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Superando la COVID: Reflexiones y Consejos

Capítulo libro
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CAPÍTULO 11: CONFIANZA EN LA RELIGIÓN

Estos días atormentados en donde imploro en silencio por mi vida, tener esperanza de realizar mis
aspiraciones, mis sueños, y volver a seguir siendo una persona positiva en esta vida oscilante e impredecible.
Este virus ha hecho trizas mi existencia, la confianza en mí se ha resquebrajado fuertemente al recibir el
Informe de Resultados de Análisis que indica que soy positivo al SARS-COV2 X PCRF.

Los consejos inoportunos bajados de las redes sociales llegan a borbotones por familiares, amistades,
mensajes que solo me sirven por poco tiempo distraer mi mente en otras cosas, y que no pueden alejar mis
pensamientos fatídicos.

1. La lectura te mantiene alejado de las preocupaciones y te dan ánimo

2. Debes de evitar ver noticieros, periódicos y desconéctate de las redes sociales para que no te
contamines con noticias alarmantes sobre la COVID.

3. Haz control mental de tu persona, domina tus emociones negativas, piensa en lo positivo, ¡tú puedes!

4. Recuerdas cosas gratas, que te emocionen y te de ganas de vivir, y si no la tienes invéntalas.

5. Manda al diablo a las personas que nunca se preocuparon por ti, y que ahora están interesadas en
saber de tu estado, ellos esperan que te empeores para que se sientan bien.

6. Cumple con tu tratamiento como un ser ordenado e interesado.

7. Piensa que tienes personas que dependen de ti económica y sentimentalmente, por ellos debes de
bregar y batallar, ellos son los que te darán fortaleza.

8. Por si acaso, llama a las personas a quien le hiciste mal y pídeles perdón, y a los que te hicieron mal,
aquellos malnacidos, invítales para que los contagies.

9. Cambia de domicilio a un sitio tranquilo, para evitar que te lleguen a cobrar y no escuchar las sirenas
de las ambulancias.

10. Tener mucha paciencia, esto va a pasar, piensa que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo
resista. Pelea para no ser parte de la estadística COVID.

De qué me valen todos estos consejos, cuando la paciencia se me ha agotado hace rato, y sin que lo llame, el
temor se ha instalado e invadido mi ser, me está consumiendo y desesperando, mi resignación languidece sin
ninguna salvación Mi amígdala cerebral ya no ejerce el control sobre mis emociones, de mis sentimientos; no
sé qué hacer, hasta la gran capacidad de huir de mis problemas se ha congelado, sólo siento que me encuentro
abandonado en un mar de confusiones y alucinaciones despiadadas.

Solo un dibujo amarillento que vine guardando desde hace muchos años, de letras desalineadas, con colores
diversos, con algunas palabras incompletas, un corazón tierno mal hecho, un sol radiante que no ilumina, con
flores alegres sin aroma, un rio quieto de color azul, pintado por Anace cuando era una niñita, me hace
cambiar en algo el humor, al leer la frase sorprendente que puso al final: ¡Los auténticos héroes y padres no se
quiebran, no dejan de pelear!

Las hijas afligidas, preocupadas, dolidas al tener los resultados, me llevan al hospital para ser atendido. Al
ingresar, les dicen a mis hijas que esperen en el exterior ¡Qué hago sin ellas! A los quince minutos, en el
pasadizo saturado del hospital, llega una enfermera a tomar la temperatura que alcanza los 38.5 grados. Mi
saturación está entre 93 y 92, el ritmo cardiaco es de 98, la presión de 130/80. Lo anota en un papel, que debe
ser la historia clínica de alguien, ya que no preguntó por mi nombre, se retira sin decir nada, dejándome más
perdido de lo que ya estoy; al frente está encendido un televisor colgado en la pared despintada por el tiempo
y la indiferencia, se escucha el noticiero que comenta que los casos de fallecidos eran el doble de los que decía
el gobierno.

Queremos que la población sepa claramente cuántas habrían fallecido potencialmente por esta enfermedad.

¿Me puede ayudar una noticia de esta calaña a mi estado mental, que ya se encuentra por reventar? ¿A miles
de contagiados que se encuentran afligidos con esta peste desgraciada? Si viniera en estos momentos algún
familiar con la noticia de que un amigo, o un pariente, un conocido se ha muerto por el SARS 2, lo envió a ver
a su maldita madre.

Señorita enfermera, puede cambiar de canal.

De mil amores lo hiciera, pero el control lo tiene la enfermera jefa que se encuentra en su día libre, responde
mientras camina mostrando su trasero voluminoso que no me entusiasma para nada.

El MINSA confirma que el número de fallecidos es mucho mayor de lo que se ha publicado. El día de mañana
van a dar las cifras sinceradas de fallecidos por el COVD 19. Asimismo, se está haciendo todo lo posible para
que estas cifras no se incrementen, y se ha destinado mayores recursos para la lucha contra esta cruel
pandemia.

Que hago, doy vítores por esa noticia que ha aumentado mi presión y mi respiración ha disminuido. ¡Qué
diablos me importa cuántos han fallecidos! En este momento sólo me importa seguir con vida. Ahora se
quiere encontrar culpables, porque no mejoraron la infraestructura hospitalaria, porque no adquirieron más
camas UCI, plantas de oxígeno, comprar medicinas e implementos de salud. Si se sabía que venía la segunda
ola. Sencillamente, todos somos culpables de esta situación; unos con mayor grado que otros, por haber
permitido a esta clase política que tenemos, que sólo hablan, ofrecen, prometen, nos engañan como una
enamorada principiante. Sí, a aquellas enamoradas que les encantan las frases bonitas.

Los actos sin palabras desbancan a las palabras no acompañadas de actos. Nassim Nicholas.

A esto le agregamos a los colaboradores de las redes sociales que me enervan más, cuando difunden y replican
las noticias de cómo está yendo la pandemia, haciendo de las estadísticas un aliado macabro, que repiten
desde las cinco de la mañana, hasta la medianoche: los contagiados del día anterior, los contaminados
acumulados, número de pruebas realizadas, personas hospitalizadas, pacientes en cama UCI, cantidad de
fallecidos del día anterior, que se ha descubierto nuevas cepas del Covid que son más agresivas y de
trasmisión más rápida, que sigue la gente yendo a reuniones sociales conocidas como las fiestas covid; que
solo queda una cama UCI y que se encuentra muy lejos de donde estoy, y que las vacunas van a demorar en
llegar a nuestro país, porque la demanda es muy alta y los laboratorios deben de abastecer primero a las
economías desarrolladas.

Noticias que siguen revelando las miserias de nuestra realidad: arrumados en los nosocomios los restos
humanos por este virus, que las carrozas no se abastecen en trasladar a los difuntos; los cementerios están
colapsados. Las emisoras y canales difunden noticias de otros países que son sorprendentes: "Tras funeral y
entierro de hombre con Covid, familia se entera que su pariente sigue vivo", "Quisieron despedir a su familiar
fallecido, pero les entregaron cuerpo equivocado", "Familia denuncia a crematorio por entregarle dos cofres
con cenizas de un familiar". "La banda los haraganes amenazan al director del hospital por dejar morir por
covid a su líder".

"Recuerde que los medios de comunicación y los activistas recurren al drama para captar tu atención.
Recuerda que las historias negativas son más dramáticas que las neutras o las positivas. Recuerda lo sencillo
que resulta construir una historia de crisis a partir de un descenso temporal sacado de contexto de una mejora
a largo plazo. Recuerda que vivimos en un mundo conectado y transparente en el cual la información sobre el
sufrimiento es mejor de lo que ha sido nunca." Factfulness - Hans Rosling

Después de tres horas regresa la enfermera presuntuosa, y sin ningún pesar dice:

No está en condiciones para ser internado, ya que existen otras personas en peores condiciones, si se empeora
lo pueden traer.

