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Making Out in Korean Revised Edition Making Out
Books Peter Constantine Digital Instant Download
Author(s): Peter Constantine, Gene Baik
ISBN(s): 9780804835107, 0804835101
Edition: Revised
File Details: PDF, 7.42 MB
Year: 2003
Language: english
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En vista de todo lo expuesto, no hay más remedio que atenernos al
uso, pero modificándolo racionalmente atendiendo á la etimología y
á los preceptos de la Ortografía catalana, única que en este punto
debe servirnos de norma.

Así, pues, creemos que debemos conservar la x de las sílabas aix,


eix, oix, uix, hasta en las palabras que tuvieron s en su origen, como
peixcar (de piscari), feix (de fasciculum), ó las que la tienen en las
lenguas hermanas, como arruixar (rociar en castellano y arroser en
francés), exceptuando tan solo aquellas palabras de formación tan
clara que no dejen lugar á la menor duda; v. gr.: paisá, faisá, lleys y
reys (plurales de lley y rey).

En cambio debemos convertir en s la x que sólo va precedida de i sin


otra vocal anterior, aunque la mayoría de los escritores modernistas,
siguen empleándola todavía: al tratar del verbo, hemos hecho ya
esta innovación, convirtiendo en s la x de las terminaciones en ix,
ixes, etc., de la tercera conjugación: nos ha movido á hacer esta
reforma el haber observado que la sílaba ix no precedida de otra
vocal es lo que más confunde en la lectura á nuestros paisanos, y
nos hemos creído autorizados para ello, al menos en lo que se
refiere á los verbos de la tercera conjugación, porque los mejores
preceptistas catalanes escriben agraesch, agraís, agrahissis, visch,
visqui (Milá y Fontanals); cumplís, cumplises, cumplís; visch, visqui,
visca; y hasta isch, isca, isques, de eixir, (Bofarull y Blanch); feresch,
feresca, ferís, ferisses; isch, isques, isca, isquí, (Estorch).
Respecto á la x en pincipio de dicción y á la precedida de
consonante, ya dijimos en los Preliminares que se ha sustituído por
la ch castellana ó se le ha añadido la sílaba ei.

Se deduce de todo lo dicho:


1º. Que se escribe x entre vocales para representar el sonido
castellano, ó mejor dicho latino, de esta letra; v. gr.: examen,
pròxim. Téngase presente, sin embargo, que en valenciano hay
muchas palabras cuya pronunciación es casi igual á la de las
anteriores y á pesar de ello no tienen x; tales son, por ejemplo:
secsió, acsió y cocsió.
2º. Que se escribe también dicha letra en las sílabas aix, eix, oix,
uix, sea cualquiera el sonido que se les dé según las comarcas, con
la sola excepción de algunas voces en que notoriamente la sustituye
la s por razón de procedencia gramatical, no de etimología; como
paisá derivado de país, lleys plural de lley.
3º. La sílaba is no precedida de vocal se escribirá con s sea la que
sea su procedencia y pronunciación, excepto en los casos en que
suena francamente como ix castellana: escribiremos, pues, patisc,
patises, patís, patisca, llisó, sis, sisanta, sisents, etc.; pero se
escribirán con x, fixar, mixtió, llixó (tal vez debiera ser llicsó), y en
nuestro sentir (como excepción) los tiempos de los verbos en eixir
en que se suprime la e, como ixc, ixes, ix, tixca, tixquen, por respeto
á las reglas de derivación.
4º. En principio de dicción ó precedida de consonante se cambia la x
en ch castellana cuando así suena, como en charòl (xaròl), coche
(cotxe), pancha (panxa), ó se le añade la sílaba ei según suena al
pronunciarla, como en Eixátiva (Xátiva), Seixona (Xixona), eixaròp
(xaròp), etc.

Y creemos que con esto, salvo meliori, basta por ahora para
ponernos en camino de normalizar el uso de esta letra en la
moderna Ortografía valenciana, tan necesitada de que alguien
empiece á hacer algo en su favor.
SIGNOS DE PUNTUACIÓN
======

Nada hemos de decir de la casi totalidad de ellos, puesto que siguen


en valenciano las mismas leyes que regulan su uso en castellano:
hablaremos únicamente del acento y del apóstrofo.

Del primero poco hay que decir; el acento agudo debe ajustarse en
valenciano á lo legislado para el castellano por la Academia
Española: el grave ya hemos dicho en otro lugar que lo empleamos
únicamente para distinguir en el lenguaje escrito la è y la ò abiertas
de la e y la o cerradas: deben escribirse, por ejemplo, Chusèp y
Pepe, Tòni y Toneta, Visènt y Visenteta, dèu (diez) y Deu (Dios),
pérc y pedré, mòro y moròt, això y caixó, café y canapé.

El apóstrofo, según lo define la Academia, es un signo ó virgulilla


que se coloca á la mayor altura del palo de las letras, con el fin de
indicar la omisión ó elisión de una vocal. La primera dificultad
relativa á este punto es la siguiente: ¿qué partes de la oración
admiten el apóstrofo y cuáles no?

En valenciano debe usarse tan solo este signo en el artículo, el


pronombre, la preposición y la conjunción; pero nunca en las demás
partes del discurso: no debe escribirse por lo tanto, ya’stá, no’s asò,
sí que’staven; sino ya está, no es asò, sí que estaven ó sí
qu’estaven: no se escribe hòm’entés ni hòme’ntés, cas’alta ni
casa’lta sino hòme entés y casa alta: nunca se ha de escribir y’aní ó
y’ha anat ni darrer’entrarán; sino ya aní, ya ha anat, darrere
entrarán.

En cuanto á su uso acertado en aquellas otras partes de la oración,


debe observarse lo siguiente:

En el artículo.- El masculino el pierde la e, tomando en su


consecuencia el apóstrofo, siempre que va seguido ó precedido de
vocal; verbigracia: l’aragonés, l’ermitá, l’infinit, l’òrfe, l’utilitarisme,
contra’l vent, sense’l paper ú’l vechgué: la h no impide esta regla, y
por lo tanto, se escribe, l’hábit, l’heroísme, l’hipócrita, l’honrat,
l’humil.
Su plural els sólo pierde la e cuando le precede vocal, v. gr.: contra’ls
vents, sense’ls papers, ú’ls vechgué; pero no cuando le sigue; v. gr.:
els aragonesos, els òrfens, etc.
El femenino la pierde la vocal únicamente cuando va seguido de otra
a, con h ó sin ella; verbigracia: l’amistad, l’afecció, l’habilitat: no
debe, por lo tanto, escribirse l’enseñansa, l’hipocresía ó l’honestitat,
sino la enseñansa, la hipocresía, la honestitat.
Su plural les no lleva nunca apóstrofo.
Tampoco lo admite en ningún caso el artículo neutro lo, ni aun
cuando vaya seguido de otra o; debe escribirse siempre lo honest, lo
osiós, para evitar confusión con el masculino.

