The Master 6 of Ragnarok & Blesser of Einherjar Volumen
The Master 6 of Ragnarok & Blesser of Einherjar Volumen
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Tabla de contenido
Prólogo ........................................................................................................ 10
Acto 1 .......................................................................................................... 14
Acto 2 .......................................................................................................... 69
Acto 3 ........................................................................................................ 103
Acto 4 ........................................................................................................ 135
Acto 5 ........................................................................................................ 171
Epílogo ...................................................................................................... 217
Afterword ................................................................................................. 219
Copyright ................................................................................................. 222
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Prólogo
―Creo‖que‖se‖suponía‖que‖iba‖a‖empezar‖hoy… ¿Me pregunto
si‖est{‖peleando‖en‖este‖momento?‖―Mitsuki‖tocó‖la‖pantalla‖de‖su‖
smartphone, mostrando una imagen completa de su amigo de la
infancia, Yuuto. Era una foto que se había tomado en invierno, hace
unos meses.
Comparado con el Yuuto de hace tres años en los recuerdos de
Mitsuki, el joven de la foto tenía la piel ligeramente más oscura y un
rostro más intenso y masculino. Parecía mucho más maduro para
ella, aunque quizás eso se debía a las dificultades que había
soportado.
Yuuto le enviaba periódicamente fotos como está a Mitsuki. Le
daba un vistazo del Yuuto de este momento, y se sentía agradecida
por eso.
Pero aun así, las imágenes no eran más que imágenes. No
podían decir, por ejemplo, cuán alto se había vuelto Yuuto con solo
mirarlas. Siempre tenía la misma expresión facial en cada foto; y ella
anhelaba ver más de él que solo eso.
Más que nada, estaba la sonrisa irónica que Yuuto hacía cuando
Mitsuki actuaba un poco egoísta y mimada con él, como si dijera:
“Supongo que no tengo otra opción”.
Sobre‖todo,‖a‖ella‖le‖encantaba‖esa‖sonrisa…
Y ahora su querido amigo de la infancia se dirigía a la guerra.
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Habían pasado unos diez días desde que se había ido al campo
de batalla. Cada uno de esos días, se sintió interminablemente largo.
Ella había actuado alegre por teléfono con él para poder
despedirlo sin hacer su carga más pesada, pero en realidad, ella
realmente no quería que él fuera a pelear.
Ella sabía, por supuesto, que el ejército del Clan Lobo de Yuuto
estaba invicto, ganando batalla tras batalla gracias al uso del
conocimiento de Yuuto de la era moderna. Pero algunas
investigaciones en internet también le mostraron que, incluso los
mejores generales de la historia, nunca ganaron el 100% de sus
batallas.
Incluso Takeda Shingen, el famoso señor de la guerra de la Era
Sengoku de Japón, había ganado menos del 70% del tiempo. De
hecho, en un total de setenta y dos batallas en su vida, tres habían
terminado en una derrota catastrófica.
Y lo que le sucedió al aliado de Takeda, Imagawa Yoshimoto en
la Batalla de Okehazama, sirvió como recordatorio de que cualquier
derrota individual podría significar el final.
No había garantía de supervivencia…
Si, por casualidad, Mitsuki nunca volviera a tener noticias de
Yuuto,‖entonces―
Pensamientos tan terribles saltaron a su imaginación, y la
dejaron tan asustada que casi no podía soportarlo.
―Date‖prisa,‖Yuu-kun…‖―Susurró Mitsuki, y tocó la superficie
del espejo divino en su escritorio con un dedo.
El espejo estaba bañado por la luz de la luna llena que entraba
por la ventana, y emitía un resplandor fosforescente.
Era verdaderamente un objeto extraño.
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Según Yuuto, probablemente estaba hecho de un material
conocido en el mundo de Yggdrasil como Álfkipfer,‖ o‖ “Cobre
Feérico”. El misterio era: ¿por qué tal cosa estaría en Japón?
Por no hablar de la familia de Mitsuki, los misterios que
rodeaban su origen eran tan profundos como siempre.
―¿…Eh? ―Mitsuki‖ de‖ repente‖ notó‖ algo‖ diferente‖ en‖ la
superficie nublada del espejo: había algo negro en medio, como una
pequeña mancha.
―¿Estaba‖aquí‖antes?
Este espejo era el terrible objeto que había enviado a Yuuto a
través de los mundos a Yggdrasil y lejos de ella, pero también era el
medio por el cual los dos aún podían comunicarse, haciéndolo
valioso para ella.
Intentó usar un pañuelo húmedo para limpiar la superficie del
espejo,‖pero…
―¿Se‖est{…‖agrandando?‖ ―Mitsuki se encontró cuestionando
lo que estaba viendo.
Mientras estaba allí, parpadeando sorprendida, la mancha
oscura se hizo cada vez más grande, y finalmente comenzó a tomar
la forma de una forma humana.
―Espera,‖esto… ¡Esto‖no‖podría‖ser…!
Todo sucedió en un instante antes de que ella pudiera decir
algo más. Hubo un fuerte golpe detrás de ella, como si algo pesado
se hubiera caído.
Lo único que debería estar detrás de Mitsuki en este momento
era su cama. No había nada colgando en la pared, así que no había
nada que pudiera caerse, aparte del techo mismo. Pero ella
definitivamente había escuchado ese ruido justo detrás de ella.
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Mitsuki entró en pánico y se dio la vuelta, preguntándose qué
estaba pasando.
―¡¿Qué?! ¡¿Y-Yuu-kun?!‖―Gritó ella.
El amigo de la infancia que había llenado sus pensamientos
hace un momento, estaba allí ahora…
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Acto 1
―Mitsuki…‖¿d-de‖verdad‖eres‖tú?‖―Yuuto preguntó vacilante,
mirando fijamente la cara de la chica que tenía adelante, una chica
que parecía algo mayor y más madura que la que había en su
memoria.
Ya sabía cómo debía ser la cara actual de Mitsuki, habiéndola
visto él mismo en las fotos que ella le había enviado. Sin embargo,
ahora tenía una impresión completamente diferente de la cara de la
chica de esas fotos. Tal vez‖ella‖no‖era‖muy‖fotogénica…
De cualquier manera, al verla en persona así por primera vez
en tres años, era mucho más hermosa de lo que Yuuto había
imaginado. Era tan bonita que, era como si fuera una persona
totalmente diferente, aunque todavía le resultaba familiar.
―Sí, soy yo. ¡Soy Mitsuki! Eres… ¿eres realmente tú, Yuu-kun?
―Grandes‖l{grimas‖brotaron‖de‖las‖esquinas‖de‖los‖ojos‖de‖Mitsuki.
Esa cara llorosa se alineaba perfectamente con la Mitsuki en los
recuerdos de Yuuto. Ella era, inequívocamente, la chica con la que
había crecido.
―¡Sí, soy yo! ¡Soy Yuuto!‖―Gritó.
―¡Ah…! ―Mitsuki se arrojó a los brazos de Yuuto tan pronto
como él le respondió. La sensación de ella contra él, su calidez que lo
alcanzó incluso a través de sus ropas, le hizo ver que esto era real, y
que no era un sueño o una ilusión.
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―¡Te‖ he extrañado demasiado! ¡He querido verte por tanto,
tanto tiempo, Yuu-kun!‖―Sollozó‖ella.
―¡Yo‖también!‖Yo‖también… ―Yuuto‖se‖calló.‖
Los dos estaban tan sobrecogidos por la emoción que no
podían decir nada más.
Desde que Yuuto había sido transportado al mundo de
Yggdrasil, no había pasado ni un día sin haber pensado en Mitsuki.
Había esperado mucho, mucho tiempo para poder reunirse con ella.
Los recuerdos de aquellos días solitarios y dolorosos corrían
por su mente en un torrente, y todos esos sentimientos parecían
golpearlo todos a la vez.
Quería sentirla aún‖m{s…
Rodeando sus brazos alrededor de su espalda, apretó a Mitsuki
contra sí mismo en un apretado y desesperado abrazo. Como
respuesta, sintió que las manos de Mitsuki contra su pecho lo
apretaban con más fuerza.
Pasaron un momento en silencio así, disfrutando de la
sensación de confirmar mutuamente su existencia.
Eventualmente, Mitsuki habló:
―Ya que pudiste regresar, ¿eso significa que encontraste a
alguien capaz de lanzar el hechizo Fimbulvetr?
―Sí,‖yo… realmente‖he‖llegado‖a‖cas―‖¿eh?
Fue solo en este momento que Yuuto comenzó a digerir el
hecho de que había regresado al mundo del que era originario.
Había estado tan superado por la reunión con su amiga de la
infancia que no había podido pensar en otra cosa.
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―¿Fue‖ esta‖ tu‖ idea‖ de‖ una‖ sorpresa? ―Preguntó Mitsuki―
Esto es horrible… Podrías simplemente habérmelo dicho. Me dijiste
que ibas a la guerra, así que me preocupé‖todo‖este‖tiempo…
―¡Ah! ¡Cierto! ¡La lucha no ha terminado!‖ ―Yuuto jadeó y se
quedó boquiabierto. Su cerebro se había confundido por el repentino
giro de los acontecimientos, pero ahora se aceleró y sus recuerdos de
antes de su regreso, volvieron a él.
De alguna manera, se las había arreglado para expulsar a los
ejércitos aliados del Clan Pantera y el Clan Relámpago, pero luego,
Sigyn del Clan Pantera, conocida‖ como‖ la‖ “Bruja‖ de‖ Miðgarðr”, le
había lanzado el hechizo Fimbulvetr desde lejos.
Este poderoso‖ hechizo,‖ conocido‖ como‖ Seiðr‖ (“arte‖ secreto”),
había provocado que cualquier fuerza sobrenatural que lo estuviera
anclando al mundo de Yggdrasil, se disipara.
Al instante, el mundo a su alrededor vaciló y colapsó, y luego,
de repente, Mitsuki apareció justo frente a él.
No creía que fuera probable que Sigyn, su enemiga, le lanzara
el Fimbulvetr y lo enviara a casa por su propio bien. Obviamente, lo
que ella había hecho había sido por el bien del Clan Pantera.
Y quedó claro como día‖cu{l‖era‖su‖objetivo…
Yuuto era el comandante en jefe de su ejército, y había
desaparecido repentinamente en medio de una guerra. Las tropas
del Clan Lobo probablemente caerían en desorden.
Y como Sigyn lo había causado, naturalmente, el Clan Pantera
se daría cuenta de esto.
En este momento, el ejército del Clan Lobo estaba en peligro,
posiblemente incluso en riesgo de destrucción total.
―¡Mitsuki!‖¡Necesito‖tu‖teléfono!‖―Exclamó‖Yuuto.
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―¡¿Huh?! E-Est{‖ bien.‖ ―Mitsuki pareció inferir la terrible
situación del tono desesperado de Yuuto. Se apresuró a separarse de
él y tomó su smartphone de donde había estado cargando sobre su
almohada, y se lo entregó a Yuuto.
―¡Gracias! ―Yuuto‖se‖lo‖quitó‖y‖abrió‖su‖libreta‖de‖direcciones,
tocando‖la‖entrada‖que‖decía:‖“Yuu-kun”.
Justo cuando lo estaban enviando de vuelta a casa, Yuuto le
había entregado su propio smartphone a Felicia. Él estaba tratando
de ponerse en contacto con ese teléfono ahora.
Una voz de mujer robótica y monótona llegó a través del
altavoz: ―El número que usted marcó, no puede ser localizado. Es posible
que el teléfono receptor se encuentre en un área fuera de cobertura, o se
encuentre apagado. Por favor, intente más tarde.
―¡Tch, maldita sea! Así que no funcionará después de todo,
eh…‖ ―Chasqueando la lengua con irritación, Yuuto bajó el
smartphone y pulsó el botón de “Finalizar llamada”.
Para hacer que las llamadas se conectaran entre este mundo e
Yggdrasil, el teléfono de ese lado tenía que estar en la ciudad de
Iárnviðr del Clan Lobo, cerca del espejo divino ubicado en la torre
sagrada de la ciudad, el Hliðskjálf.
En este momento, Felicia y los demás se encontraban en el
extremo occidental del territorio del Clan Lobo, cerca del Fuerte
Gashina. Yuuto sabía que esto significaba que la llamada
probablemente no se conectaría, por supuesto. Pero, aun así, no
podía quedarse allí parado y no intentarlo.
―Por‖ favor,‖ que todos estén a‖ salvo…‖ ―La mano de Yuuto
apretó con fuerza el teléfono de Mitsuki, justo cuando los
sentimientos de inquietud se apoderaron de su corazón.
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No podía sacudir las horribles posibilidades que estaba
imaginando.
―Y-Yuu-kun, ¿estás bien? Estás sudando como un loco…‖
―Dijo Mitsuki.
―Sí,‖yo…‖estoy‖bien,‖pero…
―Probablemente‖ no‖ tengo‖ que‖ adivinar,‖ pero, ¿significa esto
que regresaste justo cuando las cosas estaban realmente mal allí?
Yuuto no dijo nada, pero asintió una vez.
Estaba feliz por el hecho de que finalmente había podido volver
a casa. Había estado deseando el día en que pudiera regresar al
mundo moderno, por lo que le pareció una eternidad.
Sin embargo, este era literalmente el peor momento posible
para ello. Yuuto se encontró atormentado por sentimientos
encontrados, incapaz de dejarse ser simplemente feliz por esto.
―Ya‖ veo…‖ ―Reflexionó‖ Mitsuki― Aun‖ así…‖ ―Respiró un
poco, luego se acercó a Yuuto y le puso una mano en la mejilla,
sonriendo― Bienvenido a casa, Yuu-kun. Poder verte de nuevo así,
tocarte‖así…‖me hace muy, muy feliz.
―Sí…‖estoy‖en‖casa,‖Mitsuki.
Mientras intercambiaba esas simples palabras, Yuuto sintió
algo increíblemente cálido dentro de él. El calor del cuerpo de
Mitsuki contra él, su dulce aroma que le hacía cosquillas en la nariz,
todo en ella era muy familiar, muy cómodo.
―Déjame‖ ver‖ mejor‖ tu‖ cara. ―Mitsuki se inclinó muy cerca,
mirando su cara con ojos llorosos.
Yuuto sintió que algo como un escalofrío le recorría la espalda,
y los latidos de su corazón se aceleraron tanto que sentía que le
dolía.
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Esto era trampa.
La criatura conocida como el hombre es, por naturaleza,
vulnerable a las lágrimas de una mujer. Eso es doblemente cierto
para una mujer por la que un hombre se ha enamorado.
―Mm-hm, te ves más masculino y maduro, pero el viejo tú
todavía está ahí. Aunque en comparación con tus fotos, te ves
mucho‖ m{s‖ genial…‖ ¡¿Q-Qu…?! ―De repente, Mitsuki se
interrumpió con un grito de sorpresa.
Yuuto estaba acercando su cara aún más a la de ella.
Durante tres años, él había estado pensando en ella, y ahora
ella estaba justo a su lado. Ya no había nada que físicamente pudiera
interponerse entre ellos. En una frase: él estaba en los límites de su
capacidad de contenerse.
Naturalmente, si Mitsuki le diera alguna señal de que ella se
sentía incómoda, tenía la intención de detenerse. Pero aunque pudo
sentir que el cuerpo de Mitsuki se tensó contra él, ella no volvió la
cara, si no que cerró los ojos suavemente.
―Yuu…kun…‖ ―Su voz era un susurro silencioso, pero
ahogada por la emoción, dijo su nombre.
El último hilo de restricción que mantenía a Yuuto anclado a su
cordura, desapareció.
―Mitsuki…
Yuuto cerró sus ojos, y lentamente bajó su rostro para
encontrarse‖con‖los‖de‖ella‖y―
*¡Bam, bam, bam!*
―¡Mitsuki! ¡Escuché lo que sonaba como la voz de un chico
viniendo desde allí! ¡Abre la puerta!
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Los repentinos y fuertes golpes en la puerta de la habitación,
seguidos por los gritos de pánico y enojo de un hombre de voz
profunda, fueron suficientes para hacer que los dos saltaran el uno
del otro.
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Era el tipo de presión que normalmente causaría que un joven
de la edad de Yuuto temblara y se encogiera dócilmente sobre él
mismo― Y el Yuuto antes de ser enviado a Yggdrasil habría hecho
precisamente eso… Pero Yuuto le dio al hombre un saludo cortés y
una reverencia, sin ninguna indicación de que estuviera intimidado.
―Lo soy. Ha pasado mucho tiempo, Shimoya-san.
Desde que se convirtió en un patriarca de clan en Yggdrasil, a
menudo se había visto obligado a pasar por negociaciones difíciles
con personas lo suficientemente aterradoras como para asustar a un
yakuza. Una situación como esta ya no era suficiente para perturbar
su compostura. De hecho, la manejó con confianza.
Sin embargo, esa misma compostura y confianza era como
echarle gasolina al fuego de Shigeru, que ya estaba casi en un ataque
de‖ira…
―¡No‖digas: “ha pasado mucho tiempo” como si nada! ¡¿Por qué
estabas en la habitación de mi hija?! ¡Y en medio de la noche!
Con un ¡bam!, Shigeru golpeó violentamente su puño sobre la
mesa y gritó. Fue una reacción perfectamente natural para un padre
con una hija adolescente.
―Bueno,‖ me‖ pregunta‖ “por‖ qué”,‖ pero…‖ ―Yuuto luchó por
encontrar una buena respuesta.
La razón por la que había aparecido en el dormitorio de
Mitsuki cuando regresó a este mundo, fue probablemente por el
espejo divino que ella había tomado de su santuario original en el
bosque, y que tenía en su habitación.
Pero incluso si decía eso, no veía ninguna posibilidad de que
Shigeru le creyera.
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―He‖ escuchado‖ de‖ ti‖ por‖ mi‖ esposa.‖ ―Gruñó‖ Shigeru―
¿Dónde has estado desperdiciando tu vida durante estos últimos
tres años? ¡Si crees que alguna vez permitiré que un delincuente
como tú esté en una relación‖con‖mi‖hija,‖pued―
―De‖acuerdo, es suficiente. ―Una mujer de mediana edad con
ojos muy parecidos a los de Mitsuki, presionó un dedo contra su
mejilla para calmar su perorata― Te estás calentando demasiado,
querido.
―Miyo-obasan…‖―Yuuto conocía muy bien a esta mujer.
Ella era Shimoya Miyo, la madre de Mitsuki, y una mujer que
era como una segunda figura materna para él.
Cuando Yuuto era pequeño, ella fue quien se ocupó de él en
lugar de su difunta madre físicamente frágil.
―Ara, ara, Yuu-kun, ciertamente te has convertido en un joven
apuesto cuando no estaba mirando.‖ ―Dijo‖ Miyo― Si fuera solo
veinte años más joven, no creo que pudiera dejarte solo, mm-hm~.
―¡¿T-Tú…?!
―¡¿O-Okaa-san?!
Su esposo y su hija gritaron al mismo tiempo, pareciendo
nerviosos. Miyo sonrió y soltó una carcajada aguda, aparentemente
muy divertida por sus reacciones:
―Ustedes‖ dos‖ se‖ ponen‖ demasiado‖ nerviosos,‖ y‖ solo por una
broma tan cliché. Realmente, de tal palo, tal astilla.
―Ngh… ―Esta vez, tanto Shigeru como Mitsuki se pusieron
rojos y miraron a Miyo.
Yuuto podía entender sus sentimientos un poco.
La última vez que se había encontrado a Miyo fue hace tres
años, pero ella no había cambiado nada desde entonces.
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Debería tener al menos unos cuarenta años, pero aún parecía de
unos veinte y tantos años; era tan hermosa y joven que parecía tener
la posibilidad de ser confundida con la hermana mayor de Mitsuki.
―Vamos, querido, ―dijo‖ Miyo― Toma un poco de té y
cálmate, ¿de acuerdo?
―…¡Hmph! ―Shigeru se burló con disgusto, pero tomó la taza
de té que le ofrecían ásperamente en sus manos, y comenzó a tomar
un sorbo. Parecía que, al menos, ese intercambio había eliminado la
tensión venenosa del aire.
A continuación, Miyo le dio a Yuuto y a Mitsuki un poco de té,
luego se sentó junto a Shigeru. En agudo contraste con su tono suave
y algo tonto hasta ahora, Miyo miró a Yuuto a los ojos con una
expresión muy seria.
―Ahora‖bien, Yuu-kun, no voy a saltar a tu garganta como esta
persona de aquí, pero voy a hacer que me digas lo que has estado
haciendo hasta ahora, ¿de acuerdo? ―Parecía‖ tranquila‖ en‖ la‖
superficie, pero él podía sentir olas de silenciosa ira saliendo de ella.
Para Yuuto, ella era francamente un enemigo mucho más
formidable con el que enfrentarse que Shigeru. Era alguien que lo
había cuidado a lo largo de los años, desde que él podía recordar y
sus sentimientos de respeto le dificultaban no verla muy por encima
de él.
Yuuto tragó: ―Umm,‖ estoy‖ seguro‖ de‖ que‖ has‖ escuchado‖ la
historia‖de‖Mitsuki,‖pero…
―Ah,‖ eso‖ es‖ correcto.‖ Ella‖ dijo‖ que‖ fuiste‖ transportado a otro
mundo.‖ ―Miyo aplaudió mientras decía esto, como si solo lo
estuviera recordando― Entonces, ¿se supone que esa ropa es un
atuendo de ese mundo? Realmente viniste preparado. Eso es, ah,
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“cosplay”,‖lo‖llaman,‖¿verdad?‖‖―Mientras Miyo hablaba, la presión
de su mirada no vaciló ni un poco. Sus ojos parecían estar
gritándole: “¡No creas que puedes salirte con la tuya y burlarte de tus
mayores!”
Como sospechaba, Yuuto no iba a poder hacer que nadie le
creyera tan fácilmente. Y no estaba mintiendo ni omitiendo la
verdad de ninguna manera, lo que hacía que esto fuera doblemente
difícil de tratar.
¿Cómo puedo explicar esto de manera que entiendan que estoy
diciendo la verdad? No, para empezar, ¿es eso posible? Yuuto estaba en
un dilema, y mientras golpeaba un dedo en su frente mientras
pensaba, sintió una sensación fría y dura contra su dedo.
―¡Cierto! Toma, ¿estarías dispuesta a echarle un vistazo a esto?
―Yuuto‖se‖quitó‖apresuradamente‖su‖banda‖de‖metal‖ornamental‖y‖
se la tendió a Miyo. Brilló de dorado al captar la luz blanca de las
luces eléctricas interiores.
―Oh,‖qué‖bonita. Se ve muy bien hecha…
―Bueno, sucede que está hecha de oro puro.
―¡¿P-Puro?! ―La mirada en los ojos de Miyo cambió. Como
era de esperar, como mujer, tenía un gran interés en tales accesorios
ornamentales.
―Por‖favor,‖siéntete‖libre‖de‖examinarla.‖―Le dijo Yuuto.
―D-Dices eso, p-pero no soy una tasadora profesional, así que
no puedo estar segura de‖cómo‖saber‖si‖es‖real‖o‖falsa…
―No‖me‖importa‖si‖la llevas a un profesional, o a una casa de
empeños y la examinan allí.
―¿Esto‖es‖realmente‖oro‖puro…?‖―Miyo tragó saliva.
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Ella parecía haber deducido de la confianza directa de Yuuto,
de que él no estaba mintiendo. Ella comenzó a manejar la diadema
ornamental de forma mucho más cautelosa.
Era de al menos 300 gramos aproximadamente, claramente más
pesada que un smartphone promedio. Esa cantidad de oro puro,
incluso como materia prima, normalmente costaría alrededor de un
millón de yenes. A eso se le añadía el hecho de que era el tipo de
adorno que usaba típicamente un señor soberano. La superficie de la
misma fue trabajada en detalle, minuciosamente. Si uno intentara
comprar algo de una marca similar en el Japón moderno, fácilmente
costaría al menos varios millones de yenes.
La familia Shimoya era una familia normal de clase media. Al
enfrentarse con un objeto tan valioso en sus manos, no era tan
irrazonable que la golpearan con un poco de temor ante la idea de
dañarlo accidentalmente.
Yuuto presionó: ―Se supone que era un niño fugitivo que ni
siquiera se había graduado de la escuela secundaria, sin un trabajo
real, ¿no? En poco menos de tres años, ¿realmente crees que sería
capaz de conseguir algo como esto y al mismo tiempo vivir algo
como una vida normal?
―…No, no lo creo.‖ ―Dijo‖ Miyo lentamente― Serías
presionado solo para sobrevivir. Nunca tendrías el tipo de margen
de maniobra para pagar algo como esto. Especialmente con la
economía‖siendo‖lo‖que‖es‖últimamente…
Miyo dio un largo suspiro.
No parecía que estuviera lista para creerlo todo, pero ya no
estaba dispuesta a negar la premisa por completo.
Con eso, Yuuto había superado el primer gran obstáculo.
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―Entonces,‖ ¿qué‖ estabas‖ haciendo‖ en‖ ese‖ otro‖ mundo?
―Exigió ella.
―Um,‖ creo‖ que‖ b{sicamente‖ era‖ como‖ un‖ rey…‖ ―Tan pronto
como las palabras salieron de su boca, Yuuto hizo una mueca.
Solo había logrado que alguien empezara a escucharlo
seriamente, y había dicho algo que sonaba tan poco realista en su
cara, que bien podría estar de regreso a donde comenzó.
Habría sido mucho más realista si hubiera dicho que usó el
conocimiento del Japón del siglo XXI para enriquecerse en un
mundo sin ese conocimiento.
Ni siquiera técnicamente estaría mintiendo.
―Hmm,‖ eso‖ suena‖ bastante‖ extravagante,‖ y‖ normalmente‖ ni‖
siquiera‖pensaría‖en‖creerlo…
―…Sí.
―Pero, bueno, te conozco desde que eras pequeño, Yuu-kun, y
no serías tan estúpido como para intentar engañarme con una
mentira tan tonta. Si fueras a mentir, irías con una mejor, ¿verdad?
―Sí,‖ tienes‖ razón.‖ ―Dijo‖ Yuuto― Diría que me había estado
ganando la vida en un país extranjero o algo así.
―Cierto,‖eso‖creía‖yo. ―Miyo se llevó una mano a la mejilla y
dio un largo suspiro.
Como evidencia física, la diadema ornamental era demasiado
esfuerzo para que su historia fuera una simple mentira. Por otro
lado, la historia en sí era demasiado exagerada para tomarla como
verdadera.
Si Yuuto hubiera estado en su posición, sin duda habría estado
muy preocupado por cómo manejar esto.
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―Tengo‖ que‖ decir‖ que‖ todavía‖ no‖ puedo‖ creer‖ tu‖ historia‖ por
completo.‖―Dijo Miyo, luego dejó escapar una pequeña sonrisa. La
intensidad había desaparecido de su expresión, y ella había
regresado a la gentil y amable mujer que Yuuto conocía― Pero lo
diré de nuevo: te has convertido en un buen hombre, Yuu-kun.
Anteriormente, mantuviste la calma mientras mi esposo se enojaba
contigo, y también te manejaste bien al responder mis preguntas.
Estuviste espléndido. Puedo decir solo por eso, que debes haber
pasado muchas dificultades en estos últimos tres años. Realmente
has trabajado muy duro, ¿verdad?
Cuando Yuuto recibió esas palabras de elogio de Miyo, sintió
que sus ojos se calentaban por la emoción.
―…Sí.
Fue expulsado a un mundo subdesarrollado y obligado a
sobrevivir con una frenética desesperación.
Debido a su muerte, se había visto obligado a separarse del
patriarca anterior, a quien realmente había amado y respetado. Por
traición, se había visto obligado a separarse de su hermano jurado,
con quien se consideraba endeudado. Y se había visto obligado a
asumir la presión de liderar una nación como su patriarca. Todo esto
era una carga demasiado pesada para un joven que aún estaba en la
mitad de su adolescencia.
Aquellos días habían sido realmente crueles.
Que alguien hubiera reconocido eso por él, aunque solo fuera
con palabras, llenó su corazón de felicidad y calidez.
*¡Ding, dong!*
De repente, el timbre de la puerta sonó y rompió el ambiente
íntimo que se había formado en la habitación.
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―Oh,‖parece‖que‖est{‖aquí… ―Miyo se puso de pie y se dirigió
hacia la entrada principal. Claramente ella ya sabía quién se
encontraba en la puerta.
Mirando hacia el reloj de la pared, Yuuto vio que eran más de
las nueve de la noche.
¿Quién sería a esta hora? se preguntó Yuuto con suspicacia.
―Por‖ favor,‖ perdóname por visitar a una hora tan tarde.
―Cuando la voz distante de la entrada llegó a los oídos de Yuuto, se
estremeció y sus ojos se abrieron como platos.
Conocía la voz de ese hombre.
Incluso después de tres largos años, no había manera de que
pudiera confundirlo con otro. Después de todo, era una voz que
había escuchado en su vida cotidiana durante más de diez años.
―¡Tou-san…!
Era inequívocamente la voz del hombre que Yuuto resentía y
más despreciaba.
De pie en la entrada principal, había un hombre vestido con
una simple ropa de trabajo hecha de lino, y un pañuelo atado
alrededor de su cabeza, que bajó mientras hablaba.
―Muchas‖gracias‖por‖contactarme.‖Parece‖que‖mi‖tonto‖hijo‖ te
ha causado problemas a ti y a tu familia. Me aseguraré de visitar
nuevamente en una fecha posterior para ofrecer una muestra más
adecuada de agradecimiento y disculpas.
Su nombre era Suoh Tetsuhito― pero también era conocido por
su nombre comercial heredado, Suoh Tesshin.
Aunque todavía tenía cuarenta y tantos años, era elogiado
como un maestro artesano de katanas, el mejor de su generación.
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En esta era moderna, donde las espadas japonesas tradicionales
eran tratadas más como obras de arte en lugar de armas prácticas,
persiguió estoicamente un ideal de “belleza‖funcional”, sus diseños
se centraban en la simplicidad elegante. Esto le había ganado una
reputación extremadamente alta entre los aficionados de la Nihontou.
Aunque su cara no se parecía mucho a la de Yuuto,
definitivamente era el padre de sangre del joven.
―Oh,‖est{‖bien,‖no‖te preocupes por eso.‖―Dijo‖Miyo― Vino a
pasar la noche aquí muchas veces cuando era pequeño, después de
todo. Bueno, incluso si es que causa un incidente real aquí, siempre
y cuando estés de acuerdo en que podamos resolverlo en‖el‖altar…
―¡¿M-Miyo?!‖―Gritó Shigeru.
―¡¿O-Okaa-san?! ―Chilló‖Mitsuki.
―Realmente nunca cambias, Miyo-san… ―Dijo Tetsuhito,
levantando la cabeza con una sonrisa irónica cuando Miyo se rió de
las reacciones de su marido y su hija.
Las delgadas mejillas de Tetsuhito estaban cubiertas de
rastrojos pesados, su ropa de trabajo estaba llena de gruesas arrugas,
y el pelo que sobresalía debajo del pañuelo en su cabeza estaba
despeinado y grasiento. En general, daba una impresión aburrida y
desaliñada. Esto era diferente del hombre en los recuerdos de Yuuto,
quien era más agudo y estaba más compuesto.
Miyo, al parecer, estaba pensando exactamente lo mismo:
―Sin‖embargo,‖has‖cambiado.‖¿No‖te‖has‖dejado‖adelgazar‖ un
poco?‖¿Est{s‖comiendo‖bien?‖―Preguntó ella, con el ceño fruncido.
―Estoy‖comiendo‖lo‖suficientemente bien. ―Tetsuhito le dio a
Miyo una sonrisa suave y ambigua― Es muy tarde en la noche, así
que si me disculpan, nos iremos. Vamos, Yuuto.
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Con un tirón de su barbilla, le hizo un gesto a Yuuto para que
lo siguiera. Luego, se dio la vuelta y comenzó a caminar de
inmediato.
Esto dejó a Yuuto estupefacto.
¡Ni siquiera esperó mi respuesta, ese maldito egoísta!
Normalmente, Yuuto no era el tipo de hombre mezquino que se
dejaba irritar por eso. De hecho, normalmente era lo suficientemente
tolerante para reírse y perdonar pequeños desaires como ese. Pero
por alguna razón, cuando se trataba de su padre, sus sentimientos
antagónicos siempre saltaban frente a su capacidad de razonar.
Dicho esto, no podía quedarse en la casa de Mitsuki por más
tiempo e imponerse a su familia. Y él no tenía ningún otro lugar
adonde pudiera ir tampoco.
―…Tch. ―Con un solo chasquido irritado de su lengua, y su
lenguaje corporal mostrando claramente su falta de voluntad para
obedecer, Yuuto comenzó a caminar lentamente hacia su padre.
Pensó por un momento en la posibilidad de negarse
obstinadamente a ir a casa y, en su lugar, elegir dormir en las calles,
por así decirlo, pero no podía llamar a eso un plan realista. Había
sido una persona desaparecida durante casi tres años, y esta era una
ciudad pequeña. No le beneficiaría hacer algo que atrajera la
atención de las personas de la comunidad y lo convirtiera en el tema
de chismes, o algo peor.
Él era plenamente consciente de eso en su cabeza, por supuesto,
pero sus sentimientos no iban a coincidir y no lo reconocían, y
constantemente avivaban su temperamento.
31
Los dos caminaron por el camino en silencio por un tiempo,
pero al final, el que no pudo soportarlo más y habló primero fue
Yuuto.
―Entonces, ¿no me vas a preguntar nada?
Aproximadamente a mitad de camino a casa, lanzó esa
pregunta sin rodeos a la figura de la espalda de su padre, avanzando
lentamente hacia él en la oscuridad iluminada solo por la luz de la
luna llena.
Ante esto, su padre finalmente dejó de caminar y se volvió para
mirarlo.
Estando cara a cara con su padre por primera vez en tanto
tiempo, Yuuto pudo ver que el hombre se veía un poco más delgado
y demacrado. Pero la delgada línea de su boca y su expresión un
tanto amarga, encajaban perfectamente con el padre de los recuerdos
de Yuuto. Esa mirada piedra hacía difícil decir lo que estaba
pensando.
32
33
El‖ padre‖ de‖ Yuuto‖ lo‖ miró‖ directamente‖ y‖ luego‖ dijo:‖ ―Hm.‖
¿Te has estado manteniendo saludable?
―¿Eso es‖lo‖que‖preguntas?‖―Escupió Yuuto.
Después de todo, una mirada a Yuuto debería ser suficiente
para que su padre supiera que estaba físicamente sano.
El hijo de este hombre acababa de regresar a casa después de
haber estado afuera por tres años, y su paradero era completamente
desconocido. El hombre podría abofetearlo con preguntas difíciles
acerca de dónde había estado, o reprenderlo enojado con un golpe
sólido por si acaso, o incluso apresurarse a abrazarlo con lágrimas en
los ojos. ¿No eran esas las cosas que un padre normal debería hacer?
Por lo menos, esta actitud aburrida y distante no era normal.
―Bueno,‖ por‖ supuesto,‖ si‖ de‖ repente‖ trataras de actuar como
un padre modelo para mí, sería asqueroso, de todos modos.‖ ―Dijo
Yuuto con una burla.
Este era el hombre que había abandonado a la madre de Yuuto
―¡Su‖propia‖esposa!― al elegir priorizar su trabajo de fabricación de
espadas en lugar de venir y estar a su lado cuando ella estaba en su
lecho de muerte. Yuuto no esperaba en lo más mínimo nada
parecido a los sentimientos humanos normales de él.
No, él no esperaba nada.
―…¿Es‖eso‖así?
―¡Ngh…!‖ ―Yuuto apretó los dientes con fuerza y luchó por
controlarse, ya que su padre simplemente estuvo de acuerdo con él
y retrocedió sin ninguna respuesta.
Para Yuuto, este padre suyo era el hombre que más despreciaba
en este mundo. Entonces, si este hombre que odiaba tanto le era
34
indiferente, ¿por qué tenía que preocuparse en este punto? De
hecho, ¿no debería ser refrescante en lugar de enfurecedor?
Pero a pesar de la lógica en su cabeza, Yuuto estaba acosado
por las emociones enojadas que se arremolinaban profundamente
dentro de él.
―Este‖ lugar‖ realmente‖ se‖ ha‖ ido‖ a‖ la‖ mierda,‖ eh.‖ ―Yuuto
murmuró para sí mismo en frustración, mirando hacia su viejo
hogar por primera vez en tres años. Era la casa arquetípica de estilo
japonés que todavía era bastante común en el país, con dos pisos de
altura y techo clásico de azulejos de arcilla. Pero, estaba un poco
alejada de la casa en los recuerdos de Yuuto.
La huerta que una vez había atendido su madre como hobby,
ahora estaba completamente cubierta de malezas, y la rejilla metálica
para secar la ropa en el patio se había oxidado en nada más que un
trozo de chatarra metálica.
La casilla de correo y el buzón de correos en la entrada
principal, estaban tan llenos de paquetes y papeles que parecían que
podrían derramarse en cualquier momento.
Aun así, el edificio en sí era igual que siempre.
―Supongo‖que… estoy realmente en casa.‖―Murmuró.
Desde la muerte de su madre, esta casa había sido
insoportablemente desagradable para él. Quería huir e ir a otro lugar
tan pronto como pudiera.
Obligado a seguir dependiendo del hombre que odiaba para
poder sobrevivir, había estado constantemente irritado por su
propia impotencia. Y sin embargo, ahora, no podía dejar de sentir
oleadas de nostalgia sobre él.
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Los recuerdos que había hecho de vivir aquí volvieron a él, uno
tras otro, y sintió que las esquinas de sus ojos se calentaban. Por
muy deteriorada que estuviera, esta era la única casa en la que
Yuuto había sido criado.
―Mantuve‖ tu‖ habitación‖ de‖ la‖ manera‖ en que la dejaste.
Adelante,‖úsala.‖―Dijo su padre con brusquedad, mientras giraba la
llave en la puerta principal.
Al menos dime “Bienvenido a casa” maldita sea, pensó Yuuto con
irritación, pero cuando la puerta se abrió frente a él, esos
sentimientos desaparecieron en un instante.
Se debía a que un olor agudo y desagradable había flotado
hacia él. Era difícil de precisar, pero la base probablemente era el
alquitrán del humo del tabaco. Era un poco similar a como
recordaba que el auto de su padre olía. Pero también había algo
como el hedor del sudor rancio y el alcohol.
En otras palabras, apestaba como la casa de un hombre.
Con Yuuto parado y sin moverse para entrar a la casa, su padre
lo llamó con sospecha.
―¿Qué pasa?
―¿Me‖ estas‖ jodiendo?‖ ―Gruñó‖ Yuuto― ¿Qué demonios pasa
con este olor?
―¿Olor?‖ ―Tetsuhito dio algunas olfateadas, pero no pareció
notar nada en particular. Como suele suceder, el olor que proviene
de una persona que vive en un lugar, no es fácilmente perceptible
por esa persona.
―Correcto…‖―Yuuto dio un largo suspiro.
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Cuando su madre estaba viva, este lugar había olido mucho
más limpio, con el ligero aroma de las flores en el aire. Ser reducido
a esto, era simplemente deplorable.
¿Cuánto más quiere este hombre denigrar su propia casa?
―Olvídalo.‖―Murmuró Yuuto.
La idea de continuar hablando sobre el tema de repente pareció
un gran dolor, así que interrumpió la conversación rápidamente.
Había pasado todo el día hoy, desde la mañana hasta la tarde,
al mando de un ejército en el campo de batalla, que lo había agotado
mentalmente. Y justo cuando pensó que todo había terminado, lo
devolvieron al siglo XXI, se reunió con Mitsuki, fue interrogado por
su familia y luego se vio obligado a volver a ver a su padre.
Hoy había sucedido tanto que, honestamente, se sentía
demasiado agotado para querer hacer o pensar en otra cosa.
Ver su antiguo hogar finalmente había deshecho la tensión que
había estado conteniendo hasta ahora.
―Me‖ voy‖ a‖ la‖ cama.‖ Si quieres hablar de algo, guárdalo para
mañana.‖―Dijo con cansancio, pasándose los dedos por el cabello y
luego entró en la casa.
El olor era desagradable, pero él podía soportarlo. Después de
un tiempo, probablemente se acostumbraría lo suficiente para que
ya no lo notara. Ese pensamiento, por supuesto, también era
desagradable a su manera, pero ahora mismo solo quería recostarse.
―Está bien. Que descanses.
