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UNIVERSIDAD NACIONAL SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES, EDUCACIÓN Y DE LA


COMUNICACIÓN

ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN


Primaria y EBI
“La Quema Indiscriminada en Perú: Impactos Ambientales y
Sociales”
DOCENTE:
VILLAFAN BRONCANO MACEDONIO CLEMENTE

ESTUDIANTES:
 Cueva Torres Yomara Rubi
 Flores López Cristofer David
 Mendoza Canchado Edith Liana
 Ñato Valera Carmen Adriana

Huaraz-2024
I. Introducción

II. Marco Teórico

1. Concepto de los incendios forestales.


2. Tipos de incendios forestales.
3. Normativa legal en Perú sobre quemas.

4. Causas de la Quema Indiscriminada


4.1 Actividades agrícolas y ganaderas
4.2 Desconocimiento y falta de educación ambiental
4.3 Incendios intencionados
5. Impactos Ambientales

5.1 Deforestación y pérdida de biodiversidad

5.2 Emisiones de gases de efecto invernadero

5.3 Contaminación del aire y efectos en la salud

5.4 Degradación de suelos

6. Impactos Sociales

6.1 Percepción de las comunidades locales


6.2 Conflictos sociales y económicos

III. Conclusiones

VI. Referencias
Introducción
Los incendios forestales son un fenómeno que afecta gravemente a los
ecosistemas y la biodiversidad global. Son el resultado de la quema incontrolada de
vegetación, ya sea por causas naturales, como rayos, o por causas provocadas por el ser
humano, como la quema para la limpieza de terrenos agrícolas. Estos eventos, aunque
naturales en ciertas regiones del mundo, han cobrado una mayor intensidad y frecuencia
en las últimas décadas debido a la presión humana sobre los recursos naturales y al
cambio climático. El fuego que avanza de manera descontrolada a través de áreas
forestales, pastizales o incluso terrenos agrícolas no solo representa un grave riesgo para
la biodiversidad, sino también para la salud humana, el clima global y la estabilidad de
los suelos.

En este marco teórico, se profundiza en el concepto de incendios forestales, tal


como lo presentan diversos autores, quienes coinciden en la necesidad de analizar las
causas subyacentes y las consecuencias que tienen estos incendios sobre el medio
ambiente. Los incendios forestales no solo afectan a los árboles y la vegetación que
consumen, sino que también tienen un impacto directo en la atmósfera y en los suelos,
alterando su composición y debilitando su capacidad para sostener vida. El impacto de
estos incendios no se limita a la pérdida de flora y fauna; también afecta a las
comunidades humanas, quienes dependen de los recursos naturales para su subsistencia.
En países como Perú, donde la biodiversidad es rica y variada, la pérdida de ecosistemas
debido a los incendios se ha convertido en una de las principales amenazas ambientales.

Este documento también examina las causas más comunes de los incendios
forestales, diferenciando entre las causas naturales y las provocadas por la actividad
humana. En muchos casos, la agricultura y la ganadería desempeñan un papel central en
la creación de condiciones propicias para la propagación del fuego. Las prácticas
agrícolas tradicionales, como la quema de terreno para prepararlo para la siembra, o el
uso de fuego para eliminar residuos de cosechas, son actividades que, si no se gestionan
adecuadamente, pueden derivar en incendios descontrolados. Asimismo, la creciente
presión demográfica en las regiones tropicales y subtropicales ha intensificado la
expansión de la frontera agrícola, lo que a su vez ha incrementado la frecuencia de
incendios forestales en estas áreas.
Otro aspecto crucial que se aborda en este trabajo es la normativa legal que
busca mitigar el impacto de los incendios forestales. Se exploran los marcos
regulatorios establecidos para controlar el uso del fuego en actividades agrícolas, así
como las iniciativas de conservación y reforestación que buscan restaurar los
ecosistemas dañados por los incendios. Sin embargo, se destaca que las leyes y
regulaciones, por sí solas, no son suficientes para abordar de manera efectiva el
problema de los incendios forestales. La falta de educación ambiental y de
concienciación sobre las prácticas sostenibles sigue siendo un desafío importante en la
lucha contra los incendios.