En el pronombre.- Entre los personales admiten apóstrofo me, te,


se, el, precedidos ó seguidos de vocal; v. gr.: m’han dit, t’estás,
s’apara, l’esperaré, si’m tròbes no’t miraré, ni’s cuida ni’l cuiden, disli
que’l busque.
El plural els, masculino ó femenino, sólo lo admite cuando le precede
vocal; por ejemplo: si’ls tròbes, no’ls mires; si les encontres, no’ls
digues res.
Los demás personales, incluso el femenino la, no deben llevar nunca
apóstrofo.
Los pronombres demostrativos este, eixe, esta, eixa, suelen
escribirse con apóstrofo cuando van seguidos de e los primeros y de
a los segundos; pero creemos que es mejor escribirlos siempre con
todas sus letras.
El demostrativo en ó ne admite la elisión de la e siempre que va
precedido ó seguido de vocal con h ó sin ella; v. gr.: ya’n tinc, no’n
vullc, ¿tú’n vòls?, n’acaben d’entrar, n’ixqueren dos, n’habiten molts,
n’humillarem algú.
En los posesivos ma, ta, sa, también se elide la vocal cuando van
seguidos de otra a; hoy puede decirse que ya no ocurre esto sino en
la voz agüela (35): con el sustantivo agüelo, aunque masculino,
unimos al parecer el pronombre femenino pues no hay en todo el
reino quien diga mon agüelo, sino m’agüelo; esta es,
indudablemente, una forma defectuosa, pero debemos transigir con
ella por lo general y arraigada.
Los plurales nòstre, vòstre, nòstra, vòstra, también suelen escribirse
con apóstrofo cuando van seguidos de e los masculinos y de a los
femeninos; v. gr.: el nòstr’enemic, la vostr’amiga: creemos que
puede admitirse la elisión es estos casos; pero no en la unión de
otras vocales como algunos suelen hacerlo.
De los relativos sólo el que admite apóstrofo cuando va seguido de
vocal; v. gr.: el qu’anirá, la qu’hacha cantat, els qu’entrarán, les
qu’ixquen, lo qu’útil siga: sin embargo, antes de i, de o y de u, es
muy común pronunciar la e de este relativo, diciendo, por ejemplo,
les que ixquen, la que obría, lo que útil siga. En qui y quina nunca
debe elidirse la vocal.

En la conjunción.- Las únicas que admiten apóstrofo son que y


perque; v. gr.: ¿Còm es qu’estás así? Perqu’he vingut.

En la preposición.- Admiten apóstrofo al principio las preposiciones


en y entre, y al final de, desde, caba, contra, entre, pera y sobre;
pero no todas siempre y en las mismas circunstancias; creemos que
convendría emplear este signo sólo en las cuatro primeras, en,
entre, de y desde; las restantes sería mejor escribirlas siempre
completas.
Respecto al orden de preferencia en el apóstrofo entre estas partes
de la oración cuando se unen unas con otras, puede decirse que es
el mismo en que las acabamos de estudiar: así, en la unión del
artículo con el pronombre, ó la preposición, se elide la vocal del
artículo; v. gr.: ¿Me’l dones? Te’l donaré demá: perqu’entre’ls amics y
les families de’ls amics se’ls han endut tots.
Una observación para terminar lo relativo á este signo: creemos que
en el lenguaje escrito convendría no contraer nunca los pronombres
personales del plural seguidos de la partícula en cuando no se afijan
á un verbo; debe escribirse por ejemplo: mos en anem, no vos en
eixíu, como los franceses escriben, nous en allons, ne vous en allez
pas: sin embargo, si alguna vez quiere hacerse aquello, nos parece
que no debe escribirse mon anem, von entréu, sino usar el apóstrofo
en esta forma: mo’n anem, vo’n entréu, á fin de evitar confusiones.
Y vamos á terminar esta cuarta parte de nuestra obra, con las
mismas palabras que el ilustre Carlos Ros escribe al cerrar su
Práctica de Orthographía:
“Es cierto, digo otra vez, que esta Arte de Orthographía es muy
difícil, y vayan cotejando bien los Tratados de ella, que verán cada
Escritor las cosas curiosas que trae, diferentes unos de otros, pues
cada qual, con el trabajo de su aplicación, da noticias buenas, y
adelanta el discurso, por los mesmos fundamentos de la Arte, que
de otro modo, si es invención fuera de ellos, no se admite ni hay ya
quien tenga tal autoridad, que el tiempo de Inventores se acabó: y
por esso mi opinión es ajustarse á la costumbre, escriviendo lo
mejor que se pueda, aprendiendo de los escritos de buenos
Orthographos, y á los puntos principales no faltar, que en lo demás
hay mucho que ver, y son questiones para los más peritos en esta
Arte. Otras muchas cosas se advertirán leyendo libros ó escritos
Valencianos, que prevenirlo todo es imposible, aunque lo más
precisso ya está, y en materia de Orthographía Valenciana, no he
visto Autor, ni Tratado alguno, que esto han sido observancias de lo
que noté, leyendo escritos de nuestro Idioma antiguos. Todo lo cual
con rendimiento humilde, sujeto á la corrección de los Orthographos
peritos.”

CONCLUSIÓN

“Grat sia á Deu, ja hi som;” esto es lo único que se nos ocurre decir
con el Doctor Milá y Fontanals al terminar nuestra tarea.

A medida que hemos ido adelantando en la ordenación de estos


Apuntes, ha ido decayendo nuestro ánimo; por eso hoy, al
presentarlos al público, queremos de nuevo aducir poderosas
razones en favor de nuestro trabajo, y nada nos parece más á
propósito que copiar íntegramente, como frase final, las mismas
palabras de tan ilustre y respetable maestro; he aquí cómo termina
éste el artículo antes citado, y que tal vez intencionadamente ha
puesto como final en la colección de sus obras su sabio
coleccionador: “Grat sia á Deu, ja hi som, usant de las bònes
paraules de un poeta. Ya havem arribat á la conclusió. ¿Quina será
aquesta? Pensam que hi hauria de haver dúes menes de llenguatje:

1ª. Una literaria general (y si no’s vòl dir catalana, no’s diga de cap
manera llemosina, sino catalano-valentino-baleárica), la qual es en
substancia, la que, com havem dit, ha sigut darrerament restablerta,
y la que, ab pòques diversitats, s’escrivía encara per tot arréu cap á
la fí del segle XV y coméns del XVI; trayentne vulgarismes,
llatinismes y paraules forasteres; prenent lo bò de la llengua
modèrna com es, segons nos apar, la diferència de les expresades
formes indicatives y subjuntives, seguint sempre lo precepte que
donava’l vell retòrich de triar lo més nòu de lo antich, y lo més
antich de lo nòu, y no volent ésser, com de certs llatinistes deya
Heinnecci, més ciceroniáns que’l mateix Cícero. 2ª. Un altre llengua
particular y variable, es á dir, molts dialèctes diferents ahon sense
portar les coses massa enllá, se representás lo mòdo de parlar de
cada encontrada, com ja s’está pròp de ferho en certs escrits
còmichs y se podría fer en òbres series de un temperament molt
especial á un determinat territori.