―Sí. ―Las palabras de su padre fueron un poco atípicas, pero
Yuuto las respondió bruscamente y se dirigió a su habitación en el
segundo piso.
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Mientras lo hacía, se había desanimado de nuevo al ver una
gruesa capa de polvo en las escaleras.
La habitación de su padre estaba en el primer piso, por lo que
probablemente ya nadie subía al segundo piso.
―Al‖ menos‖ limpia‖ el‖ maldito lugar en Año Nuevo o algo así.
―Murmuró Yuuto.
Al igual que la limpieza de primavera, el año nuevo era uno de
los tiempos tradicionales para limpiar una casa familiar en la cultura
japonesa. Sin embargo, este nivel de polvo no era algo que se
acumulara en unos pocos meses. Este lugar claramente no había sido
limpiado en años. Este nivel de abandono era simplemente increíble.
El padre en los recuerdos de Yuuto siempre fue un hombre
estricto, pero asombroso, alguien que podía crear katanas con una
habilidad que nadie más podría replicar. Esa era exactamente la
razón por la que Yuuto lo había admirado en su juventud, y decidió
desde el principio que también quería ser herrero.
―¿Realmente‖ era un tipo‖ tan‖ desesperado‖ y‖ patético…?
―Murmuró Yuuto.
Parecía que el hombre no podía hacer nada en la casa ahora que
su‖esposa‖se‖había‖ido― ni siquiera la más mínima limpieza.
En verdad, se sintió un poco vindicativo, como si le sirviera
bien. Dicho esto, Yuuto también odiaba la idea de que su estoico
padre se pusiera un delantal de limpieza y sostuviera una
aspiradora. Podía decir que había una parte de sí mismo que no
quería que eso sucediera.
―Tch,‖ ¿qué‖ diablos‖ pasa conmigo? ―Yuuto solo pudo
chasquear su lengua y murmurar en frustración mientras subía las
escaleras.
38
Él no entendía su propio corazón. El hecho de que no lo
entendiera solo empeoraba los sentimientos de irritación dentro de
él. Y así, Yuuto decidió que dejaría de pensar en sus sentimientos
por ahora. Realmente estaba más agotado que cualquier otra cosa.
En este momento, no quería pensar en nada.
―Lo que sea, solo dormiré. ―Tan pronto como abrió la puerta
de su habitación, se lanzó de inmediato a la cama.
39
Clanes Relámpago y Pantera. Sus rostros, iluminados por la luz de
las antorchas, estaban nublados por los tonos oscuros de su fatiga.
―Shh,‖ no‖ debes‖ hablar‖ tan‖ fuerte,‖ Rún.‖ ―Dijo Felicia― ¿Y si
los soldados de afuera te escucharan?
―A-Ah…‖ ―Sigrún hizo una mueca de dolor ante la
reprimenda de Felicia y se quedó en silencio.
Si las noticias de la ausencia del comandante en jefe de su
ejército se difundieran, las tropas podrían caer en una terrible
confusión. Sigrún entendía bien cuán peligroso sería ese tipo de
cosas en la situación actual.
―Lo‖siento…‖―Dijo Sigrún en voz baja, con su rostro tenso―
Pero‖me‖resulta‖difícil‖tomarlo‖en‖silencio…
Normalmente ella nunca hubiera cometido ese tipo de error
elemental. Era un testimonio de lo mucho que, las noticias de Felicia
habían volcado su mundo al revés.
Un hombre de alrededor de cuarenta años, pero con rayas
blancas en su cabello castaño, habló con el rostro sombrío:
―Es‖así‖como‖dice Sigrún, tía Felicia. Necesitamos que nos des
una explicación completa.
Su nombre era Olof, y era el cuarto oficial en rango del Clan
Lobo. No era un guerrero llamativo en el campo de batalla como
Sigrún, la Mánagarmr, o como Skáviðr, el hombre conocido como
Níðhǫggr,‖ “La‖ Masacre‖ Burlona”. Aun así, desde los días del
patriarca del clan anterior, Olof se había ocupado de tareas difíciles
y había obtenido resultados sólidos cada vez, acumulando
lentamente logros y estatus en el clan.
También era experto en política y administración, y
actualmente era el gobernador de la ciudad y el territorio de Gimlé,
40
una misión crucial, porque esa área se había convertido en el
granero del Clan Lobo en la actualidad.
Era el tipo de hombre raro que era bueno con el mando, tanto
en el campo de batalla como detrás de un escritorio, por lo que se
había levantado apropiadamente para convertirse en una figura de
autoridad en el Clan Lobo.
Aparentemente, los otros generales presentes tenían
exactamente la misma mentalidad que Olof. Todos se dirigieron a
Felicia para una explicación completa, con expresiones llenas de
inquietud y preocupación.
―Por‖supuesto,‖lo‖entiendo.‖―Felicia asintió una vez, con una
expresión rígida.
La mirada dura y seria en sus ojos era tal que, los generales
reunidos podían decir con seguridad que las cosas que ella les iba a
decir no contenían ninguna falsedad.
―Como‖todos‖ustedes‖saben,‖Onii-sama llegó aquí a Yggdrasil
hace tres años, cuando estaba realizando el ritual para el Seiðr
“Gleipnir”.‖―Dijo.
―Mm,‖correcto. ―Olof asintió, al igual que los otros generales.
Fue en ese día que el destino del Clan Lobo cambió y comenzó
su ascenso hacia la prosperidad. En ese momento, el clan era
pequeño y débil, al borde de la destrucción. Y en tan solo tres años,
se había convertido en una gran y poderosa nación, a la par con el
sagrado imperio central de Ásgarðr, y todos entendían que era
debido a Yuuto.
De hecho, esa era la razón por la que todos los que estaban
alrededor de esta mesa, ahora tenían expresiones tan terribles.
41
Para el Clan Lobo, Yuuto ahora era visto como absolutamente
necesario; se había convertido en un símbolo de la gloria y la
prosperidad del Clan‖Lobo‖en‖la‖mente‖de‖todos― su pilar de apoyo
mental. Perder de repente a alguien tan importante sin previo aviso,
era algo que no se debería haber permitido que sucediera.
―El‖ Seiðr “Gleipnir”, es un hechizo que captura cosas de
origen sobrenatural, las ata y las sella.‖ ―Dijo‖ Felicia― Como un
efecto de ese hechizo, Onii-sama, que reside en el mundo más allá de
los cielos, ―en otras palabras, alguien cuya existencia no es natural
en este mundo― estaba vinculado a este mundo. Esa atadura
mágica fue deshecha, y la autora de esto fue Sigyn, la mujer
conocida como la “Bruja de Miðgarðr”.
―¡¿Sigyn…?! ―El nombre cayó de los labios de Olof en un
grito de sorpresa.
Tal como sugería su alias, Sigyn era una de las pocas personas
en Yggdrasil que dominaba el uso de la magia ritual conocida como
Seiðr. También era la matriarca anterior del Clan Pantera, el mismo
enemigo con el que estaban en guerra en este momento, y era la
esposa de su actual patriarca, Hveðrungr.
―En‖ otras‖ palabras…‖ ―Dijo‖ Olof― ¿estás diciendo que el
enemigo fue el que envió a Padre a la‖tierra‖m{s‖all{‖de‖los‖cielos…?‖
Esto es terrible. Esto es demasiado terrible. ―Olof frunció el ceño e
hizo una mueca muy amarga, como si hubiera mordido un insecto.
Los otros presentes aquí eran todos soldados veteranos, por lo
que sabían exactamente lo que significaban las palabras de Olof.
Para empezar, esta era una situación de crisis, con su
comandante en jefe desaparecido repentinamente del frente, justo en
medio de una serie de batallas. Además, ese hecho era información
42
confidencial que no debía salir a la luz, pero el enemigo
seguramente ya lo conocía. Esa era la peor combinación posible.
Felicia asintió pesadamente ante la declaración de Olof, y
continuó: ―Sí,‖ así que, si bien entiendo cuán molestos deben estar
todos los que estamos aquí por el repentino regreso de Onii-sama a
su mundo, ahora nuestro Clan Lobo está en un terrible estado de
peligro. Es probable que tan pronto como amanezca, el enemigo
aproveche esta oportunidad para lanzar un ataque violento contra
nosotros.
El aire alrededor de la mesa estaba tenso, pero nadie habló,
aunque se escuchó el sonido de algunas personas tragando
nerviosamente. Como por hábito natural, cada una de sus miradas
encontró su camino hacia un solo lugar.
Era el asiento elevado a la derecha de Felicia.
Sin embargo, el joven valiente y sabio que siempre los había
guiado fuera del peligro y hacia la victoria y la gloria, ya no estaba
sentado allí…
Olof se cruzó de brazos y pensó por un momento, y luego
habló: ―Tía‖ Felicia, ¿no puedes volver a convocar a Padre del
mundo al que ha regresado?
―¡Ohh, sí, es cierto! ―Otro general del clan habló en voz alta a
esto, seguido de varios otros que intervinieron.
―Correcto,‖ tuviste‖ éxito‖ en‖ convocarlo‖ aquí‖ una‖ vez.‖ No‖ hay‖
nada malo en intentarlo de nuevo.
―Tía‖Felicia,‖¿puedes‖hacerlo?
A medida que los demás generales se emocionaban más, todos
dirigieron sus ojos a Felicia con anticipación, y después de una
pausa,‖ella‖respondió…
43
…con un movimiento de cabeza.
―Es‖imposible.‖Por‖un‖lado,‖aquí no tenemos el espejo divino.
―¿Así‖ que‖ necesitamos eso, entonces…? ―Olof‖ frunció‖ el‖
ceño― Es cierto que cuando Padre se comunicaba con su mundo
natal, necesitaba estar cerca de ese espejo o no funcionaría.‖Hmm…
Sin embargo, si ese es el caso, tendremos que hacer algo por
nosotros mismos ante esta situación urgente.
Incluso en un caballo veloz, se tardaría, tres días en llegar a la
capital de Clan Lobo, Iárnviðr, desde aquí. Si uno también tomara en
cuenta el viaje de regreso, no habría forma de llegar a tiempo.
Yuuto era conocido como alguien invencible, un dios de la
guerra, y si pasaba desapercibido durante demasiado tiempo, los
soldados pronto se pondrían ansiosos.
Su moral empezaría a desmoronarse si eso sucediera.
El enemigo, sin duda, intentará golpearlos y sacudirlos aún
más. En este momento, el Clan Lobo no estaba en buena forma para
continuar peleando en esta campaña.
Olof dio un largo y profundo suspiro, y luego, volviendo su
mirada a cada uno de los otros generales, habló solemnemente:
―Creo‖ que‖ en‖ este‖ momento,‖ debemos‖ comenzar‖ a‖
organizarnos para retirarnos del área.
Los otros presentes escucharon.
En verdad, el juicio de Olof aquí era probablemente, el llamado
más razonable para hacer.
Sin‖embargo…
Una pequeña niña cayó repentinamente en su reunión
directamente desde arriba, gritando con su voz de pánico:
―¡Esto es malo, esto es maaalo!
44
La dirección extraña y repentina de su entrada, envió a los
generales reunidos a un shock de ojos muy abiertos.
Al parecer, ella había saltado de un árbol en lo alto después de
balancearse de rama en rama a través de los árboles como un mono.
Era como si hubiera sido criada en la naturaleza, pero también era
una increíble demostración de habilidad física.
―¡Albertina! ¡¿Por qué siempre entras así?!‖ ―La regañó
Sigrún― ¡Por una fracción de segundo pensé que podrías ser un
atacante y estuve a punto de cortarte!
―¡No‖hay‖tiempo‖para‖hablar‖de‖eso,‖Hermana Mayor Rún! ¡El
Clan Pantera! ¡El Clan Pantera está en movimiento! ¡Se dirigen hacía
aquí de forma súper rápida!
―¡¿Qué?! ―Gritó Sigrún.
Un estremecimiento visible pasó a través de todos en la reunión
de la sede.
45
derrota!‖ ―Hveðrungr‖ gritó‖ a‖ sus‖ subordinados‖ detr{s‖ de‖ él,‖
espoleando a su propio caballo.
Había aprendido de su esposa Sigyn, la más preeminente
portadora de Seiðr en todo Miðgarðr, que ella había desterrado al
patriarca del Clan Lobo al mundo del que alguna vez había venido.
Al escuchar esto, él, por supuesto, no solo se había
sorprendido, sino que también estaba furioso con su esposa por
haber hecho algo así sin sus órdenes y a sus espaldas.
Si por ejemplo, el patriarca del Clan Relámpago, Steinþórr,
hubiera estado en su lugar y sintiera esas mismas emociones, éste
habría reaccionado inequívocamente ejecutando a la propia Sigyn en
el acto, y luego habría perdido cualquier deseo de luchar en esta
guerra. Sin embargo, Hveðrungr era un hombre mucho más lógico,
más pragmático.
La batalla que se había librado a lo largo de ese día había sido
una batalla que estaba destinada a ser una victoria garantizada,
planeada cuidadosamente y cronometrada para que no hubiera
posibilidad de fracaso. Y sin embargo, su ejército había sido
rechazado, de todos modos.
Su plan y el elemento sorpresa ahora habían perdido contra el
enemigo, y si seguían luchando, sus posibilidades de victoria
habrían sido bajas. Internamente, él había estado al final de su
ingenio sobre esa conclusión. Y fue entonces cuando esta inesperada
oportunidad cayó desde el cielo sobre su regazo.
El comandante enemigo, Yuuto, había desaparecido.
Incluso un tonto sabría que esta información sería suficiente
para desorganizar al ejército del Clan Lobo.
46
Independientemente de sus sentimientos como individuo,
como comandante de su ejército, Hveðrungr no podía dejar pasar
esta oportunidad para derrotar a su enemigo― hacer eso no era una
opción.
Una vez que se había decidido, ya no había más que actuar
rápidamente. No le debía dar al enemigo ningún momento para
idear un plan de respuesta.
Si él iba a atacar, entonces cuanto antes mejor.
Por casualidad, ―o‖ el destino,‖ tal‖ vez― había luna llena esta
noche. Los nómadas de su clan estaban acostumbrados a vivir en
estepas abiertas de pastizales, y se jactaban de tener una mejor vista
que los pueblos asentados de esta región. Y, aunque los caballos no
eran animales nocturnos, tenían buena visión en la oscuridad.
No era un problema navegar por la oscuridad incluso si tenían
las antorchas apagadas. Uno podría llamar a estas condiciones,
perfectas para lanzar un asalto sorpresa al enemigo.
―¡Keh heh heh! Esos tontos del Clan Lobo parecen estar
ocupados tomando un largo descanso.‖ ―Se mofó Hveðrungr
burlonamente, mientras observaba los rastros de humo blanco
elevándose en la distancia.
¿Estaban cocinando, o tal vez simplemente reunidos alrededor
del fuego para calentarse?
De cualquier manera, tenían que estar divirtiéndose,
disfrutando de la victoria de su feroz batalla el día de hoy.
―¿Oh? ―Murmuró.
Al acercarse al campamento, pudo ver que las cosas eran
ruidosas, con sonidos de pasos rápidos y órdenes siendo gritadas.
47
Hveðrungr chasqueó la lengua con irritación: ―Tch,‖¿entonces
ya‖nos‖han‖notado?‖Pero… ¡ya es demasiado tarde!
Se giró hacia los hombres detrás de él.
Todos ya estaban posados en sus caballos con sus armas listas.
Más que nada, sus caras estaban‖tensas‖con‖determinación― ya
no eran las caras de simples hombres de un clan nómada, sino de
poderosos y confiables guerreros de las estepas.
Con una amplia y satisfecha sonrisa, Hveðrungr levantó una
mano y los llamó:
―¡Ataquen! ¡Les devolveremos el pago ahora mismo por todo
lo que nos han hecho hasta ahora!
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rodearlos con diez mil soldados, e incluso logró romper su táctica de
defensa‖del‖“muro‖de‖vagones”.
No solo eso, durante la batalla de hoy, la repentina aparición
del Clan Pantera en esta región y en este campo de batalla, había
sido completamente imprevista.
Para Olof, este enemigo era mucho más amenazador que
incluso el Clan Relámpago y su ejército de un solo hombre,
Steinþórr, por muy absurdo que pudiera ser.
El poder y la destreza militar de Steinþórr eran ciertamente una
amenaza real, pero era el tipo de persona que siempre atacaba de
frente, y uno podía anticiparse y prepararse para eso.
Preparar tácticas inteligentes para derrotar a un hombre así
podría estar más allá de Olof, pero Yuuto era capaz de hacer que
Steinþórr bailara prácticamente en la palma de su mano.
Por el contrario, el patriarca del Clan Pantera, Hveðrungr, tenía
la capacidad de ser tan esquivo como quisiera, apareciendo y
desapareciendo como si fuera algún truco de magia. Y así, al tratar
con él, uno siempre estaría reaccionando un paso atrás.
De los dos hombres, Hveðrungr fue siempre el que había
empujado al Clan Lobo más cerca del borde de la pérdida, incluso
hoy.
―Por‖ ahora saldré para comprometerlos y comprar un poco
más de tiempo.‖―Dijo‖Sigrún― ¡Gran Hermano Olof! ¡Eres el mayor
aquí! ¡Deberías tomar el mando del ejército! ―Sintiendo que cada
segundo contaba, salió corriendo de la sala de reuniones tan pronto
como terminó de gritar. No se podía esperar nada menos de la mujer
que encabezaba la Unidad Múspell, el grupo de los guerreros más
elitistas de todo el clan.
49
En este urgente momento, ella había tomado una decisión clara
y precisa en una fracción de segundo.
Después de verla salir corriendo, Olof se volvió hacia los otros
generales reunidos: ―¿Todos‖los demás están bien con que sea yo?
Los otros generales expresaron sus pensamientos, asintiendo de
acuerdo.
―Sí,‖Olof sería el mejor para el papel.
―Hmm…‖supongo‖que‖no‖hay otra opción.
―La Mánagarmr‖le‖dio‖su‖apoyo,‖así‖que…
Entre ellos, habían algunos que claramente no estaban de
acuerdo con la idea, a juzgar por sus respuestas, pero el tiempo que
estuvieran aquí en el debate solo daría al enemigo una mayor
ventaja sobre ellos, y todos lo sabían.
Olof comenzó a repartir órdenes en rápida sucesión:
―Bien, envíen un mensaje de emergencia a todas las tropas:
“¡No entren en pánico y h{ganle frente al enemigo!” A mis hermanos
aquí, les pido que regresen rápidamente a sus unidades y que
repriman el pánico entre ellas. Vamos a defendernos de este asalto
mientras buscamos una oportunidad para atravesar de nuevo el
estrecho paso de montaña. ¡Instalaremos la defensa de la fortaleza
del muro de vagones allí, y luego comenzaremos nuestro
contraataque en serio!
Naturalmente, con el estrecho paso entre las dos montañas
escarpadas cercanas, había rutas limitadas de entrada y salida. Si
colocaran allí su fortaleza del muro de vagones, de acuerdo con la
experiencia pasada, los jinetes de caballería del Clan Pantera no
deberían poder atacar descuidadamente.
50
Si el enemigo decidiera atacar, los ballesteros del Clan Lobo
solo tendrían que desatar una lluvia de flechas desde detrás de su
defensa.
Teniendo en cuenta la situación desesperada en la que se
encontraba el Clan Lobo, la formulación de Olof de una estrategia
sobre la marcha, podría considerarse un buen trabajo.
Este era el tipo de cosas que uno debería esperar del tan
respetado general veterano dentro del clan.
―Aunque‖ Padre pudo haber regresado a su hogar, el Clan
Lobo todavía tiene muchas de las cosas que nos dio. ¡No crean que
las cosas les saldrán tan fácilmente, Clan Pantera!
Apretando los puños con fuerza, Olof miró severamente hacia
la dirección de los jinetes del Clan Pantera que atacaban.
51
―…y‖ trae‖ el‖ caos‖ de‖ la‖ calamidad… ¡¡Fimbulvetr!!
―Hveðrungr terminó de tejer la energía mágica, liberándola junto
con las palabras de poder.
Al instante, los jinetes del Clan Pantera detrás de él tuvieron
sus cuerpos envueltos en una luz misteriosa y fosforescente, y sus
expresiones se torcieron y cambiaron.
Fimbulvetr: Este hechizo Seiðr tenía el poder de romper
cualquier atadura y restricción, y era el hechizo que Sigyn, “La‖Bruja
de Miðgarðr”, había usado para expulsar a Yuuto de regreso al reino
celestial en el que se había originado.
Su efecto ahora era eliminar las ataduras del miedo natural de
los corazones de sus hombres, y también liberar su naturaleza
bestial interna de las restricciones del pensamiento racional.
Sigyn había usado el hechizo para esos efectos antes, por lo que
Hveðrungr solo necesitaba imitar eso. Como era de esperar, su
poder no podía igualar el efecto a cuando era emitido por la misma
Sigyn, pero aún era lo suficientemente efectivo.
Su caballería se convirtió completamente en berserkers, y los
soldados entraron en la formación de las tropas del Clan Lobo como
una avalancha.
―¡Rrraaaaaghh!
―¡Matar, matar, matar!
―¡Vengaaanzaaa! ¡Venganza por mis camaradas!
Para los soldados del Clan Lobo, ya compensados y agobiados
por el repentino ataque, este torbellino de furia salvaje que los
atacaba era más que suficiente para provocarles un pánico aún
mayor.
―¡Uwaaah!
52
―¡Eeek!
―¡P-Perdóname, por favor!
En unos momentos, los soldados del Clan Lobo estaban
cayendo en un estado de terror confuso, y algunos de ellos
comenzaron a chillar y mendigar patéticamente por sus vidas. Ya no
estaban en ninguna condición para contraatacar seriamente…
Y los berserkers del Clan Pantera, ―con‖ sus bestias interiores
desatadas― se dispusieron a asesinar a sus presas con una alegría
salvaje.
Justo cuando parecía que la batalla sería una masacre
unilateral…
―¡Suficiente!‖¡No‖permitiré‖que‖continúe‖tu‖carnicería!
Un destello de luz plateada cortó dos arcos afilados a través de
la noche iluminada por la luna, y dos jinetes cayeron
simultáneamente de sus monturas, gritando.
―¡Gwargh!
―¡Gyaaargh!
―¡Ohh,‖es‖Lady‖Sigrún! ―Gritó un soldado del Clan Lobo.
―¡Ha‖llegado‖Lady Sigrún! ¡Y ha traído a la Unidad Múspell!
―¡E-Estamos salvados!
Los soldados del Clan Lobo alzaron sus voces y aplaudieron
tan pronto como vieron a la valquiria de cabello plateado en la
batalla.
Aunque a primera vista podría parecer delgada, e incluso
delicada, esta chica era actualmente la guerrera más distinguida del
ejército del Clan Lobo, una leyenda viva entre las tropas.
Tan grande era su fe en ella que, incluso habían algunos entre
los reclutas que susurraban que, tal vez, ella también había sido
53
enviada desde los cielos para proteger‖a‖su‖líder,‖―Suoh‖Yuuto― al
Gleipsieg,‖“El Hijo‖de‖la‖Victoria”.
54
―¡Esa‖ m{scara!‖ ―Llamó‖ Sigrún― Te reconozco. ¡Eres el
patriarca del Clan Pantera, Hveðrungr! ¡Conseguiré tu cabeza!
En medio de la caótica batalla nocturna, había logrado
distinguir la figura de Hveðrungr entre los otros jinetes, una hazaña
impresionante. Ella siempre había sido especialmente cortante
cuando se trataba de ese tipo de cosas. Esa era probablemente la
razón de su increíble récord de logros en el Clan Lobo.
―Realmente‖es‖una‖pena.‖―Hveðrungr tiró a un lado su arco y
preparó su lanza para enfrentar el ataque de Sigrún con el suyo―
Una semilla que pasé tanto tiempo regando, ¡y ahora debo
arrancarla con mis propias manos!
Sin Yuuto, ella era claramente el pilar más grande de apoyo
espiritual para el Clan Lobo.
Poniendo esa declaración en su cabeza, si él pudiera matarla
aquí, podría asestar un golpe impactante en el corazón de cada
soldado del ejército del Clan Lobo.
―¡Haah!
―¡Rragh!
Sus gritos de guerra sonaron cuando las dos lanzas se
encontraron y se enfrentaron.
Cada uno de ellos había puesto toda su fuerza detrás del
primer‖ ataque… y el que perdió esa competencia de poder fue
Hveðrungr.
―¡Allí! ―Al ver una oportunidad en su victoria en ese choque,
Sigrún se movió rápidamente con un ataque de seguimiento.
―¡Hah!‖―Sin vacilar, Hveðrungr inclinó su cuello ligeramente,
moviendo su cabeza fuera del camino con facilidad. Luego,
respondió con su propio ataque.
55
Sigrún pudo bloquearlo, pero Hveðrungr amontonó un
segundo y luego en el tercer golpe en rápida sucesión.
―¡Kuh!‖¡Hah! ¡Gah!
Sigrún se encontró completamente a la defensiva.
Por supuesto, ella era la guerrera más fuerte del Clan Lobo, la
Mánagarmr. Así que ella apuntó a los estrechos huecos entre los
ataques furiosos de Hveðrungr y trató de contrarrestarlos.
Sin embargo, Hveðrungr leyó sus movimientos iniciales cada
vez, y atacó para romper sus movimientos antes de que pudiera
completarlos, evitando que tuviera espacio para lanzar un ataque
por su cuenta.
―¡Él… ¿está leyendo completamente mis movimientos?!
―Sigrún sintió que un escalofrío la recorría.
―Heh‖heh‖heh.‖―Hveðrungr sonrió con absoluta confianza.
Esta chica era alguien a quien él había entrenado
personalmente, junto con Felicia, desde que era pequeña. En
comparación con la última vez que la había entrenado, por supuesto
que ella había crecido físicamente, sus ataques eran mucho más
rápidos y pesados, y su técnica más refinada. Sin embargo, la
idiosincrasia, ―la‖ “peculiaridad” única de su estilo de lucha― no
había cambiado en absoluto.
Tal vez debido a las intensas pruebas que había atravesado
durante estos tres años, esa peculiaridad se destacaba mucho menos,
y sería más difícil para un oponente captarla…
Pero no se había borrado por completo.
Y para Hveðrungr, entender esa leve peculiaridad restante, era
suficiente para que él pudiera ver a través de sus movimientos y
predecir sus acciones.
56
Y‖ adem{s… en este intercambio de golpes entre ellos, estaba
seguro de una cosa: ella definitivamente no estaba peleando en
plena forma.
―¿Qué‖ pasa? ―Se‖ burló― Tus movimientos están distraídos.
No‖ me‖ digas:‖ apuesto‖ a‖ que‖ la‖ “Flor Gélida” del Clan Lobo se ha
derretido en un charco de sus propias lágrimas ahora que su querido
“Padre”‖se‖ha‖ido.
―¡Tú…‖ bastardo!‖ ―Gritó con furia Sigrún. Esa ira parecía
agregar aún más fuerza a los ataques de su lanza.
Sin‖embargo…
―¡Qué‖ingenua!‖―Hveðrungr usó la empuñadura de su lanza
para detener los enojados ataques de Sigrún, y al agregar fuerza en
el momento‖justo,‖los‖hizo‖“deslizar” hacia un lado.
Sigrún perdió el equilibrio cuando el impulso de su lanza fue
desviado en una dirección inesperada.
Hveðrungr no desaprovechó la oportunidad y giró su espada
hacia ella desde arriba.
―¡Khh!‖―Sigrún logró bloquear ese ataque de alguna manera,
pero su expresión estaba llena de conmoción.
Hveðrungr sabía exactamente la razón de ese shock. Fue
debido‖a‖la‖“Técnica del‖Sauce” que acababa de usar en ella.
La “Técnica del‖ Sauce” era una técnica de lucha maestra
desarrollada y utilizada por Skáviðr, el anterior Mánagarmr. Por
supuesto, sería una sorpresa ver a alguien de otro clan usando la
especialidad de Skáviðr.
―¡Heh‖ heh! Pues bien, ¿qué tal esto? ¡ᛈᚻᚨᚾᛏᛟᛞ!‖ ―Hveðrungr‖
cantó una extraña melodía, en desacuerdo con un campo de batalla,
mientras lanzaba su siguiente ataque.
57
―¡Ah! ―Sigrún jadeó, con los ojos muy abiertos.
Esa fue una reacción natural. La punta de lanza de su oponente
repentinamente pareció difuminarse y cambiar, y en un duelo
agudo, se convirtió en una terrible amenaza.
Aun así, Sigrún logró sorprendentemente discernir la
verdadera punta de la lanza y desviarla, como se esperaba de la que
actualmente portaba el título del Mánagarmr,‖ “El‖ Lobo‖ Plateado‖
M{s‖ Fuerte”. Sin embargo, parece que la experiencia todavía había
hecho que su sangre se enfriara.
―¿¡Usaste‖ el Galldr‖ “Glamour”…?! ―La cara de Sigrún se
había torcido por el shock, y su voz se tensó.
La propia boca de Hveðrungr se torció en una sonrisa
triunfante y alegre: ―Y‖ también‖ puedo‖ hacer‖ esto.‖ ―Se lanzó a un
poderoso ataque por encima del hombro desde una posición alta.
El ataque en sí no fue nada extraordinario, solo un fuerte golpe
en diagonal hacia abajo.
―¡¿Qu―?!‖ ―Por tercera vez en esta pelea, la cara de Sigrún
estuvo inundada por la conmoción.
Para alguien tan experimentada en las artes marciales como
ella, debió haber sido fácil saber a quién imitaba ese ataque.
De hecho, era a la propia Sigrún, una perfecta réplica de su
movimiento característico al atacar.
Seguidamente, Hveðrungr atacó con el estilo de lucha de
Jörgen, el Segundo al Mando del Clan Lobo. Luego utilizó un ataque
de Mundilfäri, el guerrero ahora muerto del Clan Garra.
―¡Khh! ¡Hah! ¡Guh!
58
Los ataques de Hveðrungr siguieron llegando, siempre
cambiando, a la altura del‖homónimo‖de‖su‖runa‖Alþiófr,‖“El‖Bufón‖
de las Mil Ilusiones”.
Sigrún fue empujada completamente a una pelea defensiva.
Con cada golpe, Hveðrungr estaba atacando como una persona
diferente. Sin duda, ella estaba teniendo problemas para lidiar con
él.
―Esa‖voz,‖y‖la inconsistencia‖de‖esos‖ataques…‖¡Tú…! ¡Tú eres
Loptr!‖―Gritó.
―¡Ha!‖ ¡Deseché‖ ese‖ nombre‖ hace‖ mucho‖ tiempo!‖ ―Mientras
gritaba esas palabras, Hveðrungr finalmente lanzó un golpe dañino
contra el dorso de la mano derecha de Sigrún con la punta de su
lanza.
―¡Guaah! ―Sigrún‖ gritó de dolor y dejó caer su arma. Se
movió por reflejo para agarrar la espada en su cintura, pero no pudo
sacarla, tal vez aun recuperándose del daño del último ataque.
―¡Se‖ acabó,‖ niña! ―Hveðrungr no iba a dejar que esta
oportunidad perfecta se desperdiciara.
Él lanzó su lanza hacia adelante‖en‖un‖golpe‖mortal…
*¡Thwip!*
Pero de repente, algo se envolvió alrededor del brazo de
Hveðrungr y lo jaló. La lanza de Hveðrungr se desvió del curso, y
no hizo nada más que hacer un corte superficial en el hombro
izquierdo de Sigrún.
―¿Quién dem… ¡¿Felicia?!
―Haa… Me alegro tanto de haber llegado a tiempo…
La joven de cabello dorado dejó escapar un suspiro de alivio
cuando aflojó la tensión de su látigo y lo recuperó.
59
Sigrún se había librado de la muerte por un pelo de ancho.
Si Felicia hubiera llegado incluso un segundo después, la punta
de lanza de Hveðrungr habría atravesado su corazón.
―Lo‖siento.‖Te‖debo‖una,‖Felicia. ―Dijo Sigrún.
―Oh,‖ est{‖ bien,‖ Rún.‖ M{s‖ importante‖ aún,‖ nos has comprado
mucho tiempo. Vamos a retirarnos.
―Pero… el comandante enemigo está justo aquí frente a
nosotros…
―¡¿Qué estás diciendo con tu mano así?! ¡No me importa lo
dura que seas, al menos tienes una fractura!
―Rghh…‖Tch,‖est{‖bien.‖―Sigrún respondió a los comentarios
de Felicia con una mirada malhumorada y un chasquido de su
lengua, pero aceptó a regañadientes.
Aparentemente, ella había determinado que no podía ganar la
pelea con su mano dominante herida.
Tal como podría esperarse de la chica que Hveðrungr, en su
vida‖ anterior,‖ había‖ llamado‖ “bendecida‖ con‖ el‖ talento‖ para‖ la‖
batalla”. Aunque su corazón estaba lleno del orgullo de un guerrero,
fue capaz de reprimir esas emociones y retirarse cuando llegó el
momento de retirarse. Incluso como enemigo, Hveðrungr aplaudió
mentalmente esa capacidad de toma de decisiones.
―¡Definitivamente‖te‖pagaré‖por‖esto! ―Sigrún giró su caballo
y lanzó ese comentario sobre su hombro, soltando un disparo de
despedida cuando ella se retiró.
Las dos comenzaron a huir, pero Hveðrungr no tenía ninguna
razón para simplemente dejarlas ir. Con respecto a su hermana
relacionada por sangre, Felicia, sentía que tenía que hacer lo que
fuera necesario para capturarla y llevarla a su lado.
60
El hecho de que ella hubiera venido a él de esta manera
funcionaba a su favor.
―¡Felicia,‖espera! ―Hveðrungr pateó a su caballo para correr y
trató de dar vueltas delante de las dos chicas,‖pero…
De repente, sus ojos se ensancharon cuando una descarga de
innumerables flechas llegó silbando hacia él.
―¡¿Huh?!
Las flechas no eran lo suficientemente rápidas para ser un
problema real. Fácilmente predijo su trayectoria y desvió las
peligrosas con su guante.
―¡Por‖aquí,‖por‖aquuuí! ―La pequeña voz de una niña llegó a
sus oídos, que extrañamente estaba fuera de lugar para un tenso
campo de batalla. Era tan fuera de lugar y tan repentinamente, que
se giró reflexivamente para mirar en la dirección que venía.
En ese instante, Hveðrungr sintió una presencia aterradora
justo detrás de él.
Inmediatamente, apoyó su cuerpo contra la espalda de su
caballo y otra flecha fue disparada a través del lugar donde su
cabeza acababa de estar.
―Hmph, una de esas gemelas del Clan Garra usando un juego
de manos, ¿verdad?
Había recibido informes sobre ambas. Eran jóvenes, pero
ambas eran Einherjars. Una tenía la runa Hræsvelgr, “El‖Provocador‖
de Vientos”, la otra a Veðrfölnir, “El‖Silenciador de Vientos”.
Este era probablemente el poder de Hræsvelgr,‖“El‖Provocador‖
de‖Vientos” trabajando. Ella estaba usando el viento para lanzar su
voz y hacer que pareciera que venía de otra dirección.
61
Era un uso interesante de las tácticas de desviación, pero al
final, no era más que un juego de niños.
No fue‖suficiente‖para‖derribarlo…
―¡Tch! ¡Maldita sea todo!
Cuando Hveðrungr volvió a levantarse, se dio cuenta de lo que
había sucedido y chasqueó la lengua. En el leve momento en que
había roto la línea de visión con ellas, Sigrún y Felicia habían
desaparecido por completo.
Los dos tenían apariencias que sobresalían normalmente, pero
en esta oscuridad sería difícil encontrarlas.
La oscuridad había estado trabajando a favor del Clan Pantera
hasta ahora, pero en este momento, le había dado una oportunidad
al Clan Lobo.
―¡Hmph! Bueno, supongo que este no es el momento de
perseguir a algunas chicas, de todos modos. ―Hveðrungr‖murmuró‖
para sí mismo, y tiró de las riendas, deteniendo a su caballo.
Era el patriarca del Clan Pantera, y tenía el deber de dirigirlos y
mandarlos. No podía permitirse irse solo para perseguir al enemigo.
Una batalla lanzada desde un ataque sorpresa era una lucha
contra el tiempo. Si cometiera errores en su comando aquí, la
oportunidad de oro que había caído en su regazo se perdería.
Incluso entre la cultura meritocrática de Yggdrasil, donde
prevalecía la fuerza práctica, el Clan Pantera era especialmente
extremo en ese sentido. Ya se habían visto obligados dos veces
seguidas a sufrir la humillación de la pérdida por parte del Clan
Lobo. Si esto continuara, podría haber quienes intentaran expulsar a
Hveðrungr de su posición.
62
No podía dejar que el asiento del patriarca del clan se deslizara
entre sus dedos por segunda vez. Tenía que evitar ese resultado, no
importa qué. Políticamente, Hveðrungr se encontraba en una
esquina, y no podía retroceder.
La batalla ya había pasado a su fase de persecución.
Hveðrungr miró hacia el campo de batalla y murmuró para sí
mismo:‖―Bueno, eso es una retirada impresionante.
Las tropas que huían del Clan Lobo no mostraron grandes
signos de confusión. Fue una marcha de retirada bien ordenada, lo
que significaba que la cadena de mando todavía estaba firmemente
en su lugar. Eso significaba que Hveðrungr ya no podría infligirles
ningún gran daño.
Hveðrungr había estado intentando atacarlos durante su
momento más débil, en el que el ejército estaba confundido y
desordenado debido a la repentina desaparición de su comandante
en jefe. En ese sentido, había perdido su oportunidad.
A juzgar por la rapidez con la que sus tropas habían
recuperado el orden, uno podía decir que, quienquiera que hubiera
tomado el mando en lugar de Yuuto, tenía un gran potencial como
líder.
―Su‖ nuevo‖ comandante…‖ Hmm, probablemente sea Olof.
―Murmuró.
Si fuera el Segundo al Mando, Jörgen, probablemente tendrían
un poco más de formación cuando se retiraran, para atraer al
enemigo. Si fuera el Asistente del Segundo, Skáviðr, la retaguardia
lanzaría un vicioso ataque de represalia mientras se retiraban, para
detener la búsqueda de su ejército.
63
Según esa lógica, esta retirada rápida y completa sin ninguna
pérdida de energía tenía que ser las órdenes de ese hombre con
manchas blancas en el cabello, Olof. No era uno de los generales más
vistosos, pero usaba tácticas sólidas. Nunca ganó grandes victorias,
pero nunca luchó perdiendo batallas.
―Y‖eso‖significa‖que‖est{n‖planeando‖encerrarse‖como‖tortugas
detrás de esa fortaleza de vagones de nuevo. Hmph. No asumas que
repetir el mismo truco una y otra vez significa que seguirá
funcionando‖ en‖ mí.‖ ―Hveðrungr escupió esas palabras con un
sincero desprecio.
La formación del muro de vagones de hierro era
definitivamente una amenaza real para los jinetes armados del Clan
Pantera. Sin embargo, por buena táctica fuera, ya no era nueva.
En el transcurso del invierno pasado, hubo mucho tiempo para
pensar en contramedidas contra ella. Por un lado, no era como si la
increíble fuerza bruta de Steinþórr fuera el único movimiento que
tenía el hombre. Lo acababa de usar porque era lo que más
seguramente funcionaría.
La boca de Hveðrungr se torció en una sonrisa malvada, y él se
rió: ―Te‖mostraré‖un juego de manos mío, entonces. Algo digno del
nombre Alþiófr, “El‖Bufón de las‖Mil‖Ilusiones”.
64
fogatas para su nuevo cuartel general dentro de la formación del
ejército central. Se habían alejado de la primera oleada del ataque
nocturno del Clan Pantera, y movieron sus fuerzas hacia el estrecho
paso de montaña que conducía al Fuerte Gashina.
De repente, el suelo retumbó con el trueno de innumerables
cascos de caballos.
―¡¿Ya‖est{n‖aquí?!‖―Olof gritó con la fuerza de una maldición.
No se les estaba dando, literalmente, ni momento para descansar.
Según lo que había escuchado de sus hermanos jurados, Yuuto
siempre había tenido la costumbre de decir: “La velocidad es la esencia
de la guerra”. Parecía que el Clan Pantera realmente era la
encarnación de ese dicho. Era un oponente terrible al cual
enfrentarse por eso. Incluso un ligero retraso en la toma de
decisiones significaba quedarse atrás al reaccionar ante ellos.