Por último, se analizan los impactos ambientales y sociales que los incendios
forestales generan, con un enfoque particular en la deforestación y la pérdida de
biodiversidad, la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire. En
el caso de Perú, por ejemplo, la deforestación ha contribuido significativamente a las
emisiones de dióxido de carbono, agravando el problema del calentamiento global.
Además, la pérdida de biodiversidad ha puesto en riesgo especies endémicas y ha
afectado la capacidad de los ecosistemas para proporcionar servicios esenciales como la
polinización y la regulación climática. Estos impactos, a su vez, repercuten en las
comunidades locales, que ven afectadas actividades fundamentales para su
supervivencia, como la pesca, la agricultura y la recolección de productos del bosque.

La importancia de este estudio radica en la necesidad de comprender el alcance


de los incendios forestales y las medidas necesarias para mitigarlos. Fomentar prácticas
agrícolas sostenibles, implementar políticas de conservación eficaces y promover la
educación ambiental son pasos esenciales para abordar de manera integral este
problema. A lo largo de este marco teórico se analizarán no solo las causas y
consecuencias de los incendios forestales, sino también las posibles soluciones que
podrían ayudar a proteger los ecosistemas y a mejorar la calidad de vida de las
comunidades más afectadas por este fenómeno.
Marco teórico

1. Concepto de incendios forestales

Según Plana et al. (2016) menciona que los incendios forestales son el
resultado de la quema de vegetación, ya sea por causas naturales o provocadas
por el hombre. Asimismo, se considera incendio forestal a la propagación
incontrolada del fuego que consume árboles, arbustos, pastizales o cultivos.
Menciona que los incendios forestales son la combustión de la materia orgánica
que puede afectar gravemente al ambiente. La propagación descontrolada del
fuego sobre la vegetación, que consume árboles, arbustos, pastos y cultivos a su
paso, representa una grave amenaza para los ecosistemas.

Se considera también que los incendios forestales en la actualidad son


provocados por causas humanas o por causas naturales, principalmente en
regiones tropicales y subtropicales. En consecuencia, los incendios se deben a la
creciente presión demográfica en estas zonas, donde las quemas se utilizan como
una práctica común para la gestión del terreno (Farfán y Hurtado, 1996).

En otras palabras, los autores indican que los incendios forestales son
causados por prácticas humanas habituales en las zonas tropicales y
subtropicales para la gestión del suelo, pero no exploran alternativas más
sostenibles ni los efectos a largo plazo. Si bien la creciente población es un
factor relevante, es importante cuestionar la ausencia de soluciones que no
agravien al ambiente.

Los incendios iniciados por rayos también han jugado un papel


fundamental en la configuración de los ecosistemas forestales y de sabana a lo
largo del tiempo. En la actualidad, Farfán y Hurtado (1996) mencionan que “los
cambios en las prácticas de uso de tierras, con frecuencia traen consigo la
degradación de bosques y tierras” (p.12).

Este mismo autor sostiene que los incendios forestales, ponen en riesgo
la biodiversidad y la seguridad humana, se desencadenan por varios factores.
Para que se inicie y se propague un “fuego es necesaria la coincidencia de tres
elementos: una fuente de calor, el combustible y el aire. Una vez originado, la
propagación del incendio está influenciada por tres factores: el tipo de
combustible, la climatología y la topografía” (p.7).

2. Tipos de incendios forestales

● Incendios superficiales.- Estos incendios se caracterizan por


propagarse a una altura promedio de un metro y medio de manera horizontal
sobre el terreno. Suelen afectar tanto a combustibles vivos como muertos,
incluyendo pastizales, hojas, ramas, ramillas, arbustos, pequeños árboles
troncos, humus, entre otros. Generalmente no son muy intensos (Comisión
Nacional Forestal, 2010).

