. La mayor parte de las aplicaciones consideran las características
básicas que se describen a continuación.
3.1. Tono+
Se refiere al brillo relativo de los objetos. Las variaciones tonales son elementos muy
importantes en la interpretación, constituyendo uno de los principales criterios de
interpretación visual. La expresión tonal de los objetos en la imagen está directamente
relacionada con la cantidad de energía reflejada por la superficie. Los distintos tipos de
rocas, suelos, vegetación, presentan diferentes tonos. Las variaciones en las
condiciones de humedad también se reflejan como diferencias tonales: un incremento
en el contenido de humedad origina tonos de gris más oscuros . Las diferencias son
debidas a:
- la diferente impresión de la imagen puede dar distintos tonos en dos imágenes
contiguas;
- la posición del sol (su elevación dependiendo de la hora del día y de la estación del
año);
- la distinta reflectividad de los elementos según la longitud de onda considerada, es
decir, el tono característico de una cubierta varía con la banda del espectro considerada
(por ejemplo, la vegetación presenta tonos oscuros en las bandas correspondientes a
longitudes de onda del visible, mientras que en longitudes de onda del infrarrojo
presenta tonos más claros);
- las características distintas de diferentes elementos según la estación del año (por
ejemplo vegetación y contenido en humedad)
Variación en el tono de gris debido a variaciones estacionales. Estereogramas hechos
a partir de fotografías aéreas del Lejano Oriente: el estereograma A) corresponde a la
estación seca y B) a la estación húmeda. En B) se aprecia que los campos de arroz se
encuentran encharcados y que los ríos son más anchos. (Según Van Zuidam, 1986).
Es necesario destacar que una representación impresa de una imagen supone una
pérdida de los tonos (distintos niveles de energía) captados por el detector, ya que en
la mayor parte de los casos éste detecta hasta 256 niveles distintos. Por otra parte, el
ojo humano tampoco está capacitado para distinguir 256 niveles o tonos de gris
3.2. Color
La ventaja del color sobre el tono es que el ojo humano es mucho más sensible a las
variaciones cromáticas frente a las variaciones de intensidad luminosa. Además, debido
a la posibilidad de mezclar varias bandas del espectro en una composición de color, el
color resulta ser un elemento básico para la interpretación visual de las imágenes de
satélite.
El ojo humano percibe longitudes de onda entre 400 y 700 nm, separando la energía
recibida en tres componentes que son los denominados colores primarios: azul, verde y
rojo, a partir de los cuales se puede generar cualquier otro color. El monitor de los
ordenadores presenta tres canales (rojo, verde, azul); cuando desplegamos una sola
banda del espectro (grises), la misma señal se introduce por los tres canales del monitor.
Sin embargo, cuando realizamos una composición en color, los datos de tres bandas
utilizadas son introducidos por cada uno de los tres canales del monitor, de forma que
se reproducen multitud de colores en los píxeles como producto de la combinación de
los valores de intensidad de cada una de las tres bandas para cada píxel.
Forma de desplegar una imagen multibanda en un monitor utilizando los canales rojo,
verde y azul del mismo.
En principio, cualquier combinación de bandas puede ser utilizada en una composición
en color.
Sólo la experiencia y el área de aplicación o el tema en el que se esté trabajando, hará
elegir qué tres bandas de un conjunto multiespectral son utilizadas para la composición
en color. Por ejemplo, una composición de color natural, será aquella en la que
asignemos al canal rojo del monitor, la imagen captada por un detector en longitudes de
onda correspondientes al rojo del espectro electromagnético, al canal verde del monitor
la imagen captada en longitudes de onda correspondientes al verde, y por último al canal
azul, la imagen captada en longitudes de onda correspondientes al azul. Una elección
muy utilizada es la composición en falso color, que
consiste en la asignación a los canales rojo, verde y azul del monitor (Red, Green, Blue)
las bandas correspondientes al infrarrojo cercano, al rojo y al verde del espectro
electromagnético respectivamente, en estas imágenes de falso color una de las
características principales es que la vegetación aparece en color rojo.
Dependiendo de la aplicación y de la disponibilidad de imágenes con varias bandas, se
pueden realizar otras composiciones en color distintas al falso color y al color natural.