¿Queeeee? Tengo que estar moribundo para que me acepten.

Estoy indignado por el trato. Me muerdo la lengua y cierro la boca para no mandarla a buena parte.

¿Por qué no me ha visto un médico, al menos para que me recete?


Nos falta médicos, enfermeras, técnicos, para la cantidad de contagiados que vienen. Estamos exhaustos y la
gente sigue de irresponsable contagiándose.

¿Qué hago?

Es mejor que lo traten en forma particular, eso le recomiendo, aún no está en sumo peligro, les voy a avisar a
sus familiares, dijo la enfermera de amplias caderas sin inmutarse mientras camina para retirarse.

Otra vez mis hijas con el enfermo a cuestas se dirigen a casa, para analizar qué se debe de hacer. Anace había
ido a la Clínica San Tadeo a preguntar cuánto cuesta internarme por COVID, sin compasión dijeron cincuenta
mil soles (12,500 dólares), teniendo que entregarlo en su totalidad al ingresar, lo que es difícil conseguirlos.

María José, hay que averiguar entre los conocidos, si ubican un médico covid. ¡Tenemos que hacerlo ya!,
principalmente que sea un neumólogo.

Mientras ellas se encuentran buscando soluciones, yo me altero más al escuchar las letanías del ulular de las
sirenas de las ambulancias que retumban en mis oídos, acelerando mi pesadumbre, ambulancias que anuncian
que van llevando a más personas infectadas a morir más que a salvarse; personas que fueron lloradas antes
que fallezcan, presagiando como certeros videntes que ya no regresarán con vida, aun pidiendo con una
inmensa convicción a su Ser Supremo.

"Mientras lo llevaban al hospital, los conductores de la ambulancia no pensaron en llevar a Juan Pablo II a una
capilla para que rezase, o en alguna forma equivalente de intercesión ante el Señor, para darle a lo sagrado el
derecho preferente a rechazar el tratamiento, y ninguno de los papas posteriores parece haber considerado la
idea de tratar antes con el Señor esperando obtener alguna intervención milagrosa por su parte en lugar de las
trampas de la medicina moderna." Nassim Nicholas.

Desde que tengo uso de razón, me han hecho saber que Dios existe, y mediante la religión nos indica que
debemos obrar bien para irnos al cielo, y si desobedecemos nos vamos directo al infierno - la lucha del bien y
del mal. Qué difícil es romper este dogma religioso que algunas veces nos restringe y otras nos hace sentir
tremendamente culpables, por acciones que en otras religiones no son pecados. Lo más complicado, es que
hasta ahora no se si merezco ir al cielo o tengo ganado el infierno, si soy grato ante Dios para pedir por mi
salud o los ruegos, oraciones, rezos, suplicas, que hacen mis familiares y amigos lleguen a Él.

La religión proporciona una descripción completa del mundo y nos ofrece un contrato bien definido con
objetivos predeterminados. Dios existe. Nos dijo que nos comportáramos de determinadas formas. Si
obedecemos a Dios, seremos admitidos en el cielo. Si lo desobedecemos, arderemos en el infierno". La
claridad misma de este pacto permite que la sociedad defina normas y valores comunes que regulan el
comportamiento humano. Homo deus - Yuval Noah Harari.
Ya, ya me dieron el nombre de una doctora Covid, dijo Majo con sus ojos grandes y redondos que se iluminan
como si hubiera encontrado la salvación.

Hay que llamarla, contesta Anace con una cara feliz.

Sí, me encargo, responde Majo.

¡Ah!, me pasaron un audio de un pastor cristiano, te lo voy a enviar a tu wasap para que lo escuches y
hablamos.

Ok, pásamelo lo voy a escuchar junto a papá.

Hola, mis queridos hermanos de la iglesia. Muy buenos días, que el Señor los bendiga Soy el Pastor Cristian.
En esta mañana, quiero compartir una reflexión, la cual, está basada en la segunda carta de Pablo a Timoteo,
capitulo 4; verso 16 y dice así "A mi primera respuesta, nadie estuvo conmigo, sino que todos me
abandonaron que no se les sed imputado. Cuántas veces hemos sentido desde nuestro ser que hemos sido
abandonados, marginados, que nos ha llevado a vivir momentos difíciles, momentos en que todo se nos
confunde, nuestra visión se nos nubla, el raciocinio se paraliza, la estima se desvanece, la esperanza no existe
y experimentamos un sabor agrio y horrible, de emociones y sensaciones negativas, hasta llegar a sentir que
un miedo infinito que nos hace pensar que todos nos abandonaron, nos hacen sentir como unos miserables, si,
una persona huérfanas de amor.

Apaga eso que no me ayuda en nada.

Escucha un poco más y luego lo apago, hombre de poca fe

¿Qué ha pasado para sentirte así? Y aunque el apóstol Pablo hasta intentó lo mismo que tú y concluyó, como
también tú habrás concluido en estos momentos complicados, o de repente estarás por entender, que lo cierto
es que no todos lo habían abandonado, ni tú te vas a sentir desamparado. Sus amigos, que los llamaba
compañeros de lucha, como lo llamaba Pablo, refiriéndose a Lucas, Marcos. Timoteo, Tito, Silas, entre otros,
que en ese momento que por razones diferentes razones no estaban físicamente con él, eso no significaba que
lo habían abandonado, sino muy por el contrario ellos estaban pendientes de su amigo y maestro, pero lo
cierto es que es verdad, es verdad que llegamos a sentirnos así, abandonados, solos, aún, aún más por el
mismísimo Dios, como si él también nos hubiese dado la espalda, nos hace sentir que somos indiferentes con
él, pero lo cierto, es que no es así. El hecho que no veas a Dios, no lo percibes con ninguno de tus sentidos, no
significa que él no esté allí, junto a nosotros, porque simplemente él está, estuvo y siempre estará contigo.
"Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me recibirá en sus brazos." (Salmo 27:10)

Muchas veces, como un acompañante silencioso, en otras con rostro humano por medio de alguien; pero
también, hay otras veces que se hace sentir en forma directa, pero por nuestro estado emocional ni cuenta nos
hemos dado. Así que sécate esas lágrimas y siente en este día su abrazo y su voz, Allí cerca a tu oído,
susurrándote, yo estuve contigo lo estaré hoy y lo estaré por siempre. Así que recuerda nunca, nunca estás
solo, nunca estás sola. Ya te lo he ordenado: ¡Se fuerte y valiente! ¡No tengas miedo, ni te desanimes! El
Señor tu Dios te acompañara dondequiera que vayas." Josué 1:9

Con los padecimientos que me ha envuelto esta enfermedad, que no da espacio para que las voces de consuelo
puedan ubicarse en mi interior, que le permita sentir algo de alivio, alivio que difícilmente llegará a ese cuerpo
debilitado y que solo piensa más en el futuro con un presente hiriente y penoso, meditando si mañana ya no
estará, para arreglar y ordenar su confusa existencia, sus enredados activos y sus desmesurados pasivos. Si
voy a despedirme de mis seres amados y odiados; de los que me acuerdo y de los que tengo olvidados; de los
pocos gratos y de los muchos ingratos: de los que valen la pena y de los que no valen ni un ápice. Si, de los
amigos para decirles lo bien que me hicieron sentir su amistad y gratitud y de los enemigos - que tampoco los
conozco - que estuvieron y están por ahí para fregar la existencia y que se encuentran esperando que dé mi
último suspiro. De la familia, de mis hermanos, de aquellos que verdaderamente valen la pena y de los otros
que casi nada dejaron; de mis hijos que van y vienen entre momentos gratos e ingratos, me fui poco a poco
quedando dormido.