“Aquest sistema tendría los seus grops y mals passos (també’n tenen
los altres), pero portaría molts avantatjes literaris y filológichs.”

APÉNDICES

NORMA
para valencianizar las voces castellanas que dimanan del latín.

Las voces castellanas y valencianas que proceden del mismo tronco


latino, tienen entre sí tan íntima conexión que, por regla general,
apenas ofrecen otra diferencia que la de la pronunciación y
terminación peculiar á cada uno de estos idiomas; así, pues, para
valencianizar cualquier voz castellana de origen latino, bastará
(aparte de los cambios de pronunciación)(36) con mudar su
desinencia según las siguientes reglas:
Las palabras castellanas terminadas en dad y en tad, terminan en
valenciano en tat, v. gr.:
Amistad. . . . . . . . . . . . Amistat.
Ancianidad. . . . . . . . . Ansianitat.
Ciudad. . . . . . . . . . . . . Siutat.
Libertad. . . . . . . . . . . . Llibertat.
Majestad. . . . . . . . . . . Machestat.
Necedad. . . . . . . . . . . Nesetat.
Unidad. . . . . . . . . . . . . Unitat.
Verdad. . . . . . . . . . . . . Veritat.

En algunos, muy pocos, de los en dad suele conservarse la primera


d, pronunciando, por ejemplo, bondat, edat, maldat; pero esto más
bien es un vicio de pronunciación que una excepción de la regla:
Navidad se traduce Nadal.

Las terminadas en al no varían; v. gr.:


Angelical. . . . . . . . . . . Anchelical.
Arenal. . . . . . . . . . . . . Arenal.
Catedral. . . . . . . . . . . . Catedral.
Delantal. . . . . . . . . . . . Devantal.
Mal. . . . . . . . . . . . . . . . Mal.
Virginal. . . . . . . . . . . . . Virchinal.
Arrozal y naranjal se transforman en arrosar y taronchar, cal en cals,
y rosal en roser.

Las en an pierden la n final; v. gr.:


Adrián. . . . . . . . . . . . . Adriá.
Alemán. . . . . . . . . . . . Alemá.
Capellán. . . . . . . . . . . Capellá.
Catalán. . . . . . . . . . . . Catalá.
Pan. . . . . . . . . . . . . . . Pa.
Adán, cuan, gran, tan y san, conservan la n: Juan se pronuncia
Chuán.
Las en ar, verbos ó nombres, no mudan la desinencia si tienen igual
raíz; v. gr.:
Adorar. . . . . . . . . . . . Adorar.
Animar. . . . . . . . . . . . Animar.
Cargar. . . . . . . . . . . . . Carregar.
Entrar. . . . . . . . . . . . . Entrar.
Habar. . . . . . . . . . . . . Favar.
Manjar. . . . . . . . . . . . Menchar.
Melonar. . . . . . . . . . . Melonar.
Palomar se traduce por colomer, y telar por teler (sustantivo).

Los en as, es, is, os, us y los en az, ez, iz, oz, uz, sustantivos ó
adjetivos, no suelen cambiar; téngase presente que la z castellana
es s en valenciano.

Los sustantivos y adjetivos en ave y avo suelen mudar la desinencia


en au; v. gr.:
Ave. . . . . . . . . . . . . . . Au.
Llave. . . . . . . . . . . . . . Clau.
Nave. . . . . . . . . . . . . . Nau.
Bravo. . . . . . . . . . . . . Brau.
Clavo. . . . . . . . . . . . . . Clau.
Grave no se modifica.

Los en able, eble, ible, oble, uble, no cambian en nada por regla
general: mueble hace mòble.

Los en ablo mudan la o en e; v. gr.:


Diablo. . . . . . . . . . . . . Diable.
Establo. . . . . . . . . . . . Estable.
Pablo hace Pau.

Los en ado y ato terminan en at; v. gr.:


Abogado. . . . . . . . . . . Abogat.
Apasionado. . . . . . . . . Apasionat.
Obispado. . . . . . . . . . . Ovispat.
Candidato. . . . . . . . . . Candidat.
Diaconato. . . . . . . . . . Diaconat.
Beato, chato, dato, flato, pato, rato y retrato conservan la o.
Lado se traduce costat.

Los en aje terminan en ache por razón de pronunciación.

Los en ano pierden por regla general la última sílaba; v. gr.:


Anciano. . . . . . . . . . . . Ansiá.
Asturiano. . . . . . . . . . . Asturiá.
Hermano. . . . . . . . . . . Chermá.
Humano. . . . . . . . . . . Humá.
Mano. . . . . . . . . . . . . . Ma.
Paisano. . . . . . . . . . . . Paisá.
Republicano. . . . . . . . Republicá.
Valenciano. . . . . . . . . Valensiá.
Enano hace nano; gitano, chitano; piano, piano.

Los en ancia y encia sólo mudan la c en s por razón de


pronunciación.
Abundancia. . . . . . . . Abundansia.
Ciencia. . . . . . . . . . . . Siènsia.
Infancia. . . . . . . . . . . . Infansia.
Prudencia. . . . . . . . . . Prudènsia.

Los en anco pierden la o; v. gr.:


Banco. . . . . . . . . . . . . Banc.
Blanco. . . . . . . . . . . . . Blanc.
Franco. . . . . . . . . . . . . Franc.

Los en ante, ente y ento pierden la última vocal; los en iente y iento,
menos ambiente, consciente, obediente, oriente, paciente y
pudiente, pierden además la i; v. gr.:
Adelante ó avante. . . Avant.
Agente. . . . . . . . . . . . Achent.
Ausente. . . . . . . . . . . . Ausent.
Cesante. . . . . . . . . . . . Sesant.
Parlamento. . . . . . . . . Parlament.
Ascendiente. . . . . . . . Ascendent.
Diente. . . . . . . . . . . . . Dent.
Casamiento. . . . . . . . . Casament.
Viento. . . . . . . . . . . . . Vent.
Cuento no se modifica; también es muy común pronunciar como en
castellano las voces acento, sargento y portento, pero éstas deben
seguir la regla general: tiento se traduce tento.

Los en ario, erio, irio, orio, urio, pierden la o; erio y orio abren,
además, la vocal respectiva, terminando, por lo tanto, en èri, òri;
[Link].:
Aniversario. . . . . . . . . Aniversari.
Cementerio. . . . . . . . . Sementèri.
Oratorio. . . . . . . . . . . Oratòri.
Cirio. . . . . . . . . . . . . . . Siri.
Mercurio. . . . . . . . . . . Mercuri.
Serio no cambia.