En estos casos, además de las combinaciones aleatorias (tres a tres) que se quiera, se
suelen estudiar las matrices de correlación entre las bandas del conjunto multiespectral
(figura 3), y elegir aquellas tres que se encuentren menos correlacionadas entre sí.
También se suele aplicar la técnica de los componentes principales. Se han realizado
múltiples ensayos para identificar la composición en color que ofrece una mejor
discriminación de cubiertas, pero hay que tener en cuenta que una composición que es
ideal para un cierto tema en un área determinada, puede no serlo en un área distinta en
la que se estudia el mismo tema. Se pueden probar las composiciones propuestas o
utilizadas en la bibliografía, pero siempre se tendrá que evaluar de forma crítica,
teniendo en cuenta los conocimientos sobre el tema y la zona, para decidir la aplicación
de una determinada composición u otra que se crea que se adapta mejor a las
necesidades del análisis.
Matrices de correlación para seis de las bandas del sensor TM (excluida la banda
térmica) de una subescena correspondiente al sureste de España. A) matriz
correspondiente a toda la subescena; B) matriz correspondiente a la subescena con la
vegetación, agua y sierras enmascaradas.
3.3. Textura
Es la frecuencia con la que suceden cambios tonales, es decir, el contraste espacial
entre los elementos que componen la imagen (se percibe como repeticiones de cambios
tonales). Esta característica se produce por una agregación de rasgos unitarios que
pueden ser demasiado pequeños para diferenciarse individualmente, pero que juntos
marcan una diferencia respecto al resto de la foto. Por ejemplo, en los árboles cada hoja
tiene su propia forma, tamaño, patrón, sombra y tono, pero todas estas características
juntas dan una sensación visual que permite diferenciar entre un tipo de árboles y otros.
Para definir la textura se suelen usar los adjetivos de suave (campo de trigo crecido) y
grosero (en un terreno rugoso, como puede ser un suelo desnudo en áreas de montaña
con muchas piedras o un bosque), lineal, etc. . A menudo la textura se puede relacionar
con la rugosidad del terreno. La textura está muy relacionada con la resolución espacial
del sensor ya que procede de la relación entre el tamaño del objeto y dicha resolución.
Este criterio es importante, por ejemplo, para discriminar entre objetos con el mismo
comportamiento espectral. A medida que se reduce la escala a la que observamos la
imagen, la textura de cualquier objeto o área se hace progresivamente más fina
hasta desaparecer.
).
3.4. Forma
Se refiere a la forma de los objetos, a la forma de su perímetro, a la forma tal y como se
ve en una foto de dos dimensiones, en definitiva, la forma caracteriza a muchos de los
objetos que se ven en las imágenes . Asimismo, también se incluye en la forma, la altura
relativa de los objetos cuando se trabaja con visión estereoscópica en la interpretación
visual. El intérprete deberá tender a identificar los objetos de acuerdo con esta
característica ya que es una de las más fáciles. En algunos casos esta característica
bastará para diferenciar el objeto de estudio de los del resto de la imagen, pero no en
todos.
Se pueden reconocer distintos objetos por su forma: casas, carreteras secundarias o
caminos, canal (en la parte inferior, recto, ancho con tonos oscuros y cruzado por varios
puentes, etc.).
3.5. Tamaño
El tamaño de los objetos en las imágenes se tiene que considerar siempre en el contexto
de la resolución espacial y de la escala en la que está impresa o desplegada la imagen.
Igualmente es importante relacionar el tamaño del objeto analizado con otros objetos de
la imagen o foto: por ejemplo para saber si una carretera o camino es más o menos
importante.
3.6. Patrón
Se refiere a la distribución espacial de los objetos (tanto naturales como construidos), a
la repetición de formas cada cierto espacio, que permite su identificación. Por ejemplo,
patrón concéntrico, radial, etc. Un olivar presenta una plantación regular alineada, en
contraste con un bosque o una dehesa . Los cultivos en aterrazamientos o bancales
también presentan un patrón característico, así como los distintos patrones de
disposición de la red de drenaje, en dendrítico, paralelo, etc., y los patrones de
construcción en las ciudades
(distinción de áreas industriales por las naves, murallas de las ciudades antiguas, etc.)