● Incendio subterráneo.- Según Satín et al. (2023) menciona que el


incendio subterráneo también son conocidos como incendios hibernantes o
zombies, se caracterizan por propagarse lentamente bajo la superficie del suelo.
Estos incendios, que pueden durar meses o incluso años, consumen la materia
orgánica acumulada y las raíces, llegando incluso a alcanzar los afloramientos
rocosos. Debido a que se desarrollan bajo tierra, suelen generar poco humo y no
producen llamas visibles.

Asimismo la dificultad para extinguirlos radica en su lento movimiento y


la profundidad a la que pueden propagarse en suelos orgánicos. Estos incendios
pueden persistir incluso durante el invierno, bajo la capa de nieve, y reavivar
como fuegos superficiales o de copa con la llegada de la primavera (Comisión
Nacional Forestal, 2010).

● Incendios de copa o aéreos.- Son los más devastadores y


peligrosos debido a su capacidad para consumir toda la vegetación. Aunque
comienzan en la superficie, las llamas se propagan rápidamente hacia arriba a
través de la vegetación, escalando como una escalera hasta alcanzar las copas de
los árboles. Esta propagación vertical hace que sean extremadamente difíciles de
controlar (Comisión Nacional Forestal, 2010).

También según satín et al. (2023) mencionan que en condiciones


extremas, los incendios de copa pueden generar megaincendios que interactúan
con la atmósfera. Estas interacciones pueden provocar tormentas de fuego que
son fuegos erráticos y de muy alta intensidad.

3. Normativa legal

El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), en cumplimiento


de la Ley Nº 29763, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, se encarga de gestionar y
promover el uso sostenible, la conservación y la protección de los recursos forestales y
de fauna silvestre. Si bien no está dentro de sus funciones la extinción directa de
incendios forestales, el SERFOR trabaja continuamente para brindar información
actualizada y oportuna a las autoridades locales y regionales, así como a los organismos
públicos y privados de primera línea, con el objetivo de que puedan desempeñar su
labor de manera eficiente.

Consciente de que la mayoría de los incendios forestales se originan por la


habilitación de chacras de cultivo, la quema de pastos, malezas y rastrojos, el SERFOR
colabora con diversos sectores involucrados en la prevención y respuesta a estos
eventos. Esta colaboración se traduce en la elaboración de campañas de prevención que
se ajusten a la realidad rural, ofreciendo información actualizada y oportuna, y
presentando alternativas a la población para evitar el uso indiscriminado del fuego,
como la producción y el uso del compost.

4. Causas de la Quema Indiscriminada

4.1 Actividades agrícolas y ganaderas

Según Machín y López-Manzanares (2012), afirman que el uso del fuego para
limpiar terrenos antes de la siembra o eliminar residuos de cosechas puede estar
relacionado con algunos incendios. Sin embargo, estas actividades están reguladas por
la administración, que exige autorizaciones y, en ocasiones, la presencia de brigadas
contra incendios. Aunque la colaboración entre los agricultores es común, es
fundamental seguir fomentando la concienciación y la vigilancia, al tiempo que se
promueven alternativas para minimizar el uso del fuego.

Por otro lado, las labores agrícolas de limpieza y cultivo pueden tener un
impacto positivo, especialmente en áreas cercanas o dentro de espacios naturales, ya que
los suelos cultivados actúan como barreras que frenan el avance de los incendios
forestales. En cambio, el abandono de terrenos agrícolas facilita el crecimiento de
plantas silvestres, generalmente especies pirófitas, que favorecen la propagación de
incendios y complican su extinción. Por ello, mantener la actividad agrícola en zonas
cercanas a áreas forestales es beneficioso, ya que reduce la posibilidad de que los
incendios aparezcan y se propaguen. Así mismo, Bobadilla y Rivas (2021), mencionan
que la quema es una de las prácticas más antiguas que el ser humano ha utilizado para
alterar la vegetación en zonas de pastoreo con el fin de beneficiar al ganado. Esta
técnica se emplea para controlar matorrales no deseados y malas hierbas, eliminar
enredaderas densas y plantas de escaso valor nutritivo, y promover el crecimiento de
nuevos brotes, más tiernos, digestibles y nutritivos. Sin embargo, cuando la quema se
realiza de manera descontrolada, provoca diversos daños, como la pérdida de minerales
del suelo, como el calcio, fósforo y potasio, que se encuentran en los tejidos vegetales.
Al quemarse, estos minerales se depositan en la superficie en forma de cenizas, las
cuales son arrastradas por el agua de lluvia a zonas más bajas o a cuerpos de agua como
arroyos o ríos. Además, la quema frecuente elimina especies vegetales menos
resistentes, que son reemplazadas por otras más tolerantes al fuego, pero de menor
calidad como forraje. También se ve afectada la materia orgánica del suelo y los
microorganismos que forman parte de su componente vivo, lo que constituye Bobadilla
y Rivas (2021).