Los en eria y oria también abren la vocal; [Link].: matèria, memoria.

Para valencianizar los en azo, téngase presente lo que hemos dicho


en la Analogia al tratar de los sustantivos aumentativos y
abundanciales.

Los sustantivos en es y ez no suelen cambiar sino en lo relativo á la


pronunciación; [Link].:
Barcelonés. . . . . . . . . Barselonés.
Marqués. . . . . . . . . . . Marqués.
Acidez. . . . . . . . . . . . . Asidés.
Honradez. . . . . . . . . . Honradés.
Viudez. . . . . . . . . . . . . Viudés.
Vejez se convierte en vellea.
Los en eja cambian la desinencia en ella ó eixa; es difícil precisar la
ley de esta terminación diferente, pero nos parece observar que los
de origen latino adoptan de preferencia la primera; verbigracia:
Abeja. . . . . . . . . . . . . . Abella.
Ceja. . . . . . . . . . . . . . . Sella.
Oreja. . . . . . . . . . . . . . Orella.
Oveja. . . . . . . . . . . . . Ovella.
Vieja. . . . . . . . . . . . . . Vella.
Reja cuando se refiere á la del arado se traduce por rella; cuando á
la de la ventana por reixa: teja se traduce teula (del latín tegula).

En cuanto á los en ejo puede decirse también que los pocos que
proceden del latín, buscan asimismo la terminación en ell ó ill; v. gr.:
Aparejo. . . . . . . . . . . . Aparell.
Consejo. . . . . . . . . . . . Consell.
Conejo. . . . . . . . . . . . . Conill.
Espejo. . . . . . . . . . . . . Espill.
Viejo. . . . . . . . . . . . . . Vell.
Para los diminutivos castellanos en ejo y en eja atiéndase á lo dicho
en la Analogía.

El cambio de la j en ll es general en las voces de origen latino; v. gr.:


paja, palla; hoja, fulla; mujer, muller (37)

Los terminados en ela, ella, ema, ena, era, esa, eta, eva y eza, no
cambian por lo general; pero en el caso de ir precedidos de la vocal
u, cambian el diptongo ue en ò; [Link].:
Vela. . . . . . . . . . . . . . . Vèla.
Botella. . . . . . . . . . . . . Botella.
Poema. . . . . . . . . . . . . Poema.
Escena. . . . . . . . . . . . . Essena.
Carnicera. . . . . . . . . . Carnisera.
Montañesa. . . . . . . . . Montañesa.
Dieta. . . . . . . . . . . . . . Dieta.
Naturaleza. . . . . . . . . Naturalesa.
Escuela. . . . . . . . . . . . Escòla.
Buena. . . . . . . . . . . . . Bòna.
Nuera. . . . . . . . . . . . . Nòra.
Gruesa. . . . . . . . . . . . . Gròsa.
Cueva. . . . . . . . . . . . . Còva.
Se exceptúan agüela, espuela y aigüera.

Los en elo, ello, emo, ero, eso, eto y evo, pierden la o; también al ir
precedidos de u mudan el diptongo en ò ó en o si va seguida de u;
v. gr.:
Celo. . . . . . . . . . . . . . . Sèl.
Cabello. . . . . . . . . . . . Cabell.
Supremo. . . . . . . . . . . Suprem.
Panadero. . . . . . . . . . Panader.
Progreso. . . . . . . . . . . Progrés.
Completo. . . . . . . . . . Complet.
Suelo. . . . . . . . . . . . . . Sòl.
Cuello. . . . . . . . . . . . . Còll.
Huerto. . . . . . . . . . . . . Hòrt.
Hueso. . . . . . . . . . . . . Ós.
Huevo. . . . . . . . . . . . . Óu.
Nuevo. . . . . . . . . . . . . Nòu.
Nótese en los dos últimos el cambio de la v en u, tan común en
nuestra lengua.

Los en il no cambian.

Los en in pierden la n; v. gr.:


Carmín. . . . . . . . . . . . Carmí.
Fin. . . . . . . . . . . . . . . . Fi.
Valentín. . . . . . . . . . . Valentí.
Violín. . . . . . . . . . . . . . Violí.

Los en ía no se modifican:
Agonía. . . . . . . . . . . . . Agonía.
Día. . . . . . . . . . . . . . . . Día.
Teología. . . . . . . . . . . . Teolochía.
Los en icia solo mudan la c en s.

Los en icio pierden la o; v. gr.:


Edificio. . . . . . . . . . . . . Edifisi.
Sacrificio. . . . . . . . . . . Sacrifisi.
Vicio. . . . . . . . . . . . . . . Visi.
Juicio y perjuicio se transforman en chuí y perchuí.

Los sustantivos en ido terminan en it como los participios de la


tercera conjugación.
Olvido. . . . . . . . . . . . . Olvit.
Vestido. . . . . . . . . . . . Vestit.
Nido se convierte en niu: ruido y sonido no suelen modificarse.

Los en ina no cambian.

Los en ino pierden la última sílaba; v. gr.:


Alicantino. . . . . . . . . . Alicantí.
Camino. . . . . . . . . . . . Camí.
Fino. . . . . . . . . . . . . . . Fi.
Padrino. . . . . . . . . . . . Padrí.
Vino. . . . . . . . . . . . . . . Vi.

Los terminados en tino (sustantivos) tienen tendencia á no


modificarse, y si lo hacen terminan en tini.

Los en ismo cambian la o en e; v. gr.:


Ateísmo. . . . . . . . . . . . Ateísme.
Egoísmo. . . . . . . . . . . . Egoísme.
Silogismo. . . . . . . . . . Silochisme.

Los en ista masculinos cambian la a en e; si son femeninos no se


modifican; v. gr.:
Artista. . . . . . . . . . . . . Artiste.
Cajista. . . . . . . . . . . . . Caixiste.
Lista. . . . . . . . . . . . . . . Llista.
Modista. . . . . . . . . . . . Modista.
Revista. . . . . . . . . . . . . Revista.
Organista (hombre). . Organiste.
Organista (mujer). . . . Organista.

Los en ivo mudan la desinencia en iu; v. gr.:


Activo. . . . . . . . . . . . . . Actiu.
Cultivo. . . . . . . . . . . . . Cultiu.
Relativo. . . . . . . . . . . . Relatiu.
Vivo. . . . . . . . . . . . . . . Viu.
Olivo se traduce por olivera.

Los en ol no suelen cambiar; pero la ò suena abierta, excepto en


alcohol.

Los en on, masculinos ó femeninos, pierden la n; v. gr.:


Ambición. . . . . . . . . . . Ambisió.
Aragón. . . . . . . . . . . . Aragó.
Cicerón. . . . . . . . . . . . Siseró.
Dragón. . . . . . . . . . . . Dragó.
León. . . . . . . . . . . . . . Lleó.
Sensación. . . . . . . . . . Sensació.

