Para aplicar el eje articulador del pensamiento crítico en una actividad de clase, es
fundamental diseñar estrategias que fomenten la reflexión, el análisis, la
argumentación y la toma de decisiones fundamentadas. Aquí tienes una guía práctica
para integrar el pensamiento crítico en una actividad educativa:
1. Define un objetivo claro
El propósito de la actividad debe involucrar habilidades como analizar, comparar,
evaluar o resolver problemas. Por ejemplo:
• Objetivo: Analizar las causas y consecuencias del cambio climático
desde diferentes perspectivas.
2. Escoge una actividad que fomente el pensamiento crítico
Opta por una tarea activa y participativa, como debates, estudios de caso, resolución
de problemas o proyectos colaborativos.
Ejemplo de actividad: Debate estructurado
• Tema: “¿Es posible un desarrollo sostenible sin sacrificar el crecimiento
económico?”
3. Fase de preparación
• Plantea preguntas abiertas: Formula interrogantes que no tengan una
única respuesta y que inviten a reflexionar.
Ejemplo:
• ¿Qué implicaciones tiene el crecimiento económico en el medio
ambiente?
• ¿Qué alternativas existen para alcanzar un equilibrio entre ambos?
• Proporciona recursos: Entrega artículos, videos o datos para que los
estudiantes investiguen y se preparen.
4. Desarrollo de la actividad
1. División de roles: Asigna diferentes perspectivas (a favor, en contra o
moderadores).
2. Discusión guiada: Durante el debate, fomenta que los estudiantes:
• Analicen evidencias.
• Evaluen los argumentos de sus compañeros.
• Presenten contraargumentos fundamentados.
3. Preguntas del facilitador: Como docente, plantea preguntas adicionales
para profundizar el análisis:
• ¿Qué evidencia respalda tu postura?
• ¿Qué sesgos podrían influir en tu razonamiento?
• ¿Cómo se relaciona este tema con otros problemas globales?
5. Reflexión y evaluación
• Reflexión grupal o individual: Al final, los estudiantes escriben o
discuten:
• ¿Qué aprendieron?
• ¿Qué argumentos les hicieron reflexionar o cambiar de opinión?
• Autoevaluación: Los estudiantes evalúan su capacidad para
argumentar y escuchar.
• Retroalimentación del docente: Señala fortalezas y áreas de mejora en
su razonamiento crítico.
6. Relación con el contexto
Conecta la actividad con situaciones del mundo real para demostrar la relevancia de
estas habilidades más allá del aula.
Este enfoque asegura que el pensamiento crítico se desarrolle no solo como un
objetivo teórico, sino como una práctica constante en el aprendizaje.