4.2. Desconocimiento y falta de educación ambiental

Según Gil (2020), mencionan que en las zonas tropicales y subtropicales, los
campesinos limpian áreas de bosques y matorrales, dejan que los troncos caídos se
secuencian y luego los queman para posteriormente sembrar cultivos como plátanos,
papayas, piñas, yuca, maíz y otros.

Después de algunos años, cuando los nutrientes del suelo se agotan, abandonan
el terreno y repiten el proceso en una nueva área; así mismo la quema también se utiliza
para eliminar semillas de malezas y plagas, como ratas e insectos dañinos, una práctica
común en algunas regiones después de las cosechas de maíz, yuca, tomate o frijoles.
Los cazadores también incendiaron áreas para atraer animales que se alimentan de los
nuevos brotes o para hacer que los animales que desean cazar salgan de sus escondites;
Gil (2020).

Los incendios también pueden ser causados de manera natural por rayos o, en
ocasiones, por viajeros que prenden fuego para calentarse durante la noche. Además, las
botellas de plástico o vidrio abandonadas por turistas pueden actuar como lupas cuando
se llenan de agua y son expuestas al sol, iniciando incendios en épocas secas.
Finalmente, en algunos casos, los incendios forestales se provocan para mitigar el frío
durante los meses de junio a agosto o para generar humedad atmosférica; Gil (2020).
4.3 Incendios intencionados
Praeli (2024) Menciona que en Perú Las cifras de víctimas mortales y la
cantidad de incendios forestales aumentan cada día, mientras el Ejecutivo se niega a
declarar el Estado de Emergencia pese a los múltiples pedidos de las regiones donde los
bosques y otros ecosistemas naturales se están quemando.
Este mismo autor sostiene que el último informe del Instituto Nacional de
Defensa Civil (Indeci) indicó que el día 17 de septiembre había 16 personas fallecidas
en siete departamentos del país y 140 que resultaron heridas, mientras que 34 incendios
forestales se mantenían activos y ya se habían registrado 234 en lo que iba del año. Las
cifras también indicaron que entre los años 2021 y 2024 ocurrieron 1118 incendios
forestales en Perú.
Mariano Castro, ex viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del
Ambiente en Perú, afirmó que el país enfrenta una emergencia ambiental, que no solo
afecta el medio ambiente, sino también la salud pública, la producción agraria y otros
sectores. Castro criticó las declaraciones del primer ministro Gustavo Adrianzén, quien
había comentado que no había motivos suficientes para declarar el Estado de
Emergencia. Según Castro, no se está comprendiendo plenamente la gravedad de la
crisis ni el impacto que implicaría la declaración de una emergencia ambiental.
Mariano Castro explica que la declaración de emergencia ambiental no es sólo
una norma, sino que sirve para activar acciones destinadas a contener los incendios
forestales y los daños y pérdidas que estos causan, que a su vez “requieren políticas y
programas de atención orientadas a la restauración”, con planes de acción de corto,
mediano y largo plazo.

Castro compara la situación actual con la declaratoria de emergencia que se dio


luego del derrame de petróleo de Repsol, ocurrido en el mar peruano en el año 2022.
“En ese momento fueron 11 000 hectáreas afectadas por Repsol y, ahora, según
información de Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre], entre enero y
junio de 2024 han sido afectadas 70 000 hectáreas. Estamos hablando de siete veces
más”, precisa el ex viceministro de Gestión Ambiental del Minam. “Eso significa no
entender la magnitud del daño que, además, puede seguir creciendo, pues los
especialistas en el tema indican que el daño se puede triplicar entre septiembre y
octubre, lo cual justifica aún más la necesidad de una declaración de emergencia
ambiental”.