Los en onio pierden la o final y hacen la otra ò abierta.

Los en or no mudan, tanto sustantivos como adjetivos; sólo flor


suena con ò abierta, flòr.

Los en oro pierden la o final y hacen abierta la otra ò; v. gr.:


Coro. . . . . . . . . . . . . . Còr.
Oro. . . . . . . . . . . . . . . Òr.
Moro hace mòro; toro se traduce bòu; loro no cambia, pero es más
valenciano papagall.

Los en oso pierden la o final; los en osa no cambian: diferencia


notable; los sustantivos de estas terminaciones hacen la ò abierta,
los adjetivos cerrada aunque se sustantiven; v. gr.:
Coloso. . . . . . . . . . . . . Colós.
Esposo. . . . . . . . . . . . . Espós.
Reposo. . . . . . . . . . . . . Repós.
Cosa. . . . . . . . . . . . . . . Còsa.
Esposa. . . . . . . . . . . . . Espòsa.
Rosa. . . . . . . . . . . . . . . Ròsa.
Amoroso. . . . . . . . . . . Amorós.
Amorosa. . . . . . . . . . . Amorosa.
Religioso. . . . . . . . . . . Relichós.
Religiosa. . . . . . . . . . . Relichosa.
Oso se traduce orso; soso no cambia.

Los en ote cambian en òt, con ò abierta; verbigracia:


Dote. . . . . . . . . . . . . . Dòt.
Islote. . . . . . . . . . . . . Islòt.

Los en ud mudan la d en t; v. gr.:


Gratitud. . . . . . . . . . . Gratitut.
Juventud. . . . . . . . . . Choventut.
Senectud. . . . . . . . . . Senectut.
Virtud. . . . . . . . . . . . . Virtut.

Los en udo terminan también en ut; [Link].:


Agudo. . . . . . . . . . . . . Agut.
Mudo. . . . . . . . . . . . . . Mut.
Rudo y saludo no cambian; nudo hace nuc; crudo, cruc ó mejor cru
puesto que el femenino es crúa; viudo no termina en valenciano en
udo sino en íudo, pues acentuamos la í.

Los en uro, uso y uto pierden la o: huso hace fus, y luto, dòl; apuro,
duro (moneda) y puro (cigarro) no cambian; duro y puro (adjetivos)
siguen la regla general, dur, pur.

Los esdrújulos terminados en o cuya penúltima sílaba tiene por vocal


i ó u, pierden la o final; verbigracia:
Hábito. . . . . . . . . . . . . Hábit.
Báculo. . . . . . . . . . . . . Bácul.
Céntimo. . . . . . . . . . . Séntim.
Crédulo. . . . . . . . . . . . Crédul.
Místico. . . . . . . . . . . . Místic.
Título. . . . . . . . . . . . . . Títul.
Periódico. . . . . . . . . . . Periòdic.
Rótulo. . . . . . . . . . . . . Rótul.
Músico. . . . . . . . . . . . . Músic.
Crepúsculo. . . . . . . . . Crepúscul.

Los terminados en ólogo, tienen la desinencia valenciana en òlec,


como lo demuestran las dos voces de este grupo que más usa el
pueblo: teòlec, astròlec.

RESUMEN

Por regla general las voces graves castellanas (38) terminadas en a


no cambian la desinencia: las en e y o pierden la vocal.

Las agudas en consonante no mudan sino por razón de


pronunciación: la d en t, la z en s; la v y la j, al quedar como finales
por supresión de la vocal que las sigue, en u y en ll; la n se suprime,
no sólo al ser final en el castellano, sino al quedar como tal por
supresión de la vocal que con ella formaba sílaba; algunas veces, en
especial en las desinencias en en, se cambia por m.

El diptongo ie en voces que sólo tienen e en su original latino, pierde


la i al valencianizarse; verbigracia:
Cælum. . . . . Ciel. . . . . . . . Sèl.
Ferrum. . . . . Hierro. . . . . Fèrro.
Fel. . . . . . . . Hiel. . . . . . . Fèl.
Infernus. . . . Infierno. . . . Infèrn.
Nepos. . . . . . Nieto. . . . . . Net.
Pes. . . . . . . . Pie. . . . . . . . Pèu.
Petra. . . . . . Piedra. . . . . Pedra.
Semper. . . . Siempre. . . . Sempre.
Tempus. . . . Tiempo. . . . . Temps.
Terra. . . . . . Tierra. . . . . . Tèrra.

Asimismo el diptongo ue se transforma en o al valencianizarse en las


voces castellanas, cuya raíz latina es también en o; v. gr.:
Bonus. . . . . . Bueno. . . . . . Bò.
Corpus. . . . . Cuerpo. . . . Còs.
Foras. . . . . . Fuera. . . . . . Fòra.
Hortus. . . . . Huerto. . . . . Hòrt.
Novus. . . . . Nuevo. . . . . Nòu.
Orphanus. . Huérfano. . . Órfe.
Ovum. . . . . . Huevo. . . . . Óu.
Populus. . . . Pueblo. . . . . Pòble.
Solum. . . . . Suelo. . . . . . Sòl.

Debemos advertir que estos cambios de los diptongos ie y ue en e y


o ocurren también en los tiempos de ciertos verbos castellanos que
se encuentran en iguales condiciones etimológicas que las voces
anteriormente citadas; [Link].:
Adverto. . . . . . Advierto. . . . . . Advertisc.
Refert. . . . . . . . Refiere. . . . . . . Referís.
Sentit. . . . . . . . . Siente. . . . . . . . Sent.
Consolor. . . . . . Consuelo. . . . . Consòle.
Torques. . . . . . Tuerces. . . . . . . Tòrses.
Moriar. . . . . . . Muera. . . . . . . Mòrga.

En lo relativo á pronunciación no se eche en olvido lo que ya hemos


dicho en otras partes:
Que las sílabas ge, gi, cambian en che, chi;
La j en voces de origen latino en ll; (en las de origen árabe en ix);
Las sílabas za, ce, ci, zo, zu, en sa, se, si, so, su;
Sus inversas az, ez, iz, oz, uz, en as, es, is, os, us;
La d final, y algunas veces en medio de dicción, en t;
La h inicial en f;
La l inicial en ll;
Y que la n final tiene gran tendencia á eclipsarse.
Con estas reglas, pero sin llevarlas á la exageración, puesto que hay
muchas excepciones, creemos hay lo suficiente para que pueda
orientarse una persona de buen criterio en la adaptación á nuestra
lengua de las voces castellanas procedentes del latín.