Mi mente va recorriendo este mundo global, buscando que alguno de los dioses que existen me haga caso.
Desde que se dio la universalización de las iglesias, y que las religiones son misioneras, fueron pasos
trascendentales para la expansión de la fe y de las creencias religiosas, llámese cristianisimo, islamismo,
hinduismo, budismo, sintoísmo, confucianismo, sijismo, judaísmo, bahaísmo, sin contar otras que no son
universales.

Tantas religiones y muchas más iglesias en este mundo. En esta época de la revolución permanente, en donde
el cambio es parte inherente de las personas para seguir compitiendo, ¿por qué las religiones cada vez se
despedazan en más iglesias? ¿Por qué no se fusionan si creen en el mismo salvador o líder? ¿Por qué existen
tantas interpretaciones de una misma lectura, llamase Biblia, Corán, talmud, Tora, Vedas, Mahabharata,
Bhagavad Gita, Canones de budismo, Libro del mormón, etc.?

El Dios de cada uno de esos libros sagrados nos dicen siempre que nos van a amar, que nos protegerán y
cuidarán, que nos van a guiar nuestros pasos por el camino del bien, que premiará a los que hacen acciones
buenas y castigará a aquellos que tienen pensamientos y acciones oscuras y negativas, los que perdonan
nuestros pecados cuando nos arrepentimos con sinceridad y fe. Si cada uno de esos dioses mediante sus
representantes, mensajeros nos señala que para estar salvados debemos estar más cerca de él o de ellos y
mucho más para aquellos que leen y difunden la palabra de Dios tendrán la vida eterna."

Si, cada uno de los dioses que pertenecen a diferentes religiones tienen la misma convicción, la misma
creencia el de tender un vínculo entre el ser humano y su espiritualidad (cultivo del alma), ¿por qué no se crea
un Dios global? (Sincretismo) Aquel que pueda representar al ser supremo que sea aceptado por todos, así
como aceptamos al dinero. ¿Podemos pensar que esa idea se dé algún día? Seguro que me van a decir que soy
un maldiciente, que denigro de la santidad, de la espiritualidad, de lo divino, como si las religiones hayan
existido en nuestro planeta antes que el hombre.

"El animismo (del latín anima, alma o espíritu) es la creencia de que casi todos los lugares, todos los animales,
todas las plantas, y todos los fenómenos naturales tienen conciencia y sentimientos, y pueden comunicarse
directamente con los humanos. Así, los animistas pueden creer que la gran roca de la cumbre de la colina tiene
deseos y necesidades. Yuval Noah Harari

Después con el avance de la civilización, al ingresar a la primera ola - la revolución agrícola hace doce mil
años, se da una revolución religiosa que se refleja en el politeísmo. Estas religiones se establecieron con la
creencia de que el mundo estaba controlado por un grupo de divinidades poderosas. Cualquier actividad del
hombre o cualesquiera representaciones de fuerzas de la naturaleza o costumbres ancestrales, por eso
existieron: Dios del amor, Dios de la fertilidad; la lluvia, la tierra, el sol, la luna, el viento; Dios de la sabiduría
- que mucha falta hace en la actualidad: Dios de la guerra - que no le interesaba la paz-, Dios de la belleza -
¿la fealdad no tenía una divinidad?, estaban dentro de este sistema de divinidades.

Hay que tener en cuenta, en ese tiempo las religiones eran las encargadas de solucionar casi todos los
problemas de la población, en donde el destino no se podía cambiar. El hombre no tenía la capacidad de
cambiar su rumbo, su designio, porque no dependía de él y sólo les quedaba consultar a los divinos sobre su
destino, para ello iban a los oráculos, sacerdotes, clérigo, santero, curandero, etc.

El sonido del toque de la puerta de madera, le hace dar un sobresalto y se despierta asustado y escucha una
voz tierna de una mujer joven.

Señor buenas noches, parece que lo asusté, dijo con buen humor.

En parte sí, me asusté, pero por otra parte estoy agradecido, es que estaba soñando y tenía la seguridad que por
mis pensamientos me iban a recriminar.

¿Qué habrá estado soñando para que se merezca semejante advertencia?

No, piense usted mal.

No se preocupe, no se trata de mi pensamiento, sino de lo que usted siente. Vengo de parte de la neumóloga
para su tratamiento, dijo mientras sonreía.

La enfermera Olga le toma la presión, temperatura y la saturación. Enseguida coloca la vía de tres entradas en
el brazo derecho que es conectada a un equipo de venoclisis y éste a una bolsa de suero. Va jugando con una
jeringa que ingresa a diferentes frascos y ampollas: de cloruro de sodio, de hidrocortisona y cefalogen, lo
mezcla y lo extrae con otra jeringa para colocarlo por la vía directo a la vena de mi brazo, luego en el hombro
coloca una ampolla de groxaparina para prevenir la formación de coágulos.

Esté lo más tranquilo posible, no se agite, haga reposo, su temperatura está un poquito alta, su saturación no
debe seguir bajando, su rimo cardiaco se encuentra en 80, en eso no hay problema. La preocupación es su
respiración, con el inicio del tratamiento vamos a tratar de mantenerlo primero y después que vaya subiendo.

¿Qué pasa si mi saturación baja?

No se preocupe, no tiene por qué bajar, para ello tiene que estar tranquilo y continúe soñando y cuídese que no
lo sacrifiquen, sino voy a perder al paciente y con ello mis honorarios, dijo sonriendo.

Gracias, señorita.

Tenga fe que todo va a salir bien, los medicamentos que le estoy colocando son eficaces, solo hay que tener
paciencia, recién es la primera puesta de catorce, mañana estoy a las siete de la mañana y cambié de cara, si
sigue así, sus hijas se van a impacientar, dijo sonriente mientras se retira Olga.

El cansancio físico y mental comienza a afectar mi organismo, a medianoche las hijas ven que mi temperatura
no disminuye, me dan paracetamol, enseguida miden la saturación que se encuentra en descenso, mis piernas
se adormecen, las sudoraciones por el cuello, espalda y el tórax son cada vez más intensas. Las oraciones de
mis familiares y amigos se intensifican. Mi ánimo se encuentra en picada con una inquietud que no puedo
controlar, mi fastidio aumenta y los pensamientos fatídicos comienzan a reactivarse. Mi preocupación acelera
la ansiedad que repercute en mi oxigenación y mis palpitaciones del corazón.

Si continúa así con esa zozobra, nos quedan dos caminos, lo sedamos hasta que su inquietud se calme o lo
tenemos que internar, dice María José en silencio a Anace.

Internarlo es un gran riesgo. Los hospitales están contaminados y saturados, no hay camas ni oxígeno,
contesta Anace.

¿Quieres despedirte antes de tiempo?, señala Majo.

Démosle un ansiolítico para que pueda descansar algo, mientras llamas a la tía María por el balón de oxígeno
que lo utilizó con la abuela. De esa forma estamos previniendo cualquier urgencia mayor, y así evitar llevarlo
al hospital, contesta Anace.