Castro también cuestiona la “deficiente, limitada y equivocada política agraria”


del país. “La responsabilidad central del tema de incendios forestales tiene que ver con
el sector agrario, porque no ha hecho lo necesario para prevenir y adoptar medidas
adecuadas para que esta situación no ocurra”.

Para Castro, además de la sequía, del cambio climático y del incremento de


temperatura que tiene registros históricos, los incendios están fuertemente relacionados
con las prácticas agrícolas para tener nuevas áreas de cultivo o aprovechar las
existentes, tanto en la zona andina como en la zona amazónica,. En consecuencia, al ex
viceministro le llama profundamente la atención que no haya una voz clara del sector
Agricultura sobre este tema.

“Hemos tenido una atención tardía y no contamos con todo lo necesario para
atender estos incendios. El Cuerpo General de Bomberos debería ser el área
especializada para estos eventos, pero no tienen los recursos, ni las capacidades, ni el
equipamiento, ni el entrenamiento para hacerlo”, comenta Castro, quien además
menciona que el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado
(Sernanp) cuenta con un cuerpo de guardaparques bomberos forestales eficiente, pero
que no es suficiente para atender la emergencia, considerando la magnitud de los
incendios que se observan actualmente
En el Reino Unido, el panorama también era preocupante. En 2001, el 30% de
los incendios fueron provocados de manera intencional. Para 2002, los incendios
intencionales representan el 21% en viviendas, el 44% en otros edificios como fábricas
y locales comerciales, y un 79% en incendios de automóviles. A lo largo de 30 años, el
número de incendios accidentales en el Reino Unido disminuyó significativamente, pero
los incendios intencionales se dispararon, aumentando en un 5500%. Este incremento
podría estar relacionado, en parte, con avances en las técnicas de investigación, que han
permitido identificar como incendios intencionales que antes se clasificaban como
accidentales; Tomás (2005).

5. Impactos Ambientales

5.1 Deforestación y pérdida de biodiversidad

La deforestación y la pérdida de biodiversidad en Perú son problemas graves que


afectan tanto el medio ambiente como la calidad de vida de las comunidades locales,
una de las causas de la deforestación en Perú es impulsada principalmente por la
agricultura, la ganadería, la minería y la tala ilegal de madera (Smith & Schwartz,
2015).

La expansión de la frontera agrícola y el cultivo de productos como la soja y la


coca han llevado a la destrucción de grandes áreas forestales. Una de las 11 regiones
que se espera que experimente un aumento significativo en la deforestación y
degradación forestal a nivel mundial para 2030 es la Amazonía peruana. Las principales
causas de la deforestación en esta área incluyen la agricultura a pequeña escala, la
minería comercial y la construcción de carreteras. La degradación de los bosques se
debe principalmente a la tala ilegal (Smith & Schwartz, 2015).

Según Smith & Schwartz (2015) mencionan que cada año, alrededor de 1,100
millas cuadradas (2,849 km²) de bosques en Perú son talados, de las cuales casi el 80%
se realiza de forma ilegal. Esta pérdida no solo afecta a los árboles y a la rica fauna
peruana, sino que también contribuye a casi la mitad de las emisiones de gases de efecto
invernadero en el país. La deforestación y la degradación forestal son las principales
fuentes de CO2 a nivel global, después de la quema de combustibles fósiles.
Nuestro Perú es uno de los países más biodiversos del mundo, con una gran
variedad de especies de plantas y animales. Sin embargo, Pascual (2003) menciona que
la deforestación, la contaminación entre otros factores ponen en riesgo esta riqueza.
Muchas especies, incluidas aves, mamíferos y plantas endémicas, estas se encuentran
amenazadas por la destrucción de su hábitat. La disminución de la biodiversidad
también impacta a los ecosistemas, debilitando su capacidad para proporcionar servicios
fundamentales como la polinización y la regulación del clima. Todo ello generaría
consecuencias tanto sociales como económicas ya que muchas comunidades locales
dependen de los recursos naturales para su supervivencia, enfrentando graves
consecuencias debido a la deforestación. La disminución de la biodiversidad impacta
negativamente en la pesca, la agricultura y la recolección de productos del bosque.
Además, la deforestación y la pérdida de biodiversidad constituyen un obstáculo para el
desarrollo sostenible en Perú.