¿QUOUSQUE TANDEM?...(39)

Á los escritores valencianos

Ustedes quizá se enojarán, y lo sentiré; pero yo creo que ha llegado


ya la hora de decir la gran verdad; y como esta verdad no puede
decirla ninguno de ustedes, porque todos han pecado, es preciso
que venga á arrojar la primera piedra alguien que ni sea escritor, ni
lo haya sido, ni pueda llegar á serlo nunca: ¿y qué más da que ese
alguien sea yo ó cualquier otro tan pobre de facultades y esperanzas
como mi oscura persona?

Y esta verdad, que todos ustedes tienen en el pecho, pero que nadie
se atreve á manifestar, es la siguiente:

“La anarquía que impera en el campo de la literatura valenciana es


absurda, incomprensible y sin precedentes en ninguna literatura del
mundo.”

En efecto: que una lengua escrita que tiene á su servicio notables


escritores en todos los ramos, posea dos gramáticas completamente
diferentes, con dos ortografías absolutamente diversas y en
completo desacuerdo en la analogía, en la sintaxis y hasta en la
prosodia; es tan raro, tan anormal, que basta el indicarlo para que
por sí sola salte á la vista la gravedad de tal desorden.

Y no es esto lo peor; fueran al menos dos gramáticas, dos escuelas


bien definidas las que se disputaran el cultivo de nuestra hermosa
lengua; pero es lo grave del caso que entre las dos que pudiéramos
llamar escuelas extremas, hay tal gradación de tonos, tal cúmulo de
hibridaciones, que creemos imposible el llegar á clasificarlas y hasta
el poner medianamente en orden para su estudio las mil y mil
anomalías y contradicciones que el más lego puede descubrir, por
poco que al estudio de nuestra moderna literatura se dedique.

Pero es aún más anómalo y más raro que cuanto acabamos de decir,
que no hay, entre cuantos al cultivo de nuestra lengua se dedican,
partidarios de esta ó de la otra escuela; no hay realmente
defensores ó impugnadores entusiastas de esta ó la otra gramática
(por más que no dejen de publicarse alguna vez alusiones á este
asunto, casi siempre en estilo festivo); no hay personalidades que
pública y decididamente militen en este ó en el otro campo; todos,
grandes y chicos, maestros y principiantes, verdaderos literatos y
aficionados más ó menos felices en sus excursiones al Parnaso,
todos usan por igual uno y otro sistema, y todos por igual
contribuyen á que se perpetúe la anarquía y se vea cada día más
lejano su remedio.

Sólo puede marcarse de algún modo la separación de campos en el


terreno de los géneros literarios.

Si llamamos á las dos escuelas que se disputan el dominio de


nuestra literatura, á la una castellana y á la otra catalana (y conste
que no nos parecen apropiados estos apelativos; pero, puesto que
hay que darles algún nombre para entendernos, creemos que éstos
pueden servir perfectamente, pues dan una idea bastante clara de la
tendencia respectiva de ellas), podemos decir que están con la
primera el género dramático y el periodismo festivo (único que tiene
vida en nuestra literatura, á pesar de generosos, pero desgraciados
esfuerzos del periodismo serio), y con la segunda el género lírico en
sus diversas manifestaciones, y la historia representada por algunas
memorias, biografías, etc., que apenas si logran salir de la sombra
protectora con que las cobija Lo Rat-Penat. De modo que la primera,
es el ropaje con que se viste la literatura valenciana para mostrarse
al común de los mortales, quedando la segunda reducida á una
especie de lenguaje sagrado, como el de los antiguos sacerdotes
egipcios, asequible únicamente á los iniciados.Y tanto es esto así,
que dramas premiados en los Juegos Florales del Rat-Penat, para
llegar á la imprenta ó al teatro, han tenido que ser traducidos al
valenciano moderno; es decir, ingresar en lo que antes hemos
llamado escuela castellana.

¿Y hasta cuándo ha de continuar este estado de cosas? ¿Es que nos


hemos de cruzar de brazos todos los valencianos, y dejar que tal
embrollo siga en progresión ascendente, hasta que la filología,
impotente ya para desenmarañarlo, borre nuestra lengua del
catálogo de las cultas y escritas? ¿Es que no hemos de intentar
siquiera remediar en lo posible tamaño desafuero?...

Puesto que, para curar cualquier dolencia, lo primero es conocerla,


pasemos á indicar someramente los puntos más salientes de la
cuestión.

Vamos á ocuparnos casi exclusivamente de la ortografía, pues como


las otras partes de la gramática están sujetas á más variantes, según
la época y la comarca, creemos que para tratarlas con algún fruto,
se necesita más espacio, más estudio y más experiencia.

Es indudable que hasta el presente siglo se ha escrito el valenciano


con su ortografía propia; es decir, con la antigua ortografía lemosina,
más ó menos pura y perfecta, según los tiempos y según la
ilustración y aficiones de cada escritor; y es asimismo indudable que
en la actualidad nos encontramos con dos ortografías
completamente distintas, á disposición del que quiere escribir en
valenciano, dos ortografías igualmente legales, igualmente
respetadas, y que por igual ponen en un apuro al novel escritor,
pues ambas han llegado ya á tener tantas y tan diferentes
autoridades, que se puede decir aquí con la mayor propiedad del
mundo (y perdonen ustedes la irreverencia), que cada maestrito
tiene su librito.

¿Quién es el responsable de esa innovación? ¿Bonilla y Baldoví, ó


alguien anterior á ellos? No lo sabemos, ni nos importa; pero el caso
es que se hizo, que fué aceptada y continuada por escritores de
indudable mérito, y que hoy es un hecho consumado.

En la escuela que hemos llamado catalana, pueden marcarse


perfectamente tres agrupaciones: los arcaístas, los catalanistas
propiamente dichos y los neo-lemosines. Llamamos arcaístas á los
que pretenden escribir hoy el valenciano como se escribía en el siglo
XV. Quien no conozca bien nuestra moderna literatura, creerá que
exageramos; pues no hay hoy en Castilla quien se atreva á escribir
como Juan de Mena ó el Marqués de Santillana; y sin embargo, nada
hay más cierto que lo dicho: en todas las reacciones como en todas
las revoluciones, hay espíritus fuertes, que llevados de su actividad y
de su amor al ideal, traspasan sin notarlo, y á veces hasta á pesar
suyo, los límites que la prudente evolución de los tiempos y de las
ideas debiera marcarles; por eso, pues, entre nosotros hay quien
llena sus escritos de arcaísmos, y no por ignorancia ó descuido, sino
á ciencia cierta y convencido de que así contribuye mejor al
renacimiento de nuestra lengua.

No es difícil encontrar en escritos de hoy chor, quadro, quento,


llunyadá, venerabil, realme, regina, inimich, palpebra, puix, car
(porque), sua (seua), null, bastir, fonch (del verbo ser), trametre,
embaumar (¿galicismo?), los numerales oncecents, dotcecents, etc.,
y otros mil cuya repetición y elección intencionadas prueban la
verdad de nuestro aserto.