Tienes razón, así nos da tiempo, ojalá que responda al tratamiento, señala Anace, mientras mete su mano por
debajo de mi polo y siente que estoy transpirando. Hay que cambiarle, está totalmente mojado, busca un polo.
Hay que poner papel periódico o papel toalla en la espalda para protegerlo de la humedad, indica Majo.

Terminan de colocar el polo de algodón, Majo, pone papel toalla en la espalda y pecho, Anace, le da diazepam
de 10.00 mg. con agua tibia de matico, seca la cara con papel higiénico y sale del dormitorio con sus ojos
llorosos, se dirige al siguiente cuarto donde hay una mesita de santos, que se encuentra iluminada con una
velita misionera y comienza a rezar. Luego llega Majo afligida y temblorosa, se arrodilla ante el altar de las
imágenes, y rezan con una devoción sin igual.

Es la última vez que sales de esa forma. Por ningún motivo tenemos que reflejar angustia, aunque nos cueste
debemos de mantenernos serenas, él no puede captar nuestra pesadumbre, señala Majo.

Pero, ¡qué quieres que haga!, no resisto ver que se nos está yendo, su estado se está complicando más, su
respiración es lenta, se encuentra en 91. Así no va a llegar. ¡Dime que hago!, como puedo calmar mi dolor,
¿qué mierda hago con este padecimiento que no lo soporto?, contesta sollozando Ana Cecilia.

Entiende por favor ¿tú que crees?, que no estoy deshaciéndome de angustia, que tengo que hacer esfuerzo para
no soltar mi llanto, tengo que detenerme para no abrazarlo y decirle que no nos abandone, ¡que sea fuerte!, mi
mente por sí sola comienza a orar, mi corazón tiene que latir en silencio, a pesar de mi desesperación, y mis
pies tienen plomo para no salir disparada como una loca, contesta desconsolada. Entiende hermana que no
podemos estar con la cara como si estuviéramos sintiendo que la muerte está rondando, responde Majo, con
las lágrimas que recorren su cara.

Otra cosa que me preocupa, es que si sigue empeorando, cómo vamos a cubrir los gastos. Ya llevamos
gastado esta semana más de dos mil soles en medicinas, la enfermera son 100 diarios, la resonancia magnética
600, la consulta de la doctora 200, la prueba molecular 400, y si requiere oxígeno es carísimo. Estoy orando
para que el tratamiento haga efecto y que su cuerpo resista, dijo con su voz apagada Anace.

Majo abraza a su hermana y van caminando a la cocina, para alimentarse de algo, no han tenido tiempo para
nada.

De eso me ocupo, por el dinero no te intranquilices, él tiene aún su sueldo y si faltaré yo me endito hasta el
cuello si es posible, responde María José.

"Muchas veces, aunque no lo creemos, el dolor nos une más que el amor.

¿Qué hacer?, que difícil pregunta, cuando las decisiones no dependen de uno, en donde las soluciones se
encuentran atadas a una impotencia incrustada. Tan sólo hay que esperar que el tratamiento sea el más
indicado, que el cuerpo responda, que el dinero no falte y pedir con mucha fe que salga bien.

Me contestó, dijo con algo de alegría Anace


¿Quién?

El pastor, me ha enviado un audio, me alegré, de que los feligreses de su iglesia se encuentren orando por
papá, señala Anace, mientras busca el audio.

"Hermana Ana Cecilia, el señor nos escucha a ambos, a usted más como hija, porque creo que las oraciones de
una hija llegan al cielo, más veloz que un rayo, cuando una hija como tú, Ana Cecilia, sincera, amorosa,
identificada, y lo haces con pasión, con amor por tu padre. Recemos para que el Señor lo levante, lo saque de
ese estado calamitoso. Hay que tener mucha fe, ya que su gran amor y misericordia lo puede hacer y aún más
hay que pedirle que toque su cuerpo, sobre todo, sus pulmones, para que sean purificados, y así respire con
tranquilidad. En la iglesia estamos y seguiremos orando mucho por usted, hermana Ana Cecilia, y mucho más
por su padre. Nuestra fe inmensa va a ser que su padre vuelva ser esa persona de bien:

Vamos a seguir erando por Octavio, que no decaiga la fe, que no decaiga la esperanza, vamos a decirle al
Señor la que dice ese libro sagrado que nos envió: El Señor jamás echa afuera cuando alguien viene a
nosotros. Así que, sigamos allí en el trono de Dios, pidiéndoles que tenga misericordia."

Después de algunos minutos, me vi envuelto por la cobija del adormecimiento y comencé a soñar, con mi
delirio y angustia que se han posicionado en forma testaruda de mi tranquilidad, y sólo me he quedado con el
pensamiento de que el Ser Supremo se apiade de mí y ruego para que mi corazón, mi mente se abra más a la
fe. Poco a poco la pastilla y el cansancio me están dominando. Caí aletargado en un sueño profundo y mi
mente comienza a ilusionarse buscando una religión o algún Dios que me ayudé salir de esta enfermedad que
me está desvariando.

¿Qué pasa César, por qué la gente se amontona?

Esa cola es de gente que quiere comprar medicinas, ayer pasé por aquí, no te puedes imaginar lo que vi. Vi a
una señora que salía llorando de la farmacia, suplicando con mucho dolor, se arrodilló y dijo: ¡Qué hago con
mi hijo, Dios!, el dinero que tengo no me alcanza para su medicina, no, no me lo lleves es lo único que tengo
en esta vida.

¿Nadie la ayudó?

Quien va a ayudarle, la mayoría de esa cola estaba igual o más angustiados que ella, que no descansaba de
llorar y lamentar. La gente contagiada se muere generalmente por dos razones: por no reaccionar a tiempo y
por no tener dinero.

¿Y tú que hiciste?
Le di cincuenta soles. Otra señora me dijo: ¿Por qué no me da a mí también? Otra me señaló que si era
millonario por haber dado esa cantidad.

Muchas veces, cuando la bondad es inmensa y sincera, lo hace muy rico a uno, rico en solidaridad, en ser
fraterno. Eso no tiene precio.

La palabra solidaridad, parece que su definición no tiene la dimensión, ni el alcance para hacerse sentir en esta
pandemia. Hay gente que ni se inmuta con nada, se han vuelto indolentes e indiferentes con los demás.

También debes de considerar que ser solidario no significa dar todo lo que tienes

Seguimos caminando de regreso. Doblamos por la calle peatonal, vislumbro un letrero de una agencia de
viajes, y le pedí a César que me esperara.

Las sudoraciones excesivas, producto de la fiebre interna, se han mojado los papeles toalla y el polo de
dormir. Anace, como a las dos de la mañana, se despierta para cambiarlo. Mis piernas están adormecidas, la
espalda con dolor que no me permite descansar bien, me coloca en la altura de mis pulmones y pantorrillas
Ketoprofeno Gel para calmar la fatiga. Las articulaciones de mis manos, codo y hombros están inflamadas.
Majo coloca el oxímetro y ve que marca 91 y 90, se muestra preocupada. Me pone el termómetro en la axila y
su temperatura sigue en 38.5 grados, enseguida saca un pedazo de algodón, lo humedece con vinagre bullí
para refrescar mi cara, cuello, hombro y brazos. Enseguida, me dan de beber agua tibia. Ellas se miran con
una pesadumbre que delata que tienen una tristeza profunda que está adormeciendo su coraje. No he sentido
los movimientos que han realizado mis hijas. Continué con mi sueño.

La agencia de viajes "Vuela en búsqueda de tu destino", anuncia un tour religioso por los países de las
principales religiones del mundo, garantiza visitar los principales templos y recorrido por el mundo espiritual
en donde el fervor religioso es lo principal en esta ruta de la fe.