―Pero‖ nos‖ las‖ hemos‖ arreglado‖ para‖ reunirnos. ¡Ahora les
enviaremos un regalo! ―Olof sonrió mientras miraba hacia la pared
defensiva de carros chapados en hierro que se alineaban a la entrada
del paso de montaña. Esta pared de hierro había repelido los feroces
asaltos del Clan Pantera muchas veces.
A pesar de haber sido tomados completamente por sorpresa en
el ataque anterior, en este corto lapso de tiempo, Olof había logrado
que su ejército se formara a la defensiva y estuviera listo para
enfrentar al enemigo. Era un testimonio de su extraordinario nivel
de habilidad. Un general promedio ya podría haber sido abrumado
por ahora, y permitido que las filas se derrumbaran y se dispersaran.
Pero no Olof.
Esta veloz organización en sus tropas fue obra del hombre que
era respetado en todo el clan como un gran general.
65
―¡De‖acuerdo,‖ballesteros, listos!‖Los‖llenaremos‖de‖aguje―
De repente, se escucharon una serie de fuertes gritos y chillidos
entre la fortaleza de vagones de hierro, algunos enojados, otros
sorprendidos. Era el sonido del choque de armas.
―¡Gwaagh!
―¡Gyaah!
―¡Ustedes cabrones,‖¿qué‖est{n…?!
―¡¿Qué es esto?! ¡¿Qué está pasando?!‖―Olof‖gritó‖enojado.
Pero no, Olof ya sabía lo que estaba sucediendo, era algo tan
indeseable que su mente lo rechazó por una fracción de segundo.
Era un motín.
En este momento de crisis tan importante, los soldados del
Clan Lobo que manejaban la línea de defensa en el muero de
vagones, luchaban entre sí.
No había muchos de ellos en términos de números absolutos,
pero el hecho de que fuera inesperado tuvo un gran efecto, y en
momentos, una sección del muro de vagones fue superada. Por
supuesto, gracias a la marcada diferencia en los números, la refriega
podría durar poco tiempo. Sin embargo, ese breve período de
tiempo era todo lo que necesitaban.
Los soldados que se amotinaron rápidamente empujaron sus
carros fuera de la línea de formación, uno tras otro.
Los carros de hierro utilizados en la formación del muro de
vagones se modificaron para que la formación conectada pudiera
soportar los impactos y la presión desde el exterior, pero no se
esperaba que tuvieran que resistirse a ser expulsados desde el
interior de la formación.
66
Apareció una brecha en la formación, y el Clan Pantera se abrió
camino a través de ella, como si hubieran estado esperando la
oportunidad.
Era como si supieran desde el principio que parte de la
formación se separaría,
67
Con esto, la mayoría de la batalla se había decidido.
Si el extremadamente cuidadoso y minucioso Yuuto todavía
hubiera estado al mando, tendría una segunda táctica de respaldo
para cuando se rompiera la defensa del muro de vagones, y una
tercera táctica de respaldo para después de eso.
Pero después de haber luchado para volver a juntar al ejército
en medio de tal emergencia, tal vez sería cruel esperar algo así de
parte de Olof.
Aun así, Olof hizo su mejor esfuerzo para reunir a las tropas y
empujar el impulso de la batalla a su favor, pero dentro de una hora,
las defensas del Clan Lobo fueron superadas por los poderosos
asaltos de carga del Clan Pantera…
…y su ejército se derrumbó.
68
Acto 2
*¡Chirp, chirp! ¡Chirp, chirp!*
―Nn…‖Mmhh…
El canto de los gorriones en las líneas eléctricas del exterior y la
suave luz del sol que entraba por la ventana, despertó lentamente a
Yuuto de su sueño.
―Huaaagh…‖Ya‖es‖de‖mañana,‖eh…
Se estiró y bostezó, luego se sentó en la cama.
Con los ojos todavía medio dormidos y borrosos, miró
lentamente alrededor de la habitación.
En la pared frente a él había un calendario con una imagen de
fuegos artificiales de colores vívidos contra el cielo nocturno, y junto
a él había un uniforme de escuela intermedia en una bolsa de
plástico de la tintorería. A su izquierda había una estantería de
madera repleta principalmente con mangas, y una mesa de estudio
de madera del mismo color y textura.
Ambas habían sido compradas para él casi al mismo tiempo,
cuando había ingresado a la escuela primaria.
Era familiar, demasiado familiar.
Se había zambullido directamente en la oscuridad de la cama la
noche anterior sin siquiera encender la luz para verificarla, pero esta
era definitivamente la habitación que siempre había conocido.
69
―Yo…‖ realmente he vuelto a casa…‖ ―Susurró Yuuto, sin
saber cuántas veces había dicho hecho esto hasta ahora.
Tres años era mucho tiempo, después de todo.
Siempre había soñado con volver a casa en Japón, pero ahora
que realmente había sucedido, tenía problemas para sentir que era
real. Era como si no pudiera negar la posibilidad de que, tal vez, era
solo un sueño que estaba viendo debido a lo mucho que quería ir a
casa, y su cuerpo todavía estaba en Yggdrasil.
Pero cuando Yuuto estiró sus propias mejillas, el dolor le dijo
que esto era definitivamente una realidad.
―¡Ouch!
Cuando los recordó, de repente se preocupó por sus
compañeros, la familia que había dejado en Yggdrasil.
―Me‖pregunto‖si‖lo‖est{n‖haciendo‖bien…
Ayer, Felicia debió explicarle a los generales principales que
había sido enviado de regreso al Japón del siglo XXI.
Eso definitivamente causaría mucha confusión para todos.
Después de todo, habían estado justo en medio de una guerra
en el campo de batalla, y ahora su comandante había desaparecido
repentinamente.
―Solo‖ puedo‖ esperar‖ que‖ descubran‖ alguna manera de lidiar
con‖eso…‖―Murmuró Yuuto.
El ejército del Clan Lobo tenía a su ayudante Felicia, en quien
Yuuto confiaba por completo; a Sigrún, la Mánagarmr, la guerrera
más grande del clan; y a Olof, un general confiable con habilidades
excepcionales para tomar decisiones y dirigir los movimientos de las
tropas. Esos eran solo algunos de los muchos oficiales fuertes y
talentosos bajo su bandera.
70
Yuuto quería creer que con ellos trabajando juntos, deberían
poder hacer algo. Pero por otro lado, Steinþórr,‖ “El‖ Tigre‖
Hambriento de Batalla”‖ y‖ Hveðrungr,‖ “El Señor Enmascarado” se
habían unido contra ellos. Sabiendo eso, Yuuto no podía
simplemente sacudirse los sentimientos de preocupación.
Lo que le preocupaba especialmente era el comportamiento del
Clan Pantera; sabían de la desaparición de Yuuto, después de todo.
No sería extraño en absoluto si hubieran atacado de inmediato la
noche anterior.
―¡Maldita‖sea!‖Esto‖es‖frustrante…‖―Dijo Yuuto, golpeando la
almohada en su cama.
Quería algún tipo de información sobre lo que estaba
sucediendo allí. Y si era posible, alguna forma de darle instrucciones
a su ejército.
Por ahora, sin embargo, no había manera de contactarlos.
―Me‖ pregunto‖ si‖ esto‖ es‖ lo‖ que‖ sentía Mitsuki cada vez que
salía‖para‖la‖batalla…‖―Murmuró.
Era aterrador, tan aterrador que apenas podía soportarlo.
Se sentía como si su corazón estuviera siendo aplastado por la
ansiedad y la preocupación.
*Grlrlrlrl~*
De repente su estómago gruñó ruidosamente.
Mi propio estómago no sabe cómo ser considerado con mis
sentimientos, gruñó para sí mismo, pero la verdad era que, a pesar de
todo lo que había sucedido ayer, no había comido nada, excepto un
poco de pan esa mañana.
Él era solo un humano, así que, por supuesto que su estómago
iba a estar vacío y gruñendo en este punto.
71
―Supongo‖que‖debería‖comer‖algo,‖por‖ahora…‖―Suspiró.
Un estómago vacío solo pondría su mente al límite. Además,
considerando el tiempo de viaje, pasarían por lo menos tres o cuatro
días antes de que alguien en Yggdrasil pudiera ponerse en contacto
con él. No podía simplemente esperar tanto tiempo sin tener una
comida. De hecho, era exactamente en momentos como estos cuando
debía priorizar el hecho de tener algo de comida en su estómago,
para poder recargar su cuerpo y su mente en preparación para
cuando necesitara usarlos.
―Aun‖ así…‖ ¿qué‖ voy‖ a‖ hacer?‖ ―Yuuto se rascó la nuca,
preocupado.
Todavía se sentía completamente reacio a incluso dormir en
esta casa, y no podía soportar la idea de depender de su padre más
que esto. Sin embargo, un poco de dinero en efectivo era una
necesidad para hacer algo en el Japón moderno.
―¡Oh!‖ ¡Cierto!‖ ―Yuuto‖ se‖ apresuró‖ hacia‖ el‖ escritorio‖ de‖ su‖
estudio y abrió el segundo cajón desde arriba.
Sacando el objeto que acababa de recordar, lo levantó para
comprobar su contenido y exhaló con alivio. Era la libreta de ahorros
que guardaba para una cuenta de ahorros a su nombre, y el saldo
más reciente era de aproximadamente 70,000 yenes.
Al crecer, cada vez que Yuuto recibía subsidios y dinero de
regalo por sus vacaciones, su difunta madre siempre lo forzaba a
medias a ahorrar dinero.
En ese entonces, no estaba satisfecho con eso, pensando:
“¡Déjame usarlo como quiera!”, pero ahora estaba sinceramente
agradecido por lo atenta que había sido ella.
72
―¡No tiene sentido perder el tiempo! Solo tengo que ir a
retirarlo,‖y…
Sacó el sello bancario personalizado que se usaba como
identificación y estaba a punto de abandonar su habitación, cuando
de repente se dio cuenta de cómo estaba vestido.
Todavía llevaba su traje de Yggdrasil. Puede que no fuera un
problema solo en la carretera por la noche, pero, por supuesto, en la
ciudad a la mitad del día, esta ropa definitivamente atraería todo
tipo de atención.
Si estuviera en una ciudad grande como Tokio, los transeúntes
podrían asumir que era una especie de cosplay e ignorarlo, pero esta
era una pequeña ciudad en el campo.
―Tampoco‖ creo‖ que‖ haya‖ algo‖ que‖ realmente‖ me pueda
poner… ―Dijo Yuuto con un suspiro cuando abrió su tocador.
Siguió adelante y escogió algo al azar, pero cuando lo sostuvo
para verificarlo, era claramente demasiado pequeño para él.
Incluso había comprado esa ropa un poco más grande
anticipando que iba a crecer, pero, por supuesto, tres años completos
era demasiado para que eso fuera suficiente.
―Haa…‖Supongo‖que‖llamaré‖a‖Mitsuki.
Ya sea en Yggdrasil o en el Japón moderno, Yuuto se
encontraba confiando constantemente en su amiga de la infancia.
73
Ya no tenía su smartphone de confianza, así que estaba usando
el teléfono con cable en la sala de estar de su casa.
Era algo que había sido parte de esta casa desde antes de que
naciera Yuuto y, para su alivio, todavía funcionaba sin problemas.
Estaba completamente cubierto de polvo y cuando lo vio por
primera vez, se había preocupado seriamente de que funcionara.
―Aun así, realmente no puedo invitar a Mitsuki a la casa con
esto así.‖―Apartándose del teléfono, Yuuto se percató de la escena y
suspiró profundamente, desconcertado.
Al menos un tercio del espacio de la mesa del comedor estaba
cubierto de botellas vacías de licor, y el cenicero estaba lleno de
colillas de cigarrillos.
El bote de basura estaba tan lleno que la tapa no podía cerrarse
del todo, y había algo sobresaliendo que parecía una caja vacía para
una tienda de conveniencia.
El mayor problema de todos era que, el lugar no se veía como si
hubiera sido aspirado, sacudido el polvo o limpiado en los últimos
tres años, y toda la habitación estaba cubierta de polvo.
La televisión y el refrigerador de alcohol en miniatura que
estaban cerca, se volvieron completamente blancos del polvo, y uno
podía ver partículas flotando en el aire a simple vista. Esto era
inmediatamente reconocible como el tipo de habitación típica que
uno esperaría de un viudo.
―Supongo‖que‖voy‖a‖ordenar‖un‖poco.‖―Murmuró Yuuto.
Había tenido problemas para aceptar la idea de quedarse gratis
en esta casa de todos modos, por lo que esto funcionaría. Podría
pagar por pedir prestada una habitación para dormir haciendo un
poco de trabajo manual a cambio. Eso debería hacer que las cosas
74
fueran lo suficientemente regulares. Además, mover su cuerpo y
hacer trabajo físico ayudaría a evitar que sus pensamientos se
detuvieran en cosas sobre las que no podía hacer nada.
―Lo‖ primero‖ es‖ lo‖ primero…‖ ―Yuuto se dirigió al fregadero
de la cocina y sacó la caja de artículos de limpieza y un paño limpio
de debajo, así como un cubo. Era posible que hubiera pasado tres
años, pero esta seguía siendo su casa, y él la conocía bien.
Llenó el cubo con agua y se dirigió al pasillo de la entrada
principal.
―Heh.‖ ―Se‖ rió‖ entre‖ dientes― Ephy o Rún podrían
desmayarse si me vieran haciendo algo como esto.
El patriarca del Clan Lobo, señor de un dominio que contaba
con más de 100,000 ciudadanos (si uno incluía a los clanes
subsidiarios), estaba haciendo el tipo de trabajo de limpieza
doméstica que en Yggdrasil, sería delegado a los sirvientes.
Incluso Yuuto estaba un poco sorprendido de cuánto había
cambiado su estatus de la noche a la mañana.
―¡De‖acuerdo, entonces!‖¡Vamos‖a‖hacer‖esto!‖―Yuuto‖se‖puso‖
en posición al final del pasillo― ¡Preparados, listos, fueraaa!
Despegando en un comienzo agachado, empujó la tela a través
del piso de un extremo del pasillo al otro. Con solo una pasada, la
blanca tela se tiñó de negro. Le dio la vuelta al paño y lo hizo de
nuevo. El otro lado terminó completamente ennegrecido, también.
Lo arrojó al balde y lo sacó unas cuantas veces, lo que hizo que
el agua se oscureciera notablemente.
―Esto‖parece‖que‖va‖a‖ser‖un‖poco de‖trabajo…
Murmurando esto para sí mismo, Yuuto descubrió que incluso
ahora, no podía evitar reflexionar sobre la mérito que su difunta
75
madre merecía por encargarse siempre de todo el trabajo doméstico
y de la limpieza. Ella había mantenido esta gran casa reluciente por
sí misma.
―Realmente‖debería haberla ayudado un poco más.
No pudo evitar pensar en el viejo dicho: “Para cuando un niño
quiere pagarle a sus padres, ya se han ido” y de lo cierto que era.
―Ah,‖ es‖ cierto,‖ olvidé‖ lo‖ m{s‖ importante.‖ ―Yuuto hizo una
mueca ante su error y miró hacia la entrada de la habitación a su
izquierda, que tenía una puerta corrediza de papel tradicional.
Arrojó la tela sobre el borde del cubo y se dirigió a esa
habitación. El desagradable olor que impregnaba el resto del primer
piso no estaba presente aquí, y en su lugar, estaba el leve olor a
incienso quemado en el aire.
Se paró frente al altar budista de la casa en la parte posterior de
la habitación, y abrió las gruesas puertas, majestuosamente de color
marrón oscuro en su frente para revelar la estatua dorada bien
pulida que había dentro.
Junto a la estatua, había un soporte para fotografías con la
imagen en blanco y negro de una dama sonriente y de aspecto
refinado.
―Hola, Kaa-san…‖Estoy‖en‖casa…
Se sintió un poco extraño para Yuuto, pero después de decir
esas palabras en voz alta, se sentó tranquilamente sobre sus piernas
en la posición formal de seiza, frente a la imagen.
Era extrañamente conmovedor ver el rostro de su madre de
esta manera. Después de todo, Yuuto no tenía ninguna foto de ella
almacenada en su smartphone.
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―Gracias‖ por‖ cuidarme‖ todo‖ este‖ tiempo. Gracias a ti, volví a
casa‖ en‖ una‖ sola‖ pieza.‖ ―Con una pequeña sonrisa levemente
agridulce, Yuuto extendió la mano y tocó dos veces la campana del
altar familiar, luego juntó las manos en oración.
En su corazón, le contó a su madre todo lo que había sucedido.
No estaba seguro de cuánto tiempo pasó, pero pronto sonó el
timbre.
―Oh,‖mierda.‖―Yuuto hizo una mueca.
Todavía no había limpiado nada. Había planeado limpiar al
menos el camino desde la entrada principal a su habitación.
―¡Con‖permiso!‖―Dijo una voz familiar.
Luego, vino el sonido de la puerta principal abriéndose.
―¡Ah, demonios, Tou-san! ¡Al menos recuerda cerrar la
estúpida‖ puerta!‖ ―Yuuto‖ se‖ levantó‖ y‖ se‖ apresuró‖ hacia‖ la‖ entrada‖
principal.
Tan pronto como Mitsuki vio a Yuuto, ella sonrió ampliamente,
como una flor que florecía ante sus ojos y por un segundo, Yuuto se
quedó paralizado.
―Oh…‖¡buenos‖días,‖Yuu-kun!
La había visto sonreír muchas veces en las fotos que le había
enviado, ya sea por las selfies que se había tomado para lucir guapa,
o en fotos de ella divirtiéndose con sus amigos. Pero, realmente
había pasado mucho tiempo desde que había visto esta sonrisa
tímida y verdaderamente feliz en ella.
También siempre hablaba con ella por la noche, por lo que se
deleitó un poco más al poder intercambiar un saludo matutino con
ella de esta manera. Especialmente porque era su voz real, en vivo,
no su voz a través de una línea telefónica.
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Hasta hace tres años, esta había sido solo una parte normal más
de su vida cotidiana. Pero ahora, este tipo de cosa casual y ordinaria,
lo hizo increíblemente feliz.
―¿Q-Qué pasa, Yuu-kun? ―Exclamó Mitsuki, pareciendo
preocupada.
Eso hizo que Yuuto volviera a sus sentidos: ―¿Hm? Oh, uh,
nada. B-Buenos días…
Mitsuki respondió con una sonrisa aún más amplia y risueña.
―¡Hee, hee! Han pasado tres años desde que hemos podido
intercambiar saludos en la mañana de esta manera, ¿eh? Se siente un
poco nostálgico, pero también algo nuevo.
―…Estaba pensando lo mismo.
―Ya‖ veo… A pesar de que no debería parecer la gran cosa,
realmente me hace feliz.
―Estaba pensando en eso también.
―Oh.‖Ahaha, um, creo que pensamos igual.
―S-Sí, parece que sí.
La cara de Mitsuki se estaba volviendo roja como una manzana,
y ella estaba mirando hacia abajo.
Yuuto también se encontró actuando de manera más torpe.
Solo había pensado que admitía sentirse feliz al principio, pero
cuanto más lo pensaba, más se daba cuenta de que al describir su
felicidad, básicamente habían hecho una referencia pasajera a sus
sentimientos el uno por el otro.
Yuuto de repente se sintió increíblemente avergonzado.
―L-Lo siento, ya sabes, por haberte llamado aquí a primera
hora de la mañana.‖―Trató de cambiar de tema, sin poder lidiar con
este tipo de atmósfera.
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―No,‖ está bien. Son las vacaciones de primavera, después de
todo. Bueno, Otou-san me miró con dureza al salir.
―Oh,‖ haha…‖ ―Yuuto se encontró a sí mismo riéndose
secamente de eso.
Un padre normal de una niña de la edad de Mitsuki tendría,
por supuesto, un problema con cualquier plaga no deseada, ―es
decir, los chicos―‖ estando‖ demasiado apegados a ella. Eso era
particularmente cierto de alguien como Yuuto. Había desaparecido
en su segundo año de la escuela media y, era prácticamente un
delincuente ante la sociedad en este momento. Desde la posición de
su padre, no sería extraño querer evitar que incluso fuera su amigo.
―¿Huh?‖―Dijo‖Mitsuki― Oye, Yuu-kun, ¡mira eso a tus pies!
―¿Hm? ―Yuuto miró hacia abajo para ver que había un
grueso sobre vertical que parecía haber sido arrojado
descuidadamente sobre la alfombra de la entrada.
En el centro del sobre estaba: “Para Yuuto” escrito en una
caligrafía que reconoció.
Esto era de su padre.
Lo miró sin decir nada.
Finalmente, frunciendo el ceño ligeramente, Yuuto recogió el
sobre en silencio y comprobó su contenido.
Contenía una pila de billetes de 10.000 yenes.
Junto a él, Mitsuki gritó de sorpresa.
―¡Whoa, wow! Eso tiene que ser por lo menos doscientos mil,
¿verdad?
Pero Yuuto siguió mirando fríamente el contenido del sobre.
Abrió el papel doblado que había sido incluido con el dinero,
escrito en la misma caligrafía, decía: “Úsalo como quieras”, nada más.
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―¡Ahh, esto significa‖ que‖ hoy‖ puedes‖ comer‖ sushi‖ y…‖ eso no
va a suceder, supongo.‖ ―La emocionada voz de Mitsuki cayó
rápidamente después de que vio la expresión en la cara de Yuuto.
―No,‖ me‖ gustaría‖ que‖ me‖ dejes‖ mimarte. Has hecho mucho
por mí, cuidándome todo este tiempo. Pero no planeo usar un yen
de‖este‖dinero.‖―Yuuto‖volvió‖a‖meter‖el‖dinero‖en‖el‖sobre,‖su‖tono‖
indicaba que su decisión era definitiva.
Habría preferido devolver el dinero directamente en la cara de
su padre, pero una mirada al espacio para los zapatos en la entrada,
le dijo que el hombre ya había salido a trabajar a su taller.
Mitsuki miró a Yuuto con tristeza por un momento, y luego
dijo:‖―Todavía no has perdonado a tu padre, ¿eh, Yuu-kun?
―No,‖ supongo‖ que‖ no.‖ ―Respondió Yuuto como si estuviera
hablando de otra persona, pero su mano agarró el sobre de dinero
con fuerza.
Era el tipo de situación en la que algunos podrían decir que su
padre había comprendido las circunstancias de Yuuto y había
intentado mostrar bondad a su torpe manera… pero él no podía
verlo de esa manera.
Le hizo sentirse tan mal del estómago que no podía soportarlo.
Estaba la insatisfacción de sentirse como si su padre pudiera
ver a través de él, y la ira consigo mismo por ser impotente en este
momento. Esos dos sentimientos se arremolinaban dentro de Yuuto,
pero lo que más no podía perdonar era la forma en que su padre
parecía desapegado, y no quería enfrentar a su propio hijo
directamente.
¡Maldita sea, es como si fuera un niño estúpido haciendo una rabieta!
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Yuuto podía decir que una parte de él quería que su padre lo
dejara solo por completo. Pero cuando se quedó solo, se sintió furioso
con el hombre por no estar a la altura de su papel de padre.
Si hubiera sido el Yuuto de hace tres años, no habría podido
enfrentar el hecho de que esos sentimientos dentro de sí mismo eran
contradictorios. Él no habría podido enfrentarlos en absoluto, y eso
solo habría convertido todo en una rabia reprimida que él habría
dirigido hacia su padre.
Pero ahora era diferente.
―¿Qué‖es,‖entonces…?‖―Murmuró― ¿Qué es lo que quiero de
Tou-san?
¿Quería él que el hombre se disculpara, o se molestara? ¿Quería
que él mostrara interés en él como padre, o lo dejara en paz?
Mirando hacia el techo con esos pensamientos en su cabeza,
todo parecía tan complejo que cualquier cosa podría ser la respuesta
correcta, pero también todo parecía estar mal.
No creía que pudiera llegar a una respuesta como estaba ahora.
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Mitsuki estaba bastante entusiasmada:
―¡Oye,‖Yuu-kun, Yuu-kun! ¡Creo que esto te quedaría bien!
―Hmm… claro, eso se‖ve‖bien,‖pero…‖¡Gah!‖¡Eso‖es‖caro!
Los ojos de Yuuto se agrandaron tan pronto como vio la
etiqueta del precio. Era apenas cinco dígitos.
―Estoy realmente bien con algo más barato, ¿de acuerdo?
―Dijo‖apresuradamente― Algo de lo que pueda llevar un montón.
―¿Cómo‖puede‖el‖gran‖patriarca‖del Clan Lobo decir algo así?
―Mitsuki‖ lo‖ regañó― Si haces eso, tus hijos no te respetarán, lo
sabes, ¿verdad?
―¡C{llate!‖¡En‖este‖mundo,‖no‖soy‖m{s‖que‖un‖hombre‖pobre‖y‖
desempleado! ―Con esa oportunidad de despedir a Mitsuki, quien
aún se estaba riendo, Yuuto caminó hacia un rincón de ventas con
un cartel que decía: “A la venta por 2000 yenes”.
Antes de venir aquí, se detuvo en un banco y retiró sus ahorros,
así podría comprar algo costoso si quisiera, pero sabía que habría
más gastos por venir. Quería asegurarse de evitar el desperdicio de
dinero aquí, lo más posible.
―Hm,‖aquí vamos. Solo tomaré esto y esto, y…
―Ugh,‖ por‖ supuesto‖ que‖ te‖ gusta‖ todo‖ lo‖ negro.‖ ―Mitsuki
inmediatamente rechazó sus elecciones― ¡Vamos, escoge algunos
colores más brillantes!
―Cielos, ¿por qué no vas y eliges tu propia ropa?
―No‖puedo.‖Estoy‖en‖quiebra.
―Bueno,‖ entonces‖ te‖ compraré‖ algo mientras estemos en ello.
Está bien si es un poco caro, también.
―¡¿Q-Qué?! ―Mitsuki dejó escapar un grito de sorpresa. Ella
no debió haber esperado esto; ya que su mirada se movió de un lado
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a otro― P-Pero eso no se sentiría bien… No tienes mucho dinero,
¿verdad? No tienes que hacerlo.
―No‖ seas‖ estúpida. Llevo tres años confiando en ti para todo
tipo de cosas. Déjame pagarte un poco por ello.
―…¿Est{‖realmente‖bien?
―Sí,‖ eso‖ es‖ lo‖ que‖ estoy‖ diciendo.‖ De‖ hecho,‖ eres la prioridad
número uno en este pequeño viaje de compras.
―Oh,‖ya‖veo… soy la‖número‖uno,‖¿huh?‖…Gracias.‖―Mitsuki‖
puso ambas manos en sus mejillas mientras su expresión se
convertía en una sonrisa tímida y risueña.
El solo hecho de verla tan feliz, hizo que Yuuto se sintiera lo
suficientemente recompensado por ofrecerle comprarle algo.
―Me‖ pregunto‖ qué‖ debería‖ elegir…‖ ―Divagaba Mitsuki,
perdiéndose rápidamente en sus pensamientos― Había una cosa
que quería. Oh, pero luego‖estaba‖esa‖otra‖cosa…
Al verla así, ―al ver que sus expresiones cambiaban tan
r{pidamente― realmente supo lo diferente que era esto de una mera
llamada telefónica o fotos. Él nunca podría cansarse de mirarla.
Eventualmente, ella pareció conseguir algo, y levantó un dedo.
―Est{ bien, entonces, ¿qué tal esto?
Corrió hacia Yuuto con pequeños brinquitos, como un
cachorro, y se inclinó para mirar hacia su cara con los ojos hacia
arriba. Ese movimiento fue suficiente para que el corazón de Yuuto
se acelerara.
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―¿Q-Qué? ¿Ya escogiste algo?
―No,‖¡quiero que tú lo escojas, Yuu-kun!
―¡¿Disculpa?!‖―Yuuto dejó escapar un grito de sorpresa.
Si un chico y una chica saliendo juntos así, era lo que se definía
como‖ una‖ “cita”, entonces este tipo de desarrollo era bastante
normal para una.
Sin embargo, aunque Yuuto pudo haber traído pan sin arena y
vidrio trabajado y muchas más maravillas al mundo de Yggdrasil,
no tenía idea de lo que constituía las tendencias o la moda en el
Japón moderno. En‖el‖siglo‖XXI,‖lo‖que‖estaba‖“de‖moda”‖cambiaba
radicalmente en menos de un año. Ni siquiera tenía una idea de
cuánto habían cambiado los estilos en los tres años que había estado
afuera.
―Si… me dejas elegir, acabaré escogiendo algo ridículo.
―Tropezó.
―Está bien. No me importa si eliges una peluca calva para una
fiesta de disfraces, todavía la atesoraré.
―¡¿En serió?! ¡¿De verdad estarías satisfecha con algo así?!
―Lo‖ estaré. Sera una reliquia familiar. ¡Un regalo que me fue
entregado directamente por el gran patriarca, señor del Clan Lobo!
Oh, tendré que ponerlo en el altar familiar y todo.
―Corta-esa-mierda. Pero en serio, si te voy a comprar un
regalo, quiero que sea algo que realmente uses, así que prefiero que
elijas algo que te guste.
―¿Quééééé?‖…Bien, entonces me llevaré la peluca calva.
―¿Realmente‖querías eso?
―Heh‖ heh, si me dejas elegir, entonces eso es lo que va a ser,
¿de acuerdo? ¿Está bien? ¿De verdad estás bien con eso?
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―¡¿Qué‖clase‖de‖amenaza es esa?!
―Así que, en otras palabras, si no te gusta eso, entonces
elígeme algo.
Yuuto‖ suspiró‖ pesadamente:‖ ―Bien, bien, lo entiendo. Solo
tengo que elegir algo, ¿no? ―Sacudió la cabeza con resignación con
una sonrisa irónica, mientras Mitsuki soltaba una risita maliciosa.
Cuando se trataba de la guerra, Yuuto era conocido como
general invicto en el campo de batalla, pero no creía que tuviera una
oportunidad contra su amiga de la infancia. En términos más
extremos, tal vez era que, un hombre es una criatura que no puede
esperar‖ganar‖contra‖una‖mujer…
―Est{‖ bien,‖ al‖ menos‖ dime‖ qué‖ tipo‖ de‖ cosas‖ te‖ gustaría.
―Dijo― De lo contrario, no tengo ni idea de por dónde empezar.
―Oh,‖bueno,‖entonces‖me‖gustaría‖un‖accesorio‖para‖el‖cabello.
En un tono de fondo que Yuuto no pudo captar del todo, ella
susurró: De esa manera, siempre podré llevarlo conmigo…
―¿Así‖ que‖ al‖ final‖ ni‖ siquiera‖ es‖ ropa? ―Preguntó‖ con‖
exasperación― Bueno lo que sea. Entonces, veamos algunos
después de que agregué estos.
―¡Espera,‖¿todavía vas a elegir toda esa ropa negra?!―‖Mitsuki‖
miró a Yuuto con los ojos abiertos de incredulidad.
―¿Qué‖pasa‖con‖ellas? Mira, mientras me sirva, estoy bien con
lo que sea.
―¡No, eso no está bien! ¡Honestamente! Yuu-kun, eres guapo,
¡pero‖ no‖ pones‖ ningún‖ pensamiento‖ en‖ tu‖ apariencia!‖ ―Mitsuki‖
hinchó sus mejillas con irritación.
―Toma, empieza con esto y esto. Puedes probártelos allí.
86
Le entregó la ropa que había estado sosteniendo y apuntó
bruscamente hacia los vestidores.
A juzgar por su expresión, él no iba a lograr nada al
responderle, excepto perder el tiempo.
Bueno, supongo que no hay nada de malo en seguirle el juego un poco,
pensó, y se dirigió a los vestidores.
No hace falta decir que, después de eso, Yuuto fue el maniquí
de disfraz de Mitsuki durante bastante tiempo…
87
―¡¿E-Eso‖fue…‖“bastante‖rápido”…?!
―Mm-hm. Cuando vengo aquí con mamá o mis amigas, nos
tomamos dos o tres horas, fácilmente.
―Ughhhh…‖ ―Yuuto había escuchado historias en el sentido
de que, las chicas tardaban mucho tiempo en comprar, pero no
esperaba que su amiga de la infancia no fuera la excepción.
Sin embargo, recordando que no podía recordar haber ido de
compras con Mitsuki antes, en ese caso, tal vez era natural que no
supiera‖esto,‖pero…‖pensando‖en ello ahora, le hizo darse cuenta de
nuevo de lo mucho que se había perdido en los últimos tres años, y
eso lo llenó de pesar.
Y hambre.
Tal vez debido a su frustración, su estómago se sentía aún más
vacío que antes.
―Cielos, estoy hambriento. ¡Sushi! ¡Quiero comer sushi!
―Oye,‖aun ni siquiera hemos comprado mi regalo.‖―Se‖quejó‖
Mitsuki― Pensé que se suponía que debía ser la prioridad número
uno.
―Tranquila, chica. Déjame comer algo de arroz ya. Llévame al
arroz. ¡Dame arroz!
―¡Whoa, suenas como una especie de adicto al arroz!
―Evita‖ que‖ cualquier‖ persona japonesa coma arroz durante
tres años, y eso es lo que sucede. En serio.
La bola de arroz que Mitsuki le había traído para el desayuno
esa mañana había sido tan, tan deliciosa,‖ que‖ lo‖ había‖ “golpeado‖
emocionalmente”. Con toda seriedad, lo había conmovido casi hasta
las lágrimas. Si Mitsuki no hubiera estado justo delante de él, podría
haberse echado a llorar en el acto…
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El sushi era el plato favorito de Yuuto, así que no pudo evitar
preguntarse qué tan delicioso iba a ser eso.
Ya estaba babeando incontrolablemente.
―¡De‖ acuerdo‖ entonces!‖ Apurémonos‖ y‖ elijamos ese accesorio
para el‖cabello‖y‖luego‖comamos‖―Declaró― ¿En qué dirección?
―Oh,‖ uh.‖ Es‖ por‖ aquí. Ughh, ahora el estado de ánimo está
arruinado…
―Por‖aquí, ¿verdad? ¡Lo tengo! ―Sin‖siquiera‖escuchar la queja
de Mitsuki, Yuuto agarró las bolsas de compras con ropa y se
levantó. Cuando comenzó a caminar en la dirección que Mitsuki
había señalado, su camino quedó bloqueado de repente.
Lo que estaba frente a él era un hombre con un uniforme azul
oscuro. Al principio, parecía que podría ser un guardia de
seguridad.
―Creo‖ que‖ sabes‖ lo‖ que‖ esto‖ significa.‖ ―Dijo el hombre
uniformado, extendiendo una pequeña placa de identificación con
una insignia de la policía de sakura revelada en ella― Eres Suoh
Yuuto, ¿verdad?
Parece que la tan esperada reunión de Yuuto con el sushi,
tendría que esperar otro día…
Glaðsheimr.
Esta ciudad era la capital del sagrado imperio Ásgarðr y la
ciudad más grande de Yggdrasil. Era conocida en todas partes como
el lugar de nacimiento de muchas tendencias artísticas y culturales.
89
―Entonces,‖ finalmente‖ he‖ llegado…‖ ―Rífa dejó escapar un
suspiro deprimido, con su cuerpo agitándose ligeramente junto con
el balanceo de su carruaje tirado por caballos.
Casi al mismo tiempo que Yuuto regresó a casa, la Divina
Emperatriz, Sigrdrífa, del sagrado imperio de Ásgarðr, también
había completado el viaje de regreso a la tierra de su nacimiento.
Su llegada significaba el fin de su libertad, por lo que
difícilmente podría evitarse que la pusiera en un estado de ánimo
melancólico. Sin embargo, esa no era la única causa.
―Veo‖ que‖ la‖ desagradable‖ atmósfera‖ de‖ la‖ ciudad‖ no‖ ha‖
cambiado.‖―Murmuró.
Se habían instalado tiendas de campaña que bordeaban la gran
calle principal de la ciudad, repleta de variados y diversos
productos de todo Yggdrasil.
Un minuto antes, de vuelta en la puerta amurallada de la
ciudad, había una gran cola de personas, como comerciantes
ambulantes, que esperaban su turno para solicitar permiso para
ingresar a la ciudad.
Todo esto era indicativo de una cultura de ciudad bulliciosa
llena de vida; sin embargo, Rífa de todas las personas, sabía sobre
todo que estaba solo en la superficie.
Por supuesto, había más de unos pocos clientes hermosamente
vestidos felizmente examinando las mercancías. Sin embargo, eso
era sólo una fracción muy pequeña de las personas. La mayoría de
las personas que podían verse caminando por estas calles
abarrotadas, ―que habían nacido en esta ciudad y que ahora se
ganaban‖la‖vida‖aquí― vestían ropa sin extravagancia ni color.
90
Sus rostros mostraban expresiones oscuras, llenas de cansancio
y falta de vitalidad.
Si uno observara con más cuidado los límites y las esquinas de
la ciudad, también habría un gran número de mendigos vestidos con
trapos y harapos, agachados y suplicando la gracia de los
transeúntes.
La desagradable verdad se hacía evidente para el observador:
unos pocos elegidos se estaban enriqueciendo mientras extraían la
riqueza de gran parte de la ciudadanía.
―Bueno,‖ no‖ es‖ como‖ si‖ tuviera el derecho de hablar sobre el
tema.‖―Murmuró Rífa.
Ella misma estaba sentada en el pináculo de ese sistema
explotador. Ella vestía ropa más hermosa que la de nadie, comía
comida extremadamente deliciosa, y vivía en un palacio más limpio
y lujoso que el hogar de cualquier otra persona.
Si le preguntaran si hacía algún trabajo que la hiciera merecer
ese estilo de vida, honestamente tendría que responder: “Ninguno en
absoluto”.
Eso era mucho más cierto después de que ella había visto con
tanta fuerza, que ese joven de cabello negro se aplicaba a la política.
Incluso durante su corta estadía con él, él había introducido políticas
e invenciones una tras otra para enriquecer a sus ciudadanos como
un todo.
Ella sentía una poderosa envidia hacia él en ese sentido. ¿No
había manera para ella, también, de hacer algo al servicio de su
tierra y su gente? Esos pensamientos eran especialmente fuertes en
la mente de Rífa mientras miraba la ciudad.
91
―Haa… Verdaderamente, los largos discursos de los viejos son
algo que no puedo soportar. ―Rífa suspiró con total agotamiento.
Los altos mandos de la administración imperial finalmente
habían terminado de sermonearla largamente.
Por supuesto, Rífa era completamente culpable por todo este
incidente, así que ella los escuchó en silencio y siguió con sus
pequeños discursos. Pero más de cuatro horas de eso realmente
había agotado su mente, ya cansada del largo viaje. Ahora, todo lo
que quedaba era regresar a su habitación y dormir.
Con pasos cansados e inestables,‖caminó‖hacia‖allí,‖y…
―¡Oh,‖Su Majestad! ¡Se encuentra a salvo! ¡Gracias a Dios!
Una figura corrió hacia ella, gritando, y luego se arrodilló a su
lado. Mientras corría hacia ella, ella lo reconoció al instante por su
largo cabello dorado, atado en la espalda y meciéndose como la cola
de un caballo.
La cara de Rífa se convirtió en una sonrisa nostálgica al mirar a
su fiel vasallo por primera vez en casi cuatro meses: ―¡Ahh,
Fagrahvél! Ha pasado bastante tiempo, ¿no es así?
Aún sobre una rodilla, Fagrahvél levantó la cabeza para
mirarla: ―Sí.‖ Su‖ Majestad ha sido muy extrañada. ¿Se encuentra
bien de salud? ―Podía ver lágrimas en su hermoso rostro,
comunicándole su sincera preocupación por ella y alivio en su
reunión.
Rífa no pudo evitar sentir un calor dentro de su propio pecho,
también: ―¡Hee, hee! Tú eres el único que alguna vez consideraría
preocuparse por mi salud .
92
―Su‖Majestad,‖eso‖no‖es…
―No,‖ es‖ la‖ verdad.‖ ―Dijo Rífa en un tono cínico, con los
hombros caídos.
Los altos funcionarios del estado la habían reprendido por
causarle problemas a tanta gente al estar ausente de sus deberes
públicos, y la reprendieron por su falta de conciencia de su posición
como el Þjóðann. Estos temas habían pasado por sus labios muchas
veces, como un estribillo de palabras siempre diferentes. Pero ella no
había escuchado ni una sola palabra que expresara preocupación
por ella. Todo lo que tenían en mente era la dignidad y la autoridad
del Þjóðann, y la vasija para esa autoridad, no Rífa.
Eso era algo que siempre había entendido, pero la experiencia
aún la dejó con un dolor agudo en el pecho.