Asimismo, fomentar prácticas agrícolas sostenibles y proteger áreas naturales


son medidas esenciales para abordar esta problemática. Es por eso que es fundamental
establecer políticas efectivas que ayuden a la conservación y reforestación y así reforzar
la protección de áreas naturales. Además, es esencial que fomentemos "la educación
ambiental y la concienciación sobre la importancia de la biodiversidad" para involucrar
a las comunidades y promover prácticas sostenibles (Pascual, 2003).

5.2 Emisiones de gases de efecto invernadero


El efecto invernadero es un fenómeno similar a la retención de calor en un invernadero.
Los gases presentes en la atmósfera actúan como un cristal, atrapando parte de la
energía solar que debería escapar. Este fenómeno se clasifica en dos tipos:

● Efecto invernadero natural: Esta es provocada por procesos naturales, como la


actividad volcánica y la evaporación de los océanos, que son fundamentales para
mantener la temperatura adecuada en la Tierra.
● Efecto invernadero antropogénico: Este ya es generado por las actividades
humanas, especialmente por el uso de combustibles fósiles en el transporte, entre
otros.

Trespalacios et al. (2018) mencionan que el efecto invernadero antropogénico se


distingue del efecto invernadero natural, que es un fenómeno esencial para la vida en la
Tierra. Sin este efecto, las condiciones del planeta serían drásticamente diferentes, con
temperaturas que podrían alcanzar -19°C o incluso ser 30°C más bajas. Por lo tanto, es
crucial gestionar el efecto invernadero para regular la temperatura global
adecuadamente. Asimismo, menciona los principales gases de efecto invernadero como:

Dióxido de Carbono (CO₂):

● Principal responsable del calentamiento global.


● Ello proviene de la quema de combustibles fósiles como los (petróleos, carbón y
gas) y la deforestación.

Metano (CH₄):

● Tiene un potencial de calentamiento global mucho mayor que el CO₂, aunque


está presente en menores cantidades.
● Se emite principalmente en la agricultura (especialmente de ganado), la
descomposición de residuos y la extracción de gas natural.

Óxidos de Nitrógeno (N₂O):

● Generados principalmente por el uso de fertilizantes en la agricultura.


● También se emiten durante la quema de combustibles fósiles.

Gases Industriales:

● Incluyen hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y trifluoruro de


nitrógeno (NF₃), que tienen un alto potencial de calentamiento.

Las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero incluyen


varios sectores claves como en el sector energético que la generación de electricidad y
el transporte son los mayores emisores de CO₂. Asimismo tenemos en la agricultura, se
generan metano y óxidos de nitrógeno, principalmente debido a la ganadería y el uso de
fertilizantes también la industria contribuye significativamente a las emisiones,
especialmente a través de la producción de cemento, acero y otros productos. Además,
la descomposición de residuos orgánicos en vertederos produce metano, exacerbando el
problema.

5.3 Contaminación del aire y efectos en la salud


Se menciona que la alteración de la atmósfera causada por los incendios
forestales genera en la salud alteraciones respiratorias y cardiovasculares, ya que estos
componentes dañinos ingresan durante el proceso de respiración. Además, pueden
presentar efectos agudos, sub crónicos y crónicos, especialmente en las vías
respiratorias de las poblaciones más vulnerables, como niños y ancianos, con algunos
casos de muertes prematuras (Sandoval et al,2019; Cancelo-González & Díaz-Fierros
Viqueira ,2018). Esta información subraya la gravedad de los incendios forestales no
solo como un desastre ambiental, sino también como una crisis de salud pública. La
vulnerabilidad de ciertos grupos demográficos resalta la necesidad de implementar.
medidas de prevención y respuesta adecuadas para proteger a las comunidades más
afectadas. Además, pone de manifiesto la importancia de abordar las causas subyacentes
de los incendios y sus consecuencias en la salud, enfatizando la interconexión entre el
medio ambiente y el bienestar humano.

