La legislación ambiental de México tiene como eje rector la Ley General del Equilibrio
Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), promulgada el 28 de enero 1988, cuya
inspección y fiscalización recae en la PROFEPA, excepto lo relativo al recurso agua.
De competencia en el territorio mexicano y las zonas sobre las que la nación ejerce su
soberanía y jurisdicción, las disposiciones de la LEEGPA son de orden público e interés
social y tienen por objeto propiciar el desarrollo sostenible y establecer las bases para
“garantizar el derecho de toda persona a vivir en un medio ambiente sano para su
desarrollo, salud y bienestar”.
Con el fin de transferir atribuciones, funciones y recursos las leyes ambientales de las
entidades federativas se adecuaron a la LGEEPA al publicarse en diciembre de 1996 el
decreto que reformó, adicionó y derogó diversas disposiciones de la misma.
Este ordenamiento cuenta con leyes reglamentarias en Materia de Impacto Ambiental,
de Residuos Peligrosos, de Contaminación por Ruido, de Prevención y Control de la
Contaminación Atmosférica, de Prevención y Control de la Contaminación Generada por
los Vehículos Automotores que Circulan en el DF (hoy CDMX) y su Zona Conurbada.
Además, para el Transporte Terrestre de Materiales y Residuos Peligrosos, de Áreas
Naturales Protegidas y de Auditoría Ambiental.
Al sistema jurídico ambiental se integran leyes sectoriales: General de Cambio Climático;
General de Desarrollo Forestal Sustentable; de Pesca; General de Vida Silvestre; de
Aguas Nacionales y Federal de Derechos en Materia de Agua y General de Bienes
Nacionales.
También la Ley General de Salud, Federal de Metrología y Normalización, Federal de
Sanidad Animal Federal de Sanidad Vegetal, Federal del Mar, Minera, General de
Asentamientos Humanos, Orgánica de la Administración Pública Federal y el Reglamento
Interior de la Semarnat.
La legislación ambiental es un conjunto de leyes, tratados, convenios, estatutos y
reglamentos que regulan la interacción entre los humanos y el medio ambiente. Su
objetivo es reducir los impactos de la actividad humana en el medio ambiente y en la
humanidad.
Como cabeza de sector, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales es la
encargada de fomentar la protección y conservación de los ecosistemas y de los
recursos naturales, así como favorecer su aprovechamiento en términos del desarrollo
sostenible. La dependencia cuenta con tres subsecretarías: de Planeación y Política
Ambiental, de Gestión para la Protección Ambiental, y de Fomento y Normatividad
Ambiental. Además, cuenta con el apoyo de seis órganos desconcentrados:
delegaciones federales, coordinaciones regionales, la Comisión Nacional del Agua
(CNA), el Instituto Nacional de Ecología (INE), la Procuraduría Federal de Protección al
Ambiente (Profepa), y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP);
y dos órganos descentralizados: el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y
la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) establece como su
misión incorporar criterios e instrumentos que aseguren la protección, la conservación
y el aprovechamiento de los recursos naturales, así como conformar una política
ambiental integral e incluyente. Para ello se propone promover el desarrollo
sustentable, evaluar la política ambiental, conservar los ecosistemas y la
biodiversidad del país, detener la pérdida del capital natural y la contaminación,
establecer mecanismos de vigilancia para el cumplimiento de la legislación
ambiental, y preservar las aguas nacionales.[1]
La Comisión Nacional del Agua (CNA) tiene sus antecedentes en la Comisión Nacional
de Irrigación creada en 1926, en la Secretaría de Recursos Hidráulicos (1946) y en la
Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (1976), y tiene el encargo proteger y
administrar el correcto uso del agua, con la colaboración de la sociedad. A la
dependencia le corresponde la gestión del suministro del agua potable, del servicio de
alcantarillado y el tratamiento de aguas residuales. El recurso natural del agua,
además de vital para la población, es uno de los principales insumos de la actividad
económica en sectores como la agricultura, la producción de energía o la industria.
Para administrar el recurso, el país se divide en trece regiones hidrológicas: Península
de Baja California, Noreste, Pacífico Norte, Balsas, Pacífico Sur, Río Bravo, Cuencas
Centrales, Lerma Santiago, Golfo Norte, Golfo Centro, Frontera Sur, Península de
Yucatán, y Valle de México – Sistema Cutzamala. Las gerencias regionales de la CNA
son las encargadas de determinar la disponibilidad del agua, de asegurar la
protección de los acuíferos, de otorgar concesiones, asignaciones y permisos, así
como atender los daños de inundaciones o de escasez del agua.[2]
El organismo público que tiene la responsabilidad de realizar la investigación y
generar información científica y técnica sobre problemas ambientales es el Instituto
Nacional de Ecología (INE). El Instituto se encarga además, de impulsar la protección
ambiental y promover el uso sustentable de los recursos naturales. El INE desarrolla
proyectos de cooperación científica para atender la problemática ambiental del país,
así como la conservación y restauración del medio ambiente.[3]
Para cumplir sus funciones el INE cuenta con cuatro direcciones generales: de
Investigación de Ordenamiento Ecológico y Conservación de los Ecosistemas, de
Investigación sobre la Contaminación Urbana, Regional y Global, de Investigación en
Política y Economía Ambiental, y del Centro Nacional de Investigación y Capacitación
Ambiental.[4]
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es el organismo
desconcentrado encargado de vigilar el cumplimiento de la normatividad ambiental.