De repente, una voz ronca llamó desde detrás de Rífa:
―Bienvenida‖a‖casa,‖Su‖Majestad.
Era una voz que inspiraba temor en ella. Su rostro se torció
amargamente, como si se hubiera tragado un insecto.
Se las arregló para reunir su fuerza mental restante y poner una
cara social, dándose la vuelta. El hombre que estaba allí era
exactamente el que ella había esperado: un anciano flaco y marchito
de cabello blanco, apoyado en un bastón.
―¿Pudiste‖ disfrutar‖ tu‖ tiempo‖ viviendo con el Clan Lobo,
entonces?‖―Preguntó.
―¡Hmph! Así que ya sabes todo sobre dónde he estado y qué
he‖estado‖haciendo…
―Por supuesto que sí. Tú eres mi futura esposa, después de
todo. ―El viejo, Hárbarth, dejó escapar una risita divertida.
93
Rífa, por otro lado, solo frunció el ceño con más disgusto. La
palabra‖“esposa” la molestó.
Rífa vio directamente al anciano, mirándolo de arriba abajo.
Su largo cabello y su larga barba eran tan blancos como su
propio atuendo. Ella había oído que ya tenía más de sesenta años. Su
rostro estaba marchito con múltiples capas de arrugas, y las manos
que se asomaban por las mangas de su túnica no eran más que piel y
huesos. La idea de que este fuera a ser su futuro marido, fue
suficiente para hacer que se sintiera enferma.
Aun así, ella no podía hacer nada para evitar este matrimonio.
Rífa tenía el deber de ser el Þjóðann, de pasar y preservar su linaje
real. Y así, este repulsivo anciano era la única opción que le quedaba
a‖ella― Todos los demás habían sido eliminados.
De un vistazo, el Palacio Valaskjálf era un lugar precioso. Eso
era cierto, y precisamente por eso era necesario un presupuesto
enorme para mantener ese nivel de esplendor. Los niveles de vida
habían aumentado demasiado, y no sería una tarea fácil reducirlos
nuevamente.
En este punto, las finanzas del imperio central estaban tan
desesperadas que ya no podían sobrevivir sin el apoyo de Hárbarth
y el Clan Lanza. De hecho, las cosas estaban tan desesperadas que
todos sabían lo equivocada y desajustada que era esta boda, y sin
embargo, nadie podía levantar una voz en objeción para decirlo.
En términos contundentes, por el bien de sostener el imperio,
Rífa se había vendido a este despreciable anciano, como un barco.
Ella iba a llevar un nuevo Þjóðann cargando su sangre.
Y el temido día de esa ceremonia de bodas ya se había acercado
bastante…
94
―¡Ugh…!‖ ―Gruñó‖ Sigrún―‖ Felicia, sé un poco más amable
con‖eso.‖¡…Ngh!
―Estoy siendo amable. ―Dijo Felicia, frunciendo el ceño―
¡Realmente, fuiste demasiado temeraria luchando con tu mano de
esta‖ manera!‖ ―Ella continuó cuidadosamente aplicando su
ungüento médico casero en la parte posterior de la mano de Sigrún.
Estaban en una habitación en el Fuerte Gashina, una fortaleza
en la frontera del territorio entre el Clan Lobo y el Clan Relámpago.
Durante la batalla nocturna anterior, el ejército del Clan Lobo
había sufrido una gran derrota, apenas logrando sobrevivir al huir a
esta fortaleza cercana. Una mirada por la ventana mostraba una
escena llena de heridos. Nadie había sobrevivido ileso. Todos sus
rostros estaban agotados y nublados de preocupación.
Era seguro decir que el ejército del Clan Lobo estaba
destrozado. Aun así, el hecho era que muchos de ellos hubieran
llegado vivos, era muy probablemente gracias a una persona.
―No‖ había‖ nada‖ que‖ pudiera‖ hacer‖ al‖ respecto.‖ No‖ tuve‖ otra‖
opción.‖―Respondió fríamente Sigrún― El deber del Mánagarmr es
luchar siempre en la línea del frente, protegiendo a los otros
soldados.
Sigrún había asumido el papel de liderar la retaguardia,
luchando con uñas y dientes con increíble valor, mientras el ejército
se retiraba. Sin sus esfuerzos, solo la mitad, o tal vez incluso un
tercio de la gente, habrían sobrevivido para llegar a la fortaleza.
Pero el precio que había pagado por ello fue alto.
95
―Aun‖así,‖no‖tenías‖que…‖Mira, no me culpes si esta mano ya
no funciona correctamente.‖―Dijo Felicia.
―Eso‖ sería‖ realmente un problema. Todavía queda mucho
trabajo por hacer para esta‖ mano.‖ …Urgh. ―Mientras Sigrún
intentaba apretar su mano derecha en un puño, ella soltó un gruñido
e hizo una mueca.
Esta chica era conocida por tener una cara de piedra en la
mayoría de las situaciones y, sin embargo, su expresión se retorcía
de dolor. Era una muestra de cuán intenso debía ser el dolor.
Eso era lógico, ya que incluso después de sufrir una herida por
parte de Hveðrungr en su mano derecha durante su duelo, había
seguido usando y abusando de esa mano a pesar de todo.
La herida y la hinchazón habían‖ empeorado‖ horriblemente―
La mano derecha maltratada de Sigrún, estaba ahora hinchada a casi
del doble de su tamaño normal.
―¿Qué‖ est{s‖ diciendo‖ en‖ tu‖ condición?‖ ―Respondió Felicia
como si estuviera reprendiendo a un niño terco― Solo descansa y
recupérate por un tiempo.
De hecho, parecía que esa mano tendría dificultades incluso
para agarrar algo de forma ligera. Salir a la batalla con su mano
dominante en esta condición, no sería nada menos que suicida.
Por lo tanto, era perfectamente natural detenerla en esta
situación,‖pero…
―No‖ puedes‖ esperar a que me siente en este momento tan
crítico, cuando nuestras vidas están en juego.‖―Replicó Sigrún.
―¡Pero‖ ahora‖ que‖ Onii-sama ha sido enviado de vuelta a su
mundo, si las tropas del Clan Lobo también te perdieran a ti,
entonces…!
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―Ese es exactamente el por qué. Si desaparezco de mi lugar en
el campo de batalla, la moral no se mantendrá.‖‖―Sigrún se levantó
de una manera que dijo que la conversación había terminado, y se
puso el manto de piel que había estado colgando en la pared
cercana. Era el elemento que simbolizaba al Mánagarmr, que pasaba
de un portador del título al siguiente.
Aparentemente, ella tenía una profunda conciencia de la
responsabilidad y el peso que lo acompañaba. Esa era exactamente
la razón por la que estaba tan decidida en su intención de no
retirarse de la pelea.
Felicia dio un pequeño suspiro, dándose cuenta de la inutilidad
de cualquier persuasión adicional: ―Ohhh,‖realmente‖solo‖escuchas‖
a Onii-sama y a nadie más, ¿verdad? ―Aun‖ así,‖ aun‖ cuando‖ dijo‖
eso, reconoció la validez del punto de Sigrún. Ella no tenía más
remedio que reconocer eso.
La preciosa táctica defensiva de‖ su‖ ejército,‖ el‖ “muro‖ de‖
vagones”, había sido fácilmente derrotada, y el ejército del Clan
Lobo había sufrido su primera gran derrota militar en los últimos
años.
Y en cuanto al Fuerte Gashina, solo recientemente fue atacado y
capturado por el Clan Relámpago, sufriendo graves daños en ese
momento, por lo que su capacidad de funcionar como un bastión
defensivo se redujo considerablemente.
Si el Clan Pantera se uniera al Clan Relámpago y atacaran
juntos, la fortaleza probablemente no resistiría.
Y a pesar de esta crisis, Yuuto, el comandante en jefe a quien
todos los soldados veneraban, no aparecía ante ellos. El pretexto
dado fue que Yuuto se estaba recuperando de sus propias heridas.
97
Sería una tarea difícil pedirles a los soldados que ignoraran su
ansiedad en este punto.
Y así, si Sigrún, la Mánagarmr, desapareciera de las líneas del
frente debido a una lesión, los hombres no verían ninguna esperanza
de victoria para el Clan Lobo. Cayendo en la desesperación,
comenzarían a derrumbarse y huir, o rendirse ante‖el‖enemigo―‖ese
resultado era tan claro como el día.
En el estado actual del ejército del Clan Lobo, un pequeño
disparador sería como una grieta en una capa de hielo delgado, y
provocaría un colapso total.
―Eso‖ me‖ recuerda,‖ Felicia…‖ ―Sigrún se volvió hacia ella con
una mirada muy seria― Hay algo de lo que tengo que hablarte, y
esta es una buena oportunidad.
―¿Qué‖es?‖¿Es‖algo‖bueno,‖o‖algo‖malo?
―No‖puedo‖decirlo. Eso no es algo que pueda decidir. Es sobre
ese hombre enmascarado, el que probablemente sea el patriarca del
Clan Pantera… Umm, solo trata de mantener la calma cuando
escuches esto, ¿de acuerdo?
Para alguien que normalmente llegaba directo al punto y nunca
se iba por las ramas, Sigrún estaba hablando de una manera extraña
y muy vacilante.
Eso fue suficiente para que Felicia dedujera lo que Sigrún
estaba tratando de decirle.
―Est{s‖hablando‖de‖mi‖hermano,‖¿verdad? ―Dijo ella, con una
pequeña sonrisa.
―¿Qué…? ¿Lo sabías?
―Sí,‖aunque‖Onii-sama decidió que debería guardar silencio al
respecto. Me disculpo.
98
Si se difundiera en público que el patriarca del Clan Pantera,
Hveðrungr, era en realidad Loptr, el antiguo Segundo al Mando del
Clan Lobo, el Clan Lobo se vería obligado a hacer todo lo posible
para matarlo.
Ese hombre había matado a su padre jurado, el crimen más
imperdonable. Si el Clan Lobo dejara a un matareyes sin castigo,
mancharía el honor del clan y debilitaría su autoridad tanto en el
país como en el extranjero.
Al descubrir ese hecho, Yuuto sintió que no tenía más remedio
que mantenerlo en secreto porque odiaba la guerra y deseaba
encontrar una manera de forjar relaciones pacíficas con el Clan
Pantera. Incluso después de que los dos clanes habían ido a la
guerra, él había elegido mantenerlo secreto, ―conocido solo por
unas pocas personas selectas― a fin de preservar la posibilidad de
un final pacífico del conflicto, y evitar ser forzado a mantener una
guerra continua.
―No‖ tienes‖ que‖ disculparte.‖ ―Dijo Sigrún, sacudiendo
levemente la cabeza― Si eso es lo que Chichi-ue decidió, entonces
no había nada que pudieras hacer.‖ ―Sigrún‖ pareció‖ aceptar esa
explicación como una cuestión de rutina, sin más sentimientos
personales al respecto.
No estaba desperdiciando un solo pensamiento en ninguna
preocupación tonta, como si no le habían dicho porque no era
confiable. Ese aspecto franco y distante de Sigrún era un poco
deslumbrante para alguien como Felicia, que se enfocaba bastante en
las preocupaciones y los detalles.
99
Por supuesto, era ese aspecto de la personalidad de Felicia, esa
consideración a los detalles, lo que le permitió apoyar a Yuuto tan
bien como lo hizo, y de hecho, Sigrún la envidiaba por eso.
―Aun así…―Dijo‖ Sigrún― aunque no me gusta ponerlo de
esta manera delante de ti, ese hombre es un problema terrible como
enemigo…‖―Miró a la mano herida que Felicia ahora envolvía con
vendas, con su rostro irritado y amargado.
Bien podría decirse que un soldado siempre vivía con la
victoria y la derrota, pero para la mujer con el pesado título de
Mánagarmr, la guerrera más fuerte del Clan Lobo, tenía que ser
increíblemente frustrante.
―Pensé‖ que‖ el‖ poder‖ de‖ ese hombre era su habilidad para
robar las técnicas de sus enemigos y hacerlas suyas, pero eso era
completamente incorrecto.‖ ―Sigrún escupió las palabras con
amargura― Su poder real y más aterrador, es que en medio de una
pelea, puede leer a sus oponentes por completo, identificar sus
tendencias y peculiaridades, y ver sus debilidades.
Felicia era la hermana menor de Hveðrungr, ―de Loptr― y
conocía bien la verdad de las palabras de Sigrún. Usar y dominar
una técnica robada a un oponente, significaba también comprender
completamente cómo se podía superar esa técnica. Y ese principio
también se extendía a sus habilidades estratégicas como
comandante.
―De‖ hecho,‖ para‖ que‖ él‖ pueda‖ pensar; no en uno, sino en
varios métodos para romper la‖ defensa‖ del‖ muro‖ de‖ vagones… sin
adulación como su hermana, su talento me parece aterrador.
―Y‖ tiene‖ a‖ ese‖ monstruo‖ de Steinþórr esperando a sus
espaldas, Dólgþrasir,‖ “El Tigre Hambriento de Batalla”. ―dijo
100
Sigrún con amargura― Tengo que decir que estamos en una
situación bastante terrible sin Chichi-ue…
―Sin‖embargo,‖si‖podemos‖resistir‖un‖poco,‖deberíamos poder
recibir instrucciones de Onii-sama.
La noche anterior, las gemelas del Clan Garra habían sido
enviadas a Iárnviðr con el smartphone de Yuuto en su poder. Esas
dos seguramente podrían regresar a la ciudad de manera segura sin
ser capturadas por el enemigo.
Yuuto le había enseñado a Ingrid cómo usar el dispositivo, por
lo que debería poder contactarlo.
―Ya‖ veo. Es tranquilizador‖ escuchar‖ eso,‖ pero… francamente,
es cuestionable si podremos aguantar tanto. ―La expresión de
Sigrún aún era sombría.
Incluso con la gran velocidad de las gemelas, tomaría al menos
dos días llegar a Iárnviðr desde el Fuerte Gashina. La comunicación
también debía tener lugar por la noche, por lo que serían cinco días
en total.
Contra un enemigo normal, las barricadas en la fortaleza les
comprarían fácilmente por‖lo‖menos‖ese‖tiempo,‖pero…
―El‖ enemigo‖ tiene‖ eso, ¿cómo‖ se‖ llamaba?‖ Tu…‖ T-Tura…
¿Turabuset? ¿Lo que lanza rocas?
―El‖trabuquete, sí.
―Ahh,‖ sí,‖ eso. Contra esa cosa, esta fortaleza no resistirá en
absoluto.‖―Con un profundo suspiro, Sigrún sacudió la cabeza con
resignación.
Esa máquina podría lanzar rocas grandes, más grandes que dos
hombres adultos, con una velocidad y fuerza increíbles. Su poder
destructivo era algo que Sigrún conocía bien, porque lo había visto
101
en el pasado en contra de las fortalezas de los Clanes Garra y
Cuerno.
Era un arma confiable para tener de su lado, pero terrible y
desconcertante una vez que se estaba usando contra ellos. En la
actualidad, no tenían forma de defenderse contra ella.
Sigrún respiró profundamente, luego dio una larga exhalación:
―Hahhhhh… Parece que solo voy a tener que armarme de
valor.‖―Habló con una resolución significativa en su voz.
Esa mirada determinada en sus ojos le dio a Felicia una
sensación terrible. Al final resultó que, tenía razón al sentirse así.
―Quería‖ al‖ menos‖ escuchar‖ la‖ voz‖ de‖ Chichi-ue una vez más
antes del final, pero supongo que no se puede evitar. Por favor, dile
Chichi-ue en mi nombre… Dile que Sigrún luchó valientemente,
hasta el final.
102
Acto 3
―Entonces,‖ ¿dónde‖ exactamente‖ has‖ estado‖ todo‖ este‖ tiempo,‖
hm? ―El oficial de policía que le hizo esta pregunta a Yuuto, era de
mediana edad y parecía de modales modestos, sentado frente a
Yuuto con los codos sobre el escritorio y las manos juntas.
Su forma de hablar no era amenazadora, pero había algo en su
voz que indicaba que no estaba tomando silencio por una respuesta.
Quizás este era el tipo de aura que proyectaba un policía veterano.
En cuanto a la ubicación actual de Yuuto, una sala de
interrogatorios con‖ paredes‖ grises‖ y‖ opresivas… no era donde
estaba. En cambio, estaba en un lugar con muebles como el que
podrías encontrar en un edificio de negocios normal, mesas de
trabajo y sillas baratas de producción en masa. Se sentó en un sillón
de recepción y se acomodó en un rincón de la habitación.
Yuuto realmente no había cometido ningún crimen real en
particular, por lo que fue entregado a la custodia de la Oficina de
Seguridad Comunal del Departamento de Policía de Hachio,
División Juvenil.
Aparentemente, la desaparición inicial de Yuuto había sido una
noticia lo suficientemente grande en ese momento para llegar a la
televisión local y al periódico. Por supuesto, dado que la era
moderna era lo que era, la historia pronto se había desvanecido de
las últimas noticias y se había olvidado. Pero por alguna extraña
103
coincidencia, uno de los empleados de la tienda departamental
reconoció la cara de Yuuto y llamó a la policía.
Ciertamente, se podría decir que fue el acto de un ciudadano
modelo de buen corazón, pero para Yuuto, honestamente, esa buena
voluntad no era más que un problema.
―No‖ es‖ algo que realmente deba ocultar, y ciertamente estoy
dispuesto a hablar de ello, pero para ser sincero, realmente no creo
que me vaya a creer, señor.‖―Dijo Yuuto, bebiendo su té.
Era solo un té verde de matcha barato y promedio, pero el
sabor lo inundaba con una oleada de nostalgia.
―Eso‖es‖algo‖que nosotros podemos juzgar.‖―Dijo‖el‖oficial―
Por ahora, ¿por qué no nos dices todo lo que puedas?
―Mmm,‖ en‖ ese‖ caso… Bueno, la cosa es que estaba en otro
mundo.
―¿Otro‖mundo?
―Sí,‖un‖mundo‖diferente a este, llamado Yggdrasil.
Cuando Yuuto terminó esa declaración, consideró si hubiera
sido mejor decir‖ que‖ había‖ experimentado‖ un‖ “viaje‖ en‖ el‖ tiempo”
hacia el mundo del‖pasado,‖pero‖concluyó‖que‖“otro‖mundo” era el
mejor. Incluso si dijera que era el pasado, no sabía la fecha exacta ni
la ubicación. Si se le preguntara por detalles sobre ese punto, no
sería capaz de responder, y sería más fácil para ellos decir que su
historia era una mentira.
Por‖ supuesto,‖ “Fui‖ a‖ otro‖ mundo” era igual de fácil que decir
una mentira por derecho propio.
―Ahh,‖lo‖sé,‖ese‖género‖isekai que es popular en las novelas en
este momento. Hey, yo también las leo, a veces, ¿sabes? ―El oficial
de mediana edad asintió para sí mismo.
104
Como era de esperar, no le creyó a Yuuto en absoluto.
―Haha, bueno, esa es la reacción normal. ―Yuuto soltó una
pequeña risa autocrítica y se encogió de hombros. En verdad, este
resultado estaba dentro de sus expectativas.
―Uh‖ huh. Hacemos esto para vivir, después de todo. Ahora,
realmente me gustaría escuchar tu historia real. Puedes simplemente
decirnos, no hay necesidad de que te contengas por orgullo o algo
así. Eso nos facilitará las cosas y podrás irte a casa rápidamente sin
tener que sentarte aquí y tener esta discusión aburrida con nosotros.
Verás, eso sería increíble para los dos.
―Sí,‖ estoy‖ de‖ acuerdo‖ con‖ todo‖ eso,‖ señor.‖ ―Dijo‖ Yuuto― Es
por eso que le dije la verdad, pero ya que las cosas han terminado
así, me encuentro pensando que habría sido mucho más rápido si
hubiera mentido. Como si dijera que hubiera estado vagando por un
país extranjero por un tiempo. Esa historia sería mucho más creíble,
¿verdad?
―¡Oye,‖corta‖con eso! ¡Hazle caso a la policía o no te gustará lo
que pasará!‖ ―Ese‖ repentino‖ arrebato‖ vino‖ de‖ un‖ policía‖ m{s‖ joven‖
sentado al lado del primero. Había estado callado hasta ahora, pero
de repente levantó su voz amenazadoramente.
Según la sociedad normal, Yuuto había estado fuera de casa, y
su paradero fue desconocido durante casi tres años. Puede que no lo
convirtiera en un delincuente, pero ciertamente significaba que no
iba a ser tratado como un ciudadano normal y respetuoso de la ley.
Por el momento, me alegra que al menos pude calmar a Mitsuki y
hacer que se fuera a casa. Pensando esto, Yuuto sonrió suavemente.
Esa chica se volvía bastante temeraria y atrevida cuando se
trataba de Yuuto, por lo que si hubiera estado aquí para presenciar
105
esta escena, podría haber intentado intervenir y hacer las cosas más
complicadas.
Desafortunadamente, la pequeña sonrisa de Yuuto para sí
mismo golpeó un nervio con el oficial de policía más joven.
―¡¿Qué es tan gracioso?! ¡¿Estás tratando de hacerle una broma
a los‖oficiales‖de‖la‖ley?!‖―El‖oficial‖golpeó‖las‖palmas‖de‖sus‖manos‖
en voz alta sobre el escritorio, y su rostro se volvió aún más
intensamente enojado.
Su constitución era fuerte, como si tal vez practicara algún tipo
de arte marcial o deporte de combate, y sus brazos musculosos eran
dos veces más gruesos que los de Yuuto.
Naturalmente, este hombre debía tener confianza en su fuerza
física― Estaba escrito en toda su cara.
Sin‖embargo…
Hmm… aun desarmada, Felicia sería más fuerte. Yuuto hizo un
análisis calmado del potencial de combate del oficial.
Sus músculos eran grandes, pero Yuuto no sentía esa cierta
aura de fuerza particular de los guerreros más fuertes que había
conocido en Yggdrasil. El propio Yuuto no podría derribar al
hombre en una pelea directa, por supuesto. Pero por otro lado, en
una‖situación‖de‖“todo‖vale”, Yuuto dudaba que perdiera.
―¡Vamos,‖ Saki!‖ ¡No‖ asustes‖ al‖ chico!‖ ―El‖ oficial‖ de‖ mediana‖
edad levantó una mano para someter a su camarada furioso y más
joven.
―Rgh, si tú lo dices, Asamiya-san…‖ ―El oficial más joven se
sentó de mala gana en el sofá opuesto.
Habiendo hecho esto, el oficial mayor se volvió hacia Yuuto con
una sonrisa: ―Lo‖siento,‖Suoh-kun. Hazme un favor y no provoques
106
demasiado a este tipo. Tiene un poco de mal genio. De todos modos,
es hora de comer y debes estar hambriento, ¿verdad? ¿Quieres
comer algo? Yo invito. ―La‖sonrisa‖del‖oficial‖de‖mediana‖edad era
amistosa, pero los sentidos agudos de Yuuto lo atrajeron hacia los
ojos del hombre, que en realidad no estaban sonriendo en absoluto.
Desde lo más profundo de esos ojos, estrechados por la sonrisa
fingida del hombre, Yuuto podía sentirlo observando cada pequeño
movimiento, sin perderse nada, pidiéndole información.
Este era un verdadero profesional.
En cierto modo, este hombre le recordaba a Yuuto un poco del
patriarca del Clan Garra, Botvid. Por supuesto, este último era más
hábil por varios grados.
Ya veo, pensó Yuuto. Así que esta es la verdadera rutina del “Policía
bueno-Policía malo” en acción.
Era la misma técnica de negociación que Yuuto había usado
contra la matriarca del Clan Cuerno, Linnea, durante su primer
encuentro. Ahora que la estaban utilizando en él, podía ver con qué
facilidad podría haber sido empujado a ser manipulado por el
comportamiento‖amable‖del‖“buen‖policía” si no hubiera sabido de
antemano sobre la técnica.
―Hmm… entonces, ¿puedo tener un katsudon?‖―Yuuto hizo su
solicitud sin ninguna reserva― No he comido nada con arroz en
mucho tiempo, realmente tengo ansias de eso ahora.
Ya había sido forzado a venir y ser interrogado en vez de ir a
comer su comida favorita después de tres largos años de espera. En
este punto, estaba seguro de que se le podría perdonar por
interpretar su pequeño acto y obtener una comida.
107
―…Seguro que luces calmado, niño.‖―Dijo‖el‖oficial‖de‖mayor‖
edad― ¿Sabes? Normalmente, cuando alguien de tu edad es
arrastrado por la policía, se acurrucan en una pequeña bola o hacen
un gran espectáculo de tipo duro. Una de esas dos. ―Mientras decía
esto, hizo un gesto con el pulgar al oficial más joven que estaba
sentado a su lado― Incluso tienes a este tipo de aspecto feroz
metiéndose en tu cara, para empezar. Y sin embargo, no reaccionaste
ni un poco. Estás sentado allí tranquilamente, como si nada
estuviera mal. Tienes algunos nervios de acero, ¿verdad?
―¿Huh?‖ ―Dijo‖ Yuuto― No, en realidad no es eso.
Probablemente es solo porque simplemente no he hecho nada malo.
…En este mundo, de todos modos, Yuuto agregó en su cabeza, un
poco amargado.
Sin embargo, indirectamente puede haber ocurrido, ya que era
consciente del hecho de que ahora sangre manchaba sus manos. Sin
embargo, no se arrepentía, ya que sin haber seguido ese camino, no
habría podido proteger a sus aliados, a su familia.
―Creo‖que‖huir‖y‖hacer‖que‖tus‖padres‖estén‖muy‖preocupados‖
no es bueno en lo que concierne a la sociedad normal, ¿verdad?
―Preguntó el oficial.
―Oh,‖ ¿y‖ la‖ policía‖ hoy‖ en‖ día‖ se‖ encarga‖ de‖ meter‖ la nariz en
los asuntos familiares‖privados‖de‖una‖persona?‖―Yuuto respondió
con una sonrisa, pero su voz era gélida.
Sabía que en verdad era parte de su trabajo, pero tampoco
quería que ningún forastero se entrometiera en esa parte de su vida.
―Así‖ que‖ finalmente muestras una reacción, y esto es lo que
recibo,‖ ¿eh?‖ ―Por alguna razón, la sonrisa amistosa del oficial
mayor se congeló, y grandes gotas de sudor comenzaron a aparecer
108
en su rostro. En realidad, también se veía un poco pálido, como si
estuviera enfermo.
El oficial más joven se estremeció visiblemente y miró a su
alrededor, murmurando: “¿Está roto el termostato o algo así?”
Sin embargo, Yuuto no sintió nada extraño.
Mientras Yuuto estaba sentado allí confundido, una oficial
femenina apareció detrás de la pantalla de partición que seccionaba
el rincón en el que estaban.
―Por‖ favor, discúlpeme. El transporte de este chico está aquí
para recogerlo.
―¿Mi‖transporte?‖―Preguntó Yuuto.
―Sí, tu padre.
―…Ya‖veo.
Técnicamente había sido una persona desaparecida por
alrededor de tres años. Era natural que llamaran a su familia en esta
situación. Él no podía culparlos exactamente por eso.
Aun así, no podía dejar de pensar: no tenían por qué hacer eso.
―Bueno,‖ parece‖ que‖ su tutor está aquí, y por ahora no parece
que haya algo criminal en su caso.‖ ―El oficial de mediana edad
puso‖ énfasis‖ adicional‖ en‖ la‖ parte‖ “por‖ ahora”‖ por alguna razón,
pero saludó con la mano a Yuuto, despidiéndolo― Eres libre de irte.
Vete a casa y asegúrate de tener una larga y agradable charla
privada sobre las cosas, tal como querías.
Mientras el oficial regresaba a su anterior sonrisa casual, Yuuto
pensó que parecía un poco más tenso que antes. Tenía la sensación
de que el hombre estaba siendo mucho más cauteloso con él.
―Bien,‖bueno,‖hasta‖entonces…‖―Yuuto inclinó ligeramente la
cabeza, y luego se levantó.
109
Él no conseguiría nada quedándose aquí y hablando en círculos
con estas personas. Decidió despedirse rápidamente, aunque era
molesto que solo pudiera hacerlo gracias a su padre.
110
La Primera División del departamento de policía, era una
sección de oficina de Investigación Criminal, y la que manejaba la
investigación de los peores y más graves delitos: asesinato, robo a
mano armada, asalto, secuestro, etc. Para un policía que quería ser
detective, era el escenario perfecto para actuar.
―Ah.‖ Sí,‖ señor‖ ―Dijo‖ Saki― Quiero hacer un buen uso de la
fuerza que he acumulado hasta ahora.
―¡Heh! Esas peleas y persecuciones ásperas que ves en los
dramas de detectives en realidad no ocurren mucho, ¿sabes? Bueno,
dicho esto, es cierto que sigue siendo un trabajo peligroso.
―Sí‖señor.
―En‖ese‖caso,‖trabaja‖para‖mejorar‖tu‖capacidad‖de‖detectar‖el‖
peligro un poco más.‖ ―Asamiya puntualizó esto con una mirada
fulminante hacia Saki.
A diferencia de los ojos amistosos que le había dirigido a Yuuto
antes, esta era una mirada aguda que parecía atravesar su objetivo.
Saki tragó saliva una vez antes de responder: ―¿Qué‖ quiere‖
decir exactamente, señor? ¿Ese chico era realmente tan peligroso?
―Sí.‖No‖te‖dejes‖engañar‖por‖las‖apariencias.‖Ese‖chico‖es malas
noticias,‖ no‖ hay‖ error‖ al‖ respecto.‖ ―Asamiya‖ se‖ subió‖ la‖ manga‖
derecha. El tono agudo de los músculos de su brazo se destacó de
inmediato, incluso a través de su pelo un poco grueso.
Y había algo más que se destacaba.
―Échale‖un‖buen‖vistazo.‖Todavía no se me ha pasado la piel de
gallina. Ese pequeño punk dejó escapar un poco de su ira, y esto es
lo que sucedió. Tú también sentiste algo, ¿verdad? ¿Un escalofrío
repentino?
111
―O-Oh,‖eso.‖Yo… pensé que tal vez la calefacción de la oficina
se había descompuesto o algo así.
―¡Idiota!‖ ―Asamiya le dio con un dedo a Saki en la frente―
¡Es por eso que dije que necesitas trabajar en tus sentidos! ―El‖
oficial mayor negó con la cabeza, exasperado.
―Claro,‖ podré estar trabajando aquí en seguridad a la
comunidad‖ ahora… Pero estás hablando con un hombre que pasó
veinte años en la División 4 de IC, lidiando con el crimen
organizado. He tenido más que algunas fiestas con jefes yakuza, cara
a‖ cara.‖ Pero‖ ese‖ chico… hizo que incluso esos peces gordos se
sintieran como gatitos desamparados en comparación.
―¿T-Tanto‖así…? ―Saki realmente no podía creer eso.
Una parte de él se aferraba a la idea de que tal vez, los instintos
de Asamiya estaban apagados…‖Pero, por otro lado, Asamiya era de
hecho, un veterano de la 4ta División del buró de Investigación
Criminal. (Sin embargo, en la actualidad, la división se había
ramificado en su propio departamento y el nombre oficial había sido
cambiado a Oficina de Control del Crimen Organizado).
Su grupo se había especializado en tratar con organizaciones
criminales, y su habilidad había sido tal que, incluso los patriarcas
yakuzas con subordinados numerados en centenares, le habían
prestado mucha atención. Si un hombre así estaba siendo tan firme
en su evaluación, Saki no podía negarlo por completo.
Asamiya se estremeció al recordar la escena anterior: ―Es‖ la‖
primera vez que veo a alguien con ojos así. ¿Por qué clase de
infierno tuvo que arrastrarse ese niño punk para llegar a ser así a
una edad tan joven?
Ellos nunca lo sabrían…
112
―Lo‖ siento,‖ sé‖ que‖ esto está reduciendo tu valioso tiempo de
trabajo.‖ ―Yuuto puso un énfasis bastante obvio en esas últimas
palabras, agregando una burla.
En realidad, no sentía ni un poco de pena; estaba aprovechando
la oportunidad para frotarse en el hecho de que mientras su madre
fallecida había estado en estado crítico, su padre había priorizado su
trabajo. Era consciente de lo infantil que era en este momento, pero
frente a su padre, no podía evitar tomar esta actitud hostil.
Su padre, por el contrario, no dijo más que esas pocas palabras
e hizo un gesto hacia el camión:
―No‖es‖un‖problema.‖Entra.‖Nos‖vamos‖a‖casa.
Era el mismo camión blanco pequeño que hace tres años. La
sola idea de estar sentado en esa pequeña cabina solo con su padre,
hizo que Yuuto sintiera que iba a asfixiarse.
―No,‖estoy bien. Voy a caminar a casa.
―Solo‖entra.‖Hay‖un‖poco de lo que tenemos que hablar.
―¿Hablar?
Esto era bastante inesperado. Yuuto había pensado que su
padre‖no‖estaba‖interesado‖en‖él― o en realidad, en el concepto de la
familia.
―…Bien.‖―Yuuto asintió y se sentó en el asiento del pasajero.
Su padre también entró y el camión se puso en marcha.
Yuuto no miró en dirección a su padre, en cambio miró, por la
ventana: ―Así que, ¿qué es de lo qué quieres hablar?
―Se‖trata‖de‖lo‖que‖va‖a‖pasar después.‖―Dijo‖su‖padre― ¿Que
planeas hacer? ¿Vas a volver a la escuela?
113
―…Oh. Um.
Honestamente, él no había estado pensando en eso en absoluto.
De vuelta en Yggdrasil, sus pensamientos se habían centrado
completamente en tratar de volver a casa. Lo que haría después de
eso se había sentido tan lejos, que nunca había entrado realmente en
la imagen.
―La‖temporada‖de‖ex{menes‖de‖ ingreso‖ya‖ha‖pasado. ―Dijo‖
su padre― Si quieres comenzar las clases de inmediato, deberás
hacerlo en algún lugar como una escuela nocturna a tiempo parcial.
―……‖―Yuuto no dijo nada.
De repente, la realidad había sido lanzada en su cara.
Había tenido el plan vago, en el fondo de su mente de, en algún
momento comenzar a asistir a la misma escuela a la que asistía
Mitsuki… Pero ahora, realmente pensando en ello, si no hubiera
sido enviado a Yggdrasil, estaría en su segundo año de escuela
secundaria.
Estaba el problema de sus años de educación perdidos, la
brecha en sus estudios y la diferencia de edad. Era demasiado tarde
para que alguien como él volviera a llevar una vida estudiantil
normal. Una vez más, sintió el peso de los tres años de tiempo que
habían pasado.
―¿O‖empezar{s‖a‖trabajar‖en‖su‖lugar? ―Preguntó su padre.
―Eso‖podría ser realmente una buena idea.
Asistir a la escuela significaría tener que depender
financieramente de su padre durante el tiempo que él fuera un
estudiante.
Él preferiría evitar eso.
114
Si iba a colocar el ser autosuficiente como su primera prioridad,
obtener un trabajo y un ingreso era la manera más rápida de
avanzar.
―Pero‖no‖habrán buenos trabajos para alguien que ni siquiera
se ha graduado de la escuela secundaria.‖―Las palabras de su padre
una vez más empujaron la realidad en su rostro.
Eso también era completamente correcto.
No había espacio para que Yuuto le contestara. Así que
respondió en un tono casi indiferente:
―Bueno, funcionará de alguna manera.
―La‖sociedad‖es‖mucho‖más dura de lo que crees que es.
―Estoy‖seguro‖que‖lo‖es.‖Pero‖estaré‖bien.
Era cierto que las circunstancias que lo rodeaban eran, en una
palabra, difíciles. También podría ser cierto que estaba viendo las
cosas un poco ingenuamente. Pero Yuuto había sido lanzado de
cabeza a un mundo primitivo donde los fuertes aplastaban a los
débiles, donde no hablaba el idioma, y aún había sobrevivido.
Con esa experiencia respaldándolo, tenía la confianza y el
orgullo para decir que podría superar cualquier adversidad.
―Aun así, ¿qué pasa con esto de repente? ―Agregó‖ Yuuto―
Suenas casi como un padre. Eso está fuera de lugar para ti.
―Bueno,‖técnicamente‖soy tu padre.
―Hmph. Kaa-san fue mi madre. También hubo un tipo que me
cuidó bien en el lugar donde estuve durante tres años, un líder al
que‖acabé‖llamando‖“pap{”. Esos fueron mis únicos dos padres. No
tú, el hombre que abandonó a Kaa-san.
―…Ya‖veo.
La conversación se detuvo.
115
El único sonido fue el ruido del motor reverberando a través de
la cabina del camión. Llegaron a‖la‖casa‖poco‖después‖ de‖eso― No
fue un viaje tan largo.
Cuando Yuuto salió de la camioneta, su padre dijo que
regresaría al trabajo y se fue. Yuuto chasqueó la lengua mientras
miraba a la camioneta que se alejaba, y maldijo, escupiendo sus
palabras: ―Al‖ menos‖ vuelve‖ con‖ algún‖ tipo‖ de‖ excusa,‖ intento de
mierda de un padre.
Una vez que Yuuto llegó a casa, llamó a Mitsuki para decirle
que había regresado de la estación de policía, ya que ella estaría
preocupada por él. Ella le dijo que se reuniera con ella en una
cadena de restaurantes cercana.
Esto era perfecto para Yuuto, quien todavía no había
almorzado, así que se dirigió directamente hacia allí.
Sin‖embargo…
¡Mitsuki, pequeña rata, me has engañado! Yuuto le dirigió una
mirada acusadora a su amiga de la infancia, sentada a su lado con
las manos juntas en un gesto de disculpa.
Con ella estaba otra chica, ahora sentada frente a Yuuto.
―¡Heh! ¡Oho! Hmm~… ―La‖chica‖lo‖estaba‖mirando‖de‖arriba‖
abajo, como si estuviera evaluando algún tipo de producto. No pudo
evitar sentirse increíblemente incómodo.
El nombre de la chica era Takao Ruri, y Mitsuki la había
presentado como su mejor amiga desde la escuela secundaria.
Tal como sucedió, ella vio a Yuuto y a Mitsuki juntos en la
tienda departamental, y mientras Yuuto estaba siendo trasladado a
la estación de policía, ella había traído a Mitsuki a este restaurante y
le había dado el tercer grado mientras tanto.
116
Al parecer, Yuuto había llamado durante la mitad de eso. Para
Ruri, esa había sido sin duda la oportunidad perfecta para que
Yuuto cayera directamente en su trampa.
Pensando en eso ahora, Mitsuki había estado actuando un poco
extraña durante la llamada. Se había dado cuenta de eso y había
venido corriendo aquí por preocupación, solo para que fuera
contraproducente de esta manera.
―Así‖ que‖ este‖ es‖ el‖ novio del que tanto he oído hablar, eh…‖
―Anunció Ruri.
―E-Espera, aun‖no‖estamos‖saliendo‖todavía,‖así‖que…
―Ohh,‖ todavía‖ no,‖ cierto.‖ ¡Todavía no!‖ ―Ruri‖ repitió‖ con‖ una‖
sonrisa muy, muy malvada.
―Uuuuuugh…‖ ―Gimió Mitsuki, con su cara de un rojo
brillante y se encogió en sí misma.
Ya estaba abrumada en este punto, por lo que Yuuto no podía
contar con la ayuda de ella en esta situación.
Ruri sonrió: ―Hee hee hee, he escuchado todo tipo de cosas
sobre ti de Mitsuki.
―Oh,‖¿es eso así?‖―La respuesta de Yuuto fue completamente
inexpresiva.
En el interior, tenía curiosidad por saber qué tipo de cosas se
habían dicho sobre él, pero sus instintos forjados en el campo de
batalla sonaban como campanas de alarma, diciéndole que no debía
reaccionar ante ella.
―Entonces,‖¿cómo‖te‖sientes‖acerca‖de‖Mitsuki? ―Exigió‖Ruri,
presionando hacia adelante de todos modos.
La pregunta fue tan repentina y directa que incluso Yuuto se
estremeció.
117
―¿Cómo…?‖Eso‖es,‖um… ―Yuuto‖tropezó‖con‖sus‖palabras,‖y‖
le lanzó una mirada a Mitsuki. Hacer la primera declaración de sus
verdaderos sentimientos frente a una tercera persona estaba fuera de
discusión, incluso como una broma.
―¡Mou, Ruri-chan!‖ ―Gritó‖ Mitsuki― ¡Esta es la primera vez
que lo conoces! ¡¿Qué estás diciendo tan de repente?! ―La cara de
Mitsuki estaba tan roja como una manzana, y sus ojos estaban llenos
de lágrimas.