5.4 Degradación del suelo:

La degradación del suelo es un proceso que implica la disminución de la calidad


y funcionalidad de los suelos debido a diversas actividades humanas o fenómenos
naturales. Esto afecta la capacidad del suelo para sostener la vida vegetal, animal y
humana, comprometiendo tanto los ecosistemas como la producción agrícola y la
estabilidad ambiental. Este es un problema grave que ocurre en muchas partes del
mundo, especialmente en áreas donde la presión sobre los recursos naturales es alta (De
Toledo, 2015).

Este mismo autor sostiene que el uso intensivo de maquinaria pesada en la


agricultura también puede contribuir a la degradación del suelo a través de la
compactación. Esto reduce los espacios porosos en el suelo, lo que dificulta la
penetración de agua, aire y raíces, afectando negativamente la salud del suelo. La
compactación, combinada con la pérdida de materia orgánica debido a malas prácticas
de manejo de tierras, reduce aún más la fertilidad del suelo, lo que impacta la capacidad
de los agricultores para producir cultivos saludables y abundantes. Asimismo, está la
pérdida de nutrientes como:
- La quema que puede eliminar la capa superficial del suelo rica en materia
orgánica, lo que provoca la pérdida de nutrientes esenciales como el nitrógeno, el
fósforo y el potasio, fundamentales para la fertilidad del suelo.

- Erosión: La vegetación actúa como una barrera natural contra la erosión del
suelo. Sin ella, el suelo queda expuesto a la acción del viento y la lluvia, lo que acelera
la erosión y la desertificación. - Compactación del suelo: Las altas temperaturas durante
las quemas

Las consecuencias de la degradación del suelo son graves y de largo alcance.


Entre ellas, se incluye la pérdida de fertilidad, lo que resulta en una menor
productividad agrícola y una mayor inseguridad alimentaria. Además, los suelos
degradados son más propensos a la erosión acelerada, lo que crea un ciclo en el que el
suelo fértil se pierde a un ritmo cada vez más rápido. Los cambios en los ciclos hídricos
también son notables, ya que los suelos degradados retienen menos agua, lo que
aumenta el riesgo de sequías e inundaciones.

Finalmente, la degradación del suelo también contribuye al cambio climático al


reducir la capacidad de los ecosistemas terrestres para almacenar carbono de manera
eficiente. Los suelos degradados no pueden secuestrar carbono de manera efectiva, lo
que agrava el calentamiento global. Esto subraya la importancia de implementar
soluciones sostenibles para frenar y revertir este proceso, como la reforestación, la
agricultura de conservación y la restauración de ecosistemas, que pueden mejorar la
salud del suelo y garantizar su capacidad para sostener la vida.

6. Impactos Sociales

6.1 Percepción de las comunidades locales

Para Ortega (2021), el hombre interpreta el mundo que lo rodea a través de la


percepción, un proceso individual que organiza e interpreta los objetos y el ambiente.
Esta percepción influye en la formación de actitudes, valores y conductas hacia el
entorno Dependiendo de su profesión, las personas ven el ambiente de diferentes
formas: para un médico, pueden representar factores relacionados con la salud, mientras
que para un meteorólogo es la atmósfera, y para un ecologista, el hábitat natural de
plantas y animales. En el caso del educador ambiental, el ambiente es una interacción
compleja entre factores sociales, económicos y políticos que conectan la naturaleza con
la cultura humana.