"Sin fe, nada es posible. Con ella, nada es imposible." Mary McLeod

Ingresé a las oficinas de la agencia de viaje y compré un tour a tres países, para ir a cuatro destinos místicos,
buscando un salvador que me saqué de la enfermedad y de mi incredulidad sobre la confianza en dios. "Y
estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.". Marco 6.6.

1. Primer destino: En búsqueda del Dios del judaísmo. El primer viaje a Israel, aterrizó en el aeropuerto
internacional Ben Gurión, justo llegó en los últimos días de la Fiesta del Tabernáculo o Sukko, que es una
fiesta celebrada en el otoño de ese país. Al tomar la movilidad hacia Tel Aviv, me asombro al ver que en las
casas, y hasta en los balcones de los edificios han construido cabañas, algunas grandes otras pequeñas,
haciendo remembranzas cuando Dios los protegió en la huida de Egipto, quedándose a vivir en cabañas.
(Durante) siete días celebrarás la fiesta de los tabernáculos, cuando hayas recogido [el producto) de tu era y de
tu lagar. Deuteronomio 16:13

Me instalo en un hotel y busco una sinagoga con el antiguo testamento debajo de mi brazo para pedir a
Yahweh, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, pero me dijeron que ahora es Jehova, en verdad no entendía y no
había tiempo para comprender. Ingreso de prisa a una Sinagoga para pedirle a los dos - Yahweh y/o Jehová, es
mejor que a pedir a uno.

Entré apurado por una puerta grande, me doy cuenta que a unos diez pasos se encuentra una mampara de
madera con vidrio en donde se encuentra la Estrella de David, que la cruzo y veo el templo que no está lleno
de gente, observo que los hombres y mujeres están separados. Mi mirada se centra en un púlpito que se
encuentra en la mitad de la sala de oración, en donde se lee la Torá. Los rollos (sefer) de Torá son escritos con
tinta, con caligrafía especial en pergaminos, se encuentran en el Arca Sagrada, de donde se retira un rollo para
ser leído en la ceremonia y es el lugar más importante de la sinagoga. Encima del arca se encuentra una
réplica en hebreo de las dos tablas que contienen los diez mandamientos que Moisés recibió en el Monte
Sagrado de Sinaí, y a los dos costados un candelabro de siete brazos (Menora) que representa los siete días de
la creación del mundo.

Cuando estaba por arrodillarme, cerca del pulpito, veo que ingresa por la puerta auxiliar cerca del arca, una
persona alta, con barba blanca, vestido con una sotana y un gorro de color negro, detrás de él otra persona,
también vestida de negro con camisa blanca, pero más sencilla. Las personas se levantaron de las bancas en
forma solemne y con reverencia. Era la autoridad eclesiástica de la sinagoga, es un Rabino, es un maestro
experto en la ley judía, en la interpretación del Torá, es un sabio, es un personaje que conduce al pueblo sobre
todo en los preceptos morales y en la búsqueda de la unión con Dios.

El Rabino miró que todos están parados con la cabeza inclinada en señal de respeto y veneración, los hombres
llevan un gorro (kipa) y un accesorio religioso como un chal (talit), unos cortos y otros largos, las mujeres con
vestidos largos, unas están con el pelo cubierto (casadas). Estoy perplejo ante la eminencia religiosa, quien al
mirarme frunce el ceño y endurece su cara, que es percibido por el acompañante, quien baja las pocas gradas
para dirigirse a mí.

Me agarró del brazo y me llevó por el pasadizo que separa las bancas de hombres y mujeres. La gente mira
asombrada, pero sin decir nada No sé porque me sacan. Llegaron a la puerta donde hay dos personas, una de
ellas es un guía de turismo con quien intercambian palabras en hebreo, me dejan y se retiran indignados

¿Qué pasa, por qué me sacaron?


Has venido a visitar a una sinagoga de judíos ortodoxos, te he visto que estabas en las bancas de las mujeres,
estás sin kipa y talit, y por varias veces le has dado la espalda al arca, para ellos, todo lo que ha hecho es una
gran falta de respeto.

Yo o he venido sólo a pedir a Yavhé o Jehová por mi salud, he cruzado medio mundo para buscar la
misericordia, la fe y protección de la iglesia judía para mi salud, ni siquiera me han dejado hacerlo.

Usted ha incumplido, ha ofendido a la iglesia y a la religión, no lo van a dejar ingresar otra vez. Es mejor que
busque otra religión para que ore y pida por su salud, ellos sólo se preocupan de su gente que pertenece al
pueblo hebreo.

El judaísmo tenía poco que ofrecer a otras naciones, y a lo largo de la mayor parte de su existencia no ha sido
una religión misionera. Yuval Noah

Mis hijas se habían turnado para cuidarme. En el transcurso de otra noche me habían cambiado por tres veces
de camisa de dormir, por cinco veces me midieron la saturación que no subía, mi respiración se está
complicando, la temperatura otra vez está en 38.5. Anace al ver que eran cerca de las siete, se dirige al
dormitorio en donde semi despierto estoy con Majo. Me asean y cambian, para que la enfermera me encuentre
presentable a pesar de mi malestar. Las caras compungidas de las hermanas reflejan una gran preocupación
que es vista por Olga cuando ingresa al dormitorio.

¿Qué pasa, tienen las caras como si hubieran visto rondando la muerte?

Todo nos da temor mucho más la muerte, cualquier ruido nos acobarda, no dejamos nada abierto, así evitar
escuchar el gorjeo de la lechuza, hemos espolvoreado con azufre las puertas y ventanas para que no entren los
malos espíritus, hemos hervido eucalipto para descongestionar los pulmones de papá, responde Majo.

Chicas, con todo eso van a acelerar la marcha del papá, la casa debe estar ventilada, en donde el aire circule,
deben de entender que el virus se encuentra ya instalado, con este aire contaminado me van a hacer correr y
ustedes se pueden contaminar. Espero que en la tarde se encuentre aireado.

Olga otra vez, mezcla las medicinas me las aplica por la vía, además me coloca metamizol para la fiebre, y
groxaparina, Majo me da una cucharada de Codipront al sentir que tengo flema. Olga les recomienda
mantenerme dormido y de esta forma controlar mi desesperación y a la vez vigilar mi saturación cada dos
hora, y que tengan mucho cuidado si desciende a menos de 90. Enseguida se dirige al balón verde de oxigeno
de 10 metros cúbicos, para comprobar si está bien instalado los accesorios: manómetro, flujómetro, vaso
humificador, cánula binasal, mascarilla, gira la llave de paso, coloca las puntas nasales y gira la llave del
flujómetro y se programa la cantidad, el vaso humificador comienza a burbujear, inmediatamente pasa el
oxígeno por la cánula que llega al paciente.
Está bien instalado, en la receta debe de indicar cuantos litros va a necesitar, dijo Olga

¿Qué tal si lo programas? Indica 2 litros si está a 90 su saturación, dice Anace

Formidable, tenga fe que no va a necesitar, deben de estar un poco apaciguadas, aún es la sexta dosis que le
estoy poniendo de catorce, mañana o pasado recién se verá el efecto de la medicina chicas.

Anoche se agarró la cabeza con exasperación y dio un grito estridente, que se levantó como sonámbulo, y le
pregunté que le sucedía. Me hizo una seña que había sentido como un cuchillo que había traspasado su
cabeza, cuenta Majo.

Eso es porque en algún momento le falto oxígeno. Deben tener mucho cuidado, ya que si sucede por mayor
tiempo le puede generar un daño al cerebro. Estén atentas por estos días, cualquier descuido puede ser fatal.
Unos dos días más de sacrificio hasta que la medicina comience a hacer efecto.