Aun así, Ruri no le prestó atención.
―Bueno,‖ ya‖ sabes,‖ después‖ de‖ hacerte‖ esperar‖ durante‖ tres‖
años completos, ¡es justo que hacerlo venir y sacarle lo que siente
por… ouch, ouch, ouch, ouch!
De repente, Ruri fue interrumpida por una mujer de cabello
rubio que salió de detrás de ella y tiró de sus orejas.
―Lo‖siento‖por‖eso.‖Esta‖chica‖estaba‖siendo‖bastante descortés,
¿no?‖ ―Mientras‖ aún‖ tiraba‖ de‖ las‖ orejas‖ de‖ Ruri,‖ la mujer rubia
sonrió dulcemente.
Parecía tener alrededor de veinte años, más o menos. Era una
belleza esbelta que se parecía a una versión mayor de Ruri.
―¡Ouch, ouch! ¡Saya-nee! ¡Lo siento! ¡Lo sientooo! ¡Estaba
equivocada, ¿de acuerdo?! ¡Solo déjame iiiiir!
―No‖soy‖con quien necesitas disculparte.
―Uuugh… Mitsuki, Suoh-san, lo siento.‖―Se quejó Ruri.
―Bien.‖ ―Saya asintió con satisfacción y finalmente soltó las
orejas de Ruri, luego se sentó a su lado.
Ruri se tapó los oídos con las manos y murmuró: “Ughh,
duele…” para sí misma con lágrimas en los ojos. Incluso para un
miembro de su familia, ese trato fue bastante despiadado.
118
La hermosa chica mayor se encogió de hombros, luego le hizo
un gesto‖a‖Ruri‖mientras‖se‖presentaba:‖―Soy Takao Saya, su prima.
Encantada de conocerte.
―Um,‖ tú‖ eres… la persona que tiene experiencia con la
arqueología,‖ ¿verdad?‖ ―Preguntó‖ Yuuto― Soy Suoh Yuuto. Por
favor, permíteme darte las gracias por tu ayuda la última vez. Fue
muy útil.
―Oh, ciertamente conoces de modales. Ojalá mis primos
pequeños pudieran aprender una cosa o dos de ti.
―Ahaha…‖―No estaba seguro de cómo responder a eso, por lo
que Yuuto solo pudo dejar escapar una risa seca.
―Siempre‖ he‖ querido‖ tener‖ la‖ oportunidad‖ de‖ hablar‖ contigo‖
directamente. Ahora mismo estamos en las vacaciones de primavera,
así que volví a casa y resulta que regresaste al mismo tiempo,
¿sabes? Pensé que esta era una buena oportunidad. Espero que eso
no sea un problema.
―No,‖ en‖ realidad‖ es‖ lo‖ contrario.‖ ―Dijo‖ Yuuto― También
quería tener la oportunidad de hablar contigo.
―Hm.‖ Tienes‖ un‖ aire‖ realmente compuesto sobre ti para
alguien‖ de‖ tu‖ edad.‖ Y‖ aunque‖ est{s‖tranquilo,‖ hay‖ un‖ cierto‖ “peso”
que siento proviniendo de ti. Supongo que ese es el tipo de
comportamiento que debería esperarse de alguien que comanda a
decenas de miles de personas por debajo de él. ―Con una mano en
su barbilla, Saya asintió como si confirmara sus pensamientos.
Yuuto no pudo evitar encogerse de hombros y soltar una risita
irónica: ―Creo‖ que‖ lo‖ que‖ sientes‖ es‖ algo‖ m{s‖ parecido al efecto
placebo, en realidad.
119
―Mmm, ¿en serio? Bueno, entonces lo dejaremos así. Oh,
cierto, voy a pagar la comida, así que ordena lo que quieras. No te
contengas; puede que no lo parezca, pero sucede que me gano la
vida bastante bien.
―Oh, está bien.‖―A instancias de Saya, Yuuto abrió el menú.
Ruri lo había atacado tan rápido que aún no había tenido
tiempo de hacer un pedido.
No le interesaba exactamente la idea de que la gente pagara por
él, pero con una dama adulta haciendo tal declaración, como la
persona más joven, en realidad sería grosero rechazarla. Así que
Yuuto decidió aprovechar su amabilidad en este caso.
A medida que avanzaba y pedía algo al azar del menú del
almuerzo, Saya abrió su computadora portátil.
―Ahora‖ bien,‖ ¿me‖ contar{s‖ tu‖ historia? ―Preguntó de
inmediato. Parecía que estaba completamente preparada para una
larga charla.
Yuuto asintió: ―Estoy‖ bien‖ hablando‖ de‖ eso,‖ pero‖ no‖ estoy
seguro de por dónde empezar.
―Est{‖bien si empiezas desde el principio.
―De‖acuerdo‖entonces…
Con algo de té de oolong del bar de bebidas del restaurante en
la mano para calmar su garganta, Yuuto comenzó a contar todo
desde el principio.
―Justo‖después‖de‖que‖me‖llamaron‖allí,‖realmente‖no‖tenía‖ni‖
idea de lo que estaba pasando. Pero aún recuerdo claramente la fría
sensación de la espada de Sigrún contra mi garganta. Mi propia
sangre se congeló, como dicen.
120
―Mm-hm, sí. Como era de esperar, esto es mucho más real
directamente de ti que de segunda mano.‖ ―Saya hizo pequeños
comentarios mientras escuchaba atentamente, mientras tocaba el
teclado de su computadora portátil. Naturalmente, ella era una
mecanógrafa.
Yuuto tenía una computadora de escritorio en su propia casa,
pero para alguien como él que usaba casi exclusivamente un
smartphone, ver a alguien teclear tan rápida y limpiamente, era
realmente impresionante.
―Mmm… la divergencia de la mitología es, en general, como
predije de antemano, pero la parte más vital es que lo más
contradictorio, es lo que realmente me preocupa.‖ ―Los dedos de
Saya dejaron de escribir y comenzaron a tocar rítmicamente sobre la
mesa.
―¿La‖parte‖m{s‖vital,‖dices?‖―Preguntó Yuuto.
―Sí. Cuando‖ fuiste‖ convocado‖ a‖ ese‖ mundo… es decir, en
términos de la mitología nórdica, fue el momento en que Fenrir fue
capturado y obligado por Gleipnir.
―¿Bien…?
―En‖ los mitos, los dioses de Ásgarðr deciden encarcelar a
Fenrir, quien es profetizado que traerá el desastre sobre ellos. Usan
una cadena de hierro llamada Læðingr, pero se rompe. Después de
eso, preparan una cadena que es el doble de fuerte que Læðingr,
llamada Drómi, pero Fenrir también la rompe fácilmente.
―Suena‖como‖una‖bestia incontrolable y desenfrenada.
―Sin‖embargo,‖estamos‖hablando‖de‖ti.‖―Dijo‖Saya― ¿Cierto,
señor Hróðvitnir,‖‖“El‖Lobo‖Infame”?
121
Saya se rió un poco por esto, pero para Yuuto, realmente no
sentía que esta historia tuviera alguna relación con él, por lo que la
broma no fue tan clara.
Ella continuó: ―Entonces,‖lo‖que‖esto‖significa‖es‖que‖podemos‖
interpretar eso como una descripción de que se hicieron varios
intentos para llevar a cabo un ritual de invocación, pero ninguno de
ellos antes, pudo invocarte con éxito.
―Hmm‖ya‖veo…
―Y‖ así,‖ los‖ dioses,‖ habiendo‖ llegado‖ al‖ final‖ de‖ su‖ paciencia,‖
formaron una cadena mágica hecha enteramente de materiales que
no existen en este mundo, y la llamaron Gleipnir. Más específicamente,
se preparó bajo la dirección del sirviente del dios Frey, Skírnir.
―¡Espera,‖ Skírnir‖ es…! ―Los ojos de Yuuto se agrandaron al
escuchar esa palabra familiar.
―Así‖ es,‖ es‖ la‖ runa‖ que‖ maneja‖ tu ayudante, Felicia. Hay
algunos que teorizan que Skírnir también era un espía que trabajaba
para Surtr, pero tal vez podemos decir que las cosas no estaban
demasiado cerca, ni demasiado lejos.
―Oye,‖ella‖no‖es‖ningún‖tipo‖de‖espía.‖―La respuesta de Yuuto
fue un poco hosca― Ella ha estado a mi lado todo este tiempo.
Felicia había sido completamente amable y leal con él desde el
momento en que estaba indefenso y era un inútil, cuando sufrió las
burlas de todos los demás como Sköll, “El‖ Devorador‖ de‖
Bendiciones”. Naturalmente, no le gustaba que hablaran de ella
como si fuera algún tipo de espía.
―Bueno,‖ en‖ ese‖ punto,‖ podríamos‖ poner‖ a‖ Yngvi‖ del Clan
Cuerno en la ecuación, y proponer algunas teorías temporales.
122
―Dijo‖Saya― Pero eso nos desviaría, así que dejémoslo de lado por
ahora.
―Escucharte decirlo me hace pensar en eso aún más.
―Por‖ahora,‖solo‖déjame‖continuar hablando sobre Gleipnir.
―…Claro. ―A regañadientes, Yuuto asintió.
―Así‖ que‖ con‖ Gleipnir,‖ los‖ dioses‖ nórdicos‖ finalmente‖ logran‖
sellar a Fenrir. Y también fuiste atado exitosamente al mundo de
Yggdrasil. Está bien hasta este punto, pero al menos, por lo que he
escuchado de ti, falta un elemento importante que es absolutamente
necesario para la historia.
―¿Un‖elemento‖que es absolutamente necesario?
―Exactamente.‖ El‖ dios‖ de‖ la‖ guerra, Tyr. Hay un episodio en
los mitos en el que, para capturar a Fenrir, termina sacrificando su
propio brazo derecho. Pero en tu historia, no hay nada que coincida
con eso.
―¿Podría‖ pap{…‖ Quiero decir, podría el patriarca anterior,
Fárbauti, ser eso? Su Segundo al Mando, o en otras palabras, su
mano derecha,‖Loptr,‖fue…
―Mm-hm, también pensé en esa posibilidad, pero parece que
no encaja. Tyr es el dios de más alto nivel en el panteón nórdico. Y,
discúlpame si esto es grosero, pero tu predecesor fue, en el mejor de
los casos, el jefe de un pequeño clan regional, ¿verdad?
―¿De más alto nivel? ¿No era Odín el dios principal de la
mitología‖ nórdica?‖ ―Yuuto‖ no‖ estaba‖ increíblemente‖ familiarizado‖
con la mitología, pero incluso él sabía eso.
―Sí,‖ él‖ lo es en la versión de la mitología nórdica que se
transmite hoy en día. Pero en el período más antiguo de la historia
de la mitología, Tyr era el dios de la ley, la prosperidad y la paz, el
123
dios más alto. Después de eso, hubo una larga era de feroces
guerras, y en medio de eso, la mayoría de la fe se cambió a Odín, el
dios de la guerra. Tyr fue reducido a un dios de la guerra menor, un
dios de los soldados .
―El‖ mundo‖ de‖ los‖ dioses‖ suena‖ como‖ una‖ sociedad‖ dura.
―Dijo Yuuto, haciendo una mueca.
Y debido a que había mencionado el nombre anteriormente, no
pudo evitar recordarlo de nuevo: originalmente, se suponía que
Loptr conseguiría el título y la posición del Octavo Patriarca del
Clan Lobo. Pero el que lo había obligado a alejarse de ese destino,
fue Yuuto.
―Tienes‖razón.‖―Dijo‖Saya― Al final, los dioses son algo que
los humanos inventaron, así que se podría decir que sufren las
mismas faltas y consecuencias que en el mundo humano.
La conversación se prolongó durante mucho tiempo.
Yuuto finalmente terminó su narrativa.
―…Y así, cuando esta mujer Sigyn usó el Seiðr Fimbulvetr en
mí, antes de que lo supiera, estaba en la habitación de Mitsuki, y así
es como terminé aquí. Bueno, eso es todo.
Habiendo terminado de hablar, Yuuto respiró y exhaló
profundamente. Intentó contar su historia de manera resumida, pero
aun así, habían pasado más de cuatro horas desde que había
comenzado. Era comprensible que estuviera agotado.
―Hm,‖gracias.‖―Dijo‖Saya― Todo eso fue muy fascinante.
Terminando su mecanografía con un fuerte ¡clack! de su dedo
anular en la tecla enter, Saya levantó sus brazos y se estiró.
―No,‖ gracias a ti por tomarte el tiempo para escucharme.
―Yuuto inclinó su cabeza profundamente hacia ella.
124
“Fui a otro mundo y vivía como algo como un rey” era una historia
completamente ridícula, y ella lo había tomado en serio,
escuchándolo todo y tomando notas todo el tiempo. Estaba
increíblemente agradecido con ella.
―No‖ tienes‖ nada‖ que‖ agradecerme.‖ ―Dijo Saya― Al final,
incluso después de escuchar todo eso, todavía no puedo identificar
dónde o cuándo estabas. ―Ella se llevó una mano a la boca,
frunciendo el ceño pensativamente.
―Si‖ no‖ pudiste‖ resolverlo,‖ entonces…‖ ―Yuuto suspiró,
sintiéndose un poco deprimido por esa conclusión.
Realmente quería saber exactamente dónde había estado y en
qué momento. Por supuesto, eso era porque no podía dejar de
pensar en lo que vendría después en la historia.
Quería que todos en el Clan Lobo pudieran vivir vidas
pacíficas. Si eso fuera posible, entonces bien… pero si estuvieran
siguiendo el hilo de la mitología nórdica, en el futuro cercano, una
gran guerra equivalente al fin del mundo iba a suceder.
La ansiedad seguía creciendo dentro de él.
―Siguiendo‖su‖raza,‖idioma,‖creencias‖espirituales,‖vestimenta‖
y similares, habría asumido que estabas en algún lugar del área de
Europa del Este, pero la geografía de esa región es claramente
diferente.‖―Saya comenzó a escribir de nuevo.
Inclinó la pantalla de su computadora portátil para que Yuuto y
los demás pudieran verla. Ella tenía un mapa del continente europeo
en exhibición.
Yuuto había visto mapas como éste muchas veces en su
smartphone, pero verlo en un monitor de computadora más grande,
lo hacía mucho más fácil de leer.
125
Yuuto comenzó a trazar la línea de latitud de 53 grados de
izquierda‖ a‖ derecha.‖ ―Correcto. Debería haber tres cadenas
montañosas‖muy‖grandes,‖pero…
―Pero‖definitivamente‖no‖hay‖ni una sola en el área, ¿verdad?
―Correcto…‖
El área sobre la que trazó su dedo era una amplia zona verde.
No había nada del color marrón oscuro utilizado para indicar altas
cordilleras.
―Si‖ vamos‖ tan‖ al‖ este‖ como‖ a‖ China,‖ entonces‖ la‖ raza‖ de‖ la‖
gente no coincide, y si vamos a América del Norte, hay montañas,
pero el océano está directamente al oeste de ellas.‖―Reflexionó― En
el mundo en el que estaba, al oeste de las cordilleras había una gran
área de tierra con regiones como Álfheimr y Vanaheimr.
―Tan‖ misterioso‖ como‖ siempre.‖ ―Asintió‖ Saya― Esta es una
pregunta un poco básica, pero, ¿crees que calculaste mal cuando
calculaste tu latitud?
―También‖sospeché‖eso, y lo investigué una y otra vez.
―Hmm…
―Quiero‖decir,‖si‖vamos‖a‖la‖línea‖de‖latitud‖de‖45‖ grados, tal
vez estén los Alpes…
―No,‖ por‖ lo‖ que‖ me‖ dijiste,‖ la‖ topografía‖ de‖ los Alpes es
claramente‖diferente…‖¿Hm? ―Saya se congeló.
De repente, ella lo miró con los ojos entrecerrados, tan
intensamente que Yuuto dio un paso atrás, pero fue como si ni
siquiera lo estuviera viendo.
―Alpes…‖“Álfkipfer”… así que eso es todo. Así que eso es lo
que es. Todo se ha reunido. Si lo consideramos no como 9,000 años,
126
sino como 900 años, entonces esa forma termina encajando más
naturalmente con la era.
Saya estaba murmurando para sí misma, y aparentemente
estaba de acuerdo con sus propias hipótesis, pero Yuuto y los demás
se quedaron completamente excluidos.
―Um,‖¿Saya-san?‖―Preguntó Yuuto.
―¡Ah!‖―Saya jadeó y se giró hacia su computadora portátil, y
comenzó a escribir a una velocidad febril como si estuviera poseída.
Y con la misma rapidez cerró de golpe la computadora portátil y se
levantó.
―¡Hay algo que tengo que revisar, así que me iré! ¡Aquí está el
pago! ¡Adiós! ―Sacó‖ un‖ billete‖ de‖ su‖ billetera‖ y‖ lo‖ arrojó‖ sobre‖ la‖
mesa, luego pasó el registro y salió del restaurante.
Era‖exactamente‖el‖tipo‖de‖comportamiento‖err{tico,‖―marchar‖
al ritmo de‖mi‖propio‖tambor― que se podría esperar de una genio.
127
Se le temía como guerrero general que podía enfrentarse a un
ejército él mismo. Pero incluso este temible guerrero conocido como
Dólgþrasir, “El Tigre Hambriento de Batalla”, había sido fácilmente
rechazado por cierto hombre, e incluso con el Clan Pantera luchando
junto a él, ese hombre había rechazado su asalto de nuevo.
―Para‖ que‖ Suoh-Yuuto realmente sea derrotado tan
f{cilmente… ¿estás seguro de que esto no es una especie de mentira?
En la batalla anterior, ambos clanes trabajaron juntos para
atacar al Clan Lobo, e incluso los golpearon cuando menos lo
esperaban, y aún así no pudieron derrotarlos. Era difícil creer que el
Clan Lobo que había resistido eso, sería derrotado por el Clan
Pantera actuando solo.
―Sí,‖ también‖ me‖ pregunté‖ si‖ podría‖ ser‖ desinformación,‖ pero‖
parece que no hay error.‖―Dijo Þjálfi.
―Est{s‖bromeando… Suoh-Yuuto debería haber sido cauteloso
de un asalto nocturno. ¿Cómo pudieron lograrlo?
Hveðrungr era un gran general; eso era verdad. Él era el tipo
que podía atacar cualquier pequeña debilidad en el segundo en que
la revelaras, y tenía una obsesión con la victoria de la que Steinþórr
carecía, junto con una mente lógica y sin escrúpulos. Era un hombre
con el que no podías bajar la guardia.
Aun así, Steinþórr no podía entenderlo.
Sabía en su cabeza que, tanto la victoria como la derrota eran
una cuestión de la guerra, que ningún comandante podría ganar el
cien por ciento‖de‖sus‖batallas,‖pero…
Þj{lfi‖dijo:‖―Hay‖algo por lo que los soldados del Clan Pantera
han estado haciendo un gran revuelo. Podría ser relevante.
128
―¿Qué?‖Dímelo.‖―Steinþórr hizo un gesto de impaciencia con
la barbilla.
―Bien. “Suoh-Yuuto se ha ido. Sin su comandante en jefe, no
tenemos nada más que temer del Clan Lobo”.
―¿Se‖ha‖ido?‖―Steinþórr‖repitió― ¿Qué significa eso?
―Lamentablemente,‖no‖lo‖sé.
―¡Ese‖ maldito hermano enmascarado mío! Será mejor que no
haya cometido un asesinato. ―Steinþórr escupió las palabras y
chasqueó sus nudillos.
Ciertamente, con Yuuto desaparecido, sería comprensible
pensar que el Clan Lobo podría sufrir una gran derrota después. Sin
embargo, aunque sabía que cosas como esta ocurrían en la guerra,
esta era una decepción increíble.
―Entonces,‖ ¿qué haremos‖ de‖ aquí‖ en‖ adelante?‖ ―Preguntó
Þjálfi.
―Nos‖uniremos‖al‖ataque‖de‖Gashina.‖―Gruñó‖Steinþórr― No
podemos dejar que el Clan Pantera lo consiga para ellos mismos,
después de todo.
El Fuerte Gashina originalmente había estado bajo el control
del Clan Relámpago. No podían volver a la capital de su clan,
Bilskírnir, sin al menos recapturar eso.
Yuuto a menudo se refería‖a‖Steinþórr‖como‖simplemente‖“ese‖
idiota”, pero en realidad, no era solo un tonto. Cuando se trataba de
estos asuntos de guerra, Steinþórr entendía lo esencial.
Steinþórr se rascó la cabeza, luego suspiró y murmuró para sí
mismo a medias:
―Pero,‖para‖ser‖honesto,‖ya‖no me siento emocionado por esto.
129
Mientras tanto, en la habitación del comandante del Fuerte
Gashina, Olof estaba atormentando su cerebro sobre qué hacer a
continuación. Había sido designado para suceder al ausente Yuuto
como comandante en jefe del Ejército del Clan Lobo, pero esta
situación lo tenía desesperado.
La enorme pérdida de su última batalla los había dejado con un
gran número de bajas, y la moral de las tropas era
irremediablemente baja.
Además de eso, la estructura del Fuerte Gashina en sí, había
sido dañada en algunos lugares durante una batalla anterior con el
Clan Relámpago por el control de la fortaleza, y su capacidad para
funcionar como un bastión defensivo se redujo drásticamente.
Los suministros de alimentos almacenados aquí también
habían sido tomados por el enemigo en ese entonces.
El ejército del Clan Lobo había estado transportando alimentos
junto con su formación, pero incluso la mayor parte había sido
capturada por el enemigo en el caos, después de su derrota en el
campo. Lo que quedaba no podía durar mucho. Definitivamente no
podían librar una defensa de asedio tan larga como esta.
Por supuesto, el Clan Relámpago tenía a Steinþórr y su runa
Mjǫlnir,‖ “El Destructor” y el Clan Pantera tenía el trabuquete. Con
armas destructivas como esas en los ejércitos enemigos, Olof no
imaginaba que pudiera resistir mucho tiempo contra ellos, de
cualquier manera.
―¿Deberíamos‖ abandonar‖ a‖ Gashina‖ y‖ huir, entonces? ―Olof
murmuró para sí mismo con una expresión de preocupación.
130
El Clan Pantera ya había establecido formaciones en el estrecho
paso de montaña cercano, pero todavía existía una larga ruta de
desvío alrededor de las montañas que el Clan Lobo había utilizado
durante‖ su‖ estrategia‖ de‖ “sacar al tigre de su guarida en la
montaña”. El Clan Pantera todavía no había terminado de rodearlos
con tropas en esa dirección, por lo que podrían intentar escapar
usando esa ruta.
Sin‖embargo…
―¿Podríamos incluso huir con éxito? ―Agregó‖ Olof con un
gemido.
Las fuerzas del Clan Lobo estaban principalmente compuestas
de infantería. Mientras tanto, las fuerzas del Clan Pantera estaban
formadas enteramente de caballería. La diferencia en la movilidad
de sus ejércitos era enorme. En otras palabras, incluso si se tomaran
un descanso, el enemigo podría alcanzarlos.
Era bien sabido que la mayoría de los asesinatos en una batalla
se producían después de que se había decidido un intercambio inicial,
lanzando ataques de persecución contra el perdedor del combate a
medida que se retiraban. Por esta misma razón, un ejército en la
guerra sufría sus mayores bajas cuando era atacado mientras huía.
―¿Sería‖ mejor‖ si‖ nos‖ comprometemos‖ a‖ hacer‖ nuestra‖ parada‖
aquí en el lugar, y causar más pérdidas‖ a‖ nuestros‖ enemigos?‖ ―Se
preguntó Olof en voz alta― ¿Sería eso lo mejor que podría hacer el
Clan Lobo a largo plazo?
Sin embargo, eso lo devolvió al hecho de que el ejército del
Clan Lobo estaba lleno de heridos en este momento, y con la moral
por el suelo, sin forma para luchar de manera efectiva.
131
Cualquiera de las dos opciones parecía prometer solo un
resultado infernal, y Olof había estado atrapado yendo en círculos
sobre este tema durante una hora. Pero el tiempo era limitado;
necesitaba tomar esta decisión y acabar de una vez.
En ese momento, una voz lo llamó:
―Gran‖Hermano Olof, ¿tienes un minuto?
―Oh,‖ Sigrún.‖ ―Dijo― ¿Qué pasa?‖ ―Con una expresión y un
tono de voz claramente agotados, Olof hizo un gesto para invitar a
la chica de cabello plateado a la habitación.
Sigrún se paró frente a él y se inclinó una vez. Cuando ella
levantó la cabeza, él vio que sus labios estaban fuertemente
apretados en una expresión de resolución sombría.
―…Hm. ―Olof sintió que esto no era un asunto ordinario, y se
enderezó en su silla, indicando que ella continuara.
Sigrún tomó un pequeño suspiro: ―Gran‖Hermano,‖la‖Unidad
Múspell y yo permaneceremos en esta fortaleza y mantendremos al
enemigo controlado aquí. Por favor, usa esa abertura para sacar a la
fuerza principal del ejército y escapar.
―¿¡Qu―? ―Olof levantó la voz, pero su súbita petición lo
había dejado sin palabras.
Las Fuerzas Especiales Múspell de Sigrún, ―o la Unidad
Múspell― eran un grupo formado por los guerreros más elitistas del
clan, pero solo contaba con unos trescientos soldados. También
habían aprendices, pero incluso incluyéndolos, todavía eran menos
de quinientos en total.
La lucha contra los ejércitos de los clanes Relámpago y Pantera
con solo esos números, no solo era irrazonable.
Era un sin pensar absurdo.
132
En otras palabras, esto era…
―Tú… tienes la intención de sacrificarte, entonces.
―Mi‖ trabajo‖ es‖ pelear‖ al‖ frente‖ de‖ la‖ manada,‖ liderar‖ la‖ pelea‖
para proteger a todos.‖ ―Dijo‖ Sigrún― Ese es el deber que se le ha
impuesto a cada Mánagarmr a través de las generaciones. Todo va a
estar bien. Por el método que sea necesario, definitivamente te
aseguraré el tiempo suficiente para que todos puedan escapar.
―Urrgh…‖ ―Olof gruñó, y se llevó una mano a la boca
mientras pensaba.
Ciertamente parecía que ese era el único movimiento bueno.
En ese escenario, mientras el cuerpo principal del ejército del
Clan Lobo huía, las fuerzas del Clan Pantera definitivamente no
cargarían más allá del Fuerte Gashina para perseguirlos. Si tuvieran
que ignorar y pasar por una fortaleza con sus enemigos aún adentro,
se estarían convirtiendo en objetivos potenciales de un ataque de
pinzas perfecto desde la parte posterior y frontal.
De lo que Olof había observado hasta ahora, Hveðrungr no era
el tipo de comandante tonto que haría eso. Dicho de otra manera,
esto significaba que hasta que, el Clan Pantera terminara de capturar
el Fuerte Gashina, la fuerza principal del Clan Lobo podría huir sin
recibir ningún ataque de ellos.
Y si enfrentar al enemigo en la línea del frente para proteger a
todos era el deber del Mánagarmr, también era el deber del
comandante en jefe hacer los sacrificios necesarios para proteger al
ejército― ser el único que tomara esa decisión y diera la orden.
Olof tomó un largo, largo respiro, luego lo dejó escapar
lentamente. Levantándose, caminó rápidamente hacia el lado de
Sigrún y le puso una mano en el hombro izquierdo.
133
―Lo‖siento,‖y‖gracias.‖Entonces,‖le‖dejaremos‖el‖resto…‖¡A mí!
*¡Thwack!*
De repente, Olof golpeó a Sigrún con el puño.
Sigrún reaccionó al ataque en un instante al bloquearlo
reflexivamente con su brazo derecho.
―¡¿Que estas― ¡¡Augh!!‖ ‖ ―Su lesión resintió la fuerza del
impacto, y su rostro se contrajo de dolor.
Olof no pasó por alto aquella apertura que le dio. Más bien, su
ataque había sido calculado para crearla.
―¿Cómo planeas luchar con el brazo con el que empuñas tu
espada‖en‖esa‖forma?‖―Exigió― ¡Hah!
―¡Gugh!‖ ―Sigrún dejó escapar un gruñido sin palabras
cuando el seguimiento de Olof la golpeó justo en el plexo solar. Él la
había golpeado con cada onza de su fuerza detrás del ataque.
―Olof…‖ tú…‖ ―Incluso Sigrún no podía quedarse de pie
después de eso. Cayó de rodillas, luego se desplomó en el suelo,
donde permaneció inmóvil.
Al parecer ella había perdido el conocimiento.
―Heh.‖ Gracias‖ a‖ ti,‖ he‖ tomado‖ una‖ decisión.‖ ―Dijo‖ Olof,‖
mirándola― Es mi responsabilidad soportar esta derrota. ¿Cómo
podría escapar sin vergüenza y dejar a mi linda hermanita jurada
limpiar mi desorden?
Mientras hablaba, su expresión no mostró más signos de
duda―‖ Era el rostro de un hombre que había encontrado su
resolución.
134
Acto 4
La vista estaba llena de innumerables flores de cerezo, en la
gloria de su pleno florecimiento. Yuuto se encontró simplemente
abrumado por su brillante y vibrante belleza.
Por supuesto, esta no era la primera vez que veía algo como
esto, pero realmente había algo relacionado con las flores de cerezo,
algo que tiraba de las cuerdas de un corazón japonés.
Habían pasado tres días desde su regreso de Yggdrasil.
Todavía no había recibido ningún contacto de Felicia, y Mitsuki
había aprovechado la oportunidad para invitarlo, casi a la mitad,
obligándolo a ir con ella a un evento de observación de flores.
―Tan‖loco‖como‖siempre,‖ya veo.‖―Murmuró.
Los numerosos árboles de cerezos estaban dispuestos alrededor
de un estanque. En la base de los árboles, los visitantes habían
extendido sábanas de picnic y mantas, y habían preparado cosas
como bentos y sake. No había un solo árbol con un espacio disponible
debajo de él.
Debido a la forma elegante en que se reflejaban los cerezos en la
superficie del lago, el Parque Hachio era famoso en esta región como
un gran lugar para ver las flores.
El clima estaba despejado, y era un domingo para empezar, por
lo que las grandes multitudes eran de esperarse.
―Oye,‖ no‖ creo‖ que‖ encontremos‖ un‖ lugar,‖ en‖ este‖ momento.
―Agregó Yuuto.
135
―No‖ te‖ preocupes‖ por‖ esa‖ parte.‖ ―Dijo Mitsuki, mirando en
alguna dirección― Veamos… ¡Oh! Ahí está. ¡Heeey, Ruri-chaaan!
―Mitsuki‖gritó‖y agitó su mano en el aire vigorosamente.
Eso pareció ser suficiente para llamar la atención de la otra
chica: ―¡Oh,‖ Mitsuki!‖ ¡Por‖ aquí,‖ por‖ aquí!‖ ―Estaba parada en un
lugar debajo del tercer árbol, justo delante de ellos, con el cabello
recogido en una cola de caballo, y ya estaba comiendo unos dango
dumplings dulces. Los saludó con la mano hacia ella.
Sonriendo, Mitsuki corrió hacia ella e intercambiaron un saludo
de cinco puntos.‖―¡Gracias‖por‖conseguir‖el‖lugar‖por nosotros! No
fue tan malo, ¿verdad?
―No, no, en lo más mínimo. ¿Qué te parece? ¿No es este el
mejor lugar?
―¡Sí, así es, Ruri-chan!
Los dos se rieron y charlaron alegremente la una con la otra.
En marcado contraste, Yuuto arrugó la cara con disgusto. Fue
solo hasta ayer que había tenido que enfrentarse a las miradas de
juicio y las burlas de esta chica.
―Suoh-san, vamos, no pongas esa cara.‖ ―Dijo‖ Ruri― Ya me
disculpé por ayer, ¿verdad?
―¿Qué‖ hay‖ de‖ Saya-san?‖ ¿Ella‖ no‖ est{‖ contigo‖ hoy?‖ ―Sin
embargo, Yuuto ignoró a Ruri y miró a su alrededor, tratando de
encontrar a su prima mayor.
Saya era valiosa como una de las pocas personas que podían
apretar la correa de la chica descarada que tenía enfrente, por
supuesto, pero a Yuuto también le preocupaba el hecho de que ayer
se había dado cuenta de algo importante relacionado con el mundo
de Yggdrasil.
136
―Si‖est{s‖buscando‖a‖Saya-nee, ella ha estado ocupada leyendo
sobre un libro de aspecto difícil desde ayer. Tima-algo, creo que así
lo llamó ella. Y otro llamado Cri-algo.
―¿Qué‖quieres‖decir‖con‖“algo”…?
―Ahh,‖ bueno,‖ no‖ puedo‖ recordar‖ los‖ nombres‖ de‖ estilo‖
occidental y esas cosas, ahaha.‖―Dijo Ruri con una sonrisa.
Yuuto solo pudo dar un suspiro en respuesta.
Probablemente, era una importante pista clave para
desentrañar el misterio de Yggdrasil, pero de esta forma no tenía
idea de lo que era.
―Mira,‖ Saya-nee dijo que una vez que haya descubierto algo,
se pondrá en contacto, ¿de acuerdo? ―Las‖ palabras‖ de‖ Ruri‖ eran‖
demasiado indiferentes para ser tranquilizadoras, pero Yuuto estaba
de acuerdo con ella.
―Ah, sí, supongo que eso es cierto.
Podría haber vivido y trabajado en la edad de bronce, pero aún
era un completo ignorante en lo que respecta a la arqueología, sin
siquiera conocer los conceptos básicos. Sería mejor dejar que la
experta se encargue de la investigación. “Dejen el pan a los panaderos”,
como decía el dicho.
―De‖todos‖modos,‖lo‖que‖es‖m{s‖importante…‖―Volviendo su
mirada al paquete cuidadosamente envuelto en las manos de Yuuto,
Ruri se lamió los labios.
Al ver esto, Mitsuki dejó‖ escapar‖ una‖ pequeña‖ risita.‖ ―Hee,‖
hee, ¿no puedes esperar más? Lo tendré listo de inmediato.
―¡Yaaay! ―Ruri levantó los brazos en señal de celebración
cuando Mitsuki tomó el paquete de Yuuto y comenzó a desatar la
envoltura de tela.
137
Adentro había una pesada caja negra, hecha de cuatro capas
apiladas. Mitsuki separó las capas una por una y las colocó sobre la
manta de picnic.
―¡Whoooaa!‖ ¡Se‖ ve‖ tan‖ bien!‖ ―Ruri‖ estaba‖ tan‖ impresionada‖
que dejó escapar lo que era prácticamente un bramido profundo.
¿Tienes que tirar por la ventana la actitud de chica de esa forma?
Yuuto pensó con un poco de preocupación, pero no era como si no
entendiera su reacción.
Las bandejas en capas de la caja estaban llenas de cosas como
filetes de hamburguesas, pollo frito y el dulce aroma de la carne a la
parrilla, todos los platos favoritos de Yuuto.
Todo se veía tan bien visualmente, hasta el punto de que
prácticamente podría considerarse algo sacado de una imagen de
aspecto delicioso de un libro de cocina.
―¿Miyo-obasan hizo esto? ―Preguntó Yuuto.
―No,‖lo‖hice‖yo.‖―Contestó Mitsuki con naturalidad.
Los ojos de Yuuto‖ se‖ agrandaron:‖ ―E-Espera, ¿esto es
comestible…?
―¡¿Qu…‖ ¡Eso es cruel! ¡Tengo mucha confianza en mis
habilidades culinarias, ¿sabes?!
―Sí, dices eso, pero recuerdo esa vez en que casi me asfixié con
una de tus tartas de barro.
―¡¿Por‖qué‖est{s‖mencionando‖algo‖de‖hace‖tanto tiempo?!
―Oye,‖ Suoh-san, Suoh-san. ―Ruri‖ tiró‖ de‖ la‖ manga‖ de‖
Yuuto― La cocina de Mitsuki es muy buena. Tan buena que si yo
fuera un chico, me‖le‖habría‖propuesto.‖―Ella dijo eso con una cara
completamente seria.
138
―¿Qué? ¿En‖ serio?‖ ―Yuuto estaba asombrado― ¿Esta es la
misma‖Mitsuki‖que‖trajo‖un‖“chocolate” hecho a mano el día de San
Valentín una vez, y que estaba lleno de marcas y burbujas extrañas,
como un tipo de dulce‖envenenado…?
―¡Una vez más, ¿por qué estás sacando algo de hace tanto
tiempo?! Muy bien, entonces. No te daré ninguna, Yuu-kun. Ruri-
chan, comamos solo nosotras‖ dos.‖ ―Con‖ eso,‖ Mitsuki‖ retiró‖ la‖
porción que había sido colocada frente a Yuuto y se movió hacia el
espacio frente a Ruri.
―¡Bieeeen!
―¡Espera, no, Mitsuki! ¡No me hagas esto ahora! ¡Eso sería
demasiado cruel!‖ ―Protestó‖ Yuuto― ¡Era una broma, una broma,
¿de acuerdo?!
Con todo lo que había sucedido, Yuuto aún no había tenido la
oportunidad de comer bien desde que regresó a la era moderna.
Además, esta era la cocina casera de la chica que amaba.
Hablando francamente, él realmente quería comerla, aunque
supiera muy mal. Una sola mirada a la comida le había hecho llorar
la boca como un grifo.
Por supuesto, no hubiera habido ningún problema si él se
hubiera abstenido de molestarla, pero este tipo de comportamiento
era como un viejo hábito inconsciente en este punto.
―¡Lo digo en serio!‖ ―Suplicó― ¡Estaba equivocado! ¡Me
disculpo, así que por favor, dame algo de eso!
Prácticamente se postró en disculpa.
Mitsuki, sin embargo, hinchó sus mejillas y se apartó de él.
―Lo‖ siento,‖ pero‖ no.‖ ―Parecía que ella estaba realmente
enojada con él.
139
Yuuto comenzó a destrozar su cerebro, tratando de pensar qué
hacer, cuando Ruri habló:
―Wooow,‖ eso‖ es‖ tan‖ audaz. Le rogaste a Mitsuki que te
alimentara, ¿eh?
―¡¿Quéééééééééééé?! ―Mitsuki dejó escapar un grito de
pánico. Al parecer, la oportuna y explosiva declaración de Ruri
había sacado la ira de su mente.
―Ah,‖ espera,‖ no…‖ ―Inquieto, Yuuto comenzó a intentar
explicarse― ¡No quise decir eso así!
―Y-Yuu-kun,‖ tú… ¿q-quieres‖ que‖ te‖ alimente?‖ ―Mitsuki
estaba de un color rojo brillante e inquieta, pero aún miraba a Yuuto
con intensidad en sus ojos.
―Uh.‖ Umm… ―Yuuto‖ perdió‖ toda‖ la‖ capacidad‖ para‖ soltar
palabras.
―E-Entonces… de acuerdo, Yuu-kun, a-aquí tienes un poco del
pollo‖frito‖que‖te‖gusta…‖D-Di‖“Ah~n”‖―Sin esperar la respuesta de
Yuuto, Mitsuki usó sus palillos para arrancar un pedazo pequeño de
pollo crujiente y empanado de la caja, y lo sostuvo hacia Yuuto.
Yuuto honestamente sintió que quería lanzarse hacia adelante y
morder, pero no podía dejar de pensar en la mirada divertida y
entretenida que venía de la otra chica a su lado.
―¿N-No‖lo‖comer{s?‖―Preguntó tímidamente.
―Ah,‖ n-no,‖ eso‖ es…‖ ―Robando miradas en la dirección de
Ruri, Yuuto intentó comunicarse con un lenguaje corporal silencioso
de que la chica estaba en el camino y hacía las cosas incómodas.
Sin embargo, Ruri no parecía entender eso en absoluto.
―¡Aunque‖dejaste‖que‖Felicia-san y Sigrún-san te alimentaran!
―Gritó Mitsuki.
140
―¡¿Qué?!
―¡Aunque‖ dejaste‖ que‖ Ingrid-san y Linnea-san te cuidaran
también!
―Tú…‖¿cómo puedes plantear eso en un momento como este?
―Heh heh heh… ―La cara sonriente de Ruri realmente estaba
molestando a Yuuto. Si ella hubiera sido un chico, él definitivamente
la habría golpeado en este punto.
―¡Y‖ has‖ estado‖ mirando‖ a‖ Ruri-chan todo este tiempo, joder!
―Gritó‖Mitsuki― ¡¿Qué?! ¡¿Quieres que Ruri-chan te alimente?!