Además, Ortega (2021) menciona que la percepción ambiental es una habilidad


para reconocer y comprender los factores que constituyen el medio ambiente y que
condicionan las actividades humanas Este proceso incluye la interpretación de estímulos
sensoriales, convirtiéndolos en representaciones mentales que influyen en el
comportamiento humano. Se ha identificado que existen diferentes formas de
percepción ambiental, como el antropocentrismo y el ecocentrismo, siendo este último
más común en niños y adolescentes

Este mismo autor sostiene que la percepción ambiental se puede entender como
un proceso psicológico que organiza los estímulos ambientales, creando una visión
coherente del planeta. , este proceso influye directamente en cómo el entorno modifica
el comportamiento humano, destacando la importancia de estudiar estas interacciones
para comprender la conducta y el aprendizaje humano.

6.3 Conflictos Sociales y Económicos por la Quema Indiscriminada

La quema indiscriminada de tierras y vegetación, además de los impactos


ecológicos, genera conflictos tanto sociales como económicos que afectan a diversas
comunidades alrededor del mundo. Alvarado, (2018) Menciona que en el ámbito social,
estas prácticas suelen desencadenar tensiones entre distintos grupos de interés, como
agricultores, ganaderos, comunidades indígenas, y conservacionistas. Las comunidades
rurales que dependen de los recursos naturales para su subsistencia pueden verse
enfrentadas por la competencia sobre tierras degradadas o por la pérdida de su medio de
vida. Además, los incendios incontrolados suelen afectar a las zonas más vulnerables,
incrementando la desigualdad social al privar a las poblaciones locales de recursos clave
como el agua, la leña y el suelo fértil.

Este mismo autor sostiene que, económicamente, la quema indiscriminada afecta


la productividad agrícola a largo plazo al degradar los suelos, lo que reduce el
rendimiento de los cultivos y encarece los costos de recuperación de las tierras. Esto
también genera pérdidas en la industria forestal, turismo ecológico y servicios
ecosistémicos. La pérdida de biodiversidad y la liberación de gases de efecto
invernadero provocan costos adicionales a través de la mitigación del cambio climático
y la restauración de ecosistemas dañados. Estos conflictos sociales y económicos
subrayan la necesidad de políticas de manejo sostenible y enfoques colaborativos que
promuevan el uso racional de los recursos naturales y la recuperación de ecosistemas
dañados.

Conclusiones

La quema indiscriminada, como se ha discutido a lo largo de esta monografía,


representa un desafío ambiental y social significativo. Los incendios forestales, en su
mayoría provocados por actividades humanas, han tenido un impacto devastador en los
ecosistemas del país, resultando en la deforestación, pérdida de biodiversidad y emisión
de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático. A pesar de que
algunas prácticas agrícolas y ganaderas han sido una causa histórica de estas quemas, se
hace evidente que estas actividades, cuando no son reguladas adecuadamente, generan
una degradación del suelo y contribuyen a la desertificación.

Además de los impactos ambientales, la quema indiscriminada también ha


generado conflictos sociales y económicos, afectando especialmente a las comunidades
rurales que dependen de los recursos naturales para su subsistencia. La disminución de
la calidad de los suelos, la pérdida de especies clave y la alteración de los ciclos del
agua repercuten directamente en la productividad agrícola y la disponibilidad de
recursos, exacerbando las desigualdades sociales y aumentando la presión sobre los
ecosistemas.

Para mitigar estos efectos, es crucial que se promuevan políticas más efectivas
de gestión sostenible de los recursos naturales, que incluyan tanto medidas preventivas
como correctivas. Fomentar la educación ambiental, la concienciación comunitaria y la
implementación de prácticas agrícolas sostenibles se presentan como acciones
fundamentales para frenar el avance de este problema. Asimismo, la colaboración entre
las instituciones gubernamentales, las comunidades locales y el sector privado será
clave para restaurar los ecosistemas dañados y evitar futuros incendios descontrolados.

En resumen, la solución a la problemática de la quema indiscriminada en Perú


requiere un enfoque integral que combine la regulación, la educación y la participación
activa de todos los actores sociales, con el objetivo de preservar los recursos naturales y
garantizar un desarrollo sostenible para las generaciones futuras.

REFERENCIAS

Ortega Casique, E. (2021). Percepción de la comunidad con respecto al Plan Regional


de Acción Ambiental (2017-2021). Caso Región Ucayali-Callería-Perú. Innova
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