De los que llamamos catalanistas propiamente dichos, podíamos


muy bien no ocuparnos en este artículo; aunque se les llama
escritores valencianos, se rigen por los diccionarios, gramáticas y
modelos catalanes, y no cambian jorn, aucell, papallona, dintre,
altre, surtir, aixecar, ajáurer, etc., etc., por día, pardal, paloma, dins,
atre, eixir, alçar, y gitar... aunque los emplumen. Algunos de éstos
creen (y lo dicen francamente) que la literatura valenciana y la
catalana deben ser una sola.
Y llamamos finalmente neo-lemosines, á los que siguiendo la antigua
gramática lemosina, prestan no obstante cierta conformidad á las
innovaciones filológicas de nuestro pueblo, si bien procurando
acomodarlas á las reglas y preceptos gramaticales. Si los pocos
(aunque buenos generalmente) que forman este grupo, lograran
ponerse de acuerdo, pues no lo están en absoluto, y se dedicaran al
oficio de catequista, tal vez en poco tiempo pudieran hacer más de
lo que ellos mismos creen, sirviendo de centro (puesto que ocupan
el término medio) al que pudieran converger los grupos extremos,
dejando cada uno en aras del amor patrio, la impedimenta de
rutinas y escepticismos que no les dejan acercarse mutuamente.

Y vamos ya á entrar en la parte más lastimosa de este asunto; es


decir, vamos á tratar de lo que llamamos escuela castellana.
Pertenecen á esta escuela como antes hemos dicho, todas las obras
dramáticas y la prensa periódica, y pretenden sus adeptos escribir el
valenciano “tal còm se parla en lo día” Empezaron por suprimir la tj
y la g valencianas, poniendo en su lugar la ch castellana, y
escribieron michana, llech, ròch: suprimieron la h final, y escribieron
Vic, pòc, puc: cambiaron la ç y la c por la s, y la ny por la ñ, como
en donsaina, resar, onse, añ, caña, señal, y no han sustituido la v
con la b, escribiendo Balensia y Bisent... porque á nadie sin duda se
le ha ocurrido que es una inconsecuencia y una falta de lógica el no
hacerlo así. Y hubieran parado aquí sus innovaciones; pero como en
el orden intelectual lo mismo que en el físico, no siempre, dado el
primer impulso, es fácil detener el movimiento, donde y como se
quiere, tanto se empeñaron en hablar como el pueblo, que han
llegado á hablar como el populacho ábrase, en prueba de esto,
cualquier comedia ó periódico valenciano, y no tardarán en
encontrarse voces como sènsia, ascomensar, anteniment, etc., etc.,
crímenes gramaticales como t’anunsiat, m’arrimat, s’en anem, se
quedem, s’ham acalorat, etc., y sobre todo barbarismos ortográficos,
como diro, fero, en vez de dirho, ferho; madonat, sa dit, por m’ha
donat, s’ha dit; nou fa ó n’ou fa por no ho fa (ó no hu fa si se
quiere); da tres pesetes por d’á tres pesetes, y otros mil, que hacen
formar muy pobre idea de quien los usa... Francamente, señores,
eso no es escribir como se habla; eso es simplemente escribir mal.

¿Hay alguien que, hablando en castellano, no diga, por ejemplo:


“Dile questa noche menteraré, si no lolvido?”¿Y habrá alguien que se
estime, que lo escriba de ese modo? ¿Pues por qué al escribir en
valenciano todos se creen autorizados para hacer lo que les dé la
gana? ¿Es que aun cuando no haya gramáticas escritas, no hay en
todo hombre medianamente ilustrado una que podríamos llamar
gramática intuitiva, hija del sentido común y del buen gusto
cultivado?

Urge, pues, en gran manera poner remedio á este caos, si no


queremos exponernos á que por su duración llegue á naturalizarse
entre nosotros, y acabemos por estar á él tan acostumbrados, que
nos parezca por último la cosa más natural del mundo.

¿Y cuál es ese remedio? se dirá: en nuestra opinión es sencillo.

Convóquese por quien tenga autoridad para ello, sea Lo Rat-Penat, ó


la Sociedad de Amigos del País, ó el Ateneo, ó los directores de la
prensa local, ó quien sea, á un gran congreso de valencianistas,
donde tengan cabida todas las escuelas y todas las opiniones:
puesto que afortunadamente estas cuestiones no han llegado
todavía á acalorar los ánimos, acudan allí todos guiados por el amor
á la patria y á las letras, y convéngase entre todos en hacer de ese
congreso una especie de Concilio ecuménico que defina el dogma de
nuestra literatura.

Y entre otras soluciones que ese congreso podría dar al conflicto, se


nos ocurren las dos siguientes:

1ª. Hermanar las tradiciones con las necesidades de la época; es


decir, admitir como buenas y legítimamente valencianas ciertas
frases y voces castellanas que es ya muy difícil si no imposible
desterrarlas de nuestra lengua; por ejemplo: adiós, palacio, labio,
entonces, pues, después, hasta, quiçá, elevar, loco, limosna, abrigo,
obispo, cepillo, pendiente, plano, plantilla, terremoto, cuna, y otras
muchas que sería imposible detallar, y transigir con la sintaxis
castellana que se ha enseñoreado ya casi en absoluto de nuestra
lengua; pero conservar nuestra ortografía propia, y valencianizar en
lo posible cuantas voces admitamos de otros idiomas. A esto se nos
objetará por los amantes de lo antiguo que es mucha evolución esa,
para hecha de un solo golpe; y nos dirán los innovadores que
justamente en la ortografía y en la pureza de dicción, está la
dificultad para el pueblo.

Contestaremos á los primeros, que dado el continuo progreso y la


natural evolución de las lenguas, no sería para la nuestra tan grande
la concesión que le haríamos, pues hace en realidad siglos que no se
le ha reconocido oficialmente innovación alguna; y á los segundos
nos limitaremos á recordarles lo que dijo nuestro inmortal Iriarte:

Sepa quien para el público trabaja


Que tal vez á la plebe culpa en vano,
Pues si en dándole paja, come paja,
Siempre que le dan grano, come grano.

2ª. Aceptar los hechos consumados y formar dos gramáticas


diferentes: la una castiza, erudita, que puede ser la catalana (y nos
ahorramos el trabajo de hacer una nueva, que al cabo ha de ser casi
igual á ésta), con la que podamos ayudar en la medida de nuestras
fuerzas al renacimiento lemosín y recordar nuestras antiguas glorias
literarias; y otra valenciana popular, transigiendo con la ch, la s y la
ñ, pero creando un verdadero cuerpo de doctrina con reglas fijas y
precisas, que hagan imposibles los resbalones que continuamente
damos cuantos nos proponemos escribir algo en nuestra moderna
lengua, y unifique, legalizándolas, las tendencias de una escuela que
tal vez representa la manifestación de verdaderas necesidades de la
época.