―¡No!‖Y‖oye,‖Mitsuki,‖te‖est{s‖poniendo‖muy‖nerviosa…
―¿R-Realmente odias tanto la idea de que yo te‖alimente…?
Ahora estaba empezando a llorar. No parecía que las palabras
fueran a llegar a ella en este punto.
Esto fue todo; Yuuto tuvo que rendirse.
El dicho: “las lágrimas de una mujer son el arma m{s poderosa” era
bastante adecuado. Eso era tanto o más cierto, cuando se trataba de
una mujer por la que uno tenía sentimientos. Yuuto no tuvo más
remedio que tragarse su orgullo y aceptar la derrota.
―Muy bien,‖ estoy‖ listo.‖ ―Preparando sus nervios, Yuuto se
inclinó hacia delante y tomó el pedazo de pollo frito en su boca.
*¡Click!* Hubo un pequeño sonido, un obturador de una
cámara. Como si hubiera estado apuntando a este momento exacto
todo el tiempo, Ruri tenía listo su smartphone y tomó una foto.
141
142
―¡Gracias‖por‖la‖comida!‖¡Estuvo realmente‖delicioso!‖―Yuuto‖
juntó sus manos y expresó su aprecio, luego se dio una palmada en
el estómago con total satisfacción.
Las cuatro capas de la lonchera, ahora apiladas, estaban
completamente vacías.
Justo como Ruri había dicho, Mitsuki era realmente una
magnífica cocinera. A eso se le agregaba el hecho de que habían
pasado tres años enteros desde que Yuuto había comido auténtica
comida japonesa casera. El sabor nostálgico del hogar había sido la
mejor especia de todas.
Los palillos de Yuuto en particular, se habían movido con una
velocidad‖ voraz― cuando todo terminó, se dio cuenta de que él
mismo se había encargado de más de la mitad de la comida. No era
de extrañar que hubiera conseguido estar completamente lleno.
―Gracias,‖ en‖ realidad‖ no‖ fue‖ nada.‖ ―Contestó‖ Mitsuki‖
cortésmente― Toma, bebe un poco de té.
Mitsuki sacó una gran cantimplora y una taza, y sirvió un poco
de té para él. Aparentemente, era un termo bien aislado― un poco
de vapor surgió del té todavía caliente.
―Oh,‖ gracias.‖ ―Yuuto aceptó la taza y tomó un sorbo, luego
dejó escapar un suspiro.
Miró el paisaje que los rodeaba, sin mirar nada en particular,
simplemente asimilándolo todo.
―Es‖la‖imagen‖misma‖de‖la‖paz…‖―Murmuró para sí mismo.
Por encima de todo, todo era muy próspero y conveniente.
143
Había alrededor de una hora de caminata desde su casa hasta
este parque, pero había llegado prácticamente en poco tiempo
gracias al autobús.
No tenía que ir a un río para conseguir agua para beber; había
máquinas expendedoras automáticas en todas partes donde podía
conseguir cualquiera de una variedad de bebidas.
Este‖era‖un‖mundo‖donde‖la‖“temperatura‖ambiente”‖no‖estaba
fijada‖ al‖ clima―‖ uno‖ podría‖ enfriarla‖ o‖ calentarla en cualquier
momento.
Había niños en el parque con guantes de béisbol y jugando a la
pelota, o pateando un balón de fútbol de un lado a otro, o sentados
jugando juegos en sus teléfonos.
Hace tres años, todo esto había sido normal para él. Pero ahora,
sentía una extraña sensación, como si las cosas estuvieran fuera de
lugar. Ya no podía aceptar este mundo ordinario como era y darlo
por sentado. Era porque había llegado a conocer la vida que vivía la
gente de Yggdrasil. Esta escena que se desarrollaba a su alrededor,
ahora era mucho más preciosa, tenía mucho más valor.
―Sí,‖es‖pacífico‖aquí.‖―Estuvo‖de‖acuerdo‖Mitsuki― Yuu-kun,
ya no tienes que luchar más.
―¡Ah…! ―Yuuto‖se‖tensó― …Sí, eso es verdad. Estoy en casa
ahora, así que ya no‖ tengo‖ que… hacer nada más violento o
sangriento…‖ ―Se lo susurró a sí mismo, como si acabara de darse
cuenta.
―Yuu-kun, has trabajado muy duro y has hecho mucho por
todo‖el‖mundo‖en‖el‖Clan‖Lobo‖hasta‖ahora.‖―Mitsuki tomó la mano
de Yuuto entre las suyas― Por lo tanto, ya no es necesario.
144
Era como si ella estuviera tratando de anclar a Yuuto y
conectarlo físicamente con este mundo.
―S-Sí.‖Est{s…‖en‖lo cierto, sí… ―A‖pesar‖de‖que‖Yuuto‖sintió‖
alivio por el calor del cuerpo de Mitsuki fluyendo hacia su mano,
sus palabras no eran seguras.
Odiaba tener que luchar contra alguien con la muerte a la
vuelta‖ de‖ la‖ esquina― Ya había tenido suficiente de eso. Si podía
sobrevivir sin tener que pelear, eso sería lo mejor.
Siempre había pensado de esa manera.
Sin embargo, la idea de que solo él estuviera aquí en este
mundo pacífico, le daba un extraño sentimiento de culpa.
En este momento sus compañeros estaban peleando,
arriesgando sus vidas en la batalla, mientras que solo él estaba aquí,
comiendo comida deliciosa, sentado mirando flores de cerezo,
regocijándose en esta paz. ¿Estaba realmente bien?
―¡Yuu-kun,‖ven‖conmigo!‖―Exclamó Mitsuki.
―¿Huh? ¡Whoa…!
La mano de Mitsuki había soltado la suya, solo para agarrarlo
por la muñeca y ponerlo de pie.
―¡Que‖ tengan‖ un‖ buen‖ momento!‖ ―Gritó‖ Ruri― ¡Estaré aquí
vigilando las‖cosas‖de‖todos,‖¿de‖acuerdo?!‖―Ruri se despidió y los
vio irse alegremente.
Yuuto se encontró siendo llevado, (con algo de fuerza) hacia
una calle cercana.
La vía estaba llena de varios puestos y estantes, todos
rematados por tiendas de tela de color amarillo brillante. Se
escuchaban voces exuberantes y todos hacían lo posible por atraer
clientes.
145
Mitsuki vio un puesto en particular, ―una‖galería‖de‖tiro― y se
dirigió hacia ella.
―¡Hola Oji-san! ¡Un juego, por favor!
―Aquí‖ tienes.‖ ―Dijo― Puedes hacer hasta tres disparos, ¿de
acuerdo?
―Aquí‖tienes,‖Yuu-kun. ―Con eso, Mitsuki tomó la pistola de
corchos del operador del stand y se la entregó a Yuuto― Yuu-kun,
¿sabes? Realmente quiero ese perrito de peluche ahí arriba.
Señaló a un animal de peluche sentado en la segunda
plataforma desde la parte superior, uno de aspecto bastante extraño,
con cejas divertidas que se parecía a las representaciones de
remolinos de almas difuntas en los mangas y animes.
Para Yuuto, a primera vista se parecía más a un gato, pero
Mitsuki dijo que era un perro, así que tenía que ser eso.
―Uh…‖ um…‖ ―El comportamiento bastante contundente de
Mitsuki había dejado a Yuuto en una pérdida de palabras, y él se
quedó estupefacto, mirando hacia atrás y adelante, entre Mitsuki y
la pistola de corchos.
―Vamos,‖vamos‖a‖divertirnos, Yuu-kun. Tienes que compensar
lo que te has estado perdiendo. Aún no tienes diecisiete años, ¿lo
sabías?
―…Oh. Si, tienes razón. Todavía tengo dieciséis. ―Yuuto
asintió, y luego levantó la pistola de corchos y apuntó.
Él estaba aquí en un gran evento festivo de flores en el parque,
después de todo. No se le podía culpar si, solo por hoy, se sacaba de
la cabeza cosas difíciles y se divertía un poco.
146
En realidad, Mitsuki había pasado por la molestia de invitarlo
aquí, e incluso cocinándole toda esa comida. Disfrutar al máximo de
esto, era la única forma adecuada de responder a sus esfuerzos.
―¡Asegúrate‖de‖apuntar‖con‖cuidado! ―Le‖advirtió‖Mitsuki―
¡Llevo mucho tiempo queriendo eso!
―Est{‖bien,‖est{‖bien. ―Yuuto centró la mira de la pistola en el
perro de peluche elegido por Mitsuki, y apretó la pistola contra su
axila y hombro para mantenerla firme, luego apretó el gatillo.
Con un pop, el corcho salió volando del barril. Perdió velocidad
justo antes de completar la distancia al objetivo y cayó en el espacio
entre la segunda y la tercera plataforma.
―Ohh,‖fallaste…‖―Gimió ella.
―Ahaha, aún te quedan dos tiros.‖ ―Se‖ rió‖ el‖ operador de la
cabina― Vamos, hijo, tienes que verte bien delante de tu novia.
―¡¿Huuuh?!‖¿¡N-Novia!?‖Eso‖es,‖bueno… ―La‖cara‖de‖Mitsuki‖
se sonrojó, y tímidamente se puso ambas manos en las mejillas,
haciendo un escándalo.
Sin embargo, Yuuto estaba tan concentrado en la tarea de
disparar que no escuchó a los otros dos hablar.
A juzgar por el primer disparo, la presión del gas en la pistola
estaba configurada para ser bastante débil. El operador del juego
tenía una cara amistosa, pero esto era definitivamente un negocio.
No iba a ser fácil derribar ese objetivo.
―Bueno, supongo que haré lo que pueda.
Yuuto fijó su vista en el espacio un poco directamente sobre el
animal de peluche y disparó. Sin embargo, el corcho todavía terminó
volando por el espacio debajo del juguete.
147
―Ahh,‖Yuu-kun, eres tan malo en esto…‖―Se‖quejó‖Mitsuki―
Necesitas apuntar más adecuadamente.
Yuuto ignoró eso y apuntó aún más alto, haciendo su tercer
disparo.
El corcho trazó una parábola suave hacia arriba y por el aire,
luego bajó para golpear la cabeza del animal de peluche.
―¡Ohhhh,‖ lo‖ hiciste! ―Mitsuki gritó y levantó ambos puños
victoriosamente en el aire cuando el animal de peluche se tambaleó,
y luego cayó de su plataforma.
―Ohh.‖Tienes‖un‖buen‖brazo‖de‖tiro,‖chico.‖―Dijo el operador
de la cabina, extendiendo el premio de peluche― Parece que perdí.
―Haha, solo fue un tiro de suerte.‖ ―Respondió Yuuto
encogiéndose de hombros.
Había tenido suerte, ya que el primer disparo había ido
exactamente en la trayectoria horizontal correcta. Todo lo que
necesitaba hacer después de eso era ajustar su ángulo vertical en los
siguientes dos disparos. Si hubiera tenido que comenzar con el tiro
horizontal y vertical fuera del objetivo en el primer disparo, tres
disparos seguramente no habrían sido suficientes.
―Toma. ―Yuuto tomó el peluche que el hombre le había dado
y casualmente se lo arrojó a Mitsuki.
―¡W-W-Whoa!‖ ¡Oye,‖ no‖ me‖ lo‖ arrojes!‖ ―Mitsuki‖ luchó‖ por‖
atrapar la cosa sin dejarla caer, y luego hinchó las mejillas.
Pero tan pronto como ella levantó el peluche y lo miró, su
rostro se convirtió en una amplia y suave sonrisa, una vez más.
―¿Qué,‖realmente‖tanto‖querías‖eso?‖―Preguntó Yuuto.
―Lo‖quería, por supuesto,‖pero,‖um…‖no‖es‖solo‖eso.
148
―¿Hm? Entonces, ¿qué?‖ ―Yuuto‖ comenzó‖ a‖ sospechar‖ del‖
lenguaje vago e indeciso de Mitsuki.
Los ojos de Mitsuki se desviaron ante los de Yuuto, y parecía
que dudaba sobre si decir lo que venía a continuación.
―Y-Yuu-kun, también es porque tú lo conseguiste para mí.
Ella lo miró, apretando el animal de peluche contra su pecho,
como si estuviera sosteniendo el coraje que necesitaba para decir
esas palabras.
―O-Oh, así que es por‖eso…
―S-Sí,‖es‖por‖eso…
Los dos dijeron solo eso antes de que ambos se callaran,
mirándose mientras sus mejillas se ponían de un color rojo brillante.
Esto era muy embarazoso.
Era increíblemente incómodo.
Pero, al mismo tiempo, tampoco se sentía mal.
―Hey, ustedes dos,‖―Dijo‖el‖hombre‖del‖stand― Está bien que
estén en coqueteando y todo eso, pero se están metiendo en el
camino de los negocios quedándose allí, así que si no van a hacer
más disparos, ¿podrían huir a algún otro lugar juntos?
―¡¡L-Lo‖sentimos‖mucho…!!
Los dos de repente recordaron que estaban en público, y
salieron corriendo, avergonzados, a toda velocidad.
149
El tiempo vuela mientras uno se divierte, como se suele decir.
Después de la galería de tiro, habían ido a revisar los otros puestos y
stands, pasearon sin rumbo por el interior del parque, se reunieron
con Ruri y se recostaron, e incluso jugaron al bádminton, juntos.
Antes de que se dieran cuenta, se había vuelto bastante tarde.
―Sí,‖tienes‖razón…‖―Dijo Yuuto.
Desde la perspectiva de Yuuto, el rostro feliz y sonriente de
Mitsuki era aún más lindo y hermoso, pero aunque ese pensamiento
le vino a la mente, se abstuvo de decirlo en voz alta, y simplemente
asintió. Ese tipo de declaración parecía demasiado afectada,
demasiado cursi, demasiado embarazosa.
Pero también era como se sentía realmente.
―Aun‖ así,‖ desearía‖ que‖ nos‖ hubiéramos‖ quedado‖ para
disfrutar de las flores nocturnas también.‖―Mitsuki cerró los ojos y
sonrió, como si estuviera mirando una imagen de sus recuerdos.
En el Parque Hachio, las flores de cerezo se iluminaban con
focos en la noche, creando una hermosa escena que era bastante
diferente a la del día.
O eso había oído Yuuto. Él mismo nunca lo había visto. Era uno
de esos casos en los que, al crecer como residente local, no había ido
a los lugares turísticos de su propia área con tanta frecuencia.
Al ver lo abatida que estaba Mitsuki al perder la oportunidad,
Yuuto realmente quería ver las flores de cerezos en la noche.
―Oye,‖no‖hay‖nada‖que‖podamos‖hacer‖al‖respecto.‖―Dijo‖con‖
suavidad― Tienes un toque de queda.
―Uuuugh,‖sí,‖lo‖sé,‖perooo…
―Y‖ adem{s,‖ podría‖ no‖ haber sido a propósito, pero la otra
noche aparecí en tu habitación en medio de la noche. Después de
150
algo así, si llegaras tarde a tu toque de queda, tu familia pensaría
seriamente lo peor de mí.
No había forma de que los padres de una adolescente tuvieran
una buena impresión de un chico que de repente irrumpió en la
habitación de su hija a altas horas de la noche. Yuuto tuvo suerte de
no haber sido denunciado a la policía en ese momento.
―Aunque‖no‖creo‖que‖ellos‖piensen‖mucho‖peor‖de‖ti…‖―Dijo
Mitsuki.
―¿Así‖que ya casi piensan lo peor de mí, entonces?
―No, no. Okaa-san siempre quiso tener un hijo, y siempre dice
cosas como: “Si solo alguien como Yuu-kun pudiera ser parte de mi
familia” y‖cosas‖así…
―Sí, pero eso fue hace tres años.
―No‖es‖diferente‖ahora.‖En‖realidad, creo que su opinión sobre
ti ha mejorado. Incluso te felicitó, diciendo que “te convertiste en un
hombre realmente bueno”.
―Uh…‖ estoy‖ bastante‖ seguro‖ de‖ que‖ no‖ soy‖ tan‖ atractivo,‖
aunque… ¿a Miyo-obasan le gustan los chicos con mi tipo de cara o
algo así?
―Hee‖hee, tal vez sea eso. Ella es mi madre, después de todo.
¡Ah…! ―Una‖vez‖que‖las‖palabras‖salieron,‖Mitsuki‖se‖detuvo‖ y‖ se‖
puso las manos sobre la boca. Al parecer, acababa de darse cuenta
de que también había dicho indirectamente que, Yuuto también era
su tipo.
Yuuto estaba seguro de que Mitsuki seguiría rápidamente con
algo para desviar la atención o cambiar de tema, pero en lugar de
eso, se mordió el labio inferior y, como si hubiera decidido algo
importante, se volvió para mirar a Yuuto.
151
―Oye, esa pregunta que Ruri-chan te hizo durante el almuerzo
en‖el‖restaurante… ¿Podrías decirme tu respuesta ahora?
―¿Eh?‖ ―Por un breve segundo, Yuuto no entendió a qué se
refería, pero de inmediato su mente se dirigió directamente a la
única pregunta que encajaba.
¿Cómo te sientes acerca de Mitsuki?
―Hey…‖ dame‖ tu‖ respuesta.‖ ―Dijo Mitsuki con voz débil, y
luego cerró los ojos suavemente.
Yuuto entendió lo que eso significaba; no era tan tonto como
para perdérselo.
¿Cómo se sentía acerca de Mitsuki?
Ni siquiera necesitaba pensar en la respuesta. Siempre la había
amado, incluso antes de ir a Yggdrasil. Era solo que se había jurado
a sí mismo, en su corazón, que nunca podría decirle eso en voz alta
hasta que regresara al mundo moderno.
Puso una mano suavemente sobre el hombro de Mitsuki. Ella se
estremeció ligeramente; eso le dijo lo tensa que estaba ahora. Y era
algo que solo podía saber porque ahora estaba aquí con ella,
tocándola.
No habían más barreras de espacio y tiempo entre ellos.
Ya no era necesario que se contuviera más.
¿Entonces por qué? ¿Por qué vacilaba ahora?
Yuuto negó con la cabeza, tratando de desterrar la parte de
voluntad débil de sí mismo.
―Mitsuki…
Se decidió y pronunció el amado nombre de la chica en su
corazón en voz alta, como para estimular ese corazón.
Yuuto acercó‖sus‖labios‖a‖los‖de‖ella‖y…
152
*¡Bip! ¡Delelee! ¡Deedeleleeee! ♪*
Justo cuando sus labios estaban a punto de tocarse, de repente,
el smartphone de Mitsuki comenzó a sonar, y los dos se
estremecieron y se separaron.
―Um,‖um,‖er…‖―Mitsuki estaba en pánico.
―…Solo sigue adelante y responde por ahora.‖ ―Murmuró
Yuuto, haciendo un gesto para que lo hiciera.
―B-Bien.
Ella torpemente sacó el smartphone de su bolso. Mientras
Yuuto observaba desde su lado, tomó una gran respiración.
Sentía que su corazón seguía acelerado.
Sus emociones eran altas y no podía calmarse, pero incluso eso
no era un mal presentimiento.
Sin embargo, su tiempo para disfrutar de esos sentimientos
complicados se detuvo con las siguientes palabras de Mitsuki.
―Yuu-kun. No sé lo que están diciendo, pero parece que te
están llamando. Ellos siguen diciendo, “¡Yuuto! ¡Yuuto!”
Yuuto se quedó sin aliento: ―¡Felicia! ¡¿Es Felicia?!
Agarró el smartphone de las manos de Mitsuki cuando se lo
ofreció, y gritó el nombre de la persona a quien le había dado su
propio smartphone.
―¡Esta voz! ¡Yuuto! ¡¿Eres tú, Yuuto?!
―¡¿Ingrid?!‖―La voz en el teléfono no era la de su ayudante de
cabello dorado, sino la de la chica pelirroja que había sido su
compañera de confianza en la fragua― ¿Por qué eres tú quien está
llamando…?
―Ohh, eso es porque las gemelas me trajeron esta cosa.
153
―…Ah.‖ Ya‖ veo.‖ ―Esa‖ información‖ fue‖ suficiente‖ para‖ que‖
Yuuto entendiera la situación.
Como el tiempo era lo más esencial, habían enviado el teléfono
con las gemelas, las dos personas más rápidas del Clan Lobo, de
vuelta a Iárnviðr para entregárselo a Ingrid.
Para Yuuto, quien había sentido que cada momento era una
eternidad mientras esperaba escuchar de ellos, esa fue una excelente
decisión. No podía esperar menos de su ayudante Felicia, en quien
había depositado su absoluta confianza.
―¡Bien‖ entonces!‖ ¡Dime, ¿cuál es la situación en este
momento?! ¡¿Qué pasó en Gashina?!
Yuuto también sentía curiosidad por saber cómo estaban las
cosas en Iárnviðr ahora que seguramente sabían que se había ido,
pero, por supuesto, lo más importante en su mente era cómo se
habían desarrollado los acontecimientos con los ejércitos cerca del
Fuerte Gashina.
Todos se habrían dado cuenta de que él, el comandante en jefe,
estaba ausente, mientras que el ejército se encontraba justo en medio
del campo de batalla.
No había una situación más precaria para ellos que eso.
Mientras Yuuto tragaba ansiosamente, Ingrid dio un pequeño
suspiro, y luego habló: ―Perdieron. Hubo un ataque repentino por la
noche, y la defensa del muro de vagones se rompió…
―¡Agh! ¡Entonces, ¿qué pasa con todos en el ejército?! ¡¿Qué le
pasó a Rún y a Felicia?!
―Por ahora, parece que pudieron huir a la fortaleza y sobrevivieron.
―Y-Ya veo…‖―Yuuto comenzó a suspirar de alivio.
―Pero eso fue hace dos días. En cuanto a ahora, no lo sé…
154
―¡Tch…!
Es cierto, se dio cuenta Yuuto.
A diferencia de la era moderna, en Yggdrasil no había forma de
transmitir información instantáneamente en tiempo real.
El Clan Pantera tenía el trabuquete, y el Clan Relámpago tenía
a Steinþórr y su runa destructiva Mjǫlnir,‖ “El Destructor”. Una
pequeña fortaleza como Gashina difícilmente sería un obstáculo
para enemigos tan poderosos.
Cuanto más lo pensaba, más crecía la ansiedad de Yuuto.
Quería más que nada correr en su ayuda ahora mismo.
Sin‖embargo…
Yuuto volvió su mirada hacia lo que estaba justo delante de él
ahora. De pie, allí, estaba la chica con la cual había querido reunirse
durante tanto tiempo, la cual había deseado volver a tocar durante
tanto tiempo, y ella lo estaba mirando con preocupación en sus ojos.
155
Desde la alta vista del balcón de la terraza, Olof miró
rápidamente a su alrededor y golpeó su arma con fuerza contra su
desgastada armadura.
En este momento, los soldados aliados de los clanes Pantera y
Relámpago que rodeaban el Fuerte Gashina, contaban con quince
mil efectivos. Contra ellos, quedaban quinientos soldados del Clan
Lobo para defender la fortaleza.
Se decía a menudo que el lado defensivo en un asedio podía
afrontar una fuerza de ataque cinco o diez veces más grande que su
tamaño, pero contra un ejército treinta veces mayor que su tamaño,
no podían esperar luchar uniformemente.
Eso era tanto o más cierto porque su enemigo tenía el
trabuquete, un arma de asedio de una era mucho más avanzada.
Esto era en todos los aspectos una batalla perdida, sin la menor
posibilidad de victoria para el Clan Lobo.
Sin embargo, los soldados seguían intentándolo.
―¡¡Ataquen, ataquen, ataquen!!
―¡¡No‖dejen‖que‖den‖un‖paso‖m{s‖all{!!
―¡¡Oh, diosa Angrboða!! ¡¡Dame fuerza!!
―¡¡Les mostraremos cuán fuertes son realmente los soldados
del Clan Lobo!!
A pesar de la situación actual, los soldados del Clan Lobo que
protegían la fortaleza, estaban en la cima de su moral. Eso era algo
natural, porque eran los soldados que se habían quedado atrás en
este lugar de muerte segura por su propia voluntad.
Eran los héroes que se habían ofrecido voluntariamente para
este cuerpo suicida, que estaban dispuestos a pagar con sus propias
156
vidas para proteger al cuerpo principal del ejército del Clan Lobo en
su retirada.
No estaban a punto de volverse cobardes solo porque la derrota
era el único resultado, porque eso era algo que habían comprendido
desde el principio.
De hecho, fueron engalanados por la voluntad de luchar para
comprar incluso un poco más de tiempo, para que sus compañeros
escaparan. Una desventaja numérica no tenía sentido, y con
abandono, atacaron a los enemigos que entraron en la fortaleza, uno
tras otro.
―Heh‖ heh, esto me recuerda el Asedio de Iárnviðr hace dos
años.‖―Olof sonrió mientras miraba con nostalgia a sus hombres de
abajo, luchando en su mejor y más desesperado momento.
De vuelta en esa batalla, las cosas habían sido tan desesperadas
como lo eran ahora. Naturalmente, el propio Olof había participado
en esa batalla. Cuando parecía que todos los demás estaban listos
para rendirse, solo Yuuto se había negado a abandonar la esperanza,
y‖ usó‖ el‖ “milagro” creado por el eclipse solar, así como el uso del
trabuquete para lograr una increíble victoria.
Recordar esa victoria le daba escalofríos a Olof, incluso ahora.
A partir de esa victoria, el Clan Lobo había comenzado a progresar y
prosperar.
―Si‖ Padre estuviera aquí, es probable que de alguna manera
hubiera cambiado incluso esta sombría situación.‖ ―Murmuró Olof
para sí mismo.
En este momento, sus soldados estaban dominando al enemigo
con su ferocidad absoluta, pero su fuerza, nacida de la convicción y
la preparación para la muerte, todavía tenía un límite.
157
No duraría mucho.
Ya podía ver que más temprano que tarde, no podrían contener
el impulso del enemigo.
Un simple hombre como él no se parecía en nada al Gleipsieg,
“El Hijo‖de‖la‖Victoria” que los dioses les habían enviado; no podía
producir milagros como Yuuto podía.
―¡Pero incluso yo tengo mi orgullo y honor!‖ ―Dijo‖ en‖ voz‖
alta― ¡No puedo morir todavía, no cuando todavía tengo la
vergüenza de mi anterior derrota! ¡Presten atención, Clan Pantera!
¡No crean que nos derribarán tan fácilmente solo porque somos una
pequeña fuerza! ¡Lucharemos, lucharemos y los desgarraremos
hasta el final!
158
Hveðrungr había asumido que tomaría una pequeña fortaleza
como esta rápida y fácilmente, pero había calculado mal.
En este punto, la victoria en el campo de batalla para los aliados
de los clanes Pantera y Relámpago ya estaba establecida, por lo que
cambió a actuar con tácticas estándar y confiables, pero eso fue
contraproducente para él aquí.
Aun así, quejarse de eso en este punto no cambiaría nada, y no
tenía sentido.
―Tch,‖ si‖ mi‖ “hermano” pelirrojo hubiera cargado, esto habría
terminado‖ en‖ un‖ instante.‖ ―Hveðrungr escupió las palabras con
odio. El patriarca del Clan Relámpago, Steinþórr, aparentemente
había decidido simplemente observar cómo se desarrollaban las
cosas, y se había marchado mandando a su ejército y a su mano
derecha, su Segundo al Mando, Þjálfi.
El hombre era verdaderamente voluble, de un lado a otro.
Si fuera el hermano menor o hijo subordinado del hombre,
podría haberle ordenado que saliera a las líneas del frente como lo
deseaba, pero el Juramento del Cáliz jurado entre ellos había sido de
iguales, cincuenta y cincuenta. No podía dar órdenes directas a otro
patriarca con una autoridad aparentemente igual a la de sí mismo.
Eso era aún más cierto porque las tropas del Clan Relámpago,
de hecho, estaban participando en el ataque a la fortaleza.
Como resultado, no tenía una carta del triunfo para jugar aquí,
y había caído en esta situación de no poder capturar completamente
el objetivo. Sin embargo, no estaba dispuesto a renunciar a atacar
solo por eso.
―Ingenieros,‖quiero‖que‖les‖arrojen‖aún‖m{s‖piedras y amplíen
los espacios que podamos abrir.‖ ―Ordenó‖ Hveðrungr― Vamos a
159
acumular ataques uno encima del otro. ¡Sepan que no les espera
ninguna recompensa si se demoran mucho más!
A esta insistencia de Hveðrungr, los guerreros del Clan Pantera
se abrieron paso hacia Fuerte Gashina con un impulso aún mayor y
desesperado.
Aun así, los guerreros del Clan Lobo dentro de la fortaleza se
mantuvieron. Continuaron aferrándose.
El asedio se había iniciado en la fortaleza junto con la salida del
sol esa mañana, e incluso cuando ese sol comenzó a manchar el cielo
del oeste con rojo, todavía mantuvieron su resistencia.
Si uno considerara una fuerza enemiga treinta veces mayor,
junto con las armas de asedio avanzadas, estaba claro qué esta era
una asombrosa muestra de tenacidad.
Y aun así, incluso con eso, el Clan Pantera finalmente tomó el
control de todas las secciones de la fortaleza, hasta que todo lo que
quedaba era tomar las cámaras del comandante y la cabeza del
comandante encerrado en su interior.
Hveðrungr y algunos de sus hombres mataron a los soldados
del Clan Lobo que custodiaban la entrada, y él irrumpió en la
habitación.
―¡¡¡Kyeaaaagh!!
En ese instante, con un grito desgarrador, un hombre con el
pelo largo saltó hacia ellos y lanzó su espada en un poderoso golpe
hacia abajo desde una posición elevada, cortando a uno de los
hombres del Clan Pantera.
El hombre giró su espada en una tormenta de audaces y
poderosos ataques, golpeando al escuadrón de guerreros del Clan
Pantera.
160
El cuerpo del hombre ya estaba lleno de heridas.
Había sangre saliendo de abajo de los vendajes envueltos
alrededor de su cabeza y abdomen. Había innumerables cortes y
grietas en toda su armadura, contando la historia de cuán
ferozmente había luchado hasta ahora.
Su rostro estaba pálido, y parecía estar cerca de su último
aliento, pero sus ojos aún no estaban muertos. Incluso en esta
situación, su espíritu de batalla estaba en llamas.
Superados por la intensidad del espíritu del hombre, otro y
luego otro guerrero del Clan Pantera cayeron en sus manos.
Era suficiente para hacer la pregunta de, cómo un hombre así
de herido, podría estar lleno de tanta fuerza.
Sin embargo, al final todavía era un hombre contra un gran
número. Mientras cortaba a un soldado más del Clan Pantera, un
segundo saltó sobre él y lo agarró. Otro saltó sobre él después de
eso, y lo obligaron a tirarse al suelo.
―Ciertamente‖ me‖ hiciste‖ perder‖ mucho‖ tiempo,‖ ¿no?
―Hveðrungr miró al hombre, a Olof, y le escupió esas palabras
burlonamente.
Gracias a este hombre, el segmento principal del ejército del
Clan Lobo había escapado por completo. Incluso si los persiguiera
ahora, nunca los alcanzaría. Era increíblemente irritante.
―Aun así, fue una hazaña bastante impresionante para ti
resistir tanto tiempo contra estos números, con solo unos pocos
cientos a tus órdenes.‖ ―Dijo‖ Hveðrungr― Por muy enemigo que
seas, alabaré tu magnífico trabajo. ¿Qué te parece, entonces? ¿Te
unirías a mí y lucharías bajo mi estandarte?
161
―Esa‖voz… eres Loptr, ¿verdad? ―Dijo‖Olof‖lentamente― Eso
explicaría por qué el Clan Pantera tenía algo como el trabuquete.
Mirándolo a los ojos como si el hombre fuera su peor enemigo,
―lo cual, como sucedió,‖era‖cierto‖en‖este‖caso― Olof disparó dagas
de animosidad a Hveðrungr con sus ojos.
―¿Quién‖ puede‖ decirlo realmente? ―Hveðrungr le dio una
sonrisa torcida― Hace mucho que olvidé el nombre que tenía antes.
Era consciente de que en este momento, sus subordinados
estaban viendo y escuchando esto. No podía admitir que era un
pariente, el autor del mayor crimen en Yggdrasil.
Sin embargo, había conocido a Olof durante mucho tiempo, y el
hombre parecía estar seguro de la verdadera identidad detrás de la
máscara de Hveðrungr.
―Sabía‖que‖no‖eras‖el‖tipo‖de‖hombre‖que‖moriría‖en‖una‖zanja‖
en algún lugar, pero pensar que te convertirías en patriarca del Clan
Pantera…‖―Dijo Olof.
―Heh‖heh‖heh, no tengo ninguna intención de hablar sobre el
pasado lejano. Te‖ lo‖ preguntaré‖ de‖ nuevo.‖ Olof…‖ ¿no‖ estarías
dispuesto a jurarme el Juramento del Cáliz?
Olof‖lo‖miró‖boquiabierto:‖―¿Qué?
―He‖ tenido‖ una‖ alta‖ opinión‖ de‖ ti‖ desde‖ hace‖ mucho‖ tiempo.‖
Creo que incluso podría confiarle el puesto de Asistente del
Segundo al Mando a alguien de tu calibre. ¿Y bien? ―Hveðrungr se
agachó y lo miró a la cara.
Los del Clan Pantera eran nómadas que se ganaban la vida
migrando a través de la tierra. Tal vez debido a esto, no estaban bien
versados cuando se trataba del arte de gobernar ciudades.
162
Para el Clan Pantera, que había expandido rápidamente su
territorio controlado a tierras agrícolas, un administrador talentoso
como Olof era alguien a quien querían reclutar.
Sin embargo, en respuesta‖a‖la‖oferta‖de‖Hveðrungr…
…Olof le escupió.
Hveðrungr apretó los dientes con tanta fuerza que emitieron un
chirrido, pero todavía no se dio por vencido de inmediato con su
invitación.
―Realmente‖ deberías‖pensar‖ en‖ esto.‖ Si‖ te‖ niegas, todo lo que
te espera es la muerte.
―Bien‖por‖mí.‖―Escupió‖Olof― Si me vas a matar, hazlo. ¡Solo
tengo un padre jurado, el héroe más grande de estas tierras, Suoh
Yuuto! He recibido el Juramento del Cáliz directamente de él, y no hay
para mi mayor honor, así que, ¿por qué tendría que jurar sobre el
Cáliz de una vida mezquina como la tuya? ¡Guarda tus divagaciones
idiotas para cuando murmures en tus sueños!
―¡Hmph! ¡Estoy impresionado de que puedas ladrar tan fuerte
al‖ final!‖ ―Hveðrungr‖ desenvainó‖ la‖ espada en su cintura y, de un
solo golpe, le cortó la cabeza a Olof.
No había matado al hombre porque quería hacerlo. Le habían
escupido a plena vista de sus subordinados, y luego se burló de esa
manera después. Si no hubiera ejecutado a Olof, habría perdido su
dignidad como patriarca, por lo que no le quedaba otra opción.
Hveðrungr miró la cabeza cortada mientras rodaba por el
suelo, y le disparó un comentario de despedida.
―Entonces, mira pues, desde el Valhalla. ¡Se testigo de como
quemo Iárnviðr hasta los cimientos!
163
―¡Ah!‖ ―Recuperando la conciencia, Sigrún se incorporó y
miró a su alrededor. Parecía haber estado durmiendo encima de un
carro tirado por caballos.
Había soldados marchando en formaciones por todos lados,
estirándose delante y detrás de ella. Todos sus rostros estaban
nublados con una fatiga increíble, y caminaban con sus cabezas
colgando.
Mirando más lejos en la distancia, vio una amplia extensión de
llanuras, y más allá de eso, estaba el contorno nebuloso de una
cordillera.
―¿Dónde‖estamos…? ―Murmuró ella.
Una voz familiar‖llegó‖a‖sus‖oídos:‖―Ara… Así que finalmente
estás despierta.
Sigrún se volvió para encontrar a Felicia sentada en el carro,
cubierta con una manta, apoyada contra el costado de la pared.
Estaba agarrando un montón de papeles en sus manos y parecía
haber estado escribiendo algo.
Felicia dejó los papeles a un lado, y‖ continuó:‖ ―Estuviste‖
dormida todo un día, inmóvil, como si estuvieras muerta. Realmente
debes haber acumulado una gran cantidad de fatiga en todos tus
combates. No deberías forzarte tanto al límite, ¿sabes?
―¡¿Un día entero?! ¡Entonces, ¿qué pasó con el Clan Pantera?!
¡¿Qué hizo el Gran Hermano Olof?!
―Lord‖ Olof‖ asumió‖ la‖ responsabilidad‖ de‖ nuestra‖ derrota,‖ y‖
eligió quedarse con un pequeño número de guerreros en el Fuerte
Gashina como la retaguardia para que pudiéramos escapar.
164
Felicia hizo una pausa y dirigió su mirada hacia una dirección
en particular. Cuando Sigrún siguió su ejemplo, vio en un lugar
entre los colores del cielo de la tarde, una increíble cantidad de aves
pululando. Era difícil decirlo desde esta distancia, pero
probablemente eran cuervos. Eran pájaros que se sentían atraídos
por el hedor de la sangre en el campo de batalla, y se alimentaban de
los cuerpos de los muertos.
―Hasta‖ hace‖ unos‖ momentos, podía escuchar los sonidos de
las rocas del trabuquete chocando contra los muros de la fortaleza, y
los gritos de batalla de los soldados, pero todo eso se ha silenciado.
Parece que la batalla ha terminado. Supongo‖que‖a‖estas‖alturas…
―¡…!‖ ―Sigrún‖ no dijo nada, pero se oyó un ruido sordo,
mientras golpeaba su puño izquierdo contra el piso del carro. Era
una‖expresión‖directa‖de‖la‖profundidad‖de‖su‖ira―‖El impacto fue
suficiente para hacer que el carro se balanceara por un momento.
Ella no había sido particularmente cercana a Olof. Aun así, él
era su hermano jurado, con su lealtad prometida al mismo padre.
Eso significaba que él era su familia.
A veces,‖a‖Sigrún‖se‖le‖llamaba‖la‖“flor gélida”, pero ella no era
tan fría como para no sentir nada acerca de la muerte de ese hombre.
―Lord‖Olof‖me‖confió‖un‖mensaje‖para‖ti.‖―Dijo Felicia.
―¿…Cual‖es?
―Sólo‖dijo:‖“Te dejo el resto ahora”.
―…Ya veo. ―Sigrún no dijo más, y desenfundó su espada.
Ella levantó su empuñadura a la altura de sus ojos, con la hoja
apuntando hacia los cielos.
Un guerrero no necesitaba palabras.
165
Solo tenía que ofrecerle un respeto silencioso al gran hombre
que se había ido a descansar primero que ella, y rezar en silencio por
su paz en el más allá.
Y así, el telón se cerró en esta serie de batallas entre el Clan
Lobo y los Clanes aliados Pantera y Relámpago, más tarde conocida
como la Batalla de Gashina, que terminó con la terrible derrota del
Clan Lobo…
166
Y en cuanto al Clan Relámpago, incluso un ataque combinado
de siete Einherjars no había sido suficiente para anular la fuerza
salvaje de Steinþórr, un recuerdo que aún estaba fresco en su mente,
incluso ahora.
Si esos dos clanes hubieran combinado fuerzas, incluso para
Yuuto, quien era alabado como un dios de la guerra reencarnado,
podría no ser posible hacerse cargo de ambos enemigos al mismo
tiempo.
―¡E-Entonces…‖ ¿Anii-ue se encuentra a salvo?! ―Preguntó
ella desesperadamente.
La preocupación de Linnea no nacía simplemente del hecho de
que él era su hermano jurado por el Cáliz. Para ella, Yuuto era
alguien que había salvado al Clan Cuerno del peligro varias veces, y
con quien ella tenía una gran deuda. Él era alguien que ella sentía
que podía respetar desde el fondo de su corazón por su sabiduría. Y
él también era el hombre del que ella se había enamorado. Su
seguridad y su paradero eran lo más importante para Linnea.
―A-Acerca de eso… el informe es que Lord Yuuto fue
asesinado en la batalla.
―¡¿Q-Qué?!‖―Todo el color fue drenado de la cara de Linnea.
Sus dientes empezaron a castañear, y tropezó un paso hacia atrás, y
luego otro― ¡E-Eso es una mentira! ¡A-Anii-ue vino a nosotros
desde la tierra más allá de los cielos! ¡No hay forma de que pudiera
haber muerto!