3.7. Sombras
Es la oscuridad en un área o espacio debido a que los rayos de una fuente de energía
(generalmente el sol) no llegan a ella por la interposción de un cuerpo opaco que forma
parte del terreno, o una construcción. Las sombras pueden ocultar importantes
fenómenos, pero también ayudan a la percepción tridimensional de los objetos, lo cual
puede ayudar a su distinción. Son muy dependientes de la fecha de adquisición de la
imagen y del relieve local. También modifican la señal de una misma cubierta o sustrato
recibida por el sensor ya que se produce una tonalidad ligeramente distinta pudiendo
separar la misma categoría o clase en dos, cuando en realidad es la misma.
3.8. Localización
Se refiere a la posición topográfica o geográfica en la que se encuentra un objeto o
elemento respecto a un marco de referencia (montaña, valle, ciudad, etc.). Por ejemplo,
un gran edificio
situado en el punto donde convergen numerosas vías de tren, lo más probable es que
corresponda a una estación de ferrocarril y no a un hospital. En algunos casos la
identificación de los objetos de estudio no se hace de una manera directa, sino que se
realiza por eliminación: es decir, conociendo el tema de estudio (por ejemplo,
vegetación) se pueden conocer las características donde pueden darse determinados
tipos: a partir de cierta altura únicamente pueden darse los pinos y los abetos. En el
caso de la vegetación, de los usos de suelo, etc. Esta distinción por eliminación variará
de región en región y de estación en estación. En cuanto a las formas del relieve,
también existe una variación condicionada por el clima.
3.9. Visión estereoscópica
La impresión de profundidad que se encuentra en el mundo real también se puede
adquirir con dos imágenes de la misma zona tomadas desde diferentes posiciones. Para
ello es necesario un par de imágenes o fotografías, que se disponen por separado y se
observan a la vez por los dos ojos mediante un aparato denominado estereoscopio,
obteniendo así la visión tridimensional de las formas del relieve. Los estereogramas son
pares de fotos dispuestos para la visión estereoscópica (como ocurre con la mayor parte
de las figuras incluidas en este texto). La visión estereoscópica es un aspecto
fundamental para los estudios geológicos y geomorfológicos, de vegetación, de suelos,
etc., aportando una visión tridimensional del espacio observado. Hasta hace unos años,
la mayor parte de los sensores espaciales no poseían esta capacidad (las fotografías
aéreas, sí). Una excepción era el satélite SPOT , con un dispositivo móvil
que varía el campo de visión facilitando observaciones no verticales de hasta 27º a
ambos lados del nadir (punto central de la imagen tomada desde la vertical) pudiendo
adquirir dos imágenes de la misma zona desde puntos distintos que permite la visión
estereoscópica, sin embargo, las imágenes presentaban necesariamente fechas
distintas y por lo tanto distintas condiciones de adquisición. Actualmente esta posibilidad
de obtener imágenes para analizar estereoscópicamente ya está presente en varios
sensores (como por ejemplo SPOT-5, ASTER,
. Así, esta generación de imágenes, al presentar una mayor resolución espacial y la
posibilidad de observación tridimensional, son idóneas para la interpretación visual
frente a las imágenes de los sensores más antiguos, y entran además en clara
competencia con la fotografía aérea convencional.
Adquisición de imágenes no verticales por parte del satélite SPOT
3.10. Aspectos temporales
Los aspectos temporales relacionados con los fenómenos naturales son de gran
importancia en la interpretación porque factores como el crecimiento vegetativo y el
contenido en humedad del suelo varían durante el año. Por otra parte estos aspectos
también son importantes para interpretar los cambios ocurridos en un período de tiempo
determinado en cuanto a usos del suelo y repercusiones de las actividades humanas
sobre el medio. En los estudios multitemporales se ha de tener en cuenta que los tonos,
colores y texturas, (que están relacionados con las condiciones medio-ambientales y de
adquisición), podrán variar de una imagen a otra de la misma zona, por lo que habrán
de considerarse individualmente para cada imagen.