Octavio sigue con su sueño y ensueño de seguir buscando un Dios que se encuentre dispuesto a darle su
benevolencia para erradicar este virus maldito.

2 Segundo destino: En búsqueda del Dios del islamismo. El último viernes del mes de julio llego a un lugar
desconocido, no tengo ni idea de qué país musulmán es. Al pasar por un restaurante, veo un grupo de amigos
que se peleaban por pagar la cuenta. Esta situación se da en sólo pocos países, como en Turquía

Llego a las afueras de una mezquita, lugar en donde los fieles de la fe islámica rinden culto, me dirijo a la
puerta de entrada. En la fila izquierda de los hombres, soy retenido porque no soy un practicante de la fe
musulmana y puedo observar que los hombres se encuentran en la parte de adelante y las mujeres atrás. Esto
para que ellas no distraigan con su sensualidad al hombre, por lo que debe de llevar un velo, así cumplir con la
creencia que la belleza de una mujer debe ser apreciada sólo por su hombre. Hay mujeres que están tapadas
completamente, las hay algunas que solo pueden enseñar sus ojos, otras se tapan todo menos la cara, y unas
que solo lo hacen con el cabello. Todos están descalzos, con las manos, cara, piernas y pies lavados (deben
estar limpios de cuerpo y espíritu).

Me retiro desconcertado y desilusionado por que no llegue a pedir a Mahoma y Ala por mi salud. Camino con
cuidado, hay gente en su mayoría sentada en una pequeña alfombra en las afueras de la mezquita que no han
podido ingresar por la capacidad del templo. Rezando con dirección a la Meca, se arrodillan, inclinan el torso
hacia adelante poniendo la cabeza y las manos en el suelo y se le escucha decir: "Mi señor es glorioso, el más
alto." Luego vi que lentamente se levantan quedando arrodillados y exclamando: "Oh, Alá, perdóname, ten
piedad de mí, fortaléceme, levanta mi condición, perdóname y otórgame provisión. Al escuchar esas palabras,
me arrodillo para pedir por mí y mi familia Sin darme cuenta a de que me está observando un musulmán
español - moro - quien se me acerca después de algunos minutos y me dice:
En esta parte del mundo musulmán se celebra el Aid al-Adha, que se le conoce en el mundo occidental como
"Fiesta del Cordero", se recuerda la obediencia y sumisión de Abraham ante Dios y ofrece en sacrificio a su
hijo Ismael, a la vez la grandeza y generosidad cuando paró el brazo en el momento que iba a cortar el cuello,
a cambio envío al ángel Gabriel con un cordero para que lo ofreciera como sacrificio en lugar de su hijo.

Otra vez Abraham el profeta para el judaísmo, cristianismo, ahora aparece también en el islamismo, a partir
del ofrecimiento de su hijo a Dios viene la interpretación y la separación del islamismo. El judaísmo y el
cristianismo señalan que el hijo de Abraham que ofreció inmolar fue Isaac y para el islamismo es Ismael.
Ismael fue enviado junto a su madre Agar (esclava egipcia y concubina de Abraham) al desierto, a pedido de
Sara madre de Isaac.

Eso es lo que no entiendo de estas religiones, pero es mejor no hablar, los musulmanes de acá son muy
creyentes. ¿Usted qué hace por estos lares?

Estoy en búsqueda de un Dios que me apoye para salir de mi desgracia.

Me miró con una leve sonrisa, sin saber casi nada de islamismo vienes a pedir, es mejor que vayas a la Meca,
que es el sitio sagrado, de repente te puede ir mejor.

Siguiendo el consejo del moro, me dirijo a la Meca para buscar una forma de acercarme al profeta Mahoma y
al Dios Ala, aduciendo que quería convertirme en un fiel creyente islamista, y mi espíritu está preparado para
absorber los sentimientos, dogmas, doctrina de la verdadera religión.

Llego a la Meca (Arabia Saudita), capital religiosa del islam y me dirijo a la mezquita Masjid al-Haram en
donde se encuentra la Kaaba (templo de Dios), que está ubicado en el centro del patio y es el sitio más sagrado
del islam. Su estructura con forma de cubo en medio de la plaza de la mezquita, es la más importante del
islam, a donde llegan musulmanes de todo el mundo en peregrinación, vestidos con ropa blanca y dan siete
vueltas en sentido contrario de las agujas del reloj, alrededor de la Kaaba, que en una de las caras del prisma
en donde hay una piedra negra sagrada que debe ser besada o tocada.

Con mi desesperación y sin saber los rituales me tiendo boca abajo con los ojos cerrados y los pies en
dirección del meteorito, en ese momento escucho sin cesar: blasfemo, pecador, sáquenlo, y activaron a unos
guardianes fuertes, grandes, de pechos inflados de esteroides, con cara de pocos amigos, quienes se me
acercan. Abro asustado mis ojos sin entender que pasaba, hasta que escucho:

Infeliz ¿Cómo puedes poner tus pies con dirección y cerca de la piedra?

Me agarraron, no sé desde que parte y me levantaron como una pluma, el terror me invade y no sé qué decir ni
que hacer.
¡Esto es una ofensa!

¡Azótenlo!

¡Ha venido a burlase de nuestra fe!

¡Es indigno que se encuentre en este lugar sagrado!

¿Qué de malo he hecho?, pregunto mientras soy llevado entre la gente que se encuentra arrodillada haciendo
sus plegarias.

¡Esto es muy grave!, tienes que asumir un severo castigo.

Yo he venido a pedir a Mahoma que me auxilie, he dejado del todo al cristianismo irreverente, intolerable
para entregarme y creer en Alá, el único Dios verdadero de la tierra.

¿Además, te burlas?

No, no, al contrario, estoy siendo transparente, por favor déjenme seguir creyendo cn Él

Lo único que podemos hacer es rebajar los azotes, de cincuenta a treinta

No, si justamente he venido para que salven mis pulmones y los van a rematar con los azotes.

Me siguen llevando por el aire, se dirigen a un edificio retirado de la plaza, nadie se apiada de mí, ellos están
pidiendo por ellos, que diablos les interesa mi persona que iba rumbo al azotamiento. Abren la reja, siguen
caminando hacia un tronco de árbol donde me inclinan, dejando mi espalda a merced de esos despiadados.
Uno de ellos saca un látigo y antes que llegue a mi cuerpo, mi mente se despierta para salvarme de ese
martirio.

¡Hay mierda!, exclamé mientras mi cuerpo se sacude y trata de levantarse.

¿Qué pasa papá?, pregunta Majo.

No me digas que estás pagando tus pecados y te quieres arrepentir, dice Anace.

Seguía dormido, encasillado en la desolación que me tenía metido el coronavirus y sigo buscando desde mi
somnolencia la salvación, que a pesar de las oraciones, del tratamiento médico, de los viajes imaginarios
buscando un Dios misericordioso.

3. Tercer destino: En búsqueda del budismo y del hinduismo.


Recuerdo que he leído algo sobre esta religión, busco el libro Sapiens de animales a dioses, voy al capítulo La
ley de la religión pág. 249 y comienzo a leer.