―S-Sin embargo, esa es la única‖conclusión‖razonable…
―¡Es‖ una‖ mentira,‖ una‖ mentira,‖ una‖ mentira,‖ una‖ mentira!
―Linnea no pudo hacer nada más que gritar esas palabras,
repitiéndolas una y otra vez. Su mente se negó a aceptar la idea.
167
―¡Princesa, por favor, vuelva a sus sentidos! ¡Usted es la
matriarca, no debe actuar‖ de‖ esta‖ manera!‖ ―El‖ que‖ se‖ enojó‖
furiosamente con ella por salirse de sus cabales fue un hombre de
cabello blanco más viejo que había estado de pie a su lado.
Su nombre era Rasmus, y era un alto funcionario en el Clan
Cuerno, que anteriormente había servido como su Segundo al
Mando. Se había retirado de la posición después de haber sido
gravemente herido en la última guerra del Clan Cuerno contra el
Clan Relámpago, y ahora se desempeñaba como asesor de Linnea.
Para Linnea, él era como una figura paterna.
―P-Pero…‖ ―Ella tartamudeó― La afirmación de que Anii-ue
murió‖es‖solo…
―¡Entiendo cómo se siente, pero por favor, mantenga la calma!
¡De lo contrario, no podrá proteger al Clan Cuerno!
―Ugh…‖―Un poco de compostura volvió a los ojos de Linnea
después de escuchar las palabras de Rasmus.
Para ella, proteger el clan que ella había heredado de su padre
y traer prosperidad a su gente, era un deber que tenía que ser su
primera prioridad. Ella ahora logró recordar eso otra vez.
―T-Tienes razón.‖ ―Tragó‖ ella― Si… si suponemos que Anii-
ue realmente‖ha‖fallecido,‖entonces…
―Sí. Habrá un caos inevitable siguiendo a eso, creo. Debemos
decidir cómo superar esta crisis, y debemos hacerlo a toda prisa.
―…De acuerdo.‖―Linnea asintió, frunciendo el ceño.
Comenzando con el Clan Cuerno, los clanes que habían
prometido su lealtad al Clan Lobo como sus subsidiarios, solo se
mantenían leales en gran parte debido a la influencia del héroe que
había convertido a un clan pequeño y débil, en una nación grande y
168
poderosa en menos de una generación, el hombre conocido como
Suoh Yuuto.
El hombre actualmente considerado como el probable sucesor
de Yuuto, el Segundo al Mando del Clan Lobo, Jörgen, era un
hombre talentoso y de ninguna manera era indigno de autoridad,
pero era una historia diferente sobre el tema de reunir a otros
patriarcas de clanes bajo su liderazgo. Uno no podía dejar en duda
de que él fuera capaz de lograr eso.
―Princesa,‖ esta‖ podría‖ ser‖ una‖ oportunidad‖ para‖ el Clan
Cuerno.‖―Dijo Rasmus.
―¿Qué?
―Sé‖ que‖ nuestro‖ Clan‖ Cuerno se encuentra actualmente en la
posición de clan de hermano menor del Clan Lobo, pero como
nación, no somos menos poderosos que ellos. Y nuestro Juramento
del Cáliz con Jörgen es de iguales, cincuenta y cincuenta, en términos.
No tenemos más obligación de pararnos debajo de ellos. Podríamos
aprovechar esta oportunidad para recuperar el papel de liderazgo en
nuestra alianza, e incluso podríamos asumir el control del propio
Clan‖Lobo…
―¡¿Pagarías‖nuestra deuda con ellos con traición?! ¡¿Crees que
alguna vez podría hacer algo tan desleal?!‖ ―Linnea‖ le‖ gritó‖ a‖
Rasmus con una ira furiosa y ardiente, pero Rasmus mantuvo una
expresión seria y continuó.
―Princesa,‖ uno‖ no‖ puede‖ gobernar‖ una‖ nación‖ en‖ lugares‖
comunes. No estoy sugiriendo que destruyamos al Clan Lobo o algo
por el estilo. En los gobiernos, los débiles sirven al fuerte. Ese es el
orden natural de las cosas. Lo que suceda a continuación,
169
determinará el futuro del Clan Cuerno. Por favor, piense con mucho
cuidado sobre esto.
―……‖―Linnea no pudo decir nada en respuesta.
170
Acto 5
―¡Mira,‖ como‖ estoy‖ diciendo!‖ ―Gritó‖ Yuuto― ¡Jörgen,
conviértete en el patriarca! ¡Tienes la dignidad para el puesto, y harías
un mucho, mucho mejor trabajo que el que yo estaba haciendo!
―¡Padre, tu eres el único que diría eso!
Sin perder el ritmo, un grito de enojo volvió a través del
teléfono, que era lo suficientemente fuerte como para hacer que la
cabeza de Yuuto doliera. Él hizo una mueca.
Era el tercer día desde que había recuperado el contacto con
Yggdrasil. Ahora mismo, estaba hablando con Jörgen, el Segundo al
Mando del Clan Lobo.
El sistema de clanes de Yggdrasil era tal que, un clan gobernaba
un área de territorio y se basaba en una familia para su estructura,
con el patriarca en la parte superior. El Segundo al Mando era el
“hijo‖mayor” de los hijos subordinados del patriarca, y en el caso de
que algo le ocurriera a su padre jurado, tenía el deber de levantarse
como el próximo patriarca del clan.
Para Yuuto, esta era la oportunidad perfecta para entregarle la
posición a Jörgen, por lo que había estado haciendo esa sugerencia
por más de un día, pero seguía recibiendo la misma oposición
intensa.
―N-No, mira, no puedo ser solo yo.‖ ―Dijo Yuuto. Hizo lo
mejor que pudo para defenderse con el primer pensamiento
171
razonable que se le ocurrió― Todos los ancianos del clan, ¿no te
propusieron para que me sucedieras?
―¡No! ¡El tío Bruno, el tío Hokan, y el tío Helge; todos desean que
vuelvas con nosotros, Padre! ―Replicó Jörgen.
―Esos‖tipos… ¿no se opusieron todos a que me convirtiera en
patriarca y se negaron a hacer el Juramento del Cáliz conmigo?
―¿Por qué estás hablando de algo de hace mucho tiempo? Como ya lo
he dejado claro varias veces, ¡Padre, todos desean que vuelvas con nosotros!
¡Desde los ancianos hasta los oficiales del clan clasificados! ¡Todos han
llegado a la misma conclusión!
―Todos‖ me‖ est{n‖ poniendo‖ en‖ un‖ pedestal.‖ ―Dijo‖ Yuuto―
Todo va a estar bien, Jörgen. Definitivamente harás un mejor trabajo
como patriarca de lo que alguien como yo podría haber hecho
nunca.
Desde el modo de pensar de Yuuto, el concepto mismo de un
mocoso como él gobernando una nación como su soberano, era
extravagante en primer lugar.
Mientras estuvo viviendo en Yggdrasil, había visto que ya
había personas con más experiencia práctica, como Jörgen o Skáviðr,
y había notado que serían mucho más aptos para el puesto.
Había estado tratando de transmitir ese punto de manera
casual,‖pero…
―Padre… el hecho de que no te permitas ser presumido y siempre
mantengas un corazón humilde, es algo maravilloso sobre ti que atrae a la
gente hacia ti. ―Dijo‖Jörgen― Pero…
―¿Hm?
―¡¡EN CADA SITUACIÓN, SIEMPRE SUBESTIMAS TU
PROPIO VALOR!!
172
El grito que salió del teléfono esta vez fue mucho más fuerte
incluso que antes, y Yuuto retiró su cabeza por reflejo del receptor.
―¡Whoa!
Yuuto casi se permitió responder con una queja, pero pudo
escuchar la respiración agitada al otro lado del alta voz, como la
agitación de un toro furioso, y decidió contenerse.
Jörgen respiró hondo y dejó escapar un largo suspiro:
―Alguien de mis meros talentos seguramente no podría hacer que los
clanes subsidiarios mantuvieran su obediencia. El corazón de la tía Linnea
es leal y noble, por lo que podría pelear a nuestro lado, pero en cuanto a
Botvid del Clan Garra, y los Clanes Trigo, Perro de la Montaña y Ceniza…
ciertamente se separarán.
―¿…Se‖ separaran?‖ ―Repitió Yuuto― Pero hicimos que todos
intercambiaran el Juramento del Cáliz contigo para evitar eso, ¿no?
―Sí, y es por eso que no se opondr{n ni nos atacarán en la superficie.
Sin embargo, seguramente tampoco actuarán como deseamos. En esta
situación, no podemos esperar luchar contra los Clanes Pantera y
Relámpago.
―Hmm…‖―Yuuto se rascó la nuca.
La alianza de los Clanes Relámpago y Pantera… Esta era la raíz del
problema, el núcleo de su dilema.
Según la evaluación de Yuuto, Jörgen siempre se había
ocupado de las cosas fácilmente en Iárnviðr cuando Yuuto estaba
afuera, por lo que era lo sificientemente digno para convertirse en
patriarca. Esa era exactamente la razón por la que Yuuto lo había
elegido como su Segundo al Mando.
173
Sin embargo, si se enfrentaran a los clanes Pantera y
Relámpago, dos enemigos poderosos al mismo tiempo, era cierto
que no estaba seguro de cómo irían las cosas.
No era un problema con el mérito de Jörgen como patriarca;
más bien, era que los patriarcas de los clanes enemigos se jactaban
de habilidades que estaban ridículamente rotas.
Steinþórr tenía su abrumadora fuerza de lucha bruta, y el ojo
de Hveðrungr para la estrategia era una amenaza terrible.
En verdad, la noticia de que la táctica defensiva del muro de
vagones había sido derrotada, había hecho que su sangre se enfriara.
Nunca hubiera pensado que una estrategia militar de más de tres
mil años de antes de esa era, sería fácilmente conquistada.
La táctica que su enemigo había utilizado era similar al famoso
“Caballo‖ de‖ Troya”, por lo que ese movimiento en particular no
funcionaría una y otra vez sin ser visto, pero había muchas
posibilidades de que el hombre hubiera pensado en varias técnicas
más para derrotar el muro de vagones enemigo.
Parecía que el muro de vagones ya no sería suficiente para
contrarrestar‖al‖Clan‖Pantera…
Yuuto recordó algo en lo que había estado dudando y
finalmente se abstuvo de usarlo, debido a las terribles repercusiones
que podrían ocurrir después.
¿Debo hacer que usen eso? No, pero eso sería… Sacudió la cabeza
para aclarar sus pensamientos.
―¡…Padre! ¡Padre! ―Gritó Jörgen.
―S-Sí. Lo siento, estoy aquí. Solo estaba pensando.
―¡Ohh, así que estás considerando regresar a nosotros después de
todo, entonces!
174
―Ah,‖um,‖no…
―¡Te lo ruego! Padre… sé que siempre has deseado regresar a tu
reino más allá de los cielos. Así que, no te pediría que estuvieras aquí con
nosotros en el Clan Lobo para siempre. ¡Solo tres años más! ¡Por favor,
danos tres años más!
―Incluso‖si‖dices‖eso…‖―Yuuto frunció el ceño y suspiró.
El Clan Lobo se había convertido en algo así como un segundo
hogar para Yuuto, y a través del Juramento del Cáliz, el clan se había
convertido en su familia. Y así, por supuesto, Yuuto quería
encontrar una manera de hacer lo que pudiera.
Sin embargo, en este momento, su único método para regresar
a este mundo era a través de la magia de Sigyn, del Clan Pantera.
Jörgen podría estar pidiendo solo tres años, pero incluso si
Yuuto pudiera regresar a Yggdrasil de alguna manera, no había
ninguna garantía de que pudiera regresar a casa nuevamente.
*¡Beep-beep! Beep-beep!*
―Ahh, parece que nos quedamos sin tiempo. ―Dijo‖ Jörgen‖
rápidamente― ¡En todo caso! La tía Felicia regresará a la ciudad mañana.
¡Por favor, por favor! ¡Por favor, regresa a nosotros…!
La voz de Jörgen se cortó.
*Click. Bip, bip, bip…*
Con la llamada terminada, solo había un pitido mecánico en los
oídos de Yuuto.
Cuando estaba en Yggdrasil, Yuuto se había arrepentido de los
sonidos crueles que acompañaban el final de sus llamadas. Pero hoy,
en realidad se encontró a sí mismo sintiendo que habían venido a
rescatarlo.
175
Mitsuki lo había estado observando mientras continuaba su
discusión con preocupación en sus ojos.
―Buen‖ trabajo‖ superando‖ eso,‖ Yuu-kun. Parece que fue muy
difícil‖para‖ti… ¿estás bien?‖―Su pregunta no le llegó a través de un
receptor de teléfono. La voz de su amiga de la infancia era fuerte y
clara, justo aquí a su lado.
Yuuto miró fijamente su cara.
―¿Eh? ¿Qué pasa?‖―Mitsuki‖inclinó‖su‖cabeza‖ligeramente.
Él no estaba mirando una foto de ella; ahora mismo podía ver
su cara, sus vividos movimientos, con sus propios dos ojos. Tales
cosas podrían ser una parte ordinaria de su vida aquí, pero regresar
a Yggdrasil sería desecharlas. Significaría dejar atrás a esta chica que
ya lo había esperado fielmente durante tres años.
Él no podía hacer eso.
Sin embargo, él tampoco quería abandonar al Clan Lobo.
Yuuto no sabía lo que debía hacer.
Por mucho que lo pensara, simplemente no sabía qué hacer.
En la sala de estar, la madre de Mitsuki, Miyo, tomó un sorbo
de su té y luego‖ dejó‖ escapar‖ un‖ largo‖ suspiro:‖ ―Haaahhh…
después de escuchar algo como eso, comienzo a sentir que tu
historia sobre ir a otro mundo no es del todo mentira, ¿verdad?
Ella podría no haberlo dado a luz, pero Yuuto era como un hijo
para ella, el precioso niño dejado atrás por su difunta mejor amiga.
Realmente le dolía en el corazón que hubiera estado fuera de control
durante tres años.
Además de eso, este era el mismo niño al que su amada hija
había sido atada después de la escuela primaria.
176
Había bastantes cosas por las que Miyo sentía curiosidad, y ella
lo había invitado a cenar esta noche con la intención de interrogarlo
para obtener más detalles, pero la situación había cambiado por algo
más interesante.
Con el televisor apagado en la sala de estar, las conversaciones
en el pasillo cercano pasaron a través de la pared. Un poco de
espionaje en esta situación era solo la naturaleza humana.
―Hmph,‖ no‖ seas‖ ridícula.‖ No‖ me‖ digas‖ que‖ est{s‖ comprando‖
esa‖mierda‖idiota.‖―Su‖esposo,‖Shigeru,‖pr{cticamente‖escupió‖esas‖
palabras con irritación, interrumpiéndolas con el crujido del metal
mientras aplastaba la lata de cerveza vacía en su mano. Parece que
no podía soportar la idea de que este chico estuviera tan cerca de su
adorable hija.
Miyo le había explicado que conocía a Yuuto desde que era
pequeño, y que él era un buen chico, pero a Shigeru no le interesaba
escuchar.
―Pero claramente no era japonés lo que estaba hablando.
―Dijo‖Miyo― Tampoco era inglés.
―Hmph,‖ eso‖ solo‖ significa‖ que era un idioma extranjero
menor.
―Incluso‖ así, significa que está perfectamente versado en el
dominio hablado de un idioma así, por lo que es bastante
impresionante.
―Ggh…‖―Shigeru apretó los dientes y gruñó de frustración.
Incluso él había podido decir que era una lengua extranjera
real, y no solo algunas palabras que sonaban como algo extranjero,
como las que los niños de la escuela preparaban durante sus juegos
de simulación.
177
―Y‖ por‖ cierto,‖ sobre‖ esa‖ diadema‖ de‖ metal…‖ ―Dijo‖ Miyo―
Hoy la llevé a esa tienda de segunda mano para productos de marca
en los grandes almacenes y la hice examinar. Dijeron que realmente
estaba hecha de oro puro.
―¿E-Eso realmente cierto?
―¿Qué‖obtendría mintiéndote sobre eso?
―Urgh…
―¿No‖ es‖ hora‖ de‖ que‖ lo‖ termines‖ de‖ admitir?‖ ―Dijo‖ Miyo―
Por lo menos, tu hija reconoce a un buen hombre cuando ve a uno.
Su esposo volvió la cara y le ofreció su taza para beber.
―¡Hmph! ¡Tráeme otra!
―Bien, bien. Sólo esta vez, querido.
Miyo se encogió de hombros como si dijera: “¿Qué voy a hacer
contigo?” y se dirigió a la nevera para tomar el segundo trago de la
noche para su marido.
178
―Yuu-kun,‖nos‖vemos‖pronto.‖―Dijo Mitsuki.
―Sí,‖ te‖ veo‖ después.‖ ―Yuuto le devolvió la despedida a
Mitsuki y salió de la casa Shimoya.
Afuera estaba completamente oscuro, con su camino a casa solo
iluminado por los puntos de luz de las farolas a lo largo del camino.
No había otra alma alrededor, tal vez como era apropiado para una
ciudad tan rural.
Yuuto fue visitado por una extraña sensación de soledad.
Quizás eso demostraba lo cálido y feliz que se había sentido en la
casa de Mitsuki.
―Considerando la posición en la que estoy ahora, es
demasiado bueno para alguien como yo… ―Yuuto miró hacia el
cielo sin estrellas, cubierto de nubes y suspiró.
Actualmente, Yuuto no había terminado la escuela secundaria,
ni estaba asistiendo a ella, y tampoco estaba trabajando.
Y la familia de Mitsuki había aceptado a alguien como él, sino
como el novio oficial de Mitsuki, al menos como su amigo
masculino. Yuuto no pensó que alguna vez pudiera expresar su
gratitud por eso.
La comida también había sido increíblemente deliciosa.
Cuando tomó sus primeros bocados del arroz recién cocido al
vapor y los primeros sorbos de la sopa caliente de miso, se le
llenaron los ojos de lágrimas. Si continuara su vida aquí en el mundo
moderno, estos días ordinarios, pacíficos y felices, seguramente
continuarían.
Por supuesto, Yuuto ya había aprendido que la vida no era
todo un lecho de rosas. Eventualmente, se enfrentaría a obstáculos y
179
dificultades debido al hecho de que no había recibido una educación
estándar. Pero, al menos, no tendría que matar o morir por eso.
No tendría que mancharse las manos ni el corazón con la
sangre de otros. Este era el tipo de mundo al que deseó regresar,
durante mucho tiempo.
Pero… en el fondo de su mente, una voz le susurró:
¿Vas a abandonar a tu familia por tu propia felicidad personal?
¿No es exactamente lo mismo que hizo tu padre, el hombre que más
desprecias?
Esta era la fuente de los sentimientos de culpa que continuaron
plagando a Yuuto en el mundo moderno, surgiendo cada vez que se
permitía disfrutar de la paz que tenía aquí.
Siguió tratando de mantenerse positivo, diciéndose a sí mismo
que incluso sin él en el otro mundo, las cosas funcionarían de alguna
manera, pero que ya no podía apartar su mirada de esa manera.
―¡¡Maldición!! ―Hubo‖ un‖ ruido sordo cuando Yuuto golpeó
su puño contra un poste de teléfono cercano.
Dolía, naturalmente. Dolía como el infierno.
Aun así, golpeó con su puño una segunda y una tercera vez,
incapaz de hacer nada respecto ante los horribles sentimientos que
se arremolinaban en su pecho, excepto desahogarlos con la cosa más
cercana que estaba cerca.
180
No había necesidad de preguntarse quién podría ser; había
pocas chicas que llamaban a Yuuto así y solo una con la dulce y
gentil voz de Felicia.
Sintió que su corazón se llenaba de alegría.
Él ya sabía que ella estaba a salvo. Sin embargo, hubo una gran
diferencia entre recibir esa información y el sentimiento que se
produjo al escuchar su voz por sí mismo.
―Gracias‖ a‖ Dios…‖ ―Dijo‖ con‖ alivio― ¡Así que realmente lo
lograste de manera segura!
―¡Sí! ¡Del mismo modo, Onii-sama, es maravilloso que estés bien!
Tenía fe en que habías regresado a salvo a tu país más allá de los cielos, pero
escuchar tu voz de esta manera realmente me hace sentir aliviada… ―En
el otro extremo de la llamada, Felicia dejó escapar un suspiro de
alivio.
Ciertamente, pensándolo desde la perspectiva de Felicia, Yuuto
se había desvanecido de repente ante sus ojos. Incluso si ella hubiera
tenido fe en su seguridad, seguramente debía estar ansiosa.
―Bueno,‖estoy‖en‖forma‖como‖un‖violín.‖―Le‖aseguró‖Yuuto―
¿Qué hay de ustedes chicas? Oí que Rún se lesionó.
―Ah, entonces dejaré que Rún te hable. Ella ha estado diciendo,
“¡Date prisa y d{melo!” y haciendo un escándalo todo este tiempo. Toma.
―¡C-Chichi-ue!
―Hola, Rún.‖―Dijo‖Yuuto― ¿Tu lesión en la mano está bien?
―Sí Chichi-ue. No es nada grave. Más importante aún, debo
disculparme. No solo perdí el Fuerte Gashina contra el enemigo, también
perdimos a muchos de nuestros soldados y oficiales… ―La‖voz‖de‖Sigrún‖
se ahogó con una frustración amarga.
181
La Mánagarmr seguramente sentía un grave sentido de
responsabilidad por la derrota.
―No‖ es‖ algo‖ que‖ debas‖ meditar.‖ ―Yuuto‖ la‖ consoló― Todo
esto sucedió porque de repente desaparecí como lo hice. Hiciste un
buen trabajo mientras estabas en esa situación.
―No, no lo hice. Es el Gran Hermano Olof quien merece tus
alabanzas. Si él no se hubiera quedado en Gashina y hubiera retenido al
enemigo, entonces… creo que ni Felicia ni yo podríamos estar aquí
hablando contigo ahora mismo.
―…Ya veo. ―Yuuto solo dijo eso, luego se detuvo, con sus
labios apretados fuertemente.
Había aprendido sobre Olof en un informe anterior; casi no
había posibilidad de que el hombre hubiera sobrevivido.
―Entonces, el hecho de que pueda hablar con las dos ahora es
gracias a él.‖ ―Dijo Yuuto en voz baja― Realmente le debemos
nuestro agradecimiento.
―Sí… ―Acordó suavemente Sigrún.
La muerte de Olof había sido un gran shock para Yuuto.
Este era el hombre en el que había confiado lo suficiente como
para encargarle gobernar lo que se había convertido en el granero
del Clan Lobo, la ciudad y provincia de Gimlé.
El propio Yuuto a menudo había confiado personalmente en
Olof en varios asuntos. Y cuando se convirtió en patriarca por
primera vez, cuando muchos lo despreciaron como un joven
arrogante y los ancianos del clan habían estado tramando entre
bastidores derrocarlo, Olof se había convertido en su hijo
subordinado y lo había servido fielmente.
182
El hombre no había realizado actos llamativos de destreza
militar en el campo de batalla como Sigrún o Skáviðr, pero se
aplicaba a cualquier misión que se le asignara, proporcionando
resultados constantes y sólidos. Era un héroe desconocido, y las
tareas largas y difíciles siempre habían estado a salvo en sus manos.
Yuuto había tenido menos oportunidades de reunirse y hablar
con él en los últimos días, en parte debido a que su puesto estaba
lejos de la capital.
Aun así, en el corazón de Yuuto, él seguía siendo un miembro
honrado y confiable de su familia, alguien a quien Yuuto apreciaba y
respetaba a cambio. No solo no volvería a encontrarse con él, sino
que Yuuto nunca volvería a escuchar su voz. Esa sensación de
pérdida era como un agujero que abriéndose en su pecho.
Yuuto contuvo las lágrimas que se habían estado formando en
las esquinas de sus ojos.
―…Rún, ¿podrías volver a poner a Felicia?
―Sí Chichi-ue. Oye, Felicia, Chichi-ue dijo que te lo devolviera.
―Sí, Onii-sama, estoy aquí. ―Dijo Felicia.
―Oye,‖Felicia,‖hay… una cosa que quiero preguntarte.
¡¿Por qué le preguntarías eso?! Gritó la voz de la razón en algún
lugar en el fondo de sus pensamientos.
No era algo que debería preguntar en voz alta.
No era algo que debería considerar preguntar.
Él lo sabía, pero tampoco podía evitar preguntárselo.
―Si‖ siguieras‖ los‖ mismos‖ pasos,‖ el‖ mismo‖ ritual,‖ como‖ antes,
¿podrías convocarme a Yggdrasil de nuevo?
―¡Ah…! ―En el otro extremo de la línea, Yuuto podía escuchar
a Felicia jadear. Hizo una pausa, tragó, y luego dijo su respuesta con
183
mucho cuidado: ―Con toda honestidad, no puedo estar segura. El hecho
de que pude convocarte aquí en primer lugar fue algo parecido a un
milagro, después de todo. Sin embargo…
―¿Sin‖embargo?
―A lo sumo, todo lo que sería capaz de hacer es llamarte a este
mundo. No puedo devolverte.
―Oh…‖ Sí,‖ eso‖ es‖verdad,‖ ¿no?‖ ―Esas palabras fueron todo lo
que Yuuto logró sacar como respuesta.
De hecho, si Felicia fuera capaz de hacerlo, ella habría podido
enviarlo a la era moderna hace mucho tiempo, incluso cuando llegó
por primera vez hace tres años.
En la actualidad, la única persona que tenía un método para
devolver a Yuuto era Sigyn del Clan Pantera. Sin embargo, ella era la
actual esposa del patriarca del Clan Pantera, Hveðrungr. No le tomó
mucho imaginar lo difícil que sería capturarla y hacer que ella
hiciera lo que le pedían.
En otras palabras, si Yuuto volviera a Yggdrasil una vez más,
había una buena posibilidad de que nunca pudiera volver a casa
otra vez.
―Onii-sama, si aun así es tu deseo, realizaré los rituales de
convocatoria tantas veces como lo requieras. ―Dijo‖Felicia― ¿Cuál es tu
decisión?
―……‖―Yuuto se quedó en silencio, incapaz de responder. No
era algo con lo que él pudiera estar de acuerdo.
Sintió una sensación de arrepentimiento por haber preguntado
al respecto en primer lugar, cuando no estaba mentalmente
preparado para tomar esta decisión.
Todo lo que hizo fue llenar a los demás con esperanzas.
184
Hubo un largo momento de silencio…
―Onii-sama… ―Felicia de repente llamó a Yuuto, con una voz
que parecía envolverse suavemente alrededor de su corazón, incluso
a través del teléfono de esta manera.
―¿Qué‖pasa?
―No importa lo que decidas hacer, lo cumpliré. Incluso si, por
ejemplo, decides no volver a este mundo.
―…¿Estás realmente bien con eso?
―Como un alto oficial del Clan Lobo y líder de tus hermanos
subordinados, quizás sea incorrecto que diga esto, pero personalmente,
antes de eso, soy la hermana menor del gran Lord Yuuto. Como hermana
menor, deseo la felicidad de mi hermano mayor.
―¡Oye, Felicia, ¿qué estás diciendo?! ―Gritó una voz en el fondo.
―Oh, mi, bueno, parece que Jörgen ya ha perdido la paciencia. ―El
tono de Felicia era jovial y bromista, y Yuuto podía escuchar los
sonidos de alguien corriendo y algo siendo derrumbado.
Parece que Felicia corría por ahí para evadir a Jörgen, que
intentaba quitarle el teléfono.
Entre respiraciones, Felicia continuó: ―Afortunadamente, todavía
hay tiempo antes de la próxima luna llena. Por favor, tómate tu tiempo y
piensa en ello. Tu no… querr{s lamentar tu elección. ¡Así que bien, buenas
noches!
―Heh…‖―Yuuto sofocó una risa irónica― Está bien, y gracias,
Felicia. ―La voz de Yuuto se inundó con una mezcla de emociones
cuando él le dio las gracias y terminó la llamada.
Qué pena… como siempre, esa ayudante mía es demasiado buena para
mí, pensó con un suspiro.
185
No importa el momento o la situación, Felicia siempre puso a
Yuuto en primer lugar. Eso había sido así desde los primeros
momentos después de que llegó a Yggdrasil como un niño
impotente que no podía hacer nada. Ella siempre se había dedicado
a él con lealtad desinteresada.
Esa era precisamente la razón por la que no podía soportar
abandonarla.
El dilema de Yuuto solo se hizo más profundo…
186
Seguramente volvería a sus deberes de administración.
Con la gran derrota en el Fuerte Gashina, la amenaza de los
Clanes Pantera y Relámpago se estaba acercando cada vez más. En
este momento, a Jörgen se le confiaba toda la autoridad y los
derechos del patriarca, y seguramente tenía una montaña de trabajo
amontonada.
―No‖ deberías‖ ser‖ demasiado‖ imprudente‖ tampoco,‖ ya‖ sabes.
―Interrumpió Sigrún con una sonrisa irónica― Si no tienes
cuidado, cosas como esas podrían llevarte a la cárcel.
La crisis actual amenazaba la existencia misma del clan, y sus
acciones podrían interpretarse como una prevención de la llegada de
alguien que podría salvarlos. No estaría mal que algunos
sospecharan de traición. Teniendo en cuenta lo que su hermano
mayor biológico había hecho, eso era un peligro aún mayor.
―Oh,‖¿pero‖no‖est{s‖enojada conmigo?‖―Preguntó Felicia.
―Respeto‖ los‖ deseos‖ de‖ Chichi-ue, y los cumplo. Estoy bien
con lo que dijiste. No veo nada por lo que deba estar enojada.
―Oh.‖Bueno,‖no‖esperaba‖que‖nadie‖se‖pusiera‖de‖mi‖lado, así
que eso me hace feliz.
―Hmph.‖ Después de todo, Chichi-ue deseaba fervientemente
regresar a su tierra natal todo este tiempo. Si él es feliz en su mundo
pacífico en los cielos, difícilmente podría soportar llamarlo de vuelta
aquí, y obligarlo a regresar a la guerra de nuevo. …Sin‖ embargo,‖
será solitario sin‖él…
―Sí,‖lo‖ser{.‖Ser{…‖bastante‖solitario…
Felicia sintió que las esquinas de sus ojos se ponían calientes, y
volvió la cara hacia arriba para mirar el techo. Ella sabía que su cara
se llenaría de lágrimas si no lo hacía.
187
Durante la llamada telefónica, ella había deseado primero la
felicidad de Yuuto y lo había dicho, pero el pensamiento de que ella
podría no volver a ver su rostro nuevamente, la llenaba de tristeza.
Ella podría escuchar su voz a través de ese teléfono, pero de
alguna manera, se sentía amortiguada y distante. Más que nada, su
dolor se había acabado pensando que ella no podría tocarlo de
nuevo, o sentir el calor de su cuerpo.
“Algún día…”, ella siempre se había dicho a sí misma, tratando
de estar preparada emocionalmente. Pero ahora que estaba
sucediendo, era como si se hubieran abierto un agujero en su
corazón― cada vez que pensaba en Yuuto, sentía que podía
comenzar a llorar.
―Tch.‖ ―Sigrún chasqueó la lengua con irritación, y agarró la
cabeza de Felicia, tirando de ella contra su propio pecho.
―¡¿Qu...‖¿Qué‖est{s‖haciendo‖de‖repente?‖—Preguntó Felicia.
―Estabas‖tratando‖de‖ser‖valiente‖y‖alegre‖ por Chichi-ue todo
este tiempo. Te pagaré por eso. Puedes apoyarte en mí.
―…Gracias.
Felicia era consciente del hecho de que ella no era realmente
fuerte de corazón. Ella susurró su agradecimiento, y luego hundió la
cara en el pecho de su querida amiga.
188
Su mirada se demoraba en un gorrión posado en la parte
superior de las líneas eléctricas externas, pero aunque lo estaba
mirando directamente, en realidad no lo estaba mirando.
―Sheesh,‖¡pensé que estarías aquí arriba!
De repente, la cara de Mitsuki llenó su visión. Yuuto gritó y se
lanzó hacia atrás: ―¡Whoa!
Casi se cayó de espaldas al piso, con silla y todo, pero logró
detenerse y recuperar el equilibrio.
―¡N-No entres aquí sin llamar! ¡Y al menos toca el timbre
primero! ¿Por qué irías‖a‖la‖casa‖de‖alguien‖sin…
―¡Toqué! Y también toqué el timbre primero, ¡y tu papá dijo
que podía entrar!
―…¿En serio?
―Sí,‖en serio. ―Mitsuki asintió, de pie con los brazos cruzados
con severidad. Parecía que ella estaba diciendo la verdad.
―Lo‖siento.‖―Dijo‖Yuuto‖con‖pesar― Solo‖estaba‖pensando…
―¿Pensando en Yggdrasil de nuevo?
―Sí. ―Yuuto asintió, haciendo una mueca amarga como si
hubiera tragado un insecto. Se había pasado toda la noche pensando
y pensando, y antes de darse cuenta, había llegado la luz del día. A
pesar de lo mucho que lo agobiaba, no tenía ninguna respuesta al
problema.
―Si‖te‖preocupas‖demasiado,‖arruinar{‖tu‖salud,‖¿sabes?‖―Dijo‖
Mitsuki― ¿No deberías descansar un poco? Solo duerme un poco,
¿de acuerdo?
―Tienes‖ razón…‖ ―Yuuto‖ suspiró―‖ No se me ocurrirá nada
bueno si estoy demasiado cansado para pensar. En realidad, ¿por
qué viniste aquí tan temprano en la mañana?
189
―Mmph…‖¿Así‖que‖no‖te‖has‖dado‖cuenta?
―¿Darme‖cuenta‖de‖qué?
―¡Mouuu!‖ ―Mitsuki hinchó sus mejillas con exasperación,
luego hizo un giro elegante en su lugar, con su falda revoloteando.
Ahora Yuuto estaba aún más perdido que antes: ―¿Eh?
―¡Mi‖ uniforme escolar! ¡A partir de hoy, soy una estudiante de
secundaria! Solo quería mostrártelo antes que a nadie, Yuu-kun.
―Ohhh…‖―Ahora que la miraba bien, Yuuto vio que su blazer
era diferente, algo que nunca antes la había visto usar.
Hermosa como una campana; a menudo la había visto con el
uniforme escolar de esta área. Tenía una atmósfera limpia y pura, y
Mitsuki se veía maravillosa en ella.
―¡…!‖―De repente, Yuuto sintió que su pecho se apretaba con
un intenso sentimiento de soledad y aislamiento.
Mientras él estuvo en el otro mundo, Mitsuki había trabajado
muy duro, continuó su educación y ahora estaba en la escuela
secundaria. Incluso era increíblemente hábil cocinando ahora.
Para una chica con sus grandes cualidades, seguramente más
chicos de los que podrías contar con ambas manos, se habían
enamorado de ella.
Ella realmente era demasiado buena para alguien como él.
A menudo, había escuchado que las relaciones a larga distancia
no duraban. Si Yuuto se fuera de nuevo, esta vez seguro que ella
alcanzaría los límites de su paciencia ―su‖ amor‖ por‖ él― y otro
hombre se la arrebataría.
―¿Qué‖ pasa? Oh, ¿estabas cautivado por mí~?‖ ―Preguntó‖
Mitsuki.
―Sí, lo estaba. Te ves muy linda.
190
―¡Whoa, whoa, saliste directamente y lo dijiste! ¡Creo que esta
es la primera vez que me dices algo así, Yuu-kun! ¡…Ah! Ya veo,
¡vas a seguir con un insulto, ¿verdad?!
―No, no lo haré. Solo lo dije porque eso es lo que estaba
pensando.
―¡Ah…!‖ ―La cara de Mitsuki se sonrojó de un rojo brillante.
Ese aspecto de ella también era algo que Yuuto encontraba
encantador y precioso. No podía soportar la idea de que otro
hombre estuviera a su lado.
Quería ser el que la protegiera, con sus propias dos manos.
Ni siquiera quería considerar separarse de ella, ya que
posiblemente nunca la volvería a ver.
―…Eso…‖es‖por‖eso qué…‖yo…‖yo…
191
sentido un poco desconcertado por ellas durante un tiempo, pero
recientemente, sentía que se había vuelto mucho más grave.
Tenía bolsas debajo de los ojos esta mañana, como si no hubiera
dormido nada. Estoy preocupada por él…
Mitsuki se aseguró de decirle a Yuuto que descansara un poco,
pero ella no estaba segura de que él pudiera seguir con eso.
Honestamente, ella quería salir corriendo de esta ceremonia de
entrada y correr a su lado para ver cómo estaba.
La gente del Clan Lobo realmente, realmente necesita a Yuu-kun, ¿no
es así…?
No le había pedido demasiados detalles, pero este era el amigo
de la infancia que ella conocía desde que podía recordar. Ella podía
decir simplemente por su comportamiento, casi lo que estaba
pasando.
De repente, Yuuto había venido aquí y había dejado atrás al
Clan Lobo, y eso había causado un montón de problemas.
Y eran problemas que Yuuto no podía solucionar simplemente
dando órdenes o consejos por teléfono; ella podía entender eso
bastante bien. Después de todo, si los problemas no fueran tan
serios, no estaría tan destrozado.
Yuuto era amable. Después de haber vivido y peleado con sus
compañeros en ese mundo, seguramente no podría soportar
simplemente dejarlos a su suerte.
Por eso está sufriendo…
―La‖escuela‖secundaria‖no‖es‖parte‖de‖la‖educación‖obligatoria
de este país.‖―Dijo‖el‖director‖con‖orgullo― En el pasado, los chicos
y chicas de su edad se sometían a una mayoría de edad llamada
genpuku, y serían considerados como adultos de pleno derecho.
192
¡Correcto! ¡Ninguno de ustedes es realmente un niño! Ahora, están
en una edad en la que se espera y se exige de ustedes un nivel
adecuado de autoconciencia y sentido de responsabilidad. ¡Deben
pararse sobre sus propios pies, pensar con su propia mente y
dirigirse hacia su‖futuro,‖todos‖y‖cada‖uno‖de‖ustedes!‖―El‖director
parecía haber llegado al clímax de su discurso, y estaba hablando
con más fuerza.
El discurso en sí todavía no se quedó en la cabeza de Mitsuki,
excepto‖ por‖ la‖ frase‖ “su futuro”, que extrañamente parecía resonar
en sus oídos.
Mi futuro…
Si a Mitsuki le preguntaran qué quería ser en el futuro, ella
podría responder que quería ser la esposa de Yuuto.
Si le preguntaban qué quería hacer en el futuro, la respuesta
que mejor se adaptaba a ella era que quería ser útil para Yuuto.
Si alguien le dijera que sus respuestas carecían de sentido de
independencia, entonces realmente no tenía una buena respuesta
para eso. Pero era así como se sentía sinceramente Mitsuki, sin
mentiras ni verdades a medias, así que eso era todo.
―¿Qué‖ es‖ lo‖ que‖ puedo hacer por el bien de Yuu-kun…?
―Murmuró‖ella― Me pregunto, ¿qué sería lo mejor‖para‖él…?
Mitsuki continuó reflexionando sobre esas preguntas durante el
resto de la ceremonia de ingreso.
193
Era un espacio del tamaño de un pequeño gimnasio escolar,
con un ambiente un tanto solemne.
No podía sentir la presencia de ninguna persona.
En la parte posterior de la habitación había un altar, y sobre su
plataforma m{s‖alta‖estaba‖el‖espejo‖divino― la luz de las antorchas
cercanas se reflejaba en su superficie con un brillo misterioso y
vacilante.
―¿Estoy en el Hörgr? ¿Volví a Yggdrasil?
Incapaz de entender la situación, Yuuto abandonó el santuario
y bajó las escaleras de Hliðskjálf, la torre sagrada del clan.
Mientras lo hacía, se quedó sin aliento.
El área estaba llena de innumerables cuerpos, y el antiguo
palacio del Clan Lobo era una ruina de su antiguo yo, destrozado en
lugares y cubierto de manchas de sangre en otros.
Yuuto llegó a las puertas del palacio y encontró…
―¡¿Rún?!
Sigrún estaba completamente empapada en sangre, muerta en
el lugar, sostenida en posición vertical por una lanza que atravesaba
su pecho directamente.
―N-No…‖¿Cómo‖podría‖esto…?‖―Yuuto sintió que su cuerpo
temblaba violentamente, y dio un paso atrás, luego otro…
―¡Ah! ¡Cierto! ¡Felicia!‖ ¡Felicia!‖ ―Gritando‖ su‖ nombre,‖ Yuuto‖
corrió a su oficina.