Tras la introducción de estos criterios o elementos de interpretación se ha obtenido una
relación de la extensión espacial de las características a las que se refieren: el tono y
color se pueden definir para un único píxel, la textura se define con respecto a un grupo
de píxeles. Los otros elementos o criterios se refieren a objetos individuales o a grupos
de objetos. El uso simultáneo y a menudo implícito de estos criterios constituye la fuerza
de la interpretación visual de las imágenes. En la clasificación digital de las imágenes
sólo se tiene en cuenta la respuesta espectral, lo cual explica la limitación de los
métodos automatizados en comparación con la interpretación visual.
4. Estrategias y fases en el proceso de la interpretación visual.
En cierto sentido, el proceso de interpretación visual es como el trabajo de un detective
tratando de juntar todas las piezas de ciertas evidencias para resolver un misterio. Para
el analista o intérprete el misterio puede ser por ejemplo porqué ciertas áreas rocosas
presentan tonos o colores distintos entre sí, o porqué algunas áreas de uso agrícola
aparecen distintas del resto.
Por otra parte, conviene destacar que la interpretación visual es sólo una técnica, por lo
que es imprescindible tener un conocimiento científico y experiencia en el campo de
aplicación para un uso que sea efectivo. La compleja actividad denominada análisis
visual de imágenes (también fotointerpretación) es un proceso que se puede dividir en
varias fases: 1) detección, reconocimiento e identificación, 2) análisis, 3) clasificación,
4) deducción.
4.1. Detección, reconocimiento e identificación.
El primer paso en el proceso es la detección, es decir, el simple descubrimiento de que
algo está ahí; el segundo paso es el reconocimiento, por el cual el intérprete reconoce
un objeto familiar sobre la base de su forma, tamaño y otras propiedades visibles.
Finalmente está el paso de la identificación, en el cual el objeto o característica es
identificado como algo conocido por un nombre o término.
4.2. Análisis.
Antes de empezar con el análisis es necesario determinar qué objetos o características
se van a analizar dependiendo del tema de interés (red de drenaje, formas del relieve,
litologías, vegetación, etc.). El análisis significa dividir la imagen en unidades, es decir
dibujar sobre ella contornos y líneas de manera sistemática de acuerdo con una leyenda
establecida analizando
toda la imagen.
4.3. Clasificación.
La clasificación consiste en la comparación basada en las características definidas de
las unidades en la fase de análisis. Es decir, se asignará un nombre de clase a las
unidades diferenciadas que presenten las mismas características. Si los objetos de
estudio no son claramente visibles o interpretables entonces se necesitará trabajo de
campo adicional.
4.4. Deducción.
La deducción está definida como la fase que trata de la combinación de las
observaciones realizadas sobre la imagen con el conocimiento adquirido a partir de otras
fuentes, con el fin de adquirir información que no se puede obtener a partir de las
imágenes. También se refiere este término a cuando el intérprete llega a conclusiones
sobre la base de sus observaciones en las imágenes. En general todas las fases
anteriores (excepto la detección) presentan un importante componente de deducción.
5. Reglas para el análisis visual de imágenes (fotointerpretación).
Es necesario que la técnica del análisis visual de imágenes se desarrolle según las
mejores líneas científicas y prácticas, para lo cual es necesario utilizar un método
sistemático. Existen al menos cuatro reglas para el procedimiento general:
1 - El análisis se tiene que realizar de forma metódica, en pasos sucesivos dependiendo
de la disciplina o tema de estudio y aplicación.
2 - La interpretación tiene que ir de lo general a lo específico (desde el reconocimiento
al estudio de detalle). Las unidades principales tienen que ser interpretadas antes que
los detalles (aunque en algunos casos la interpretación se ve simplificada haciéndolo al
revés).
3 - La interpretación tiene que proceder desde las características que son conocidas a
las desconocidas, aplicando las sucesivas fases descritas en el apartado anterior.
4 - La imagen se tiene que analizar sólo por sus propias cualidades. Esto es válido para
la primera y segunda fases del apartado anterior, sin embargo, para la clasificación final
hay que incluir otro tipo de información que no proporciona las imágenes.