Todas las religiones que se han analizado hasta ahora comparten una característica importante: todas ellas se
centran en una creencia en dioses y en otras entidades sobrenaturales. Esto parece obvio a los occidentales,
que están familiarizados principalmente en credos monoteístas y politeístas. De hecho, sin embargo, la
historia religiosa del mundo no se reduce a la historia de los dioses. Durante el primer milenio a.c., religiones
de un signo totalmente nuevo empezaron a extenderse por Afro Asia. Los recién llegados como el jainismo y
el budismo en la India, el taoísmo y el confucionismo en China, y el estoicismo, el cinismo y el epicureísmo
en la cuenca del mediterráneo, se caracterizaban porque hacen caso omiso a los dioses.

Estos credos sostenían que el orden sobrehumano que rige el mundo es el producto de leyes naturales y no de
voluntades y caprichos divinos. Algunas de estas religiones de la ley natural comunicaban aceptando la
existencia de dioses, pero sus dioses estaban sujetos a las leyes de la naturaleza como lo estaban los humanos,
los animales y las plantas. Los dioses tenían su nicho en el ecosistema, de la misma manera que los elefantes y
los puercoespines tenían el suyo, pero no podían cambiar las leyes de la naturaleza al igual que no pueden
hacerlo los elefantes. Un ejemplo inmediato es el budismo, la más importante de las religiones antiguas de ley
natural, que sigue siendo una de las creencias más extendidas.

La figura central del budismo no es un Dios, sino un ser humano. Siddhartha Gautama, quien era el heredero
de un pequeño reino del Himalaya hacia el año 500 a.c. El joven príncipe estaba profundamente afectado por
el sufrimiento que veía a su alrededor. Veía que hombres, mujeres, niños y ancianos sufren no solo por
calamidades ocasionales, como la guerra o la peste, sino también por la ansiedad, la frustración y el
descontento, todos los cuales parecen ser una parte inseparable de la condición humana. La gente busca
riqueza y poder, adquiere conocimientos y posesiones, tienen hijos e hijas y construyen casas y palacios. Sin
embargo, no importa lo que consigan: nunca están contentos. Los que viven en la pobreza sueñan con
riquezas. Los que tienen un millón desean dos millones. Los que tienen dos millones quieren diez, Incluso los
ricos y famosos rara vez están contentos. También ellos se ven acosados por obligaciones y preocupaciones
incesantes, hasta que la enfermedad, la vejez y la muerte les causan un amargo final. Todo lo que uno ha
acumulado se desvanece como el humo.

La vida es una carrera de ratas sin sentido. Pero ¿cómo escapar de ella?

Llego a Nueva Delhi, capital de la India, y luego me embarco a Patna capital del estado de Bihar, prosigo a la
cuidad de Gaya para encaminar al magnifico templo Mahabodhi que es el santuario más sagrado del budismo,
es conocido porque en ese lugar Siddhartha que es Gautama después de una meditación de 49 días alcanzó el
nirvana (iluminación perfecta) debajo de una higuera y se levantó como Buda (viene de la raíz budh que
significa "despertar").
En el viaje de Patna a Gaya, converso con unos yogas mexicanos y argentinos que están haciendo un recorrido
por el budismo y jainismo (religiones no teístas) para mejorar la meditación y el hinduismo para enriquecer el
karma.

-Estoy equivocado, ¿usted viene solo a este país?, pregunta un argentino alto.

-Sí, he venido solo, espero encontrar lo que deseo.

- ¿Qué desea de esta religión?

- Pedir a su Dios que me ayude con la enfermedad que tengo.

- El budismo no tiene Dios, es una filosofía de vida, para transformar la vida humana por el bien, dice la
compañera del argentino alto.

- ¿Y Buda quién es?

- Buda nunca dijo que era Dios, ni hijo de Dios, ni el mensajero de Dios, pero si era una persona real. Hombre
con mucha reflexión y práctica, encontró una salida al dolor y la desgracia de la vida, señala un mexicano
grueso, mediano y bigotón, que no tenía facha de yoguista.

-Buda fue un ascético, dice una chaparrita mexicana.

-¿Ascético?

-Sí, fue una persona real que ejerció y practicó un estilo de vida austera y renunció a los placeres materiales,
con la finalidad de obtener hábitos que conduzcan a la perfección moral y espiritual, contesta la chaparrita.

Entonces, le pediré a Buda, ya que el encontró la salida al dolor y a la desgracia

Para ello tiene que caminar por las cuatro nobles verdades, dijo el otro argentino flaco y comienza a
enumerarlas

1. La vida es sufrimiento

2. La causa de ese sufrimiento es el aferramiento o apego, la ignorancia y el deseo.

3. Al extinguir el apego se puede extinguir el sufrimiento

4. El camino para llegar a la iluminación y hacia la liberación del sufrimiento.

Todo es sufrimiento, no hay felicidad.


- Dukkha es sufrimiento para que sepas. Buda no niega que haya felicidad en la vida, sólo que es transitoria,
dijo el argentino alto.

- Además señala, que los momentos de felicidad no son puros, sino mezclados con dukkha, agrega el
mexicano lánguido.

"Que la felicidad no es algo positivo en sí mismo, sino sólo la ausencia momentánea de sufrimiento." Freud

- ¿Qué hago? Transitar por las cuatro nobles verdades, los ochos factores, no tengo tiempo, ni siquiera para
meditar algo.

- Creo que debes de conocer este lindo templo, y te aconsejamos que vayas a Benarés (también llamada
Varanasi), es una de las siete ciudades sagradas del hinduismo.

Tomo la decisión de regresarme sin conocer el templo. El tiempo no espera mucho menos con los pulmones
contaminados. Viajo a la cuidad de Varanasi que es el centro de peregrinación más importante a orillas del rio
Ganges, en donde los fieles se libran de sus pecados bañándose en las aguas mugrosas del rio, que deben de ir
por lo menos una vez en su vida, los feligreses meditan en sus orillas, ya que la diosa Ganga es la diosa del rio
y fue creada por el Dios Brahma (creador del universo).

Es una situación controvertida, en la que la religión tiene que ver con la salvación y el comportamiento de la
gente, para que tengan una buena relación con la divinidad y no hace nada por el peligro que corren sus fieles,
solo le interesa que se cumpla con los ritos religiosos, como la de purificar su alma (Atman, término sanscrito
que significa, esencia, alma) bañándose, o arrojar las cenizas de los cadáveres incinerados en su ribera para
encontrar la pureza de los espíritus de los fallecidos, y de esta forma acceder al Mohska (liberación espiritual).

En el viaje me comentan sobre los cuatro elementos de la naturaleza: aire, tierra, fuego y agua, la doctrina del
hinduismo incorpora un quinto elemento que es etéreo, 'el espíritu. El ritual del hinduismo de la cremación
incorpora a tres elementos: 1. El agua, antes de quemar el cuerpo es sumergido en las aguas del rio (diosa
Gana), que después va a recibir las cenizas del fallecido. 2. El fuego, la llama eterna es obtenida del templo
Shiva (Dios destructor) para prender la pira funeraria (madera). 3. El espíritu, justamente un elemento
fundamental del hinduismo es la salvación del alma Justamente, esto es para liberación de la reencarnación del
alma del difunto, para que el espíritu no se encuentre deambulando, tiene que realizar más acciones buenas
que acciones malas.

Llego a Varanasi al mediodía, mientras busco donde alojarme, con una pequeña maleta portátil caminando por
las calles bulliciosas, sucias, de casas descuidadas, sorteando bicicletas, motos y tuk tuks (motocarro), gente
apurada que van y vienen, algunas de ellas solo llegan para morir en esta urbe sagrada buscando la salvación
de sus almas calamitosas y de cuerpos inertes sin ninguna esperanza de vida Los callejones enmarañados y
pestilentes, que los transito con mayor prudencia porque podría tropezarme con perros, burros, caballos,
cabras, monos, ardillas, mucho más juicio con las vacas, porque ellas tienen la libertad anhelada y la
veneración eminente de los creyentes del hinduismo.