La habitación quedó completamente destruida y, sobre su silla
habitual,‖desplomado…
―¡Agh…!
Estaba cuerpo de Felicia, inmóvil.
194
Un gran charco de sangre la rodeaba, y su rostro en blanco
estaba pálido, sin ningún rastro de vida restante.
―A-Ah…‖Aghh…‖¡¡UUUAAAAGHHH!!
Yuuto gritó sus emociones incapaz de expresarse, y salió
corriendo de la habitación. Corría a ciegas por los pasillos del
palacio, buscando a alguien vivo.
Sin‖embargo…
―Uuugh…‖agh…‖¡Ngh…!
Cuanto más buscaba, más cuerpos encontraba.
Ingrid, Linnea, Albertina, Kristina, Jörgen, Skáviðr… Todos
ellos eran cadáveres sangrientos.
―¡Alguien!‖¡Alguien! ¡¿Hay alguien aquí?!
―¡Goshujin-sama!‖ ―La voz que respondió a los gritos de
Yuuto fue la de una niña muy joven.
―¡¿Ephy?!‖ ¡Ephy,‖ est{s‖ a‖ salvo!‖ ―Cuando‖ Yuuto‖ se‖ dio‖ la‖
vuelta, vio a su criada, Ephelia, corriendo hacia él y llorando.
Cuando Yuuto salió corriendo hacia ella, de repente, un
hombre armado a caballo apareció directamente detrás de ella.
Yuuto sintió que su cuerpo temblaba.
El jinete armado sostenía una lanza en una mano, que él
levantó, y luego bajó su punta afilada sobre‖Ephelia…
―¡¡NOOOOOOO!!
Yuuto se despertó con un sobresalto en su escritorio, gritando.
Justo enfrente de él, estaba la pared de la habitación de un color
beige claro, que era agradable para los ojos. No había manchas de
sangre en ninguna parte. Todo estaba limpio.
195
Mirando hacia abajo, vio el escritorio estudiantil hecho de
madera de colores brillantes. No había manchas de sangre por aquí.
No había olor a sangre, tampoco.
En realidad, recordando, incluso cuando había corrido a través
de todas esas escenas espeluznantes, Yuuto no recordaba haber
olido la sangre tampoco.
En otras palabras, todo‖lo‖que‖acababa‖de‖ver‖era…
―Así‖que… fue un sueño…‖―Aliviado, Yuuto dejó escapar un
gran y largo suspiro, luego se sentó de nuevo en su silla.
Al parecer se había quedado dormido sentado aquí. Y luego
había tenido esa pesadilla porque había estado pensando en
Yggdrasil todo este tiempo.
―Debería‖ tomar‖ algo‖ de beber…‖ ―Parcialmente debido a esa
terrible pesadilla, la garganta de Yuuto estaba reseca.
Se levantó y bajó, dirigiéndose a la cocina.
Después de un vaso de agua fría, Yuuto estaba de regreso
cuando vio una luz y se detuvo.
Si esa luz hubiera estado saliendo de la sala de estar, o de la
habitación de su padre, Yuuto lo habría ignorado y habría subido las
escaleras sin pensarlo dos veces. Pero la luz venía de la sala del altar,
donde yacía el altar budista de su familia y el retrato conmemorativo
de su madre.
Como obligado, Yuuto se dirigió a la entrada de la habitación y
abrió la puerta corrediza.
Se encontró mirando a su padre, que le rezaba en silencio a la
figura budista con las manos juntas y los ojos cerrados.
―Bueno,‖esto es inesperado.‖―Se‖burló‖Yuuto‖en‖voz‖alta― No
pensé que rezarías en un altar.
196
Parecía que Yuuto no podía evitar ser provocativo de esta
manera cada vez que hablaba con su padre. Gracias al estado en el
que estaba su mente ahora, era incluso menos capaz de controlar eso
de lo habitual.
Su padre abrió lentamente los ojos y se volvió hacia él.
―Es‖porque‖es‖el‖aniversario de su muerte.
―Ah…‖ ―Yuuto lo recordó tan pronto como escuchó las
palabras, y se llenó de auto-desprecio.
De hecho, su madre había fallecido hace exactamente tres años.
Y este hombre, que seguramente no atesoraba realmente a la madre
de Yuuto, había recordado adecuadamente el aniversario de su
muerte, mientras que Yuuto, quien debería haber sido el que debía
recordarlo, lo había olvidado.
Incluso si últimamente había tenido muchas cosas en la cabeza,
eso no cambiaba los hechos.
Yuuto miró el altar.
No había ni una mota de polvo en él, y la figura budista
consagrada allí estaba tan pulida como siempre, lo que demostraba
que el altar se había mantenido cuidadosamente.
Para cuando Yuuto se dio cuenta de lo que estaba pasando, ya
era demasiado tarde. Todos los sentimientos que había mantenido
dentro de sí mismo burbujeaban como magma, fuera de control.
―…Oye. Entonces, ¿por qué no viniste, en ese entonces?
―Exigió.
Era una pregunta tan vaga que, sin un contexto previo, no
habría manera de decir lo que estaba preguntando. Pero el
significado de la pregunta le llegó en voz alta y clara a su padre.
197
―Pensé‖ que‖ te‖ lo‖ había‖ dicho en ese entonces.‖ ―Dijo‖ el‖
hombre― Tenía trabajo que hacer en la forja.
―¡¿Es tan importante hacer espadas para ti como para
abandonar a Kaa-san cuando ella estaba en su lecho de muerte?!
¡¿Eso es todo lo que Kaa-san significó para ti?!
Todo este tiempo, Yuuto había decidido la verdad de las cosas
por su cuenta, y nunca había cuestionado a su padre al respecto.
Rechazó a su padre, lo reprendió y ocultó esos sentimientos en su
corazón. Ahora la tapa estaba abierta y de él salieron tres años de
emociones sin resolver, en forma de preguntas lanzadas hacia el
hombre que tenía delante.
Y también fueron preguntas lanzadas hacia sí mismo, utilizando
a su padre como un espejo.
Su padre se sentó allí, aceptando la fulminante mirada de
Yuuto, luego se levantó en silencio y se puso detrás de la estatua de
Buda para sacar una daga muy pequeña, del tamaño de un cuchillo
de estilo tanto.
―¿Qué‖es‖eso…? ―Yuuto preguntó lentamente.
―Es‖la‖hoja que estaba forjando mientras tu madre estaba en su
lecho‖de‖muerte.‖―Tetsuhito le entregó la daga a Yuuto.
Yuuto la tomó y sacó la hoja de su vaina.
Era corta, pero el cuerpo de la hoja con un patrón de ondas,
estaba muy bien hecho. Yuuto podía decir que esta era posiblemente
una de las mejores piezas de las muchas obras de su padre.
Grabados profundamente en el costado de la hoja, estaban los
caracteres: “Aléjate, espíritu de la enfermedad”.
―Soy‖un‖hombre‖que‖hace‖espadas.‖―Dijo‖Tetsuhito― Eso es
lo único para lo que he sido bueno. Entonces, pensé que esto era tal
198
vez lo único que podía hacer por ella. Por supuesto, al final, no
sirvió de‖nada,‖¿verdad?‖―El padre de Yuuto se rió con un tinte de
amarga burla, y miró hacia el techo.
Las espadas tenían una larga historia en Japón como objetos
religiosos y espirituales, desde siendo santificadas en los santuarios
sintoístas, hasta siendo forjadas junto con el nacimiento de un bebé
como amuleto protector. Se decía que una hoja adecuadamente
forjada, podía contener en su interior el poder de disipar el mal.
El padre de Yuuto había apostado por esa tradición espiritual.
Al tratar de poner sus pensamientos y su alma en la hoja
mientras la forjaba, había intentado curar la enfermedad de su
esposa moribunda exorcizando el espíritu de la enfermedad.
―¿Por‖qué…? ―Gritó Yuuto con voz estrangulada― ¡¿Por qué
nunca me lo dijiste?! Si me lo hubieras‖dicho,‖no‖habría…
―Todo‖ lo‖ que‖ importa‖ son‖ los‖resultados.‖ Cuando‖ ella‖ murió,‖
yo no estuve con ella a su lado. Ese hecho no cambia. Solo es
correcto‖que‖me‖odies.‖―Su‖padre‖estaba‖diciendo‖estas‖cosas‖de‖la‖
manera habitual, pero su voz temblaba ligeramente.
Fue entonces cuando Yuuto finalmente lo entendió.
Su padre se había estado culpando a sí mismo todo este tiempo
por no poder salvar a su esposa, y por no haber estado allí a su lado
al final. Al continuar aceptando el odio y el desprecio de Yuuto, se
había estado castigando a sí mismo.
―Ha…‖ ha‖ ha‖ ha…‖ tú…‖ eres‖ tan‖ idiota…‖ ―Una risa seca y
agrietada escapó de la garganta de Yuuto.
Para decirlo sin rodeos, las acciones de su padre en aquel
entonces habían sido casi idiotas. Confiar en ese tipo de superstición
199
nunca habría curado una enfermedad terminal. Si pudiera, el mundo
no sería tan rudo como era.
Aun‖así… aun así, Tetsuhito había hecho todo lo posible, dentro
de sus propias habilidades, por la madre de Yuuto.
Mirando la magnífica daga en sus manos, Yuuto pudo ver la
fuerza de los sentimientos que la habían forjado.
―Todo lo que he sentido hasta‖ ahora…‖ todo‖ fue‖ inútil…‖
―Susurró Yuuto.
Yuuto entendió‖ lo‖ infantil‖ que‖ aún‖ era― Eso se había dejado
muy claro para él hace dos años. Pero ahora, estaba casi enfermo del
estómago al darse cuenta de lo idiota que había sido.
Su padre nunca abandonó a su madre‖ en‖ primer‖ lugar― La
había amado, y había tratado de salvarla. Él había depositado su fe
en un milagro y trató de hacer que sucediera, hasta el final.
Por el contrario, el propio Yuuto había renunciado a la
esperanza de supervivencia de su madre tan pronto como los
médicos dijeron que no podrían salvarla.
Había estado alejando sus ojos del hecho de que era impotente.
Él había hecho de su padre un chivo expiatorio, e hizo todo
fuera su culpa. ¿Cuán mocoso y egoísta podría ser él?
―Heh,‖y‖mira‖dónde‖estoy, convirtiéndome exactamente en el
tipo de persona que siempre me dije que odiaba.‖ ―Dijo Yuuto con
amargura― El mundo seguro es divertido.
Pase lo que pase, nunca abandones a tu familia. Ese fue el voto que
Yuuto se había hecho a sí mismo después de que su madre muriera.
Pero la realidad había resultado diferente.
El Clan Lobo, que era tan bueno como una familia para él,
estaba en peligro, y él estaba atrapado entre ellos y sus sentimientos
200
por Mitsuki. Si su voto absoluto era lo primero, entonces no debería
dudar en ir primero a rescatar a su familia.
―Hay…‖¿Hay algo que estás teniendo problemas para decidir?
―Preguntó el padre de Yuuto, mirándolo a los ojos.
―…Sí. Francamente, no tengo ni idea de lo que se supone que
debo hacer. Hay dos cosas que son importantes para mí, y no puedo
renunciar a ninguna de ellas. ¿Qué harías en esa situación?
―Hmm…‖ya‖veo…‖―El padre de Yuuto se cruzó de brazos y
cerró los ojos. Después de unos momentos de reflexión, abrió los
ojos y miró directamente a Yuuto de nuevo: ―¿Por‖qué no intentas
ponerte al borde del acantilado?
―¿Al‖borde… del acantilado? ―Yuuto no había esperado este
tipo de respuesta.
“Haz una elección de la que no te arrepentir{s”. O, “Piensa mucho en
ello”. Esas eran las respuestas normales que él hubiera esperado de
su padre.
Cuando Yuuto repitió las palabras de su padre, Tetsuhito se rió
suavemente para sí mismo: ―Los‖tipos que actúan duro y hablan en
voz‖alta‖sobre‖sus‖ideales… cuando las cosas se ponen difíciles, son
los primeros en desaparecer. Este mundo está lleno de gente así. Los
jóvenes que se dicen a sí mismos que estarán satisfechos mientras
vivan hasta los cincuenta años, una vez que tengan esa edad,
empiezan a pensar que realmente les gustaría vivir hasta los setenta,
ese tipo de cosas. Eso es lo gracioso de la gente. El orgullo y la
imagen se interponen en su camino, y no llegan a ver siquiera sus
propios sentimientos verdaderos. Al menos, no hasta que sean
empujados al límite.
Yuuto se encontró de acuerdo con lo que estaba escuchando.
201
Como patriarca de un clan, había visto a muchos hombres que
se jactaban de su valor en tiempos de paz, solo para volverse
cobardes cuando llegaba el momento de ir realmente a la guerra.
El padre de Yuuto volvió su mirada hacia un lado, como si
estuviera mirando algo muy lejos: ―Yo‖ era‖ lo‖ mismo…‖ ―Estaba
mirando directamente a la foto conmemorativa de la madre de
Yuuto― Siempre pensé que, mientras pudiera hacer espadas, sería
un hombre feliz.‖―Continuó― Pensé eso… durante mucho tiempo.
Tetsuhito se fue apagando.
En otras palabras, ahora se sentía diferente.
¿Cuál había sido la verdadera fuente de su felicidad? No había,
por supuesto, necesidad de preguntarle.
Mirándolo más de cerca, Yuuto pudo ver que estaba mucho
más delgado y demacrado que el hombre de sus recuerdos. Había
más canas en su cabello― Parecía que había envejecido mucho en
poco tiempo.
El padre que recordaba de hace tres años, había sido una figura
odiada para él, pero también impresionante e imponente. Este
hombre parecía mucho más pequeño y más débil a los ojos de
Yuuto. Así de mal debe haber sido como la muerte de su esposa lo
había golpeado.
Pensando en ello, Yuuto también debe haber sido igual de
importante para él.
En la casa de Mitsuki y en la estación de policía, se apresuró a ir
tan pronto como lo llamaron.
Durante su viaje en el camión, había tratado de hablar con
Yuuto sobre su futuro.
202
Incluso ahora mismo, estaba escuchando seriamente los
problemas de Yuuto y tratando de darle una respuesta sincera.
La perspectiva de Yuuto acababa de verse nublada por su
odioso‖ sesgo― su padre siempre había amado a su familia y había
tratado de protegerlos. Su padre era un hombre digno de respeto.
Solo era simplemente torpe y terrible al expresar sus sentimientos
con palabras.
―Est{‖ bien.‖ ―Dijo‖ Yuuto‖ en‖ voz‖ baja― Creo que estoy
empezando a ver lo que debo hacer. Gracias, Tou-san.
Sin siquiera pensarlo, Yuuto se dirigió a su padre normalmente
una vez más. Le había llegado naturalmente. Los malos sentimientos
en su corazón habían desaparecido por completo.
203
De hecho, realmente no había tenido tiempo de pensar en ello. El
peso de las vidas de todos en el Clan Lobo había llegado a descansar
directamente sobre sus hombros.
Había pasado tres años trabajando, luchando y empujándose a
sí mismo como loco. El pensamiento de que tenía que llegar a casa
siempre lo había impulsado.
Había estado deseando ver a Mitsuki de nuevo. Por supuesto,
también había reflexionado sobre la manera desconsiderada e
irreflexiva con la que había actuado en ese entonces.
Sin embargo, ahora se dio cuenta de algo nuevo. Era que ya no
sentía arrepentimiento por haber ido a Yggdrasil.
La vida en ese mundo era inconveniente y dura.
No había calefacción ni refrigeración‖por‖aire‖acondicionado―
Los veranos eran calurosos y los inviernos fríos.
Cuando llegó por primera vez, le dolió el estómago tantas veces
que casi se había roto.
Todos los días era solo pan para las comidas, y él siempre
ansiaba el sabor del arroz.
Cosas como la televisión, los‖ mangas― los símbolos del
entretenimiento moderno, no se encontraban en ninguna parte.
Había tenido acceso a Internet gracias a su smartphone, pero
solo por unos treinta minutos al día.
Pero, aun así…
Reflexionando sobre todo esto, sus días en Yggdrasil habían
estado llenos de una sensación de satisfacción que nunca antes había
experimentado durante su vida en el mundo moderno.
204
Había trabajado duro por el bien de las personas que lo
rodeaban, investigando, planificando y creando cosas. Había sido
difícil, pero en realidad también había sido divertido.
Trabajando junto a todos para lograr un objetivo, compartiendo
el sentimiento del éxito a medida que lo completaban, era un
sentimiento más grande que el que había obtenido al completar un
videojuego.
Cuando vio los rostros alegres de sus compañeros y escuchó
sus palabras de agradecimiento, lo llenó de gran orgullo.
Se sintió muy bien ser útil, ser necesitado de esa manera.
Había hecho amigos, verdaderos compañeros.
No eran el tipo de amistades sociales y superficiales que había
hecho en el mundo moderno. Eran relaciones nacidas de la alegría y
el sufrimiento compartidos y, a veces, el peligro que acompañaba a
sus vidas. Eran personas a las que podía llamar sus compañeros y su
familia.
Quiz{s‖por‖eso,‖entonces…
A pesar de que, durante tres años, siempre había anhelado y
deseado‖tanto‖volver‖a‖casa…
A pesar de que finalmente‖había‖llegado‖a‖casa…
En algún lugar de su corazón, extrañaba ese mundo.
―Yuu-kun, lo siento por hacerte esperar.
Detrás de él, Yuuto escuchó la voz de su amiga de la infancia.
Por lo general, su voz hacía que su corazón saltara de alegría, pero
ahora hacía que su pecho se apretara dolorosamente.
Yuuto respiró hondo varias veces, luego se preparó y se volvió
para mirarla.
205
―No‖ te‖ preocupes.‖ ―Dijo― Acabo de llegar también. Perdón
por haberte llamado aquí a una horatan tarde.
Yuuto trató de‖actuar‖tan‖normal‖como‖pudo…‖pero Mitsuki lo
conocía desde el momento en que cada uno de ellos podía recordar,
y ella ya parecía haberse dado cuenta de las cosas.
Mitsuki le sonrió gentilmente: ―Has‖ decidido‖ volver‖ a‖
Yggdrasil, ¿verdad?
―…Realmente ves siempre a través de mí, ¿no?
―Lo‖hago cuando se trata de ti, Yuu-kun.
―Tienes‖ razón. ―Yuuto sintió una oleada de dolor atravesar
su pecho.
Ella lo conocía muy‖bien―‖completamente. Ella se preocupaba
tanto por él… Y él todavía no podía corresponder a su amor. Era un
pedazo de basura bueno para nada, y se odiaba a sí mismo por ello.
―Solo‖ contéstame‖ una‖ cosa.‖ ―Dijo‖ Mitsuki― ¿Vas a volver
porque es tu deber? ¿Porque eres el patriarca? ¿Porque te sientes
responsable de todos los que están ahí?
Yuuto consideró sus preguntas cuidadosamente.
Era cierto que sentía una sensación de deber, de
responsabilidad. Pero esa no era la razón más grande para él. En este
momento, la sensación en el corazón de Yuuto que impulsaba su
determinación, era mucho más simple y más pura que eso.
Sacudió la cabeza: ―No.‖ Es‖ porque‖ los‖ amo.‖ Son‖ importantes‖
para mí y quiero protegerlos.
Ver un sueño en el que todos habían sido asesinados lo había
hecho consciente de sus sentimientos.
206
Para Yuuto en este momento, la gente del Clan Lobo era tan
importante para‖su‖ vida‖como‖incluso‖Mitsuki―‖ No podía poner a
ninguno de ellos por delante del otro.
Durante mucho, mucho tiempo, había tratado de no pensar en
esos sentimientos, los había mantenido encerrados. Pero ahora, ya
no podía engañarse más.
No era que tuviera que protegerlos.
Quería protegerlos.
Él no quería perderlos.
Eran su preciosa familia.
―…Está bien.‖―Dijo‖Mitsuki― Bueno, no voy a esperar por ti.
Ya no voy a hacer eso por ti.
―¡Gh…! ―Yuuto sintió que su rostro se arrugaba, y sabía que
debía verse patético. Había estado preparado para esto desde que le
había pedido que se reuniera con él aquí. De hecho, incluso tenía la
intención de decir: “Quiero que te olvides de mí”.
Mitsuki también era importante para él, naturalmente. Él no
quería entregarla a ningún otro hombre. Pero él podía resistir eso, si
eso significaba que ella sería feliz.
Le dolió cuando lo pensó, lo hizo volverse loco, pero aún era
mejor que un futuro en el que los miembros de su familia en el Clan
Lobo eran asesinados.
Mientras Mitsuki estuviera viva, feliz y sonriente, él no tenía
que‖estar‖a‖su‖lado…
Al menos, eso era de lo que se había convencido a sí mismo
desde que había tomado su decisión, pero ahora que lo escuchaba
directamente de ella, de todos modos se sentía como una espada a
través de su corazón.
207
―Ha‖ ha… sí, por supuesto.‖ ―Dijo‖ débilmente― Ya pasaste
tres años enteros esperándome; no hay manera de que pueda pedirte
que esperes otra vez.
No pudo evitar reírse de lo cómico que era; en realidad no lo
había dejado ir. Una parte de él aún esperaba que, incluso ahora,
Mitsuki todavía estuviera de acuerdo en seguir esperándolo.
Pero había sido ingenuo.
Había sido engreído.
Por supuesto que ella no haría eso.
Era estúpido.
Una fantasía.
Aquí estaba un chico que finalmente había regresado a casa en
este mundo pacífico, abundante y hermoso, y luego se dio la vuelta
y dijo que quería volver a un mundo traicionero donde la muerte
podía llegar en cualquier momento. ¿Qué clase de santo, de hecho,
elegiría esperar a un idiota como ese?
―Supongo‖ que eso‖ es‖ todo.‖ He‖ sido‖ rechazado.‖ ―Dijo
tristemente Yuuto.
Aun así, en esta situación, tal vez ella le estaba haciendo un
favor al rechazarlo. Hacerlo le permitiría cortar sus lazos con este
mundo. Le daría el empujón que necesitaba para partir. Podía ir a
Yggdrasil sin que los sentimientos persistentes lo frenaran.
―¿Huh?‖¿De‖qué‖est{s‖hablando?‖―En‖agudo‖contraste‖con‖su‖
expresión seria hasta ahora, Mitsuki lo miró con confusión y
curiosidad en sus ojos.
―¿Eh?‖Uh… pero…‖tú…‖acabas‖de‖decir‖que‖no…
―Sí,‖ dije‖ que‖ no‖ voy‖ a‖ esperar‖ aquí por ti. Voy a ir contigo a
Yggdrasil.
208
―…¿Huh? ―La voz de Yuuto se quebró por la sorpresa. Por
un instante, no pudo comprender lo que Mitsuki estaba diciendo.
Mientras la miraba estupefacto, Mitsuki le sonrió con afecto.
Era una sonrisa amable, casi maternal.
―No‖pretendo‖sonar‖presumida‖sobre‖esto,‖pero… Yuu-kun, la
razón por la que querías volver a este mundo, y la razón por la que
has tenido tantas dudas sobre volver allí hasta ahora…‖ es porque
estoy aquí, ¿verdad?
Para Yuuto, ella no estaba siendo presumida en absoluto. Ella
estaba perfectamente en lo cierto.
Oh, no era como si Yuuto fuera un santo, preocupado solo por
su amor. También estaba vinculado a este mundo por su tecnología,
la electricidad, el gas y el agua corriente limpia.
Durante su tiempo en Yggdrasil, la comida japonesa,
específicamente el arroz blanco, siempre había estado en su mente.
Su primer bocado de esas cosas después de regresar lo había hecho
llorar.
Aquí también estaba toda la diversión y los juegos. Podía mirar
cosas en Internet todo lo que quisiera, y usarlas cuando quisiera.
Y sin embargo, ninguna de esas cosas había sido el factor
decisivo para Yuuto. Todas eran cosas con las cuales podía soportar
vivir sin ellas, si se lo proponía.
Lo que verdaderamente ataba a Yuuto al mundo moderno y lo
mantenía conectado a él, era Mitsuki, y nada más que Mitsuki.
―Entonces,‖ si‖ voy‖ contigo‖ a‖ Yggdrasil,‖ ya‖ no‖ tendrás que
preocuparte más por eso, ¿verdad? ―Dijo‖ Mitsuki― Puedes ir a
salvar a todos en el Clan Lobo sin ninguna duda, ¿verdad?
―Idiota… quiero decir, ¡sabes que no puedes hacer algo así!
209
―¿Por‖qué no? Ya fuiste una vez, Yuu-kun.‖―Dijo‖ella― Y vas
a tratar de ir de nuevo. Si puedes ir allí otra vez, debería poder ir
contigo.
―¡Eso‖ no‖ es‖ de‖ lo‖ que‖ estoy‖ hablando,‖ aquí!‖ ¡Mitsuki, ¿no lo
entiendes?! ¡Una vez que vayas allí, no se sabe cuándo podrás
volver! ¡Tal vez ni siquiera puedas volver!
―Sí, lo sé. Es por eso que iré contigo. No puedo quedarme aquí
esperando.
―¡Eres‖ una idiota!‖ ―Le‖ gritó‖ Yuuto,‖ ahora‖ enojado― ¡Tienes
una familia, ¿no?! ¡¿Qué hay de Ruri-chan?! ¡¿Qué hay de tus otros
amigos?! ¡Ya no podrás ver a ninguno de ellos!
Después de pasar esa feliz noche cenando en la casa de Mitsuki,
Yuuto sabía que, a diferencia de él, su familia todavía estaba sana y
feliz. Y ella también parecía llevarse muy bien con Ruri.
Probablemente tenía otros buenos amigos en la escuela. Sería una
locura para ella tirar todo eso solo por el bien de Yuuto.
―Sí,‖ pero‖ podría‖ llamarlos‖ por‖ teléfono.‖ También‖ hay‖ redes‖
sociales.‖ ―Mitsuki‖ habló‖ como‖ si‖ el‖ peso‖ de‖ la‖ situación no la
molestara en absoluto― Por supuesto que será solitario y triste,
sabiendo que ya no podré ver a todos en persona. Estoy segura de
que una vez que llegue al otro mundo, podría incluso extrañar mi
casa…
―Entonces, ¿por qué… ―Comenzó Yuuto.
―Pero, ―Lo‖interrumpió‖Mitsuki― eso no es nada comparado
a cómo me sentía cuando no podía verte, Yuu-kun. Era horrible. No
quiero volver a separarme de ti, nunca.‖Porque‖yo… porque te amo
demasiado, Yuu-kun.
210
Su mirada se fijó en Yuuto cuando dijo esas palabras. Sus ojos
estaban serios, y Yuuto podía ver la profunda fuerza de sus
sentimientos en ellos.
Yuuto no había estado preparado para la fuerza detrás de esa
mirada. Reflexivamente, sus ojos se apartaron de los de ella.
―…¿Cómo puedes decir eso? No me viste durante tres años.
―Sí,‖tienes‖razón.‖―Dijo‖ella― Pasaron tres años enteros, y mis
sentimientos nunca se desvanecieron ni un poco. En realidad, estoy
empezando a amarte más y más.
―Idiota…‖ ―Murmuró― ¿Qué hice por ti durante esos tres
años? Nada más que hacerte trabajar, preocuparte y hacerte sufrir,
eso es todo.
―Y‖ aun así te amo de todas formas, desesperadamente, así que
realmente, ¿qué puedo hacer en este punto?
―Solo… necesitas pensar más en esto. ¡Esta elección afectará
toda tu vida!
―He pensado en ello. Lo he pensado tanto como pude. Pero no
importa cuánto tiempo pase pensándolo, no puedo imaginar un
futuro sin ti, Yuu-kun. Vivir en un mundo diferente al tuyo,
enamorarme de alguien que no eres tú, casarme y tener hijos de
alguien‖que‖no‖eres‖tú… No puedo imaginar ese tipo de futuro para
mí.‖…No, eso está mal. Odiaría ese tipo de futuro.
―……‖
Yuuto se quedó callado.
También era verdad para él― Odiaba apasionadamente la idea
de ese tipo de futuro. Pero también era el futuro al que había
intentado resignarse, pensando que no había nada que pudiera
hacer al respecto.
211
―Sí,‖ definitivamente‖ odio‖ la‖ idea‖ de‖ ese‖ futuro.‖ ―Continuó
Mitsuki― Te quiero a mi lado, Yuu-kun, siempre. No quiero a nadie
más.
―No‖hay‖electricidad‖allí,‖¿sabes? No hay gas, ni agua potable.
―Pero‖estarías‖allí,‖Yuu-kun.
―Tendr{s‖ que‖ hacer‖ el‖ tipo‖ de‖ trabajo‖ con‖ el‖ que‖ nunca‖
tendrías que lidiar aquí en el mundo moderno.
―Me‖encantaría,‖si‖eso‖significa que puedo estar junto a ti.
―Realmente eres un idiota, ¿sabes…?
―Deja‖de‖llamarme‖idiota‖ya.‖Quiero‖decir,‖¡no es como si no lo
supiera! ¡Más importante! ¿Me vas a dar tu respuesta ahora, o no?
Mitsuki puso sus manos en las mejillas de Yuuto, y lo obligó a
mirarla. Como siempre, la fuerza de voluntad dentro de sus ojos era
abrumadora, pero con la cabeza en su lugar, no podía mirar hacia
otro lado. Tenía que aceptarlo.
Realmente fui y me enamoré de una mujer infernal, pensó para sí
mismo, aunque ya era bastante tarde para darse cuenta de eso…
Yuuto dio un suspiro de derrota resignada, pero también con el
toque de una sonrisa:
―…Muy bien.‖ Te‖ llevaré‖ conmigo.‖ ―Yuuto‖ se‖ detuvo, luego
comenzó de nuevo― No… eso no está bien. Mitsuki, quiero que
vengas conmigo. Por favor, ven conmigo.
―…No, Yuu-kun.‖ Eso‖ no‖ fue‖ lo‖ que‖ quise‖ decir.‖ ―Mitsuki‖
hinchó sus mejillas ligeramente.
―¿Eh? ―Yuuto realmente no entendió. Él había aceptado
llevarla con él, así que, ¿por qué estaba molesta?
―Esto‖no‖se‖trata‖de‖irte solo, o llevarme contigo o nada de eso.
¿No‖hay‖algo‖m{s‖importante?‖―Preguntó ella.
212
―¿Um…?
―Yuu-kun, te dije que te amaba, ¿verdad? ¿Qué es lo que
sientes por mí?
―Y-Ya lo he dicho bastante a estas alturas, ¿no es así?
―No, estoy bastante segura de que no he escuchado ni una
palabra clara de eso.‖―Mitsuki sacudió despiadadamente la cabeza
de lado a lado.
―C-Cuando dije: “Por favor, ven conmigo”, eso es lo que quería
decir. ¡Lo entiendes, ¿verdad?!
―No,‖ no‖ entendí‖ nada‖ de‖ eso. Necesito escucharlo claramente
de‖ ti,‖ ¿de‖ acuerdo?‖ ―Había‖ un‖ tinte‖ de‖ malicia‖ en‖ los‖ ojos‖ de‖
Mitsuki. Ella sabía exactamente lo que estaba haciendo.
Incluso esta parte de ella era algo que encontraba lindo. Sin
embargo, era cierto lo que dicen acerca de que el amor es ciego.
Dicho esto, le molestaría decir las palabras como ella quería, jugando
en‖su‖pequeño‖juego… y más que eso, sería embarazoso.
No obstante, también parecía que iba a tener que reforzar su
resolución aquí.
Espera un minuto… si voy a tener que dar el paso aquí de todos
modos, entonces…
Un destello de inspiración lo golpeó.
Fue una idea ingeniosa.
―Mitsuki.
―¿Sí?‖ ¿Qué‖ pasa?‖ ―Mitsuki‖ tenía‖ una‖ sonrisa‖ suave‖ y‖
satisfecha. Probablemente había visto en la expresión de Yuuto que
él había tomado la decisión de decir sus sentimientos en voz alta, y
ella ya estaba esperando felizmente oírlo.
213
Con la forma en que todo había ido hasta este punto,
lógicamente, ya era obvio lo que él sentía, y cuál sería su respuesta
hacía ella.
Y así, él iba a caer deliberadamente por ella y…
―Mitsuki, por favor, sé mi esposa.
―¡¿Eh?! Tu espo… ¿¡QUÉÉÉÉÉÉ?!‖ ―Mitsuki‖ gritó‖ como‖ si‖ el‖
mundo se estuviera acabando. Como era de esperar, no había
previsto que las cosas dieran un paso más allá tan rápido.
Sin embargo, desde la perspectiva de Yuuto, si iba a llevar a
Mitsuki a un mundo‖del‖que‖ella‖no‖regresaría― si fuera a cambiar
por completo su vida aquí, entonces esta también era una propuesta
perfectamente natural.
―No‖ puedo‖ ir y de buena manera pedirle a mi novia que tire
toda su vida a la basura y venga conmigo a un mundo remoto y
peligroso. No, no a mi novia. Pero si es mi esposa, puedo decirlo de
manera decisiva y clara: “Ven conmigo”.
Yuuto le tendió la mano a Mitsuki.
―Ah, oh…
La cara de Mitsuki se volvió del color más rojo que había visto
hasta ahora, y sus ojos se movieron de un lado a otro entre la cara de
Yuuto y su mano extendida por un momento, pero al final, puso su
mano sobre la suya.
―…Sí.‖Yuu-kun… por favor, hazme tu espo― ¡¿Eek?!
El silencioso y delicado susurro de respuesta de Mitsuki se
convirtió en un chillido, porque Yuuto no espero a que ella
terminara por completo su frase, antes de que él tirara de su brazo,
acercara su cuerpo al suyo y la abrazara. Sus emociones se estaban
desbordando, y no podía esperar ni un segundo más.
214
―Ahora‖ que‖ lo‖ has‖ dicho,‖ nunca‖ te‖ dejaré‖ ir‖ de‖ nuevo.
―Susurró.
―Bien. No me dejes ir… ―Mitsuki‖miró‖a‖Yuuto,‖y‖cuando‖sus‖
miradas se encontraron, ella cerró suavemente sus ojos.
Por supuesto, Yuuto no era lo suficientemente denso como para
perderse la señal.
Cerró los ojos y acercó lentamente‖su‖rostro‖al‖de‖ella‖y…
En la oscuridad de la noche, sus siluetas fueron delineadas por
la luz de la luna.
215
216
Epílogo
―Sí,‖cuanto‖m{s‖lo miro en este ángulo, más encajan las piezas.
Esta es la única manera en que puedo pensar en ello.
En su habitación de hotel, Takao Saya estaba sentada mirando
fijamente la pantalla de su computadora, con una mano cubriéndose
la boca y la barbilla, y frunciendo el ceño en profunda reflexión.
Ella había resuelto el misterio de Yggdrasil.
No estaba al nivel en el que pudiera publicar la prueba en una
revista científica o en una‖ conferencia‖ académica‖ todavía― Aun
había muy poca evidencia física para eso. Pero internamente, estaba
bastante segura de que podría declarar su respuesta correcta.
Pero esta respuesta difícilmente sería una buena noticia para
ese chico, Yuuto.
En realidad, era inequívocamente todo lo contrario.
―Podría‖ser‖mejor‖no‖hablarle‖de‖esto.
Murmuró Saya, apoyándose en el respaldo de su silla con un
crujido y mirando hacia el techo.
Esto era algo por lo que seguramente estaría más feliz sin saber.
Incluso si se enterara, todavía no había nada que hacer.
Esto era claramente algo de lo que una persona normal no
podía hacer nada, algo que era completamente imposible de evitar.
Y eso no cambiaría, sin importar cuánto conocimiento moderno
tuviera Yuuto a su disposición.
217
Si esta‖hipótesis‖fuera‖correcta…
―El‖destino‖de‖Yggdrasil‖es ser destruido por completo.
―Continuará.
218
Afterword
Esto fue duro.
Esta vez, fue muy duro.
La última vez que luché tan duro fue en el volumen 2 de mi
serie‖anterior― Han pasado más de diez libros enteros desde que las
cosas estaban tan mal.
Aun así, afortunadamente me las arreglé para hacerlo por todos
ustedes.
Buenas noches. Ha pasado un tiempo. Soy Takayama Seiichi.
Bueno, en cuanto a la razón de mi lucha, es porque estaba
tratando de hacer dos temas de historias diferentes en un solo
volumen. Me di cuenta de lo que estaba haciendo, y después de
convertir las cosas en un solo tema, las cosas fueron mucho más
suaves.
Este volumen es diferente del estilo habitual de The Master of
Ragnarok, aunque tal vez no de una manera muy sobresaliente, pero
como escritor, a veces pienso que los desarrollos de este tipo
también son bastante buenos, ¿verdad?
Espero que sea algo que hayan disfrutado.
Después de lo que sucedió en este volumen, Yuuto-kun ha
dado un paso más hacia el crecimiento, así que por favor, esperen
ver lo que hace en el futuro.
219
Probablemente algunos de ustedes ya lo hayan leído, pero la
versión manga de The Master of Ragnarok & Blesser of Einherjar ha
comenzado a publicarse a través del sitio web oficial de Hobby
Japan.
Eh… en realidad, en el momento de escribir este epílogo,
todavía no he leído la versión final todavía. (Risas) Así que incluso
el mismo Takayama todavía tiene que esperar. Realmente lo estoy
esperando mucho.
Para aquellos de ustedes que aún no lo han leído, por favor,
diríjase a la página de inicio de HJ.
Además, hay una nueva sección en el sitio llamada “¡Léelo! HJ
Bunko”, que comienza el 6 de febrero, donde he contribuido con mi
propio manga corto de Master of Ragnarok.
Es un manga de una sola página, y cronológicamente hablando,
se lleva a cabo durante el volumen 6, en la época del Festival de Año
Nuevo. Está disponible para leerlo gratis, así que espero que lo lean
y lo disfruten.
Ahora, a partir de este año, yo, Takayama, empiezo mi quinto
año como autor de novelas ligeras.
No es como si estuviera haciendo esto en conmemoración de
eso o algo así, pero a partir del 1 de marzo, cuando este volumen
salga a la venta, también comenzaré a cargar una nueva serie en el
sitio web Shōsetsuka ni Narō (Seamos un novelista, un sitio web
gratuito donde los usuarios suben sus propias novelas.)
El título de mi nueva serie es Ryuu to Shoujo to Amakakeru Kishi
(El dragón, la chica y el caballero volador). Pueden encontrarlo aquí.
Como escritor, realmente creo está bien, ¡y es interesante
también! Bueno, eso es lo que creo (a mi editor, M-san, también
220
parece gustarle mucho), pero hay una o dos razones por las que
podría ser difícil publicarlo a través de una publicación comercial
normal, y por eso fue archivado.
Realmente no me gustó la idea de que nunca viera la luz del
día, y recientemente la industria de las novelas ligeras ha estado
viendo un auge con las historias que salen del sitio web de Narō, así
que pensé: “De acuerdo, ¿por qué no sigo adelante y salto a la piscina con
estos chicos, también?”
Y así, si tienes tiempo de sobra, o si eres un fanático de
Takayama (tú eres una persona maravillosa), puedes leerlo gratis
allí, así que me alegraría que lo visitaras.
A mi editor, por favor acepta mis humildes disculpas por darte
incluso más problemas que de costumbre.
También para Yukisan-sensei, siento mucho los problemas.
Gracias por las ilustraciones geniales y hermosas que siempre
proporcionas.
A Chany-san, muchas gracias por asumir la versión manga de
esta serie. Espero poder trabajar bien contigo.
Mi sincero agradecimiento a todas las muchas otras personas
involucradas en la producción de este volumen que han ayudado a
que esto suceda.
Y sobre todo, a los lectores que tienen este libro en sus manos
en este momento, les ofrezco mi más profundo agradecimiento.
Con eso, los dejo con el deseo de que podamos vernos de nuevo
en el volumen 8.
―Takayama Seiichi.
221
Copyright
The Master of Ragnarok & Blesser of Einherjar: Volumen 7
Autor: Takayama Seiichi
Traducción: Curtis Teal
Edición: Emily Sorensen
222
De conformidad con la Ley de Derechos de Autor de los Estados
Unidos de 1976, el escaneo, la carga y el intercambio electrónico de
cualquier parte de este libro sin el permiso del editor, es piratería
ilegal y robo de la propiedad intelectual del autor.
J-Novel Club LLC
j-novel.club
El editor no es responsable de los sitios web (o su contenido) que no
sean propiedad del editor.
Edición del libro electrónico 1.0: Mayo 2019
223