Ya nos parece estar oyendo á algunos puristas, que exclamarán:


“No, eso jamás; transigir con esa innovación sería un crimen y una
bajeza, sería doblegarse ante un cisma, ante una herejía: non
possumus.” ¿Y qué le hemos de hacer, señores? podemos
contestarles: el caso es que esa herejía es un hecho consumado, y
aunque no sea ésta ocasión de discutir la teoría de los hechos
consumados, que puede tener tanto de inmoral como de prudente,
con tantos de ellos ha transigido ya la humanidad, en todos los
terrenos, que aunque haya una transacción más, ¿qué importa al
mundo?

En resumidas cuentas: de un modo ó de otro, con esta ó aquella


solución, creemos que lo verdaderamente preciso, lo urgente, lo
inexcusable es hacer algo; pero algo que sea pronto, rápido y de
fácil ejecución.

Si así lo hiciereis, Dios os lo premie, y si no, os lo demande.

LES ORFENETES (40)


_________

Hia chunt á Peñagolosa


un poblet qu’es un pomell,
mes tan alt, qu’anar á ell,
es tarea mol penosa;
y es per sèrt cosa enfadosa
qu’estiga tan apartat,
pues tant el Sèl l’ha dotat
de llum, perfums y armoníes,
que més qu’un chardí d’huríes
es un Eden encantat.

Rodechat d’altes montañes


ocupa un vall delisiós
qu’alegra el pas rumorós
d’un rihuet bordat de cañes;
chagant de formes estrañes
recolsat en la pendent,
té’l cap en un prominent
castell de pardes almenes
y els pèus entre les arenes
del marmolador torrent.

En tot ahont la vista alcansa


no se sap qué admirar més,
tan presiós y máchic es
lo que’s veu en lluntanansa;
cuan la primavera avansa
fa allí el rosiñol son niu,
y avans d’arribar l’estíu
el baladre y la chinesta
visten d’españòla festa
monts y fòyes, camps y riu.

Y baix d’un sèl transparent


més blau qu’els ulls d’una fada
brilla’l vèrt de la enramada
còm esmeralda d’Orient,
y en son perfumat ambient
del día als primers albors
s’endevinen els rumors
d’un ball de silfos y huríes
al sò de les melodíes
de mil pardalets cantors.

Tot es gran, tot admirable


d’aquell vall hasta el confí,
tot ell es etèrn festí
de riquesa inapresiable;
pródiga é inagotable,
còm riu d’amor desbordat,
á mans plenes l’ha dotat
la mare Naturalesa;
no’s pòt donar més bellesa
chunt á més fertilitat...

Mes ¡ay! també’l vall aquell,


ric en perfums y cambiants,
entre tantes flòrs brillants
té la ortiga y el donsell:
be hu demòstra un fet qu’en ell
susuí mol pòc temps fa,
y com sé qu’escrit no está
y es mol digne de memòria,
contarvos vullc tal historia;
escoltéu lo que pasá.

_____

Es el mes de Novembre, s’acaba el día;


El sòl sos últims besos al vall envía
Desde les ròches crestes del Espadá,
Y allá llunt en les plaches que’l Millars baña
Semblen les pardes bòyres fosca montaña
Que ses faldes sombroses estenent va.

El rat penat comensa la revolada,


El cuquello se queixa dins la enramada
Y el crit sec y metálic del grill se sent,
Mentres per l’espay ample la llum s’amaga,
El crepúscul ses ròches tintes apaga
Y el seu estrellat manto la nit estén.

Vènus, la blanca Vènus, cándida estrella


Que no sé per qué encara du’l nòm d’aquella
Falsa deitat pagana d’impur amor,
Còm per mil fils de plata del sèl penchada
Pareix sagrada llantia qu’enchoyellada
Davant l’etèrn sagrari posá’l Criador.
En direcsió del pòble s’òu la campana
Qu’en llengua misteriosa descáns demana
Pera’ls que del camp tornen buscant la llar;
Y pòc á pòc les sombres van escampantse,
Veus y llums y ruidos van apagantse,
Ya de la nit l’impèri va á comensar.

Desert al fi tot queda; cansats del día,


Al llit á vells y chovens la sòn els guía
Y hasta el gos s’acurruca y el gall s’adòrm;
Tot es sombra y silensi per monts y plana,
Tot en fret alé ho chèla la tramontana,
La vida está suspesa, Natura dòrm...

Pero no, allá en la sombra hia algún mistèri;


Pel camí que del pòble du al sementèri
Dos formes silensioses van avansant:
Pòc después, cuan la lluna les ilumina,
Se veu que la parella que allá camina
Son dos pòvres chiquetes que van plorant:

Una d’elles demòstra la etat dichosa


En que sent nena encara pura y hermosa
A ser dòna’s comensa ya moralment,
Y encara qu’es tan chove, ya en sa mirada
Se veu entre tristeses la llum sagrada
Que l’espirit destella cuan pensa y sent.

L’atra ¡pòvra criatura!... es tan chiqueta


Que de mare ha de ferli sa chermaneta
Y al bras la pòrta á ratos pa descansar:
Y així pel camí avansen abrasadetes
Tremolant y en silènsi les orfenetes
En busca de sa mare qu’allí ha de estar.
Del sementeri arriben chunt á la pòrta;
Be está dins sa mareta, mes ¡ay! es mòrta
Y no pòt pera obrirlos deixar son llit:
-¡Mare, mare!- la nena chiqueta crida,
-¡Mare!- en veu baixa l’atra diu aflichida,
Y ¡Mare! respòn l’èco tornant el crit.

En el brancal s’asenta, trista, abatuda,


La machor, y en sos brasos la més menuda
Per el fret aterida plorant está;
Y diu á sa chermana: -Tinc fam, Marieta;
Vullc pa... -Y en insistènsia, còm á chiqueta,
Repetís sense tregua: -Vullc pa; vullc pa...

Sa chermana la mira desconsolada,


La besa cariñosa, y en plòr bañada
Els ulls á tèrra baixa, sombríu el front;
Después alsa la vista que vagarosa
L’ample espay examina còm anhelosa
Y aixina á la chiqueta plorant respòn:

-¡Que tens fam!... Ni pensarho voldría:


¡Que vòls pa, nena meua, has cridat!...
¿Còm donarten un mòs yo podría
Si huí en tot el día
Ningú mos n’ha dat?...

¿Còm vols, filla, que puga ser fòrta


Ta chermana, si nena còm tu es?
¿Qué’t daré si captant casi mòrta
Vach de pòrta en pòrta
Y no’m donen res?...

Per no tindre treball, á la guèrra


Nòstre pare en mal hòra va anar,
La desgrasia’l tragué d’esta sèrra

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