Cuenta con cuatro subprocuradurías: de Recursos Naturales, de Auditoría Ambiental,
de Inspección Industrial, y la Jurídica, quienes supervisan y evalúan el cumplimiento
de las normas aplicables a la prevención y control de la contaminación ambiental, a
la restauración de los recursos naturales, a la preservación y protección de la flora y
fauna, así como de sus ecosistemas, la zona federal marítimo-terrestre, y las áreas
naturales protegidas. Además, la Profepa establece políticas y lineamientos
administrativos para reducir el impacto ambiental, atiende denuncias por
incumplimiento de las disposiciones ambientales y brinda asesoría en asuntos de
protección y defensa del ambiente, la vida silvestre y los recursos naturales.
Asimismo, cuenta con delegaciones estatales en las 32 entidades de la República.[5]
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) es la
dependencia encargada de la administración de los fragmentos terrestres o acuáticos
del territorio nacional, en donde el ambiente original de los ecosistemas no ha sido
alterado significativamente por la actividad del hombre y que producen beneficios
ecológicos. Estas áreas están sujetas a regímenes especiales de protección,
conservación, restauración y se crean mediante un decreto presidencial. Las
actividades que pueden llevarse a cabo en ellas se establecen en la Ley General del
Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y en los programas de ordenamiento
ecológico.
La CONANP administra 156 áreas naturales de carácter federal: 36 reservas de
la biosfera, 67 parques nacionales, 4 monumentos naturales, 3 áreas de protección de
los recursos naturales, 28 áreas de protección de flora y fauna, 17 santuarios y un
área clasificada en “otras categorías”. En conjunto, las áreas naturales representan
más de 17.8 millones de hectáreas.[6]
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) se encarga de desarrollar la
tecnología y capacitar recursos humanos para asegurar el aprovechamiento, manejo
y conservación del agua, con la finalidad de contribuir al desarrollo sostenible. Dentro
de sus funciones brinda servicios especializados de laboratorio, de asesoría técnica,
de elaboración de normas, de información, y de aseguramiento de calidad a los
sectores privado y social del país; además, en coordinación con la Secretaría de
Educación Pública, imparte estudios de posgrado en las áreas afines al Instituto.
Cuenta con 14 laboratorios especializados, un centro de capacitación y un área de
educación ambiental.[7]
Por último, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) es la dependencia
descentralizada encargada de impulsar las actividades productivas, de conservación y
restauración en materia forestal, así como de participar en la formulación de los
planes y programas de la política de desarrollo forestal sostenible. Además, fomenta
la exportación de productos forestales y asesora a organizaciones de productores.
PROFEPA
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), es un órgano
administrativo desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
con autonomía técnica y operativa.
Nació el 4 de junio de 1992 como la institución encargada en México de vigilar el
cumplimiento de la legislación ambiental federal.
Su misión es procurar la justicia ambiental mediante la aplicación y cumplimiento
efectivo, eficiente, expedito y transparente de la legislación a través de la atención a la
denuncia popular y mediante acciones de inspección, verificación, vigilancia y uso de
instrumentos voluntarios.
De acuerdo con el Reglamento interior de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, entre sus facultades se encuentran:
Realizar visitas u operativos de inspección para vigilar y evaluar el cumplimiento
de las disposiciones jurídicas ambientales.
Atender denuncias en materia de su competencia
Brindar asesoría en asuntos de protección y defensa del ambiente, la vida silvestre
y los recursos naturales.
Promover el cumplimiento voluntario de las disposiciones jurídicas y la
corresponsabilidad social en la protección del medio ambiente.
Para ello cuenta con delegaciones en las entidades federativas y en la Zona
Metropolitana del Valle de México.
SEMARNAT
Se encarga de incorporar en los diferentes ámbitos de la sociedad y de la función
pública, criterios e instrumentos que aseguren la óptima protección, conservación y
aprovechamiento de los recursos naturales del país, conformando así una política
ambiental integral e incluyente que permita alcanzar el desarrollo sustentable.
Para cumplir con lo anterior, la SEMARNAT, sus tres subsecretarías y los diversos
Órganos Desconcentrados y Descentralizados que forman parte del Sector Ambiental
Federal, trabajan en cuatro aspectos prioritarios:
La conservación y aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y su
biodiversidad.
La prevención y control de la contaminación.
La gestión integral de los recursos hídricos.
El combate al cambio climático.
NORMAS OFICIALES MEXICANAS
Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) en materia ambiental son disposiciones
legales que establecen los niveles de contaminantes que se consideran aceptables
para la salud humana y el medio ambiente.
Algunas de las NOM en materia ambiental son:
NOM-020-SSA1-2021
Esta norma establece los valores normados para la concentración de ozono en el aire
ambiente.
NOM-081-ECOL-1994
Esta norma establece los límites máximos permisibles de emisión de ruido y el
método de medición para determinar su nivel.
NOM-085-SEMARNAT-1994
Esta norma establece los niveles máximos permisibles de emisión a la atmósfera de
humos y partículas suspendidas.
De Medio Ambiente Y Recursos Naturales, S. (n.d.). La LGEEPA, eje rector del
sistema jurídico ambiental de México. [Link].
[Link]
ambiental-de-mexico?idiom=es
De Medio Ambiente Y Recursos Naturales, S. (n.d.). Procuración de justicia
ambiental, misión de la Profepa. [Link].
[Link]
de-la-profepa
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales | Gobierno | [Link]. (n.d.).
[Link]