Hasta que me doy cuenta que un toro exacerbado por unos muchachos que le habían cortado el apareamiento
con su vaca sagrada, venía rugiendo, encolerizado por una calle por donde estoy caminando, a dos cuadras del
rio Ganges. Al escuchar el alboroto de la gente y los pasos fuertes del animal, volteo y veo al rumiante que se
dirige hacia mi cuerpo, doy el primer paso para iniciar una endiablada carrera, la más larga caminata comienza
con un paso" (dicho hindú), mis ojos desorbitados no dejan de mirar y calcular la distancia, mi corazón se va
acelerando como una máquina desenfrenada, mi respiración agitada se va descontrolando por el pavor de ser
embestido, mis manos comienzan a desabotonar mi camisa roja que enfurece más al toro, mi mente comienza
a pensar las salidas que podía tener antes que me corneé, solo queda una, lanzarme al Ganges.

¡Mierda!, si me cornea esa bestia, me deja ahí nomás.

¡Corre más rápido!, grita la gente desde las ventanas y balcones.

¡Vas a tener una muerte bendita!

La acémila indignada por su frustración sexual, su mirada está ubicada en mí, me ve como su único desquite
que se encuentra a su alcance. Las piernas endebles aún resisten el correr por la calle empinada, en ese
momento quiero convertirme en un shinkasen, mi corazón agrietado todavía responde a la tensión inmensa,
mis manos llegan a desabotonar la camisa roja que es soltada y el aire la lleva a la cara del toro en el momento
en que alistaba sus poderosos cuernos para clavarlos en mi espalda, y mi mente decide dar el salto final y
grandioso, zambullirme en las aguas del rio Ganges. Me sumerjo, dejando atrás al perverso animal, para
afrontar otro peligro: la asfixia en las nauseantes aguas. Mis pies chocan en el fondo y siento huesos humanos
de esqueletos que solo han sido chamuscados y tirados al rio. Siento que me estoy quedando sin aire.

Han pasado cinco días, al parecer no respondía al tratamiento, mis hijas se encuentran sumamente
angustiadas, no se separan ningún instante de mí. La enfermera sigue yendo dos veces al día para aplicar las
inyectables, la saturación ha aumentado algo, mi presión se encuentra normal, en las mañanas me siguen
dando Fluimucil para ir disminuyendo la viscosidad de la flema. Ellas están rogando a las once mil vírgenes,
han mandado hacer una misa virtual, participan en muchas cadenas de oraciones, y por último vieron al cura
de la iglesia, para que me visite y me dé el sacramento de la extremaunción.

El sacerdote con una sotana blanca, con una estola de color rojo tiene en su mano un vaso litúrgico que
contiene aceite para la unción, puesto una mascarilla KN95 y un protector facial, empieza a orar:

"Te rogamos, Señor, mires con benignidad a tu siervo Octavio que desfallece con la enfermedad del cuerpo, y
fortalece el alma que creaste; para que, enmendada por los castigos, reconozca que ha sido curado por tu
gracia. Por Cristo nuestro Señor'.
Amén, contestan Anace y Majo.

Se acerca con mucha prudencia y conservando una distancia prudente para extender su mano a la altura de mi
cara, unta el dedo pulgar con el aceite del vaso para hacer la señal de la cruz en mi frente, mientras va orando:

"Dios, Padre bueno, tú conoces la buena voluntad de cada hombre y estás siempre dispuesto a olvidar nuestros
pecados y a perdonarlos por tu misericordia; compadécete de tu hijo Octavio, que ahora lucha en su última
agonía. Ungido con el óleo santo y ayudado por nuestra oración hecha con fe, reciba consuelo y alivio,
obtenga el perdón de sus pecados y se sienta fortalecido con los dones de tu amor, por Jesucristo tu Hijo,
vencedor de la muerte, que nos ha abierto las puertas de la gloria y contigo vive y reina por los siglos de los
siglos. Amén.

Luego se retira, se va a la mesa de noche que se encuentra al otro lado de la cama, agarra el recipiente con
agua bendita, regresa y comienza a rociar haciendo la señal de la cruz con el agua en mi cuerpo, todo con la
finalidad de que no me achicharre en el infierno y pueda ingresar al Reino del Señor. Recién sentí al tercer
rociado las gotas de agua fría en mi cuerpo. Estoy afiebrado, reaccioné, al mismo tiempo que salí de la
pesadilla horrible que estaba enfrentando en mis sueños.

¡Cook, con!, mi cuerpo se inclina buscando aire, abrí mis ojos y vi a un hombre con una sotana blanca que
está orando.

Mi mente continúa confundida después del embrollo en las aguas profundas y pestilentes del rio Ganges,
cuando de pronto, me empezó a faltar el aire y sentía una sensación desesperante de ahogarme, mi
convulsionada y difícil salida con una percepción de que mis pulmones se reventaban. Emergí a la realidad
bastante intrigado, al ver a un hombre pulcro y con sotana blanca, que me ha despistado tremendamente al no
distinguir en donde me encuentro, en la tierra o en el cielo.

Papá, papá ¿qué pasa? ¿Te sientes bien?

Con una sonrisa contesté y con una voz apagada: nada hijas, nada.

Nos has tenido muy preocupadas, no has despertado hace cinco días, lo único que hemos escuchado en tus
delirios muchas palabras ininteligibles: Talmud, Torá, Sukko, Yahweh, kipá, talit, Alá, Meca, Aid al-Adha,
Kaaba, Masjid al-Haram, Siddharta Gautama, Mahabodhi, nirvana, dukkha, Brahmá, etc.

Ni idea pueden tener de qué ha pasado por mi mente, mis sueños, buscando una religión o divinidad para tener
confianza, fe y fortalecerme para vencer el miedo horrible que ha incrustado en mí ser este virus.

Cada uno, con su religión, con su Dios o dioses, sus apóstoles, sus lecturas sagradas, sus doctrinas y creencias,
sus deidades, sus fiestas, ritos, sus templos, sus guías, cada una de ellas con su esoterismo, o con su posición
exotérica, no podemos recurrir por primera vez a una iglesia o una religión a buscar salvación cuando uno está
fregado. Esto no va a suceder porque no somos fieles a esa fe, aunque intentes aparentarlo esto no va a
funcionar. Es que la religión es confianza, creencia en algo que debes de sentir con una devoción fervorosa, a
pesar de que puedan tener algunas circunstancias misteriosas.

En esos momentos suena el timbre de la casa, Anace sale a ver por la ventana, ve a dos mujeres con vestidos
largos hasta los tobillos, sin maquillaje, con la biblia en mano, y con todo el tiempo del mundo para que
escuchen la palabra de Dios.

¿Quién es?, pregunta Majo.

Somos dos hermanas evangélicas que quieren predicar la palabra de Dios.

No, no, quiero ver a ninguno de esos evangélicos, protestantes, testigos de Jehová, mormones, ortodoxos,
luteranos, pentecostales, cristianos, bautistas, adventistas, metodistas, presbiteriana, del Séptimo día, pare de
sufrir,...

Ahora que estás mejorando te haces el agnóstico, entras en modo escéptico, espero no verte orando más tarde,
hombre de poca fe, sale Majo con los ojos llorosos del dormitorio y se dirige a orar y dar gracias a Dios por
haber salvado a su padre, su confianza en el todopoderoso se ha robustecido.

"Ora como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti." San Agustín.

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